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Abstract

El problema de la drogodependencia en prisión es un hecho reconocido y una situación a la cual se intenta poner solución, tanto desde Instituciones Penitenciarias como desde las entidades del tercer sector que colaboran en los programas específicos de tratamiento. Este tratamiento penitenciario de drogodependencias se basa en una realidad alarmante, ya que se estima que aproximadamente el 40% es consumidor activo de sustancias ilegales. Todas estas cifras indican que, efectivamente, el problema del consumo en prisión es algo real y se debe hacer todo lo posible, tanto desde Instituciones Penitenciarias como desde las entidades del tercer sector, para consolidar la acción tratamental y fortalecer así las posibilidades de rehabilitación y reinsercion. Debido a la gran cantidad de internos consumidores y el poco alcance que supuestamente tiene el tratamiento penitenciario, se pretende con este Trabajo averiguar cómo es organizado el procedimiento tratamental y qué grado de efectividad y alcance tiene realmente. Ríos Ruiz, Beatriz; García Martínez, Jesús

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UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y DEL TRABAJO GRADO EN TRABAJO SOCIAL Trabajo Fin de Grado DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO Una aproximación a la problemática y a la importancia de la participación del Tercer Sector en el tratamiento específico dentro del Centro Penitenciario de Zuera. Alumna: Beatriz Ríos Ruiz Director: Prof. Jesús García Martínez Grupo 3 Zaragoza, septiembre de 2012 [TRABAJO FIN DE GRADO] 2 | Página [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 3 | Página “Abrid escuelas y se cerrarán cárceles” (Concepción Arenal) [TRABAJO FIN DE GRADO] 4 | Página Quiero agradecer este Trabajo, en primer lugar, a la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo, ya que con ella he podido aprender todo lo que sé de la bonita profesión de Trabajo Social. Me gustaría también mostrar mi agradecimiento tanto a los profesionales como los ex internos con los que pude mantener entrevistas, ya que sin su colaboración este Trabajo no podría haberse realizado. No puedo olvidarme de agradecer la colaboración del Director, el profesor Jesús García Martínez. Ha mostrado en todo momento confianza en mi trabajo y esto ha hecho que su elaboración fuese mucho más tranquila y llevadera. Y por último, a mi familia y amigos, quienes han sufrido los malos momentos y las tensiones de la investigación. Gracias a todos. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 5 | Página Índice de contenido I. INTRODUCCIÓN ................................................................................ 9 1. Introducción ....................................................................................... 9 1.1 Justificación y objeto del Trabajo ..................................................... 11 1.2 Objetivos de la investigación ........................................................... 15 1.3 Hipótesis de la investigación ........................................................... 16 2. Metodología ..................................................................................... 16 2.1 Metodología cualitativa: entrevistas en profundidad ........................... 17 2.1.1 Entrevistas en profundidad a profesionales .................................. 18 2.1.2 Entrevistas en profundidad a ex internos del C.P. Zuera ................. 19 2.2 Metodología cuantitativa: datos y gráficos ........................................ 20 2.3 Estructura del trabajo .................................................................... 20 I – Capítulo de introducción ............................................................... 20 II – Capítulo de fundamentación ......................................................... 21 III – Capítulo de análisis de los datos obtenidos .................................... 22 IV – Conclusiones ............................................................................. 22 V – Glosario ..................................................................................... 22 II. FUNDAMENTACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN .................................. 23 1. Marco Conceptual: Las drogas y la drogodependencia ............................ 23 1.1 Clasificación de las drogas .............................................................. 24 1.2 Uso, hábito y abuso de drogas ........................................................ 24 1.3 Riesgos del consumo ..................................................................... 25 1.3.1 Dependencia ............................................................................ 25 1.3.2 Tolerancia ............................................................................... 26 1.3.3 Intoxicación ............................................................................. 26 1.4 Efectos de las drogas en los individuos ............................................. 26 1.5 Problemas asociados al consumo ..................................................... 27 1.5.1 Problemas orgánicos ................................................................. 27 1.5.2 Problemas psíquicos ................................................................. 27 1.5.3 Problemas sociales ................................................................... 28 [TRABAJO FIN DE GRADO] 6 | Página 2. Marco Legislativo ............................................................................... 29 3.1 Ámbito Europeo ............................................................................ 29 2.2 Ámbito estatal .............................................................................. 30 2.2.1 El Código Penal: delitos relacionados con las drogas ...................... 30 2.2.2 La Constitución Española ........................................................... 32 2.2.3 Programas de tratamiento en prisiones ........................................ 33 2.2.4 Actuación de ONGs. .................................................................. 35 3. Marco Teórico ................................................................................... 37 3.1 Delincuencia y Drogodependencia .................................................... 37 3.1.1 Droga y delito, ¿una relación directa? .......................................... 37 3.1.2 Drogodependencia y prisión. Riesgos añadidos. ............................ 39 3.1.3 Iniciando el consumo en prisión .................................................. 40 3.2 Tratamientos de drogodependencias en prisiones .............................. 40 3.2.1 La importancia de actuar en prisiones ......................................... 40 3.2.2 Un proceso de cambio ............................................................... 42 3.2.3 Modelos teóricos de intervención en drogodependencias ................ 44 3.2.4 Niveles de tratamiento .............................................................. 45 3.2.5 La Comunidad Terapéutica ......................................................... 45 3.2.6 ¿Hacia la recuperación? ............................................................. 46 3.3 Trabajo Social Penitenciario y drogodependencias. ............................. 46 3.3.1 El proceso de desvinculación familiar ........................................... 47 3.3.2 Principales funciones ................................................................. 48 3.4 El tratamiento dentro de la realidad penitenciaria .............................. 49 3.4.1 Escaso alcance del tratamiento ................................................... 50 III. DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN .......................................... 53 1. Evolución del tratamiento y presencia de entidades en el C.P. Zuera. ....... 53 2. El problema de la droga en prisión ....................................................... 57 3. Evolución de la intervención de las ONGs en materia de tratamiento de deogodependencias dentro de la prisión. .................................................. 59 3.1 Inicios y motivación ....................................................................... 59 3.2 Participación directa en el tratamiento ............................................. 60 3.2.1 Reuniones de equipo ................................................................. 60 3.2.2 El Consejo Social Penitenciario ................................................... 61 [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 7 | Página 4. El tratamiento de drogodependencias en el C.P.Zuera ............................ 62 4.1 Programas actuales de tratamiento y labor de las ONGs ..................... 62 4.1.1 GAD – Grupo de Atención al Drogodependiente ............................ 62 4.1.2 Módulo Terapéutico .................................................................. 64 4.1.3 Programa de Metadona ............................................................. 67 4.1.4 Programa de Intercambio de Jeringuillas (PIJ) .............................. 67 4.2 Una cuantificación de los programas de tratamiento ........................... 68 4.2.1 Evolución de la presencia y alcance de los programas de tratamiento ..................................................................................................... 68 4.2.2 Internos en programas de tratamiento de drogodependencias ........ 70 3.2.2 Programas de drogodependencias en relación a otros programas específicos de tratamiento ................................................................. 72 5. La opinión de los entrevistados ........................................................... 76 5.1 El ingreso en un programa de tratamiento ........................................ 76 5.2 Suficiencia del tratamiento ............................................................. 78 5.3 Efectividad del tratamiento ............................................................. 78 5.4 Disonancia de criterios: tratamiento vs. control ................................. 80 5.5 Desconocimiento social y presión mediática ...................................... 81 IV. CONCLUSIONES Y PROPUESTAS ................................................... 83 V. GLOSARIO ...................................................................................... 89 VI. REFERENCIAS ............................................................................... 91 1. Bibliografía citada: .......................................................................... 91 2. Bibliografía consultada: ................................................................... 95 3. Legislación ..................................................................................... 96 4. Webgrafía ...................................................................................... 97 VII. ÍNDICE DE TABLAS Y GRÁFICOS ................................................. 99 VIII. ANEXOS ................................................................................... 101 [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 9 | Página I. INTRODUCCIÓN 1. Introducción Las prisiones han experimentado numerosos cambios a lo largo de los últimos 25 años en relación a varios aspectos. En primer lugar, la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas1 Dado que las prisiones representan una muestra de la sociedad, también experimentan los cambios que en la sociedad se producen, como el incremento de la inmigración y del número de mujeres y jóvenes con delitos. Por ello, las prisiones deben estar preparadas y tener medios suficientes para hacer frente a estos cambios en los perfiles penitenciarios y ofrecer un tratamiento individualizado efectivo para cada uno de ellos. En el ámbito de las drogodependencias, la consolidación de la acción tratamental desarrollada tanto por los equipos de tratamiento como por entidades extrapenitenciarias, ha aumentado y fortalecido las posibilidades de la reinserción, pero dichas acciones obligan a un esfuerzo de coordinación exhaustivo. (1)(2006) expone que se está produciendo un incremento en las tasas de encarcelamiento, lo que conlleva una alarma social y un consiguiente aumento del control; así pues, la reforma del Código Penal del año 2005 conllevó una ampliación de la duración de las penas, acompañado de un endurecimiento de los requisitos de acceso a los beneficios de tercer grado o libertad condicional. El problema de la drogodependencia en prisión es un hecho reconocido y una situación a la cual se intenta poner solución, tanto desde Instituciones Penitenciarias como desde las entidades del tercer sector que colaboran en los programas específicos de tratamiento. Todos los programas que, desde prisiones, pretenden poner solución al tema del consumo, vienen justificados por una serie de datos objetivos (DGPNsD, 2006) los cuales no pueden ser pasados por alto: 1 En adelante DGPNsD. Ver Glosario, pág.89 de este Trabajo. [TRABAJO FIN DE GRADO] 16 | Página 1.3 Hipótesis de la investigación En el momento en el que se comenzó a recoger bibliografía acerca del tema que se estudia en este Trabajo, surgieron una serie de hipótesis de la investigación, las cuales se pretenden confirmar ó refutar a lo largo del capítulo de desarrollo. 1. La presencia de droga dentro de la prisión crea un gran número de conflictos entre internos, ya sean económicos, sociales, familiares, de convivencia,… 2. La presencia de entidades del tercer sector dentro del C.P.Zuera ha sido complicada en sus comienzos, pero actualmente se encuentra en un proceso de crecimiento continuo. 3. Los profesionales del tercer sector consideran que el tratamiento de drogodependencias es efectivo, y que esa efectividad es posible gracias a una buena coordinación entre el Centro Penitenciario, ONGs y los servicios extrapenitenciarios. 2. Metodología Dentro de este apartado de metodología se va a comentar tanto ésta como el proceso de elaboración del Trabajo y la estructura que sigue. De todos los tipos de Trabajo que se podía realizar, me he decantado por el Informe de una investigación social6 6 Directrices sobre metodología y criterios de evaluación. Información general, estructura y normas de presentación, 2011-2012, aprobadas por la Comisión de Garantía de Calidad. , ya que me llama la atención el hecho de tener inquietudes acerca de un tema e ir hallando las respuestas mediante diversas técnicas de investigación hasta llegar a una conclusión. Además, hemos realizado a lo largo del Grado de Trabajo Social numerosas investigaciones de este tipo, por lo que tenía experiencia acerca de cómo hacer el Trabajo. En cuanto al proyecto de intervención y la sistematización de la experiencia me parecen también [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 17 | Página Trabajos muy interesantes, pero no he tenido la suerte de poder participar directamente en un proyecto social, por lo que no podría realizarlos. Dentro de esta investigación se han utilizado datos tanto cualitativos como cuantitativos, por lo que se trata de una investigación con un enfoque mixto, esto es, “un proceso que recolecta, analiza y vincula datos cuantitativos y cualitativos en un mismo estudio para responder a un planteamiento del problema” (Hernández, R., et al., 2007: 755). Se pretende, por un lado, cuantificar los programas de tratamiento dentro del C.P. de Zuera (nº de internos beneficiarios, nº de programas existentes, etc.) y completar esta información con una opinión tanto de profesionales de entidades participantes como de antiguos internos del Centro 2.1 Metodología cualitativa: entrevistas en profundidad La investigación cualitativa ha consistido en la realización de entrevistas en profundidad a dos grupos de personas: en primer lugar, se han hecho entrevistas a los coordinadores de la actuación en materia de drogodependencias de Cruz Roja (por un lado) y de Proyecto Hombre Zaragoza (por otro lado) dentro del C.P. Zuera; en segundo lugar, se ha tenido la oportunidad de entrevistar a tres ex internos del C.P. Zuera para que aporten su visión particular acerca de la problemática que se pretende estudiar. Todos los entrevistados son considerados “observadores privilegiados” (Corbetta, 2008; p. 358), ya que disponen de una visión y participación directa dentro del tema que se pretende estudiar. Las entrevistas han tenido un carácter cualitativo ya que no se pretende con ellas recopilar datos sobre las personas, sino también conocer su perspectiva, punto de vista e impresión del tema de drogas en prisiones. Se trata de entrevistas semiestructuradas, en las cuales se ha dispuesto de un guión con temas a tratar; no han sido entrevistas en las que las preguntas debían seguir un orden y los entrevistados debían limitarse a contestarlas, sino que eran preguntas abiertas y se podían formular en el orden que se considerara conveniente a lo largo del desarrollo de la entrevista. [TRABAJO FIN DE GRADO] 18 | Página 2.1.1 Entrevistas en profundidad a profesionales Como se ha expuesto anteriormente, la idea de este trabajo surgió a lo largo del periodo de prácticas de Trabajo Social en el C.P. Zuera, donde me sorprendió el altísimo número de entidades externas que colaboraban con la prisión. Dado que el tema de investigación son los programas de tratamiento de drogodependencias y la labor del tercer sector en ellos, se han realizado entrevistas en profundidad a los coordinadores de la actuación de estas entidades dentro de la prisión. Soy consciente de que habría sido muy positivo realizar entrevistas a profesionales penitenciarios que trabajaran en programas de drogodependencia, pero después de mucha insistencia se concluyó que, debido a la confidencialidad que envuelve todo el ámbito penitenciario, no sería posible realizarlas. Por ello, se decidió basar el proceso investigativo en la labor de estas entidades del tercer sector que, por su parte, también participan en los programas de tratamiento de drogodependencias. En la tabla siguiente se muestran los datos de ambos entrevistados: Profesionales entrevistados (P.E.) Nombre Sexo Entidad Cargo P.E. 1 J.M. Hombre Proyecto Hombre Coordinador de la actuación de PH en prisión (C.P. Zuera y Daroca) P.E. 2 P. Mujer Cruz Roja Coordinadora de la actuación de CR en prisión (C.P. Zuera y Daroca) Tabla 1 - Profesionales entrevistados Elaboración propia. Las preguntas que se les realizaron se encuentran en el apartado VII de este documento, “Anexos”. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 19 | Página 2.1.2 Entrevistas en profundidad a ex internos del C.P. Zuera Además de las entrevistas a los profesionales, se consideró que, para exponer los problemas que crea la droga dentro del C.P., se debían ampliar los recursos e intentar contactar con algún interno, ya que ellos son los que apreciaban y vivían el problema día tras día. En un principio, se pretendió contactar con ex internos consumidores, los cuales hubiesen realizado un programa de drogodependencias, para preguntar su visión de la presencia de drogas en prisión y la efectividad del tratamiento proporcionado desde el centro. Sin embargo, volviendo al tema de la confidencialidad, me fue imposible contactar con internos de este tipo. La razón fue que los que se encontraban en tratamiento dentro del centro estaban continuándolo internados en una entidad de fuera, por lo que seguían sujetos a la confidencialidad penitenciaria y tratamental y no se pudo acceder a ellos. Sin embargo, sí que pude contactar con tres ex internos, los cuales están disfrutando ahora del tercer grado o la libertad condicional, que aunque no fueran consumidores, sí que habían vivido rodeados de un ambiente de consumo. Por ello, las entrevistas pretendían conocer su opinión objetiva acerca de la problemática de la droga en la prisión de Zuera. Internos entrevistados (I.E.) Sexo Edad Centro de Cumplimiento Condena I.E. 1 Hombre 34 años Zuera 3.0.0. I.E. 2 Hombre 52 años Zuera 3.0.0. I.E. 3 Mujer 33 años Zuera 7.0.0. Tabla 2 - Internos entrevistados Elaboración propia. [TRABAJO FIN DE GRADO] 20 | Página Las preguntas en las que se basó su entrevista están recogidas en los anexos de este Trabajo. 2.2 Metodología cuantitativa: datos y gráficos La investigación cuantitativa se ha realizado a partir de datos estadísticos relevantes para el tema tratado, los cuales han sido proporcionados por C.I.T., educador del Módulo Sociocultural del C.P. Zuera. Estos datos fueron adquiridos a lo largo de mi estancia en prácticas dentro del Centro. Posteriormente, para la elaboración del Trabajo, se han analizado esos datos, se han seleccionado aquellos relevantes para el tema y se han elaborado una serie de tablas y gráficos que tratan de mostrar la realidad numérica de los programas de tratamiento, su evolución y su actual alcance. 2.3 Estructura del trabajo Los capítulos desarrollados a lo largo de este Trabajo tienen la siguiente distribución: I – Capítulo de introducción Durante este capítulo, se comienza hablando acerca de la problemática de la drogodependencia dentro de prisiones, con datos apoyados en estudios e investigaciones que se han hecho al respecto; se pretende exponer el problema latente bajo el cual queda legitimada la actuación en el tratamiento de drogodependencias, que es el tema que aborda el Trabajo. También se exponen algunos datos de información general acerca del C.P. Zuera, ya que es en este centro donde tienen lugar los tratamientos que se pretenden estudiar. Por otro lado, incluye también los objetivos de la investigación, así como las hipótesis que se plantearon al comienzo del proceso de investigación. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 21 | Página Por último, hace una alusión a la metodología empleada, que incluye una parte cualitativa y otra parte cuantitativa. Se expone cómo ha sido el proceso investigativo y cuál ha sido el resultado final, incluyendo también las dificultades encontradas para la obtención de información. Por último, dentro del apartado de metodología encontramos este apartado actual, en el cual se está presentando la estructura del Trabajo. II – Capítulo de fundamentación Este capítulo se encuentra dividido en tres apartados diferenciados, que son el marco conceptual, el marco legislativo y el marco teórico. En primer lugar, dentro del marco conceptual, se ofrece una perspectiva general de la drogodependencia, los riesgos que ésta conlleva y la relación que tiene con la delincuencia. En segundo lugar, el marco legislativo contempla normativa tanto europea como estatal, haciendo especial hincapié en esta última ya que conforma la base de la intervención en prisiones en nuestro país. También se hace hincapié en la labor de las ONGs, la evolución de su participación en los tratamientos y la normativa vigente que regula su actuación. Por último, dentro del marco teórico se expone la supuesta relación entre drogodependencia y delito, seguido de una visión global de la necesidad de actuar en prisiones, la evolución del tratamiento de drogodependencias dentro de éstas y las bases sobre las que se sustentan los programas actuales del tratamiento. También incluye un apartado en el que se expone la importancia del Trabajo Social Penitenciario en el ámbito de las drogodependencias, en el sentido de que la familia es una de las mayores afectadas por la encarcelación de su familiar drogodependiente. Este capítulo termina con una reflexión acerca de la realidad penitenciaria: ya que el Trabajo se centra en conocer a fondo los programas de drogodependencia en la prisión, la labor del tercer sector y la efectividad del tratamiento, se debe ubicar la investigación en el contexto penitenciario, un [TRABAJO FIN DE GRADO] 22 | Página lugar donde no existen recursos ni personal suficiente para alcanzar a toda la población reclusa. III – Capítulo de análisis de los datos obtenidos En este capítulo se exponen los datos obtenidos tras el proceso de investigación, que abordan tres temas En primer lugar, se hace una exposición acerca de los programas de tratamiento en general y la evolución creciente de la participación de las ONGs en ello. En segundo lugar, se acotan los datos únicamente a los programas específicos de drogodependencia, exponiendo datos e información sobre ellos, el trabajo de las ONGs y los internos que se benefician de ellos; seguidamente, se realiza una comparación entre el número de beneficiarios de los programas de tratamiento en general en relación con los específicos de drogodependencia, para exponer qué proporción de internos con tratamiento específico lo tienen por consumo de drogas. Por último, se expone la opinión de los entrevistados, tanto internos como profesionales, acerca de cuestiones y dilemas que plantea la presencia de drogas en la prisión y el tratamiento de éstas. IV – Conclusiones En este capítulo se expone un resumen con los resultados obtenidos durante el desarrollo de la investigación, acompañadas con unas propuestas personales de mejora que podrían impulsarse desde diversos ámbitos, tanto desde la prisión como desde las entidades extrapenitenciarias. V – Glosario El Trabajo también incluye un Glosario, ya que a lo largo de éste son utilizadas muchas siglas. Está compuesto por las siglas, seguido de su significado. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 23 | Página II. FUNDAMENTACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN 1. Marco Conceptual Las drogas y la drogodependencia En el año 1969, la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió droga como "Toda sustancia que introducida en un organismo vivo puede modificar una o varias de sus funciones y es susceptible de crear dependencia, y que puede a la vez provocar tolerancia”; estamos hablando de unas sustancias que alteran el estado físico natural del individuo y cuyo consumo produce una habituación del organismo a ellas; además se debe tener presente que el cese del consumo de la sustancia puede ser causante de malestar físico y/o psíquico. A partir de esta definición, se puede deducir acertadamente que dentro de la categoría de “droga” se encuentran también los fármacos, pero nos centraremos en únicamente en el consumo de sustancias que no estén asociadas con un tratamiento o supervisión médica, sino que el individuo se las autoadministra. Como ya sabemos, las drogas no afectan únicamente al organismo del individuo que las consume, sino que su consumo continuado va a tener consecuencias de diversa índole, incluso de carácter social y relacional. Dado que estos aspectos no se contemplan en la definición anterior, se considera conveniente relacionarla con la proporcionada por Curiel y Dominguez-Gil (2011: 57), quienes entienden como droga “cualquier sustancia que altera el estado emocional, la conciencia o la percepción, y que puede ser usada indebidamente causando un prejuicio al individuo y a la sociedad”; en esta definición ya se hace alusión a un consumo indebido y a unas consecuencias personales y sociales negativas asociadas, que son sobre las que desde el Trabajo Social y desde el Tratamiento de drogodependencias se pretende actuar. [TRABAJO FIN DE GRADO] 24 | Página Se concluye, pues, que las drogas no tienen consecuencias negativas únicamente sobre el individuo consumidor, sino que este consumo puede y, de hecho, afecta a terceras personas, como la familia o la red social del consumidor. Este tema se tratará en profundidad en el punto “1.5 Problemas asociados al consumo”, dentro de este mismo apartado. 1.1 Clasificación de las drogas Curiel y Domínguez-Gil (2011: 70) afirman que “no existe una clasificación clara, objetiva y totalmente consensuada […] sobre las drogas” y por ello existen innumerables clasificaciones según diferentes criterios, como según la naturaleza de éstas, los aspectos sociológicos en torno a su consumo (cultura, tradición, ideología, etc.) o según los efectos que éstas producen en el individuo. Centrando la atención en la clasificación desde una perspectiva legal, Curiel y Domínguez-Gil (2011: 72) establecen una división en cuatro bloques: las “drogas institucionalizadas” son aquellas que son legales y socialmente aceptadas (como podrían ser el alcohol o el tabaco); las “drogas que son fármacos” son sustancias que cumplen la definición de droga pero que se utilizan en tratamientos terapéuticos bajo supervisión médica; las “drogas de utilización industrial”, aquellas legales para fines industriales pero que no son aptas para el consumo humano (como los inhalantes); y las “drogas clandestinas”, que son aquellas cuya posesión y venta es ilegal. 1.2 Uso, hábito y abuso de drogas Siguiendo a Mowbray y Pulido (1994), existen tres fases o episodios en el consumo de sustancias tóxicas que llevan a una dependencia, y son el uso, el hábito y el abuso. El uso de drogas es interpretado como un consumo que no perjudica al individuo ni a su entorno, ya que no existe un consumo frecuente y las cantidades ingeridas son pequeñas; para hablar de uso de drogas, Mowbay y Pulido (1994: 19) establecen como elementos variables la sustancia ingerida, [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 25 | Página la frecuencia de consumo y la cantidad administrada. Este consumo esporádico difícilmente desemboca en una dependencia. El hábito se refiere a la habituación, la cual tiene lugar cuando el individuo realiza un consumo continuado y regular de una sustancia; este comportamiento prolongado en el tiempo puede dar lugar a una dependencia. Siguiendo a Curiel y Domínguez-Gil (2011: 61), en esta fase el individuo siente deseos reales de consumir, pero el no hacerlo no le produce una ansiedad aguda ni ningún tipo de trastorno físico o psíquico importante. Por último el abuso, como su propio nombre indica, es el uso excesivo de la sustancia tóxica; se da cuando el consumo es cotidiano y de larga duración y cuando éste produce consecuencias negativas para el individuo y su entorno. Por tanto, se considera que el individuo hace un uso inadecuado de la sustancia que se puede desglosar, según la OMS, en cuatro criterios: un uso no aprobado, peligroso, dañino y que provoca algún tipo de disfunción. 1.3 Riesgos del consumo En términos generales, un consumo continuado de sustancias tóxicas conlleva inevitablemente dos consecuencias reales, nombradas dentro de la definición de droga proporcionada por la OMS y expuesta con anterioridad, que son la dependencia y la tolerancia. 1.3.1 Dependencia Sánchez-Ocaña (1987: 23) entiende como dependencia esa necesidad de un organismo a consumir una sustancia, ya que se ha acostumbrado a ella; diferencia entre dependencia física y psicológica, aunque afirma que la línea que separa ambos conceptos no está claramente delimitada ya que, en ocasiones, una dependencia psicológica puede manifestarse con problemas físicos y viceversa. Se da cuando el sujeto ha integrado la droga en su vida de tal manera que, si dejara de consumir, padecería un síndrome de abstinencia; en este supuesto, la persona consumidora se encuentra “subordinada a la obtención de la sustancia” (Mowbray y Pulido, 1994: 22). [TRABAJO FIN DE GRADO] 32 | Página cada vez más internos tengan una causa de seguridad vial bajo los efectos de las drogas, siendo un total de 1.405 casos en el año 2011 (INE). 2.2.2 La Constitución Española El artículo 1411 de la Constitución española12 Asimismo, el artículo 15 recoge la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos. En cumplimiento de este artículo, cualquier medida encaminada a superar la drogodependencia y los diversos tratamientos deben estar al alcance de todos los ciudadanos, independientemente de su situación penal, procesal o penitenciaria. 13 El artículo 25.2 recoge el derecho a la vida y la integridad física y moral, lo que obliga a las II.PP. a ofrecer a los drogodependientes reclusos las mismas ofertas tratamentales que existen en la red asistencial. 14 11 “Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social” – C.E., Capítulo II, art. 14. recoge que las penas privativas de libertad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social, y que los penados que se encuentren cumpliendo condena disfrutarán de los derechos de todos los ciudadanos; al igual que el artículo 14, esto significa que los drogodependientes reclusos tienen los mismos derechos que los drogodependientes que se someten a tratamiento estando en libertad. 12 En adelante CE. Ver Glosario, pág. 89 de este documento 13 “Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes” – C. E., Capítulo III, sección 1, art. 15. 14 “Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social y no podrán consistir en trabajos forzados. […]. En todo caso, tendrá derecho a un trabajo remunerado y a los beneficios correspondientes de la Seguridad Social, así como al acceso a la cultura y al desarrollo integral de su personalidad”. - C.E. Capítulo III, sección 1, art. 25.2. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 33 | Página 2.2.3 Programas de tratamiento en prisiones Ley Orgánica General Penitenciaria (LOGP) Podríamos considerar esta ley la más importante, ya que “constituye el marco legal para desarrollar cualquier estrategia o programa de intervención dirigido a la consecución de la reeducación y reinserción social de internos drogodependientes”15 En los artículos 36 y 37 se hace referencia a las prestaciones sanitarias de los reclusos, las cuales deberán ser equiparables en todo lo posible a las recibidas por cualquier ciudadano en libertad. Además, el artículo 37.b se refiere de forma expresa a las drogodependencias, exponiendo que debe existir en todos los centros penitenciarios una asistencia médica que incluya un espacio destinado “a la observación psiquiátrica y a la atención de los toxicómanos”. Finalmente, en el artículo 66 habla de la posibilidad de organizar programas basados en los principios de Comunidad Terapéutica, pero no indica que sea obligatorio para todos los centros desarrollar este tipo de intervenciones. . Esta ley también reglamenta y normativiza el artículo 25 de la CE, del cual se ha hablado en el apartado anterior. Reglamento Penitenciario (RP)16 Desarrolla las normas relacionadas con la drogodependencia de los internos en Título V, Capítulo II, desde el artículo 113 al 117. El artículo 100.2 17 15 Circular 17/2005, de 7 de julio, de Programas de intervención en materia de drogas en II.PP. del RP establece el principio de flexibilidad por el cual el Equipo de Tratamiento puede proponer a la Junta de Tratamiento un programa específico e individualizado que combine variables de los distintos grados de clasificación 16 Real Decreto 190/1996, de 9 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento Penitenciario. 17 “El Equipo Técnico podrá proponer a la Junta de Tratamiento que, respecto de cada penado, se adopte un modelo de ejecución en el que puedan combinarse aspectos característicos de cada uno de los mencionados grados, siempre y cuando dicha medida se fundamente en un programa específico de tratamiento que de otra forma no pueda ser ejecutado”. RP., Título IV, capítulo II, art. 100.2 [TRABAJO FIN DE GRADO] 34 | Página penitenciaria, entre ellas, la posibilidad de salidas periódicas e incluso diarias de un interno clasificado en segundo grado para realizar un programa de tratamiento. Este aspecto se concreta todavía más en el artículo 117.118 En su artículo 116 establece que “todo interno con dependencia de sustancias psicoactivas que lo desee, debe tener a su alcance la posibilidad de seguir programas de tratamiento y deshabituación”. Además, añade que se podrán desarrollar programas específicos en diferentes áreas geográficas, para evitar el desarraigo social de los internos sometidos a los mismos. , el cual permite a los internos clasificados en segundo grado que presenten un perfil de baja peligrosidad social y que no ofrezcan riesgos de quebrantamiento de condena, que puedan acudir regularmente a realizar un programa concreto de atención especializada a una institución extrapenitenciaria, siempre que sea necesario para su reinserción social. Circular sobre Política Global en materia de drogas en II.PP.19 Establece que es responsabilidad de la Administración Penitenciaria definir las estrategias que hagan posible el fin primordial de reeducación y reinserción social de los sentenciados a penas y medidas privativas de libertad, en el colectivo de reclusos que tienen un problema de drogodependencia. Se señala, además, que le corresponde a la Subdirección General de Sanidad Penitenciaria la coordinación de los programas dirigidos a los drogodependientes en el ámbito penitenciario, armonizando y potenciando las actuaciones y respondiendo al concepto de drogodependencia como fenómeno biopsicosocial. 18 “Los internos clasificados en segundo grado de tratamiento que presenten un perfil de baja peligrosidad social y no ofrezcan riesgos de quebrantamiento de condena, podrán acudir regularmente a una institución exterior para la realización de un programa concreto de atención especializada, siempre que éste sea necesario para su tratamiento y reinserción social”. RP., Título V, capítulo II, art. 117.1. 19 Circular 5/95, de 15 de febrero, de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, sobre Política Global en materia de drogas en IIPP [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 35 | Página Esta circular también desarrolla y concreta los programas de deshabituación y atención especializada que recoge el artículo 116 del RP, visto con anterioridad. Expone que dichos programas son de carácter preventivo, de reducción de daños y riesgos, de deshabituación y de reincorporación social. Establece las funciones del Grupo de Atención al Drogodependiente; se trata de un equipo multidisciplinar existente en cada C.P., compuesto por profesionales penitenciarios y de ONGs de diferentes perfiles profesionales. Sus funciones son la definición de objetivos, la coordinación de los recursos, la ejecución de los programas y su evaluación, la elevación de propuestas a la Junta de Tratamiento, etc. Más adelante, se desarrollarán más a fondo los objetivos y funciones de esta comisión dentro del C.P. de Zuera, así como la del resto de programas que ofrece la prisión20 Circular sobre Programas de Intervención en materia de drogas en II.PP. . 21 La circular, tomando como referencia la Circular 5/95, hace una actualización de la misma. Establece los procedimientos para la ejecución de los diversos programas de intervención, así como los equipos de trabajo para la coordinación y gestión de los mismos. 2.2.4 Actuación de ONGs. El trabajo de las ONG en prisiones está regulado por la Instrucción 9/2009 relativa a la intervención de ONG y entidades colaboradoras en Centros Penitenciarios, Secciones Abiertas, Centros de Inserción Social y Servicios Sociales Penitenciarios. Esta Instrucción expresa que “para conseguir los objetivos que establece la normativa penitenciaria (la reinserción social y la plena integración), se precisa la colaboración de las instituciones, organismos no gubernamentales, asociaciones públicas privadas, con la Administración Penitenciaria”, es decir, que se expresa claramente la necesidad de 20 Ver III. Desarrollo de la Investigación, apdo. 3. “Programas actuales de tratamiento y labor de las ONGs”. 21 Circular 17/2005, de 15 de diciembre, de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, sobre Programas de Intervención en materia de drogas en IIPP [TRABAJO FIN DE GRADO] 36 | Página participación de estas entidades para garantizar los servicios tratamentales de prisión. En relación con este tema, el Reglamento Penitenciario también resalta en su artículo 3.322 Por último, otro documento legal sobre el que se fundamenta el trabajo de entidades no lucrativas en prisiones es la Ley del Voluntariado la importancia de la colaboración de Instituciones y Asociaciones públicas y privadas con la Institución Penitenciaria para que los internos tengan contacto con el exterior y reducir las consecuencias negativas de la encarcelación. Además también encontramos el capítulo VII y su único artículo, el 62, en el cual se establece el proceso por el cual una entidad puede llegar a formar parte del equipo de profesionales que actúan en prisión. 23 . 22 “[…] la vida en prisión debe tomar como referencia la vida en libertad, reduciendo al máximo los efectos nocivos del internamiento, favoreciendo los vínculos sociales, la colaboración y participación de las entidades públicas y privadas y el acceso a las prestaciones públicas”. 23 Ley 6/1996, de 15 de enero, del Voluntariado [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 37 | Página 3. Marco Teórico 3.1 Delincuencia y Drogodependencia 3.1.1 Droga y delito, ¿una relación directa? Se podría decir que, en la actualidad, tanto el consumo de drogas como la delincuencia son conductas consideradas socialmente desviadas. Se expone que “aunque la droga no es la causa de la delincuencia, […] sí que el tráfico y consumo de drogas aparecen asociados a la comisión de un gran número de delitos” (Redondo, S., 1992: 44). Muchos autores han tratado de indagar en la relación que existe entre el consumo de drogas y la comisión de delitos, y a partir de esas indagaciones se pueden extraer una serie de posicionamientos al respecto: La primera hipótesis que se plantea al respecto es que la droga es el factor directo causante de la delincuencia. Este posicionamiento es sostenido por Wright, et al. (2010: 15) quienes plantean que el consumo de drogas está directamente relacionado con una actividad criminal y que, comparado con otros adultos, los consumidores de drogas son más propensos a ser encarcelados. En relación a esta hipótesis, Rodríguez Díaz, et al. (1997), la plantean desde una doble perspectiva: En primer lugar, el consumo estaría relacionado con la comisión de delitos por el hecho de que el drogodependiente va a incurrir en robos y violencia para costear su consumo continuado; este dato se podría trasladar a las estadísticas ya que, según el INE (Instituto Nacional de Estadística), los dos delitos más comunes entre la población penitenciaria general son, en primer lugar, contra el patrimonio y el orden socioeconómico y, en segundo lugar, contra la salud pública y, como hemos visto anteriormente, son los dos delitos que más se asocian con un consumo de sustancias tóxicas; a esto es a lo que se conoce como “delincuencia funcional” (Elzo, J., 2001: 76). Dado el elevado precio de las drogas en el mercado, hay ocasiones en las que los individuos no pueden hacer frente económicamente a los gastos que ocasiona su dependencia. Este hecho, junto al síndrome de abstinencia que se padece [TRABAJO FIN DE GRADO] 38 | Página cuando se deja de consumir, hace que busquen cualquier medio para conseguir la sustancia, incurriendo en ocasiones en delitos de este tipo. En segundo lugar, dentro de la primera hipótesis y siguiendo con lo expuesto por Rodríguez Díaz, et al., (1997) se propone que la droga es un factor decisivo para la comisión de delitos, sobre todo en personas que ya presentan una tendencia conflictiva; es lo que se denomina “delincuencia inducida” (Elzo, J., 2001: 76). La droga consumida es la que influye directamente sobre el individuo y sus actos y es, por tanto, un factor perjudicial pero no una causa directa del delito. Siguiendo a Cachairo (2011: 150), el factor más determinante que hace que un consumo derive en delincuencia es el tipo de droga que se consume, y lo ejemplifica afirmando que los consumidores de heroína tienden a cometer delitos contra la propiedad o que entre los consumidores de alcohol y/o cocaína predominan delitos violentos y agresiones; sin embargo, el Informe Anual del año 2003 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), establece que “los delitos relacionados con el uso indebido de drogas son, en su mayoría, no violentos y, con frecuencia, menores”. No existe, por tanto, un consenso acerca de la tipología delictiva de personas que han hecho un uso indebido de alguna sustancia. Una segunda hipótesis establece que la comisión continuada de delitos y el desarrollo personal en un ambiente de delincuencia puede llevar a los individuos al consumo de drogas. Un estudio (Elzo, J., et al., 1996)24 Por último, una última hipótesis afirmaría que no existe relación causal entre droga y delito, y que cualquier asociación entre ambos conceptos es realizó entrevistas en profundidad a 51 ex internos consumidores para indagar sobre qué factor llega primero, si la droga o la delincuencia, y los datos que se obtuvieron corroboraban que la droga aparece dentro de un ambiente ya delincuencial, pero se le considera un elemento más de todos los que el individuo lleva ya implícitos, como la inadaptación, la marginalidad, etc. 24 Citado en Stangeland, P., et al. (2004). [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 39 | Página meramente casual. Es más, García Collantes (2011: 549) expresa que, muchas veces, la droga es utilizada como una excusa a la hora de encubrir las verdaderas causas de la delincuencia. Observamos, por tanto, que existen posicionamientos muy diferentes con respecto a este tema. Desde un punto de vista objetivo, “los delitos relacionados con drogas ocupan el 40% de la actividad de la jurisdicción penal” (Stangeland, et al., 2004: 13) por lo que se puede corroborar una estrecha relación entre droga y delito en términos generales; pero no existe una línea claramente definida que delimite ambos conceptos. Por ello, es conveniente tener presentes las tres hipótesis planteadas anteriormente como posibles causas en la relación delincuencia-consumo de drogas: droga causa delincuencia, delincuencia causa droga o no existe vinculación entre ambos conceptos. 3.1.2 Drogodependencia y prisión. Riesgos añadidos. Se debe tener en cuenta que, además de todos los problemas y riesgos vistos anteriormente asociados a una drogodependencia, los individuos encarcelados han de enfrentarse a otros riesgos añadidos por el hecho de encontrarse en el medio penitenciario. Una vez que la persona consumidora es enviada a un C.P. por la comisión de un delito, va a seguir necesitando de esa sustancia debido a la dependencia que tiene de ella. Redondo, S. (1992: 45) afirma que uno de los mayores problemas asociados al consumo de drogas en prisión es la violencia carcelaria y Gravett, S. (2000: 6) corrobora este hecho, afirmando que existen dentro de prisión actos de violencia e intimidación directamente asociados con la droga. Además de esto, el All-Party Parliamentary Drug on Misuse Group25 25 APPDMG: Grupo parlamentario británico formado por representantes de diferentes partidos políticos que abordan el ámbito de drogodependencias. (APPDMG) (1998: 4) expone que, en ocasiones, los internos acaban teniendo deudas con compañeros, por lo que sus familiares y amigos se pueden ver forzados a introducir drogas en el interior de prisión para saldarlas. [TRABAJO FIN DE GRADO] 40 | Página 3.1.3 Iniciando el consumo en prisión El APPDMG, se sintió alarmado por las noticias de prensa que afirmaban que las personas que ingresaban en prisiones pasaban de consumir drogas blandas a consumir drogas duras, e incluso casos de personas que no habían consumido nunca y desarrollaron una adicción una vez internos. Por ello, decidió hacer en 1998 un estudio, citado anteriormente, en el que tomaron una muestra de población penitenciaria y les entrevistaron acerca del tema; los internos participantes afirmaban que existe un gran mercado de droga dentro de las prisiones, y este hecho, junto a la escasez de actividades constructivas, ha llevado a muchos de ellos a consumir para ocupar el tiempo libre. Además de este estudio, los datos de nuestro país (DGPNsD (2), 2006:18) muestran que del 3 al 25% de la población drogodependiente en prisiones se inicia en el consumo una vez que ha entrado preso. Sin embargo, según Fundación Atenea (2010: 190) no es común que una persona no consumidora se inicie en las drogas dentro de prisión; los internos que consumen son, generalmente, los que ya tenían una dependencia en el exterior. Sea como fuere, la ESDIP (DGPNsD, 2006: 40) nos muestra una realidad alarmante, y es que el 79,9% de la población penitenciaria española actual son consumidores de una o varias sustancias tóxicas. Por ello, es necesario actuar desde los centros penitenciarios mediante programas destinados a paliar o tratar el consumo de drogas, así como ofrecer un seguimiento y una continuidad en el exterior. 3.2 Tratamientos de drogodependencias en prisiones 3.2.1 La importancia de actuar en prisiones Siguiendo a las reflexiones expuestas por Otero en su obra “Droga y delincuencia, un acercamiento a la realidad” y recogidas por Cachairo (2011:138), se plantea que el consumo de drogas debe entenderse como “un problema social más de los que se presentan en la comunidad”, y no como un problema individual sin causas ni consecuencias sociales. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 41 | Página En primer lugar, el primer motivo que encontramos para actuar sobre drogas en prisiones es meramente constitucional y de derecho, ya que según la legislación el objetivo del sistema penitenciario es la reinserción del individuo en la sociedad, y esta reinserción solo se consigue ofreciendo un tratamiento individual especializado que ayude a paliar o eliminar los problemas que puedan tener los internos, como es el caso de una drogodependencia. Siguiendo lo expuesto en la legislación Penitenciaria, la institución está en el deber de proporcionar los servicios necesarios para poder garantizar un tratamiento lo más exitoso e individualizado posible: “Los servicios encargados del tratamiento se esforzarán por conocer y tratar todas las peculiaridades de personalidad y ambiente del penado que puedan ser un obstáculo para las finalidades indicadas en el artículo anterior. Para ello, deberán utilizarse, en tanto sea posible, todos los métodos de tratamiento y los medios que, respetando siempre los derechos constitucionales no afectados por la condena, puedan facilitar la obtención de dichas finalidades”. (LOGP, Título III, art. 60) En segundo lugar, siguiendo a Carcedo y Reviriego (2008: 29) y a Wexler, et al. (1992: 156), la importancia de actuar en prisiones sobre este tema viene dada por la gran cantidad de reclusos con problemas de drogodependencia; como se ha mencionado con anterioridad, los estudios muestran que casi un 80% del total de los reclusos en este país son consumidores de una ó varias sustancias y esta es una cifra que se estima tres veces mayor que la de consumo de drogas entre la población general, según los datos del INE. En tercer lugar, las actuaciones sobre drogodependencias constituyen una obligación moral. Ante la existencia de un problema, lo lógico y conveniente es establecer una solución y ofrecer a los individuos los recursos necesarios para ponerle solución. Dado que el personal tratamental de II.PP. [TRABAJO FIN DE GRADO] 48 | Página separación por el encarcelamiento de uno de los padres puede conllevar a los niños problemas permanentes de interiorización de problemas y trastornos antisociales. Las familias pueden experimentar una crisis en el momento en el que su familiar es encarcelado en “un lugar donde las notificaciones se retrasan, las visitas se restringen y los procedimientos son complicados y poco claros” para ellas (Dubois y Krogsrud, 1992). Durante el periodo de encarcelamiento, la familia debe redefinir los roles de sus miembros y al mismo tiempo encargarse de burocracia penitenciaria. Pues bien, la función del trabajador social en prisión es, en este caso, crear un canal de comunicación permanente con la familia para poder ser el nexo de unión entre ésta y el interno, ya que ésta va a tener un protagonismo especial en el proceso de rehabilitación y reinserción de su familiar. 3.3.2 Principales funciones El artículo del Código Deontológico de la profesión de Trabajo Social más relevante dentro del desempeño de esta profesión en la prisión es que “los trabajadores sociales deberán proporcionar la mejor atención posible a todos aquellos que soliciten su ayuda y asesoramiento, sin discriminaciones injustas […]29 Una de las principales funciones del trabajador social penitenciario es, como se ha expuesto, el contacto con la familia del interno, ya sea mediante entrevistas o llamadas telefónicas. ”. El hecho de trabajar con población reclusa drogodependiente podría tener consecuencias discriminatorias, en función del tipo de delito cometido por el individuo. Es muy importante que las trabajadoras sociales dejen a un lado opiniones personales y se centren en ofrecer un buen servicio a todos los internos. 29 Código Deontológico de la Profesión de Diplomado en Trabajo Social. Capítulo II, art. 9 [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 49 | Página Otra de las funciones que debe realizar el Trabajador Social en prisiones consiste en llevar un seguimiento individual de cada caso mediante entrevistas personales o respuesta de instancias30 El trabajador social no debe ser considerado como un burócrata de procedimientos y programas sino que, en este ámbito, “se le exige un componente ético inherente al trabajo social penitenciario” (García, J., 2011), derivado de la complejidad de la intervención social. Se le exige que tenga un conocimiento real y profundo de las problemáticas con las que va a intervenir y debe ser capaz de comprender los factores de los problemas que intervienen en las problemáticas específicas penitenciarias. : principalmente de aquellos internos que solicitan o demandan la actuación de la trabajadora social o pasan por Junta por el estudio de diferentes motivos (clasificación inicial, revisión de grado, solicitud de permisos de salida, documentación nacional/extranjera, solicitudes de discapacidad/minusvalía, etc.). Además, es el encargado de informar y orientar, a aquellos internos que lo requieran, acerca de los programas de drogodependencia en la prisión. 3.4 El tratamiento dentro de la realidad penitenciaria Antes de entrar en el tema de la descripción y desarrollo de un tratamiento de drogodependencias desde una prisión, me gustaría exponer algunos aspectos que debemos tener presentes de aquí en adelante, ya que conforman el contexto en el que se encuentran internos y profesionales. 30 Todo interno tiene derecho a formular peticiones y quejas relativas a su tratamiento o al régimen del Establecimiento ante el Director o cualquier miembro o funcionario que se encuentre en éste. Estas peticiones o quejas, se pueden formular por escrito o verbalmente; en este caso, la instancia, se trata de un soporte instrumental que refleja lo que el interno quiere solicitar. Así, el interno enviará, en este caso al trabajador social, una instancia que incluya una demanda determinada para que éste pueda mantener una entrevista con el interno lo antes posible. [TRABAJO FIN DE GRADO] 50 | Página 3.4.1 Escaso alcance del tratamiento Resultados de las evaluaciones (Wexler, et.al., 1992: 156) indican que el tratamiento de drogas en prisiones es efectivo, proporciona a los individuos las herramientas para su total recuperación y reduce en gran medida la recaída en el consumo y la reincidencia delictiva. Debemos considerar que el tratamiento que se ofrece desde prisiones llega a un número muy reducido de internos. A pesar de la elevada prevalencia de consumidores de drogas en las prisiones, muchas de ellas no poseen un servicio de tratamiento adecuado. Las encuestas (Fundación Atenea, 2011: 4) muestran que solo un pequeño número de internos con problemas de drogodependencias recibieron tratamiento (Un 19% sobre el total de consumidores). Este hecho representa una “oportunidad perdida” (Peters y May, 1992: 47) de prevenir la reincidencia de un número importante de personas. En segundo lugar, se cree oportuno hablar acerca de la situación en la que se encuentran los presos preventivos31: según el artículo 64 de la LOGP32 , el equipo de tratamiento no puede destinar a estas personas a un programa para ellos ya que la clasificación del interno se realiza cuando la sentencia condenatoria llega al centro penitenciario, y es en ese momento cuando se realiza el diagnóstico y se propone un PIT; dado que los internos preventivos se encuentran regidos por el principio de presunción de inocencia, no pueden ser objeto de aplicación de un tratamiento. 31 Preso preventivo: Que se encuentra a la espera de juicio. No existe sentencia condenatoria. La prisión provisional es una medida cautelar. 32 La observación de los preventivos se limitará a recoger la mayor información posible sobre cada uno de ellos a través de datos documentales y de entrevistas, y mediante la observación directa del comportamiento. Una vez recaída sentencia condenatoria, se completará la información anterior con una propuesta razonada de grado de tratamiento y de destino al tipo de establecimiento que corresponda”. LOGP, Título III, art. 64 [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 51 | Página Lo injusto de esta medida es que el preso preventivo que esté dispuesto a entrar en un programa de deshabituación y que se le considere suficientemente preparado para ello no va a poder hacerlo, teniendo que esperar a la resolución de la sentencia judicial para poder comenzar todo el proceso. Existen internos que permanecen preventivos un corto periodo de tiempo (unos meses, por ejemplo), pero según la ley de enjuiciamiento civil, esta situación se podría prolongar hasta dos años e incluso más, si las circunstancias así lo requieren. Este hecho hace que presos preventivos y condenados no tengan los mismos derechos dentro del CP. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 53 | Página III. DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN 1. Evolución del tratamiento y presencia de entidades en el C.P. Zuera. Anteriormente, y hasta hace algo más 30 años, la realidad penitenciaria era muy diferente a la actual, partiendo de la base de que el tratamiento penitenciario no se contemplaba en la legislación, por lo que las prisiones eran mucho más duras. Durante estos años, la labor de entidades del tercer sector dentro de prisiones era meramente asistencialista, una realidad escasa, pero presente a la vez. Pese a no tener un marco legislativo que contemplara su labor, tanto CR como PH intervenían socialmente con los internos, incluso llegando a tener algún que otro problema de acceso a la prisión: “Anteriormente, cuando entrabas allí (en prisión) eras, no el enemigo, pero daba la sensación de que <<no pintabas nada>>. No se te permitía dar tu opinión, la visión del interno era de cumplimiento puro y duro, no se entendía que fueras allí a ayudar”. (P.E.1) “Antes había muchísimos funcionarios que no entendían, y de hecho manifestaban, qué hacíamos allí <<perdiendo el tiempo>>. Por ejemplo, se lo decían a los voluntarios que entraban un sábado por la mañana. No lo entendía mucha gente”. (P.E.2) Dado que la visión que se tenía de la condena de los internos era de cumplimiento de la condena en su totalidad, no se contemplaba el tratamiento, por lo que la opinión de las entidades participantes no se tenía en cuenta en ningún momento del proceso. Además, el hecho de que entraran a prisiones entidades del tercer sector para actuar sobre drogodependencias era, de [TRABAJO FIN DE GRADO] 54 | Página alguna forma, evidenciar por parte de II.PP. que dentro de prisión existía un problema de presencia y consumo de drogas. A partir de la creación de la LOGP, la cual introdujo el tratamiento en la normativa penitenciaria, la presencia de ONGs ha ido en aumento dentro del C.P. Zuera, y lo ha continuado haciendo hasta el momento actual. Los datos más recientes así lo demuestran: Participación ONGs en el C.P. Zuera Fecha Nº ONGs con programas esp. Nº programas Nº de Entidades colaboraciones puntuales 2003 7 15 4 2008 12 23 19 2011 23 38 15 Tabla 3 - Participación de ONGs en el C.P.Zuera Fuente: C.P. Zuera. Elaboración propia En esta tabla se expone la evolución del protagonismo de las ONGs dentro de programas de tratamiento en general, y no solo en el ámbito de las drogodependencias, a lo largo de los años 2003, 2008 y 2012. Los programas específicos son aquellos que abarcan un área de tratamiento concreta, como pueden ser las drogodependencias, salud mental, etc.; el apartado de programas se refiere al número total de programas de intervención tratamental que existían en el centro; por último, las colaboraciones puntuales de las entidades son aquellas intervenciones de corta duración que éstas realizan dentro del centro. Visto gráficamente: [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 55 | Página Gráfico 1 - Participación ONGs en el C.P.Zuera Fuente: C.P. Zuera. Elaboración propia. Se puede comprobar, tan solo observando el gráfico, que tanto el número de ONGs que intervienen en la prisión como el número de programas de tratamiento que se les ofrecen a los internos desde la prisión ha experimentado un incremento muy acentuado a lo largo de estos años. En primer lugar, el incremento de la participación de ONGs con programas específicos de 2008 con respecto al 2003 es del 71% (de 7 entidades colaboradoras se pasó a 12), y del 2011 al 2003 del 228%; es en este último periodo cuando el incremento es mayor, ya que la cifra se elevó en casi el doble (de 12 entidades se pasó a 23). En segundo lugar, el incremento del número de programas específicos de 2008 con respecto a 2003 es del 53% (de 15 programas a 23), y del 2011 al 2003 del 153% (de 23 a 38 programas); de nuevo, el aumento más destacado es el que se produce en el último periodo. 0 5 10 15 20 25 30 35 40 Nº ONGs con programas esp. Nº programas Nº de Entidades colaboraciones puntuales 2003 2008 2011 [TRABAJO FIN DE GRADO] 56 | Página Con esta información, podemos afirmar que está aumentando la presencia de las ONGs dentro de prisión, pero que además lo hace cada vez a más velocidad. Por último, el incremento del nº de entidades con colaboraciones puntuales de 2008 con respecto al 2003 es del 375%, y del 2011 al 2003 del 275%. La disminución de entidades en colaboraciones puntuales del 2011 con respecto este último periodo es debido precisamente a que han pasado de participar mediante estas colaboraciones esporádicas a intervenir con programas específicos. Comprobamos, por tanto, que han crecido tanto el número de ONGs en prisión como su protagonismo en el tratamiento penitenciario. “Todo esto ha ido cambiando y dentro del centro hay ahora muchas personas que creen en el trabajo que están haciendo, y eso es básico”. (P.E.2) “En la medida que el mundo penitenciario ha ido permitiendo la entrada de entidades externas, ha aumentado la permeabilidad y eso favorece la coordinación” (P.E.1) Los datos expuestos en este apartado 1, tanto cualitativos como cuantitativos, confirman la hipótesis de que la presencia de entidades del tercer sector dentro de este centro penitenciario ha sido complicada en sus comienzos, pero que actualmente se encuentra en un proceso de crecimiento continuo. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 57 | Página 2. El problema de la droga en prisión El consumo de droga existe, y es una problemática reconocida por II.PP., su personal y por los internos, siendo estos últimos los que más cercanía tienen a ella. “En la prisión hay droga, y hay mucha droga. Si hay droga, cualquier persona que lo quiera va a poder consumir”. (P.E.1) Hemos visto a lo largo del Marco Teórico que, según algunos estudios (APPDMG, 1998), la prisión es un entorno que favorece el consumo de droga, y que incluso provoca que personas se inicien allí en un consumo. Sin embargo, profesionales e internos coinciden en que esta última situación no suele darse nunca o casi nunca, ya que las personas que tienen problemas de consumo los tienen desde antes de ingresar en prisión. Puede darse el caso de que un interno no haya probado nunca una sustancia y que la pruebe por primera vez en prisión; pero iniciarse en el consumo de drogas, en principio nadie. “Todas las que fumaban plata entraban con el consumo de la calle”. (I.E.3) Por otro lado también se expuso en ese apartado que la presencia de drogas en prisión crea muchos problemas, ya sean económicos, familiares o de convivencia. Los internos así lo manifestaban: “La droga son todo problemas de dinero, de deudas,…” (I.E.1) “Droga hay mucha y alcohol también hay muchísimo. Hay también muchos consumidores. […] La droga es muy problemática, y crea [TRABAJO FIN DE GRADO] 64 | Página “Si la persona está en el mismo módulo y las analíticas están yendo bien, se le intenta sacar del módulo lo antes posible y llevarlo al terapéutico, ya que queda demostrado que esa persona quiere de verdad el tratamiento y está motivada, y que tenerlo más tiempo en el módulo es someterle a un gran peligro“. (P.E.2) Como vemos, la prioridad en este momento es que el interno salga del módulo en el que se encontraba para pasar a un ambiente más terapéutico y, en cierto modo, seguro. Según la normativa penitenciaria, el interno debe mostrar suficiente iniciativa y motivación para realizar el tratamiento de deshabituación, y el hecho de que se mantenga abstinente dentro de un módulo común, en el cual hay drogas, hace que quede más que demostrado que la persona está motivada para el cambio y que tiene posibilidades muy reales de recuperación. 4.1.2 Módulo Terapéutico35 Es la fase más determinante en todo el proceso del régimen cerrado. En ella, la intervención terapéutica se hace cada vez más intensa a través de un Programa Individual de Tratamiento (PIT), incorporado en el funcionamiento y contando con los recursos propios del Módulo. Objetivos Los objetivos que persigue el MT son preparar al interno para una adecuada derivación extrapenitenciaria, establecer una buena coordinación con dispositivos exteriores para facilitar la derivación, realizar en todo momento una tarea de prevención y mantener un seguimiento y evaluación del diseño individual de tratamiento. 35 En adelante MT. Ver Glosario, pág. 89 de este Trabajo. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 65 | Página Componentes del equipo GAD en el Módulo Terapéutico: El Equipo Técnico del GAD no solo lo forman profesionales del Centro Penitenciario, sino que desde hace muchos años, y como hemos ido viendo a lo largo del Trabajo, se cuenta con la colaboración de instituciones y programas complementarios del exterior Según el CPA, en el equipo GAD del módulo terapéutico trabajan un total de 12 profesionales de tratamiento, de los cuales cinco pertenecen a entidades del tercer sector (PH y CR); este equipo está compuesto por tres psicólogos del centro, un psicólogo de CR, un educador del módulo, una Trabajadora Social del Módulo, una maestra de CR, tres terapeutas de PH, un funcionario de vigilancia del módulo terapéutico y un médico. En esta gráfica se puede apreciar visualmente la parte proporcional de personal procedente de ONGs en relación con los profesionales del CP. Gráfico 2 - Procedencia del personal tratamental en el MT Fuente: C.P.Zuera. Elaboración propia. 58% 42% II.PP. Tercer sector [TRABAJO FIN DE GRADO] 66 | Página Teniendo en cuenta en todo momento que todos los programas son creados e impulsados por el C.P. y que las ONGs tienen el papel de colaboradoras, vemos que en el caso del MT, la presencia de personal tratamental procedente de estas entidades es del 42%, casi el mismo número que el de profesionales de II.PP. Este hecho muestra claramente que el CP depende en gran medida de las entidades del tercer sector para poder desarrollar este programa de tratamiento. Normas de permanencia “Las expulsiones del MT tienen que ver con consumos durante permisos, o alguna pelea en el módulo, pero es raro ya que el MT es muy tranquilo”. (P.E.1) Por tanto, las normas de permanencia tienen que ver tanto con la abstinencia como con la buena convivencia. Las expulsiones del módulo son algo muy puntual, no es habitual y en ocasiones tampoco es definitivo: si un interno ha metido la pata en algo, se puede aplicar la sanción de la expulsión para que recapacite, y en unos días se vuelve a estudiar la situación en la reunión del equipo de tratamiento. Además, los internos de este módulo realizan una reunión semanal en la que debaten y solucionan los posibles problemas que hayan surgido en el módulo, en ese sentido hay mucha comunicación. Funcionamiento El programa cuenta con una serie de actividades y talleres que funcionan de manera autónoma: marquetería, electricidad, pirograbado, encuadernación, cerámica, dibujo, música, etc. Algunos talleres los imparten funcionarios o educadores y otros los propios internos. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 67 | Página Las reuniones del personal de este módulo son semanales y en ella se hacen valoraciones, seguimiento de casos y propuestas individuales, que posteriormente son elevadas para su aprobación en la Junta de Tratamiento. Jornadas de Puertas Abiertas: Dada la importancia que tiene la vinculación y apoyo familiar en el proceso de recuperación de drogodependencias, cada año, en primavera y en otoño, se lleva a cabo uno de los momentos más importantes para los internos del Módulo Terapéutico y sus familias. Durante esta jornada, las familias de los internos visitan a sus hijos, padres, hermanos y cónyuges, pero en el interior del Centro. En esta actividad participan, además de los internos y sus familias, todos los profesionales del equipo GAD y funcionarios de vigilancia. Tiene una tremenda carga emocional para todos, ya sean internos, funcionarios o colaboradores, pero son las familias las especialmente afectadas ya que pueden ver dónde están sus familiares, qué hacen y con quién, etc. El valor terapéutico de la actividad es claramente enorme. 4.1.3 Programa de Metadona Básicamente está destinado a aquellos internos que ingresan en prisión y que ya están incluidos en algún programa de metadona en el exterior, ya sea en Sanidad, CR, etc.; el programa está supervisado y controlado por los servicios médicos del centro. Uno de los objetivos es, en función de las características, evolución y actitud de cada interno, ir suprimiendo la dosis de ingesta de manera paulatina con el fin de plantear su inclusión en el GAD. 4.1.4 Programa de Intercambio de Jeringuillas (PIJ) Este programa está organizado y ejecutado por los servicios médicos del centro; consiste en facilitar el intercambio de jeringuillas usadas por otras nuevas, dentro de la más absoluta confidencialidad y con el objetivo de evitar situaciones de contagio del VIH Sida. [TRABAJO FIN DE GRADO] 68 | Página 4.2 Una cuantificación de los programas de tratamiento Se ha creído conveniente realizar este apartado, con la intención de proporcionar datos cuantitativos a la investigación, los cuales exponen la realidad de forma real y no teórica. 4.2.1 Evolución de la presencia y alcance de los programas de tratamiento Esta tabla muestra la evolución, a lo largo de los años 2003, 2008 y 2011, del número de programas de tratamiento y, como consecuencia, los internos que se benefician de ello: Fecha Nº de Programas Esp. De Tratamiento Nº de Internos participantes dic-03 5 460 dic-08 14 1140 jun-11 16 1300 Tabla 4 - Evolución del nº de programas y de internos beneficiarios Fuente: C.P. Zuera. Elaboración propia El nº de programas específicos de tratamiento se refiere al número de programas especializados en los cuales los internos podían participar. A su lado, la segunda columna muestra el número de internos que se encontraban realizando algún tipo de tratamiento. Partiendo de la base de que dentro del C.P. Zuera residen alrededor de 1800 presos, podemos apreciar que el tratamiento especializado tiene alcance, pero no el suficiente. Vemos que, a fecha de junio de 2011, la envergadura y alcance de los programas especializados de tratamiento deja fuera a, aproximadamente, 500 personas. Dejando a un lado el hecho de que hay internos que rechazan voluntariamente el tratamiento, existe un problema real de falta de medios debido a la masificación de las prisiones. No existe personal tratamental suficiente para cubrir todas las áreas que se presentan problemáticas en el [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 69 | Página mundo penitenciario; pero este tema será tratado con más profundidad en el apartado siguiente, “5. La opinión de los entrevistados”. Si vemos gráficamente el crecimiento tanto de los programas de tratamiento (por un lado) como del número de internos beneficiados (por otro lado), comprobamos que mantienen un crecimiento directamente proporcional; esto es, a más programas de tratamiento, más internos beneficiados. Gráfico 3 - Evolución del nº de programas y de internos beneficiarios Fuente: C.P. Zuera. Elaboración propia El gráfico muestra de forma muy clara el gran crecimiento que se produce durante el periodo 2003 a 2008 en ambas gráficas; por otro lado, el crecimiento en el segundo periodo es menor, pero sigue aumentando, y lo seguirá haciendo en los próximos años. Valorando la relación directa que existe entre nº de programas y nº de internos beneficiados, parece lógico pensar que, si los programas aumentan en los próximos años, el nº internos que reciban programas de tratamiento también será mayor, por lo que el alcance de los programas podría llegar a abarcar a toda la población reclusa del centro que lo desee. [TRABAJO FIN DE GRADO] 70 | Página 4.2.2 Internos en programas de tratamiento de drogodependencias Una vez que se han cuantificado los programas de tratamiento específico de forma general, vamos a centrar la atención en el ámbito que nos ocupa, que son las drogodependencias. Como hemos visto en el apartado anterior (“4.1, Programas actuales de tratamiento y labor de las ONGs”), hay cuatro programas específicos en materia de drogas dentro del C.P. Zuera, que son el GAD, el MT, el Programa de Metadona y el PIJ. En la gráfica que se incluye a continuación se muestra la evolución del número de internos en cada uno de ellos. Programa 2003 2008 2011 P.I.J. (Programa de Intercambio de Jeringuillas) 100 96 27 GAD Hombres y Mujeres 30 100 100 Módulo Terapéutico 45 90 70 Programa de Metadona 260 128 107 Tabla 5 - Internos en programas de tto. de drogodependencias Fuente: C.P. Zuera. Elaboración propia En la tabla podemos apreciar que, frente a los 1.800 reclusos que alberga el C.P de Zuera y las altas tasas de drogadicción que hay en la prisión, el número de beneficiarios de los programas es muy reducido, ya que ninguno de ellos supera los 150 beneficiarios, a excepción del programa de Metadona durante el año 2003. Esto hace que mucha gente con un problema de consumo quede fuera del alcance de este tratamiento. Visto gráficamente: [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 71 | Página Gráfico 4 - Internos en programas de tto. de drogodependencias Fuente: C.P. Zuera. Elaboración propia Centrando la atención en el programa GAD (al cual pueden acceder tanto hombres como mujeres), comprobamos que se incrementó mucho durante el primer periodo y cuyo crecimiento se ha mantenido a lo largo de los otros dos. Por otro lado, el Módulo Terapéutico es el único que no mantiene un crecimiento o un descenso progresivo, sino que ha crecido en el segundo periodo con respecto al segundo, pero ha disminuido el tercero con respecto al segundo. No se trata de una disminución muy notable, pero dada la gran envergadura de la problemática del consumo y el poco alcance del tratamiento se considera un factor negativo que se haya producido un descenso en el número de beneficiarios. Pero lo que más llama la atención de toda la gráfica es la gran cantidad de internos que se beneficiaban, en el año 2003, del programa de Metadona, y la drástica disminución de éste en el segundo periodo y su mantenimiento en el tercero. Como hemos visto, el programa de Metadona es llevado a cabo por los servicios médicos del Centro y consiste en la provisión de esta mediación a personas que se encuentren en proceso de desintoxicación de la heroína. De 0 50 100 150 200 250 300 P.I.J. (Programa de Intercambio de Jeringuillas) GAD Hombres y Mujeres Módulo Terapéutico Programa de Metadona 2003 2008 2011 [TRABAJO FIN DE GRADO] 72 | Página esta disminución en el número de internos se puede concluir que han podido pasar dos cosas: la primera, que ha disminuido el número de personas que reciben tratamiento de este tipo; o la segunda, que el número de consumidores de heroína está disminuyendo tanto en la calle como en prisiones. Todo ello se puede contrastar con los datos que muestra el programa PIJ, el cual experimenta un descenso muy acentuado en el último periodo, también parece indicar que la cantidad de consumidores de heroína por vía parentenal ha disminuido a lo largo de estos años. Por tanto, concluimos de este apartado que se ha producido, en general, un incremento de beneficiarios de programas tratamentales y un descenso de los programas que nada tienen que ver con el ámbito de la intervención social. Se podría decir que está pasando de un asistencialismo a un tratamiento social individualizado. 3.2.2 Programas de drogodependencias en relación a otros programas específicos de tratamiento A pesar del insuficiente alcance del tratamiento de drogodependencias, se ha podido comprobar que estos programas ocupan gran parte de los servicios tratamentales que se ofrecen desde prisión. En el gráfico que se muestra a continuación, podemos comprobar que el número de beneficiarios de programas relacionados con la drogodependencia supera, en muchos casos, al número de internos de otros programas de tratamiento. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 73 | Página Gráfico 5 - Programas de tto. de drogodependencias en relación con otros programas específicos Fuente: C.P.Zuera. Elaboración propia. Siendo las cuatro primeras columnas los tratamientos de drogodependencias, podemos apreciar que son los programas que mayor número de internos albergan con respecto a otros programas. Por ejemplo, vemos que tanto el programa de Metadona como el GAD son los programas que más internos tienen, precedidos del programa de violencia de género y PRIA ó el programa de Seguridad Vial. Por tanto, a pesar de que podemos considerar que estos programas de drogodependencias tienen poco alcance en relación a la población reclusa con problemas de consumo, sí que se considera que albergan muchos más beneficiarios que el resto de programas de otros tratamientos específicos. Visto de forma numérica: 0 20 40 60 80 100 120 140 Nº Internos [TRABAJO FIN DE GRADO] 80 | Página 5.4 Disonancia de criterios: tratamiento vs. control Anteriormente, las dificultades tenían que ver con la mera entrada a la prisión, pero ahora lo facilitan mucho. En este momento existen problemas de criterios, porque los criterios de intervención que tienen ambas entidades son únicamente terapéuticos, pero en prisión hay criterios terapéuticos pero también penales o legales, y a veces no coinciden. “Nosotros podemos entender que una persona está preparada para realizar un programa y que lo puede hacer fuera, pero ellos entienden que no, que por la peligrosidad <<o por lo que sea>> no lo puede hacer”. (P.E. 1) Dado que estas entidades son, como hemos visto, complementarias a II.PP., deben seguir las normas que regulan el trabajo en prisiones; además, según la normativa penitenciaria vigente, en una situación en la que confluya un conflicto de criterios, siempre se le dará más peso a la seguridad que al tratamiento, por lo que a veces las entidades no realizan su trabajo tal y como les gustaría: “Pienso siempre que CR está muy bien aceptada allí, pero que no es nuestra casa, tenemos que acatar unas normas, que son también lógicas; y lo que nunca haré será poner al interno en contra del Centro, por lo que en ocasiones acabas boicoteando tus propios programas”. (P.E.2) La prisión está basada en principios de seguridad, y el hecho de que no “arriesguen” con los internos es muy comprensible. Hablamos ahora del concepto social y la presión mediática que existe hacia el tema de prisiones. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 81 | Página 5.5 Desconocimiento social y presión mediática Según los entrevistados, existe un desconocimiento social muy profundo sobre el sistema penitenciario: “Tendemos a hablar de lo que no conocemos. La sociedad vive de espaldas a las prisiones, y si no, mira donde están; están en medio del campo, y no precisamente porque sea bucólico”. (P.E.2) El desconocimiento produce un rechazo, y el rechazo lleva al aislamiento. Esto crea una sensación de inseguridad en la sociedad, la cual piensa que en las prisiones hay únicamente gente muy peligrosa; además, los medios de comunicación no hacen más fácil la situación, ya que solo reflejan en sus noticias sucesos negativos: “Cuando hay una salida terapéutica y vamos de visita a algún lugar, si no pasa nada, no se va a enterar nade más de los que lo sabemos; si pasa algo, se va a enterar toda España de que el “preso número <<tal>> se ha escapado en la salida terapéutica <<tal>> bajo la responsabilidad de <<tal>>”. (P.E.2) “Nosotros continuamente nos podemos “arriesgar” con alguien, pero en prisión no están para muchos riesgos porque como luego salga mal, y ese salir mal signifique que la persona haya hecho algo muy grave, los medios de comunicación entrarían a degüello”. (P.E.1) Es curioso cómo se deforma la información, ya que dentro del C.P. Zuera se realizan toda una serie de actividades y programas de reinserción, así como salidas terapéuticas al exterior, actividades culturales ó charlas, entre otras muchas cosas; y sin embargo, la población no lo sabe (o no lo quiere saber) y [TRABAJO FIN DE GRADO] 82 | Página todo ello, directa o indirectamente, hace que los internos vean cada vez más reducidas sus posibilidades de salir al exterior. “Este tipo de situaciones hace que cualquier permiso o cualquier medida de este tipo haya que mirarla con mucho cuidado”. (P.E.1) Este apartado confirma la hipótesis de que los profesionales del tercer sector consideran que el tratamiento de drogodependencias es efectivo, y que esa efectividad es posible gracias a una buena coordinación entre el Centro Penitenciario, ONGs y los servicios extrapenitenciarios. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 83 | Página IV. CONCLUSIONES Y PROPUESTAS A continuación, se exponen las conclusiones que se extraen de este Trabajo, acompañadas algunas de ellas por propuestas de actuación dirigidas a mejorar el tratamiento de drogodependencias en la prisión y aumentar su eficacia y alcance. 1. Conclusiones 1. En primer lugar, y en relación a la presencia de entidades del tercer sector dentro de prisión, se concluye que ésta ha experimentado un aumento espectacular, sobre todo a lo largo de los últimos 10 años; pero todos los comienzos son difíciles. Si existe actualmente tanta presencia de entidades dentro de la prisión es porque, antes de que la legislación penitenciaria contemplara el tratamiento, fueron ellas las que dedicaron su tiempo y esfuerzo a realizar una labor que no era respaldada por la mayoría. Gracias a esta dedicación, hoy en día las prisiones se encuentran relativamente abiertas a recursos externos y la participación y protagonismo del personal ajeno a la I.P. es cada vez mayor. 2. Al comienzo de la investigación, se propone conocer la problemática de la droga en prisión. Analizando los datos, tanto cualitativos como cuantitativos, se puede afirmar que, dentro de la prisión de Zuera, la drogadicción es una problemática real y latente. Esta drogodependencia de muchos no solo tiene consecuencias negativas para ellos mismos (salud, delincuencia, problemáticas sociales y familiares, etc.) sino que crea en la prisión un ambiente de violencia e inseguridad entre internos (ya sean o no consumidores) y este hecho repercute directamente en la convivencia y vida diaria de los diferentes módulos. [TRABAJO FIN DE GRADO] 84 | Página Pero ante la cuestión de si es la prisión un elemento favorecedor de consumo, se concluye que sí, pero “a medias”. Sí que favorece el consumo en el sentido de que el excesivo tiempo libre y el cúmulo de problemas que pueden tener los internos hace que muchos de ellos consuman para ocupar su tiempo libre; pero un aspecto recalcado por todos los entrevistados (tanto internos como profesionales) es que la prisión no es el factor que desencadena el consumo en una persona abstemia, sino que la persona ya venía con un consumo del exterior, que muchas veces está estrechamente relacionado con su delito (delincuencia funcional). 3. En el primer apartado de este capítulo hemos hablado de la participación de las entidades del tercer sector a nivel general, es decir, se hablaba de todas las entidades que colaboran en los programas específicos de tratamiento que ofrece la prisión (ya sea salud mental, seguridad vial, etc.). En este caso, nos centraremos en el tema que nos ocupa, que es el tratamiento de drogodependencias y las entidades que en él intervienen. Se concluye que ambas entidades comenzaron su labor dentro de prisión por motivos humanitarios. Los entrevistados afirman que la intervención que han ido ofreciendo ha cambiado mucho desde que comenzaron hasta la actualidad, siendo anteriormente una atención meramente asistencialista y escasa, cuya evolución ha derivado en el seguimiento y tratamiento individualizado de cada uno de los internos. Por otra parte, la aceptación de las entidades es casi total dentro del Centro Penitenciario, ya que afirman los entrevistados que existe mucha gente que trabaja allí que cree realmente en el trabajo que se está haciendo; una vez que existe apoyo por parte de II.PP., la labor de las ONGs ha sido cada vez más intenso y más fácil. Una vez que II.PP. fue adquiriendo competencias en tratamientos de drogodependencia, las entidades han ido abandonándolas, ya que consideran que este tratamiento dentro de prisión debe estar fundamentalmente realizado por la administración pública. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 85 | Página 4. Actualmente, la prisión ofrece cuatro programas específicos que abordan el problema de la drogodependencia, que son el Módulo Terapéutico, el GAD, el PIJ y el programa de metadona. La labor de las ONGs se centra mayoritariamente en el GAD y en el MT, siendo estas un elemento colaborador y anexo a la prisión. Dada la gran cantidad de personal ajeno a II.PP. que participa en estos programas, y el escaso personal tratamental que posee la prisión, se concluye que estos programas no podrían ser llevados a cabo únicamente por la institución, sino que es la colaboración de las entidades externas la que permite que puedan llevarse a cabo. Tras la investigación, se ha comprobado que la prisión considera que la participación de estas entidades dentro de los programas de tratamiento no solo los ha favorecido, sino que también los han enriquecido y han permitido que se desarrollen de la forma en que lo hacen. Se ha producido, en general, un incremento de internos beneficiarios de programas tratamentales (GAD y MT) y un descenso en los programas que nada tienen que ver con el ámbito de la intervención y tratamiento social (programa de metadona y PIJ). Se podría concluir que se está pasando de un asistencialismo a un tratamiento social individualizado. 5. Lamentablemente, la investigación ha concluido que el tratamiento, si bien tiene altos índices de efectividad, no es ni mucho menos suficiente dada la gran cantidad de internos con problemas de drogodependencia. Tanto los profesionales entrevistados como los ex internos son conscientes de que la prisión no dispone de los medios necesarios (ya sean personales, materiales, recursos, etc.) para poder ofrecer un tratamiento efectivo a la mayoría de población reclusa drogodependiente. Sin embargo, a pesar de que podemos considerar que estos programas de drogodependencias tienen poco alcance en relación a la población reclusa con problemas de consumo, sí que se concluye que albergan muchos más beneficiarios que el resto de programas de otros tratamientos específicos, es decir, que los beneficiarios de programas de drogodependencias es de un 37% [TRABAJO FIN DE GRADO] 86 | Página en relación al 63% de los beneficiarios del resto de programas juntos. Esto indica que, a pesar del corto alcance, la problemática de la drogadicción tiene un protagonismo especial dentro del C.P. Zuera. 6. Con respecto a la relación entre número de programas de tratamiento y número de beneficiarios, ha quedado demostrado que mantienen una relación directamente proporcional. Dado que los programas de tratamiento han experimentado un aumento considerable en los últimos 10 años, también ha aumentado notablemente el alcance de este tratamiento siendo cada vez más internos los que se benefician de ello. 7. Por último, se concluye que la presión mediática hace que las prisiones no puedan arriesgarse con los internos, y esto repercute directamente en su bienestar. Así, los beneficios penitenciarios son cada vez más difíciles de conseguir, ya que los criterios de acceso son progresivamente más duros. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 87 | Página 2. Propuestas de actuación: 1. Si es cierto que la presencia de personal procedente de entidades del tercer sector hace que aumente el alcance de tratamiento (a más personal, más recursos y, por tanto, más beneficiarios) se debería favorecer, por parte de la prisión, la entrada de más profesionales para poder facilitar el acceso a mayor número de internos. Por otra parte, también considero que sería positivo que, desde las entidades externas, se crearan más intervenciones y se enviaran más profesionales para trabajar en prisión. Si ambas propuestas tuvieran lugar, el número de beneficiarios de programas de drogodependencia sería mucho mayor. 2. En el Trabajo ha quedado demostrado que el número de programas de tratamiento y el número de beneficiarios de ellos es directamente proporcional, es decir, a más programas más internos participan. Por tanto, creo que la propuesta más lógica en este caso sería que por parte de II.PP. se crearan muchos más programas de tratamiento para que así el alcance de éste fuera cada vez mayor. Pero para ello se necesita más personal tratamental de la institución y más colaboración de entidades del tercer sector. 3. En el Trabajo se ha concluido que los familiares de los internos no reciben asistencia personalizada, sino que solo disponen del Trabajador Social para preguntar dudas, buscar soluciones a los problemas derivados del encarcelamiento del familiar y para obtener información general. Por su parte, las entidades del tercer sector tampoco trabajan con la familia, ya que es la parcela que corresponde al TS penitenciario y que, como hemos dicho antes, no se pueden solapar competencias. Esto hace que la familia del interno esté desprotegida y vulnerable, ya que no reciben una atención acorde con las circunstancias que se ven obligadas a vivir, cambio de roles familiares, laborales, problemas económicos y sociales, etc. En mi opinión, se debería promover desde el TS penitenciario la inclusión de programas de “tratamiento” -destinados a las familias, en los cuales éstas pudieran expresar sus problemas e inquietudes y, a su vez, relacionarse con personas que se encuentran en la misma situación. [TRABAJO FIN DE GRADO] 88 | Página Creo que no es fácil tener un familiar encarcelado y verte completamente solo y desamparado en esa nueva situación, por lo que considero que estas terapias familiares hacen mucha falta. 4. Considerando la alta presión mediática que envuelve todo el ámbito penitenciario, creo que sería conveniente que la sociedad conociera las prisiones realmente, que éstas se abrieran y dieran a conocer todas las actividades, programas y recursos culturales que ofrecen, así como incidir siempre en los resultados positivos más que en los negativos. Si la sociedad conociera más en profundidad las prisiones, se eliminarían muchos estereotipos y prejuicios hacia las cárceles y los internos, por lo que II.PP. estaría más integrada en la sociedad y no tendría que estar continuamente escondiéndose de la opinión social y los medios de comunicación. Por otro lado, la sociedad también debe cambiar su perspectiva y mostrarse abierta a la información que se daría desde las prisiones. Por supuesto, para que esta situación tenga lugar queda todavía mucho camino por recorrer y muchas paredes que derribar. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 89 | Página V. GLOSARIO En este apartado se encuentran las siglas utilizadas a lo largo del Trabajo junto a su significado: APPDMG All-Party Parliamentary on Drug Misuse Group CP Centro Penitenciario. CPA Catálogo de Programas y Actividades del Centro Penitenciario de Zuera. CR Cruz Roja. DGPNsD Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. GAD Grupo de Atención al Drogodependiente. ESDIP Encuesta Estatal sobre Salud y consumo de drogas en Instituciones Penitenciarias. II.PP. Instituciones Penitenciarias. INE Instituto Nacional de Estadística. JIFE Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes. LOGP Ley Orgánica General Penitenciaria. MT Módulo Terapéutico. OCDD Observatorio Contra la Droga y el Delito. ONUDD Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito PH Proyecto Hombre. PIT Programa Individualizado de Tratamiento. PNsD Plan Nacional sobre Drogas. PNsS Plan Nacional sobre el Sida. RP Reglamento Penitenciario. SGIP Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. VHB Virus de la Hepatitis B. VHC Virus de la Hepatitis C. VIH Virus de Inmunodeficiencia Humana. [TRABAJO FIN DE GRADO] 96 | Página de Sanidad Penitenciaria vol. 10, Barcelona. Pp. 41-47. Recup. en línea, marzo de 2012, en http://scielo.isciii.es/pdf/sanipe/v10n2/original2.pdf 3. Legislación Circular 5/95, de 15 de febrero, de la DGIP sobre Política Global de actuación en materia de drogas en IIPP. Consultado en línea, febrero de 2012, en PNsD.msc.com (http://www.pnsd.msc.es/Categoria2/legisla/pdf/c48.pdf) Circular 17/2005, de 7 de julio, “Programas de intervención en materia de drogas en II.PP.”. Dirección General de Instituciones Penitenciarias (DGIP), Ministerio del Interior. Consultado en línea, Julio de 2012 en acaip.info (http://www.acaip.info/info/circulares/2005_17.pdf) Código Deontológico de la Profesión de Diplomado en Trabajo Social Constitución Española de 1978. Consultado en línea, febrero de 2012, en Noticias.Juridicas.com.(http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/c onstitucion.html) Instrucción 9/2009, de 17 de noviembre, de Intervención de organizaciones no gubernamentales, asociaciones entidades colaboradoras en el ámbito penitenciario. Consultado en línea, febrero de 2012, en InstituciónPenitenciaria.es.(http://www.institucionpenitenciaria.es/web/e xport/sites/default/datos/descargables/instruccionesCirculares/INSTRUC CION_9-2009.pdf) Ley Orgánica 1/1979, de 26 de septiembre, General Penitenciaria. Consultado en línea, febrero de 2012, en portal Noticias.Juridicas.com (http://noticias.juridicas.com/base_datos/Penal/lo1-1979.html) Real Decreto 190/1996, de 9 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento Penitenciario. Consultado en línea, febrero de 2012, en portal [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 97 | Página Noticias.Juridicas.com.(http://noticias.juridicas.com/base_datos/Penal/rd 190-1996.html) Recomendación (2006) del Comité de Ministros a los Estados miembros sobre las Reglas Penitenciarias Europeas. Traducción: Centro de Estudios Jurídicos y Formación Especializada, Dto. de Justicia, Generalitat de Catalunya, abril 2010. Consultado en línea, febrero 2012, en (http://www20.gencat.cat/docs/Justicia/Documents/ARXIUS/SC_5_024_ 10_cast.pdf) 4. Webgrafía INE.es – Web del Instituto Nacional de Estadística. InstituciónPenitenciaria.es – Web de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, Ministerio del Interior, Gobierno de España. UNODC.org – United Nations Office on Drugs and Crime. [DROGODEPENDENCIA, PRISIONES Y TRATAMIENTO] 99 | Página VII. ÍNDICE DE TABLAS Y GRÁFICOS 1. Índice de gráficos Gráfico 1 - Participación ONGs en el C.P.Zuera .......................................... 55 Gráfico 2 - Procedencia del personal tratamental en el MT .......................... 65 Gráfico 3 - Evolución del nº de programas y de internos beneficiarios .......... 69 Gráfico 4 - Internos en programas de tto. de drogodependencias ................ 71 Gráfico 5 - Programas de tto. de drogodependencias en relación con otros programas específicos ........................................................................... 73 Gráfico 6 - Porcentaje internos en programas de drogas en relación con otros programas ........................................................................................... 74 2. Índice de tablas Tabla 1 - Profesionales entrevistados ....................................................... 18 Tabla 2 - Internos entrevistados ............................................................. 19 Tabla 3 - Participación de ONGs en el C.P.Zuera ........................................ 54 Tabla 4 - Evolución del nº de programas y de internos beneficiarios ............. 68 Tabla 5 - Internos en programas de tto. de drogodependencias ................... 70 Tabla 6 - Internos beneficiarios de programas de tratamiento. Drogodependencia frente a otros. ........................................................... 74