1 Espacio de reflexión y comunicación en Desarrollo Sostenible Año 1 No.1 1 de Octubre del 2003 EL DESARROLLO SOSTENIBLE Y LOS CONCEPTOS Leonardo Ríos
[email protected] Desde el surgimiento del desarrollo sostenible y su posicionamiento como tema de interés académico, uno de los debates de mayor trascendencia ha sido el establecimiento de una definición en la cual tengan cabida todos los aspectos que intervinieron en su gestación como concepto. La definición más conocida del desarrollo sostenible se encuentra descrita por primera vez en "Nuestro Futuro Común" o "Informe Brundtland", desarrollado por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo, establecida en el año 1983 a solicitud de la Asamblea General de las Naciones Unidas para diseñar “un programa global para el cambio global”1. "El desarrollo sostenible es el que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades"2. Esta primera definición más que aclararnos lo que se pretende con ella, ha causado mayor incertidumbre. La generalidad implícita en la definición ha estimulado una respuesta masiva desde los diferentes campos académicos, cada uno intentando por su parte delimitar el alcance conceptual del desarrollo sostenible, acorde a su percepción particular de él. Sin embargo, antes de poder dar una definición amplia del concepto es necesario hacerse una pregunta importante. ¿De cuál desarrollo se habla? ¿Económico? ¿Biológico? ¿Social? ¿Político? ¿Cultural? ¿Todos? La respuesta académica a esa pregunta se basa en la manera como cada área del conocimiento percibe tanto el concepto en cuestión como lo que se pretende alcanzar a través de su instauración. 1 Comisión Mundial del Medio ambiente y del Desarrollo. 1988. Nuestro Futuro Común. Pág. 13. 2 Op. Cit. Pág. 67 De acuerdo a lo anterior, surge el interrogante: ¿Qué son los conceptos y qué importancia tienen en esta discusión? Los conceptos En la historia de la filosofía, la idea de concepto se ha debatido entre diversas corrientes de pensamiento: realistas, conceptualistas, nominalistas, deterministas, relativistas, racionalistas, empiristas, entre otras. Todas ellas en el marco de la discusión sobre las propiedades de la cognición. En medio de esta diversidad de visiones sobre el concepto existen dos características generales que las agrupan; una que lo asocia a construcciones cognitivas que el hombre desarrolla de acuerdo a su percepción de la realidad; en este sentido, las palabras con las cuales se designan los conceptos son símbolos que los representan, y los significados de éstas palabras son el intento de extender esa visión particular de lo que se asocia al concepto en mención, buscando consenso. Es por esta razón que existe la imposibilidad de reducir el concepto a simples palabras y definiciones, pues en ellas reside solo su representación, no su esencia. La otra característica de los conceptos es su carácter ordenador del sistema cognitivo, por la cual podemos organizar las percepciones que obtenemos de la observación de la realidad. En el mundo occidental, la teoría de la cognición kantiana ha tenido gran trascendencia en la construcción del sistema de pensamiento moderno. Kant basa su teoría cognitiva en la concepción de lo "a priori", como aquello que antecede a la percepción de todo lo que llamamos real, y que en el lenguaje de la ciencia corresponde a lo verídico. Lo a priori se asocia a la intuición, elemento indispensable para que nuestro sistema cognitivo pueda conceptuar y definir. De acuerdo a la teoría kantiana, todo aquello percibido como real tiene una configuración científica siempre que pueda ser filtrado por una serie de categorías que subyacen a priori en nuestro sistema cognitivo. Las categorías cognitivas kantianas conforman la estructura sobre la cual se han cimentado las leyes que rigen a las ciencias naturales hasta la actualidad.
2 • Cantidad: unidad, pluralidad, totalidad. • Cualidad: realidad, negación, limitación. • Relación: substancia, causalidad, acción recíproca. • Modalidad: posibilidad, existencia, necesidad.3 Para Kant, los conceptos son la síntesis del entendimiento, sirven de referencia para toda experiencia posible e implican la noción de ordenación por la cual una multitud de cosas están ordenadas al mismo concepto.4 Otro aspecto de la teoría de la cognición kantiana establece la escisión de la conciencia en sujeto y objeto y la manera en que este último llega al sujeto a través de representaciones. 5 Schopenhauer se basa en la teoría kantiana de la cognición para sugerir la existencia dos formas de representación del objeto al sujeto: La primera la conforman las representaciones intuitivas. En las cuales se aglutinan aquellas representaciones que contienen tanto lo formal como lo material de los fenómenos y se manifiestan a través de la experiencia6. El segundo tipo de representaciones corresponde a los conceptos, a los que también llama representaciones abstractas7: "Se han denominado tales representaciones abstractas conceptos (Begriffe), porque cada uno de ellos abarca (begreift) innumerables cosas particulares en sí o, más bien, bajo sí, por lo que viene a ser su conglobación (Inbegriff). También se las pudiera definir como representaciones de representaciones. Pues para formarlas, la facultad de abstracción descompone las representaciones completas, esto es, intuitivas, en sus partes constitutivas, para aislarlas y poderlas conocer cada una de por sí, como cualidades o relaciones diferentes de las cosas."8 O sea que, a través de la experiencia, que se dirige por la intuición, nos hacemos dueños de un conocimiento que toma la forma de idea, y da lugar a los conceptos que se producen por la 3 Johann Fischl 1994. Manual de Historia de la Filosofía. Pág. 308-311. 4 Op. Cit. Pág. 309. 5 Arturo Schopenhauer 1813. Traducción Leopoldo Palacios 1981. De la Cuádruple Raíz del Principio de Razón Suficiente. Pág. 27,59. 6 Op. Cit. Pág. 61. 7 Op. Cit. Pág. 148. 8 Op. Cit. Pág. 149. descomposición y posterior estructuración de estas representaciones intuitivas o ideas. Los pasos que se siguen para dar origen a los conceptos los describe así Schopenhauer: "La formación de un concepto se realiza omitiendo mucho de lo intuitivamente dado, para de este modo poder pensar por sí, aisladamente, lo restante; así será algo menos lo pensado que lo intuido. Si se consideran diferentes objetos intuidos, se omite en ellos todo lo que tienen de diferente y se conserva lo que hay de idéntico en todos ellos."9 El adecuado desarrollo de un concepto es trascendental para nuestro sistema cognitivo, pues cada concepto contiene en su esencia sólo lo que encontramos de útil en las muchas representaciones de las cuales ha surgido; además, cuando la mente se ocupa de la construcción de conceptos, conduce a la reflexión y el razonamiento. En consecuencia, este estímulo a razonar y reflexionar que se origina del conceptuar, le permite al hombre obtener un panorama conjunto de lo pasado, lo futuro y lo ausente que caracteriza a cada concepto. Las palabras tienen valor en la medida en que cumplen la función de símbolos que identifican nuestra visión particular del mundo; son adoptadas de acuerdo a la necesidad de dar forma y comunicar nuestras percepciones, y están influenciadas por la dinámica propia de la historia, y las relaciones espaciotemporales que establece cada civilización. Existen tantas maneras de ver el mundo como civilizaciones lo habitan. A través de las manifestaciones culturales y el lenguaje, cada civilización, en cada época de la historia, le da un sentido e identidad a ese mundo que percibe y conceptúa. Igualmente, cada representación particular del mundo, estructurada a través de la construcción de conceptos, no permanece estática, pues la realidad misma que le sirve de base se mantiene en permanente evolución, por mutaciones del entorno ecológico, social, cultural, y del contacto con otras civilizaciones afectadas por distintas realidades. En la actualidad, se nos pide que nos identifiquemos todos con una misma idea del mundo en torno al concepto del desarrollo 9 Op. Cit. Pág. 150.
3 sostenible, como alternativa para el logro de la equidad intra e intergeneracional. ¿Será esta opción viable en un mundo con tantas realidades diferentes y contradictorias? ¿Será esta misma alternativa una causa mayor de desequilibrios y desigualdades? ¿Se puede llegar a confundir conciliación con homogenización en el discurso del Desarrollo Sostenible? En circunstancias como la descrita, las palabras comúnmente utilizadas tanto en la cotidianidad como en el lenguaje de las ciencias, cobran nuevos significados con el surgimiento de conceptos como el Desarrollo Sostenible; pero la pretensión de hallar una definición común que abarque la percepción de la realidad de todas las ciencias y culturas existentes en la actualidad es inconveniente. Esta situación de indefinición del desarrollo sostenible hace pensar en la necesidad de superar el problema de las definiciones en el cual se ha estancado el discurso en la actualidad, pues esto ha desviado la atención generando caos y desinformación acerca del concepto de Desarrollo Sostenible. Por esta razón, no podemos agotar nuestro discurso en la disquisición de cual definición es mejor o peor, o calificar a una u otra por su cercanía a nuestra visión particular del mundo, pues nunca se vera el mundo y sus diversas realidades de una sola manera. Se necesita a partir de ahora generar espacios de reflexión que den la posibilidad de trascender el tema de las definiciones, y aprovechar esta nueva actitud popular y académica de sensibilización frente a la problemática social, económica, ambiental y cultural que sufre el mundo, para construir un mundo más equitativo. Copyright 2004. Número de Registro B-30620-2003. Ide@Sostenible. Derechos reservados. Cualquier impresión, publicación en WWW u otro medio, así como su distribución electrónica y/o comercial requiere autorización del Consejo Editorial. El contenido de los artículos es responsabilidad del autor. Pág. www.ideasostenible.net e-mail.
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