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TRABAJO FIN DE MÁSTER ESTUDIO SOBRE LA INFLUENCIA DE LA TURNICIDAD EN LOS HÁBITOS ALIMENTARIOS DE LOS PROFESIONALES SANITARIOS Alumna: Nuria Alegret Badiola Tutores: Pilar Samper Villagrasa Co-tutor: Manuel Bueno Lozano
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 2 SUMARIO SUMARIO ................................................................................................................... 2 1. TÍTULO DEL PROYECTO ................................................................................... 3 2. RESUMEN ........................................................................................................... 3 ABSTRACT ................................................................................................................ 4 PALABRAS CLAVE .................................................................................................... 4 KEYWORDS ............................................................................................................... 4 3. INTRODUCCIÓN ................................................................................................. 5 4. JUSTIFICACIÓN DEL TEMA ............................................................................. 12 5. HIPÓTESIS ........................................................................................................ 14 6. OBJETIVOS ....................................................................................................... 15 7. MATERIAL Y MÉTODO ..................................................................................... 15 8. LIMITACIONES DEL ESTUDIO ......................................................................... 18 9. RESULTADOS ................................................................................................... 19 10. DISCUSIÓN ...................................................................................................... 61 11. CONCLUSIONES .............................................................................................. 65 12. BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................. 66
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 3 1. TÍTULO DEL PROYECTO “Estudio sobre la influencia de la turnicidad en los hábitos alimentarios de los profesionales sanitarios”. Autora: Nuria Alegret Badiola. Filiación: Universidad de Zaragoza. Tutores responsables: Pilar Samper Villagrasa- Manuel López Bueno. 2. RESUMEN: El trabajo a turnos produce alteraciones en el estilo y calidad de vida de los trabajadores sanitarios. Diversas investigaciones llevadas a cabo a lo largo de los años han demostrado que el trabajo a turnos es un factor psicosocial desfavorable para el bienestar del trabajador. Asimismo, produce alteraciones del sueño, de la alimentación, de la vida familiar, social y laboral. Con este trabajo se ha pretendido estudiar cómo la turnicidad influye en los hábitos alimentarios de los trabajadores de este sector, ya que constituyen un grupo muy numeroso y que con frecuencia pasan la mayor parte de su vida laboral trabajando en turnos rotatorios. Tras analizar la relación entre el trabajo a turnos y diversas variables relacionadas con la alimentación y la práctica de ejercicio físico, se ha observado que este tipo de trabajo favorece un mayor consumo de alimentos poco saludables (bollería, snacks y bebidas con gas) por parte de los trabajadores, no ocurriendo lo mismo con el consumo de café. Sin embargo, este consumo no implica un IMC más elevado en estos individuos respecto a aquellos que trabajan en turno fijo. Por otra parte se ha observado que los propios trabajadores consideran que sería más fácil mantener unos hábitos alimentarios saludables si tuvieran un horario fijo de trabajo. Del mismo modo se ha observado que los turnos favorecen una menor calidad del sueño, aunque no conllevan una menor práctica de ejercicio físico.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 4 ABSTRACT: Shift work causes changes in the style and quality of life of health workers. Several lines of research have shown that shift work is a psychosocial factor that negatively affects the workers´ welfare. In addition, it produces sleep and eating disorders, as well as alterations of the family life, social and working life. This study aims to explain how night shifts influence the workers´ eating habits. There are high numbers of health workers, and they spend most of their working life rotating shifts. After analyzing the relationship between shift work and several variables related to diet and physical exercise, it has been observed that shift work encourages increased consumption of unhealthy food (pastries, snacks and fizzy drinks) by workers, while it does not increase coffee consumption. The intake of this type of food, however, does not imply a higher BMI in these individuals compared to those working on fixed shifts. Moreover it was observed that the workers themselves think it would be easier to maintain healthier eating habits if they had a fixed work schedule. Shift work has also been observed to promote less quality sleep, although it does not influence the physical exercise. PALABRAS CLAVE: Alteraciones, hábitos alimentarios, trabajadores sanitarios, trabajo a turnos. KEYWORDS: Disorders, eating habits, health workers, shift work.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 5 3. INTRODUCCIÓN El Estatuto de los Trabajadores define el trabajo a turnos como “toda forma de organización del trabajo en equipo según la cual los trabajadores ocupan sucesivamente los mismos puestos de trabajo, según un cierto ritmo, continuo o discontinuo, implicando para el trabajador la necesidad de prestar sus servicios”. Asimismo, se considera trabajo nocturno el que tiene lugar “entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana” en el que se “invierte no menos de tres horas del trabajo diario o al menos una tercera parte de la jornada anual en este tipo de horario.” Del mismo modo, definen el concepto de trabajador a turnos como “todo trabajador cuyo horario de trabajo se ajuste a un régimen de trabajo a turnos” es decir, que presta su actividad en la empresa cambiando de horario o rotando. El trabajo a turnos afecta negativamente a la salud de los trabajadores, alterando sus hábitos de alimentación, cantidad y calidad del sueño, actividad física y vida social y favorece la aparición de enfermedades1. Esto es algo que se puede corroborar mediante diversos estudios llevados a cabo por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Los efectos negativos del trabajo a turnos aumentan con los años de exposición; cuanto más tiempo mantiene el trabajador unos turnos u horarios irregulares en cuanto a comida, sueño, ejercicio físico, etc., mayores son las repercusiones negativas sobre su salud. Conocer este impacto negativo sobre la salud de los trabajadores puede ayudar a diseñar e iniciar medidas correctoras que puedan paliar esos efectos. El número de personas que trabajan a turnos ha ido aumentando en los últimos 30 años. Sin embargo, el sector sanitario sigue siendo uno de los más afectados en este sentido, ya que alrededor del 30% de los trabajadores sanitarios están sometidos a turnicidad laboral. Todos los seres vivos disponen de un reloj biológico que controla sus funciones. La ritmicidad es, por lo tanto, una de las propiedades fundamentales de los seres vivos. La gran mayoría de los ritmos tienen un periodo aproximado de 24 horas; son los ritmos circadianos
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 6 (ciclo vigilia-sueño, actividad-reposo, secreción hormonal de cortisol, melatonina…) que controlan la temperatura, tensión arterial, pulso, glucemia, actividad tiroidea, gasto cardíaco y consumo de oxígeno que se elevan durante el día y disminuyen durante la noche. Los ritmos biológicos son sincronizados por determinados factores externos como el ciclo luz-oscuridad. Por ello, las personas que cambian su jornada laboral con frecuencia tienen mayor riesgo de padecer determinadas enfermedades al estar su cuerpo sometido a continuos cambios en estos ritmos. La primera manifestación de ese deterioro de la salud física suele ser la alteración de los hábitos alimentarios, así como trastornos del sueño. A largo plazo, pueden aparecer alteraciones cardiovasculares y neuropsíquicas1. Para comprender la importancia de las repercusiones que el trabajo a turnos puede tener sobre la salud de los trabajadores, vamos a ver algunos de los efectos que la turnicidad tiene sobre ella: EFECTOS BIOSOMÁTICOS: Según los datos recogidos por UGT MADRID2 los trabajadores que desempeñan su actividad laboral sometidos a cambios de turnos o realizando un trabajo nocturno sufren un incremento significativo en los riesgos para su salud y seguridad laboral muy por encima de los riesgos propios asociados a cada tipo de trabajo. El desempeño de la actividad laboral sometida a turnos y con horario nocturno aumenta los riesgos laborales de forma que un riesgo considerado leve en un trabajo realizado en horario diurno, al considerarlo en un horario nocturno o desarrollado por una persona que se encuentra sometida a turnos, puede llegar ser evaluado como grave. Por otra parte, el trabajo nocturno o a turnos influye no sólo en el bienestar de las personas, sino también en aspectos de su salud tanto a nivel físico como social, especialmente cuando el trabajo se realiza de forma continuada. Pero además, el trabajo a turnos y nocturno tiene repercusiones psicológicas, sociales, familiares y laborales. Entre los estudios que demuestran estos efectos sobre la salud de los trabajadores destaca el de Corlett, 19893.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 7 Los trabajadores que desarrollan su actividad laboral en turnos rotativos y en el turno de noche, efectivamente padecen una serie de repercusiones físicas ó en su salud, es decir, una pérdida en su calidad de vida. Dentro de ellas podemos destacar: Alteración de determinadas variables biológicas, sobre todo durante las horas nocturnas: temperatura, frecuencia cardiaca, excreción renal y secreción endocrina. Hipertensión y enfermedad coronaria. Síndrome de estrés e incluso estrés crónico. Síntomas de fatiga crónica (disminución del rendimiento laboral y personal). Dolores de cabeza y dolores de localización variables. Trastornos y alteraciones del sueño debido a ritmos de trabajo anormales, forzados o tardíos (insomnio, olvidos y errores). Nerviosismo e irritabilidad. Funcionamiento más lento de la secreción endocrina, la tensión arterial, las secreciones digestivas y urinarias, la frecuencia cardíaca, etc. Este funcionamiento es especialmente lento durante la noche (hacia las 3 ó 4 h. de la madrugada). En estas horas de disposición mínima para el trabajo, la persona se ve forzada a realizar un esfuerzo en un horario destinado al descanso. Alteraciones del aparato digestivo (colitis, ardor de estómago, alteración de la digestión, gastritis, digestiones pesadas, flatulencias, úlcera de estómago) y del sistema nervioso. Estas alteraciones pueden deberse a un mal reparto de los alimentos a lo largo del día (saltándose incluso alguna comida), a la ingesta de alimentos de alto contenido calórico (abuso de grasas y azúcares), o al aumento del consumo de drogas sociales (café, tabaco, alcohol, psicofármacos) que alteran las fases del sueño sin mejorar su calidad. Posibilidades de aumento de peso, derivado de los hábitos alimentarios (cantidad y calidad). Reducción de la capacidad inmunológica general. Menor esperanza de vida. Envejecimiento prematuro. EFECTOS PSICOSOCIALES: Relacionados con el absentismo y la accidentalidad: en los turnos de noche el número de accidentes es mayor, especialmente de aquellos más graves. Se produce una reducción de la capacidad cognitiva de vigilancia y control.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 8 Efectos negativos sobre las relaciones familiares e incluso sobre la salud de otros miembros de la familia (muy especialmente en la mujer). Efectos negativos sobre la vida social, escasa participación e interrelación en actividades culturales o de ocio dado que los horarios no coinciden con los familiares, ni con los amigos y compañeros, dificultando la realización de todo tipo de actividades sociales, por lo que se produce un cierto aislamiento y exigen al trabajador un esfuerzo extra para poder cubrir estas necesidades. Pérdida de estímulo por el desarrollo en el trabajo y sensación de tristeza. Trastornos de la memoria Las repercusiones que el trabajo a turnos y nocturno plantea en cuanto a prevención de los riesgos laborales de estos trabajadores, es un tema que hasta ahora no se ha planteado convenientemente, no dándole la importancia que realmente tiene en cuanto a pérdida de salud y de calidad de vida de las personas expuestas a éste2. Sin embargo, el Sindicato de Enfermería SATSE, en el año 2002 decidió iniciar un ambicioso proyecto mediante el cual conocer con datos estadísticos, el estado de salud de los Profesionales de Enfermería y su relación con la turnicidad y nocturnidad de su trabajo4. En 2004, se distribuyeron 5.000 cuestionarios entre los profesionales de Enfermería de todas las Comunidades Autónomas. Este estudio sobre el Estado de la Salud de los Profesionales de Enfermería, es el único de estas características existentes en nuestro país. Se encontró una asociación entre trabajo nocturno y con turnos rotatorios y algunas enfermedades. Los resultados fueron comparados con una muestra de población control integrada por personas no enfermas ni sometidas a turnos ni a trabajo nocturno. Los resultados que se obtuvieron en este estudio fueron los siguientes: Bulimia: los trastornos alimenticios suponían un 16,2%, cinco puntos más que la prevalencia en el grupo de control (9,9%) y los murcianos se situaron aún por encima, el 27%. Úlcera gastroduodenal: La prevalencia en la población de control fue del 26,7%; los Profesionales de Enfermería murcianos superaron esta cifra, llegando al 48%.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 9 Ansiedad: La ansiedad se evaluó con una escala de consumo de fármacos. En la población de control fue del 17,4%, mientras que entre los profesionales de Murcia se alcanzó un 39%. Esta situación permite ver que existe una fuerte carga de ansiedad entre los trabajadores de Enfermería. Carga laboral: La carga laboral fue significativamente mayor en el colectivo de trabajadores de Enfermería que en la población control estudiada. Murcia junto con Asturias y Galicia presentaron la peor situación de los profesionales de Enfermería para tener un descanso dentro de su jornada laboral. Calidad de Sueño: Casi todos los parámetros de salud en relación con el sueño evaluados presentaron peores indicadores en el colectivo de Enfermería. En Murcia, la prevalencia de los trabajadores que dormían menos de seis horas diarias se situaba entre el 30 y 45% y el 16% tenían una mala calidad de sueño. Evaluando la variable de uso de fármacos para dormir, existían cuatro autonomías donde los profesionales de Enfermería doblaban el porcentaje de prevalencia del grupo de control, Andalucía, Madrid, País Vasco y Murcia, que presentaron una prevalencia en el uso de fármacos para dormir del 25%, siendo del 12,5% en el grupo de control. Con las cinco mediciones del trabajo nocturno y rotatorio realizadas se obtuvieron una serie de resultados coherentes: Existe un impacto en la vida familiar de los profesionales de Enfermería derivado del trabajo nocturno más que del rotatorio, que se plasma en un aumento de la prevalencia de divorciados y separados según aumenta la cantidad de trabajo de noche. El trabajo nocturno se asocia a un aumento de las alteraciones psiquiátricas no psicóticas. El trabajo nocturno de los profesionales de Enfermería se relaciona estadísticamente con un empeoramiento de su calidad de vida. También se produce con el trabajo en turnos rotatorios. Existe un aumento de la bulimia entre los Enfermeros con mayor exposición a trabajo nocturno o rotatorio.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 16 A partir de esa fecha se inició la distribución de la “Encuesta de hábitos alimentarios relacionados con la turnicidad en profesionales sanitarios”. Tras la obtención de dicho permiso se procedió a distribuir la encuesta por diferentes unidades del hospital, tanto plantas de hospitalización como servicio de consultas externas. Previamente a la distribución por esas unidades, se informó personalmente a las supervisoras de cada servicio del objetivo del estudio, mostrando la encuesta y obteniendo su conformidad para pasarla entre el personal a su cargo. Asimismo, se contó con la colaboración del Colegio Oficial de Enfermería de Huesca, que facilitó la distribución del cuestionario entre varios de sus colegiados. Recogida de datos: El comienzo de este trabajo en sí se inició con la distribución de la encuesta mencionada anteriormente entre los enfermeros y auxiliares trabajadores del Hospital San Jorge de Huesca, así como entre varios profesionales de enfermería colegiados en el Colegio Oficial de Enfermería de Huesca (entre los meses de Febrero y Junio de 2012). La distribución se realizó entre diferentes servicios del hospital, como son las plantas de hospitalización quirúrgicas y médicas en las que el personal realiza un turno rotatorio, aunque también en el servicio de consultas externas donde la mayoría del personal encuestado trabaja en turno diurno. Entre los profesionales pertenecientes al Colegio Oficial de Enfermería de Huesca, la mayoría de ellos trabajan en turno rotatorio aunque una minoría también lo hace en turno fijo.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 17 7.2 MÉTODO: Para la realización de este estudio se elaboró una encuesta de 29 preguntas relacionadas con hábitos de alimentación y de ejercicio físico (Anexo III). La encuesta presenta una primera parte de datos generales (edad, sexo, etc.) y una segunda parte que se centra en los hábitos alimentarios y práctica de ejercicio, percepción de la imagen física personal o consumo de alimentos según el turno de trabajo. Algunas de las preguntas de la encuesta fueron de elaboración propia; otras se realizaron tomando como referencia la encuesta que en el año 2011 se distribuyó en la Universidad de Zaragoza dentro del Proyecto de Universidad Saludable (Anexo IV). Todas las encuestas fueron contestadas de manera anónima y voluntaria. Evaluación del estado nutricional: Para valorar el estado nutricional de los encuestados se calculó su índice de masa corporal (IMC) según la siguiente fórmula: IMC = peso (kg) /talla2 (m) Además de este índice, se recogieron entre otras las siguientes variables: Edad Sexo Categoría profesional: enfermeros o auxiliares de enfermería Estado civil Turno de trabajo: fijo o rotatorio Finalmente, en la encuesta, también se incluyeron preguntas sobre frecuencia de consumo de alimentos, práctica de ejercicio físico y percepción de la imagen personal.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 18 Análisis estadístico: Los datos fueron analizados mediante el paquete estadístico SPSS. El análisis descriptivo de las variables consideradas se realizó mediante el estudio de las proporciones en las variables cualitativas y medidas de tendencia central (media o mediana) y de dispersión: desviación típica (DT) en el caso de las variables cuantitativas. Asimismo, se utilizaron Tablas de contingencia junto con el Test de Chi-cuadrado y el procedimiento de Regresión Lineal para analizar la relación existente entre las diferentes variables a estudio. 8. LIMITACIONES DEL ESTUDIO Las encuestas se distribuyeron tanto entre personal que trabaja en turno rotatorio como en aquel que lo hace en turno diurno; sin embargo, el porcentaje de profesionales que participó en el estudio y que trabajaba en turno fijo fue mucho menor que aquel que lo hacía a turnos rotatorios por lo tanto la comparación entre ellos podría no resultar significativa para comprobar si existen diferencias entre los dos grupos en cuanto a sus hábitos alimentarios, observando por tanto si la turnicidad puede influir o no en esos hábitos. Por este motivo, creo que en un futuro sería interesante ampliar el estudio aumentando la muestra de trabajadores con turno fijo para poder realizar esta comparación y dar un paso más allá en el estudio. Otro dato importante a destacar es la escasa participación inicial del personal encuestado, a pesar del elevado número de encuestas distribuidas en todos esos servicios. Por ello fue necesario realizar el trabajo de campo personalmente para poder cumplimentar un mayor número de encuestas y obtener así una muestra válida para elaborar el estudio.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 19 9. RESULTADOS: En cuanto a la distribución por sexos, observamos que de los 97 individuos que forman parte del estudio, 90 son mujeres (92,8%) y 7 hombres (7,2%). Dicha distribución puede verse en el siguiente gráfico de sectores así como en la tabla correspondiente: Tabla 1. Sexo Figura 1. Sexo Por edades, vemos que la edad mínima de la muestra es 20 años y la máxima es de 63, por lo que el rango en el que se mueven las edades es de 43 años. La media de edad de la población a estudio es 40,55 años, siendo la mediana 40,00 y la moda 25 años de edad. Si nos fijamos en los percentiles, vemos que el 25% de la muestra es menor de 30 años, el 50% es menor de 40 años y el 75% es menor de 51 años, es decir, sólo el 25% de la población a estudio es mayor de 51 años de edad. Podemos hacernos una idea de esa distribución en el siguiente histograma: Figura 2. Edad Frecuenc. Porcent. Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Mujer 90 92,8 92,8 92,8 Hombre 7 7,2 7,2 100,0 Total 97 100,0 100,0
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 20 Si hacemos distinción por sexos, la edad media de las mujeres es de 41,43 años, siendo la mediana 40, la moda 30 y la desviación típica 11,61. Sin embargo, en el caso de los hombres los resultados son muy diferentes; la edad media es 29,14 años, la mediana 25 y la moda también 25, siendo la desviación típica 9,70. En lo referente a la altura, podemos comprobar que la media de altura para la población objeto del estudio es 164,15 cm, siendo la mediana 163 cm y la moda 160, con una desviación típica de 7,31. Centrándonos en los percentiles, el percentil 25 se sitúa en 159 cm, el percentil 50 en 163 cm y el percentil 75 en 168, lo que significa que sólo el 25% de la población estudiada mide más de 168 cm. La distribución de las alturas también puede verse reflejada en el siguiente histograma: Tabla 2. Altura Figura 3. Altura Si distinguimos por sexos, la altura media de las mujeres es de 162,94 cm, la mediana 163 y la moda 160 con una desviación típica de 5,92. En el caso de los hombres, la altura media es 179,71 cm, la mediana 179 y la moda 175, siendo la desviación típica 5,55. En cuanto a la distribución por peso observamos que la media se sitúa en 60,79 Kg, mientras que la mediana es de 58 Kg y la moda es de 55 Kg, con una desviación típica de 10,43. N Válidos 97 Perdidos 0 Media 164,15 Mediana 163,00 Moda 160 Desv. típ. 7,318 Suma 15923 Percentiles 25 159,00 50 163,00 75 168,00
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 21 Si lo analizamos más detalladamente, vemos que el 25% de la población pesa menos de 54Kg, el 50% pesa menos de 58 Kg y el 75% pesa menos de 66,5 Kg, por lo que sólo el 25% de la población supera los 66,5 Kg. Esta distribución puede observarse en el siguiente histograma: Tabla 3. Peso Figura 4. Peso Dividiendo por sexos, el peso medio de las mujeres es de 59,33 Kg, la mediana 56,5 Kg y la moda 55, con una desviación típica de 9,01, mientras que en los hombres la media es 79,57 Kg, la mediana 80 y la moda también 80 con una desviación típica de 9,67. Partiendo de los datos de peso y altura de los individuos objeto del estudio, hemos calculado el IMC (índice de masa corporal) de cada uno de ellos para poder comprobar si mantienen un peso adecuado o si por el contrario están por debajo o por encima del peso recomendable para su altura. Una vez calculado hemos observado que la media se sitúa en 22,54, la mediana es de 21,63 y la moda 19,53, con una desviación típica de 3,49. También observamos que el 25% de la población tiene un IMC inferior a 20,06, el 50% inferior a 21,63 y el 75% menor de 24,01, lo que supone que sólo el 25% de la población supera esa cifra. El siguiente histograma representa estos resultados: N Válidos 97 Perdidos 0 Media 60,799 Mediana 58,000 Moda 55,0 Desv. típ. 10,4347 Suma 5897,5 Percentiles 25 54,000 50 58,000 75 66,500
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 22 Figura 5. IMC Si diferenciamos el IMC por sexos, encontramos que en los hombres, la media del IMC es 24,68, la mediana 24,48 y la moda 20,57 con una desviación típica de 3,28. En el caso de las mujeres, la media del IMC es 22,38, la mediana 21,52 y la moda 19,53, con una desviación típica de 3,47. En cuanto al tipo de trabajo, en los trabajadores a turnos la media del IMC es 22,52, la mediana 21,55 y la moda 19,53 con una desviación típica de 3,65. En los trabajadores con horario fijo la media es 22,70, la mediana 22,24, la moda 20,06 y la desviación típica 2,20. En cuanto a la distribución según profesión, la población de estudio está compuesta por 74 enfermeros (76,3%) y 23 auxiliares de enfermería (23,7%). En el siguiente gráfico de sectores puede verse claramente esta distribución: Figura 6. Profesión. Un dato que puede resultar interesante es la diferencia de IMC según profesión. Así, la media del IMC entre enfermeros es de 22,04, la mediana 21,08 y la moda 19,53, mientras que entre los auxiliares de enfermería, la media es 24,14, la mediana 22,60 y la moda 22,31. Como podemos comprobar, estos valores son claramente superiores en los auxiliares de enfermería respecto a los enfermeros. Si analizamos la distribución por sexos de cada profesión vemos que dentro grupo de enfermeros, un 90,5% son mujeres y un 9,5% hombres, mientras que en el grupo de auxiliares de enfermería el 100% son mujeres.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 23 En lo referente al estado civil de la población de estudio observamos que el 41,2% están solteros (40 individuos), el 45,4% casados (44 individuos) y el 13,4% se encuentran en otra situación (13 individuos). Esta distribución puede verse en el siguiente gráfico de sectores: Figura 8. Estado civil Figura 9. Estado civil En cuanto al trabajo a turnos, observamos que el 87,6% de los individuos trabajan a turnos (85 individuos), mientras que el 12,4% restante (12 individuos) no lo hacen. Esta distribución puede verse reflejada en el siguiente gráfico de sectores: Tabla 4. ¿Trabaja a turnos? Figura 10. ¿Trabaja a turnos? Figura.8 ¿Trabaja a turnos? Una vez que hemos visto el porcentaje de individuos que trabajan o no a turnos, podemos centrarnos en la edad media de cada uno de esos grupos. En el grupo de personas que trabajan a turnos, la media de edad es 39,71 años, la mediana es 39 y la moda 25, con una desviación típica de 11,83. En el caso de las personas que no trabajan a turnos, la edad media es 46,50, la mediana 49,50 y la moda 30 con un desviación típica de 10,85. Como se puede comprobar, la edad media es superior entre las personas que mantienen un turno fijo respecto a las que trabajan en turno rotatorio. A continuación, se ha dividido a los individuos en 4 grupos en función del rango de edad en el que se encuentran para conocer mejor la distribución en función de su edad. Así, los grupos son: 0=20-30 años, 1=31-40 años, 2=41-50 años, 3=51 años o más. Frecuen cia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos no 12 12,4 12,4 12,4 sí 85 87,6 87,6 100,0 Total 97 100,0 100,0 Figura 7. Estado civil
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 24 Considerando a los grupos de personas que trabajan a turnos y a los que no lo hacen por separado, en los siguientes gráficos de sectores podemos apreciar cómo se distribuyen los individuos que forman parte de cada uno de esos grupos en función de su edad: Figura 10. Edad trabajadores no turnos Centrándonos en el grupo de individuos que trabajan a turnos (85 trabajadores en total), a continuación vemos más detalladamente cómo es la distribución según turnos de trabajo. Así, observamos que de esos 85 individuos, 76 (89,4%) trabajan en turno rotatorio que incluye mañana, tarde y noche; 8 individuos (9,4%) trabajan rotando en turnos de mañana y tarde y solamente un individuo (1,2%) trabaja exclusivamente en turno de noche. Esta distribución por turnos de trabajo puede verse en el siguiente gráfico: Figura 11. Turnos de trabajo Tabla 5. Turnos de trabajo Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos noche 1 1,2 1,2 1,2 todos 76 89,4 89,4 90,6 mañana y tarde 8 9,4 9,4 100,0 Total 85 100,0 100,0 Figura 9. Edad trabajadores a turnos
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 25 En cuanto a los individuos que tienen personas a su cargo (hijos pequeños, personas mayores, etc), suponen un 46,4% del total (45 individuos), mientras que el 53,6% restante no tienen personas a su cargo (52 individuos). Si nos fijamos en la persona que habitualmente cocina en el domicilio, el 51,5% de los encuestados declara ser la persona que cocina habitualmente en casa, el 30,9% comparte esa tarea con otras personas en el hogar y el 17,5% declara no ser quien cocina habitualmente en casa. Centrándonos en el nivel de estudios de los progenitores, vamos a diferenciar entre los estudios del padre y de la madre de cada uno de los encuestados. En cuanto a los estudios del padre, de los 97 encuestados, 96 contestaron a la pregunta y 1 no la contestó. De esos 96 que sí contestaron destaca que en el 58,3% de los casos el padre tenía estudios primarios, en el 13,5% de los casos tenía estudios universitarios, en el 11,5% tenía estudios secundarios, en otro 11,5% de los casos no tenía estudios y en un 5,2% de los casos el padre tenía estudios de FP o equivalentes, datos que pueden verse en el siguiente gráfico: Figura 12. Estudios del padre En cuanto a los estudios de la madre, ha ocurrido como en el caso anterior, ya que uno de los individuos encuestados no ha contestado a esta pregunta. De los 96 individuos restantes, en el 55,2% de los casos la madre tenía estudios primarios, en el 16,7% de los casos no tenía estudios, en el 11,5% tenían estudios secundarios, en el 10,4% estudios de FP o equivalentes y sólo un 6,3% tenían estudios universitarios. Esto podemos verlo en el siguiente gráfico de sectores:
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 32 Respecto al número de comidas que realiza diariamente, hemos distinguido el número de comidas que realizan los encuestados el día que trabajan en turno de mañana, el día que trabajan por la tarde y el día que trabajan por la noche para ver si existen diferencias importantes en cuanto al turno de trabajo. Comidas que realiza cuando trabaja en turno de mañana: en este caso se ha tomado como población a estudio únicamente a 95 individuos, ya que los 2 restantes no trabajan nunca en turno de mañana. Así, se observa que el 14,7% de los encuestados realiza 5 o más comidas al día cuando trabaja en turno de mañana, el 43,2% realiza 4 comidas, el 32,6% realiza 3 comidas, el 8,4% realiza 2 y el 1,1% (un individuo) realiza sólo una comida. Estos resultados pueden verse gráficamente en el siguiente histograma y gráfico de sectores: Figura 25. Comidas turno mañana Figura 26. Comidas turno mañana Tabla 10. Comidas que realiza cuando trabaja por la mañana Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos 1 1 1,0 1,1 1,1 2 8 8,2 8,4 9,5 3 31 32,0 32,6 42,1 4 41 42,3 43,2 85,3 5 o más 14 14,4 14,7 100,0 Total 95 97,9 100,0 Perdidos Sistema 2 2,1 Total 97 100,0
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 33 Comidas que realiza cuando trabaja en turno de tarde: en este caso la población está compuesta por 85 individuos, ya que el resto no trabajan por la tarde. De ellos, un 12,9% realiza 5 o más comidas al día cuando trabaja es este turno, el 43,5% realiza 4 comidas, el 31,8% realiza 3, el 10,6% realiza 2 y sólo un 1,2% realiza una comida al día. Los siguientes gráficos nos permiten ver con más claridad los resultados: Figura 27. Comidas turno tarde. Figura 28. Comidas turno tarde Tabla 11. Comidas que realiza cuando trabaja por la tarde Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos 1 1 1,0 1,2 1,2 2 9 9,3 10,6 11,8 3 27 27,8 31,8 43,5 4 37 38,1 43,5 87,1 5 o más 11 11,3 12,9 100,0 Total 85 87,6 100,0 Perdidos Sistema 12 12,4 Total 97 100,0 Comidas que realiza cuando trabaja en turno de noche: en este caso, la población está compuesta por 78 individuos, ya que el resto nunca trabaja en turno de noche. Así, un 29,5% realizan 5 o más comidas el día que trabajan en turno de noche, un 33,3% realizan 4 comidas, un 26,9% realizan 3, un 7,7% realizan 2 comidas y un 2,6% realizan 1 comida (quizá debido a un error de interpretación, pensando que la pregunta se refería al día que salen de trabajar de noche?). A continuación vemos unos gráficos representativos de estos datos:
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 34 Figura 29. Comidas turno noche. Figura 30. Comidas turno noche Tabla 12. Comidas que realiza cuando trabaja por la noche Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos 1 2 2,1 2,6 2,6 2 6 6,2 7,7 10,3 3 21 21,6 26,9 37,2 4 26 26,8 33,3 70,5 5 o más 23 23,7 29,5 100,0 Total 78 80,4 100,0 Perdidos Sistema 19 19,6 Total 97 100,0 El siguiente aspecto valorado ha sido el consumo habitual de café (tazas/día). En este caso la media obtenida ha sido 1,97 mientras que la mediana ha sido 2 y la moda también 2, con una desviación típica de 1,33. Más detalladamente observamos que el 25% de la población consume menos de 1 taza de café al día, el 50% consume menos de 2, el 75% menos de 3 y, por lo tanto, sólo un 25% de la población consume más de 3 tazas de café al día. Los siguientes gráficos pueden ayudarnos a ver estos resultados:
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 35 Figura 31. Tazas de café al día Figura 32. Tazas de café al día Tabla 13. Tazas de café que consume al día N Válidos 96 Perdidos 1 Media 1,97 Mediana 2,00 Moda 2 Desv. típ. 1,333 Suma 189 Percentiles 25 1,00 50 2,00 75 3,00 Si profundizamos un poco más vemos que la media de consumo entre los trabajadores con turno fijo es 2,08 frente a las 1,95 tazas que corresponden a los trabajadores a turnos. En cuanto al consumo de café, se preguntó a los encuestados sobre si ese consumo iba acompañado del consumo de algún dulce (pastas, bollería, etc). Para valorar este apartado, en el SPSS se seleccionaron sólo aquellos casos en los que el consumo de café era igual o superior a 1 taza al día, eliminando así a aquellos individuos que no consumían café. Así, la población obtenida fueron 83 individuos. Realizando el estudio entre todos ellos se observó que el 3,6% siempre acompañaba el café con algún dulce, el 20,5% lo hacía casi siempre, el 39,8% lo hacía algunas veces, el 28,9% no lo hacía casi nunca y el 7,2% no lo hacía nunca. El siguiente gráfico de sectores ilustra estos resultados:
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 36 Figura 33. ¿Café con dulces? Tabla 14. ¿Acompaña el café con algún dulce? Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos nunca 6 7,2 7,2 7,2 casi nunca 24 28,9 28,9 36,1 algunas veces 33 39,8 39,8 75,9 casi siempre 17 20,5 20,5 96,4 siempre 3 3,6 3,6 100,0 Total 83 100,0 100,0 A continuación se ha valorado la frecuencia de consumo por grupos de alimentos: Pasteles/bollería: hubo 2 individuos que no contestaron esta pregunta. Del resto que sí lo hicieron, un 23,2% afirmaba no consumir estos productos nunca o casi nunca, un 25,3% lo hacía de 1 a 4 veces al mes, un 27,4% lo hacía varias veces a la semana, un 20% lo hacía 1 vez al día y un 4,2% los consumía varias veces al día. Estos resultados pueden verse en el siguiente gráfico: Figura 34. Consumo de pasteles Sin embargo, si analizamos este consumo en función de la turnicidad, en la correspondiente tabla de contingencia observamos que existe un mayor consumo entre las personas que trabajan a turnos.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 37 Tabla 15. Consumo pasteles/bollería Consumo de pasteles/bollería Total casi nunca o nunca 1-4 veces al mes varias veces a la semana 1 vez al día varias veces al día ¿Trabaja a turnos? no Recuento 2 7 1 2 0 12 Frecuencia esperada 2,8 3,0 3,3 2,4 ,5 12,0 % dentro de ¿Trabaja a turnos? 16,7% 58,3% 8,3% 16,7% ,0% 1,00% % dentro de Consumo de pasteles/bollería 9,1% 29,2% 3,8% 10,5% ,0% 12,6% % del total 2,1% 7,4% 1,1% 2,1% ,0% 12,6% sí Recuento 20 17 25 17 4 83 Frecuencia esperada 19,2 21,0 22,7 16,6 3,5 83,0 % dentro de ¿Trabaja a turnos? 24,1% 20,5% 30,1% 20,5% 4,8% 1,00% % dentro de Consumo de pasteles/bollería 90,9% 70,8% 96,2% 89,5% 100,0% 87,4% % del total 21,1% 17,9% 26,3% 17,9% 4,2% 87,4% Total Recuento 22 24 26 19 4 95 Frecuencia esperada 22,0 24,0 26,0 19,0 4,0 95,0 % dentro de ¿Trabaja a turnos? 23,2% 25,3% 27,4% 20,0% 4,2% 1,00% % dentro de Consumo de pasteles/bollería 100,0% 100,0% 100,0% 1,00% 100,0% 1,00% % del total 23,2% 25,3% 27,4% 20,0% 4,2% 1,00%
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 38 Snacks salados: en este apartado, hubo 2 individuos que no contestaron. Del resto, un 26,3% afirmaba no consumir estos productos nunca o casi nunca, un 33,7% lo hacía de 1 a 4 veces al mes, un 31,6% lo hacía varias veces a la semana, un 7,4% lo hacía 1 vez al día y un 1,1% reconocía que los consumía varias veces al día. Esta distribución puede verse en el siguiente gráfico de sectores. Figura 35. Consumo snacks salados Tabla 16. Consumo de snacks salados Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos casi nunca o nunca 25 25,8 26,3 26,3 1-4 veces al mes 32 33,0 33,7 60,0 varias veces a la semana 30 30,9 31,6 91,6 1 vez al día 7 7,2 7,4 98,9 varias veces al día 1 1,0 1,1 100,0 Total 95 97,9 100,0 Perdidos Sistema 2 2,1 Total 97 100,0 Al igual que en el caso anterior, el grupo de trabajadores a turnos muestra un mayor consumo de estos productos. Comida rápida: en este apartado, hubo un individuo que no contestó. De los 96 restantes un 39,6% afirmaba no consumir este tipo de alimentos nunca o casi nunca, un 49% de 1 a 4 veces al mes, un 9,4% varias veces a la semana y un 2,1% 1 vez al día, por lo que no hubo ningún individuo que afirmase consumirlos varias veces al día. Podemos ver estos datos en el siguiente gráfico:
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 39 Figura 36. Consumo comida rápida En este caso, son también los trabajadores a turnos los que muestran un mayor consumo (el porcentaje más elevado en este grupo, 52,9%, consumen estos productos de 1 a 4 veces al mes, mientras que entre los trabajadores con turno fijo el porcentaje más elevado, 66,7%, afirman no consumirlos nunca o casi nunca). Fruta fresca: en este apartado, hubo 2 individuos que no contestaron. De los demás, un 2,1% declaró no consumir fruta nunca o casi nunca, un 3,2% de 1 a 4 veces al mes, un 12,6% varias veces a la semana, un 25,3% la consumía 1 vez al día y un 56,8% lo hacía varias veces al día. El siguiente gráfico representa estos resultados: Figura 37. Consumo fruta fresca. En este caso sigue siendo el grupo de trabajadores a turnos el que muestra un mayor consumo. Ensalada/verduras no cocidas: de los 95 encuestados que respondieron a esta pregunta, el 1,1% reconocía no consumir nunca o casi nunca estos alimentos, el 4,2% lo hacía de 1 a 4 veces al mes, el 25,3% lo hacía varias veces a la semana, el 38,9% 1 vez al día y el 30,5% afirmaba consumirlos varias veces al día, lo cual puede observarse en el siguiente gráfico.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 40 Figura 38. Consumo verdura cruda. Tabla 17. Consumo de ensalada y verdura cruda Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos casi nunca o nunca 1 1,0 1,1 1,1 1-4 veces al mes 4 4,1 4,2 5,3 varias veces a la semana 24 24,7 25,3 30,5 1 vez al día 37 38,1 38,9 69,5 varias veces al día 29 29,9 30,5 100,0 Total 95 97,9 100,0 Perdidos Sistema 2 2,1 Total 97 100,0 En este caso, son los trabajadores con turno fijo los que muestran un consumo más elevado de estos alimentos. Verduras hervidas: de los 96 individuos que respondieron a esta pregunta, el 2,1% reconoció no consumir nunca o casi nunca estos alimentos, otro 2,1% lo hacía de 1 a 4 veces al mes, el 35,4% lo hacía varias veces a la semana, el 45,8% 1 vez al día y el 14,6% consumía verduras hervidas varias veces al día. Los resultados pueden observarse en el siguiente gráfico de sectores: Figura 39. Consumo verdura hervida
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 41 En este caso vuelven a ser los trabajadores a turnos los que presentan mayor consumo de estos alimentos, aunque este consumo es solo ligeramente superior al de los trabajadores con turno fijo. Refrescos/bebidas con gas: en este caso, también hubo un individuo que no contestó a esta pregunta. Del resto que sí lo hicieron, un 46,9% reconocía no consumir este tipo de bebidas nunca o casi nunca, un 18,8% lo hacía de 1 a 4 veces al mes, un 25% lo hacía varias veces a la semana, un 6,3% 1 vez al día y un 3,1% los consumía varias veces al día. El siguiente gráfico de sectores ilustra los resultados: Figura 40. Consumo refrescos En este caso, el consumo de refrescos es claramente superior en el grupo que trabaja a turnos. Carne/fiambres: hubo 2 individuos que no contestaron a esta pregunta. De los 95 restantes, un 3,2% afirmaba no consumir estos productos nunca o casi nunca, 3n 12,6% lo hacía de 1 a 4 veces al mes, un 35,8% los consumía varias veces a la semana, un 37,9% 1 vez al día y un 10,5% lo hacía varias veces al día, resultados que podemos observar en el siguiente gráfico: Figura 41. Consumo carne/fiambres
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 48 “En mis días libres llevo una alimentación más saludable que en mis días de trabajo”: en este caso se seleccionó a todos los individuos que participaron en la encuesta. Esta pregunta sólo fue contestada por 91 de los 97 encuestados. De ellos, un 3,3% no estaba nada de acuerdo con esta afirmación, un 23,1% estaba poco de acuerdo, un 15,4% se mostraba de acuerdo, un 28,6% bastante de acuerdo y otro 29,7% muy de acuerdo. Estos resultados se reflejan en el siguiente histograma y gráfico de sectores: Figura 55. ¿Alimentación saludable días libres? Figura 56. ¿Alimentación saludable días libres? En cuanto a la pregunta de cuál era su principal actividad dentro del trabajo los resultados obtenidos fueron los siguientes: hubo 3 individuos que no respondieron a esta pregunta. De los 94 restantes un 8,5% declaraba pasar la mayor parte de la jornada sentado, un 46,8% afirmaba pasar la mayor parte de la jornada de pie sin realizar grandes esfuerzos ni desplazamientos, un 38,3% caminando llevando pesos o realizando desplazamientos frecuentes y un 6,4% creía que pasaba la mayor parte de su jornada laboral realizando grandes esfuerzos físicos. A continuación podemos ver gráficamente estos resultados: Figura 57. Principal actividad dentro del trabajo
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 49 Si nos centramos en las personas que trabajan a turnos, sólo el 4,8% declaraba pasar la mayor parte de la jornada laboral sentado, el 44,6% de pie sin grandes desplazamientos, el 43,4% caminando llevando pesos o realizando continuos desplazamientos y el 7,2% haciendo grandes esfuerzos. Entre los trabajadores con horario fijo el 63,6% pasaba la mayor parte de la jornada de pie sin realizar grandes desplazamientos y un 36,4% lo hacían sentados, no existiendo ningún individuo que afirmase pasar la mayor parte del tiempo caminando o realizando grandes esfuerzos. Por último, se preguntó a los encuestados si realizaban algún tipo de actividad física en su tiempo libre. 2 individuos no contestaron a esta pregunta; de los 95 restantes, un 31,6% reconocía no realizar actividad física mientras que el 68,4% restante declaraba que sí realizaba ejercicio físico en su tiempo libre. Podemos ver este resultado en el siguiente gráfico de sectores: Figura 58. Actividad física en su tiempo libre Tabla 22. ¿Realiza actividad física en su tiempo libre? Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos no 30 30,9 31,6 31,6 sí 65 67,0 68,4 100,0 Total 95 97,9 100,0 Perdidos Sistema 2 2,1 Total 97 100,0 Si diferenciamos según el tipo de trabajo, entre los trabajadores a turnos el 71,4% suelen realizar ejercicio y el 28,6% no lo hacen, mientras que entre los trabajadores con turno fijo el 45,5% sí realizan ejercicio y el 54,5% restante no suele realizarlo.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 50 A continuación, y tras haber hecho hasta ahora un análisis puramente descriptivo de los datos, pasamos a establecer las posibles relaciones que pueden existir entre algunas de las variables de estudio. En primer lugar, se ha intentado averiguar si existe una relación significativa entre las variables Sexo e IMC. Primero se ha dividido el IMC en 5 niveles para poder agrupar todos los datos obtenidos de la población a estudio. Esos niveles han sido los siguientes: Bajo peso: <18,5 Normopeso :entre 18,5 y 24,9 Sobrepeso : entre 25 y 29,9 Obesidad :entre 30 y 30,9 Obesidad mórbida: >40 Una vez agrupados los datos de esta manera, se ha procedido a realizar una tabla de contingencia y el test de Chi-cuadrado de Pearson. En la siguiente tabla vemos que el estadístico Chi-cuadrado de Pearson toma un valor de 3,786, el cual, en la distribución χ² con 4 grados de libertad (gl) tiene asociada una probabilidad (Significación asintónica) de 0,436. Puesto que esta probabilidad (denominada nivel crítico o nivel de significación observado) es mayor que 0,05 podemos afirmar que los datos son compatibles con la hipótesis de independencia, por lo que no podremos rechazar dicha hipótesis y por lo tanto, no podremos afirmar que las variables sexo e IMC estén relacionadas. Tabla 23. Pruebas de chi-cuadrado niveles IMC-sexo Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Chi-cuadrado de Pearson 3,786a 4 ,436 Razón de verosimilitudes 3,687 4 ,450 Asociación lineal por lineal 1,217 1 ,270 N de casos válidos 97 a. 6 casillas (60,0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es ,22.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 51 En la tabla que figura a continuación podemos ver la distribución del IMC según sexo, así como los porcentajes de individuos que se encuentran dentro de cada una de las categorías o niveles de IMC. De este modo, por ejemplo, observamos que un 6,7% de las mujeres están incluidas dentro de la categoría de bajo peso mientras que ningún hombre se encuentra dentro de esta categoría. Un 74,4% de las mujeres y un 57,1% de los hombres tienen un peso normal. Sin embargo, un 28,6% de los hombres presenta sobrepeso (frente a un 11,1% de las mujeres) y un 14,3% de hombres presenta obesidad (frente a un 4,4% de mujeres), si bien es cierto que un 3,3% de las mujeres presentan obesidad mórbida mientras que ningún varón está incluido dentro de esta categoría.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 52 Tabla 24. Tabla de contingencia Niveles IMC-Sexo Sexo Total Mujer Hombre Niveles de IMC 0 Recuento 6 0 6 Frecuencia esperada 5,6 ,4 6,0 % dentro de Niveles de IMC 100,0% ,0% 100,0% % dentro de Sexo 6,7% ,0% 6,2% % del total 6,2% ,0% 6,2% 1 Recuento 67 4 71 Frecuencia esperada 65,9 5,1 71,0 % dentro de Niveles de IMC 94,4% 5,6% 100,0% % dentro de Sexo 74,4% 57,1% 73,2% % del total 69,1% 4,1% 73,2% 2 Recuento 10 2 12 Frecuencia esperada 11,1 ,9 12,0 % dentro de Niveles de IMC 83,3% 16,7% 100,0% % dentro de Sexo 11,1% 28,6% 12,4% % del total 10,3% 2,1% 12,4% 3 Recuento 4 1 5 Frecuencia esperada 4,6 ,4 5,0 % dentro de Niveles de IMC 80,0% 20,0% 100,0% % dentro de Sexo 4,4% 14,3% 5,2% % del total 4,1% 1,0% 5,2% 4 Recuento 3 0 3 Frecuencia esperada 2,8 ,2 3,0 % dentro de Niveles de IMC 100,0% ,0% 100,0% % dentro de Sexo 3,3% ,0% 3,1% % del total 3,1% ,0% 3,1% Total Recuento 90 7 97 Frecuencia esperada 90,0 7,0 97,0 % dentro de Niveles de IMC 92,8% 7,2% 100,0% % dentro de Sexo 100,0% 100,0% 100,0% % del total 92,8% 7,2% 100,0%
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 53 Como hemos visto en este caso, según el test de Chi-cuadrado obtenido mediante el SPSS no podríamos afirmar que existe relación significativa entre el IMC y el sexo. Sin embargo debemos tener en cuenta que una parte importante de las frecuencias esperadas son muy pequeñas (el 60% son inferiores a 5), por lo que este resultado debe ser interpretado con cautela. A continuación se ha estudiado la posible relación entre el trabajo a turnos y el nivel de IMC. Como en el caso anterior, se ha realizado la prueba de Chi-cuadrado de Pearson y el resultado ha sido muy similar, obteniendo un valor de χ²= 3,748 al cual le corresponde un nivel de significación >0,05 (0,44), por lo que no puede rechazarse la hipótesis de independencia y no se puede afirmar que las variables trabajo a turnos e IMC estén relacionadas de manera significativa. Sin embargo, como en el caso anterior, encontramos un 60% de las frecuencias esperadas inferiores a 5, por lo que, al igual que en el caso anterior, este resultado ha de ser interpretado con cautela. Otro aspecto que se ha valorado es la relación existente entre el nivel de IMC y la percepción de cada individuo sobre su propia imagen corporal. En este caso, y mediante la prueba de Chi-cuadrado, se ha obtenido un nivel de significación de 0,000 que se corresponde con un valor de Chi-cuadrado de 127, 68. Dado que la probabilidad es muy pequeña, rechazamos la hipótesis de independencia, concluyendo que la variable IMC y percepción de la imagen están relacionadas de manera significativa. Sin embargo, en este caso, como ya nos ha ocurrido anteriormente, debemos ser cautos al interpretar los resultados dado el elevado número de frecuencias esperadas que son inferiores a 5. Como dato curioso en este apartado cabe mencionar algunas de las diferentes percepciones que los individuos tienen sobre sí mismos. Así, resulta llamativo que los individuos que tienen una imagen más realista sobre sí mismos son aquellos que presentan sobrepeso, obesidad u obesidad mórbida. Sin embargo, de los individuos que presentan un peso demasiado bajo el 50% consideran que mantienen un peso adecuado y un 16,7% que están un poco gordos. En el caso de las personas que tienen un peso normal, un 8,5% se ven un poco delgadas, un 70,4% creen estar en un peso adecuado pero un 19,7% se ven un poco gordos.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 54 Tabla 25. Prueba de chi-cuadrado nivel IMC- percepción imagen corporal Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Chi-cuadrado de Pearson 127,686a 16 ,000 Razón de verosimilitudes 81,736 16 ,000 Asociación lineal por lineal 44,529 1 ,000 N de casos válidos 96 a. 22 casillas (88,0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es ,09. Otra relación que se ha estudiado ha sido la del IMC con el nivel de estudios tanto del padre como de la madre, pero en ninguno de los casos se ha podido establecer una relación significativa para la muestra estudiada. A continuación, se ha intentado estudiar la posible relación entre el trabajo a turnos y algunas de las variables de estudio. De este modo, mediante la prueba de Chi-cuadrado de Pearson y realizando la correspondiente tabla de contingencia, se ha estudiado la relación entre el trabajo a turnos y el consumo de café. Tabla 26. Prueba de chi-cuadrado trabajo a turnosconsumo de café Valor gl Sig. asintótica (bilateral) Chi-cuadrado de Pearson 7,112a 6 ,311 Razón de verosimilitudes 7,581 6 ,270 Asociación lineal por lineal ,101 1 ,750 N de casos válidos 96 a. 10 casillas (71,4%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es ,25. Observando esta tabla vemos que el estadístico Chi-cuadrado de Pearson toma un valor de 7,112 el cual tiene asociada una probabilidad de 0,311; al ser ésta mayor de 0,005 no podremos rechazar la hipótesis de independencia y por lo tanto, no podremos afirmar que exista una relación significativa entre las dos variables estudiadas.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 55 Sin embargo, este resultado debe ser interpretado con cautela, ya que, en la tabla de contingencia, el 71,4% de las frecuencias esperadas es inferior a 5 y sabemos que cuando las frecuencias esperadas son inferiores a 5, éstas no deben superar el 20% del total de las frecuencias esperadas. Además, en la tabla de contingencia se ha observado que el consumo de mayor número de tazas de café al día se corresponde con las personas que trabajan a turnos, por lo que debemos ser cautos a la hora de formular cualquier afirmación. La siguiente relación que se ha intentado establecer ha sido el trabajo a turnos con las horas que los individuos duermen al día. Mediante la prueba de Chi-cuadrado de Pearson observamos que el nivel de significación observado es 0,184 por lo que no podemos rechazar la hipótesis de independencia ni afirmar que existe relación entre estas dos variables. Sin embargo, vuelve a suceder lo mismo que en el caso anterior en cuanto a las frecuencias esperadas, por lo que este resultado debe tomarse con cautela. Figura 59. Trabajo a turnoshoras que duerme Para continuar, se ha estudiado la relación que existe entre el IMC, el peso y la altura, intentando establecer, en la medida de lo posible, cuál de estas dos variables influye más sobre el IMC. Para ello, se ha utilizado el modelo de regresión lineal múltiple, considerando el IMC como la variable dependiente y peso y altura como independientes. Así, fijándonos en el valor de R (0,894) y del nivel de significación asociado a él podemos afirmar que existe relación entre estas 2 variables y el IMC. Tabla 27. Regresión lineal IMC- Peso- Altura Modelo R R cuadrado R cuadrado corregida Error típ. de la estimación 1 ,894a ,800 ,796 ,353 a. Variables predictoras: (Constante), Altura en cm, Peso en Kg b. Variable dependiente: Niveles de IMC
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 56 Tabla 28. Anova Modelo Suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. 1 Regresión 46,852 2 23,426 188,123 ,000a Residual 11,705 94 ,125 Total 58,557 96 a. Variables predictoras: (Constante), Altura en cm, Peso en Kg b. Variable dependiente: Niveles de IMC Sin embargo, nos interesa saber cuál de las 2 variables independientes tiene una mayor importancia en esta ecuación estadística y para ello debemos fijarnos en los coeficientes tipificados beta. Observamos que el peso tiene un coeficiente mayor que la altura, por lo que podemos deducir que el peso tiene una mayor relación lineal con el IMC que la altura, y que a mayor peso mayor será el IMC. Además podemos ver que el coeficiente Beta de la altura es negativo, lo que significa que a mayor altura menor será el IMC. Tabla 29. Coeficientes IMC- Peso- Altura Modelo Coeficientes no estandarizados Coeficient es tipificados t Sig. Intervalo de confianza de 95,0% para B B Error típ. Beta Límite inferior Límite superior 1 (Constante) 7,457 ,830 8,982 ,000 5,809 9,105 Peso en Kg ,075 ,004 ,996 19,125 ,000 ,067 ,082 Altura en cm -,065 ,006 -,613 -11,760 ,000 -,076 -,054 a. Variable dependiente: Niveles de IMC A continuación, se ha estudiado la posible relación existente entre el IMC y las horas que cada individuo duerme al día. Para ello, se ha utilizado el modelo de regresión lineal simple, considerando al IMC como la variable dependiente y las horas que duerme al día la independiente. Así, obtenemos la siguiente tabla:
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 57 Tabla 30. Regresión lineal IMC- horas que duerme al día Modelo R R cuadrado R cuadrado corregida Error típ. de la estimación 1 ,035a ,001 -,010 3,49472 a. Variables predictoras: (Constante), Horas que duerme al día b. Variable dependiente: IMC Como se puede apreciar en ella, el valor de R es 0,035 pero, basándonos en este valor, vemos que la influencia de la variable independiente sobre la dependiente es muy pequeña. Además, el nivel de significación asociado a R es 0,736 por lo que, al ser mayor de 0,05 no nos permite rechazar la hipótesis de independencia, lo que indica que las variables de estudio no están linealmente relacionadas o que su relación no es estadísticamente significativa para nuestra muestra. Siguiendo con el IMC, a continuación se ha aplicado un modelo de regresión lineal múltiple para estudiar la relación entre el IMC, las horas que duerme cada individuo al día y los minutos que camina. Tabla 31. Regresión lineal IMC-Horas que duerme- Minutos que camina Modelo R R cuadrado R cuadrado corregida Error típ. de la estimación 1 ,215a ,046 ,025 3,40533 a. Variables predictoras: (Constante), Minutos que camina al día, Horas que duerme al día b. Variable dependiente: IMC Como vemos, el valor de R es mayor que 0, por lo que podríamos afirmar que existe relación lineal entre las variables. Pero en este caso, al existir 2 variables independientes, debemos comprobar cuál de ellas tiene una mayor importancia en la ecuación de regresión. Para ello, observamos los coeficientes de regresión estandarizados (coeficientes Beta) de cada una de las variables independientes y los comparamos entre sí; del mismo modo, si nos centramos en el nivel de significación asociado a cada una de ellos vemos que el de la variable horas que duerme al día es mayor de 0,05 por lo que consideraremos que esta variable y el IMC son independientes; por el contrario, al ser la significación asociada a la
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 64 jornada laboral (el turno de noche suele ser más largo que el diurno), a una menor actividad durante ese turno o a la necesidad del trabajador de “tomar algo para mantenerse despierto”. En cuanto al consumo de fruta y verduras hervidas son también los trabajadores a turnos quienes más la consumen, si bien es cierto que ambos grupos presentan un consumo habitual de estos alimentos (varias veces al día). Sin embargo, los trabajadores que tienen turno fijo son los que consumen más ensaladas o verduras crudas. En lo referente a los hábitos alimentarios relacionados con la turnicidad de los trabajadores, la mayoría de ellos coinciden al afirmar que consumen mayor cantidad de dulces, snacks salados y café cuando trabajan en turno de noche y que mantienen unos hábitos más saludables en sus días libres. Otro aspecto destacado es la influencia que determinados factores pueden tener sobre el IMC, encontrando que en nuestra muestra no existe una relación significativa entre este índice y el tiempo que los individuos permanecen sentados o las horas que duermen al día. Sin embargo, sí se ha podido establecer una relación significativa entre el IMC y el tiempo que los individuos caminan al día, de manera que cuanto mayor es este tiempo, menor es el IMC. En cuanto a la práctica de ejercicio físico, llama la atención que las personas que lo realizan con mayor frecuencia son los trabajadores a turnos, independientemente del grupo de edad al que pertenezcan, algo que no ocurre con los trabajadores que mantienen un turno fijo, entre los que destaca la escasa realización de ejercicio por parte de los individuos más jóvenes. Así, al igual que ocurre en otros estudios realizados referentes a este tema1, vemos que la turnicidad no influye negativamente a la realización de ejercicio físico. En lo referente a la actividad que los trabajadores desarrollan durante la jornada laboral, se ha encontrado una relación muy significativa, de manera que aquellos que trabajan en un turno fijo suelen permanecer más tiempo sentados o sin realizar grandes desplazamientos ni esfuerzos; sin embargo, el trabajo a turnos implica, en la mayoría de los casos, la realización de continuos desplazamientos y mayor esfuerzo, algo que podría explicarse porque los turnos fijos dentro del sector sanitario suelen ir asociados al trabajo en consultas o centros de salud; pero, por el contrario, el trabajo a turnos suele desarrollarse en plantas de hospitalización donde la mayor parte del tiempo se permanece de pie realizando continuos desplazamientos.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 65 Finalmente, un dato que me parece muy característico es que un porcentaje muy elevado de individuos de la muestra, concretamente un 93,5%, consideran que es más fácil mantener unos hábitos de alimentación saludables trabajando en horario fijo. 11. CONCLUSIONES Como hemos podido comprobar en este estudio, hay ciertos aspectos relativos a la alimentación y ejercicio físico que están relacionados con el trabajo a turnos. En este sentido, hemos visto que el consumo de ciertos productos poco saludables es mayor entre los trabajadores a turnos, si bien es cierto que el trabajo en horarios irregulares y especialmente el nocturno pueden favorecer dicho consumo. Sin embargo, no se ha encontrado una evidencia clara que indique un mayor IMC relacionado con los turnos, incluso se ha comprobado que este índice es ligeramente superior entre los trabajadores que mantienen un horario fijo. Esto quizá sea debido al menor nivel de actividad física que llevan a cabo durante su jornada laboral y fuera de ella. Por otra parte, y al contrario de lo que podría parecer, no se ha observado un mayor consumo de café entre estos trabajadores, al igual que no ha podido establecerse una relación significativa entre el trabajo a turnos y las horas que estos trabajadores duermen al día. Si embargo, sí se ha observado una menor calidad del descanso y el sueño en estos individuos. Finalmente, y a pesar de los resultados obtenidos, es importante destacar que, debido al escaso número de trabajadores con turno fijo presentes en la muestra estudiada, debemos interpretar dichos resultados con precaución y tener en cuenta que no pueden ser extrapolados a la población en general, son únicamente representativos de nuestra muestra, ya que algunas relaciones que no han resultado significativas (como el consumo de café, horas de sueño, etc.) podrían serlo en el caso de contar con un número más equitativo de trabajadores de ambos grupos. Por este motivo, creo que en un futuro sería interesante ampliar este estudio para establecer con mayor precisión la posible influencia del trabajo a turnos sobre ciertas variables.
Máster Universitario en Condicionantes Genéticos Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y del Desarrollo. Alumna: Nuria Alegret Badiola Trabajo Fin de Máster 66 12. BIBLIOGRAFÍA 1-Esther Díaz-Sampedro, Raquel López-Maza y Mercedes González-Puente. Hábitos de alimentación y actividad física según la turnicidad de los trabajadores de un hospital. Enferm Clin.2010; 20(4):229–235. 2-Marisa Rufino. Informe: Los Efectos sobre la Salud de los Trabajadores. UGT Madrid. 3-Corlett E.N. Paoli P., Queinnec Y. La adaptación de los sistemas de trabajo por turnos. Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo, Dublín, 1989. 4-Estudio sobre el Estado de la Salud de los Profesionales de Enfermería. SATSE, 2004. 5-Isabel Neyra Suarez. El trabajo a turnos. IBERMUTUAMUR. 6-Prevención, Trabajo y Salud n° 4. 1999. 7-Normas de trabajo seguro: turnicidad y trabajo nocturno. Servicio Prevención Riesgos Laborales. SESCAM (Servicio de Salud de Castilla-La Mancha). 8--M.Jesús Fernández Rodríguez, I. Bautista Castaño, L. Bello Lujá, L. Hernández Bethencourt, A. Sánchez Villegasy L. Serra Majem. Valoración nutricional de trabajadores sanitarios expuestos a turnicidad en Canarias. Nutr. Hosp. (2004) XIX (5) 286-291. 9-Los tiempos de la organización del trabajo: Incidencia de los riesgos psicosociales en los sistemas de trabajo a turnos. Observatorio permanente de riesgos psicosociales. UGT. 10-VI Encuesta Nacional de Condiciones del Trabajo (Encuesta 2007). INCI DENCIA DE LOS RIESGOS PSICOSOCIALES EN
ANEXO I
ANEXO I- Pág. 1 -Bonet Porqueras, Ricard et al. Trabajo nocturno: un factor de riesgo en la salud y calidad de vida del personal de enfermería. Enfermería Clínica. 2009; 19:76-82. - vol.19 nº 02 -Cossio, Selva, Monier, Silvia, Reyna, Emilia. Consecuencias del trabajo nocturno en las relaciones familiares, laborales, personales y de pareja de las enfermeras. Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Ciencias Mádicas, Escuela de Enfermería. Febrero 201º. -Díaz Sampedro, Esther, López Maza, Raquel, González Puente, Mercedes. Hábitos de alimentación y actividad física según la turnicidad de los trabajadores de un hospital. Enfermería Clínica. 2010; 20(4): 229-235 -Fernández Rodríguez, M. Jesús et al. Valoración nutricional de trabajadores sanitarios expuestos a turnicidad en Canarias. Nutrición Hospitalaria. Octubre 2004-vol.19 nº 5 -Comunicación: “Influencia del trabajo a turnos sobre los hábitos alimentarios del profesional de enfermería”. Málaga, Mayo 2011.
ANEXO II
ANEXO II- Pág. 1
ANEXO III
ANEXO III- Pág. 1
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