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Abstract

Introducción y objetivos: los traumatismos espinales son comunes y potencialmente graves por el riesgo de lesión medular asociada. Uno de los principales objetivos del estudio por imagen ante cualquier traumatismo espinal es determinar la estabilidad-inestabilidad de la fractura, porque de ello va a depender en gran medida la necesidad de intervención urgente. La estabilidad fue definida por White y Panjabi como la capacidad de la columna de mantener la carga fisiológica normal sin deformidad mecánica ni síntomas neurológicos progresivos. Dicha estabilidad depende de la integridad de los componentes ligamento-esqueléticos de la columna, siendo el complejo ligamentario posterior (CLP) una de las estructuras más importantes. Actualmente las clasificaciones que se utilizan para determinar la severidad de los traumatismos espinales son la SLIC (The Sub-axial Cervical Spine Fracture Classification) y la TLICS (Thoracolumbar Injury Classification and Severity Score), las cuales evalúan 3 parámetros: morfología (tipo de fractura), clínica neurológica, e integridad del CLP. La RM es la técnica más sensible y específica para determinar el grado de afectación del CLP, sin embargo su disponibilidad es menor y su coste es mayor que el de la TC. La TC es útil para determinar las fracturas óseas típicas de los traumas espinales, sin embargo sólo observa la lesión ligamentaria de manera indirecta. No obstante hay estudios que apoyan que en el trauma cervical espinal en pacientes obnubilados en los que la TC fue normal, los hallazgos de RM no han cambiado el manejo quirúrgico, y los resultados de la RM no proporciona información adicional a la de la TC de la estabilidad de la columna cervical. De ahí la importancia de investigar la capacidad de la TC para la valoración de las lesiones extraóseas; objetivo de nuestro estudio. Material y métodos: descripción de la muestra: Entre enero de 2009 y febrero de 2011 se realizó en nuestro centro estudio urgente de TC de cuerpo entero a 368 pacientes politraumatizados y estudio urgente de TC de columna a 41 pacientes que acudieron por traumatismos focalizados en columna cervical, dorsal o lumbar. Se encontraron 160 lesiones espinales en un total de 118 pacientes. En 38 fracturas correspondientes a 30 de estos pacientes se realizó además estudio de RM, objeto del estudio que aquí se presenta. Criterios de inclusión: pacientes mayores de 15 años que ingresaron en nuestro centro en el periodo de tiempo mencionado, con lesiones vertebrales traumáticas en el estudio TC, a los que posteriormente se realizó estudio de columna vertebral por RM. Descripción técnica y definición de los datos: se evaluó la utilidad de la TC para la detección de lesiones ligamentarias y discales, empleando la RM como estándar de referencia. Para ello se midió el espacio interespinoso en las reconstrucciones sagitales de los estudios de TC con el fin de predecir lesión del CLP. Cuando el espacio interespinoso se encontraba aumentado en relación con los adyacentes, superior e inferior, se consideró que había lesión del mismo. En los estudios de RM se estableció la integridad de los ligamentos cuando estos aparecieron hipointensos en todas las secuencias. Cuando existía hiperintensidad (como consecuencia de la presencia de edema) ó disrupción (indicativo de rotura completa del ligamento) se estableció el diagnóstico de lesión ligamentaria. En cuanto al estado de los discos intervertebrales, se valoró mediante TC si la altura discal era igual a los espacios discales adyacentes, craneal y caudal o estaba disminuída o aumentada con respecto a ellos. En caso de sospecha de lesión a múltiples niveles, se consideraron el resto de espacios interdiscales conservados. En RM, se estableció lesión discal en presencia de hernia, rotura o pseudohernia. Análisis de los datos: se realizó el análisis de validez y fiabilidad de la presencia o no de aumento de espacio interespinoso para la valoración del CLP y de la existencia de aumento o disminución del espacio discal para la detección de la lesión discal mediante TC. García Gámez, Andrés; Artigas Martín, José María; Vela Marín, Ana Carmen

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! Traumatismo!de!columna!vertebral:!valoración!por!TC!de! las!lesiones!extraóseas.! ! ! PROYECTO!FIN!DE!MÁSTER! Máster: Iniciación a la investigación en medicina. Facultad de medicina. Universidad de Zaragoza Departamento de Pediatría, Radiología y Medicina Física. Autor: Andrés García Gámez Tutores: Dr. José María Artigas Martín. Dra. Ana Carmen Vela Marín. Junio 2012 ! 2! INTRODUCCIÓN: Los traumatismos vertebrales son frecuentes y potencialmente graves por el riesgo de lesión medular asociada. Uno de los principales objetivos del estudio por imagen ante cualquier traumatismo vertebral es establecer la estabilidad-inestabilidad de la fractura, ya que de ello va a depender en gran medida la necesidad de ser intervenido de urgencia. La estabilidad vertebral fue definida por White and Panjabi 1como la capacidad de la columna de mantener la carga fisiológica normal sin deformidad mecánica ni síntomas neurológicos progresivos. Depende de que se haya mantenido tras el traumatismo la integridad de los componentes esqueléticoligamentarios que permiten la estabilidad, siendo el complejo ligamentario posterior (CLP) una de las estructuras más importantes. Está formado por los ligamentos supraespinoso, interespinoso, longitudinal posterior y amarillo, junto con las cápsulas facetarias. Actualmente las clasificaciones que se utilizan para determinar la gravedad de los traumatismos espinales son la SLIC (The Sub-axial Cervical Spine Fracture Classification) y la TLICS (Thoracolumbar Injury Classification and Severity Score), que evalúan 3 parámetros: morfología (tipo de fractura), clínica neurológica, e integridad del CLP2. Los presencia de lesión del CLP en la clasificación TLICS se establece mediante criterios clínicos, cuando existe un espacio palpable entre dos apófisis espinosas, o de forma indirecta por imagen, si en la tomografía computerizada (TC) existe separación de las espinosas3, o de forma directa si en la resonancia magnética (RM) hay hiperintensidad en las estructuras del CLP en la secuencia potenciada en T2 con supresión grasa.4, 5, 6. Se reconoce que la RM es la técnica más sensible y específica para determinar el grado de afectación del CLP7, aunque su disponibilidad es menor y su coste más elevado que la TC. En el contexto de un traumatismo vertebral, la TC resulta de gran utilidad para identificar fracturas óseas, pero su inferior resolución de contraste impide la valoración directa de la lesión ligamentaria, que debe realizarse de forma indirecta, identificando la separación patológica de las apófisis espinosas. Por otra parte, algunos estudios realizados en pacientes obnubilados con traumatismno cervical donde la TC fue normal, mostraron cómo los hallazgos de RM no modificaron el manejo quirúrgico, sugiriendo que la RM no proporcionaría información adicional a la TC en la predicción de estabilidad de la columna cervical8. OBJETIVO: El objetivo del presente estudio es investigar la utilidad de la TC en pacientes con traumatismo vertebral, para la valoración de las lesiones extraóseas. ! 3! MATERIAL Y MÉTODOS: Descripción de la muestra: Entre enero de 2009 y febrero de 2011 fueron estudiados mediante TC urgente, 409 pacientes con sospecha de lesión traumática vertebral; de ellos, 368 en el contexto de un traumatismo múltiple fueron estudiados con el protocolo de “cuerpo completo” y el resto, 41 pacientes, con traumatismo focalizado en la columna cervical, dorsal o lumbar mediante TC selectivo de dichas regiones. Mostraron lesión vertebral 118 pacientes, con un total de 160 lesiones y 30 de ellos (38 lesiones), fueron también valorados con RM, siendo objeto del estudio que aquí se presenta. Los criterios de inclusión fueron pacientes mayores de 15 años que ingresaron en nuestro centro en el periodo de tiempo mencionado, con lesiones vertebrales traumáticas en el estudio TC, a los que posteriormente se realizó estudio de columna vertebral por RM. Descripción técnica: Las exploraciones de TC fueron realizados en un equipo Toshiba Aquilion 64 de 64 filas de detectores (FOV: 240-400, Grosor de corte: 2-5 mm., Intervalo: 2-5 mm., reconstrucciones con grosor <1 mm. con algoritmo de partes blandas y óseo). En la consola de postproceso se realizó reformateo MPR en los tres planos espaciales y reconstrucciones 3D en algunos casos. Las exploraciones de RM se realizaron en equipos Signa Excite 1,5 T y Genesis Signa 1,5T de General Electric indistintamente. A todos los pacientes se les realizó secuencias sagitales T1 y T2 (FOV: 24-30, Grosor de corte 3-4 mm., interespacio: 0,1-1 mm.). El estudio de RM se completó con diferentes secuencias (sagitales STIR o T2 con supresión grasa, axiales T1, T2, T2 con supresión grasa o Eco de gradiente) dependiendo del estado del paciente y de la experiencia del radiólogo de guardia en cada momento. Definición de los datos: Se evaluó la utilidad de la TC para la detección de lesiones ligamentarias y discales, empleando la RM como estándar de referencia. Para ello se midió el espacio interespinoso en las reconstrucciones sagitales en los estudios de TC con el fin de predecir lesión del CLP. Cuando el espacio interespinoso se encontraba aumentado en relación con los adyacentes, superior e inferior, se consideró que había lesión del mismo. (Fig.1). ! 4! Figura 1. Valoración de la distancia interespinosa en las reconstrucciones sagitales de TC como signo indirecto de lesión del CLP. Distancia normal (a, b) y distancia aumentada (c, d). En RM, cuando existía hiperintensidad (como consecuencia de la presencia de edema) ó disrupción (indicativo de rotura completa del ligamento) se estableció el diagnóstico de lesión ligamentaria. (Fig.2 y Tabla I). ! 5! Figura 2. Valoración de la lesión del CLP mediante RM. Planos sagitales con secuencias potenciadas en T2 objetivando CLP íntegro (a, b), edema del CLP aunque con continuidad del mismo (c) y rotura (d) con discontinuidad de sus fibras. En las imágenes de otro caso con lesión a nivel de L4 (e, f) se aprecia tanto rotura del ligamento interespinoso como del ligamento amarillo y extensión dorsal de un hematoma desde el canal raquídeo hasta las partes blandas de la espalda. CLP integro CLP lesionado / roto TC Espacio interespinoso normal Espacio interespinoso aumentado. RM Ligamentos hipointensos en todas las secuencias Lesión: Hiperintensidad por edema. Rotura: Disrupción completa. Tabla I. Valoración del CLP según los hallazgos de TC y RM. ! 6! En cuanto al estado de los discos intervertebrales, se valoró mediante TC si la altura discal era igual a los espacios discales adyacentes, craneales y caudales o estaba disminuida o aumentada con respecto a ellos. En caso de sospecha de lesión a múltiples niveles, se evaluaron comparando con el resto de espacios interdiscales conservados. En RM, se estableció lesión discal en presencia de hernia, rotura o pseudohernia. (Fig. 3 y Tabla II). Figura 3. Valoración del estado del disco intervertebral en RM. Planos sagitales de columna cervical con secuencias potenciadas en T1 y T2 (a, d) con hernia discal. Planos sagitales potenciados en T2 (b, e) de columna dorsal con rotura discal, visualizándose pinzamiento e hiperseñal con material discal en el canal raquídeo. Planos sagitales potenciados en T1 y T2 (c, f) de columna cervical en los que se visualiza espondilolistesis anterior de C6 sobre C7 con pseudohernia discal por detrás del cuerpo vertebral C6. ! 7! Disco integro Disco lesionado TC Altura disco preservada. Altura del disco aumentada ó disminuida en relación con los demás discos vertebrales. RM Altura y morfología de los discos preservada. Hernia, pseudohernia o rotura del disco. Tabla II. Valoración del disco intervertebral según los hallazgos de TC y RM. Análisis de los datos: Se realizó análisis de validez y fiabilidad mediante cálculo de sensibilidad (S), especificidad (E), valor predictivo positivo (VPP) y valor predictivo negativo (VPN) de la presencia o no de aumento del espacio interespinoso y de la existencia de aumento o disminución del espacio discal para la detección de la lesión discal mediante TC, utilizando la RM como estándar de referencia. Por último, se revisaron las historias clínicas de los pacientes para comprobar los hallazgos que fueron determinantes en la toma de la decisión quirúrgica. En los casos en que había discrepancias entre TC y RM en cuanto al estado del CLP se analizó individualmente si este dato influyó en la decisión. RESULTADOS: De los 30 pacientes de la muestra, hubo 7 mujeres (23,3%) y los demás, 23 ( 76,7 %) eran hombres. Las causas del trauma fueron: caída desde sus pies (1 paciente), caída desde menos de 3 metros (1 paciente), caída de más de 3 metros (8 pacientes), accidente de tráfico a menos de 56 Km/h (2 pacientes), accidente de tráfico a más de 56 Km/h (19 pacientes), atropello (1 paciente), accidente con bicicleta (4 pacientes), aplastamiento (4 pacientes) y otras (1 paciente). (Tabla III). Tabla III. Causas del traumatismo vertebral en nuestra muestra. ! 8! El estudio TC identificó lesión del CLP en 11 de los 18 casos en los que se encontraron signos de lesión del mismo en el estudio de RM y ambas técnicas coincidieron que en los 20 restantes no había lesión (Tabla IV). Por lo tanto en nuestro grupo de pacientes todos los casos en que la TC sugería lesión del CLP, éste se encontraba lesionado o roto en RM, lo que suponía un VPP de 100%. Hubo 7 casos (35%) en los que la distancia interespinosa mediante TC estaba preservada y sin embargo la RM mostró edema en el CLP (en uno) y disrupción (en seis). De los 27 casos que el TC consideraba que el CLP estaba integro, la RM determinó que verdaderamente lo estaba en 20 de ellos, lo que supone un VPN de 74%. CLP RM Lesionado ó roto RM integro TOTAL TC lesionado ó roto 11 0 11 TC integro 7 20 27 TOTAL 18 20 38 Tabla VI. Relación entre la altura aumentada del disco en TC y la visualización de lesión discal en RM. Veintiuna lesiones fueron intervenidas quirúrgicamente y en diecisiete casos se decidió tratamiento conservador. En catorce de los diecisiete casos en que se decidió tratamiento conservador tanto la TC como la RM habían coincidido en la integridad del CLP y todos ellos evolucionaron favorablemente. Hubo dos casos en que RM y TC detectaron lesión del CLP y no fueron operados, uno de ellos era una fractura tipo Chance con disrupción ligamentaria y graves lesiones viscerales. La paciente presentaba clínica medular completa debido a isquemia en un tramo superior al de la lesión ósea y no por causa de la fractura (Fig. 4). ! 9! Figura 4. Fractura por distracción ósea tipo Chance en paciente con politraumatismo por accidente de tráfico y clínica de lesión medular completa. Reconstrucciones sagitales y coronal de TC en las que se visualiza la línea de distracción ósea a través del pedículo y el cuerpo vertebral (a), aumento de la distancia interespinosa (b) y distracción de elementos posteriores (c). Planos sagitales con secuencias potenciadas en T1 (d), T2 (e) y axial gradiente 2D (g) de columna lumbar y plano sagital potenciado en T2 de columna dorsal (f), objetivando la rotura del CLP (flechas rojas en d, e), hemorragia en el canal raquídeo (flechas verdes en d, g) y áreas de mielopatía en columna dorsal (flechas azules en f) que fueron de causa isquémica por grave lesión de grandes vasos a nivel abdominales. En el otro caso, la RM detectó edema sin disrupción del CLP, el cual se interpretó como secundario a la fractura de la apófisis espinosa adyacente. Era una lesión por flexión con rotura de microtrabéculas en el cuerpo vertebral y el resto de elementos espinales no presentaban alteraciones por lo que la lesión fue considerada como estable y no se intervino quirúrgicamente (Fig. 5).