Elogio de la vida común religiosa /
Abstract
Serafina de Dios; López, Simón; Sebastián, Andrés
Full text
A
i
A
^5?
ELOGIO
DE LA VIDA COMUN RELIGIOSA,
ESCRITO EN ITALIANO
POR LA VENERABLE MADRE
SERAFINA DE DIOS,
FUNDADORA DE LA CONGREGACION DHL
San ísimo Sal ado en ia Isla deCap i,
y de o os seis Con en os de Monjas
Ca meli as Obse an es , e o madas
en el Reino de Nápoles*
TRADUCIDO AL CASTELLANO,
Ú ilus ado con una idea de ia ida y i udes de la
Vene able, po el limo. S . D._Simón López, Obis
po de O ihuela, ci í Consejo de S. M.
REIMPRESO EN ZARAGOZA:
X» ¡a Imp en a de A n á síS iba s ía S'.
Aña .
Exho ación d la Vida Común,
I. „ / a he mosu a de la ida co
mún de las San as Religiosas, que la
obse an, es ida enida del cielo,
que la sacó Jesuc is o de su di ini
dad. Tomóla del común bien del Pa
d e, del Hijo y del Espí i u San o,
y la mani es ó en la ie a, y ios San
os después la han omado de Jesu
c is o Seño nues o jO ida comunj
jVida noble! ¿Vida escla ecida! ¿Vida
muy amada de Dios! ¡Vida que hace
nues a biena en u anza en es e mun
do! De es e eliz es ado, de la ida
Común de las Religiosas, quie o yo
balbucien e deci alguna cosa e i ien
do las nobles y g andes iquezas y
he mosu as que se hallan en es e an
san o es ado y glo iosa ida.
3. Qué bueno es? Qué cosa an
dulce y egalada i i los. he manos
en común? Se dice en el salmo 133,.
(4)
En es e salmo dice el P o e a Da
id inspi ado de Dios, que iendo ala
ba la san a ida común, que es cosa
bellísima y san ísima el i i en Co
munidad, quando se i e ida común,
no solamen e en quan oá la olun ad,
no eniendo p op io que e , sino am
bién en quan o á lo empo al, sus en
ándose del común. Es a ida es una
semejanza del es ado de los biena en
u ados, es una ida muy pa ecida á
la ida del mismo Dios. Po que §abe-
mos que en su di inidad una na u ale
za di ina se comunica á es di inas
pe sonas, y odos sus bienes ad in a
son comunes á odas las es di inas
pe sonas. Po que el Pad e es Dios, ei
Hijo es Dios y el Espí i u San o es
Dios: y con se es, las pe sonas no
es mas que un solo Dios, un solo Se ,
Uii solo Que e , un Bien común que á
no se asi no hab ía pe ección en Dios.
Po que si cada pe sona u ie a su p o-
(5)
p ío que e , no se ia pe ec a.
3. Si conside amos las ob as de
Dios ad ex a pa icula men e en el
cielo, halla emos que odos los Ange
les y San os gozan un mismo Bien co
mún , que es el mismo Dios, y odos
es án en pe ec ísima Comunidad, po
que odos los bienes de nues o buen
Dios son comunes á los biena en u a
dos, en quan o son capaces 5 y odos
los mé i os del e bo humanado son
ambién comunes á los biena en u a-
d®s, y aun á los mismos Angeles, los
quales ue on con i mados en g acia
po los mé i os de Jesuc is o, que ha
bía de eni . Todos ios mé i os délos
san os son ambién comunes en la Pa
ia Celes ial, donde cada biena en
u ado goza en común de los bienes
comunes de los o os biena en u ados.
Asi que en aquella Celes ial Pa ia
se goza la pe ec a ida común. Po
manej a que no hay allí mas que e
{S2)
hiciesen limosnas ni se celeb asen mi
sas, ni se ado nasen al a es, y se gua
dase la san a pob eza y ida común
según la egla! 0 ica pob eza! ¡O
pob eza ica, quando odos los bienes
de la Comunidad es án en manos de
la supc io a ! jO como se e ía el c e
cimien o de odas las i udes mas he-
oycas como u os de un á bol be
llísimo!
9. El au o de la ida p op ie a-
. ia es el demonio, enemigo de la ida
común5 y asi, ¿qué u os ha de p o
duci , sino es disco dias , ama gu as
y mu mu aciones? Y pa a deci lo de
una palab a, lo que in en a es des
ui las san as eglas y las i udes
eligiosas, y hace que los sag ados
claus os des inados pa a ja dines de
lo es y de u os olo osos pa a el Se
ño , engan á se bosques de espinas
ab ojos y ama gu as, como lo con
esa á qualquie a que lo expe imen-
í T
, ea. X.O peo es la ama gu a y despe
cho que causa á en Ja mue e la ida
p op ie a ia. Dios sabe como anda án
las cosas en aquella ho a. Es oy se
gu a que en onces odas quisie an ha
be i ido ida común ^ y que si se
Ies diese iempo la es ablece ian. En
onces, en onces se conoce á bien lo
que yo digoV
ío, ¿Qué no pudie a yo mani es
a aquí la he mosu a de la ida co
mún? La quaí si bien al p incipio pa
ece algo di ícil á los sen idos, es sin
-emba go an bella, que apenas es ab a
zada de las eligiosas, quando asi el
í dulce Jesús cómalos San os Pa ia
cas, de quien, es an amada, cojicu -
- cn á hace la ácil y amable. La i
da común en ez de llama se san á
comunidad^ debía llama se san a ¿*¿7-
modidad. ¿Qué mas podemos ape ece
^en es e mundo que ia paz del alma,
■ y^ no ene cuidado de nada,, y que
( h) ^
o os piensen en nues as necesidades,
y con es o da gus o a Dios y en i
quece nues as almas? Pues odo es
o iene quien i e ida común.
11. ¡O elicidad, usu pada, obs
cu ecida, encubie a po Luci e ! ¡O
ciegas c ia u as, llenas de mise ias po
se p op ie a ias 1 Digo la e dad, yo
de iba ía odos aquellos Con en os
donde no se gua da la ida común,
sin admi i azón alguna^ po que o
das las azones que se dán en con a
son p e ex o del diablo. Jamás se ha
is o que haya Dios al ado a las san
as Comunidades, ni á los Con en
os obse an es. Dios es Dios, amigo
de las i udes, y Todo Pode oso,
bueno, ico y sabio, ¿deja á pe ece
á aquellos Monas e ios que son suyos,
y ponen oda su espe anza en él? ¡Ah!
12. Yo en nomb e de es e Om-
.nipo en e y buen Dios, y en nomb e
de los San os Pa ia cas de las cli-
(is)
gíones5 suplico á odos los eligiosos
y eligiosas ab azen la ida común,
y Jes asegu o que jamás les al a á
lo necesa io pa a pone la en p ác i
ca, y ha án una cosa muy ag adable
á Dios y muy p o echosa pa a sus
almas; La ida común es u o de la
san a pob eza , y quien imi a la po
b eza de nues o amado Esposo Jesu
c is o, no se cuida de nada, ni quie e
posee nada, y desea la ida común
pa a es a mas desemba azada y mas
llena de los e dade os . eso os, los
quaJes posee aquel solamen e que no
posee nada de los. bienes mise ables
de es a ida. Y quan o mas lib es
y acias, an o se emos mas llenas
de Dios y de los e dade os y eales
bienes del Cielo. No quie o ala ga me
mas en palab as, pe o sí que ía hace
lo en ob as, y mani es a á odos los
co azones de las pe sonas eligiosas la :
sua idad y dulzu a que se goza en la
(i6)
ida común de la eligión: po que no
dudo que odos la ab aza ían y no de^
sea ian en es e mundo sino el i i i
da común. Dios es Omnipo en e, y pue
de plan a la p ime o en mi co azón, y
después en los o os, pa a que odos
unidos podamos goza jun amen e los
bienes de la san a yida común de I4
glo ia.” Amen.
Ds as máximas p ocu aba So Se
a ina inspi a en odas sus eligiosas,
aun mas con las ob as que con las pa^
lab as, como lo ac edi a es e solo ca
so de los muchos que pudie an e e i
se: Un dia la eligiosa que amasaba el
pan , compadecida déla mucha edad,
y queb an ada salud de la sie a de
Dios le dispuso un panecillo algo mas
delicado que el común, pa a poné selo
disimuladamen e en la mesa. Súpolo
ella po inspi ación di ina, y llaman
do luego á la eligiosa lle óla á don
de habla escondido el pan debaxo de
odo el o o de la Comunidad, y des
pués de ep ehende la ág iamen e , la
o denó que comiese una ez en el sue
lo, y que dicho pan se epa iese en e
odas las eligiosas, sin que e ella ni
siquie a gus a lo^ y añadió; yo no. be
enido aquí pa a come bien^ sino es
pa a hace lo que sea glo ia de Dios^,
§. I.
Pa a mayo ecomendación de es a
doc ina se pond á aquí una b e e idea
de la ida y i udes de su Au o a,
S- n,
F W A VIRTU DES D E L A V, MI
So Se a ina d& Dios,
Nació la V, M. So Se a ina de
Dios en Nápoles domingo 24 de Oc u
b e de 1621, el mismo dia ué bau iza
da en la Iglesia Pa oquial de San Juan
M ayo , y se le puso po nomb e P u
dencia.
(i8)
ÍSüs Pad es ue on An onio Pisa, y
Jus ina Sayni, nobles po su nacimien
o , y mas po sus i udes, lasque
p ocu a on inspi a á su Hija desde ni
ña. C ióse Se a ina en la Isla deCap í,
de donde e a o iundo su Pad e , y á
donde se e i ó abandonando el come
cio-, en que an es se ocupaba. Desde
nina se a icionó al silencio, o ación y
mo i icación. Fué g ande su de oción
con la Vi gen San ísima y con Jesu
c is o Sac amen ado. Apenas cumplió
los sie e anos, quando hizo an os em
peños con sus Pad es, y con los Sace
do es, pa icula men e con unos Pad es
Misione os Jesuí as, que ue on á Ca-
p i po aquel iempo, que uno de es os
no.pudo menos de cumpli le sus deseos
de comulga , aunque po an niña no
acababan oe esol e se los suge os con
sul ados pa a ello. Con la comunión,
que ecibía odos los domingos y ie
nes 3 c ecían cada día sus ayunos, dis*-.
. (^9) ' .
ciplinas, o ación, .silencio y e i o.
Habiéndose en ibiado algún an o
ácia los ca o ce años de su edad, po
el a o con o as niñas , se apa o de
ellas luego que conoció el daño, lo
llo ó mucho, y pa a epa a lo, p opuso
se líionja, eligió con eso , le dió cuen
a ^de odo su in e io , y se puso en e
amen e bajo su di ección.
»Quie o se monja , le dixo á Dios,
mas no pa a i i con comodidad po
que de es e modo no si e se monja,
quie o hace lo que han hecho las san
as monjas: hace siemp e peni encia,
do mi en el suelo, lle a cilicios, o
ma disciplinas, ayuna , es a siemp e
en o ación , y con es o se san a en doa
años.” Que iendo su Pad e casa la con
un Caballe o noble y ico , acudió á
Dios, quien la inspi ó hace o o de
pe pe ua i ginidad y co a se el cabe
llo, pa a qui a oda espe anza á la
p e ensión. Quando lo en endió su Pa-
i
i
(20)
d e, se i i ó sob emane a, la cas igó,
la'mo i icó, has a deci la que no que
ía econoce ía po hija, ni cuida de
su sus en o: pe o es o solo si ió pa a
con i ma la mas en su p oposi o , y au
men a su con ianza en Dios,
Desde su ju en ud empezó á dedi
ca se á la sal ación de las almas. Un
día exclamó á Dios: Seño jamas qui
se dine os^ pe o abo a quisie a ene
dos mil ducados y dá selos á es os P. P.
(unos Jesuí as que habían ido allí á mi
sión) pa a que undasen aquí una casa
y pudiesen ayuda á es as pob es al
mas, Y oyó una oz in e io que le di-
xo: Ta be ecibido de í es mil duca
dos , pienso p o ee de soco o á es as
almas. Con e ec o poco después el S .
Qua an a A zobispo de Ñapóles en ió
á aquella Tsla muchos misione os.
: Sus pe iciones á Dios y á la Vi gen,
e an la con e sión de los pecado es.
E l año 1652, y 31 de su edad, aca-
(ai)
bada de comulga , oyó deci la Jesu
c is o. Ayúdame á sal a las almas
con us o aciones, ^se deseo que ienes
de su sal ación yo e lo he dado. Un
dia de la Asumpcion le dijo la Vi gen,
Que g acia quie es e haga ? Seño a^
que se con ie an boy mil pecado es
de. odo el mundo. Y espondió la Vi
gen. Ta e se ha concedido la g acia.
Fundó el p ime Con en o, que ué
el de San Sal ado en la Isla de Cap i
á los 40 de su edad, ano 1661, á don
de se ans i ió con o as cinco de Ñ i
póles, dos educandas, y una si ien a.
P es o se aumen ó el núme o has a 40.
Con el iempo se pe eccionó , es able
ciéndose la obse ancia eligiosa. La
egla que adop ó ué la de San a Te e-
sa', pe o mi igada con ap obación
de los legí imos P elados. La ocasión
ué la siguien e.
Hallándose la Sie a de Dios en la
Iglesia del Cá men de ÍSÍápoles el 523
(a8)
Nues a Mad e, Reina y Seño a
se á la glo iosa Vi gen Ma ía: á ella
nos o ece emos odas po escla as
ogándola nos eciba po sus sie as.
Despnes de la Reina del Cielo, eligi
emos po nues a amada Mad e á San
a Te esa, pa a que nos alcanzo de
Dios espí i u pa a que gua demos iel
men e nues a egla, que con an o
amo ab azamos. Ella nos ayude y ha
ga ácil la obse ancia. Se á ambién
nues o p o ec o San Miguel A cán
gel, quien nos ampa a á y de ende á
de odas las asechanzas del demonio,
se á nues a cus odia y p o ección has
a lle a nos al Cielo. Ul imamen e se
á nues o Pad e el glo ioso Pa ia ca
San Jose , Esposo de la San ísima
Vi gen Ma ía.
E l Ti ula de es e Monas e io se á
San Sal ado . El se á nues o Sal a
do , que nos sal a á.de odo pelig o.
E l se á nues a p incipal cabeza, ¿Que
(29)
nomb e an bello y an ag adable pa
a p onuncia se! Sien o a eba a se mi
alma con es e nomb e Sal ado . ¡O
nomb e bello I jnomb e egalado! jnom-
b e mis e ioso!
Mi alma es a eba ada de la dulzu
a del amo di ino, y eo en espí i u
el con en o espi i ual que end emos
ence adas en es e Monas e io. | Biena
en u ada la que es llamada á él!
Jesuc is o nos sus en a á: él se á nues
a o aleza. Es oy llena de júbilo, en
pensa que engo de es a bendiciendo
y alabando á Dios en e los Angeles-
Comenza é á hace aquí lo que he de
hace e e namen e en la glo ia.
. Hemos de se muy enemigas de la
p op ia olun ad. Aunque al ez me
pa ezca buena y jus a, la engo de
hui y abo ece si es p opia olun ad.
Siemp e es a emos suge as á la olun
ad de o os y en ocio esignadas y
con o mes con la olun ad de Dios.
(3°)
P ocú enlos se enemigas capi ales del
p op io que e . Solamen e ha de habe
en e noso as una olun ad, que es la
de Jesuc is o, y en es a nos hemos dé
glo ia , á es a ama y es a desea que
de odos sea alabada y ab azada: que
. siemp e se haga y se cumpla en odo
la olun ad de Dios.
El se llamadas á es e Monas e io
lo end emos po g acia especial dé
Dios, y po es a g acia debemos se
i le siemp e. Hagamos cuen a que s
uésemos llamadas á se i á un Eey*
pode oso, le se i iamos con mucho
esme o^ y le di iamos que que íamos
■ se i le de alde. ¿Qué se á pues sien
do llamadas á se i al Eey de los
eyes y Seño de los seño es, el qual
és la misma g a i ud? No seamos il
men e in e esadas ^ si ámosle po
amo , y enunciemos mil mundos, si
los hubie a po su amo : o ezcámo
nos á- padece el ma i io po sola su
, . ( 31') ,
bondad, si nos hicie a al g acia, po
que es digno de se amado y nues o
sumo bien, obje o amabilísimo , Díoíí
bueno y he moso. Aunque nos azo e y
nos a ojase al in ie no, siemp e había
mos de que e ama lo, bendeci lo y
alaba lo po oda la e e nidad.
Con es e desin e és debemos se i
le , pe o con una g an con ianza aí
mismo iempo, po que se imos á un
Seño que es odo g a i ud, y no se
deja ence en co esía ni gene osidad.
Po un solo ac o de amo dá el cielo,
y se dá á sí mismo po p enda de la glo
ia. ¿Qué ha á con quien le si e po
amo ? ¿O si conocié amos el genio de
Dios, su amo y libe alidad pa a con
noso os, iles é ing a as c ia u as?
¿Po qué no mo imos de amo po él?
Con es os humildes sen imien os
acabó sus ins ucciones y las i mó: Fe
b e o de i66i. So P udencia Pisa. Al
conclui las se le apa eció Jesuc is o
, (32)
en o ma de Sal ado y ía dixo qm
había esc i o bien y le había dado gus-
o. Igual ap obación me eció de ia
Vi gen San ísima.
Es as e an las máximas que p ocu
aba inspi a á sus p ime as hijas, con
las quaies hicie on p es o an os p o
g esos que pudo se i se de ellas pa a
ias undaciones de o os seis Monas e
ios, Esc ibió o os muchos a ados,
a isos é ins ucciones ocan es al go
bie no de los Monas e ios, y di ec
ción desús hijas, odos llenos de es
pí i u y de uego, como se puede e
én su ida, esc i a po el Pad e Nico
lás Sguillan e de la Cong egación de
Nápoles, pe o no quie o deja de in
se a aquí un asgo admi able de su
espí i u con mo i o de exó a á sus
hijas á hui el locu o io, y el a o
consegla es^ {dichosas oso as las
dixo una ez quejándose de la moles
ia que padecía po obliga le su o icio
, . Í33)
de supe io a á i al locu o io) dicbo^
sas oso as que gozáis el pa aíso en
la ie a^ no eniendo que i al loen--
o io, como yo po mis pecados... P e
gun ólas después: ^Quan as son las
Biena en u anzas que nos enseñó
Jesuc is o’^ Dige onle ocho, y añadió:
pues aho a quie o yo mise able ense^
ña ‘os o as muchas, y siguió dicien
do: Las Biena en u anzas que han de
goza las hijas de San Sal ado son:
I. Biena en u ado el que no iene
nada dei mundo.
3. Biena en u ado el que no es na
da del mundo.
3. Biena en u ado el que no quie
e nada dei mundo.
4. Biena en u ado el que no sabe
nada del mundo.
5. Biena en u ado el que no pue
de nada en el mundo.
6. Biena en u ado el que nosquie-
e nada po ei mundo*
('34 >
Biena en u ado el que no p e-,
ende nada del mundo.
8. Biena en u ado el que no es i
ma nada deí mundo.
9. Biena en u ado el que iene
nomb e de nada en el mundo.
10. Biena en u ado el que no po
see nada del mundo.
11. Biena en u ado el que es abo
ecido de odos los del mundo.
12. Biena en u ado el que es des
p eciado del mundo.
13. Biena en u ado el que es 4
mue o y sepul ado al mundo.
14. Biena en u ado el que se jun-;
a con Dios, y se apa a de odos los
del mundo.
15. Biena en u ado el que es des
p eciado de los homb es y amado dq
los San os y Angeles.
16. Biena en u ado el que i q
ocul o, al mundo, y hecho como ciu
dadano dei cielo.
(3S)
íj . Biena en u ado el que no a
a sino de Dios y de los San os, y de
los Sobe anos Espí i us de la Glo ia.
Aipen.
Es as son,-he manas, ues as bien,-
a eníu anzas, no busquéis o as en es
a ida, si que éis se hijas del Sal a
do . En iendo que poseéis en ues
as almas es as biena en u anzas que
os he dicho, en onces decid que sois
eligiosas,”
Asi p ocu aba la Mad e Se a ina
despega á su^ hijas del mundo, y
uni las con Dios. De an san as indus
ias, sen encias y máximas es á llena
oda su ida, que ue de o años, 5
meses y 24 dias.
Su mue e sucedida en Ma es
de Ma zo de 16995 ue p eciosa co
mo había sido la ida. Apenas se di
ulgó quando ue común el sen imien-
Q y el copcu so, no solamen e de los
pueblos ecinos á Cap i, sino es am-
bien de !a Ciudad de Nápoles. El ca
dá e se man u o calien e 33 ho as,
aun después de habe le sacado el co
azón. Once dias se u o sin da le se
pul u a, pa a sa is ace la de oción
de ios ieles. Todo es e iempo se man
u o lexible, inco up o, he moso
y de buen olo . Quando se. le sa
có el co azón se ad i ió es a as
pasado con una he ida que le ha
bía hecho el di ino amo . Qua o
dias después de mue a la sang a on
del pie de echo y salió sang e como
si es u ie a i a. Es e mismo dia se
obse á on en sus manos y pies con
oda cla idad unas señales como de san
g e quajada^ lo que a ibuyé on las
eligiosas y demas pe sonas al a o
que qua en a años an es le habia he
cho el Seño de imp imi le sus llagas
pe o que habia alcanzado ia bendi a
Mad e no se
pues de mue a. | ‘*
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