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Efecto de la sustitución de parte de la proteína de la dieta por urea, y de parte de la dieta por orujo de oliva, sobre la fermentación ruminal y los rendimientos productivos de terneros en cebo intensivo alimentados con piensos con altas proporciones de cebada. Máster de Iniciación a la investigación en Ciencias Veterinarias JOSÉ ESTAÚN ROMERO Ingeniero Agrónomo Zaragoza. Septiembre de 2012 UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA Facultad de Veterinaria Departamento de Producción Animal y Ciencia de los Alimentos
INDICE 1- RESUMEN...............................................................................................................1 2- ABSTRACT……………………………………………………………………….3 3- INTRODUCCIÓN……………………………………………………………….5 4- REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA....…………………………………….……..8 4.1- IMPORTANCIA DE LA GANADERÍA DE VACUNO.……………….8 4.1.1 Sistemas de producción de carne de vacuno……………………………8 4.2- UTILIZACIÓN DE SUBPRODUCTOS DEL ACEITE DE OLIVA EN LA ALIMENTACIÓN DE GANADO...............................…………………11 4.2.1 Proceso de fabricación del aceite de oliva y subproductos que genera..11 4.2.2 Valor nutritivo del orujo de oliva…….………………………………..12 4.2.3 Toxicosis potencial del orujo de oliva...................................................15 4.3- EFECTO DE LA INCLUSIÓN DE UREA EN LAS RACIONES PARA VACUNO EN CRECIMIENTO PRODUCIDO DE FORMA INTENSIVA………………………………………………………………...15 5- OBJETIVOS DEL ESTUDIO.........................................................................17 6- MATERIAL Y MÉTODOS.............................................................................18 6.1- ANIMALES, DIETAS Y DESARROLLO EXPERIMENTAL..................18 6.2- ANÁLISIS QUÍMICOS…………………...................................................20 6.3- ANÁLISIS ESTADÍSTICO……………….................................................21 7- RESULTADOS.....................................................................................................23 7.1- COMPOSICIÓN QUÍMICA DE LAS DIETAS…………………..............23 7.2- GANANCIA MEDIA DIARIA DE LOS TERNEROS Y DIGESTIBILIDAD DE LAS DIETAS CONSUMIDAS EN EL ENSAYO DE PRODUCCIÓN………………………………………………………………...24 7.3- FERMENTACIÓN RUMINAL…………...................................................25
8- DISCUSIÓN..........................................................................................................33 9- CONCLUSIONES...............................................................................................36 10- BIBLIOGRAFÍA…………………..............................................................37
INDICE DE TABLAS Tabla 1: Censo de ganado bovino en España en el mes de noviembre de 2011, distribuido por categorías……………………..................................................................9 Tabla 2: Producción de aceite de oliva (toneladas/año) según clases, en España y Aragón………………..……..............................................................….........................11 Tabla 3: Composición química (en % de la materia seca) de los principales tipos de orujo………………………………………………………………………………….....13 Tabla 4: Composición, en g/kg, de los piensos utilizados en la primera fase del experimento…………………………………………………………………………….19 Tabla 5: Composición, en g/kg, de los piensos utilizados en la segunda fase del experimento….................................................................................................................20 Tabla 6: Composición química de los piensos y la paja ofrecidos durante el balance de digestibilidad como representativos de los consumidos durante la Fase 1 del ensayo de producción……………...................................................................................................23 Tabla 7: Composición química de los piensos y la paja ofrecidos durante el ensayo de fermentación ruminal, como representativos de los consumidos durante la Fase 2 del ensayo de producción……………..................................................................................24 Tabla 8: Pesos vivos inicial y final y ganancia media diaria de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas……..............................................................................25 Tabla 9: Ingestión de materia seca y materia orgánica total, de pienso y de paja, de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas…………...............................26 Tabla 10: Ingestión de proteína bruta y materia orgánica digestible total, de pienso y de paja, de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas…………………......27 Tabla 11: Digestibilidad aparente de la materia seca, materia orgánica, proteína bruta y fibra neutro detergente (%) de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas …………….....................................................................................................................28 Tabla 12: Ingestión de materia seca total, de pienso y de paja, de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas durante un ensayo de estudio de la fermentación ruminal………………………………………….......................................28
Tabla 13: pH y concentraciones medias de amoniaco y ácidos grasos volátiles en el rumen de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas…………….……………………………………………………...........................28 Tabla 14: Proporciones molares de los ácidos acético, propiónico, isobutírico, butírico, isovalérico y valérico en el rumen de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas………………………………………....................................................................31
INDICE DE FIGURAS Figura 1: Evolución en el tiempo (horas tras la administración del alimento) de los valores medios de pH, y de las concentraciones medias de amoniaco y ácidos grasos volátiles en el rumen de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas………………………………………………………………...……………….....30 Figura 2: Evolución en el tiempo (horas tras la administración del alimento) de las proporciones molares de los ácidos acético, propiónico, isobutírico, butírico, isovalérico y valérico en el rumen de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas…………………………...…….............................................................................32
La realización del presente proyecto ha sido posible gracias a la financiación del mismo por parte del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (Proyecto CDTI IDI-20110417)
AGRADECIMIENTOS Al Dr. Antonio de Vega, por darme la oportunidad de participar en este proyecto y por su apoyo y dedicación. Al laboratorio de Nutrición del Departamento de Producción Animal y Ciencia de los Alimentos de la Facultad de Veterinaria, por todos los conocimientos transmitidos. A D. Antonio de Mur y D. José Dosil, de la empresa Murillo Fresh Foods SL por su entera disposición. A todas las personas que han hecho de mi estancia en Graus una experiencia única e inmejorable. Y por último a mi familia por ser la base de todo esto.
1 1. RESUMEN En el presente proyecto se planteó el objetivo de estudiar el efecto de la incorporación de urea, como fuente de nitrógeno degradable, a un pienso formulado con cebada como cereal mayoritario sobre la función ruminal y los parámetros productivos de terneros en cebo intensivo. También se abordó el estudio del efecto de la inclusión de orujo de oliva sobre las mismas variables. Para ello se diseñaron dos experimentos, uno de producción y otro de estudio de la fermentación ruminal. El primero se llevó a cabo en dos fases del crecimiento de los animales: de 100 a 250 kg (Fase 1), y de 250 a 450 kg (Fase 2). La primera fase tuvo una duración de doce semanas, durante las cuales 160 terneros, en su mayoría frisones, con una edad media de 129±1,1 días y un peso vivo medio de 138±1,4 kg al inicio del experimento fueron distribuidos, de acuerdo con su peso y edad, en ocho lotes de veinte animales cada uno, correspondientes a cuatro tratamientos con dos réplicas por tratamiento. Los tratamientos consistieron en cuatro piensos distintos: un control (C) constituido por cebada como cereal mayoritario, el mismo control sustituyendo un 20% de la proteína de la dieta (sobre materia seca-MS) por urea (U), el control sustituyendo un 10% de la MS por orujo de oliva de segunda extracción deshuesado y deshidratado (O10), y el control sustituyendo un 20% de la MS por el mismo orujo de oliva (O20). A cada tratamiento se asignó una réplica de animales pesados y otra de animales ligeros, intentando que el peso vivo medio de los cuatro tratamientos fuera similar. Los piensos de esta primera fase se formularon para que contuvieran un 16-17% de proteína, y fueron ofrecidos a los animales ad libitum. Como forraje se administró paja de cebada a libre disposición. Los animales se pesaron cada tres semanas, y aproximadamente a la mitad de esta primera fase de crecimiento se llevó a cabo un balance de digestibilidad con cuatro animales (de edad y peso similares) por tratamiento. Durante la segunda fase, de dieciocho semanas de duración, los piensos se formularon para contener un 14,5-15% de proteína, e igualmente fueron administrados ad libitum junto con paja de cebada a libre disposición. Durante esta segunda fase se registró el peso de los animales cada tres semanas. El estudio de fermentación ruminal se llevó a cabo con ocho terneros frisones de 480±9,32 kg de peso vivo medio, y una edad media de 324±8,54 días. El ensayo se realizó sólo con los piensos de la segunda fase de crecimiento, en un diseño cross-over con dos periodos, y la administración de los concentrados se realizó una vez al día cuidando de que los animales dejaran al menos un 10% de las cantidades administradas. Como forraje se distribuyó paja de cebada a libre disposición. Para cada uno de los periodos del cross-over, tras quince días de adaptación a las dietas se procedió a la toma de muestras de líquido ruminal a las 0 (antes de la administración de los concentrados), 4 y 8 horas tras la oferta de la comida, determinándose el pH y la concentración de amoniaco y ácidos grasos volátiles. Los resultados de la prueba de producción no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre tratamientos, con ganancias medias diarias y digestibilidades
8 4. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA 4.1. IMPORTANCIA DE LA GANADERÍA DE VACUNO DE CARNE El ganado vacuno proporciona carne y leche que satisfacen las exigencias proteicas de la dieta del ser humano. Además, el cuero o los huesos constituyen la materia prima de diversas industrias y el abono orgánico es aprovechado en los suelos agrícolas, y todavía hoy el vacuno es un tipo de ganado cuyos individuos son empleados como animales de tiro en muchas zonas del planeta. Según datos de la FAO, en el año 2010 el censo de vacuno en el mundo era de 1.428 millones de cabezas, de los que casi seis millones (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) 2011) correspondían a España en Noviembre de 2011 (Tabla 1). En este mismo mes, la aportación de Aragón fue de 297.692 cabezas (MAGRAMA 2011). De esta cabaña se sacrificaron más de 295 millones de cabezas en el mundo (FAO, 2010), con una producción de carne de más de 62 millones de toneladas, mientras que en España (MAGRAMA, 2011) se sacrificaron más de 2 millones de animales, con una producción de más de 600.000 toneladas. Las cifras para Aragón (Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) 2010) fueron de 101.361 cabezas sacrificadas y una producción de 28.343 toneladas de carne. 4.1.1. SISTEMAS DE PRODUCCIÓN DE CARNE DE VACUNO 4.1.1.1. Sistema extensivo El sistema extensivo de producción animal es aquél que se caracteriza por basarse en el aprovechamiento por especies herbívoras domésticas de la vegetación arbustiva y herbácea, y representar los animales un elemento más de todos los que integra el ecosistema pastoral (Buxadé 1995). El beneficio económico de este sistema se basa principalmente en el aprovechamiento de unos recursos vegetales difícilmente utilizables por otras vías, y la producción de terneros dependerá principalmente del manejo que se lleve a cabo de las vacas madres.
9 Tabla 1: Censo de ganado bovino en España en el mes de noviembre de 2011, distribuido por categorías (MAGRAMA 2011) Categoría Censo (nº de cabezas) Animales menores de 12 meses 2.078.036 Destinados a sacrificio 1.379.928 Otros machos 225.713 Otras hembras 472.395 Animales de 12 a 24 meses 774.707 Machos 167.793 Hembras para sacrificio 130.484 Hembras para reposición 476.430 Animales de dos o más años 3.070.370 Machos 142.871 Novillas para sacrificio 29.724 Novillas otras 278.998 Vacas de ordeño 797.894 Vacas de no ordeño 1.820.883 Total de animales 5.923.112 Los principales factores que afectan a la productividad de terneros en pastoreo (junto con el tipo de animal y el empleo de suplementos alimenticios) son la carga ganadera y el método de pastoreo (Buxadé 1995). La carga ganadera se define como el número de animales existentes por unidad de superficie durante un periodo determinado de tiempo. El principal efecto de esta carga ganadera es el aumento o disminución de la competencia por una cantidad limitada de hierba. Por su parte, cualquier método de pastoreo debe contar con un equilibrio entre las necesidades para un nivel aceptable de crecimiento del animal y una eficiente utilización del pasto. Una primera fecha de pastoreo tardía y un intervalo mayor en la frecuencia del pastoreo hacen que la producción de materia seca aumente e igualmente lo haga, aunque en menor medida, la de materia orgánica. Sin embargo, el valor de la digestibilidad se verá afectado adversamente por el retraso de la salida al pasto y el aumento del tiempo de reposo. Ha de buscarse por tanto, un equilibrio entre una defoliación frecuente que dará lugar a una menor tasa de producción de materia seca pero de alta digestibilidad, y una más tardía y menos frecuente que producirá una alta cantidad de materia seca pero de baja digestibilidad. 4.1.1.2. Sistema intensivo En el caso de los sistemas intensivos, la alimentación está basada en el suministro de raciones muy energéticas, compuestas esencialmente por concentrados y pequeñas cantidades de paja de cereales. Con esto se pretende reducir al máximo el tiempo de cebo de estos animales, consiguiendo elevadas ganancias medias diarias (GMD). Existen diferentes tipos de producción intensiva en función del material animal del que se parte, de cuál sea la edad de sacrificio, raza y sistema de manejo entre otras características. Se pueden distinguir tres tipos principales de producción:
10 a) Producción de terneros lactantes o mamones: el principal objetivo es conseguir un buen arranque del ternero y alcanzar unos adecuados índices técnicos que permitan iniciar el cebo en las mejores condiciones posibles. Este proceso dura alrededor de 12 semanas, introduciendo progresivamente el pienso en la alimentación del animal. b) Producción de terneros: puede existir una fase previa de adaptación (21-30 días) tras la cual los animales se alojan en grupos homogéneos en las naves de cebo donde comienza el engorde intensivo con alimentación ad libitum. Los animales permanecerán en estas naves hasta que alcancen el peso deseado por el ganadero, alrededor de los 400-450 kg. c) Producción de carne de vaca: el material animal suele ser hembras adultas de desecho o de reemplazo procedentes de ganados lecheros que han finalizado su producción láctea o que no han sido capaces de mantener una fecundidad adecuada. El principal objetivo de este tipo de producción es obtener canales lo más pesadas posible pero sin excesiva grasa. El peso final suele estar en 660-730 kg. La mayor parte de la carne de vacuno producida en España es de tipo rosado, procedente de animales jóvenes, sacrificados a los 8-10 meses de edad y 350-400 kg de peso vivo (PV) en el caso de las razas precoces procedentes de rebaños lecheros, y en torno a los 12 meses y 450-500 kg en el caso de las razas de carne, procedentes de animales pastencos criados con sus madres (García-Rebollar et al. 2008). Sin embargo, desde la crisis de la encefalopatía espongiforme bovina la mayor parte de los animales suelen sacrificarse entre 9 y 11 meses, debido al coste que supone la eliminación de los tejidos de riesgo en animales de mayor edad, y a la prima de sacrificio que se recibe cuando los animales son sacrificados con más de 9 meses (Garcia-Rebollar et al. 2008). La alimentación de estos animales consiste, fundamentalmente, en pienso distribuido ad libitum y forraje (generalmente paja de cereales), suponiendo el concentrado en torno al 90% del total de la materia seca (MS) consumida por el animal. Este sistema de producción, característico de la zona mediterránea, viene en gran parte determinado por la escasa superficie pastable o forrajera, que debe ser utilizada en su mayor parte para el mantenimiento de las madres. La proporción que suponen los costes de alimentación dentro de la producción de carne de vacuno son variables y difícilmente predecibles con exactitud. Según el informe “Resultados ejercicio económico 2010 Vacuno de cebo”, de la Red Nacional de Granjas Típicas (RENGRATI) la alimentación supone un coste aproximado de entre 100 y 190 euros por cada 100 kg de canal, lo que se traduce en un 40-45% de los costes totales de la explotación, incluyendo todas las inversiones. Por tanto, las dietas utilizadas típicamente en los sistemas intensivos de producción, en las que los cereales suelen representar más del 50% de la materia seca ingerida, suponen un enorme coste para el ganadero. Abaratar al máximo el suministro alimentario es de capital importancia, pues, de cara a rentabilizar este tipo de explotaciones.
11 4.2.UTILIZACIÓN DE SUBPRODUCTOS DEL ACEITE DE OLIVA EN LA ALIMENTACIÓN DEL GANADO De los más de 9 millones de ha destinadas al cultivo del olivar en el mundo (FAO, 2010), más del 27% (2.580.577 ha; MAGRAMA 2011) están situadas en España, correspondiendo poco más del 2% del conjunto nacional (59.774 ha) a la Comunidad Autónoma Aragonesa (MAGRAMA 2011). Además, nuestro país produce más del 42% (1.384.383 toneladas; MARM 2009) del aceite de oliva del mundo (3.269.249 toneladas; FAO 2010), aportando nuestra comunidad un discreto 0,9% (12.482 toneladas) a la producción nacional (MARM 2009). El 93% de la superficie nacional de olivos se destina a la producción de aceite, por tan solo el 7% dedicado a la producción de la denominada “aceituna de mesa” (MARM 2009), obteniéndose una gran variedad de caldos (Tabla 2). Tabla 2: Producción de aceite de oliva (toneladas/año) según clases, en España y Aragón (MARM 2009) Extra Virgen Lampante Total España 485.682 441.081 457.620 1.384.383 Aragón 9.391 2.232 859 12.482 La industria aceitera genera un gran volumen de subproductos difícilmente aprovechables por el ser humano. Entre ellos se encuentra el orujo de oliva, una mezcla de piel, pulpa y hueso con un contenido en proteína de entre el 5 y el 9% (Tajori 2009) y del 8% en grasa de alta calidad (Sumitra, Singh et al. 2007). El empleo de este subproducto como alimento para el ganado conlleva una serie de ventajas, tales como la no utilización de productos consumibles por el hombre y el abaratamiento del proceso de producción (Rowghani, Zamiri et al. 2008), así como evitar el problema medioambiental producido por el alto contenido en polifenoles, materia orgánica, sal y ácidos orgánicos de bajo peso molecular (Asfi, Ouzounidou et al. 2012). 4.2.1. PROCESO DE FABRICACIÓN DEL ACEITE DE OLIVA, Y SUBPRODUCTOS QUE GENERA El aceite de oliva es el zumo oleoso de las aceitunas que se separa de los demás componentes del fruto, y representa aproximadamente el 2,1% del total de la producción mundial de aceites y grasas (Barranco et al. 2006). Entre las operaciones fundamentales del proceso de elaboración del aceite se encuentran: Operaciones preliminares exteriores: recolección, separación, transporte… Operaciones preliminares interiores: recepción, limpieza, lavado… Preparación de la pasta: molienda y batido.
12 Separación sólido-líquido: por presión, por centrifugación… Separación líquido-líquido: por decantación, por centrifugación… Almacenamiento. La separación sólido-líquido por centrifugación, la más utilizada en la actualidad, puede ser de dos o de tres fases. En el caso de un sistema de centrifugación continuo de tres fases, la pasta se disocia en tres componentes: aceite (20%), orujo (30%) y alpechín (50%) (Fernández-Bolaños, Rodríguez et al. 2006). En el caso de un sistema de centrifugación de dos fases, el orujo y el alpechín salen juntos por una salida única en el denominado “alperujo”. En el caso del orujo extraído en el sistema de tres fases, la cantidad de agua es muy variable según la variedad y el proceso seguido. Los principales constituyentes del orujo son celulosa, lignina, proteína, residuos de aceite y polifenoles (Brlek, Voc´a et al. 2012). La producción mundial se sitúa en los 6,8 millones de toneladas, mientras que la española es aproximadamente de 2,5-2,6 millones de toneladas (Fernández-Bolaños, Rodríguez et al. 2006). 4.2.2. VALOR NUTRITIVO DEL ORUJO DE OLIVA El valor nutritivo del orujo de oliva varía con el instrumental y la técnica de extracción seguida, por lo que existen diferentes tipos de orujo tales como orujo sin procesar, orujo extraído, orujo parcialmente deshuesado y orujo extraído parcialmente deshuesado (Sadeghi, Yansari et al. 2009). El año de extracción del orujo también produce variaciones de su calidad importantes (Molina Alcaide, Yáñez Ruiz et al. 2003). Su uso está limitado por su bajo valor nutritivo, altos niveles de fibra neutro detergente (FND), fibra ácido detergente (FAD) (Nefzaoui 1983) y taninos condensados (Mangan 1988; Martın Garcıa, Moumen et al. 2003), estacionalidad de la producción (Sansoucy et al. 1985) y baja degradabilidad de los componentes de la pared celular (Filya et al. 2006; Teimouri et al. 2007). Teimouri et al. (2007) encontraron diferencias en la degradabilidad de la materia seca (MS) de los diferentes subproductos, por lo que resulta necesario definir el tipo de orujo al que se hace referencia debido a que la composición química puede variar entre los diferentes tipos. En la Tabla 3 se muestra la composición química de los principales tipos de orujo.
13 Tabla 3: Composición química (en % de la materia seca) de los principales tipos de orujo MS OM PB FB FND FAD EE LIG Sadeghi et al. (2009) Orujo 2S sin procesar 87,6 7,6 38,7 68,9 51,2 5,7 31,3 Orujo 2S extraído 86,7 7,2 39,6 71,3 56,5 3,4 32,3 Orujo 2S parcialmente deshuesado 88,1 8,8 22,1 50,3 30,5 6,4 22,5 Orujo 2S extraído parcialmente deshuesado 87,5 9,7 21,4 54,3 36,3 3,3 27,1 Molina-Alcaide y Yánez- Ruiz (2003) Orujo 3S sin procesar-A 64,1 86,8 5,72 66,2 49,7 30,9 Orujo 2S sin procesar-B 36,3 93,9 5,69 70,0 57,1 36,7 Orujo 2S sin procesar-C 40,9 96,6 5,50 65,5 50,1 31,5 Orujo 2S sin procesar-D 34,5 95,0 7,06 59,2 51,1 32,7 Orujo 2S sin procesar-E 37,2 91,7 5,69 64,8 51,6 33,1 Orujo 2S sin procesar-F 37,1 89,9 6,75 57,4 49,57 35,2 Orujo 2S sin procesar-G 41,0 95,2 5,31 73,0 57,3 36,0 Orujo 2S sin procesar-H 52,1 88,0 7,25 61,2 46,3 28,8 Orujo 2S sin procesar-I 51,3 80,7 4,69 58,6 46,3 28,5 Orujo 2S sin procesar-J 34,1 91,1 7,25 61,6 51,4 32,6 Orujo 2S extraído-J (1996) 87,6 85,1 8,13 60,7 53,0 34,7 Orujo 2S extraído-J (1997) 87,6 88,9 9,88 63,2 43,0 24,1 Orujo 2S extraído-J (1998) 88,2 89,2 9,64 62,3 41,6 22,1 Orujo 2S extraído-K 93,7 91,3 5,38 72,7 61,2 33,8 Martín García et al (2003) Orujo 2S extraído 87,1 7,9 62,4 54,0 32,8 Sansoucy et al. (1985) Orujo sin procesar 75-80 5-10 35-50 8-15 Orujo extraído 85-90 8-10 35-40 4-6 Orujo parcialmente deshuesado 80-95 9-12 20-30 15-30 Orujo extraído parcialmente deshuesado 85-90 9-14 15-35 4-6 2S: orujo obtenido por un sistema de dos fases; 3S: orujo obtenido por un sistema de tres fases; A,B,C,D,E,F,G,H,I,J, K identifican diferentes molinos. Esta variabilidad en la composición, así como la variabilidad en la forma de suministro, lleva a una variabilidad en la ingesta, digestibilidad in vitro y degradación y fermentación ruminal de los diferentes tipos de orujo. Dicha variabilidad ha sido estudiada en corderos, ovejas y cabras (Molina-Alcaide and Yáñez-Ruiz 2008). En cuanto a la digestibilidad in vitro, se ha encontrado una alta correlación con la obtenida in vivo en ganado ovino (Aguilera and Molina 1986), aunque se han hallado resultados contradictorios dependiendo del origen del medio de incubación. Así, Martın Garcıa, Moumen et al. (2003) encontraron valores más altos de digestibilidad empleando
14 líquido ruminal de cabra que de oveja, mientras que Hadjipanayiotou (1999) halló lo contrario. Sobre la degradación ruminal, Martın Garcıa, Moumen et al. (2003) determinaron valores entre 0,38 y 0,44 de degradabilidad efectiva de la proteína bruta en el rumen, que muestran un bajo aporte de nitrógeno por parte del orujo. La suplementación con polietilenglicol mejoró estos valores en carneros, pero no en cabras (Martın Garcıa, Yáñez Ruiz et al. 2004). Nefzaoui and Vanbelle (1986), por su parte, obtuvieron un aumento de la degradabilidad de la materia orgánica y de la FAD en el rumen mediante la adición de amoniaco al orujo. Por otro lado, Al-Masri (2003) determinó unos valores de producción de gas in vitro de entre 18,8 y 36,4 ml gas/g orujo. No existen demasiados estudios sobre parámetros relacionados con el valor proteico del orujo de oliva, tales como la composición y digestibilidad intestinal de la proteína no degradada en el rumen y sus aminoácidos. La composición en aminoácidos de la proteína del orujo no degradada en el rumen es alta en ácido glutámico, alanina y valina, y baja en histidina, tirosina y lisina en caprino y ovino. Por otra parte, tanto en caprino como en ovino la digestibilidad intestinal aparente de la proteína del orujo y su fracción no degradada en el rumen fue de 0,86 y 0,37, respectivamente (Martın Garcıa, Yáñez Ruiz et al. 2004). Los primeros estudios sobre fermentación microbiana en el rumen determinaron que la concentración de NH3-N en ovejas alimentadas con orujo ad libitum era menor que los valores mínimos sugeridos para una óptima actividad microbiana. Por otra parte, la forma de suministro y de obtención del orujo influyen en su fermentación ruminal. Así, Nefzaoui and Vanbelle (1986) hallaron un mayor tiempo de rumia en corderos alimentados con ensilado de orujo que en corderos alimentados con pellets del mismo material, mientras que Martín-García, Yáñez-Ruiz et al. (2004) encontraron bajos niveles de ácidos grasos volátiles (15,7 mmol/l), NH3-N (0,60 mg/100ml) y nitrógeno microbiano (11,3 g/kg de carbohidrato digerido) en caprino y ovino alimentados con orujo seco obtenido en un sistema de dos fases. Ruiz, Garcia et al. (2004), por su parte, sustituyeron parte del heno de alfalfa de una dieta para caprino y ovino por un concentrado formulado con cebada y orujo seco obtenido de un sistema de dos fases, obteniendo valores característicos de una dieta de calidad media (ácidos grasos volátiles, 65-98 mmol/l; NH3- N, 9-20 mg/100ml; pH, 6,3-6,8; recuento total de protozoos, 2,25-11,4x105células/ml). La estimación de la síntesis proteica en el rumen de cabras fue mayor con dietas que incluían orujo que con las que incluían heno de alfalfa (73,1 y 51,9 g de nitrógeno microbiano/kg de materia orgánica digestible en el rumen, respectivamente), aunque similar en carneros (39,5 y 41,59 g de nitrógeno microbiano/kg de materia orgánica digestible en el rumen, respectivamente), lo que se traduce en un mejor aprovechamiento de este subproducto por parte del ganado caprino. Respecto a la ingestión y a la digestibilidad aparente in vivo del orujo de oliva, Nefzaoui and Vanbelle (1986) observaron en ovino un mayor consumo de orujo suministrado en forma de pellets (116 gMS/PV0,75/día) que ensilado (99 gMS/PV
15 PV0,75/día). En este mismo estudio se apuntó que el suministro en forma de pellets reduce la digestibilidad de la materia orgánica, probablemente debido a un menor tiempo de retención en el rumen. Por su parte, Hadjipanayiotou (1999) registró una mayor ingestión en ovejas lactantes en comparación con cabras y vacas lactantes si parte del forraje original era sustituido por orujo ensilado, mientras que Ben Salem, Nefzaoui et al. (2000) determinaron que existía un menor consumo en ovino que en caprino cuando la base de la dieta era Acacia cyanophylla. En ovejas lactantes, Chiofalo, Liotta et al. (2004) observaron ingestiones de 700 g/día de pellets que incluían orujo de oliva (200g/kg MS). 4.2.3. TOXICOSIS POTENCIAL DEL ORUJO DE OLIVA Yáñez-Ruiz and Molina-Alcaide (2007) no encontraron ningún signo de daño renal o hepático en animales alimentados a base de orujo deshidratado obtenido mediante un sistema de extracción de dos fases, en comparación con ovinos y caprinos tratados con polietilenglicol. Las funciones renales y hepáticas fueron estudiadas mediante la medición de las concentraciones de creatinina y la actividad de la fosfatasa alcalina en la sangre de los animales, llegando a la conclusión de que los taninos del orujo, administrado correctamente, no tienen efecto perjudicial sobre el ganado ovino y caprino. Sin embargo, otros estudios afirman que el orujo de oliva presenta una toxicidad potencial, bien por la presencia de altas cantidades de metales pesados (Fernández- Escobar, Moreno et al. 1999) o por el alto contenido en compuestos polifenólicos (Martın Garcıa, Moumen et al. 2003). No parecen existir trabajos sobre el posible efecto tóxico del orujo de oliva en rumiantes mayores. 4.3. EFECTO DE LA INCLUSIÓN DE UREA EN LAS RACIONES PARA VACUNO EN CRECIMIENTO PRODUCIDO DE FORMA INTENSIVA La urea es identificada como un compuesto nitrogenado no proteico, cristalino y sin color, que aparece como producto final del metabolismo del nitrógeno en casi todos los mamíferos, siendo muy soluble en agua e higroscópica. Los microorganismos del rumen hidrolizan la urea utilizando el producto de esta hidrólisis (amoniaco) para la síntesis de proteína microbiana. La urea es de elevada degradabilidad en el rumen, e inmediatamente después de ser consumida es hidrolizada en amoniaco y anhídrido carbónico mediante ureasas bacterianas. A su vez, los carbohidratos son degradados por otros microorganismos para producir ácidos grasos volátiles. Investigadores alemanes plantearon la posibilidad de sustituir parte de la proteína de la dieta en rumiantes por urea a finales del siglo XIX. Sin embargo, este hecho no fue reconocido hasta 1937 y fue Reid (1953) quien estableció, en una amplia revisión bibliográfica, las bases de la utilización de la urea en la dieta, afirmando que un bajo nivel de proteína y un alto nivel de almidón favorece el aprovechamiento de aquélla por parte de los microorganismos del rumen. Johnson (1976), por su parte, concluyó que un
16 alto ritmo de fermentación del almidón favorece el aprovechamiento de los compuestos nitrogenados no proteicos (urea). En el caso de animales alimentados con cebada como cereal mayoritario, cuyo almidón presenta un alto ritmo de fermentación ruminal, la adición de urea debería de suponer una ventaja para la funcionalidad del rumen por su alta degradabilidad. El nitrógeno se liberaría rápidamente en el rumen, produciéndose, al menos teóricamente, una sincronización en la disponibilidad de energía y nitrógeno para los microrganismos del rumen, mejorando su síntesis. Sin embargo, Reynolds and Kristensen (2008) concluyeron, en una revisión bibliográfica, que estos supuestos beneficios de la sincronización de la liberación de nitrógeno y energía no son observados con frecuencia en la realidad. Entre los inconvenientes del uso de urea se encuentra la posibilidad de que el amoniaco sea liberado por la urea mucho más rápido que la capacidad de los microorganismos del rumen para procesarlo. El exceso de amoniaco será absorbido a través de las paredes del rumen y llevado al hígado, pudiendo ocasionar alcalosis o intoxicación por amoniaco. Satter et al. (1972) fueron los primeros en determinar que, a partir de una concentración de 5mg/100ml de amoniaco en el rumen, la síntesis microbiana no se veía incrementada. Los efectos de la inclusión de urea en bovino han sido estudiados en otros campos: en reproducción, la urea se relaciona con un descenso anecdótico de fertilidad (Tamminga 2006), sin existir estudios realmente concluyentes al respecto (Kertz 2010). En ganado vacuno de leche existe controversia sobre el posible efecto beneficioso de la adición de urea. Así, Morozov (1980); Brito and Broderick (2007); Broderick and Reynal (2009), entre otros, constataron un descenso de la producción de leche con la inclusión de urea en la dieta, mientras que Cameron, Klusmeyer et al. (1991); Tekeba (2012), por ejemplo, hallaron un efecto positivo sobre la producción y calidad de leche. Otros estudios no muestran variaciones en estos parámetros (Prasad, Reddy et al. 1998; Souza, Almeida et al. 2010).
17 5. OBJETIVOS La revisión de la bibliografía disponible ha puesto de manifiesto la escasa información existente sobre la utilización de orujo de oliva en las dietas para animales rumiantes, siendo esta información nula en el caso del ganado vacuno de carne. Por otra parte, la gran mayoría de los estudios se han realizado empleando orujo de oliva, y en ningún caso se ha trabajado con el residuo de la extracción del aceite de orujo. Además, existe una controversia importante acerca de los beneficios reales de una sincronización entre la liberación de energía y nitrógeno en el rumen. Por todo ello, el objetivo del presente estudio fue doble: 1.- por un lado, estudiar los parámetros productivos y de fermentación ruminal del ganado vacuno en crecimiento alimentado con dietas que incluyan orujo de oliva de segunda extracción, deshuesado y deshidratado, en proporciones del hasta el 20% de la materia seca total, y 2.- por otro lado, estudiar el efecto de la sustitución del 20% de la proteína de la dieta por urea sobre los parámetros productivos y de fermentación ruminal del ganado vacuno en crecimiento.
24 Tabla 7: Composición química de los piensos y la paja ofrecidos durante el ensayo de fermentación ruminal, como representativos de los consumidos durante la Fase 2 del ensayo de producción C U O10 O20 PAJA MS (g/kg) 91,39 91,31 91,56 91,30 92,65 MO (g/kg MS) 93,08 93,12 92,7 92,62 96,40 PB (g/kg MS) 14,78 14,75 14,93 14,58 3,27 EE (g/kg MS) 3,96 3,93 3,96 3,82 1,93 FND (g/kg MS) 18,37 17,18 22,74 27,01 80,62 FAD (g/kg MS) 6,71 6,27 10,10 13,65 52,08 LAD (g/kg MS) 0,55 0,41 2,09 4,13 5,82 C: pienso control, constituido por cebada como cereal mayoritario; U: pienso C sustituyendo un 20% de la proteína de la dieta (sobre materia seca-MS) por urea; O10: pienso C sustituyendo un 10% de la MS por orujo de oliva de segunda extracción deshuesado y deshidratado; O20: pienso C sustituyendo un 20% de la MS por el mismo orujo de oliva. MO: materia orgánica; PB: proteína bruta; EE: extracto etéreo; FND: fibra neutro detergente; FAD: fibra ácido detergente; LAD: lignina ácido detergente. 7.2 GANANCIA MEDIA DE DIARIA DE LOS TERNEROS, Y DIGESTIBILIDAD DE LAS DIETAS CONSUMIDAS, EN EL ENSAYO DE PRODUCCIÓN En la Tabla 8 se presentan los pesos vivos iniciales, pesos vivos finales y ganancias medias diarias de los terneros en cada una de las fases del ensayo de producción, así como a lo largo de todo el periodo de cebo. El pienso consumido no afectó de manera estadísticamente significativa a ninguna de las variables estudiadas, aunque hubo una tendencia (P = 0,0771) a que el peso vivo final de los animales que consumieron los piensos C y O20 fuera inferior al terminar la primera fase de crecimiento. Por otro lado, las ingestiones de MS y MO (Tabla 9) en forma de pienso y paja durante el balance de digestibilidad, así como las de PB y materia orgánica digestible (MOD) (Tabla 10) tampoco variaron entre tratamientos (P>0,10). Ello condujo a que las ingestiones totales (pienso más paja) no lo hicieran. Los valores de digestibilidad aparente (Tabla 11) siguieron la misma tendencia que los de ingestión, con ausencia de diferencias estadísticamente significativas entre los diferentes tratamientos. En el caso de la PB, hubo una tendencia (P = 0,0772) a que su digestibilidad fuera menor en los animales que consumieron la dieta O20.
25 Tabla 8: Pesos vivos inicial (PVI) y final (PVF), y ganancia media diaria (GMD) de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas C U O10 O20 DRE P Fase 1 PVI (kg) 139 137 138 138 17,6 0,9735 PVF (kg) 249 252 256 246 16,8 0,0771 GMD (kg/día) 1,32 1,35 1,40 1,29 0,205 0,1070 Fase 2 PVF (kg) 387 388 389 393 25,0 0,7906 GMD (kg/día) 1.28 1.32 1.31 1.31 0,218 0,8619 Total PVF (kg) 388 390 394 387 32,7 0,8231 GMD (kg/día) 1,35 1,36 1,38 1,34 0,174 0,7582 C: pienso control, constituido por cebada como cereal mayoritario; U: pienso C sustituyendo un 20% de la proteína de la dieta (sobre materia seca-MS) por urea; O10: pienso C sustituyendo un 10% de la MS por orujo de oliva de segunda extracción deshuesado y deshidratado; O20: pienso C sustituyendo un 20% de la MS por el mismo orujo de oliva. El peso vivo final de la Fase 1 coincide con el peso vivo inicial de la Fase 2; DRE: desviación residual estándar (datos faltantes); P: probabilidad de las diferencias. 7.3 FERMENTACIÓN RUMINAL Las ingestiones de MS durante el ensayo de fermentación ruminal se muestran en la Tabla 12, mientras que los valores de pH, y de concentración de amoniaco y AGV se presentan en la Tabla 13. Al igual que en el balance de digestibilidad del ensayo de producción, no se observaron diferencias estadísticamente significativas entre tratamientos (P>0,10) en la ingestión de MS de pienso, paja o total. Tampoco se observaron diferencias debidas a la dieta consumida ni en el pH, ni en las concentraciones de amoniaco o AGV del líquido ruminal (P>0,10). En cuanto a la evolución de las diferentes variables a lo largo del día, la Figura 1 muestra una disminución del pH, coincidente con un incremento de las concentraciones medias de AGV durante las primeras 8 horas tras la administración del alimento, mientras que la concentración de amoniaco aumentó a las 4 horas para disminuir posteriormente. Por lo que se refiere a las proporciones molares de los diferentes AGV, la Tabla 14 muestra los resultados obtenidos en los diferentes tiempos de muestreo del líquido ruminal. Las únicas diferencias estadísticamente significativas halladas fueron en las proporciones molares de los ácidos acético, propiónico, isovalérico y valérico a las ocho horas de muestreo del líquido ruminal, con menores proporciones, en general, de ácidos acético (P = 0,0211) e isovalérico (P = 0,0299) en los animales alimentados con el pienso control, y mayores proporciones de ácidos propiónico (P = 0,0211) y valérico (P = 0,0012) en estos mismos animales.
26 La evolución de las proporciones molares de los diferentes AGV a lo largo del tiempo siguió pautas diferentes dependiendo del ácido considerado, y del tratamiento al que los animales fueron sometidos (Figura 2). Tabla 9: Ingestión de materia seca (MS) y materia orgánica (MO) total, de pienso y de paja, de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas C U O10 O20 DRS P MS (kg/día) Total 4,66 4,51 5,26 5,39 1,081 0,6010 Pienso 4,00 3,64 4,63 4,60 0,989 0,4501 Paja 0,66 0,87 0,64 0,79 0,196 0,3336 MS (g/kg PV) Total 24,52 22,40 26,83 26,66 4,771 0,5347 Pienso 21,06 18,02 23,60 22,78 4,407 0,3338 Paja 3,46 4,38 3,23 3,89 0,947 0,3711 MS (g/kg PV0,75) Total 91,01 84,34 100,39 100,51 18,428 0,5546 Pienso 78,16 67,93 88,32 85,85 16,980 0.3629 Paja 12,85 16,41 14,66 16,41 3,582 0,3617 MO (kg/día) Total 4,31 4,15 4,84 4,98 0,992 0,5952 Pienso 3,69 3,32 4,24 4,23 0,904 0,4339 Paja 0,63 0,83 0,60 0,75 0,184 0,3146 MO (g/kg PV) Total 22,68 20,58 24,68 24,63 4,379 0,5235 Pienso 19,40 16,42 21,61 20,94 4,027 0,3144 Paja 3,28 4,17 3,07 3,69 0,887 0,3506 MO (g/kg PV0,75) Total 84,19 77,51 92,33 92,84 16.910 0.5449 Pienso 72,00 61,88 80,86 78,92 15,518 0,3439 Paja 12,19 15,64 11,48 13,92 3,355 0,3406 C: pienso control, constituido por cebada como cereal mayoritario; U: pienso C sustituyendo un 20% de la proteína de la dieta (sobre materia seca-MS) por urea; O10: pienso C sustituyendo un 10% de la MS por orujo de oliva de segunda extracción deshuesado y deshidratado; O20: pienso C sustituyendo un 20% de la MS por el mismo orujo de oliva. DRS: desviación residual estándar (datos faltantes); P: probabilidad de las diferencias.
27 Tabla 10: Ingestión de proteína bruta (PB) y materia orgánica digestible (MOD) total, de pienso y de paja, de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas C U O10 O20 DRS P PB (kg/día) Total 0,68 0,61 0,78 0,75 0,171 0,5849 Pienso 0,66 0,59 0,75 0,72 0,026 0,5999 Paja 0,02 0,02 0,03 0,03 0,009 0,5198 PB (g/kg PV) Total 3,56 3,04 3,97 3,69 0,769 0,4590 Pienso 3,48 2,92 3,84 3,59 0,779 0,4689 Paja 0,09 0,13 0,13 0,11 0,047 0,6155 PB (g/kg PV0,75) Total 13,23 11,46 14,86 13,92 2,954 0,4918 Pienso 12,91 11,00 14,37 13,51 2,991 0,5020 Paja 0,32 0,47 0,49 0,41 0,179 0,6053 MOD (kg/día) Total 3,37 3,26 3,63 3,62 0,873 0,9138 Pienso 2,88 2,61 3,17 3,08 0,785 0,7854 Paja 0,49 0,65 0,47 0,54 0,150 0,4108 MOD (g/kg PV) Total 17,68 16,14 18,15 17,92 3,865 0,8878 Pienso 15,12 12,90 15,81 15,23 3,493 0,6863 Paja 2,55 3,24 2,34 2,69 0,717 0,4051 MOD (g/kg PV0,75) Total 65,66 60,82 68,26 67,55 14,940 0,9013 Pienso 56,16 48,64 59,45 57,40 13,488 0,7180 Paja 9,50 12,18 8,81 10,14 2,716 0,4062 C: pienso control, constituido por cebada como cereal mayoritario; U: pienso C sustituyendo un 20% de la proteína de la dieta (sobre materia seca-MS) por urea; O10: pienso C sustituyendo un 10% de la MS por orujo de oliva de segunda extracción deshuesado y deshidratado; O20: pienso C sustituyendo un 20% de la MS por el mismo orujo de oliva. DRS: desviación residual estándar (datos faltantes); P: probabilidad de las diferencias
28 Tabla 11: Digestibilidad aparente de la materia seca (DMS), materia orgánica (DMO), proteína bruta (DPB) y fibra neutro detergente (DFND) (%) de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas C U O10 O20 DRS P DMS 76,84 76,81 75,04 71,37 3,601 0,1723 DMO 78,16 78,52 76,10 72,50 3,402 0,1072 DPB 74,99 74,67 75,08 67,04 4,366 0,0772 DFND 57,14 63,18 52,88 52,17 7,350 0,2247 C: pienso control, constituido por cebada como cereal mayoritario; U: pienso C sustituyendo un 20% de la proteína de la dieta (sobre materia seca-MS) por urea; O10: pienso C sustituyendo un 10% de la MS por orujo de oliva de segunda extracción deshuesado y deshidratado; O20: pienso C sustituyendo un 20% de la MS por el mismo orujo de oliva. DRS: desviación residual estándar (dos datos faltantes); P: probabilidad de las diferencias. Tabla 12: Ingestión de materia seca (MS) total, de pienso y de paja, de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas durante un ensayo de estudio de la fermentación ruminal C U O10 O20 EEM P MS (kg/día) Total 10,02 9,12 11,10 10,77 0,716 0,2603 Pienso 8,59 7,45 9,65 9,41 0,721 0,1831 Paja 1,44 1,66 1,44 1,36 0,269 0,8708 MS (g/kg PV) Total 21,29 19,25 22,81 22,43 1,547 0.3988 Pienso 18,21 15,72 19,83 19,56 1,489 0,2428 Paja 3,08 3,53 2,98 2,86 0,590 0,8654 MS (g/kg PV0,75) Total 99,16 89,78 107,10 104,96 7,010 0,3546 Pienso 84,85 73,35 93,13 91,59 6,927 0,2219 Paja 14,30 16,43 13,97 13,37 2,718 0,8668 C: pienso control, constituido por cebada como cereal mayoritario; U: pienso C sustituyendo un 20% de la proteína de la dieta (sobre materia seca-MS) por urea; O10: pienso C sustituyendo un 10% de la MS por orujo de oliva de segunda extracción deshuesado y deshidratado; O20: pienso C sustituyendo un 20% de la MS por el mismo orujo de oliva. EEM: error estándar de la media del análisis de varianza; P: probabilidad de las diferencias. Tabla 13: pH y concentraciones medias de amoniaco (NH3; mg/l) y ácidos grasos volátiles (AGV; mmol/l) en el rumen de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas
29 C U O10 O20 EEM P pH H0 6,65 6,63 6,73 6,88 0,167 0,7088 H4 6,06 6,27 6,04 6,40 0,172 0,4074 H8 5,61 5,99 5,80 6,05 0,161 0,2641 NH3 H0 55,04 21,58 38,88 52,68 13,338 0,3099 H4 65,08 83,36 60,24 65,42 18,556 0,8245 H8 44,46 14,12 43,86 25,80 18,752 0,6155 AGV H0 88,31 85,64 73,43 63,75 12,986 0,5336 H4 107,09 104,26 112,51 112,48 13,746 0,9646 H8 135,78 116,34 105,81 112,45 11,573 0,3388 C: pienso control, constituido por cebada como cereal mayoritario; U: pienso C sustituyendo un 20% de la proteína de la dieta (sobre materia seca-MS) por urea; O10: pienso C sustituyendo un 10% de la MS por orujo de oliva de segunda extracción deshuesado y deshidratado; O20: pienso C sustituyendo un 20% de la MS por el mismo orujo de oliva. H0: muestra de líquido ruminal tomada inmediatamente antes de la administración de la comida (09:00 horas); H4: muestra de líquido ruminal tomada cuatro horas después de la administración de la comida (13:00 horas); H8: muestra de líquido ruminal tomada ocho horas después de la administración de la comida (17:00 horas). EEM: error estándar de la media del análisis de varianza; P: probabilidad de las diferencias.
30 Figura 1: Evolución en el tiempo (horas tras la administración del alimento) de los valores medios de pH, y de las concentraciones medias de amoniaco (NH3; mg/l) y ácidos grasos volátiles (AGV; mmol/l) en el rumen de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas (Control: pienso control, constituido por cebada como cereal mayoritario; Urea: pienso control sustituyendo un 20% de la proteína de la dieta (sobre materia seca-MS) por urea; O10: pienso control sustituyendo un 10% de la MS por orujo de oliva de segunda extracción deshuesado y deshidratado; O20: pienso control sustituyendo un 20% de la MS por el mismo orujo de oliva)
31 Tabla 14: Proporciones molares de los ácidos acético, propiónico, isobutírico, butírico, isovalérico y valérico en el rumen de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas C U O10 O20 EEM P Acético H0 57.18 62.53 59.36 60.39 2.317 0.4605 H4 56.21 59.08 58.82 58.63 2.384 0.8171 H8 54.89a 64.59b 54.46b 59.23ab 2.144 0.0196 Propiónico H0 28.65 19.40 25.65 23.67 3.024 0.2307 H4 28.08 23.83 20.57 24.58 3.303 0.4827 H8 31.93b 16.99a 29.08ab 23.87ab 3.018 0.0211 Isobutírico H0 1.75 1.59 1.65 1.65 0.141 0.8701 H4 1.32 1.32 1.25 1.56 0.109 0.2451 H8 1.36 1.17 1.24 1.17 0.134 0.7268 Butírico H0 8.88 10.60 9.65 10.67 1.110 0.6352 H4 11.31 11.86 14.32 11.82 1.209 0.3365 H8 9.03 11.45 11.47 12.44 1.368 0.3770 Isovalérico H0 1.75 4.78 2.18 2.35 0.749 0.0567 H4 1.40 2.21 3.41 1.82 0.604 0.1599 H8 1.12a 4.65b 1.81ab 1.80ab 0.767 0.0299 Valérico H0 1.79 1.12 1.52 1.28 0.219 0.2025 H4 1.68 1.71 1.64 1.61 0.207 0.9865 H8 1.69bc 1.15a 1.96c 1.50ab 0.105 0.0012 C: pienso control, constituido por cebada como cereal mayoritario; U: pienso C sustituyendo un 20% de la proteína de la dieta (sobre materia seca-MS) por urea; O10: pienso C sustituyendo un 10% de la MS por orujo de oliva de segunda extracción deshuesado y deshidratado; O20: pienso C sustituyendo un 20% de la MS por el mismo orujo de oliva. H0: muestra de líquido ruminal tomada inmediatamente antes de la administración de la comida (09:00 horas); H4: muestra de líquido ruminal tomada cuatro horas después de la administración de la comida (13:00 horas); H8: muestra de líquido ruminal tomada ocho horas después de la administración de la comida (17:00 horas). EEM: error estándar de la media del análisis de varianza; P: probabilidad de las diferencias.
32 Figura 2: Evolución en el tiempo (horas tras la administración del alimento) de las proporciones molares de los ácidos acético, propiónico, isobutírico, butírico, isovalérico y valérico en el rumen de terneros en crecimiento que consumían diferentes dietas (Control: pienso control, constituido por cebada como cereal mayoritario; Urea: pienso control sustituyendo un 20% de la proteína de la dieta (sobre materia seca-MS) por urea; O10: pienso control sustituyendo un 10% de la MS por orujo de oliva de segunda extracción deshuesado y deshidratado; O20: pienso control sustituyendo un 20% de la MS por el mismo orujo de oliva)
33 8. DISCUSIÓN Durante la elaboración del capítulo de Revisión Bibliográfica del presente trabajo se localizaron estudios realizados con ganado ovino, caprino y porcino, así como con conejos, pero no fue posible encontrar publicaciones que mostraran el efecto de la adición de orujo de oliva sobre los rendimientos productivos de terneros en cebo. Por otra parte, en este proyecto se empleó orujo de oliva de segunda extracción deshuesado y deshidratado, con un bajo contenido en grasa, sobre cuya utilización se han encontrado escasísimas referencias. La razón de la elección de este subproducto fue el fuerte incremento que ha sufrido el consumo de aceite de orujo en los últimos años, con el consiguiente aumento en la producción de aquél. La composición química de los piensos formulados se consideró normal, teniendo en cuenta que el orujo empleado fue de segunda extracción y presentó tan sólo un 2,25% de EE. Por esta razón, el contenido en grasa de todos los piensos estuvo por debajo del 4%, por lo que no se esperó que afectara a la normal actividad de la microflora ruminal. Aún deshuesado, este orujo presentó altos contenidos en FND (61,13%), FAD (49,10%) y LAD (26,00%), por lo que los piensos que incluyeron este subproducto presentaron mayores concentraciones de las diferentes fracciones de la pared celular (Tablas 6 y 7). El resultado más interesante obtenido en el presente trabajo fue la ausencia de diferencias, en términos de rendimientos de los animales, entre una dieta control, elaborada a base de cebada como cereal mayoritario, y piensos que incluían hasta un 20% de orujo de oliva de segunda extracción. A priori, podría esperarse que esta ausencia de diferencias se viera reflejada en un incremento de la ingestión de los piensos con orujo, de menor concentración energética. Sin embargo, los resultados mostrados en la Tabla 9 mostraron que, si bien es cierto que los tratamientos O10 y O20 provocaron mayores ingestiones, éstas no fueron significativamente diferentes de las encontradas con la dieta control. Es cierto que las ingestiones mostradas en la Tabla 9 fueron obtenidas en un balance de digestibilidad en el que, con certeza, los animales sufrieron un alto grado de estrés debido a su reclusión en las jaulas de metabolismo, y que esta circunstancia muy probablemente afectó a la ingestión. Sin embargo, cuando se compararon las ingestiones del balance de digestibilidad con las obtenidas en el estudio de fermentación ruminal (Tabla 12), durante el que los animales estuvieron alojados en circunstancias mucho más confortables, se observaron valores prácticamente idénticos de consumo de MS por kg de peso metabólico. Dado que la digestibilidad de la MS y sus fracciones (Tabla 11) tampoco difirió entre tratamientos, los consumos de materia orgánica digestible, representativos del status energético del animal, fueron prácticamente idénticos con todos los piensos (Tabla 10). Esta situación puede estar relacionada con la hipótesis de que la regulación de la ingestión en rumiantes alimentados con dietas con altas proporciones de concentrados depende de la interacción entre los aportes y las necesidades de energía neta (Gherardi y Black 1989; Weston 1996). A pesar de los resultados de ingestión obtenidos durante el balance de digestibilidad y el ensayo de fermentación ruminal, y dada la importancia del ambiente en el consumo de
40 Robertson JB & Van Soest PJ (1981) “The detergent system of analysis”. The Analysis of Dietary Fibre in Food, pp. 123-158 [WPT James and O Theander, editors]. New York: Marcel Dekker. Rowghani, E., M. J. Zamiri, et al. (2008). "The chemical composition, rumen degradability, in vitro gas production, energy content and digestibility of olive cake ensiled with additives." Iranian Journal of Veterinary Research 9(3): 213- 221, Pe296-297. Ruiz, D. R., A. I. Garcia, et al. (2004). "Ruminal fermentation and degradation patterns, protozoa population and urinary purine derivatives excretion in goats and wethers fed diets based on olive leaves." J Anim Sci 82(10): 3006-3014. Sadeghi, H., A. T. Yansari, et al. (2009). "Effects of different olive cake by products on dry matter intake, nutrient digestibility and performance of Zel sheep." International Journal of Agriculture and Biology 11(1): 39-43. Sansoucy, R., Alibes, X., Berge, P.H., Martilotti, F., Nefzaoui, A., Zoïopoulos, P. (1985). Olive By-products for Animal Feed. Food and Agriculture Organization of the United Nations, Rome, © FAO. Satter, L. D. Slyter, L. L. (1972). "Effect of ammonia concentration on rumen microbes in vitro" J. Anim Sci. 35:273. Satter, L. D. Slyter, L. L. (1974). "Effect of ammonia concentration on rumen microbial protein production in vitro". Br. J. Nutr. 32:199 Souza, V. L., R. Almeida, et al. (2010). "Effects of partial replacement of soybean meal by protected urea on milk yield and composition." Arquivo Brasileiro de Medicina Veterinária e Zootecnia 62(6): 1415-1422. Sumitra, R., S. K. Singh, et al. (2007). "Oil cakes and their biotechnological applications - a review." Bioresour Technol 98(10): 2000-2009. Tajori, R. M. (2009). "Evaluation of use of olive cake silage in sheep feeding and its affect on growth rate." 441-449. Tamminga, S. (2006). "The effect of the supply of rumen degradable protein and metabolisable protein on negative energy balance and fertility in dairy cows." Anim Reprod Sci 96(3-4): 227-239. Teimour Yansari, A. Sadeghi, H. Ansari-Pirsarai, Z. Mohammad-Zadeh, H. (2007). "Ruminal dry matter and nutrient degradability of different olive cake by-products after incubation in the rumen using nylon bag technique". Int. J. Agric. Biol. 9: 439-442. Tekeba, E. (2012). "Effects of urea-molasses multi-nutrient blocks as a dietary supplement for dairy cows in two milk production systems in north-western Ethiopia." Livestock Research for Rural Development 24(8): Article 130.
41 Weston, R. H. (1996). "Some aspects of constraint to forage consumption by rumiants" Australian Journal of Agricultural Research. 47:175-197 Yáñez-Ruiz, D. R. and E. Molina-Alcaide (2007). "A comparative study of the effect of two-stage olive cake added to alfalfa on digestion and nitrogen losses in sheep and goats." Animal 1(2): 227-232.
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