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Abstract

Este proyecto pretende fomentar la participación y agrupamiento de los jóvenes con discapacidad visual en Guatemala, teniendo en cuenta las lineas estratégicas de sensibilización, capacitación, fortalecimiento y coordinación del colectivo, mediante la colaboración de distintas asociaciones que desarrollan su labor en Guatemala Moya Santander, Laura; Gómez Quintero, Juan David

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UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y DEL TRABAJO GRADO EN TRABAJO SOCIAL Trabajo Fin de Grado PROYECTO DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL PARA LA PROMOCIÓN DEL ASOCIACIONISMO Y ASOCIATIVISMO DE JÓVENES CON DISCAPACIDAD VISUAL EN GUATEMALA Alumno/a: Laura Moya Santander Director/a: Juan David Gómez Quintero Grupo: 1 (Mañanas) Zaragoza, 5 de septiembre de 2012 1 “Muy a menudo la primera reacción ante una nueva visión de lo que conocemos desde hace mucho, es la de cuestionarla o creerla inviable: “no hay condiciones”; “no sabemos cómo hacerlo”; “primero necesitamos crear leyes”; “no hay conciencia social”; “no hay recursos”; “no es una prioridad”. "Siempre hemos hecho proyectos para discapacitados, ¿Por qué deberíamos empezar a hacer proyectos inclusivos?” “Conseguir la accesibilidad edilicia es muy caro, ¿A cuántas personas beneficia?". Una larga lista de falsas excusas, de “frases asesinas”, puesto que quieren matar o al menos detener los procesos de cambio e innovación” Rosangela Berman Bieler 2 Agradecimientos Quisiera agradecer el apoyo y la colaboración brindados por las personas y asociaciones que han participado en el diseño de este proyecto aportando información, opiniones, propuestas, etc… Además me encuentro profundamente agradecida a mi tutor Juan David Gómez Quintero por haberme guiado a mejorar este proyecto, prestándome su tiempo y atención. Finalmente menciono el apoyo de mi familia y amigos y, en especial, el de mi hermana María, la cual me ha acompañado en este proceso. 3 INDICE 1. INTRODUCCIÓN. Presentación general y justificación del trabajo………………………………………………………….………….5 1.1. Objeto del trabajo……………………………………………………………..9 1.2. Metodología empleada…………………………………………………….10 1.3. Estructura del trabajo……………………………..……………………..14 2. FUNDAMENTACIÓN………………………………..…………………16 2.1. Discapacidad: De la minusvalía a la diversidad funcional……………………………………………………………………………………20 2.2. ¿Discapacidad o limitación a la participación?..............25 2.3. Participación, asociacionismo y asociativismo en América Latina y Guatemala……………….…………………………………………………25 2.3.1. Movimiento asociativo de las personas con discapacidad visual en América Latina y Guatemala………..31 2.4. Guatemala, su contexto…………………………….…………………..38 2.5. Análisis DAFO del colectivo joven guatemalteco con discapacidad visual………………………………………………..…………………43 3. DESARROLLO………………………………………………………….49 3.1. Objetivos………………………………….………………………………………49 3.2. Actuaciones………………………………………………………………………52 3.3. Evaluación………………………………………………………………………..68 .. 3.4. Presupuestos y fuentes de financiación…………………………70 3.5. Temporalización y cronograma……………………………………….75 4 4. CONCLUSIONES………………………………………………..……..80 5. BIBLIOGRAFÍA…………………………………..…………………….83 6. ANEXOS………………………………….………………………………89 5 1. INTRODUCCIÓN. PRESENTACIÓN GENERAL Y JUSTIFICACIÓN DEL TRABAJO. Este Proyecto de Cooperación Internacional para la Promoción del Asociacionismo y Asociativismo de Jóvenes con Discapacidad Visual en Guatemala, nace de la necesidad expresada por multitud de representantes1 de las personas con discapacidad de América Latina por fomentar la participación, agrupación y colaboración de estas personas, para la defensa de su condición como sujetos de derechos. Ello, sumado a la importancia de renovar la representatividad de este colectivo en las asociaciones y de generar nuevos espacios alternativos de diálogo e intercambio de propuestas e iniciativas, da lugar al diseño e implementación de este proyecto. Con la finalidad de promocionar el asociacionismo y la asociatividad entre los jóvenes con ceguera y deficiencia visual guatemaltecos, pero también con la intención de crear vínculos de colaboración y cooperación entre el colectivo joven con discapacidad de América Latina y España. Desde la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo de la Universidad de Zaragoza se propone la posibilidad de elaborar un proyecto de intervención como trabajo de fin de Grado, el cual en este caso se enmarca en el ámbito de la Cooperación Internacional al Desarrollo. En este ámbito el trabajador social, se considera agente cooperante en tanto que tiene la capacidad de diagnosticar necesidades e intervenir en las mismas para mejorar situaciones psicosociales, por lo que puede diseñar y formar parte de la implementación de este tipo de proyectos, coordinándolos con la 1 Expresado por los representantes de las organizaciones más importantes de ciegos y deficientes visuales de Latinoamérica, cuyas declaraciones se recogen en Pilar Samaniego de García (2006) “Aproximación a la realidad de las personas con discapacidad en Latinoamérica”, capítulo “Por recorrer” (en línea), Ministerio de Asuntos Sociales y Trabajo, CERMI, Madrid, (citado 25 febrero 2012) Disponible en: http://www.foal.es/FOAL/es/Biblioteca/ 6 finalidad de mejorar las condiciones de vida de una comunidad o colectivo en situación de exclusión, en este caso, los jóvenes con discapacidad visual de Guatemala. Es curioso que el debate sobre los 600 millones de personas discapacitadas que habitan el mundo haya estado casi ausente del diálogo relacionado con los derechos humanos. A pesar de que las personas que tienen algún déficit físico, sensorial, intelectual o mental conforman el 10% de la población mundial, y de que el 80% vive en países en desarrollo y enfrenta una marginalización social, económica y política aplastante, no se les ha prestado suficiente atención (Banco Mundial, 2004). Según la Organización Mundial de la Salud, si se considera a las personas con discapacidad visual en el mundo, 285 millones, también el 80% de estas viven en países en vías de desarrollo. En América Latina, donde se estima una población que asciende a 300 millones de personas, al menos 30 millones tienen una discapacidad (Banco Mundial, 2004), los cuales forman el 35% de la población latinoamericana que vive en condiciones de pobreza extrema y sufre las peores violaciones de sus derechos económicos, sociales y culturales (Banco Mundial, 2001). Al tratar cifras poblacionales de personas con discapacidad visual en la Región, estas representan el 1,16% de la población, nueve millones aproximadamente. Si se tratan los datos de Guatemala, se encuentra que, según los datos aportados por el INE Guatemala expuestos en el informe de Pilar Samaniego de García (2006), el 6,2% de la población tiene alguna discapacidad, de los cuales el 30% sufre discapacidad visual, siendo este el porcentaje más elevado de incidencia de algún tipo de discapacidad. Además, al igual que otros tipos de discapacidad, la visual se padece más frecuentemente en las áreas rurales, 56%, frente a las urbanas, 44%. La población joven guatemalteca de 15 a 30 años representa el 32,58% (INE Guatemala 7 2011) de la población total del país, de los cuales 7350 padecen discapacidad visual, siendo sólo el 4% de los mismos los que se encuentran asociados en organizaciones a favor de sus derechos como personas con discapacidad. Para la persona con discapacidad, su limitación funcional no conforma la mayor parte de su problemática, sino la estigmatización social y la vulneración de sus derechos que le han impedido la incorporación a iniciativas sobre derechos humanos o campañas más amplias a favor de la justicia social. No obstante, en la cotidianidad se suele negar a las personas con discapacidad la oportunidad de una participación plena en las actividades del sistema sociocultural en el que viven, lo que se denomina exclusión. Situación que no viabiliza una reacción organizada de movilización, ni propicia un grupo contestatario, ni un objeto preciso de reivindicación, ni instrumentos concretos (Tedesco, 2003), porque genera una reclusión que, en muchos casos, se confina al hogar y no da oportunidad ni al asociacionismo ni a la organización (Samaniego de García 2006). Ello, sumado a diferencias sociales como la edad, que se trasforma en falta de recursos económicos y sociales (Morales Diez, 2001), da lugar a que los jóvenes con discapacidad, carezcan del apoyo necesario para participar en la comunidad, aspecto esencial de los derechos humanos (Thorburn, 1997). Además, en muchas de las sociedades centroamericanas, como es el caso de la guatemalteca, se trata al discapacitado dentro de un modelo asistencial (Samaniego de García 2006), contrario al modelo basado en los derechos humanos, según el cual se brindan servicios porque todos los miembros de la sociedad tienen determinados derechos -entre ellos, el de exigir colaboración a la sociedad para poder vivir dignamente y con independencia- (Courtis, 2003), lo que provoca, según Corrillo-Flórez (2006), que este colectivo no se 8 constituya como sujetos de derechos y establezcan con el Estado, relaciones que perpetúan su situación de exclusión y marginación. Por ello, para la asunción de la defensa de los derechos individuales de las personas con discapacidad, se torna necesario el respaldo de un colectivo; de ahí la importancia de asociarse e ir gradualmente conformando agrupaciones de mayor envergadura para incidir en las esferas que les resultan distantes (Samaniego de García, 2006). Básicamente, las asociaciones de discapacidad han de aceptar el reto de convertirse en asociaciones heterocentradas, que vayan más allá del apoyo mutuo para convertirse en el eje promotor de un cambio social de envergadura que les posicione socialmente en una efectiva realidad inclusiva. Esto es, que haya una integración efectiva de las personas con discapacidad, basada en la visibilización crítica de la situación de exclusión existente y llevando a cabo una apuesta real y efectiva en pos de la autonomía personal frente a las implicaciones proteccionistas derivadas de la práctica del modelo asistencial (Díaz Velázquez 2008). Pero además, ello debe ir acompañado de visibilizar a la persona con discapacidad como ciudadano emprendedor, activo y propositivo. De ahí la necesidad de un trabajo conjunto con organizaciones de y para personas con discapacidad, organismos gubernamentales, agencias de cooperación, etc. (Samaniego de García 2006). De esta forma, mediante el presente proyecto, se pretende aunar esfuerzos de sensibilización, concienciación, agrupación, participación y defensa de los jóvenes con discapacidad visual en Guatemala, a través del apoyo y colaboración entre la Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala (ANCG), la Asociación Central de Ciegos de Guatemala (ANCG), la Asociación de Ciegos para la Cultura y el Deporte (ACCG), el Comité de Prociegos y Sordos de Guatemala (CPSG), la asociación Lagun-Artean “Entre Amigos”, la asociación 15 así como un análisis de DAFO de la situación del colectivo objeto; un capítulo de desarrollo que contiene la planificación del proyecto: objetivos, actuaciones, evaluación, presupuestos, temporalización, etc.; y un apartado en el que se encuentran las conclusiones del trabajo realizado, seguidas de la bibliografía utilizada y los anexos de este proyecto. 16 2. FUNDAMENTACIÓN 2.1. Discapacidad: De la minusvalía a la diversidad funcional. Desde los años setenta la Organización Mundial de la Salud (OMS), con la finalidad de traspasar las barreras de la enfermedad desde su concepción secuencial clásica: ETIOLOGÍA → PATOLOGÍA → MANIFESTACIÓN y en búsqueda de alternativas diferentes para términos de origen científico, realizó un esfuerzo de consenso cuyo producto fue la publicación en inglés de la versión oficial de la Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (CIDDM), en 1980 (Samaniego de García 2006), que se sintetiza en: Esquema 2: Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías. Fuente: Samaniego de García, 2006 17 En esta clasificación se pueden distinguir tres definiciones básicas: la enfermedad y su exteriorización, la deficiencia que es “toda perdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica” (OMS 1997, p. 85), la discapacidad como “restricción o ausencia (debido a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para un ser humano” (OMS 1997, p. 173), y la minusvalía entendida por “la situación desventajosa para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o una discapacidad, que limita o impide el desempeño de un rol que es normal en su caso” (OMS 1997, p. 229). Sin embargo, esta Clasificación fue criticada por centrarse únicamente en la enfermedad y sus consecuencias para el sujeto sin tener en cuenta el contexto y entorno del individuo como factor y por considerar que algunos de los términos acababan siendo peyorativos (minusvalía=menos válido), para lo que se elaboró la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), aprobada por la 54ª Asamblea Mundial de la Salud, en 2001. La CIF complejiza el enfoque al incorporar conceptos, estándares y métodos, considera la discapacidad en términos globales, relaciona una interacción multidireccional entre la persona y el contexto socioambiental (Querejeta 2003), aportando la terminología positiva, el enfoque universal y abarcador del término discapacidad que implica: deficiencias, limitaciones en la actividad («discapacidad» según la CIDDM) y restricciones en la participación («minusvalías» según la CIDDM) (Samaniego de García 2006). 18 Esquema 3: Clasificación Internacional del Funcionamiento de la Discapacidad y la Salud. Fuente: Egea, C. y Sarabia, A., 2004. De esta forma, el término minusvalía es sustituido por el concepto de Participación que es la implicación de la persona (a la hora de realizar una tarea determinada) en una situación vital dentro del contexto real en el que vive. Cuya restricción representa (por la comparación de la participación de la persona con y sin discapacidad) la perspectiva de la sociedad respecto a la discapacidad. Este concepto de restricción de la actividad ha pasado a definirse como exclusión y tanto este término como los que se encuentran en la CIF son utilizados por la OMS. De esta manera, se puede diferenciar como la clasificación CIDDM basa su terminología en el modelo médico o de rehabilitación de la 19 discapacidad, el cual se enfoca en el deterioro del sujeto, mientras que la CIF la basa en el modelo social, que asocia la disfuncionalidad como problema de la sociedad, por las barreras sociales y las relaciones de poder. Sin embargo, para autores como Romañach y Lobato (2005), ni el modelo médico ni el social que focalizan el “problema” en el sujeto o en la sociedad, respectivamente, han dado respuesta a la necesidad de utilizar un término neutro que acabe con la minusvaloración y el mantenimiento de la discriminación. Por ello, surge el término Diversidad Funcional como concepto alternativo al de discapacidad, deficiencia o limitación en la actividad, el cual ha comenzado a utilizarse en España por iniciativa de los propios afectados. Este término fue propuesto en el Foro de Vida Independiente, en enero de 20053, por el que se propuso un cambio hacia una terminología no negativa, no rehabilitadora, sobre la diversidad funcional, puesto que se apoya en explicar que todas las personas realizan sus funciones de forma diferenciada y que a cada individuo la realización de unas u otras actividades se le da mejor o peor, por lo que su funcionalidad en las mismas es diversa. Así, se explica cómo las diferentes características biofísicas del sujeto y las condiciones del entorno generadas por la sociedad, hacen que las personas realicen las mismas tareas o funciones de manera diferenciada, algunas veces a través del apoyo de terceras personas. Por el contrario, el término oficial para referirse a las personas con diversidad funcional es, por ahora, "personas con discapacidad", concepto que recoge la Organización Mundial de la Salud, y que la 3 Mensaje 9622 de la Comunidad Virtual del Foro de Vida Independiente, enero 2005. http://es.gruoups.yahoo.com/group/vidaindependiente/messages/9622 20 legislación internacional y las asociaciones representantes de personas con diversidad funcional emplean de forma mayoritaria. El Banco Mundial en el año 2004, señala: “La discapacidad es el resultado de la interacción entre personas con diferentes niveles de funcionamiento y un entorno que no toma en cuenta tales diferencias. Dicho de otra manera, las personas con limitaciones físicas, sensoriales o mentales suelen ser discapacitadas no debido a afecciones diagnosticadas, sino a causa de la exclusión de las oportunidades educativas, laborales y de los servicios públicos. Esta exclusión se traduce en pobreza y esta pobreza, en lo que constituye un círculo vicioso, aumenta la discapacidad por cuanto incrementa la vulnerabilidad de las personas ante problemas como la desnutrición, las enfermedades y las condiciones de vida y trabajo poco seguras”. A lo cual Pilar Samaniego de García (2006:29) reafirmar que: “Las personas con discapacidad conforman un colectivo sistemáticamente vulnerado en sus derechos, no es una población hipotéticamente «vulnerable” 2.2. ¿Discapacidad o limitación a la participación? Según lo expresado en la más comúnmente utilizada y última clasificación citada, la discapacidad ya no es considerada como consecuencia de una deficiencia, sino que “en la CIF se incluyen las estructuras y funciones del organismo, centrándose también en las «actividades» y la «participación» tanto desde el punto de vista del individuo como del de la sociedad” (Espinosa Acosta y Abello Muñoz 2010, p. 13). Esta visión de la situación de discapacidad es 21 reconocida por el modelo social de la discapacidad que ha agudizado la conciencia de que las barreras a la participación son causas muy importantes de discapacidad y, evidentemente de exclusión. El modelo social de la discapacidad nació a finales de la década de los años sesenta del siglo XX en Estados Unidos e Inglaterra, cuando activistas con discapacidad y organizaciones de personas con discapacidad se unieron para condenar su estatus como “ciudadanos de segunda clase”. Reorientaron la atención hacia el impacto de las barreras sociales y ambientales, como el transporte y los edificios inaccesibles, las actitudes discriminatorias y los estereotipos culturales negativos, que —según alegaban— discapacitaban a las personas con discapacidad (P. Abberley. 1987) Así, una de las organizaciones predecesoras a este modelo, la Union of Physically Impaired Against Segregation de Reino Unido (UPIAS), redactó los “Principios Fundamentales de la Discapacidad”, los cuales fueron recogidos por Mike Oliver quién los presentó como el modelo social de la discapacidad. En estos principios se consideraba que en el ámbito de la discapacidad, todos los aspectos de exclusión debían ser considerados como un todo, enfatizando la importancia de que las personas con discapacidad tomasen el control respecto de sus propias vidas. Por lo que en este sentido, el documento condenó la segregación y la institucionalización, que consideraban eran violaciones directas de los derechos humanos de las personas con discapacidad, y se abogaba porque los gobiernos elaborasen legislaciones que protegieran los derechos humanos de la gente con discapacidad, incluyendo la igualdad de oportunidades. Al mismo tiempo el “Movimiento de Vida Independiente”, al que también se considera antecedente de este modelo, asumió que quienes mejor conocían las necesidades de las personas con discapacidad no eran los médicos o enfermeras, sino las propias 22 personas con discapacidad. Y que el mayor deseo de estas personas era estar integradas en sus comunidades —desde el colegio al trabajo—. De este modo, se establecían algunos de los nuevos principios que les iban a guiar: independencia, autosuficiencia, transversalidad —y sobre todo— la discapacidad como un problema social. De este modo, la participación política de las personas con discapacidad y sus organizaciones abrió un nuevo frente en el área de los derechos civiles y la legislación antidiscriminatoria Los presupuestos fundamentales del modelo social son dos. En primer lugar, se alega que las causas que originan la discapacidad no son ni científicas, sino sociales o al menos, preponderantemente sociales. Según los defensores de este modelo, no son las limitaciones individuales las raíces del problema, sino las limitaciones de la propia sociedad, para prestar servicios apropiados y para asegurar adecuadamente que las necesidades de las personas con discapacidad sean tenidas en cuenta dentro de la organización social. En cuanto al segundo presupuesto —que se refiere a la utilidad para la comunidad— se considera que las personas con discapacidad tienen mucho que aportar a la sociedad, o que, al menos, la contribución será en la misma medida que el resto de personas —sin discapacidad—, dándose esta funcionalidad no sólo en el empleo, sino también en otros ámbitos comunitarios como el ocio, el deporte, etc... De este modo, partiendo de la premisa de que toda vida humana es igualmente digna, desde el modelo social se sostiene que lo que puedan aportar a la sociedad las personas con discapacidad se encuentra íntimamente relacionado con la inclusión y la aceptación de la diferencia. Estos presupuestos generan importantes consecuencias, entre las que se destacan las repercusiones en las políticas a ser adoptadas sobre las cuestiones que involucren a la discapacidad. Así, 23 si se considera que las causas que originan la discapacidad son sociales, las soluciones no deben apuntarse individualmente a la persona afectada, sino más bien deben encontrarse dirigidas hacia la sociedad. Mientras el modelo médico se centra en la rehabilitación o normalización de las personas con discapacidad, el modelo social aboga por la rehabilitación o normalización de una sociedad, pensada y diseñada para hacer frente a las necesidades de todas las personas. Como se ha mencionado, el modelo social nació apuntalando la filosofía de vida independiente, pero acompañada de unos Principios Fundamentales que describen la discapacidad como una forma específica de opresión social. Estos principios hacen una distinción entre deficiencia —la condición del cuerpo y de la mente—y discapacidad —las restricciones sociales que se experimentan—. El manifiesto, elaborado por la UPIAS, afirmaba que la sociedad discapacita a las personas con discapacidad, ya que discapacidad “es algo que se emplaza sobre las deficiencias, por el modo en que las personas con discapacidad son innecesariamente aisladas y excluidas de una participación plena en sociedad.”4 Esta distinción tiene suma importancia, ya que al tomarse conciencia de los factores sociales que integran el fenómeno de la discapacidad, las soluciones no se elaboran de manera individual para cada persona afectada, sino más bien se encuentran dirigidas hacia la sociedad, o teniendo muy presente el contexto social en el cual la persona desarrolla su vida. Desde esta perspectiva, ciertas herramientas, como el diseño para todos y la accesibilidad universal 4 Citado según la Union of Physically Impaired Against Segregation, en Agustina Palacios, El modelo social de discapacidad: orígenes, caracterización y plasmación, Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, CERMI Ediciones Cinca, Madrid 2008, p.123. 24 cobran una importancia fundamental como medio de prevención de situaciones de discapacidad. Sumado a ello, se acentúa el hecho de que el propio concepto de persona con discapacidad es variable, según los contextos, según las épocas y según las culturas. Así, en esta perspectiva del modelo social, según Caamaño y Ferreira (2006), se pone énfasis en el carácter constructivista, es decir, que la discapacidad es una construcción social impuesta a las propias personas con discapacidad, con unas implicaciones sociales y políticas que pasan por la exclusión de este colectivo en la vida pública y normalizada. De esta manera, la persona con discapacidad según esta perspectiva ha de jugar un papel activo dentro de este proceso, es decir, ha de implicarse como ciudadano activo en la lucha por el reconocimiento de los iguales derechos de su colectivo. Este modelo es utilizado por la Rehabilitación Basada en la Comunidad, “estrategia que trata de incrementar la actividad comunitaria en pro de la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad mediante su incorporación a programas centrados en los derechos humanos, la reducción de la pobreza y la integración” (Espinosa Acosta y Abello Muñoz 2010, p. 15). Esta metodología permite integrar de manera coordinada los diferentes actores sociales (personas con discapacidad, familia, escuelas, empleadores, sociedad civil y Estado), en la búsqueda de alternativas orientadas a la integración social de personas con discapacidad (OPS 1988) mediante la participación activa de y en la sociedad y teniendo en cuenta los recursos existentes en la misma. Este tipo de metodología tiene como fin la integración comunitaria (Momm, W. y König, A. 1990) mediante tres pilares fundamentales: 1) Sensibilización de la comunidad, 2) Capacitación de las personas con discapacidad, 3) Fortalecimiento del agrupamiento y la participación. 31 Barthelemy (2003) señaló en su libro “Asociaciones: ¿Una nueva era de la participación?”, que el desarrollo de la vida asociativa puede aparecer en dos momentos: por una parte del declive de los dispositivos convencionales de interlocución entre la sociedad y el sistema político (como los sindicatos entre otros) y por otra parte, de la imposibilidad de los ciudadanos de que sus intereses sean integrados a la agenda pública, como es el caso del colectivo de personas con discapacidad, cuyo sector joven debe agruparse para empoderarse y participar en pro de la defensa de sus derechos. Por ello, si se considera como expresa Díaz Velázquez (2008) la perspectiva del análisis sociopolítico de la ciudadanía, considerando la participación social a través del asociacionismo como uno de los factores fundamentales para el ejercicio de una ciudadanía plena desde el punto de vista sustantivo, es de gran interés analizar de qué manera participa en las asociaciones un colectivo que históricamente ha estado excluido de los espacios públicos como es el de las personas con discapacidad, y, en este caso, con discapacidad visual. 2.3.1 Movimiento asociativo de las personas con discapacidad visual en América Latina y Guatemala América Latina tiene una extensión de 20.000.000 de kilómetros cuadrados, que se extiende desde México, en el sur de América del Norte, hasta Argentina y Chile, en el extremo más austral de América del Sur, con una población total que supera los 500.000.000 de habitantes y entre la que en forma estimativa (no hay datos estadísticos, lamentablemente) se calculan entre 8 y 9 millones de personas ciegas o con baja visión. 32 Desde el punto de vista político, abarca diecinueve países que son en su mayoría, hispanoparlantes y, cuyas características culturales son mayoritariamente españolas, aunque también portuguesas y francesas, debido a los conquistadores que llegaron al territorio hace más de quinientos años e impusieron su idioma, sus costumbres y su religión, desplazando los elementos aborígenes, los cuales todavía son influyentes en algunas zonas. Sin embargo, entre los distintos países latinoamericanos se observan grandes variaciones climáticas, económicas, lingüísticas, étnicas, políticas y sociales, por lo que se puede decir que América Latina es un mosaico formado por muchas piezas con grandes diferencias entre sí (Abarsavski, 2001). La evolución de los movimientos tiflológicos7 en la región latinoamericana se inicia indudablemente con la educación de las personas ciegas. A grandes rasgos se puede afirmar que a la introducción del sistema braille y por ende, a la aparición de las primeras escuelas en cada país, sigue la inquietud de los que pasaron por las aulas y adquirieron una formación, de ser protagonistas de la acción tendiente a mejorar su propia calidad de vida. Sabían también que para lograrlo, el único camino posible era ejercer el derecho a organizarse y constituir asociaciones que les brindaran el marco adecuado para proyectarse. 7 La tiflotecnología es el conjunto de teorías y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico de los conocimientos tecnológicos aplicados a personas ciegas o con baja visión. Es por tanto, una tecnología de apoyo. Es por esto que la tiflotecnología se ha convertido en una herramienta indispensable para estas personas ya que les permite acceder a las nuevas tecnologías, ya sea mediante equipos específicos o adaptaciones, de acuerdo con las necesidades u objetivos de cada usuario 33 En Guatemala, el braille se introdujo en el año 1942 por el ciego guatemalteco Manuel Solórzano, del Comité de Prociegos y Sordos. Dándose así, como explica Enrique Elissalde (1991) una curiosa pero usual proyección en el tiempo en cuanto a la introducción del braille y la creación de asociaciones de ciegos en el país, ya que:  Introducción del sistema braille: 1942.  Creación de la escuela: 1942.  Creación de la Asociación Central de Ciegos: 1945. Con tiempos y ritmos diferentes, con intensas luchas, el proceso continuó en toda la región. Se crearon organizaciones de ciegos con diferentes niveles de solidez y fuerza en todas las ciudades capitales y a veces, también en otras de provincias. Después de "La Fraternal" (Argentina), primera de la región, el segundo cuarto de siglo ve el nacimiento de organizaciones de ciegos en Perú (1931), Chile (1934) y Guatemala (1945). Este proceso se acelera en la década de los años cincuenta y, hasta la actualidad se crean 45 asociaciones, la más joven en el año 1991 en Ecuador. Sin embargo, contra el ideal de una América Latina unida y fuerte, historia que se muestra desde el mismo proceso independentista del siglo XIX, un creciente y continuo divisionismo se produce también en el movimiento asociativo de las personas ciegas o con baja visión. No obstante, los dirigentes de algunas de las organizaciones no podían dejar de advertir que esta fragmentación era entonces (y continúa siendo) un factor que debilita y pone en peligro el éxito de cualquier acción que se emprendiera. Por ello, se constituyeron en la mayoría de los países latinoamericanos organizaciones con la finalidad de nuclear a las 34 entidades de ciegos y en algunos casos, también a las de servicios, con la denominación de unión, federación, o coordinación, siempre del tipo de asociación democrática civil sin fines de lucro. En 1954, tuvo lugar en São Paulo (Brasil), organizada por la entonces llamada Fundação para o Livro do Cego no Brasil, hoy Fundação Dorina Nowill para Cegos y con el respaldo de la, también en esos días, American Foundation for Overseas Blind - AFOB (U.S.A.), en la actualidad Helen Keller International, la Primera Conferencia Interamericana de Ciegos, en la que se analizó la necesidad de crear un organismo regional que agrupara a las organizaciones. Muchos años después, ese espíritu se recogió en las Comisiones Técnico-Profesionales (Santafé de Bogotá, Colombia, 1975) y en la Organización Latinoamericana para el Bienestar de los Ciegos - OLAP (São Paulo, Brasil, 1977). En Lima (Perú), a fin de celebrar el nacimiento de la Unión Nacional de Ciegos del Perú se convocó un encuentro panamericano en 1956, durante el cual se fundó el Consejo Panamericano Pro-Ciegos - CPPC, cuyos ocho congresos tuvieron lugar a intervalos irregulares. Se diferenciaron así dos intentos de unificación separados: por una parte las organizaciones de servicios y por otra, las asociaciones de ciegos. A nivel mundial, se logró el éxito, cuando en 1984, en Riyadh (Arabia Saudita), se autodisolvieron el Consejo Mundial para la Promoción Social de los Ciegos y la Federación Internacional de Ciegos para fundar inmediatamente la Unión Mundial de Ciegos. En América Latina, hubo diversos acercamientos entre el CPPC y la OLAP, pero no es hasta el 1984, cuando apoyada por el recién constituido Fondo de Cooperación con Iberoamérica de la 35 Organización Nacional de Ciegos Españoles - ONCE, la Oficina Provisoria para América Latina con sede en Montevideo (Uruguay), a fin de trabajar en una futura entidad única que nació finalmente en una Asamblea celebrada en Mar del Plata (Argentina), en noviembre de 1985. Se siguió el mismo modelo que a nivel mundial y tras la disolución de los dos organismos existentes surgió la Unión Latinoamericana de Ciegos - ULAC, como manifestación concreta de la necesidad de unidad. Así, la ULAC se convierte en el resultado de la suma de todas las organizaciones existentes, tanto las de ciegos como las que prestan servicios, pues la región comprendió que sólo a través del esfuerzo conjunto pueden lograrse los objetivos enunciados en sus Estatutos: prevenir la ceguera y mejorar la calidad de vida de las personas discapacitadas visuales. Sumando esfuerzos por la unificación y el fortalecimiento de las organizaciones a nivel nacional, regional y subregional (Abarsavski, 2001) La ULAC actúa en todas las áreas geográficas de América Latina, dividiéndose en: a) México y América Central; b) Caribe; c) Región Andina; d) Brasil; e) Cono Sur, y con diferentes comisiones de las que se deben destacar, teniendo en cuenta la temática tratada en este documento, la de Derechos humanos y legislación, la de Promoción de la condición de los jóvenes ciegos y la de Acceso a la información y la cultura. Sin embargo, este proceso de unificación de las organizaciones de personas con discapacidad visual, no ha tenido lugar en todos los países latinoamericanos como es el caso de Guatemala, en el que existen intentos para la conformación de una federación en la cual han participado las dos organizaciones de ciegos del país, pero es un proyecto que aún no se ha podido concretar. Sin embargo, en los 36 últimos años se ha logrado un mayor acercamiento entre ambas. Una de ellas, Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala (1967), que agrupa 400 personas, tiene su sede central en Guatemala y dos ramas departamentales. La otra, Asociación Central de Ciegos de Guatemala (1945), reactivada en 1989 también se ubica en la capital y tiene una sede departamental. Cuenta con 100 miembros. En Guatemala, la economía ha sufrido un retraimiento que ha generado un reajuste en los presupuestos individuales y colectivos de la población. En tal virtud, estas asociaciones no cuentan con suficientes recursos para cubrir sus necesidades. Por otra parte, una dificultad que han sufrido estas organizaciones en los últimos años ha sido un atraso en la información en el país, que también les ha afectado. La ULAC, en su Plan de Acción 2000-2004, consciente de los efectos positivos del intercambio, la comunicación y el esfuerzo coordinado entre organizaciones nacionales, regionales e internacionales con los mismos intereses, encara maneras de abrir caminos y conjuntar esfuerzos por esta vía. Se considera que la amplia difusión de las informaciones, junto con la capacitación de dirigentes desde los ámbitos locales darán lugar al logro de "los perfiles indispensables para encauzar proyectos y acciones en beneficio de la comunidad ciega, atentos a la necesidad de promover el fortalecimiento y unión de las organizaciones nacionales y la consolidación de sus finanzas." (Unión Latinoamericana de Ciegos, 2000: 48). Por ello es importante considerar esta actitud y trabajar en pos de la misma en un proyecto de cooperación internacional como es éste, en el que gracias a la coordinación y colaboración de diferentes asociaciones, se pretende fomentar este agrupamiento. No obstante, como expresa Díaz Velázquez (2008) en su artículo “El asociacionismo en el ámbito de la discapacidad”, esta interacción entre las organizaciones y sus miembros, únicamente puede 37 beneficiar a aquellos que se encuentran en unas mejores condiciones de vida o de cercanía con estos dispositivos, ya que según el Informe de la Encuesta de Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud (EDDES): “La pertenencia a ONGs (de discapacidad, se entiende) está directamente relacionada con un contexto socioeconómico favorable, más que con la perentoriedad con que los distintos tipos y severidades de la discapacidad hacen conveniente la búsqueda de una organización de apoyo. Quienes más se asocian, en igualdad de condiciones en lo que se refiere a la discapacidad, son quienes tienen una situación más favorable por su juventud, por su mayor nivel de estudios, por la mejor situación económica del hogar, o por residir en municipios de un tamaño que facilita estas organizaciones. Es, por tanto, un reto todavía abierto conseguir que el asociacionismo se extienda y beneficie precisamente a las personas que, por su peor bagaje personal y social, más podrían beneficiarse de él”. Por ello, es innegable que las asociaciones de discapacidad se han de enfrentar a nuevos retos, como es, por ejemplo, dar visibilidad y representar a aquellas personas con discapacidad que se encuentran en una doble situación de exclusión por estar sujetos a más de un factor de vulnerabilidad (vivir en un área urbana, contar con insuficientes recursos económicos, ser joven, etc) y que no forman parte de los grupos de ayuda mutua creados en torno a cada movimiento asociativo, ya que están expuestos a una exclusión aún mayor que el resto del colectivo. Básicamente, las asociaciones de discapacidad han de aceptar el reto de convertirse en asociaciones heterocentradas, que vayan más allá del apoyo mutuo para convertirse en el eje promotor de un cambio social de envergadura que les posicione socialmente en una efectiva realidad inclusiva. Esto es, que haya “una integración efectiva de las personas con discapacidad, basada en la visibilización crítica de la situación de 38 exclusión existente y llevando a cabo una apuesta real y efectiva en pos de la autonomía personal frente a las implicaciones proteccionistas derivadas de la práctica del Modelo Médico” (Díaz Velázquez, 2008: 183). Sin embargo, para conocer los factores de vulnerabilidad que influyen en la escasa participación de los jóvenes con discapacidad visual en las organizaciones de ciegos del país, así como la carente interacción entre los mismos y entre las organizaciones, es necesario considerar el contexto y analizar la situación en el que el colectivo se encuentra según los datos e información compendiados en diversos artículos, informes, planes, documentos, etc., y los conocimientos aportados para este proyecto mediante la implementación de las técnicas de investigación en el proceso de trabajo de campo, aunque este haya sido telemáticamente. 2.5 Guatemala, su contexto. Guatemala es un país situado en América Central, en su extremo noroccidental, con una amplia cultura autóctona producto de la herencia maya y la influencia española durante la época colonial, por lo que es considerado un país multicultural, multilingüe, multiétnico, además de rico en vida natural. El país posee una superficie de 108.889 km² y su capital es la Ciudad de Guatemala, llamada oficialmente Nueva Guatemala de la Asunción. Aunque el idioma oficial es el español, cuenta con 23 idiomas mayas y los idiomas xinca y garífuna hablados por la población afrodescendiente. La población de Guatemala es de 15.773.517 habitantes (INE Guatemala, 2011) de los cuales el 40.8% está entre los 0 y 14 años, el 55.5% está entre los 15 y 64 años y el 3.6% de los 65 en 39 adelante, divididos en un total de 7,003,337 hombres y 7,358,328 mujeres, siendo estas en mayor cantidad que los varones pero decreciendo su número conforme aumenta su edad (INE Guatemala, 2011). Un mayor número de población reside en el área rural, 8490835 habitantes, frente a los 7282682 habitantes, que lo hacen en el área urbana (INE Guatemala, 2011). Si se tratan los datos poblacionales del país con referencia a la discapacidad, se encuentra que, según los datos aportados por el INE expuestos en el informe de Pilar Samaniego de García (2006), el 6,2% de la población tiene alguna discapacidad, de los cuales el 30% sufre discapacidad visual, siendo este el porcentaje más elevado de incidencia de algún tipo de discapacidad. Además, al igual que otros tipos de discapacidad, la visual se padece más frecuentemente en las áreas rurales, 56%, frente a las urbanas, 44%. La población joven guatemalteca de 15 a 30 años representa el 32,58% (INE Guatemala 2010) de la población total del país, de los que aproximadamente más de 7350 padecen discapacidad visual, siendo sólo el 4% de los mismos los que se encuentran asociados en organizaciones a favor de sus derechos como personas con discapacidad. La economía guatemalteca es la novena a nivel latinoamericano pero con extremas diferencias dentro de su territorio, ya que posee sectores en donde el Índice de Desarrollo Humano es muy similar al de países europeos, principalmente en la gran área metropolitana de Guatemala; mientras que posee otros indicadores fuera de la media latinoamericana y equivalentes a los de países africanos, principalmente en el interior y zonas rurales del país. Sin embargo, en términos generales, Guatemala es uno de los países con el índice de calidad de vida más bajo de América Latina, sólo por encima de Haití, lo que lo coloca en el puesto número 117 dentro de los 169 países dentro del Índice de Calidad de Vida realizado por la 40 Organización de Naciones Unidas. Además, según la Encuesta de Condiciones de Vida del año 2000, en Guatemala, el 56% de la población se encuentra por debajo de la línea de pobreza general y alrededor del 16% por debajo de la línea de pobreza extrema. La alta desagregación geográfica que este ejercicio brinda, permite visualizar que, si bien la pobreza es un fenómeno generalizado, hay áreas que padecen mayor precariedad en las condiciones de vida de su población. Las áreas que más sufren esta calidad de vida pauperizada son: el llamado corredor seco que cubre parte de los departamentos de Baja Verapaz, Zacapa, El Progreso, Jalapa, Chiquimula, Jutiapa y Santa Rosa, que no cuentan con seguridad alimentaria y poseen un alto grado de pobreza extrema, así como otros departamentos centrales y nororientales que poseen los porcentajes más altos de pobreza y pobreza extrema, como Alta Verapaz y Quiché (Cuadro 1 y Mapa 1). Como expresa la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES, 2005) según los resultados del Mapa de Pobreza 2002, se sitúa a los municipios con mayor severidad en la pobreza en los departamentos de Huehuetenango y Alta Verapaz. San Gaspar Ixchil, Santa Bárbara Huehuetenango Cahabón, Colotenango y Lanquín son los lugares con la pobreza más severa. Por otra parte, el índice de Theil indica que los departamentos más desiguales son Chiquimula, Alta Verapaz y Jalapa. Estos resultados manifiestan condiciones de vida muy disímiles dentro de una misma área geográfica. A nivel de municipio, los que destacan por su desigualdad son: Cobán (42.9), Santa Cruz Verapaz (38.3), Fraijanes (38.2), Jalapa (34.9), Jutiapa (33.6) y Chiquimula (33.2). Cerca de tres millones de guatemaltecos aún carecen de servicios públicos de agua potable y aproximadamente seis millones de saneamiento. En el área rural, la cobertura de agua potable es del 47 apoyo de otras personas del colectivo para lograr sus objetivos, por lo que se paraliza la participación y el asociacionismo. Oportunidades: - Disposición de la sociedad guatemalteca para trabajar por la comunidad: Si se considera a las personas que realizan un trabajo voluntario en las organizaciones, se comprueba que en aquellas con una labor comunal, es decir, en aquellas que se trabaja en pos de la comunidad, Guatemala posee un porcentaje del 8%, frente al 6,8% de El Salvador o el 5,2% de Nicaragua, situándose Guatemala entorno a la media latinoamericana de 10%. - No existen asociaciones que trabajen con el colectivo de personas jóvenes con discapacidad visual en Guatemala en el ámbito de la participación: Aunque ello podría considerarse como una amenaza al ser un nuevo campo por explorar y en el que experimentar la implementación de proyectos sin conocer los posibles resultados, también debe comprenderse como una nueva posibilidad para fortalecer el asociacionismo y asociativismo del colectivo, ámbitos que no se han tenido en cuenta hasta el momento, pero de vital importancia para la defensa de los derechos del colectivo. - Interés de asociaciones ajenas al ámbito de la discapacidad en colaborar en el fortalecimiento del asociacionismo del colectivo joven con discapacidad visual en Guatemala: En la actualidad, diversas Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo realizan su labor en el ámbito de la participación comunitaria con jóvenes en el país mediante la Cooperación Internacional al Desarrollo y, aunque en este sector poblacional no especifiquen su labor con jóvenes con discapacidad visual, asociaciones como Lagun-Artean (País Vasco) y Renacimiento (Patzún, 48 Chimaltenango, Guatemala) están interesadas en llevar a cabo las labores comunitarias al desarrollar su labor en ese ámbito. - Políticas Públicas en apoyo a las personas con discapacidad y esfuerzo judicial: En los últimos años, el Estado de Guatemala ha apostado por políticas públicas en apoyo a las personas con discapacidad, así como también se han realizado esfuerzos judiciales para acabar con la discriminación hacia este colectivo. Por todo lo expresado en este análisis DAFO de la situación del colectivo de jóvenes guatemaltecos con discapacidad visual en el ámbito de la participación, el asociacionismo y asociativismo, a continuación se exponen las fases del Proyecto de Cooperación Internacional para la Promoción del Asociacionismo y Asociativismo de Jóvenes con Discapacidad Visual de Guatemala, en el que se refleja una necesidad sentida por el colectivo de organizarse y de ser protagonistas en la búsqueda de soluciones a sus problemas, condición necesaria para el desarrollo y fortalecimiento del tejido asociativo de los jóvenes guatemaltecos con discapacidad visual. 49 3. DESARROLLO 3.1 Objetivos Teniendo en cuenta el análisis de la realidad expuesto y el diagnóstico de las necesidades encontradas, y siguiendo las líneas estratégicas de sensibilización, capacitación y fortalecimiento del Modelo de Rehabilitación Basada en la Comunidad, a continuación se expresan los objetivos estratégicos y las actuaciones a implementar en este proyecto: -Sensibilizar a la comunidad de los departamentos guatemaltecos acerca de la discapacidad visual en la población joven, mediante actuaciones en el principal centro comunitario de la capital del departamento. -Capacitar a los jóvenes con discapacidad visual de los distintos departamentos guatemaltecos mediante actividades formativas, uso de recursos tecnológicos y talleres participativos en el principal centro comunitario de cada departamento. -Fortalecer la participación de los jóvenes guatemaltecos con discapacidad visual, promoviendo formas democráticas de participación y asociacionismo mediante la interacción dentro del colectivo. -Activar la comunicación y coordinación entre las distintas asociaciones y comité que forman parte del proyecto, promoviendo especialmente el asociativismo entre la Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala y la Asociación Central de Ciegos de Guatemala en el área de juventud, mediante reuniones periódicas, creación de comisiones, etc. 50 En la tabla que se expone a continuación, se encuentra la relación de los objetivos anteriormente expresados con las actuaciones a llevar a cabo en este proyecto. Tabla 1: Objetivos estratégicos y actuaciones del proyecto OBJETIVOS ESTRETÉGICOS ACTUACIONES Sensibilizar a la comunidad de los departamentos guatemaltecos acerca de la discapacidad visual en la población joven, mediante charlas informativas y talleres en el principal centro comunitario de la capital del departamento. 1.1. Charlas informativas: “La discapacidad visual y la comunidad guatemalteca” 1.2. Taller de empatía: “Ponte en mi lugar” 1.3. Reflexiones: “Limitación o apoyo ¿individual o social?” Capacitar a los jóvenes con discapacidad visual de los distintos departamentos guatemaltecos mediante actividades formativas, uso de recursos tecnológicos y talleres participativos en el principal centro comunitario de cada departamento. 2.1. Actividades formativas: “Participación comunitaria, concepto y práctica” 2.2. Taller de uso de tecnologías y tiflotecnologías: JAWS y Zoomtext 2.3. Debate: “¿participación?” Fortalecer la participación de los jóvenes guatemaltecos con discapacidad visual, promoviendo formas democráticas de participación y asociacionismo mediante la interacción dentro del colectivo. 3.1 Taller de propuestas y consenso 3.2. Asamblea participativa 3.3. Interacciones virtuales entre el colectivo 51 Activar la comunicación y coordinación entre las distintas asociaciones y comité que forman parte del proyecto, promoviendo especialmente el asociativismo entre la Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala y la Asociación Central de Ciegos de Guatemala en el área de juventud, mediante reuniones periódicas, creación de comisiones, etc. 4.1. Reunión inicial: “Primer contacto” 4.2. Acuerdos de coordinación 4.3. Comisión de Jóvenes con Discapacidad Visual de Guatemala. Fuente: Elaboración propia A continuación se explican detalladamente las actuaciones a llevar a cabo en este proyecto, teniendo en cuenta las progresivas fases del mismo y planificándolo como proyecto piloto en el departamento de Chimaltenango de Guatemala debido a que es en este territorio en el que desarrollan actualmente su labor por el fortalecimiento de la participación comunitaria, las asociaciones Renacimiento y LagunArtean con las que se ha contactado y han mostrado su apoyo y colaboración en este proyecto. No obstante, como se ha mencionado desde el comienzo de este documento, este proyecto tiene como aspiración, si se logran los objetivos en Chimaltenango y se consigue la financiación necesaria, el implementarse en todos los departamentos de la Republica de Guatemala, para lograr alcanzar los objetivos propuestos en el mismo. 52 3.2 Actuaciones Línea estratégica 1: Sensibilización Objetivo: Sensibilizar a la comunidad de los departamentos guatemaltecos acerca de la discapacidad visual en la población joven, mediante charlas informativas y talleres en el principal centro comunitario de la capital del departamento. Actuación 1.1 Charlas informativas: “La discapacidad visual y la comunidad guatemalteca” Lugar: Centro Comunal Chimaltenango Duración: Cinco horas repartidas en una jornada Objetivos: -Informar a la comunidad acerca de la discapacidad visual: tipología, implicaciones, etc. -Explicar la situación en la que se encuentra el colectivo en el país y en el departamento, contextualizándola. Recursos: Humanos: - Trabajadora social - Dos miembros de la ANCG y la ACCG - Al menos tres líderes comunitarios que trabajen en el centro - Los jóvenes invidentes convocados por las asociaciones en fomento de la participación comunitaria (Renacimiento y LagunArtean) de los municipios del departamento (entre uno y tres jóvenes de cada municipio) - Los jóvenes líderes comunitarios de cada municipio del departamento (al menos uno de cada municipio) convocados por las asociaciones que realizan su labor en el ámbito de la participación comunitaria (Renacimiento y LagunArtean). - Personas que pertenezcan a la comunidad y estén interesadas en participar (se requerirá un mínimo de 10 –pueden ser personas que realicen habitualmente actividades en el centro-, siendo el máximo 20). 53 Físicos y tecnológicos: - Una sala del Centro Comunal - Entre 60 y 80 sillas - Una mesa - Una pizarra - Un ordenador portátil - Un proyector - Papel tinta y bolígrafos - Papel braille y cinco maquinas Perkins (si existiera la posibilidad de que fueran más o de contar con BrailleSpeak sería más adecuado) Desarrollo: Una vez que todos los asistentes hayan llegado al centro comunal y se hayan instalado, la trabajadora social que coordina el proyecto explicará brevemente la justificación del mismo así como los objetivos que se pretenden llevar a cabo con su implementación y la manera en la que esta va a tener lugar, explicando actividades, temporalidad, recursos, etc. e, insistiendo en la importancia de realizar esta primera fase en los centros comunales de los municipios por parte de los jóvenes invidentes y los jóvenes líderes comunitarios, una vez haya terminado la fase en el centro comunal de la capital, con la finalidad de dar visibilidad al colectivo en todas las comunidades. Más tarde, los dos miembros de la ANCG y la ACCG explicarán qué es la discapacidad visual, las enfermedades que la provocan, las implicaciones que esta tiene para aquellos que la padecen, etc., así como la situación del colectivo en el contexto en el que se encuentran. Además, los tres líderes comunales explicarán como se trabaja y en que es útil la participación comunitaria y como desde esta se puede dar cabida al colectivo de las personas con discapacidad y, concretamente al de los jóvenes con discapacidad visual. 54 Actuación 1.2 Taller de empatía: “Ponte en mi lugar” Lugar: Centro Comunal de Chimaltenango y alrededores Duración: Seis horas repartidas en una jornada Objetivos: -Empatizar con el colectivo joven con discapacidad visual mediante diversas dinámicas. -Comprender la necesidad de visibilizar a este colectivo para promover el cambio social a favor de sus derechos y así mejorar su calidad de vida. Recursos: Humanos: - Trabajadora social - Al menos tres líderes comunitarios que trabajan en el centro comunal. - Los jóvenes invidentes que fueron convocados para la actividad anterior - Los jóvenes líderes comunitarios que fueron convocados para la actividad anterior - Personas que pertenezcan a la comunidad (entre 15 y 25 personas) Físicos y tecnológicos: - 2 salas del Centro Comunal - 40 antifaces - 20 gafas de simulación - 10 bastones - Papel Braille y maquinas Perkins (las mismas que se utilizaron para la actividad anterior) - BrailleSpeaks (los mismos que se utilizaron para la actividad anterior) - Libros en Braille, tres aproximadamente - Un ordenador portátil - Los programas tiflotecnológicos Jaws y Zoomtext Desarrollo: La trabajadora social reunirá a todos los asistentes al comienzo de la jornada para explicarles las actividades que se van a realizar: recorridos por las calles cercanas al centro comunal, actividades de conocimiento del sistema Braille, de las tiflotecnologías, etc.. Se explicará con especial atención la importancia de la accesibilidad en la información y las infraestructuras 55 para la participación de los ciudadanos y, como esta se consigue mediante el apoyo de toda la sociedad que visibiliza y reconoce a todos sus miembros en igualdad de derechos. Por ello, los participantes se dividirán en distintos grupos que irán rotando en las diversas actividades: uso de trasporte público, recorrido por las calles, escritura y lectura braille, acceso a la información, etc., procurando que los videntes sean invidentes en las actividades contando con los instrumentos de apoyo que se citaron en los recursos y que las personas con discapacidad visual les expongan cuales son sus dificultades en estos ámbitos. Además, se pretenderá crear curiosidad e incertidumbre por las tiflotecnologías a aquellos jóvenes con discapacidad visual que no las conozcan (posiblemente, la mayoría), para que sientan interés por la próxima fase del proyecto. Actuación 1.3 Reflexiones: “Limitación o apoyo ¿individual o social?” Lugar: Centro Comunal de Chimaltenango Duración: Dos horas Objetivos: - Considerar las diferentes limitaciones que tienen los jóvenes con discapacidad visual en Guatemala y, concretamente, en el departamento de Chimaltenango, para participar como ciudadanos de derecho. - Pensar en la importancia del apoyo y colaboración comunitaria en la defensa de los derechos del colectivo. Recursos: Humanos: - Trabajadora social - Al menos tres líderes comunitarios que trabajan en el centro comunal. - Los jóvenes invidentes que fueron convocados para la actividad anterior - Los jóvenes líderes comunitarios que fueron convocados para la actividad anterior - Personas que pertenezcan a la comunidad (entre 15 y 25 personas) Físicos y tecnológicos: 56 - Una sala del Centro Comunal - Entre 60 y 80 sillas Desarrollo: La trabajadora social explicará muy brevemente la actividad a realizar, ya que se trata de que los participantes expresen sus opiniones, sentimientos, dificultades, sorpresas, etc. Los asistentes se sentarán en círculo y expondrán voluntariamente lo que deseen acerca de lo expuesto en las charlas del día anterior y lo sentido en los talleres desarrollados anteriormente. Tratando así de comprender la importancia de visibilizar al colectivo joven con discapacidad visual en sus comunidades más cercanas, para lo que se incentivará y proveerá a los jóvenes líderes comunitarios y a los jóvenes con discapacidad visual para llevar estas actividades a los centros comunales de los restantes municipios del departamento. Línea estratégica 2: Capacitación Objetivo: Capacitar a los jóvenes con discapacidad visual de los distintos departamentos guatemaltecos mediante actividades formativas, uso de recursos tecnológicos y talleres participativos en el principal centro comunitario de cada departamento. Actuación 2.1 Actividades formativas: “Participación comunitaria, concepto y práctica” Lugar: Lugar amplio cercano al Centro Comunal Chimaltenango Duración: Entre tres y cuatro horas Objetivos: - Educar a los jóvenes con discapacidad visual del departamento de Chimaltenango en el ámbito de la participación, el asociacionismo y asociativismo. - Informar a este colectivo acerca de experiencias o prácticas participativas de jóvenes con discapacidad en otras partes del mundo. 63 Físicos y tecnológicos: - Una sala del Centro Comunal - Entre 100 y 200 sillas - Los cinco ordenadores (con los programas Jaws y Zoomtext instalados) que se encuentran permanentemente en el centro desde la fase anterior - Papel para tinta y rotuladores - Papel braille, maquinas Perkins y BrailleSpeaks (los mismos que fueron utilizados en las fases anteriores del proyecto) Desarrollo: La primera sesión de esta actividad tendrá lugar después de la asamblea participativa a modo de formación, en la que la trabajadora social explicará las herramientas necesarias para la interacción con otros jóvenes del colectivo que se encuentran en otros departamentos de Guatemala. En las siguientes tres sesiones estas interacciones se desarrollarán con el fin de coordinar propuestas y soluciones consensuadas por los grupos departamentales. Para facilitar el orden y organización de estas interacciones, se propondrá que sean los jóvenes con discapacidad visual que forman parte del proyecto desde la primera fase, quienes se comuniquen en estas interacciones (ya que fueron elegidos por las asociaciones que trabajan en el ámbito de la participación comunitaria y liderazgo – Renacimiento y LagunArtean-, las cuales tuvieron en cuenta sus características como comunicadores, etc.), pero contando siempre con lo aportado por todos los participantes, lo cual ha sido consensuado para la interacción. 64 Línea estratégica 4: Comunicación y coordinación Objetivo: Activar la comunicación y coordinación entre las distintas asociaciones y comité que forman parte del proyecto, promoviendo especialmente el asociativismo entre la Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala y la Asociación Central de Ciegos de Guatemala en el área de juventud, mediante reuniones periódicas, creación de comisiones, etc. Actuación 4.1 Reunión inicial: “Primer contacto” Lugar: Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala Duración: Cuatro horas aproximadamente Objetivos: - Exponer detenidamente el proyecto a las asociaciones implicadas en el mismo: Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala, Asociación Central de Ciegos de Guatemala, Comité Pro Ciegos y Sordos de Guatemala, Asociación de Ciegos para la Cultura y el Deporte de Guatemala, Asociación LagunArtean/EntreAmigos y Asociación Renacimiento. - Coordinar los recursos y acciones a llevar a cabo por las asociaciones colaboradoras en el proyecto. Recursos: Humanos: - La trabajadora social, coordinadora del proyecto. - Tres miembros de la Asocciación Nacional de Ciegos de Guatemala, preferentemente vicepresidente, secretario y tesorero. - Tres miembros de la Asociación Central de Ciegos de Guatemala, preferentemente vicepresidente, secretario y tesorero. - Un miembro de la Asociación LagunArtean, preferentemente la persona con la que se ha contactado para la planificación de este proyecto. - Un miembro de la Asociación Renacimiento, preferentemente la persona con la que se ha contactado para la planificación de este proyecto. - Un miembro de la Fundación Once por América Latina, preferentemente la técnica coordinadora de 65 proyectos en Centroamérica (asiste virtualmente). - Un miembro de la Delegación Territorial de la Organización Nacional de Ciegos de España en Aragón, preferentemente el Director de Servicios Sociales que ha apoyado el proyecto desde su diseño y planificación (asiste virtualmente). Físicos y tecnológicos: - Una sala en la Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala. - Entre 10 y 15 sillas. - Un ordenador con conexión a internet. - Un proyector. - Papel tinta y papel braille. - Bolígrafos y BrailleSpeaks. - Carpetas que contengan los documentos en tinta y en braille del proyecto. Desarrollo: La trabajadora social coordinadora del proyecto, una vez que se encuentren reunidos todos los asistentes –físicos y virtuales-, explicará detalladamente el estudio del objeto de trabajo, la población destinataria y beneficiaria, los objetivos que se persiguen y las actuaciones a llevar a cabo para el logro de estos, es decir, el diseño, planificación e implementación del proyecto de Promoción del Asociacionismo y Asociativismo de los Jóvenes con Discapacidad Visual en Guatemala. Más tarde, los asistentes podrán aportar propuestas para el proyecto y coordinarán sus recursos y acciones para llevar a cabo las actuaciones del proyecto. 66 Actuación 4.2 Acuerdos de coordinación Lugar: Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala Duración: Entre cuatro y seis horas una vez al mes durante la implementación del proyecto. Objetivos: - Consensuar las acciones que implementan y los recursos que aportan durante el proceso del proyecto las asociaciones implicadas en el mismo. - Fomentar el asociativismo entre la Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala y la Asociación Central de Ciegos de Guatemala. Recursos: Humanos: - La trabajadora social, coordinadora del proyecto - Un miembro de la Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala, responsable de la implementación de este proyecto. - Un miembro de la Asociación Central de Ciegos de Guatemala, responsable de la implementación de este proyecto. - Un miembro del Comité Pro Ciegos y Sordos de Guatemala, responsable de la implementación de este proyecto. - Un miembro de la Asociación de Ciegos para la Cultura y el Deporte, un miembro de la Asociación LagunArtean y un miembro de la Asociación Renacimiento, responsables en la implementación de este proyecto que asistirán ocasionalmente (sólo cuando sea necesaria su participación) de manera virtual a estas actuaciones. Físicos y tecnológicos: - Una sala en la Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala. - Una mesa. - 5 sillas aproximadamente - Un ordenador con conexión a internet - Papel tinta y papel braille, bolígrafos y BrailleSpeaks. Desarrollo: Estas sesiones se celebrarán una vez al mes durante el periodo de implementación del proyecto. En ellas, los asistentes, responsables en la implementación del proyecto en las asociaciones, acordarán las acciones y 67 recursos necesarios que se han de implementar en el proceso. Además, ocasionalmente y de manera virtual, formarán parte de estas reuniones la Asociación de Ciegos para la Cultura y el Deporte, LagunArtean y Renacimiento, siendo prioritaria e indispensable la asistencia y coordinación de la ANCG, la ACCG y el CPCS, fomentando así el asociativismo de estos y procurando su entendimiento en vistas a la última actuación de este proyecto y, generando posibles acciones conjuntas en el futuro en pro del colectivo. Actuación 4.3 Comisión de Jóvenes con Discapacidad Visual de Guatemala Lugar: Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala Duración: Una jornada (8 horas) Objetivos: - Fortalecer el asociacionismo y asociativismo de los jóvenes con discapacidad visual de Guatemala. - Llevar a cabo acciones conjuntas en la defensa de los derechos de los jóvenes con discapacidad visual en Guatemala, mejorando sus condiciones de vida. Recursos: Humanos: - La trabajadora social, coordinadora del proyecto - Los miembros de la ANCG, ACCG y el CPCS, responsables de la implementación del proyecto. - Los jóvenes que forman parte de las comisiones representativas de todos los grupos departamentales de jóvenes con discapacidad visual de Guatemala, los cuales han desarrollado el proyecto. Desarrollo: Mediante la coordinación y apoyo de las asociaciones anteriormente citadas y el entusiasmo y compromiso de las comisiones de jóvenes representativas del movimiento de jóvenes con discapacidad de Guatemala (cuyos representantes fueron elegidos por los jóvenes en las distintas sesiones de interacción –fase 3, actuación 3-), se creará, la Comisión de Jóvenes con Discapacidad Visual de Guatemala, que aunará los objetivos, las propuestas y las acciones de todo el colectivo del país, defendiendo sus derechos y mejorando sus condiciones de vida. 68 3.3 Evaluación Al tratarse de un proyecto con progresividad en el tiempo, se utilizarán tres tipos de evaluación: continua, final y de impacto, cuyo procedimiento se explica a continuación. La evaluación continua, como su propio nombre indica, tendrá lugar durante todo el proceso de implementación del proyecto. Por una parte, se evaluará cada una de las tres líneas estratégicas del Modelo de Rehabilitación basado en la Comunidad: Sensibilización, Capacitación y Fortalecimiento y, una vez estas fueran evaluadas, los miembros de las asociaciones que asistan a las reuniones de coordinación, las revisarán y evaluarán sus acciones coordinadas. Gracias a las terceras actuaciones de las dos primeras líneas estratégicas del proyecto, la trabajadora social coordinadora, rellenará una ficha de evaluación que contenga la comparación de los objetivos de las actuaciones con lo expuesto por los participantes en la reflexión y el debate, las cuales se mostrarán quince días más tarde a los miembros de las asociaciones coordinadoras, con la finalidad de que estos conozcan la evolución del proyecto y diseñen sus acciones conforme al mismo, evaluando también su colaboración. Al finalizar las actuaciones de la tercera línea estratégica, la trabajadora social realizará una entrevista grupal a la comisión representativa de los jóvenes con discapacidad visual para conocer la evolución de esas actuaciones y su opinión en posibles mejoras en torno a la futura creación de la Comisión. La evaluación final tendrá lugar una vez haya sido creada la Comisión de Jóvenes con Discapacidad Visual de Guatemala. Tanto a los miembros de las asociaciones ANCG, ACCG y CPCS, responsables en la implementación del proyecto, como a los jóvenes que participan en la Comisión, se les entregará una encuesta cualitativa con 69 preguntas abiertas para evaluar el proceso del proyecto, comparando la situación inicial del colectivo con la de la comisión y valorando si el proyecto ha cumplido sus expectativas, así como lo que esperan obtener tras la creación de la Comisión. Si se consigue la financiación necesaria se llevará a cabo una evaluación de impacto, la cual tendrá lugar en dos ocasiones; uno y dos años después de la finalización del mismo. La trabajadora social, mediante entrevistas virtuales con la Comisión y los miembros responsables del fortalecimiento asociativo, evaluará el impacto del proyecto en el asociacionismo y asociativismo de los jóvenes con discapacidad visual de Guatemala, valorando la situación actual del colectivo, el cumplimiento de las expectativas del mismo, los objetivos logrados por la Comisión y las acciones conjuntas con los mismos fines de las distintas asociaciones que colaboraron en el proyecto. Para ello se diseñarán, una vez aprobado este proyecto en convocatoria de financiación, una serie de indicadores de evaluación cuantitativos y cualitativos, como pueden ser: número de jóvenes con discapacidad visual que participan en una asociación, nivel de coordinación de las asociaciones de personas con discapacidad, etc. Además se valorará la posibilidad de que la trabajadora social coordinadora del proyecto, pueda realizar la última evaluación del mismo en el campo de trabajo, es decir, acudiendo y conociendo personalmente las mejoras en pro de la defensa de los derechos del colectivo que han tenido lugar en Guatemala. 70 3.4 Presupuesto y fuentes de financiación. A continuación se expone el presupuesto necesario para la implementación de este proyecto. Para ello, se evitan gastos innecesarios y se utilizan los recursos precisos, garantizando la máxima eficiencia. Tabla 2. Presupuesto del Proyecto. RECURSOS NECESARIOS COSTE CANTIDAD SUBTOTAL RECURSOS ESTRUCTURALES Sala de la Asociación Nacional de Ciegos de Guatemala 0€ (cedida por la Asociación) 0€ 2 Salas del Centro Comunal de Chimaltenango 0€ (cedidas por el ayuntamiento de Chimaltenango) 0€ Agua, luz, teléfono e internet en el centro Comunal Chimaltenango Agua: 0,221 €/metro3 Luz: 0,06034€/KWh Internet: 26€/mes 350€ RECURSOS FÍSICOS Papel tinta, bolígrafos, rotuladores y carpetas 2,60€/paquete 5 13€ 4,85€ /paquete de 500 folios 4 19.4€ 71 Boligrafos: 0,25€/Un. 400 100€ Carpeta: 0,45€/unidad 11 4,95€ Papel Braille 9,90€/paquete de 500 folios 4 39,60€ Antifaces, gafas de simulación y bastones Antifaz:0.50€/un. 40 640€ (1000€ son cedidos por la ONCE) Gafas de simulación: 6€/un. 20 Bastón: 40€/un. 10 Mesas 30€/un. 3 90€ Sillas 5€/un 200 1000€ Pizarra 10€ 1 10€ RECURSOS TECNOLÓGICOS Ordenador portátil 600€ 1 600€ Ordenadores de mesa 700€/Unidad 5 3500€ Proyector 450€ 1 450€ 72 RECURSOS TIFLOTECNÓLGICOS Máquinas Perkins 300€/unidad 5 1500€ Braille Speaks 100€/unidad 4 400€ Programas JAWS 60€/unidad 5 300€ Programas Zoom Text 60€/unidad 5 300€ RECURSOS HUMANOS Nómina trabajador social 800€/mes 1/8 mese 6400€ Nómina miembros de la Asociación de Ciegos de Guatemala 20€/hora 2/33horas 1320€ Nóminas miembros de la Asociación Central de Guatemala. 20€/hora 2/33horas 1320€ Nómina miembro del Comité de Pro Ciegos y Sordos de Guatemala 16,6€/hora 1/21horas 350€ Nómina miembro de la Asociación de Ciegos para la Cultura y el Deporte de Guatemala 16,6€/hora 1/18 horas 298,8€ 79 Tabla 6. Cronograma de actuaciones MESES 2013 2014 ACTIVIDADES SEPT. OCT. NOV. DIC. EN. FEB. MAR ABR Charlar informativas Taller de empatía Reflexiones Actividades formativas Taller uso de tecnologías Debate: ¿participación? Taller de propuestas y consenso Asamblea participativa Interacciones virtuales Reunión inicial Reunión coordinadora Comisión Fuente: Elaboración propia 80 4.CONCLUSIONES Este Proyecto de Cooperación Internacional para la Promoción del Asociacionismo y Asociativismo de Jóvenes con Discapacidad Visual en Guatemala, parte de la necesidad de fomentar la participación y el agrupamiento, así como el relevo en el movimiento asociativo de personas con discapacidad en América Latina y, especialmente, en Guatemala. Tras comprobar la fragmentación de las diferentes asociaciones y la escasa representatividad en las mismas de la juventud, quienes se encuentran en una situación desfavorecida para formar parte del movimiento ciudadano en la lucha por sus derechos y el mejoramiento de sus condiciones de vida, se torna imprescindible aumentar y fortalecer su participación en la comunidad, mediante el apoyo de la misma. Para ello, inicialmente el colectivo debe visibilizarse por la sociedad como un grupo activo, propositivo y dinámico. Para más tarde capacitar y fortalecer el agrupamiento de este con el apoyo de toda la sociedad, en la búsqueda del verdadero cumplimiento de los derechos de ciudadanía. En este proyecto, se ha tenido en cuenta la definición de discapacidad según la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud, puesto que se considera la exclusión como consecuencia de la limitación participativa que la sociedad impone a los individuos con diversidad funcional. Por ello, desde la perspectiva del Modelo Social, se trata de modificar la situación de vulnerabilidad de las personas con discapacidad, actuando en y para la sociedad. Como se ha explicado, este proyecto se estructura en las fases del Modelo de Rehabilitación basado en la Comunidad: Sensibilización, 81 Capacitación y Fortalecimiento, el cual trata de concienciar a la comunidad de la importancia de formar parte en el cambio social en pro de los derechos de las personas con discapacidad. Con esta finalidad se diseña y planifica un proyecto que utiliza los recursos existentes y provee los necesarios para capacitar la participación del colectivo joven con discapacidad visual en Guatemala y posibilitar su fortalecimiento con el apoyo coordinado de diferentes entidades relacionadas con los ámbitos de la discapacidad y la participación comunitaria. Teniendo en cuenta que se analiza una realidad alejada y un contexto diferente, sumado a las dificultades de comunicación entre Guatemala y España, copilar información y contactar con las asociaciones que colaboran en este proyecto ha supuesto un inconveniente a superar. Sin embargo después de estudiar la situación del colectivo, así como de las asociaciones, una vez establecido diálogo con ellos, se ha comprobado la buena disposición e interés para llevar a cabo las actuaciones de este proyecto, por ello, este aspecto debe ser considerado para acabar con la fragmentación y reforzar el asociativismo. Apreciando esta ventaja, se pretende consolidar, en un futuro, el movimiento asociativo de los jóvenes con discapacidad visual en América Latina, posibilitando quizás la implementación de este proyecto en otros países; extrapolando estas actuaciones, pero teniendo en cuenta las diferentes necesidades e individualidades de cada territorio. Por último y a modo de opinión personal, debo mencionar lo interesante y práctico que considero la realización de este proyecto en mi proceso académico, ya que pese a no haber sido ejecutado 82 hasta la fecha se perseguirá lograr la real implementación del mismo, iniciándose desde este momento su fase de tramitación en distintas convocatorias. Ha supuesto un enriquecimiento de conocimientos y de motivación para continuar apoyando la defensa de los derechos de las personas con discapacidad. 83 5. 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En caso de que la respuesta anterior sea afirmativa ¿Qué tipo de discapacidad tienen mayoritariamente estas personas? Especifique aproximadamente en tanto por ciento. Visual ……..% Auditiva ……..% Física ……..% Intelectual ……..% 4. ¿Se llevan a cabo actuaciones específicas con estos colectivos en el ámbito de la participación comunitaria? Si No 5. En caso afirmativo, ¿De qué tipo son estas actuaciones? Sensibilización Lúdicas Deportivas Comunales Otras ¿Cuáles?..................... 96 6. ¿Las actuaciones que se llevan a cabo con las personas con discapacidad en la comunidad son? Con la participación de toda la comunidad Con la participación únicamente del colectivo 7. ¿Consideras que es importante la participación de las personas con discapacidades en la comunidad? Si No ¿Por qué? Mejora la situación del colectivo en la comunidad Sensibiliza a la comunidad en la problemática de algunos de sus miembros Promueve el desarrollo de toda la comunidad Fomenta el cambio social Otros ..... 8. ¿Consideras que se debería incluir a toda la comunidad en el proceso participativo de las personas con discapacidad? ¿Por qué? Si No Porque… 97 9. ¿Cómo se debería fomentar la participación de las personas con discapacidad en la comunidad? Mediante la sensibilización de la comunidad Eliminando barreras estructurales a la participación del colectivo Incluyéndolo en las actividades comunitarias normalizadas Diseñando actividades adaptadas a su situación Otras ¿Cuáles?.... 10. ¿Consideras que sería adecuado el trabajo conjunto de asociaciones de personas con discapacidad y de asociaciones que desarrollan su labor en el ámbito comunitario para fomentar la participación del colectivo? Si No 11. Entre las personas con discapacidad que forman parte de la comunidad ¿El colectivo joven es activo en la participación comunitaria? Si No 12. ¿Podría decirse que es más dinámico que el resto de sectores poblacionales con discapacidad? Si No 98 13. ¿Qué actuaciones podrían llevarse a cabo para fomentar este dinamismo? Sensibilizar a la comunidad Capacitarlos con recursos útiles y necesarios Agrupar al colectivo Otras ¿Cuáles?…