P. Donini, Plutarco: Il demone di Socrate. Introduzione, traduzione e commento di - (Classici 38) Carocci editore, Roma, 2017,215 pp. [ISBN 978-88- 430-8928-4]
Abstract
Pierluigi Donini presentó en 2017 una nueva traducción y comentario de De genio Socratico, uno de los mejor logrados tratados de Plutarco según admite comúnmente la crítica. Publicada a través de la colección Classici de la editorial Carocci editore, la nueva versión es una dignísima contribución a los esfuerzos que esta editorial lleva realizando desde su fundación en 1980 como prensa universitaria para difundir nuevos trabajos de investigación entre estudiosos y estudiantes de las más variadas disciplinas (...) Ballesta Alcega, Francisco
Full text
Book Reviews 119 Ploutarchos, n.s., 14 (2017) 117-126 ISSN 0258-655X Book Reviews 119Book Reviews 119 procedimento intellettuale legittimo, abi tua le per i suoi tempi ed adatto alle esigenze er me neuticofilosofiche, rivalutando il Che ro nese come pensatore originale ed apprez za bile non solo per l’intermediazione verso co noscenze acquisite da altri. Nel solco della tradizione degli studi sul De Iside et Osiride, la monografia di Pia De Simone rappresenta la sintesi di una so lida formazione accademica nei settori della filologia classica, della filosofia tardo ellenistica e della storia delle religioni che si estrinseca in un utile accompagnamento alla lettura dell’opuscolo plutarcheo, quale frut to di un’indagine seria e rigorosa che im plementa competenze diversificate ed approfondite. Per questo il volume rap pre senta un interessante ed utile strumento di lavoro per gli studiosi del pensiero filo so fico e religioso di Plutarco, destinato ad indagare le dinamiche teoriche ed er meneutiche sottese ad un opuscolo che ri sul ta indispensabile per comprendere a pieno la prospettiva culturale e sincretistica plu tarchea nei confronti del mito, della reli gio ne e della riflessione filosofica. Fabio Tanga Università degli Studi di Salerno [email protected] Pierluigi Donini, Plutarco: Il demone di Socrate. Introduzione, traduzione e commento di – (Classici, 38), Carocci edito re, Roma, 2017, 215 pp. [ISBN 978-88430-8928-4]. Pierluigi Donini presentó en 2017 una nueva traducción y comentario de De genio Socratico, uno de los mejor lo gra dos tratados de Plutarco según admite co múnmen te la crítica. Publicada a través de la co lección Classici de la editorial Carocci editore, la nueva versión es una dignísima contri bución a los esfuerzos que esta editorial lle va realizando desde su fundación en 1980 como prensa universitaria para di fundir nuevos trabajos de investigación entre estudiosos y estudiantes de las más variadas disciplinas. En esta línea, la principal aportación que Donini realiza a la comprensión de De genio Socratico es la restitución de un sentido unitario a los diversos temas que configuran la obra, demostrando cómo el objetivo real del autor fue componer un cuadro coherente y unitario del platonismo de su época, sintetizando en las posturas de los principales personajes las diversas corrientes que se disputaban la herencia de Platón: la socráticoacadémica, la neoacadémica y la pitagorizante. El libro se estructura en cinco partes. Co mienza con una introducción con el título de «Plutarco, la storia e la filosofía» (pp. 981); prosigue con una breve nota referida al texto (p. 83); una edición bilingüe del texto griego con su traducción al italiano (pp. 85161); un comentario exhaustivo de la obra (pp. 163208); y una bibliografía completa y actualizada (pp. 209215). A través de la introducción el autor se enfrenta precisamente al principal problema que el tratado de Plutarco ha ofrecido a los especialistas: la aparente falta de cohesión de los diversos temas que se yuxtaponen a lo largo de la narración. En efecto, asombra al lector la naturalidad con la que Cafisias, el hermano de Epaminondas al que se hace narrador de los hechos acaecidos en Tebas en el año 379 a. C. que derivaron en la liberación de esta pólis del yugo espartano, expone ante un público ateniense protebano los acontecimientos históricos que se le requieren alternándolos con las disertaciones filosóficas de ciertos personajes presentes en la ciudad en ese momento acerca de la naturaleza del démon de Sócrates y de otros temas secundarios de interés filosófico. El problema de la
Book Reviews120 ISSN 0258-655X Ploutarchos, n.s., 14 (2017) 117-126 Book Reviews120 Book Reviews120 unidad del texto reside, por lo tanto, en la presencia de un argumento histórico y, simultáneamente, de uno filosófico. Según el autor y según reconoce el mismo Plutarco por boca de sus personajes (575 D), hay dos materiales principales que conforman la obra, πράξις y λόγοι, la narración de un evento histórico en el que se incluyen discursos de naturaleza filosófica. Son varias las respuestas que la crítica ha dado a esta diversidad de componentes. Se opone el autor a la respuesta tradicional representada entre otros por Corlu (1970), para quien la funcionalidad de la diégesis histórica es hacer descansar al lector de la aridez de los temas filosóficos, porque, para conseguir esto, cualquier evento histórico habría bastado. Pero hay uno que se elige concretamente, el de la liberación de Tebas del yugo espartano. En De audiendis poetis,14 E, Plutarco defiende la mezcla de contenido didáctico y contenido estético como característica de la literatura, por lo que él mismo pudo tener en cuenta esta función, pero es necesario preguntarse cuál es la interacción concreta que se da entre los dos tipos de contenido en este diálogo. Para Donini, la respuesta hay que buscarla en la postura filosófica del propio Plutarco en el complejo panorama del Platonismo Medio de finales del s. I d. C. y comienzos del II, que se caracterizaba por una esencial carencia de unidad doctrinal. Así pues, el autor identifica especialmente dos elementos como característicos de la noción plutarquea del platonismo tal y como aparece expuesta en De genio Socratico: la raigambre pitagórica del pla to nismo y la inclusión del escepticismo de la Academia Nueva como una fase más en la recepción del maestro (algo que era motivo de discusión en la época). La pos tu ra de Plutarco respecto a la diversidad doc tri nal del platonismo de su época la resume él mismo en el título de una de sus obras per didas: Que la Academia es una sola desde Platón. Así pues, examina Donini a continuación más detenidamente estas cuestiones a la luz de las opiniones vertidas por los principales participantes en el diálogo. De esta manera, en la distinción que realiza Plutarco entre aquellos personajes que se dedican a la acción armada que corresponde al evento histórico y aquellos que no participan en esta y se dedican a debatir de temas filosóficos, Donini encuentra un paralelismo con la clasificación platónica de la República, donde los guerreros se distinguen de los fi ló sofos. Por lo tanto, sería únicamente en las opiniones de los filósofos donde podrían encontrarse aquellas tesis filosóficas válidas para comprender el objetivo real de Plutarco al componer el diálogo. Estos serían tres personajes: Téanor, el extranjero procedente de la Magna Grecia; Epaminondas; y Sim mias, uno de los discípulos tebanos de Sócrates. Pero, salvo en el caso del primero, personaje cuya profesión pitagórica no deja lugar a dudas, en los otros dos no es posible encontrar opiniones que se ci ñan exhaustivamente a una corriente en concre to, y de ninguno de ellos de manera exclusiva puede deducirse la opinión de Plutarco. Otra cuestión sería la de la postura de los diversos personajes y, por lo tanto, la de la versión del platonismo del propio Plutarco respecto a la legitimidad del uso de la violencia frente a la injusticia en el evento histórico en que discurre el diálogo. El evento histórico sirve, por una parte, para fijar la distinción antedicha entre filósofos y guerreros y, por otra, para introducir las posturas de los primeros respecto a la legitimidad del uso de la violencia, que, según Donini, están presididas por una actitud de indefinición, la que se encuentra en los propios diálogos del maestro. En cuanto al tema principal que desarrollan los principales discursos filosóficos del diálogo y, muy especialmente, el mito de Timarco introducido por Simmias, la principal con se cuencia de Donini es que, a través de la
Book Reviews 121 Ploutarchos, n.s., 14 (2017) 117-126 ISSN 0258-655X Book Reviews 121Book Reviews 121 investigación dialógica entre los démones, Plutarco lleva a cabo una jerarquización en tre dos modelos humanos: el del hombre divino, Sócrates, que a través de su démon se relaciona directamente con el mundo de la divinidad, y el de Epaminondas, cuya ética es socrática, pero basada en la educación y de naturaleza humana. Así pues, según lo que Donini expone en la introducción, el objetivo principal de la obra es demostrar la base pitagórica del platonismo y cómo este lo enriquece, lo cual se relacionaría con la propia trayectoria de Plutarco desde el pitagorismo al platonismo gracias a las enseñanzas de Amonio, e incluir el escepticismo de la Academia Nueva a través de la cautela socrática (εὐλάβεια) personificada en Epaminondas. El platonismo de Plutarco no aparece, por lo tanto, expresado unívocamente por un solo personaje, pero, aunque todos los personajes principales expresan opiniones diferentes, todas son reconducibles al pla tonismo del maestro. La elección de los temas y personajes responde pues, preci samente, a la necesidad de presentar la acción armada para definir filosóficamente a los personajes. Lo que está en juego es la cuestión de la exégesis platónica: la diversidad de posturas que adoptan los personajes pero que no pueden leerse como tales en la obra de Platón habla de la diversidad del platonismo en la época de Plutarco y de las muy dispares reinterpretaciones a que había dado lugar la lectura de los diálogos platónicos. El de Plutarco es un intento de dotar de unicidad al platonismo de su época mostrando cómo todas las posiciones pueden reducirse a un pla tonismo originario. En cuanto al texto, el que presenta Do n ini se mantiene fiel al establecido por Sieveking en la edición teubneriana, si bien a lo largo del comentario se expresan y justifican variantes diversas a las que ofrece ese estudioso. El texto griego apa rece salpicado por frecuentes lagunas, que el autor ha procurado colmar en la me dida de lo posible, si bien su postura ha sido por lo general la de la prudencia. En cualquier caso, el comentario recoge todas las opciones y la justificación de la opción elegida en los casos en que se inclina por alguna. La traducción es por lo general correcta y ceñida al texto en griego, vertiendo en un elegante italiano la lengua de Plutarco. Como todo traductor, Donini se enfrenta en ocasiones a decisiones difíciles que tienen que ver con la distancia cultural que media entre la lengua de Plutarco y una lengua moderna como el italiano. Las opciones más comprometidas aparecen de hecho justificadas en el comentario. Si bien en general creemos que sale con notable éxito de estos trances, es preciso indicar que no estamos de acuerdo con alguna de estas decisiones. Así, por ejemplo, en 578 A, el autor entiende τὸ δαιμόνιον como «relativo al démon» y traduce «con gli stessi Spar tani […] sembra che il demone sia in collera». El contexto habla de la venganza de la divinidad contra los espartanos por haber desenterrado los restos de Alcmena en Haliarto. En la n. 46 del comentario Do nini habla de esta como la primera vez en que un démon aparece mencionado en el diálogo, si bien reconoce la vaguedad de la expresión griega, a través de un adjetivo en neutro sustantivado. Creemos que en esta ocasión Donini se deja llevar por el tema general del diálogo, pero que en este momento incipiente de la discusión en la que el tema no ha sido aún mencionado, no es necesario pensar todavía que Plutarco esté concibiendo al démon de Alcmena castigando a los espartanos. Ello supondría una toma de partido por una opción concreta de las que luego se desarrollan en el transcurso del diálogo acerca de la naturaleza de los démones, cosa que no
Book Reviews122 ISSN 0258-655X Ploutarchos, n.s., 14 (2017) 117-126 Book Reviews122 Book Reviews122 creemos que Plutarco quiera llevar a cabo, y menos a través de una expresión tan vaga. Así pues, considerando la propia vaguedad de la expresión, creemos que en esta ocasión es más acertado traducir «la divinidad», como hace la traductora española (Aguilar: 1996), recogiendo la acepción más usual del adjetivo, dado que se hace referencia simplemente al castigo divino del que van a ser objeto los espartanos por causa de su impiedad, sin entrar en detalle acerca de cualquier suerte de entidad divina encargada especialmente de aplicar el castigo. En la mayor parte de ocasiones, sin embargo, la traducción de Donini es verdaderamente digna de elogio. Aduzco como ejemplo un caso en el que el autor ha mejorado sensiblemente intentos anteriores de traducción en el contexto de la narración de Simmias del mito de Timarco, mito cuya naturaleza astral hace que Plutarco utilice un lenguaje altamente especializado y muy difícil de comprender en ocasiones. Es este el caso de 590 D, donde el autor introduce una traducción más precisa que las anteriores del término griego ἑπιβολαί, tal y como aparece justificado en la n. 157 del comentario. Cuenta Simmias que Timarco vio islas que ascendían de los mares que las rodeaban en espiral y luego realizaban el movimiento inverso. Parece una alusión clara a la teoría de la retrogresión de los planetas. No obstante, tal y como revisa Donini en el comentario, en la versión del griego los traductores apenas han sabido plasmar en las respectivas lenguas modernas el sentido original de un texto de naturaleza ciertamente difícil. Donini opta por la traducción más literal de «punti de sovrapposizione», consciente de que no tiene del todo sentido cuando Plutarco está hablando de una espiral (ἕλικα), pero argumentando que probablemente el contrasentido hay que buscarlo en el propio texto griego. En efecto, Donini encuentra que el mito de Timarco está lleno de incoherencias, tanto en relación con la naturaleza del alma y de los démones (n. 149), que es aquello que principalmente pretende explicar, como en muchos otros aspectos de detalle. En cuanto al comentario, completo y detallado, puede ser considerado uno de los trabajos más completos sobre De genio Socratico, destinado a convertirse en obra de consulta obligada para quienes se enfrentan a este texto. El comentario comprende principalmente tres tipos de anotaciones. En primer lugar, las hay del tipo más estrictamente filológico, en relación con los frecuentes problemas textuales que el diálogo propone. Se tienen en cuenta en este sentido las conjeturas de anteriores estudiosos del texto y, o bien se elige una de ellas o bien se aporta una solución original. Un segundo tipo, de acuerdo con la tesis principal esgrimida por Donini en su interpretación de De genio Socratico, son las indicaciones que tienen que ver con el contenido filosófico del diálogo, que por lo general tienen la ventaja de integrar las opiniones y actitudes que los distintos personajes representan con las principales corrientes presentes en el panorama filosófico de los ss. I y II d. C. Por último, el comentario cuenta también con indicaciones de realia, especialmente importantes muchas veces para comprender el evento histórico que se narra en el diálogo. Suelen ser notas breves y útiles, si bien hay que decir que el autor no profundiza mucho en el comentario del contenido de tipo histórico, seguramente por considerarlo ajeno al objetivo principal de Plutarco, que para Donini es de naturaleza filosófica, como hemos visto. Ya desde la introducción, pero incidiendo más en ello a través del comentario, Donini muestra disensiones con otros expertos en Plutarco y en este tratado, especialmente con
Book Reviews 123 Ploutarchos, n.s., 14 (2017) 117-126 ISSN 0258-655X Book Reviews 123 ISSN 0258-655X Book Reviews 123 Timotin (2012, 2015), reciente estudioso de la demonología plutarquea, y sobre todo en dos puntos en conflicto. El primero de ellos se relaciona con la creencia generalizada entre la crítica de que, en los debates presentes en la obra plutarquea, la postura del último participante es la que traduce la opinión del propio Plutarco y, por lo tanto, la que es considerada como vencedora en la discusión. No obstante, por ejemplo, en el debate entre Téanor y Epaminondas acerca de la conveniencia de aceptar dones (582 E 585 D), ni la opinión de uno ni la del otro son consideradas vencedoras, y el propio Simmias, al que todos los personajes consideran árbitro del diálogo, afirma que ambos personajes tendrán que resolver más adelante el punto muerto en el que se encuentran. Otra cuestión en la que Donini disiente tanto de Timotin como de la mayor parte de estudiosos que le preceden es en la valoración y función en la obra del personaje de Galaxidoro. Según la distinción que realiza entre filósofos y guerreros, no sería lícito incluir a Galaxidoro en la primera de las categorías, pese a que habitualmente se le atribuya la postura más «racionalista». Frente a esta postura argumenta Donini que Galaxidoro, por una parte, participa en la acción política que tiene lugar en el diálogo; por otra, vierte acusaciones contra el pitagorismo totalmente infundadas y, además, su postura aparentemente «racio na lista» es imposible de incluir en cualquier sistema filosófico articulado. Por último, si bien el personaje reconoce la autoridad de Simmias, este, considerado árbitro del diá logo, ni siquiera lo tiene en cuenta en su intervención. Así pues, la principal aportación que el análisis de Donini supone para la com prensión de De genio Socratico es de una doble naturaleza. Por una parte, en efecto, se trata de una aproximación que procura explicar la obra como un todo, identificando la vocación unitaria del texto con la intención de Plutarco de exponer a través del diálogo cuál debía ser en su opinión la manera correcta de entender en su época el legado de Platón. Pero, por otra parte, Donini da luz a las diversas incógnitas que presenta el diálogo: incoherencias, aporías o, en general, todas las preguntas que en el texto quedan sin respuesta porque Plutarco o bien no ha querido o bien no ha podido darla. Estamos pues ante un trabajo que marca, sin lugar a dudas, un punto de inflexión en los estudios sobre De genio Socratico y que ha de convertirse en el punto de referencia obligado desde el que parta cualquier estudioso que en lo sucesivo se proponga abordar este complejo tratado que ocupa un lugar tan especial en la obra de Plutarco. Francisco Ballesta Alcega Universidad de Zaragoza New Collective Publications (2017) S. Amendola, G. Pace & P. Volpe Cacciatore (eds.), Immagini letterarie e iconografia nele opere di Plutarco, Madrid, Ediciones Clásicas, Università degli Studi di Salerno, 2017. ISBN: 97884-7882-823-4, 240 p. En el marco de la ‘Red Temática Euro pea «Plutarco»’, los editores ofrecen un volumen que se caracteriza (como indica Volpe Cacciattore en la “Premessa e ricordo di Françoise Frazier”) por presentar las imágenes literarias y el texto de manera doble e indivisible, donde unas y otro se entretejen y requieren recíprocamente pa ra la intelección cabal de Plutarco. En realidad, el libro cuenta con cuatro sec cio nes: 1. Filosofía, Ética, Metafísica; 2. Arte y Literatura; 3. Política e Historia; 4. Religión, Mito y Trascendencia. Acto se gui do, conste el índice del libro: