Oracion fúnebre que en las solemnes exequias celebradas de órden de la fidelísima ciudad de Borja en la Iglesia del Convento de S. Francisco el dia 29 de marzo de 1819 ... en sufragio de los reyes, el Señor Don Carlos IV y Dª María Luisa de Borbón /
Abstract
Gonzalbo, Pascual; Magallón, Francisco
Full text
?L -
ORACION FUNEBRE
QUE EN LAS SOLEMNES EXÉQÜIAS
CELEBRADAS DE ÓRDEN
DE LA FIDELÍSIMA CIUDAD DE BORJA
EN LA IGLESIA DEL CONVENTO DE S. FRANCÍSO
EL DIA 29 DE MARZO DE I819 />
CON ASISTENCIA DE SU M. I. CABILDO
DE LAS RR. COMUNIDADES RELIGIOSAS!
DE LA OFICIALIDAD Y DEMAS TROPA
DEL REGIMIENTO DE CABALLERIA DE MONTESA,
DE SU DISTINGUIDA NOBLEZA,
Y DE UN NUMEROSO PUEBLO
EN SUFRAGIO DE LOS REYES
EL SEÑOR DON CARLOS IF
Y D.^ M ARÍA LUISA DE BORRON.
DIJO
EL P. F . PASCUAL GONZALBO
Lec o de Filoso ía en dicho con en o.
Sale á luz á expensas de la misma Ciudad,
^M
CON LICENCIA:
En Za ag. Po F ancisco Magallon.
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Domims íjenedixi no issimis magis quam p inci’-
pio ejus. Job. 44.
¡(^ué g andes y unes os suce
sos han sume gido en ama go
dolo á nues o ca ólico Moma
ca! Recien e oda ia la llaga que
habia abie o en su co azón la
emp ana y deplo able mue e
de su augus a Esposa, mue e su
amada Mad e dona ma a luisa
DE BORBON : y su augus o Pad e
GARLOS IV desciende en Ñapó
les á la obscu idad del sepulc o,
cuando oda ia esonaban en Ro
ma los lúgub es cán icos de las
exequias de su amada Esposa.
¡0 is e y a ligido Fe nando l
¿quién pues pod á llega á cpni-
p ende la es enslon de ues o
dolo ? El es sin duda al, que
has a la misma ida os ue a
abo ecible 5 si ues a he oica
cons ancia, y ues a c is iana
o aleza no os hiciesen supe io
á la ad e sidad y los abajos.
Tan jus os mo i os de sen imien
o han como ido ambién á oda
la nación que os ama ; y des
pués de habe pagado el jus o
ibu o de g a i ud y de piedad
á ues a augus a Esposa, mez
cla sus lág imas y sus o acio
nes con las de la Iglesia po ues
os augus os Pad es, un iem
po obje o de nues as delicias, y
siemp e de nues a ene ación
y espe o.
Pe o seño es , dejemos á nues
o amado Sobe ano, suplicando
al cielo conse e dila ados años
su' impo an e ida, y ijemos
nues a a ención en los augus os
Reyes, po quienes o ecemos al
Seño es as eligiosas exequias.
Mes y medio ha á que os hable
en es a misma cá ed a de nues
a amada Reyna dona ma iá
ISABEL DE BRAGANZA. SuS i udeS
u ie on mas pa e en mi o a
ción, que los sucesos polí icos y
empo ales; po que apenas su
bió al ono cuando u imos la
nunca bien ponde ada desg acia
de pe de la. Pe o ¿cómo pod e
yo euni en la co a es echez
de una o ación odo cuan o se
puede deci de ga los y de luisa?
En la imposibilidad pues de ab a
za lo odo, espe o... ¿y qué no
pod é espe a de ues a bon
dad?... espe o no lle a eis á mal
el que pase en silencio muchas
6
de las cosas que oso os sabéis.
Cuando conside o pues, se
ño es , los a ios sucesos del ey-
nado y de la ida de an augus
os Reyes, unos p óspei’os y a
o ables, o os ad e sos y a lic
i os, no puedo menos de eco
noce en sus Reales Pe sonas una
pa icula p o idencia del Seño ,
cual se mani es ó en el jus o de
Idumea. Es e e a un P íncipe
sob e quien el Seño babia de
amado sus bendiciones; pues so
b e habe le dado un co azón ec
o, le babia colmado de ales bie
nes de o una que e a un P ín
cipe ilus e y dis inguido sob e
odos los o ien ales : Magnus ín
e onines o ien ales, Pe o el mis
mo Seño , que a lige muchas e
ces á sus escogidos, con ie e o
da su elicidad en ama gu a, pa
a qué su i ud se ac isólase ea
los abajos, y se hiciese mas y
mas ac eedo po su su i iiien o
á la co ona de inmo alidad que
le enia p epa ada, ün uego
pues e ible y espan oso educe
á cenizas sus ganados ; los Cal
deos le a eba an sus camellos:
los Sabeos ma an sus c iados : u
ien o impe uoso de iba la casa
en que se bailaban sus hijos y
los sepul a bajo sus espan osas
uinas : oda su glo ia se eclip
sa : cáesele de la cabeza su co
ona; y llega á an mise able
es ado, que sus amigos en sie e
dias y sie e noches que es u ie
on á su lado no se a e ié oa
a habla le po la ehemencia de
su dolo . Job su e con pacien
cia odo es e opel de calami
dades : y el Seño en p emio de
8
su su imien o, después de ha
be le concedido una amilia la
mas dila ada y mas i uosa, le
concede la mue e p eciosa de
los jus os. Asi es como Dios ben
dijo los úl imos dias de es e
P íncipe mucho mas que los p i
me os de su ida ; Dominus be-
nedixi no issimis magis quam
p incipio ejus.
Al oi es a pin u a ¿quién
no e casi al i o e a ados á
los augus os Mona cas po quie
nes hoy o ecemos al Seño el
sac i icio de expiación? Po que
¿no ue on sus p ime os dias lle
nos de p ospe idad y eng ande-
óimien o, y sus úl imos llenos
de ibulaciones y abajos? ¿Y
no podemos pensa que el Seño
los condujo po es os caminos á
la posesión de su eyno?, Gonsi-
ae émoslos pues bajo es os ^dos
pun os ele is a, como P incipes
y Reyes en la p ospe idad, y
como Reyes a ligidos con aba
jos : en lo p ime o econoce e
mos que el Seño se mani es ó
con ellos libe al y magní ico, y
en lo segundo compasi o y mi
se ico dioso; y de consiguien e
e emos que bendijo mucho mas
sus úl imos dias que los p ime
os de su ida : Domimis be-
nedixi no issimis magis quam
p incipio ejus. Pe o an es de da
p incipio digamos en su agio de
sus almas una A e Ma ía.
i6
mo ía ho o iza: y el jo en P ín
cipe que ya no i ia sino pa a
los que debían se sus asallos,
sa is ace p on amen e sus deseos.
DONA MARIA LUISA DE BORBON ué
elegida pa a esposa de ga los..,.
¡Elección ace ada! ¡enlace eliz!..
g i ó en onces la España en e
los mas i os anspo es de iu-
mío. 1 con azón sin duda: po
que ¿ qué no podia p ome e se
de una P incesa unida con el
P íncipe con los lazos de la san
g e, y á quien ela ado nada con
las p endas mas ap eciahles? Su
alen o, su pene ación, su ins
ucción en las ciencias y bellas
le as, y o as an as g acias con
que la babia en iquecido Ja na
u aleza ¿ no debie on hace la
■ concebi las mas lisonge as espe
anzas? po que acaso la cla idad
i8
asi cuando la mue e a eBa óá sú
ene ado pad e, mani es ó. Lien
con su dolo y con sus lag imas
que la mages ad del ono no e
nia ascendien e en su co azón en
compa ación del amo que le e
nia. Toda la Nación le acompañó
en su dolo , pues pe dió en ga los
el Rey mas aman e y mas amado
de sus asallos, el mas solíci o del
bien de sus pueblos, y el mas ce
loso de la eligión. Yo no eme é
deci que Judá no mani es ó ma
yo sen imien o en la mue e del
Rey Josías que la España en la de
CARLOS; y que si el pueblo heb eq
halló ali io en la ele ación de Joa-
caz, el de la España en la de ga
los IV ue an o mas e ec i o y
cumplido, cuan o las espe anzas
concebidas po los españoles de
e con inua sob e el ong l^,
i udes eminen es de ga los iií
ig
ise ealiza on en su hijo , J las
de los judíos sob e Joacaz que
da on us adas po habe se
apa ado luego es e P íncipe de
la eligión de su piadoso Pad e.
Y en e dad que la ec i ud
y bondad de su co azón a ian
zaban las espe anzas de e con
inuado el glo ioso eynado de
su augus o pad e. Po que ¿qué
Rey se mani es ó mas bondado
so y mas clemen e? La a licción
¿no dio siemp e un de echo á
sus subdi os pa a habla le ? ¿no
le imos compasi o has a con ios
mismos delincuen es? ¿su bon^
dad no llegó casi á oca en el
ex emo? Pe o ¿ qué cosa mas
hon osa, decia un gen il, que co
me e al as de bondad? (i) Todo
(i) Quid enlm hones ius culpa benigiii aüs ? Piia.
juu. 1. 7. c. a8.
-20
exceso debe e i a se; pe o en ía
necesidad de escoge , ¿no ale
mas peca po exceso de indul
gencia que po demasiada se e
idad? Augus o ué celeb ado po
a do en cas iga los deli os y
p on o en ecompensa el mé i
o; (i) y has a el mismo Ne
ón exclamo en el p incipio de
su eynado que deseaba no sa
be lee ni esc ibi al e se p e
cisado á i ma un dec e o de
mue e. (2) Si asi pensaban pues
unos gen iles 5 ¿como noso os
no celeb a emos la clemencia dé
CARLOS, cuando el E angelio no
espi a sino bondad y manse
dumb e? La bondad de su co a
zón no le pe mi ía pensa que
O) pos ias P ineeps ad p aímla elox.
O id. 1. I. de Pon o Eleg. 3.
_ O) Vellem nesci e li e as. O dígnam ocem&c»
Senee, I. a. de Cleman ia c. i.
21
un Homb e pudie a abandona se
á los úl imos excesos sino a eba
ado de una pasión que le p i
aba el conocimien o : y asi ú
se e a obligado a cas iga ^ cas
igaba mas bien como ad e que
como Mona ca.
¿Y qué os di é aho a de su
augus a Esposa? si ue a sola el
obje o de mi o ación , os dina
cuan o pudie ais desea ; pe o
siendo su Esposo el p ime ob
je o , él es el que p incipalmen
e debe llama nues a a ención;
y así solo os di é po aho a ^
que colocada en el ono jamas
se ol idó de su e: que glo ián
dose de se hija de la iglesia,
mani es ó siemp e el mas p o
undo espe o á la sup ema Ca
beza y á sus sag ados Minis os:
que ie namen e de o a de Ma-
22
ia Sma, del Pila mandó se ce
leb asen odos los dias seis Mi
sas j se can ase odos los Sába
dos una Sal e en su San a Capi
lla: que na u almen e compasi
a con aquellos desg aciados se
es de la humanidad, que ape
nas nacen comienzan á padece
po el deli o de sus pad es no
conocidos, es ableció una Casa
que se á un e e no monumen o
de su bene icencia : que libe al
y gene osa epa ió ales g acias,
que nos dió mo i o pa a deci ^
que el ono solo la e a ape eci
ble en cuan o la ponía en p o
po ción de hace bene icios: que
a able y ca iñosa... pe o ol a
mos ya á nues o di un o Mo
na ca.
Su bondad le hacía p ocu
a po odos los medios la e-
23
liciclad de sus asallos, de sue
e que yo no eme é deci , co
mo Plinio de T ajano, (i) que
su p opia salud le e a abo eci-^
ble sino es aba unida á la de
sus pueblos, y que no podia su
i se di igiesen o os al Cielo
en su a o , sino e an ú iles á loa
mismos que los hacían. Mas no.
c eáis, que cuando digo es o, a
o de ocul a , que mien as nues
o di un o Sobe ano se ocupaba,
odo en omen a la agiácul u a
y el come cio, las ciencias y las
a es, un homb e an sagaz co
mo co ompido, después de ha
be so p endido su sencillez, ha
cia inú iles odos sus des elos,
y conducía á la nación hacia su
uina con su exal ada ambición
(i) Tibí salus íua In isa es , si non si cum Rei-
publícae salu e conjimc a ; nihil p o e pa e ís opia-
i, nisí expedia opian ibus... Piiu. Pauegi . T ajaa..
.24 _
^insaciable codicia : po que ¿cd-
mo pod ia yo ocul a lo que o
so os sabéis, y ha sido publico
á las naciones es ange as? Pe o
degemos en descanso á los mue
os ,(1) no manchemos nues as
manos inquie ando sus cenizas, y
no juzguemos á un Rey an dig
no de nues os espe os, á un
Rey , que si ubo algún de ec o
( ¿poj'que acaso el ono ele a
sob e la clase de homb e al que
se sien a en el?) que si ubo, e
pi o, algún de ec o, no ue se
gu amen e consecuencia de una
olun ad pe e sa, sino de aque
lla sencillez columbina que no. le
pe mi ía pensa el que un hom
b e a ase de hace in eliz á su
misma pa ia y á sus mismos p o-
(I) .......................
Pa ca pías soeJe a e manus. .Pa ce sepuUo.
.......Vi g. 1. 3,..
J
^5 .
lec o es. Bo emos pues pa a si
emp e de nues a memo ia aque
llos dias, que el, lo mismo que su
augus a Esposa, bo o con su pie
dad y con sus lág imas. El hom
b e sensa o lejos de queja se de
los de ec os de los p íncipes se
mue e á compasión, po que co
noce que cuan o mas ele ado se
halla el homb e, an os mas son
los pelig os que los odean, y
an o mas expues a se halla su
i ud. Las mas san as inclina
ciones no son su icien es á po
ne los á sal o con a los i os de
los as u os adulado es , y noso os
se iamos al ez menos ieles que
ellos si nos hallásemos odea
dos de iguales pelig os. Nues as
al as po g andes que sean, se
ocul an en la misma obscu idad
de nues a clase ; pe o las de los
32
Según es o ¿cuan bené ico y mí
se ico dicsa no se mani es ó el
Seño con nues os augus os Mo
na cas ? po que ¡con qué aba
jos los a ligió! con la ad e sidad
en la gue a, y con a licciones
pe sonales.
Nues o di un o Sobe ano,
que jamas habia ab igado en su
co azón p oyec os ambiciosos, que
jamas habia en idiado la glo ia
de los conquis ado es, que siem
p e habia mi ado con ho o la
gue a, y que no aspi aba sino
á pe pe ua en su eyno la ama
ble paz, se é po in obligado
po la jus icia, po la ca idad,
po la polí ica, po odas las a
zones , á oma las a mas. Esa
nación an eligiosa en o o iem
po, y aman e de sus eyes, como
delincuen e en onces y desení e
, • 33
nada, esa nación que supo co
ompe la nues a con su inmode
ado lujo y con la pe pe ua a ie
dad de sus ado nos 5 esa nación en
que la a al iloso ía habia hecho
an ápidos p og esos, llega po
in á come e el c imen mas ho
endo 5 y cuya egecucion bacía la
go iempo p epa aban esos p e en
didos e o mado es del géne o hu
mano. La sang e pues inocen e
de LUIS XIV 5 y la de a n o n ie -
TA su augus a Esposa, e ida en
el mas ho o oso cadalso clama
enganza como la de Abel, y o
da la Eu opa conmo ida al golpe
de la cuchilla egicida se a ma
pa a cas iga an a oz y mons
uoso deli o. CAELOS, el pací ico
CAELOS unido con an os lazos
con el desg aciado l u is , pone en
mo imien o sus opas. ..
s
3| . ,
Los p ime os sucesos de sus
ic o iosas a mas co esponden á
sus deseos : las opas e oJucio-
na ias huyen despa o idas á la
is a de nues o ege ci o. Sus pla
zas se inden al alo de nues
os soldados : el e o y la ic
o ia acompañan á nues os es
anda es
__
pe o qué di e en e
aspec o llegan á oma nues as
emp esas mili a es! El alo de
sampa a epen inamen e á nues
os soldados, y apode ase de
ellos el emo á is a de las le
giones enemigas: los mismos cam
pos sob e los que an es habíamos
can ado la ic o ia son el ea o
de nues a uina 5 y nues as de
o as llegan casi á con a se po
el nume o de las ba allas: nues
o suelo es ya pisado y concul
cado po -nues os enemigos 5 y
33
nues as plazas, aun las mas uen
es, no son ya su icien es á con
ene el Ímpe u de su u o : o
da la an e io aleg ía de la Espa
ña se con ie e en emo y so
b esal o, y el egé ci o que siem
p e se había po ado con hono
deseaba no sob e i i á unas de
o as cuya causa no conocía.
Ah! ¡quién pudie a aho a ex
p esa los sen imien os de nues
os augus os Mona cas, y con es
pecialidad los de CARLOS! ¡ qué
is eza, qué ama gu a se de a-*
mó en su co azón al e la des
g aciada sue e de sus a mas!
Conside ábala como un cas igo
del cielo, econocía que el Se
ño le había he ido en su pue
blo como á Da id, y deseoso de
pone é mino á las calamidades
de sus amados asallos comp a.
3^ .
po deci lo asi, la paz á cos a
de sac i icios. Pe o es a paz no
debía se du ade a : el ma debía
se ambién es igo de nues as
desg acias como lo babia sido la
ie a, pues que la jus icia de
Dios no se había dado oda
ía po sa is echa. Una nación
la mas emible po su ma ina
que conocie on los siglos nos de
cla a epen inamen e la gue a;
y el Seño , que a o eció á las
eces á los enemigos de Is ael en
cas igo de sus pecados, pa ece
p o ege sus p oyec os. ¡Qué e
cue dos es os an is es pa a la
España! ¡qué sucesos an unes
os siguie on á es a decla ación!
Cinco na ios ap esados po nues
os enemigos son el is e esul
ado del comba e na al que dio
el gene al D. Jose de Có do a,
Pe o ¿qu^ poclémos pensa si io
que Dios que ía pu i ica con
abajos á nues os di un os Re
yes, y á la misma nación que
gobe naban, cuando el mismo
alo de nues os ma inos llegó
á ocasiona nues a uina? Los
g andes na ios el Real Ca los y
la Concepción se c een enemi
gos en la obscu idad de la no
che : el sen imien o de la pasada
de o a exci a i amen e en uno
y en o o el hono , y da ue
za y ene gía á su alo : cada
cual c eyendo pelea con a su
enemigo aspi a á des ui le ; mo
i ó ence es la esolución de
los dos na ios: los dos ecu en
po lil imo a la bala oja, y los
dos dignos de mejo sue e pe
ecen en las aguas. ¿Y quién po
d á eco da sin dolo el desg a-
38
ciado como e ible comba e de
T aíalga ? allí ue donde nues
a ma ina, acompañada de la
ancesa, mani es ó mas que nun
ca su alo , y allí ue ambién
donde solo queda on de ella unas
is es eliquias. Asi ¡ó g an Dios
cas igas eis nues os pecados! pe
o no habiendo se ido nues as
desg acias sino pa a aumen a el
mime o de nues os deli os, ¿có
mo se habia de desa ma ues
o pode oso b azo? Asi ambién
a ligíais Seño á unos Mona cas,
que habian cedido á las eces á
los pelig os de la p ospe idad!
Pe o ¡qué a licciones pe sonales
les p epa aba no an o ues a
jus icia 5 cuan o ues a mise i
co dia!
Es os Reyes que po an o
iempo habian sido dueños de la
mona quía española 5 es os lieyes
acos umb ados desde niños á e
cibi los mas obsequiosos home-
nages; es os Reyes cuyos deseos
siemp e pudie on e se cumpli
dos, y cuya au o idad habia si
do siemp e espe ada y obede
cida , es os Reyes
----
¡O Bayona!
u uis e el ea o donde se e
p esen ó la escena mas ho ible;
u is e iolados los mas sag a
dos de echos : u is e ilipen
diada la p obidad y buena íe:
u is e
__
ah! ga los y luisa ,
después de habe colocado su co
ona sob e la cabeza de su hijo
FERNANDO, se cn allí con e i
dos de Reyes en escla os. ¡Qué
sue e pues an di e en e la suya
de cuando se hallaban sob e el
ono! Yo me igu o e á ga
los como á o o Manases en la
4o .
cau i idad de Babilonia, ol e se
al Seño , ado a le en espí i u y
e dad, bendeci le po los a
bajos con que le a ligía, y humi
lla se en su di ina p esencia. ¡Y
qué lleno de ama gu a no se ha
lla ía el co azón de luisa ! Po
que ¿qué mayo dolo que e
se odeada de opas enemigas
una Reyna, que colocada en el
T ono no habia enido al ede
do de sí sino ojos a o ables y
lenguas lisonge as ; e se con las
cadenas de la escla i ud la que
habia acos umb ado á e á sus
asallos an icipa se á sus mismos
deseos po complace la ; e se
obligada á obedece la que siem
p e habia acos umb ado á man
da ; e se coa ada en sus gas
os la que siemp e pudo me
di los po su olun ad ; e se
4^
en in sepa ada de la amable
p esencia de Fe nando , cuya
inocencia y i ud habia ya lle
gado á conoce ? De es a sue
e la hacía conoce el Seño la
anidad de las glo ias y gi-an-
dezas del siglo; de es a sue e
omaba sa is acción su di ina jus
icia de aquellas laquezas en las
que ubo menos pa e la mali
cia que la sensibilidad de su co
azón : de es a sue e la condu
cía .su di ina mise ico dia hacia
su e e na elicidad.
Colocados pues nues os di
un os Mona cas en una ie a,
que no les eco daba sino io
lencias, aiciones, pe idias, ase
sina os, ¿cual se ía su ama gu
a aun en aquellos momen os en
que pa ece se ol idaban de sus
abajos? Po es o cuando les es
que concedió á nues a augus a
’Reyna la mue e p eciosa de los
jus os? Su pa icula P o iden
cia, a ligiéndola con la ad e si
dad y los abajos, y conducién
dola á e mina la ca e a de su
ida al cen o de la Iglesia y
donde iene su silla el que iene
las lla es de los Cielos, ¿no nos
obligan á pensa lo asi? P epa ad
pues augus a Reyna, p epa ad
los caminos á ues o augus o Es
poso, que no a da á en segui os.
Con e ec o, seño es: apenas
se habian celeb ado sus exequias
con la mas solemne y mages uo-
sa pompa, apenas su augus o ca
dá e habia sido deposi ado en
la Basílica Va icana, no se ha
bian enjugado oda ía las lág i
mas del P íncipe de la Iglesia,
del Sac o Colegio, de los P ín-
J
49
cipes omanos, y de oda la I a
lia ; cuando su augus o Esposo,
disponiéndose pa a ma cha á
Roma á paga el debido ibu
o de su amo y de su piedad á
las augus as cenizas de su ama
da Esposa 5 es acome ido de un
dolo pelig oso de cos ado. En
onces ue cuando nues o augus
o Mona ca mani es ó mas que
nunca su i a íe, su e o osa
de oción , y su esignación c is
iana. ¡ Con qué e o pues y con
que consuelo de su alma ecibe
el San o ,Viá ico y la Ex ema
unción ! El mi a es os Sac amen
os como mis e ios de paz y de
mise ico dia ; y o alecido con
ellos camina con paz inal e able
hacia el é mino de su ida, sin
que ni la misma mue e le in
imide, po que su é le hace
conside a la como el p incipio
de una esu ección e e na y glo
iosa. En e los suspi os pues de
su augus o He mano Rey de las
Sicilias, en e la a licción de los
Se enísimos In an es, y en e las
lág imas de oda la Real Fami
lia , CARLOS mue e ado ando é
in ocando' á Dios con su co a
zón 5 po que su lengua al a de
ue zas se habia negado á la é
que le animaba,
¿Qué debe emos pues pensa
al e que la e y la Religión
alen a on sus úl imos suspi os?
Los gemidos de su co azón ha
b án llegado en ano al ono
de la Di ina mise ico dia? Tan
as o aciones , an os sac i icios
o ecidos al Al ísimo po su al
ma ¿no hab án acabado de pu
i ica la? Recibidla pues ó g an
Dios en ues os e e nos Tabe
náculos : eunid á los dos au
gus os Esposos 5 y colocadlos al
lado de los Luises, Fe nandos é
Isabeles. Vues a pa icula P o
idencia con sus Reales Pe so
nas nos hace espe a lo asi de
ues a mise ico dia. Vos los con-
dugis eis po el camino penoso
de la ad e sidad y los abajos,
después de habe los ele ado al
mas al o pun o de g andeza ; y
si Vos no a ligís á los homb es
sino pa a que su su imien o los
haga dignos de ues a mise i
co dia ¿no nos dais mo i o pa
a con a los en el nume o de
ues os escogidos ? Gozen pues
e e namen e de ues a p esen
cia ; y colocados en ues o ey-
no sean los p o ecc o es de es
a Mona quía, y de su amado