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RELACIONANDO SALUD ECOLÓGICA CON SALUD HUMANA. DESCRIPCIÓN DEL CONSUMO DE AGUA DE PERSONAL SANITARIO Y NO SANITARIO DEL HOSPITAL NUESTRA SEÑORA DE GRACIA. AUTOR: GREGORIO PRADAS QUERO TUTORA: CONCEPCIÓN GERMÁN BES ESCUELA CIENCIAS DE LA SALUD ZARAGOZA 2012 1
RELACIONANDO SALUD ECOLÓGICA CON SALUD HUMANA. DESCRIPCIÓN DEL CONSUMO DE AGUA DE PERSONAL SANITARIO Y NO SANITARIO DEL HOSPITAL NUESTRA SEÑORA DE GRACIA. Autor: Gregorio Pradas Quero. Palabras clave: Salud ecológica, salud humana, acción humana, huella ecológica, huella hídrica, agua, paradigma naturalista, enfermería, personal sanitario, personal no sanitario. Introducción: En la actualidad, la crisis ecológica se ve eclipsada por la crisis meramente neo-capitalista, pero sigue siendo el principal motivo de preocupación para la raza humana. Nuestra bioesfera se está viendo rápidamente degenerada a consecuencia de la rápida destrucción de los ecosistemas y de los medios de autorregulación de los que dispone el medio natural para mantener el equilibrio dinámico que es la vida. El rápido calentamiento global, la desertificación, la pérdida de biodiversidad, la contaminación, la climatología extrema, etc. amenazan el futuro de la humanidad por el desdén con el que estamos tratando nuestro planeta. Es necesario conocer el alcance de la acción humana en el medio, analizar nuestra propia huella ecológica, ser conscientes del peso que ejercemos sobre la capacidad productiva del planeta, así como ser conscientes de la distribución de los recursos y de las consecuencias que acarreen nuestras decisiones. Objetivos: 1- Describir la forma de consumo y la cantidad de consumo de agua de parte de la población de Zaragoza, siendo todos/as los/las participantes del estudio profesionales, tanto sanitarios/as como no sanitarios/as, del Hospital Nuestra Señora de Gracia. 2- Analizar si el consumo de agua del personal de enfermería difiere de alguna forma del consumo del resto del personal. 3- Averiguar si las enfermeras entrevistadas están capacitadas para ofrecer educación ecológica, en el ámbito de los autocuidados, a través de su forma y cantidad de consumo de agua. 4- Identificar el perfil de consumo de agua más común del total de los/las encuestados/as y de las distintas categorías profesionales: personal de enfermería, auxiliar de enfermería, celadores y auxiliar administrativo. Metodología: Estudio descriptivo, deductivo, transversal y cuali-cuantitativo de la forma de consumo y cantidad de agua consumida, en el ámbito domiciliario, por personal sanitario y no sanitario del Hospital Nuestra Señora de Gracia (Zaragoza) durante el año 2012. Conclusiones: 1- Los datos obtenidos con las encuestas reflejan que, el consumo medio de la población participante en este estudio supera la media española y la media aragonesa obtenida en 2010 y que fue igual a 144 litros/día/habitante, lo que supone un aumento del consumo medio de agua de entre 24,41 litros/día/persona y 39,57 litros/día/persona, dependiendo del perfil profesional. 2- Se puede observar que el colectivo de enfermería es el que obtiene mayor consumo medio de agua, por lo que la profesión sanitaria y más concretamente la profesión enfermera influyen aumentando la cantidad de agua consumida por persona y día. 3- No se puede concluir que la profesión sanitaria y/o enfermera actúe de forma relevante en la forma de consumo de agua, pero apunta a que el consumo de agua en la vida diaria aumenta para las profesiones sanitarias. 4- No se puede atribuir a los profesionales de enfermería conocimientos sobre el medio natural que los capaciten para la educación ambiental. 2
ÍNDICE. INTRODUCCIÓN Pag.4 •Preguntas de investigación Pag.13 •Objetivos Pag.13 METODOLOGÍA Pag.14 RESULTADOS Pag.18 •Análisis Univariante Pag.18 •Análisis Bivariante Pag.22 DISCUSIÓN Pag.23 BIBLIOGRAFÍA Pag.29 ANEXOS Pag.31 •Anexo I Pag.32 •Anexo II Pags.33-34 •Anexo III Pags. 35-48 •Anexo IV Pags. 49-55 3
1.- INTRODUCCIÓN. Se deduce a partir de los yacimientos arqueológicos encontrados que la raza humana, desde la prehistoria, ha asociado determinadas condiciones ambientales, como el frío, el estado de conservación de los alimentos o habitar o no habitar junto a desechos orgánicos, con el estado de salud de las comunidades. Este conjunto de conocimientos y técnicas aplicadas se ha ido transmitiendo y ampliando hasta nuestros días, convirtiéndose durante el siglo XIX en la ciencia conocida como “Salud Pública”. También durante el siglo XIX, a finales, nace la ciencia “Ecología” con una visión más dinámica de las relaciones entre seres vivos y ambiente. Actualmente y con descubrimientos cada vez más recientes, se puede demostrar que la acción humana, como la de cualquier ser vivo, afecta al medio natural modificando las condiciones de habitabilidad, en consecuencia, podemos generar tanto ambientes saludables como ambientes enfermos. Para el autor de este trabajo es de vital importancia conocer la magnitud de las consecuencias de nuestras acciones en el medio natural y evaluar su impacto para la salud humana y la salud del medio natural, ya que sin el sostén de los recursos naturales (agua, aire, suelo, clima, etc) la vida humana no puede continuar. La salud ecológica del ambiente en el que vivimos está estrechamente relacionada con nuestra propia salud. Un ambiente contaminado por agentes químicos, biológicos o físicos, limitado en recursos vitales como el agua, la luz, el aire puro o la vida vegetal y animal o azotado por fenómenos climatológicos extremos como sequías, inundaciones u olas de calor se vuelve un escenario hostil para la supervivencia, tanto humana como de otros seres vivos. El cambio climático afecta a las condiciones básicas de vida necesarias para una población sana, tales como agua y aire no contaminados, seguridad alimentaria y calidad de la vivienda. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren aproximadamente 5,96 millones de personas por causas relacionadas con la mala salud ambiental y la falta de disponibilidad de recursos, de las cuales, 3,5 millones de personas fallecen por malnutrición, 1,8 millones por la falta de acceso a agua potable para el consumo y a condiciones higiénicas dignas, 800.000 personas a causa de la contaminación atmosférica y unas 60.000 a causa de desastres derivados de diferentes disturbios climatológicos. El 23% de las muertes prematuras en el mundo son causadas por factores ambientales y en Europa el 20% de la incidencia total de enfermedades se debe a estas exposiciones. Las cifras son más elevadas en el caso de los niños, una población especialmente vulnerable. Según la OMS, más del 40% de la carga global de enfermedad atribuible a factores medioambientales recae sobre los niños de menos de cinco años de edad, ¡que constituyen el 10% de la población mundial!. Por otra parte, en torno al 65% de las enfermedades infantiles tiene su origen en la contaminación y degradación del medio ambiente.(15)(19) La actualidad obliga a cada individuo, de manera personal, a que seamos conscientes del futuro que se cierne sobre nosotros si no empezamos a respetar y proteger el medio natural de inmediato y corregimos aquellas conductas insostenibles ecológicamente, exigiéndonos responsabilidad en nuestras acciones para poder mantener las condiciones ideales de habitabilidad del planeta Tierra que hasta ahora hemos disfrutado. Desde la enfermería se expone el paradigma ecológico para explicar la relación entre ambiente y salud humana, ofreciendo las herramientas, conocimientos y habilidades de sus profesionales para mitigar el maltrato que damos a nuestros ecosistemas. La formación en autocuidados que se imparte a los/las profesionales de enfermería, que a su vez forman a las personas de su entorno, debe incluir información esencial que explique la relación salud ecológica - salud humana y cómo debemos proceder en cuestiones de la vida diaria para reducir o eliminar el impacto que tenemos sobre el planeta. 4
En palabras de Miguel Delibes de Castro “tenemos que acostumbrarnos a pensar que el agua es un bien escaso, precioso, cada día más caro y que esté donde esté tiene algún papel, hace falta para algo”(10). España es un país especialmente sensible a la gestión del agua, por el déficit existente de este recurso en gran parte de su territorio y por las especiales características climatológicas y orográficas dada su localización cerca del Ecuador, su formación de península o la frecuencia con las que los vientos africanos, más cálidos, llegan a sus tierras. Esta especial sensibilidad a los problemas de abastecimiento, se ha acentuado en los últimos años con el incremento del consumo derivado de los desarrollos urbanos, agrícolas, industriales y turísticos. El seguimiento de los recursos hídricos naturales permite prevenir situaciones de escasez que determinen la aplicación de las medidas necesarias para gestionar correctamente los recursos, tal y como se recoge en el Banco Público de Indicadores Ambientales (14). Cambio climático y humanidad. A lo largo del s.XX, el cambio climático ha sido una preocupación para científicos, ecólogos y otros profesionales, a los que ahora también se suman los gobiernos, convirtiéndose en el gran reto ambiental, social, económico y sanitario del siglo XXI. Su potencial impacto es enorme, con predicciones de falta de agua potable, grandes cambios en las condiciones para la producción de alimentos y un aumento en los índices de mortalidad, debido a inundaciones, tormentas, sequías y olas de calor (2)(7)(10)(15), pero a pesar de la gravedad existe un “...acuerdo general en que la mala salud relacionada con el ambiente está ampliamente subestimada” (World Health Organization, 1996; Organización Panamericana de la Salud, 2000)(8). Afrontarlo exige una transformación profunda de los actuales modelos energéticos, productivos, de consumo, sociales y culturales y un compromiso global al más alto nivel (7). Pero la preocupación por el medio ambiente y su influencia en la salud humana aparece muy atrás en el tiempo, con los primeros seres humanos. Es razonable afirmar que las primeras comunidades humanas constataron, a partir del empirismo y la observación, la existencia de una capacidad potencial en cada ser humano para su auto-recuperación y reconstrucción de su propia autonomía (relacionada siempre con un factor temporal), y que éste debió ser un factor decisivo para inclinar al ser humano hacia la prestación de cuidados (3). Para Teresa García Belmonte1, los cuidados aparecerían ligados a estos procesos relacionados con los fenómenos de la naturaleza salud y la enfermedad. Podemos pensar que los cuidados prestados utilizaban inicialmente la naturaleza en beneficio del individuo y no en su contra, tal y como apuntó Florence Nightingale en sus “Notas sobre enfermería”. Entonces, la naturaleza de la actitud de cuidar, entendiendo por naturaleza aquello que nos es dado con anterioridad, no será irrumpir agresivamente en la realidad técnicamente, sino dejar ser al ser; la finalidad del cuidado no es sustituir a una persona, sino ayudarle a auto-actualizarse en sus funciones y potenciales (12). De la misma manera que dejaríamos que la naturaleza actuase para poner a la persona enferma en las mejores condiciones desde un punto de vista del paradigma naturalista de Nigthingale (21), los seres humanos debemos dejar que la naturaleza enferma ponga en marcha los mecanismos necesarios para restaurar su salud ecológica y su equilibrio, es lo que James E. Lovelock ha hecho llamar una “retirada sostenible”, en contraposición al concepto “desarrollo sostenible”(16). No se puede seguir creciendo, ya no es sostenible, se mire como se mire. Con la retirada sostenible se trata de frenar el disparatado crecimiento demográfico humano que ya ha alcanzado más de siete mil millones de personas y que cada vez demanda más recursos para su subsistencia, dado el estilo de vida que trata de imponerse en todas las sociedades humanas, destinándose más superficie terrestre y acuática a este propósito y restándose de los mecanismos autorreguladores del planeta. Como la 1 D.U.E. Licenciada en Antropología y profesora titular de Administración de los Servicios de Enfermería en el Dpto. de Enfermeria de la Universidad de Almería. 5
raza humana no se retire de su estilo de vida, devorador e incosciente, no quedarán recursos que alimenten a la propia bioesfera que nos acoge. En la actualidad, nos preguntamos acerca del estado de la salud ecológica de nuestro medio a partir de conocer la amenaza que supone para los humanos el cambio climático (variación global del clima de la Tierra que se producen a muy diversas escalas de tiempo y sobre todos los parámetros climáticos: temperatura, precipitaciones, nubosidad, etc.)(7) o también llamado calentamiento global que estamos viviendo, ya que la temperatura media del planeta ha ascendido 0,7ºC durante el siglo XX.(7)(10)(15) La Tierra ha sufrido múltiples y dramáticos cambios climáticos a lo largo de su historia, debido a procesos naturales intrínsecos al funcionamiento del planeta, encontrándose entre las variaciones climáticas más destacables las ocurridas durante el ciclo de unos 100.000 años, de períodos glaciares, alternando períodos interglaciares o de calentamiento(7). Si bien ésto es verdad, hay que matizar que el cambio climático actual avanza muy rápido y que la causa de esta celeridad es la acción humana (10)(11) ya que, la interacción entre el ser humano y el medio ambiente ha evolucionado provocando la aparición de nuevos factores de riesgo para la salud (15). Cada vez resulta más evidente la nefasta consecuencia de la actividad humana: estamos dificultando la vida a muchas especies, y comprometiendo el futuro de la nuestra (20). El estudio del clima y el ambiente del planeta es un campo de investigación complejo y en rápida evolución, debido a la gran cantidad de factores que intervienen. Ni el clima ni las condiciones ambientales de la Tierra han sido nunca estáticos (7). Como explica James E. Lovelock, la vida no consiste sólo en un grupo de organismos adaptados a su ambiente mediante una relación determinada sólo por las leyes externas. Las condiciones ambientales, en vez de ser un mundo físico regulado por las leyes autónomas propias, es parte de un sistema evolutivo que contiene la vida y que debe a los fenómenos vitales alguna de sus reglas, sus mecanismos y sus componentes. Los seres vivos, conectados entre sí y a la atmósfera, a la hidrosfera y a la litosfera, fabrican y mantienen de continuo su ambiente, formando “un todo” a nivel planetario. Al contrario de lo que se pensaba antes de Lovelock, no es que las condiciones especiales de la Tierra hayan permitido el desarrollo y evolución de la vida sobre ella (la Tierra), sino que es la vida quien ha determinado el desarrollo y evolución de las condiciones adecuadas para ella (la vida) sobre la Tierra (9). Efecto invernadero. Bajo esta nueva concepción de la regulación del ambiente planetario, podemos entender que el "efecto invernadero" es producto de la emisión y consumo de gases por parte de los seres vivos y que se mantiene en un equilibrio dinámico(11). Ésto es una condición ambiental de altísima relevancia, sin la que la vida tal como la conocemos, no sería posible, ya que el planeta sería demasiado frío. Entre estos gases se encuentran el dióxido de carbono, el óxido nitroso y el metano, que son liberados por la industria, la agricultura y la combustión de combustibles fósiles. El mundo industrializado ha conseguido que la concentración de estos gases haya aumentado un 30% desde el siglo pasado, cuando, sin la actuación humana, la naturaleza se encargaba de equilibrar las emisiones.(7) (11) Estos gases atrapan una porción creciente de radiación infrarroja e impiden la dispersión del calor hacia el exterior de la atmósfera.(2) Aumento de la temperatura. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (en inglés Intergovernmental Panel of Climate Change o IPCC2) ha señalado taxativamente en su Cuarto Informe de Evaluación 2 Grupo formado en 1988 por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Su función consiste en analizar, de forma exhaustiva, objetiva, abierta y transparente, la información científica, técnica y socioeconómica relevante para entender los elementos científicos del riesgo que supone el cambio climático provocado por las actividades humanas, sus posibles repercusiones y las posibilidades de adaptación y atenuación del mismo. 6
de 2007 que: “el calentamiento del sistema climático es inequívoco, como muestran las observaciones de incrementos de las temperaturas medias globales del aire y los océanos, la fusión generalizada de la nieve y el hielo y el ascenso global del nivel medio del mar”. Además, continúa el Informe, “está demostrado científicamente que la causa principal del calentamiento del sistema climático que está teniendo lugar actualmente son las emisiones de gases de efecto invernadero que tienen su origen en causas naturales pero, sobre todo, en las actividades humanas”.(15) Respecto a 1990, se estimó en 2001 que la temperatura media mundial ascenderá entre 1,4 y 5,8ºC antes de finalizar el siglo XXI; pero casi todas las predicciones más recientes afirman que el calentamiento será mayor del previsto (10). La Agencia Europea del Medio Ambiente ha presentado un informe según el cual el aumento de la temperatura en nuestro continente, de aquí a 2100, oscilará entre 2 y 6,3ºC esperándose en España subidas de 4ºC para el 2080).(10) Los expertos ya han constatado que el aumento mundial de la temperatura está produciendo una subida del nivel del mar (que en promedio ha crecido entre diez y veinte centímetros desde 1900), la fusión de los glaciares en las montañas (las nieves del Kilimanjaro, desaparecerán en quince o veinte años), la reducción del espesor de las masas de hielo en los polos (el Polo Norte podría ser fácilmente navegable en verano antes de cincuenta años), el deshielo en Alaska y Siberia del permafrost (el suelo permanentemente congelado que al ablandarse, hace que los edificios se resquebrajen y se caigan)(10), la alteración de los patrones de precipitación, las estaciones del año o la intensidad de los huracanes.(2) Fenómenos climáticos extremos. El incremento en la aparición de fenómenos climáticos extremos como grandes sequías, tremendas inundaciones, olas de frío u olas de calor es otra consecuencia del calentamiento global. (10)(14) (15)(16) Los riesgos vinculados a la manifestación extrema de los elementos climáticos han pasado a ocupar una parcela importante en los estudios de cambio climático. El cuarto informe del IPCC (2007) ha dado carta de naturaleza definitiva a la relación entre estos dos procesos.(14) El cambio en las condiciones climáticas de las regiones del mundo es ya, por si mismo, un aspecto de incertidumbre para la población de la Tierra en las próximas décadas; y si, como indica el modelado climático, la variación de estos rasgos climáticos regionales puede suponer el incremento del desarrollo de episodios atmosféricos extremos, el nivel de incertidumbre ante lo que nos puede deparar el medio natural en un futuro próximo es todavía mayor y exige una rápida capacidad de respuesta.(14) Podemos afirmar que las olas de calor pueden ser más frecuentes en intensidad y duración los próximos años provocando un aumento de la morbi-mortalidad (1)(10)(14). En España, cada verano, fallecen varias personas a consecuencia de estas olas de calor, como la sucedida en 2003, que afectó a toda Europa y que fue especialmente dañina, provocando la pérdida de veinte mil vidas humanas y pérdidas económicas de más de trece mil millones de dólares (5)(6)(10). Contaminación ambiental. A finales del siglo XX las evaluaciones medioambientales y las medidas adoptadas se han venido centrando en los efectos de contaminantes concretos o exposiciones concretas. Este abordaje ha simplificado tanto la investigación como las intervenciones derivadas de la misma, ya que no ha permitido apreciar en su justa medida las repercusiones reales sobre la salud de las poblaciones.(4) Se necesita para su estudio, ya no sólo una metodología con un enfoque global llevada a cabo de una manera sistemática, sino algo más profundo, un cambio de paradigma, a otro en el cual contemple la conservación de los ecosistemas y no se trate únicamente la medición de riesgos en pos de un ambiente tolerable con un riesgo para la salud aceptable, ya que los vínculos entre medio ambiente y salud son muy complejos (4). No obstante se ha estimado que en los países industrializados un 20% de la incidencia total de enfermedades puede atribuirse a factores medioambientales (1)(15)(19). En Europa una gran proporción de muertes y años de vida ajustados por discapacidad (AVAD o en inglés DALYs) en el grupo de población en edad infantil es atribuible a la contaminación del aire interior y exterior Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 7
alrededor de una cuarta parte del conjunto de las enfermedades para la población general (la tercera parte en el caso de los niños) y el 23 % de la mortalidad prematura a escala mundial se puede atribuir a factores ambientales. Otros datos aportados en la Estrategia Europea de Medio Ambiente y Salud estiman que los factores ambientales suponen el 20 % de la incidencia total de enfermedades (1)(15)(19). La relación entre la contaminación atmosférica y la salud es cada día más conocida. Las enfermedades respiratorias, el asma y las alergias están asociadas con la contaminación del aire externo e interno y han aumentado durante las últimas décadas en toda Europa. Aproximadamente un 10% de la población infantil padece alguna de estas enfermedades. El clima puede estar influyendo en la prevalencia de los síntomas del asma, rinitis alérgica y eccema atópico en la infancia. Otros efectos son el aumento de la contaminación por partículas finas y smog3 (1)(10) y la implantación de vectores subtropicales adaptados a sobrevivir en climas cálidos y más secos, lo que podría aumentar la incidencia de enfermedades como el dengue, enfermedad del Nilo Occidental, malaria y encefalitis transmitida por garrapatas.(1) La aparición de organismos adaptados a climas áridos propios de latitudes más bajas y cálidas, como en el continente africano, es un indicador de la transformación del clima de la península ibérica.(10) Las temperaturas extremas (frío y calor) están asociadas con aumentos de mortalidad general, en la mayoría de los casos por enfermedades cardiovasculares y respiratorias.(1) La disminución de la capa de ozono estratosférico y la exposición a radiaciones ultravioletas están asociadas a un aumento del cáncer de piel, cataratas y alteraciones del sistema inmunitario (1)(10). La exposición solar aumenta el riesgo de padecer cáncer de piel (no melanoma), debido a los rayos ultravioletas. Se ha estimado que hasta un 90% de estos tumores son atribuibles a esta exposición (1). La exposición a sustancias y preparados químicos peligrosos, el uso de biocidas y plaguicidas fitosanitarios, las sustancias CMR (carcinógenas, mutágenas y tóxicas para la reproducción), los COV (compuestos orgánicos volátiles), las sustancias PBT (persistentes, bioacumulables y tóxicas), las dioxinas y furanos, los PCB (bifenilo ploriclorado) empleados como refrigerantes y lubricantes en transformadores y otros equipos eléctricos como fluidos hidráulicos (27), los retardantes de llama, como el tristemente popular amianto (28), o los alteradores endocrinos, representan amenazas que deben ser objeto de medidas de evaluación y de reducción y control del riesgo, tal y como se establecen en sus respectivas legislaciones (1)(19)(20). La respuesta a los agentes ambientales varía en la población, hay personas más susceptibles y vulnerables que otras. Esto es evidente en el caso de las alergias, pero también en otras enfermedades como el cáncer. Una suma de varios factores simultáneos pueden tener efectos muy negativos sobre la salud. Un ambiente social desfavorable, una dieta inadecuada, la exposición a riesgos laborales, la adopción de hábitos no saludables (tabaco, alcohol, falta de actividad física, etc) y estar expuesto a varios contaminantes peligrosos puede aumentar el riesgo de enfermar por encima de lo esperado si uno estuviera expuesto a la acción separada de cada uno de estos factores (1). 3 Palabra inglesa de nuevo cuño que se formó juntando smoke (humo) y fog (niebla). Calima sucia, gris, más o menos amarillenta que se observa sobre las ciudades con mucha polución. Se forma al reaccionar químicamente los contaminantes de los coches y de las industrias con moléculas de ozono en presencia de la luz del sol. 8
Crisis de la biodiversidad. La pérdida de biodiversidsad es alarmante, (10)(14) y aunque no se puede afirmar una cifra de especies que se están extinguiendo, se ha estimado que pueden ser entre diez mil y cincuenta mil especies por año. (10) Edward Wilson, uno de los creadores de la palabra biodiversidad, asegura que anualmente desaparecen veintisiete mil especies, lo que supone setenta y dos diarias o tres cada hora.(10) La extinción de especies trae consecuencias, en palabras de E. Wilson en una entrevista para el gabinete de prensa de la UNESCO: una de las consecuencias es la pérdida de muchas de las “enciclopedias genéticas” de la vida que han tardado millones de años en constituirse. Otra consecuencia es la pérdida o el deterioro de ecosistemas, debido a la desestabilización causada por la desaparición de eslabones en las cadenas alimentarias. También tenemos la pérdida de posibilidades en ámbitos como la medicina, las biotecnologías y la agricultura, y por último, aunque no por ello menos importante, la pérdida definitiva de una parte considerable del patrimonio natural del mundo o de los países. Cada una de las consecuencias que acabo de mencionar es, por sí sola, una tragedia, con el agravante de que todas ellas se están produciendo a un mismo tiempo(17). Desertificación. Una de las principales perturbaciones de los ecosistemas atribuidas a la actividad humana se debe a la explotación y control inadecuado del suelo y materias primas (2). La desertificación o desertización se ha definido como “la degradación de las tierras de zonas secas resultante de factores tales como las variaciones climáticas y las actividades humanas”. Fue el primer tema ambiental al que la comunidad internacional dio rango de problema general. Ocurrió tras la sequía catastrófica de los años setenta del siglo XX, que mató de hambre a cientos de miles de personas en el Sahel, al sur del Sahara. Las Naciones Unidas promovieron un acuerdo global para luchar contra el problema de la desertificación que entró en vigor a finales de 1996, tras ser ratificado por medio centenar de países. En el convenio se relaciona la desertización no sólo con la degradación de los suelos, sino también con la de los recursos hídricos, la vegetación y la calidad de la vida de las personas. En la práctica, la desertificación suele medirse como la pérdida de suelo fértil, y el hecho de ser habitantes de un planeta que pierde la capacidad de producir alimentos repercute en todos nosotros. Según el Ex-Secretario General de la ONU, Kofi Annan, la aridez y la desertificación afectan a más de la tercera parte de las tierras del globo y amenazan, al menos, a mil millones de personas en más de ciento diez países (10). España es un país con serias dificultades en este punto. Según los datos del programa Nacional de Acción contra la Desertificación, treinta y cuatro provincias españolas sufren el problemaen un grado alto o muy alto (10). Agua. Con respecto al agua, la naturaleza del problema debe analizarse desde dos perspectivas diferentes: 1ª- la posibilidad o imposibilidad de acceso a los recursos hídricos; 2ª- la calidad o nivel de contaminantes químicos y/o biológicos de los recursos hídricos. Afirma Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU, que uno de los problemas más alarmantes que encara el mundo de hoy es conseguir suficiente agua potable para todos los habitantes del planeta. Más de 1.700 millones de personas no disponen de un suministro adecuado de agua potable. Más de 3.000 millones de personas no cuentan con los medios de saneamiento adecuados (retretes y alcantarillado), y por lo tanto corren el riesgo de que su agua se contamine (14). Sin embargo, continuamos actuando como si el agua dulce fuera un recurso abundante e inagotable. El uso eficiente del agua debe concretarse de manera especial en la modernización y mejora de los sistemas de riego, en la mejora de las redes de conducción de agua y en la racionalización del consumo urbano (14). 9
2.5.- VARIABLES A ESTUDIO La encuesta recoge las siguientes variables. Los valores que pueden adquirir cada una de ellas se encuentran en el formulario incluido en el ANEXO II. a) Variables independientes: Variables sociodemográficas: 1. Sexo: cualitativa dicotómica. 2. Profesión: cualitativa nominal. Se transforma en cualitativa dicotómica. 3. Edad: cuantitativa discreta. Se transforma en cualitativa dicotómica. 4. Nº de personas en la casa: cuantitativa discreta. Se transforma en cualitativa dicotómica. b) Variables dependientes: Variables forma de consumo: 1. Nº veces que se vacía la cisterna del WC al día: cuantitativa discreta. Se transforma en cualitativa dicotómica. 2. Tenencia de sistema ahorrador de agua en el WC: cualitativa dicotómica 3. Nº de duchas semanales: cuantitativa discreta. Se transforma en cualitativa dicotómica. 4. Minutos duchándose: cuantitativa discreta. Se transforma en cualitativa dicotómica. 5. Nº de baños de bañera completa al año: cuantitativa discreta. Se transforma en cualitativa dicotómica. 6. Tenencia de sistema ahorrador de agua en grifos y ducha: cualitativa dicotómica 7. Nº veces de lavado de dientes al día: cuantitativa discreta. Se transforma en cualitativa dicotómica. 8. Nº veces de lavado de manos o cara diariamente: cuantitativa discreta. Se transforma en cualitativa dicotómica. 9. Nº veces que se utiliza la maquinilla de rasurar al mes: cuantitativa discreta. Se transforma en cualitativa dicotómica. 10. Manejo del grifo del lavabo: cualitativa dicotómica 11. Forma de lavado de la vajilla y los cacharros: cualitativa nominal. Se transforma en cualitativa dicotómica. 12. Modelo de lavadora: cualitativa nominal. Se transforma en cualitativa dicotómica. 13. Llenado de lavadora: cualitativa dicotómica 14. Uso de programas de lavadora: cualitativa nominal. Se transforma en cualitativa dicotómica. 15. Nº de lavados de lavadora semanales: cuantitativa discreta. Se transforma en cualitativa dicotómica. 16. Tenencia de plantas: cualitativa dicotómica 17. Nº de m2 de terreno destinados a riego: cuantitativa discreta. Se transforma en cualitativa dicotómica. 18. Forma de riego de las plantas: cualitativa dicotómica 19. Tenencia de sistema de riego ahorrador de agua: cualitativa dicotómica 20. Gasto anual en litros de agua por el uso del WC: cuantitativa discreta. 21. Gasto anual en litros de agua por el uso de la ducha y del lavabo: cuantitativa discreta. 22. Gasto anual en litros de agua por lavar la vajilla y los cacharros: cuantitativa discreta. 23. Gasto anual en litros de agua por el lavado de ropa: cuantitativa discreta. 24. Gasto anual en litros de agua por el mantenimiento de plantas: cuantitativa discreta. 25. Consumo total de agua en litros al año: cuantitativa discreta. 16
Algunas de las variables se recogen como cuantitativas discretas para poder calcular el gasto de agua anual con la herramienta electrónica de Fundación Vida Sostenible, pero posteriormente se transforman a cualitativas dicotómicas para poder analizarlas, cruzándolas con la variable cualitativa profesión, mediante la prueba estadística Chi-cuadrado y posteriormente, si fuese pertinente, poder calcular la Odds Ratio o relación de riesgo entre las variables cruzadas. 2.6.- ANÁLISIS ESTADÍSTICO Para el tratamiento y análisis de los datos, se utilizaron los programas Excel 2007 y SPSS 15.0 para Windows. 2.6.1.- ANÁLISIS UNIVARIANTE Se calcularon índices de estadística descriptiva: -Frecuencias (absolutas y relativas) de las variables cualitativas. -Modas y medias de las variables de forma y cantidad de consumo de agua para calcular el perfil más común de los encuestados/as. -Modas y medias de las variables de forma y cantidad de consumo de agua para calcular el perfil más común de los/las profesionales de enfermería. -Modas y medias de las variables de forma y cantidad de consumo de agua para calcular el perfil más común de los/las profesionales de auxiliar de enfermería. -Modas y medias de las variables de forma y cantidad de consumo de agua para calcular el perfil más común de los/las profesionales no sanitarios. 2.6.1.- ANÁLISIS BIVARIANTE Para comprobar la asociación se utilizó el estadístico Chi-cuadrado con las siguientes variables cualitativas: 1. Profesión & Nº veces que se vacía la cisterna del WC al día 2. Profesión & Tenencia de sistema ahorrador de agua en el WC 3. Profesión & Nº de duchas semanales: cuantitativa discreta 4. Profesión & Minutos duchándose: cuantitativa discreta 5. Profesión & Nº de baños de bañera completa al año 6. Profesión & Tenencia de sistema ahorrador de agua en grifos y ducha 7. Profesión & Nº veces de lavado de dientes al día 8. Profesión & Nº veces de lavado de manos o cara diariamente 9. Profesión & Nº veces que se utiliza la maquinilla de rasurar al mes 10. Profesión & Manejo del grifo del lavabo 11. Profesión & Forma de lavado de la vajilla y los cacharros 12. Profesión & Modelo de lavadora 13. Profesión & Llenado de lavadora 14. Profesión & Uso de programas de lavadora 15. Profesión & Nº de lavados de lavadora semanales 16. Profesión & Tenencia de plantas 17. Profesión & Nº de m2 de terreno destinados a riego 18. Profesión & Forma de riego de las plantas 19. Profesión & Tenencia de sistema de riego ahorrador de agua Este análisis se realizó al conjunto de los participantes y para todos los casos se utilizó un intervalo de confianza del 95% y un grado de significación p < 0,05. 17
3.- RESULTADOS 3.1.- ANÁLISIS UNIVARIANTE Los encuestados admitidos para el estudio tras la aplicación de los criterios de inclusión/ no inclusión fueron 55 personas (N=55). Algunos de los datos, de las variables recogidas en las encuestas, fueron transformados y se pueden encontrar en su forma original (tal como se recogieron) y transformados en variable cualitativa dicotómica. El objetivo de esta manipulación es abrir la posibilidad de mayor número de análisis bivariantes. 3.1.1.- DATOS SOCIODEMOGRÁFICOS La mayor parte de la muestra, el 85,5% fueron mujeres (47 personas) y el 14,5% hombres (8). (GRÁFICO I) De entre los/las encuestados/as el 47,3% (26 personas) pertenecían a la profesión Enfermería, el 21,8% (12) a Auxiliares de enfermería, el 3,6% (2) a Celadores y el 27,3% (15) a Auxiliares administrativos. Enfermeros/as y auxiliares de enfermería se agruparon en “Sanitarios/as” (n=38; 69,1%) y por otro lado celadores/as y auxiliares administrativos en “No sanitarios/as” (n=17; 30,9%). También dividimos en los grupos “Enfermería” (n=26; 47,3%) y “Otras” (n=29; 52,7%). (GRÁFICO IV, V, VI) La edad media de los participantes fue de 43 años, mínima 22 años y máxima 61, con una desviación típica (DE) de 10,564. Existe una moda a los 51 años (5 personas). Una vez transformada en variable dicotómica, se observa que existe una moda en el grupo de edad “44 años o mayor” (n=29; 54,7%) (GRÁFICO II, III) El núcleo familiar más común es el de 3 personas en el mismo hogar (n=21; 39,6%). También se refleja de forma dicotómica, siendo la respuesta más común el núcleo familiar de “3 o más personas” (n=33; 62,3%). (GRÁFICO VII, VIII) 3.1.2.- DATOS DE FORMA Y CANTIDAD DE CONSUMO DE AGUA CUALITATIVOS A continuación se exponen las frecuencias de las variables de consumo de agua de todos los encuestados en forma en la que fueron recogidos y en forma dicotómica cualitativa. Nº veces que se vacía la cisterna del WC al día (N=48) (GRÁFICO IX) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “6 veces/día” (n=10; 20,8%). Datos transformados: La respuesta con mayor frecuencia fue “6 o más veces/día” (n=34; 70,8%). Tenencia de sistema ahorrador de agua en el WC (N=55) (GRÁFICO X) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “Sí” (n=33; 60%). Nº de duchas semanales (N=54) (GRÁFICO XI) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “7 duchas a la semana” (n=37; 68,5%). Datos transformados: La respuesta con mayor frecuencia fue “Hasta una ducha diaria” (n=44; 81,5%). 18
Minutos duchándose (N=54) (GRÁFICO XII) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “5 minutos” (n=20; 37%). Datos transformados: La respuesta con mayor frecuencia fue “Hasta 5 minutos” (n=29; 53,7%). Nº de baños de bañera completa al año (N=54) (GRÁFICO XIII) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “Ninguno” (n=37; 68,5%). Datos transformados: La respuesta con mayor frecuencia fue “Ninguno” (n=37; 68,5%). Tenencia de sistema ahorrador de agua en grifos y ducha (N=55) (GRÁFICO XIV) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “Sí” (n=31; 56,4%). Nº veces de lavado de dientes al día (N=53) (GRÁFICO XV) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “3 veces al día” (n=37; 69,8%). Datos transformados: La respuesta con mayor frecuencia fue “Hasta 3 veces diarias” (n=47; 88,7%). Nº veces de lavado de manos o cara diariamente (N=51) (GRÁFICO XVI) Datos brutos: Las respuestas con mayor frecuencia fueron “3 veces al día” y “6 veces al día” (n=9; 17,6% respectivamente). Datos transformados: La respuesta con mayor frecuencia fue “Hasta 6 veces al día” (n=27; 52,9%). Nº veces que se utiliza la rasuradora al mes (se limpia con agua) (N=55) (GRÁFICO XVII) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “No uso” (n=35; 63,6%). Datos transformados: La respuesta con mayor frecuencia fue “No uso” (n=35; 63,6%). Manejo del grifo del lavabo (N=54) (GRÁFICO XVIII) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “Cierro el grifo siempre que puedo” (n=54; 100%). Esta variable se convierte en una constante. Forma de lavado de la vajilla y los cacharros (N=54) (GRÁFICO XIX) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “Con lavavajillas y programas cortos” (n=18; 33,3%). Datos transformados: La respuesta con mayor frecuencia fue “Con lavavajillas y programas cortos y/o economizador de agua” (n=29; 53,7%). Modelo de lavadora (N=54) (GRÁFICO XX) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “Modelo con economizador de agua” (n=25; 46,3%). Datos transformados: La respuesta con mayor frecuencia fue “Es un modelo moderno” (n=36; 66,7%). Llenado de lavadora (N=55) (GRÁFICO XXI) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “Siempre” (n=38; 69,1%). Uso de programas de lavadora (N=54) (GRÁFICO XXII) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “Mas bien programas cortos” (n=42; 77,8%). Nº de lavados de lavadora semanales (N=53) (GRÁFICO XXIII) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “4 lavados semanales” (n=15; 28,3%). Datos transformados: La respuesta con mayor frecuencia fue “3 o más lavados semanales” (n=42; 79,2%). 19
Tenencia de plantas (N=55) (GRÁFICO XXIV) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “Tengo unas cuantas macetas” (n=38; 69,1%). Nº de m2 de terreno destinados a riego (N=55) (GRÁFICO XXV) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “0 m2” (n=43; 78,2%). Datos transformados: La respuesta con mayor frecuencia fue “No tengo terreno” (n=43; 78,2%). Momento de riego de las plantas (N=37) (GRÁFICO XXVI) Datos brutos: La respuesta con mayor frecuencia fue “De madrugada o por la noche” (n=32; 86,5%). Tenencia de sistema de riego ahorrador de agua (N=36) (GRÁFICO XXVII) Datos brutos: La única respuesta fue “No tengo ningún sistema ahorrador” (n=36; 100%). El perfil medio del personal de enfermería es: Mujer, de 39,31 años de media de edad, que vacía la cisterna del WC, de media, 6,57 veces al día, posee sistemas ahorradores de agua en la cisterna del WC pero puede tenerlos o no, con la misma frecuencia, en grifos y ducha, se ducha una media de 6,76 veces a la semana, con una media de tiempo empleado por ducha de 8 minutos, toma 3,68 baños de bañera completa durante el año, se lava los dientes 2,8 veces al día, se lava las manos y/o cara 8,16 veces al día, utiliza rasuradoras que deban lavarse con agua 2,5 veces al mes, cuando utiliza el grifo del lavabo lo cierra siempre que puede, lava la vajilla con lavavajillas y programas cortos, llena siempre la lavadora, utiliza programas más bien cortos, posee una lavadora con más de 5 años con la misma frecuencia que posee una lavadora con economizador de agua, utiliza la lavadora entre 4,64 veces a la semana en un hogar compuesto por 3,24 personas de media, posee unas cuantas macetas, y una terraza de 2,73 m2 de media (porción de tierra) destinada a riego, riega sus plantas por la noche o de madrugada y no posee sistemas de riego ahorradores de agua. Sus gastos anuales medios de agua son: 16.742,39 litros/año en el uso del WC 24.937,00 litros/año en el uso de lavabo y ducha 5.856,00 litros/año en el lavado de vajilla 3.647,26 litros/año en el lavado de ropa 4.272,00 litros/año en el mantenimiento de plantas 67.006,18 litros/año o 183,57 litros/día Total El perfil medio del personal de auxiliar de enfermería es: Mujer, de 42,1 años, que vacía la cisterna del WC 7,45 veces al día, posee sistemas ahorradores de agua en la cisterna del WC pero no en grifos o ducha, se ducha una media de 7,25 veces a la semana con una duración por ducha de 8,5 minutos, toma 5,08 baños de bañera completa durante el año, se lava los dientes 3 veces al día, se lava las manos y/o cara 11,3 veces al día, utiliza rasuradoras que deban lavarse con agua 2,75 veces al mes, cuando utiliza el grifo del lavabo lo cierra siempre que puede, lava la vajilla con lavavajillas modelo economizador, llena siempre la lavadora, utiliza programas más bien cortos, posee una lavadora con economizador de agua, utiliza la lavadora 3,55 veces a la semana en un hogar compuesto por 2,36 personas y no posee ninguna planta. 20
Sus gastos anuales medios de agua son: 17.420,45 litros/año en el uso del WC 31.421,36 litros/año en el uso de lavabo y ducha 4.966,67 litros/año en el lavado de vajilla 2.853,40 litros/año en el lavado de ropa 816,67 litros/año en el mantenimiento de plantas 62.176,56 litros/año o 170,34 litros/día Total El perfil medio del personal no sanitario es: Mujer, con media de edad de 49,13 años, que vacía la cisterna del WC 6,64 veces al día, posee sistemas ahorradores de agua en la cisterna del WC además de en grifos y ducha, se ducha 7,29 veces a la semana con una duración por ducha de 6,65 minutos, toma 5,29 baños de bañera completa durante el año, se lava los dientes 3,06 veces al día, se lava las manos y/o cara 6,94 veces al día, utiliza rasuradoras que deban lavarse con agua 5,35 veces al mes, cuando utiliza el grifo del lavabo lo cierra siempre que puede, lava la vajilla a mano con un fregado economizador, llena siempre la lavadora, utiliza programas más bien cortos, posee una lavadora con economizador de agua, utiliza la lavadora 4,06 veces a la semana en un hogar compuesto por 2,41 personas de media, posee unas cuantas macetas y una terraza de 2,11 m2 (porción de tierra) destinada a riego, riega sus plantas por la noche o de madrugada y no posee sistemas de riego ahorradores de agua. Sus gastos anuales medios de agua son: 19.032,14 litros/año en el uso del WC 20.666,93 litros/año en el uso de lavabo y ducha 5.576,47 litros/año en el lavado de vajilla 5.505,47 litros/año en el lavado de ropa 3.364,71 litros/año en el mantenimiento de plantas 61.472,62 litros/año o 168,41 litros/día Total El perfil medio del total de los/las encuestados/as es: Mujer, enfermera, con 43,02 años de edad, que vacía la cisterna del WC 6,79 veces al día, posee sistemas ahorradores de agua en la cisterna del WC además de en grifos y ducha, se ducha 7,04 veces a la semana con una duración por ducha de 7,69 minutos, toma 4,5 baños de bañera completa durante el año, se lava los dientes 2,92 veces al día, se lava las manos y/o cara 8,39 veces al día, utiliza rasuradoras que deban lavarse con agua 3,44 veces a la semana, cuando utiliza el grifo del lavabo lo cierra siempre que puede, lava la vajilla con lavavajillas y programas cortos, llena siempre la lavadora, utiliza programas más bien cortos, posee una lavadora con economizador de agua, utiliza la lavadora 4,23 veces a la semana en un hogar compuesto por 2,79 personas de media, posee unas cuantas macetas y dispone de 2,01 m2 de terraza (porción de tierra) destinada a riego, riega sus plantas por la noche o de madrugada y no posee sistemas de riego ahorradores de agua. Sus gastos anuales medios de agua son: 17.565,63 litros/año en el uso del WC 25.079,69 litros/año en el uso de lavabo y ducha 5.570,37 litros/año en el lavado de vajilla 4.120,28 litros/año en el lavado de ropa 3.218,52 litros/año en el mantenimiento de plantas 64.383,39 litros/año o 176,39 litros/día Total 21
3.2.- ANÁLISIS BIVARIANTE Se analizó la posible asociación entre el tipo de profesión, sanitaria o no sanitaria y las formas de consumo de agua, así como la profesión enfermera con el resto de profesiones. También se estudio la posible relación entre las diferentes formas de consumo de agua y la edad y la posible relación entre las diferentes formas de consumo de agua y el número de personas que componen el hogar. 3.2.1.- PROFESIÓN SANITARIA vs. NO SANITARIA Y FORMAS DE CONSUMO DE AGUA Al realizar el análisis mediante una tabla de contingencia 2x2 (Chi-cuadrado) entre las diferentes variables de forma de consumo con la variable profesión (sanitaria vs. no sanitaria), se observa que todas las relaciones arrojan resultados estadisticamente no significativos (p>0,05) salvo una variable que sí es significativa: Sistema ahorrador de agua en cisterna del WC (p= 0,014). Comprobamos la relación de riesgo entre profesión sanitaria/ no sanitaria y no tenencia/ tenencia de sistema ahorrador de agua en grifos del cuarto de baño y observamos que el riesgo de que un/ una sanitario/a no posea sistema ahorrador en grifos del baño es inferior (odds= 0,978) al riesgo de que los/ las no sanitarios/as no lo posean (odds= 1,050). Esto significa que ser profesional sanitario actúa como factor favorecedor para la tenencia de sistemas ahorradores de agua en las cisternas del WC. (TABLA I; GRÁFICO XVIII) 3.2.2.- PROFESIÓN ENFERMERA vs. OTRA PROFESIÓN Y FORMAS DE CONSUMO DE AGUA Se realiza el análisis estadístico mediante tablas de contingencia 2x2 (Chi-cuadrado) entre la variable profesión (Enfermería vs. Otra) y las distintas variables de forma de consumo de agua. Observamos que existe una relación significativamente estadística entre la variable profesión y las siguientes variables: Número de veces que se utiliza la cisterna del WC al día. Número de lavado de dientes al día. Frecuencia de llenado de la totalidad de la capacidad de carga de la lavadora Metros cuadrados que deben regarse de una parcela en propiedad Comprobación de la relación de riesgo Número de veces que se utiliza la cisterna del WC al día. La odds para el personal de enfermería y la utilización de 5 veces al día o menos la cisterna/ utiliza la cisterna 6 veces o más al día (odds=1,063) es mayor que para el resto de profesionales (odds=0,944), por lo que ser profesional de enfermería actúa como factor economizador del consumo de agua. (TABLA II; GRÁFICO XIX) Número de veces que se lava los dientes al día. La odds para el personal de enfermería y el lavado de dientes hasta 3 veces al día/ lavado más de 3 veces al día (odss=0,936) es menor que para el resto de profesionales (odds=1,064), por lo que ser profesional de enfermería actúa como factor de riesgo del aumento de consumo de agua. (TABLA III; GRÁFICO XXX) 22
Frecuencia de llenado de la totalidad de la capacidad de carga de la lavadora. La odds para el personal de enfermería y no llenar siempre la lavadora/ llenar siempre la lavadora en cada lavado (odds=0,993) es menor que para el resto de profesionales (odds=1,006), por lo que ser profesional de enfermería actúa como factor economizador del consumo de agua. (TABLA IV; GRÁFICO XXXI) Metros cuadrados que deben regarse de una parcela en propiedad. La odds sólo tener macetas/ regar terreno para el personal de enfermería (odds=0,930) es menor que para el resto de profesionales (odds=1,070), por lo que ser profesional de enfermería actúa como factor de riesgo del aumento de consumo de agua. (TABLA V; GRÁFICO XXXII) 3.2.3.- Nº DE PERSONAS EN CASA Y FORMAS DE CONSUMO DE AGUA La relación entre el número de personas que habitan el hogar y el número de veces que utiliza la cisterna la persona encuestada es significativamente estadística (p=0,013). La fuerza de relación para la cohorte hasta 2 personas en casa entre uso de la cisterna hasta 5 veces al día/ uso 6 o más veces al día (odds=0,952) es menor que para la cohorte de 3 o más personas en casa (odds=1,029), por lo que ser 3 o más personas en casa actúa como factor economizador de agua. (TABLA VI; GRÁFICO XXXIII) 3.2.4.- EDAD Y FORMAS DE CONSUMO DE AGUA No se ha encontrado ninguna relación estadisticamente significativa entre estas dos variables. 4.- DISCUSIÓN Una Estrategia de Entornos Saludables tratará de contribuir al fortalecimiento de los territorios para que establezcan procesos sociales que logren la reducción del riesgo y la promoción de factores protectores de salud existentes, especialmente en los más amenazados y vulnerables, y fomenten procesos de construcción de oportunidades de desarrollo que sean seguras y sostenibles (31). La OMS define entornos saludables como aquellos que “apoyan la salud y ofrecen a las personas protección frente a las amenazas para la salud, permitiéndoles ampliar sus capacidades y desarrollar autonomía respecto a la salud. Comprenden los lugares donde viven las personas, su comunidad local, el hogar, los sitios de estudio, los lugares de trabajo y el esparcimiento, incluyendo el acceso a los recursos sanitarios y las oportunidades para su empoderamiento” (32). Un entorno saludable alude a un ámbito de la vida que carece o presenta factores de riesgos controlados y previsibles e incluye factores promotores de la salud y el bienestar. Los entornos saludables son el marco para identificar los factores protectores (físicos y sociales) y comprender como estos contribuyen a la salud y la calidad de vida humana mientras respeta y fomenta la salud del medio natural que lo sustenta. En un entorno saludable la disposición de agua de calidad para el consumo humano es indispensable, ya que el agua, es un recurso necesario para la vida, pero el medio natural en el que vivimos y del que nos beneficiamos también necesita agua para sobrevivir, entrando en competencia directa por el mismo recurso en caso de escasez. Debemos ser conscientes de que si destruimos el entorno natural no podremos sobrevivir; dicho entorno necesita un agua valiosísima que no podemos derrochar, contaminar y acaparar. Es por todo esto que necesitamos evaluar nuestra forma de consumo y optimizarla para alcanzar un equilibrio natural que respeta la vida del ecosistema y permita conservar un forma de vida digna para los seres humanos. 23
El 5 de Julio de 2012 el Instituto Nacional de Estadística ha publicado (30), que durante el año 2010 el consumo medio de agua de los hogares disminuyó un 3,3%, con respecto al año 2009 y se situó en 144 litros por habitante y día. Esta media de consumo española coincide con la media de consumo aragonesa para el mismo periodo. En el caso de los/las encuestados/as de este estudio y según los cálculos del investigador, el consumo medio de cada perfil profesional es: Enfermería: 183,57 litros/día. Aux. de enfermería: 170,34 litros/día. No sanitarios/as: 168,41 litros/día. Todos los datos superan la media española y la media aragonesa obtenida en 2010 lo que supone un aumento del consumo medio de agua de entre 24,41 litros/día/persona y 39,57 litros/día/persona, dependiendo del perfil profesional. Además se puede observar que el colectivo de enfermería es el que obtiene mayor consumo medio de agua. Así, con los datos una vez procesados, las personas que componen la muestra tiene un consumo medio superior al mostrado por las encuestas del INE anteriormente mostradas. La pregunta de investigación sobre la influencia de la profesión en el consumo de agua queda respondida para esta muestra. La profesión sanitaria y más concretamente la profesión enfermera influyen en un aumento de la cantidad de agua consumida. Con respecto a la forma de consumo de agua, el investigador considera que las variables de la encuesta que mejor identifican la educación ambiental de cada persona son: número de veces que se utiliza la cisterna del WC al día, número de minutos bajo la ducha, frecuencia con la que se llena al máximo la capacidad de carga de lavadora y número de veces que se utiliza la lavadora a la semana. Se han elegido estas variables como las más representativas porque son las que menos interferencias externas pueden recibir y más dependen de la voluntad y conocimientos de cada uno/a; el resto de variables de consumo pueden verse más afectadas por la práctica profesional, el nivel económico (hogar sin reformar) o la cultura (veces que nos duchamos o nos lavamos los dientes). Número de veces que se utiliza la cisterna del WC al día: el investigador ha considerado que hasta 5 descargas de cisterna al día son debidas al uso del WC y la necesaria evacuación de los desechos humanos; una cifra más alta indica un uso inadecuado del WC, pudiendo ser utilizado como papelera o cubo de basura. Número de minutos bajo la ducha: A partir de 5 minutos bajo la ducha se considera un tiempo excesivo, ya que la higiene se ha podido realizar en este tiempo. Frecuencia con la que se llena al máximo la capacidad de carga de lavadora y número de veces que se utiliza la lavadora a la semana: Se considera buena práctica cuando se llena siempre el tambor de la lavadora y se hacen hasta 2 lavados a la semana. Con estos criterios se asegura el máximo aprovechamiento de las capacidades del electrodoméstico y el uso racional de agua y energía. El análisis de la relación entre profesión sanitaria y no sanitaria con las formas de consumo de agua expone que, solo la tenencia de sistemas ahorradores de agua en la cisterna del WC se ve favorecida por la profesión sanitaria. Con este análisis no podríamos afirmar que la profesión sanitaria actúe sobre la forma de consumo de agua, en un sentido positivo o negativo. 24
En el análisis bivariante entre la variable profesión, dicotomizada en enfermería y otra profesión, y las variables de forma de consumo de agua, también dicotomizadas, se ha encontrado que el número de veces que se utiliza la cisterna del WC al día y frecuencia con la que se llena al máximo la capacidad de carga de lavadora figuraban entre las asociaciones estadísticamente significativas, si bien sus fuerzas de relación son más bien bajas. En ambos casos la profesión enfermera actúa como variable favorecedora del ahorro de agua. Durante el mismo análisis, aparecen otras dos relaciones significativamente estadísticas, con fuerzas de relación similares pero de signo contrario, es decir, donde la enfermería actúa como variable favorecedora del consumo de agua. Estas relaciones se dan con las variables: Número de veces que se lava los dientes al día y metros cuadrados que deben regarse de una parcela en propiedad. El análisis de como influye la profesión enfermera en la forma de consumo de agua se revela algo más determinante que el obtenido por la asociación de otras variables, pero carece de fuerza suficiente para determinar la relación entre profesión enfermera y formas de consumo de agua en un sentido u otro. La cantidad de personas que habitan el hogar influye en la cantidad de veces que el/ la encuestado/a utiliza la cisterna del WC, ya que ser 3 o más personas en casa actúa como factor economizador de agua, pero con una fuerza de relación muy baja. No se puede concluir que la profesión sanitaria y/o enfermera actúe de forma relevante en la forma de consumo de agua, pero apunta a que el consumo de agua en la vida diaria aumenta para las profesiones sanitarias. Tampoco se puede atribuir a los profesionales de enfermería conocimientos sobre el medio natural que los capaciten para la educación ambiental. En la Declaración del Milenio (33) se recogen ocho Objetivos referentes a la erradicación de la pobreza, la educación primaria universal, la igualdad entre los géneros, la mortalidad infantil, materna, el avance del VIH/sida y el sustento del medio ambiente. España, como país miembro de la ONU, firmó en Septiembre del año 2000 los “Objetivos de desarrollo del Milenio” comprometiéndose a redoblar sus esfuerzos en favor de la paz, los derechos humanos, la democracia, la gobernabilidad, la sostenibilidad ambiental y la erradicación de la pobreza, y a promover los principios de la dignidad humana, la igualdad y la equidad. Su objetivo número siete trata de garantizar el sustento del medio ambiente, cumpliendo las siguientes metas: - Incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y los programas nacionales y reducir la pérdida de recursos del medio ambiente. - Haber reducido y haber ralentizado considerablemente la pérdida de diversidad biológica en 2010. - Haber mejorado considerablemente, en 2020, la vida de al menos 100 millones de habitantes de barrios marginales. - Reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento. Es en esta última meta donde resulta de capital importancia conseguir una utilización racional, respetuosa con el medio natural y equitativa tanto a nivel humano como ecológico. Tenemos la obligación moral de cuidar nuestro entorno, de dejarlo en condiciones para que las generaciones futuras puedan no solo sobrevivir en el, sino VIVIR en él. Junto a nuestros hijos están nuestros/as hermanos/as del resto de países económicamente y socialmente pobres, que nos malvenden sus recursos naturales para intentar escapar de la miseria. 25
ANEXO I. ENCUESTA DEL AGUA. Consentimiento Informado. La participación es este estudio es estrictamente voluntaria. La información que se recoja será confidencial y anónima, no se usará para ningún otro propósito fuera del de esta investigación, que es el de adquirir conocimiento de las diferentes formas de uso diario del agua. Las respuestas al cuestionario serán codificadas usando un número de identificación y por lo tanto, serán anónimas. Por favor conteste a todas las preguntas, solo le llevará unos minutos y nos ayudará comprender y mejorar el uso de los recursos naturales. Ejemplo de respuesta: a-Sexo [ X ] Mujer [ ] Hombre b-Profesión Farmacéutica c-Edad 43 Rellenando el cuestionario, acepta participar voluntariamente y nos da su permiso para utilizar sus resultados en nuestra investigación. Gracias por su participación. Máster en Ciencias de la Enfermería. Zaragoza, Mayo de 2012. 32
ANEXO II. DATOS GENERALES. a-Sexo [ ] Mujer [ ] Hombre b-Profesión __________________ c-Edad ______ ENCUESTA DEL AGUA. EMPEZAMOS POR EL WC 1-¿Cuántas veces vacías la cisterna al día? ___ 2-¿Tienes instalado algún sistema ahorrador en el WC? (Ej: descargar ½ cisterna cuando se orina) [ ] No, no tengo ningún sistema [ ] Sí, tengo instalado algún sistema SEGUIMOS EN EL CUARTO DE BAÑO: LA DUCHA Y EL LAVABO 3-¿Cuántas duchas tomas a la semana? ___ 4-¿Cuántos minutos pasas bajo la ducha? ___ 5-¿Cuántos baños de bañera completa te das al año? (ninguno = 0) ___ 6-¿Tienes instalado algún sistema economizador de agua en grifos y ducha? (Temporizador, aireador, perlizador, etc.) [ ] No, no tengo ningún sistema [ ] Sí, tengo instalado algún sistema 7-¿Cuántas veces te lavas los dientes al día? ___ 8-¿Cuántas veces te lavas las manos o la cara diariamente? ___ 9-¿Cuántas veces utilizas la maquinilla de rasurar al mes? (Ten en cuenta que la limpiamos la cuchilla con agua) ___ 10-¿Cómo manejas el grifo del lavabo? [ ] Cierro el grifo siempre que puedo [ ] Abro al empezar y no lo cierro hasta acabar 33
YA EN LA COCINA... 11-¿Cómo lavas la vajilla y los cacharros? [ ] A mano con el grifo a chorro [ ] A mano con un fregado economizador [ ] Con lavavajillas [ ] Con lavavajillas y programas cortos [ ] Con lavavajillas modelo economizador AHORA UNAS PREGUNTAS SOBRE EL LAVADO DE ROPA 12-¿Cómo es tu lavadora? [ ] Es un modelo con más de 5 años. [ ] Es un modelo moderno, convencional [ ] Es un modelo con economizador de agua 13-¿Llenas por completo tu lavadora? [ ] No siempre [ ] Siempre 14-Sueles utilizar programas... [ ] Programas mas bien cortos [ ] Programas mas bien largos 15-Número de lavados semanales ___ 16-Número de personas en la casa ___ ¿QUÉ HAY DE TU MANEJO CON LAS PLANTAS Y ZONAS VERDES? 17-En tu casa tienes... [ ] Unas cuantas macetas [ ] No tengo ninguna planta 18-Si tienes terraza o jardín indica los metros cuadrados destinados a plantas que se riegan (pon 0 si no tienes) ___ 19-¿Cómo riegas las plantas? [ ] A plena luz del sol [ ] De madrugada o por la noche 20-¿Cuentas con algún sistema de riego economizador? (Ej: riego por goteo) [ ] No, no tengo ningún sistema [ ] Sí, tengo instalado algún sistema 34
ANEXO III ANÁLISIS DESCRIPTIVO. ÍNDICE GRÁFICOS Gráfico I………………………………………………………………...p.36 Gráfico II……………………………………………………………….p.36 Gráfico III……………………………………………………………....p.36 Gráfico IV………………………………………………………………p.37 Gráfico V………………………………………………………………..p.37 Gráfico VI………………………………………………………………p.37 Gráfico VII………………………………………………………….......p.38 Gráfico VIII…………………………………………………………......p.38 Gráfico IX………………………………………………………….........p.39 Gráfico X………………………………………………………………..p.39 Gráfico XI………………………………………………………….........p.40 Gráfico XII…………………………………………………………........p.40 Gráfico XIII……………………………………………………………...p.41 Gráfico XIV……………………………………………………………...p.41 Gráfico XV……………………………………………………………....p.42 Gráfico XVI……………………………………………………………...p.42 Gráfico XVII……………………………………………………………..p.43 Gráfico XVIII…………………………………………………………….p.43 Gráfico XIX………………………………………………………………p.44 Gráfico XX………………………………………………………….........p.44 Gráfico XXI…………………………………………………………........p.45 Gráfico XXII………………………………………………………….......p.45 Gráfico XXIII………………………………………………………….....p.46 Gráfico XXIV………………………………………………………….....p.46 Gráfico XXV…………………………………………………………......p.47 Gráfico XXVI…………………………………………………………….p.47 Gráfico XXVII……………………………………………………………p.48 35
GRÁFICO I. Sexo. GRÁFICO II. Edad Dicotomizada. GRÁFICO III. Edad. 36
GRÁFICO IV. Profesión. 37
GRÁFICO VII. Personas que habitan el hogar. GRÁFICO VIII. Personas que habitan el hogar Dicotomizada. 38
GRÁFICO IX. GRÁFICO X. 39
GRÁFICO XI. GRÁFICO XII. 40
GRÁFICO XIII. GRÁFICO XIV. 41
GRÁFICO XXVII. 48
ANEXO IV ANÁLISIS BIVARIANTE. ÍNDICE TABLAS Tabla I………………………………………………………………...p.50 Tabla II………………………………………………………………..p.51 Tabla III……………………………………………………………….p.52 Tabla IV……………………………………………………………….p.53 Tabla V………………………………………………………………..p.54 Tabla VI……………………………………………………………….p.55 GRÁFICOS Gráfico XXVIII…………………………………………………….....p.50 Gráfico XXIX…………………………………………………………p.51 Gráfico XXX………………………………………………………….p.52 Gráfico XXXI………………………………………………………....p.53 Gráfico XXXII………………………………………………………...p.54 Gráfico XXXIII……………………………………………………......p.55 49
TABLA I. Tabla de contingencia Sistema ahorrador de agua en WC * Profesión Sanitaria & No sanitaria Profesión Total Sanitario/a No Sanitario/a Sanitario/a Sistema ahorrador de agua en WC No 15 7 22 Sí 23 10 33 Total 38 17 55 Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Sig. exacta (bilateral) Sig. exacta (unilateral) Chi-cuadrado de Pearson ,014(b) 1 ,905 N de casos válidos 55 (b) 0 casillas (,0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es 6,80. Valor Intervalo de confianza al 95% Inferior Superior Inferior Razón de las ventajas para Sistema ahorrador de agua en WC (No / Sí) ,932 ,291 2,985 Para la cohorte Profesión = Sanitario/a ,978 ,680 1,407 Para la cohorte Profesión = No Sanitario/a 1,050 ,471 2,340 N de casos válidos 55 GRÁFICO XXVIII. 50
TABLA II. Tabla de contingencia Uso cisterna-día * Profesión Enfermera & Otra profesión Profesión Total Enfermería Otra Enfermería Uso cisternadía Hasta 5 veces/día 7 7 14 6 o más veces/día 16 18 34 Total 23 25 48 Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Sig. exacta (bilateral) Sig. exacta (unilateral) Chi-cuadrado de Pearson ,034(b) 1 ,853 N de casos válidos 48 (b) 0 casillas (,0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es 6,71. Valor Intervalo de confianza al 95% Inferior Superior Inferior Razón de las ventajas para Uso cisterna-día (Hasta 5 veces/día / 6 o más veces/día) 1,125 ,324 3,909 Para la cohorte Profesión = Enfermería 1,063 ,564 2,002 Para la cohorte Profesión = Otra ,944 ,512 1,742 N de casos válidos 48 GRÁFICO XXIX. 51
TABLA III. Tabla de contingencia Llenas la lavadora * Profesión Enfermera & Otra profesión Profesión Total Enfermería Otra Enfermería Llenas la lavadora No siempre 8 9 17 Siempre 18 20 38 Total 26 29 55 Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Sig. exacta (bilateral) Sig. exacta (unilateral) Chi-cuadrado de Pearson ,000(b) 1 ,983 N de casos válidos 55 (b) 0 casillas (,0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es 8,04. Valor Intervalo de confianza al 95% Inferior Superior Inferior Razón de las ventajas para Llenas la lavadora (No siempre / Siempre) ,988 ,314 3,106 Para la cohorte Profesión = Enfermería ,993 ,542 1,820 Para la cohorte Profesión = Otra 1,006 ,586 1,726 N de casos válidos 55 GRÁFICO XXX. 52
TABLA IV. Tabla de contingencia Lavado dientes diario * Profesión Enfermera & Otra profesión Profesión Total Enfermería Otra Enfermería Lavado dientes diario Hasta 3 veces/día 22 25 47 4 o más veces/día 3 3 6 Total 25 28 53 Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Sig. exacta (bilateral) Sig. exacta (unilateral) Chi-cuadrado de Pearson ,022(b) 1 ,883 N de casos válidos 53 (b) 2 casillas (50,0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es 2,83. Valor Intervalo de confianza al 95% Inferior Superior Inferior Razón de las ventajas para Lavado dientes diario (Hasta 3 veces/día / 4 o más veces/día) ,880 ,161 4,816 Para la cohorte Profesión = Enfermería ,936 ,398 2,204 Para la cohorte Profesión = Otra 1,064 ,457 2,474 N de casos válidos 53 GRÁFICO XXXI. 53
TABLA V. Tabla de contingencia m2 de terraza * Profesión Enfermera & Otra profesión Profesión Total Enfermería Otra Enfermería m2 de terraza No tengo terreno, solo macetas 20 23 43 Debo regar algo de terreno 6 6 12 Total 26 29 55 Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Sig. exacta (bilateral) Sig. exacta (unilateral) Chi-cuadrado de Pearson ,046(b) 1 ,831 N de casos válidos 55 (b) 0 casillas (,0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es 5,67. Valor Intervalo de confianza al 95% Inferior Superior Inferior Razón de las ventajas para m2 de terraza (No tengo terreno, solo macetas / Debo regar algo de terreno) ,870 ,242 3,129 Para la cohorte Profesión = Enfermería ,930 ,485 1,782 Para la cohorte Profesión = Otra 1,070 ,569 2,010 N de casos válidos 55 GRÁFICO XXXII. 54
TABLA VI Tabla de contingencia Uso cisterna-día * Número de personas en casa Número de personas en casa Total Hasta 2 personas 3 o más personas Hasta 2 personas Uso cisternadía Hasta 5 veces/día 5 9 14 6 o más veces/día 12 20 32 Total 17 29 46 Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Sig. exacta (bilateral) Sig. exacta (unilateral) Chi-cuadrado de Pearson ,013(b) 1 ,908 N de casos válidos 46 (b) 0 casillas (,0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es 5,17. Valor Intervalo de confianza al 95% Inferior Superior Inferior Razón de las ventajas para Uso cisterna-día (Hasta 5 veces/día / 6 o más veces/día) ,926 ,251 3,420 Para la cohorte Número de personas en casa = Hasta 2 personas ,952 ,414 2,191 Para la cohorte Número de personas en casa = 3 o más personas 1,029 ,640 1,652 N de casos válidos 46 GRÁFICO XXXIII. 55