Full text
Redes sociales y liderazgo en prisión: influencia del grupo sobre conductas que favorecen la reinserción Laura Castillo Eito Universidad de Zaragoza [email protected] Trabajo de investigación presentado como Trabajo de Fin de Grado para la obtención del Grado en Psicología por la Universidad de Zaragoza. Director: Ángel Barrasa Notario Teruel, 25 de junio de 2012
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 2 Índice Introducción ………………………………………………………………………….. 3 Redes sociales e influencia social …………………………………………………. 4 Liderazgo …………………………………………………………………………. 6 Objetivos e hipótesis …………………………………………………………........ 7 Método ……………………………………………………………………………….. 8 Muestra ………………………………………………………………………...... 8 Medidas ………………………………………………………………………….. 9 Procedimiento ……………………………………………………………………. 10 Resultados ……………………………………………………………………………. 11 Descripción de la red social ……………………………………………………… 11 Relación entre los índices sociométricos individuales y las variables de adaptación a la prisión……………………………………………………………… 12 Diferencias de medias en puntuación de liderazgo ……………………………….. 14 Discusión ……………………………………………………………………………… 15 Características de las redes sociales formadas en prisión ………………………… 15 Influencia social sobre las conductas de adaptación a la prisión ………………… 16 Características de los líderes en prisión ...…………………………………………. 17 Limitaciones y futuras investigaciones ……………………………………………. 18 Referencias …………………………………………………………………………….. 19 Anexo I. Entrevista estructurada …………………………………………………….... 21 Anexo II. Instrucciones previas a la entrevista ………………………………………… 22
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 3 El contexto penitenciario es un contexto único, diferente a cualquier otro. Se trata de un contexto muy coercitivo, en el que aparece una subcultura propia. Las personas que entran en prisión deben enfrentarse no sólo a la pérdida de libertad, sino también a la pérdida del control sobre su propia vida y a la pérdida del contacto con sus seres queridos. Además, deben adaptarse a un contexto nuevo, extraño para ellos, en el que existen unas normas muy rígidas, tanto explícitas como implícitas, que deberán aprender (Crewe, 2009; Goffman, 1987; Van Tongeren y Klebe, 2010). Según la Ley Orgánica General Penitenciaria (LO/1979), el principal objetivo de las instituciones penitenciarias es “la reeducación y la reinserción social de los sentenciados a penas y medidas penales privativas de libertad” (p. 1). Bayón, Compadre y Salarich (1999) entienden la reinserción social como la adquisición de “los valores y hábitos prosociales que el grupo-norma tiene consolidados y que constituyen la base de una convivencia ordenada” (p. 392). Para ello es necesario que el interno en prisión adquiera ciertas habilidades y destrezas como habilidades sociales, hábitos laborales, autocontrol, tolerancia a la frustración, etc. En diversos estudios se han obtenido resultados que indican que la adaptación a la prisión (“prison adjustment”) está relacionada con la posterior reinserción social (Dhami, Ayton y Loewenstein, 2007; Van Tongeren et al., 2010). La adaptación óptima a la prisión se entiende como la asimilación temporal de la subcultura y de las normas de la prisión a la vez que se toma un papel activo en el cambio del propio pensamiento y de la conducta para una futura reinserción (Van Tongeren et al., 2010). Este papel activo en el propio cambio se puede traducir en la participación en actividades y grupos de intervención dentro de la prisión. Por otro lado, la asimilación de las normas y de la subcultura se entiende como el hecho de no tener problemas con los compañeros y de no cometer infracciones. Varias investigaciones (Rodríguez, López y Andrés, 2002: Ruiz, 1999) han encontrado que el hecho de cometer un mayor número de infracciones durante la estancia en prisión se relaciona con una menor probabilidad de reinserción, mientras que la participación en actividades, en grupos de intervención o el hecho de tener un trabajo dentro de prisión (destino) se relaciona con una mayor probabilidad de reinserción. Dada la relación existente entre estas conductas de adaptación a la prisión realizadas por los internos y el éxito de su posterior reinserción, es necesario conocer qué factores inciden en la realización o no de estas conductas. De esta forma, se podrá intervenir en las variables que influyen en la realización de conductas de adaptación a la prisión de forma que aumenten las tasas de reinserción.
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 4 Se han hecho diversos estudios para conocer qué variables influyen en la adaptación a la prisión (ej. Becerra, Torres y Ruiz, 2009; Bond, Thompson y Malloy, 2005; Dhami et al., 2007; García, 2008). Sin embargo, la mayor parte de estos estudios se han centrado en la influencia de las variables individuales de los propios internos como son variables sociodemográficas, personalidad, inteligencia, tipo de delito, tiempo en internamiento, etc. (Becerra, et al., 2009; García, 2008; Gendreau, Goggin y Law, 1997; Rodríguez et al., 2002). En otros estudios, en los que se ha tenido en cuenta variables grupales o comunitarias, lo que más se ha valorado ha sido la relación de los internos con personas del exterior y el apoyo que recibe de éstas, tanto recibido objetivamente como percibido (Bond, et al., 2005; Dhami et al., 2007). Sin embargo, a pesar de su relevancia, las dinámicas grupales que tienen lugar dentro de la prisión, las redes sociales que se forman y las relaciones que se establecen entre los internos apenas han sido estudiadas (Bond et al., 2005; Crewe, 2009), y no se ha analizado la influencia que éstas pueden tener en la adaptación a la prisión. Redes sociales e influencia social La importancia de estudiar las redes sociales y las dinámicas grupales es debida a que el ser humano es un ser social, y por ello necesita de las relaciones con otros. Estas relaciones tienen una gran importancia en la vida de todo ser humano, y muchas de las conductas que se llevan a cabo vienen determinadas por a la persona como perteneciente a cierto grupo, y no a la persona como individuo (Cruces, Gómez, Luque, Muñoz y León, 1998; Marín, 2003). El conjunto de las relaciones de diferentes personas relacionadas entre sí forma redes sociales, que se diferencian, entre otras variables, por su tamaño, el tipo de relación que se establece entre las personas, la cohesión o disociación que existe, la indiferencia entre los miembros, etc. (Infante, 2003a; Kindermann y Gest, 2009). Dentro de las redes sociales se producen procesos de influencia mutua entre las personas que las componen. Estos procesos de influencia modelan los pensamientos, conductas y actitudes de múltiples maneras, marcando las normas de comportamiento que cada persona sigue (Cruces et al., 1998; Lansford, Costanzo, Grimes, Putallaz, Miller y Malone, 2005; Mason, Conrey y Smith, 2007). Esto se debe a que todo comportamiento se realiza en el contexto de una red social, y estas redes sociales modulan las conductas de manera que facilitan o dificultan el acceso a ciertos recursos, así como diversas variables psicológicas como la percepción de integración, de apoyo, etc. (Crespi y Mikulic, 2009). Los procesos de influencia se producen debido a que hay una percepción de identidad social entre los miembros de un grupo (Haslam y Reicher, 2007). Cada individuo se percibe
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 5 como igual a los otros miembros de su grupo por ciertas características que comparten. Gracias a esta percepción de identidad se pueden desarrollar los sentimientos de integración o pertenencia. Esta identidad es especialmente fácil que aparezca en un contexto penitenciario debido a que todos los internos se encuentran en la misma situación social, comparten una serie de variables contextuales y tienen un estatus social bajo dentro de ese contexto (Bayón et al., 1999; Goffman, 1987; Haslam et al., 2007; Ruiz, 1999). En el contexto penitenciario se ha encontrado que las relaciones que establecen unos internos con otros tienen funciones muy importantes para reducir la ansiedad y la incertidumbre que produce la situación en la que se encuentran (Bond et al., 2005; Goffman, 1987). Entre estas funciones se encuentra la de obtener información sobre el funcionamiento del contexto extraño, ganar influencia entre los internos y entre los funcionarios o desarrollar un sentimiento de seguridad (Bayón et al., 1999; Crewe, 2009). Además, dentro de una institución penitenciaria, debido a su naturaleza de institución total, los compañeros de internamiento pueden llegar a tener una gran capacidad de influencia. Una institución total es, según Goffman (1987), un “lugar de residencia o trabajo, donde un gran número de individuos en igual situación, aislados de la sociedad por un periodo apreciable de tiempo, comparten en su encierro una rutina diaria, administrada formalmente” (p. 13). En libertad, las personas nos movemos en diferentes ambientes: ocio, trabajo, familia…, y en cada uno de estos ambientes nos relacionamos con personas diferentes, las cuales tienen un tipo de relación con nosotros, más cercana o más lejana, y nos influyen más o menos. En cada ambiente, y según las personas ante las que nos encontremos, nos comportarnos de una manera u otra, para adaptarnos lo mejor posible a la situación. Sin embargo, en las instituciones totales, los internos comparten todos los aspectos de su vida (Goffman, 1987). Este hecho provoca que las relaciones que tienen los internos sean muy limitadas y que, por lo tanto, el número de personas que influyen en su conducta sea más reducido. A pesar de los diversos estudios que indican la influencia de la red social en las conductas (ej. Crespi et al., 2009; Lansford et al., 2005), en los estudios en prisiones realizados sobre las relaciones entre internos, lo único que se ha estudiado es qué variables influyen en la formación de estas relaciones y qué características tienen las redes sociales (Crewe, 2009). Crewe (2009) y Bond et al. (2005) encontraron que el número de relaciones de cada interno con el resto –tanto positivas como negativases muy bajo y que los subgrupos suelen estar muy bien definidos. Sin embargo, no se ha investigado la influencia que la red social puede ejercer en la adaptación a la prisión.
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 6 Así, este estudio se plantea dos objetivos en relación a las redes sociales y su influencia. En primer lugar, se estudiará las características de la red social existente en el centro penitenciario. Según lo encontrado en estudios previos (Bond et al., 2005; Crewe, 2009), se espera encontrar una baja cohesión, disociación e intensidad grupal, es decir, que el número de elecciones y rechazos de cada individuo sea reducido respecto al número total de miembros del grupo. También se espera encontrar una alta coherencia, o lo que es lo mismo, que el grado de elecciones recíprocas sea alto en relación al número de elecciones totales. El segundo objetivo es conocer la influencia que tienen las características de la red social de cada interno en su adaptación a la prisión. En el estudio de Crewe (2009) se indicó que aquéllos internos que tienen muchas relaciones y están integrados en varios subgrupos suelen tener menos sanciones. Por lo tanto, se hipotetiza que habrá una relación inversa entre el número de elecciones recibidas y el número de sanciones; es decir, cometerán menos conductas desviadas los internos más apreciados por sus compañeros. Por otro lado, Crewe (2009) también encontró que un grupo muy estigmatizado en el contexto penitenciario son los consumidores de sustancias ilegales, por eso se espera que los internos que más frecuentemente consuman este tipo de sustancias sean también los más rechazados. Además, debido al carácter e institución total de la prisión (Goffman, 1987), se espera que los internos que tienen más poder debido a su puesto de trabajo dentro de la prisión (destino), también lo tengan en las relaciones informales con el resto de internos, por lo que aquéllos que tengan mayor puntuación de poder serán aquéllos con un destino de mayor responsabilidad. Liderazgo Según las teorías de influencia social, se entiende que todos los individuos se influyen mutuamente (Mason et al., 2007). Sin embargo suele haber una persona que tiene más influencia sobre los otros que los otros sobre él, esta persona ejerce el rol de líder. El concepto de líder puede hacer referencia al líder formal o al líder informal. El líder formal es aquella persona que tiene un nivel jerárquico por encima de los demás que le da el poder de establecer normas; tiene el rol de coordinador o director (Yukl, 2008). El líder informal es aquél que, por distintas variables, tiene más influencia sobre el resto del grupo; sin embargo, no tiene un nivel jerárquico superior al resto (Infante, 2003a). El líder informal suele ser la persona del grupo que tiene mayor capacidad para dar coherencia al grupo y manejar los conflictos que puedan surgir entre sus miembros (Johnson, Boster y Palinkas, 2003). Las investigaciones que se han realizado sobre liderazgo en prisión estudian en la mayoría de los casos el poder y la influencia que ejercen los funcionarios sobre los internos
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 7 (Crewe, 2009, Stojkovic, 2010). En los pocos estudios que se han hecho sobre el liderazgo ejercido entre los internos se ha indicado la complejidad de conocer las características que tiene un líder dentro de prisión (Crewe, 2009). Sin embargo, en varios estudios se han encontrado líderes en prisión con características similares: Ruiz (1999) encontró que los internos que ejercen mayor liderazgo son aquéllos con una carrera criminal prolongada y que están sentenciados por delitos violentos; Bayón et al. (1999) también encontró que los internos líderes son aquéllos con una carrera criminal consolidada o aquéllos que llevan más tiempo en prisión; por su parte Crewe (2009) encontró que son líderes los internos que tienen una reputación previa a la entrada en prisión debido a su carrera criminal. De esta forma, otro objetivo que se plantea este estudio es conocer las características de los internos líderes. Así, se hipotetiza que los internos que ejerzan un mayor liderazgo serán los que lleven más tiempo en prisión y que sean reincidentes. Además, también se espera que ejerzan mayor liderazgo aquéllos que tengan estudios de nivel superior, preuniversitarios o universitarios, ya que se espera que estos internos estén más capacitados para resolver conflictos y dar coherencia al grupo. Objetivos e hipótesis En resumen, el objetivo principal es conocer la influencia de la red social en prisión en las conductas de adaptación a la prisión que realizan los internos. Como se ha visto, los objetivos específicos son tres, con varias hipótesis relacionadas con cada uno: 1. Estudiar las características estructurales de las redes sociales formadas en prisión. Hipótesis 1a. Se encontrará una baja cohesión, disociación e intensidad, así como una alta coherencia en la red social. 2. Explorar cómo influyen las características de los sujetos en la red social sobre las conductas de adaptación a la prisión de los internos. Hipótesis 2a. Cuántas más elecciones recibidas tenga un interno, menos sanciones tendrá. Hipótesis 2b. Cuanto más frecuente sea el consumo de sustancias ilegales por parte de un interno, mayor rechazo obtendrá. Hipótesis 2c. Tendrán mayor puntuación de poder los internos con destinos de mayor responsabilidad.
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 8 3. Conocer cómo son los internos que ejercen mayor liderazgo entre sus compañeros. Hipótesis 3a. Ejercerán un mayor liderazgo los internos cuyo primer ingreso en prisión fue hace más tiempo. Hipótesis 3b. Ejercerán un mayor liderazgo los internos que sean reincidentes. Hipótesis 3c. Ejercerán mayor liderazgo los internos que estén cursando o hayan cursado estudios de mayor nivel (preuniversitario o universitario). Método Muestra En este estudio han participado los 161 internos que se encuentran en el Centro Penitenciario de Teruel. De los 161 participantes, 150 han hecho el test sociométrico y 11 no, debido a diferentes causas, sin embargo, se les sigue considerando participantes debido a que forman parte de la red social y han podido ser nombrados por sus compañeros. Todos los participantes de este estudio son varones. El rango de edad está entre 22 y 65 años, siendo la media de 39,2 años. El 77% de los participantes tienen nacionalidad española, y el resto provienen de distintos países de Europa, África, América Latina y Asia. Además, el 45% de los participantes vivía en la provincia de Valencia antes de entrar en prisión. El resto provienen de diferentes provincias de España, excepto el 3,7% que no tienen domicilio conocido en España. Respecto al nivel educativo, el 49,3% tienen estudios primarios y el 22% estudios secundarios. Sólo un 4,7% tienen estudios superiores, y un 2,7% son analfabetos. Respecto al tiempo que llevan en prisión, en relación a la actual condena, la estancia en prisión varía entre 1 y 165 meses, siendo la media de 25,9 meses. Si atendemos al primer ingreso en prisión, el tiempo que ha pasado desde la primera vez que se ingresó en prisión es de media 12,4 años, siendo el máximo 37 años. Estas condenas son por delitos contra la propiedad en un 46,6% de los casos, en un 12,4% de los casos por delitos contra la salud pública y en otro 12,4% por delitos de sangre. También se encuentran internos cumpliendo condena por delitos de violencia de género, delitos sexuales, delitos leves contra las personas, pertenencia a banda armada y delitos menores. De los 161 participantes el 56,5% son reincidentes, mientras que el 43,5% son primarios, es decir, ésta es su primera condena.
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 9 Medidas Los datos recogidos han sido: variables sociodemográficas, variables de adaptación a la prisión y variables sociométricas. Las variables sociodemográficas y las variables de adaptación a la prisión se obtuvieron de los expedientes de los internos, las variables sociométricas se obtuvieron mediante un test sociométrico. La religión y la frecuencia de consumo de drogas también se les preguntó a los internos antes de realizarles el test sociométrico. Las variables sociodemográficas que se recogieron fueron las siguientes: - Nivel educativo previo al inicio de la actual condena. - Reincidencia: número de veces que ha estado en prisión. - Años pasados desde el primer ingreso en prisión. Respecto a las variables de adaptación a la prisión, los datos que se recogieron fueron los siguientes: - Destino: trabajo realizado en prisión según responsabilidad. - Tratamiento psicológico: tratamiento que recibe el interno en prisión según si es prioritario para su situación personal o si es complementario. - Asistencia a la escuela: nivel cursado. - Autolesiones: si el interno se ha autolesionado alguna vez en su estancia en prisión. - Consumo de sustancias: frecuencia. - Sanciones: cantidad. El test sociométrico mediante el cual se obtuvieron las variables sociométricas se realizó mediante una entrevista estructurada. Las preguntas que se realizaron en la misma se pueden ver en el Anexo I. A partir de las respuestas obtenidas, con el programa CIVSoc 3.0 se obtuvieron índices grupales e individuales de la red social. Los índices grupales obtenidos son los siguientes: - Intensidad grupal: grado de emisión de elecciones y rechazos por los miembros del grupo. - Cohesión: grado de unión existente entre los miembros del grupo. - Disociación: grado de desunión existente entre los miembros del grupo. - Coherencia: relación entre la reciprocidad de elecciones y las elecciones recibidas por los miembros del mundo. - Parejas: número de elecciones recíprocas o relaciones de pareja de los miembros del grupo.
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 16 encontrado un gran número parejas, triángulos y cliques indica que existen muchos subgrupos, lo que disminuye la cohesión. Este gran número de subgrupos es debido, probablemente, al gran tamaño de la red social, ya que cuanto mayor es una red social, existe una mayor tendencia a la creación de subgrupos (Kindermann et al., 2009). Sin embargo a pesar de este gran número de subgrupos cerrados, donde todos los miembros se eligen entre sí y no eligen a nadie fuera del subgrupo, la coherencia ha sido baja, por lo que en este aspecto no se apoya la hipótesis. Esto se puede deber a la alta expansividad de los sujetos que se apoyaron en la lista de los internos confeccionada, en oposición a la baja expansividad de los sujetos que no la utilizaron. Por lo tanto, la red social estudiada se compone de un gran número de subgrupos, por lo que existe una baja cohesión y una baja disociación, es decir, tanto el número de relaciones positivas como el de relaciones negativas es bajo respecto al número total de componentes en la red social. Además, el número de rechazos emitidos es mayor que el de elecciones; pero, sin embargo, el número de percepciones de elecciones es mucho mayor que el de percepción de rechazos. Esta descompensación entre rechazos y percepción de rechazos se puede deber a que hay un gran número de internos estigmatizados por algunas de sus características, como el consumo de drogas o el tipo de delito (Crewe, 2009). De esta forma, muchos de los internos han rechazado a los internos estigmatizados; sin embargo, a la hora de la percepción de rechazos, sólo se ha nombrado a aquéllos con los que realmente se tienen problemas personales. Influencia social sobre las conductas de adaptación a la prisión El segundo objetivo era explorar cómo influyen las características de la red social de cada sujeto en su adaptación a la prisión. La primera hipótesis que se planteó respecto a este objetivo era que los internos que más elegidos fueran por sus compañeros tendrían menos sanciones. Los resultados obtenidos apoyan esta hipótesis, ya que existe una relación inversa entre las sanciones y las elecciones recibidas, es decir, cuanto más elegido ha sido un interno, menos sanciones sin cancelar tenía. La segunda hipótesis era que los internos más rechazados serían aquéllos que consumieran sustancias ilegales más frecuentemente. En este caso, los rechazos recibidos no han tenido una relación significativa con el consuma de drogas, por lo que se podría llegar a la conclusión de que los consumidores de droga no son un grupo estigmatizado en este centro
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 17 penitenciario. Sin embargo, las elecciones recibidas y el consumo de sustancias tienen una relación inversa, por lo que sí se puede observar que cuanto más frecuente es el consumo de drogas, menos relaciones positivas tienen los internos. La tercera hipótesis que se planteó respecto a este objetivo fue que los internos que tendrían mayor puntuación de poder serían aquéllos con destinos de mayor responsabilidad. Esto es apoyado por los datos obtenidos, ya que la correlación entre la puntuación de poder y el destino ha sido positiva y significativa. Por otro lado, el hecho de que la escuela y el tratamiento psicológico, que son índices de buena adaptación, no hayan correlacionado significativamente con ninguna de los índices individuales de la red social en el caso de la escuela y sólo con las elecciones recibidas en el caso del tratamiento puede ser debido a que los datos recogidos no son los más adecuados como indicadores de adaptación. Los datos que se recogieron para medir estas variables fueron el nivel de prioridad del tratamiento y el nivel educativo cursado en la escuela. Sin embargo, es probable que la nota de rendimiento obtenida por cada sujeto sea una medida mejor de adaptación. De esta forma, por los resultados que se han obtenido, se puede concluir que las características de la red social y la adaptación a la prisión están relacionadas y se influyen mutuamente, pero no se puede llegar a conclusiones firmes de cómo es ésta influencia, ya que, aunque se han obtenido correlaciones significativas, éstas no son altas. Además, se debe tener en cuenta que estos resultados son correlaciones, por lo tanto, se puede sacar la conclusión de que existe una influencia mutua, pero no si es una relación causal. De esta forma, es necesario seguir estudiando esta influencia para poder sacar conclusiones más concretas y actuar sobre ella. Características de los líderes en prisión El tercer objetivo era conocer cómo son los internos que ejercen mayor liderazgo entre sus compañeros. La hipótesis planteada fue que ejercerían un mayor liderazgo los internos cuyo primer ingreso en prisión hubiera sido hace más tiempo, aquéllos que hubiesen reincidido en varias ocasiones y los que tuvieran un mayor nivel educativo previo o que lo estuvieran cursando en la escuela. En el caso del tiempo, esta hipótesis ha sido corroborada; sin embargo, no ha sido así en el caso de la reincidencia, por lo que se puede llegar a la conclusión de que los líderes no son aquéllos con una carrera criminal más prolongada, sino aquéllos que han pasado más tiempo en el contexto penitenciario y, por tanto, conocen mejor su funcionamiento. Para el
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 18 nivel educativo, la hipótesis ha sido apoyada para los que están cursando estudios preuniversitarios y universitarios en prisión, pero no para los que tenían estudios superiores previos a la entrada en prisión. Esto se puede deber a que los internos que están estudiando estudios superiores en la prisión relacionan los conocimientos adquiridos con la estancia en prisión y los ponen en práctica en su vida penitenciaria; sin embargo, los internos que tenían estudios universitarios y preuniversitarios previos al ingreso en prisión no generalizan los conocimientos y habilidades adquiridos en ellos a este nuevo contexto. Limitaciones y futuras investigaciones Para llegar a conclusiones más fiables se debería mejorar algunas de las condiciones de este estudio. Por ejemplo, se deberían buscar medidas más válidas para redes sociales de gran tamaño, ya que en la mayoría de los índices sociométrico no ha habido resultados debido al gran tamaño de la red social estudiada. También se deberían cambiar las medidas de algunos de los índices de adaptación, ya que al ser variables ordinales, no se pueden realizar ciertos análisis. Además, sería conveniente recoger los datos de una manera más impersonal, de forma que los participantes tuvieran mayor sensación de confidencialidad, ya que hay varios casos en los que se han negado a contestar algunas de las cuestiones, sobre todo los ítems sobre rechazos. También se debería aumentar la muestra a otros centros penitenciarios, de esta forma se podría realizar comparaciones entre ellos y conocer qué características son generales y cuáles son propias de un centro penitenciario particular. En este caso, el centro escogido es un centro pequeño, con pocos internos, por lo que los resultados podrían no ser válidos para centros penitenciarios más grandes. El aumento de la muestra también serviría para obtener submuestras características, ya que uno de los problemas que se ha encontrado son determinadas variables en que alguno de los valores sólo se daban en uno o dos casos, como la nacionalidad, la ciudad de origen o la tipología de delito. Realizar un estudio longitudinal también sería conveniente, ya que las influencias no son estáticas, sino dinámicas. De esta manera se podrían apreciar cuál es la tendencia de las influencias sociales en la adaptación a la prisión de los individuos. Por lo tanto, es necesario seguir con el estudio de la influencia social en la adaptación a la prisión. Así, una vez se conozca cómo influyan estas variables, se podrán manipular para mejorar la adaptación de los internos y, con ello, aumentar la probabilidad de una futura reinserción.
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 19 Referencias Bayón, F., Compadre, A. y Salarich, L. (1999). La integración social de los exreclusos. En M. Clemente y M. I. Serrano (Coords.). Psicología jurídica y redes sociales. Madrid: Fundación Universidad-Empresa. Becerra, S., Torres, G. y Ruiz J. I. (2009). Un Estudio Longitudinal y Comparativo sobre la Adaptación Psicosocial a Contextos Carcelarios. Anuario de Psicología Jurídica, 18, 61-72l. Bond, G. D., Thompson, L. A. y Malloy D. M. (2005). Lifespan differences in the social networks of prison inmates. International Journal of Aging & Human Development, 61, 161-178. Crespi, M. C. y Mikulic, I. M. (2009). Reinserción social de liberados condicionales: Análisis de la dimensión relacional desde el enfoque de redes de apoyo social. Anuario de investigaciones, 16, 211-221. Crewe, B. (2009). The Prisoner Society: Power, Adaptation, and Social Life in an English Prison. Nueva York: Oxford University Press. Cruces, S. J., Gómez, T., Luque, P. J., Muñoz, F, J., León, J. M. (1998). Procesos de Influencia Social. En S. Barriga, B. González, F. J. Cantero, J. M. León, T. Gómez y S. Medina (Coords.) Psicología Social: Orientaciones Teóricas y Ejercicios Prácticos. Madrid: MC Graw-Hill. Dhami M. K., Ayton P. y Loewenstein G. (2007). Adaptation to imprisonment - Indigenous or imported? Criminal Justice And Behavior, 34, 1085-1100. García, J. (2008). Funcionalidad psico-social de las creencias en prisión. Acciones e investigaciones sociales, 25, 171-200. Gendreau, P., Goggin, C. E. y Law, M. A. (1997). Predicting prison misconducts. Criminal Justice and Behavior, 24, 414-431. Goffman, E. (1987). Internados. Buenos Aires: Amorrortu. Haslam, S. A. y Reicher, S. (2007). Identity entrepreneurship and the consequences of identity failure: The dynamics of leadership in the BBC Prison Study. Social Psychology Quarterly, 70, 125-147. Infante, E. (2003a). Elementos estructurales de los grupos. En M. Marín y M.A. Garrido (Coords.) El grupo desde la perspectiva psicosocial: conceptos básicos. Madrid: Pirámide.
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 20 Infante, E. (2003b). La tarea de liderar grupos. En M. Marín y M. A. Garrido (Coords.) El grupo desde la perspectiva psicosocial: conceptos básicos. Madrid: Pirámide. Johnson J. C., Boster J. S. y Palinkas L. A. (2003). Social roles and the evolution of networks in extreme and isolated environments. Journal of Mathematical Sociology, 27, 89-121. Kindermann, T. A. & Gest, S. D. (2009). Assessment of the peer group: Identifying social networks in natural settings and measuring their influences. En K. H. Rubin, W. Bukowski y B. Laursen (Coords.) Handbook of peer interactions, relationships, and groups. New York: Guilford. Lansford, J. E., Costanzo, P. R., Grimes, C., Putallaz, M., Miller, S. y Malone, P. S. (2005). Social Network Centrality and Leadership Status Links with Problem Behaviors and Tests of Gender Differences. Merrill-Palmer Quarterly-Journal of Developmental Psychology, 55, 1-25. Ley Orgánica General Penitenciaria (LO 1/1979), en el BOE 5-10-1979. Marín, M. (2003). Concepto y tipos de grupos. En M. Marín y M. A. Garrido (Coords.) El grupo desde la perspectiva psicosocial: conceptos básicos. Madrid: Pirámide. Mason W. A., Conrey F. R. y Smith E. R. (2007). Situating social influence processes: Dynamic, multidirectional flows of influence within social networks. Personality and Social Psychology Review, 11, 279-300. Rodríguez, A., López, J. M. y Andrés, A. (2002). Personalidad y comportamiento penitenciario. Psicothema, 14, 90-100. Ruiz, J. I. (1999). Estrés en prisión y factores psicosociales. Revista Colombiana de Psicología, 8, 120-130. Stojkovic, S. (2010). Prison Oversight and Prison Leadership. Pace Law Review, 30, 1476- 1489. Van Tongeren D. R. y Klebe K. J. (2010). Reconceptualizing Prison Adjustment: A Multidimensional Approach Exploring Female Offenders Adjustment to Prison Life. Prison Journal, 90, 48-68. Yukl, G. A. (2008). Liderazgo en las organizaciones. Madrid: Pearson.
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 21 Anexo I. Preguntas de la entrevista estructurada Las preguntas sobre datos personales fueron las siguientes: - ¿Qué religión practica? o Si la respuesta es ninguna: ¿Se considera ateo o agnóstico o es creyente en alguna religión? - ¿Consume alguna sustancia como medicación o algún tipo de droga? o Si la respuesta es sí: ¿Con qué frecuencia? Las preguntas sobre las relaciones con otros internos han sido las que siguen. Las segundas opciones para cada pregunta se formularon en el caso de que el entrevistado no entendiera la primera pregunta o no la contestara: 1. ¿Con cuáles de sus compañeros se lleva mejor o tiene una mejor relación? o ¿Con qué compañeros prefiere relacionarse cuando tiene momentos libres, como en el patio o en la hora de la comida? 2. ¿Con cuáles de sus compañeros se lleva peor o tiene una peor relación? o ¿A qué compañeros prefiere evitar, tener con ellos el menor contacto posible? 3. ¿Quiénes de sus compañeros cree que le elegirán como uno con los que mejor relación tiene? o A todos los internos les voy a hacer las mismas preguntas que le he hecho a usted. En la primera pregunta se preguntaba con cuáles de sus compañeros se lleva mejor o tiene una mejor relación, ¿piensa que alguno de sus compañeros me dirá su nombre cuando les haga esa pregunta? 4. ¿Quiénes de sus compañeros cree que le elegirán como uno con los que peor relación tiene? o A todos los internos les voy a hacer las mismas preguntas que le he hecho a usted. En la segunda pregunta se preguntaba con cuáles de sus compañeros se lleva peor o tiene una peor relación, ¿piensa que alguno de sus compañeros me dirá su nombre cuando les haga esa pregunta?
REDES SOCIALES Y LIDERAZGO EN PRISIÓN 22 Anexo II. Instrucciones previas a la entrevista Me llamo ------ y soy estudiante de psicología. Estoy realizando un estudio para la Universidad de Zaragoza sobre las relaciones entre los internos de prisión. Por ello le voy a hacer una serie de preguntas. Me gustaría remarcar que éste es un estudio ajeno e independiente del dentro penitenciario, por lo que sus respuestas no se van a utilizar para su evaluación en el centro. Lo que conteste es confidencial, su nombre no va a salir en ninguna parte, así como el de ninguno de sus compañeros. Por todo esto, le agradecería que me fuera sincero en todas sus respuestas.. Primero le voy a hacer unas preguntas personales y luego sobre la relación con sus compañeros, en las cuales me tiene que decir sus apellidos, si no se sabe los apellidos, aquí tiene una lista con todos los internos y sus fotografías, de manera que pueda reconocerlos.