scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Nuevas Formas de actividad contemporánea

Martínez González, Javier

Full text

El número 10 de A.C. daba cuenta de la reciente publicación de un volumen dedicado a Secundino Zuazo, primer tomo de la colección Arquitectura contemporánea en España. La breve reseña destacaba la "esmerada presentación" de la obra -que la equiparaba "con las mejores del extranjero"- y auguraba un buen futuro a la casa editora "de continuar publicando libros de esta naturaleza, de los que tan faltos estamos en España"1. La editorial en cuestión respondía al nombre de Edarba, y preparaba por aquellas fechas el cuarto volumen de la serie, dedicado precisamente a los arquitectos del GATEPAC. Se entiende así la elogiosa mención al texto sobre Zuazo: respondía a una sugerencia de la empresa editora, a la que se prestaron los responsables de A.C.2. Sin embargo, las buenas relaciones entre ambas partes se enfriaron algo más adelante. El monográfico sobre la arquitectura del GATEPAC a punto estuvo de no ver la luz3y, cuando lo hizo, no fue del agrado ni de unos, ni de otros. Para Edarba, la edición no debió de resultar demasiado rentable, principalmente por el escaso poder de atracción que el volumen suscitó entre los potenciales anunciantes, a quienes se confiaba en buena medida la rentabilidad de la operación. Para el GATEPAC, el resultado final de la publicación dejaba mucho que desear: las imágenes estaban deficientemente reproducidas y el prólogo, "que era esencial para el libro", no se parecía "en nada" al que habían enviado4. Como consecuencia, cuando A.C. recogió en una breve reseña la Nuevas Formasde actividad contemporánea Javier Martínez González Universidad de Navarra 92 dc Serie de monografías sobre 'Arquitectura contemporánea en España' de la Editorial Edarba. Anuncio publicado en Nuevas Formas. publicación de este volumen, lo hizo con bastante poco entusiasmo, como si se tratase de un asunto ajeno por completo a sus intereses5. Por otro lado, el tiempo de encargó de demostrar que los textos de Edarba nunca alcanzarían la notoriedad vaticinada desde las páginas de A.C., al menos si el éxito se traduce en términos de reconocimiento por parte de las generaciones posteriores. La docena de títulos lanzados al mercado durante el periodo 1933-1936 han recibido, hasta el momento, escasa atención, circunstancia que resulta más llamativa si se considera que el escaso número de publicaciones de arquitectura en España durante los años treinta no debería permitir efectuar ningún descarte6. Tampoco resulta en exceso conocida Nuevas Formas, la publicación periódica que comenzó a impulsar la editorial madrileña por aquellas mismas fechas. Con su aparición a comienzos de 1934 se sumaba al número, no demasiado amplio, de revistas de arquitectura de la Segunda República española. Junto a Arquitectura i Urbanisme, Cortijos y Rascacielos, Viviendas, Obras, Re-Co y alguna otra -por otra parte, bastante diversas entre sí-, podría entenderse formando parte de una pequeña constelación de publicaciones menores eclipsada por dos soles, Arquitectura y A.C.7La atención que la historiografía española posterior ha dispensado a las dos últimas parece haber hecho olvidar que no fueron las únicas. A la sombra de ambos títulos, Nuevas Formas es, casi setenta años después de su desaparición, un territorio bibliográfico que espera ser transitado. Este artículo intenta tan sólo desbrozar el camino hacia él, a la espera de poder dedicarle un estudio más detenido. Nuevas Formas.Revista de arquitectura y decoración La aventura editorial de Nuevas Formas fue ciertamente fugaz. Como ocurrió con tantas otras publicaciones, el comienzo de la guerra civil marcó el final de su itinerario. No habían transcurrido todavía tres años desde que el primero de sus números viera la luz8. Esta breve existencia podría explicar -aunque sólo parcialmentela escasa fortuna crítica alcanzada por la publicación: su incapacidad para ofrecer una visión panorámica de una época, siquiera de un periodo tan reducido como los años de la Segunda República, parece predisponerla a no ser tenida demasiado en cuenta a la hora de estudiar ese momento. Ciertamente, esta circunstancia podría haberse pasado por alto de haberse tratado de una 'revistamanifiesto' -el órgano de difusión de un movimiento de vanguardia, por ejemplo-, situación para la que su corta vida no hubiera supuesto ningún perjuicio. Pero no era éste el caso. La declaración de intenciones que abría el primer número de la revista, quiso dejar constancia de la "independencia de grupos y escuelas" que caracterizaría a la publicación, al tiempo que afirmaba su voluntad de permanecer "al margen de todo credo rígido que formudc 93 1.- AC, 10, Barcelona, 2/1933, p. 41. En adelante, citaré A.C., número, trimestre/año, p. página. 2.- "En la sección BIBLIOGRAFÍA, hemos publicado tal como era su deseo, una nota relativa a la edición del libro del arquitecto Zuazo-Ugalde que no dudo habrá de merecer la conformidad de Vds": Carta de 10.X.1933 de J. Torres Clavé al gerente de Ediciones Edarba, Barcelona, Archivo GATEPAC, COAC. 3.- Los trámites para su preparación se prolongaron durante más de dos años. El primer contac- to entre las partes tuvo lugar el 5 de julio de 1933, cuando Fernando García Mercadal, José Manuel Aizpúrua y el gerente de Ediciones Edarba se reunieron para tratar el asunto (cfr. Carta de 5.VII.1933 del gerente de Ediciones Edarba a Fernando García Mercadal, Barcelona, Archivo GATEPAC, COAC. La publicación del texto no fue posible hasta el final del verano 1935, pues todavía el 20 de julio enviaban desde Barcelona un clisé reclamado por la editora; la carta siguiente contenida en el expediente conservado en el COAC lleva fecha de 11 de noviembre de 1935 y ya da noticias de que el volumen estaba en el mercado. 4.- José Manuel Aizpúrua escribía poco después de que viera la luz: "El libro del GATEPAC editado por EDARBA me parece muy malo. No me explico como ha salido semejante engendro; Mercadal está indignado, lo mismo que yo. Quiero que la edición sea retirada, dime si tenéis algún contrato firmado con dicha casa" (Carta del 3.11.1935 de J. M. Aizpúrua a J. Torres Clavé, Barcelona, Archivo GATEPAC, COAC). Agradezco a José Ángel Medina Murúa ésta y otras referencias. 5.- La arquitectura moderna en España. Tomo III. Ediciones Edarba. "Acaba de aparecer el tomo III de la arquitectura moderna en España que publica Ediciones 'Edarba'. Este último tomo está dedicado a la labor del G.a.t.e.p.a.c., agrupada en varios capítulos que tratan de los temas siguientes: urbanismo, escuelas, sanatorios, viviendas, sala de espectáculos, decoración, etc. "Esta publicación se halla a la venta al precio de 40 pesetas el ejemplar": AC, 19, 3/1935, p. 45. 6.- A la primera, ya referida, dedicada a Secundino Zuazo, le siguieron las dedicadas a Rafael Bergamín y Luis Blanco Soler (Tomo II, primera parte) y Pedro Muguruza (Tomo II, segunda parte), así como la dedicada al GATEPAC, que hacía el volumen III de la serie y otra más sobre Luis Sáenz de los Terreros, publicada en 1936. Al mismo tiempo, se llevaron a cabo otros textos dedicados a arquitectos 'de provincias': en 1934, cuatro monografías dedicadas a Javier Goerlich, Manuel María de Smith Ibarra, Víctor Eusa y Genaro de Nó; al año siguiente un volumen que compartieron Ricardo Bastida y Emiliano Amann; en 1936, los hermanos Regino y José Borobio y un último tomo, sin fecha, dedicado a la obra de Manuel y Juan Manuel del Busto. 7.- Los dos volúmenes de Las publicaciones periódicas de arquitectura. España 1897-1937, tesis doctoral inédita de Eva Hurtado Torán (Madrid: Universidad Politécnica. Departamento de Composición Arquitectónica, 2001), resulta un documento insustituible para el estudio de esta materia. En ella se contiene también una abundante bibliografía sobre el tema. 8.- La periodicidad inicialmente prevista -diez entregas al año - se mantuvo únicamente durante el 1934, pero el ritmo se ralentizó durante el año y medio largo siguiente. Tras el final de la contienda, la redacción de la revista se trasladó a Portugal. Cambió de propietario y director y, con ellos, de línea editorial, aunque conservó su nombre y la mayor parte de los corresponsales españoles. Edarba quedó encargada de su distribución en España. V c o n g r e s o d o c o m o m o · n u e v a s f o r m a s d e a c t i v i d a d c o n t e m p o r á n e a 94 dc| 9.- Nuevas Formas, Madrid, 1/1934, p. 3. En adelante, citaré: NF, número/año, p. página. 10.- Berlín-Viena-Zurich, París y Nueva York, respectivamente. 11.- "(...) por lo que al parecido con Das Neue Frankfurt se refiere no creo que debamos preocuparnos, pues encuentro que es un buen modelo a copiar. El contenido será necesariamente distinto y eso es bastante". Carta de Luis Vallejo a José Torres Clavé, 11 de junio de 1931. Archivo GATEPAC, COAC, Barcelona. Tomado de: Medina, José Ángel, "La libreta de Labayen y Aizpurua. Un antecedente de la influencia alemana en la arquitectura española", Modelos alemanes e italianos para España en los años de postguerra, Pamplona, 2004, p. 209, n. 5. 12.- Nuevas Formas, Madrid, 1/1934, p. 3. 13.- La exposición de proyectos de arquitectura y decoración -la información gráfica, en definitiva- se llevaba aproximadamente el 90 % de las más poco más de 1100 páginas que sumaban los 21 números. El 10 % restante se repartía entre la selección bibliográfica, los citados artículos técnicos y algunos otros sobre diversas cuestiones que aparecieron muy ocasionalmente (por ejemplo, "El jardín y la vivienda", 1/1934, pp. 49-51; "El garage: sus formas y problemas que presenta", 2/1935, pp. 71-73; "Restaurantes, cafés y bares. Su análisis y datos para su proyecto", 4/1935, pp. 196-201). 14.- Entre los pocos artículos que se interesaron por el planeamiento urbano se encuentran dos de contenido teórico -"Los tres capítulos de urbanización de una ciudad" (Fritz Schumacher, 7/1934, pp. 350-352) y "Las ordenanzas municipales en la urbanización" (Luis Pérez Mínguez, 7/1934, pp. 353-358)- y otro dedicado al "Plan de reforma interior de Madrid", de Secundino Zuazo (7/1934, pp. 359-373). 15.- Algunos de los ejemplos que ilustran esta segunda posición responden fundamentalmente a intereses comerciales: son concesiones a ciertos fabricantes -como 'Santa María' o 'Rolaco'- para que muestren sus productos en las páginas de la revista. 16.- Cfr Hurtado, Eva, Las publicaciones periódicas de arquitectura. España 1897-1937, Madrid: Universidad Politécnica. Departamento de Composición Arquitectónica, 2001, vol. 1, pp. 449- 455. En adelante: Hurtado, Las publicaciones periódicas de arquitectura, vol. 1, p. página. 17.- Existen incluso un par de números dedicados monográficamente a la exhibición de tiendas y restaurantes: cfr NF 9/1934 y 4/1935. 18.- Ortiz, Jacinto, "Reforma y decoración de 'Negresco'", NF 8/1934, pp. 392-420; Feduchi, Luis y Eced, Vicente, "Arquitectura comercial española: el Edificio Carrión", NF 1/1935, pp. 25- 45; Sin firma, "Instalación y reforma del Café Aquarium en Madrid", 10/1934, pp. 505-517. 19.- Cfr NF 1/1934, p. 3. 20.- NF 1/1934, p. 3. 21.- He tenido en cuenta los artículos que recogen obras de arquitectura y decoración, pero no los que muestran exclusivamente proyectos de decoración de interiores. En cualquier caso, de haber incluido éstos últimos, los resultados del análisis apenas hubieran variado en términos relativos. 22.- Ninguno de los 'maestros' del movimiento moderno encontró hueco en esa relación. Y tampoco lo hallaron arquitectos como Richard Neutra o Paul Bonatz, asiduos de otras publicaciones españolas del momento. le en un ismo sus aspiraciones de perfección"9. Nuevas Formas adoptó un formato ya empleado por otras publicaciones, como Wasmuths Monatshefte für Baukunst, L'Architecte o Architecture10: dimensiones ligeramente superiores al actual DIN A4; cubiertas de papelcartón color sepia e interiores blanco y negro sobre papel muy satinado de gramaje considerable; fotografías y planos, excelentemente reproducidos, con amplios márgenes a los lados. El texto, a dos columnas, había cedido el protagonismo a las imágenes y se limitaba a describir algunos aspectos de los proyectos ilustrados. El resultado componía una publicación cuidada, elegante sin ceremonia, que se tenía entre las manos con agrado. Como habían resuelto algunos años atrás los integrantes del GATEPAC, no importaba copiar un modelo ya existente si éste era lo suficientemente bueno11. El contenido de la revista se pensó estructurar originalmente en torno a tres secciones: trabajos técnicos relacionados con la construcción, información gráfica de obras recientes y artículos de crítica de arte12. Sin embargo, el segundo de los apartados ocupó desde el comienzo la mayor parte de las páginas disponibles, los artículos de carácter técnico desaparecieron tras los primeros números y la sección de crítica de arte no llegó siquiera a estrenarse13. La publicación apenas mostró atención a cuestiones urbanísticas14 y sí un notable interés por la decoración de interiores pues, como su mancheta se encargaba de recordar, se trataba de una Revista de arquitectura y decoración. Ésta parecía concebirse, en algunos ejemplos, como el episodio final del trabajo del arquitecto y, en otros, como una disciplina autónoma de la propiamente arquitectónica15. En cualquier caso, Nuevas Formas no adquirió el perfil de las publicaciones 'del hogar', a pesar de que Eva Hurtado Torán la incluyó en su estudio dentro del epígrafe correspondiente a "Las revistas de la casa"16. Los interiores presentados en Nuevas Formas corresponden principalmente a locales comerciales y de servicios, y sólo en menor medida a viviendas17. Un hipotético ranking de los proyectos más profusamente ilustrados a lo largo de las páginas de la revista, colocaría en las primeras posiciones algunas obras en las que la decoración interior desempeña un papel protagonista. A la cabeza de estos proyectos, el Café Negresco, en Madrid -al que se dedicó más espacio que al conjunto de los trabajos sobre urbanismo- y, a cierta distancia suya, el Edificio Capitol y el Café Aquarium18. Estos tres locales dan bastante bien el tono de los proyectos de decoración recogidos en una revista destinada tanto a profesionales del sector (entre los que había que contar también a los decoradores), como al gran público19. Una crítica exenta de prejuicios La publicación no quiso especificar los criterios de selección de las obras mostradas y confió a los lectores la tarea de juzgar de estos "a medida que vayan pasando por sus manos los sucesivos números de esta revista". Precisó tan sólo que tendrían cabida en sus páginas aquellas producciones "defendibles por una crítica exenta de prejuicios"20. El lector que hubiera seguido la publicación con cierta continuidad hubiera advertido, en primer lugar, que se dedicó casi tanto espacio a la arquitectura internacional como a la española. Había una amplia representación de países del centro y este de Europa: Alemania (14 proyectos mostrados en 94 páginas), Suiza (14 proyectos, 80 páginas), Hungría (12 proyectos, 55 páginas) y Checoslovaquia (10 proyectos, 44 páginas) sumaban una cifra cercana a los dos tercios del total de una relación de la que forman también parte Inglaterra, Austria, Holanda y Noruega, entre otros21. Lógicamente, los profesionales recogidos un mayor número de veces pertenecían a aquellas naciones: Luis Kozma, era húngaro; Braüning y Leu, suizos de Basilea; Ladislav Machón, checo; W. J. Tobler, de nuevo suizo; Dudok, holandés y H. Nissen y G. Brynning22. Hasta cierto punto, esto guardc 95j a v i e r m a r t í n e z | 23.- Otras veces, "Bibliografía", "Sumario de revistas" o "Cómo se construye en el extranjero". 24.- Monatshete für Baukunst und Städtbau, Moderne Bauformen, Innen Dekoration y Der Baumeister son, de este grupo, las que aparecen recogidas un mayor número de veces. 25.- The Architectural Forum y The Architectural Record son las más frecuentemente reseñadas; ocasionalmente también son recogidas American Architect, Architecture y Country Life, entre otras. 26.- L'Architecture d'aujourd'hui, Mobilier et décoration, Cahiers d'art, La technique des travaux, L'Architecte, etc. 27.- Estas ciudades correspondían, en general, con los lugares donde había corresponsales de la revista. 28.- NF, 1/1934, pp. 5-10; NF, 1/1935, pp. 3-7 (sólo de Arniches); NF, 5/1935, pp. 225-232 y NF, 1/1935, pp. 233-239, respectivamente. 29.- NF, 4/1934, pp. 180-189. 30.- "Vivienda con clínica para un médico en Madrid", NF, 1/1934, pp. 29-31. Además: "Viajes Carco" (NF, 3/1935, pp. 148-153). 31.- NF, 6/1935. 32.- NF, 2/1934, pp. 76-79; NF, 5/1934, pp. 113-117; NF, 4/1935, pp. 217-219 y NF, 5/1935, pp. 254-255, respectivamente. V c o n g r e s o d o c o m o m o · n u e v a s f o r m a s d e a c t i v i d a d c o n t e m p o r á n e a 96 dc| 33.- Entre los corresponsales aparecían también los nombres de Cristóbal Alzamora (Barcelona), Francisco Prieto Moreno (Granada), Enrique Juncosa (Palma de Mallorca), José Manuel Benjumea (Sevilla) y Antonio Benet Tomás (Valencia). En el número 5 de 1935 se añadió el de Francisco Gómez-Villamil (Oviedo); en el número 7 de 1935/1936, el de Ignacio Pérez Fernández (Portugal) y, en el 10 de 1935/1936, el de Ricardo Ribas Seva (Barcelona, junto a Cristóbal Alzamora). Todos ellos eran arquitectos y tan sólo Francisco Prieto Moreno, José Manuel Benjumea y Ricardo Ribas publicaron obra suya en la revista (un proyecto cada uno). 34.- De Manuel y Juan Manuel del Busto se presentó tan sólo "Un salón de cine en Oviedo" (NF, 7/1935/1936, pp. 360-362). 35.- Es el caso de Luis Sáenz de los Terreros, Víctor Eusa, Genaro de Nó y Manuel María de Smith y Ricardo Bastida. 36.- De los otros arquitectos a quienes Edarba dedicó un volumen, Nuevas Formas recogió algunos proyectos más: tres de Rafael Bergamín; dos de Luis Blanco Soler, Pedro Muguruza y Javier Goerlich, y uno de Secundino Zuazo. En cualquier caso, poco material para una publicación que debía editar diez números al año. 37.- A la inversa puede decirse lo mismo. Jacinto Ortiz. Reforma y decoración de 'Negresco', en Madrid. Nuevas Formas, 7/1934. Luis Kozma. Un hotel particular en Budapest. Nuevas Formas, 2/1935. Luis Kozma. Un hotel particular en Budapest. Nuevas Formas, 2/1935. daba bastante relación con las publicaciones periódicas de las que se daba noticia en la "Revista de revistas"23, donde la proporción de las centroeuropeas24 en el conjunto de las recibidas era importante. Sin embargo, a la redacción de Nuevas Formas llegaban también un buen número de publicaciones americanas25 y francesas26, y apenas se incluyeron en las páginas de la revista española proyectos de esas nacionalidades (dos en cada uno de los casos). Otra cosa de que aquel paciente lector enseguida se hubiera percatado era que una importante mayoría de las realizaciones españolas (prácticamente los dos tercios del total) estaba localizada en Madrid, ciudad donde tenían su sede tanto la editorial Edarba como los principales anunciantes de la revista. El resto de los proyectos se encontraban dispersos por distintos lugares de la geografía española, especialmente en Barcelona (8), Zaragoza (5), Sevilla (4), Valencia (4) y Bilbao (3), con presencia testimonial de otras capitales, como Palma de Mallorca (1) u Oviedo (1)27. En la nómina de arquitectos con obra en Madrid, se hallaban destacadamente representados muchos de los integrantes de la 'generación del 25', 'generación déco' o como prefiera denominarse al grupo de profesionales titulados en torno a 1920. En primer lugar, deben ser citados Carlos Arniches y Martín Domínguez, de quienes se recogieron algunos de sus realizaciones más conocidas: El Instituto-Escuela, la Residencia de Señoritas Estudiantes, el Pabellón de Párvulos del Instituto-Escuela o la Sala de Conferencias y Biblioteca de la Residencia de Estudiantes28. También Rafael Bergamín pudo contemplar varios de sus proyectos residenciales en las páginas de la revista, entre otros la barriada de El Viso29, al igual que Luis Blanco Soler30. Los constructores de la Ciudad Universitaria -Miguel de los Santos, Manuel Sánchez Arcas, Agustín Aguirre, Pascual Bravo, Luis Lacasamerecieron un número monográfico31. Entre los siete arquitectos de quienes se recogieron tres o más obras, cinco pertenecían al grupo de los primeros 'racionalistas' madrileños. La figura de Regino Borobio sobresalía por encima del resto de los profesionales que desarrollaron su actividad en provincias. Suyos son una serie de edificios escolares en Aragón, un hotel particular en Zaragoza, el Bar Abdón de la misma ciudad y el colegio de La Enseñanza, también en la capital maña -enunciado, por error, como nuevo seminario32-. Ciertamente, algo de este reconocimiento que parecía haber alcanzado la arquitectura de Borobio podría tener que ver con la corresponsalía de Nuevas Formas en Zaragoza que su hermano José ocupó, al menos, desde comienzos de 1935. Es posible que así fuera, pero también lo es que, para esa fecha, ya habían aparecido publicados sus dos primeros proyectos33. Otro hecho podría resultar más interesante: como ya he apuntado, los hermanos Borobio fueron objeto de una de las monografías editadas por Edarba, circunstancia que haría surgir la hipótesis de que, en el fondo, Nuevas Formas sería tan sólo otro modo de sacar partido a un material gráfico del que ya se disponía. Sin embargo, al cotejar los ejemplos contenidos en ambos productos editoriales de Edarba se advierte que, por un lado, una parte importante de los autores monografiados no aparecen en las páginas de las revista34, o lo hacen de modo muy poco significativo35; y, por otro, la fecha de publicación de algunas monografías es posterior al momento en que los edificios recogidos en ellas fueron publicados en las páginas de Nuevas Formas, como es el caso de Regino y José Borobio36. Por último, y puesto que el referido lector lo sería también de otros publicaciones -me interesa ahora A.C., -posiblemente se le ocurriese comparar los contenidos de una y otra, a la búsqueda de correspondencias que pudieran sugerir algún referente común. Sin embargo, la relación de los artículos recogidos en A.C. que fueron publicados más adelante en Nuevas Formas no permite sugerir para ella lazos especialmente fuertes con el grupo de arquitectos catalanes37. Principalmente, porque los dc 97j a v i e r m a r t í n e z | 38.- NF, 1/1934, pp. 5-10 y AC, 9, 1/1933, pp. 27-28. 39.- NF, 2/1934, pp. 57-63 y AC, 8, 4/1932, p. 31. 40.- NF, 3/1934, pp. 118-121y AC, 14, 2/1934, pp. 18-20. 41.- NF, 1/1934, pp. 17-18 y AC, 10, 2/1933, p. 25.. 42.- NF, 5/1935, pp. 276-277 y AC, 8, 4/1932, pp. 22-25. 43.- "Cinco proyectos del arquitecto García Mercadal", "El proyecto y realización de la reforma de una tienda" y "Proyecto y realización de 'Retra'": NF, 9/1934, pp. 490-492, 486 y 487, respectivamente. 44.- Quien por aquellas fechas debía de estar cerca de abandonar el grupo: NF, 9/1935/1936, pp. 450-453. 45.- NF, 5/1935, pp. 276-277. 46.- "Dos ejemplos de aplicación decorativa de un material industrial. Exterior e interior de la instalación 'Pizarritas'", NF, 9/1934, pp. 478-479. 47.- "Dos casas con medianería mancomunada", NF, 9/1935/1936, pp. 480-481. 48.- En este sentido, y aunque no aparecía expresamente aludida, quizá podían haberse extendido también a Nuevas Formas las palabras que desde Gaceta de Arte se dirigieron hacia otras publicaciones: "Abundan en concesiones, en el interés de empresa o la falta de un depurado criterio, propaganda más bien en estado de confusión que las exactas líneas de un estilo": "Índice de revistas de Arquitectura", Gaceta de Arte, 33, Tenerife, 1935, pp. 1-2, citado en Hurtado, Las publicaciones periódicas de arquitectura, vol. 1, p. 461. Las publicaciones españolas objeto de la crítica de G.A. eran Viviendas, Obras y Arquitectura. 49.- NF 1/1934, p. 3. 50.- NF 1/1934, p. 3. 51.- Algunas de las ideas recogidas en él no son muy distintas de las que introducían la monografía dedicada por Edarba a Regino y José Borobio y que se encargó de redactar la propia editorial: cfr Borobio, Regino y José, Regino y José Borobio, Madrid, 1936, pp. v-vi. 52.- NF 2/1934, p. 109. 53.- NF 2/1934, p. 108. 54.- NF 2/1934, p. 109. 55.- Y concluía su argumentación con un llamamiento: "Hagamos escuelas, sanatorios, campos de deporte que cumplan con toda la perfección técnica posible las exigencias sociales; pero acostumbrémonos también a contemplar con menos prejuicios y más amor el dilatado horizonte de la historia": NF, 2/1934, p. 109. V c o n g r e s o d o c o m o m o · n u e v a s f o r m a s d e a c t i v i d a d c o n t e m p o r á n e a 98 dc| Carlos Arniches y Martín Domínguez. Instituto-Escuela de Madrid. Nuevas Formas,1/1934. Portada interior del primer número de Nuevas Formas ( 1/ 1934). Carlos Arniches y Martín Domínguez. Instituto-Escuela de Madrid. Nuevas Formas, 1/1934. paralelos son escasos pero, además, porque algunos de ellos aparecieron de modo simultáneo en ambas revistas o corresponden a obras que fueron ampliamente recogidas en el conjunto de las publicaciones de la época (incluso en el extranjero). Se trata del Instituto-Escuela de Madrid, de Arniches y Domínguez38, la Playa de Madrid, de Manuel Muñoz Monasterio39, el Chalet con hangar de Javier Turul40, un edificio escolar de Manuel Vías en Torrelavega41 y local de trabajo de Germán Rodríguez Arias en Barcelona42. La presencia de arquitectos del GATEPAC en las páginas de Nuevas Formas fue todavía más escasa, con obras de escasa entidad. Sólo era posible encontrar algunas propuestas para locales comerciales de Fernando García Mercadal43, un hotel en los alrededores de Barcelona de Ricardo Ribas Seva44 y, de nuevo, el estudio de Rodríguez Arias45. De Felipe López Delgado, desvinculado ya por aquellas épocas del GATEPAC, se incluyó un pequeño trabajo en colaboración46, así como también de otros arquitectos en algún momento cercanos al grupo, como los ya citados Regino y José Borobio, o Ramón Puig Gairalt47. En resumen, muy poca cosa. Los insuperables principios de la moderna arquitectura y la esencia de la tradición El repaso a los contenidos da alguna pista sobre el tipo de publicación que quería ser la publicación de Edarba. Posiblemente, unos pocos pudieron extraer la conclusión de que se trataba de un producto fundamentalmente comercial, que jugaba a nadar con la modernidad guardando al mismo tiempo sus -confusos y burguesesropajes48. Quizá pensando en una crítica de estas características, la publicación explicitó que renunciaba a adoptar un "eclecticismo amable [que pudiera servir para] captar fácilmente al público"49. Sin embargo, dejó también claro que creía posible alcanzar la belleza "bajo el influjo de las tendencias más opuestas" con tal que "la adecuación y ordenación de sus elementos de composición contribuya a hacer resaltar su finalidad funcional y expresiva"50. Para precisar un poco más la opinión de la redacción de la revista, debería acudirse al único artículo de crítica publicado en sus páginas51. Redactado por su director, Luis Prieto Bances, llevaba por título "Achaques de arquitectura" y criticaba lo que denominó el 'mimetismo' de ciertas arquitecturas contemporáneas: la "indigencia imaginativa" de algunos profesionales les llevaba a echar mano de algunos tópicos que, "por su facilidad de adaptación al programa finalista o funcionalista", se prodigaron en exceso, hasta el punto de que "cualquier capricho o extravagancia concertada con cierta habilidad, puede satisfacer todas sus exigencias"52. Sostenía además que, cuando los arquitectos estaban demasiado preocupados por dotar a sus obras de un marchamo de novedad, acababan "cediendo el paso a fórmulas ajenas y, como consecuencia, a la invasión del tópico"53. Eran éstos los "achaques" de la arquitectura denunciados por el autor. La crítica subyacente bajo estas ideas no se refería a los principios de la más moderna arquitectura del momento, que Prieto Bances entendía "sanos" e "insuperables", sino, más bien, a la interpretación que hacía de ellos "un espíritu debilitado por la rutina, maleado por la visión pintoresca o decorativista"54. Con todo, si bien plantear la cuestión arquitectónica desde "la pura objetividad" era perfectamente admisible y resolver sus aspectos técnicos y funcionales parecía "elemental y de urgencia", sólo por este camino la arquitectura no sería capaz de lograr la belleza. Para alcanzarla, era necesario conceder cierto margen a la expresividad derivada de una espontaneidad verdaderamente creadora. Y, entre las líneas de actuación posibles en este sentido, sugería la que pasaba por la recuperación "del factor geográfico, del sabor castizo, de las exigencias de las costumbres sanas; en una palabra: de la esencia de la tradición"55. Quizá piensen algunos que estas últimas palabras parecen más propias de los años veinte o de los cuarenta que de mediados de los treinta, momento en el que dc 99j a v i e r m a r t í n e z |