scieee Open visual document viewer

Repositorio Institucional de Documentos

Abstract

El patrón oro es un sistema monetario cuyo máximo apogeo se dio en el siglo XIX y que consiste en que el valor de una determinada moneda depende de las reservas de oro existentes. Cuando hablamos del patrón oro, podemos distinguir tres etapas de este a lo largo de la historia: el patrón oro clásico, donde el oro se utilizaba directamente para hacer frente a los pagos; el patrón oro lingotes, donde el oro actuaba como salvaguarda del papel moneda; y, el patrón oro cambio donde unas monedas se refieren a otras y estas últimas son respaldadas por el oro. En este trabajo, partiendo de la Teoría Austriaca del Ciclo Económico, se plantea la posibilidad de si un retorno a este sistema solucionaría los problemas de inflación y ciclos económicos. Para ello, vamos a considerar las opiniones de las dos máximas personalidades de la Escuela Austriaca: Ludwig von Mises y su discípulo Friedrich A. Hayek. Mises criticó tajantemente la reserva fraccionaria, abogando por un coeficiente de caja del cien por ciento, además de creer que lo ideal sería la vuelta al patrón oro clásico y al uso del oro físico para las transacciones. Por su parte, Hayek cambió de opinión a lo largo de su obra. Primero argumentó que lo ideal sería un sistema internacional de dinero homogéneo, aunque posteriormente argumentó a favor de la emisión de diferentes tipos de dinero por parte de entidades privadas de forma que la competencia entre estas estabilizaría el valor de las monedas. En ambos casos, creía que el patrón oro era un sistema superior al sistema basado en la existencia de un dinero fiduciario nacional.<br /><br /> Oliva Duarte, Andrés; Serrano Sanz, José María

Full text

EL PATRÓN ORO DESDE UNA PERSPECTIVA DE LA ESCUELA AUSTRIACA: LUDWIG VON MISES Y FRIEDRICH A. HAYEK Au o And és Oli a Dua e Di ec o José Ma ía Se ano Sanz Facul ad de Economía y Emp esa Año 2020 T abajo Fin de G ado “La in lación es el e dade o opio del pueblo”. LUDWIG VON MISES “Dudo que algún monopolio haya hecho an o daño como el monopolio de la emisión de dine o”. FRIEDRICH A. HAYEK RESUMEN El pa ón o o es un sis ema mone a io cuyo máximo apogeo se dio en el siglo XIX y que consis e en que el alo de una de e minada moneda depende de las ese as de o o exis en es. Cuando hablamos del pa ón o o, podemos dis ingui es e apas de es e a lo la go de la his o ia: el pa ón o o clásico, donde el o o se u ilizaba di ec amen e pa a hace en e a los pagos; el pa ón o o lingo es, donde el o o ac uaba como sal agua da del papel moneda; y, el pa ón o o cambio donde unas monedas se e ie en a o as y es as úl imas son espaldadas po el o o. En es e abajo, pa iendo de la Teo ía Aus iaca del Ciclo Económico, se plan ea la posibilidad de si un e o no a es e sis ema soluciona ía los p oblemas de in lación y ciclos económicos. Pa a ello, amos a conside a las opiniones de las dos máximas pe sonalidades de la Escuela Aus iaca: Ludwig on Mises y su discípulo F ied ich A. Hayek. Mises c i icó ajan emen e la ese a acciona ia, abogando po un coe icien e de caja del cien po cien o, además de c ee que lo ideal se ía la uel a al pa ón o o clásico y al uso del o o ísico pa a las ansacciones. Po su pa e, Hayek cambió de opinión a lo la go de su ob a. P ime o a gumen ó que lo ideal se ía un sis ema in e nacional de dine o homogéneo, aunque pos e io men e a gumen ó a a o de la emisión de di e en es ipos de dine o po pa e de en idades p i adas de o ma que la compe encia en e es as es abiliza ía el alo de las monedas. En ambos casos, c eía que el pa ón o o e a un sis ema supe io al sis ema basado en la exis encia de un dine o iducia io nacional. Palab as cla es: pa ón o o, Escuela Aus iaca, Teo ía Aus iaca del Ciclo económico, Mises, Hayek. ABSTRACT The gold s anda d is a mone a y sys em whose highes peak was in XIX cen u y and i consis s o he alue o a ce ain cu ency ely on he cu en gold ese es. When we alk abou he gold s anda d, we can dis inguish h ee s ages h oughou his o y: he classic gold s anda d upon which gold was di ec ly used o deal wi h he paymen s; he ingo gold s anda d whe e he gold beha e as a sa egua d o he pape money; and he exchange gold s anda d upon which ones cu en s e e s o o he ones and hey a e suppo ed by he gold. In ha disse a ion based on he Aus ian Business Cycle Theo y we se ou he possibili y o whe he a e u n o ha sys em would sol e he in la ion p oblems and business cycles. To do ha , we mus conside he opinions o he mos impo an pe sonali ies o he Aus ian School: Ludwig on Mises and his disciple F ied ich A. Hayek. Mises c i icised ca ego ically he ac ional ese e, ad oca ing o a 100-Pe cen Rese e Requi emen , as well as he belie e ha he mos ideal would be he e u n o he classic gold s anda d and he use o he physical gold o do ansac ions. Fo his pa , Hayek changed his opinion h oughou his li e´s wo k. Fi s ly, he a gued ha he ideal would be an in e na ional and homogeneous mone a y sys em, al hough a e wa ds he a gued in a ou o he issuance o di e en ypes o money by p i a e ins i u ions so ha he compe i ion be ween hem would s abilize he alue o he cu en s. In bo h cases, he hough ha he gold s anda d was a be e sys em han he sys em based on he exis ence o a iducia y na ional money. Keywo ds: gold s anda d, Aus ian School, Aus ian Business Cycle Theo y, Mises, Hayek. ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN: ¿ES DESEABLE EL RETORNO A UN SISTEMA DE PATRÓN ORO? ......................................................................................................... 6 2. EL PATRÓN ORO ................................................................................................. 7 2.1. ¿QUÉ ES EL PATRÓN ORO? ........................................................................ 7 2.2. HISTORIA DEL DINERO ............................................................................... 7 2.3. HISTORIA DEL PATRÓN ORO .................................................................... 9 3. LA ESCUELA AUSTRIACA ............................................................................... 13 3.1. PREDECESORES DE LA ESCUELA AUSTRIACA................................... 13 3.2. CARL MENGER Y LOS PRINCIPIOS DE ECONOMÍA POLÍTICA ....... 14 3.3. PRINCIPALES CONTRIBUCIONES DE LA ESCUELA AUSTRIACA ... 15 3.4. TEORÍA AUSTRIACA DEL CICLO ECONÓMICO .................................. 18 4. EL PATRÓN ORO EN LA OBRA DE LUDWIG VON MISES ......................... 24 5. EL PATRÓN ORO EN LA OBRA DE FRIEDRICH A. HAYEK ...................... 34 6. CONCLUSIONES ................................................................................................. 42 7. BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................... 44 Página 6 de 46 1. INTRODUCCIÓN: ¿ES DESEABLE EL RETORNO A UN SISTEMA DE PATRÓN ORO? El pa ón o o es el sis ema mone a io in e nacional cuyo máximo apogeo u o luga en el siglo XIX. Sin emba go, a lo la go del siguien e siglo, las no mas impues as a a és de es e ue on ompiéndose y queb an ándose has a que en 1971 dejó de unciona po comple o. Ac ualmen e, nos encon amos en una época ca ac e ís ica po la con inua pé dida de pode de comp a de nues as monedas debido a la in lación que su imos po el aumen o cons an e de la o e a de dine o; además, de una época ca ac e ís ica po la p esencia de c isis ecu en es que no malmen e se achaca que son culpa de la p opia ine cia del capi alismo. Sin emba go, y pa iendo de la Teo ía Aus iaca del Ciclo Económico, es as c isis son u o de las dis o siones que las ac uaciones de las au o idades mone a ias p o ocan. A a és de las polí icas mone a ias expansi as que modi ican a la baja el ipo de in e és, bajo un sis ema de ese a acciona ia, se c ean alsas expec a i as de in e sión, es deci se in ie e en p oyec os que ealmen e al ipo de in e és na u al de me cado (no al ijado po la au o idad mone a ia) no son iables, dando luga de es a mane a a un p oceso que a de o emp ano acaba en c isis. Obse amos, como nos encon amos an e dos p oblemas cuyo o igen es el mismo: la ac uación po pa e de los bancos cen ales. Con el e o no del pa ón o o, g acias a las en ajas que es e posee, es os dos p oblemas pod ían se solucionados. Po un lado, la o e a mone a ia pe manece ía cons an e, o al menos a ia ía en una p opo ción mínima compa ada con la que a ía en la ac ualidad ya que es a es á condicionada a la explo ación del o o y al descub imien o de nue as ese as de o o. Po o o lado, deja ían de sucede se los dis in os ciclos expansi os y ecesi os ya que las au o idades mone a ias no pod ían dis o siona los ipos de in e és al no pode ac ua sob e la o e a de dine o. En es e abajo, amos a expone una isión sob e el pa ón o o desde el pun o de is a de la Escuela Aus iaca de Economía, y en conc e o desde el pun o de is a de sus dos máximas pe sonalidades: Ludwig on Mises (1881-1973) y su discípulo F ied ich A. Hayek (1899-1992). Vamos a a a de explica las ideas de es os espec o a es e sis ema, con sus en ajas e incon enien es, y cómo se ía pa a ellos el sis ema mone a io ideal. Página 7 de 46 2. EL PATRÓN ORO 2.1. ¿QUÉ ES EL PATRÓN ORO? El pa ón o o es un sis ema mone a io median e el cual la unidad de alo consis e en el alo de una can idad ija de o o en un me cado in e nacional el cual se conside a sus ancialmen e lib e. En es a de inición no se mencionan ni las monedas de o o, ni la lib e acuñación de o o ya que aunque es as pueden se bene iciosas pa a el uncionamien o del pa ón o o, ninguna de las dos son condiciones necesa ias pa a que exis a al sis ema. Tampoco se menciona la equi alencia en o o del papel moneda ni de las monedas iducia ias po que aunque es a condición ambién se ía deseable pa a su buen uncionamien o, no es necesa ia siemp e que se usen los medios e icaces pa a man ene dicha pa idad. 1 A lo la go de la his o ia han exis ido es ipos de pa ón o o: el pa ón clásico, el pa ón en lingo es y el pa ón de cambio. Cada uno iene sus p opias ca ac e ís icas aunque no son incompa ibles en e ellos pudiendo exis i de o ma simul ánea. An es de empeza a analiza cada ipo, es con enien e e isa la his o ia del dine o y po qué es inalmen e el o o lo que la sociedad acaba u ilizando como el p opio dine o a la ho a de ealiza sus espec i os in e cambios. 2.2. HISTORIA DEL DINERO En p ime luga , se debe de ini qué es el dine o, aunque pa a pode llega has a es a de inición p ime o hay que explica el nacimien o de és e. Pa a ello, amos a u iliza la explicación dada po Ca l Menge (1840-1921), undado de la Escuela Aus iaca de economía y el cual en junio de 1892 esc ibe un a ículo en The Economic Jou nal i ulado On he O igin o Money 2 . En es e a ículo, Menge explica que el dine o no ha sido gene ado po la ley, no es una ins i ución es a al como se c eía has a en onces, sino que es una ins i ución social. El dine o su ge g acias a la búsqueda del p opio in e és indi idual de las pe sonas así como de las elaciones que se dan en e ellas pa a alcanza lo. 1 Edwin W. Kemme e , O o y Pa ón O o, Mad id, Unión Edi o ial, 2019, p. 127,128. 2 Ca l Menge , On he O igin o Money, Página 8 de 46 En los o ígenes, los indi iduos ealizaban in e cambios median e el sis ema de uque, es deci un indi iduo cambiaba un bien po o o que le epo aba una sa is acción mayo . Sin emba go, es e sis ema de in e cambio iene una se ie de incon enien es. El p ime o de ellos es que dos pe sonas, ambas, con in enciones de in e cambia algún bien que poseen se encuen en. Es a di icul ad se supe ó con el nacimien o del me cado. El segundo, es la can idad de cada bien que desea cada pe sona, ca ac e ís ica que es a ía elacionada con el g ado de indi isibilidad de los bienes. Y el e ce o, y al que Menge le da una mayo impo ancia, es el hecho de que un indi iduo encuen e un bien que desea y a su ez, que aquel indi iduo que posee es e bien quie a in e cambia lo po el bien que iene la p ime a pe sona. Es a si uación se ag a a aún más con el desa ollo de la di isión del abajo y la exis encia de una mayo a iedad de bienes. Pa a pode supe a es os obs áculos, es impo an e ene en cuen a el g ado de liquidez de los bienes, es deci la acilidad y la segu idad pa a desp ende se de ellos en un momen o dado y al p ecio que le co esponde en ese momen o de la his o ia. Teniendo en cuen a es o úl imo, una se ie de indi iduos buscando su p opio bene icio an a acudi al me cado pa a hace se con es e ipo de bienes pa a así consegui con mayo acilidad el obje o que ealmen e desean. Va a habe un in e cambio in e medio. El es o de indi iduos al obse a la c ecien e acilidad a la ho a de ealza los in e cambios de es os p ime os los an a imi a y a a habe una se ie de bienes que se an a con e i en medios de cambio gene almen e acep ados. Es en es e momen o cuando ealmen e su ge el dine o y cuando ya podemos da una de inición sa is ac o ia de él. El dine o es una me cancía que a a ac ua como medio de in e cambio gene almen e acep ado po la sociedad 3 . Bien es cie o, que los gobie nos pueden juga un papel impo an e a la ho a de de e mina que me cancía se a a con e i en dine o. Po ejemplo, si eclaman el pago de ibu os en una de e minada me cancía es muy p obable que és a se con ie a en dine o ya que a a se muy demandada po la sociedad, aumen ando de es a mane a su g ado de liquidez. Si su demanda aumen a a de al o ma que se con i ie a en el bien más líquido, se con e i ía a su ez en dine o ambién. 3 Ca l Menge , El dine o, Mad id, Unión Edi o ial, 2013, p.91. Página 9 de 46 A lo la go de la his o ia han exis ido di e sos bienes que han ac uado como dine o en di e en es luga es: el azúca en las Indias occiden ales, los cla os en Escocia, el ganado en la an igua G ecia o el cob e en Egip o an iguo 4 . Pa a sabe po qué el o o ue inamen e la ma e ia p ima que se con i ió en dine o, se deben analiza las ca ac e ís icas que iene un buen dine o 5 . En p ime luga , un buen dine o debe se escaso ya que es o le p o oca á una demanda cons an e. Sin emba go, ampoco debe se lo en una escasez eno me. O a ca ac e ís ica es la di isibilidad, es deci que el bien se pueda subdi idi y que és e no pie da alo po ello. Además, ambién se iene que ene en cuen a que sea ácilmen e anspo able, du ade o y que sea di ícil de alsi ica . Todo es o implica á una mayo acilidad pa a pode ealiza in e cambios. El o o es escaso pe o no en demasía ya que es di ícil de encon a pe o aún así susci a el in e és de los se es humanos po busca lo; es ácilmen e di isible, a pa i de un lingo e de o o se pueden ex ae monedas y el alo o al es as equi ale al del lingo e; es más ácil de anspo a que o os bienes como podían se las cabezas de ganado en la época del ueque; y, es du ade o, po ejemplo es más di ícil se que oxide como le pod ía pasa a o os me ales como la pla a. En cuan o a la di icul ad de alsi ica , el Es ado a a juga un papel impo an e ya que a a es ampa en las monedas de o o el os o del mona ca, empe ado o di igen e de u no. El o o ambién iene una ca ac e ís ica impo an e y es la g an es abilidad de su alo ya que a no se que se descub a una explo ación de o o su p ecio no a a a ia (es muy di ícil que se inc emen e su o e a de o ma descomunal). 2.3. HISTORIA DEL PATRÓN ORO Podemos di idi la his o ia del pa ón o o en 3 g andes e apas 6 : el pa ón o o clásico en el que el o o se u ilizaba di ec amen e como medio de pago, el pa ón lingo e donde el o o ac uaba de sal agua da pa a el papel moneda y el pa ón de cambio ca ac e izado po que unas monedas se e ie en a o as y es as úl imas son espaldadas po el o o. El pa ón o o clásico ha sido el que más iempo ha du ado en la his o ia y aquel en el que las monedas e an de cu so legal. Las monedas son acuñadas di ec amen e del o o 4 Mu ay N. Ro hba d, ¿Qué le hizo el gobie no a nues o dine o?, Mad id, Unión Edi o ial, 2019, p. 36. 5 Ca l Menge , El dine o, Mad id, Unión Edi o ial, 2013. 6 Juan Manuel López Za a, Re o no al pa ón o o, Ba celona, Deus o, 2014, p. 37-38. Página 16 de 46 mane a o mal sino que el suje o lo a adqui iendo a a és de eje ce la p opia acción humana; es un conocimien o p i a i o y dispe so, es deci es di e en e pa a cada pe sona po lo que la acción humana es pe sonal e i epe ible; y, es un conocimien o áci o no a iculable po lo que la pe sona sabe cómo lle a a cabo de e minadas acciones (know how) pe o no sabe cuáles son los elemen os de ella (know ha ). Se debe ene en cuen a que a a és de la unción emp esa ial el se humano a a c ea nue a in o mación, la a a ansmi i y como consecuencia de es os dos ac os a a ocu i un p oceso de ap endizaje de cada indi iduo en unción de las necesidades de los demás. Aho a bien, sabiendo es o, la p egun a que uno ha de hace se es: ¿cuál es el obje o de la Ciencia Económica pa a los seguido es de la Escuela Aus iaca? La espues a es nada más y nada menos que “es udia es e p oceso dinámico de descub imien o y ansmisión de in o mación que es impulsado con inuamen e po la unción emp esa ial y que iende a ajus a y coo dina los planes de los se es humanos, haciendo con ello posible su ida en sociedad” (Hue a de So o, 2012). A inales del siglo XIX, a a su gi la eo ía aus iaca del capi al de la mano de Böhm- Bawe k ([1890] 1970). Pa a nues o au o , los bienes de capi al son los “bienes económicos de o den supe io ” nomb ados an e io men e po Menge y los cuales se unen, se abajan en elación con o os es elemen os: ecu sos na u ales, abajo y iempo. Se debe ene en cuen a que pa a p oduci bienes de capi al an e io men e se debe habe aho ado, de iniendo el aho o como la enuncia al consumo inmedia o. El ejemplo que u iliza pa a explica es a enuncia al consumo iene como p o agonis a a Robinson C usoe. Supongamos, que Robinson C usoe se alimen a a base de mo as las cuales se pasa odo el día ecogiendo. Sin emba go, llega un día que se da cuen a que con una a a puede ecolec a una can idad mayo y con mayo apidez. No obs an e, pa a pode ab ica esa a a debe deja de ecolec a po lo que si no se quie e mo i de hamb e, du an e los días p e ios odas las mo as que ecoja no pod án se consumidas y las debe á gua da , debe á “aho a ” una can idad pa a alimen a se de ellas mien as ab ique la a a. Al igual que Robinson C usoe, el capi alis a de las economías mode nas debe aho a , es deci debe deja de consumi pa a con esos ecu sos do a a sus abajado es mien as du e el p oceso p oduc i o. Obse amos cómo a lle a a cabo unos medios con la in ención de log a un in y como es el iempo lo que sepa a una cosa de la o a. Po lo an o, el iempo es un concep o insepa able de la acción humana, de inido como una Página 17 de 46 se ie de e apas que o man el p oceso de acción. Con o me aumen a el pe iodo de iempo que equie e un plan de acción, el esul ado que se espe a ob ene iene un mayo alo pa a el indi iduo ya que si no ue a así es as acciones nunca se lle a ían a cabo. O o aspec o impo an e es que con o me los bienes de capi al es én más p óximos a la e apa de consumo, más di ícilmen e an a se econ e ibles. Relacionado con es o, es a ía ambién el concep o de “p e e encia empo al” que nos iene a deci que, ce e is pa ibus, los bienes p esen es se p e ie en an es que los bienes u u os. Po o a pa e, se puede de ini el capi al como el alo a p ecios de me cado de los bienes de capi al, es deci , po la es imación subje i a que los emp esa ios ealizan sob e el alo de me cado. De ahí, que en una economía socialis a en la que no exis en p ecios de me cado se pueda conside a que exis en bienes de capi al, pe o es imposible que exis a capi al en sí mismo. Es o a a da luga a un compo amien o descoo dinado de la sociedad. Aquí se e ya una c í ica a la plani icación de la economía que más a de se desa olla á con la eo ía de la imposibilidad del cálculo económico en el sis ema socialis a que más a de expond emos. Vemos, po lo an o, la impo ancia de los p ecios de me cado como mecanismo de coo dinación in e empo al; a sabe pa icula men e el p ecio que elaciona bienes p esen es con bienes u u os y al que denominan ipo de in e és. El ipo de in e és a a elaciona an o consumo, como aho o, como in e sión. Además, el me cado en el que se de e mina el ipo de in e és es á cons i uido po oda la es uc u a p oduc i a de la sociedad, en la que los emp esa ios enuncian a consumo inmedia o pa a adqui i bienes de consumo con un mayo alo a los que se había enunciado. Una de las p incipales apo aciones de la Escuela Aus iaca es la eo ía sob e la imposibilidad del socialismo debido a que no se puede ealiza el cálculo económico. El cálculo económico “es odo juicio es ima i o sob e el esul ado en é minos de alo ación de los dis in os cu sos al e na i os de acción que se ab en al ac o ” (Hue a de So o, 2012). Es o implica ene disponible in o mación de p ime a mano, algo que esul a imposible en la economía socialis a que impide, en mayo o meno medida, el in e cambio olun a io y la lib e u ilización del dine o. Po lo an o, en aquellas sociedades en las que no exis a libe ad de me cado, p ecios de me cado lib es y dine o en endido como medio de in e cambio olun a io gene almen e acep ado po la sociedad, no se pod á ealiza el cálculo económico p oduciéndose de es a mane a Página 18 de 46 descoo dinaciones en la sociedad. Es as ideas ue on apo adas po Ludwig on Mises en su ob a de 1922 “Socialismo: análisis económico y sociológico”. Pa a Mises y pos e io men e pa a F ied ich A. Hayek, el socialismo es un e o in elec ual ya que no se puede o ganiza la sociedad median e manda os coac i os po no es a en posesión de oda la in o mación necesa ia pa a ello 20 . En elación con es a al a de in o mación, se pueden da cua o mo i os sob e la posibilidad de coo dina la sociedad median e la coacción ins i ucional: el olumen de in o mación exis en e, el ca ác e in ans e ible al ó gano cen al de la in o mación que se necesi a, el hecho de que no se puede ansmi i in o mación que aún no se ha c eado y el hecho de que la coacción impide que el p oceso emp esa ial c ee la in o mación necesa ia pa a coo dina la sociedad 21 . Es os son los mismos a gumen os u ilizados po Mises en 1920. Además, pa a Hayek con o me el in e encionismo económico se a ex endiendo, las leyes gene ales (aplicables a odos po igual) y abs ac as (sólo es ablecen un amplio ma co de ac uación indi idual, sin p e e el esul ado conc e o de una acción social) an a i dejando paso a manda os coac i os y a los que Hayek denomina “legislación” 22 . 3.4. TEORÍA AUSTRIACA DEL CICLO ECONÓMICO La úl ima de las p incipales con ibuciones de la Escuela Aus iaca al ámbi o de la economía que amos a desa olla es la eo ía de los ciclos económicos. Es a eo ía es desa ollada po Mises en su lib o “La eo ía del dine o y del c édi o” en 1912 y pos e io men e ampliada de nue o po Hayek. La eo ía aus iaca del ciclo económico iene que e con la expansión c edi icia no basada en aho o e ec i o, olun a io, debido a la exis encia de un sis ema banca io basado en ese a acciona ia y con olado po un banco cen al. Es a expansión c edi icia no sólo da luga a un c ecimien o cíclico y a una expansión de la o e a mone a ia, sino ambién a la c eación de ipos de in e és a i icialmen e bajos. Todo es o a a implica que se pongan a disposición de los emp esa ios ecu sos inancie os como si se hubie a inc emen ado el aho o con la única di e encia de que el aho a no ha aumen ado y es odo un simple e ec o óp ico c eado po el sis ema banca io. Se a a 20 Jesús Hue a de So o, La Escuela Aus íaca, Mad id, Sín esis, 2012. 21 Jesús Hue a de So o, Dine o, C édi o Banca io y Ciclos económicos, Mad id, Unión Edi o ial, 2016. 22 Jesús Hue a de So o, La Escuela Aus íaca, Mad id, Sín esis, 2012, p. 142. Página 19 de 46 p oduci de es a mane a un ala gamien o de la es uc u a p oduc i a con el p oblema de que no pod á man ene se a la go plazo 23 . Hayek en su lib o “P ices and P oduc ion” (1931) 24 explica es e p oceso de alladamen e. En p ime luga , el nue o dine o llega al me cado p e ia educción de los ipos de in e és, los cuales es a ían po debajo del ipo de in e és na u al. Es a educción a a aumen a el gas o de in e sión en elación con el gas o de consumo, e in e siones que an es no e an en ables aho a sí lo an a se . Además, a a habe un inc emen o de los p ecios de los ac o es p oduc i os y simul áneamen e una educción de los bene icios ela i os de las indus ias de consumo, que en como sus cos es aumen an sin que lo hagan sus p ecios. Se a a p oduci un desplazamien o de ecu sos desde las indus ias más p óximas al consumo hacia los sec o es más in ensi os en capi al, la sociedad es á adop ando mé odos de p oducción más capi al in ensi os. Pos e io men e, la demanda de bienes de consumo iende a aumen a g acias al inc emen o de las en as ob enidas po los p opie a ios de los ac o es de p oducción, po lo que iende a aumen a el p ecio ela i o de los bienes de consumo ambién. Se debe ene en cuen a que el inc emen o del dine o en ci culación a a aumen a es a demanda; y, la o e a de bienes de consumo ha disminuido debido al aspaso de ecu sos an es ci ados. Se puede ap ecia la unión de elemen os an o “mac o” como “mic o”. Es o implica á un aumen o de los bene icios ela i os de las indus ias pe enecien es al consumo en de imen o de los bene icios ela i os de los sec o es de in e sión. Los bienes de capi al que empeza on a p oduci se debido a la expansión c edi icia han de eadap a se y se a a p oduci un as ase de los ac o es p oduc i os de la in e sión hacia el consumo, ap eciándose g andes pé didas en los sec o es más capi alis as como la cons ucción que sólo son en ables a ipos de in e és bajos. Los ciclos económicos e minan con la llegada de la ecesión, con las consecuencias que es a implica y que a de o emp ano enía que eni debido a la al a de su icien es ecu sos pa a comple a el cambio en la es uc u a p oduc i a. “Hayek insis e en que las ecesiones son básicamen e c isis p oducidas po un exceso ela i o de demanda de bienes de consumo o, si se p e ie e, de escasez de aho o, que no es su icien e pa a comple a las in e siones más capi al-in ensi as emp endidas po 23 Jesús Hue a de So o, La Escuela Aus íaca, Mad id, Sín esis, 2012. 24 F ied ich A. Hayek, P ices and P oduc ion, Lond es, Rou ledge, 1931. Página 20 de 46 e o ” (Hue a de So o, 2012, pág. 131). Fue po sus apo aciones en ma e ia de ciclos económicos en la década de los años ein a po lo que Hayek ecibió el P emio Nobel de economía en el año 1974. A con inuación, amos a analiza cómo han ecogido es as ideas del ciclo económico dos au o es aus iacos más ac uales que los que pos e io men e desa olla emos en el núcleo de nues o es udio (Mises y Hayek) y pa ida ios del pa ón o o: Mu ay N. Ro hba d (1926-1995) y Jesús Hue a de So o (1956- ). Los bancos cen ales son los causan es de la expansión c edi icia de los bancos come ciales: les imponen el coe icien e de caja que deben es ablece y además ac úan como p es amis as de úl ima ins ancia de és os en caso de que su negocio no uncione co ec amen e. Po ende, al deci es o, pod íamos a i ma que son los gobie nos los causan es del ciclo ya que les conceden el monopolio de emisión de moneda a los bancos cen ales pa a así pode con ola la in lación. Es po es o mismo po lo que se c ean los bancos cen ales: pa a ene una in lación con olada po el Es ado y no po los bancos p i ados. En palab as del p opio Ro hba d: “la endencia na u al del Es ado es la in lación” 25 . ¿Cuáles son las dos o mas po las que el banco cen al puede omen a la in lación? Po una pa e puede omen a la inyec ando ese as al sis ema banca io o educiendo el coe icien e de caja; y po o a pa e lo que puede hace es adqui i ac i os inancie os como í ulos del gobie no. En es e úl imo caso, el gobie no no sólo se asegu a me cado pa a sus í ulos sino que ambién puede in la la p o isión de dine o emi iendo nue os í ulos y o denando al banco cen al que los comp e 26 . Además la in lación a a ene unas consecuencias no ables: no p opo ciona ningún bene icio de ca ác e social, sino que son los p ime os que llegan a ella a a o de quien se edis ibuye la en a; dis o siona el cálculo come cial ya que los p ecios no a ían de mane a uni o me, ni a la misma elocidad po lo que se di icul a la dis inción en e lo pe manen e y lo ansi o io; la in lación a a c ea bene icios que ealmen e no son eales al dis o siona el cálculo económico po lo que incluso las emp esas menos e icien es pa ece án que es án p ospe ando; a a penaliza el aho o y a a omen a el endeudamien o ya que el dine o de los p és amos que se de uel an end án un meno 25 Mu ay N. Ro hba d, The Case o a 100 Pe cen Gold S anda d, Alabama, The Ludwig on Mises Ins i u e, 1991. 26 Mu ay N. Ro hba d, ¿Qué le hizo el gobie no a nues o dine o?, Mad id, Unión Edi o ial, 2019. Página 21 de 46 alo ; y, la in lación ebaja el ni el de ida ya que es á c eando un ambien e de alsa p ospe idad que a de o emp ano ende á a explo a 27 . En un sis ema en el que es é implan ado el pa ón o o con un coe icien e de caja del 100 po cien, las dos o mas en las que puede p oduci se in lación explicadas an e io men e no pod ían ocu i ya que: la expansión c edi icia ic icia lle ada a cabo po los bancos p i ados no se p oduci ía po que se debe man ene en ese as líquidas odos los depósi os de sus clien es (exis e un coe icien e de caja del 100 po cien) y po lo an o los c édi o concedidos coinciden con el e dade o deseo de los agen es a aho a ; y, la o e a mone a ia queda ía in a ian e, solamen e se modi ica ía cuando se descub ie an nue as explo aciones de o o, algo poco usual. Po su pa e, Hue a de So o concluye que el ac ual sis ema banca io cons i uye un deli o, un aude pa a la sociedad. En el depósi o i egula , los bienes ungibles como el dine o se mezclan los de unas pe sonas con los de o as. Además, si nos basamos en los p incipios esenciales del de echo, el elemen o esencial de és e es la gua da o cus odia y que se ma e ializa en la disponibilidad inmedia a. La única o ma de consegui es o es la exigencia de man ene un coe icien e de caja del 100 po cien. En caso de que no se cumplie a, es a íamos p esen es an e un deli o po ap opiación indebida y el banco debe ía indemniza al deposi an e 28 . En su lib o “Dine o, C édi o banca io y Ciclos económicos”, ealiza ambién un análisis de po qué la exis encia de un banco cen al y/o la exis encia de la banca con ese a acciona ía end ía una se ie de p oblemas. El banco cen al unido con una banca con ese a acciona ia no puede elimina la ecu encia de los ciclos, además de ac ua como p es amis a de úl ima ins ancia e i ando que quieb en los bancos menos sol en es y más expansionis as. No sólo iene el p oblema del inmenso olumen de in o mación sino que ambién se debe ene en cuen a que se a a de una in o mación de ca ác e subje i o, dinámica y cons an emen e cambian e (el sec o inancie o iene una di icul ad aún mayo ). A es o hab ía que uni le la di icul ad pa a ajus a la demanda y la o e a de dine o, al in y al cabo los unciona ios del banco cen al no son más que unciona ios con es icciones e incen i os ambién. 27 Mu ay N. Ro hba d, ¿Qué le hizo el gobie no a nues o dine o?, Mad id, Unión Edi o ial, 2019. 28 Jesús Hue a de So o, Dine o, C édi o Banca io y Ciclos económicos, Mad id, Unión Edi o ial, 2016. Página 22 de 46 El banco cen al con una banca con coe icien e de caja del 100 po cien end ía la en aja de que los c édi os concedidos po la banca coincidi ían con el aho o olun a io de los agen es po lo que disminui ían los e ec os dis o sionado es de la expansión c edi icia no basada en aho o olun a io. Sin emba go, el banco cen al segui ía eniendo p oblemas elacionados con la in o mación, además de p oduci se una descoo dinación de na u aleza in a empo al: el nue o dine o ende á a a ec a “ho izon almen e” a la es uc u a de p ecios ela i os. Igualmen e, segui ía some ido a in luencias polí icas. Po úl imo, el sis ema de banca lib e, es deci , sin banco cen al, y con una banca con ese a acciona ia implica ía que los p ocesos espon áneos del me cado que e ie en los e ec os dis o sionado es de la expansión c edi icia se desencadena ían más ápido que con la p esencia de un banco cen al ya que po ejemplo los bancos que expandan su c édi o más ápido, e án como su olumen de ese as cae á y end á que ena su expansión. Sin emba go, es o solamen e ocu e a pos e io i po lo que es e sis ema no es capaz de e i a la emisión de medios iducia ios y po lo an o no es capaz de e i a los ciclos. Además, al exis i ese a acciona ia no se de e minan los de echos de p opiedad y se p oduce lo que se conoce como la “ agedia de los comunes”. Supongamos que exis e dos bancos: si ninguno de los dos ealiza una expansión, en onces ambos sob e i en pe o con bene icios educidos, si únicamen e se expande uno de los dos, el que se ha expandido sob e i e y el o o quieb a; y, si se expanden los dos ob ienen ambos mayo es bene icios. Exis e po lo an o una endencia a la expansión y a expandi se an es que nadie pa a así ob ene mayo es bene icios. Todo es o p o oca á que a la la ga se den acue dos y usiones en e los bancos has a c ea en úl ima ins ancia un banco cen al que ins i ucionalice y di ija la expansión c edi icia de odos los bancos ol iendo a los p oblemas ya ci ados. Po lo an o, llegamos a la conclusión de que el mejo sis ema posible se ía un sis ema de banca lib e con coe icien e de caja del 100 po cien y con la exis encia del pa ón o o. Es e sis ema end ía las siguien es en ajas. E i a ía las c isis banca ias po al a de liquidez debido a la ealización de p és amos, ya que se exigen los p incipios adicionales del de echo en el depósi o i egula . E i a ía las c isis económicas de ca ác e cíclico ya que oda expansión del c édi o end ía de ás un aho o olun a io, po lo que no se dis o siona ía la es uc u a p oduc i a po la descoo dinación en e aho ado es e in e so es. Es el más con o me con los de echos de p opiedad al elimina Página 23 de 46 la ese a acciona ia. Es un sis ema ígido que omen a el c ecimien o es able y sos enido: se e i an las expansiones a i iciales y las ecesiones as el boom, no aumen a la o e a mone a ia en o ma de c édi o ya que és a solo a ia á al a ia el s ock mundial de o o y si el c ecimien o de la p oduc i idad es mayo que el c ecimien o del s ock de o o hab á una disminución de los p ecios, es deci , hab á de lación po inc emen os en la p oduc i idad no po la disminución de la can idad de dine o o c édi o en ci culación. E i a la especulación inancie a y las usiones, adquisiciones y las o e as públicas de adquisición de acciones sólo se e ec ua ían si exis en e dade as azones de ipo económico y no po una mayo acilidad de inanciación que p o oca la expansión c edi icia c eada de la nada po la banca. Disminuye al mínimo las unciones económicas del Es ado, además de se el más compa ible con el sis ema democ á ico: los gobie nos solamen e pod án inancia se a a és de impues os de mane a que el con ibuyen e sab á cuan o les supone ese gas o. Po úl imo, omen a la coope ación a moniosa en e naciones ya que a o ece el in e cambio mone a io y la paz. Página 24 de 46 4. EL PATRÓN ORO EN LA OBRA DE LUDWIG VON MISES Ludwig on Mises ue el p ime economis a del siglo XX en p opone un es ablecimien o de un sis ema banca io con un equisi o de ese a del 100 po cien o no únicamen e pa a los bille es sino ambién pa a los depósi os a la is a. Mises ealizó es a de ensa en su lib o “La eo ía del dine o y del c édi o” en 1912 y pos e io men e lo ha ía en o as ocasiones. 29 Pa a en ende es a p opues a, es necesa io que nos emon emos al siglo XIX y en conc e o a 1844 con la ap obación en Ingla e a de la Ley de Peel. La Ley de Peel es ablecía una ese a de los bille es de banco del 100 po cien en o o; pe o lo que los au o es de la época no u ie on en cuen a ue la simili ud de los bille es con los depósi os cuando ambos no es án cubie os. 30 Sin emba go, an es de explica el po qué de es a de ensa del pa ón o o es necesa io in oduci cie os é minos. Pa a Mises, el dine o no es ni un bien de consumo, ni un bien de p oducción; sino que se a a de un medio de cambio. Además, el dine o lo podemos di idi en es ipos: el dine o-me cancía el cual es al mismo iempo una me cancía, es a me cancía es la que cons i uye el dine o y el dine o es solamen e esa me cancía; el dine o-signo el cual iene una acep ación legal y es el simple hecho de lle a es ampado un sello del gobe nan e de u no el que le da alo ; y, el dine o-c édi o que es un í ulo que ence en el u u o pe o que se u iliza como medio de cambio. A su ez den o de los medios de cambio se encuen an los sus i u os mone a ios que no son dine o en sen ido es ic o sino que ac úan como si lo ue an y los cuales se pueden cambia en el momen o que se quie a po el e dade o dine o y sin ca gos. Den o de los sus i u os mone a ios podemos dis ingui en e: ce i icados mone a ios que es án cubie os en su o alidad po dine o con e ible; y, los medios iducia ios que a di e encian de los p ime os no lo es án. 31 Una de ensa del pa ón o o iene como obje i o que la polí ica mone a ia la cual es á elacionada con el alo del dine o, no es é in luenciada po los in e eses del gobie no. De ahí, que el p incipal ins umen o de polí ica mone a ia que un Es ado dispone es su in luencia a la ho a de elegi un de e minado dine o g acias a su con olación de la acuñación como a la emisión de sus i u os mone a ios. Es deci , si un país iene un pa ón me álico, la única medida de polí ica económica es la de implan a o o ipo de 29 Jesús Hue a de So o, P opues as de Mises pa a un equisi o de ese a del 100 po cien o, disponible en< h ps://mises.o g/es/wi e/p opues as-de-mises-pa a-un- equisi o-de- ese a-del-100-po -cien o>. 30 Mu ay N. Ro hba d, His o ia del pensamien o económico, Mad id, Unión Edi o ial, 2013. 31 Ludwig on Mises, La eo ía del dine o y del c édi o, Mad id, Unión Edi o ial, 2012. Página 25 de 46 dine o; cosa que no ocu e con el dine o-c édi o o dine o-signo sob e los cuales el Es ado sí que iene capacidad pa a in lui en el alo de cambio obje i o del dine o. 32 En el caso de es os dos úl imos ipos de dine o, el Es ado in luye sob e su alo aumen ando o disminuyendo la can idad de és os. In lación signi ica un inc emen o de la can idad de dine o en el sen ido más amplio de la palab a de o ma que se incluyen ambién los medios iducia ios y que no es á compensado po el co espondien e aumen o de una necesidad de és e. Po su pa e, la de lación (o es icción) iene a signi ica una disminución de la can idad de dine o sin una compensación en la disminución de la demanda de dine o. La in lación p o oca que el alo del dine o disminuya, mien as que la de lación hace aumen a lo. 33 Cuando se inc emen a la can idad de dine o, es e a a pa a a una se ie de agen es económicos que ienen un exceso ela i o de dine o y una escasez ela i a de o os bienes económicos po lo que disminuye la u ilidad ma ginal de la unidad mone a ia. Además, como comp ado es es án si uados en una posición más a o able que el es o de la sociedad ya que pueden o ece una can idad de dine o po los bienes que desean adqui i mayo que la que pueden o ece los indi iduos que no han sido bene iciados po es e aumen o. Es o a a p o oca un inc emen o de los p ecios de es os bienes y se icios demandados po lo que los agen es que los o ecían an a e inc emen adas sus en as eniendo un mayo pode de comp a. A su ez, las me cancías demandadas po es e segundo g upo de bene iciados aumen a án ambién su p ecio y po lo an o ambién las en as de aquellos que las o ecen. Obse amos como el inc emen o de los p ecios se a aspasando de unos p oduc os a o os. Sin emba go, aquellos g upos que se bene icien en úl ima ins ancia del aumen o de la can idad de dine o hab án is o du an e odo es e iempo como su dine o iba pe diendo alo lo que p o ocaba en é minos eales una disminución de sus en as. Se a a, como se puede e , de un p oceso de edis ibución de los ecu sos desde los úl imos a ec ados hacia los p ime os bene iciados po la mayo can idad mone a ia. Además, la c eencia de que el aumen o de los p ecios es p opo cional es o almen e alsa ya que una mayo can idad de dine o no p oduce e ec os in e samen e p opo cionales sob e el alo de cambio obje i o del 32 Ibíd., pp. 193-194. 33 Ibíd., pp. 191-215. Página 32 de 46 Si los p ecios en dóla es suben, en onces los de Ru i ania subi án menos o incluso pod án disminui ; y, po lo an o ap eciamos como la pa idad de pode de comp a a cambiando. Debido a es o, se necesi a una subida del p ecio del u (moneda de Ru i ania) espec o al o o o al dóla , y es cuando es a endencia se mani ies e cuando debe á es ablece se el ipo de cambio que an e es as nue as ci cuns ancias p e alece en el me cado como la nue a pa idad legal en e el u y el o o o el dóla . Además, es ine i ablemen e necesa ia la con e ibilidad a es e ipo de u s en o o o dóla es y ice e sa. Se necesi a ambién a su ez, la c eación de una agencia la cual necesi a á una pequeña ese a de o o o dóla es y cuya única a ea debe se p opo ciona los u s necesa ios pa a el cambio en o o o di isa ex anje a po u s. Pa a ealiza es a a ea se le debe ía pe mi i emi i u s adicionales en e a la plena cobe u a po o o o di isas ex anje as comp adas al público. El gobie no pod ía acuña moneda pe o es a solamen e end ía la de inición de cu so legal limi ado pa a ealiza pagos, sal o el gobie no; y, end ía la de inición de cu so legal ilimi ado solamen e en e al gobie no. Además, pod ían con e i se en u s en cualquie momen o y sin cos e alguno. Pos e io men e ecomienda cuáles se ían los pasos que los Es ados Unidos debe ían segui pa a abo da es a e o ma mone a ia. El p ime paso es e i a que se lle en a cabo polí icas in lacionis as y pa a ello debe cesa la emisión de nue os medios iducia ios. Se necesi a una cobe u a del 100 po cien pa a la nue a emisión de bille es pe o ambién pa a los nue os depósi os c eados. A su ez, debe á es ablece se plena libe ad a la ho a de come cia con el o o. Bien es cie o, que el p ecio del o o supe e los 35 dóla es po onza es ablecido en 1934 y se es ablezca incluso po encima de los 38 dóla es. Es en es e momen o, cuando su ge la con o e sia en e es au ado es que de ienden la uel a al o o a la pa idad an e io ; y, los es abilizado es que la de ienden con una nue a pa idad en unción del alo de me cado de la moneda. Mises es ablece que se debe es ablece una nue a pa idad ya que los e ec os que la de lación p o oca ía man eniendo la an igua pa idad no epa a ían los daños eje cidos po la in lación. Es po eso, que cuando el me cado de o o haya alcanzado cie a es abilidad, se dec e a á la nue a pa idad del dóla y el o o y se es ablece á la con e ibilidad. Como en el caso de Ru i ania, se debe á c ea una agencia que end á como unciones: ende al público lingo es de o o po dóla es a la nue a pa idad es ablecida y sin ningún lími e; y, comp a con los dóla es que posea cualquie can idad de o o ambién a la Página 33 de 46 nue a pa idad es ablecida. Es imp escindible en el caso de los dos países que el gobie no y las ins i uciones que de él dependen se man engan al ma gen y no in e engan en es e p oceso, ni en el me cado del o o. Mises concluye que lo que ealmen e necesi a Es ados Unidos es el es ablecimien o del pa ón o o clásico. Necesi a que se u ilicen monedas de o o pa a las ansacciones dia ias, que se cob e en o o… Pa a que es o se haga ealidad se end ían que e i a de la ci culación los bille es de uno, cinco, diez e incluso ein e dóla es. Pa a ello, el Teso o debe á in e cambia los con a las nue as monedas de o o. “Sólo el pa ón o o clásico o odoxo puede pone eno al pode del gobie no de in la la moneda. Sin ese eno odas las sal agua dias cons i ucionales se án anas”. 52 En su a ículo de 1953, “O o en e a papel”, explica que el e o no al pa ón o o ayuda ía al desa ollo de los países subdesa ollados. Es os países ue on g a emen e pe judicados cuando se abandonó ya que se p odujo una desin eg ación del me cado de capi ales y una disminución de la in e sión ex anje a en ellos. Es deci , el abandono en su día del pa ón o o ambién las ó las posibilidades de c ecimien o de es os países menos desa ollados. 53 Po úl imo, en junio de 1959, Mises ue in i ado a la uni e sidad de Buenos Ai es pa a impa i una se ie de con e encias. En una de ellas, ol ió a habla de la in lación, explicando odo el p oceso que es á conlle a y las consecuencias del mismo. Además, explicó que la in lación puede con inua odo el iempo que los ciudadanos c ean que el gobie no llega á un momen o en el que deje de imp imi dine o. Si llega a un momen o en el que la gen e c eyese que el gobie no no ue a a pa a , sab ían que el p ecio de mañana a a se mayo que el de hoy po lo que es a ían dispues os a comp a a cualquie p ecio en el día hoy, p o ocando que los p ecios subie an has a que el sis ema mone a io caye a. Mises ol ió a de ende el pa ón o o como el único sis ema que puede p o ege nos de los gobie nos despil a ado es po que si se necesi a lle a a cabo un gas o adicional, la única o ma de consegui lo es un inc emen o de los impues os y no a a és del aumen o de la can idad de dine o en ci culación. 54 52 Ludwig on Mises, La eo ía del dine o y del c édi o, Mad id, Unión Edi o ial, 2012, pp. 412-425. 53 Ludwig on Mises, Gold e sus pape , The F eeman, ol 3, no 21, pp. 744-746. 54 Ludwig on Mises, Polí ica Económica, Mad id, Unión Edi o ial, 2008. Página 34 de 46 5. EL PATRÓN ORO EN LA OBRA DE FRIEDRICH A. HAYEK F ied ich A. Hayek, al con a io que su maes o Mises, no c eía que el pa ón o o ue a la mejo solución pa a hace en e a los p oblemas mone a ios exis en es. Pa a Hayek, el pa ón o o ha sido siemp e lo que se denomina como “second bes ”, es deci la segunda mejo opción de odas las posibles. Sin emba go, es cie o que la que c eía e a la mejo solución cambió a lo la go de su ida. Mien as, en 1937 su p ime o opción enía que e con un dine o in e nacional homogéneo (se debe ene en cuen a que en es e año nos es amos e i iendo al pa ón o o como el sis ema igen e de la época y no al pa ón o o clásico); en 1976, p opuso una idea o almen e opues a ya que abogaba po la emisión p i ada de monedas po pa e de bancos p i ados ac uando odos ellos en compe encia. Bien es cie o, que ambos casos lo que p e endía e a acaba con el dine o iducia io nacional. En 1937, Hayek esc ibió “El nacionalismo mone a io y la es abilidad in e nacional”. En él, es ablece una compa a i a en e sis emas mone a ios: el nacionalismo mone a io, un sis ema mone a io in e nacional con dine o homogéneo y el pa ón o o. El nacionalismo mone a io es “la doc ina según la cual la pa icipación de cada país en la o e a mundial de dine o no debe ía deja se de e mina po los mismos p incipios y los mismos mecanismos po los que se de e minan las can idades ela i as de dine o en e las di e en es egiones o localidades de un país”. Es deci , como su p opio nomb e indica, cada país a a ene su p opia moneda. Po su pa e, un e dade o sis ema mone a io in e nacional es “aquel en que el conjun o mundial poseye a un dine o homogéneo como el que ci cula den o de cada país po sepa ado y donde los lujos mone a ios en e las egiones ue an el esul ado de las acciones de cada agen e indi idual”. Es deci , el medio de pago de un país puede u iliza se pa a paga ambién sin ningún p oblema en un país di e en e. Un pa ón o o in e nacional en el que únicamen e ci culasen monedas de o o cumpli ía con las ca ac e ís icas eque idas po es e sis ema; y, no un pa ón o o (lo pod íamos conside a como un sis ema mix o) al y como es aba igen e y al y como había sido es ablecido en la época ya que es e no e a lo su icien emen e in e nacional y es o e a, econocía Hayek, su p incipal de ec o. 55 O o pun o a ene en cuen a es la mane a en la que se edis ibuye el dine o en los es sis emas: con un sis ema in e nacional homogéneo el dine o se ansmi e de un país a 55 F ied ich A. Hayek, El nacionalismo mone a io y la es abilidad in e nacional, Mad id, Ediciones Aos a, 1996, pp. 39-44. Página 35 de 46 o o sin más; con el pa ón o o, una pa e se ans ie e de la misma o ma, pe o en la mayo pa e de los casos lo que ocu e es que en unos de los países iene luga una con acción de la supe es uc u a de c édi o y en el o o una expansión de és a; po su pa e, con monedas nacionales los in e cambios se p oducen median e a iaciones en los ipos de cambio po lo que no hay una ans e encia de dine o de un país a o o. 56 Bien es cie o, que el desa olla un sis ema mone a io in e nacional gene a una se ie de p oblemas 57 . El p ime o de ellos es la u ilización o no del o o como moneda. Hayek explica que si ealmen e exis ie a un gobie no mundial sin en aciones a lle a a cabo polí icas in lacionis as, es o no se ía necesa io y además se ía con ap oducen e ya que pod íamos u iliza monedas más ba a as que el o o y que p es a an el mismo se icio. Sin emba go, como es amos an e monedas nacionales es p e e ible u iliza monedas de o o u o o me al p ecioso en luga de dine o iducia io. El o o, e a pa a Hayek, el único pa ón in e nacional que podía sob e i i en aquella época. Además, la homogeneidad de los medios de cambio ha sido des uida po el desa ollo de los sis emas banca ios nacionales po lo que, lo que ealmen e se necesi a es una e o ma de dicho sis ema banca io, más que una e o ma del sis ema mone a io en sí. Con el sis ema del nacionalismo mone a io, coexis en di e en es clases de liquidez del dine o según su uso. Po ejemplo, el dine o que puede u iliza se den o de un país es más líquido que el que solamen e puede u iliza se en e los clien es de un mismo banco; y, a su ez el dine o acep ado in e nacionalmen e es más líquido que el dine o nacional. Es os di e en es g ados de liquidez son un p oblema po que los cambios en la p e e encia po la liquidez en e las di e en es clases de dine o causan pe u baciones más in ensas que las causadas po los cambios de p e e encia po la liquidez en e la enencia de dine o y o os bienes. Es as pe u baciones se ag a an cuando sólo exis e un banco cen al o cuando odos los bancos de un país dependen de un banco cen al. Hayek ad ie e que es a e o ma banca ia debe ía lle a se a cabo a a és del plan 100 po cien de Chicago, es deci aplica la ley de Peel a los depósi os banca ios ambién. Pa a ello, p opone da a los bancos el papel moneda su icien e pa a cub i el cien po cien de sus depósi os, y a pa i de en onces man ene unas ese as del 100 po cien. A simple is a, econoce, no es más que un sis ema de nacionalismo mone a io, pe o pod ía ac ua pe ec amen e como un dine o in e nacional homogéneo. Una p opues a 56 Ibíd., p. 51. 57 Ibíd., pp. 92-96. Página 36 de 46 se ía educi la can idad de dine o p opo cionalmen e a las ese as de o o de cada país, ac uando odos los países de es a mane a bajo un coe icien e del 100 po cien. Bien es cie o, que es a p opues a se ía más ac ible con un bime alismo que es ablecie a una elación co ec a en e ambos me ales. Además, se exigi ía desde es e momen o que las a iaciones de la can idad de dine o co espondie an con cambios en las ese as de o o. Debemos ene en cuen a, que es e plan necesi a ía una especie de con ol en la p oducción del o o. Si es e plan se lle a a a cabo, se acaba ía con los depósi os banca ios po lo que se acaba ía ambién con los di e en es g ados de liquidez del dine o ya que únicamen e end íamos una clase de dine o. Se acaba ía ambién de es a o ma con la ca ac e ís ica más pe e sa del sis ema de la época y que iene a se el hecho de que un aumen o en la p e e encia po la liquidez p o oca una disminución en la o e a eal de dine o, y a la in e sa. La e dade a solución, como podemos obse a , a de la mano de la educción de las dis in as clases de dine o. 58 La solución p opues a po Hayek es, en palab as del p opio au o , “algo an ás ica”, po lo que una solución más p ác ica pa a educi la ines abilidad del sis ema banca io se ía la ijación absolu a de los ipos de cambio. De es a mane a, la di e encia en e las dis in as denominaciones de las monedas nacionales apenas end ían ele ancia. Los bancos cen ales debe ían ene unas can idades de ese as de o o supe io es a las que enían pa a pode lle a la a cabo, ci cuns ancia que podía ocu i an e la abundancia de o o exis en e cuando Hayek esc ibía es as palab as. Sin emba go, los países con abundan es ese as lo que hicie on ue man ene el p ecio del o o al o en ez de educi lo y de comenza a ope a con un pa ón o o; además de deja que el o o no a luye a a aquellos países con unas meno es ese as pa a así pode ins au a un pa ón o o in e nacional y pode ija los ipos de cambio. También se ía necesa ia e imp escindible una co ec a ac uación de las au o idades mone a ias an o cuando la ci culación disminuye como cuando la ci culación se inc emen a. Mien as exis a un banco cen al que siga ac uando como p es amis a de úl ima ins ancia; y, mien as sigan p es ando el e ec i o necesa io as una expansión del c édi o que no ienen ninguna in ención de impedi , las luc uaciones del c édi o segui án ocu iendo. 59 58 Ibíd., pp.96-98. 59 Ibíd., pp.99-103. Página 37 de 46 En conclusión, Hayek a gumen a que la polí ica mone a ia lle ada a cabo po un país que o ma pa e de un sis ema económico in e nacional ae consigo ines abilidad. Es deci , una polí ica mone a ia “ acional” solamen e pod ía se lle ada a cabo po una au o idad mone a ia a ni el in e nacional; o, a a és de la coope ación en e au o idades nacionales siemp e y cuando odas ellas u ie an un obje i o común: que la ci culación de dine o de cada país se compo a a como si és a o ma a pa e de un sis ema in e nacional el cual es a ía egulado a a és de la in eligencia. Sin emba go, como una au o idad mone a ia mundial sigue siendo algo “u ópico”, una egla mecánica como es el pa ón o o es p e e ible a la coexis encia de monedas nacionales independien es en un égimen de ipos de cambio lexibles. Con el pa ón o o, se asegu a ía la acomodación de las a iaciones de la can idad de dine o den o de los di e en es países como si de un sis ema in e nacional se a a a. Y, ya que no se puede p o ege a un país, a no se que sea a a és de la au a quía, de la polí ica mone a ia de o os países; la única o ma de e i a g andes pe u baciones es la implan ación de una egla común aunque és a no sea an ideal como un sis ema in e nacional con dine o homogéneo. 60 En 1976, Hayek esc ibió “La desnacionalización del dine o”. 61 En es a ob a, el au o pide la abolición del monopolio gube namen al de emisión de dine o nacional de mane a que es e sea sus i uido po la emisión de monedas po pa e de emp esas p i adas las cuales pod ían se p e e ibles pa a el público an es que el dine o emi ido po el gobie no. Con es e nue o sis ema, lo que se consegui ía se ía acaba con los ciclos de in lación y de lación y con los ciclos pe iódicos de dep esión y desempleo. La p incipal en aja de es e sis ema iene que e con la eliminación del monopolio gube namen al. No sólo se impedi ía un aumen o del pode del Es ado sino que además los bancos cen ales end ían que ac ua en compe encia con el es o de los bancos como si de un banco más se a a a. Se debe ene en cuen a, que odas las acciones lle adas a cabo po un banco cen al son equi ocadas: si es ablece una can idad de dine o po encima de la de me cado se p oduce un p oceso in laciona io; si es ablece una can idad po debajo de la de me cado se es ablece es a ez un p oceso de laciona io; y, si ace a a en la can idad de dine o que se ía óp ima es a ía llegando a una si uación a la 60 Ibíd., p.105. 61 F ied ich A. Hayek, La desnacionalización del dine o, Ba celona, Ediciones Folio, 1996. Página 38 de 46 que el me cado podía habe llegado po sí solo sin la necesidad de ecu i a la ue za y a gas os innecesa ios. 62 63 ¿Cómo se ía la pues a en ma che de es e sis ema? En p ime luga , el banco anuncia ía la emisión de un nue o ipo de dine o el cual ecibi ía un nomb e como puede se “ducados”. El p incipal obje i o de es e banco pa a que su negocio no queb ase se ía el man ene es able el pode adquisi i o del dine o que emi e, pa a lo que se ía con enien e que es ablecie a públicamen e una ces a de bienes espec o a los cuales se a a man ene cons an e el alo de es e nue o dine o. Es a ces a debe ía es a o mada po ma e ias p imas an es que po bienes de consumo ya que el iempo que pasa en da nos cuen a de una a iación de los p ecios de ambos es meno en el caso de las ma e ias p imas po lo que pod íamos an icipa nos y oma las medidas necesa ias con mayo an elación. El man enimien o del pode adquisi i o del dine o se ía posible g acias a la compe encia exis en e, mé odo que iene la en aja adicional de se más ba a o que el man enimien o de algún ipo de ese a como puede se el o o. La compe encia a su ez p o oca ía una se ie de e ec os: si se espe a que un dine o man enga su pode de comp a es able, en onces a a ene una demanda con inua mien as la población sea lib e de u iliza lo; los bancos an a in en a man ene es a demanda con inua y pa a ello saben que deben man ene el alo del dine o es able, alo que consegui án egulando el olumen que se emi e y po lo an o la can idad de los medios de cambios. Podemos obse a , como bajo es e sis ema de compe encia, la egulación de la can idad de dine o en ci culación es más e icien e que bajo un sis ema con un monopolio de emisión ya que es e no su e ninguna consecuencia al de alua la moneda y po lo an o no iene mo i os pa a no hace lo. Además, al igual que el alo de cada ipo de dine o en é minos de la ces a ep esen a i a escogida po cada banco no depende del es o de dine os, el inc emen o de la o e a del es o de ipos de dine o ampoco a a a ec a al alo de las monedas o bille es emi idas po un banco el cual no ha e ec uado dicho aumen o. 64 62 F ied ich A. Hayek, La desnacionalización del dine o, Ba celona, Ediciones Folio, 1996. 63 Albe Benegas Lynch, Re lexiones sob e la p opues a mone a ia de Hayek, Re is a de Es udios Públicos, no 59. 64 F ied ich A. Hayek, La desnacionalización del dine o, Ba celona, Ediciones Folio, 1996, pp. 44-75. Página 39 de 46 O a cosa a ene en cuen a es la de e minación de los ipos de in e és. En es e caso, aunque el gobie no pod ía in e eni en ellos a a és del olumen ne o de lo que oma a p es ado ya no pod ía in e eni de mane a di ec a y ya no pod ía manipula los pa a así pode pedi p es ado de o ma más ba a a. A pa i de aho a, el ipo de in e és se o ma ía como el es o de p ecios a a és de las ue zas del me cado y queda ía de e minado según el equilib io en e la demanda de dine o pa a gas os y la o e a de dine o necesa ia pa a man ene el ni el de p ecios cons an e. Es o asegu a ía, c ee Hayek, “el mejo acue do en e aho o e in e sión”. 65 Hayek econoce en es a ob a ambién, que an e io men e había de endido un dine o homogéneo in e nacional con los ipos de cambio o almen e ijos po la misma azón po lo que aho a de iende un me cado lib e de emisión de monedas: la es icción a las ins i uciones que se enca gan de la emisión de dine o g acias, en pa e, a la concesión de p i ilegios. Sin emba go, es e nue o sis ema no se le había ocu ido an e io men e. Bien es cie o, y aunque los con oles eje cidos no e an los ideales, el pa ón o o ue el único sis ema capaz que impidió a las au o idades mone a ias años a ás ealiza sucesi as polí icas de dine o ba a o a a és de aumen os en la o e a mone a ia. No obs an e, y al y como la expe iencia nos ha mos ado, el sis ema del pa ón o o pudo se so eado a a és del no cumplimien o de sus no mas en a ias ocasiones. Hayek esc ibe: “me sigo oponiendo an o al mone a ismo nacional como a los ipos de cambio lexibles en e las dis in as monedas nacionales. Pe o encuen o p e e ible aho a aboli las on e as mone a ias a me amen e ija el ipo de cambio de las dis in as monedas nacionales”. O o a gumen o en con a de la con e ibilidad de la moneda en o o, o en cualquie o a ma e ial o moneda, es que el alo del dine o no depende del alo del o o sino que depende la can idad de moneda de ese ipo exis en e. Es más, es el alo del o o el que depende del alo de las monedas en las cuales se puede con e i , es deci es o almen e lo con a io de lo que se suele pensa . Du an e la mayo pa e de la his o ia de la humanidad, odo buen dine o que puedo man ene su alo se a aba de un dine o me álico, pe o es o no signi ica que es e ipo de dine o no es é expues o al aude de los gobie nos, ni que las consecuencias del uso de es e sean las mejo es que podamos espe a en elación con un sis ema en el que la iabilidad de los negocios de emisión depende imp escindiblemen e de man ene cons an e el pode adquisi i o del dine o que 65 Ibíd., p. 109, 110. Página 40 de 46 emi en y el cual debe se acep ado olun a iamen e po las pe sonas. Aunque el pa ón o o cons i uya un “ancla” en e al gobie no, no es más que un “ancla mo ediza”. Podemos e , como la con e ibilidad únicamen e es necesa ia con a las acciones del gobie no pe o no lo es con a los emiso es que compi en en e ellos buscando aquellas acciones que les pe mi en ob ene en aja espec o al es o de bancos y po lo an o buscando la mayo sa is acción del consumido . 66 Bien es cie o, que el pa ón o o aunque con e aso conseguía co egi an o las ensiones in lacionis as desencadenadas po las necesidades inancie as de los gobie nos, como el man enimien o a i icialmen e bajo de los ipos de in e és po pa e de los bancos cen ales. 67 También, se debe ene en cuen a, que cuando un banco inicia su negocio de emisión, és e debe á elegi en e u iliza su p opia moneda o u iliza una moneda ya exis en e. En es e segundo caso, es os bancos end ían que ope a bajo un coe icien e del 100 po cien y man ene unas ese as que equi algan a odas sus obligaciones pagade as a la is a. Se ía posible, y los bancos debe ían se conscien es de ello, que la moneda con la que es án abajando (incluso si se a a de la moneda emi ida po el p opio gobie no) colapsa a po lo que deben ac ua con o me a ello ambién. Además, es necesa io que se es ablezca una cla a dis inción en e el negocio banca io p opiamen e dicho y que iene que e con la c eación de dine o y el negocio de in e sión el cual es á elacionado con la ges ión de las ca e as de in e sión. 68 A la go plazo, el sis ema segu amen e acaba ía con e giendo hacia unas pocas monedas, las cuales el público hab ía escogido como las más óp imas; y las cuales con e ge ían ambién a basa se en un mismo pa ón, en una misma ces a de bienes. Se emi i ían, en onces, di e en es denominaciones de dine o pe o la cuales es án basadas en un mismo pa ón. En es e caso, la elección de los consumido es depende ía de las ca ac e ís icas del banco en sí. Además, con o me se desa olla a odo el sis ema se elimina ía el cu so legal de las monedas y se es ablece ía un ma co legal adecuado de o ma que se pudie an es ablece con a os en es os nue os ipos de dine o, paga deudas, así como cualquie o a acción que la población c ea con enien e. 69 66 Ibíd., pp. 111-118. 67 Ibíd., p.120. 68 Ibíd., p. 127, 128. 69 Ibíd., p.130-134. Página 41 de 46 Pa a e mina , Hayek alega cla amen e que “el pa ón o o no es la solución”. El pa ón o o pod ía impedi las in ensas luc uaciones del dine o cuando es e depende de los gobie nos. Es más, cuando el dine o es á en manos de los gobie nos, el pa ón o o es el único sis ema, a pesa de las impe ecciones que iene, que es segu o. Bien es cie o, que es e se puede mejo a , pe o nunca a a és de más gobie no. Al p incipio, pod ía da se que las monedas p e e idas ue an las de o o; pe o a la la ga, es as pe de ían la ba alla con a las monedas emi idas de mane a p i ada y cuya demanda dependie a de que la can idad se egula a de al o ma que su pode adquisi i o pe manecie a cons an e. Hay que ene en cuen a, que el hecho de que las monedas de o o sean las p e e idas al p incipio a a p o oca un aumen o de su demanda y, an e una o e a cuasi ija, su p ecio a a inc emen a se 70 . Hayek inaliza haciendo la siguien e conclusión: “El mismo hecho que ac ualmen e hace que el público se íe más del o o que del papel moneda con olado po el gobie no, es deci , que su can idad o al no pueda se manipulada a olun ad al se icio de me as polí icas, le ha ía apa ece a la la ga in e io al dine o iducia io u ilizado po ins i uciones compe ido as cuyo negocio depende ía de que egula an co ec amen e la can idad de sus emisiones pa a man ene el alo de sus unidades ap oximadamen e cons an e”. (Hayek, 1996) 70 Ibíd., p.135.