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Abstract

La juncia (Cyperus rotundus L) está considerada por muchos autores como una de las peores malas hierbas del mundo, debido a su reproducción asexual, a la dormancia estacional de las yemas de los tubérculos, además de tener una alta tuberización y una elevada tasa competitiva. Está presente en muchos lugares del mundo, causando disminuciones de rendimiento a los cultivos. En nuestra zona del valle del Ebro afecta principalmente a todos los cultivos de verano, en especial a los cultivos hortícolas en regadíos antiguos. Sin embargo, se conoce poco el comportamiento de esta especie bajo condiciones de acolchado y por ello, se realizaron 2 ensayos que consistieron en observar el comportamiento del Cyperus rotundus L. bajo diferentes materiales de acolchado, uno en campo y otro en macetas, sembrando un número conocido de tubérculos. En estos ensayos se ha estudiado la eficacia de control de la juncia y como afecta a su biomasa y tuberización. Por ello se han contado al final del ciclo final de tomate el número de tallos y de tubérculos. Así mismo se ha planteado un tercer ensayo para estudiar cuáles son las condiciones óptimas de almacenamiento de los tubérculos para poder disponer de ellos en futuros trabajos. En el ensayo de campo, el material que mejor ha controlado el crecimiento de la juncia ha sido el papel, seguido del PE, Mater Bi®. En cuanto al ensayo de las macetas, difiere al de campo, obteniendo mejores resultados para el control de la juncia, el papel, seguido de Mater Bi®; en cuanto al PE, no hubo brotación de los tubérculos, por lo que no se pudo observar el efecto de control del PE sobre la juncia. Una vez concluido el proceso de tuberización de la juncia, se ha encontrado 20 veces el peso inicial de tubérculos de juncia para el testigo, 6 veces para Mater Bi®, y 4 y 3 ceces para el caso de Smurfit® y Mimgreen®, respectivamente. A pesar de que C. rotundus fue capaz de atravesar el Mater Bi®, su tasa de reproducción fue menor a la del testigo, por tanto todos los acolchados contribuyen en reducir la población de la juncia. En cuanto al lugar de almacenamiento, el mejor fue a 4ºC en oscuridad, debido a que los tubérculos almacenados hasta 6 meses, han sido capaces de conseguir porcentajes de brotación del 100%. Los tubérculos guardarlos en el almacén, a los 6 meses han sido afectados por hongos reduciendo la viabilidad de los tubérculos. Los que han estado enterrados en macetas en el jardín, han brotado de forma temprana, lo cual no es conveniente, ya que no quedan suficientes tubérculos para futuros ensayos. Barriendo Olivito, Víctor; Cirujeda Ranzenberger, Alicia; Aibar Lete, Joaquín

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Proyecto Fin de Carrera Estudio del comportamiento de Cyperus rotundus L. bajo diferentes acolchados en cultivo de tomate de industria y su posterior respuesta a la brotación. Autor VÍCTOR BARRIENDO OLIVITO Directores ALICIA CIRUJEDA RANZENBERGER JOAQUÍN AIBAR LETE Titulación Ingeniero Agrónomo ESCUELA POLITÉCNICA SUPERIOR DE HUESCA 25 ABRIL 2012 DEDICATORIA i Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. A mi madre y a mi hermana AGRADECIMIENTOS ii Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Mi mayor agradecimiento a las personas cuya colaboración ha permitido que la realización de este proyecto fuera posible, especialmente a Alicia Cirujeda (C.I.T.A.), por su inestimable ayuda aportanto información, ideas Joaquín Aibar (E.P.S.H), por su infinita paciencia de corregir en momentos y lugares que invitaban al descanso y por todo el interés que se tomó desde el principio, a Carlos Zaragoza (C.I.T.A.), por haberme dado la oportunidad de trabajar con los ensayos que se realizan años tras año en el C.I.T.A.. Agradecer también la ayuda aportada durante la realización de los diferentes ensayos a María León, Ana Isabel Marí León, Jose María Royo,Fernando Arrieta, a Jose Ángel Alins, y a David Gracia y Adrián Aladrén, por sus buenos momentos, con las arañas y conversaciones futboleras. ÍNDICE GENERAL iii Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. ÍNDICE Pág. Dedicatoria………………………………………………………………………………………………………………….i Agradecimientos………………………………………………………………………………………………………….ii Índice general…………………………………………………………………………………………………….……….iii Índice de tablas………………………………………………………………………………………………………..…vii Índice de figuras…………………………………………………………………………………………………….….viii Índice de fotografías………………………………………………………………………………………………..…..x RESUMEN……………………………………………………………………………………………………..………….1 1.-INTRODUCCIÓN 1.1- Concepto de mala hierba ……………………………………………………………………….2 1.1.1.-El género Cyperus……………………………………………………………….……...2 1.2- Morfología y taxonomía de la juncia……………………………………….……………..4 1.2.1 Encuadramiento taxonómico………………………………………….………….…4 1.2.2 Descripción botánica…………………………………………………………….………5 1.2.3 Distribución geográfica y cultivos a los que afecta………………….…10 1.3.- Exigencias en clima y suelo………………………………………………………………….11 1.3.1 Exigencias climáticas…………………………………………………………………..11 1.3.1.1 Temperatura………………………………………………………………..11 1.3.1.2 Luminosidad…………………………………………………………………12 1.3.2 Exigencias de suelo……………………………………………………………..……..13 1.3.2.1 Humedad del suelo………………………………………………………13 1.3.2.2. Textura del suelo………………………………………………………..13 1.3.2.3 Disposición de los tubérculos en el perfil del suelo……..13 1.3.2.4 Sustancias químicas que afectan la brotación……………..14 1.4.- Biología de los tubérculos del cyperus rotundus (juncia)………………….15 1.5.- Ciclo de vida de cyperus rotundus……………………………………………………….19 1.- Brotación del tubérculo y desarrollo de la planta………………………….20 2.- Desarrollo vegetativo ……………………………………………………………………21 3.- Tuberización……………………………………………………………………………….. 21 4.- Floración……………………………………………………………………………………….22 1.6.- El cultivo de tomate de industria………………………………………………………...23 1.7.- Métodos de control……………………………………………………………………………..23 A) Cultural……………………………………………………………………………....23 B) Mecánico…………………………………………………………………..………..24 C) Físico……………………………………………………………………………….…..26 D) Químico……………………………………………………………………………….30 E) Biológico………………………………………………………………………………31 F)Integrado………………………………………………………………………………31 ÍNDICE GENERAL iv Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 2.- OBJETIVOS…………………………………………………………………………………………………………32 3.- MATERIALES Y MÉTODOS ENSAYO 1 3.1.- Localización geográfica del ensayo………………………………………..….33 3.2. Caracterización del medio físico…………………………………………………33 3.2.1. Caracterización meteorológica……………………………….……..33 3.3 Descripción del ensayo………………………………………………………….……34 3.4. Desarrollo del ensayo………………………………………………..............….38 3.4.1 Descripción de las labores…………………………………………………….….38 3.4.1.1 Labores de preparación……………………………………………….38 3.4.1.2 Formación de las mesas……………………………………….……..38 3.4.1.3 Colocación de las cubetas en las mesas …………………….38 3.4.1.4 Colocación de los diferentes acolchados……………..……..39 3.4.1.5 Trasplante de la planta de tomate……………………...……….40 3.4.1.6 Aplicación de abonado ………………………………………….……40 3.5 Parámetros determinados……………………………………………………..…..41 3.5.1. Conteo de malas hierbas…………………………………….………..41 3.5.2. Determinación de la degradación de los diferentes acolchados en las filas……………………………………….…..42 3.5.3. Evolución de los tubérculos de Cyperus rotundus en las cubetas………………………………………………………………………………..….42 ENSAYO 2 3.0.- Introducción …………………………………………………………………………….43 3.1 Localización geográfica del ensayo………………………………………..…..43 3.2. Caracterización del medio físico………………………………………………..43 3.2.1. Caracterización meteorológica……………………………………43 3.3 Descripción del ensayo……………………………………………………………….43 3.4. Desarrollo del experimento………………………………………………..……..45 3.4.1 Descripción de las labores…………………………………………………..…..45 3.4.1.1 Relleno de las macetas………………………………………….…….45 3.4.1.2 “Siembra” de los tubérculos…………………………………..……45 3.4.1.3 Colocación de los diferentes acolchados…………………….45 3.4.1.4 Trasplante de la planta de tomate y colocación de los tutores…………………………………………………………………………..46 3.4.1.5 Aplicación de abonado ……………………………………………...46 3.4.1.6 Riego……………………………………………………………………..…..47 ÍNDICE GENERAL vi Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 3.5 Parámetros determinados…………………………………………………….…..48 3.5.1. Conteo de malas hierbas…………………………………………..…48 3.5.2. Determinación de la degradación de los diferentes acolchados…………………………………………………………………………..…48 3.5.3. Desenterrado y determinación del número final, estado y peso de los tubérculos presentes en las macetas…………………..48 3.5.4. Determinación de la biomasa de la parte aérea de la juncia……………………………………………………………………………………..49 3.5.5. Determinación de la biomasa de la parte aérea y raíz del tomate……………………………………………………………………………..…….49 3.5.6. Cosecha del tomate………………………………………………………50 ENSAYO 3 3.1 Descripción del ensayo…………………………………………………….…….…..51 3.2. Desarrollo del experimento…………………………………………………..…..52 3.2.1 Descripción de las operaciones…………………………………….52 3.2.1.1 Labores de preparación…………………………………...52 3.2.1.2 Colocación de los tubérculos en frío…………..…...52 3.2.1.3 Colocación de los botes en los diferentes tratamientos………………………………………………………………..53 3.2.1.4 Observación de los tubérculos en los diferentes botes……………………………………………………………………………54 3.2.1.5. Determinación del número de tubérculos que han brotado bajo unas condiciones conocidas……………………54 TRATAMIENTO ESTADÍSTICO DE LOS DATOS……………………………………55 4.- RESULTADOS Y DISCUSIÓN ENSAYO 1 4.1.-Evolución de los tubérculos de Cyperus rotundus en las cubetas.56 4.2.-Conteo de malas hierbas en el ensayo de campo………………..……57 4.2.1.-Comparativa visual del control del Cyperus rotundus bajo diferentes acolchados………………………………………………………….….61 4.3.-Determinación del grado de degradación de los acolchados del ensayo de campo……………………………………………………………………………..62 ENSAYO 2 4.1.-Conteo de malas hierbas…………………………………………………………..64 4.2.-Determinación del grado de degradación de los acolchados….66 4.3.-Determinación del número de plantas de juncia. …………………..68 4.4.-Comparativa visual del control del Cyperus rotundus bajo diferentes acolchados……………………………………………………………….…….70 4.5.- Estudio de la biomasa de la parte aérea y subterránea del Cyperus rotundus.y de los tubérculos producidos……………………………..…………71 4.6.-Estudio de la biomasa y producción de tomates y su relación con la juncia…………………………………………………………………………………….………..78 4.6.1.- Rendimiento de tomate………………………………………………79 4.6.2.- Biomasa total del tomate…………………………………………...79 4.6.3.- Relación entre tomate y Cyperus rotundus .80 ÍNDICE GENERAL E ÍNDICE DE TABLAS vii Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. ENSAYO 3 ENSAYOS PRELIMINARES…………………………………………………………….…..84 4.1.-Porcentaje de brotación de tubérculos conservados en diferentes condiciones modificando algún factor…………………………………………………………….…….84 ENSAYO PRINCIPAL…………………………………………………………………….……90 4.1.- Determinación del número de tubérculos que han brotado bajo unas condiciones de almacenamiento conocidas…………………..………90 5.- CONCLUSIONES…………………………………………………………………………………………….….94 6.- BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………………………………………..………97 ÍNDICE DE TABLAS 1.- Cultivos y zonas afectadas por Cyperus rotundus…………………………………………………10 2.- Resumen de los diferentes tratamientos aplicados a los tubérculos por diversos autores. ………………………………………………………………………………………………………………..….12 3.- Sensibilidad de la juncia a algunos herbicidas………………………………………..……………30 4.- Evapotranspiraciones y dosis de riego diaria en Montañana (Zaragoza) en el ciclo del tomate 2011…………………………………………………………………………………………………….….37 5.- Escala visual para determinar la degradación de los diferentes acolchados………………………………………………………………………………………………………………...42 6.- Kc del cutivo………………………………………………………………………………………………………….47 7- Evapotranspiraciones en Montañana (Zaragoza) en el ciclo del tomate 2011………..47 ÍNDICE DE FIGURAS viii Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. ÍNDICE DE FIGURAS 1.- Planta completa del Cyperus rotundus (Holm et al. 1991)………………………….……………4 2.- Tubérculo de la juncia……………………………………………………………………………….…………….6 3.- Corte transversal de un rizoma (Lorougnon, 1969)…………………………………………..……7 4.- Corte transversal de un tallo……………………………………………………………………………….…. 8 5.- Distribución geográfica del Cyperus rotundus (Holm et al., 1991)……………………….…10 6.- Tuberización del Cyperus rotundus (Lorougnon, 1969)………………………………………….15 7.- Brotación de los tubérculos (Lorougnon, 1969)…………………………………………….………16 8.- Tubérculos de Cyperus rotundus (Lorougnon, 1969)………………………………………….....17 9.- Ciclo del Cyperus rotundus en el valle medio del Ebro. (Zaragoza, 2008)……………..19 10.- Ciclo del Cyperus rotundus (Groenendael y Habekotté, 1988)……………………………..20 11.- Frutos de tomates de industria de la variedad Perfectpeel®……………………………....23 12.- Media de Temperaturas medias, máximas y mínimas del año 2011 en Montañana (Zaragoza) durante los meses del ensayo…………………………………………………………………..34 13.- Croquis del ensayo………………………………………………………………………………………………35 14.- Diseño de la colocación de macetas del ensayo 2…………………………………………..…..44 15.- Número de tubérculos iniciales y finales de la juncia en las cubetas y el porcentaje de pérdida……………………………………………………………………………………………………………..…..56 16.- Número de individuos de las distintas especies de malas hierbas en función del acolchado a los 21 días después del trasplante. …………………………………………………………57 17.- Número de individuos de las distintas especies de malas hierbas en función del acolchado a los 42 días después del trasplante…………………………………………………………. 58 18.- Número de individuos de las distintas especies de malas hierbas en función del acolchado a los 63 días después del trasplante…………………………………………………………. 58 19.- Gramos de biomasa por planta de malas hierbas del ensayo general a los 63 DDT…………………………………………………………………………………………………………………………… 60 20.- Degradación externa de los materiales de acolchado según la escala utilizada por Martín-Closas Pelacho (2004). 9: material intacto, 0: material descompuesto…………..62 21.- Degradación de la parte enterrada de los materiales según la escala utilizada por Martín-Closas y Pelacho (2004). 9: material intacto, 0: material descompuesto………..63 22.- Evolución del nº de tallos de Cyperus rotundus en los diferentes conteos…………..64 23.- Degradación externa de los acolchados según la escala utilizada por Martín-Closas y Pelacho (2004) a los 45, 60 y 110 días…………………………………………………………………....66 24.- Degradación zona enterrada de los acolchados según la escala utilizada por Martín-Closas y Pelacho, (2004) a los 45, 60 y 110 días…………………………………………….67 25.- Tallos de C. rotundus emergidos, que han atravesado el material y sin atravesar a través de los diferentes acolchados a los 110 DDT…………………………………………………….68 26.- Comparación del peso de tubérculos a los 110 DDT frente a los que se pusieron inicialmete………………………………………………………………………………………………………………...71 27.- Proporción del peso inicial frente al peso final de los tubérculos de la juncia…….72 28.- Número de tubérculos al inicio y a los 110 DDT……………………………………………….…73 29.- Número de tubérculos de Cyperus rotundus en función de la profundidad a los 110 DDT…………………………………………………………………………………………………………………………...73 30.- Proporción del número inicial frente al final de tubérculos de la juncia…………....75 ÍNDICE DE FIGURAS ix Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 31.- Biomasa de la parte aérea de la juncia emergida a través de los acolchados a los 110 DDT……………………………………………………………………………………………………………………..75 32.- Peso unitario de los tubérculos encontrados…………………………………………………….…76 33.- Relación entre el nº de tallos y su tuberización………………………………………………..…77 34.- Biomasa de la parte aérea de juncia en función del nº de tubérculos…………………77 35.-Nº de tomates y peso de estos por planta en función de los diferentes acolchados a los 104 DDT………………………………………………………………………………………………………………..78 36.- Relación entre el número de tomates por planta y su peso……………………………..…79 37.- Nº de tomates por planta frente a la biomasa por planta…………………………………..80 38.- Relación entre el peso de la juncia en gramos y de la biomasa del tomate……..…80 39.- Relación entre el peso fresco de la raíz del tomate en función del nº de tubérculos………………………………………………………………………………………………………………….81 40.- Número de tomates por planta y número de tubérculos en diferentes tipos de acolchados……………………………………………………………………………………………………………..….82 41.- Nº de tubérculos y gramos de tomate en diferentes tipos de acolchado…………………………………………………………………………………………………………………..83 42 y 43.- Comparativa entre la estufa y la cámara de germinación en la brotación de la juncia. Izquierda: porcentaje de brotación obtenido en la cámara; derecha: porcentaje de tubérculos que han brotado en la estufa…………………………………………………………..….84 44.- Porcentaje de brotación de los tubérculos provenientes de los diferentes tratamientos del ensayo 2 obtenido en la cámara……………………………………………….……86 45.- Porcentaje de germinación de los tubérculos provenientes de los diferentes tratamientos del ensayo 2 obtenidos en la estufa…………………………………………………..…87 46.- Porcentaje de germinación de los tubérculos viejos y nuevos…………………………….88 47.- Evolución de las temperaturas de la cámara de germinación a lo largo del tiempo……………………………………………………………………………………………………………………….89 48 y 49.- Porcentaje de tubérculos que han brotado, guardados en el jardín a Tª ambiente después de 5 meses y 6 meses……………………………………………………………….….90 50 y 51.- Porcentaje de tubérculos que han germinado, almacenados en el almacén después de 5 y 6 meses……………………………………………………………………………………………..91 52 y 53.- Porcentaje de tubérculos que han germinado, guardados a 4ºC en ausencia de luz después de 5 meses y 6 meses.………………………………………………………………….……91 54 y 55.- Izquierda: Porcentaje de tubérculos que han germinado a temperatura constante de 20ºC (Kawabata et al., 2003) Derecha: Porcentaje de tubérculos que han germinado con oscilación de temperatura de 20ºC 12 horas y 35ºC 12 horas…….……92 56 y 57.- Izquierda: Porcentaje de tubérculos germinados en 7 días a 35ºCcon las diferentes duraciones en un mismo día (Kawabata et al., 2003).Derecha: porcentaje de tubérculos con una alternativa de temperatura de 35ºC durante 12 horas, frente a los 20ºC durante 12…………………………………………………………………………………………………..……93 INTRODUCCIÓN 5 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 1.2.2 Descripción botánica - Clave diferenciadora entre las especies Dentro del mismo género se encuentra Cyperus esculentus, popularmente conocido como chufa, cuyos tubérculos son utilizados para la elaboración de la horchata. Una vez que estas 2 plantas han germinado es difícil distinguirlas, y por ello es necesario utilizar claves diferenciadoras. Cyperus rotundus presenta un pliegue ligular. La lígula foliar aparece entre la vaina y la lámina de la hoja; su aspecto es casi siempre membranáceo; En cambio, C. esculentus carece absolutamente de lígula. Además la chufa presenta un color verde más claro. Fotografía 1: Parte aérea de la juncia. Fotografía 2: Parte aérea y raíces de la chufa. - Descripción La juncia es una planta herbácea perenne, erecta, de unos 15-30 cm de altura. Es originaria de la India (Holm et al., 1991). Tiene un sistema subterráneo extenso de rizomas y tubérculos, que pueden entrar en latencia o en dormancia, hasta que las condiciones sean las más adecuadas para su brotación. Está considerada una de las peores malas hierbas del mundo debido a las siguientes características: - Poseen una alta proliferación vegetativa. - En terrenos labrados los tubérculos se encuentran en zonas más profundas. - Toleran un amplio rango de temperaturas y de humedades. - Debido a que se reproducen por vía asexual en nuestras latitudes y los tubérculos se encuentran en el suelo, la eliminación de la planta es complicada. -Existe un número de tubérculos que sobreviven de un ciclo a otro. INTRODUCCIÓN 6 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Tanto el C. rotundus, como el C. esculentus pueden reducir el rendimiento de muchos cultivos (Keeley, 1987). En el cultivo de tomate puede reducir la biomasa seca del cultivo en un 28% debido a la red tridimensional subterránea que crean los rizomas y tubérculos (Morales-Payan et al., 2003). - Partes TUBÉRCULOS Los tubérculos tienen una forma irregular y miden de 1 a 1.5 cm de longitud y 0.5-1 cm de diámetro. Los tubérculos son producidos por la parte final de los rizomas. Son de color blanco cuando son jóvenes, lignificándose y dando un color negro cuando están maduros. Los tubérculos continúan su crecimiento sin independizarse de la planta madre, desarrollando su yema apical originando un rizoma vertical ascendente que generará una nueva planta o bien producirá rizomas horizontales que profundizarán y volverán a tuberizar, dando lugar a un nuevo tubérculo. La interconexión entre los tubérculos y rizomas hace que se forme una red con una serie de cadenas que pueden alcanzar más de un metro de longitud. Normalmente, los tubérculos se encuentran hasta una profundidad en el suelo de 20 cm, pero pueden llegar a los 50 cm. Los tubérculos son la principal unidad de dispersión de la planta y pueden estar periodos de tiempo en estado de dormancia sin brotar, ya que cuando las yemas en reposo detecten que las condiciones meteorológicas y climáticas de la zona son las adecuadas, iniciarán labrotación. La supervivencia del tubérculo es función de la profundidad en la que se encuentren en el terreno, así conforme aumentamos en profundidad, la supervivencia del tubérculo aumenta (Stoller, 1981). Fotografía 3: Tubérculos de Cyperus rotundus Figura 2.: Tubérculo de la juncia. en bandeja. INTRODUCCIÓN 7 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. RIZOMAS A partir de las yemas axilares del tubérculo se originan rizomas estoloniformes de 1 mm de diámetro. Estos rizomas son tallos subterráneos. Los rizomas cercanos a la superficie se desarrollan más o menos de forma horizontal respecto a la superficie del terreno; otros rizomas profundizan oblicuamente, engrosan sus extremos y originan tubérculos oblongo-ovoides, de 1 cm a 3 cm de longitud x 4-60 mm de grosor, donde se almacenan las reservas alimenticias. Los rizomas no penetran en profundidad en suelos pesados. Son los encargados de propagar la planta en todas las direcciones. Los rizomas jóvenes son blancos, tiernos y los más viejos adquieren una coloración marrón. Si hacemos un corte transversal, observaremos la epidermis, el córtex y una clara endodermis, donde está la mayor parte del sistema vascular. El meristemo apical del rizoma es recubierto por unas fibras que le protegen. Los rizomas crecen entre los 5-25 cm de profundidad, preferentemente; pero también se pueden desarrollar en terrenos más profundos, hasta alcanzar los 40-50 cm (Stoller, 1981). SISTEMA RADICULAR Las raíces adventicias se originan de los bulbos basales y de los tubérculos. El sistema radicular es complejo, formando una red tridimensional. La raíz es fibrosa. Figura 3: Corte transversal de un rizoma (Lorougnon, 1969). INTRODUCCIÓN 8 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. BULBO BASAL La hinchazón del rizoma en la superficie, origina lo que se conoce como bulbo basal. El bulbo basal está formado por una parte meristemática y está engrosado a modo de cormo o tuberbulbo vertical, de forma fusitorme a subglobuloso, de 8-10 mm de longitud por 4-7 mm de diámetro, rodeado por catafilos pardo rojizos más o menos disociados en fibras y por vainas foliares membranáceas de las hojas normales. En la parte inferior se forman las raíces y en la parte superior la planta. También genera rizomas. Fotografía 4: Detalle del bulbo basal de la juncia. TALLO El tallo aéreo o eje floral es trígono, es decir, con sección triangular, sin ramificaciones ni nudos y macizo. Es liso y mide de 20-50 cm x 1.5-4 mm de diámetro. Tiene un color verde brillante. (Recasens y Conesa, 2009). Figura 4.: Corte transversal de un tallo. INTRODUCCIÓN 9 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. HOJAS Las hojas son angostas, lisas, y su número varía de 3 a 5 por planta. Aparecen dispuestas en roseta basal, presentan yemas axilares solitarias, su vaina foliar mide de 3-12 cm de longitud y la lígula está reducida a un breve pliegue curvo formado por un pequeño engrosamiento. Las hojas en general son basales y dispuestas en forma trística (con un ángulo de separación de 120º entre ellas). El limbo foliar es similar al de las poáceas, pero la vaina está completamente cerrada, y entre la vaina y el limbo se presenta la lígula (Recasens y Conesa, 2009). Las hojas son de color verde oscuro, llegando a alcanzar los 20-50 cm de longitud en los mejores ambientes y 8 mm de anchura. El haz de la hoja tiene una capa de cutina sin estomas, mientras que el envés tiene una capa finísima de cutina, donde se encuentran los estomas. Pueden competir contra otras malas hierbas y cultivos, ya que tienen una alta eficacia fotosintética, desarrollándose mejor cuando las temperaturas son más elevadas. Las hojas iniciales son tiernas, pero la parte terminal de la hoja es muy afilada, dándole la capacidad para poder atravesar los plásticos que sirven de acolchado en cultivos hortícolas. Fotografía 5: Conjunto de hojas de la juncia. INFLORESCENCIA La flor es de color púrpura-café. La antera es simple o poco compuesta y el involucro consta de 3-9 brácteas filiformes. Las espiguillas están dispuestas en espigas, en un número que va de 5-15. El raquis de la espigas está torcido o doblado y mide de 4-13 mm de longitud. Las glumas están densamente imbricadas, decurrentes, elípticas, borde hialino angosto. Con unas inflorescencias características de color marrón rojizo. Las semillas en nuestra zona no son viables, por tanto no se reproducen sexualmente. Fotografía 6: Detalle de una inflorescencia. INTRODUCCIÓN 10 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 1.2.3 Distribución geográfica y cultivos a los que afecta El Cyperus rotundus es originario de Asia (Holm et al., 1991), y ha ido colonizando las diferentes partes de nuestro mundo, debido a que se han comercializado plantas en las que el cepellón contenía algún tubérculo. En zonas más próximas entre si, su dispersión fue simplemente por transporte de los tubérculos por canales y acequias. La erosión producida por la lluvia provoca arrastres de materiales, sumándose a su dispersión, el laboreo producido por los hombres, los animales… En España se encuentra en la zona del valle del Ebro, norte de España, y en la zona de Levante, afortunadamente sólo se reproduce en estos lugares por vía asexual (por tubérculos), pero en otros zonas como en los trópicos se reproduce, tanto sexual, como asexualmente, agravando el problema. La distribución se ve limitada por las temperaturas más frescas de los hemisferios, afectándole el frío. A continuación se muestra la imagen que refleja cuales son las zonas en las que nos encontramos la juncia: Figura 5: Distribución geográfica del Cyperus rotundus (Holm et al., 1991). En la siguiente tabla se muestran los cultivos afectados por esta planta (Tabla 1)Cultivo afectado País Hortícolas/Maíz/Frutales España Algodón EEUU Arroz y hortícolas India Maíz Centro de África Tabla 1: Cultivos y zonas afectadas por Cyperus rotundus. INTRODUCCIÓN 11 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Se puede observar que esta mala hierba está extendida por todo el planeta y afecta a todos los cultivos que necesitan de unas necesidades hídricas bastante importantes, como es el caso de la caña de azúcar, maíz, algodón, hortícolas,… 1.3 EXIGENCIAS EN CLIMA Y SUELO 1.3.1 Exigencias climáticas Cyperus rotundus es una planta propia de climatologías cálidas y que en nuestras latitudes desarrolla su ciclo normal entre la primavera y verano (Horowitz, 1965). Así pues la juncia (planta C4) necesita unas buenas condiciones meteorológicas (temperatura y luminosidad) para que se desarrolle y crezca favorablemente (Nisim et al., 2011): 1.3.1.1 Temperatura C. rotundus no soporta bien zonas frías con temperaturas bajas (Horowitz, 1972). La germinación se produce cuando la temperatura supera los 20ºC de temperatura (Horowitz, 1972). Los tubérculos enterrados presentan un alto porcentaje de supervivencia en el invierno (Wills, 1998), pero temperaturas por debajo de los -2ºC, provocan la muerte de los tubérculos de C. rotundus (Stoller, 1973). La mayoría de los tubérculos germinan a 30º a 35ºC, no germinado por encima de los 45ºC ni por debajo de los 10ºC (Tripathi, 1969; Holt y Orcutt, 1996). Las temperaturas óptimas de germinación de los tubérculos están entre (25 a 35ºC), germinando el 80-90 % de los tubérculos en 10-14 días (Nishimoto, 2001) alcanzando mayores germinaciones al acercarnos a los 35ºC. El frío o desecaciones del tubérculo pueden comprometer la viabilidad de éste, incluso pueden matarlo. En zonas frías y húmedas el crecimiento de la planta es lento, produce flores pequeñas y produce pocos tubérculos. Una estimulación remarcable de la germinación consiste en alternar temperaturas de 23ºC (7 horas) y después 31ºC (17 horas), así de esta forma, más del 80% de los tubérculos germinarán en 2 o 3 días. En otros estudios se han probado diferentes temperaturas para provocar la germinación del Cyperus rotundus, entre las que cabe destacar 0.5 h (pulso) a 35ºC y el resto a 20ºC. La brotación de los tubérculos se produce más rápidamente y completamente con alteración de temperaturas que con temperaturas constantes. Fluctuaciones de temperatura de 0-6ºC durante 12 horas al día; 30 minutos de exposición a unas temperaturas más elevadas, tienen el mismo efecto que un ciclo de 12 horas (Miles et al., 1996). Otros estudios realizados en Grecia han llegado a la conclusión de que la oscilación de temperaturas diariamente de 0-12ºC hace que los tubérculos germinen mejor, (sobre todo los tubérculos que se encuentran por encima de los 5 cm de profundidad) (Travlos et al., 2009). INTRODUCCIÓN 12 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Ya que los tubérculos que están cerca de la superficie sufren constantemente oscilaciones de temperatura más acentuadas, de lo que lo sufren los tubérculos que se encuentra a 15-20 cm de profundidad. Travlos et al. (2009) exponen que la solarización controlada en invierno hace que se pueda conseguir el rango de oscilación de temperatura esperada, pero siempre con cuidado de no alcanzar temperaturas altas que puedan afectar la viabilidad posterior del tubérculo. En numerosos experimentos se han puesto a germinar los tubérculos a temperatura constante o con alternancia de temperaturas, tal y como se muestra en la siguiente tabla resumen: TRATAMIENTO Tª y duración DIA Tª y duración NOCHE % de Brotación a los 10 días TRATAMIENTO 1 Nishimoto, 2001 12 Horas a 20ºC 12 Horas a 35ºC 93 TRATAMIENTO 2 Nishimoto, 2001 23.5 Horas a 20ºC 0.5 Horas a 35ºC 60 TRATAMIENTO 3 Nishimoto, 2001 12 Horas a 23ºC 12 Horas a 28ºC 45 TRATRAMIENTO 4 Kawabata y Nishimoto, 2003 21 Horas a 20ºC 3 Horas a 35ºC 70 TRATAMIENTO 5 Miles et al., 1996 12 Horas a 25ºC 12 Horas a 35ºC 100 TRATAMIENTO 6 Miles et al., 1996 12 Horas a 20ºC 12 Horas a 20ºC 40 Tabla 2: Resumen de los diferentes tratamientos aplicados a los tubérculos por diversos autores. Se observa que hay mejores resultados de germinación con la alternancia de temperaturas frente a aplicar una temperatura constante. Y cuanto mayor sea la duración del periodo de día a una mayor temperatura, mayor será el % de germinación. 1.3.1.2 Luminosidad El Cyperus rotundus es sensible al fotoperiodo. La duración del día es el principal factor para estimular la hinchazón de las yemas latentes presentes en el tubérculo, ya que con una mayor duración del día, habrá más temperatura y por tanto, brotarán los tubérculos. La tuberización se produce favorablemente en fotoperiodos cortos (6-10 horas) (Misra, 1970). Periodos de tiempo con días cortos, inducen la producción de flores y tubérculos, la floración y la producción de ácido salicílico; periodos de tiempo con días largos, provocan lo contrario, es decir, la brotación y crecimiento de los rizomas y la parte aérea de la juncia. INTRODUCCIÓN 13 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Así, la luz promueve la brotación de los tubérculos. El C. rotundus es sensible a la sombra que le provoca los cultivos de talla alta. Crece bien con elevada humedad, alta radiación solar y con temperaturas adecuadas. Se concluye que la luz es importante en el crecimiento de la juncia, debido a que una mayor intensidad de luz promueve la brotación, el número de hojas, una mayor masa seca de raíces y la formación de bulbos basares (Rodríguez y Lazo, 2008). Así, con 30 % de sombra, el número de tallos se redujo un 35%, 44%, y 53% a los 28, 42, 56 días (Etheredge et al., 2010). 1.3.2 Exigencias de suelo 1.3.2.1 Humedad del suelo Los tubérculos necesitan un nivel medio de humedad. Con un nivel muy bajo (<10%) o muy elevado (>60%) los tubérculos morirán por la anoxia radicular causada por el encharcamiento continuado del suelo, siendo el porcentaje de humedad óptimo para producirse la brotación, de 20-40%.. Con porcentajes de 50-60% los tubérculos están esperando a que las condiciones sean más favorables, entrando en estado de latencia, afectando a la respuesta de brotación (Nishimoto, 2001). En superficie, el tubérculo con un contenido de < 15% de humedad, muere por desecación y un tubérculo a pleno sol con 22% de humedad, sería suficiente para eliminarlo. Los tubérculos deben de tener un 85% de agua, y cuando se disminuye por debajo del 15%, éstos mueren (si se dejan al sol durante 7-14 días) (Nishimoto, 2001). 1.3.2.2. Textura del suelo Esta mala hierba está adaptada a todo tipo de suelos, desarrollándose mejor en suelos menos pesados. Los rizomas no son capaces de penetrarlos. Además no tolera los suelos salinos. 1.3.2.3 Disposición de los tubérculos en el perfil del suelo Varios autores Stoller, (1981); Horowitz, (1972); Holm et al. (1991) exponen que el 95% de los tubérculos se forman por encima de los 45 cm de profundidad, ya que una mayor profundidad del tubérculo, provoca un agotamiento de los tubérculos. Smith y Fick, (1937) afirman que en la mayoría de los suelos los tubérculos se encuentran en los 15-20 cm más superficiales en 80%. La germinación y el crecimiento de los brotes es más rápida, cuánto más cerca estén de la superficie. Por el contrario, al aumentar la profundidad en el suelo, la supervivencia del tubérculo se ve favorecida (Stoller, 1981). INTRODUCCIÓN 14 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. En zonas sin cultivar y en condiciones de no laboreo, la juncia se ha encontrado más cercana a la superficie del suelo, a unos 7 cm (Rao, 1968). Si ya se ha producido un laboreo previo, los tubérculos se encuentran en una zona más profunda del terreno. También la climatología compromete la disposición de los tubérculos en el terreno, ya que en nuestra zona, con inviernos fríos, los tubérculos del C. rotundus se encuentran más profundos y así, son menos susceptibles a las heladas que producirían la muerte del tubérculo o las insolaciones o altas temperaturas de verano que comprometerían la viabilidad final de la juncia. Los tubérculos que se desarrollan en climas más templados crecen más cercanos a la superficie, todo lo contrario ocurre para climas más fríos. (Stoller, 1981). 1.3.2.4 Sustancias químicas que afectan la brotación Palmer y Porter (1959) expusieron la posibilidad de que la latencia de los tubérculos en el suelo fuera debida a una falta de aireación, y por tanto, de oxígeno. Ellos observaron que la nascencia de las yemas del tubérculo se producían con altos niveles de oxígeno y bajos niveles de CO2; por el contrario, las mínimas cantidades de oxígeno y CO2 provocaban la inhibición de la brotación del tubérculo. Berger en (1966) buscó inhibidores de crecimiento que podrían ser la causa de la latencia del tubérculo. Encontró que el mayor compuesto activo es el ácido salicílico, que podía ser extraído de las hojas. También se encontraron inhibidores como son los compuestos fenólicos, eugenol y ácido abscísico (Jangaard et al., 1971). Como potenciadores de la germinación nos encontramos a las N-6- benziladenina o citoquinas. La benzilamina (BA) estimula la germinación de las yemas de los tubérculos en dormancia. INTRODUCCIÓN 21 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 2.- Desarrollo vegetativo Varias semanas después de la emergencia de las raíces primarias, los rizomas secundarios crecen horizontalmente desde el bulbo basal. En las primeras etapas de crecimiento se observan unos segundos bulbos basales. El efecto del fotoperiodo en el C. rotundus se ve afectado en la producción de bulbos basales o de tubérculos, al igual que ocurre en C. esculentus. 3.- Tuberización La tuberización empieza transcurridos aproximadamente 17 días después de la emergencia de las raíces (Hammerton, 1975), pero la latencia de los tubérculos no se consigue hasta pasada las 8 semanas, coincidiendo con la formación de las flores (Hauser, 1962). A las 6 semanas todavía no se han formado los tubérculos; a las 7 semanas empiezan a aparecer las primeras flores y a las 8 semanas se empiezan a formar algún tubérculo. Los tubérculos son formados por los rizomas o cerca de plantas jóvenes que provienen de un tubérculo original. Aún en este tiempo no hay cadenas de tubérculos. Estos se distribuyen de forma radial tanto en las capas superiores de tierra, como en las profundidades de ésta (Horowitz, 1972). Fotografía 7: Tuberización de la juncia. A las 10 semanas aún se ven los tubérculos sueltos y alguno raramente conectado, son tubérculos maduros y tienen unos colores marrones. Las cadenas de tubérculos se encuentran a partir de los 3.5-4.5 meses después de la germinación de la planta madre. INTRODUCCIÓN 22 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Fotoperiodos cortos inducen la floración, la producción de tubérculos y la producción de ácido salicílico; largos periodos, lo contrario. El proceso de tuberización puede ser por una respuesta al exceso de carbohidratos, sustancias reguladoras de crecimiento, fotoperiodo y temperatura. 4.- Floración La floración se produce en el tallo floral macizo el cual, sostiene a la inflorescencia. Cabe remarcar que en nuestra zona la floración del Cyperus no es importante desde el punto de vista biológico, ya que no produce semillas viables. Fotografía 8: Floración del Cyperus rotundus. INTRODUCCIÓN 23 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 1.6.-EL CULTIVO DE TOMATE DE INDUSTRIA El tomate de industria es uno de los pocos cultivos hortícolas extensivos en importancia que ha evolucionado de una manera extraordinaria durante los últimos años en España, pasando a ser uno de los más preparados y desarrollados técnicamente. La dificultad de disponer de mano de obra y los costes que se derivan, han hecho tecnificar las labores más costosas, como son la instalación del cultivo y la recolección, así como la mejora de los sistemas de producción como son la utilización de acolchados de plástico, mejora del material vegetal y de las técnicas agronómicas. La producción mundial de tomate para industria se situó en torno a los 37 millones de toneladas en el año 2010, según Tomate News. Según Macua et al., (2011) España es la segunda productora de tomate de industria en Europa con una producción total de 2,3 miles de toneladas. Esa producción se reparte de forma desigual por el territorio, correspondiendo el 73% a Extremadura, el 13,5% a Andalucía, un 10,1% a Valle del Ebro. Figura 11: Frutos de tomates de industria. 1.7.- MÉTODOS DE CONTROL Podemos luchar contra la mala hierba con los siguientes métodos de control: A. Control Cultural C. rotundus no se desarrolla bien bajo la sombra o en competencia con otras plantas, por lo cual, los cultivos de crecimiento inicial rápido, compiten ventajosamente debido al sombreamiento que provocan al Cyperus. Para favorecer el sombreo de la juncia cabe tener en cuenta las siguientes consideraciones: - Tener variedades mejoradas que se instauren bien y pronto en el terreno y puedan crecer rápidamente desde el principio. - Una buena preparación del terreno que facilite la implantación del cultivo. - Densidad óptima de siembra. - Distancia recomendada entre surcos y entre plantas. - Nivel apropiado de fertilización. - Una rotación adecuada de los cultivos y el control oportuno de plagas y enfermedades para favorecer el cultivo y debilitar a la juncia. INTRODUCCIÓN 24 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. - Otra posibilidad de control es la sembrar cultivos de la familia de las Brassicaceae, ya que producen glucosinolatos que pueden perjudicar a la juncia. No obstante, esta técnica sólo es efectiva con densidades bajas de tubérculos ya que con altas densidades (50- 100 tubérculos/m2), el tratamiento no es efectivo (Bangarwa et al., 2011). También es recomendable realizar labores profundas para romper los rizomas y liberar los tubérculos para provocar su desecado ya que están muy próximos a la superficie del terreno (Zaragoza et al., 1994). Otra técnica cultural que se ha aplicado con éxito es el inundado de la parcela, ya que esta mala hierba no soporta condiciones de anoxia, se degrada su pared celular y muere el tubérculo y por tanto se produce la eliminación de la mala hierba. No obstante, el uso reiterado del uso de inundaciones en campos de arroz, ha hecho que apareciesen ecotipos resistentes a esas condiciones de encharcamiento. Los tubérculos que se encuentran en zonas profundas del suelo tienen unos tamaños más grandes, en los que acumulan una mayor cantidad de hidratos de carbono (reservas), pudiendo aprovechar los tubérculos esas reservas de hidratos en condiciones de anoxia, manteniéndose en concentraciones estables la ADH (alcohol deshidrogenasa). En zonas que normalmente no están inundadas las reservas de los hidratos de carbono descienden rápidamente. Además la actividad de la lactato hidrogenasa es baja en esas condiciones de inundación, evitando la acidosis celular y por tanto la putrefacción y muerte del tubérculo (Fuentes et al., 2010). A pesar de que en zonas que frecuentemente se inundan han aparecido ecotipos resistentes a la inundación, en general, los Cyperus son sensibles a las condiciones de anoxia producida por la inundación, producen la muerte de la juncia. Es importante evitar usar reiteradamente el uso de esta técnica como control de esta mala hierba. Se ha citado otro método de control consistente en aportar residuos de otros vegetales como por ejemplo Sorghum, Brassicas spp., girasol incorporados en cantidades de 12 t ha-1 ya que crean un efecto alelopático que impide que C. rotundus pueda germinar (Matloob et al., 2010). B. Control Mecánico Existe un conjunto de técnicas de control mecánico muy eficaces para el control de la juncia: - En ausencia de cultivo se puede utilizar el cultivador durante la estación seca, combinado con el uso de herbicidas para controlar las plantas emergidas. Durigan (2000) consiguió usando 2 aplicaciones de glifosato un descenso del 99% de los brotes de la juncia). INTRODUCCIÓN 25 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. También se puede utilizar el arado de vertedera que provocará un volteo de la tierra y por tanto, los tubérculos profundos se encontrarán en la superficie y en días soleados secarán al tubérculo, además de que los tubérculos sufran heladas en el invierno por estar el tubérculo cerca de la superficie. - El uso de cultivador es útil debido a que rompen las cadenas de los tubérculos que se encuentran a 15-30 cm y estimulan la brotación de los tubérculos. - En presencia del cultivo, el Cyperus debe eliminarse en los primeros estadios, para eliminar competencias con el cultivo. Si se cortan los brotes cada 2 semanas se pueden reducir la producción de tubérculos en un 60%, y cortes semanalmente provocan el control del C. rotundus (Nyahoza, 1973). - En un cultivo en línea como el tomate de industria se puede emplear la escarda mecánica, por ejemplo con aperos que poseen cepillos. En las parcelas donde se aplicó el cepillo de eje horizontal se obtuvieron rendimientos comparables a los del acolchado plástico (Cirujeda et al., 2007). - De forma manual. Fotografía 9: Cepillo de eje horizontal. INTRODUCCIÓN 26 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. C. Control Físico - La Piroescarda: engloba diferentes métodos físicos que utilizan altas y bajas temperaturas o incluso campos eléctricos (Ascard, 1995). La piroescarda no debe confundirse con el fuego, ya que ésta, no quema las plantas, sino que las calienta rápidamente, produciendo la ruptura de las membranas celulares y consigue una deshidratación de las células y por consiguiente, de los tejidos de crecimiento, originando la muerte de la planta o su debilitamiento (Ascard, 1995). La efectividad de la piroescarda está condicionada por factores biológicos como pueden ser las características morfológicas que tiene la planta tratada, el estado de crecimiento, el tamaño de la planta, la densidad de planta, etc. Otros factores ambientales que influyen: son la humedad de las hojas, la superficie del suelo, el viento y la presencia de materiales secos inflamables. El coste de la piroescarda es generalmente mayor que el coste de los métodos químicos, principalmente por el alto coste de adquisición de la maquinaria y la baja capacidad de rendimiento en el campo. Es importante controlar la velocidad de tratamiento, para obtener un buen control de las malas hierbas. En los ensayos realizados por Cirujeda et al., (2007) en Montañana, la piroescarda necesitó hasta tres aplicaciones para controlar especies como la juncia. - Biosolarización: el uso de acolchados transparentes hace que la temperatura sea mayor en esa zona, alcanzándose los 40ºC a unos 10 cm de profundidad (Johnson, 2007), provocando que los tubérculos se puedan desecar (Bangarwa et al., 2009). La combinación de biosolarización con riego por inundación ha hecho que el número de tubérculos disminuyese (López Cosme et al., 1993). Travlos et al. (2009) enuncian que la solarización de tierras infestadas por C. rotundus provoca que la germinación de estos tubérculos sea más rápida. - Acolchados: es una manera de colocar barreras físicas para evitar que la planta se desarrolle, fructifique y evitar las pérdidas de rendimiento. El acolchado es una técnica de semiforzado que consiste en cubrir total o parcialmente el terreno de cultivo con una lámina de plástico u otros materiales alternativos como la cobertura vegetal de plantas vivas, trozos de partículas orgánicas e inorgánicas. Estos materiales van a tener una función de barrera, bien evitando que la luz no llegue a las semillas que están latentes en el suelo, o por simple barrera física impidiendo su emergencia, como ocurre en el caso de C. rotundus (Moreno et al., 2006). Según Zaragoza (1994) estas son las ventajas e inconvenientes de las cubiertas inertes, orgánicas o inorgánicas: INTRODUCCIÓN 27 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012.  Beneficios: Controlan las malas hierbas.  Disminuyen la necesidad de escarda mecánica o química.  Aumentan el desarrollo de las raíces superficiales.  Conservan la estructura del suelo.  Evitan la compactación del suelo.  Reducen la evaporación del suelo y del agua.  Disminuyen la erosión del suelo.  Aíslan térmicamente el suelo.  Desventajas:  Gastos de instalación y mantenimiento.  Mayor riesgo de heladas.  Mayor incidencia de algunas plagas (hongos, caracoles, roedores).  Posibles encharcamientos.  No se excluye de utilizar otras técnicas para controlar la juncia.  Limitaciones particulares de algunos materiales como el plástico retirada y reciclado.  La mayor fragilidad del acolchado de papel durante su colocación. La aplicación de glifosato a las parcelas que no tenían acolchado, provocó una reduciendo el nº de plantas en un 60% (López Cosme et al., 1993). 1. ACOLCHADOS CON PLÁSTICOS (polietileno) Una de las alternativas a los herbicidas y que los horticultores de España llevan empleando desde hace años, es el uso de cubiertas plásticas con polietileno negro. El PE es el acolchado más usado en la producción de vegetales (Coolong, 2010). Como es bien sabido, el uso de acolchado de polietileno conlleva una serie de ventajas técnicoambientales. Entre otras cabe destacar (Moreno et al., 2006): - Se mantiene la humedad del suelo al disminuir la evaporación, con lo que además de economizar un bien tan escaso como es el agua, facilita que las raíces de las plantas encuentren la humedad suficiente a poca profundidad. - A su vez, debido a la formación de esta humedad superficial, se reduce el lavado de elementos fertilizantes. - Se mejoran las condiciones térmicas del sistema radicular de la planta, incrementando la temperatura del suelo durante el día, mientras que por la noche, al dificultar la salida de radiación infrarroja de onda larga de la superficie terrestre, retiene parte del calor, produciéndose una amortiguación en sus fluctuaciones, lo que confiere precocidad al cultivo. - Al ser el acolchado negro, evita que la mala hierba tenga la luz solar necesaria. - Aumenta el rendimiento al controlar las malas hierbas. - Mejora la calidad de los productos al evitarse el contacto de estos con el terreno. INTRODUCCIÓN 28 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Uno de los principales inconvenientes de esta técnica es que no controla la juncia ya que perfora el plástico (Bangarwa et al., 2011), otras especies aprovechan pequeñas fisuras para crecer como es el caso de Convolvulus arvensis. La colocación y posterior retirada del plástico, provoca un alto coste energético y financiero (Coolong, 2010). Otro inconveniente del uso del plástico de polietileno es que en años muy calurosos puede perjudicar a los cultivos debido al excesivo calentamiento del suelo (Macua et al., 2005). Pero probablemente el problema de generación de desechos sea uno de los mayores inconvenientes. En la normativa de Producción Integrada es obligatorio eliminar los residuos de plástico del campo. La dificultad en el manejo de los residuos de cubiertas plásticas en el campo comienza por su retirada, actividad lenta y laboriosa, ya que el PE se rompe con gran facilidad tras la cosecha mecánica del tomate. Si bien diferentes investigadores y casas comerciales han desarrollado maquinaria especializada para retirar estos residuos del campo. Lo más común es adaptar otros aperos (rastrillos, cultivadores,…). Webster (2005) estudió los tubérculos de la juncia bajo acolchados transparentes de polietileno con 25 micras de espesor (mayor espesor que el que se utiliza habitualmente como acolchado de hortícolas en España) y en un testigo .El crecimiento de tallos y tubérculos en el PE fue similar al testigo. El PE transparente redujo la biomasa de los tubérculos, pero en el control de la emergencia de tallos no se vieron diferencias significativas. C. esculentus es obstaculizado por el acolchado y controla su emergencia pero C. rotundus atraviesa el PE (Webster, 2005). 2. PLÁSTICOS BIODEGRADABLES Los acolchados con polímeros biodegradables están constituidos por polímeros naturales como el almidón. Los microrganismos rompen las largas cadenas y causan su degradación en CO2 y agua (Quezada et al., 2000). Los plásticos biodegradables intentan dar soluciones a dos problemáticas de fondo que conlleva el uso de acolchado de polietileno: - Acabar con un problema de residuos y contaminación - Ahorrar en el consumo de recursos fósiles no renovables. Los polímeros biodegradables con un mayor potencial son aquellos que provienen de recursos renovables, concretamente del propio sector agrícola: almidón de distintos orígenes, fibras vegetales, aceites vegetales, etc., siendo el más utilizado el almidón. Los plásticos biodegradables tienen la ventaja de que se puede utilizar para su instalación la misma maquinaria que la utilizada para los plásticos de polietileno. El principal problema para la utilización de los plásticos biodegradables es el coste actual de los materiales comercializados actualmente en el mercado, ya que suponen un gasto para el agricultor de 3 a 4 veces del acolchado convencional, lo que está limitando su empleo (Macua et al., 2005). Además, la juncia atraviesa los plásticos biodegradables incluso más que el PE (Anzalone et al., 2010). INTRODUCCIÓN 29 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 3. PLÁSTICOS FOTODEGRADABLES Los plásticos fotodegradables son similares al PE pero incluyen en su formulación algunos compuestos como el CO o vinil cetona que son inyectados a intervalos en la cadena del polímero, lo que hace que la degradación sea más rápida y el polietileno se rompa en cadenas más cortas (Quezada et al., 2000). Los plásticos fotodegradables se descomponen por acción de la luz solar, pero por su composición podrían aportar metales pesados al suelo y, además se desconoce con exactitud el tiempo que tardan en degradarse, por lo que en ocasiones su rotura se puede producir en un plazo distinto al deseado (Moreno et al., 2006). 4. ACOLCHADOS DE PAPEL El papel es una alternativa interesante al uso de plásticos como cubiertas de suelo, ya que es biodegradable y porque controla C. rotundus. Probablemente una de las mayores limitaciones para el uso de este material sea el manejo de la maquinaria durante su colocación, ya que se rompe con facilidad, aunque la instalación mecánica es factible si bien hay que adaptar la acolchadora. Otra desventaja puede ser la durabilidad del mismo en condiciones de campo, debido a que la humedad y el sol pueden acelerar su degradación. También el coste del material es superior al del PE. 5. ACOLCHADO ORGÁNICO (RESTOS VEGETALES) Estos materiales son utilizados en cultivos hortícolas ecológicos, ya que parte de los componentes pasan al suelo a formar parte del humus cuando se degradan (Guiberteau y Labrador, 1992). Su principal inconveniente es que es caro de repartir por toda la fila del cultivo y en condiciones atmosféricas adversas puede ser arrastrado por el viento. Aplicando 15 toneladas por hectárea de acolchado de sorgo fue posible controlar la emergencia de C. rotundus (Mahmood y Cheema, 2004). También Anzalone et al., (2010) encontraron una eficacia de control de esta especie aplicando 10t/ha de paja de cebada, arroz y maíz. 6. OTROS ACOLCHADOS En el mercado existen acolchados plásticos que contiene Telone C35 (63.4% 1,3-dicloropropeno, 34.7% cloropicrina, 1.9%ingredientes inertes) que controla malas hierbas e incluso nematodos y además poseen mayores espesores que los utilizados habitualmente en la horticultura para impedir la penetración de la juncia, además estos, tienen otras características como la de dejar atravesar la luz infrarroja impidiendo que otras longitudes de onda atraviesen el acolchado, comprometiendo la capacidad fotosintética de la juncia. La luz roja o infrarroja hace que el ápice de la hoja cambie y sea más blanda impidiendo atravesar el plástico. El polietileno de color metalizado controla la mayor cantidad de malas hierbas además de aumentar el rendimiento de tomate (Thomas et al., 2009). Patterson en (1998) demostró que la falta de penetración de C. rotundus a través de acolchado plástico de color no se debe a solarización, sino más bien debido a la naturaleza selectiva de la longitud de onda la película de plástico. INTRODUCCIÓN 30 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. También en el mercado existen acolchados polimerizados con aceite vegetal recubierto con coberturas de papel que controlan también a la juncia (Shogren y Rousseau, 2005). D. Control químico Según numerosos estudios se ha podido llegar a la conclusión de que muchas plantas de C. rotundus tienen la capacidad de atravesar cubiertas plásticas opacas que otras plantas no pueden atravesar, por eso es conveniente, usar otro tipo de lucha, por ejemplo el control químico, en este caso, el problema es que hay muy pocas sustancias activas que destruyan al Cyperus y no al cultivo (Bangarwa et al., 2009.); estas sustancias y el grado de sensibilidad de la juncia se reflejan en la siguiente tabla3: Materia activa Sensibilidad Quizalofop-p-etil Sensible Fluazifop-p-butil Sensible Benfuresato Sensible Glifosato Sensible Glufosinato Medianamente sensible Rimsulfuron Medianamente sensible Sulcotriona Sensible Tabla 3: Sensibilidad de la juncia a algunos herbicidas. En preemergencia no existe ningún herbicida registrado para el control de C. rotundus (Blum et al, 2000). Aplicaciones de S-metalocloro en preemergencia están permitidas, pero no para la juncia sino para el control de C. esculentus (Anonymous, 2004). El metalocloro en preemergencia dio un mal resultado en el control del Cyperus en vegetales. El Halosulfuron aplicado en post-emergencia controlaba el C. rotundus (Grichar et al., 2003) y la sulfentrazona, redujeron la viabilidad de los tubérculos en una media de 50-55% (Blum et al., 2000).Otros autores como Rahnavard et al., (2010) afirman que pueden alcanzar reducciones de hasta un 85% en el número de tallos de juncia con tratamientos con sulfentrazona. Los herbicidas de contacto pueden ser útiles para reducir la población de Cyperus, pero no logran erradicarla. Aplicaciones de herbicidas sistémicos como el glifosato antes de las heladas (otoño), una vez cosechado el tomate controlan la población de la juncia, ya que en esa época el C. rotundus moviliza reservas que van a los tubérculos y en esas reservas está la sustancia activa (Nuez, 1995). Por tanto se puede decir que el glifosato es efectivo para el control de la juncia. Así pues, se puede utilizar glifosato, pero para que los resultados sean correctos se necesita al menos 24 horas de tiempo seco después de la aplicación para que no haya lavados y pueda ser eficiente el uso del glifosato (Kogan, 2000). El uso de herbicidas poco selectivos para el cultivo, hace que se encuentren frecuentemente problemas de fitotoxicidad. Respecto a los factores que afectan al medio ambiente, se tiene especial preocupación por la contaminación de las aguas subterráneas y superficiales, dado que muchas de las áreas de producción hortícola están cercanas a lugares con la capa freática muy superficial a llanuras fluviales y a ríos, aumentando la superficie de agricultura ecológica (Zaragoza y Cirujeda, 2005). MATERIAL Y MÉTODOS 37 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Detrás de cada una de las electroválvulas se colocó un contador. El primer día se regaron todos los tratamientos durante 12 horas para mejorar la implantación del cultivo. El resto del tiempo de duración del ensayo se decidieron los tiempos de riego en función de las lecturas de las sondas ECH2O y de los datos de evapotranspiración de referencia suministrados por la página web de la oficina del regante del gobierno de Aragón (http://servicios.aragon.es/oresa/) y la Kc del cultivo. A pesar de los orificios realizados en la base de las cubetas se produjeron encharcamientos posiblemente debidos a que la porosidad de las cubetas disminuyó considerablemente a consecuencia de que se cribó la tierra. Para evitarlo, se precintaron los emisores con cinta aislante para regar las cubetas de forma controlada. La tabla 4 muestra los detalles de las dosis de riego: ETO mensual (mm ) ETO diaria (mm) Dosis de riego (litros) por cubeta Junio 183 6,1 0.2 Julio 203 6,5 0.4 Agosto 175,4 5,7 0.7 Septiembre 126,8 4,2 0.5 Tabla 4: Evapotranspiraciones y dosis de riego diaria en Montañana (Zaragoza) en el ciclo del tomate 2011. Se controló semanalmente la población de Helicoverpa armigera L (foto 12); se colocó una trampa cedida por el Centro de Protección Vegetal. Consta de cápsulas de una feromona que atrae a los machos y de una pastilla de insecticida en el recipiente (AVP). También se hizo un seguimiento de Tuta absoluta Meyrick con una trampa delta. Fotografía 12: Trampa de Heliocoverpa armígera. MATERIAL Y MÉTODOS 38 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 3.4. DESARROLLLO DEL ENSAYO 3.4.1 Descripción de las labores 3.4.1.1 Labores de preparación Primero se realizó una labor de subsolado a mediados de abril, se aplicó el abonado de fondo de 30 t/ha de estiércol, ya que previamente se había incorporado un abono en verde, de la colza que se había cultivado en la parcela en el invierno, posteriormente se dio un pase de con el cultivador a finales de abril. 3.4.1.2 Formación de las mesas En la semana de la plantación se conformaron las mesas. Se realizó de forma mecánica utilizando una conformadora de mesas de talleres Gadea (Tauste, Zaragoza). Las mesas tenían unas dimensiones de 0.7 m de anchura por 20 m de longitud. Fotografía 13: Formación de las mesas. 3.4.1.3 Colocación de las cubetas en las mesas Se sembraron los 59 tubérculos en cada cubeta (es un número raro, ya que al hacer los grupos no tenía más tubérculos) (5 grandes (>1.5g), 18 medianos (1.5-0.5g) y 36 pequeños (<0.5g), a una profundidad de 8 cm. Los tubérculos se recogieron de campos del CITA los últimos días del mes de mayo, y de la maceta de Cyperus rotundus del jardín botánico. MATERIAL Y MÉTODOS 39 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Se conservaron a temperatura ambiente (30ºC) durante 3 días antes de proceder a enterrarlos en las cubetas, las cuales se colocaron a nivel del suelo, según la fotografía 14. Fotografía 14 Colocación de las cubetas en el ensayo de campo. 3.4.1.4 Colocación de los diferentes acolchados La colocación de los acolchados se efectuó de forma mecánica adaptando la acolchadora para cada material. Fotografía 15: Colocación del acolchado de polietileno. MATERIAL Y MÉTODOS 40 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Fotografía 16: Colocación del papel Mimgreen®. 3.4.1.5 Trasplante de la planta de tomate El trasplante se realizó manualmente el 3 de junio, con trasplantadora tipo “picaraza”. La plantación se realizó a 1.5 m de centro a centro de mesa y 0.2 m entre plantas, lo que nos da una densidad de 33000 plantas/ha al haber una única línea de tomate por mesa. Fotografía 17: Detalle de la picaraza Fotografía 18: Plantación del tomate de industria. 3.4.1.6 Aplicación de abonado En las labores preparatorias a la plantación de tomate se realizó un abonado en verde (enterramiento de veza) y de fondo con estiércol, a razón de 30 t/ha. El resto del abonado se aplicó mediante fertirrigación con un abono con fórmula 4 kg/ha N-P-K: 10/15/30. Siendo el abono utilizado durante todo el ciclo del tomate. MATERIAL Y MÉTODOS 41 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 3.5 PARÁMETROS DETERMINADOS En las cubetas y en las líneas con los diferentes tratamientos, se determinaron los siguientes parámetros: 3.5.1. Conteo de malas hierbas  Líneas de cultivo Para conocer la eficacia de control de cada tratamiento, se realizaron 3 conteos de malas hierbas en cada línea a los 21, 42 y 63 días después del tratamiento (DDT). En cada una se ha valorado la cobertura del suelo por las malas hierbas (evaluación visual, dada la cantidad de cobertura en tanto por ciento) y se ha realizado el conteo de las misma separando por especies. Adicionalmente a los 63 DDT se pesaron en fresco en una báscula con una precisión de 10 mg y un peso máximo de medida de 1200 g. Se secaron en estufa a 60ºC hasta que se desecaron completamente, pesándose de nuevo en la báscula obteniendo el peso seco; todo ello se realizó para evaluar la biomasa de las mismas. No se evaluaron las malas hierbas que aparecieron en las calles, ya que se mantuvieron limpias con labores mecánicas (uso del cultivador y herbicida). Los conteos de las distintas especies de malas hierbas se han realizado con un rectángulo metálico de 0.2 m2encima de las mesas de cultivo, en 4 puntos de muestreo marcados. También se ha valorado en esa superficie la cobertura del suelo por malas hierbas. Fotografía 19: Conteo de malas hierbas con el rectángulo de 0.2 m2.  Cubetas Para conocer la eficacia de control de cada tratamiento, se realizaron los conteos de cada cubeta a los 21, 42 y 63 DDT. En cada una se ha realizado el conteo de malas hierbas separando por especies. MATERIAL Y MÉTODOS 42 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 3.5.2. Determinación de la degradación de los diferentes acolchados en las filas Para describir la degradación de los materiales en campo en función del tiempo, se usó una escala visual facilitada por (Martín-Closas y Pelacho, 2004), una escala numérica de 1 a 9, en la cual se valoran 2 características del acolchado (tabla 5): Realizándose una observación por repetición. 1.- Degradación Zona Externa: la valoración mediante escala numérica de 1 a 9. El valor 1 se refiere al material completamente degradado, mientras que el 9 se refiere a film intacto. 2.- Degradación Zona Enterrada: el valor de 1, significa que el material está completamente degradado y el 9, que está totalmente intacto. Característica a valorar Peor valoración Valoración intermedia Mejor valoración Degradación Zona Externa 1,2,3 4,5,6 7,8,9 Degradación Zona Enterrada 1,2,3 4,5,6 7,8,9 Tabla 5: Escala visual para determinar la degradación de los diferentes acolchados 3.5.3. Evolución de los tubérculos de Cyperus rotundus en las cubetas Se quiso conocer el número de tubérculos después de finalizar el ciclo (fin de septiembre) para conocer la respuesta que habían tenido los tubérculos bajo las condiciones del ensayo. Para ello, se sacaron las cubetas del campo, se puso a secar la tierra, se cribó y se separaron los tubérculos de C. rotundus. Éstos fueron pesados y clasificados por las mismas categorías de pesos utilizadas al inicio del ensayo cuando se enterraron los tubérculos. MATERIAL Y MÉTODOS 43 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. ENSAYO 2: Ensayo en macetas con acolchados biodegradables para el control de C. rotundus L. 3.0 INTRODUCCIÓN Se repitió el ensayo del Cyperus de campo (parcela de San Bruno), en condiciones de macetas situadas en el jardín botánico de malas hierbas del CITA. 3.1 LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA DEL ENSAYO El ensayo se situó en el jardín botánico de malas hierbas perteneciente al CITA (Montañana, Zaragoza), cuyo polígono es el 17 y la parcela 27. Las coordenadas son 41º 43´23.02´´ de latitud Norte y 0º 48´30.07´´ de longitud Oeste. La parcela se sitúa a una altura de 218 s.n.m. 3.2. CARACTERIZACIÓN DEL MEDIO FÍSICO 3.2.1. Caracterización meteorológica Para la caracterización meteorológica de la zona de ensayo, se han considerado los meses del cultivo del tomate. Los datos han sido recogidos de la estación Meteorológica de Montañana facilitados por la oficina del regante para el año del ensayo (2011). 3.3 DESCRIPCIÓN DEL ENSAYO El diseño experimental (figura 14) constó de los mismos 5 tratamientos realizados en el ensayo de campo repetidos en 3 bloques al azar, con un orden determinado por sorteo, mediante el uso del programa informático RANDOM.ORG. Los tratamientos fueron los siguientes: 1.- Testigo sin desherbar. 2.- Acolchado con polietileno negro de 15 micras. 3.- Acolchado con plástico negro biodegradable (Mater-Bi®) de 15 micras. 4.- Papel con papel negro Mimgreen® de 85 g/m2. 5.- Papel delgado Smurfit® de 50 g/m2. MATERIAL Y MÉTODOS 44 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Figura 14: Diseño de la colocación de macetas del ensayo 2. Fotografía 20: Vista general del ensayo de macetas (ensayo 2). Las dimensiones de las macetas fueron de 45 cm de diámetro mayor, 35 cm de diámetro inferior y 32 cm de altura, por tanto de un volumen de 38.4 litros y la superficie de la maceta fue de 0.15 m2. Las macetas se rellenaron con tierra previamente solarizada para asegurarnos la ausencia de tubérculos viables y de otras malas hierbas. Posteriormente se procedió a sembrar 17 tubérculos en cada una de las 15 macetas (5 macetas por 3 repeticiones). MATERIAL Y MÉTODOS 45 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 3.4. DESARROLLLO DEL EXPERIMENTO 3.4.1 Descripción de las labores 3.4.1.1 Relleno de las macetas La parte inferior de las macetas se llenaron con una capa de 4 cm de grava de 2 cm de diámetro para que drenasen con facilidad. A continuación se llenaron con tierra solarizada mezclada conjuntamente con turba en proporción 1:2. Se colocaron las macetas en una orientación adecuada, evitando sombreamientos. 3.4.1.2 Siembra de los tubérculos En cada maceta se sembraron 17 tubérculos: 2 grandes (>1.5g,) 4 medianos (0.5-1.5g), 2 pequeños (<0.5g) en la parte superior de la maceta (0-8cm) y 1 grande, 5 medianos y 3 pequeños (en la parte inferior de la maceta (8 cm a 20 cm). Fotografía 21: Tubérculos de Cyperus rotundus antes de ser sembrados en la maceta. 3.4.1.3 Colocación de los diferentes acolchados La colocación de los acolchados se efectuó de forma manual. Se recortó el material en forma de círculo, con la medida del diámetro de la boca de la maceta y se sujetó con piedras en los bordes de las macetas para evitar que el viento lo levantase y tratando de tensar los materiales lo máximo posible. MATERIAL Y MÉTODOS 46 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 3.4.1.4 Trasplante de la planta de tomate y colocación de los tutores El trasplante se realizó manualmente el 17 de junio, se trasplantó una planta de tomate por maceta con trasplantadora tipo “picaraza” igual que la empleada en el ensayo de campo. El híbrido de tomate empleado fue Perfectpeel®, el mismo utilizado para el ensayo de campo. Debido a las rachas fuertes de cierzo, se decidió poner un tutor por planta y realizar varios atados a las plantas de tomate, para que evitar que el viento pudiera partir las plantas de tomate. 3.4.1.5 Aplicación de abonado Se procedió a realizar los respectivos aportes de abonado, con la fórmula N-P-K: 15/10/15. El abono utilizado en el crecimiento del tomate fue Hakaphos© verde 15- 10-15, utilizando posteriormente del cuajado de los frutos, un abono Hakaphos© naranja 15-5-30. Según fuentes consultadas: Nuez et al. (1999), Rodriguez et al. (1997) se determinó que las necesidades de nutrientes en el tomate fuesen las siguientes: -N  350 kg/ha - P  150 kg/ha -K  500 kg/ha Para ello se abonó a razón de 0.6 g de abono Hakaphos© verde por maceta durante 9 semanas. Y posteriormente para el cuajado de tomate se abonó con 0.5 g de abono Hakaphos© naranja por maceta durante 5 semanas. MATERIAL Y MÉTODOS 53 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 3.2.1.3 Tratamientos de conservación. Se realizaron 4 tratamientos diferentes de conservación: 1. En una maceta a unos 15 cm de profundidad  10 saquitos de mallas con 20 tubérculos por saquito (1 por maceta). Fotografía 28: Saquito con los tubérculos previamente al enterramiento de este. 2. En el almacén a temperatura ambiente, evitando la exposición a la luz con papel de aluminio.  10 botes. ). Fotografía 29: Botes cubiertos con papel de aluminio para evitar la luz. En oscuridad, 3. A 4ºC con gel de sílice  8 botes. 4. A 4ºC sin gel de sílice  20 botes. MATERIAL Y MÉTODOS 54 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Estos tratamientos se efectuaron para intentar romper la latencia del tubérculo, para que al ponerlos en condiciones favorables para su brotación, ellos emitieran los rizomas y determinar cual era el mejor tratamiento para conservar los tubérculos durante un periodo de tiempo una vez desenterrados de la tierra. 3.2.1.4 Observación de los tubérculos en los diferentes botes Durante la primera fase de almacenamiento, aproximadamente cada semana, se observaron los tubérculos presentes en el interior de los botes, para asegurarnos que no se desarrollara ningún hongo o podredumbre que pudiera afectar a la posterior viabilidad de los tubérculos. 3.2.1.5. Determinación del número de tubérculos que han brotado bajo unas condiciones conocidas Para estudiar la respuesta que tuvieron los tubérculos a la brotación, se tomó en cada una de las extracciones, 5 tubérculos de cada tamaño provenientes de las macetas del testigo o en del Mater Bi® y que se habían conservado en diferentes condiciones, se lavaron, se desinfectaron con lejía al 3%, aclarándose 2 veces con agua destilada. Se colocaron los tubérculos de Cyperus en contacto con papel de filtro previamente humedecido con agua destilada, en placas Petri. Una vez colocados se precintaron con Parafilm® para que en el interior siembre hubiera una humedad constante del 100 %. Fotografía 30: Materiales utilizados en la desinfección. Se llevaron a la cámara y se pusieron a germinar en una cámara de germinación (35ºC 12 horas con luz y 20ºC 12 horas en oscuridad.). Cada tanda de tubérculos que se pusieron a brotar se realizó cada mes, obteniéndose 2 extracciones el 17 de febrero y el 16 de marzo, dejándolos brotar hasta que no se observaron diferencias en varias observaciones posteriores (unos 20-30 días). MATERIAL Y MÉTODOS 55 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 3.6 TRATAMIENTO ESTADÍSTICO DE LOS DATOS Los datos recogidos durante el desarrollo del ensayo se han procesado con el programa Excel y GraphPad Prism, con el cual se realizaron las tablas y gráficos. Para realizar el tratamiento estadístico de los datos, se ha utilizado el programa SPSS, con el cual se ha comprobado si los datos se distribuyen de forma normal con el test de normalidad de Kolmogorov-Smirnov. En el caso afirmativo se ha comprobado si cumplen el criterio de homogeneidad de varianza, mediante el test de Levene. Si los datos cumplen también este criterio, se realizó el análisis de varianza (ANOVA). En el caso de que no se cumplieron, se tuvieron en cuenta las recomendaciones de transformación. El análisis de varianza (ANOVA) sirve para saber si hay diferencias significativas entre los diferentes tratamientos. Si la P obtenida es significativa (P<0.05), se realizó una comparación pareada mediante el test Bonferroni para obtener la significación entre los diferentes tratamientos. Esta metodología se aplicó a los 3 ensayos: ensayo de campo en San Bruno, ensayo con las con las macetas y conservación y germinación de los tubérculos una vez desenterrados. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 56 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 4.-RESULTADOS Y DISCUSIÓN ENSAYO 1: Ensayo de campo con acolchados biodegradables para el control del Cyperus rotundus L. A continuación se presentan los resultados generales del ensayo: En este ensayo se pretendía disponer de datos generales de las juncias emergidas en las filas de tomate y del ensayo específico con las cubetas. Desafortunadamente, en estas últimas no emergió ningún individuo de Cyperus, debido al encharcamiento producido por el mal drenaje de las cubetas. Por ello, no se han podido sacar conclusiones de este ensayo. Los únicos resultados obtenidos se refieren al número de tubérculos encontrados en cada cubeta a finales de ciclo (Figura 15). 4.1.-EVOLUCIÓN DE LOS TUBÉRCULOS DE CYPERUS ROTUNDUS EN LAS CUBETAS. No ha habido emergencia ni germinación de los tubérculos que se pusieron en las cubetas. En la figura 15 se muestra la evolución que ha habido del número de tubérculos que se habían sembrado inicialmente (59) en cada maceta. Figura 15: Número de tubérculos iniciales y finales de la juncia en las cubetas y el porcentaje de pérdida. Las barras de error muestran ± error estándar. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 57 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Se encontraron 18 tubérculos de media por maceta, frente a los 59 tubérculos iniciales. Palmer y Porter (1959) expusieron la posibilidad de que la muerte y el pudrimiento de los tubérculos en el suelo era debida a una falta de aireación, una falta de oxígeno. Zaragoza et al. (1994) concluyeron que la juncia toleraba muy mal los suelos encharcados. Los tubérculos de las cubetas sufrieron encharcamiento, y posiblemente esa reducción del número de tubérculos al final del ciclo, fuera debido al encharcamiento y la no brotación posterior en la cámara de germinación; por tanto se puede concluir que de los 59 tubérculos, 41 se pudrieron, desintegrándose y de los 18 que se han podido recuperar, ninguno ha conseguido brotar en condiciones óptimas, debido a que tal vez estos estuvieran muertos por el encharcamiento o la desecación extrema que poseían y no por estar en estado de latencia. 4.2.-CONTEO DE MALAS HIERBAS EN EL ENSAYO DE CAMPO En las filas del ensayo se contaron las diferentes especies de malas hierbas a los 21, 42 y 63 días después del trasplante (DDT), obteniendo los diferentes resultados según muestran las figuras 16-18: Figura 16: Número de individuos de las distintas especies de malas hierbas en función del acolchado a los 21 días después del trasplante. Las barras de error muestran ± error estándar. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 58 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Figura 17: Número de individuos de las distintas especies de malas hierbas en función del acolchado a los 42 días después del trasplante. Las barras de error muestran ± error estándar. Figura 18: Número de individuos de las distintas especies de malas hierbas en función del acolchado a los 63 días después del trasplante. Las barras de error muestran ± error estándar. Si observamos los gráficos, se aprecia, como era de esperar, que el tratamiento con mayor número de malas hierbas por m2 ha sido el testigo, en las 3 fechas muestreadas mientras que todos los acolchados controlaron satisfactoriamente las malas hierbas, aunque no al 100%. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 59 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Las malas hierbas predominantes en el ensayo fueron las dicotiledóneas anuales, dentro de las cuales dominaron Amaranthus retroflexus L., Portulaca oleracea L. y Chenopodium album L. Fotografía 31: Amaranthus retroflexus L. Fotografía 32: Portulaca oleracea L. En cuanto a la juncia, fue bien controlada en general, aunque los acolchados que peor la controlaron fueron Mater Bi® y algo mejor el PE (figura 18), ya que el C. rotundus debido a su ápice puntiagudo (Holm et al., 1991) tiene la capacidad de atravesar el acolchado. Los materiales que mejor controlaron el crecimiento de la juncia fueron los 2 papeles. Estos resultados concuerdan con los ensayos realizados por Cirujeda et al. (2010b). Los resultados (figuras 16-18) mostraron, que todos los papeles controlaron de forma eficaz C. rotundus con una eficacia comprendida entre el 77 y el 100%, respecto al testigo o control, mientras que el PE y, en mayor medida, el plástico biodegradable fueron perforados por esta especie y la controlaron peor. La juncia tiene la capacidad de poder atravesar el plástico con el espesor usado en agricultura, pero no de atravesar la pared de celulosa que proporciona el papel, observándose abultamientos del acolchado de papel, provocados por tallos de juncia cloróticos que crecen por debajo del material del acolchado y que no logran atravesarlo. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 60 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. La biomasa de malas hierbas a los 63 DDT fue la siguiente, tal como muestra la figura 19: Figura 19: Gramos de biomasa por planta de malas hierbas del ensayo general a los 63 DDT. Distintas letras indican diferencias significativas dentro de cada material de acolchado según la separación de medias mediante el test de Bonferroni (p<0.05). Se observa que el testigo fue el tratamiento con mayor peso de biomasa, debido a que al no tener ninguna barrera física que impidiera el crecimiento de esta, provocó que en testigo hubiese diferencias significativas de la biomasa con respecto a los otros tratamientos. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 61 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 4.2.1.-Comparativa visual del control del Cyperus rotundus bajo diferentes acolchados. Fotografía 33: Testigo. Fotografía 34: Acolchado con papel abultado por tallos C. rotundus que no han logrado perforarlo. Se puede observar que el acolchado de papel controló bien la juncia impidiendo su emergencia, produciéndose tallos cloróticos hasta el punto de que se secasen, impidiendo que la planta se desarrollara, emitiera inflorescencia. El plástico, en cambio, fue atravesado por la juncia. Fotografía 35: Acolchado con Polietileno. Fotografía 36: Acolchado con Mater Bi®. En las fotografías anteriores se puede observar como la juncia ha atravesado el PE y Mater-Bi®. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 62 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 4.3.-DETERMINACIÓN DEL GRADO DE DEGRADACIÓN DE LOS ACOLCHADOS DEL ENSAYO DE CAMPO En cuanto a la degradación externa del material, el acolchado de PE permaneció intacto durante todo el ciclo del ensayo (Figura 20), Martín-Closas y Pelacho, (2004) y Moreno et al. (2006) obtuvieron resultados similares. Los acolchados que menos se degradaron después del PE fueron los papeles. Figura 20: Degradación externa de los materiales de acolchado según la escala utilizada por Martín-Closas Pelacho (2004). 9: material intacto, 0: material descompuesto. Las barras de error muestran ± error estándar. El Mater Bi® tuvo el mayor porcentaje de degradación, coincidiendo con la etapa final del ciclo de tomate, produciéndose fisuras en las que la juncia aprovechó para emerger aunque aguantó bien hasta los 63 DDT, lo que concuerda con lo expuesto por Moreno et al. (2006). En cuanto degradación de la parte enterrada de los diferentes materiales en función del tiempo, se observa en el gráfico 21, que los papeles a partir de los 15 DDT, iniciaron la degradación la zona enterrada que estaba en contacto permanente con la humedad del terreno. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 69 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Fotografía 41: Detalle del crecimiento de los tallos de la juncia por el hueco formado entre el acolchado y la pared de la maceta. Se puede observar (figura 25) que los diferentes acolchados de papel controlan mejor a la juncia que el plástico biodegradable Mater-Bi® y testigo, al igual que en otros trabajos por Cirujeda et al. (2008). Sin embargo, no se produjeron perforaciones en el acolchado de PE en ninguna de las 3 repeticiones, debido a que los tubérculos no brotaron, desconociéndose su causa. En otros trabajos se ha comprobado que los acolchados que mejor controlaron a la juncia fueron los papeles, seguido del polietileno, y después del plástico biodegradable, coincidiendo con trabajos Macua et al. (2005). RESULTADOS Y DISCUSIÓN 70 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 4.4.-COMPARATIVA VISUAL DEL CONTROL DEL CYPERUS ROTUNDUS BAJO DIFERENTES ACOLCHADOS. Estas fotografías muestran el control de C. rotundus que realiza los diferentes acolchados. Fotografías 42 y 43: Acolchados de papel. Izquierda: papel Mimgreen®, derecha: papel Smurfit®. En la fotografía de la derecha se observa como el C. rotundus ha intentado atravesar el papel y no ha podido, formando un abultamiento y estiramiento del acolchado de papel, tal y como se ha observado también en el ensayo de campo. Fotografías 44 y 45: Izquierda: Acolchado biodegradable plástico Mater Bi®, derecha: PE. Como se observa en las fotografías el plástico biodegradable Mater-Bi® no controló eficazmente la emergencia y el posterior crecimiento de la juncia, siendo atravesado fácilmente, coincidiendo con Cirujeda et al. (2010a); Magnani et al. (2005). RESULTADOS Y DISCUSIÓN 71 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Fotografías 46 y 47: Testigo sin acolchado. En las macetas testigo se puede observar que el Cyperus se desarrolló sin ningún problema, debido a que no tenía ninguna barrera física que frenara su crecimiento. Debido a la alta competencia existente entre el Cyperus y el tomate, este último se desarrolló mucho menos. 4.5.- ESTUDIO DE LA BIOMASA DE LA PARTE AÉREA Y SUBTERRÁNEA DEL CYPERUS ROTUNDUS.Y DE LOS TUBÉRCULOS PRODUCIDOS. 4.5.1.- Biomasa de tubérculos. En la figura 26 se muestran los datos de la biomasa de los tubérculos sembrados al inicio del ensayo y los encontrados en septiembre después de concluir el ensayo. Figura 26: Comparación del peso de tubérculos a los 110 DDT frente a los que se pusieron inicialmente. Distintas letras indican diferencias significativas dentro de cada material de acolchado según la separación de medias mediante el test de Bonferroni (p<0.05). RESULTADOS Y DISCUSIÓN 72 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. El mayor peso de tubérculos se encontró en el testigo sin acolchar, seguido de Mater-Bi®, Smurfit®, Mimgreen® y PE. Es el mismo orden que con el número de tallos. En el testigo se encontraron 20 veces el peso inicial de tubérculos de juncia, en el caso del Mater-Bi®, se encontró 6 veces el peso inicial, para el caso de Smurfit® y Mimgreen®, 4 y 3 veces respectivamente. A pesar de que C. rotundus fue capaz de atravesar el Mater-Bi®, su tasa de reproducción fue menor a la del testigo, por lo que el uso del Mater-Bi® al menos consiguió rebajar dicha tasa. No hay diferencias significativas en el peso inicial de los tubérculos ya que se seleccionaron para que inicialmente tuvieran el mismo el peso y partieran con las mismas condiciones en el ensayo. En cuanto al peso final de los tubérculos sí que se observaron diferencias significativas, concretamente entre el testigo y los diferentes materiales, ya que el Cyperus al no ser controlado por algún tipo de material pudo desarrollarse, hacer crecer sus tallos y por tanto favorecer el proceso de tuberización propio de esta planta, según se exponía en el trabajo de Stoller y Sweet (1987), no habiendo diferencias significativas entre el resto de los materiales. La figura 27 muestra la proporción del peso inicial de tubérculos frente al peso final para cada tipo de tratamiento a los 110 DDT. Figura 27: Proporción del peso inicial frente al peso final de los tubérculos de la juncia. Las barras de error muestran ± error estándar. Se observa que el mayor peso de tubérculos se ha producido en el testigo, seguido del Mater-Bi®, y a continuación el Smurfit®, en cuanto al tamaño, la mayor proporción en peso se ha observado en pequeños, y medianos, exceptuando en Mater-Bi® que la mayor proporción en peso de tubérculos se ha encontrado en los grandes. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 73 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 4.5.2.- Número de tubérculos. La figura 28 muestra el número de tubérculos que se plantaron inicialmente (3 grandes de >1.5g, 9 medianos de 0.5-1.5g y 5 pequeños de <0.5), y el número final que se encontraron a los 110 DDT. Figura 28: Número de tubérculos al inicio y a los 110 DDT. Distintas letras indican diferencias significativas dentro de cada material de acolchado según la separación de medias mediante el test de Bonferroni (p<0.05). En la figura 29 se muestra el número de tubérculos que se han encontrado a los 110 DDT en función de la profundidad para cada uno de los diferentes tratamientos partiendo inicialmente de 3 tubérculos grandes (>1.5g), 9 medianos (1.5-0.5g) y 5 pequeños (<0.5cm). Figura 29: Número de tubérculos de Cyperus rotundus en función de la profundidad a los 110 DDT. Distintas letras indican diferencias significativas dentro de cada intervalo de profundidad según la separación de medias mediante el test de Bonferroni (p<0.05). RESULTADOS Y DISCUSIÓN 74 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. El número total de tubérculos fue significativamente mayor (p<0.05) en el testigo, seguido del Mater-Bi®, Smurfit®, Mimgreen® y PE, existiendo una relación directa con el número de tallos que se han desarrollado en cada maceta (figura 28). En cuanto a los intervalos de profundidad (figura 29), en los tratamientos de testigo, Mater-Bi® y Smurfit® se han encontrado más tubérculos en 8-21 cm que en 0-8 cm. Esto coincide con numerosos trabajos (Smith y Fick, 1937), (Horowitz, 1972), (Holm et al., 1991). Otro factor que favorece el mayor número de tubérculos es que los rizomas en la etapa de tuberización, tienen geocentrismo positivo (Stoller y Sweet, 1987), por tanto produjeron tubérculos a profundidades mayores de las que se pusieron inicialmente al inicio del ensayo. La juncia produce mayor cantidad de tubérculos a altas profundidades, para perpetuar la presencia de la planta, produciéndose una alta infestación de tubérculos, ya que las técnicas de labranza impiden desenterrarlos y que se desequen o mueran de frío en invierno a bajas temperaturas según se exponen en otros trabajos (Nishimoto, 2001). En la variable nº tubérculos a 0-8 cm de la superficie del suelo, se han, observado que había diferencias significativas (p<0.05) entre el testigo y el resto de materiales. En el caso de la variable nº de tubérculos de 8 a 21 también se han observado que presentan diferencias significativas entre el testigo y el resto de acolchados. En Mimgreen® se han encontrado tantos en 0-8 cm como en el intervalo 8-21 cm debido a que no hubo una gran tuberización de tubérculos y ello favoreció a que no se incrementara el número de tubérculos a profundidades más elevadas; en cuanto al PE todos los tubérculos se encontraron a una profundidad de 0-8 cm debido a que ningún tubérculo brotó y originó ningún rizoma que diese tallo o en la etapa de tuberización. Cabe reseñar que el número de tubérculos producidos en todos los acolchados a una profundidad mayor, es más elevada que si se tiene en cuenta el número de tubérculos cerca de la superficie, por tanto encontrarse tubérculos a profundidades de 8-21 cm indica que la planta a desarrollado la etapa de tuberización; esto concuerda con Anzalone (2008). RESULTADOS Y DISCUSIÓN 75 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. En la figura 30 se observa la proporción del número inicial frente al final de tubérculos de juncia para cada tipo de material a los 110 DDT. Figura 30: Proporción del número inicial frente al final de tubérculos de la juncia. Las barras de error muestran ± error estándar. Se observa en esta figura, al igual que en la 27, que el mayor número de tubérculos se produce en el testigo, seguido del Mater-Bi®, y posteriormente Smurfit®. En cuanto al tamaño, se observa que el mayor número de tubérculos producidos son de tamaño pequeño (<0.5g). 4.5.3.- Biomasa parte aérea de la juncia. La siguiente figura muestra la biomasa de la parte aérea de la juncia emergida a través de los acolchados a los 110 DDT. Figura 31: Biomasa de la parte aérea de la juncia emergida a través de los acolchados a los 110 DDT. Distintas letras indican diferencias significativas dentro de cada material de acolchado según la separación de medias mediante el test de Bonferroni (p<0.05). RESULTADOS Y DISCUSIÓN 76 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Contrariamente a lo esperado, la mayor cantidad de biomasa se observó en el Mater-Bi®, probablemente este fenómeno fuera debido a la competencia intraespecífica de la juncia en el tratamiento del testigo, ya que a la hora de recoger las plantas para calcular la biomasa, se observó que un número de tallos y hojas que estaban secos, en cambio en el Mater-Bi®, al haber un número menor de superficie foliar, las hojas y el tallo permanecían verdes y turgentes, conteniendo una mayor cantidad de biomasa. La figura 32 muestra el peso unitario de los tubérculos para los tres grupos de tamaño (grandes >5 cm, medianos 2-5cm y pequeños). Figura 32: Peso unitario de los tubérculos encontrados. Se observa en la figura 32 como el peso unitario de los tubérculos se mantiene similar para todos los tratamientos pero tiende a ser mayor para los papeles y Mater- Bi® siendo el menor el testigo, por tanto se puede concluir que en el proceso de tuberización, se han obtenido un alto número de tubérculos con un peso unitario bajo. Se observa que en el testigo el Cyperus se ha desarrollado, ha crecido y ha sido capaz de producir nuevos tubérculos. La mala hierba al desarrollarse, ha sido capaz de realizar la fotosíntesis almacenando asimilados, produciendo nuevos tubérculos. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 77 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 4.5.4.-Relaciones entre parámetros En la figura 33 se muestra la regresión entre el número de tallos emergidos y los tubérculos producidos. Figura 33: Relación entre el nº de tallos y su tuberización. Tal y como era de esperar, se encontró una regresión positiva entre la producción de los tallos y de tubérculos siguiendo una proporcionalidad directa. Esto significa que cuantos más tallos se desarrollen vegetativamente, mayor será el número de tubérculos que se van a producir, según se expone en trabajos que explican el ciclo de la juncia (Stoller y Sweet, 1987). La planta gracias a los tallos fotosintéticamente activos, está produciendo asimilados. Éstos se acumulan en los nuevos tubérculos que en un futuro cuando las condiciones sean favorables brotarán y se desarrollaran generando nuevos individuos de juncia. En la figura 34 se muestra la correlación entre el número de tubérculos producidos y el peso de la parte aérea de la juncia. Figura 34: Biomasa de la parte aérea de juncia en función del nº de tubérculos. y = 0,1923x + 1,1765 R² = 0,9832 0 10 20 30 40 50 60 70 050 100 150 200 250 300 350 Nº tallos Nº tubérculos producidos y = -0,0025x2 + 0,9917x - 10,641 R² = 0,9752 0 20 40 60 80 100 120 0 100 200 300 400 Biomasa parte aérea juncia en gramos Nº de tubérculos producidos RESULTADOS Y DISCUSIÓN 78 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Los datos se ajustaron a una curva de polinomio de grado 2, ya que la R2 era cercana al valor 1, descartándose otras estimaciones como por ejemplo la de logaritmo neperiano con R2 menor. Se ha observado un ajuste de tipo parabólico, en la que se observa un máximo en torno a 200 tubérculos y 85 gramos de biomasa de la parte aérea de la juncia. Se observa que al aumentar el número de tubérculos de juncia provoca que la biomasa de la parte aérea de la juncia sea mayor, hasta llegar a un punto en el que el número el elevado de tubérculos provoca la competencia directa con los tallos de la misma planta del Cyperus provocando que la biomasa de la juncia decrezca. 4.6.-ESTUDIO DE LA BIOMASA Y PRODUCCIÓN DE TOMATES Y SU RELACIÓN CON LA JUNCIA. En la figura 35 se muestra el número y peso de los frutos de tomate en función de los diferentes tratamientos. Figura 35: Nº de tomates y peso de estos por planta en función de los diferentes acolchados a los 110 DDT. Las barras de error muestran ± error estándar. Se observa que el Mimgreen® es el tratamiento en la que se ha obtenido un mayor número de frutos de tomate y con un tamaño mayor, posiblemente este hecho sea debido a que ha sido el mejor acolchado que ha controlado a la mala hierba, y por tanto, esta no ha afectado a la planta de tomate. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 85 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Además se observó que en la cámara de brotación, los tubérculos tenían geotropismo negativo debido a que los tallos levantaban la tapa de las placas Petri, creciendo con un alto vigor y con hojas no cloróticas (fotografía 48), en cuanto a la estufa fue lo contrario, no poseyendo geotropismo negativo, sin tanto vigor, tal como refleja la fotografía 49, en la que se observa la diferencia existente entre los tubérculos en la cámara de brotación y la estufa. Fotografía 48: Tallo levantado la tapa de la placa de Petri en las condiciones de la cámara de germinación. Fotografía 49: Comparativa de los diferentes tubérculos puestos a brotar en la cámara (placas del fondo) y en la estufa (las de delante). No obstante, a los 25 días después de iniciar los ensayos, los porcentajes fueron los mismos independientemente del origen de los tubérculos. Se optó por elegir la cámara de germinación. En la tabla 2, se muestran mejores porcentajes de brotación con variación de temperatura, que a temperatura constante; según Miles et al. (1996), a 25ºC durante 12 horas y 35ºC durante 12 horas, se conseguían porcentajes de germinación del 100% a los 10 días. Cámara Estufa RESULTADOS Y DISCUSIÓN 86 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Cabe observar que los tubérculos del tratamiento de Smurfit®, tardaron más en brotar, ya que los tubérculos pudieron sufrir algún daño, o tener menos reservas, no ocurriendo en el caso del testigo, en el que se desenterraron una mayor cantidad (alta tuberización) y estos tenían mayores reservas para que se favoreciera la velocidad de brotación. Después del primer ensayo previo, se decidió repetir con más tubérculos separando esta vez por tamaños. Ensayo B: Tubérculos de diferentes tamaños En las figuras 44 y 45 se muestra el porcentaje de germinación de los tubérculos obtenidos en la cámara de germinación provenientes de diferentes tratamientos, tamaños de tubérculos y de distintas profundidades (abajo  más de 8 cm de profundidad, arriba menos de 8 cm de profundidad). Figura 44: Porcentaje de brotación de los tubérculos provenientes de los diferentes tratamientos del ensayo 2 obtenido en la cámara. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 87 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Figura 45: Porcentaje de germinación de los tubérculos provenientes de los diferentes tratamientos del ensayo 2 obtenidos en la estufa En las figuras 44 y 45 se observa que tanto en la cámara de germinación como en la estufa, la brotación se inicia a los 5 días después del inicio del ensayo, la cual osciló entre 40 y 100%, encontrándose repuntes de brotación en el periodo de tiempo de 5 a 15 días. Tanto en la estufa como en la cámara no se han obtenido nuevas brotaciones a partir de los 21 días después de lacolocación de los tubérculos en el día 0. La brotación de los tubérculos se realiza con mayor rapidez en los de tamaño pequeño, que en los de tamaño mediano, alcanzándose en el trascurso del tiempo el mismo número de tubérculos que han brotado. En este segundo ensayo se han observado, mayores porcentajes en la cámara de germinación que en la estufa. Los tubérculos que tuvieron una alta tasa de germinación fueron los tubérculos de tamaño pequeño en la maceta con el papel Smurfit® y de Mater Bi®, destacando sobre el resto. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 88 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012.  Tubérculos viejos frente a nuevos En la siguiente figura se muestra el porcentaje de brotación en la cámara de germinación de los tubérculos que se han producido en este último ciclo de la planta y de los tubérculos que se habían sembrado para los ensayos y que no brotaron. Figura 46: Porcentaje de germinación de los tubérculos viejos y nuevos. Se puede observar que algunos de los tubérculos que se habían puesto al inicio del ensayo (viejos), al ponerlos a germinar, no emitieron ningún tallo, en cambio los tubérculos nuevos puestos a germinar provenientes de la última tuberización de la juncia producida este último otoño, sí que lo hicieron. Posiblemente, los tubérculos que no han germinado han dejado de ser viables, ya que las oscilaciones de temperatura y luz deberían haber roto su latencia según Kawabata y Nishimoto. (2003). Los tubérculos de las cubetas que estuvieron encharcadas del ensayo 1, no han conseguido brotar, una vez conseguidas las condiciones óptimas en la cámara de germinación, dejando de ser viables (lo mismo que ha pasado con los tubérculos originados en otros años). RESULTADOS Y DISCUSIÓN 89 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Las condiciones elegidas para estudiar la brotación de los tubérculos bajo diferentes formas de almacenamiento han sido las siguientes: 1.-Se ha elegido la cámara de germinación con un fotoperiodo de 12 horas de luz a 35ºC y 12 horas en oscuridad a 20ºC frente a la estufa, aunque el Tinytag®, mostró que el rango de temperaturas (figura 47) había sido inferior a lo establecido inicialmente, estando la temperatura media de la cámara durante este ensayo a 24.8ºC y obteniéndose un máximo de 34.3ºC. (32-33ºC durante el día y 18ºC durante la noche); No había problemas de corte de luz., además de que la juncia su crecimiento y brotación se ve favorecida por fotoperiodos positivos, no teniendo esos fotoperiodos en la estufa. Figura 47: Evolución de las temperaturas de la cámara de germinación a lo largo del tiempo. 2.-Se han elegido los tubérculos que se produjeron en el año pasado, descartando los tubérculos que se habían producido en otros años, debido a que las yemas de estos últimos, no se hincharon y por tanto no se desarrollaron los tallos del C. rotundus. 3.-Se eligió los tubérculos del tratamiento: del testigo y del Mater-Bi® y Smurfit® debido a que estos fueron los que mayor número de tubérculos se produjeron al final del ciclo de la juncia en otoño. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 90 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. ENSAYO PRINCIPAL 4.1.- DETERMINACIÓN DEL NÚMERO DE TUBÉRCULOS QUE HAN BROTADO BAJO UNAS CONDICIONES DE ALMACENAMIENTO CONOCIDAS. Una vez determinadas las condiciones en las que se va a estudiar la brotación de los tubérculos almacenados en diferentes condiciones, se eligió un número conocido de tubérculos de diferentes calibres (grandes 1.5g, medianos1.5-0.5g, pequeños<0.5g), procedentes de 3 las condiciones de almacenamiento diferentes (cámara a 4ºC en ausencia de luz, almacén a temperatura ambiente en ausencia de luz y en las macetas del jardín), donde se han guardado desde que se desenterraron en el mes de septiembre. Se extrajeron tubérculos a los 5 y 6 meses después de su almacenamiento. Las Figuras 48 y 49 muestran los porcentajes de brotación de los tubérculos enterrados en macetas en el jardín extraídos a los 5 y 6 meses. Figuras 48 y 49: Porcentaje de tubérculos que han germinado, guardados en el jardín a Tª ambiente después de 5 y después de 6 meses. Se observó un repunte en la brotación a los 5 a 10 días, obteniéndose porcentajes cercanos 85% para la mayoría de los tubérculos, exceptuando los medianos del testigo en la primera extracción, que no superaron el 50%. Sorprendentemente, hubo mayores porcentajes de brotación a los 6 meses de almacenamiento que a los 5 meses, esto puede ser debido a que en la segunda extracción muchos tubérculos estaban empezando a germinar en esas condiciones naturales. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 91 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. Figuras 50 y 51: Porcentaje de tubérculos que han germinado, almacenados en el almacén a Tª ambiente, en ausencia de luz después de 5 y después de 6 meses. Los tubérculos que antes germinan son los pequeños, seguido de los medianos y por último los tubérculos grandes. Se observaron los tubérculos extraídos a los 6 meses de almacenamiento en el almacén con temperatura ambiente y en oscuridad, y puestos a brotar, aparecieron hongos por todo el tubérculo, impidiendo su brotación. A continuación se presentan los porcentajes de germinación obtenidos de los tubérculos almacenados a 4ºC en ausencia de luz. Figuras 52 y 53: Porcentaje de tubérculos que han germinado, guardados a 4ºC en ausencia de luz después de 5 y después de 6 meses. Los tubérculos que más tardaron en brotar fueron los tubérculos procedentes del material Smurfit®, alcanzándose el máximo a los 10 días en la primera extracción y a los 15 días en la segunda extracción. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 92 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. A pesar de ello, los tubérculos almacenados a 4ºC en ausencia de luz han alcanzado el máximo porcentaje de brotación después de 5 y 6 meses independientemente del origen de los tubérculos. En las siguientes figuras, se muestra el porcentaje de brotación de los tubérculos bajo oscilaciones de temperaturas o a temperatura constante, esta última llevada acabo por el grupo de investigadores Kawabata y Nishimoto. (2003). Figuras 54 y 55: Izquierda: Porcentaje de tubérculos que han germinado a temperatura constante de 20ºC (Kawabata et al., 2003) Derecha: Porcentaje de tubérculos que han germinado con oscilación de temperatura de 20ºC 12 horas y 35ºC 12 horas. A temperaturas constantes de 20ºC a los 4 días se observan los primeros tubérculos que habían brotado, alcanzándose a los 24 días una media del 45% Kawabata y Nishimoto. (2003). En nuestro caso con una oscilación de temperaturas de 20ºC durante 12 horas y las restantes a 35ºC, se han conseguido en la mayoría de los casos, porcentajes de germinación del 100% (figura 54), o del 20% en el peor caso a los 20 días (figura 51), por tanto se puede decir que el tratamiento de oscilación de temperaturas favorece el porcentaje de brotación de los tubérculos, coincidiendo con Miles et al. (1996), Nishimoto, (2001), Kawabata y Nishimoto. (2003), Travlos et al. (2009). RESULTADOS Y DISCUSIÓN 93 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. A continuación en siguientes figuras, que muestran el porcentaje de brotación de los tubérculos con una duración de 12 horas a 35ºC. Figura 56 y 57: Izquierda: Porcentaje de tubérculos germinados en 7 días a 35ºC con las diferentes duraciones en un mismo día Kawabata y Nishimoto. (2003). Derecha: porcentaje de tubérculos con una alternativa de temperatura de 35ºC durante 12 horas, frente a los 20ºC durante 12 horas. La alternancia de temperaturas de 20/35ºC ha provocado que el porcentaje de tubérculos que han brotado, coincida con los ensayos realizados por Kawabata y Nishimoto. (2003). Además de la oscilación de temperatura, colocar los tubérculos a una temperatura mayor en la cámara de germinación, provoca que el porcentaje de brotación sea mayor, así para la combinación de temperaturas de 23/28ºC se obtiene 45%, y de 25/35ºC con un 93% (tabla 2). CONCLUSIONES 94 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. 5.-CONCLUSIONES ENSAYO 1 Ensayo de campo con acolchados biodegradables para el control del Cyperus rotundus L. 1. No ha habido emergencia ni brotación de los tubérculos de juncia que se pusieron en las cubetas, debido al encharcamiento, provocando que de los 59 tubérculos iniciales, sólo se hayan podido encontrar 18, el resto se han podrido. 2. En el resto del ensayo se ha observado que el mayor número de malas hierbas por m2 y de biomasa se ha encontrado en el testigo, mientras que todos los acolchados controlaron satisfactoriamente las malas hierbas. 3. El acolchado que peor ha controlado a la juncia ha sido el Mater Bi® con una eficacia eficacia de 92% y los que mejor la han controlado han sido los 2 papeles (97%). 4. La juncia no pudo atravesar el papel, pero brotó debajo del acolchado emitiendo tallos cloróticos, por tanto se vieron abultamientos bajo los materiales de papel. 5. El material de acolchado en el que más se degradó la zona externa fue el Mater Bi®, observándose daños a los 63 días después del tratamiento (DDT), siguiéndole en la degradación el papel Smurfit®, el papel Mimgreen® y siendo el PE el material menos degradado. 6. El material de acolchado en el que más se degradó la zona enterrada, fue el papel Smurfit® observándose daños a los 15 DDT, siguiéndole en la degradación el papel Mimgreen®. Esto es debido a que los papeles se degradan estando en contacto directo con la humedad del suelo. Le siguió Mater Bi®, y siendo el PE el material menos degradado. BIBLIOGRAFÍA 101 Autor: Víctor Barriendo Olivito ABRIL 2012. QUEZADA MR, MUNGUIA J, DE LA ROSA-IBARRA M., SÁNCHEZ-VALDEZ S., RODRIGUEZ JG. 2000. Comportamiento de películas plásticas fotodegradables para acolchado de suelo en la producción de tomate. ϘYTON 68, 11-20. RAHNAVARD A., ZOHEIR Y. A., RAHBARI A., SADEGHI S. 2010. Effect of different herbicides on control of purple nutsedge (Cyperus rotundus L.) Pak. J. Weed Sci. Res. 16(1): 57-66. RAO J. 1968. Studies on the development of tubers in nutgrass and their starch content at different soil depths. Madras Agricultural Journal 55(1):19-23. RECASENS J., CONESA J.A. 2009. Malas hierbas en plántula: guía de identificación. Ed Universitat de Lleida. 454 pp. RODRÍGUEZ N., LAZO, J. V. 2008. Effect of light intensity on growth of purple nutsedge (Cyperus rotundus L.). 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