scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Repositorio Institucional de Documentos

Abstract

El motivo principal del actual trabajo es el estudio de la economía irlandesa desde un punto de vista macroeconómico. Por ello, se analizan las principales magnitudes agregadas de le economía de Irlanda, así como las políticas llevadas a cabo desde la década de los 50 hasta la actualidad.<br />Para el desarrollo del trabajo, se han utilizado los datos aportados por las principales fuentes internacionales (Eurostar, FMI, AMECO). Así es como se obtiene una descripción cuantitativa de cada una de las variables objeto de estudio, extrayendo de cada una de ellas los datos que nos aporten información más relevante a la hora de llevar a cabo el análisis y a la vez, que sirvan de base a la línea argumental del presente trabajo.<br />Primero, se realiza una introducción del país presentando las características geográficas, demográficas y políticas del país en cuestión. Posteriormente, se analizan las variables más importantes, el PIB y sus componentes tanto por el lado de la demando como de la oferta. Además, se estudian otras variables relevantes, como la inflación, el empleo y las relacionadas con las finanzas públicas.<br />Con este análisis se pretende mostrar una visión precisa sobre la situación actual y de la evolución reciente de la economía irlandesa desde el punto de vista macroeconómico como he comentado anteriormente.<br /><br /> Albajez Grima, Alejandro; Pozo Remiro, Eduardo Francisco

Full text

1 Trabajo Fin de Grado Evolución macroeconómica de la economía irlandesa durante las dos últimas décadas Autor/es ALEJANDRO ALBAJEZ GRIMA Director/es EDUARDO FRANCISCO POZO REMIRO Facultad de Economía y Empresa 2019 2 Autor del trabajo: Alejandro Albajez Grima Director del trabajo: Eduardo Francisco Pozo Remiro Título del trabajo: Evolución macroéconomica de la economía irlandesa durante las dos últimas décadas/ Macroeconomic evolution of the Irish economy during the last two decades. Titulación a la que está vinculado: Grado en Administración y Dirección de Empresas Resumen: El motivo principal del actual trabajo es el estudio de la economía irlandesa desde un punto de vista macroeconómico. Por ello, se analizan las principales magnitudes agregadas de le economía de Irlanda, así como las políticas llevadas a cabo desde la década de los 50 hasta la actualidad. Para el desarrollo del trabajo, se han utilizado los datos aportados por las principales fuentes internacionales (Eurostar, FMI, AMECO). Así es como se obtiene una descripción cuantitativa de cada una de las variables objeto de estudio, extrayendo de cada una de ellas los datos que nos aporten información más relevante a la hora de llevar a cabo el análisis y a la vez, que sirvan de base a la línea argumental del presente trabajo. Primero, se realiza una introducción del país presentando las características geográficas, demográficas y políticas del país en cuestión. Posteriormente, se analizan las variables más importantes, el PIB y sus componentes tanto por el lado de la demando como de la oferta. Además, se estudian otras variables relevantes, como la inflación, el empleo y las relacionadas con las finanzas públicas. Con este análisis se pretende mostrar una visión precisa sobre la situación actual y de la evolución reciente de la economía irlandesa desde el punto de vista macroeconómico como he comentado anteriormente. 3 Abstract: The main goal for this essay is the study of the Irish economy from a macroeconomic point of view. Therefore, the main aggregate figures of the Irish economy are analysed, as well as the policies carried out from the 1950s to the present. In order to develop this review, the data were firmly provided by the main international sources as (Eurostar, FMI, AMECO). This is the approach how it is obtained a quantitative description of each variables studied extracting from each one of them the data, providing us with more relevant information when carrying out the analysis; at the same time it serves as the basis for the line of argument in this assignment. At first there is an introduction related to the country which presents the geographic, demographic, and political features of the country in question. Afterwards, the most important variables, GDP and its components are analysed both on the demand side and on the supply side as well. In addition, another relevant variables are studied, such as inflation, employment and those related to public finances. This analysis aims to show a precise view of the current situation about the recent evolution of the Irish economy from a macroeconomic point of view, as I have mentioned beforehand. 4 ÍNDICE 1. Introducción .................................................................................................................. 5 2. Antecedentes: la economía de Irlanda en la segunda mitad del s. XX e inicios del s. XXI ................................................................................................................................... 6 3. Análisis y tendencia del PIB ......................................................................................... 9 3.1 Estudio de la demanda .......................................................................................... 12 A. Consumo .......................................................................................................... 13 B. Inversión .......................................................................................................... 15 C. Exportaciones/Importaciones Netas y Balanza de Pagos ................................ 17 3.2 Estudio de la Oferta .............................................................................................. 20 A. Valor Agregado Bruto ..................................................................................... 21 B. Productividad de los factores productivos ....................................................... 22 4. Empleo ........................................................................................................................ 26 5. Precios y Salarios ....................................................................................................... 30 6. Finanzas públicas ........................................................................................................ 34 7. Conclusiones ............................................................................................................... 37 8. Bibliografía ................................................................................................................. 40 5 1. Introducción Irlanda es un país soberano, miembro de la Unión Europea, que ocupa la mayor parte de la isla homónima. Oficialmente nos referimos a ella como la República de Irlanda, para diferenciarla de Irlanda del Norte. La isla de Irlanda se ubica al noroeste de Europa, formando parte del archipiélago británico, siendo la segunda isla en extensión del mismo, y la tercera isla de Europa, después de gran Bretaña e Islandia. La superficie de la isla es de 84.421 km2, de los cuales un 83% pertenecen a la República de Irlanda (70.273 km2), y el resto constituyen Irlanda del Norte. Su capital es Dublín, situada en el este de la isla. El país tiene una única frontera terrestre que colinda con Irlanda del Norte, una de las naciones constitutivas de Reino Unido. La isla está rodeada al oeste por el Océano Atlántico, y al noreste por el canal del Norte. Al este se encuentra el mar de Irlanda, el cual conecta el océano vía suroeste con el canal de San Jorge y el mar Celta. La población total de Irlanda es de 4.904.226 (1,7 millones aproximadamente en la Gran Área de Dublín). Ha habido periodos históricos en los que la población ha sido muy superior, Así, en 1841 la población era de 6,5 millones de habitantes, y pasó a 5,1 millones en 1850 después de la Gran hambruna irlandesa acompañada de una emigración masiva. La población siguió decreciendo hasta los años 1960, en que alcanzó un mínimo de 2,8 millones. A partir de ese momento volvió a crecer, hasta nuestros días. En los últimos años, el buen comportamiento de su economía, los altos salarios y la alta calidad de vida atraen a muchos emigrantes de los países nuevos de la UE, entre ellos destacar Polonia como una de las fuentes más grandes de emigrantes de Europa central, seguida por otros países como son Lituania, República Checa y Letonia. Irlanda ha pasado de ser un país del que mucha población tenía que emigrar a un país atractor de inmigrantes extranjeros. Este hecho ayuda a explicar el por qué del fuerte aumento de su población en las últimas dos décadas. La República de Irlanda presenta una moderada densidad de población, 70 habitantes por km2. Por lo que respecta a la división político territorial, Irlanda es una república parlamentaria con un presidente electo que ejerce como jefe de Estado (durante 7 años 6 de duración, pudiendo ser reelegido una única vez). El jefe del gobierno, el Taoiseach, es nombrado por la Cámara Baja del Parlamento, la Dáil Éireann. El Estado irlandés consiguió su independencia efectiva del Reino Unido en 1922, tras una guerra de independencia que acabo con la firma del Tratado anglo-irlandés, mientras que Irlanda del Norte optó por permanecer en el Reino Unido. A partir de aquí se inició el Conflicto de Irlanda del Norte, que aún perdura en la actualidad. Otro rasgo importante a la hora de hablar de la República de Irlanda es el idioma. Los idiomas oficiales son el irlandés (Gaeilge) o idioma celta nativo, y el inglés, el cual es descrito constitucionalmente como un idioma oficial secundario. Aprender irlandés es obligatorio en la educación, aunque el inglés es ampliamente predominante. 2. Antecedentes: la economía de Irlanda en la segunda mitad del s. XX e inicios del s. XXI Durante mucho tiempo Irlanda fue uno de los países más pobres de Europa. La situación empezó a cambiar en 1987, que abrió una etapa de crecimiento espectacular hasta la Gran recesión de 2008. Durante este periodo de prosperidad económica multiplicó su renta per cápita en más de 10 puntos, pasando de 6018 a 61.313 dólares, lo que equivale a un crecimiento anual compuesto de 11,1%. Debido a este y otros importantes hechos Irlanda pasó de ser un país pobre a tener una de las rentas por habitante más altas del mundo y la cuarta de Europa, solo por detrás de Luxemburgo, Noruega y Suiza. La economía de Irlanda desde la segunda mitad del s. XX hasta inicios del s. XXI podría ser dividida en cuatro etapas. En primer lugar, la década de los 50 y 60 basada en políticas proteccionistas y el crecimiento económico del país. En segundo lugar, las políticas keynesianas y la crisis fiscal que tuvieron lugar durante los años 70 y 80. En tercer lugar, las políticas utilizadas para corregir la crisis fiscal y lograr el gran crecimiento de los años 80 y 90. En último lugar, los primeros años del s. XXI, en el cual cabe mencionar la relevancia que tuvo la crisis global debido al estallido de la burbuja inmobiliaria en 2007 con sus inminentes efectos en la economía de este país. Primera etapa (políticas proteccionistas y crecimiento económico del país 1950-1973). La República de Irlanda tenía un penoso historial de crecimiento económico antes de 1960. Durante los cincuenta, los sucesivos gobiernos aplicaron medidas proteccionistas. 7 Las exportaciones representaban solo un 32% del PIB, y más del 75% de estas exportaciones eran dirigidas al Reino Unido. Esta etapa estuvo muy marcada por la gran interferencia gubernamental en el comercio y en otras áreas de la economía dando lugar a nefastos resultados en la economía. La tasa de crecimiento media fue solo del 2%, muy por debajo del promedio de crecimiento de los países europeos después de la guerra. El deterioro económico dio lugar a una masiva emigración que redujo en un séptimo la población de Irlanda en los cincuenta. En los años sesenta, el gobierno irlandés abandonó lentamente las agresivas políticas proteccionistas impuestas en la anterior década y puso en marcha una estrategia de crecimiento basada en las exportaciones. La reducción unilateral de aranceles en 1964 y posteriormente en 1965, además del Acuerdo Comercial Inglés-irlandés (que permitió el ingreso de manufacturas irlandesas libre de impuestos al Reino Unido a cambio de una reducción anual progresiva del 10% de los aranceles en Irlanda), benefició mucho al país, convirtiéndolo en uno de los países más atractivos para la inversión extranjera. La liberalización del comercio durante los sesenta fue el principal motor del crecimiento económico de Irlanda. Aunque en los sesenta el crecimiento fue mucho más alto que en los cincuenta, no es tan sobresaliente como el crecimiento que Irlanda experimentó a partir de 1990. Segunda etapa (políticas keynesianas y crisis fiscal durante 1973-1986). A principios de los setenta, Irlanda se unió a la Comunidad Económica Europea (concretamente, en 1973). Esta segunda etapa se caracteriza por la aplicación de políticas keynesianas que la condujeron a una crisis fiscal. Este periodo estuvo marcado por las dos crisis petroleras que hubo en 1973 y posteriormente en 1979, en las cuales Irlanda trató de aumentar la demanda agregada mediante el incremento de los gastos del gobierno, política que fracasó en su intento de reactivar la economía irlandesa. Además, las políticas fiscales expansionistas tuvieron el efecto de colocar al gobierno en una difícil condición fiscal, ya que el gobierno había incurrido en déficit sustanciales debido a la primera crisis petrolera, la cual causó también un creciente déficit por cuenta corriente. Después de 1977, el gobierno emprendió una expansión fiscal que provocó el aumento de la deuda del sector público de un 10% del PNB al 17%, a pesar del aumento de los impuestos. El gobierno reaccionó aumentando los impuestos a la renta y al consumo para tratar de reducir el déficit presupuestario. Esta medida no fue efectiva y los altos niveles de endeudamiento público, pagos por intereses y gastos pusieron al gobierno irlandés en una nefasta situación fiscal. 8 Tercera etapa (corrección crisis fiscal y crecimiento dinámico entre 1987-2000). En 1988 Irlanda empezó a reducir el tipo del impuesto sobre sociedades, que en ese año era del 50% pasando al 40% en 1991, al 20% en 2001 y hasta el 12,5 % en 2003, cifra que se ha mantenido hasta la actualidad. Esta disminución del IS atrajo a numerosas multinacionales que establecieron su sede allí. Durante los años noventa, el gobierno irlandés puso en marcha una serie de programas económicos diseñados para frenar la inflación, aliviar la carga impositiva, reducir el gasto del gobierno como un porcentaje del PIB, incrementar la fuerza laboral a través de la formación y promover las inversiones extranjeras. Este periodo destaca por su elevado crecimiento económico el cual fue bautizado con el nombre del Tigre Celta (apodo de la República de Irlanda relativo al rápido crecimiento que experimentó durante los años noventa hasta 2001 o 2002) a este país. Para poner fin a las etapas comentar lo más brevemente posible el inicio del s. XXI. El Estado se unió a la iniciativa del euro en 2001 (abandonando la libra irlandesa). El crecimiento económico se sostuvo hasta el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2007, la cual produjo una serie de consecuencias que fueron las siguientes: el déficit presupuestario superó el 30% en 2010, el desempleo a final del 2009 llegó al 14% de la fuerza laboral, el gobierno tenía que garantizar los depósitos bancarios por lo que nacionalizó el Anglo Irish Bank y aprobó un rescate de entidades por unos 7.500 millones de dólares, convirtiendo a Irlanda en el segundo país del mundo con mayor deuda per cápita. Para acabar con este apartado debo mencionar la importancia del conflicto entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda que provocó la división del país y la independencia de Irlanda del Norte. El conflicto norirlandés fue un conflicto armado interétnico entre Irlanda del Norte y la actual República de Irlanda, que causó un gran número de muertes durante la segunda mitad del s. XX. Enfrentó, por un lado, a los unionistas de Irlanda del Norte (de religión protestante) partidarios de mantener la unión con el reino Unido, y por otro lado a los republicanos irlandeses (de religión mayoritariamente católicos). Ambos bandos recurrieron a las armas y el país se hundió en un caos de violencia que duró desde el 8 de octubre de 1968 hasta la firma del Acuerdo de Viernes Santo, el 10 de abril de 1998, que sentó las bases de un nuevo gobierno, en el cual católicos y protestantes comparten el poder. En este acuerdo se firmaron las siguientes condiciones: Irlanda del Norte creó una Asamblea Legislativa propia compuesta por representantes 9 de todas los lugares de las Islas, transformación de la militarizada Policía Real del Ulster en un servicio de policía civil, creación de la Comisión de Derechos Humanos de Irlanda del Norte y como punto más importante del acuerdo la eliminación de la Ley de Gobierno de Irlanda de 1920 por parte del Parlamento Británico, en la que se proclamaba la partición de Irlanda (aunque es curioso comentar que también se firmó el reconocimiento del derecho los habitantes de Irlanda del Norte de identificarse y ser aceptados como británicos o irlandeses). No obstante, la violencia todavía continua de forma ocasional y a pequeña escala debido en parte a los ataques terroristas del grupo IRA (Ejército Republicano Irlandés, que abogan por la creación de un Estado soberano e independiente del Reino Unido y que esté formado por la isla entera de Irlanda incluyendo a los condados que actualmente forman parte de Irlanda del Norte). Este conflicto ayuda a explicar la tremenda inestabilidad económica entre los años 60-90, comentada en las anteriores etapas. 3. Análisis y tendencia del PIB Al analizar la evolución macroeconómica reciente de un país debemos primero fijarnos en su producción agregada, para cuya medición utilizaremos el producto interior bruto (PIB). Cuando el objetivo sea realizar una comparación con otras economías o analizar periodos largos de tiempo, nos serviremos del PIB per cápita. En el gráfico siguiente se presenta la evolución en porcentaje del PIB de Irlanda durante 2000 hasta 2018. Gráfico 3.1: Crecimiento en porcentaje del PIB real de Irlanda durante 2000-2018. Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat 16 En este gráfico vamos a comparar el porcentaje de Formación Bruta de Capital, respecto del PIB, de Irlanda y de la media de los 28 países de la UE durante los 10 últimos años. La evolución de la inversión ha seguido un comportamiento decreciente durante 2008 hasta 2011, y creciente desde el 2011 hasta el 2018. El periodo decreciente es causa inmediata de la recesión de 2008. No es hasta el 2012, año en que revertirá esta situación y esta tasa comenzará a crecer. Cabe destacar el gran crecimiento en el año 2016, debido al traslado de un gran número de multinacionales americanas, anteriormente comentado. La inversión media de Irlanda durante el periodo objeto de estudio ha sido 3 puntos porcentuales superior a la del promedio de Unión Europea. Gráfico 3.1.6: Composición de la inversión (en porcentaje) Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat La inversión privada resistió bien la crisis, manteniendo las empresas una tasa media de inversión bruta del 41,26% respecto a la inversión pública, que obtuvo un valor medio inferior del 15,92%, durante el periodo estudiado. Además, podemos comprobar que el país ha sido capaz de sobrellevar el aumento de los costes energéticos y la disminución de los salarios que se produjo tras las políticas de rescate aplicadas por Europa después de la crisis. La inversión en los sectores de bienes y propiedades industriales ha sido el componente más significativo, sobre todo la inversión en patentes extranjeras, lo cual da respuesta a por qué las inversiones intangibles han subido tan rápidamente. La relevancia de los activos intangibles está relacionada con el gran tamaño que tiene el sector servicios. 17 En cambio, el sector público no ha seguido esta tendencia. La inversión pública ha evolucionado de forma débil, y siempre por debajo si lo comparamos con la media de los 28 países de la UE. La mayoría de las inversiones públicas se dan en el sector de la construcción y no tanto en inversiones que posibilitan el crecimiento futuro del país como podrían ser la educación, I+D+I, energías renovables, entre otras. Este hecho hace que se limite el crecimiento y la productividad del país. C. Exportaciones/Importaciones Netas y Balanza de Pagos Una característica que destacar de la mayoría de los países y regiones de nuestro planeta es su elevado nivel de integración e interdependencia económica. Ha sido un proceso que se ha acentuado en las últimas décadas y que hace que hoy en día se considere que existe una economía mundial, por encima de las fronteras nacionales y que para muchos productos también exista un mercado mundial. Un reflejo de esto es cada vez más y para un número mayor de economías, una creciente cuota de la producción se destina a los mercados internacionales, de donde provienen también gran parte de los bienes que son consumidos en el interior del país. Además, también son cada vez mayores los volúmenes de inversiones internacionales; ya hemos visto que Irlanda es un ejemplo indudable de este fenómeno, como país receptor de enormes inversiones sobre todo por parte de multinacionales tecnológicas o importantes farmacéuticas. Las transacciones de un país con el resto del mundo se recogen en lo que se denomina como “balanza de pagos”. La balanza de pagos es un documento contable en el que se registran todas las transacciones monetarias producidas entre un país y el resto del mundo en un determinado periodo. La economía irlandesa se caracteriza por tener durante estos últimos años un saldo positivo de la balanza por cuenta corriente y de las exportaciones netas, debido principalmente a su alto volumen de exportaciones de bienes y servicios. A lo largo del periodo objeto de estudio, el comportamiento de la balanza por cuenta corriente ha sido desigual: tal y como se observa en el Cuadro 3.1.1 en los primeros años, 2008-2012, los efectos negativos para Irlanda que supuso la crisis financiera internacional también se vieron reflejados en la balanza de pagos, que mantuvo un saldo negativo en todos. A partir de 2013 cambió la tendencia, presentando superávit en cinco de los seis años. 18 Tabla 3.1.1: Saldo neto (millones de euros) de la balanza de pagos de Irlanda. Fuente: Elaboración propia con datos Eurostat En 2018 Irlanda registró un superávit por cuenta corriente en su balanza comercial de 54.246 millones de euros, el 16,7% del PIB, cifra muy elevada para el tamaño de su economía, superando con creces el superávit que había alcanzado en 2017, de 1.458 millones de euros. Las exportaciones de bienes serían la explicación de este superávit, aunque no debemos olvidar que son el componente más volátil, ya que depende en mayor medida de la coyuntura económica del resto del mundo. Sin embargo, no ha sido suficiente para compensar los déficits en la balanza de servicios, rentas y transferencias corrientes (denominada “rentas secundarias” en terminología de balanza de pagos). Hay que destacar el gran excedente de la balanza de bienes, que es constante y creciente casi durante todo el periodo analizado. Otro rasgo característico de la balanza de irlandesa es el déficit recurrente en la balanza de servicios. En este caso, el valor de las importaciones en servicios supera al de las exportaciones debido que las multinacionales que operan en Irlanda (en gran número, tal y como se ha indicado) contratan muchos servicios del extranjero. Si analizamos las rentas primarias podemos observar que presenta déficit muy elevados y de tendencia creciente durante el periodo objeto de estudio. En particular, los datos de los dos últimos años llaman realmente la atención: 61.063 millones de euros en 2017 y 69.730 millones de euros en 2018, cifras que están en el entorno del 20% del PIB del país. Estas cifras se explican principalmente por las rentas de las inversiones extranjeras en Irlanda, muy superiores al de los activos irlandeses en el exterior. Otro rasgo importante a tener en cuenta a la hora de calcular la balanza comercial corresponde a la balanza de transferencias corrientes (“rentas secundarias”). Como observamos en el cuadro, es negativa durante todo el periodo y, por lo tanto, contribuye negativamente a la balanza por cuenta corriente. Esto se debe principalmente a la contribución de Irlanda al presupuesto de la UE (hasta 2010, año en que se salió del 19 programa aplicado por Europa a los países que necesitaron ser rescatados debido a la crisis) y a los presupuestos ligados a la cooperación internacional. Por último, en relación con la cuenta financiera, podemos comprobar que no sigue una tendencia clara, ya que nos encontramos con años en los que tiene déficit como serían los años 2008, 2010-2012, 2017 y 2018; y otros años en los que se produce superávit, como por ejemplo en 2009 y del 2013 al 2016. Es decir, la capacidad y necesidad de financiación se van alternando durante todo el periodo estudiado. Gráfico 3.1.7: Evolución del comercio exterior irlandés (en porcentaje del PIB) Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat El análisis de la evolución de los flujos de comercio, medido en porcentaje del PIB, nos permite comprobar la gran importancia que tiene el comercio exterior en la economía de dicho país. Las exportaciones e importaciones constituyen, en media, un 19,2% del PIB. Este valor no es muy alto, ya que lo que realmente aporta al PIB es la diferencia entre ambas, lo que hace que la influencia sobre el mismo no sea muy elevada. La cuota correspondiente a las exportaciones ha seguido una trayectoria creciente y constante durante todo el periodo, alcanzando su máximo en el año 2018 con un 122,3% del PIB. También he de comentar que su tasa más baja se da en el año 2008 con un 84,1% del PIB, como consecuencia de la crisis. Por otra parte, la cuota correspondiente a las importaciones ha seguido una trayectoria similar a las de las exportaciones, es decir, creciente casi todo el periodo, con excepción en los años 2017 y 2018, que la tasa 20 pasó a ser decreciente alcanzando un valor del 89,2% del PIB en 2018. He de destacar que este valor solo está 14 puntos porcentuales por encima del valor de 2008. Para finalizar, quiero destacar nuevamente que estos datos revelan que Irlanda es un país con una gran apertura económica donde los intercambios de bienes y servicios con el exterior representan un 210% del PIB. Sus principales socios europeos son el Reino Unido (como principal mercado para las importaciones y el segundo para las exportaciones) y Alemania. Como socios internacionales se encuentran principalmente Estados Unidos y China. El comercio exterior sería uno de los factores principales para generar riqueza en el país. Esto se podría resumir en la cita del profesor Eduardo Martínez Abascal “resulta que los países más ricos son precisamente los que más exportan, y resulta también que los más pobres, son los que menos exportan.” 3.2 Estudio de la Oferta En este apartado se analiza la economía irlandesa desde el lado de la oferta, es decir, los datos correspondientes a los distintos sectores productivos que contribuyen al PIB, estudiados tanto en términos de valor agregado como de factores productivos. Según este punto de vista se analiza la actividad económica bajo una perspectiva de "actividad productiva", es decir, la transformación de los recursos naturales o humanos en bienes y servicios con el fin de satisfacer las necesidades de la sociedad. La actividad económica suele clasificarse en tres sectores productivos básicos, atendiendo al tipo de proceso que se desarrolla en cada uno de ellos. En primer lugar, se encuentra el sector primario, en el que se incluye la pesca, agricultura y la explotación forestal. En segundo lugar, el sector secundario o industria, formado por la construcción, minería, manufacturas y los distintos tipos de energía. Por último y posiblemente el sector más importante en la actualidad, el sector terciario o sector servicios, en el que se integran una gran variedad de actividades productivas como serían el transporte, los servicios públicos o las finanzas. 21 A. Valor Agregado Bruto Tabla 3.2.1: evolución de la estructura productiva irlandesa, 2008-2018 (% del PIB) Años 2008 2010 2012 2014 2016 2018 VAB nominal Agricultura 0,80% 0,90% 1,00% 1,20% 0,90% 0,90% Industria 20% 21,90% 22,90% 22,40% 34,80% 34,10% Construcción 5,80% 1,40% 1,60% 2,30% 2,20% 2,60% Servicios 73,40% 75,80% 74,50% 74,10% 62,10% 62,40% Empleo Agricultura 5,40% 5,90% 5,90% 5,60% 5,50% 4,90% Industria 13,60% 11,60% 11,30% 11,30% 11,70% 11,10% Construcción 12% 10,30% 10,30% 10,30% 10,70% 10,10% Servicios 69,00% 72,20% 72,50% 72,80% 72,10% 73,90% Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat Como se aprecia en la tabla 3.2.1, la evolución de la estructura productiva en Irlanda ha sido, durante el periodo objeto de estudio, muy estable, sin cambios a destacar, por lo que no se aprecia ningún dato significativo que comentar a la hora de realizar un estudio más general. Si nos fijamos en el VAB agrario, comprobamos que ha sido creciente hasta el año 2014 que comienza a decrecer para situarse en un valor de 0,9% en el 2018, todavía superior al valor inicial del 2008. La disminución de este valor no significa que se haya producido una disminución en valor absoluto, sino que éste ha crecido menos que el resto de las actividades productivas. Si analizamos el empleo en este sector vemos que sigue la misma tendencia, un periodo creciente hasta el 2012 y posterior decrecimiento hasta el final del periodo. En términos de empleo, la disminución ha sido mayor que en términos de VAB, siendo el último año de estudio aquél con menor porcentaje de empleo agrario, el 4,9%. 22 La participación relativa de la industria en términos de VAB ha sido ascendente durante todo el periodo. Todo lo contrario, sucede en términos de empleo, en el cual se ha producido una caída progresiva y constante en casi todo el periodo, exceptuando el año 2016, que parece que intenta remontar, aunque vuelve a caer en el 2018 otra vez. Por lo que respecta a la participación relativa de la construcción vemos que se ha mantenido constante en términos de empleo. No sucede lo mismo en términos de valor añadido, pues su peso relativo se ha reducido hasta la mitad en los 10 últimos años, pasando de 5,8% del PIB en 2008 a tan solo un 2,2% en el 2016. Finalmente, la participación relativa del sector terciario no ha dejado de crecer en términos de empleo, alcanzando en 2018 un 73,9%, 4 puntos porcentuales por encima del valor de 2008. Aunque en términos de valor añadido, podemos ver que se produce un decrecimiento considerable a partir del 2014 hasta el 2018. Es más, el valor de 2018 es de 62,4%, mientras que el del 2008 fue de 73,4%. Analizando los datos en su conjunto, el caso de Irlanda se sale de la estructura típica de la mayoría de los países desarrollados. Si bien el peso de la agricultura es pequeño y en tendencia decreciente (aquí no hay nada que llame la atención), sorprende el peso creciente de la industria y la tendencia decreciente del sector servicios. Y que en términos de empleo suceda justamente lo contrario. Esto se debe a la distorsión causada por la gran cantidad de multinacionales que tienen aquí su sede, registrándose buena parte de su producción como producción irlandesa. B. Productividad de los factores productivos La estructura productiva irlandesa, en comparación con el resto de los países de la UE, tiene una orientación muy definida hacia el sector servicios, aunque la industria juega también un papel muy destacado. El peso del sector servicios en Irlanda es superior a la media europea tanto en términos de valor añadido bruto como en empleo. Para conocer mejor la evolución de la estructura productiva y sus determinantes a largo plazo es interesante analizar el papel que juega la productividad. El incremento de la renta per cápita puede conseguirse bien por el crecimiento del empleo per cápita (empleados/población total) o bien porque aumente la productividad por trabajador. De hecho, el PIB per cápita es el producto de estas dos relaciones. En este sentido, dadas las restricciones que existen para el incremento de la tasa de ocupación (factores 23 sociales, demográficos, culturales, etc.), la productividad por trabajador se revela como una clave decisiva para el crecimiento. Gráfico 3.2.2: Evolución del PIB per cápita y sus determinantes: productividad del trabajo y empleo per cápita (tasas anuales de variación) Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat Observando el gráfico anterior, podemos distinguir tres periodos en la evolución del PIB per cápita. El primero comprende de 2008 a 2013, donde la participación del empleo y la productividad han evolucionado de manera creciente sin mostrar una tendencia clara. Un segundo periodo (2013 a 2015) en el cual el crecimiento de Irlanda se ha basado principalmente en un desproporcionado aumento de la productividad por persona. Por último, de 2015 hasta el 2018 se produce un decrecimiento notorio en el año 2016 como consecuencia del gran crecimiento producido en el año anterior por la entrada de un gran número multinacionales muy potentes al país. Posteriormente al 2016, es decir durante los años 2017 y 2018, se produce una recuperación y podemos comprobar como ambos factores evolucionan de forma estable, con un ligero crecimiento. Si analizamos las tasas medias anuales de variación, la de la productividad se sitúa en el 3,9%, mientras que la del empleo es tan solo del 0,3%, es decir, durante el periodo analizado la aportación al PIB per cápita de la productividad ha sido mucho mayor que la del empleo. 24 Gráfico 3.2.3: Evolución de la productividad del trabajador, la productividad del capital y la PTF (contribución en porcentaje al crecimiento de la productividad) Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat En el gráfico anterior se analiza la evolución de la productividad de los factores productivos trabajo y capital durante el periodo objeto de estudio. La productividad del trabajo puede medirse de varias maneras, aunque habitualmente se mide como el producto interior bruto a precios constantes, dividido bien por el empleo total, o bien por el total de horas trabajadas. En este caso, lo hemos dividido por las horas trabajadas, ya que pienso que muestra de una forma más específica la productividad del trabajo. Razonando en los mismos términos, la productividad del capital se define como la cantidad de producto obtenido por unidad de capital. Y, por último, para poder comprender mejor los datos que vamos a analizar, la PTF o productividad total de los factores es la diferencia entre la tasa de crecimiento de la producción y la tasa ponderada de incremento de los factores (trabajo, capital). La primera conclusión que se desprende del mismo es la falta de una tendencia clara para ambos factores. En cuanto a la productividad total, podemos observar un escaso crecimiento de la misma durante el periodo, con incluso ligeros decrecimientos en algunos periodos de tiempo. Un aumento en la PTF suele basarse en la incorporación de nuevos procedimientos, métodos e ideas. Como economía madura, Irlanda presenta un peso relevante en el sector servicios, como hemos comentado anteriormente, con la producción de tecnologías por parte de las multinacionales establecidas en Irlanda como 25 esencial mecanismo aplicado para la consecución de un crecimiento constante de la productividad. Por lo que respecta a la evolución de la productividad del capital (físico y humano) vemos que tampoco sigue una tendencia clara, alternándose periodos de crecimiento y de decrecimiento. Aunque este hecho no debe alertar, ya que, en periodos de expansión económica la productividad suele desacelerarse e incluso registrar tasas de crecimiento negativas. Este ha sido, como se observa en el gráfico, lo que le ha sucedido a Irlanda. Para medir la productividad del trabajo, además de la productividad real también existe otro indicador, denominado productividad aparente: la productividad aparente del trabajo mide el rendimiento obtenido por cada unidad de trabajo utilizada en el proceso productivo. Se obtiene, por tanto, como el cociente entre el VAB y el número de trabajadores que lo producen. Se diferencia de la productividad real en que esta última se obtiene considerando una utilización completa de la capacidad productiva. La productividad aparente puede no ser del todo precisa, es decir, puede no reflejar en conjunto lo que es el concepto de productividad. Esto tiene relación directa con la gran dificultad que supone en la práctica medir tanto la producción agregada como la productividad. En el gráfico siguiente se presenta la evolución de la productividad aparente de Irlanda durante el periodo objeto de estudio. Gráfico 3.2.4: Evolución de la productividad aparente del trabajo en Irlanda (tasa de crecimiento, en porcentaje) Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat 32 inflación subyacente de la economía irlandesa comparada con la media de la Zona Euro durante el periodo objeto de estudio. Gráfico 5.2: Evolución de la inflación subyacente (Tasa de variación anual) Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat Al observar el gráfico 5.2, vemos que sólo durante el 2015 la inflación subyacente en Irlanda ha sido superior a la media europea. La mayor diferencia se produce en el año 2010, en el cual la economía irlandesa alcanzo un -2,7%, frente al 1,4% de la Zona Euro. Los principales causantes han sido los precios de los servicios (sobre todo hostelería, cultura y telecomunicaciones), junto con los de los productos alimenticios elaborados y los productos manufacturados. Como podemos observar, el IPC subyacente se encuentra en una fase de decrecimiento durante los años previos y durante la crisis, hasta que a partir del 2010 Irlanda consigue salir de ese periodo de deflación y por lo tanto comienzan a crecer hasta que consiguen estabilizarse en el 2012. Además, de haberse mantenido la situación producida en el año 2015 (en la cual la economía irlandesa se situaba por encima de la media europea), se hubiera originado el riesgo de pérdidas de competitividad frente al resto de socios de la zona euro, que comparten moneda y cuyo tipo de cambio no puede ajustarse. Por último, vamos a analizar a continuación un elemento importante que es uno de los principales determinantes de los precios en un país: los costes laborales. Esta variable incluye tanto los sueldos y salarios como los costes no salariales (cotizaciones de la 33 seguridad social, impuestos al trabajo y otros gastos relacionados con el trabajo a cargo de la empresa). El siguiente gráfico nos muestra el coste laboral promedio por hora, que se obtiene al dividir el coste total del trabajo por el número de horas trabajadas. Gráfico 5.3: Evolución de los costes laborales nominales en Irlanda y la Unión Europea 28 (países) (euros/hora trabajada) Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat Como podemos observar en el gráfico anterior, los costes laborales de Irlanda han sido significativamente superiores a los de la Unión Europea, además de crecientes durante todo el periodo objeto de estudio. Así, para el año 2018, el dato de Irlanda ha sido de 32€, mientras que la media de la Unión Europea es de 25€. Resultado no sorprendente, ya que en algunos países de la Unión Europea los salarios son muy reducidos (por ejemplo, en Bulgaria se sitúan en 4,40, seguido también por otros países como Letonia, Rumanía o Hungría entre otros), lo cual empujan al salario medio de la U.E hacia abajo. Otro hecho importante a destacar son los bajos costes no salariales que soporta Irlanda (27,2%), uno de los más bajos de la zona euro. Para comprender mejor la evolución de estos costes no salariales, entre los que destaca el IRPF y las cargas de seguridad social, podemos utilizar un indicador económico denominado cuña fiscal del trabajo. Dicho indicador es definido como la diferencia entre el coste total para el empleador de emplear a un asalariado y la retribución neta percibida por el empleado, expresada como porcentaje del referido coste total para el empleador. Esta diferencia distorsiona el mercado de trabajo, de manera que cuanto ésta 34 es muy elevada se hace difícil que se sitúe en la situación de equilibrio. En 2015, la cuña fiscal media de la Unión Europea era el 38,4%, muy superior a la de Irlanda (que es del 27,2%), uno de los países de la Unión con menores costes no salariales. Este dato significa que, del coste total incurrido por el empresario, un 27,2% no llega al empleado, sino que se destina a las arcas públicas. A título de ejemplo, en Bélgica, país líder en la escala de costes no salariales ascienden a un 49,4%. 6. Finanzas públicas El último punto de la economía irlandesa que vamos a estudiar es el relativo al sector público y sus finanzas. La grave crisis financiera internacional que se produjo en el tramo central del periodo objeto de estudio afectó a muchos de los cimientos de la UE, y, de forma particularmente grave, a la economía irlandesa. Las autoridades de la Unión establecieron objetivos muy estrictos de déficit público, que obligaron a todos los países miembros a aplicar políticas fiscales muy restrictivas. Se realizaron grandes recortes del gasto público y subidas de impuestos para cumplir con estas severas reglas fiscales. A diferencia de lo que se hizo en otros países (por ejemplo, Estados Unidos), en el seno de la Unión Europea se entendió que estas políticas de ajuste del gasto público para reducir el déficit y la deuda eran las más efectivas para salir de la crisis. Gráfico 6.1: Evolución de la deuda pública de Irlanda y la Zona Euro (% del PIB) Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat 35 Lo primero que debemos destacar en este punto es que Irlanda es actualmente un país poco endeudado en comparación con el resto de los socios de la Unión y también dentro del conjunto de países desarrollados del mundo. En este gráfico queda demostrado el bajo volumen de deuda pública de Irlanda, particularmente en los años anteriores y posteriores a la crisis (2008-2013). Durante los años comentados anteriormente en los que la crisis tuvo un mayor impacto, Irlanda tuvo que aplicar las medidas que fijó Europa, con una subida de la deuda pública como principal consecuencia. Irlanda ha estado siempre por debajo de los niveles de deuda del conjunto de la Zona Euro. Así, en 2007, la deuda pública representaba un 23,9% de su PIB. A partir de ese año la deuda empieza a crecer hasta alcanzar niveles muy elevados, superiores al 100% del PIB, alcanzando un máximo de deuda del 119,9% en 2012 y 2013, año a partir del cual la deuda (en porcentaje del PIB) empezó a reducirse muy rápidamente. El por qué Irlanda tiene una menor deuda pública que la media europea se explica a través de las medidas sucesivas que implantó el gobierno irlandés en los años 1988, 1991, 2001 y 2003, de entre las que destaca la fuerte reducción del tipo del impuesto sobre sociedades hasta un 12,5% (cifra que se ha mantenido hasta la actualidad). Tal y como se ha indicado en secciones anteriores, este descenso, unido a los enormes beneficios fiscales que se les aplicaba, atrajo a buen número de multinacionales que fijaron su sede en Irlanda. Esto benefició tanto al país que le hizo salir muy reforzado de la crisis, tras la cual no tuvo que depender más de las medidas económicas impuestas por la Unión Europea, reflejándose todo ello en una inmediata y continúa bajada de la deuda pública (el 63% en 2018, casi 20 puntos menos que la media de la Unión). Gráfico 6.2: Evolución del déficit de Irlanda y la Zona Euro (porcentaje del PIB) Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat 36 En este gráfico se analiza la evolución del déficit público irlandés con la media de la Zona Euro durante los años 2007-2018, por lo tanto, solo podemos ver los efectos de la crisis que fueron devastadores para todos los países de la Zona, incluido Irlanda, con elevados déficit en la mayoría de las economías europeas. El déficit irlandés durante este periodo alcanzó su máximo en 2010, con un valor del 32,10% del PIB, además que en este mismo año se registró la mayor diferencia (de hasta 26 puntos porcentuales) entre el déficit público de Irlanda respecto a la media de la Unión Europea. Este dato "habla por sí solo": esta cifra de déficit es la de un país en quiebra. Irlanda se vio obligada a solicitar el rescate a la Unión Europea. En 2008, Irlanda sufrió la explosión de una enorme burbuja inmobiliaria que le llevaría a enfrentarse a uno de los mayores desastres económicos en su historia (junto a la gran hambruna de 1845). Las propiedades en Dublín habían experimentado una carrera alcista sin precedentes, en línea con grandes ciudades como Londres; el precio de la vivienda se multiplicó por cuatro entre 1990 y 2010, los bancos se mostraron muy dadivosos con las hipotecas y los ciudadanos asumieron cargas temerarias. En 2008 sucedió lo que jamás se pensaba que sucedería: cayeron los precios de la vivienda. Todo el perfecto escenario que se había montado en torno a la burbuja inmobiliaria se derrumbó. El 17% de los hipotecados se vieron en serias dificultades para hacer frente a sus obligaciones. La burbuja arrasó al sector bancario, el gobierno irlandés rescató a su sistema bancario y, como consecuencia, las entidades financieras se llevaron por delante la solvencia de las arcas públicas. Irlanda fue el primer país de la zona euro que entró en recesión, el segundo en pedir rescate tras Grecia y el primero que logró dejar el amparo del Fondo Monetario Internacional (FMI). El primer banco irlandés que estalló fue el Anglo Irish Bank, en 2008. El gobierno intentó arreglar el problema nacionalizándolo e inyectando 5.500 millones de euros en sus tres mayores entidades financieras. La crisis del euro fue complicando más y más la financiación exterior del país, aprobándose en 2009 un presupuesto de emergencia, con un recorte de 10.600 millones. Las medidas tomadas por el Gobierno del conservador Enda Kenny en coalición con los laboristas fueron las siguientes: una brutal devaluación interna, con precios y costes más bajos; subidas de impuestos (excepto el IVA de los sectores capaces de generar empleo rápido, como el turismo y el ocio, que se bajó), ajustes estructurales equivalentes al 18% del PIB, rebaja de las pensiones, recortes salariales sin contemplaciones y venta de 37 patrimonio público para intentar recaudar lo máximo posible (se vendieron propiedades del Estado por valor de 3.200 millones). Con todas las medidas mencionadas anteriormente se consiguieron mejoras notables en el 2013. Entre ellas destacan la subida de un 25% de los precios en el sector inmobiliario, la disminución del paro (de un valor del 15% como peor dato registrado durante la crisis a situarse en un valor del 11,4% en 2013), la prima de riesgo que alcanzó los 750 puntos básicos en 2011 consiguió situarse en 94 puntos en 2013. A partir de este año (2013) Irlanda empezó a remontar y descendió su déficit hasta conseguir reducir la deuda pública a niveles aceptables. Sólo tenemos que fijarnos en el año 2018 para ver como estos datos han mejorado considerablemente; mientras Europa tiene un déficit del 0,7% del PIB, Irlanda se sitúa en una posición de superávit con un valor del 0,1% del PIB. 7. Conclusiones Irlanda es un país pequeño, pero bien situado y con una alta reputación internacional, en el cual residen las sedes de las multinacionales más importantes de todo el mundo. Además, cuenta con una de las rentas per cápita más elevadas, en comparación con otros países de la Unión Europea, con un desarrollado sistema de bienestar. Durante estos últimos años la demanda interna ha sido uno de los motores principales de la economía. El consumo privado es el componente más importante de la demanda, mientras que el consumo público es bastante inferior, aunque ha mantenido una evolución constante durante todo el periodo de estudio. Por lo que respecta a la inversión privada, ésta ha seguido un comportamiento similar al del consumo público hasta 2015, año en que comienza a tener un peso en el PIB claramente superior. Esto se debe al traslado de sedes de un gran número de multinacionales a este país. Irlanda destaca por ser un país con una gran apertura económica donde los intercambios de bienes y servicios con el exterior representan un 210% del PIB. Sin embargo, lo que hasta ahora había supuesto una ventaja puede suponer un perjuicio si sigue avanzando lo que se denomina como “Desglobalización”, o ralentización en el ritmo de crecimiento del comercio internacional. Además, se está intensificando debido a 38 consecuencias como la salida de Reino Unido de la U.E y por las medidas proteccionistas tomadas por EEUU y su intento de eliminar los tratados comerciales de libre comercio (NAFTA, TPP). La estructura productiva de Irlanda difiere de la del resto de países desarrollados, debido a que el peso de la industria es creciente y el sector servicios sigue una tendencia decreciente, mientras que en términos de empleo sucede justamente lo contrario. Esto se debe a la distorsión causada por la gran cantidad de multinacionales que tienen aquí su sede, registrándose buena parte de su producción como producción irlandesa. El nivel de productividad de la economía irlandesa es alto, pero su crecimiento se ha ralentizado en los últimos años, lo cual se refleja asimismo en un estancamiento de la PTF. Aunque este hecho no debe alertar, ya que, en periodos de expansión económica la productividad suele desacelerarse e incluso registrar tasas de crecimiento negativas. Esto es lo que le ha sucedido a Irlanda. Respecto al mercado de trabajo, hemos visto que la tasa de empleo se encuentra por encima de la media de la Zona Euro, excepto en el periodo que transcurre desde el 2008 hasta el 2013, debido a la crisis global que se produjo durante estos años, y que afectó a Irlanda de una forma particularmente intensa. A pesar de los problemas a los que se enfrentó, Irlanda cumplió y consiguió superar en el Plan Estratégico fijado por Europa en un valor de 73,2% en el 2018. Por lo que respecta a la tasa de desempleo, Irlanda es actualmente uno de los países europeos con menor tasa de desempleo. Cabe añadir que el paro afecta con mayor incidencia a los colectivos de personas con baja cualificación, jóvenes y entre el sexo masculino que el femenino, aunque esta diferencia no es relevante ya que es un hecho que está disminuyendo rápidamente en los últimos años. En otro orden de cosas, tanto la inflación nominal como la subyacente son menores en Irlanda que en la media de la Zona Euro. Esto se puede traducir en una ganancia de competitividad vía precios, y suponer una influencia positiva en el comportamiento del sector exterior. Además, los costes laborales han sido significativamente superiores a los de la Unión Europea, además de crecientes durante todo el periodo objeto de estudio. Otro hecho importante a destacar son los bajos costes no salariales que soporta Irlanda, uno de los más bajos de la zona euro. Por último, en relación con sus finanzas públicas, Irlanda destaca por haber sido uno de los países que consiguió reponerse de manera exitosa aún teniendo en cuenta la gran 39 deuda pública que tuvo que hacer frente, además de las violentas consecuencias económicas que tuvo que soportar durante la crisis. 40 8. Bibliografía  POWELL, BENJAMIN. “Libertad económica y crecimiento: El caso de Irlanda”. Cato Journal, Vol. 22, Nº 3. 2003.  ARBIZU, NURIA. “Irlanda del norte: historia de un conflicto”. Tesis doctoral en humanidades por la Universidad de Navarra. 2011.  SIERRA GÓMEZ, LUIS ANTONIO. “Irlanda del norte: historia del conflicto”. Madrid: Sílex, D.L.1999.  BBC MUNDO. “Como Irlanda se convirtió en la economía con mayor crecimiento del mundo”. 2016.  PIERGIORGIO, M. SANDRI. “El extraño caso del PIB de Irlanda”. La Vanguardia, Economía. 2017.  JORDAN-RAMOS, NESTOR. “Caso Irlanda: Análisis Macroeconómico”. Repositorio Institucional PIRHUA. 2019.  MARTINEZ ABSCAL, EDUARDO. “Los países más ricos de Europa son los que más exportan”. IESE Bussiness School University of Navarra. 2013.  VENTOSO, LUIS. “Así salió Irlanda del pozo: ajuste de caballo y capital extranjero”. ABC Economía. 2014.  DELLEPIANE, SEBASTIAN; GARDIMAN, NIAMH. “The New Politics of Austerity: fiscal responses to the economic crisis”. University College Dublin. 2012.  CALVO GONZÁLEZ, JOSÉ LUIS. “La gran recesión en Irlanda y España. Un análisis comparativo”. Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). 2015.  OWEN MCBREEN, D. “La expansión de la economía irlandesa en los años 90”. Cuarto congreso de economía de Navarra. 2010.  ALCALÁ-ZAMORE RUIZ, FERNANDO. “La crisis económica de Irlanda”. Google Scholar. 2012.  RODRÍGUEZ ASENSIO, DANIEL. “Bajar impuestos funciona: el milagro irlandés sigue premiando a su economía”. Libre Mercado. 2020. 41  RAMÍREZ, MARÍA. “La UE acuerda rescatar a Irlanda”. EL Mundo. 2010.  RALLO, JUAN RAMÓN. “Irlanda sigue siendo un milagro económico”. EL Confidencial. 2017.  Página Web de Datos macro: (https://datosmacro.expansion.com/)  Página Web del Fondo monetario Internacional (FMI): (https://www.imf.org/external/index.htm)  Página web de Macro-economic database AMECO, European Commission: (https://ec.europa.eu/info/business-economy-euro/indicators-statistics/economicdatabases/macro-economic-database-ameco_en)  PORTAL COMERCIAL DEL BANCO SANTANDER: (https://santandertrade.com/es/portal/analizar-mercados/irlanda/politica-yeconomia)  PORTAL DE LA VANGUARDIA: (https://www.lavanguardia.com/politica/20180216/44822695115/irlandainvertira-116000-millones-de-euros-en-desarrollo-hasta-2040.html)  Página web de Libre Mercado: (https://www.libremercado.com/2018-05-03/losimpuestos-al-trabajo-en-espana-un-8-por-encima-de-la-ocde-1276617925/)  PORTAL DE LA VANGUARDIA: (https://www.lavanguardia.com/economia/20180617/45179968778/multinaciona les-paraisos-fiscales-irlanda.html)  SOGORB BARBERÁ, ELIA. “Crecimiento económico a largo plazo de Irlanda”. Universidad de Alicante. 2017.  Página Web de EL Economista: (https://www.eleconomista.es/economia/noticias/7067944/10/15/Irlanda-ponefin-a-la-austeridad-fuerte-rebaja-de-impuestos-y-aumenta-el-gasto-publico.html)  Página web de Macro-economic database, EUROSTAT, European Comission: (https://ec.europa.eu/eurostat/data/database)