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Abstract

Vivimos la amenaza constante de nuestras propias actuaciones sobre el medio ambiente y las posibles repercusiones de las mismas sobre la salud de las poblaciones. Por ello el objetivo de este estudio es conocer la distribución de plaguicidas en aguas superficiales en los ríos de la cuenca del Ebro, en que zonas y en que meses son mayores sus concentraciones y cuales son sus efectos sobre la salud humana. Un plaguicida es una substancia o mezcla de substancias destinadas a prevenir, destruir o controlar cualquier plaga. Estos productos se pueden obtener a partir de sustancias naturales, o se pueden desarrollar por síntesis en laboratorios. Debido a la cantidad de familias se pueden encontrar diversas clasificaciones. Dentro de los pesticidas químicos se hallan pesticidas de interés toxicológico que se corresponden con, los pesticidas organoclorados y los organofosforados. Los organoclorados son sustancias liposolubles resistentes a la degradación biológica y química, se bioacumulan y se biomagnifican a través de la cadena alimentaria, aumentando así el posible riesgo para la salud humana, atraviesan la barrera hematoencefálica y se distinguen principalmente por su neurotoxicidad. La toxicidad de los organofosforados se produce por la inhibición irreversible de la acetilcolinesterasa y la secundaria acumulación de acetilcolina, neurotransmisor responsable del impulso nervioso. El marco legal dónde apoyarse a la hora de controlar el vertido de dichas sustancias es el Real Decreto 60/2011, sobre normas de calidad ambiental en el ámbito de políticas de aguas. El presente estudio es un estudio retrospectivo de datos donde la variable dependiente se corresponde con concentración de plaguicidas medida en ng/L y las variables independientes son, plaguicida, estación de muestreo, fecha de muestreo y punto de muestreo urbano-rural. En él se lleva a cabo una revisión bibliográfica a través de las principales bases de datos y se realiza un análisis estadístico descriptivo e inferencial con los datos obtenidos de la Red de Control de Plaguicidas 2010 de la Confederación Hidrográfica del Ebro. A través de este estudio se confirma que son las zonas de mayor impacto agrícola y el mes de junio donde y cuando mayores concentraciones totales de plaguicidas se registran. Se concluye que es la terbutilazina el plaguicida que mayores concentraciones totales y puntuales registra, siendo esto especialmente llamativo en el Barranco de la Violada en la Pardina en el mes de Julio. Se detecta que el plaguicida clorpirifós en el mes de Julio en la población de Zaidín sobrepasa los límites establecidos en el Real Decreto 60/2011. Ruiz Iglesias, Laura; Goñi Cepero, María Pilar; Ormad Melero, María Peña

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Máster Universitario en Ciencias de la Enfermería Trabajo Fin de Máster DISTRIBUCIÓN DE PLAGUICIDAS EN AGUAS SUPERFICIALES DE LA CUENCA DEL EBRO Y SUS EFECTOS SOBRE LA SALUD. Autora Laura Ruiz Iglesias Directoras Dra Mª Pilar Goñi Cepero Dra Mª Peña Ormad Melero Facultad de Ciencias de la Salud 2012 2 Índice Resumen...........................................................................................................3 Introducción...................................................................................................... 4 Plaguicidas, mecanismos de acción y efectos sobre la salud ......................4 Marco Legal................................................................................................11 Justificación del estudio..............................................................................13 Hipótesis .....................................................................................................14 Objetivos.....................................................................................................14 Metodología....................................................................................................14 Tipo de estudio............................................................................................14 Recogida y selección de datos....................................................................15 Variables del estudio ..................................................................................18 Análisis estadístico descriptivo...................................................................18 Análisis estadístico inferencial...................................................................19 Resultados ......................................................................................................19 Discusión........................................................................................................29 Conclusiones ..................................................................................................36 Bibliografía.....................................................................................................37 ANEXO I........................................................................................................43 Plaguicidas implicados en el estudio, características y efectos sobre la salud............................................................................................................43 ANEXO II ......................................................................................................60 Mapa de los puntos de control de la Red de Control de Plaguicidas correspondientes con las estaciones de muestro del estudio.....................60 3 Resumen Vivimos la amenaza constante de nuestras propias actuaciones sobre el medio ambiente y las posibles repercusiones de las mismas sobre la salud de las poblaciones. Por ello el objetivo de este estudio es conocer la distribución de plaguicidas en aguas superficiales en los ríos de la cuenca del Ebro, en que zonas y en que meses son mayores sus concentraciones y cuales son sus efectos sobre la salud humana. Un plaguicida es una substancia o mezcla de substancias destinadas a prevenir, destruir o controlar cualquier plaga. Estos productos se pueden obtener a partir de sustancias naturales, o se pueden desarrollar por síntesis en laboratorios. Debido a la cantidad de familias se pueden encontrar diversas clasificaciones. Dentro de los pesticidas químicos se hallan pesticidas de interés toxicológico que se corresponden con, los pesticidas organoclorados y los organofosforados. Los organoclorados son sustancias liposolubles resistentes a la degradación biológica y química, se bioacumulan y se biomagnifican a través de la cadena alimentaria, aumentando así el posible riesgo para la salud humana, atraviesan la barrera hematoencefálica y se distinguen principalmente por su neurotoxicidad. La toxicidad de los organofosforados se produce por la inhibición irreversible de la acetilcolinesterasa y la secundaria acumulación de acetilcolina, neurotransmisor responsable del impulso nervioso. El marco legal dónde apoyarse a la hora de controlar el vertido de dichas sustancias es el Real Decreto 60/2011, sobre normas de calidad ambiental en el ámbito de políticas de aguas. El presente estudio es un estudio retrospectivo de datos donde la variable dependiente se corresponde con concentración de plaguicidas medida en ng/L y las variables independientes son, plaguicida, estación de muestreo, fecha de muestreo y punto de muestreo urbano-rural. En él se lleva a cabo una revisión bibliográfica a través de las principales bases de datos y se realiza un análisis estadístico descriptivo e inferencial con los datos obtenidos de la Red de Control de Plaguicidas 2010 de la Confederación Hidrográfica del Ebro. A través de este estudio se confirma que son las zonas de mayor impacto agrícola y el mes de junio donde y cuando mayores concentraciones totales de plaguicidas se registran. Se concluye que es la terbutilazina el plaguicida que mayores concentraciones totales y puntuales registra, siendo esto especialmente llamativo en el Barranco de la Violada en la Pardina en el mes de Julio. Se detecta que el plaguicida clorpirifós en el mes de Julio en la población de Zaidín sobrepasa los límites establecidos en el Real Decreto 60/2011. 4 Introducción Plaguicidas, mecanismos de acción y efectos sobre la salud La agricultura, tan necesaria para la humanidad, se ha desarrollado en todas las civilizaciones como una ciencia con múltiples ramas, algunas no escritas. Desde los primeros tiempos, la consciencia colectiva ha obligado a intentar rentabilizar al máximo los cultivos, a pesar de ello, más de una tercera parte de las cosechas anuales se pierden en todo el mundo, llegando esta pérdida a suponer, en ocasiones, la mitad de toda una producción o una cosecha. Uno de los mecanismos para combatir dichas situaciones es el control de plagas. Para el control de las plagas se utilizan todas aquellas actividades tendentes a eliminar o a reducir los daños producidos por animales que se alimentan de estas plantas, como insectos, orugas o caracoles, y enfermedades producidas en las plantas cultivadas por distintas especies de hongos o de bacterias. También se consideran aquellas acciones enfocadas a eliminar las hierbas colaterales que compiten con las cultivadas por los sustratos o enfocadas a impedir que su desarrollo desmesurado cause estragos en las plantaciones (García 2010). Aunque no puede discutirse que el control de las plagas no sólo es lícito y necesario para la humanidad, es también necesario valorar las consecuencias que determinados productos, como los plaguicidas utilizados con este fin, pueden acarrear para las cadenas tróficas y para la salud humana. En la actualidad, muchos plaguicidas que se emplean para mejorar el rendimiento de las explotaciones agrarias son nocivos para el hombre, bien por su capacidad tóxica directa o bien indirectamente por sus efectos permanentes y acumulados sobre distintos parámetros medioambientales. Según la definición dada por la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (World Health Organization 1990), un plaguicida es una substancia o mezcla de substancias destinadas a prevenir, destruir o controlar cualquier plaga, incluyendo vectores de enfermedad humana o animal, especies indeseadas de plantas o animales capaces de causar daños o interferir de cualquier otra forma con la producción, procesamiento, almacenamiento, transporte o mercado de los alimentos, otros productos agrícolas, madera y sus derivados o alimentos animales, o que pueden ser administrados a los animales para el control de insectos, arácnidos u otras plagas en sus organismos. Estos productos se pueden obtener a partir de sustancias naturales, o se pueden desarrollar por síntesis en estos laboratorios (García 2010). Si bien, se debe 5 establecer la diferencia entre plaguicidas y biocidas. Los biocidas son, plaguicidas de uso no agrícola destinados a combatir la acción de los organismos nocivos por medios químicos y biológicos. La Directiva 98/8/CE, tiene por objeto armonizar y regular en el mercado europeo los procedimientos de autorización y registro de biocidas, además de procurar un alto nivel de protección para las personas, animales y medio ambiente (Diario Oficial de las Comunidades Europeas 1998). Los pesticidas alcanzaron su pleno desarrollo en la mitad del siglo pasado, durante la conocida como Revolución Verde. En aquellos años se empezaron a utilizar sin conocer sus efectos nocivos ya que, entonces no se hacían las pruebas de toxicidad que ahora se exigen. Los pesticidas tienen un tiempo de latencia largo y, al no observar toxicidad aguda con relación evidente de causa a efecto, en esas primeras décadas se supuso que carecían de toxicidad. Los plaguicidas son sustancias utilizadas en diversos ámbitos, principalmente en la agricultura, como ya se ha comentado, por su efecto tóxico sobre diferentes organismos. Dada la gran cantidad de familias químicas implicadas, la clasificación de los plaguicidas resulta difícil. Un recurso útil es clasificarlos en función de las plagas sobre las que se usan. Otra posibilidad es hacer una clasificación en relación con la familia química, que suministra mayor información sobre su toxicidad. En general, se tiende a hacer una clasificación mixta por ambos criterios (Ferrer 2006): Atendiendo a la clasificación por, plagas sobre las que se usan, se encuentran: Los insecticidas, que engloban a los plaguicidas organoclorados, organofosforados, carbamatos anticolinesterásicos, piretrinas, piretroides sintéticos, nicotina, rotenona. Los herbicidas, entre los que se haya el Tricloro/diclorofenoxiherbicidas, los derivados de la urea, los carbamatos, las triazinas y el glifosato Los fungicidas a los que pertenecen los carbamatos, los organofosforados, el captano, el captofol, el pentaclorofenol, la iprodiona y el sulfuro elemental Los rodenticidas dentro de los cuales están los cumarínicos, los anticoagulantes de acción corta y larga, el fósforo, el cianuro, la estricnina y el fluoroacetato sódico. Los Nematocidas a los que pertenecen el bromuro y cloruro de metilo y la fosfina. 6 Atendiendo a la clasificación según su naturaleza, se encuentran: Los pesticidas biológicos, que son aquellos seres vivos o sus productos que se han demostrado eficaces para combatir los organismos nocivos. Los Pesticidas químicos, los cuales se pueden dividir en: Naturales, donde la mayoría son extractos de plantas de tipo alcaloide (estricnina, nicotina) o no (piretrina, rotenona). En general, su uso ha disminuido frente a los productos de síntesis. Sintéticos, que son los más utilizados en la actualidad y entre ellos hay que destacar una serie de familias: Compuestos inorgánicos y organo-metálicos: incluye compuestos de casi todos los metales. Especialmente importantes por su toxicidad son los derivados del As, Ag, Ta, Pb, P y Hg. Compuestos organoclorados (O-C): los representantes de sus grupos fundamentales son DDT, HCH, aldrín y toxafén. Entre los derivados del benceno y el fenol están el HCB, PCP y los ácidos 2,4-D y 3,4,5-T. Compuestos organofosforados (O-P): es uno de los grupos más extensos y utilizados. Entre ellos hay que mencionar el clorpirifós, dimetoato, paratión, malatión, diclorvós, mevinfos, diazinon y demetón. Carbamatos: entre ellos se distinguen los inhibidores de la colinesterasa utilizados como insecticidas como carbaryl y aldicarb y los que carecen de esa acción y son utilizados como fungicidas y herbicidas. Compuestos nitrofenólicos: constituyen un grupo de fenoles substituidos, mononitrofenoles, dinitrofenoles y halofenoles. Piretroides de síntesis: entre los que se distinguen los de función éster (aletrina, resmetrina, bioaletrina) y el grupo de piretroides fotoestables de síntesis posterior (permetrina, cipermetrina, decametrina). Derivados bipiridílicos: paraquat, diquat. Derivados dicumarínicos. Los pesticidas de interés toxicológico son, los organofosforados que derivan del ácido fosfórico, según la OMS la demanda de estos compuestos se duplicará en la próxima década y los organoclorados que son moléculas orgánicas cloradas de gran peso molecular y de estructura cíclica. Los organoclorados están prohibidos en la mayoría de los países debido a su persistencia en el medio ambiente, donde no se degradan incluso transcurridos 7 varios años después de su aplicación, por su acumulación en los seres vivos y por posibles efectos cancerígenos (Martín 2012). Los organoclorados son sustancias liposolubles que atraviesan la barrera hematoencefálica y se distinguen principalmente por su neurotoxicidad. Se incluyen dentro del grupo de los compuestos tóxicos persistentes (CTP), dado que su resistencia a la degradación biológica y química, así como su liposolubilidad, hacen que se bioacumulen y se biomagnifiquen a través de la cadena alimentaria, aumentando así el posible riesgo para la salud humana (Zubero et al. 2010). En España, el uso de plaguicidas organoclorados se restringió fuertemente en la década de los 70. A pesar de ello, hoy todavía persisten en el ambiente y en los tejidos humanos (Cerrillo et al. 2006, Zumbado et al. 2005). Los Compuestos Tóxicos Persistentes (CTP) son un conjunto de productos químicos que engloban insecticidas organoclorados, PCB, etc; son fabricados por el hombre y tienen un tiempo de persistencia en el ambiente y en los seres vivos muy largo (Porta et al. 2012). Para referirse a ciertos compuestos tóxicos persistentes (CTP) algunas organizaciones y científicos utilizan la expresión compuestos (o a veces contaminantes) orgánicos persistentes (COP; en inglés, POP). Estas sustancias se encuentran ampliamente distribuidas en el medio ambiente, y su presencia es habitual en los tejidos de los seres humanos. La preocupación por la toxicidad de estos compuestos, llevó al desarrollo del Convenio de Estocolmo, cuyo principal fin es proteger la salud y el medio ambiente reduciendo la exposición a este tipo de compuestos químicos (Karlaganis et al. 2001). En la actualidad, una amplia mayoría de las poblaciones humanas presentan concentraciones detectables de algunos compuestos tóxicos persistentes (CTP), también denominados contaminantes orgánicos persistentes (COP) (United Nations Environment Programme [UNEP] 2002). La contaminación humana por CTP es relativamente reciente y muy variable en su magnitud; sus implicaciones clínicas, sanitarias, ambientales y sociales sólo son conocidas en parte (UNEP 2002, Porta et al. 2006). Todas ellas serían razones importantes para que los profesionales de la salud pública participasen activamente en los análisis sobre los CTP. La contaminación por CTP de las personas, los demás organismos vivos y el medio ambiente se viene produciendo de un modo especialmente claro desde hace unos 50 años, con oscilaciones: tras los aumentos en las concentraciones observados en muchas 8 poblaciones entre las décadas de los cincuenta y los setenta, algunos compuestos han tenido descensos importantes en las últimas 2 o 3 décadas; es a menudo el caso del plaguicida diclorodifeniltricloroetileno (DDT). Pero el elevado número de compuestos químicos, la variedad de sus posibles efectos adversos y diversas incertidumbres sobre su magnitud clínica y poblacional han generado una preocupación razonable en científicos, médicos y ambientalistas, entre otros profesionales, así como en una parte no desdeñable del resto de la sociedad (Ibarluzea, Basterretxea, 2004, Porta 2002, Porta et al. 2006, Weinhold 2003). Hay conocimientos científicos sólidos acerca de la naturaleza lipofílica de muchos CTP, su resistencia a la degradación, sus prolongados tiempos de vida media y su persistencia en los seres vivos (UNEP 2002, Porta et al. 2006). Exceptuando a los individuos laboralmente expuestos, sea en la fabricación o en la aplicación de los plaguicidas, la fuente principal de exposición a estos compuestos se produce a través de la dieta (Porta et al. 2002). También se conoce bien su alta capacidad de bioacumulación y biomagnificación; ambos procesos provocan concentraciones corporales progresivamente elevadas. La «bioacumulación» ocurre dentro de un mismo nivel de la cadena trófica: es el aumento a lo largo de la vida en la concentración de una sustancia en los tejidos de un individuo debido a la ingesta de la sustancia, fundamentalmente a partir de las grasas alimentarias (Domingo, Bocio, Martí-Cid, Llobet 2007, Institute of Medicine [IOM] 2003). La «biomagnificación», en cambio, ocurre a medida que se asciende en la cadena trófica, en el nivel más alto en la cual, recordemos, se encuentran los seres humanos (Bernes 1998). Las personas se ven expuestas a los CTP a concentraciones relativamente bajas, durante largos periodos de tiempo, hoy en día, para la mayoría de CTP, a lo largo de toda la vida (UNEP 2002, Porta et al. 2006). Las concentraciones no son «bajas» en el sentido literal, pues se encuentran en el mismo rango de valores que otras muchas hormonas y sustancias endógenas imprescindibles para un funcionamiento normal del organismo; por ejemplo, entre las personas es habitual hallar concentraciones de CTP entre 1 y 30 ng/ml, y superiores. Las concentraciones pueden considerarse bajas en el sentido de que en los sistemas experimentales tradicionales, la potencia fisiológica, por ejemplo hormonal, de estos compuestos ambientales es a menudo muy inferior a la de las sustancias normales o endógenas del organismo vivo. No obstante, actualmente, tanto los sistemas clásicos de evaluación toxicológica y ambiental como los nuevos sistemas, como pueden ser los de la 9 toxicología genética están experimentando cambios considerables; en particular, se produce una eclosión de conocimientos sobre los mecanismos, epigenéticos y toxicogenéticos indirectos, de actuación de los CTP en sus dosis habituales ( Luch 2005, Porta, Crous, 2005). A menudo estos conocimientos mecanísticos son coherentes con observaciones clínicas y epidemiológicas acerca de los efectos de los CTP en personas que viven en condiciones normales en nuestras sociedades. Tales observaciones indican que los CTP pueden contribuir a aumentar el riesgo de alteraciones neurológicas, inmunológicas y neoplásicas, infertilidad, malformaciones congénitas, problemas de desarrollo neuroconductual, diabetes mellitus tipo 2, enfermedad de Alzheimer o enfermedad de Parkinson, síndromes de fatiga crónica y de hipersensibilidad química, entre otros (Ascherio 2006, Bernes 1998, UNEP 2002, Porta 2006). Es biológicamente plausible que tales efectos ocurran, sobre todo, en interacción con otras exposiciones ambientales y como parte de procesos epigenéticos, transgeneracionales o no ( Luch 2005, Porta, Crous, 2005). La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año en el mundo ocurren un millón de intoxicaciones serias por pesticidas y 2 millones de intentos suicidas con los mismos (O´Malley 1997). Los organofosforados son los plaguicidas más frecuentemente involucrados (Carod 2002). Son derivados del ácido fosfórico. Comprenden el malatión, paratión, diclorvós y diacinón entre otros. Desde 1942 se han sintetizado más de 50.000 productos de este tipo, siendo utilizados como insecticidas (Eddeleston 2000), acaricidas, nematicidas, funguicidas y homicidas (gases de guerra). Actualmente casi la mitad de las cosechas, el 40 %, son tratadas con este tipo de insecticidas, lo que constituye un problema de salud pública importante no solo en los países en vías de desarrollo, sino también en países industrializados, ya que son causa a nivel mundial de aproximadamente tres millones de intoxicaciones y unas 200.000 muertes anuales (Eddeleston 2000, Litovitz 2001). Su penetración en el organismo es rápida por cualquiera de sus vías: cutánea, digestiva y respiratoria. Su distribución es a la grasa corporal, pero no se acumulan. Su eliminación es fundamentalmente renal, por lo que la presencia en orina de sus metabolitos es un buen índice de gravedad de la intoxicación. La causa más frecuente de intoxicación por estos productos es por manipulación sin unas adecuadas medidas de protección, en el medio laboral (en el proceso de fabricación, 16 La contaminación química puede afectar al medio acuático a corto y largo plazo por lo tanto puede efectos agudos y/o crónicos por ello, la Directiva 2008/105/CE y el RD 60/2011, establecen normas de calidad ambiental (NCA) para las sustancias prioritarias y otros contaminantes, expresadas en medias anuales (NCA-MA) para que proporcionen protección contra la exposición a largo plazo y concentraciones máximas admisibles (NCA-CMA) para la protección contra la exposición a corto plazo. Para las sustancias preferentes en el RD 60/2011 (BOE 2011) únicamente se establecen normas de calidad ambiental expresadas como medias anuales (NCA-MA). El presente análisis se centra en aquellos plaguicidas que se encuentran en concentraciones elevadas, concentraciones superiores a 100 ng/L, en aguas superficiales de la Cuenca del Ebro. Aunque este no es un umbral de obligado cumplimiento para agua bruta, el RD. 140/2003 lo establece como valor paramétrico para plaguicidas individuales en aguas de consumo humano, este mismo decreto establece a su vez un umbral de 500 ng/L para plaguicidas totales en aguas de consumo humano (BOE 2003). Estas sustancias son y se pueden clasificar, según el RD 60/2011 (BOE 2011) en: sustancias prioritarias: clorpirifós, isoproturón, 3,4 dicloroanilina metabolito derivado del diurón, propanil o linurón y desetilatrazina metabolito derivado de la atrazina; sustancias preferentes: metolacloro, terbutilazina; otros contaminantes: molinato, dimetoato. En el anexo I del presente estudio se detallan las características principales referentes a cada uno de los plaguicidas arriba indicados. Las normas de calidad ambiental para dichas sustancias de resumen en la tabla 1. 17 Tabla 1. Normas de Calidad Ambiental, RD 60/2011. (BOE 2011) PLAGUICIDA NCA-CMA (ng/L) RD 60/2011 Anexo I NCA-MA (ng/L) RD 60/2011 Anexo I NCA-MA (ng/L) RD 60/2011 Anexo II Clorpirifós 100 30 - Isoproturón 1000 300 - Molinato - - - Terbutilazina - - 1000 Atrazina 2000 600 - Metolacloro - - 1000 Dimetoato - - - Diurón 1800 200 - Las estaciones de muestreo de este estudio se corresponden con aquellos tramos de río donde se registran concentraciones de plaguicidas individuales superiores a 100 ng/L según el informe anual de la Red de Control de plaguicidas correspondiente al año 2010. Estas estaciones de control para la vigilancia del cumplimiento de las NCAs de plaguicidas están situadas en puntos de impacto agrícola, tramos de río donde se recogen aguas de escorrentía de las distintas zonas agrícolas poco antes de su desembocadura en el río principal, el río Ebro. También hay establecidos puntos del río Ebro donde que engloban zonas agrícolas y urbanas (MAGRAMA 2010). La relación de estaciones de control para la vigilancia, los ríos y lugares de este estudio se muestran en la tabla 2. 18 Tabla 2. Estaciones de la red de control de plaguicidas. Estación Río Lugar 0226 Alcanadre Ontiñena 0060 Arba de Luesia Tauste 0004 Arga Funes 0230 Barranco de La Violada Zuera, La Pardina 0231 Barranco Valcuerna Candasnos 0591 Canal de Serós Embalse de Utxesa 0017 Cinca Fraga 0225 Clamor Amarga Zaidín 0162 Ebro Pignatelli 0227 Flumen Sariñena 0087 Jalón Grisén 0027 Segré Serós En el anexo II se muestra el mapa donde se puede localizar geográficamente cada una de las diferentes estaciones de muestreo. Variables del estudio Las variables del estudio se corresponden con: • Variable dependiente: Concentración de plaguicida. Variable cuantitativa medida en ng/L. • Variables independientes: Plaguicida. Estación de muestreo. Fecha de muestreo, variable cualitativa categorizada en meses. Punto de muestreo, variable cualitativa dicotómica categorizada en urbano o rural. Análisis estadístico descriptivo El análisis descriptivo que se lleva a cabo consiste en, determinar las concentraciones, las frecuencias, las medias y las desviaciones típicas de: • Cada uno de los diferentes plaguicidas por mes y por estación de muestreo. • Todos los plaguicidas por cada estación de muestreo. • Cada uno de los diferentes plaguicidas. 19 • Todos los plaguicidas por cada uno de los meses. • Cada uno de los diferentes plaguicidas para cada uno de los diferentes meses. Análisis estadístico inferencial El análisis de inferencia se realiza con el paquete estadístico SPSS V 15.0 y se basa en: • Prueba de Kolmogorov Smirnov para determinar la normalidad de la variable cuantitativa (la concentración de plaguicidas). • Prueba de Kruskall – Wallis para conocer si existen diferencias significativas entre: 1. Las concentraciones totales de cada uno de los diferentes plaguicidas para las estaciones de muestreo y los meses de recogida de la muestra. 2. Las concentraciones totales de cada uno de los diferentes plaguicidas 3. Las concentraciones totales de plaguicidas para las estaciones de muestreo y los meses de recogida de la muestra. Si en alguno de los casos anteriores se obtienen diferencias significativas se realiza la prueba de la U de Mann – Whitney para poder saber entre que meses, estaciones de muestreo o plaguicidas exactamente existen dichas diferencias. • Prueba U de Mann – Whitney para conocer si existen diferencias significativas entre: 1. Las concentraciones totales de plaguicidas para un para el punto de muestreo urbano y para el punto de muestreo rural. 2. Las concentraciones totales de cada uno de los plaguicidas para el punto de muestreo urbano y para el punto de muestreo rural. Resultados En la tabla 3 se observan, las concentraciones relevantes de los diferentes plaguicidas por mes y por estación de muestreo y las frecuencias, las medias y las desviaciones típicas de cada plaguicida atendiendo a la estación de muestreo. 20 Tabla 3. Fecha de muestreo, concentraciones, frecuencias, medias y desviaciones típicas en las diferentes estaciones de muestreo por fecha y plaguicida. PLAGUICIDA Fecha de muestreo 2010 Concentración ng/L Frecuencia Media ng/L Desviación típica ALCANADRE EN ONTIÑENA Mayo 244 Junio 1620 Terbutilazina Julio 195 3 686,33 808,950 Mayo 156 Metolacloro Junio 530 2 343 264,458 Desetilatrazina Mayo 112 1 112 - Molinato Junio 430 1 430 - ARBA DE LUESIA EN TAUSTE Mayo 297 Junio 158 Terbutilazina Julio 215 3 223,33 69,874 Metolacloro Mayo 148 1 148 - Desetilatrazina Julio 138 1 138 - ARGA EN FUNES Isoproturón Febrero 163 1 163 - Terbutizalina Junio 150 1 150 - BARRANCO DE LA VIOLADA EN LA PARDINA Junio 755 Terbutilazina Julio 3350 2 2142,50 1962,221 Desetilatrazina Febrero 108 1 108 - BARRANCO VALCUERNA EN CANDASNOS Mayo 1900 Junio 251 Terbutilazina Julio 149 3 766,67 982,820 Metolacloro Mayo 100 1 100 - 21 Febrero 293 Mayo 125 Junio 169 Julio 194 Desetilatrazina Septiembre 189 5 194 61,668 CANAL DE SERÓS EN EMBALSE DE UTXESA Terbutilazina Junio 242 1 242 - CINCA EN FRAGA Mayo 130 Junio 193 Terbutilazina Julio 123 3 148,67 38,553 3,4 Dicloroanilina Julio 124 1 124 - CLAMOR AMARGA EN ZAIDÍN Mayo 462 Junio 730 Terbutilazina Julio 342 3 511,33 198,649 Desetilatrazina Febrero 157 1 157 - Clorpirifós Julio 223 1 223 - Dimetoato Mayo 205 1 205 - EBRO EN PIGNATELLI Terbutilazina Mayo 119 1 119 - FLUMEN EN SARIÑENA Isoproturón Febrero 100 1 100 - Mayo 317 Junio 2310 Terbutilazina Julio 101 3 909,33 1217,11 Mayo 326 Metolacloro Junio 297 2 311,50 20,506 Desetilatrazina Febrero 116 1 116 - Molinato Junio 710 1 710 - 22 3,4 Dicloroanilina Julio 198 1 198 - JALON EN GRISÉN Desetilatrazina Mayo 120 1 120 - SEGRE EN SERÓS Molinato Mayo 103 1 103 - Debido a que sólo se toman muestras de las concentraciones en algunos momentos puntuales en los que se tiene comprobado que han de presentar máximos, no hay información acerca de todos los muestreos y no se tiene por lo tanto, datos referentes a medias anuales a partir de todas las muestras, con lo cual no se puede verificar si en algún momento sobrepasan los límites permitidos para medias anuales tanto para, sustancias prioritarias y otros contaminantes como para sustancias preferentes, siendo esto una limitación para este estudio. Pero sí se puede ver qué concentraciones puntuales sobrepasan los límites permitidos para sustancias prioritarias y qué medias anuales, a partir de las muestras obtenidas, se corresponden para, cada plaguicida, en cada estación de muestreo. En la misma, se resaltan mediante un código de colores las concentraciones puntuales superiores a 1000 ng/L (en rojo) y las concentraciones que se encuentran entre 300 y 1000 ng/L (en verde). A la vista de los datos obtenidos, con respecto al clorpirifós, la concentración registrada es de 223 ng/L en el mes de Julio en la estación 0225, en el río Clamor Amarga, situado en Zaidín, superando en 123 ng/L lo establecido en el anexo I del RD 60/2011 a la que hace referencia la tabla 1. Son las estaciones del Barranco Valcuerna en Candasnos, Alacanadre en Ontiñena, Flumen en Sariñena y Barranco de la Violada en la Pardina donde se encuentran las concentraciones totales de plaguicidas más llamativas. Las cantidades totales detectadas para el Barranco Valcuerna en Candasnos suman 3593 ng/L, siendo la frecuencia de muestreo de 10, su media 359,30 ng/L y su desviación típica 544,402. Las cantidades 23 totales detectadas para Alcanadre en Ontiñena suman 3287 ng/L, siendo la frecuencia de muestreo de 7, su media 469,57 ng/L y su desviación típica 529,35. Las cantidades totales detectadas para Flumen de Sariñena suman 4475 ng/L, siendo la frecuencia de muestreo de 9, su media 497,22 ng/L y su desviación típica 705,200. Las cantidades totales detectadas para Barranco de la Violada en la Pardina suman 4393 ng/L, siendo la frecuencia de muestreo de 3, su media 1464,33 ng/L y su desviación típica 1817,935. Con respecto a los resultados obtenidos de Terbutilazina las concentraciones halladas son elevadas para el mes de Mayo en el Barranco Valcuerna en Candasnos 1900 ng/L, para el mes de Junio en Alcanadre en Ontiñena 1620 ng/L y en Flumen de Sariñena 2310 ng/L y para el mes de Julio en el Barranco de la Violada en la Pardina 3350 ng/L, correspondiéndose estas estaciones con las que registran unas concentraciones totales elevadas según los resultados anteriores. Las figuras 1, 2 y 3 muestran cuales son las concentraciones totales de cada plaguicida en las diferentes estaciones de muestreo en los meses donde la terbutilazina muestra concentraciones elevadas. Mayo 0 200 400 600 800 1000 1200 1400 1600 1800 2000 Ebro en Pignatelli Arba de Luesia en Tauste Barranco Valcuerna en Candasnos Flumen en Sariñena Alcanadre en Ontiñena Clamor Amarga en Zaidín Cinca en Fraga Jalón en Grisen Segre en Serós Terbutilazina Metolacloro Desetilatrazina Molinato Dimetoato Figura 1. Concentraciones por plaguicida en ng/L para el mes de Mayo por estación de muestreo. 24 Junio 0 500 1000 1500 2000 2500 Arba de Luesia en Tauste Barranco de la Violada en La Pardina Barranco Valcuerna en Candasnos Flumen en Sariñena Alcanadre en Ontiñena Clamor Amarga en Zaidín Cinca en Fraga Canal de Serós en Embalse de Utxesa Terbutilazina Metolacloro Desetilatrazina Molinato Figura 2. Concentraciones por plaguicida en ng/L para el mes de Junio por estación de muestreo. Julio 0 500 1000 1500 2000 2500 3000 3500 4000 Arga en Funes Arba de Luesia en Tauste Barranco de la Violada en La Pardina Barranco Valcuerna en Candasnos Flumen en Sariñena Alcanadre en Ontiñena Clamor Amarga en Zaidín Cinca en Fraga Terbutilazina Desetilatrazina Clorpirifós 3,4 Dicloroanilina Figura 3. Concentraciones por plaguicida en ng/L para el mes de Julio por estación de muestreo. 25 En el análisis de concentraciones totales por plaguicida se obtienen los resultados, representados en la tabla 4. Tabla 4. Concentraciones, frecuencias, medias y desviaciones típicas por plaguicida y totales. PALGUICIDA Concentración total ng/L Frecuencia Media ng/L Desviación típica 3,4 Dicloroanilina 322 2 131,50 44,548 Clopirifós 223 1 223 - Desetilatrazina 1,721 11 156,45 54,672 Dimetoato 205 1 205 - Isoproturón 263 2 131,50 44,548 Metolacloro 1,557 6 259,50 159,739 Molinato 1,243 3 414,33 303,803 Terbutilazina 14,533 23 631,87 876,437 TOTAL 20,067 49 409,53 638,640 Como se puede observar a través de la estadística descriptiva, en la tabla 2, la concentración total de plaguicidas es de 20,067 ng/L, siendo 14,533 ng/L la concentración correspondiente a la Terbutilazina, 631,87 ng/L su media y 876,437 su desviación típica. La distribución porcentual de concentraciones totales de plaguicidas con respecto a los puntos de muestreo urbano-rural que se representa en la figura 4. Porcentaje de concentraciones de plaguicidas 67% 33% Rural Urbano Figura 4. Porcentaje de concentración total de plaguicidas en punto de muestreo ruralurbano. 32 plaguicidas en aguas de consumo humano (BOE 2003), sobrepasándose esta cantidad en las estaciones de muestreo que se corresponden con Alcanadre en Ontiñena, Arba de Luesia en Tauste, Barranco de la Violada en la Pardina, Barranco Valcuerna en Candasnos, Cinca en Fraga, Clamor Amarga en Zaidín y Flumen en Sariñena. Pero concretamente en el Barranco de la Violada en la Pardina, donde los resultados obtenidos con respecto a la concentración total de plaguicida, su media y su desviación típica, se muestran muy elevados si tenemos en cuenta su frecuencia con respecto a los datos obtenidos del resto de las estaciones de muestreo. Este barranco se encuentra al sur de las canteras de Almudévar, muy alterado por los regadíos (Diputación General de Aragón [DGA] 2006) Son pocos los datos que se han encontrado con respecto a esta estación de muestreo, siendo esto una limitación en nuestro estudio. Se observa, a su vez, en dicho barranco que es la terbutilazina en el mes de Julio, la que registra una concentración puntual muy superior al resto de los plaguicidas analizados, según la tabla 3. Esto es preocupante y la no existencia de normas que regulen las concentraciones máximas admisibles de las sustancias preferentes se muestra como una limitación añadida a este estudio, pues según los datos analizados, las concentraciones puntuales encontradas para dicho plaguicida son elevadas. Pero si se toma como referencia el RD 140/2003 (BOE 2003) que establece como valor paramétrico para plaguicidas individuales en aguas de consumo humano un umbral de 100 ng/L, y a la vista de los resultados obtenidos, aunque sólo se han recogido datos de plaguicidas cuyas concentraciones superan los 100 ng/L en agua bruta, se puede decir que los datos con respecto a la terbutilazina y en especial en el Barranco de la Violada en la Pardina en el mes de Julio que son datos que debemos de tener en cuenta pues se muestran elevados con respecto a los demás, sin olvidar que en el resto de las estaciones de muestreo en los meses de Mayo Junio y Julio también se obtienen datos llamativos con respecto a este plaguicida como se observa en las figuras 1, 2, 3 del apartado de resultados. Se observa a través de los resultados obtenidos para las concentraciones, las frecuencias, las medias y las desviaciones típicas para cada plaguicida, representados en la tabla 4 que son los datos de la terbutilazina, los que de nuevo, se diferencian de los resultados obtenidos para el resto de los plaguicidas. 33 La terbutilazina es un herbicida de la familia de las clorotriazinas, se usa en el tratamiento de preemergencia y posemergencia de una gran variedad de cultivos agrícolas, así como en la silvicultura. La degradación de la TBA (terbutilazina) en aguas naturales depende de la presencia de sedimentos y de la actividad biológica. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), no hay pruebas de que la TBA sea cancerígena o mutágenica. En estudios a largo plazo de alimentación en ratas, se observaron efectos sobre los parámetros eritrocíticos en las hembras, un aumento de la incidencia de lesiones no neoplásicas en el hígado, los pulmones, la glándula tiroides y los testículos, así como una ligera ralentización del aumento de peso corporal (OMS 2003). No se han encontrado estudios que hagan referencia directa de los efectos de este plaguicida sobre la salud humana, siendo esto preocupante y a la vez una limitación en este estudio. Según los resultados que se muestran en la taba 5, son los meses de Mayo, Junio y Julio donde se detectan concentraciones de plaguicidas elevadas, destacando el mes de Junio y coincidiendo esto con el periodo de verano (Mayo-Septiembre) donde los valores promedio de precipitación y evaporación, en la cuenca del Ebro, son de, 237 y 874 mm respectivamente. Este domino de la evaporación sobre las precipitaciones en verano se acentúa por la fuerte variabilidad anual de las precipitaciones en el clima mediterráneo. Si a esto le sumamos que uno de los pilares de la economía de la cuenca del Ebro se asienta sobre la agricultura, podemos decir que Mayo, Junio y Julio se corresponden con son los meses de regadío más intenso en la cuenca (Salvador, Martínez, Cavero, Playan, 2011). Se debe de considerar que los trabajadores agrícolas constituyen el colectivo laboral más numeroso expuesto a plaguicidas, aunque también en otras ocupaciones (p. ej., jardineros, trabajadores en la industria de la madera o trabajadores en empresas de control sanitario) se puede producir una exposición por la manipulación directa de estas sustancias. En relación con los plaguicidas, se ha afirmado que ningún otro grupo de productos conocidos por su toxicidad son utilizados tan ampliamente (Krieger, Ross, 1992). Es a su vez la terbutilazina, el plaguicida que mayores concentraciones, frecuencias, medias y desviaciones típicas muestra en dichos meses, representándose los datos en la tabla 6 del apartado de resultado y observándose en la figura 5 del mismo apartado. Como ya se ha comentado y en vista de los resultados obtenidos hasta ahora, una de las dificultades del estudio ha sido el no encontrar, a través de la revisión bibliográfica, 34 ningún artículo que haga referencia directa a los efectos sobre la salud de la Terbutilazina, los artículos encontrados sobre los efectos de los plaguicidas sobre la salud aportaban información muy general a excepción de las reseñas toxicológicas que establece la OMS, siendo las mismas poco exhaustivas y de escasa profundidad. Con los resultados que se obtienen en la prueba de Kolmogorov Smirnov para ver la normalidad de la variable cuantitativa (la concentración de plaguicidas), se puede decir que no sigue una distribución normal. A través de los resultados de la prueba de Kruskall-Wallis que se muestran en la tabla 7, se puede decir que no existen diferencias significativas para las concentraciones totales de cada plaguicida en relación con la estación de muestreo ni para las concentraciones totales de cada plaguicida en relación con el mes de muestreo. Con lo cual, no se observa variabilidad entre las concentraciones totales de cada plaguicida individual obtenidas para cada una de diferentes estaciones de muestreo ni para las obtenidas en los diferentes meses de recogida de las muestras Cuando se comprueba si existen diferencias significativas entre las diferentes concentraciones totales de cada uno de los plaguicidas, obtenemos, a través de la prueba Kruskal-Wallis para un p-valor < 0,05, una significación de 0,191, por lo que no se observa variación significativa entre las concentraciones totales de cada uno de los plaguicidas. El análisis inferencial tampoco muestra diferencias significativas para las concentraciones totales de plaguicidas entre las diferentes estaciones de muestreo. No se observa por lo tanto variabilidad entre las concentraciones totales de plaguicidas que se registran para cada una de las estaciones de muestreo. Esto puede ser consecuencia de que debido a la complejidad y alto coste de los análisis que se tienen que realizar para detectar y cuantificar los plaguicidas, los momentos y lugares en que estos se realizan se encuentran restringidos a lugares y momentos en que se pueden presentar problemas, es decir a los lugares próximos a su aplicación y en los momentos en que se están aplicando. Entra dentro de lo normal por tanto, que no se aprecien grandes diferencias entre concentraciones en relación con el lugar o el mes de muestreo. 35 Si que se puede decir que existen diferencias significativas con respecto a las concentraciones totales de plaguicidas en los diferentes meses de muestreo, con lo cual existe variabilidad en cuanto las concentraciones totales plaguicidas entre los diferentes meses de recogida de las muestras. La variabilidad entre las concentraciones totales de plaguicidas son mayores entre los meses de Junio y Julio y entre los meses de Junio y Febrero, aunque entre Junio y Febrero la variabilidad es mínima al obtener una p-valor muy cercana a 0,05, como se observa en los resultados de la tabla 8. A través de los resultados de la prueba U de Mann-Whitney se ve que, no existen diferencias significativas para las concentraciones totales entre punto de muestreo urbanorural, con lo cual no se registra variabilidad en las concentraciones totales de plaguicidas entre los distintos puntos de muestreo urbano-rural. Pero sí existen diferencias significativas entre el punto de muestro urbano-rural y concentraciones para el plaguicida terbutilazina. La figura 6 nos muestra la variabilidad entre la concentración total de terbutilazina para el punto de muestro urbano y para el punto de muestreo rural. Terbutilazina 0 2000 4000 6000 8000 10000 12000 Rural Urbano Figura 6. Concentración en ng/L de Terbutilazina en punto de muestreo rural – urbano Como se observa, a través de lo anteriormente expuesto, la aplicación extensiva de plaguicidas es una práctica común alrededor del mundo. Aunque la producción y comercialización de ciertos plaguicidas dañinos al ser humano se ha prohibido, otros productos continúan usándose, sin conocer a fondo el impacto negativos que estos 36 compuestos pueden tener en los ecosistemas y en la salud pública. Las evidencias indican que los plaguicidas representan un riesgo a la salud pública, por lo que es necesario realizar mas estudios utilizando diversos modelos e indicadores para evaluar los riesgos potenciales sobre la salud y el ecosistema. Conclusiones 1. Se confirma en este estudio que son las zonas de mayor impacto agrícola de la Cuenca del Ebro donde se registran las mayores concentraciones de plaguicidas. 2. La terbutilazina el plaguicida que se encuentra en mayor concentración total y el que mayores concentraciones puntuales registra, pudiéndose asumir a través de los resultados obtenidos que, es en el punto de muestro correspondiente a una zona rural, donde los cultivos son parte activa de la economía, el que engloba con diferencia, el mayor porcentaje de dicha concentración y donde mayores concentraciones totales plaguicidas se registran en comparación con, el punto de muestreo urbano. 3. Es el mes de Junio, uno de los meses de regadío más intenso en la cuenca cuando, mayores concentraciones de plaguicidas totales se registran, siendo la terbutilazina el plaguicida que se encuentra en mayor concentración. Se puede decir que es la estación de muestreo del Barranco de la Violada en la Pardina una estación donde, las concentraciones totales de plaguicidas son mayores, atribuyéndose a la terbutilazina y durante el mes de Julio la aportación mayor. 4. Se detecta una alta concentración del plaguicida clorpirifós en la población de Zaidín en el mes de Julio, que sobrepasa los límites establecidos en el en el anexo I del RD 60/2011 37 Bibliografía Ascherio A, Chen H, Weisskopf MG, O’Reilly E, McCullough ML, Calle EE, et al. Pesticide exposure and risk for Parkinson’s disease. Ann Neurol. 2006;60:197-203. Ayuntamiento de Zaragoza. Instituto municipal de Salud Pública. 2012; Available at: http://www.zaragoza.es/ciudad/IMSP/inicio/presentacion.htm. Accessed 05/12, 2012. Baños I, Ramón Valdés R y Castillo I. Alteraciones en la fertilidad masculina por exposición a pesticidas. Rev Int Androl 2009;7(2):98-105. Bernes C, editor Persistent organic pollutants: a Swedish view of an international problem. Stockholm: Swedish Environmental Protection Agency; 1998. Bustos-Obregón E. Adverse effects of exposure to agropesticides on male reproduction. APMIS. 2001;109 Suppl 103:S233-42. Carod Benedico E. 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Hay pocos datos sobre la presencia de molinato en el medio ambiente. El molinato tiene una persistencia baja en el agua y en el suelo, con un periodo de semidegradación de unos cinco días. Valor de referencia: 0,006 mg/l Presencia: Su concentración en el agua raramente supera 1 µg/l. IDT: 2 µg/kg de peso corporal, basada en una DSEAO de 0,2 mg/kg de peso corporal correspondiente a la toxicidad para la función reproductora en la rata, con un factor de incertidumbre de 100 (para la variación inter e intraespecífica) Límite de detección: 0,01 µg/l mediante GC/MS Concentración alcanzable mediante tratamiento: La concentración debería poderse reducir hasta 0,001 mg/l mediante tratamiento con CAG. 49 Cálculo del valor de referencia: • asignación al agua: 10% de la IDT • peso: adulto de 60 kg • consumo: 2 litros al día Reseña toxicológica: Según la escasa información disponible, no parece que el molinato sea cancerígeno ni mutágeno en estudios con animales. Las pruebas sugieren que la reducción del rendimiento reproductor en ratas macho es el indicador más sensible de exposición al molinato. No obstante, los datos epidemiológicos basados en el análisis de trabajadores relacionados con la producción de molinato no indican efecto alguno sobre la fertilidad humana. Antecedentes de la determinación del valor de referencia: Las Normas internacionales para el agua potable de la OMS de 1958 y 1963 no hicieron referencia al molinato, pero las de 1971 sugirieron que la contribución de los residuos de plaguicidas que puede haber en sistemas de abastecimiento de agua comunitarios a la ingesta diaria total de plaguicidas por la población abastecida es mínima. La primera edición de las Guías para la calidad del agua potable, publicada en 1984, no evaluó el molinato, pero la de 1993 estableció un valor de referencia basado en efectos sobre la salud para el molinato en el agua de consumo de 0,006 mg/l. Fecha de evaluación: La primera evaluación de riesgos se realizó en 1993. El Equipo de trabajo final (Final Task Force) acordó en su reunión de 2003 incluir esta evaluación de riesgos en la presente edición de las Guías para la calidad del agua potable. Referencia principal: OMS, 2003: Molinate in drinking-water. Documento de referencia para la elaboración de las Guías de la OMS para la calidad del agua potable. Ginebra (Suiza), Organización Mundial de la Salud (WHO/SDE/WSH/03.04/40). 50 TERBUTILAZINA (TBA) Fórmula química: C9H16CIN5 La terbutilazina (TBA) (número CAS 5915-41-3), un herbicida de la familia de las clorotriazinas, se usa en el tratamiento de preemergencia y posemergencia de una gran variedad de cultivos agrícolas, así como en la silvicultura. La degradación de la TBA en aguas naturales depende de la presencia de sedimentos y de la actividad biológica. Valor de referencia: 0,007 mg/l. Presencia: Las concentraciones en el agua rara vez superan los 0,2 µg/l aunque se han observado concentraciones más altas. IDT: 2,2 µg/kg de peso corporal, basada en una DSEAO de 0,22 mg/kg de peso corporal correspondiente a la ralentización del aumento de peso corporal al administrar la siguiente dosis más alta en un estudio de toxicidad y carcinogenia de 2 años en ratas, con un factor de incertidumbre de 100 (correspondiente a la variación inter e intraespecífica). Límite de detección: 0,1 µg/l mediante HPLC con detección de UV. Concentración alcanzable mediante tratamiento: La concentración debería poderse reducir hasta 0.1 µg/l mediante tratamiento con CAG. Cálculo del valor de referencia: • asignación al agua: 10% de la IDT • peso: adulto de 60 kg • consumo: 2 litros al día Reseña toxicológica: 51 No hay pruebas de que la TBA sea cancerígena o mutágena. En estudios a largo plazo de alimentación en ratas, se observaron efectos sobre los parámetros eritrocíticos en las hembras, un aumento de la incidencia de lesiones no neoplásicas en el hígado, los pulmones, la glándula tiroides y los testículos, así como una ligera ralentización del aumento de peso corporal. Antecedentes de la determinación del valor de referencia: Las Normas internacionales para el agua potable de la OMS de 1958 y 1963 no hicieron referencia a la TBA, pero las de 1971 sugirieron que la contribución de los residuos de plaguicidas que puede haber en sistemas de abastecimiento de agua comunitarios a la ingesta diaria total de plaguicidas por la población abastecida es mínima. En la primera edición de las Guías para la calidad del agua potable, publicada en 1984, no se recomendó ningún valor de referencia para los herbicidas triazínicos, entre los que se encuentra la TBA, tras una evaluación pormenorizada de los compuestos. La segunda edición de las Guías para la calidad del agua potable, publicada en 1993, no evaluó la TBA. En el apéndice a la segunda edición de las Guías, publicado en 1998, se calculó un valor de referencia basado en efectos sobre la salud de 0,007 mg/l para la TBA en el agua de consumo. Fecha de evaluación: La primera evaluación de riesgos se realizó en 1998. El Equipo de trabajo final (Final Task Force) acordó en su reunión de 2003 incluir esta evaluación de riesgos en la presente edición de las Guías para la calidad del agua potable. Referencia principal: OMS, 2003: Terbuthylazine in drinking-water. Documento de referencia para la elaboración de las Guías de la OMS para la calidad del agua potable. Ginebra (Suiza), Organización Mundial de la Salud (WHO/SDE/WSH/03.04/63). 52 ATRAZINA Fórmula química: C8H14ClN5 La atrazina (número CAS 1912-24-9) es un herbicida selectivo de preemergencia y posemergencia temprana. Se ha encontrado en aguas superficiales y subterráneas, debido a su movilidad en el suelo. Es relativamente estable en suelos y medios acuáticos, con un periodo de semidegradación del orden de meses, pero se degrada por fotolisis y por la acción microbiana en el suelo. Valor de referencia: 0,002 mg/l. Presencia: Se encuentra en aguas subterráneas y en agua de consumo en concentraciones menores que 10 µg/l. IDT: 0,5 µg/kg de peso corporal, basada en una DSEAO de 0,5 mg/kg de peso corporal al díaen un estudio de carcinogenia en ratas y en un factor de incertidumbre de 1000 (100 para la variación inter e intraespecífica, y 10 para reflejar la posible neoplasia). Límite de detección: 0,01 µg/l mediante GC/MS. Concentración alcanzable mediante tratamiento: La concentración debería poderse reducir hasta 0,1 µg/l mediante tratamiento con CAG. Cálculo del valor de referencia: • asignación al agua: 10% de la IDT • peso: adulto de 60 kg • consumo: 2 litros al día 53 Reseña toxicológica: Las pruebas obtenidas en muy diversos estudios de genotoxicidad indican, en su conjunto, que la atrazina no es genotóxica. Hay pruebas de que la atrazina puede inducir tumores de mama en ratas. Es muy probable que el mecanismo de este efecto no sea genotóxico. No se ha observado un aumento significativo de neoplasias en ratones. El CIIC ha concluido que la atrazina no es clasificable con respecto a su capacidad cancerígena en el ser humano (Grupo 3). Antecedentes de la determinación del valor de referencia: Las Normas internacionales para el agua potable de la OMS de 1958 y 1963 no hicieron referencia a la atrazina, pero las de 1971 sugirieron que la contribución de los residuos de plaguicidas que puede haber en sistemas de abastecimiento de agua comunitarios a la ingesta diaria total de plaguicidas por la población abastecida es mínima. La primera edición de las Guías para la calidad del agua potable, publicada en 1984, no evaluó la atrazina, pero la de 1993 estableció un valor de referencia basado en efectos sobre la salud para la atrazina de 0,002 mg/l. Fecha de evaluación: La primera evaluación de riesgos se realizó en 1993. El Equipo de trabajo final (Final Task Force) acordó en su reunión de 2003 incluir esta evaluación de riesgos en la presente edición de las Guías para la calidad del agua potable. Referencia principal: OMS, 2003: Atrazine in drinking-water. Documento de referencia para la elaboración de las Guías de la OMS para la calidad del agua potable. Ginebra (Suiza), Organización Mundial de la Salud (WHO/SDE/WSH/03.04/32). 54 METOLACLORO Fórmula química: C15H22ClNO2 El metolacloro (número CAS 51218-45-2) es un herbicida selectivo de preemergencia que se utiliza en varios cultivos. Puede desaparecer del suelo mediante biodegradación, fotodegradación y volatilización. Es bastante móvil y puede contaminar las aguas subterráneas en determinadas condiciones, pero se encuentra sobre todo en aguas superficiales. Valor de referencia: 0,01 mg/l. Presencia: Se ha detectado en aguas superficiales y subterráneas en concentraciones que pueden superar los 10 µg/l. IDT: 3,5 µg/kg de peso corporal, basada en una DSEAO de 3,5 mg/kg de peso corporal correspondiente a un descenso aparente del peso de los riñones con las dos dosis más altas en un estudio de 1 año en perros, con un factor de incertidumbre de 1000 (100 para la variación inter e intraespecífica y 10 para reflejar cierto riesgo de carcinogenia). Límite de detección: 0,75-0,01 µg/l mediante GC con detección de nitrógeno y fósforo. Concentración alcanzable mediante tratamiento: La concentración debería poderse reducir hasta 0,1 µg/l mediante tratamiento con CAG. Cálculo del valor de referencia • asignación al agua: 10% de la IDT • peso: adulto de 60 kg • consumo: 2 litros al día 55 Reseña toxicológica En un estudio de un año en perros beagle, la administración de metolacloro produjo una disminución del peso de los riñones con las dos dosis más altas. En estudios de dos años de duración en roedores a los que se administró metolacloro en la alimentación, los únicos efectos tóxicos se produjeron con la dosis más alta: en ratones albinos se observó un menor aumento del peso corporal y una disminución de la supervivencia en las hembras, mientras que en ratas se observó un menor aumento del peso corporal y una reducción del consumo de alimentos. Los estudios disponibles no aportan pruebas de que el metolacloro sea cancerígeno en ratones. En ratas, se han observado un aumento de tumores hepáticos en las hembra, así como algunos tumores nasales en los machos. El metolacloro no es genotóxico. Antecedentes de la determinación del valor de referencia: Las Normas internacionales para el agua potable de la OMS de 1958 y 1963 no hicieron referencia al metolacloro, pero las de 1971 sugirieron que la contribución de los residuos de plaguicidas que puede haber en sistemas de abastecimiento de agua comunitarios a la ingesta diaria total de plaguicidas por la población abastecida es mínima. La primera edición de las Guías para la calidad del agua potable, publicada en 1984, no evaluó el metolacloro, pero la de 1993 estableció un valor de referencia basado en efectos sobre la salud para el metolacloro en el agua de consumo de 0,01 mg/l. Fecha de evaluación La primera evaluación de riesgos se realizó en 1993. El Equipo de trabajo final (Final Task Force) acordó en su reunión de 2003 incluir esta evaluación de riesgos en la presente edición de las Guías para la calidad del agua potable. Referencia principal OMS, 2003: Metolachlor in drinking-water. Documento de referencia para la elaboración de las Guías dela OMS para la calidad del agua potable. Ginebra (Suiza), Organización Mundial de la Salud (WHO/SDE/WSH/03.04/39). 56 DIMETOATO Fórmula química: C5H12NO3PS2 El dimetoato (número CAS 60-51-5) es un insecticida organofosforado usado para controlar una amplia gama de insectos en la agricultura, así como la mosca común. Su periodo de semidegradación oscila entre 18 horas y 8 semanas y no es previsible que perdure en el agua, aunque es relativamente estable a pH de 2 a 7. Se ha calculado que la ingesta diaria total procedente de los alimentos es de 0,001 µg/kg de peso corporal. Valor de referencia: 0,006 mg/l. Presencia: Se detectó en concentraciones mínimas en un pozo privado en Canadá, pero en un estudio canadiense de aguas superficiales y aguas de consumo no se detectó su presencia. IDA:0,002 mg/kg de peso corporal, basada en una DSEAO aparente de 1,2 mg/kg de peso corporal al día correspondiente al rendimiento reproductor en un estudio de toxicidad para la función reproductora en ratas, aplicando un factor de incertidumbre de 500 para tener en cuenta la posibilidad de que sea una DMEAO. Límite de detección: 0,05 µg/l mediante GC/MS. Concentración alcanzable mediante tratamiento: La concentración debería poderse reducir hasta 1 µg/l mediante tratamiento con CAG y cloración. Cálculo del valor de referencia: • asignación al agua: 10% de la IDA 57 • peso: adulto de 60 kg • consumo: 2 litros al día Reseña toxicológica: En estudios realizados con voluntarios, se ha demostrado que el dimetoato es un inhibidor de la colinesterasa y un irritante de la piel. El dimetoato no es cancerígeno para los roedores. La JMPR ha concluido que, aunque los estudios in vitro indican que el dimetoato tiene potencial mutágeno, éste no parece expresarse in vivo. En un estudio multigeneracional de toxicidad para la función reproductora en ratas, la DSEAO aparente era de 1,2 mg/kg de peso corporal al día, pero había indicios de que el rendimiento reproductor podía haberse visto afectado con dosis más bajas. No se disponía de datos suficientes para evaluar si los efectos en el rendimiento reproductor eran consecuencia de la inhibición de la colinesterasa. La JMPR concluyó que no era adecuado basar la IDA en los resultados de los estudios realizados con voluntarios, ya que el criterio principal de valoración (el rendimiento reproductor) no se ha evaluado en el ser humano. Se sugirió que, si se establece que el ometoato es un residuo importante, podría ser necesario volver a evaluar la toxicidad del dimetoato cuando haya concluido el examen periódico del residuo y de los aspectos analíticos del dimetoato. Antecedentes de la determinación del valor de referencia: Las Normas internacionales para el agua potable de la OMS de 1958 y 1963 no hicieron referencia al dimetoato, pero las de 1971 sugirieron que la contribución de los residuos de plaguicidas que puede haber en sistemas de abastecimiento de agua comunitarios a la ingesta diaria total de plaguicidas por la población abastecida es mínima. El dimetoato no se evaluó en la primera edición de las Guías para la calidad del agua potable, publicada en 1984, ni en la segunda edición, publicada en 1993, ni en el apéndice a la segunda edición, publicado en 1998. Fecha de evaluación: La evaluación de riesgos se realizó en 2003. Referencias principales: FAO/OMS, 1997: Pesticide residues in food – 1996 evaluations. Part II – Toxicological. Ginebra (Suiza),