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Universidad de Zaragoza Escuela de Enfermería de Huesca Grado en Enfermería Curso Académico 2011 / 2012 TRABAJO FIN DE GRADO REVISIÓN DE LAS PRINCIPALES MEDIDAS DE PREVENCIÓN DE INFECCIONES NOSOCOMIALES EN LAS UNIDADES DE CUIDADOS INTENSIVOS (UCI) Autor/a: Olga Lorenzo Numancia Tutor/a:Mª Esther Lanuza Usieto CALIFICACIÓN.
1 RESUMEN: Las infecciones nosocomiales son problemas reales en los hospitales españoles. Aproximadamente una cuarta parte de ellas ocurre en las unidades de cuidados intensivos (UCI), teniendo en consideración que las camas de estas unidades solo suponen un 10%. Las dos infecciones que con mayor frecuencia se suceden en el cuidado de pacientes críticos son la Neumonía asociada a ventilación mecánica y la Bacteriemia relacionada con catéter. Las medidas preventivas a aplicar para estas dos situaciones comienzan con la formación de todo el personal sanitario implicado en ellas. La segunda medida general a cumplir, y que continúa siendo un reto, consiste en la higiene de manos. Es una técnica económica y eficaz que evita la trasmisión de los gérmenes entre individuos, pero que muchas veces es incumplida por el personal. La OMS eligió en el 2005 la higiene de manos como objetivo mundial en la alianza por la seguridad del paciente. La tercera medida preventiva estándar es el uso de equipo protector por los profesionales sanitarios. Es preciso que el personal sanitario, y en especial los que trabajen en unidades de cuidados intensivos, conozcan, a través de guías prácticas y planes estandarizados, así como programas de formación, las principales medidas preventivas de las infecciones nosocomiales. En esta revisión se localizarán las principales medidas aplicadas en la actualidad para la prevención de la neumonía nosocomial asociada a ventilación mecánica y la bacteriemia relacionada con catéter. PALABRAS CLAVE: “Prevención”, “neumonía asociada a ventilación mecánica” “bacteriemia relacionada con catéter”, “unidad de cuidados intensivos”
2 PREVENCION DE INFECCIONES NOSOCOMIALES EN LAS UNIDADES DE CUIDADOS INTENSIVOS INTRODUCCIÓN Las infecciones, aunque han disminuido notablemente su incidencia, continúan siendo una de las principales causas de mortalidad en el mundo. Durante el siglo XX la mortalidad por enfermedad infecciosa disminuyó de forma drástica con el consiguiente incremento en la expectativa de vida. Estos cambios se debieron principalmente a la aparición de los antibióticos y a los avances en técnicas diagnósticas y terapéuticas. 1 A las infecciones comunitarias, se suman las infecciones nosocomiales (IN) que, en general, afectan más a los pacientes en estado grave. Estas infecciones son unas veces motivo de ingreso en las unidades de cuidados intensivos (UCI) y otras, consecuencia de la estancia en estas. 1 Aunque la literatura recoge diferentes definiciones de infección nosocomial, el criterio propuesto por la CDC (Control Desease Center) 3 de los Estados Unidos esta reconocido como de referencia en la literatura científica para clasificar las infecciones en las UCI. Esta define a la infección nosocomial como aquella que no se encuentra presente o en estado de incubación en el momento del ingreso de un paciente y que se desarrolla después de 48 hs. del ingreso hospitalario; o bien cuando la infección ocurre tres días después del alta hospitalaria o dentro de los 30 días de una intervención quirúrgica. 2,3 Una encuesta de prevalencia realizada bajo los auspicios de la OMS en 55 hospitales de 14 países representativos de 4 Regiones de la OMS (a saber, Europa, el Mediterráneo Oriental, el Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental) mostró que un promedio de 8,7% de los pacientes hospitalizados presentaba infecciones nosocomiales. La máxima frecuencia de infecciones nosocomiales fue notificada por hospitales de las Regiones del Mediterráneo Oriental y de Asia Sudoriental (11,8 y 10,0%, respectivamente), con una prevalencia de 7,7 y de 9,0%, respectivamente, en las Regiones de Europa y del Pacífico Occidental. 4 Las infecciones nosocomiales forman parte de las complicaciones más comunes, y se calcula que duplican el riesgo de morbilidad y mortalidad en los pacientes hospitalizados. Constituyen un problema de salud real debido a su elevada frecuencia, a sus fatales consecuencias y al elevado gasto económico que produce.
3 En los sistemas de notificación revisados y la literatura actual, se pone de manifiesto que las infecciones nosocomiales adquiridas en unidades de cuidados intensivos (UCI) suponen aproximadamente una cuarta parte de las infecciones intrahospitalarias, teniendo en cuenta que solo representan el 10% de las camas. 5 A excepción de urgencias, pocos servicios son tan complejos como las UCI, y la posibilidad de que durante la atención sanitaria se produzcan errores o incidentes, se incrementa de forma directamente proporcional a la complejidad del medio y las situaciones. 1,5 Estas cifras han sido justificadas durante años debido a la mayor susceptibilidad de los pacientes ingresados en estas unidades, sumada a la frecuente alteración de las barreras defensivas por dispositivos invasivos, en un ambiente con numerosas oportunidades de trasmisión cruzada. Pero el concepto de << inevitabilidad >> de las IN en UCI ha dejado paso a la convicción y conocimiento de que la gran mayoría (no todas) son prevenibles y que no es aceptable no poner todos los medios posibles para reducir su impacto. 1, 5 El factor más importante en la propagación de patógenos nosocomiales es la contaminación de las manos del personal (transmisión por contacto), unido al compromiso inmunológico de los pacientes que son sometidos a diversos procedimientos diagnósticos y terapéuticos, lo que los hace presa fácil de agentes infecciosos; sobre todo cuando no se realizan “buenas prácticas clínicas”. Para el control de IN, es importante que el personal de salud reciba una formación continuada para actualizarse sobre las distintas medidas de prevención de infecciones nosocomiales. La prevención de las IN constituye un reto para todo el equipo de salud, especialmente para la enfermera por su acercamiento con el paciente, y por tener a su cargo la responsabilidad de la detección precoz de la infección. 4 En España se han desarrollado principalmente 2 sistemas de vigilancia de IN: el Estudio de Prevalencia de la IN en España (EPINE) que se realiza anualmente desde 1990 y su objetivo es determinar las tendencias en las tasas de las IN en los hospitales españoles. 6 El segundo es el estudio Nacional de Vigilancia de Infeccion Nosocomial en Servicios de Medicina Intensiva (ENVIN-UCI) desarrollado por el Grupo de Trabajo de
4 Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias desde 1994. 7 Es un sistema específicamente dirigido a la UCI y en el que son objeto de seguimiento únicamente aquellas infecciones relacionadas directamente con factores de riesgo conocidos o que se asocian a mayor morbimortalidad en pacientes críticos, como son la neumonía relacionada con la ventilación mecánica (NAVM), la infección urinaria relacionada con sondaje uretral (IU-SU), la bacteriemia primaria y relacionada con catéteres vasculares y la bacteriemia secundaria. 1 Uno de los principales puntos clave a llevar a cabo hoy en día en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) es la seguridad del paciente. Las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria en estas unidades son uno de los acontecimientos que con más frecuencia se presentan. Por ello, constituyen un área de especial interés para el desarrollo de medidas de seguridad. 8 La prevención de las IN incluye medidas generales comunes para todas las infecciones y otras específicas para cada localización, que se basan en la fisiopatología de cada infección, pero las dos categorías de medidas deben implementarse a través de la educación, la disminución de los factores de riesgo y la adherencia a guías que establezcan medidas de prevención.
5 OBJETIVO El objetivo de este trabajo, consiste en hacer una revisión de la literatura sobre las estrategias preventivas para las infecciones nosocomiales, centrando la búsqueda en medidas específicas para las dos IN con mayor impacto en UCI: la neumonía asociada a ventilación mecánica (NAV) y la bacteriemia relacionada con el catéter (BRC). MATERIAL Y MÉTODO Se ha realizado una revisión sistemática de la literatura en las siguientes bases de datos y directorios: CUIDEN, SCIELO, PUBMED, WHO, ELSEVIER, CDC (Central Desease Control) así como las recomendaciones de las sociedades científicas. Los términos empleados en las bases de datos para la búsqueda fueron: “prevención”, “infección nosocomial” “unidad de cuidados intensivos” “cuidado/enfermeria”, “neumonía asociada a ventilación mecánica” y “bacteriemia relacionada con catéter. Para llevar a cabo los objetivos planteados, se consultaron de las distintas bases de datos estudios nacionales de prevalencia, Guías de práctica clínica, estándares y recomendaciones del Ministerio de Sanidad y Consumo, así como revisiones de la literatura y artículos de revistas actualizadas sobre el tema. La búsqueda se ha limitado la búsqueda a un periodo de 10 años, que comprenden del año 2002 al 2012. DESARROLLO Se identificaron 20 artículos. En el Anexo 1 se presenta el resumen de los artículos seleccionados, incluyendo datos sobre el autor y año, el objetivo del documento, los resultados de interés y el diseño del mismo. Para conocer los datos actualizados de las tasas de incidencia se consultaron los estudios EPINE (2010) ENVIN –UCI (2011). De la bibliografía revisada, seis documentos aportaban información sobre las dos medidas de prevención en las que se centra la revisión. Se encontraron cuatro artículos que aportaban información exclusivamente de la neumonía asociada a ventilación mecánica y otros seis que lo hacían de la bacteriemia relacionada con catéter (BRC), incluyendo el proyecto oficial llevado a cabo por el Ministerio de Sanidad y Consumo “Bacteriemia Zero”. Las medidas incluidas en esta revisión se clasifican en base a la evidencia científica del Center of Disease Control (CDC) y el Healthcare Infeccion Control Practices Advisory Comité (HICPAC). Esta evidencia se clasifica en distintas categorías: 9,10,
6 CATEGORIA IA: recomendación firme para poner en práctica, y solidamente apoyada por estudios experimentales, clínicos o epidemiológicos bien diseñados. CATERGORIA IB: seriamente recomendada para todos los hospitales y clasificada como efectiva por los expertos, basados en evidencias sugerentes y racionales, aunque todavía no esté disponible en estudios científicos definitivos. CATEGORIA II: recomendaciones que están sugeridas en estudios clínicos o epidemiológicos, con base teórica razonable, aplicables a algunos hospitales. CATEGORIA NO RESUELTA: procedimientos con insuficiente evidencia o sin un consenso sobre su eficacia. Las infecciones nosocomiales se clasifican de acuerdo con los criterios diagnósticos establecidos por el Center of Desease Control (CDC) [Anexo 2]. Para obtener los objetivos marcados para esta revisión, se han establecido dos categorías de medidas de prevención de la infección nosocomial: A) Medidas generales de prevención y B) Medidas específicas de prevención de las dos infecciones nosocomiales de mayor prevalencia en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). MEDIDAS GENERALES DE PREVENCIÓN DE INFECCIONES NOSOCOMIALES A) Las medidas de precaución estándar o medidas generales, son aquellas que tienen que cumplir todos los trabajadores de la salud para el control de la infección. Suponen una medida eficaz y económica para reducir la incidencia de las infecciones nosocomiales, y constituyen la base de la prevención de cualquier tipo de infección. 3 Las tres medidas encontradas de mayor evidencia y que se incluyen dentro de la categoría IA son las siguientes: 1. Educación o formación continuada del personal sanitario: instruir a los profesionales de la salud sobre el control y prevención de las infecciones nosocomiales es un punto clave para la reducción en la incidencia de acontecimientos adversos como son las infecciones nosocomiales (IN). La formación específica de los sanitarios implicados en el tratamiento de pacientes mediante programas educativos se ha asociado a excelentes resultados en la prevención de IN, y son muy destacados los resultados de los dedicados a prevenir las bacteriemias relacionadas con catéter. 5,7 2. Adopción de medidas higiénicas: se refiere principalmente al lavado de manos después de haber estado en contacto con pacientes u objetos contaminados, y
7 antes de atender a otro paciente. 3 El lavado de manos por parte del personal sanitario es la práctica mas importante en el control de infecciones nosocomiales y debe realizarse con frecuencia. Protege al personal, al paciente, a la familia y a los visitantes de la propagación de los microorganismos patógenos de persona a persona. Aunque supone una práctica económica y fácilmente realizable, en muchas ocasiones su cumplimiento es subóbtimo. Esto puede deberse a varias razones, tales como la falta de equipo accesible apropiado, alergia a los productos de higiene, falta de conocimientos por parte del profesional acerca de los riesgos y procedimientos y el tiempo que requiere. 4 Por ello se han desarrollado protocolos y guías para la higiene de manos, que unidos a cursos formativos, tienen como objetivo formar a los profesionales de enfermería en la medida mas costoefectiva en la prevención de las infecciones. El lavado de manos sigue siendo un reto en la actualidad. Ha sido el primer objetivo escogido por la Organización Mundial de la Salud en el lanzamiento de la alianza por la seguridad del paciente. 11. El concepto «Cuidado limpio es cuidado seguro» es especialmente relevante en las UCI, ya que el contacto con el paciente y la realización de las diferentes técnicas requieren una continua estricta higiene de manos. La incorporación de las soluciones alcohólicas ha permitido reducir el tiempo necesario para realizar la higiene y de ese modo acercarse a un grado de cumplimiento más aceptable que los observados con el lavado tradicional. 5, 11 . La OMS, en la Guía Práctica de prevención de las infecciones nosocomiales establece los requisitos óptimos de higiene de manos, indicando que para el lavado de manos es necesario: agua corriente en un lavabo que no tenga dispositivo de activación manual, jabón o antiséptico según el procedimiento y un sistema de secado sin contaminación (papel desechable) 4, Anexo 3. 3. Uso de barreras adecuadas 4, 3, 9 : se refiere al empleo de equipo protector en la realización de procedimientos y técnicas sanitarias. La protección del personal consiste en: • Guantes: interrumpen la cadena de transmisión de la infección de forma muy eficaz y protegen tanto al personal como al paciente, siempre que estén en perfectas condiciones. • Gorro: es de uso obligado en todas las técnicas invasivas. Supone un protector efectivo contra las gotas y aerosoles expulsados por la boca del paciente y que
8 pueden ir a parar al cabello del profesional, o que se desprenden del pelo del sanitario al paciente. Debe de cubrir todo el cabello. • Mascarilla: es importante emplearla para prevenir la trasmisión de microorganismos infecciosos por el aire y a través de las gotas de saliva. Deben emplearse mascarillas desechables en todos los procedimientos invasivos, asegurándose de que queda cubierta la boca y la nariz. • Bata: es una barrera de protección de la ropa, en aquellos procedimientos con riesgo de salpicaduras de sangre u otros líquidos. B) MEDIDAS ESPECÍFICAS DE PREVENCIÓN de INFECCIÓN NOSOCOMIAL EN UNIDADES DE CUIDADOS INTENSIVOS (UCI) A las medidas generales anteriormente descritas, se unen los cuidados preventivos específicos de cada una de las infecciones nosocomiales. La presente revisión se centra en las dos infecciones que mayor incidencia tienen en los servicios de cuidados intensivos: 1. Neumonía asociada a ventilación mecánica (NAV) y 2. Bacteriemia relacionada con catéter (BRC). 1) Neumonía Asociada a Ventilación mecánica (NAV): medidas de prevención. La neumonía asociada a ventilación mecánica es la primera y principal causa de infección nosocomial en las unidades de cuidados intensivos (UCI). l9 Según el informe ENVIN – UCI 2010 12 la NAV representa el 41,8% de las infecciones adquiridas en UCIS. Tabla I: evolución de la tasa de incidencia de NAV en UCIS españolas 1997- 2008 1, 12
15 BIBLIOGRAFÍA 1. Olaechea P.M, Insausti J, Blanco A, Luque P. Epidemiología e impacto de las infecciones nosocomiales. Med Intensiva [serie en internet]. Barcelona. Mayo 2010[citado 22 febrero 2012]; 34. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S021056912010000400006&script=sci_artt ext 2. Prochaska J, Imbellani G, Ojeda J, Ramos M, Azcona H. Infecciones nosocomiales en una unidad de cuidados intensivos. Argentina 2002. [citado 13 marzo 2012] Disponible en: http://www.unne.edu.ar/Web/cyt/cyt/2002/03- Medicas/M-090.pdf 3. Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social. Lineamientos técnicos en prevención y control de infecciones nosocomiales. 2006 [citado 16 Feb. 2012]. Disponible en: http://asp.mspas.gob.sv/regulacion/pdf/manual/Manual_nosocomiales.pdf 4. WHO [base de datos en internet] Organización Mundial de la Salud (OMS). Prevención de las infecciones nosocomiales [Guía práctica] 2003 [citado 16 febrero 2012]. Disponible en: http://www.who.int/csr/resources/publications/ES_WHO_CDS_CSR_EPH_200 2_12.pdf 5. Palomar M, Rodríguez P, Nieto M, Sancho S. Prevención de la infección nosocomial en pacientes críticos. Med Intensiva. [serie en Internet] Nov. 2010 [citado 26 febrero]; 34. Disponible en: http://www.elsevier.es/es/revistas/medicina-intensiva-64/prevencion-infeccion- nosocomial-pacientes-criticos-13156276-puesta-al-dia-medicina-intensiva-2010 6. Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene. Estudio de prevalencia de las infecciones nosocomiales en los hospitales españoles. EPINE Informe 2011. [Internet] abril 2011 [citado 24 febrero 2012]. Disponible en: http://www.vhebron.net/preventiva/epine/protocolo_epine_2011.pdf 7. Ministerio de Sanidad y Consumo. Reducción de bacteriemias relacionadas con catéter en los servicios de medicina intensiva mediante una intervención multifactorial. Gobierno de España; 2009 [citado 13 marzo 2012]. Disponible en: http://www.seguridaddelpaciente.es/contenidos/castellano/BRC_informe_estudi o_piloto.pdf
16 8. Lisboa T, Rello J. Prevención de la infección nosocomial: estrategias para mejorar la seguridad de los pacientes en la UCI. Med. Intensiva [serie en Internet] Madrid. Jul. 2008 [citado 16 febrero 2012]; 32. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=s021056912008000500006&script=sci_artt ext 9. Alonso I, Jiménez E. Medidas de prevención de la neumonía nosocomial asociada a ventilación mecánica. Rev Hygia. [serie en internet] Sevilla 2010 [citado 24 febrero 2012]; 73. Disponible en: http://www.colegioenfermeriasevilla.es/Publicaciones/Hygia/Hygia73.pdf 10. Tablan O, Anderson L, Besser R, et al. Guidelines forpreventing health-care– associated pneumonia, 2003:Recommendations of CDC and the Healthcare InfectionControl Practices Advisory Committee (HICPAC).Centers for Disease Control and Prevention. MMWR 2004 [citado 20 marzo 2012];53(RR03):1-36. Disponible en: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5303a1.htm 11. WHO [base de datos en internet]. Directrices de la OMS sobre la higiene de manos en atención sanitaria. 2005 [citado 10 de abril 2012]. Disponible en: http://www.who.int/patientsafety/information_centre/Spanish_HH_Guidelines.p df 12. Palomar M, Álvarez-Lerma F, Olaechea P, Insauisti J, López Puedo MJ, Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias para el Estudio Nacional de Vigilancia de Infección Nosocomial en Servicios de Medicina Intensiva. Estudio nacional de vigilancia de infecciones nosocomiales en servicios de medicina intensiva (ENVIN-HELICS). Informe 2010. Madrid: SEMICYUC; 2010 [citado 28 febrero 2012]. Disponible en: http://hws.vhebron.net/envinhelics/Help/Informe%20ENVIN-UCI%202010.pdf 13. Pachón E, Robles J, Vega F.J. Neumonía asociada a ventilación mecánica: mecanismos preventivos. Rev. Enfermería de urgencias. [Internet] Dic 2010 [citado 14 marzo 2012]; 16. Disponible en: http://www.enfermeriadeurgencias.com/ciber/noviembre2010/pagina10.html 14. Tisné L. Prevención de neumonía nosocomial en pacientes con ventilación mecánica. [Internet]. 2004 [22 febrero 2012]. Disponible en: http://www.enfermeriajw.cl/pdf/GUIACLINICAIIHDEPREVENCIONNEUMO NIANOSOCOMIALASOCIADAAVENT_MEC.pdf
17 15. Lancharro I, Ramos S., Arroyo A. Evidencia de la Clorhexidina como antiséptico local seguro y eficaz. Rev Paraninfo Digital, 2008 [citado 30 Marzo 2012]; 5. Disponible en: http://www.index-f.com/para/n5/p002.php 16. Ministerio de Sanidad y Política social. Unidad de cuidados intensivos: estándares y recomendaciones. Madrid; 2010 [citado 2 marzo 2012]. Disponible en: http://www.msc.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/docs/UCI.pdf 17. Ministerio de Sanidad y Consumo. Programa Bacteriemia Zero: protocolo de prevención de infecciones relacionadas con catéter en las UCI españolas. Gobierno de España. [citado 9 marzo 2012] Disponible en: http://www.sergas.es/docs/xornadasqs/proyectos/protbactzero.pdf. 18. Anguera et al. Nueva estrategia de actuación en los accesos venosos centrales y su influencia en bacteriemias. Rev. Enferm Intensiva [Internet]. 2004 [citado en 6 Marzo 2012]; 15. Disponible en: http://www.elsevier.es/es/revistas/enfermeria-intensiva-142/nueva-estrategia- actuacion-los-accesos-venosos-centrales-13058422-articulos-originales-2004 19. Sánchez M. Bacteriemia primaria y bacteriemia relacionada con catéter por estafilococos coagulasanegativos. ¿una complicación sin importancia?. Med Intensiva. [serie en Internet] 2011 [citado 16 marzo 2012]. Disponible en: http://www.elsevier.es/es/revistas/medicina-intensiva-64/bacteriemia-primaria- bacteriemia-relacionada-cateter-estafilococos-coagulasa-negativos-90008597- editoriales-2011 20. Jara A. Carga del trabajo de enfermería en una unidad de cuidados intensivos y su relación con la incidencia de infecciones nosocomiales. Rev. Nure investigación. [Internet]. Marzo 2010. [citado en febrero 2012]; 51. Disponible en:http://www.fuden.es/proyectos_detalle.cfm?id_INV_NURE=81&id_INV_N URE_ini=1
18 Anexo 1. Tabla con los resultados de la revisión bibliográfica. AUTOR Y AÑO OBJETIVO RESULTADOS DE INTERÉS DISEÑO Olaechea, Insausti, Blanco y Luque (2010) [1] Revisión de la epidemiología e impacto de las infecciones nosocomiales (IN) Tasas de incidencia IN Impacto de las IN • Mortalidad • Morbilidad Revisión de la literatura Prochasko, Imbellani, Ojeda, Ramos, Azcona (2002) [3 a 2] Determinar frecuencia de IN en unidad de cuidados intensivos (UCI) y conocer su impacto relacionándolo con sus indicadores de calidad. Tasas de la neumonía asociada a ventilación mecánica (NAV) Tasas de bacteriemia relacionada con catéter (BRC) Estudio cuantitativo Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (2006) [5 a 3] Proporcionar guía de intervenciones para el personal de enfermería encarado del control y prevención de IN Criterios de diagnóstico del CDC Medidas de precaución estándar: uso de guantes y barreras. Medidas de prevención de la NAV y BRC Guía de práctica clínica Organización Mundial de la Salud (OMS) (2003) [2 a 4] Recurso práctico básico para personas interesadas y encargadas del control de las IN. Medidas generales de higiene. Medidas preventivas de la NAV y BRC Guía de práctica clínica Palomar, Rodríguez, Nieto y Sancho (2010) [4 a 5] Revisión de estrategias preventivas para la NAV Y BRC Medidas generales para disminuir la transmisión horizontal: higiene de manos y barreras. Prevención BRC: 5 puntos Michigan. Prevención NAV: posición del paciente, control neumo, aspiración estéril subglótica. Revisión de la literatura Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (2011) [de 19 a 6] Ayudar a los hospitales a determinar la prevención de IN, y obtener la prevalencia según CCAA y en conjunto de España. Estudio de cuantitativo
19 Gobierno de España. Ministerio de Sanidad y Consumo (2009) [de 9 a 7] Estudiar la viabilidad de la aplicación de la experiencia de Michigan en las UCIS españolas. Demostración de la disminución de la BRC con criterio Michigan Solo 1/3 de los CVC se colocan en zonas de alto riesgo (femoral, yugular) Estudio Cuantitativo Lisboa y Tello (2008) [de 7 a 8] Revisar estudios que evalúan medidas preventivas de NAV y BRC y su cumplimiento en UCI Medidas BRC: uso barreras estériles, clrohexidina, uso preferente de sublclavia frente a femoral, evitar catéter innecesario. Higiene Manos. Revisión de la literatura Alonso y Jiménez (2010) [ 6 a 9] Describir las principales medidas de evidencia científica de la NAV 6 medidas: presión neumo, posición del paciente, humidificadores, cambios de tubuladuras, aspirado de secreciones, descontaminación digestiva selectiva. Artículo original Tablón, Anderson, Besser et al. (2003) [de 16 a 10] Recomendaciones del CDC de Atlanta en la prevención de IN Categorías de clasificación de las infecciones nosocomiales Guía práctica Organización Mundial de la Salud (OMS) (2005) [de 13 a 11] Reto Mundial por la Seguridad del paciente 2005. Mejora de normas y prácticas de higiene de manos en la atención sanitaria. Indicaciones para el lavado y antisepsia de manos. Técnica de higiene de manos. Guía de práctica clínica Sociedad Española de Medicina Intensiva crítica y unidades coronarias (2010) [12] Estudio de vigilancia de IN en servicios de medicina intensiva en España Distribución de las IN en UCI Tablas de evolución de incidencia NAV y BRC. Estudio ENVIN -UCI Estudio cuantitativo Pachón, Robles y Vega (2010) [13] Plan preventivo para disminuir las tasas de morbimortalidad y actuar en el profesional enfermero fomentando buena praxis. Importancia del papel de enfermería sobre los factores de riesgo extrínsecos. Medidas preventivas de la NAV Artículo original Tisné L (2004) [14] Guía de recomendaciones para prevenir la NAV Factores de riesgo de la NAV Apoya las medidas preventivas descritas para la NAV Guía de práctica clínica
20 Lancharro, Ramos, Arroyo (2008) [de 20 a 15] Evidenciar la efectividad y rapidez del uso de la clorhexidina como antiséptico La clorhexidina se considera el antiséptico más rápido y eficaz para la NAV Y BRC Estudio cualitativo Gobierno de España. Ministerio de Sanidad y Política Social (2010) [16] Poner a disposición de las administraciones sanitarias estándares y recomendaciones para las UCI españolas. Seguridad del paciente. Lavado de manos como medidas más costoefectiva. Medidas generales del IHI. Formación continuada del PS. Guía de práctica clínica Gobierno de España. Ministerio de Sanidad y Consumo (2010)[17] Disminución de la media estatal de BRC a menos de 4 episodios de bacteriemia por 1000 dias de CVC en las UCIS españolas. 7 medidas del proyecto Bacteriemia Zero, clasificadas según las categorías del CDC. Formación del personal sanitario con un curso “online” Proyecto Anguera L et al. (2004) [18] Valorar si un cambio en el manejo de los CVC incide en la disminución de la BRC en UCI. Demuestra evidencia sobre potenciar el uso de la vía subclavia frente a la femoral. Estudio prospectivo Sanchez García (2011) [19] Revisión de la situación de la BRC Datos del ELVIN-HELICS 2010 Estudio que demuestra la eficacia de la clorhexidina. Demuestra que la BRC no aumenta la mortalidad pero si alarga la estancia en UCI. Revisión de la literatura Jara Pérez [20] Análisis de las IN, NAV y BRC. Observar la carga del trabajo de enfermería en la aparición de las mismas. Datos del estudio ELVIN – HELICS Apoya las medidas preventivas de la NAV Estudio descriptivo Anexo 2. Criterios de diagnóstico de infección nosocomial CDC Criterios para el dignóstico de infección nosocomial, elaborados por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Atlanta (CDC) 1. Infección de las Vías Aéreas Respiratorias inferiores: Neumonía. • Tos húmeda o seca, dolor en punto de costado. • Esputo purulento.
21 • Fiebre, hipotermia o distermia, disnea. • Signos clínicos de infección de vías aéreas inferiores. Estertores crepitantes y subcrepitantes. * • Rx compatible con neumonía. * • Aislamiento de microorganismo patógeno de esputo o tráquea en “número suficiente”. • Evidencia radiológica de: Progresivos infiltrados, aparecimiento de nuevos infiltrados o nuevas áreas de consolidación. Los criterios con asterisco (*) son suficientes para el diagnóstico de neumonía. 2. Bacteremia y Sepsis Es la presencia de bacteria en estado de multiplicación activa en el torrente sanguíneo, con liberación de productos tóxicos para el huésped y capacidad de producir infecciones. Criterios de diagnóstico: • Cultivo positivo a menos que el microorganismo se considere contaminante. • Cultivo positivo, acompañado de signos clínicos de sepsis.. • Este diagnóstico también puede darse aún en pacientes con menos de 48 horas de estancia hospitalaria, si se les han realizado procedimientos invasivos o recibieron terapia intravascular. Bacteremia Primaria (bacteriemia relacionada con catéter) Se conoce a las manifestaciones clínicas de infección (fiebre, escalofríos, leucocitosis, alteraciones hemodinámicas) en cualquier paciente hospitalizado y en quien no es posible identificar un foco infeccioso que explique los síntomas, con aislamiento de un microorganismo patógeno en hemocultivo. Se incluyen aquí las bacteremias relacionadas a catéter o a la administración de líquidos intravenosos contaminados. * Bibliografía 3, 10 Anexo 3. Recomendaciones de la OMS en la Higiene de manos 1. Indicaciones para el lavado y la antisepsia de las manos Lavarse las manos con agua y jabón cuando estén visiblemente sucias o contaminadas con material proteináceo, o visiblemente manchadas con sangre u otros líquidos corporales, o bien cuando haya sospechas fundadas o pruebas de exposición a organismos con capacidad de esporular (IB), así como después de ir al baño (II).
22 En todas las demás situaciones clínicas descritas más abajo, aunque las manos no estén visiblemente sucias, utilizar la fricción con una preparación alcohólica para la antisepsia sistemática de las manos (IA), o lavarse las manos con agua y jabón (IB). Proceder a la higiene de las manos: 1. Antes y después del contacto directo con pacientes (IB). 2. Después de quitarse los guantes (IB). 3. Antes de manipular un dispositivo invasivo (se usen guantes o no) como parte de la asistencia al paciente (IB). 4. Después de entrar en contacto con líquidos o excreciones corporales, mucosas, piel no intacta o vendajes de heridas (IA). 5. Al atender al paciente, cuando se pase de un área del cuerpo contaminada a otra limpia (IB). 6. Después de entrar en contacto con objetos inanimados (incluso equipo médico) en la inmediata vecindad del paciente (IB). Lavarse las manos con agua y un jabón simple o antimicrobiano, o frotárselas con una preparación alcohólica antes de manipular medicamentos o preparar alimentos (IB). No utilizar jabones antimicrobianos cuando ya se haya utilizado una preparación alcohólica para la fricción de las manos (II). 2. Técnica de higiene de las manos Aplicar una dosis de producto, extenderlo por toda la superficie de las manos y friccionarlas hasta que queden secas (IB). Cuando se laven las manos con agua y jabón, mojarlas con agua y aplicar la cantidad de producto necesaria para extenderlo por toda la superficie de las mismas. Frotarse enérgicamente ambas palmas con movimientos rotatorios y entrelazar los dedos para cubrir toda la superficie. Enjuagarse las manos con agua y secarlas completamente con una toalla desechable. Siempre que sea posible, utilizar agua corriente limpia. Utilizar la toalla para cerrar el grifo (IB).
23 Asegurarse de que las manos estén secas. Utilizar un método que no las contamine de nuevo. Cerciorarse de que las toallas no se utilicen varias veces o por varias personas (IB). No emplear agua caliente porque la exposición repetida a ella eleva el riesgo de dermatitis (IB). Para el lavado de las manos con agua y un jabón no antimicrobiano pueden emplearse jabones simples líquidos, en pastilla, en hojas o en polvo. Las pastillas de jabón deben ser pequeñas y colocarse sobre rejillas que faciliten el drenaje (II). * Bibliografía 11