Repositorio Institucional de Documentos
Abstract
La investigación pretende profundizar y ahondar en la vivencia del propio proceso de envejecimiento de un colectivo de mujeres mayores de 65 años. De igual manera, se tendrán en cuenta todas las transformaciones que afrontan dicho colectivo a lo largo del proceso, focalizando la atención en diferentes puntos, que son: el cuerpo, los roles tradicionalmente asignados a las mujeres, y por último, la sexualidad. En cuanto, al aspecto metodológico, se ha utilizado una investigación de corte cualitativo. Utilizando diferentes técnicas de recogida de datos como son la historia de vida a través de una entrevista semi dirigida y la observación participante Sanjuán Budría, Silvia; Olmo Vicén, Nuria del
Full text
EL PROCESO DE ENVEJECIMIENTO EN MUJERES MAYORES DE 65 AÑOS Tesina Master en relaciones de Género Silvia Sanjuán Budría Especialidad Construcción Cultural Itinerario: Investigador Directora de la tesina: Nuria del Olmo Vicén Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo, Universidad de Zaragoza Septiembre 2012
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 2 INDICE Índice…………………………………………………………………………………….2 Parte primera: introducción Introducción……………………………………………………….……………..3 Estado de la cuestión…………..…………………………………………………4 Finalidad de la investigación……………………….............................................7 Parte segunda: discusión del problema y marco teórico La cuestión central……………………………………………………….............8 Marco teórico……………………………………………………………...........13 Vida cotidiana…………………………………………………………..13 Envejecimiento………………………………………………………….15 Cuerpo…………………………………………………………………..20 Roles sociales….......................................................................................25 Sexualidad………………………………………………………………28 Tercera parte: metodología de la investigación………………………………………...34 Técnicas utilizadas……………………………………………………………...34 Ámbito de la investigación……………………………………………………..37 Cuarta parte: contextualización del problema y caso específico……………………….39 Resultados de la investigación tras el análisis………………………………….39 Conclusiones temáticas……………..…………………………………………..56 Conclusiones tras la finalización del trabajo fin de master…………………………….58 Bibliografía……………………………………………………………………………..59
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 3 INTRODUCCIÓN La investigación pretende profundizar y ahondar en la vivencia del propio proceso de envejecimiento de un colectivo de mujeres mayores de 65 años. De igual manera, se tendrán en cuenta todas las transformaciones que afrontan dicho colectivo a lo largo del proceso, focalizando la atención en diferentes puntos, que son: el cuerpo, los roles tradicionalmente asignados a las mujeres, y por último, la sexualidad. En cuanto, al aspecto metodológico, se ha utilizado una investigación de corte cualitativo. Utilizando diferentes técnicas de recogida de datos como son la historia de vida a través de una entrevista semi dirigida y la observación participante. Palabras claves: envejecimiento, mujeres mayores, cuerpo, roles, sexualidad, transformaciones sociales. INTRODUCTION The research aims to deepen and deepen the experience of the aging process of a group of women over 65 years. Similarly, it will take into account all the transformations facing this group throughout the process, focusing our attention on several points, which are: the body, the roles traditionally assigned to women, and finally, sexuality. As, the methodological aspect, we used a qualitative research. Using different data collection techniques such as life history through a semi directed and participant observation. Keywords: aging, older women, body, roles, sexuality, social transformations.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 4 ESTADO DE CUESTIÓN Quiero introducir el tema mostrando los datos estadísticos sobre el proceso de envejecimiento. Estos revelan que en España, a fecha 1 de enero de 2012, había 8.221.047 personas mayores, el 17% sobre el total de la población (47.212.990) según el Avance de Explotación del Padrón 2012 (INE). El sexo predominante en la vejez es el femenino. Hay un 35% más de mujeres que de hombres. Esto se debe a que las mujeres españolas tienen una esperanza de vida al nacer de 84,9 años, y los varones 78,9 años. Todos estos datos nos llevan a pensar que hemos llegado a un momento en que se ha producido una feminización del envejecimiento. Con dicha información de partida, y con la presencia de un mayor número de mujeres mayores que de hombres, no creía que encontraría esta situación a la hora de la revisión bibliográfica. La problemática obtenida para lograr una gran reflexión teórica, es la falta de información sobre el proceso de envejecimiento femenino. Es un tema que está aún por desarrollar, con muchos ámbitos pendientes de trabajar. Esta falta de datos por parte de los teóricos, también se manifiesta en las teóricas feministas. He querido matizar el ámbito feminista, debido a que el feminismo ha luchado y continúa luchando por las mujeres, por las vivencias de opresión que se nos dan en el día a día, pero de este colectivo se han olvidado un poco, han prestado mayor atención a colectivos como pueden ser, el de la prostitución, el de las victimas de violencia de género, inmigrantes, mujeres que han sufrido cáncer de mama. La solución no es dejar de luchar por estos colectivos, sino crear una amplitud de mira, y viendo que hay aún colectivos femeninos olvidados, ya sea por la sociedad y/o por la parte teórica. En cambio si que existen muchos estudios sobre el envejecimiento. Tratado este, de una manera genérica, sin hacer distinciones entre hombres y mujeres. No es una crítica ante una visión, actual, homogeneizadora de este proceso, todo lo contrario, es una reflexión ante la situación aparente de falta de estudios dirigidos a reflexiones distintivas de ambos géneros. Estos estudios analizados, hablan en muchas ocasiones del proceso biológico, de las prestaciones destinadas a este colectivo…Analizándolos, sentí que hablaban de este colectivo pero desde una prudente distancia, sin saber como son ellos verdaderamente. Gil Calvo en su libro “El poder gris” (2003), nos habla de la vulnerabilidad que vive este colectivo, debido a la dependencia que tienen de tercera personas para su día a día. Esta idea es muy seguida por diferentes autores, que elaboran una reflexión sobre este colectivo basada en la dependencia que tiene en otras personas.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 5 Basándose en la información obtenida a través de estos estudios, el estatus de persona mayor se inicia a los 65 años, fecha clave, ya que hasta ahora, era la edad a la que tu actividad laboral se acababa y ya pasabas a ser considerado como persona mayor. Entiendo por envejecimiento, un proceso de cambios que se dan en las personas a lo largo de su ciclo vital. Este proceso es personal e intransferible, ya que para cada iniciará este proceso en un determinado momento y se desarrollará de una determinada manera. No es algo estático que se inicia con la llegada de tu 65 cumpleaños. Esta idea es básica, ya que si cada uno inicia una etapa de vida con personas mayores, o incluso con personas de menor edad, se ve que cada uno ha vivido esa etapa de distinta manera condicionada por el momento en el que viven. Es llamativo las veces que las mujeres estudiadas cuentan que no tienen nada que ver con sus propias abuelas, y que para ellas cuando eran pequeñas veían que las personas de 50 años ya eran abuelas. Volviendo al tema del envejecimiento femenino hay constancia de investigaciones muy sólidas por parte de Anna Freixas sobre este tema, por lo que será muy citada y trabajada a lo largo del marco teórico y del propio estado de la cuestión. Anna Freixas es doctora en psicología por la universidad de Barcelona y catedrática de la Escuela Universitaria en la Universidad de Córdoba. Centrando sus investigaciones sobre las mujeres y el envejecimiento, aportando datos e información a la gerontología feminista en nuestro país. 1 He querido elaborar un breve resumen introductorio sobre estos artículos de dicha autora, con el fin de obtener la información previa de la que partimos sobre el proceso de envejecimiento vivido por estas mujeres. En 1991, la autora elabora el artículo “Autopercepción del proceso de envejecimiento en la mujer entre cincuenta y sesenta años”. Iniciando su lucha contra la homogenización de dicho proceso, mostrando la importancia de tener en cuenta diferentes factores que hacen únicos y diferentes estos procesos, entre hombres y mujeres, y entre las mismas mujeres. Aporta una idea de Carol Guilligan (1982) comenta que nos hemos acostumbrado a ver la vida a través de los ojos de los hombres y, en este sentido, la vida y la experiencia de los hombres se han adoptado implícitamente como norma, en la que no caben las peculiaridades de las mujeres. 1 Datos obtenidos en la página de Internet. http://cordobapedia.wikanda.es/wiki/Anna_Freixas_Farr%C3%A9
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 6 Siguiendo con Anna Freixas, en el año 1997, en el “Envejecimiento y género: otras perspectivas necesarias”, continúa con la importancia de realizar una distinción entre hombres y mujeres para poder hablar con claridad de dicho proceso, teniendo en cuenta las experiencias y vivencias. Tratando también diferentes temas como son los roles femeninos, y los estereotipos relacionados con el envejecimiento. Anna Freixas (2001) crea el artículo “Nos envejecen las ideas, no el cuerpo” donde trata diferentes temas como el uso de un lenguaje peyorativo asociado al envejecimiento, al igual que trata la invisibilización de la mujer a partir de una determinada edad, para ella la edad clave son los cuarenta, provocando a su vez la utilización de un camuflaje estético al igual que a la ocultación de su propia edad. Y por último, se destaca el artículo de 2009, El secreto mejor guardado: la sexualidad de las mujeres mayores. Se centra en el estudio del tabú de la sexualidad en la sociedad en la que vivimos. Al igual de los mitos convertidos en mandatos culturales. Partimos con esta base la investigación del envejecimiento de las mujeres mayores de 65 años, y trabajaremos a partir de ella con el colectivo de mujeres seleccionado.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 7 FINALIDAD DE ESTA INVESTIGACIÓN De forma aclaratoria, quería elaborar un apartado para explicar cual es el motivo por el que me fijo este objeto de estudio, y cual han sido mis motivos para seleccionar unos aspectos y desechar otros también igual de importantes, o en ocasiones pueden ser considerados de mayor importancia. Esta investigación nace por el sentir de que estas mujeres necesitan voces por las que ser oídas. Considero que es un colectivo oprimido por el sistema en el que vivimos por el simple hecho de ser mujeres y, a este rasgo hay que sumarle, el hecho de ser personas mayores. Pretendo reflexionar sobre el proceso de envejecimiento y de todas las transformaciones que viven las mujeres, y de esta manera, poder optar a abrir diferentes vías de investigación. Muestro diferentes focos de atención en dicha investigación sin querer resaltar uno por encima de otro, estos son: el cuerpo, los roles tradicionalmente asignados por el patriarcado y la sexualidad. Los motivos que me llevaron a focalizar estos ámbitos, son diversos: primeramente, el cuerpo es el signo inevitable del paso del tiempo, es el primer signo visual, percibido por todo el mundo, que podemos analizar y precisar que ha vivido diferentes tipos de transformaciones. Por otro lado, leyendo “Auditando el capital sexual. Pasos hacia una ecología de las relaciones de género” de Gil Calvo, me hizo reflexionar en la situación vivida por estas mujeres, pasaron de ser hijas de sus padres, a esposas de sus maridos y todo esto supone un cambio de rol en sus vidas, entran en la vida matrimonial al mismo tiempo que a su vida sexual, sin opción a decidir o a venirse atrás. Por lo que considero importante conocer como son esa transformación en ambos aspectos. Consiste en una aproximación al tema de estudio, manifestando desde un principio que no consiste en una reflexión tal como una tesis doctoral, pero dejando para un futuro la profundización en dichos aspectos o trabajando diferentes puntos o temas que no han podido ser tratados durante la elaboración del proyecto del fin de master, con la continuación de la investigación.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 8 PARTE SEGUNDA: DISCUSIÓN DEL PROBLEMA Y MARCO TEÓRICO 1. LA CUESTIÓN CENTRAL La cuestión central Contexto particular del estudio: Objeto de estudio. Colectivo de mujeres mayores de 65 años, usuarias del servicio de ayuda a domicilio (Prestación Social Domiciliaria) del Ayuntamiento de Zaragoza. A parte de estos dos rasgos comunes, ser mayores a una determinada edad y ser usuarias de dicho servicio, existen otras características que hacen que tengan una historia en común. Todas, han sobrevivido a una Guerra Civil, han vivido una dictadura y su última etapa vital la están disfrutando en un estado democrático. En toda esta etapa histórica, este colectivo, al igual que hombres de esta generación, han visto morir a familiares o personas próximas por cuestiones políticas, han pasado hambre por la carencia de alimentos, han tenido que abandonar su lugar de origen por falta de trabajo provocada por la crisis económica y social en la que se encontraban, o por ideologías diferentes a los que “mandaban”. Hay que sumar a este condicionamiento histórico el flaco favor que les hizo y nos continúa haciendo, el sistema patriarcal. Este sistema elabora e imponen unas normas específicas solo para ellas, refrendadas por la iglesia católica, al igual que el franquismo. Estas mujeres han nacido para ser hijas y luego ser esposas y madres. No había un paso intermedio entre un rol y otro, y mucho menos existía el momento en el que eran ellas mismas, siempre eran consideradas algo para el bienestar de otros. La educación recibida les ha ayudado a leer, escribir, y a realizar operaciones matemáticas sencillas, como son sumar y restar. Existía una educación personalizada y adaptada a cada persona, donde influía el sexo y la clase social. Ninguna de las mujeres con las que se trabaja en esta investigación cuenta con estudios superiores. Estos estudios guardaban relación con trabajos y labores, clasificados como femeninos como era el coser, el bordar…
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 9 De estos estudios, ellas crearon su propia profesión, desarrollada tanto dentro como fuera de casa. Las profesiones más llevadas a la práctica por estas mujeres son la de modista, empleada de una empresa, agricultora, sirvienta. Otras en cambio, tuvieron a sus padres o maridos que decidieron por ellas que era mejor que se dedicase a ser ama de casa, en lugar de trabajar de una manera remunerada. En sus profesiones, ya sean fuera de casa o dentro de casa, no existía ningún tipo de horario laboral, la ama de casa lo era las 24 horas del día y por ejemplo, la modista trabajaba las horas que necesitase para realizar los encargados. Las que trabajaban para otros, remuneradamente hablando, tenían “la ventaja” que les permitían librar los domingos. Pero a pesar de todo, son principalmente, madres, esposas y mujeres, con todo lo que se espera de esas roles sociales. Lugar en el que se encuentran. La situación geográfica actual de este barrio es la siguiente. Limita al norte con el río Ebro, al sur con la calle Miguel Servet, Camino de las Torres al oeste y al este con el tercer cinturón. La evolución y las transformaciones de estas mujeres, surgen a la par con la del barrio. Con esto no quiero meterme en quien influye a quien en esta evolución, pero si que considero que es importante conocer, a grandes rasgos, la historia de este barrio vivida por ellas mismas, ya que el lugar les influye y les modifica sus formas de actuar, de pensar… Hace, aproximadamente unos 60 años, momento en que este colectivo de mujeres inicia su éxodo hasta dicho barrio, este era casi en su totalidad huerta y campos. El proceso de asfaltado se inició mucho más tarde. Por lo que el transporte, tanto público como privado, sobre todo privado, no llegaba al barrio hasta que no apareció el tranvía. Hasta ese momento, los taxis, como ejemplo de transporte público, se limitaba a acercarse al barrio, hasta la fuente de las aguadoras (fuente situada en el principio de Compromiso de Caspe). El motivo que les lleva a venir al barrio y vivir en el, es el hecho de que existen diferentes edificios de sindicatos que son muy económicos a la hora de comprar, al igual que el resto de viviendas del barrio.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 16 inactividad labora. Por lo que el sistema de jubilación es el que organiza nuestro ciclo vital. El motivo por el que es tan importante la fijación de una edad que delimite el momento en el que cambias de estatus social es, según Felix López Sánchez y Juan Carlos Olazábal Ulacia (1998) por nuestra propia organización social. La sociedad asigna a los distintos estatus de edad, funciones distintas que implican roles, normas y expectativas definidas. Existen muchas clasificaciones en las que se organizan a la sociedad: 1. Sánchez (1990) realiza una clasificación de la población en edad avanzada, que los divide en dos grupos: o Viejos-jóvenes: entre 60 y 75. Estos se caracterizan por ser más activos y poseer un buen estado de salud. o Viejos-viejos: son los mayores de 75 años. 2. Lorenzo Cachón (1992) hace una llamativa distribución y clasificación del colectivo de personas mayores: viejos activos, viejos pensionistas y por último, viejos muy viejos, donde la mayoría son mujeres. Siguiendo con la idea de Lorenzo Cachón, también fija la feminización del envejecimiento, ya que para él los viejos muy viejos es un colectivo formado mayormente por mujeres. Feartherstone y Hepworth (1989) plantean “desjerarquización y pluralismo” de las culturas postmodernas, queriendo explicar que la edad cronológica no sirve como un indicador de normas y estilos de vida inevitable relacionados con la edad. Rompe con todas las ideas anteriores de clasificación social basándose en la edad, por lo que nuestra organización social basándonos en esta variable ya no tiene sentido. A pesar de todo esto, se sigue manteniendo nuestros esquemas sociales. Felix López Sánchez y Juan Carlos Olazábal Ulacia (1998) apoyan esta idea, defendiendo, desde el punto de vista psicosocial, los procesos de envejecimiento empiezan en edades y bajo formas muy variables (sexo, circunstancias sociales y personales) Siguiendo con la idea de estos autores, en el libro Sexualidad en la Vejez (1998), intentan resolver la pregunta ¿Cuándo empezamos a envejecer?, responden que las mujeres inician entre los 35 y los 40 cuando se inicia el envejecimiento corporal. Pero si atendemos al punto de vista social, se considera que eres viejo, cuando los hijos se hacen mayores de edad o se independizan, o estos tienen hijos. A modo de reflexión, si
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 17 anteriormente han mostrado la idea de que los procesos de envejecimiento se inician dependiendo del individuo y de sus características propias, en esta definición han fijado como factor clave los hijos. Provocando una creencia sobre la maternidad o la paternidad irreal, creencia donde el sentimiento del nido vacío tiene aún vigencia. Me parece interesante esta idea para plantear un objetivo de dicha investigación, según estos autores las mujeres inician el envejecimiento corporal a esa edad, pero realmente cuando lo sienten ellas. Lorenzo Cachón (1992), a su vez, muestra diferentes aspectos del envejecimiento: aumenta el número de personas de edad avanzada, los mayores de 65 años son el único colectivo que aumentará hasta 2025, y por último que los viejos son un grupo muy feminizado. Por otro lado, diez años después, la socióloga Cristina López (2002), habla del envejecimiento señalando que aumentará el volumen de mayores, dicho crecimiento no es homogéneo en todas las edades de la vejez, se produce una inversión de la jerarquía entre jóvenes y ancianos, existe una diferenciación por sexo, y por último, analiza la generalización que se da en el contexto mundial sobre el envejecimiento y la problemática que conlleva. Sánchez (1990) defiende la idea de que el envejecimiento es un concepto cultural. Además de ser un proceso biológico, por lo que cuando se intenta ofrecer una definición de vejez debe tomarse en consideración el contexto cultural y situacional donde se da el proceso Felix López Sánchez y Juan Carlos Olazábal Ulacia, (1998), al igual que Giró Miranda (2004), continúan con la creencia de que la vejez es una construcción social que varía de una sociedad a otras, y de un momento histórico a otro. Un viejo es lo que dice una sociedad que es. Por este motivo, las primeras definiciones aportadas sobre los diferentes términos han sido obtenidas de la Rae, ya que es lo que nos ofrece una definición de lo que es, por ejemplo, en la actualidad, viejo. Es un concepto social que toma como referencia la edad, criterio fundamental de la organización de la vida social. Continúan hablando de que el envejecimiento es un proceso de adaptación individual a condiciones cambiantes provenientes del propio organismo y/o del medio social. Siguiendo la idea citada de la socióloga Cristina López, que hablaba de la diferenciación por sexo. Con anterioridad a esta, Anna Freixas (1997) en su artículo “Envejecimiento y género: otras perspectivas necesarias” Habla del envejecimiento
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 18 como proceso diferenciado entre hombre y mujeres, ya que considera que no es lo mismo envejecer para un hombre que para una mujer. Sotag (1972) trabaja la idea de que existe un ideario acerca del doble estándar del envejecimiento, mientras los hombres maduran, las mujeres envejecen. Comparto esa idea de Sotag, no es lo mismo que aparezcan unos rasgos corporales en un hombre que en una mujer, como bien veremos posteriormente en el apartado del cuerpo. Esta afirmación contradice completamente la idea defendida por Erikson (1950, 1968) y Levinson (1978) que ambos defienden el desarrollo de la personalidad adulta a través de estudios unidireccionales, irreversibles, jerárquicos y universales. Bourdieu habla del habitus. Los condicionamientos asociados a una clase particular de condiciones de existencia producen habitus, sistemas de disposiciones duraderas y transferibles, estructuras estructuradas predispuestas para funcionar como estructuras estructurantes, es decir, como principios generadores y organizadores de prácticas y representaciones que pueden estar objetivamente adaptadas a su fin sin suponer la búsqueda consciente de fines y el dominio expreso de las operaciones necesarias para alcanzarlos, objetivamente «reguladas» y «regulares» sin ser el producto de la obediencia a reglas, y, a la vez todo esto, colectivamente orquestadas sin ser producto de la acción organizadora de una orquesta. 3 Es un producto de la historia, el habitus produce prácticas individuales y colectivas, es lo que anteriormente hemos hablado como la manera en que la vida cotidiana se imprime en el cuerpo de cada individuo. Asegura la presencia activa de la experiencia pasadas que actúan como principio de percepción, pensamiento y acción, y tienen mayor fuerza que todas las reglas formales y normas explícitas que se nos imponen. Hace posible la producción libre de todos los pensamientos, de todas las percepciones y acciones inscritos dentro de los límites que marcan las condiciones particulares de su producción. El habitus permite producir un número infinito de prácticas, relativamente imprevisibles, pero limitadas en su diversidad. Crea las conductas razonables y excluye las que no lo son. Las prácticas no se pueden deducir solo de las condiciones presentes ni de las pasadas, se crea mediante la relación de ambas; relaciones que el habitus efectúa ocultándolo en la práctica, y esta práctica se lleva a cabo el inconsciente. La homogeneización objetiva de los habitus de grupo o de clase que resulta de homogeneidad de las condiciones de existencia, es lo que hace que 3 Bourdieu, Pierre. (1980) El sentido práctico. Madrid, Taurus Humanidades. Página 92
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 19 las prácticas puedan estar objetivamente concentradas en una norma. El habitus estructura en función de las estructuras producidas por las experiencias anteriores, las nuevas experiencias que afectan a tales estructuras dentro de los límites definidos por su poder de selección, realiza una integración única dominada por las primeras experiencias. La homogeneidad no existe como tal ya que cada sistema de disposiciones individuales es una variante estructural de los otros. El principio de las diferencias entre los habitus individuales se debe a la singularidad de los trayectos sociales. Es llamativo el hecho de conseguir todos los avances médicos, científicos, sociales…para conseguir alargar nuestra estancia en este mundo, y de hecho a cualquier persona que preguntas te dirá que quiere morir de viejo, y vivir lo máximo posible, pero aún así, seguimos queriendo ser eternamente jóvenes. El miedo a la vejez es lo que nos provoca el rechazo a los ancianos, ya que nos recuerdan a la muerte, y esta aún nos da más miedo. En el ciclo vital de un individuo no se puede generalizar con la existencia de un umbral de obsolencia civil y social. Existen muchos estereotipos en los que se cree que la vejez es una edad maldita, y que solo existe un único tipo de envejecimiento. Hay que dejar claro que no hay una única manera de envejecer, si no que cada individuo tiene una manera de realizarlo, y nunca será igual a la de la persona que tiene cerca. Butler (1969) elabora el término AGEISM, hace relación a los estereotipos sistemáticos y discriminatorios contra las personas por el simple hecho de ser viejas. Estos estereotipos pueden afectar a la propia percepción del envejecimiento, incluso de la del resto. Anna Freixas (2001) continúa defendiendo la idea de la creación de estereotipos ante esta situación. Son creados por parte de las personas más jóvenes, ya que consideran esta etapa de la vida como un momento de pérdida, de situación de dependencia, y de deterioro…entre otras características. Estos estereotipos se manifiestan en el uso peyorativo del lenguaje asociado al envejecimiento. Estos estereotipos generalizados provocan una invisibilización de este colectivo, y especialmente de la mujer. Goethe en una ocasión afirmó que envejecer es desaparecer progresivamente de la vista. En muchas ocasiones eso es así, se produce una invisibilización de este colectivo, las mujeres, más concretamente, inician este proceso al llegar a los 40 años.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 20 Anna Freixas (2001) manifiesta la invisibilización de la mujer, siendo esta, únicamente visible para el mercado del amor, del trabajo, cuando su aspecto es el de una mujer joven, no de una mujer mayor. Riley (1985) dice que los cambios de conducta entre unas edades y otras, entre unas generaciones y otras, se deben al paso del tiempo y del efecto de la generación a la que se pertenece. Gil Calvo (2003), siguiendo con esta idea, trabaja con la hipótesis de que la vejez de las próximas generaciones será muy diferente. Esta idea fundamenta la investigación sobre como ven su propio proceso de envejecimiento, pudiendo hacer una comparativa con el modelo que tenía de sus propias antesoras. Siguiendo con Gil Calvo (2003), defiende la idea de que existe una nueva forma de envejecer, ya que las personas que están viviendo ese proceso afrontan su fase final de una manera muy distinta. Cree en este cambio, contando con personas autónomas y activas. Estoy de acuerdo con esta idea de Gil Calvo, lo que creo que para que estas personas sean autónomas y activas hay que proporcionarles medios para que lo puedan conseguir. Olshansky y Cannes (2001) denominan la revolución de la longevidad, las personas mayores ya no tienen que contemplar su propia edad como un apéndice supletorio protesicamente añadido a la final de la edad adulta. Esta definición cierra este apartado rechazando la definición elaborada por parte de Felix López Sánchez y Juan Carlos Olazábal Ulacia, (1998) donde consideraban la vejez como la etapa de la vida que va de los 65 años a la muerte. Cuerpo Felix López Sánchez y Juan Carlos Olazábal Ulacia (1998) comentan que existe dos momentos en el ciclo vital especialmente significativos en la figura corporal, que son la pubertad-adolescencia y el inicio del proceso de envejecimiento. Nos centraremos en el proceso de envejecimiento que es el que nos concierne, en este, los cambios amenazan a la propia persona debido a la sociedad en la que vivimos, en la que la figura corporal que se considera atractiva es la de una persona joven. Utilización de su propio cuerpo Marcel Mauss (1978) en su libro Sociología y antropología, habla de lo que para él es la técnica corporal. Para él es la forma en la que los hombres hacen uso de su cuerpo. Dicha técnica no es universal, cada sociedad elabora una propia. Es variable ya
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 21 que depende de los propios individuos y sus imitaciones, pero sobre todo con las sociedades, la educación, las reglas de urbanidad y la moda. Para Marcel Mauss la educación es parte fundamental de la técnica corporal, para él, esta idea de educación cobra mayor importancia que la imitación. Los principios clasificadores de las técnicas corporales: 1. División de las técnicas corporales según los sexos: quizá dos tipos de educación. En la situación que nos concierne, la educación podía considerarse selectiva, debido a que cada uno debía estudiar unas determinadas cosas. 2. Variación de las técnicas corporales por motivo de la edad. 3. Clasificación de las técnicas corporales en relación con su rendimiento. 4. Transmisión de las formas técnicas. Mary Douglas (1978) habla de que Mauss no muestra la existencia del comportamiento natural. Dice que existe una tendencia natural a expresar determinado tipo de situación por medio de un estilo corporal adecuado a ellas. Este comportamiento natural es inconsciente y se obedece a ella en todas las culturas. Surge como respuesta a un sistema social que aparece siempre revestida de una historia y una cultura local. La expresión natural está determinada por la cultura. El cuerpo, en cuanto medio de expresión, está limitado por el control que sobre él ejerce el sistema social. El cuerpo social condiciona el modo en que percibimos el cuerpo físico. La experiencia física del cuerpo, modificada siempre por las categorías sociales a través de las cuales lo conocemos, mantiene a su vez un determinadaza visión de la sociedad. Foucault, también trabaja teóricamente la cuestión del cuerpo, él se centra en la docilidad de los cuerpos. Para él, un cuerpo es dócil cuando puede ser sometido, que puede ser utilizado, transformado y perfeccionado. En toda sociedad, el cuerpo queda prendido en el interior de poderes muy ceñidos, que les imponen coacciones, obligaciones…: • Escala de control: trabajar el cuerpo en partes, de ejercer sobre él coerción debil. • Objeto de control: economía, eficacia de los movimientos, su organización interna; la coacción sobre las fuerzas más que sobre los signos. • Modalidad: implica una coerción ininterrumpida, constante, que ordena los procesos de la actividad más que sobre el resultado y se ejerce según una
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 22 codificación que retícula con la mayor aproximación en el tiempo, espacio y en los movimientos. A estos métodos que permiten el control minucioso de las operaciones del cuerpo, que garantizan la sujeción constante de sus fuerzas y les imponen una relación de dualidad docilidad-utilidad son las disciplinas, que vienen a ser las formas generales de dominación. Mary Douglas (1978) afirma que el cuerpo es un medio de expresión sujeto a muchas limitaciones. Todas las categorías culturales por medio de las cuales se le percibe deben estar perfectamente de acuerdo con las categorías por medio de las cuales percibimos la sociedad ya que éstas se derivan de la idea de que el cuerpo ha elaborado la cultura. Siguiendo esta idea, Foucault afirma que los signos corporales nos hacen reconocernos los unos a los otros, por lo que las categorías culturales deben ser las mismas para que sean entendibles. Por otro lado, Bourdieu defiende de cómo la sociedad y sus estructuras utilizan el propio cuerpo, al igual que el lenguaje, para funcionar como dispositivos de pensamiento diferidos. El hecho de interiorizar algo aprendido por medio del cuerpo, es mucho más poderoso sobre nosotros que haber sido memorizado, ya que el cuerpo reacciona rápidamente y actúa. Estrategias corporales: El término estrategias es utilizado debido al significado que le da Bourdieu a este concepto, que posteriormente se desarrollará. En este apartado se tendrán en cuenta la manera de “sobrevivir” y “superar” esta fase, el colectivo estudiado, promovida por diferentes autores. Hirschman (1977) habla de diferentes tipos de estrategias, elabora una clasificación centrándose en tres tipos: • Salida. Hace referencia al ascenso social, lo que vendría a ser la etapa de la juventud. • Voz. Hace referencia al mantenimiento de la posición ocupada, lo que vendría a ser la etapa de la madurez. • Lealtad. Hace referencia a la adaptación del cambio social para no perder derechos, lo que vendría a ser la etapa de la vejez.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 23 Bourdieu (1991) utiliza el concepto de estrategias a la hora de hablar de las prácticas con las que se quiere conseguir aumentar el capital económico, social y cultural o simbólico. Él elabora una clasificación de categorías de estrategia: • Movilidad, con la que se busca un ascenso social. Hace equivalencia a la etapa del ciclo vital de la juventud. • Reproducción, para mantener la posición ocupada. Hace equivalencia a la etapa del ciclo vital de la madurez. • Reconversión, con la que rectificar adaptándose al cambio social para no perder los derechos adquiridos con la propia posición ocupada. Hace equivalencia a la etapa del ciclo vital de la vejez. Me gusta el concepto de estrategia, aunque puede llegar a entenderse como formas de no aceptación de dicho proceso, pero yo lo considero que es la manera de sobrevivir a este proceso teniendo en cuenta la sociedad en la que estamos. Teniendo en cuenta estos dos conceptos de estrategias elaborado por estos autores, Gil Calvo (2003) habla de la existencia de estrategias de longevidad. La elaboración de este concepto propio se basa en los dos anteriores. Con el concepto Poder Gris, como se titula el libro, hace referencia “a la nueva actitud que ambiciona hacer de la vejez una senda de autosuperación personal y ascensión civil”, “aquella voluntad de progreso que busca apoderarse del propio destino final, estrategia que en el futuro va a caracterizar a las próximas generaciones de mayores” 4 El concepto poder gris hace referencia a la capacidad de las futuras generaciones de mayores de hacerse oír, de ser los sujetos activos de su propio proceso de envejecimiento. Este concepto de apoderamiento exige la presencia de sujetos autónomos con iniciativas propias Gil Calvo trabaja dos estrategias utilizadas por este colectivo a la hora de enfrentarse tanto a la retirada de la carrera profesional, y por otro lado a la utilizada frente al envejecimiento del cuerpo. Estas vienen distinguidas dependiendo, según el autor al nacimiento de estas personas: • Estrategia típica de personas nacidas antes de la guerra. Consiste en la confianza ciega en los médicos y en los medicamentos, al igual que en su familia. Es la 4 Gil Calvo, Enrique (2003). El poder gris: una nueva forma de entender la vejez. Arena Abierta. Barcelona. Mondodari. Pág. 180
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 24 forma más extrema, ya que se abandonan a la decisión de otros, dimitiendo de toda responsabilidad individual. • Estrategia típica de personas nacidas en la posguerra. Al igual que las anteriores también confían en la medicina, pero se diferencian de estas en que ya no confían tanto en la familia. Son más activos Esta clasificación es elaborada teniendo en cuenta tanto a hombres como a mujeres, sin distinguir unos de otros, por lo que considero que no es valida para analizar a las mujeres, y mucho menos basándose en la fecha de nacimiento, ya que no creo que dependiendo en que fecha hayas nacido (teniendo en cuenta de que habla de antes de la guerra y en la posguerra), tu relación con tu propio cuerpo variará mucho. Y por otro lado, tampoco creo que las mujeres nacidas antes de la guerra sean más dependientes de los médicos o de la familia que las mujeres que han nacido tras la guerra, eso va en función de unas variables personales que les hacen vivir la vida de una determinada manera, con menos autonomía, podríamos decir. Por otro lado, se encuentra Anna Freixas (2001) elabora un relato sobre la ocultación de la edad y camuflaje estético. Donde pone de manifiesto el mito de la juventud muy presente en la sociedad actual, que provoca la invisibilización de las mujeres mayores en muchos aspectos de su vida cotidiana, por lo que considera que negando la edad conseguirán no estar invisibilizadas. Para ella esta es una de las estrategias de enmascaramiento. Estas estrategias consisten en cultivar cualidades asociadas a la juventud, negando definirse como mayores. Freixas defiende que esta es una manera de seguir auto excluyéndose. Siguiendo esta idea de auto exclusión, Gloria Steimen, dice “falsificarse a una misma es dejar que los prejuicios sobre la edad te venzan” 5 . Analizando estos argumentos que dan ambas autoras, aparece en mi mente una pregunta ¿Si no lo hiciesen dejarían de estar excluidas? Me da la sensación que con este enfoque estamos victimizando a este colectivo, haciéndoles artífices de su propia exclusión. Y dicha exclusión es provocada por la sociedad que no acepta este cuerpo femenino, que no acepta que ellos lleguen a ser así. Por lo que los aparta del centro de la sociedad, y los deja vivir en los márgenes de la sociedad al igual que otros colectivos tan “socialmente maltratados”. 5 Steinem, Gloria (1994). Ir más allá de las palabras. Rompiendo las barreras del género: edad, sexo, poder, dinero, músculos. Barcelona. Paidos
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 25 Roles tradicionalmente asignados a la mujer Según Asch (1956) el significado de rol es “la estructura de necesidades, objetivos, creencias, sentimientos, actitudes, valores y conductas que los miembros de una comunidad estiman que debe caracterizar al ocupante de una posición. Los roles prescriben la conducta que se espera de las personas en situaciones estándares. Los distintos roles de un grupo son interdependentes entre sí”. Eleonor Maccoby (1957) afirma que la rigidez de los roles implantados en la sociedad limitan las potencialidades de los seres humanos. A estas mujeres se les ha obligado a ser madres y esposas, para que la especie se perpetúe, pero nadie les ha preguntado que es lo que querían ser, e incluso en ocasiones estas mujeres pueden estar estigmatizadas por el hecho de no ser madres, y no ser ellas las culpables de no llegar a serlo. Maribel León Fernández y Sandra Castro Paniagua en el capítulo La sexualidad en la persona adulta mayor, del libro “¿Envejece la sexualidad?” (2007), nos hablan de la teoría de roles sociales. Esta teoría afirma que en la sociedad existen diferentes roles definidos con respecto al comportamiento esperado de sus ocupantes. Por lo que para cada función se asignan conductas particulares que responden ante expectativas sociales. Para que estas conductas se cumplan, la sociedad, y mayormente, el grupo de pertenencia, ejercen un control social sobre las actividades de los miembros. Estos roles tienen un margen de actuación. Para que los individuos se limiten solo a la actuación en la normalidad, la sociedad ofrece “unos premios”. Nos siguen contando que se da el conflicto por la ocupación simultánea de posiciones cuyos roles son antagónicos, lo que provoca que la persona tenga dificultad para despeñar los roles. Esta teoría guarda mucha relación con lo hablado anteriormente del envejecimiento, siempre se espera algo de dichas personas al llegar a una edad. Al igual que esto refuerza la idea que se ha desarrollado anteriormente sobre la organización social basada en la edad, en cada estatus creado y elaborado socialmente, se esperan y se exigen unos determinados comportamientos. Conociendo estos datos sobre los roles y el significado de estos, nos centramos en la familia, lugar donde la mujer desarrolla sus principales roles sociales, Carter y McGoldrick (1988) desde el punto de vista del ciclo evolutivo de una familia nuclear, esta se constituye normalmente a partir de una pareja y evoluciona, como sistema a través de diferentes etapas, periodos o fases con características propias cada uno de ellos.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 32 protagonistas, con los que buscan satisfacciones propias y del otro miembro de la pareja. Felix López Sánchez y Juan Carlos Olazábal Ulacia (1997) defienden que si la sexualidad es entendida como algo más que el acto coital, no tiene que sufrir ningún tipo de deterioro, lo único cambia cualitativamente y/o cuantitativamente en sus formas de expresión. Cuando se habla de sexualidad humana, va ligada al sexo (genitalidad y función reproductiva) olvidándonos de todo lo que le rodea. En el libro Sexualidad en la Vejez, de Felix López Sánchez y Juan Carlos Olazábal Ulacia, (1997) enumeran unas características de la sexualidad en el colectivo de las personas mayores, obtenidos de estudios realizados. Estas características son: 1. La sexualidad en la vejez es muy variable de unas personas a otras. 2. Los cambios fisiológicos sexuales asociados a la vejez son muy variables, pero aun así permite mantener la actividad sexual. 3. El grado de satisfacción sexual no disminuye necesariamente a lo largo de los años. 4. La disminución de actividad sexual coital en la vejez y de la actividad sexual en general, depende de factores fisiológicos, pero sobre todo por causas psicosociales. 5. La actividad sexual de los viejos tiene multiples manifestaciones paracoitales y autoeróticas. 6. aspectos esenciales de la sexualidad, no involucionan en relación con la edad. 7. El que las mujeres, tengan menos actividad coital que los hombres, se debe a factores psicosociales. De hecho, la actividad sexual de la mujer suele depender de los deseos y capacidades del varón, más que por ella misma, por la doble represión social a que está sometida: el hecho de ser mujer y ser vieja. (Canetto, Kaminriski y Felicio, 1995; Gibson, 1992) 8. Los viejos tienen interes por actividades que les permita entrar en contacto con los demás de forma menos convencional (bailes, viajes…) que provocan disposiciones en las relaciones interpersonales íntimas. Las normas sociales son represivas y convencionales en la vejez, por lo que muchos viejos necesitan que la situación facilite este acercamiento. 9. Grupo de pioneros que tienen que romper esquemas, antes no existía este bienestar.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 33 10. Los mejores predoctores individuales del comportamiento sexual de los ancianos son su sexualidad previa y disposiciones de la pareja. 11. Los problemas fisiológicos de la sexualidad en la vejez tienen soluciones. En el libro Sexualidad en la Vejez, de Felix López Sánchez y Juan Carlos Olazábal Ulacia (1997), muestra una serie de factores que condicionan la sexualidad en la vejez, estos se clasifican en dos: 1. La historia personal de salud: el estado físico general y los problemas de salud concretos, pueden favorecer o limitar el interés y la actividad sexual durante la vejez. 2. Factores psicosociales: a. Historia de vida. Han sobrevivido a una guerra civil, una dictadura y han visto una transición y vivido en democracia. b. Es una generación con una historia sexual muy variable pero con frecuencia deficitaria. c. Una generación que recientemente ha mejorado sus condiciones de vida. d. Han sido educados en la sexofobia. e. Han interiorizado falsas creencias de la sexualidad en la vejez. f. Creen en la teoría de la media naranja. g. Viven en una sociedad que estigmatiza a los viejos. h. En el momento en que se jubilan del trabajo, da la sensación que llega el momento de jubilarse de todo. La familia, y especialmente los hijos, son resistentes a cualquier cambio de sus padres, ya sea sexual, social…
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 34 TERCER PARTE. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN El enfoque metodológico que se ha utilizado para llevar a cabo esta investigación es de carácter cualitativo. El motivo de dicho enfoque es por la creencia de llegar a obtener mayor cercanía con estas personas y con sus propias vivencias y experiencias. “…una manera de abordar el estudio de los fenómenos que hace hincapié en la comprensión” (Giroux y Tremblay, 2004, p. 39). Hernández, Fernández y Baptista, 2006); según estos autores, la “realidad” es definida en el enfoque cualitativo a través de cómo interpretan su propia realidad los que participan en la investigación, realidades que van modificándose conforme transcurre el estudio y que representan las fuentes de datos del investigador, quien se introduce en las experiencias de los participantes, consciente de que es parte del fenómeno que estudia. Algunas de las características del enfoque cualitativo de investigación, de acuerdo a Hernández, Fernández y Baptista (2006), son las siguientes: • los estudios se fundamentan en un proceso inductivo, consistente en explorar y descubrir, para luego generar perspectivas teóricas; • el investigador plantea un problema, pero sin seguir un proceso claramente definido, porque primero pretende descubrir y refinar preguntas de investigación; • generalmente no se prueban hipótesis, éstas se generan durante el proceso, refinándose conforme se recaban más datos; • en la recolección de datos no se usan métodos estandarizados, la medición no es un aspecto toral para efectuar esta etapa y el análisis de datos que se efectúa no es estadístico; • se busca en cambio, obtener las perspectivas y puntos de vista de los participantes y atender a las interacciones entre individuos, grupos y colectividades; • el proceso de la investigación es flexible, lo que le permite al investigador pasar de los eventos a su interpretación y “reconstruir” la realidad tal como la observan los actores de un sistema social previamente definido; • se busca evaluar el desarrollo natural de los sucesos, sin manipular o incentivar a quienes participan en la investigación.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 35 Técnicas utilizadas: Las técnicas específicas que he seleccionado para este estudio ha sido la entrevista semi-dirigida y la observación participante. Entrevista semi-dirigida: Con esta técnica lo que quiero lograr es que la persona entrevistada obtenga toda la libertad discursiva, pero sujeta a unos marcos temáticos en los cuales se centra mi interés de profundización. Según Mª Isabel Jociles Rubio (2008) 10 los rasgos principales de una práctica semidirectiva durante la entrevista son los siguientes: 1. El entrevistador debe hacer las menos preguntas posibles, evitando el “efecto interrogatorio”. 2. Hacer al principio una breve exposición introductoria. 3. El investigador no debe empeñarse en aplicar a rajatabla el guión que ha preparado para la entrevista. 4. El entrevistador debe formular sus preguntas de una manera abierta, evitando las preguntas cerradas o cuasi-cerradas. 5. El entrevistador debe evitar influir en el contenido de las respuestas. 6. Las preguntas deben guardar un orden lógico. 7. El entrevistador debe presentarse como una persona de confianza, no alguien que rebata todas sus ideas. 8. Importante mostrar en todo momento interés ante el investigado. 9. Cuando se estime necesario, se facilitará a los entrevistados información sobre uno mismo. 10. Cuidar la logística. Vigilar que la entrevista se desarrolle en un ambiente y contexto adecuados. Proceso por el que hay que pasar para la elaboración de la entrevista: • Reflexión pre-entrevista: donde planificamos la misma. Tener en cuenta a quien entrevistar, donde hacerlo y cuándo. • Realización de la entrevista. • Reflexión post-entrevista: escuchar la grabación y parar ante cada pregunta, releer la respuestas, y analizar el contenido. 10 Información obtenida de los apuntes de la asignatura Trabajo de campo I: técnicas y diseño, de la licenciatura de Antropología Social y Cultural.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 36 Observación participante: Spradley, J (1980: 53 y ss.) sostiene “Todos los seres humanos actúan como participantes ordinarios en muchas situaciones sociales. Una vez que aprendemos las reglas culturales, se convierten en tácticas y apenas pensamos en lo que estamos haciendo” El mismo autor habla de cuatro modalidades de observación participante, que se diferencian según el grado de presencia/implicación del investigador en las escenas/acciones que observa: • La no participación: rol del observador completamente externa. Contempla la situación sin que nadie le vea. • Observación participante pasiva: el etnógrafo está presente en la escena observada pero sin intervenir/ implicarse nada en absoluto en ella. • Observación participante moderada: el etnógrafo se implica, por ejemplo pidiendo explicaciones. • Observación participante activa: el observador presencia y pide aclaraciones, si no que también participa en lo que acontece. • Observación participante completa: el observador participa como participante ordinario. Hay que aclarar que en una mayoría de situaciones estos tipos de observación participante o no participante no se dan en estado puro, ya que pueden ir variando a lo largo de la misma investigación. Junker (1960) y Gold (1958) establecen también una tipología a este respecto, diferenciando entre: “totalmente participante”, “participante como observador”, “totalmente observador”. El motivo por el que elijo esta técnica es porque participo en una atención diaria y domiciliaria. El servicio que presta el Ayuntamiento de Zaragoza consiste en apoyar en el día a día a los usuarios en sus domicilios, centrándose en las actividades básicas de la vida diaria. Mi función en este engranaje es supervisar el buen funcionamiento del servicio, y controlar la situación del usuario. Considero que en muchas ocasiones se dicen muchas más cosas sin hablar, por lo que es muy importante estar atenta ante estas situaciones. Ante esta situación creo que los domicilios, la forma de moverse de estas personas por el mismo, en general, la
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 37 organización de su vida cotidiana, aportan mucha información a su propia historia de vida. La observación participante que inicialmente intento seguir es la observación participante completa, ya que como trabajadora social del servicio, me integran totalmente en la vida domiciliaria que ellas crean. Aunque en ocasiones, como bien he citado con anterioridad, hay ocasiones que no soy tan participativa y me dedico a observar. Ámbito de la investigación: Unidad de análisis: La unidad de análisis con la que voy a trabajar son un grupo de mujeres, mayores de 65 años, que viven actualmente en el barrio de las Fuentes de Zaragoza, y también tienen en común que forman parte de los usuarios de las prestaciones sociales domiciliares ofrecidas por el Ayuntamiento de Zaragoza, más concretamente en el Servicio de Ayuda a Domicilio. A pesar de contar a mi cargo con 133 usuarios, contando matrimonios como un usuario, he centrado la investigación en un número reducido, debido a que considero que había un grupo más selectivo que podía ayudarme, mientras que otras personas no aportaban gran información, este número han sido 15 mujeres. Ámbito espacial: Como ya he dicho se centrará en el espacio del barrio de las fuentes de Zaragoza. Situado en la periferia de Zaragoza, y ha vivido una gran evolución con el paso de los años. Ámbito temporal Marzo 2012- septiembre 2012. Es importante contextualizar este ámbito ya que igual si se realiza dentro de un tiempo el mismo estudio, los resultados podrían cambiar. Variables seleccionadas Con el objetivo de obtener diferentes posiciones discursivas se han seleccionado las siguientes variables: • Edad: mayores de 65 años, debido que a partir de esa edad ya consideran que son personas mayores. • Nivel cultural: años que han ido a la escuela.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 38 • Lugar de nacimiento: si no es Zaragoza saber cual es el motivo por el que llegaron a dicha ciudad y más concretamente al barrio de las Fuentes. • Estado civil: he querido seleccionar todos los estados civiles. • Trabajo: si lo han hecho, en que tipo de trabajo ha sido, durante cuanto tiempo. • Descendencia: si tienen hijos, como es la relación con ellos. • Vida cotidiana: como viven su día a día. Utilización de espacios, de actividades, relaciones con otras personas (familiares o sociales) Problemas del trabajo de campo La problemática que he encontrado es la falta de continuidad a la hora de elaborar el discurso de estas mujeres, ya que mis visitas domiciliarias no eran continuadas en un corto periodo de tiempo. Pero a pesar de tener este pequeño impedimento, he contado con la colaboración de un gran grupo de auxiliares de ayuda a domicilio, que me informaban constantemente de los datos que no llegaba a recibir por el propio pudor de las usuarias, o han sido artífices de grandes conversaciones con las usuarias en las que han conseguido crear un grado de complicidad máximo entre los que se encontraban presentes en dicha habitación. Por otro lado, otra problemática que he encontrado es el hecho de que “toco” temas que muchas personas no quieren hablar porque son muy personales, por lo que no he podido profundizar con todos los usuarios.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 39 CUARTA PARTE: CONTEXTUALIZACIÓN DEL PROBLEMA Y CASO ESPECÍFICO VIDA COTIDIANA Existen múltiples formas de organizarse en el día a día. Toda esta cotidianidad viene influida por diferentes factores interiorizados en cada individuo. El análisis de la vida cotidiana aporta, como narra Martin Heidigger (1971), información sobre la realidad social. A la pregunta, ¿cómo es un día normal para usted?, existen tantas respuestas como personas que contestan la pregunta. • “me levanto a las diez de la mañana, desayuno, recojo un poco la casa, y si tengo que hacer algún recado lo hago, luego vuelvo a casa y hago a la vez la comida y la cena. La cena la hago ya, porque por las tardes veo muchas telenovelas, empieza a las 4 una, y la última acaba a las once menos cuarto, así que en los descansos me caliento la cena y me la como.” (I01) • “me levanto a las nueve, desayuno, recojo la casa y a las once me voy a tomar un café a una cafetería del barrio con mi hija o con unas amigas. Las mañanas, es que son para mí. A la una, más o menos, vuelvo a comer y a echarme la siesta, hasta las cinco de la tarde, que es cuando quedo con mi compañero (aclaración personal, es el novio) y nos vamos al hogar a echar una partida de cartas. A las ocho volvemos a mi casa, vemos la tele y a las nueve y cuarto el ya se va a su casa.” (I02) • “me levanto a las nueve, desayunamos juntos y yo ya me pongo a recoger la casa, y él (su marido) va a hacer los recados que hacen falta para casa. Más o menos, a las dos vuelve a casa y ya comemos, porque ya tengo la comida lista. Después de comer él duerme la siesta, mientras yo recojo lo de la comida. Por la tarde nos vamos a dar un paseo juntos.” (I03) He mostrado tres tipos de verbalizaciones manifestadas por el colectivo de mujeres, que siguen unos patrones de conducta muy generalizados por todas las mujeres encuestadas, no por el contenido y por lo que realizan, más bien por la distribución. Siguiendo a Norbert Elias, para ellas la vida cotidiana, equivaldría a la rutina diaria, dejando fuera de esa cotidianidad lo acontecido extraordinariamente, como bien defiende la sociología interpretativa.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 40 Analizando sus historias de vida, siempre narran su día a día basándose en rutinas, siguiendo con la verbalización del pasado de una informante lo veremos claramente: • “me levantaba con mi marido, desayunábamos juntos, él se iba a trabajar, y yo me quedaba en casa recogiendo la casa, hasta que tenía que despertar a los chicos, les daba de desayunar, les vestía, y los llevaba al colegio. A la vuelta de dejarlos, hacía todas las compras necesarias, cuando llegaba a casa, hacía la comida, y volvía a buscar a los chicos al colegio, los llevaba a casa, comían y los volvía a llevar a casa […] y así día tras día” No he citado todo lo relatado por dicha mujer, pero muestra la rutina creada también en su día a día, centrándose en sus hijos, en su marido y en su casa. Han sido educadas y formadas en la idea de rellenar el tiempo realizando unas determinadas actividades, como son las destinadas a las mujeres (cuidado de la familia y de su casa) y continúan con esta idea, por lo que en el momento que por diversas causas no llegan a poder realizarlo es cuando aparecen las frustraciones en algunos casos, en otros aparecen las rupturas con las ideas preconcebidas y crean nuevas formas de vivir. En todas las narraciones elaboradas por estas mujeres aparecen espacios y actividades muy utilizados por todas ellas, que considero de gran importancia por lo que se continúa con su análisis. Estos espacios, actividades y tiempos son los que dan la cotidianidad a sus actos, son los que organizan el día a día, por ejemplo, muchos discursos en los que hablan de su día a día, se inician de la siguiente manera: • “me levanto a las 7 para tomarme las pastillas, asi no se me juntan con las de la comida y luego me vuelvo a acostar” Otro discurso es: • “estoy hasta las 9 con mis amigas dando una vuelta, y yo ya me vuelvo por las pastillas” Espacio El espacio será dividido en espacio privado, espacio público y espacio transfronterizo: El espacio privado.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 41 El espacio privado es el lugar por excelencia que otorga el patriarcado a la mujer. Es donde tiene que estar para cuidar de sus hijos y de su hogar. Es el centro de su discurso. • "como no salgo de casa, me gusta que esté todo limpio. Es que yo no salgo de aquí, no se me ha perdido nada fuera” (I05) • No es discurso elaborado por ella. Gracias a las visitas domiciliarias, puedo observar muchas aportaciones que en una entrevista en una cafetería no conseguiría. Al entrar en el domicilio, la señora me recibe y pasamos a la cocina, que es donde tiene la televisión, y donde hace, como dice ella, la vida. Al fijarme en la organización del domicilio, pensando que es una galería, observo que es el cuarto de baño. Para entrar al cuarto de baño, todas las personas tienen que pasar por la cocina, pero si piensas en la señora, ya no tiene que salir de la cocina, lugar también destinado para las mujeres, en ningún momento.” (I06) El espacio privado ha sido lugar destinado para el desarrollo de las actividades de las mujeres. Es el espacio asignado desde el sistema patriarcal a la mujer, y estas asumen como propio, y donde, aparentemente, se sienten cómodas. Tienen toda esta información muy interiorizada y aceptada. El espacio público. Inicia una ruptura con la idea del patriarcado, de la mujer en casa a la esfera pública, esfera de hombres, esfera de la toma de decisiones. Cuando se habla de actividades que hacen fuera de su hogar, cuentan lo siguiente: • “salgo a bailar los miércoles al matadero, ahí nos juntamos un grupo de amigas, con las que voy a andar todas las mañanas durante una hora, porque nos viene muy bien, y durante el curso del colegio vamos a hacer gimnasia al matadero. En verano nos vamos a muchos viajes juntas, nos vamos a la playa o a donde nos manden.” (I04) Esta ruptura no es generalizada, sigue faltando esa toma de contacto por parte de otras mujeres, que no lo realizan porque nunca han dado el paso, y en la mayoría de las ocasiones no saben ni como darlo. Estas mujeres ven el espacio público como el espacio destinado a los hombres, por lo que no se sienten cómodas ahí, y luchan por evitarlo. Como hemos visto al principio, muchas utilizan estos espacios con sus maridos, ya que son suyos.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 48 ropa interior. En otras ocasiones, para mostrarme unos bultos que una señora tenía en la tripa, se desnudó de cintura para arriba, para poder comprobar que todo era real. [I08] A pesar de utilizar el cuerpo para enfatizar, no tienen miedo a mostrar en unos determinados ámbitos sus cuerpos, donde no pueden mostrar alguna estrategia donde ocultar su edad. ROLES SOCIALES Matrimonio Los matrimonios conocidos para esta investigación, son un número reducido de personas. Si nos centramos en estos matrimonios, la mayoría de ellos, uno de los dos miembros de la pareja se encuentra en una situación de no dependencia, en ocasiones la dependiente es ella, o en otras el dependiente es él, solo conocí un caso donde los dos se encontraban, según ellos, muy bien. Por lo que en muchas ocasiones, el matrimonio se ha convertido en una relación en la que se ofrece amor y cuidado y la mayoría de las veces no se recibe nada a cambio. Estas situaciones no considero que sean muy raras de encontrar en estas edades, debido al incremento de la esperanza de vida de todas las personas, y la ingesta, en ocasiones masiva, de medicamentos. Estas situaciones me hacen llegar a pensar, en la evolución que toma la relación matrimonial al llegar a una determinada edad. Estas mujeres, han dependido de sus maridos económicamente, en muchas ocasiones, y ahora son ellos, los que dependen de ellas, en la mayoría de las ocasiones, para llevar a cabo las actividades de su vida diaria. Se ha producido un intercambio de situaciones de poder. • Cuando habla de la situación matrimonial, no puede evitar que se le salten las lágrimas. Comenta que su marido ya casi ni habla, por lo que muchas veces baja a la peluquería (debajo de su casa) de sus hijos para poder hablar con alguien. Esta situación lleva así diez años. [I03] • Comenta cual es su situación y la de su marido. Es el único matrimonio en el que se puede considerar a los dos como personas plenamente válidas (ambos dos sufren diferentes tipos de cáncer). Ella considera que él es el que está peor, por lo que, ella es la que debe cuidar a su marido y hacerse cargo de todo lo que les rodea. [I15]
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 49 Los matrimonios hablan del cambio que viven estos enlaces, superan tanto fases como etapas. Y cada etapa provoca reajustes y adaptaciones. Por ejemplo, • Mujer que vive sola, pero no es viuda, si no que su marido está en una residencia. Ella tiene la necesidad de ir todos los días a verlo [I14] Es una nueva forma de vivir el matrimonio, ya no es característica común el hecho de vivir bajo el mismo techo. Siguiendo a Beck (2003) ya citado en el marco teórico, ya no se puede hablar de familia como concepto, podemos aplicarlo al concepto de matrimonio. Las situaciones cambian y nosotros con ellas. Los conceptos de matrimonio y familia, están muy limitados a lo que ellos entienden por matrimonio y familia. Mostraré un ejemplo: • Cuando voy a conocerla me habla de sus hijos y me enseña fotos de las bodas de sus hijos, pero al hablar de uno de sus hijos, me dice “no tiene familia”, afirmación que me sorprendió porque acababa de ver fotos de una boda y sabía de la existencia de hermanos, sobrinos…y ella me explicó que lo que “no tiene son hijos”. [I05] Al igual que en los casos anteriores como no vivir juntos en el mismo domicilio, o no tener hijos, modifican sus conceptos de familia o de matrimonio. Esto es debido a la educación percibida, la Iglesia y el catolicismo ya les ha explicado como tiene que ser un matrimonio y una familia, por lo que les inculca una serie de valores, en los que la unión entre un hombre y una mujer deben aparecer, al igual que procrear. Por eso en muchas ocasiones, alguna persona mayor habla del matrimonio homosexual diciendo que lo acepta pero que debería llamarse de otra manera, esto es porque para ella el matrimonio es entre hombres y mujeres. Las mujeres que están casadas hablan poco sobre sus maridos, hablan mucho más de sus hijos. En cambio las mujeres viudas si que hablan mucho de su marido. Todas, menos dos mujeres, hablan de lo maravillosos que eran sus maridos, de lo mucho que las querían, a pesar de haber tenido, todas, unos inicios, que si lees entrelineas, han sido difíciles. El relato de todas, sobre el noviazgo con su marido es muy similar, varía en los años que ha durado este. Todas tuvieron una actitud pasiva ante el inicio de las relaciones, él era el que se acercaba a ellas, y ellas aceptaban. Cuando les preguntas qué ocurría si ellas se daban cuenta que no sentían algo hacia ellos, la contestación generalizada es te tenías que aguantar, o reza para que ese chico te salga bueno. En cambio esta situación no la vivían los hombres, si a ellos no les
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 50 gustaba esa chica, con toda la libertad podían dejar la relación e iniciar otra relación con otra mujer. Esta doble moralidad en esta situación viene teorizada por La Fontaine, que hablaba de la asimetría creada por la división social basada en el sexo. Asimetría en la que la mujer tenía que estar subordinada en este caso a su novio, y en términos generales a cualquier varón, que crea tener más poder que ella. A pesar de lo maravilloso que fue su matrimonio, y lo felices que fueron, cuando me preguntan por mi estado civil y si vivo con mis padres, me aconsejan que no me case y que aguante en casa de mis padres que es donde mejor se está. Descendencia Hablo de la descendencia en general, pero es muy llamativa la dependencia que tienen todas, las que tienen hijas, de sus hijas y no de sus hijos. Analizando una serie de ejemplos: • La primera vez que realizo la visita domiciliaria, en relación a una pregunta que le formule, que era si sus hijos estaban pendientes de ella, me comentó “tengo una hija y dos hijos, pero que no servían para nada, porque la que vale de verdad es una hija, que esa es la que sabe”. [I09] Muchas consideran que los hijos no pueden realizar las tareas que realizan sus propias hijas, por lo que evitan llamarles, y son las mujeres las que tienen que estar pendientes de las personas mayores, en este caso de sus padres. Centrándome en un aspecto en el que quería focalizar era si existió en ellas mismas la sensación de nido vacío cuando se fueron de casa sus hijos. Todas cuentan que no, salvo una, que a partir de ese momento es cuando empezó a hacer más cosas con su marido. • Existe una informante que vivió con mucho duelo el abandono del hogar por parte de su hijo mayor. Comenta que lloró mucho y lo pasó muy mal. Pero esta situación no le ocurrió con el resto de los hijos. Hay que tener en cuenta la historia personal de esta mujer. esta mujer se casó y tuvo un hijo, y al poco tiempo su marido falleció, por lo que tuvo que luchar mucho por este, reconstruyendo una familia nueva para él. La maternidad continúa considerándose algo femenino, algo dependiente de la mujer, pero no solo en el momento de la niñez, sino también en la vejez de los padres.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 51 Las madres continúan manteniendo la relación porque son ellas las que llaman y las que organizan todo. Una informante me regalo una situación vivida tras el parto de su único hijo. “Yo tuve un parto muy malo, casi me muero en la camilla, pero sali de esa y me recuperé, lo que me dijeron que no podía volver a quedarme embarazada porque en el siguiente parto si que me moría. Nos dijo el doctor que podíamos mirarnos y hacernos pruebas, pero mi marido me dijo que me mirase yo si quería, que él estaba bien y que nadie le iba a mirar los “bajos””[I10] La maternidad es algo femenino claramente para este colectivo, el hecho incluso de quedarte embarazada, se basaba únicamente en la mujer, ya que como hemos visto, el problema lo tenía ella y no él. Con el paso del tiempo, la relación materna filial cambia y avanza. El marido de la informante 15, me comenta un día que ahora son ellas las que mandan. Haciendo referencia a sus hijas. Dato que a pesar de ser formulado por un hombre, es corroborado por todas las mujeres que son madres. Siguiendo con esta idea de transformación, con este mismo matrimonio hablé de en que momento ellas pasan a mandar, y me comentaron que cambió cuando las visitas médicas empiezan a ser más continuadas. Tanto Beck (2003) como Heritier (1996) hablan de esa alternancia de poder entre una generación y otra. Heritier defiende que no se pueden mezclar los papeles generacionales, los hijos dependientes no pasaran a hijos autónomos, hasta el momento en que los padres cedan ese papel, y por norma general lo ceden cuando ya inician muchos procedimientos médicos. Al igual que Beck habla que esta alternancia entre fase de autonomía con fase de dependencia es constante en todos los ciclos relacionales. A pesar de que en la mayoría de los casos la evolución materno filial es como la citada con anterioridad, nos encontramos en una situación actual basada en la crisis generalizada, donde la falta de empleo y sueldo provoca el retorno de los hijos a casa de los padres. Esto provoca una reestructuración en la relación familiar, el hijo vuelve a necesitar del cuidado de sus progenitores, no hablamos de un cuidado como el de un bebe, pero si que necesita su ayuda para sobrevivir. Por lo que siguiendo la teoría de Beck, se vuelve a alternar el estado de dependencia con el de autonomía.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 52 La figura del viudo La figura del viudo es una figura importante, en distintos aspectos como veremos a continuación. La figura del viudo como marido fallecido. Siempre está presente en la memoria de estas mujeres aunque hayan rehecho su vida. • Señora que actualmente tiene una pareja informal, pero que en su cuarto sigue presente la foto de matrimonio. Alega “a mi marido siempre lo tengo presente, y a mi pareja no le importa.”[I03] • Señora que tras fallecer su marido rehizo su vida, y actualmente vuelve a ser viuda. El primer matrimonio se produjo hace 62 años, y sigue estando en el dormitorio la foto de ese primer marido, al igual que la foto del segundo marido. Explica “a mi segundo marido no le importaba que estuviera ahí la foto, casi lo dijo él que la pusieramos” [I04] Por otro lado está la figura del viudo, como persona con la que rehacer tu vida. • “Él es viudo, si no fuese yo no me iría con él. Cuando nos conocimos me llevó a ver la tumba de su mujer.” [I03] • “Yo con un divorciado no me ponía” [I04] En el caso de que la pareja con la que volver a rehacer tu vida sea viudo, se debe al hecho de categorizar a las personas dependiendo el rol que desempeñen como hemos visto anteriormente. Un divorciado o un soltero tienen para ellas connotaciones negativas, ya que incitan a pensar que ha sido un vividor y un irresponsable. Pero al ser viudo, todo eso cambia. Por el otro lado la figura del viudo como marido fallecido, me parece llamativo que siga estando la foto en el dormitorio que comparte con otro hombre. Analizando el hecho, se debe al respeto que le tiene y a todo lo que ha formado con él. Relaciones sociales Existen mujeres, que amargamente, te narran que no tiene amigas, que todas han fallecido. Ahora suple esa relación de amistad perdida con su hija y las amigas de esta. Hay mujeres que mantienen relaciones de amistad con mujeres desde la época en que empezaron a servir, aproximadamente tenían entonces 14 años. Pero son casi las excepciones que confirman la regla.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 53 La manera de socializarse y de conocer gente, habitualmente en los hogares de jubilados, y en estos casos en el matadero. Con ellas van a tomar café, o a jugar a las cartas. Los grupos que se crean en estos casos, son grupos de mujeres, en pocas ocasiones aparecen los hombres, salvo un caso que conozco, donde el grupo de mujeres acepta a un cura que va con ellas, esta me comenta que no aceptan a hombres. Esta idea esta muy generalizada en estos grupos. Estas situaciones se dan en mujeres que no están casadas. En cambio, las mujeres que están casadas, mantienen relaciones de amistad con diferentes grupos de matrimonios. Por lo que estas mujeres en el momento que pierden a su marido, pierden un estatus social, su cotidianidad que era con él, y a la gente que le podía apoyar. Las relaciones de amistad se basan también en la proximidad, pero a su vez en la distancia. La mayoría de las mujeres de este grupo, como llevan muchos años viviendo en este barrio, casi lo han ido construyendo ellas y ellos con el paso de los años, hablan de la relación de amistad que les une a determinadas vecinas del mismo bloque de pisos o de calles próximas, pero que cada una está en su casa, si es para pedir o hacer un favor si que se entra pero sino no. Muchas quedan “a tomar la fresca” en el rellano de casa o en el parque. Las relaciones de amistad perdidas la suplen con la presencia de sus hijos, poniendo las mismas expectativas en ellos que en ocasiones no se corresponden porque para ellos no son sus amigas, son sus madres. SEXUALIDAD Existe un silencio generalizado ante este tema, cuesta conseguir información. El tabú sobre la sexualidad en las personas mayores, al igual que otros muchos, son creencias muy interiorizadas por parte de todas. Es mucho más fácil hablar de estos temas con mujeres que tras la muerte de su marido han decidido volver a unir, de manera informal, su vida con otra persona, que con mujeres viudas, y mucho menos con mujeres casadas. Uno de los motivos por los que se produce esta situación es el propio pudor a verbalizar algo relacionado con la sexualidad ante su marid, y esto no les ocurre a las que son viudas. El hecho es que, se obtiene más información de la narración de la historia de vida que de la actualidad.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 54 El inicio de este colectivo en el mundo de la sexualidad es a través del matrimonio. Hay muchas narraciones de formas de noviazgo, como se crean estas parejas. La mayoría cuenta que no mantuvieron relaciones sexuales hasta el día de la boda, pero hay otras que si que las mantuvieron relaciones sexuales, por lo que en lugar del matrimonio llevó a la sexualidad, la sexualidad llevó al matrimonio. Todas afirman que era siempre el marido el que les provocaba los encuentros sexuales, aún alguna sin tener ganas. Por lo que han sido el agente pasivo en las relaciones. Estos matrimonios han formado familias numerosas fácilmente. Las mujeres que han tenido un único hijo se ha debido a la vivencia de un mal parto, anunciándoles casi la muerte. Hecho que hace replantearse la sexualidad al matrimonio, a partir de ese momento tiene que vivir otra sexualidad, poniendo medios para no quedarse ella embarazada. El más utilizado era la marcha atrás. Existe un ejemplo, según mis conocimientos sobre la sexualidad de estas mujeres, pionero: • “hace 50 empecé a utilizar preservativo, ya que tenía un primo que trabajaba en el ferrocarril y los cogía de Francia, y me los daba de contrabando”. [I10] Muchas mujeres han tenido hijos “tardanos”, esto se debía a que al pensar que estaban ya en los desarreglos por la menopausia, al mantener relaciones sexuales sin precaución, se quedaban embarazadas. Por lo que muchas manifiestan el alivio cuando les llegó la menopausia. Centrándonos en la actualidad, las mujeres que han decidido volverse a unir con otra persona han mantenido la actitud pasiva que se manifestaba a lo largo de sus vidas. La manera de conocerlos, también fueron ellos los que se acercaron a ellas. • “lo conocí jugando a las cartas, él y su amigo se sentaron con mis amigas y conmigo en la mesa, y eso que íbamos solo mujeres, y una le dijo, oye que creo que este está por ti, esta no se lo creyó. Pero al paso del tiempo le dijo él que si le apetecía tomar algo, y así empezaron. Por otro lado, también está la versión de otra mujer, ella cuenta que lo conoció en los baños, y él vivía en el pueblo de los baños, él se fijó en ella y empezaron a hablar y ahora se juntan cada cierto tiempo. [I03] Por primera vez existe una ruptura entre sexualidad y matrimonio, pero no entre sexualidad y amor. Pero se da en pocas ocasiones, ya que existe mucho trabajo por parte de diferentes factores en estas mujeres. Los mitos enunciados por Anna Freixas siguen presentes en la manera de entender la sexualidad y la misma relación de pareja.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 55 La figura del silencio Muchas mujeres no hablan de estos temas por la presencia de sus hijos, que con los comentarios que hacen les provocan el silencio. • Un día fui a ver a una mujer, y ahí estaba la hija, nos pusimos hablar de que un hombre le había dicho que si quería quedar, y antes de que me contase algo más, interrumpió la hija la conversación diciendo que donde iba a meterse ahora en una relación con otro hombre, que ya había tenido suficiente con su padre, y que ahora está muy bien sola en casa. Le explicamos la auxiliar y yo que actualmente hay muchas personas mayores que si que se vuelven a juntar con otras personas y explica que para ella eso es una guarrada. [I11] Está clara que con el discurso de la madre, la señora se tuvo que callar y ya no pudo decir nada más. • quiero cambiarme un cuarto casa, que lo utilizan mis hijos y mis nietos de trastero, porque como tengo una cama de 90, cuando viene el novio no puedo hacer nada, porque si nos damos alguna vuelta nos caemos. […]Pero mi hija es la que no quiere que haga los cambios para no meter una cama.[I03] Existe una no aceptación de la sexualidad en las personas mayores que provoca que ellas mismas no entiendan que puedan sentir. Como desarrolla Anna Freixas, existen unos mitos sobre el amor y el sexo que están muy interiorizados, que no dejan ver más allá de ellos.
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 56 CONCLUSIONES TEMÁTICAS 1. Este colectivo de mujeres es pionero en las transformaciones sociales que estamos logrando las propias mujeres con el paso del tiempo, y rompiendo con todos los mitos sociales que nos han acompañado y nos acompañan continuamente. Han luchado por la creación de nuevos espacios femeninos, y de nuevos discursos femeninos. Esta apertura a otro mundo es un paso vertiginoso para ellas, ya que no tienen modelos previos a los que seguir, por lo que estas transformaciones se van llevando a cabo poco a poco. 2. La organización social basada en la edad que fundamenta los roles asignados a cada estatus social, ya no tiene ningún tipo de validez en la actualidad. La edad no es la variable por la que nos debemos guiar, debido a que nuestros ciclos vitales toman ritmos diferentes. 3. Para este colectivo de mujeres la cotidianidad de su día a día se basa en la rutina creada por ellas mismas a partir de las personas que les rodean o por la falta de las mimas. Han dedicado toda su vida a rellenar la totalidad de su tiempo, creyendo en la inutilidad de descansar o de tomar un tiempo para si misma, y sobre todo, creyendo en que este tiempo debe ser utilizado para el cuidado de sus personas más cercanas, centrándose principalmente en la realización de las tareas domésticas, y en épocas anteriores, trabajando remuneradamente para ellos. Han vivido para otras personas, y cuando ya no lo pueden hacer, porque no tienen a nadie por el que trabajar, se producen dos situaciones, por un lado aparece la frustración y desesperación que provoca la no aceptación de esta situación, o por otro, la aceptación y la búsqueda de nuevas formas de vida. En la actualidad buscan factores externos a ellas para buscar esa rutina, ya sea utilizando la visita médica, como la toma de medicación, la visita de los hijos. 4. El proceso de envejecimiento que viven estas mujeres, no es un proceso traumático, sino es un proceso asimilado y aceptado por todas. Cada una lo vive de una determinada manera, adaptándose a la situación en la que se encuentran. Dicho proceso es visto de diferente manera dependiendo de la edad, ya que cuanto más pasa el tiempo, menos recuerdas la situación en la que te encontrabas con anterioridad. 5. La autopercepción de este colectivo viene influida por viejos esquemas mentales y estereotipos generados con el paso del tiempo sobre lo que consideran que es una persona mayor. 6. El cuerpo es utilizado como modo de expresión, mostrando la vitalidad y la energía que posee dicho colectivo, y también muestra lo contrario, la falta de
El proceso de envejecimiento en mujeres mayores de 65 años 57 vitalidad del que se caracteriza. Al igual que con todos los aspectos ya citados, existe también una transformación en la utilización del cuerpo femenino. 7. El control del cuerpo elaborado por cada persona viene en función del propio control social. Esto quiere decir que una mujer que se abandona socialmente, que no acepta normas, que vive alejada del resto, no prestará tanta atención al control corporal, al cuidado de este, a su aspecto. 8. Los roles sociales asignados a la mujer que son tanto el rol de esposa como el rol de madre, están basados en la alternancia de las diferentes etapas de autonomía y de dependencia. 9. El rol de madre siempre está presente, nunca se abandona. Evoluciona y se transforma, adaptándose a las nuevas vivencias que se dan en el día a día, pero en ocasiones puede volver al estado anterior, y al igual que ha ocurrido en otras ocasiones, este se readapta a la nueva situación vivida. 10. La sexualidad en las personas mayores continúa siendo el tabú más extendido, pero a pesar de esto, existen mujeres, que decide romper con él y vivirlo de una determinada manera. Las mujeres buscan esa manera de vivir la sexualidad, de una manera diferente a cuando eran jóvenes, pero sacian dicha necesidad con la aparición del novio. La sexualidad en la tercera edad sigue provocando rechazo social y poco entendimiento, por parte del resto de la sociedad, o por ellas mismas.