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El GATEPAC, GE. Una posible revisión historiográfica

García Estévez, Carolina Beatriz

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Hablar de la fortuna historiográfica del GATCPAC pasa por un análisis crítico de las circunstancias que propiciaron cada una de las diferentes aproximaciones al grupo a lo largo de los tiempos. Sin ir más lejos, en los mismos años treinta, la prensa extranjera, desde países como Francia, Bélgica, Italia o Gran Bretaña, dejaba constancia del valor militante del grupo de arquitectos en el gris y tórrido contexto contra el que les tocó luchar. De este modo, nombres como Giedion y Rothschild se preocuparon de anunciar el avance de la arquitectura moderna en nuestro país, este último entre las páginas de Rassegna di Architettura, como una combate contra los prejuicios anticuados de una falange de pompiers 1. El GATEPAC se convertía así en el abanderado de la arquitectura moderna, y revistas como Cahiers d'Art, L'Equerrey De 8 en Opbouw publicitaban los proyectos modelo acordes con lo que sucedía en el continente europeo. El club naútico de San Sebastián, el Rincón de Goya, las viviendas en la calle Muntaner de Barcelona, el proyecto de la CRV y la Casa Bloc despuntaban como los ejemplos exportables a una Europa en la que la arquitectura internacional y el Movimiento Moderno hacía años que ya habían dejado sus huellas. En España, medir el alcance de las primeras críticas que motivaron el grupo pasa por la triple condición por la que debe pasar toda nueva propuesta: aceptación, crítica o rechazo. Y a incondicionales como Benet, Gasch y Gifreda se les hacía frente con las producciones de El GATEPAC, GE Una posible revisión historiográfica Carolina B. García Arquitecta. ETSAB-UPC 300 dc arquitectos como Rubió i Tudurí o Benavent. Éste último, firmando en 1933, como reclamo de una arquitectura objetiva lejos de cualquier ideología, una de las mas demoledoras críticas a la arquitectura del GATCPAC hasta el momento, como nota a la publicación de las viviendas del arquitecto en la Av. Gaudí, 56 de Barcelona2. Pero lejos de marcadas bipolaridades, Martinell será uno de los pocos que protagonizará, con su libro Veinticinco años de arquitectura barcelonesa, 1903- 1933 3, uno de los primeros intentos serios de hacer Historia de la Arquitectura y crítica desde un enfoque metodológico sencillo: el marco de la ciudad moderna y sus equipamientos. Lo que tras la guerra sucedió con el grupo por todos es conocido. Con la mayoría de los miembros de GATCPAC exiliados, muertos o reconvertidos, el número uno de la revista Cuadernos de Arquitectura y Urbanismo abría la publicación con una radiante fotografía del caudillo4. Entre sus páginas, el historiador Ràfols repasaba la arquitectura de las tres primeras décadas del siglo XX 5. Como punto final al ensayo, España se saldaba con un párrafo en el que, aunque aparecían citadas las delegaciones del GATEPAC desde los bloques geográficos de Bilbao, Madrid, Barcelona, ninguna mención al citado grupo hacía acto de presencia. A los funcionalistas, les siguieron arquitectos de inteligente transición, entre los cuales cabe citar José Goday y Pedro Muguruza, y otros arquitectos modernos, pero muy ortodoxos, como Benavent, Folguera, Bonet Garí, Fisas. El grupo de gatepacos, Aizpúrua, Sert, Illescas, Bergamín, Labayen, merecen únicamente el calificativo de "funcionalistas utilitarios". Menos es nada. O el silencio. Silencios impuestos desde el poder, en unos primeros años en los que se asociaba demasiado a los perdedores como los portadores de una modernidad corruptora de los valores que transmitía el régimen. Y una arquitectura de estado execrable, falsa en su planteamiento historicista, se imponía por encima de todo y todos. Habría que esperar hasta finales de los años cuarenta, cuando Juan Zavala, en la V Asamblea de Arquitectura de 1949 en Madrid, se convierta en uno de los primeros en reconocer los errores cometidos en el pasado. La equivocación no puede aparecer más patente. Y es preciso que otra vez hagamos de la arquitectura el arte vivo que ha dejado de ser hace tiempo. Sucedía en Madrid en 1949. En Barcelona, en la primavera de 1950, Bruno Zevi pronunciaba una conferencia en el Colegio de Arquitectos en la que por primera vez, una fotografía de una arquitectura catalana ilustraba la portada de su libro Storia della Architettura Moderna. No se trataba de ningún edificio racionalista, ni mucho menos del de ningún miembro de nuestro grupo. El detalle del banco del Parque Güell de Gaudí era el motivo escogido, algo bastamente comentado hasta el momento6. El detalle nos interesa porque se trata de una de las primeras revisiones realizadas desde España en la dc 301 que un modelo del pasado, como lo es la arquitectura de Gaudí, se alza como patrón esteriotipado de una historia operativa en la que los puentes con el presente son siempre fácilmente retrazables. Gaudí y Wright como ejemplos para una arquitectura europea "orgánica" y ante todo, democrática, eran el objetivo anhelado por el historiador. Estamos en los años cincuenta, tiempos de oberturas y revisiones, como las capitaneadas por Mitjans, Sostres, Cirici 7, etc. Años en los que ya aparecen referencias cruzadas, complicidades, entre los modernistas y los integrantes del GATCPAC -ya que estos últimos se situarían como los continuadores de una supuesta tradición en la que la figura de Gaudí es tomada como referente. En El arte modernista catalán de Cirici, arte y arquitectura no son el reflejo de un espíritu de una época, sino la creación trascendente del espíritu de un pueblo. Espíritu que produce creaciones invariables, homologables por oposición al libro de Chueca Goita de 1947, Invariables castizos de la arquitectura española. Y es a partir de aquí cuando las cosas se ponen serias. En los sesenta, la figura del arquitecto Oriol Bohigas será la responsable de reafirmar el binomio arquitecturapolítica en unos tiempos en los que el régimen comienza a conceder márgenes de maniobra. El libro Arquitectura modernista presenta una reconstrucción historiográfica de vocación oficialista catalana como signo de normalidad. Anuncia la dualidad Gaudí-Doménech, tal y como muy bien diagnosticaría Juan José Lahuerta 8, bajo la dicotomía expresionismo - racionalismo. Y desde esta dualidad, aplica a la arquitectura modernista un esquema historiográfico análogo al del Movimiento Moderno, con una clara intención integradora de la figura de Domènech y exclusiva hacia Gaudí. El siguiente paso en esta "línea progresista" será el GATCPAC, tal y como lo sugiere en su libro Arquitectura Española de la Segunda República, y el tercero y último, el 1.- ROTHSCHILD, Richard. 'Il Movimento Moderno in Spagna' "assegna di Architettura. Rivista Mensile di Architettura e Decorazione" Anno 4, 15 aprile 1932, n.10., pp.145-153. 2.- BENAVENT, Pere. Una casa de vivendes econòmiques. Av. Gaudí, 56. Barcelona, 1933, p.16. "Arquitectura! El cultiu de l'estil arquitectònic és essencialment anti-arquitectura. [...] Què significa, com a acte creador i viu, fer arquitectura clàssica o fer arquitectura maquinista? Jo diria que no significa res. [...] I què importa que la recepta dugui la signatura de Vignola o de Le Corbusier? [...] Ni els ordres de Vignola, ni els ordres d'un Cirpac, per internacional que sigui! L'arquitectura no és res de tot això i està per damunt de tot això. Ni el truc internacionalista amb el mirallet de Marx, ni el truc localista amb el de Guifré el Pilós. Ni arqueologisme segle tretzè ni arqueologisme 1920! Només arquitectura pura i simple, filla, si més no, de l'afany que cada hora posa en el nostre esperit immortal!" 3.- MARTINELL, César. Veinticinco años de arquitectura barcelonesa, 1903-1933. Barcelona Atracción. Mayo, 1933. 4.- Imagen a la que le acompaña la siguiente nota al pie: "CUADERNOS DE ARQUITECTURA inicia sus tareas bajo el signo de la recuperación de la Patria, honrándose en encabezar su publicación con la augusta efigie del Primer Español, guía de nuestro pueblo en la guerra y en la paz. Al saludar en el Jefe de Estado el restaurador de los bienes morales y materiales de la Patria, le renovamos nuestra adhesión disciplinada de Españoles y de Arquitectos". Cuadernos de Arquitectura y Urbanismo, n.1, enero 1940. 5.- RÀFOLS, Josep Francesc. 'Arquitectura de las tres primeras décadas del siglo XX'. "Cuadernos de Arquitectura y Urbanismo", n.1, enero 1940, pp. 4-14. 6.- ROVIRA I GIMENO, Joseph M. "El Manifiesto de la Alhambra y su periferia: personajes, cultura y saberes colaterales". Actas del Congreso celebrado con motivo del 50 aniversario del Manifiesto de la Alhambra. Junta de Andalucía, 2005. En prensa. 7.- MITJANS, Francesc. 'Pero en nuestras calles no crece la hiedra'. "Boletín de Información de la Dirección General de Arquitectura", vol.IV, n. 14, abril 1950, pp. 7-11; SOSTRES, Jose M. 'El funcionalismo y la nueva plástica'. "Boletín de Información de la Dirección General de Arquitectura", vol.IV, n. 15, julio de 1950, pp. 10-14; MITJANS, Francesc. 'La arquitectura barcelonesa desde el modernismo'. "Boletín de Información de la Dirección General de Arquitectura", vol.V, III trimestre 1951, pp. 19-24; CIRICI, Alexandre. L'Arquitectura catalana. Barcelona, 1955. 8.- LAHUERTA, Juan José. 'Quatre notes'. "Nexus", diciembre 1993, pp. 18-27. 9.- BOHIGAS, Oriol. Arquitectura española en la Segunda República. Volumen doble, Cuadernos Ínfimos 5. Barcelona, 1970, p.8. 10.- DONATO, Emili. 'El GATEPAC, entre el olvido y la desmitificación'. "Ciudad y territorio", n.1, enero-marzo 1971, pp. 45-59; GIRALT-MIRACLE, Daniel. 'Josep Lluís Sert, el GATCPAC y Barcelona (1)'. "Destino", 30 de enero de 1971, pp. 20-21; GIRALT-MIRACLE, Daniel. 'Josep Lluís Sert y su obra, (y II) de Barcelona al mundo'. "Destino", 6 de febrero de 1971, pp. 20-21. 11.- FOIX, J.V. Mots i maons o a cascú el seu. Barcelona, 1971. 12.- HERNÁNDEZ, Maria-Cruz. 'El 29, posible inauguración. Los hombres del GATEPAC, en el Colegio de Arquitectos'. "Tele / eXpres", 26 de enero de 1971, p. 7; Red. 'Exposición sobre la arquitectura española en la década de los 30. Gira en torno al célebre GATEPAC'. "El Noticiero Universal", sábado 30 de enero de 1971, p. 31; SÁNCHEZ COSTA, J.J. 'Inauguración de la exposición GATEPAC'. "El Noticiero Universal", martes 2 de febrero de 1971, p. 19; Red. 'Hoy se inaugura. Exposición dedicada al GATEPAC en el Colegio de Arquitectos. Supuso la introducción al modernismo y la apertura a nuevas corrientes arquitectónicas'. "Diario de Barcelona", martes 2 de febrero de 1971, p. 18; DOMINGO, Oriol. 'G.A.T.E.P.A.C. Obra breve e intensa. Fue una apertura a nuevas corrientes arquitectónicas, artísticas y sociales. Exposición retrospectiva en el Colegio de Arquitectos'. "Diario de Barcelona", miércoles 3 de febrero de 1971, p. 18; Red. 'Una Barcelona que quedó en proyecto. Ayer se inauguró la retrospectiva GATEPAC'. "El Correo Catalán", 3 de febrero de 1971, p. 19; RIBAS PIERA, M. 'Brevísimo fulgor, huella perdurable. La arquitectura del GATEPAC'. "El Ciervo", n. 205, marzo de 1971, p.10. 13.- CUADERNOS DE ARQUITECTURA Y URBANISMO, n.90, 1972, con textos de Mariona Ribalta, Francesc Roca, Salvador Tarragó y Juan Carlos Theilacker; CUADERNOS DE ARQUITECTURA Y URBANISMO, n.94, 1973, con textos de Joseph Emili Hernández-Cros y Mariona Ribalta. 14.- ROVIRA I GIMENO, Josep M. La arquitectura catalana de la modernidad. Tesi doctoral, UPC, Barcelona, 1987. Leída el año 1981. a r c h i v o · e l g a t e p a c , g . e . 302 dc | grupo R. El libro constituye una primera piedra en la revisión historiográfica del GATCPAC: do de exposiciones como Can Dalmau, Homenaje a Rafael Alberti, ADLAN y GATEPAC 12 -ésta última bajo la dirección de Emili Donato y Uwe Gest-, recuperan un momento y un tiempo pasado por primera vez desde la fisicidad de su presencia. Es el momento en el que el archivo GATEPAC es cedido al Colegio, y por primera vez se exponen gran parte de los paneles preparatorios del CIAM IV de Atenas, así como la serie Urbanismo y Habitación del año 1936. Y a este primer homenaje le seguirán los dos números de Cuadernos de Arquitectura y Urbanismo dedicados al GATCPAC 13. "Vanguardia" y "revolución" eran los dos polos en los que parecía gravitar el revisionismo hacia nuestros arquitectos. Una vanguardia portadora de los valores morales y políticos, y la guerra como esa revolución final truncadora de tanta ideología. Y con este esquema, muchos de sus seguidores no hacían más que engrosar el mito de aquél grupo de arquitectos de "izquierdas". Manuel Solà-Morales, Jordi Oliveras, Carlos Sambricio, Emili Donato, Francesc Roca y otros tantos. Si Bohigas representaba una primera aproximación al GATCPAC como modelo asimilable a una realidad política, la insistencia en reconocer en el grupo otro tipo de modelo -aquél que se agota con el inicio de otra realidad social fruto de la guerracontinúa en la inercia de las interpretaciones que se suceden. Entre 1981 y 1989 se producen dos tesis, publicadas años más tarde. Ambas tienen en común un único objetivo, destruir las máscaras de carnaval en el que se habían convertido las diferentes aproximaciones al fenómeno del GATCPAC. En la primera, La arquitectura catalana de la modernidad14, Josep M. Rovira pone en crisis el alcance de la historiografía catalana hasta el momento y destruye todo esquema previo, siguiendo la premisa de Benjamin “El carácter destructivo sólo tiene un objetivo, generar espacio”. Resiguiendo un dudoso paralelismo entre la crisis del lenguaje en la Viena de fin de siglo y los Contra el Régimen de la Dictadura que se había puesto en marcha con un manifiesto que decía impunemente: 'Este movimiento es de hombres: el que no sienta la masculinidad completamente caracterizada, que espere en un rincón'. Tanto ellos como su equivalente grupo catalán militaban abiertamente en las filas republicanas, y muchos de ellos, incluso, en las acciones más extremas y más radicalizadas de la política de la época. Este radicalismo se hizo cada vez más firme y alcanzó posiciones históricamente tan definidas como la del GATEPAC, prácticamente oficializado durante la república, sobre todo en el ámbito del Gobierno Autónomo de la Generalitat de Catalunya 9. dc 303c a r o l i n a b . g a r c í a | Nuestros arquitectos se presentan desde una militancia y presión contra la Dictadura de Primo de Rivera, similar a la que la Barcelona de aquella época deseaba llevar a cabo contra los últimos coletazazos del franquismo. Se acercan tiempos de transición, y la República se convierte en el emblema portador de aquella modernidad y reforma que una ciudad maltratada bajo la huella de Porcioles necesitaba. 1971. Aparecen los primeros artículos de Emili Donato y Daniel Giralt-Miracle 10. Se publica la recopilación de los artículos de J.V.Foix escritos en el diario La Publicitat 11 entre 1933 y 1936, libro dedicado a los que fueron sus amigos del GATCPAC y ADLAN. El mismo año en que muere Joan Prats y Sert comienza a trabajar en el que será el proyecto de la Fundación Miró. Pero desde el Colegio de Arquitectos también se mueve ficha. Bajo la asesoría artítica del crítico de arte José Corredor-Matheos, el vestíbulo de la institución se convierte en el escenario idóneo en el que reivindicar a los vencidos, los exiliados, los olvidados. Cultura como arma de doble filo. Memoria militante. Así, un encadena- 50 primeros años de arquitectura catalana, concluye con una máxima a rescatar, ser moderno equivale a ser en el tiempo. Y bajo tal premisa, términos como noucentisme, modernismo y racionalismo carecen de contenido. Y en ese ser en el tiempo, Antonio Pizza15 no hace más que insistir en el rigor filológico de la investigación de cada caso. De cada obra. Como una historia autónoma. Ginzburg lo llamó microhistoria en su Pesquisa sobre Piero. Entre ambos, otros tantos ya habían recorrido parte del trayecto. Los estudios de Juan José Lahuerta, Carlos Sambricio y la CRV, y Carles Martí y la Casa Bloc, Enric Granell y las extrañas coincidencias entre funcionalismo y surrealismo, etc. Mientras, un historiador, Enric Ucelay-Da-Cal, se atreve a dar un paso más. Ya no sólo se conforma con haber eliminado la máscara, sino que describe con asombroso deleite lo que tras ésta se escondía. Con la definición del papel político de las vanguardias, el binomio arquitecto-sociedad se impone al estado en un juego de reflexiones. Però l'arquitecte podia alhora beneficiar-se de l'argument contrari: sempre presentar-se com el portaveu d'una societat civil que imposava la veritat (o la virtut) a un Estat indiferent i cec. Aquest discurs seria la legitimització moral del moviment modern o l'avantguardisme internacional. Per tant, l'arquitecte seria la versió més aristocràtica de la nova 'enginyeria social' o 'tecnocràcia' 16. 15.- PIZZA, Antonio. Barcelona 1929-1936, il ponte incompiuto dell'architettura. Tesis doctoral, UPC, Barcelona, 1989. 16.- UCELAY-DA CAL, Enric. 'Le Corbusier i les rivalitats tecnocràtiques a la "Catalunya revolucionària"'. En, Le Corbusier y España. Juan José Lahuerta ed. Barcelona, 1996, pp.126. 17.- Idem, p.140. 18.- EALHAM, Chris. La lucha por Barcelona. Clase, cultura y conflicto 1898-1937. Madrid, 2005. 19.- SEIDMAN, Michael. Workers against work. 1991; SEIDMAN, Michael. A ras de suelo. Madrid, 2002. a r c h i v o · e l g a t e p a c , g e 304 dc | Es el intelectual revolucionario que cambia la realidad física con su pensamiento, tal y como lo habían predicado Hegel y Marx, y no un mero "revolucionario intelectual" tal y como en algunos sectores de la crítica se intentó encasillar figuras como las de Torres años atrás. Y como realidad material hay que ser capaz de enfrentarse a cada caso. El nou grup tenia claríssima la necessitat d'actuar com a lobby i es multiplicà en militàncies paral.leles, més notòriament amb la fundació de l'ADLAN (Amics de l'Art Nou) el 1932. Els principals personatges del GATCPAC -Josep Torres Clavé i, en menor grau, Josep Lluís Sertimplícitament estaven propers a la Unió Socialista de Catalunya (USC), partit tecnòcrata (dirigits per enginyers industrials com Campanals o Ruiz Ponsetí) i potenciador tant de l'associacionisme com el sindicalisme de tècnics i funcionaris, funció que quedava ideològicament coberta pel seu marxisme socialdemocràtic 17. Las cosas parecen no estar tan claras. Ni la CRV era la idílica planificación del reposo de las masas, sino el control de los grupos de presión anarcosindicalistas. Mientras, el señor Dencàs, conseller de la Generalitat Republicana, construía por la ciudad campos de concentración para vagos y maleantes, a la vez que las obras de la Casa Bloc se detenían cada tres meses por desfalcos de dinero en la obra. Lo sabemos gracias a Chris Ealham, y su reciente ensayo La lucha por Barcelona. Clase, cultura y conflicto 1898-1937 18. Su reflejo lo encontramos de nuevo en otro historiador extranjero, Michael Seidman 19, que con su ensayo Workers against work parece cuestionar en todo momento cualquier lectura del obrero como clase oprimida, sino como verdadera fuente de conflicto, revolución y cambio social. Un juego de opuestos que parece tensionar aún más ese saco del que hablaba Musil, la verdad no está en el centro, sino siempre alrededor, como un saco que cambia su forma a cada nueva opinión que se le coloca dentro, sin embargo, ello hace que sea cada vez más sólido. No andaba equivocado Le Corbusier, un año más tarde, al finalizar Vers une Architecture con una pregunta, que hoy en día ya tiene respuesta: ¿Arquitectura o revolución? dc 305c a r o l i n a b . g a r c í a |