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Abstract

Como consecuencia del enorme progreso sufrido durante las últimas décadas por los sistemas sanitarios y la gran exigencia de los usuarios, surge la necesidad de ofrecer una práctica asistencial segura con el fin de disminuir los posibles eventos adversos derivados de los cuidados prestados durante la hospitalización. Las infecciones nosocomiales es uno de los eventos adversos más prevalentes derivados de la asistencia sanitaria. Son responsables de las afectaciones más graves, prolongación de la estancia hospitalaria, alto coste imprevisto para los pacientes y familiares, una enorme carga adicional para el sistema sanitario y por último elevan la mortalidad. La calidad asistencial es la clave para preservar la seguridad del paciente por lo que establecen políticas en relación con la prevención medición y evaluación de los errores en la práctica de salud. La protocolización de prácticas seguras como es la higiene de manos son las medidas más defendidas para ofrecer una asistencia segura a los usuarios. Objetivo: Evaluar la efectividad de las campañas de promoción de higiene de manos en cuanto al grado de cumplimiento por parte del personal sanitario y su influencia sobre las tasas de incidencia de nosocomial. Además se revisará las recomendaciones sobre la correcta higiene de manos con el fin de conocer y evaluar la calidad de la técnica empleada y otros factores que pueden intervenir. Metodología: Se realizará una revisión bibliográfica en bases de datos biomédicas. La promoción de la higiene de manos es una medida primordial para contribuir a la seguridad de los pacientes dado que permite prevenir posibles infecciones. Por este motivo, los profesionales deberían considerarla como una prioridad para ofrecer a los pacientes cuidados de calidad. Herrero Lobato,Carolina; Gascón Catalán, Ana María

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1 Trabajo Fin de Grado Impacto de los programas de intervención múltiple sobre el cumplimiento de la higiene de manos y la incidencia de infecciones nosocomiales. Autor/es Carolina Herrero Lobato Director/es Ana Gascón Catalán Escuela de Ciencias de la Salud 2012 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 2 ÍNDICE Introducción 3 Objetivos 6 Metodología 6 Desarrollo 7 Conclusión 12 Bibliografía 14 Anexos 22 + 3 1. INTRODUCCIÓN El enorme progreso experimentado por los sistemas sanitarios con la aparición de técnicas diagnósticas y terapéuticas modernas y la interacción de factores organizativos, personales de los profesionales y relacionados con la enfermedad, ha permitido que actualmente se ofrezca una asistencia compleja y sofisticada. A pesar del progreso, todavía se trata de una práctica insegura, incapaz de garantizar a los pacientes la ausencia de riesgos adheridos en la práctica sanitaria. Ante esto, surge la importancia de establecer una asistencia de calidad para afrontar la demanda de los pacientes y familiares de sentirse seguros y confiados con los cuidados recibidos1-4. Cuando se produce un suceso inesperado o imprevisto capaz de ocasionar algún daño que comprometa la seguridad del paciente durante la práctica sanitaria, se conoce como evento adverso (EAs) 1,4,5 (Ver anexo. Fig.1). La preocupación de las organizaciones sanitarias e instituciones por los EAs, se debe a la transcendencia que tienen sobre el paciente, siendo los causantes de elevada morbilidad y mortalidad y de la implicación de repercusiones financieras tanto en el ámbito sanitario como social2,4,5. Según el Estudio Nacional de los Efectos Adversos ligados a la Hospitalización (ENEAS) publicado en España en el año 2005, la incidencia de EAs en pacientes hospitalizados es de 8,4% de los cuales el 42,6% se consideran evitables. El 4,4 % de los EAs, suponen un exitus6. Todos estos resultados, son comparables con los encontrados en los estudios internacionales de países desarrollados como es en el informe IBEAS7,8 . A pesar de la información recogida por distintos estudios acerca de la prevalencia de los eventos adversos, falta documentación para conocer la verdadera magnitud del problema, debido a la falta de notificación de estos errores por miedo a que se interprete como negligencia y sea la base para una posterior demanda5. 4 Entre la gran variedad de EAs, los más frecuentes después de los relacionados con la medicación son las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria (IAAS) o infecciones relacionadas con la atención sanitaria (IRAS), comúnmente conocidas como infección nosocomial o infección intrahospitalaria (Ver anexo. Tabla 1). Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), La IAAS es «aquella infección que afecta a un paciente durante el proceso de asistencia en un hospital u otro centro sanitario que no estaba presente ni incubándose en el momento del ingreso. Incluye también las infecciones que se contraen en el hospital pero se manifiestan después del alta, así como las infecciones ocupacionales del personal del centro sanitario». Según estudio ENEAS, las infecciones nosocomiales suponen el 25,3% del total de los eventos adversos ocasionados en España, siendo evitables 56,6% de los casos. La prevalencia de infección entre los pacientes hospitalizados es de 8,7% según una encuesta realizada por la OMS que refleja 55 hospitales de 14 países. A nivel nacional, la prevalencia varia de un 5-10% según el tipo de hospital6,9-12(Ver anexo. Fig.2). Más del 80% de las IAAS, según datos del EPINE 2009, se deben a cuatro tipos de infecciones de distribución muy similar: 22,4% infecciones del tracto respiratorio bajo, 21,4% infecciones del tracto urinario (ITU), 20,6% infecciones del sitio quirúrgico (ISQ) y 14,5% infecciones del torrente sanguíneo, siendo la más representativa la bacteriemia10-13 (Ver anexo. Fig.3) Los gérmenes más preocupantes entre los responsables de este tipo de infecciones son los resistentes a los antibióticos, algunos de ellos, como el Staphylococcus aureus, Enterococcus resistente a vancomicina, Klebsiella productora de carbapenemasa y algunos emergentes como el Clostridium difficile 13 (Ver anexo. Fig.4). La transmisión de las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria se produce por contacto directo o indirecto de elementos o dispositivos contaminados. Numerosos estudios de la literatura afirman que la principal vía de transmisión de los patógenos causantes de las IAAS, es el contacto directo a través de las manos contaminadas del profesional sanitario 10,14-16. 5 Debido a la estrecha relación de las infecciones nosocomiales con la asistencia sanitaria, especialmente la higienización de las manos, surge la necesidad de establecer políticas de prevención y control de las IAAS con el fin de asegurar una asistencia sanitaria de calidad y preservar la seguridad de los pacientes. La higiene de manos, se trata de una técnica sencilla y primordial para lograr este fin, sin embargo existe un bajo grado de cumplimiento por parte del personal sanitario10,11,14,16 . 6 2. OBJETIVOS - Conocer las recomendaciones aceptadas para la correcta higiene de manos: indicaciones, técnica y otros aspectos a considerar. - Evaluar la eficacia de las campañas de promoción de higiene de manos sobre la adherencia del personal sanitario y su influencia sobre las tasas de incidencia de las infecciones nosocomiales. - Identificar los factores que intervienen en el bajo cumplimiento de la higiene de manos por parte del personal sanitario. 3. METODOLOGÍA Se realiza una revisión bibliográfica en bases de datos biomédicas como Pubmed, Cuiden, Direct, Crochrane Plus, Dialnet, Índice Médico Español (IME), CSIC y en organismos institucionales expertos en la materia como es la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Centers for Disease Control and prevention (CDC), Sistema Sanitario Español… Se recogen publicaciones que traten el tema de “higiene de manos” empleando como palabras clave: higiene de manos, lavado de manos, cumplimiento, productos alcohólicos, infecciones intrahospitalarias… Los criterios de inclusión fueron artículos cuyo tema central fuera la higiene de manos, publicados en los últimos 10 años y sin limitación de idiomas. Para la realización de la revisión acerca de las recomendaciones sobre la correcta higiene de manos, se revisan documentos elaborados por organismos reconocidos internacionalmente como el Centers for Disease Control and prevention (CDC), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y protocolos elaborados por los servicios de salud de distintas comunidades autónomas. Para mayor cumplimentación del estudio, se añaden tablas y figuras recogidas en la revisión bibliográfica. Además se han elaborado tablas y un gráfico resumen de los artículos revisados. 7 4. DESARROLLO Han transcurrido más de 200 años desde que Oliver Wendell Holmes (Boston) y Dr. Ignaz Semmelweis (Viena) demostraron por primera vez el papel que desempeñan las manos en la transmisión de infecciones17,18 . La piel actúa como barrera protectora entre el medio externo y el organismo, impidiendo el paso de gérmenes pero sin dejar de ser un vehículo de transmisión de las IAAS. Las manos tras contaminarse por microorganismos patógenos durante la asistencia sanitaria, pueden transmitir los gérmenes de un paciente a otro, de una parte del cuerpo a otra y del entorno al paciente o viceversa. La flora transitoria es la principal responsable de la contaminación debido a que está constituida por microorganismos que colonizan la capa superficial de la piel y tienen un elevado potencial patógeno19-22. La higiene de manos (HM) es un término genérico que ha sustituido el concepto “lavado de manos”, tras incluir como medida para la higiene cualquier técnica cuyo objetivo sea reducir o inhibir el crecimiento de microorganismos en las manos, bien sea por fricción con productos de base alcohólica (PBA) o mediante el lavado con agua y jabón20-23. Ante la preocupación por las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria, diferentes organizaciones e instituciones como el Centers for Disease Control and prevention (CDC), Organizacióm Mundial de la Salud (OMS), HICPAC… elaboran desde los años 80 documentos sobre la higiene de manos. Dichos documentos además de incluir recomendaciones para la correcta higiene de manos, proporcionan los pasos a seguir por las diferentes instituciones con el fin de impulsar la creación de sus propias guías de práctica18. 8 La mayoría de los protocolos hacen referencia a las recomendaciones del Centers for Disease Control and prevention (CDC) elaboradas en el año 2002 y la estrategia de la OMS tras lanzar en el año 2005 un reto mundial por la seguridad del paciente “una atención limpia es una atención más segura”. En el año 2005 es publicado el primer borrador de una estrategia incluida en la WHO Guidelines on hand higiene in health care (advanced draft) bajo el lema «Manos limpias son manos seguras» y hasta el 2009 no es publicado el documento definitivo18,20,22,24,25. Se considera indicación para el lavado de manos, cualquier momento en el que las manos del profesional sanitario se desplacen de una zona espacial a otra, de un punto crítico a otro del cuerpo en el mismo paciente o lejos del paciente. Tanto la CDC como la OMS, proponen indicaciones muy similares para la higiene de manos utilizando como método de clasificación el acorde al sistema CDC/HICPAC (Ver anexo. Tabla 2). Sólo se encuentran diferencias en el grado de recomendación de algunas indicaciones, sin atribuirle demasiada importancia debido a la diferencia de años en los cuales fueron publicados21-23,25-28 (Ver anexo. Tabla 3). La OMS para facilitar el recuerdo de los momentos oportunos para la descontaminación de las manos, emplea el modelo de los 5 momentos apropiados para la HM: antes de tocar al paciente, antes de realizar una tarea aséptica, después de la exposición a líquidos corporales y después de quitarnos los guantes, después del contacto con el paciente y después del contacto con el entorno del paciente22,29,30 (Ver anexo. Fig.5). Para una correcta higiene de manos ya sea con agua y jabón o productos de base alcohólica (PBA), nunca conjuntamente (grado de recomendación II), la CDC y la OMS recomiendan unas pautas sencillas a seguir que aseguran una correcta higiene. Las pautas se basan en la aplicación de una dosis de producto (jabón o PBA) suficiente para cubrir toda la superficie a tratar y frotar las manos siguiendo una serie de pasos (Ver anexo. Fig.6 y 7). 9 En el caso de que se trate de una higiene con PBA, debemos frotar las manos hasta que queden completamente secas (categoría IB). Si por lo contrario, se realiza un lavado con agua y jabón, debemos enjuagarnos las manos con agua y secarlas completamente empleando un método que evite la recontaminación con una toalla desechable y posteriormente utilizada para cerrar el grifo (categoría IB). Siempre que sea posible, utilizar agua corriente limpia y no excesivamente caliente porque la exposición reiterada eleva el riesgo de dermatitis (IB)21-23,25-28. Otros aspectos que aumentan la eficacia de la HM son: llevar uñas naturales cortas (categoría II), sin extensiones y libres de esmalte cuando se tenga contacto directo con pacientes de alto riesgo (categoría IA); ausencia de joyas que dificulten el frotado por todas las zonas; cuidado de la piel mediante el uso de cremas o lociones protectoras que reducen el riesgo de dermatitis y otros daños (categoría IA). Por otro lado, el uso de guantes no condiciona las indicaciones para realizar la higiene de manos;(categoría IB) más bien la higiene de las manos influye en el uso apropiado de los guantes. Debemos realizar una HM antes de ponerse los guantes, y después de quitárselos15,21-23,25-28. Según una revisión sistemática que incluye 96 estudios publicados antes del 2009, la prevalencia media de cumplimiento de HM en el profesional sanitario es inferior al 50%14,16,24,31,32 . Ante la baja adhesión, se establecen campañas de promoción sobre la higiene de manos. De ésta iniciativa, surge el interés de muchos autores de evaluar el grado de efectividad de dichas campañas. Tras la revisión bibliográfica realizada se observa que impartir campañas de promoción sobre la HM, que incluyan estrategias multifactoriales como son la formación y motivación de los profesionales sanitarios, colocación de carteles explicativos y recordatorios, adquisición de dispensadores de PBA…, aumenta el grado de cumplimiento de la HM entre el personal sanitario14,24,32-41 . 16 16) Mani A, Shubangi AM, Saini R. Hand hygiene among health care workers. Indian J Dent Res. 2010 Ene-Mar;21(1):115-8. 17) Sánchez J, Rodríguez P. Podemos y debemos mejorar la higiene de manos. Tú decides.“Clean care is safer care”. Enferm Infecc Microbiol Clin. 2011;29(1):1–3. 18) Pi-Sunyer T, Banqué M, Freixas N, Barcenilla F. Higiene de las manos: evidencia científica y sentido común. Med Clin (Barc). 2008; 13(Supl3):56-9. 19) Elola-Vicente P, Aroca-Palencia J, Huertas-Paredero MV, Díez- Sebastián J, Rivas-Bellido L, Martínez-Martínez G, et al. Programa de formación sobre la higiene de las manos. Estudio comparativo aleatorizado del lavado higiénico y el uso de soluciones alcohólicas. Enferm Clin. 2008;18(1):5-10. 20) Ferrer C, Almirante B. Higiene de manos: una prioridad para la seguridad de los pacientes hospitalizados. Enferm Infecc Microbiol Clin 2007;25(6):365-8. 21) World Health Organization. The WHO Guidelines on Hand Hygiene in Healthcare (Advanced Draft). Abril 2006.Disponible en: http://www.who.int/patientsafety/information_centre/Last_April_version HH_Guidelines%5b3%5d.pdf 22) World Health Organization. WHO guidelines on hand hygiene in health care.First Global Patient Safety Challenge Clean Care is Safer Care.2009. Disponible en: http://whqlibdoc.who.int/publications/2009/9789241597906_eng.pdf 17 23) Recomendaciones sobre la higiene de manos y el uso correcto de guantes en los centros sanitarios. Plan de Vigilancia y Control de las Infecciones Nosocomiales en los Hospitales del Servicio Andaluz de Salud. Sevilla; Servicio Andaluz de Salud; 2005. Disponible en: http://saei.org/hemero/consensos/higiene-de-manos.pdf 24) García-Vázquez E, Murcia-Payá J, Allegue JM, Canteras M, Gómez J. Influencia de un programa de intervención múltiple en el cumplimiento de la higiene de manos en una unidad de cuidados intensivos. Med Intensiva. 2012;36(02):69-76. 25) Centers for Disease Control and Prevention. Guideline for Hand Hygiene in Health-Care Settings: Recommendations of the Healthcare Infection Control Practices Advisory Committee and the HICPAC/SHEA/APIC/IDSA Hand Hygiene Task Force. MMWR 2002;51(NO. RR-16):1-56. Disponible en: http://www.cdc.gov/handhygiene/Guidelines.html 26) Servicio de Salud del Principado de Asturias. Protocolo del lavado de manos y el uso correcto de guantes en Atención Primaria. Oviedo: Servicio de Salud del Prinicipado de Asturias; 2009. Disponible en: http://www.asturias.es/Astursalud/Ficheros/AS_SESPA/AS_Gestion%20 Clinica/AS_Seguridad%20Paciente/Protocolo%20Lavado%20Manos%20A P.pdf 27) Higiene de manos en los centros sanitarios: documentos para directivos y responsables de la higiene de manos. Cáceres:, Servicios Extremeños de Salud.2010 Disponible en: http://www.seguridaddelpaciente.es/recursos/documentos/HigieneMano s/Extremadura/hm_centrossanitarios_doc_directivos.pdf 18 28) Prevención y control de la infección nosocomial. Guía de buenas prácticas. Madrid: Consejería de Salud y Consumo;2007. Disponible en: http://www.madrid.org/cs/Satellite?blobcol=urldata&blobheader=applica tion%2Fpdf&blobheadername1=Contentdisposition&blobheadername2=cadena&blobheadervalue1=filename%3D GuiaBP_Prevencion+Enf.+Trans.+Atencion+Primaria+5+mayo+2009.pdf &blobheadervalue2=language%3Des%26site%3DPortalSalud&blobkey=i d&blobtable=MungoBlobs&blobwhere=1220487126333&ssbinary=true 29) World Health Organization. A Guide to the Implementation of the WHO Multimodal Hand Hygiene Improvement Strategy. Agosto 2009. Disponible en: http://www.who.int/gpsc/5may/Guide_to_Implementation.pdf 30) World Health Organization. Hand Hygiene Technical Referente Manual.2009.Disponible en: http://whqlibdoc.who.int/publications/2009/9789241598606_eng.pdf 31) Fuentes-Ferrer ME, Paláez-Ros B, Andrade-Lobato R, del Prado- González N, Cano-Escudero S, Fereres-Castiel J. Efectividad de una intervención para la mejora del cumplimiento en la higiene de manos en un hospital de tercer nivel. Rev Calid Asist.2012;27(1):3-10. 32) Hugonnet S, Perneger TV, Didier Pittet D. Alcohol-Based Handrub Improves Compliance With Hand Hygiene in Intensive Care Units. Arch Intern Med.2002 May 13;162(9):1037-43. 33) Sánchez-Payá J, Galicia-García MªD, Gracia-Rodríguez RMª, García- Gonzáles C, Fuster-Pérez M, López-Fresneña N, et al. Grado de cumplimiento y determinantes de las recomendaciones sobre la higiene de manos. Enferm Infecc Microbiol Clin 2007;25(6):369-75. 19 34) Rupp ME, Fitzgerald T, Puumala S, Anderson JR, Craig R, Iwen PC, et al. Prospective, Controlled, Cross-Over Trial of Alcohol-Based Hand Gel in Critical Care Units. Infect Control Hosp Epidemiol.2008 Ene;29(1):8- 15. 35) Mathai AS , George SE , Abraham J. Efficacy of a multimodal intervention strategy in improving han higiene compliance in a tertiary level intensive care unit. Indian J Crit Care Med. 2011 Jan-Mar;15(1):6- 15. 36) Grayson ML, Jarvie LJ, Martin R, Johnson PD, Jodoin ME, McMullan C, et al. Significant reductions in methicillin-resistant Staphylococcus aureus bacteraemia and clinical isolates associated with a multisite, hand hygiene culture-change program and subsequent successful statewide roll-out. Med J Aust. 2008 Jun 02;188(11): 633-40. 37) Passoa-Silvia CL, Hugonnet S, Pfister R, Touveneau S, Dharan S, Posfay-Barbe K, et al.Reduction of heakth care-associaeted infection risk in neonates by successful hand hygiene promotion. Pediatrics. 2007 Ago;120(2):382-90. 38) Won SP, Chou HC, Hsieh WS, Huang SM, Tsou KI, Tsau PN.Handwasing program for the prevention of nosocmial infections in neonatal intensive care unit. Infect Control Hosp Epidemiol.2004 Sep;25(9):742-6. 39) Johnson P, Martin R, Burrell LJ, Grabsch EA, Kirsa SW, O´keeffe J, et al. Efficacy of an alcohol/chlorhexidine hand hygiene program in a hospital with high rates of nosocomial methicillin-resistant Staphylococcus aureus (MRSA) infection. Med J Aust.2005 Nov 21;183(10): 509-14. 20 40) Zerr DM , Allpress AL, Heath J , Bornemann R , Bennett E. Decreasing hospital-associated rotavirus infection: a multidisciplinary hand hygiene campaign in a children's hospital. Pediatr Infect Dis J. 2005 May; 24 (5):397-403. 41) Rosenthal VD, Guzman S, Safdar N. Reduction in nosocomial infection with improved hand hygiene in intensive care units of a tertiary care hospital in Argentina. Am J Infect Control.2005 Sep;33(7):392-7. 42) Pan A, Domenighini F, Signorini L, Assini R, Catenazzi P, Lorenzotti S, et al. Adherence to hand hygiene in an Italian long-term care facility. Am J Infect Control.2008 Sep;36(7):495-7. 43) Trick WE, Vernon MO, Welbel SF, DeMarais P, Hayden MK, Weinstein RA. Multicenter Intervention Program to Increase Adherence to Hand Hygiene Recommendations and Glove Use and to Reduce the Incidence of Antimicrobial Resistance. Infect Control Hosp Epidemiol.2007 Jan;28(1):41-9. 44) Cruz EDA, Pimenta FC, Palos AP, Marín da Silva SR, Gir E. Lavado de manos: 20 años de divergencias entre la práctica y lo idealizado. Cienc. enferm.2009 Abr;15(1):33-38. 45) Fuentes-Gómez V, Crespillo-García E, Enríquez de Luna-Rodríguez M, Fontalba-Díaz F, Gavira-Albiach P, Rivas-Ruiz F, et al. Factores predisponentes, facilitadores y reforzadores de la higiene de manos en un ámbito hospitalario. Rev Calid Asist. De próxima aparición 2012. 46) Beggs CB, Shepherd SJ, Kerr KJ. Increasing the frequency of hand washing by healthcare workers does not lead to commensurate reductions in staphylococcal infection in a hospital ward. BMC Infectious Diseases.2008 Sep;8:114. 21 47) Marthur P. Hand Hygiene: Back to the basics of infection control. Indian J Med Res.2011;134(5):611-20. 48) Mathai E, Allegranzi B, Kilpatrick C, Pittet D. Prevention and control of health care-associated infections through improved hand hygiene. Indian J Med Microbiol.2010;28(2):100-6. 49) Cooper BS, Medley GF, Scott GM. Preliminary analysis of the transmission dynamics of nosocomial infections: stochastic and management effects. J Hosp Infect. 1999;43(2):131-147. 50) McBryde ES, Pettitt AN, McElwain DL. A stochastic mathematical model of methicillin resistant Staphylococcus aureus transmission in an intensive care unit: predicting the impact of interventions. J Theor Biol. 2007;245(3):470-481. 22 7. ANEXOS Figura 1 Esquema del modelo teórico Estudio Nacional sobre los Efectos Adversos ligados a la Hospitalización. ENEAS 2005. Madrid: Ministerio de Sanidad y Consumo; 2006[acceso el 5 de Abr de 2012].Disponible en: http://www.errorenmedicina.anm.edu.ar/pdf/recursos/documentos/43_Estudio_ENEAS.pdf (13) Tabla 1 Tipos de EAs Tipos de EAs N % Relacionados con los cuidados 50 7,63 Ulcera por presión 24 3,66 Quemaduras, erosiones y conclusiones (incluyendo fracturas consecuentes) 19 2,90 EAP e insuficiencia respiratoria 4 0,61 Otras consecuencias de la inmovilización 3 0,46 Relacionados con la medicación 245 37,4 Nauseas, vómitos o diarrea secundarios a medicación 32 4,89 Prurito, rash o lesiones dérmicas reactivas a fármacos o apósitos 32 4,89 23 Otros efectos secundarios a fármacos 29 4,43 Mal control de la glucemia 19 2,90 Hemorragia por anticoaugulación 18 2,75 Agravamiento de la función renal 13 1,98 Hemorragia digestiva alta 13 1,98 Retraso en el tratamiento 11 1,68 Insuficiencia cardiaca y shock 10 1,53 IAM,AVC,TEP 9 1,37 Neutropenia 9 1,37 Alteraciones neurológicas por fármacos 9 1,37 Alteraciones del ritmo cardiaco o actividad eléctrica por fármacos 9 1,37 Hipotensión por fármacos 7 1,07 Infección oportunista por tratamiento inmunosupresor 6 0,92 Desequilibrio de electrolitos 5 0,76 Cefalea por fármacos 5 0,76 Tratamiento médico ineficaz 6 0,92 Reacciones adversas a agentes anestésicos 3 0,46 Relacionados con la infección nosocomial 166 26,34 Infección de herida quirúrgica 50 7,63 ITU nosocomial 45 6,87 Otro tipo de infección nosocomial o infección nosocomial sin especificar 22 3,36 Sepsis y shock séptico 19 2,90 Nuemonia nosocomial 17 2,60 Bacteriemia asociada a dispositivo 13 1,98 24 Relaciones con un procedimiento 164 25,04 Hemorragia o hematoma 61 9,31 Lesión en un órgano durante un procedimiento 20 3,05 Otras complicaciones tras intervención quirúrgica o procedimiento 14 2,14 Intervención quirúrgica ineficaz o incompleta 11 1,68 Desgarro uterino 9 1,37 Neumotórax 7 1,07 Suspensión de la intervención quirúrgica 6 0,92 Retención urinaria 6 0,92 Eventración o evisceración 5 0,76 Dehiscencia de suturas 5 0,76 Hematuria 4 0,61 Complicaciones locales por radioterapia 5 0,76 Seroma 3 0,46 Adherencias y alteraciones funcionales tras intervención quirúrgica 2 0,31 Complicaciones neonatales por parto 18 2,75 Relacionados con el diagnostico 10 1,53 Retraso en el diagnostico 8 1,22 Otros 12 1,83 Pendiente de especificar 7 0,76 Otros EAs 5 0,76 total 655 100,00 Estudio Nacional sobre los Efectos Adversos ligados a la Hospitalización. ENEAS 2005. Madrid: Ministerio de Sanidad y Consumo; 2006[acceso el 5 de Abr de 2012].Disponible en: http://www.errorenmedicina.anm.edu.ar/pdf/recursos/documentos/43_Estudio_ENEAS.pdf (13) 25 Figura 2 Estudio Nacional sobre los Efectos Adversos ligados a la Hospitalización. ENEAS 2005. Madrid: Ministerio de Sanidad y Consumo; 2006[acceso el 5 de Abr de 2012].Disponible en: http://www.errorenmedicina.anm.edu.ar/pdf/recursos/documentos/43_Estudio_ENEAS.pdf (13) Figura 3 Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene(SEMPSPH.)Estudio de prevalencia de las infecciones nosocomiales en los hospitales españoles. Informe EPINE 2011.Disponible en: http://www.vhebron.net/preventiva/epine/protocolo_epine_2011.pdf (13) 32 Figura 6 World Health Organization. Hand Hygiene Technical Referente Manual.2009.Disponible en: http://whqlibdoc.who.int/publications/2009/9789241598606_eng.pdf (30) 33 Figura 7 World Health Organization. Hand Hygiene Technical Referente Manual.2009.Disponible en: http://whqlibdoc.who.int/publications/2009/9789241598606_eng.pdf (30) 34 Tabla 4 Impacto de un programa docente sobre HM REFERENCIA AÑO PAÍS HOSPITAL UNIDAD ESTUDIO VARIABLES* INTERVENCIÓN %CUMPL.HM Hugonnet et al(32) 2002 España (Ginebra) Hospital 3ºnivel:2300 camas UCI Observacional Si Introducción de PBA 38,4% a 54,5% de 2743 oport. Pessoa-Silva et al (37) 2004 Ginebra Hospital universitario Unidad neonatal Estudio de intervención Si Multifactorial** 42-55% Won et al (38) 2004 Taiwan Hospital universitario UCI neonatal Observacional NO Multifactorial** 43%-80% Johnson et al (39) 2005 Australia (Melbourn e) Hospital universitario Global Observacional Si Multifactorial** 21% a 42% Zerr et al (40) 2005 - - - - - - 62%-81% Rosenthal et al (41) 2005 Argentina Hospital de 3ºnivel UCI Observacional Si Multifactorial** 23,1% a 64,5% 35 Trick et al(43) 2007 EEUU 3 hospitales Unidades especiales Prospectivo observacional Si Multifactorial** 50-88% de 6948 oport. Sánchez-payá et al(33) 2007 España (alicante) Hospital general universitario: 868 camas Hospitalización Observacional de tipo transversal Si Multifactorial** 31% de 3957 oportunidades Rupp et al (34) 2008 Omaha, Nebraska EEUU Hospital 3º nivel UCI Prospectivo, controlado, ensayo cruzado Introducción de PBA de 37% a 68% de 3678 oport.38% a 69% tras producto Grayson et al(36) 2008 Australia Global Observacional Multifactorial** 21% a 48% Molina et al(14) 2010 España (Gran Canaria) Hospital 3º nivel: 410 camas  UCI  Oncohematología  Urgencias Descriptivo ecológico No Multifactorial** 31,4% (1740oport) Mathai et al(35) 2011 India Hospital 3º nivel UCI Prospectivo observacional Si Multifactorial** 26% total * Variables (técnica correcta, producto utilizado, tiempo de frotado, uso de guantes, tipo de profesional…) ** Multifactorial (intervención incluye educación, introducción de un producto de base alcohólica y accesibilidad, demostraciones prácticas, carteles, feedback de resultados…) 36 Figura 8 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 % cumplimiento HM antes y después de una campaña de promoción % cumplimiento antes de campaña % cumplimiento despues de campaña 37 Tabla 5 Relación entre la HM y las tasas de infección nosocomial REFERENCIA AÑO MEDIDAS DE RESULTADO Relación entre HM e IAAS Won et al(38) 2004 Reducción significativa de las tasas de IAAS (15,1 A 10,7 por 1000 pacientes/día), en particular de las infecciones respiratorias. Johnson et al(39) 2005 Reducción significativa de bacteriemia por SARM Zerr et al(40) 2005 Reducción significativa de las IAAS Rosenthal et al (41) 2005 Reducción significativa de las tasas de IAAS (47,5 a 27,9 por 1000paciente/día) Trink et al(43) 2007 Descenso en la incidencia de bacterias resistentes a los antimicrobianos en los aislados a partir de cultivos clínicos. Passoa-Silvia et al (37) 2007 Reducción global de las tasas de IAAS(11ª 8,2 infecciones por 1000pacientes/día) y disminución de un 60% del riesgo de IAAS en neonatos de muy bajo peso al nacer (15,5- 8,8 episodios paciente/día) Graysonet al (36) 2008 Reducción significativa de bacteriemias por SARM y del nº global de aislamientos por dicha bacteria. 38 No relación Rupp(35) 2008 No relación significativa entre la mejora de la adherencia HM y la aparición de infecciones asociadas a dispositivos ni en las debidas a microorganismos multiresistentes. Beggs(46) 2008 No relación directa. Ley de rendimientos decrecientes Molina(14) 2009 Aumento de la prevalencia de pacientes infectados(del 8% en 2005 a 12,2% en 2008)y un aumento de incidencia de SARM. Pi-sunyer et al(18) 2008 Relación entre la falta de HM y la aparición de enfermedades infecciosas Mathai et al(48) 2010 Relación entre la HM y la aparición de infecciones Mathur(47) 2011 Reducción de las tasas de SARM