Nos Don Manuel Vicente Martinez, y Ximenez, por la gracia de Dios, y de la Santa Sede apostólica, Arzobispo de Zaragoza, del Consejo de S.M.
Abstract
Martínez y Ximénez, Manuel Vicente; Sebastián, Andrés
Full text
2i23i N^x i. -u—
NOS DON MANUEL VICENTE
M ARTINEZ, y XIM ENEZ, POR LA GRACIA DE DIOS,
V
DE
LA
SANTA SEDE APOSTOLICA. ARZOBISPO
DE
ZARAGOZA, DEL CONSEJO DE
Jí odos nues os amados Hijos en Jesu-^Ci^s .^ Í(g Fielh e mes^-
o A zobispado, de qiialesquie es ado, cldH, qu sean»
LA PAZ CON VOSOTROS.
A
.si nues o amabilísimo Sal ado , guando despue* de esu
ci ado habló á sus Apos óles. Ya los cielos habían anunciado es a
paz en su nacimien o. El Sal ado e mina la ca e a de es e mun
do con las palab as que la comenzó. A exemplo de an So
be ano Maes o os anuncié Ja paz cuando me p esen é
k
oso
os mis amados diOSísanos; Abo a que ca gado de anos, y de
;ages, apenas engo luga pa a o a cosa que pa a ecapaci a
mis días pasados en Ja ama gu a de mi alma, pa a esponde á
im Dios, que p es o me ha de llama , quie o da os un nue o
es imonio como os engo en mi co azón , y po consiguien e con
Jesu-C is o os deseo, y quie o pa a oso os es a misma paz,
que SI el mundo no puede da , debemos espe a la del Dios au
o de ella, y po consiguien e enemigo de la disensión, y Ja
disco dia. Siemp e es del caso ecomenda el bien .'Empe o cuan
do es e es á pa a pe de se, ó quizas se ha pe dido, es una obli
gación indispensable, y con especialidad de los que nos halla
mos cons i uidos en la clase de Pas o es el ins a opo una é im
po unamen e á in de ó impedi el mal comenzado , ó epa a
sus queb an os. Como el Apos o! en su iempo ,
dudio scisu as
isse ín e os y
nues o Ca ólico Mona ca en una Real o den co
municada en
20
de Julio del p esen e ano lo da á en ende
p e iniendo como emedio al mal, que los Obispos publiouen
in acdia amen e Pas o ales en que cla a y e minan emen e ma-
nines en la
con o midad
de la Cons i ución polí ica de Ja
na qma con la Religión CaMIica Apos ólica Romana,
y
sus
en iijps.
Va ias eces,
y
no ha cua o meses la úl ima, en con o
midad á ios manda os que ecibimos del Gobie no os hemos he
cho p esen e la obligación ma cada en los lib os san os de-obe
dece á las au o idades que en nomb e de Dios mandan; y cuan
do ju ada la Cons i ución en el Ma zo del ano 20, y sancio
nada po el Mona ca, se adop ó po la Nación la especie de go
bie no que ella p esc ibe, las au o idades que debemos obedece
son las que según ella se hallan cons i uidas. Asi pues, pa a
p esen a os un ejemplo de obediencia nues o azonamien o se á
un ac o de es a i ud. Se me manda que cla a y e minan emen
e os mani ies e la con o midad de Ja Cons i ución polí ica ^delá
Mona quía con la Religión Ca ólica Apos ólica Romana: oid pues:
En el nomb e de Dios odo pode oso-, Pad e, Hijo, y Espí i u-
San o, Au o y sup émo legislado de la sociedad. Es o es á es
c i o
á
Ja en e del lib o, y aquí una con esión explíci a de
la unidad .de Dios, del mis e io de la . T inidad de sus pe sonas,
y un econocimien o del o igen de oda ley. En el a ículo 6?
se ija como una de las p incipales' obilgaeiónés dé odos loses-
pañoles el amo
á
Ja pa ia, y el -se jus os y bené icos, En el
12 , la Religión de la Nación españoíá es y se á pe pe uamen
e la Ca ólica Apcs dIi
4
a.RQÍ¿ááÍ»KÍÚWí* • -e dádcn»:í--Lí^Nacion
la p o ege po leyes sabias y'jus as, y p ohíbe el ege dc ó d »
cualquie a o a. En los capí ulos 3, 4,
y S‘>
en que se a a d«*
las jun as elec o ales de pa oquia, pa ido , y p o incia, se man
da in oca la asis encia del Espí i u-San o á in de consegui el
acie o en an espe ables ac os, como igualmen e e i icadas las
elecciones da la acción de g acias al Todopode oso con el
Te*
Deum ¡aiic amus.
En el ju amen o que se exige á los dipu ados en el a ículo
ii y se comienza po el de de ende y conse a la ReligionCa-
ólica Apos ólica Romana, sin admi i o a alguna en el eyno.
Pudié amos ci a o os a ículos, mas los dichos p esen an bas
an e ma e ia con espe o al obge o que nos p oponemos, pues,
de odos ellos se in ie e que li e almen e es á consignada ]a Re
ligión Ca ólica Apos ólica Romana en el código undamen
al de nues as leyes, que sus a ículos caminan sob e es e
p incipio ; que en él se econoce á Dios como p incipio
de odo' bien, y se p esc iben las i udes que deben ha
ce al homb e buen Ca ólico y buen Ciudadano. Con sedo
íe Ca ólico, debe á se el homb e buen ciudadano; con so
lo se Ca ólico, s í jus o y bené ico; con solo se Ca dlEo
econoce á' los debe es que le impone la Religión,
los
oue le
exige la Pa ia, lo que debe a' Dios, lo que se debe a' si mis
mo,
¡o
que debe a' sus He manos y semejan es. Debe el hom-
b e a Dios, amo , cul o, hono , espe o,y obediencia* á jas
Au
o idades que mandan en nomb e de Dios, como Luía es enien*
es suyos, según ase de los San os Pad es, les debe ambién
espe o, hono , obediencia. Se debe el homb e asi mismo el eie ’
CICIO de las i udes que lo san i iquen; y debe á los demasío oue
el homb e quie e le debaii á
él.
Debe es que sob e es a ma ca-
dos po deci lo asi englobo en el a ículo 12, en que se eco
noce la Religión. Ca ólica, Apos ólica Romana, como Relmion del
es ado, se esplican po meno en los a ículos de la Consíi u
Clon pohíica de la mona quía española, que lle amos insinua
dos. .gNo es da cul o a Dios, in oca su nomb e, implo a su
asi^encia^, da le g acias po los bene icios ecibidos? No es da
alCesa io que es del Césa , obedece las leyes, econoce la
pe sona del Rey como sag ada é in iolable, y que no es á su
je a a esponsabilidad , y espe a las au o idades es ablecidas? Es
o pues se manda en los a íícülos y y 168.
La jus icia y bene icencia, i udes ecomendadas y manda
das en el a jiculo 6? ¿no
hhm
la cliddad
d l p í Z T m
que sus ciudadanos se hallen signados con ellas? Jus icia: baio
su gobie no cada uno iene lo que es suyo: bene icencia • Íl
p og ino bajo su impe io encuen a lo que le al a y To iel
be del que puede.
B:a m populm cin he e sum,
y el o-spanol es-
a obligado a ene es as i udes. Quando es p eciso^ pon,'e
ií ‘^“ dyuba inu uamen e) ¿ue
el es ado que cuida de su anquilidad heche mano de losa e
cu sM de ios ciudadanos pa a Jos indispensables gas os que se
o ecen, la jus icia di ige Jas p'lab as del a ículo 8? que di
ce. También es a obJigacío odo español sin dis inción aRuna á
con ibui en p opo ción de'sus habe es pa a los gas os del es
lado. Asi pudié amos i analizando o os de los muchos a íí
culos de nues a Cons i ución polí ica; pe o nos pa ece míe ño
es a exposición se echa de e su icien emen e su con o midad coa
la Religión Ca ólica Apos ólica Romana.
Pe o nos hacéis una ohgecion á que quisié amos sa is ace
comple amen e. Y ¿como es decís, que bajo el impe io de a
Religión, de la Jus icia , y benehcencia se oyen exp esiones que
ilipendian la p ime a, ul ajan la segunda, y hacen insigni-
icau s la e ce a? ¿Como es ^ue asegu ada ¡a Religión Ca ólica
Apos ólica I omímá co en lib os, en que se pone en idiculo s i
e dad y di inidad, se espa cen oces que a acan los p inci
pales dogmas^ se eusa obedece las au o idades cons i uidas, y
se- en egan al ludib io y esca nio los minis os del san ua íu?
gGdmo es me p egun áis? y Nos os espondemos, que si es o su
cede es po una in acción de la Cons i ución. Es a ha es able
cido la libe ad de esc ibi , imp imi , y publica las ideas po-
lí icai, y es o bajo las es icciones y esponsabilidad, que es
ablezcan las leyes. Asi el a ículo 37 . Las Cd es de i a na
ción han ijado el líl imo cas igo á los aíen ado es con a la Re
ligión. El icio pues se á no de la ley, si an solamen e de los
que osan queb an a la*, y ios de ec os de ios pa icula es no e
dundan sob e el lib o que los p ohíbe.
Igm quid u ilim ^
de
cía un sabio de la gen il idad.
Siquh amen u e e ec a cmnpa a ^
audaces ins uí igne manus ^
no hay cosa po buena, po ú il, y
p o echosa que apa ezca, que no pueda Vicia la malicia de ios
homb es, asi que pues, con on ados los a ículos dé qu«
hemos hecho mención con las obligaciones que impone nues
a augus a , y sac osan a Religión, disuel o el a gumen o,
que al ez hab á podido p oduci el ge men de disco dia,
que po nues a desg acia al paso que en o pece la ma cha del
sis ema, ha u bado enbe amen « la anquílida Í-'y el eposo,
se hace indispensable
i
nues o apos ólico minis e io, que
hablemos con la anqueza que él exige, y con el d-íco o
que es p opio de un p elado de la iglesia q:ié debe hui ,
y eme no los dic e ios de los homb es, que a íe d em
p ano end án que compa ece an e el sup ema Juez de i
os, y de mue os, á quien nada impone la Calidad de las pe
sonas, po que juzga á al o be en jus icia, y á los pueblos en la
equidad, y á odos según sus ob as , sino las jus as jus ísimas econ
enciones, que nos ha ia es e mismo, a ándonos de pe os mu
dos, que no nos habíamos a e ido á habla . Teniendo pues al
que piuede no solo como los homb es, qui a una ida que po
in ha de conclui , sino al que sob e es o puede des ina á la alma,
que no pe ece, al calabozo e e no del in ie no, debemos alza
nues a oz, y con anqueza- y con deco o se a p oposi
ciones, que mal que pesen, e idencia án la causa que con i
buye á nues a uina. En e an o no se obse e con pun
ualidad lo que es á esc i o en Ja ley*, en e an o no se dé
á Dios, lo que es de Dios, y al Cesa lo que es del Cesa , en
e an o no cesen los pa idos, y se apa en lejos de noso os
las oces de desp ecio, coa que- mu uamen e se a acan; en e
V
an o no sea njí ado con el espec o que se me ece el a ícu
lo 12 de la Cons i ución; en e an o que el Mona ca, que Jas
au o idades, que los minis os del san ua io sean en egados al
desp ecio y ai ilipendio, en e an o que el sace do e, y el
que no lo es, el que gobie na y el que obedece, sean insul
ados en publico., y en sec e o, en el e i o y en las plazas,
po esc i o, y de palab a; en e an o que la calumnia, y la
indecen e sá i a sean Ja sai con que se quie an sazona las con-
Ví saciones y los papeles. En e an o qu e:::: si: lo decimos
con lag imas en nues os ojos, y lo decimos po que deseamos el
bien de. Ja nación y sus indi iduos; en e an o: ; ah I que
golpe se da ai lib o de nues as obligaciones; es e dad su
lec u a desmien e, y ac imina es os p ocedimien os ; si i emba
go no es á ue a de los alcances de la posibilidad haya quie
nes con un o uoso abuso de las eglas del legi imo aciocinio
achaquen la culpa á quien no la iene. No es culpa de la ley
na u al y di ina haya en el mundo pe ju os, homicidas, adúl
e os, calumniado es; odo es á p oibido po ellas: sin emba
go los p o anado es de sus p ecep os quaii o es á de su pa e
p esen an a mas á Jos desna u alizados que i en sin ley, y a
ios q^e no quie en econoce Jas palab as de Dios. Sí pues es
dé nues a indispensable objijl^'on e p ocu a po " odos los
medios posibles la paz, la unión, la a e nidad, sin cuyas i
udes no puede habe ni anquilidad, ni eposo, debemos al
e ec o eclama Ja obse ancia de las leye«, y deci os con ei
Apos o!.
Non sií sckisma in co po e^ sed idipsnm p o in lccm so-
lici a.sin mmb a^
no haya disensión en el cue po, odos los
miemb os conspi en en e si á ayuda se unos á oí os, al pade
ce un miemb o, compadézcanse odos los miemb os, y odos se
cong a ulen en el hono de los demas. S. Pablo asi lo exijía
de los de Co in o, la admi able a menia que se obse a en e
los miemb os del cue po na u al con endencia á la conse a
ción del odo, e a el undamen o que omaba pa a ei eliz go
bie no del cue po social de la iglesia. Noso os pues os habla
mos con las palab as del Apos o!, y exigimos las i udes que
él exigía de los Co in ios eciení -men e con e idos, exigimos Ja
coope ación de odos á un mismo ii, en el o den que á cada
miemb o co esponde, exigiuus h obse ancia de la ley, el es
pe o á los legislado es, al Víona oa, á las au o idades, á los mi
nis os del San ua io, exigimos ei hono á quien se debe hono ,
el iibu o 3 quien se debe ibu o, exigimjs se apa e de no
so os el espí i u de disco dia , que siemp e que eyne , es o -
zos"d coudu^ca á la sociedad a su ijlna po cjue dichp^ es í po
qaien no puede men i , que odo eino di idido en' si mismo,,
queda á asolado; exigimos po ía el espí i u de paz, de unión,
de ca idad. Ca idad: O i ud di ina! Si quie a es u ie a á
nues o alcance eí hace os descende del al o ono de la di
inidad, á in que posesionada de odos nues os co azones
pe m.anecicsemos odos en unanimidad de pensamien os, de in
clinaciones, de a ec os, y haciéndolo odo po amo de Dios
nos amasemos odos en Dios y po D ios! Mas ya que no es e
es o á nues o alcance, lo es á el pedi lo ai Seño , y se lo pe
dimos con odas nues as e as; io es á, el que os exo e nos,
é ins emos al e ec o; y lo hacemos con odo nues o co azón.
Dios oiga nues as pe iciones, y las p ospe e, si quie a, mis ama
dos elig eses, secundéis los deseos de ues o anciano Pad e,
que en medio de sus ages, y sin emba go de los acciden es de
mue e que le odean, os di ige su palab a, palab a de paz y
de salud. Reno ad la lec u a de mis an e io es ins ucciones, leed
es a, que en cumplimien o al dec e o de S. M. os p esen o; ob
se ad sus con enidos, y no os dejéis seduci de anas espe
cies. Con on ad lib o y lib o, leed ios p ecep os de la ley, ob
se adlos; no los que oyen, no los que admi an, no los que::::
sino los ooe ob an con íame á se án jus i icad^ po la ley.
Oid , leed , ob ad , oid^ la c e¿mnhidad de la ^ s ncionlKT-
lí ica de la Mona quía Española con nues a Sac osan a Re
ligión: leed lo que oís ea la misma uen e: ob ad con o
me á lo que oís y leís. Temed á Dios, espe ad á la Iglesia, al
Mona ca, obedeced Jas Leyes, dad hono á las Au o idades, sed
jus os y bené icos, y quando no que áis pa a oso os Ja calum
nia y el sa casmo no uséis de es as a mas p ohibidas pa a hace
mal á ues os p ogimos. Coadyu ad odos po ues a pa e las
mi as que se p opone la Cons i ución an o en los pun os en que
in en a o ma homb es c is ianos, y buenos ciudadanos, como ea
los que mi an á hace la elicidad de los Pueblos. P ocu ad ea
las elecciones que os es án encomendadas hecha mano de aquellos
suje os que ues a conciencia al iempo de mo i 6s dic ase se
los mas del caso al in en o; el sobo no y el coecho es án p os
c i os po la ley: no con undáis la licencia y eí líbe inage coa
la libe ad e dade a y genuina : no la igualdad an e Ja ley,
p:i a subs ae os deJ o den y subo dinación, que la ley de Dios
y la Cons i ución exigen impe iosamen e. No hijos mios muy ama
dos. Gua dad po ues a ida odos y cada uno de los p ecep
os que os imponen las Leyes di ina y humana, el que al a en
uno es eo de odos',
qui pecca in unn uc m es mnhim em^
Bomim ex iu eg a cama, makwi ex quocumque de eelu.
Así ha
b éis cumplido ues os debe es, y licua eis de gozo los pocos
dias que es an
i
ues o Pad e y Pas o , que os ama en Jesuc is
o. Qué dichoso yo, si oís mi oz, no es oz mía, es Ja'de Dios
que nos lo manda. Mis ene ables Pá ocos y Coadju o es en el
chcio, mi espe able Cle o secula y egula , con ibuid odos á
ealiza nues os deseos, y odos, odos oguemos ai dado de o
do, de quien u jlcamen e es odobien, á in que la paz eyne en odos
noso os. Comencé á habla os signi icando mis deseos de paz, e mino
mi azonamien o, epi iendo paz, paz pa a oso os, pa a odos,
pax
obh.
No cesa é de oga po oso os; os suplico eguéis al seño
po ues o anciano Pad e, que os ama de' e as, y os dá su
Apos ólica bendición en el nomb e del Pad e, del Hijo y del
Espí i u san o. Dado en Za agoza á 28 de Agos o de 1822.
Manuel Vicen e , A zobispo de Za agoza.
Po ddndado de ikzobispo mi 5a
Domingo Ga cía Iba les^
Sec e a io,
&í
¿a aso^a-. En la Imp en a de And „ Sebas ian. Año de i8 s.