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Resumen: El Trabajo Fin de Máster que aquí presentamos pretende ser una contribución a la lexicografía histórica de carácter dialectal y más concretamente aragonesa. En este sentido proponemos un análisis del léxico de la vida cotidiana que hemos rescatado de un libro de testamentos zaragozano de principios del siglo XV, depositados en el Archivo Histórico de Protocolos Notariales de Zaragoza. La descripción léxica se organiza fundamentalmente en campos léxicos que se determinan a partir de las características propias de los referentes designados. Así mismo, hemos prestado atención a las cuestiones de la etimología y cronología de las formas. Cierra el trabajo un glosario ordenado alfabéticamente, con todas las voces analizadas. Abstract: The Final Master Paper which we present here pretends to be a contribution to the historic lexicography of dialectal character and more specifically the Aragonese one. In this sense we propose an analysis about the daily vocabulary that we have recovered from a wills book from Saragossa at the beginning of the XVth century; these documents have been placed at the Archivo Histórico de Protocolos Notariales in Saragossa. The lexical description is mainly organized in lexical fields which are determined by the own features of the designed referents. Moreover, we have paid attention to etymological questions and the chronology of the words. This paper is ended up by a classified alphabetically glossary, with all the words analyzed. Montes Fano, Mateo; Lagüéns Gracia, Vicente

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Trabajo Fin de Máster El léxico de la vida cotidiana en el Libro de testamentos del notario Vicente de Rodilla (1384-1407) Autor Mateo Montes Fano Director Vicente Lagüéns Gracia Facultad de Filosofía y Letras Curso 2011/2012 1 2 Resumen: El Trabajo Fin de Máster que aquí presentamos pretende ser una contribución a la lexicografía histórica de carácter dialectal y más concretamente aragonesa. En este sentido proponemos un análisis del léxico de la vida cotidiana que hemos rescatado de un libro de testamentos zaragozano de principios del siglo XV, depositados en el Archivo Histórico de Protocolos Notariales de Zaragoza. La descripción léxica se organiza fundamentalmente en campos léxicos que se determinan a partir de las características propias de los referentes designados. Así mismo, hemos prestado atención a las cuestiones de la etimología y cronología de las formas. Cierra el trabajo un glosario ordenado alfabéticamente, con todas las voces analizadas. Palabras-clave: léxico, vida cotidiana, Edad Media, aragonesismos, testamentos. Abstract: The Final Master Paper which we present here pretends to be a contribution to the historic lexicography of dialectal character and more specifically the Aragonese one. In this sense we propose an analysis about the daily vocabulary that we have recovered from a wills book from Saragossa at the beginning of the XVth century; these documents have been placed at the Archivo Histórico de Protocolos Notariales in Saragossa. The lexical description is mainly organized in lexical fields which are determined by the own features of the designed referents. Moreover, we have paid attention to etymological questions and the chronology of the words. This paper is ended up by a classified alphabetically glossary, with all the words analyzed. Key words: vocabulary, diary life, Middle Age, Aragonese words, testaments. 3 Listado de abreviaturas alem. = alemán and. = andalusí ár. = árabe arag. = aragonés arag. ant. = aragonés antiguo aran. = aranés b. lat. = bajo latín bearn. = bearnés cat. = catalán cat. ant. = catalán antiguo cfr. = confróntese cl. = árabe clásico esc. ant. = escandinavo antiguo fr. = francés fr. ant. = francés antiguo fránc. = fráncico germ. = germánico gót. = gótico gr. = griego hisp-lat. = hispanolatino it. = italiano lat. = latín lat. td. = latín tardío lat. vg. =latín vulgar murc. = murciano n. = nota neoár. = neoárabe neoprs. = neopersa occ. = occitano occ. ant. = occitano antiguo port. = portugués s. v. = sub voce var. = variante vasc. = vasco v. = véase 4 ÍNDICE INTRODUCCIÓN ….................................................................................................... 6 1. Determinación del tema de estudio. 2. Aspectos metodológicos. El corpus. ESTUDIO LÉXICO ...................................................................................................... 14 1. CAMPOS SEMÁNTICOS ….....................................................................................14 1.1. Ropas y telas: prendas de vestir; ropa de casa; hiperónimos; tejidos; referencias diatópicas; efectos en la tela y adornos; colores. 1.2. Muebles. 1.3. Menaje: mesa y cocina; recipientes; detalles; materiales; cestos; hiperónimos. 1.4. Alimentos: vegetales; animales; bebidas. 1.5. Animales y objetos relacionados. 1.6. Armas. 1.7. Herramientas y materiales de trabajo: barbería; construcción; prensa. 1.8. Prendas y objetos litúrgicos. Libros religiosos. 1.9. Iluminación. 1.10. Bienes. 2. FILIACIÓN LINGÜÍSTICA …................................................................................. 48 2.1. Lenguas romances. 2.2. Germanismos directos. 2.3. Germanismos indirectos. 2.4. Celtismos. 2.5. Arabismos. 2.6. Orientalismos, a través de romance. 2.7. Desconocido. 5 3. PECULIARIDADES DIALECTALES …................................................................ 51 3.1. Grafías. 3.2. Fonética. 3.3. Morfología. 3.4. Semántica. 4. CUESTIONES CRONOLÓGICAS …...................................................................... 59 3.4.1 Dataciones adelantadas. 3.4.2 Dataciones concretadas. 3.4.3 Dataciones de formas nuevas. CONSIDERACIONES FINALES ................................................................................ 60 GLOSARIO …............................................................................................................... 62 BIBLIOGRAFÍA …..................................................................................................... 84 6 INTRODUCCIÓN 1. Determinación del tema de estudio 1.1. El trabajo que a continuación se presenta tiene como objetivo el estudio del léxico de la vida cotidiana (indumentaria, mobiliario, armas, alimentación, herramientas, etc.) contenido en un libro de testamentos del notario zaragozano Vicente de Rodilla (Archivo Histórico de Protocolos del Ilustre Colegio Notarial de Zaragoza, signatura 1195) de principios del siglo XV, centuria esta que, como es sabido, fue esencial para la historia lingüística del área aragonesa –entre otros motivos, por cuanto en ella se consolidó el llamado «proceso de castellanización de Aragón»– y, en consecuencia, para la configuración del mapa dialectal peninsular. Aunque los estudios históricos sobre el léxico hispánico cuentan con una larga y fecunda tradición, puede afirmarse que en los últimos años están alcanzando un auge notable. Así queda reflejado en un reciente y extenso estado de la cuestión elaborado por Clavería Nadal (2012), en el que se recogen y se valoran con brevedad numerosas aportaciones en este campo, se presentan proyectos actualmente en curso y se proponen nuevas perspectivas de investigación. Una parte de estos trabajos sobre el léxico histórico hispánico atiende a lo que ha venido llamándose el léxico «de la vida cotidiana», en el que se incluyen principalmente voces que se refieren a los campos arriba enumerados, junto a otros como las tradiciones y costumbres populares, prácticas religiosas u oficios artesanales. Entre ellos, podemos recordar, a modo de ejemplo significativo, los de Clavería Nadal (2007), los de Morala (2004, 2007, 2010, 2012 en el ámbito del leonés y su relación con el castellano), los de Líbano (2007, sobre el léxico hispánico, y 2009, sobre la región pirenaica) por poner unos ejemplos significativos.1 Estos estudios nos ayudan a conocer la historia de una parte del léxico hispánico común –es decir, menos técnico y especializado– y también ponen de manifiesto la variación geolectal en el Medievo y en los Siglos de Oro, fundamentalmente. En el área aragonesa no escasean en absoluto los estudios sobre el léxico medieval (cfr. 1Está anunciada la inminente aparición de un volumen (Cuadernos de Historia de la Lengua, 7, 2012) con las aportaciones al Congreso Internacional «Documentación histórica y variación léxica» (Instituto Historia de la Lengua del Cilengua, San Millán de la Cogolla, 2011), una buena parte de las cuales se centró en el léxico de la vida cotidiana de distintos territorios hispánicos. 7 Lagüéns, 1999: 210-221). Hay entre ellos algunas aportaciones relevantes sobre textos de tipología cercana y con similares objetivos al estudio que pretendemos realizar, como el extenso vocabulario de Pottier (1948-1949), a partir de los inventarios de bienes aragoneses publicados por Serrano-Sanz (1915-1922), o el amplio y útil repertorio de Sesma-Líbano (1982), que se basa en un número importante de libros de collidas (libros de cuentas de los recaudadores del impuesto de Generalidades) a la hora de elaborar un listado de términos referidos a objetos, productos y mercancías que circulaban por el Reino. No obstante, falta una sistematización adecuada de todos los datos reunidos y, sobre todo, la ampliación exhaustiva de los mismos a partir de las numerosas fuentes editadas en los últimos años y las relaciones de bienes inéditas, aún más abundantes, que han podido localizarse en diversos archivos aragoneses (y especialmente, en lo que aquí afecta, en el Archivo Histórico de Protocolos Notariales de Zaragoza). Como primera contribución a ese objetivo se plantea este Trabajo fin de Máster en Estudios Hispánicos: Lengua y Literatura, que pretendemos desarrollar más adelante en una contribución de mayor alcance (tesis doctoral), mediante una considerable ampliación del corpus del que después se dará cuenta y el correspondiente cotejo documental y bibliográfico. Se vincula así modestamente nuestro estudio a la labor, ampliamente contrastada, que desempeña el grupo de investigación consolidado ARALEX (Léxico de Aragón), reconocido por la Universidad de Zaragoza y el Gobierno de Aragón, que es coordinado por José María Enguita y del cual forma parte el Dr. Vicente Lagüéns, quien ha dirigido este trabajo.2 1.2. Este trabajo es en lo esencial, según se ha indicado, un estudio de lexicografía histórica en el que acopiamos y analizamos un amplio número de voces de la vida cotidiana entresacadas de documentos aragoneses medievales. En las páginas siguientes analizamos los términos que hemos recogido desde distintas perspectivas. Clasificamos las unidades léxicas en función de su referente, es decir, lo que designan, para lo cual establecemos una serie de campos léxicos relacionados con el día a día de la Zaragoza de hace seiscientos años. En este apartado introducimos sobre todo datos semánticos y las referencias a obras bibliográficas. Se clasifican las voces, a continuación, según su filiación lingüística para ofrecer una visión de conjunto del léxico acopiado. Seguidamente prestamos especial atención a las peculiaridades regionales aragonesas (gráficas, fonéticas, morfológicas y semánticas) y damos cuenta de aspectos cronológicos 2Aprovechamos aquí su mención para agradecer de buen grado al Dr. Vicente Lagüéns Gracia su implicación y su encomiable dedicación como director de este Trabajo Fin de Máster. 8 relacionados con algunas formas. Tras las consideraciones finales, concluimos el trabajo con un glosario en el que se ordenan alfabéticamente las voces recogidas. Se enumeran al final las fuentes bibliográficas. 2. Aspectos metodológicos. El corpus 2.1. Son muy variados los tipos documentales en los que se basan los trabajos lexicográficos que atienden al léxico de naturaleza cercana al que pretendemos reunir y analizar, pero todos ellos incluyen, por su propia naturaleza, un número considerable de términos que formaban parte de la vida cotidiana de su tiempo: inventarios de bienes, testamentos, libros de cuentas, albaranes, donaciones, entre otros. La primera labor de nuestro trabajo consistió en la elección de un corpus textual representativo. Por su riqueza léxica y, no debe ocultarse, por la facilidad que para esta primera aproximación brindaba disponer de una edición fiable –como es la de Ana del Campo (2011)–3 que facilita el acceso a los documentos, seleccionamos el libro de testamentos del notario Vicente de Rodilla, del cual se conserva un número notable de escrituras que van desde 1368 a 1412, aproximadamente, en el Archivo de Protocolos del Ilustre Colegio Notarial de Zaragoza (AHPZ). Dicho libro, concretamente, reúne 63 textos datados entre los años 1400 y 1407 (salvo dos de ellos, de 1384 y 1398) en la ciudad de Zaragoza.4 Hemos tenido en cuenta tanto los testamentos propiamente dichos (47) como los codicilos (19) incluidos en esa colección documental.5 3La edición documental va acompaña de un estudio preliminar en el que se presenta una valoración de los testamentos en el contexto medieval, se describen los tipos y características de estos escritos y se explican de manera pormenorizada sus partes constitutivas, a la vez que se comentan numerosos aspectos del contenido de los textos editados desde una perspectiva histórica; asimismo, se da cuenta de los imprescindibles criterios de transcripción. 4Los testadores, a juzgar por las marcas onomásticas con que se identifican (Almudévar, Ejea, Olite, Alcañiz, etc.) eran mayoritariamente del área zaragozana o zonas relativamente cercanas, lo que permite suponer un léxico de naturaleza geolectal homogénea. 5En cuanto a la naturaleza de los documentos, distinguimos dos tipos diferentes: testamentos y codicilos, cuya estructura repasamos escuetamente. Por un lado, los testamentos suelen ser escritos de mayor extensión y tienen una estructura bastante uniforme. Al principio, en el protocolo se presentaba al otorgante, se decía cómo se encontraba de salud y saldaba sus deudas económicas y morales. Luego, en el dispositivo, que es la parte central, el testador establecía los detalles en torno al funeral y sepultura, y encargaba los sufragios por su alma: servicios religiosos (misas, aniversarios, oraciones), donaciones, ofrendas o encargos de cirios o velas, etc. Después repartía su patrimonio y nombraba a los albaceas que debían encargarse del cumplimiento del testamento; finalmente, en el escatocolo se databa el documento y se mencionaban los testigos presentes en la redacción. Los codicilos, por su parte, eran documentos generalmente más breves, en los que seguía habiendo una parte primera de presentación; después de esta se hacía referencia al testamento que se quería modificar y se enmendaba en los términos solicitados por el otorgante. Un mismo testador podía registrar varios codicilos, de forma que estos corregían la redacción del testamento. Para una información mucho más detallada y completa de estos aspectos, remito a la introducción de Ana del Campo (2011: 7-48), en la que, además de dar más detalles sobre las partes del testamento y del codicilo, presenta una interesante contextualización del testamento medieval y describe sus tipos y características. V. Campo 9 las mangas más cortas y anchas en la boca, y no llegaba al suelo, dejando una parte de las piernas a la vista. Convive en el texto esta forma con la que la sustituyó a lo largo del siglo XV en el territorio aragonés: cota (por influencia del francés cotte) y según Pottier la cotardía habría sido la misma vestidura.15 Por su parte, Sigüenza cree que la cotardía y el gardacós16 eran dos prendas de mujer que podrían equivaler al pellot y al tabardo (v. infra), respectivamente, con las que las mujeres aragonesas imitarían la moda francesa de vestidos ajustados en el pecho y holgados de cintura para abajo.17 El pellot era sin duda una de las prendas más originales, para hombres y mujeres, y además era propia de la vestimenta medieval hispana; se trataba de una vestidura talar como la aljuba y solía estar hecha de piel, siendo su rasgo característico que llevaba unas aberturas en los costados (denominadas maneras) que llegaban hasta la cadera y permitían ver las vestiduras interiores. Tanto las aljubas como los pellotes parece que ya eran prendas que se veían anticuadas a finales del siglo XV.18 La voz jaqueta designaba un traje de encima que utilizaban los hombres y que cubría principalmente el pecho y los brazos. Penetró en España por influencia francesa a finales del siglo XIV, pero antes de finales del XV ya se consideraba anticuada.19 Los sobretodos que aparecen en el texto son muy variados: capa, gardacós, hopa, manto, redondel, tavardo, villán, gramaya y griméu. Se caracterizaban por cubrir toda la figura y servían en muchos casos para proteger del frío y de la lluvia. Podemos establecer dos grupos, según dejasen mover los brazos con más libertad o no permitieran separarlos del cuerpo. Entre los primeros mencionamos el tavardo ('tabardo') que era muy característico por la capilla y –sobre todo– por las mangas, las cuales podían ser o bien muy sueltas20 o bien de adorno, de forma que los brazos salían por unas aberturas laterales (las llamadas “mangas perdidas”). Con el paso del tiempo estas evolucionaron de modo que se convirtieron en meras tiras de tela que colgaban de los hombros. Debía de ser una prenda bastante popular y poco 15 Según Sesma/Líbano (1982) esta forma solo incorporaría el artículo árabe en castellano y aragonés antiguo (frente al port. gibão, jubão, al cat. jupó, gipó, y el occ. ant. jupon, gipon). Para aljuba, v. Argente (1999: 83) y Sigüenza (2000: 160). Pottier (1948) también recoge cota, pero ya en 1373, que define como 'jupe d'homme ou de femme'. Respecto a cotardía, v. Pottier (1948, s. v. cotardía); Corominas (DECH) cree que es equivalente a hopalanda (un sobretodo con mangas forrado casi siempre de piel). 16 El término gardacós es un catalanismo formado por garda “guarda”, con una articulación relajada de la semiconsonante, más cos 'cuerpo', que era la pronunciación medieval de cors mayoritaria hasta el s. XIV (Enguita/Lagüéns, 2002, n. 49) 17 En el caso de gardacós, Lagüéns/Enguita (2002: 221, n. 49) se inclinan por que sea similar a tavardo. 18 Bernis (1978: 114) lo interpreta así porque se trata de prendas que casi no aparecen en las pragmáticas de los Reyes Católicos. 19 Cfr. DECH (s. v.) y Bernis (1978: 14). 20 Argente (1999: 84) las describe como estructuras tubulares de tela. 16 elegante, como se desprende de las dos ocurrencias en nuestros textos: en la primera designa un vestido de unos mendigos que llevan el ataúd del testador a la sepultura, y en la segunda aparece junto a un “sac … viello” (v. supra).21 Por su parte la hopa tenía forma de túnica o sotana con mangas y se caracterizaba porque normalmente estaba forrada de piel, por lo que no admitía llevar otra prenda encima; se consideraba, pues, una prenda de lujo, y quizás esa es la razón de que solo aparezca una vez en el manuscrito.22 Entre los sobretodos que no permitían separar los brazos del cuerpo, encontramos un grupo de cuatro prendas de la misma familia: el manto, el mantón, la capa y el redondel. En la bibliografía consultada se habla de una cierta distinción en el uso de mantos y capas, de forma que las mujeres utilizarían los primeros y los hombres las segundas.23 Sin embargo, esta división no se cumple en todos los casos: los nueve mantos son heredados por mujeres salvo uno, que se deja “de gracia special” a un hombre, y el único mantón lo hereda también un hombre. Por su parte, las catorce capas son legadas a mujeres. Basándonos en estos contextos y a falta de más ocurrencias que lo confirmen, podemos proponer que la voz capa se refiere a una prenda confeccionada con un tejido más fino, mientras que el manto se hacía con un tejido más grueso, sin pensar en una distinción entre prendas masculinas o femeninas. Citamos aparte la capa missal, que figura tres veces y suponemos que era un tipo de capa que portaban los sacerdotes en las misas. Otra diferencia entre la capa y el manto podría radicar en el corte, pues la capa estaría hecha con un corte en semicírculo (de manera que se acoplaba a la forma de los hombros) y el manto tendría un corte rectangular.24 Por su parte, la voz mantón se aplicaba a un manto que destacaba no por su tamaño, sino por su calidad (frente al manto, que era más sencillo y liso, sin estampados).25 Debemos destacar que tanto las denominaciones de mantos como de capas se acompañan en nuestro texto con gran variedad de detalles y siempre con la apariencia de prendas lujosas. El último término componente del grupo, el redondel, designaba un tipo original de manto que se abotonaba en el hombro derecho y tiene origen catalán u occitano.26 En el libro de testamentos se hace referencia a mantos o capas de Oriença o a vestir de 21 Además, Pottier (1948, s. v. tavardo) lo define como 'casaque de paysan'. 22 Esta forma, de origen incierto, Corominas (DECH) la relaciona con el griego λώπη, aunque no haya documentación en latín clásico o en bajo latín hispánico. 23 V. Bernis (1978: 104) y Sigüenza (2000: 44). 24 Algo similar a esto podemos deducir de las palabras de Bernis (1978: 104), que habla de mantos “cortados en capa, acoplados a la forma de los hombros”, y de mantos que “extendidos, tenían la forma de un segmento de círculo”. Por otra parte, en modo alguno la longitud nos ayudará a distinguir estas prendas, pues había capas tanto largas como cortas. 25 V. Sigüenza (2000: 160, 202). 26 Sigüenza (2000: 160) cree que fue un tipo de manto que apareció a mediados del siglo XV, pero nuestros documentos adelantan su aparición al principio de dicho siglo. Antes aún Pottier (1948) documenta la voz redondel en un inventario de 1369 y la identifica correctamente como 'sorte de cape'. 17 Oriença en nueve ocasiones, algunas de ellas en relación con ropas que familiares o personas cercanas al otorgante habrían de llevar durante el entierro o durante más tiempo (en muchos casos, incluso un año). En este contexto, creemos ver en esta expresión una referencia a ropa de luto, y el nombre propio podría ser la ciudad con Florencia: cuenta Sigüenza que el paño negro de esta ciudad era muy afamado.27 Por último, no hemos podido identificar con precisión el término villán, pero señalamos que sería una prenda femenina (una otorgante la lega a otra mujer), seguramente un traje de encima (acompaña en su ocurrencia a un griméu, que es un sobretodo), y sería de uso cotidiano (“que me visto cada dia”). Pottier simplemente la define como 'vêtement de paysan'.28 La gramaya ('gramalla') parece nombrar una prenda especial, sobre la cual la bibliografía coincide en su carácter holgado y suelto, pero le atribuye usos dispares: para unos parece tratarse de una vestidura larga y de carácter solemne que usaban notarios y escribanos, e incluso los magistrados de la Corona de Aragón, mientras que otros son de la opinión de que se usó para vestir de duelo o simplemente para protegerse de la lluvia.29 Pero la clave respecto al designado parece dárnosla Sigüenza30 cuando nos dice que este vestido fue transformado para ciertas profesiones y usos; según esto creemos que se utilizaría el mismo sustantivo para designar una prenda con varios usos (solemne, de luto y para la lluvia), la cual sería diferente según la ocasión en que se vistiese y sus características (tamaño, tejido, color). También parece ser que griméu (que encontramos en el texto cinco veces, frente a solo una de gramaya) es una variante formal de origen catalán de la misma prenda. En este sentido Pottier define la voz graméu (como variante de griméu) como 'même sens que gramalla'.31 Otra prenda muy usada en la Edad Media por las mujeres fue la toca, con la que estas se cubrían la cabeza (y en ocasiones también el cuello). De las diez ocurrencias de la voz, solo en una nos menciona el color de la tela (cárdeno), y el resto suponemos que eran blancas, pues este era su color habitual.32 Se trataría, según Corominas (DECH), de una voz ibérica (existente en castellano, portugués y vasco) y se propagaría por Francia, Inglaterra y quizás por Italia. Por su parte, el referido de capirot, voz seguramente de origen gascón, estaba 27 Sigüenza (2000: 62, 172). 28 V. Pottier (1948, s. v.). Según Corominas (DECH, s. v. villa) esta proviene del adjetivo villano que se sustantivó en Aragón con el sentido de 'prenda usada por los rústicos'. 29 Para la primera opinión, v. DECH, DECat, (s. v. gramalla) y para la segunda, v. Bernis (1978: 93) y Sigüenza (2000: 125). 30 Cfr. Sigüenza (2000: 161). 31 Cfr. Pottier (1948), DECH y DECat, (s. v. gramalla). Las definiciones del DRAE tampoco son muy esclarecedoras, v. s. v. gramalla, grimeu. La etimología de ambas formas tampoco son seguras. 32 Bernis (1978: 27): “Las tocas, en la mayoría de los casos, eran blancas”. 18 reservado a los duelos; era una prenda que cubría la cabeza y cuyo capuchón estaba forrado con tela negra. En el texto se ordenaba que fuera utilizado por los mendigos que portasen un ataúd (lo que nos indica que ya estaría incluido como prenda de la liturgia cristiana) y también un otorgante legaba sendos capirotes a dos hombres. 33 La çinta, que equivale al cinturón actual, fue un complemento bastante común. Se hacían o se recubrían con telas ricas y de colores, de forma que destacasen sobre las prendas que ceñían el cuerpo. En una ocasión un otorgante distingue entre dos çintas de distinto carácter: “la una çinta de espada … e la otra çinta yes de cenyir”.34 Una última “prenda” difícil de clasificar es la mortalla, que designaba la “sábana o lienzo en que se envolvía el cadáver para depositarlo en el sepulcro”.35 Mencionamos estas telas aquí porque algunos otorgantes legaban dinero para costear las mortallas de gente pobre. 1.1.2 Ropa de casa. En este apartado analizaremos las telas y tejidos que se dedicaban a vestir la casa, y de forma especial la cama. Comenzando precisamente por este grupo citamos en primer lugar la voz linçuelo 'sábana', que es una de las que más se repiten. En algunos repertorios se le atribuye el significado general de 'lienzo, tela',36 pero en este documento la encontramos mayoritariamente entre otras denominaciones de ropas de cama, lo que facilita su identificación. En muchos de los casos en que se usa esta voz se hace con la fórmula “par de linçuelos” o “dos pares de linçuelos”; de esta expresión deducimos que, de cada par de sábanas, una cubriría el colchón y otra se colocaría debajo de la manta, pues las telas de ambos –colchón y manta– acostumbraban a ser menos suaves. Por otra parte, resulta curioso que las dos únicas veces que la palabra aparece en singular sea en el mismo testamento, en el que una mujer lega una toca y un linçuelo en dos ocasiones. Como prendas para encima de las sábanas se presentan cinco voces que hacen referencia a lo que serían tipos de manta, colcha o cobertor. Lamentablemente, el orden cambiante en las enumeraciones no nos ayuda a definir cuál sería su posición en la cama, ni tampoco sus rasgos definitorios. De ellas, la litera es la que más veces registramos (un total de diecisiete) y en muchas de ellas junto a los linçuelos; la editora traduce acertadamente esta palabra como 'manta'.37 La forma que aquí recogemos sería la genuinamente aragonesa, frente 33 Como bien señala Sigüenza (2000: 124), el capirot era también un tocado popular masculino. Tenía su origen en la capucha de las prendas de abrigo, de las que se independizó; el remate de esta prenda rodeaba horizontalmente la cabeza y formaba una cresta a un lado. 34 En cuanto a los tipos de çintas mencionados cabe preguntarse si hay alguno que esté marcado por el uso, y si al decir “çinta de espada” se incluía la vaina del arma (a lo que no se alude en los textos analizados). 35 Así lo definen Sesma/Líbano (1982, s. v. mortalla). 36 Así en el repertorio de Pottier (1948), quien lo cita como variante de lienço. 37 Pottier (1948) da una definición cercana ('couverture de lit') y las compara con el castellano regional lichera 19 a la castellana lichera y a la catalana llitera. El término mandil, se registra en cinco ocasiones, en tres casos con indicación de que se colocaba en la parte delantera de la cama (en los pies de esta). Además, una de estas prendas era de lana, lo que puede indicar que tenía la finalidad de proteger del frío. Pottier, que define esta palabra como 'devant de lit', parece de la misma opinión.38 Por último tenemos tres términos entre los que no parece haber muchas diferencias, pues son piezas de la ropa de cama que sirven para cubrir todo el mueble; se trata de bánova, sobreleyto y cobertor. El último de ellos, con solo dos ocurrencias, parece incorporar una idea de preciosidad, pues solo de él se especifica el tejido y el color. Por su parte, bánova tiene siete documentaciones y Pottier le da el mismo significado que a litera (v. n. 37), que el DECH define como 'colcha' y como palabra estrictamente aragonesa (citando los repertorios de Peralta y Borao). La voz sobreleyto es sin duda un compuesto transparente que indica que esta tela se colocaba sobre la cama, como también señala Pottier.39 El segundo elemento del compuesto distingue la forma del catalán o del castellano (leyto, frente a llit y lecho, respectivamente). Otras denominaciones de telas del campo léxico de la casa son las cortinas que, a pesar de aparecer solo una vez, son fácilmente identificables porque se designan como las que “a derredor de [la camenya] e sobre ella son”. Cabe destacar que estas telas cubren la cama por los alrededores y el techo, y en el resto del libro no se mencionan más veces junto a puertas o ventanas, que serían las opciones que más manejamos en la actualidad. No obstante, estas telas no serían habituales en las ventanas, a través de las cuales se iluminaban las habitaciones de forma natural.40 En los textos se nombran dos elementos de la cama bastante próximos: el travessero y el fazeruelo. El primero de ellos equivale a lo que hoy llamaríamos 'almohada', esto es, el cojín para apoyar la cabeza que es alargado y ocupa el ancho de la cama.41 Por su elevado y el catalán llitera; algo similar encontramos en Lagüéns (1992, s. v.: 'cubrecama, manta'). 38 V. Pottier (1948, s. v., 'dessus de lit'). Por su parte, en el DECH se apunta que en inventarios aragoneses del siglo XIV significa 'cortina de cama' y da el ejemplo de “un mandil derredor del leyto”, acepción que no desdeñamos del todo. Sin embargo, Sesma/Líbano (1982) dan los significados del español estándar: 'mandil, delantal, prenda de cuero o tela fuerte utilizada en numerosos oficios o trabajos' [– de barber de tela d'Almeria, – de lana pora muller, – de traginer, – de serranisco]. En otra línea está la acepción moderna que ofrece Arnal Cavero (2007-2008): 'tela grande, fuerte, burda, de cáñamo, más ancha que las sábanas y que tiene empleo constante en las casas de los labradores, para coger olivas, llevar paja, maíz, mies, etc.'. Aquí no se emplea la palabra para indicar delantal. 39 Sesma/Líbano (1982), además de sobreleyto también documentan demunt lit (en Zaragoza, lo que no sorprende por los contactos comerciales dentro de la Corona). También recordamos la voz hermana en catalán (sobrellit) y la latina medieval superlectum (v. DECat). 40 En DECH se define también como 'paño con que se cubren puertas, ventanas, camas, etc.'. Pottier (1948), por su parte, solo menciona el sentido de 'tenture, ciel du lit', que nosotros aportamos. 41 Pottier también lo define así (1948): 'traversin' pour le lit. 20 número de apariciones (diecisiete), y la mitad de ellas con alguna especificación, deducimos que eran un elemento y un término bastante usuales. Esta palabra aún no estaría en pugna con el término estándar actual “almohada”, que no aparece en nuestro manuscrito y el CORDE no recoge hasta 1400. A su lado encontramos la voz fazeruelo, que interpretamos como una almohada más pequeña o, más probablemente un cojín; téngase en cuenta, de un lado, que no recogemos otra palabra que se pueda referir a ese objeto; y, además, que en una ocurrencia se mencionan dos unidades junto a travessero, contexto en el que podrían servir de adorno para la cama, y, en otra, se describe de una forma preciada (“bordado con betas de oro”), una delicadeza que contrasta con la sobriedad que presentan las almohadas. Respecto a bancal, varias fuentes consultadas coinciden en que se trata de un tapete o una pequeña tela que se pone encima de los muebles,42 si bien esporádicamente se documenta algún caso del significado 'banco grande'.43 En nuestros textos solo aparece una vez, y el hecho de indicar cuatro unidades y especificarlos como “bellos” nos hacen pensar que, efectivamente, se trata de una tela que cubría ciertos muebles, quizás especialmente bancos (que se mencionan en este texto, pero no junto a esta tela). Las formas tovalla (y su variante tovalya) y tovallón nos plantean dudas en cuanto a su uso y significado, pues la bibliografía consultada muestra serias divergencias y los contextos en que aparecen no son demasiado esclarecedores. Respecto al uso, en tres ocasiones se especifica que se legan para los altares de las iglesias (suponemos que a modo de mantel para el altar) y en otra ocasión se habla de una “del officio de la barberia”, que podemos interpretar con el sentido actual (tela para secar) o bien como la tela con la que se protege la ropa de quien es afeitado. Otros casos solo nos informan del lujo con el que están confeccionadas, pues se han dejado como fianza por un dinero anteriormente prestado. Por último, en una ocasión aparece tovallón especificado con la medida de siete codos de largo. En una enumeración aparecen tovalla y tovallón seguidos, lo que no parece indicar que se trate de una simple distinción por tamaño. Así pues, nos inclinamos a pensar que la diferencia radica en el uso o en la calidad del tejido y que la voz en sí simplemente denominaba unas piezas de tela a las que se podía dar un uso muy variado. No obstante, tovallón parece tener un uso especializado, quizá como mantel.44 Nótese que las tres formas recogidas incorporan el 42 Por ejemplo, Pottier (1948) lo define como 'petit tapis, dessus de meuble'; el DECH como 'tapete que se pone sobre un banco' y Sesma/Líbano (1982) dan la definición de 'bancal, tapete o cubierta que se pone sobre un banco'. Cfr. DRAE (s. v., ac. 4). 43 Cfr. DECat, s. v. banco. 44 La bibliografía ofrece varios usos, indecisión que quizá se arrastra desde Pottier (1948), que la define como 'serviette, taie d'oreiller, dessus de lit'; por su parte, Corominas (DECat) se refiere a tovalló como 'mena de tovalla o tovallola', ant., 'peça de roba per usar menjant a taula'. En nuestra opinión, no descartamos que la voz tovallón se refiera a mantel, pues esta voz no aparece en el libro estudiado y en las dos ocasiones que 21 fonema labial, como todas –salvo una– las que documenta Pottier (1948). 1.1.3. Hiperónimos. En el texto notarial también se utilizan algunos hiperónimos para hablar de la ropa en general o una parte de ella en particular. Una otorgante lega dinero a dos mujeres para una abrigadura, con lo que se referiría a un sobretodo que sirviera de abrigo, entre los que se pueden incluir un manto, un tabardo o una gramaya. En el CORDE esta voz aparece antes de 1500 en 5 ocasiones, tres en documentación aragonesa y una riojana.45 Una referencia más amplia tienen vestiduras y vestidos (siempre ambos en plural). El término vestidos solo lo utiliza un mismo testador en una clara referencia a toda su ropa (agrupados con joyas y armas, así como dos çintas que ha especificado) para que toda sea vendida. Algo similar observamos con vestiduras, que también aparece siempre en plural para referirse a la ropa de forma genérica. Un caso especial creemos que es el de la voz ropa, cuyo significado varía en función del número: cuando aparece en plural se refiere a un conjunto indeterminado de prendas, al igual que ocurre con vestidos y vestiduras, como vemos en “ropas e vestiduras” o “ropas e manefiçios e hostillas”; por el contrario, cuando aparece en singular hace referencia exclusiva a la ropa de cama, en la que se incluyen el colchón (almadrac), la almohada (travessero), las sábanas (linçuelos) y la manta (litera), e incluso en dos ocasiones una colcha o cobertor (bánova). Para referirse a este conjunto también se utiliza en varias ocasiones la expresión “camennya de ropa” o “leyto de ropa”.46 Otra voz interesante es plega, que aparece en “el arquivanc de tener plega”. Interpretamos esta expresión como “montón de ropa doblada”, donde vemos que se ha producido la sustantivación del adjetivo.47 1.1.4. Tejidos. En cuanto a las denominaciones de las telas que se utilizan para confeccionar esta ropa, son de lo más variado, y las podemos clasificar fácilmente en función del referente. El único término que escapa a cualquier clasificación es el savastre, que solo recogemos se destaca su amplitud (siete codos) y su material (el lino). En un vocabulario actual del altoaragonés (Arnal Cavero, 2007) se define como 'paño de cocina; paño de manos; toalla burda', de forma que se amplían más las posibilidades. 45 Concretamente, las aragonesas son dos correspondientes a las Ordinaciones de Barbastro y otra de la Gran Crónica de España de Fernández de Heredia; por su parte, la riojana corresponde al Fuero de Viguera y Val de Funes. 46 Pottier (1948) da tres acepciones distintas de ropa, pero no coincide con las nuestras: 1 'vêtements, linge'. 2 'robe', 3 'enveloppe, entourage; sens dérivé du précédant'. 47 Para ello nos apoyamos en el DECH, donde se define plega como 'montón de ropa' en arag. ant., ya en un inventario de 1365. Pottier (1948) cuenta con un ejemplo similar al nuestro “un arquibanch de plega”, que define como 'servant de réserve, placard'. 22 aparece una vez como tejido de una çinta; solamente el DECat nos señala que se trató de un tejido precioso, usado para forrar o ataviar cinturones, caperuzas, frisos o correajes. Debió de ser un término exclusivo de la Corona de Aragón, entre los siglos XIV y XV.48 Comenzando por las denominaciones de telas de origen vegetal, en los testamentos se utiliza el lino principalmente para sábanas, así como para tovallones. Alfáu de Solalinde señala que se trata de un tejido de gran estima desde hace mucho tiempo.49 La referencia de estopa (o estopazo) era un tejido que se fabricaba con algodón o con cáñamo y tenía una calidad ordinaria en contraposición al anterior.50 Pero, a pesar de que no fuera un tejido bueno, se heredaban prendas hechas con este tejido, como almadraques, linçuelos o travesseros cubiertos con este, así como hilados. Recogemos la voz alcotón 'algodón' y las variantes alcotonado y cotonado. Estas nombran un tejido muy utilizado, especialmente para las tocas, como indican sus ocurrencias (cinco de nueve), y también para las casullas y capas misales con este tejido. Según leemos en el DECH las formas con artículo serían castellanas, portuguesas o aragonesas, mientras que las catalanas ya no incorporarían el artículo. Por su parte, el cánnyamo solo aparece una vez y además, en un contexto que no nos proporciona mucha información.51 Con tan solo una ocurrencia recogemos también la voz bocarán, que designaba una tela que se usa en el texto para un colchón. Esta tela, no obstante, solía utilizarse también para los vestidos; se confeccionó al principio a partir de lino, y más tarde con el algodón menos grueso. Era un tejido muy apreciado por ser muy fino, pero en el siglo XIV se convirtió en un tejido corriente de algodón o incluso de cánnyamo prensado. El ejemplo que aportamos –en el que suponemos que recubre un colchón– lo consideramos una muestra del descenso de calidad del tejido. Por otra parte, también se elaboraban tejidos animales, especialmente para sobretodos o para forrar otras prendas, dado que eran especialmente buenos para proteger contra el frío. El término tafetán ('tafatán') se aplicaba a la urdimbre más sencilla de componer, la cual se utilizaba para la seda.52 En el testamento se citan tres prendas en las que se ha usado como forro: una capa, un cobertor y un manto, lo cual era frecuente en la Zaragoza de la época.53 La 48 V. DECat, s. v. savastre. Pottier (1948) ofrece la definición de 'étoffe de crêpe' (tela de crepé o crespón [?]) contra la propuesta de Serrano y Sanz ('azabache'). 49 V. Alfáu de Solalinde (1969: 123). 50 Según definen este tejido Sesma/Líbano (1982): “parte basta o gruesa del lino o cáñamo”. 51 Al hilo de este material Sigüenza (2000: 52) apunta que el cáñamo se utilizaba en los medios más humildes para la fabricación de las alpargatas y que las fabricadas con este tejido en forma de cuerda se llamaban canyamenjas. 52 V. Sigüenza (2000: 23). 53 Esta costumbre la señala Sigüenza (2000: 95): “Si bien las ciudades del Reino de Aragón no son equiparables a las más populosas ciudades industriales o mercantiles europeas, tenemos constancia de que, en más 23 seda era una de las telas más apreciadas y, como indica el texto, cualquier persona intentaba tener alguna prenda de este tejido: una çinta adornada con seda, un travessero cubierto o bordado con seda o un pannyo de seda. Por otro lado, las pieles se utilizaron con frecuencia como forro de prendas de abrigo y en los textos analizados figuran forrando pannyos. Solo dos veces se especifica el animal del que procede la piel, y en ambos casos se trata de cordero, que es la que solían usar las clases más modestas.54 Las pieles una vez trabajadas pasan a llamarse peñas y se solían usar también para forrar o para adornar algunas prendas;55 en el texto se concreta tres veces que la pennya utilizada es de nuevo la de cordero y se menciona como forro de una aljuba, una gramaya, un griméu, una cota, e incluso una misma piel. La denominación lana se encuentra aplicada a diversas prendas de abrigo, como el mandil, la cota, la piel, el manto y el tabardo, así como a los colchones. Además, tenemos que añadir la blanqueta, que era un tipo de tejido de lana,56 con el que se menciona que está hecho un cobertor y con el que se ordena vestir a doce pobres en la comitiva de un entierro. Se deduce que por lo general era de color blanco, pero no necesariamente.57 Relacionado con este tejido está el gamellín ('camellote') que localizamos en varias ocasiones: en un principio se referiría a un tejido hecho a partir de piel de camello, pero el coste del mismo haría que se empezara a producir una tela que lo imitara, ya fuera con lana o con piel de cabra. Se caracterizaba por ser impermeable, y lo registramos como tejido de varias cotas, una cotardía, una piel, un redondel y una saya.58 El término provendría del fr. ant. camelin, variante de camelot-chamelot. En ciertas ocasiones se utiliza el oro para decorar algunas prendas, como un travessero, una capa, o una serie de tejidos de oro (“pannyos-panyos de oro”) que se suelen encargar para poner sobre el cuerpo del difunto durante el entierro y que luego son entregados a iglesias y monasterios. modesto nivel, la mujer desplegaba con signos externos su acomodada posición: […], sayas o gonelas forradas de tafetán, corpiños guarnecidos de perlas y atavíos de ricas pieles, frente a las modestas y usuales telas y pieles de cordero utilizadas por las clases bajas.” 54 V. Sigüenza (2000: 63-64). V. también el apartado 1.5 de este trabajo. 55 V. Sesma/Líbano (1982, s. v. penyas) y DRAE (s. v. peña, ac. 6). Esta voz empezó refiriéndose a las plumas, pero la acepción de 'piel empleada como forro' tiene el mismo origen latino (< p ĭ n n a). 56 Según afirman Pottier (1948, s. v.: 'tissus de laine') y Corominas (DECH: 'tejido de lana'). 57 Alfáu de Solalinde (1969) lo define como 'tejido común de lana fabricado en calidades distintas', a la vez que apunta que el importado de Narbona se ofrecía teñido en diversos colores. Algo parecido ocurría con el blao (1969: 56, 57). 58 Para más información, v. Alfáu de Solalinde (1969: 67, s. v. camaloz) Sigüenza (2000: 197). Por su lado, Pottier (1948) recoge esta voz, y también camellin, y lo define directamente como 'étoffe de poil de chèvre'. Sesma/Líbano (1982) ofrecen diversas variantes (camellots, camelin, camellyn, chamellot, gamelen, gamellin, jamelot, xamellots). 24 Estas materias primas se pueden mencionar en el texto en forma de tejidos confeccionados, pero antes de eso forman lo que se llaman filaças 'hilado' que enrollándose componen los ovillos, que una otorgante llama luviellos.59 Incluso encontramos un testamento en que un cinturón se guarnece con filo de oro, y otro en que aparece un cojín con betas de oro, con lo que creemos que se refiere a bandas doradas. Queremos añadir que algunas telas siempre se confeccionaban utilizando una de las materias primas mencionadas más arriba. Según ciertos estudiosos, es el caso del lienzo, que siempre se elaboraba con estopa, cáñamo o algodón,60 y también con el trapo ocurría algo parecido: para algunos investigadores era un “tejido de lana tupida y de diversas clases de hilo”.61 Sin embargo, todos parecen estar de acuerdo en la amplitud del término pannyo (panyo), que significaría 'tela, tejido', por lo que cabrían dentro de él una gran variedad de telas (v. supra, pannyos de oro).62 Cuando se habla de un trozo de tela, lo que sucede muchas veces en el libro estudiado, se recurre a la expresión “pieça de pannyo”.63 Hay una clase de telas que son las llamadas de mesclas o mescladas: para algunos se trataría de telas en las que se juntaban varios tejidos o también tejidos de varios colores, mientras que para otros se trataría siempre de tejidos de lana que llamarían la atención por la mezcla de hilos de colores diferentes.64 Las prendas con esta técnica eran de lo más variado: desde capas, un manto y un redondel, hasta una cotardía, una piel o un capirot, e incluso un sac viejo. En ocasiones se dice el color del que son estas prendas, como en “el manto mio cardeno mesclado”, donde suponemos que se nombra el color que predomina entre los “mezclados”. 59 Cfr. Sesma/Líbano (1982), que ofrecen la voz juviello, y Pottier (1948), que recoge jovillo, juviello. 60 Sin embargo, para otros estudiosos este término tiene el sentido general de 'tela' y 'trozo de tela'. En este punto no coinciden, por ejemplo, Sesma/Líbano (1982) y Pottier (1948). 61 No obstante, como ocurre con el lienzo, tampoco queda claro el significado real de trapo: mientras que para unos es un tejido de tela, para otros era simplemente un trozo de tela sin determinar la materia de que estaba hecha. La única ocurrencia que nos podría ayudar es “trapo de lana”, pero nos planteamos si este era el material habitual o si se especifica aquí el tejido del que está hecho el trapo de manera excepcional. 62 Es de la misma opinión Alfáu de Solalinde (1969, s. v. panno): “Panno en singular tenía el mismo sentido que tela en la actualidad. Se refería a todo tipo de textiles, independientemente del material utilizado para su fabricación”. Y un poco más abajo continúa así: “Entonces, como ahora, también se aplicaba la palabra paño a cualquier trozo de tela más o menos cuadrado de diversos usos”, lo que concordaría con los paños de oro que servirían como donaciones a iglesias y monasterios. 63 La palabra pieça también aparece en el texto una vez con el valor de unidad: “que en lugar de aquella el dito senyor Arçevispo se prenga de la vaxiella mia de argent una pieça, la que mas el querra” (Campo, 2011: 227). 64 Pottier (1948) ofrece las dos opciones, mientras que Alfáu de Solalinde (1969, s. v. mexclado) solo cree que habría mezcla de colores. A pesar de que el trabajo del investigador francés es dos décadas anterior, creemos que su corpus puede ofrecer más posibilidades, por lo que nos inclinamos a favor de su propuesta. 25 muebles que anota Rodilla en sus testamentos. Algunos muebles tendrían cerralla (“cerradura”), como es el caso de un arca (con dos) y una caxa (con una sola).84 De esta segunda se añade el instrumento para abrirla: la clau ('llave'). Al nombrar la mesa se habla de sus piedes levantadizos, que se podrían subir o bajar para dar mayor o menor altura al mueble.85 En el caso de los muebles también hay un par de adjetivos que sirven para distinguirlos en función de los adornos. Este efecto tiene el adjetivo pintado, que se aplica a la parte delantera de un arquibanc, y también se describen unos cofres encerados, esto es, que irían recubiertos por una capa de cera para embellecer y proteger la madera.86 Por último, en ciertas ocasiones se especifica que se trata de una camennya encaxada, que creemos que se debe interpretar como “encajada” o “rodeada por una estructura de madera”. 87 El tipo de madera de los muebles se nombra en dos ocasiones, de lo que se puede suponer que eran buenas maderas. Las dos citadas son noguera ('nogal') para uno de los arquibanques y una caxa, y el pino para otro arquibanc. 1.3. Menaje Como viene siendo habitual en el tipo de textos en el que se engloban los inventarios y testamentos, las palabras referidas a objetos de cocina o despensa ocupan un lugar privilegiado. Acostumbran a ser campos léxicos de una gran variedad, puesto que en ellos se incluyen objetos de diferentes tamaños, formas y finalidades. A continuación presentamos las piezas de menaje de los testamentos, que hemos intentado clasificar según su uso y sus características específicas. 1.3.1. De mesa y cocina. Comenzando por los objetos de la mesa, entre los cubiertos solo figuran la cullar y la cullareta, que identificamos con la 'cuchara' y la 'cucharilla', que suelen estar hechas de plata.88 En cuanto a los platos encontramos dos formas: platón y plater 84 La diferencia entre una cerradura de la caja y dos del arca podría indicar también una diferencia de tamaño, de modo que se necesitasen dos para asegurar bien el interior. 85 Cfr. Pottier (1948, s. v. devantadizo), que ofrece levantadizo como variante: 'levis, que l'on peut lever et baisser, s'applique à un table'.- Cast. levadizo. 86 Así opinan Sesma/Líbano (1982, s. v. encerat). Sin embargo, nos hemos preguntado si se podría tratar en realidad de barniz o esmalte (quizás más esperable, tratándose de muebles) en lugar de cera, pero esta idea la hemos descartado porque también encontramos el adjetivo esmaltado que responde a ese significado. 87 Cfr. Pottier (1948). 88 Tampoco descartamos que alguna de estas formas se refiriera en realidad a un cazo (DRAE, s. v., ac. 2: 'utensilio de cocina que consta de un recipiente semiesférico con mango largo y que se destina a trasvasar 32 (y su variante platenre), los cuales creemos que no designan un plato como el actual, sino uno más grande que serviría para servir la comida, especialmente el plater, que podría ser incluso una bandeja (v. infra, escudiella).89 En este apartado, el objeto más mencionado para contener líquidos es la taça, de la que se indica a menudo la forma y los ornamentos; hay que señalar que seguramente era un recipiente mayor que las tazas actuales, quizá un tazón, un cuenco o una escudilla pequeña.90 Encontramos copa en dos ocasiones, asimismo con bastantes elementos de adorno, con el tamaño con que la conocemos actualmente y con sus tres partes: la parte superior para contener líquidos, el cuello y el pie. Una pieza original es el gradal (y el gradalet, de menor tamaño), que sería un tipo de copa o vaso de uso popular, hecha generalmente de tierra o arcilla.91 Por último mencionamos el picher, que era un tipo de vaso alto, algo más estrecho en la boca que en la base, dotado habitualmente de una tapa.92 Por otro lado hemos recogido un buen número de instrumentos del ámbito de la cocina que son representativos del menaje del que se disponía. El objeto que más aparece, sin duda, es la escudiella 'escudilla', un tipo de vasija con forma de media esfera, que podía servir tanto para comer como parar servir líquidos o alimentos de poca consistencia. No obstante, nos planteamos si había varias clases de escudiellas: llama la atención que en cinco de las seis ocurrencias de la voz encontramos un número reducido de ejemplares (entre una y cuatro), lo que contrasta con las dos docenas de otra ocurrencia. Por ello no descartamos que las primeras se destinasen a servir la comida a modo de fuentes (y que, por tanto, fuesen mayores), mientras que en la última ocurrencia se haría referencia a platos hondos.93 Los objetos de cocina que describimos a continuación en apariencia son más fáciles de identificar, en parte porque son similares a los actuales. Así, por ejemplo, en una ocasión localizamos una olla, dentro de la cual se cocinaría, y un mortero con la correspondiente alimentos líquidos o de poca consistencia de un recipiente a otro'), como indican Sesma/Líbano (1982), para la voz culler. 89 Sesma/Líbano son de esta opinión (1982, s. v. platel: 'platel, especie de plato o bandeja'), y el DRAE (s. v. platel). El platon que documenta Pottier (1948, s. v.: 'bouton ou clou') debe de tratarse de otro elemento diferente. 90 9 Este cambio de tamaño lo señala Corominas (DECH y DECat) y también dan cuenta de él Lagüéns (1992) y Olite. Sin embargo, Sesma/Líbano (1982) y Pottier (1948) no indican nada al respecto. 91 Se trata de una voz emparentada con el castellano grial y el francés graal, pero en ocurrencias como esta en testamentos e inventarios de bienes no se aprecia un carácter literario que solo tendría en el norte de Francia, y desde donde se difundiría por el mundo románico. El material con que se fabricaban normalmente era la llamada greda (v. DRAE, s. v.), un tipo de tierra o arcilla que le daría nombre. Para más información sobre esta pieza, v. DECH (s. v. grial), Pottier (1948, con las variantes gradalet, gredal y greal) y Sesma/Líbano (1982, s. v. greales). 92 9 El término picher también lo recogen Pottier (1948), Sesma/Líbano (1982) y DRAE (s. v. pichel). 93 9 Sobre esta cuestión no hay un acuerdo general: por una parte, Corominas (DECH y DECat) y el DRAE (s. v. escudilla) creen que se utilizaba para servir y, por otra, Sesma/Líbano (1982) opinan que se utilizaba para comer. Por su parte, Pottier (1948) no recoge esta voz. 33 mano para machacar alimentos.94 Una vez se citan cuatro espedos y se destaca su tamaño (“de los mayores”); se utilizarían para asar alimentos al fuego, para lo que sería útil su longitud. Junto a los espedos se mencionan dos coberteras, que servirían como tapas para recipientes como ollas.95 En la misma enumeración encontramos un rallo, instrumento utilizado para rallar alimentos.96 Por otra parte, no parece claro qué eran realmente los talladores, aunque esa denominación podría referirse a unas tablas de madera destinadas a cortar sobre ellas, quizá con un accesorio. Finalmente, se mencionan unas treudes 'trébedes' que consisten en un aro o un triángulo metálico con tres pies que servía para poner recipientes sobre el fuego. 1.3.2. Recipientes. Otro grupo importante y variado de palabras es el que componen los recipientes, que eran elementos esenciales de uso diario, sobre todo para almacenaje de alimentos. En los testamentos hallamos más de una docena de estos objetos, entre los que diferenciamos los fabricados con madera, o bien con arcilla o barro. En numerosas ocasiones se emplearían para guardar líquidos, especialmente vino y aceite. Atendiendo primero a los fabricados con madera y teniendo en cuenta su capacidad (que se menciona en ocasiones) parece que los dos mayores eran la tina y la cuba. Creemos que la tina era mayor porque en dos ocasiones va incluida en el alquiler de una casa, quizás porque fuera demasiado grande para ser transportada con facilidad, y en cuanto a su capacidad, se habla de que pueden contener cuarenta y veinte cargas de uvas, una medida que no se utiliza para otro recipiente. Por su lado, hay una notable diferencia entre las piezas que se denominan cuba: desde una que puede llevar siete u ocho mietros hasta otra de cuarenta (cinco veces más).97 La cubeta sería de menor tamaño, con una capacidad de dos mietros o mietro y medio. De un tamaño similar a esta pudo ser el tonel, el cual se llamaba tonelet si era ligeramente más pequeño. Junto a estos recipientes se señalan el cubo y el caldero que imaginamos similares a los actuales y que se podrían diferenciar de los anteriores en que estaban abiertos por uno de los 94 Las tres voces están documentadas en Pottier (1948), pero dudamos si el significado de mano ('poignée') es el adecuado. Por su parte, Olite aporta tres casos de mano referidos al majadero del mortero, pero Sesma/Líbano (1982) no la recogen. 95 9 Dado que aparecen junto a los espedos, no descartamos que fueran piezas de metal para mantener el calor en el momento de asar. Pottier (1948) identifica también así esta palabra, al margen de cobertor. Por contra, Sesma/Líbano (1982, s. v. cobertor) incluyen en la misma entrada ambas voces (cobertera y cobertor) y dan la primera acepción para la colcha de la cama y la cuarta para la tapa de ollas y otros recipientes. 96 9 Respecto a esta voz hemos encontrado también rajo, que es un tipo de botijo conocido en Aragón, con pitorro, y cuya boca está cerrada con una rejilla para aislar el líquido del polvo (Álvaro Zamora, 1980: 135). En el mismo sentido recogen la voz Borao y Corominas (que la considera aragonesismo). De todas formas hemos descartado esta posibilidad porque nuestro recipiente se especifica que estaba hecho de hierro, y no de tierra o arcilla. 97 9 Para intentar ordenar los recipientes tenemos en cuenta que un mietro equivale a doce cántaros (DRAE, s. v. miedro). 34 lados. Según los textos, la diferencia entre ambos estaría en el material con que estaban fabricados, de modo que el primero sería de madera y el segundo de metal. Entre los recipientes hechos de arcilla o barro citaremos en primer lugar las tenallas o tanallas 'tinajas', que se caracterizan por su forma abombada y su capacidad variable entre los veinte cántaros (mietro y medio, aproximadamente) y los diez mietros.98 El cántaro solo aparece una vez como recipiente para el vino que se entrega como ofrenda, aunque otras cinco veces se utiliza para indicar la capacidad de otros recipientes (por ejemplo, “dos tenallas cabientes cada vint cantaros”, “tres toneles de los de Navarra cabientes cada vint cantaros”). Dejamos en último lugar tres recipientes que aparecen juntos en una enumeración de bienes legados: “la bacia de trascohar vino e la açede e el leguado de tina”. La bacía sería un recipiente más bien pequeño que, como dice el notario, serviría para pasar el vino de una vasija a otra. Es posible que el recipiente denominado baçín, que encontramos dos veces, fuese bastante parecido.99 Por su parte, la açede (que creemos que sería una variante de çelde) sería otro recipiente también pequeño que quizás se caracterizase por tener asas y una forma similar al caldero.100 El leguado de tina no hemos podido identificarlo satisfactoriamente ante la falta de otras ocurrencias y su ausencia en otros repertorios lexicográficos consultados. No obstante, tenemos en cuenta las aportaciones de Pottier (1948), quien lo define como una medida de longitud, y Alonso (1958), quien cree que se refiere a cada una de las bandas de madera que conforman el recipiente.101 Podríamos pensar en un recipiente cilíndrico como la tina, pero truncado, esto es, de una longitud menor. 1.3.3. Detalles. En la exposición del notario también localizamos ciertos detalles de algunos objetos de la casa que hemos recogido en dos grupos: los que son partes de las piezas y los que son accesorios. 98 9 Pottier (1948) documenta estas dos formas con -a- y con -e-, pero también con -i-, y señala que los designados estarían hechos con tierra. 99 9 Otra ocurrencia de baçín la describimos en el apartado 1.7 como útil del oficio de barbero. Corominas (DECat, s. v. bací) lo define como un plato hondo de metal para poner agua y señala que era el usado por los barberos, pero también da la acepción de 'orinal' y dice que hay muchas más; afirman lo mismo Sesma/Líbano (1982, s. v. bacin), que aseguran que en sus textos aparecen numerosas variedades de este artículo en función del material, el tamaño y la función, pues en la Edad Media la voz tenía un significado mucho más amplio. 100 1 Son de esta opinión Sesma/Líbano (1982, s. v. çetre: 'acetre, jarro, recipiente con asas para contener líquidos') y Corriente (1999, s. v. acéter: 'pequeño caldero o balde con asas'). Por su parte, Pottier (1948) recoge varias formas (celde, celdeta, celdre, celdriqua, azeldre, acetril) y las interpreta como 'chaudron' (caldero). En el DRAE aparece acetre como un tipo de caldero pequeño. 101 1 Concretamente la acepción 6 de la voz legua en ese repertorio lexicográfico es la de: 'cada una de las tablas combadas de la cuba'. 35 Entre las referencias a partes de objetos en primer lugar citamos el serciello 'zarcillo', que es cada una de las bandas que rodea y refuerza la estructura del recipiente y que suele ser de metal (“cubo con serciellos”);102 también aparece un caldero con dos ansas, y por último se nombran cuatro escudiellas “de orella”, elementos que equivalen a asas pequeñas, diferentes de las que tiene un caldero convencional.103 Como accesorios de las copas aparece dos veces lo que sería una tapa, que se denomina con un compuesto transparente: sobrecop y sobrecopon. El segundo de ellos, además, se distingue porque lleva una piedra cárdena en su parte más alta (“en el somo”).104 Para las piezas de menaje que hemos recogido hay cinco adjetivos que las describen, en referencia a la forma, el tamaño y su adorno. En cuanto al tamaño encontramos el adjetivo largo, aplicado a un tonel que es un poco más grande de lo habitual, y respecto a la forma, redondo es utilizado para describir taças en tres ocasiones. Para la decoración, se utilizan adjetivos como dorado (“una taça plana mal dorada”) y sobredorado (para taças, copas y un picher).105 Otra forma de adornar las piezas es mediante esmalte o barniz, que indica unas seis veces el adjetivo esmaltado referido también a taças y copas. También se puede describir la decoración de estas piezas con el sustantivo esmalt 'esmalte', como en “copa de argent con un esmalt en el suelo”. Un adjetivo que solo aparece referido a una copa y varias taças es plana y para los recipientes dos interpretaciones son posibles: o bien tendría que ver con la forma del objeto, en concreto con su poca profundidad, o bien haría alusión a la ausencia de decoración como dibujos o relieves.106 Por último, llamamos la atención sobre el adjetivo crebado 'roto, quebrado' que aparece aplicado a una escudiella (“scudiella de argent crebada”).107 1.3.4. Materiales. Los materiales con que se fabricaban estos objetos eran también bastante variados pero, exceptuando la plata, no se suelen mencionar, en parte porque la mayoría de ellos estaban hechos con madera o barro. A partir del material podemos intuir si eran objetos preciados, que seguramente se empleaban solo en ocasiones especiales, o si eran 102 Esta voz también la recoge Pottier (1948) como variante de cerciello (junto a sarciello) y en el DRAE encontramos zarcillo. 103 1 El hecho de que las escudiellas tengan asas nos hace pensar que se trate de recipientes para servir la comida y no para comer (cfr. n. 93). En Pottier (1948) encontramos orelleta ('anse du plat'), y Corominas (DECat, s. v. orella) también da cuenta del uso de esta palabra para el asa de recipientes. 104 1 De estas dos formas, tanto Pottier (1948) como Corominas (DECat) solo recogen la primera. Para cardeno, v. supra 1.1.7. 105 Quizá la diferencia estribe en el material que se cubra con oro: si es un metal lo que se cubre, se sobredora; si se trata de otra superficie, se dice que se dora (v. DRAE, s. v. dorar, sobredorar). 106 1 Sesma/Líbano (1982, s. v. pla) también recogen esta posibilidad para los tejidos. 107 1 El glosario de Sesma/Líbano (1982) documenta también crebado, crebada y lo define como 'quebrado, roto, sustancia que se presenta en fragmentos o pedazos'. 36 piezas más comunes, quizá de uso cotidiano. Como hemos dicho, el argent 'plata' es el material más citado, sin duda porque las unidades fabricadas con este material eran más valoradas y era lógico que los otorgantes distribuyeran con celo los objetos que poseyeran fabricados con este material. Así es que hallamos bastantes utensilios hechos de este metal precioso, que van desde cubiertos (cullaretas) y continentes de líquidos (copas, taças, picheres) hasta piezas de cocina y recipientes como platones, escudiellas y baçías. Del resto de metales el más utilizado es el fierro 'hierro' del que están hechos los espedos, el rallo y los serciellos que rodean el caldero. Otras ocurrencias más esporádicas son las referidas al cobre (con que están hechos el mortero y la olla), y el arambre, material del citado caldero, que interpretamos como 'bronce'.108 En dos ocasiones el otorgante quiere ceder todas sus posesiones a un solo heredero y para hacer mención a su patrimonio en general utiliza dos hiperónimos seguidos de una serie de materiales. En estas dos enumeraciones encontramos tres metales más: el plumo (el 'plomo', que no sería muy común), el estannyo 'estaño' y el allaton 'latón'.109 Pensamos que la madera usada para el menaje no tenía la importancia que hemos visto para los muebles. De hecho, de este material solo se indica un tipo: la madera de tamariz, un arbusto cuya madera era apreciada por su elasticidad, con el que está hecha una cubeta.110 En el resto de los casos se habla de madera de forma indeterminada con el término fust, como es el caso de los talladores y cuando se utiliza el hiperónimo vaxiellos. Además de metales y madera, uno de los materiales más mencionados es la tierra (o terra) que, además de utilizarse al lado de hiperónimos, se especifica como material de tenallas y gradaletes. Precisamente para estos últimos se especifica que son recipientes “de obra de Manizes”, que entendemos que están hechos en la localidad valenciana de Manises o, al menos, al estilo de dicho lugar.111 Otra “denominación de origen” también la encontramos para unos toneles “de los de Navarra”. 108 1 Sesma/Líbano (1982) y Pottier (1948) ofrecen la posibilidad de que sea cobre, bronce o latón pues, según el estudioso francés aún no existía el sentido de 'hilo de hierro'. Sin embargo, nos inclinamos por esta posibilidad porque en las enumeraciones de materiales aparecen junto a arambre los términos allaton y cobre.(v. infra). 109 El allaton también es el material de otro baçin (v. 3.1.9). 110 Este árbol no aparece recogido en Pottier (1948); Sesma/Líbano (1982) recogen las formas tamarindis y tamarindui, pero no la que aquí mostramos. 111 1 Esta doble posibilidad en la fabricación del producto, que también la hemos visto para los tejidos, la contemplamos para esta localidad que tenía en la Edad Media fama por su cerámica. De todas formas, dado que se trata de gradaletes, habrá que pensar en el tipo de tierra o arcilla llamada greda (V. Sesma/Líbano, 1982) con la que se solían hacer estos recipientes. 37 1.3.5. Cestos. Hay un grupo de cuatro recipientes que formarían parte de la familia de los cestos y cuya forma o tamaño no hemos podido identificar por falta de información en su contexto. Hablamos de ocho alguinnyos que se llenan de pan para una ofrenda, y la serie “todas las viranes e cuevanos e capaças de vendemar”. Suponemos que estarían hechos de mimbre y que se utilizaban para transportar la uva durante la vendimia, aunque no descartamos otros usos como el almacenaje. Sesma/Líbano apuntan que el cuévano es ancho y está hecho con mimbres, y se suele usar para transportar fruta.112 1.3.6. Hiperónimos. Como ocurría en las prendas de vestir, para los objetos que componen el menaje también encontramos varios hiperónimos. Al que más se recurre es al vocablo aragonés vaxiellos, que se usa para reunir los recipientes y casi siempre se especifican sus materiales, funciones y contenidos con expresiones como “vaxiellos de fust de fazer e tener vino”, “vaxiellos de fust e de terra”, “vaxiellos de fust e de tierra de tener e de fazer vino e olio”.113 Suele señalarse que se usa en el almacenaje de vino. Con él se relaciona el también aragonés vaxiella, colectivo que en su única aparición equivaldría al actual 'vajilla, conjunto de platos'.114 En ciertos casos se utilizan dos sustantivos: hostillas y manefiçios, que parecen designar realidades muy próximas, pero intuimos que se pueden referir, respectivamente, a objetos y a utensilios varios.115 1.4. Alimentos En este estudio del léxico también hemos recogido los alimentos, frutos y vegetales de 112 La primera voz, alguinnyo, también la apunta Pottier (1948), y según Sesma/Líbano (1982) “sirve para vendimiar o recoger frutos”. En cuanto a virán, el término más cercano que hemos encontrado ha sido vero: 'Dícese del mimbre hecho pero no sazonado' (Sánchez, 1990: 108). La voz cuévano no la recoge Pottier (1948), y Sesma/Líbano (1982) la apuntan solo como aparentes diminutivos: covanillos, covaniellos. Por último, capaça no está en el listado de Pottier (1948) pero sí capacet y capaço, y Sesma/Líbano (1982) aportan muchas formas relacionadas con ella, pero de todas ellas, capatuellas es la única femenina. 113 1 Esta acepción general también la recogen Lagüéns (1992, s. v. vaxiellyo: 'conjunto de recipientes (para contener el vino)', y en plural los define como 'cubas, recipientes') y Sesma/Líbano (1982, s. v.: 'bajillo, cuba o tonel en que se guarda el vino en las bodegas'). Otro significado sería un tipo de recipiente concreto, el cual, dada la abundancia de casos en nuestro texto, sería extremadamente común. Sin embargo, aquí lo descartamos por la variedad de materiales y contenidos que presenta. Esta segunda acepción la anotan Pottier (1948, s. v.: 'récipient, tonneau'), Corominas (DECH, s. v. bajel: bajillo arag. 'tonel') y Andolz para la actualidad (1992, s. v. bajillo: 'cuba o tonel en que se guarda el vino en las bodegas'). 114 1 Así lo recoge también Pottier (1948). 115 1 Pottier (1948, s. v. ostilla) recoge ambas formas y las define como utensilio ('Ustensile'), añadiendo a hostilla la etiqueta 'de cocina'. Por su parte, Sesma/Líbano (1982) se inclinan por la acepción general de hostilla (ostilla: 'hostilla, conjunto de utensilios de cocina y ajuar de la casa') y no incorporan manefiçio. En Olite (s. v. ostilla.) también encontramos las formas ostillameta, hostilameta. 38 los que se habla en el libro de testamentos. No son muchos los acopiados, ya que el tipo de texto no es el más apropiado para este tipo de voces, pero no cabe duda de que eran parte del léxico del día a día, tema alrededor del cual gira nuestro trabajo. 1.4.1. Vegetales. Entre los alimentos vegetales anotamos dos cereales: el trigo (en siete ocasiones) y el çenteno (una ocasión). Este último se acompaña del adjetivo mesclado, (“çinquo quartales de trigo e çenteno mesclado”), el cual se referiría seguramente a una mezcla de ambos productos, a pesar de estar en singular.116 Estos eran los productos habituales para fabricar pan, el alimento básico, del que apuntamos seis casos. En dos de ellos el referente formaba parte de la ofrenda a una iglesia, con la especificación de que era pan cozido, esto es, pan ya cocinado, preparado.117 Encontramos solo dos denominaciones de frutos: la uva y la oliva. En cuanto a oliva parece claro que se refiere al fruto, como se ve en el ejemplo “dos sueldos por decima e primiçia de las olivas que Dios Nuestro Sennyor hi querra dar”. En cambio, no estamos seguros respecto al significado de uva: bien podría referirse al árbol (“todos los fruytos de la uva e olivar del presente annyo que Dios nuestro Sennyor querra dar en todas mis vinyas e suyas e olivares suyos e mios”) o bien al fruto de este (“vint cargas de uvas”). Por su parte, el sustantivo fruyto 'fruto' funcionaría en ciertos casos como hiperónimo de estos dos productos. A partir de estos dos frutos se obtenían el vino y el olio 'aceite' que cuentan con innumerables ocasiones en nuestros documentos.118 El sintagma un vino ros cozido se interpreta como 'tinto' y 'fermentado', y el adjetivo bello al referirse al olio creemos que significa 'de buena calidad'.119 Además de estos productos, se menciona el nombre de varios árboles: la olivera y la çiresera (y no sabemos si también la uva), que se corresponden con el 'olivo' y el 'cerezo'.120 Solo dos plantaciones o grupos de árboles aparecen en los testamentos: la vinnya (vinya, 'viña') y el olivar. Ambos aparecen con mucha frecuencia, lo que está en consonancia con las 116 1 No obstante, no descartamos que sea un tipo de centeno que no hemos localizado. 117 De las seis ocurrencias, en tres forma parte de la ofrenda de pan (v. infra, oblada) a diversas iglesias, mientras que en las otras tres se incluye entre los alimentos que se han de dar a unos pobres que se invitarán a comer durante un mes en casa del testador, una vez fallecido. Pottier (1948) no señala ninguno de estos tres alimentos. 118 1 La voz olio la documentan Pottier (1948) y Sesma/Líbano (1982); estos segundos anotan también azeyt, pero una sola vez (en Tarazona). 119 1 Nótese que, al menos en nuestros textos, ros no se utiliza para indicar el color de una prenda. Para este contexto no descartamos que se esté refiriendo a un vino rosado en lugar de tinto. Para cozido hemos comparado con Sesma/Líbano (1982, s. v.: 'cocido, expuesto al fuego') y el DRAE (s. v., cocer, ac. 8). Para esta acepción de bello nos apoyamos en el DRAE (s. v., ac. 2). 120 1 Recordemos junto a estos árboles la noguera (el nogal) mencionada como material en 1.2. En relación con çiresera, Sesma/Líbano (1982) señala cirezas (en Barracas y Zaragoza). De estos árboles Pottier (1948) solo recoge la olivera y le da el significado tanto de 'olivo' como de 'olivar'. 39 ocurrencias muy abundantes de vino y olio, que eran los alimentos más comunes. Por último, solo encontramos una especia, con designación ambigua (“una libra de pebre”) y forma marcada geolectalmente, pebre 'pimienta'.121 1.4.2. Animales. También recogemos las voces carne (tres veces) y pexcado (una vez);122 encontramos estos alimentos en tres testamentos como componentes del menú (junto al pan y el vino) que se servirá a seis pobres que sean invitados a comer durante un mes en la casa del difunto. 1.4.3. Bebidas. Además del vino y el olio (v. supra), entre las bebidas también encontramos el agua, aunque una sola vez, en una de las ocasiones en que se utiliza el hiperónimo vaxiellos (“vaxiellos... de fazer e tener vino et agua”). 1.5. Animales y objetos relacionados En este libro de testamentos son pocos los animales que se mencionan, en concreto solo dos: unas abellas y mulas.123 En el mismo párrafo en que se habla de una de las mulas se encuentra el hiperónimo cabalgadura, que funcionaría como equivalente de 'animal para montar'. El término figura a raíz de que un testador vendiera la mula que había legado en testamento y no poseyera un bien similar con el que poder compensar al heredero. Además de estos, se nombran otros dos animales, el cordero y la craba124 'cabra', pero en estos casos se trata de usos metonímicos de dichas designaciones, es decir, la piel y la lana propia de los respectivos referentes. Se nombran dos veces otros tantos accesorios de las dos citadas mulas: la siella y el freno. Son, respectivamente, la pieza sobre la que se sienta el jinete y la pieza metálica que muerde el animal y que rodea su boca, al que se le ajustan las riendas para gobernarlo. Por 121 1 Esta especia la encontramos en Sesma/Líbano (1982), Pottier (1948) y Olite. 122 1 La voz pexcado la documentan Sesma/Líbano (1982, s. v. pex) junto a pex, y en su definición indican 'pez, pescado, especialmente el comestible'; en Olite también aparece, donde se señala que ya tiene el valor de 'pez fuera del agua'. 123 En los inventarios de Pottier (1948) se recogen estos insectos, así como en el repertorio de Sesma/Líbano (1982, con las variantes abelas, en Barracas, y avelles, en Barracas y Tarazona). 124 1 Esta voz es la que también recogen Pottier (1948) y también Sesma/Líbano (1982), aunque en los materiales de estos segundos cabra es la variante general. A ambos animales se alude asimismo en el apartado de 1.1. 40 otro lado, en el testamento de las abellas se habla de basos (vasos), que son las 'colmenas', y de un abellar, que identificamos con 'colmenar'.125 1.6. Armas En los testamentos se describen, como era natural, ciertos elementos del arnés del caballero. No obstante, no se emplean denominaciones precisas de esos objetos, pues se recurre sistemáticamente al hiperónimo armas, en el que seguramente se incluirían espadas, lanzas, escudos y, en definitiva, 'instrumentos destinados a ofender o defenderse'.126 Más arriba mencionábamos el caso de un testador que distinguía entre dos tipos de çintas (recordemos, 'cinturones') que iba a legar: “la una çinta de espada” y “la otra çinta de cenyir”. Así pues, intuimos que el primer artículo incluiría la vaina de la espada, pues la frase continuaba haciendo alusión a dos partes esenciales de la funda: “çinta de espada, con su blocar e cospa de argent”. De estos dos elementos, el blocar sería la boca de la vaina 'brocal', y la cospa equivaldría a la parte opuesta al puño de la funda 'contera'.127 En este apartado recogemos también un faldón de malla, el cual era un elemento de defensa que cubría la cadera y la parte superior de las piernas, y se sujetaría a la cintura con un cinturón. Como especifica el adyacente, el objeto estaría hecho de malla, un tejido compuesto por anillos metálicos enlazados entre sí. 1.7. Herramientas y materiales de trabajo En este apartado damos cuenta de tres grupos de voces relacionados con tres oficios diferentes de la sociedad bajomedieval: la barbería, la construcción y la prensa. 125 1 En Olite también se registran siete ocurrencias con alternancia de b y v. Vaso lo señala Corominas (DECH) como 'colmena' en valenciano. Una voz muy próxima es base, que localizan Sesma/Líbano (1982, s. v.: 'colmena'). 126 1 V. Sesma/Líbano (1982, s. v. armas). 127 1 Para la primera forma, v. Pottier (1948, s. v.: brocal), Corominas (DECH, íd; DECat, íd, ac. B) y DRAE (s. v.: íd). Para cospa, v. DRAE (s. v. contera). 41 2. Filiación Lingüística La mayoría de las palabras que hemos acopiado provienen, como era de esperar, directamente del latín. Es el caso de saya (< s a g ĭ a), calça (< c a l c ĕ a), capa (< c a p p a), manto (< m a n t u), linçuelo (< l i n t e ŏ l u), litera (< l e c t [u] a r ĭ a), filo (< f ī l u), fazeruelo (de faz < f a c ĭ e), cobertor (< c o o p e r t o r ĭ u), cortina (< c o r t i n a), travessero (< t r a v e r s a r ĭ u), vestido (< v e s t ī t u), lino (lat. l ī n u), oro (< a u r u), cánnyamo (< c a n n a b u m), pennya (< p ĭ n n a), lana (< l a n a), luviello (< g l o b e l l u), lienço (< l i n t ĕ u), obra (< o p ĕ r a), fiviella (< f i b ĕ l l a, diminutivo de f i b ŭ l a), grueso (< g r ŏ s s u), streyt (< s t r ĭ c t u), nuevo (< n ŏ v u), vermello (< v e r m ĭ c ŭ l u), olivera (< o l i u a r ĭ a), verde (< v i r ĭ d e), taula (< t a b [ŭ] l a), mesa (< m e n s a), leyto (< l ĕ c t u), clau (< c l a u e), pie (< p ĕ d e), copa (< c ŭ p p a), noguera (< n u c a r ĭ a), olio (< o l ĕ u), mano (< m a n u), escudiella (< s c u t ĕ l l a), mortero (< m o r t a r ĭ u m), ansa (< a n s a), caldero (< c a l d a r ĭ u m), serciello (< c ĭ r c ĕ l l u), orella (< a u r ĭ c ŭ l a), uva (< u u a), crebado (< c r e p a t u), fierro (< f e r r u), tierra (< t e r r a), trigo (< t r i t ĭ c u), pan (< p a n e) o vino (< v i n u), entre muchos otros. 2.1. Lenguas Romances. No obstante, otras voces con origen latino han llegado a través de otras lenguas romances. Del francés procederían las siguientes: cofre (< coffre, del lat. cophĭnum, y este del gr. κόφινος);147 cotardía (< cotte hardie 'jubón valiente'); gamellin (derivado del fr. ant. camelin-camelot, de chamel 'camello'); gardacós (de garde-cors, comp. del germ. wardôn 'buscar' + lat. corpus 'cuerpo'); joya (< joie, deriv. de joiel, proveniente del lat. *jocale); malla (< maille, a su vez del lat. macŭla 'malla de red'). Desde el sur del espacio galorrománico entraría capirot (< capirot 'capucho', quizá desde el gascón, derivado del lat. cappa). Se discute el origen occitano o catalán de las siguientes voces: redondel (< occ. o cat. redondel); caxa y su derivado encaxado (< occ. caissa, o cat. caixa a partir del lat. capsam). Para voces latinas, como intermediarios iberorrománicos tenemos el catalán y el mozárabe. Del primero provendrían bolletes (< bolla, deriv. del lat. bulla 'bola'); fres (< fres, del b. lat. frisum-frisium 'franja de adorno'); paper (< paper, del lat. papyrus 'papiro'); vaxiella (< vaixella, del lat. vg. vascella, pl. de vascellum). En el mozárabe tendría su origen canyutadura (de cañuto < qannūt., y este del hisp-lat. cannūtum 'semejante a la caña'). 147 Cfr. con el patrimonial cuévano, de la misma raíz. 48 2.2. Germanismos directos Un buen número de voces provienen de lenguas germánicas de forma directa: bancal, banco (< bank, a través del lat. vg. a todo el Occidente románico); arquivanc (como compuesto del lat. arca + germ. bank); blanco, blanqueta (< *blank 'brillante', 'blanco'); espedo (< gót. *spĭtus); guarnido, guarniment (de guarnir < warnjan 'advertir'); lista, listado (< lîsta 'tira, franja'); ropa (< gót. raupa 'botín'). 2.3. Germanismos indirectos Sin embargo, un buen número de términos de origen germánico ha llegado indirectamente, a través de otras lenguas romances, como las siguientes: arnés (< esc. ant. herrnest 'provisiones del ejército', por el fr. ant. harneis); brandón (< fránc. *brand 'tizón encendido', por medio del cat. brandó); cota (< fránc. *kotta, a través del fr. ant. cote 'jubón'); esmal, esmaltes, esmaltado (< fránc. *smalt, pasando por el catalán o el occitano antiguos esmalt); faldón (< fránc. *falda 'pliegue', por vía del cat. o del occ.); forrado (de forrar < gót. fôdr 'vaina' o fránc. *fôdar, desde el cat. ant. foure o el fr. ant. fuerre); tavardo (< fr. ant. tabart, quizás de origen germánico);148 tovalla, tovallon (< germ. thwahljô, quizás desde el italiano o el catalán).149 2.4. Celtismos De raíz céltica anotamos algunas voces: camisa (< camisĭa , incluida ya en el lat. td.), pieza (< pěttĭa 'pedazo'), tonel (< *tunna, a través del latín tardío tunna y del fr. ant. tonel). 2.5. Arabismos El árabe aporta al léxico románico numerosos términos, como también vemos en las palabras expurgadas de nuestro texto:150 açede, çelde (< and. *assít.l, y este del cl. sat.l, del lat. sĭtŭla 'cubo'); alcotón, alcotonado, cotonado (< and. alqut.ún, y este del cl. qut.n); aljuba (< and. aljúbba, y este del cl. jubbah); allaton (< lāt.ūn, de un dialecto túrquico. altιn, antes altun 'oro'); almadrac, almadrach, almadraques (< and. mat.ráh., del cl. mát.rah.); atoque, atocado (< and. at.t.áwq 'solapa; cuello; adorno en que se culmina un objeto', del cl. t.awq 'collar'); bocarán (< bar(ra)káni, y este del neoár. barkāni, del neoprs. pargār/le 'trapo'); azur (< and. (l)azur(d), y este del cl. lāzaward 'lapislázuli'); lambre (< and. 'ánbar, y este del cl. 148 Para ello Corominas (DECH) aduce la terminación -ard y la -b- conservada. 149 No obstante, según apunta Lagüéns (1992) hay controversia respecto a esta última voz por la fecha temprana de los registros en castellano (1075, 1198, etc.). 150 Para las notaciones del árabe utilizaremos las grafías “h.”, “t.” y “ ' “ para las consonantes grafiadas en árabe "ﺡ" ,"ط" y "ع". 49 'anbar); mandil (< and. mandíl, y este del cl. ma/indīl, a su vez del lat. mantē/īle); márfega (< and. almárfaqa, y este del cl. mirfaqah 'cojín'); taza (< and. t.ássa, del cl. tassah o del pahleví tašt 'cuenco'); toronjado (de toronja < and. turúnja, del neoár. turunjah, y este del neoprs. toranj). 2.6. Orientalismos, a través de romance Desde el árabe, pero por vía del italiano, ha llegado ricamat (< it. ricamare, a su vez del ár. ráqam 'tejer rayas en un paño', 'bordar'). El italiano también ha transmitido una palabra de procedencia oriental, más concretamente,del persa: tafatán (< it. tafetà, desde el pers. tāftah, participio pasivo de 'hilar').151 2.7. Origen desconocido Además de las voces arriba expuestas, hemos recogido las siguientes voces sobre las que no hay un origen seguro conocido: bacia, baçin (relacionadas con el fr. ant. bassie, el lat. vg. bacceata, quizá descendientes de baccea y bacchinon, de origen desconocido); cospa (relacionada sin duda con port. gaspa 'remiendo que se supone en la punta del calzado', aran. caspa 'cascarilla del grano', vasc. kaspa 'cascabilla del trigo', bearn. gasp, gaspe 'cascabilla', así como cat. guaspa 'contera'); chico (voz expresiva ligada al lat. ciccum 'membrana que separa los granos de la granada', 'cosa insignificante', quizá de origen mozárabe); gramaya, griméu (relacionados con el germ. gramo 'afligido', o bien con el lat. vestis grammatica 'traje propio de los notarios y escribanos', vigente en occ. ant.); hopa (voz hispánica, relacionada con el gr. λώπη); jaqueta (< fr. jaquette, a su vez del fr. ant. jaque 'especie de jubón' se la ha vinculado con el nombre propio Jacques); perla (de una lengua románica, desde *pernŭla, dimin. del lat. perna 'especie de ostra'); picher (< fr. pichier, emparentado con el alem. becher e it. bicchiere 'vaso'); savastre (de origen incierto, quizá relacionada con el gr. σεβαστό); seda (común en las lenguas romances, se propone una etimología sẹta de origen desconocido); toca (sin descartar la procedencia persa [v. supra, atoque] a través del árabe, aunque Corriente [1999] rechaza este paso intermedio). 151 Corriente (1999) propone el neoprs. tāfte 'tejido' , y además supone un paso a través de una voz árabe hoy perdida. 50 3. Peculiaridades Dialectales Nos proponemos a continuación destacar la naturaleza genuinamente aragonesa de una parte nada desdeñable del léxico acopiado en los testamentos signados por Vicente de Rodilla, como no podía ser de otro modo en unos textos dados en Zaragoza a principios del siglo XV y, por lo tanto, previos a la culminación en la escritura del proceso de sustitución lingüística del aragonés por el castellano en la mayor parte de su territorio.152 Antes de referirnos a esas voces, no estará de más señalar que el léxico aquí reunido muestra una serie de rasgos que suelen considerarse característicos del romance autóctono de Aragón. 3.1. Grafías Así, las grafías ny y nny para la consonante nasal palatal, que aparecen, por ejemplo, en las voces camennya-camenya, camennyal-camenyal, cánnyamo, estannyo, pannyo-panyo, pennya-penya, sennyal-senyal y vinnya-vinya; o ly para la palatal lateral en tovalya. Se señalan también como rasgos aragoneses en el siglo XV la abundancia de hexpletiva, que registramos en hostilla, y de la llamada slíquida que se nota en scudiella, stopa, streyto (aunque no sea su presencia sistemática en nuestra fuente: escudiella, estopa, escalera, esmalt, estadal). 3.2.Fonética Reflejan también las voces seleccionadas algunos rasgos fonéticos de naturaleza dialectal aragonesa, como por ejemplo el mantenimiento del diptongo /ié/ sin sufrir reducción de las vocales palatales (en amariello, escudiella-scudiella, fiviella, luviello, serciello, siella, vaxiellos, vaxiella), o, posiblemente, una marcada inestabilidad en el vocalismo átono, que es especialmente visible en posición inicial no absoluta y en la sílaba pretónica: çiresera /cast. cerezo,153 lampeda /cast. lámpada-lámpara, luviello /cast. ovillo, márfega /cast. márfaga, pargamino /cast. pergamino, ricamat seguramente por influjo catalán /cast. recamar, tafatán /cast. tafetán, cat. tafetà y tenalla-tanalla /cast. tinaja; o la presencia en esta época de la apócope final de -e, especialmente tras consonante dental (capirot, argent, fust, grant, 152 Según Frago (1989), el cambio es especialmente notable en el último tercio de este siglo. Sobre dicho proceso, véase también Enguita/Arnal (1995). Aunque referido a una etapa posterior, para la detección de los aragonesismos tenemos muy en cuenta los criterios de clasificación expuestos por Enguita (1993: 234-241). 153 V. n. 165. 51 pellot), o incluso tras oclusiva (almadrac, arquivanc, sac, sobrecop), en coincidencia con lo que ocurre en catalán.154 En otras formas podríamos pensar en una influencia catalana más o menos directa: esmalt, ricamat. Este fenómeno también se observar en la terminación -et de los diminutivos (v. infra, 3.3).155 Ya en el consonantismo, entre otros rasgos, destacamos la conservación de la F- (alfaçera [< f a c e], fazeruelo [/cast. aceruelo)], fierro [< f ě r r u m], filaça-filaza, filo [< f i l u]), fust, fusta (< f u s t a), o la conservación del grupo -n s- (solo en ansa, frente a tiseras < [f o r b i c e s] t o n s o r i a s),156 y de los grupos iniciales CL- (clau < c l a v e) y PL- (plega < p l ĭ c a);157 así mismo, el resultado yt (< KT) en fruyto, (< f r u c t u),158 leyto, sobreleyto (< l e c t u m), streyto (< s t r ĭ c t u); la solución palatal lateral de los grupos -LY-, -C'L- y -T'L (millor, millorado, tallador; abella, abellar, cullar, cullareta, navalla, tanalla-tenalla, trillar (< t o r c u l a r e), rallo (< r a t ŭ l u), cerralla-çerralla (< s e r r a t ŭ l a) y viello (< v e t ŭ l u). 3.3. Morfología también en el nivel morfológico se advierten algunos rasgos que habitualmente se consideran aragoneses, los cuales pueden ser coincidentes con otras variedades lingüísticas próximas como el catalán o el occitano, pero no con el castellano. De esta forma, en ocasiones el uso de morfemas flexivos o derivativos conlleva alteraciones de significado. Un ejemplo de ello es el caso de la distinción genérica de las voces vaxiello y vaxiella, de manera que se oponen, por un lado, la designación como hiperónimo (referido a cualquier recipiente para guardar el vino o el aceite < v a s c e l l u, neutro singular) y por otro, la referencia del colectivo ('conjunto de platos, cubiertos, vasos, etc., para el servicio de la mesa' < v a s c e l l a, plural neutro).159 De un modo parecido podemos destacar la especialización de las voces fust y fusta en aragonés medieval: por un lado fust se utilizaba como 'material, materia prima', y por su lado fusta haría referencia al 'conjunto de piezas de madera en general'. En las voces sennyal-senyal la elección morfológica se realiza en lo relativo al género, 154 Este fenómeno se observa en la termianción -et de los diminutivos (v. infra, 3.3) 155 V. Nagore (2003: 4.1.6.2). 156 Además, la forma ansa está marcada como propia de Aragón en el DRAE. 157 Aunque algunas sean formas coincidentes con el castellano, mencionamos aquí otras formas en las que se conserva el grupo PL-: plana, plano, plater, platenre, platón, (/port. chão, chã), plumo (/port. chumbo). 158 Cfr. fruyta en Andolz (v. s. v.). 159 Enguita (1993: 237) observa una situación prácticamente similar. 52 pues en nuestro texto aparece como un sustantivo masculino, frente al castellano que ha optado por otorgarle el femenino. La voz capaça, en femenino, parece que ha tenido una mayor vitalidad en aragonés, mientras que la voz habitual en castellano ha preferido el género masculino (capazo).160 Cabe destacar que no encontramos en nuestros adjetivos la posibilidad de marcar el género femenino en aquellas formas que no lo permiten en castellano (grant, mayor).161 Hacemos mención también de lexemas como levantadizo ('que se puede levantar o bajar' / en lugar del cast. levadizo),162 litera ('manta o cobertor', frente al cast. lichera),163 toronjado ('de color naranja', distinto del cast. naranja). Y, en lo concerniente a los sufijos, el aragonés realiza varias elecciones que no concuerdan con los resultados castellanos. Para los diminutivos, por ejemplo, en nuestros textos se opta siempre por el sufijo -ete (< lat. -ĭ t t u), que es uno de los dos que predominan en el territorio aragonés, así como en catalán y occitano;164 los ejemplos de que disponemos son bolletes (de bollet), cullareta (de cullar), gradaletes (de gradal) toneletes (de tonel). Pueden añadirse en este punto otras voces como blanqueta, cubeta, paleta, escudiella y serçiello ya lexicalizadas. Otro sufijo es el aplicado para formar los nombres de árboles, que documentamos en las formas morera (< m a u r a r ĭ a), noguera (< n u c a r ĭ a), olivera (< o l i v a r ĭ a) y çiresera (< c i r e s a r ĭ a).165 Se trata de la terminación -a r i a,166 que el aragonés tiene en común con el catalán. La lengua central peninsular, en cambio, aunque coincide en la primera forma (morera), ha escogido para los otros tres árboles otra terminación, así como el género masculino: nogal, olivo, cerezo. Aún cabe añadir en este apartado de la sufijación otras voces que difieren de las castellanas por la elección del sufijo. Un ejemplo es cerralla-çerralla ('cerradura', /cast. cerradura), que fue frecuente en castellano en la Edad Media y en español clásico y que hoy es anticuado y dialectalmente aragonés.167 En tallador 'plato trinchero' también vemos una predilección distinta por el sufijo (/cast. tajadero).168 En la voz camennya-camenya, y 160 Así parece mostrarlo Borao, quien recoge la voz en femenino, y el DRAE, que marca capaza como voz de Aragón y Murcia. 161 V. Nagore (2003: 227, n. 696), a propósito de Alvar (1953: 208). 162 Otra voz similar, quizás también aragonesa, es devantadizo, que documenta Pottier (1948). 163 En el diccionario de la Real Academia se halla lichera, pero con marca diatópica indeterminada“en algunas partes” y “prov.”, hasta 1992, cuando comenzó a etiquetarse como anticuado (ant.). 164 Enguita (1985: 195) describe someramente aquí la distribución de los diminutivos en el territorio aragonés con materiales contemporáneos. Para este sufijo reserva la provincia de Huesca y una franja oriental de las otras dos provincias, en las que no quedaría inscrita Zaragoza. V. también Nagore (2003: 584). 165 Cfr. ceresera en Andolz. 166 V. Alvar (1953: 262). 167 Así, Andolz recoge zerralla. 168 Cfr. DRAE (s. v.) 53 camennyal-camenyal (/cast. cama), observamos que el aragonés se caracteriza por incorporar ese sufijo a cama (supuesta voz prerromana que quizá compartirían ambas lenguas) frente al castellano.169 Destacamos también una serie de voces con prefijo al-, procedente del artículo árabe (procedimiento en el que el aragonés se acerca al castellano y se aleja del catalán: alcotón, alcotonado, aljuba,170 allatón171 y almadrac-almadrach, atoque, atocado; sin la presencia de ese sufijo encontramos una vez cotonado, seguramente por influjo catalán.172 En relación con este fenómeno, también vemos un caso de vacilación de ainicial para una forma femenina: por un lado, la vocal se conserva en açede, pero no en çelde (< and. *a s s í t. l, ). La más frecuente de las dos es la segunda, que es contraria a la castellana acetre.173 En lo que afecta a los compuestos cabe señalar la forma manefiçio, a partir de un bajo latín *m a n i f i c i u) que comparte con el catalán.174 Encontramos otros dos compuestos romances a partir de una preposición y un sustantivo: sobrecop (y su variante sobrecopon < s u p e r + c u p p u) y sobreleyto (< s u p e r + l e c t u). Las soluciones fonéticas que muestran estas formas (la apócope final de la primera y la evolución de -kt-> -yt- en la segunda) ya señaladas, corroboran la naturaleza aragonesa de las voces. El segundo término se diferencia también del catalán, que resolvería el sustantivo en llit.175 3.4. Léxico Es este el apartado más interesante para nuestro propósito. En la determinación de los regionalismos –y lo mismo cabe decir concretamente de los aragonesismos– es común la 169 V. Corominas (DECH, s. v. cama), Borao y Andolz (s. v., ac. 2), quien además le da las acepciones de “1. ajuar de la novia (solo la ropa)” y “3. el quehacer de la casa”. El diccionario de la Academia en 1936 y de forma única la reserva a Aragón: “ant. Ú. en Ar.”. 170 Sesma/Líbano (1982) señalan que esta voz con el artículo árabe es característica del castellano y del aragonés medievales, frente al catalán (gipò). 171 Para la lectura de esta voz, v. n. 149. 172 Sobre este tema señalamos las palabras de Corominas (DECat, s. v. cotò) en las que explica que solo se encuentran formas con artículo en la primera mitad del siglo XIII, pero ya no en la segunda mitad de dicho siglo. 173 Sesma/Líbano (1982) solo recoge formas sin ainicial (çetre, cetra, cetril), y en Pottier (1948) solo hay dos formas con ese inicio (celde, celdeta, cetel, celdre, celdriqua, azeldre, acteril). 174 Cfr. arag. y murc. manifacero y cat. manifasser (v. DECH, s. v. mano). En el CORDE solamente aparece maneficio (no la variante con ç) en los Fueros de Aragón en 1247. La forma más parecida encontrada en el citado corpus es manificio en Viguera (La Rioja). 175 Además, Sesma/Líbano (1982) localizan un compuesto similar, pero de impronta más genuinamente catalana: demunt lit. 54 recurrencia al DRAE. El repertorio académico marca como aragonesismos los siguientes vocablos: abellar 'colmena';176 alguinnyo 'cesto, espuerta grande', (Ter, s. v. alguinio); ansa 'asa', (Ar); argent 'plata', (Ar);177 banova 'colcha, cobertor de cama' (rur. Hues, s. v. vánova);178 capaça 'capazo, espuerta de esparto' (Ar. y Murc, s. v. capaza);179 cuayrón-quayrón 'cuairón, pieza de madera de sierra' (Ar, s. v. cuairón); espedo 'espetón' (Ar); fres 'franja o friso de adorno en la ropa' (Ar);180 márfega: 'jergón, colchón sencillo' (Ar);181 serçiello 'arco de cuba' (Ar);182 vaxiello 'cuba o tonel en que se guarda el vino en las bodegas' (rur. Ar).183 A continuación proponemos un conjunto de voces que podrían tener solo uso en Aragón o que son compartidas con otras variedades orientales de la Península, al margen de la variedad central castellana. Para su identificación como tal nos hemos servido tanto de la información recogida en el DECH y en el DRAE, como en los repertorios lexicográficos aragoneses de Andolz y Borao. Se trata, por tanto, de una modesta propuesta, pues somos conscientes de que una clasificación de este tipo requeriría la consulta de una bibliografía más amplia: -alfaçera 'estera usada como adorno en suelo y paredes': palabra solo localizada en fuentes aragonesas o que hablan sobre Aragón.184 - allaton 'latón': voz recogida en Andolz, s. v. alatón. - camennya-camenya 'cama'.185 176 En el caso de abellar 'colmena', esta voz aparece marcada en el diccionario académico como aragonesa hasta 1803, después como anticuada (salvo en 1832 y 1837, que se marca como “prov.”). Por el contrario, siempre se documenta el equivalente abejar (con resultado castellano). 177 En numerosas ediciones del diccionario académico argent lleva la etiqueta de Aragón, o bien alterna con anticuado (ant.) o concurren ambas. Aun en la vigésimo segunda edición figura como tal. 178 Esta voz está registrada en todos los diccionarios académicos y en todos se precisa que la forma es de uso en Aragón. No obstante, cabe decir que las formas varían entre banova y bánova hasta 1869 y a partir de entonces se cambia la grafía a vánova. Además, todas las ediciones dan como marca diatópica Aragón, salvo la vigésimo segunda edición (disponible actualmente en línea), que reduce el uso de la palabra a Huesca. También se registra en Andolz y Borao, aparece en el glosario de Olite. Esta voz también es frecuente en catalán (vánova, y dialectalmente, vànoa). 179 La forma común en castellano es de género masculino (capazo) pero en aragonés pervive hoy en día la femenina (V. Lacasa Carrascosa, 2010: 206). 180 Este término aparece en la sucesivas ediciones del DRAE desde 1791 hasta 1992 como voz de uso en Aragón. 181 Según el DRAE en su 22.ª edición, márfega con este significado es voz de uso especial en Aragón, lo que se corrobora en Andolz (v. s. v. marfega, ac. 1). También hay que tener en cuenta la voz márfaga 'tela gruesa y tosca' (DRAE, s. v.), similar a la segunda acepción de márfega en Andolz (s. v., ac. 2). 182 V. DRAE (s. v. zarcillo, ac. 4) y en Andolz (s. v. zarzillo) con esta definición. 183 Así en DRAE (s. v. bajillo), y también Andolz (s. v. bajillo, ac. 1). 184 Cfr. n. 80. 185 Solo aparece en la edición del DRAE de 1936 (s. v. cameña) como voz aragonesa, con el significado de 'cama rústica dispuesta con paja o ramaje'; cfr. camennya , p. 30. 55 - cerralla-çerralla: 'cerradura': forma sugerida como aragonesa por Pottier (1952).186 - gradal 'vaso o copa hecho de grada'.187 - gramaya 'vestidura talar propia de los magistrados de la Corona de Aragón'.188 - grimeu 'gramalla': equivalente a la voz anterior.189 - guarnido 'adornado' y su derivado guarniment 'adorno, ornamento'.190 - litera 'manta, cobertor'.191 - maneficio-manefiçio 'objeto, herramienta': en Andolz (s. v. manefizios).192 - pebre 'pimienta', (cat. íd.). - pisadera 'recipiente en el que se pisa la uva'.193 - plega 'montón de ropa doblada': solo documentamos esta voz con un valor parecido en Andolz ('ajuar de la novia', v. s. v., ac. 2), pero no entonces en CORDE.194 - ros (referido al vino) 'tinto'. - savastre 'tipo de tela preciosa difícil de determinar': voz solo documentada en aragonés y catalán medievales . - tallador 'plato para cortar': en Andolz aparece castellanizado (tajador). - tamariz 'taray'. - taula 'mesa': esta acepción no es desconocida en castellano pero tuvo un uso durante más tiempo en esta parte de la península.195 - trillar 'lagar, prensa para obtener vino o aceite': en Andolz se registran las formas trujar (castellanizada en parte fonéticamente) y truxar.196 186 En este interesante artículo (Pottier, 1952: 237) también se proponen como términos que “parecen de empleo especial en Aragón” las siguientes voces que nosotros recogemos: alguinyo, biega, cerralla, craba, crebar, espedo, filo de fierro, gredal, olio, pex, tenalla. 187 En castellano esta voz no tiene tradición; la forma más parecida es gredal, pero tiene un significado distinto (v. DRAE, s. v.). 188 Para esta voz tenemos en cuenta el ámbito de aplicación de la prenda referida, si bien admitimos que en sus valores de 'prenda de duelo' y 'prenda destinada a protegerse de la lluvia' podría ser de uso general en castellano. 189 Parece ser que esta voz, así como otra parecida (graméu) significaban lo mismo que gramaya, con la diferencia de que aquellas dos serían los términos en catalán. No obstante, no serían ajenos a las hablas aragonesas debido a los contactos continuos entre los territorios de la Corona. 190 Esta forma fue sustituida en castellano por guarnecer, según Corominas a lo largo del s. XV; la incluimos en este grupo porque creemos que en Aragón pudo mantenerse durante más tiempo por influjo del catalán, donde es voz general (v. DCVB, s. v.). 191 La forma castellana es lichera, que es recogida por Andolz, quizá como préstamo castellano. 192 En Andolz, manefizios son 'útiles, aparejos, utensilios, etc.', y en singular, manefizio se define como 'ajuar', al igual que ostilla. Cfr. DRAE (s. v. ostilla). 193 Andolz documenta esta voz con esta acepción (v. n. 128) y el DRAE, pero este solo en las ediciones de 1985 y 1989 y sin marca diatópica. 194 Acaso estaría relacionada con llega, que define Borao como 'acción y efecto de recoger, allegar o juntar'. 195 Para el caso de mesa/taula, v. p. 31 196 Esta forma en castellano solo funciona como verbo ('separar la paja de los granos con el trillo', v. DRAE, s. v.) sin relación con el sustantivo identificamos. 56 - verdura 'clase de vestido medieval característico por su falda abombada'.197 No hemos localizado en ningún repertorio consultado y quizá se relacionen especialmente con Aragón las voces siguientes: - açede 'acetre', no recogida en el DECH ni en el repertorio de Pottier (1948).198 - cannyutadura 'candelabro' (cfr. cañuto 'cada uno de los brazos del candelabro' [DECH, s. v. canuto-cañuto]). - cospa 'contera, pieza del extremo opuesto al puño de armas, vainas, paraguas y objetos similares' (cfr. cat. guaspa, y Sesma/Líbano [1982, íd.]). - domasquí 'adamascado, tejido hecho de damasco' (cfr. damasqui en DECH). - leguado (de tina) 'tipo de recipiente'. - virán 'tipo de cesto o espuerta'. 3.5. Semántica En ocasiones es el criterio semántico el que nos permite reconocer peculiaridades regionales en palabras que, incluso teniendo un significante común al castellano, si bien a veces con alguna divergencia de tipo fonético, remiten a un significado diferente: - baso-vaso 'colmena'.199 -blocar 'boquilla de la vaina de ciertas armas blancas' (cfr. cast. brocal).200 - lencuelo-lençuelo 'sábanas'.201 - mandil 'cobertor para los pies de la cama'.202 - terra-tierra 'barro o arcilla para elaborar piezas de cerámica'.203 - uva 'vid, árbol cuyo fruto es la uva'.204 197 V. p. 15 y n. 12. 198 Sin embargo, su variante çelde no la reproducimos aquí porque Pottier (1948) localiza su equivalente celde en 1330. 199 Corominas también recoge esta acepción en Valencia (v. DECH, s. v. vaso). 200 Incluimos blocar en este apartado porque, aunque su referencia es similar, parece que ha enriquecido sus valores en aragonés como 'pico del cántaro o botijo' (además de 'boquilla de la vaina' y 'boca de la bota de vino' (v. Andolz). Además, el trueque de líquidas aporta a la forma un aspecto distinto. 201 El DRAE (22.ª edición) ofrece solo su uso para llevar la paja en la trilla o como 'pañuelo de bolsillo'. Cfr. cat. llençol, it. lenzuolo, occ. lensol, linsol (v. DECat). 202 Recordemos que esta es la definición que también da Pottier (1948). Corominas (DECH) también propone la de 'cortina de cama' a raíz de varios contextos. 203 Proponemos este sentido aunque no se recoja en Borao ni en Andolz. No nos extraña este uso de tierra pues, según Corominas, también en España y América “ha invadido” el terreno semántico de polvo, término que apenas se usa (v. DECH, s. v. tierra). 204 Recordamos aquí el contexto que nos sugiere este sentido: “todos los fruytos de las uvas e olivar del present annyo que Dios nuestro Sennyor nos querra dar en todas [tachado: mis] vinyas e suyas e olivares suyos e mios [...]”. 57 biega: f. 'Viga' (“toda la fusta que en aquel yes, como son biegas e de su natura, lomeras e de su natura” 77: 39). bienes: m. pl. 'Patrimonio, hacienda, caudal' (57: 5; 58: 5, 17, 33, 35; 59: 21, 24; pássim; “sines dannyo de sus bienes e periglo de lures animas” 57: 5; 60: 14; 63: 19; 65: 15; pássim; “bienes mobles e sedientes” 57: 8, 27; 58: 39; 60: 1, 17; 64: 1; pássim; “bienes mobles” 83: 14; 115: 2, 3; 133: 17; 139: 21, 25; pássim; “bienes sedientes” 85: 31; 115: 5; 157: 21; 181: 31, 36; 201: 12, 20, 28; 263: 12; “bienes millorados e non piorados” 90: 23; “çensales e bienes” 91: 19, 28; 92: 13; 93: 27, 32; pássim; “censales e bienes” 91: 20; 261: 21; “çensales, casas e bienes” 91: 33; “çensales e otros bienes” 93: 24; “los singulares e bienes de aquella [aljama]” 100: 23; “los singulares de aquella [aljama] e sus bienes” 100: 29, 41; “bienes a vos e a mi comunes” 102: 25, 32; “bienes romanientes, mobles e sedientes” 108: 4; 216: 27; 218: 21; “bienes romanientes” 113: 26; 193: 25; 203: 41; 271: 12; “bienes mobles et sedientes romanientes” 116: 16; 250: 35; “cassas e bienes” 144: 40; “bienes de casa e de fuera de casa” 145: 13; “bienes, por moble e por sedient” 155: 15; 178: 19; 184: 32; “bienes romanientes, assi mobles como sedientes” 157: 29; 160: 14; 264: 13; 271: 2; “bienes mobles de casa e de fuera de casa” 161: 10; “bienes e sedientes” 169: 7; “bienes paternales e maternales” 174: 18, 25; “bienes mobles que dentro e fuera de casa seran trobados” 208: 2; “bienes mobles e sedientes e joyas” 223: 23; “bienes e joyas” 225: 26; 226: 39; 227: 20; 229: 13; 231: 7; “bienes e joyas mobles e sedientes” 227: 2; “bienes, joyas e deudos” 230: 30; “bienes, por moble e sedient” 237: 10; “bienes e çensal” 258: 37; 259: 1; 261: 17; “çensales e otros bienes sedientes” 260: 25; “çensal e otros bienes sedientes” 260: 36; “bienes sedientes e çensales” 260: 41; “censales e bienes sedientes” 261: 1; “bienes e censales” 261: 11, 14; “çensales e bienes mobles e sedientes” 264: 25; “bienes paternales” 271: 18; “bienes e censales e dreytos” 272: 23). Bivlia: f. 'Biblia' (“una bivlia scripta en pargamino” 212: 21; “la dita bivlia” 212: 25). blanco, ca: adj. 'Blanco' (“cruz de lienço blanco” 73: 29; “taça de argent redonda e blanca” 136: 32; “almadrac blanco de estopazo” 151: 40; “grimeu cardeno forrado de pennya blanca de corderos” 208: 21; “panyo domasqui de seda blanca” 229: 18; “dos taças, la una blanca e la otra sobredorada” 259: 21; “picher blanco de argent” 260: 19). blanqueta: f. 'Tejido basto de lana' (“hun cobertor de blanqueta” 120: 31; “pannyo de blanqueta… pora vestir a honor e reverencia de nuestro Sennyor Jhesu Christo e … vayan … delant de mi cuerpo el dia de mi enterramiento” 219: 32; “que sian dados a dodze pobres … cada çinco coudos de pannyo de blanqueta” 248: 31). blocar: m. 'Boquilla de la vaina de algunas armas blancas' (“la una çinta de espada, con su blocar e cospa de argent” 80: 2). bocaran: m. 'Bocarán, género de paño de lino o algodón' (“el almadrac viello mio de bocaran listado” 151: 40). bollet: m. 'Botón o adorno metálico de la ropa' (“çinta de seda con cabo e fiviella e bolletes de argent” 211: 26). brandon: m. 'Blandón, hachón de cera para alumbrar' (“brandones” 128: 14; “hun par de 64 brandones de çera que criemen alli” 76: 17; 128: 8; 192: 34; 219: 29; “lieven la dita oblada e candela e brandones” 140: 9; “dodze pares de brandones delant la cruz quando levaran mi cuerpo a enterrar” 248: 29). breviario: m. 'Libro que contiene el rezo eclesiástico de todo el año' (“breviario que es scripto en pargamino de la costumbre del arçevispado de Çaragoça” 151: 35; “el Breviario mio” 223: 30; 227: 39). bueno, na: adj. 'Bueno, de buena calidad' (“dos mandiles de lana buenos” 181: 2; “dos pares de linçuelos de lino buenos” 257: 33; 258: 2; “hun par de los linçuelos de lino buenos” 259: 22; “hun par de linçuelos … buenos” 260: 21). cabalgadura: f. 'Bestia en que se cabalga o se puede cabalgar' (“e yo cabalgadura alguna a present no tienga ni haya” 227: 34). cabo: m. 'Extremo de algo' (“una çinta de seda con cabo e fiviella e bolletes de argent” 211: 26; “unas tovallas con listas cardenas a los cabos” 229: 35). calça: f. 'Prenda de vestir que, según los tiempos, cubría, ciñéndolos, el muslo y la pierna, o bien, en forma holgada, solo el muslo o la mayor parte de él' (“unas calças” 245: 14; “un par de calças vermellas” 245: 17). caldero: m. 'Caldera pequeña de suelo casi semiesférico, y con asa sujeta a dos argollas en la boca' (“caldero de arambre con dos ansas” 180: 32). caliç (caliz): m. 'Cáliz, copa del vino sagrado para la misa' (“sian feytos dos caliçes con sus patenas de argent” 220: 3, 10), caliz (125: 33, 39; 170: 39; 229: 15). caliz: m. → caliç. camennya (camenya): f. 'Cama hecha generalmente de paja o ramaje' (73: 2; 120: 33; 152: 2; 224: 2; 257: 34, 38, 42; 270: 26, 27, 28; “camennyas” 84: 7, 17; 181: 2; “camennya de la millor ropa de casa” 120: 30; “camennya de taulas” 120: 32; “camennya encaxada” 151: 39; 207: 22; “camennya de ropa de la millor ropa” 176: 2; “dos camennyas encaxadas” 180: 22; “camennya grant encaxada” 181: 6; “camennya chica” 257: 35; “camennya de ropa” 258: 4, 7, 34; “camennya de la ropa que es en casa mia, a saber yes, hun almadrac […], linçuelos, […], travessero, […] banova […] e una litera” 263: 35), camenya (“sacados la dita camenya e la ropa…” 120: 35; 223: 36; 257: 29; 258: 10). camennyal (camenyal): adj. 'Relacionado con la cameña' (“linçuelos camennyales” 260: 21), camenyal (“literas camenyales” 180: 24; “linçuelos camenyales” 181: 8; 252: 2). camenya: f. → camennya. camenyal: adj. → camennyal. camisa: f. 'Prenda interior de tela fina y largura media, que cubre hasta más abajo de la cintura' (“e la saya … e todas mis tocas e mis camisas” 208: 22). campana: f. íd. (“al campanero … por el tocar de las campanas” 88: 34; 97: 26). 65 candela: f. 'Vela o conjunto de velas' (“sia feyta una paleta con su candela de çera que crieme” 207: 3). Para oblada e candela → oblada. candelera: f. 'Especie de candelero para sujetar velas' (“candelera pintada a senyales de moreras” 151: 23, 25, 26, 30). candelero: m. 'Utensilio que sirve para mantener derecha la vela o candela, y consiste en un cilindro hueco unido a un pie por una columnilla' (“candeleros de fierro de los millores” 180: 33). cannyamo: m. 'Cáñamo' (“ropas de seda … de lino, de cannyamo” 84: 6). cannyutadura: f. 'Tipo de candelabro con varios brazos donde se sujetan las velas' (“la taça e çinta e dos cullaretas e de la cannyutadura de argent” 220: 2). cantaro: m. 'Cántaro' (“sia puesta e vaya toda la offrenda … e la del vino en hueyto cantaros” 247: 34). capa: f. 'Prenda de vestir larga y suelta, sin mangas, abierta por delante, que se lleva sobre los hombros encima del vestido' (140: 8; “capas de viado de Gant, la una vermella e la otra morada” 70: 24; “capas de Oriença” 124: 20; 240: 20, 22; 263: 42; 264: 7; “capas de mesclas viada” 131: 27; 220: 30; “capa missal” 150: 12; “capas missales” 152: 10; “capa viada vermella” 167: 18; “capa mesclada” 185: 31; “capa de pannyo morado viada forrada de tafatan verde” 208: 19; “capa missal de cotonado” 220: 20; “capa vermella de viado de Gant” 220: 34; “capa cardena viada” 221: 17; “capas calongiles” 225: 39; “capa de pannyo de oro domasqui” 229: 14). capaça: f. 'Espuerta de juncos o mimbres que suele servir para llevar fruta' (“las viranes e cuevanos e las capaças de vendemar” 84: 14). capirot: m. 'Capucho con falda que caía sobre los hombros, usado en actos funerarios' (“dodze tavardos e dodze capirotes” 74: 33; “capirot de mesclas” 245: 14; “capirot morado” 245: 17). cardeno, na: adj. 'De color amoratado' (“manto cardeno” 59: 33; “la piel e el grimeu e las sayas de panyo cardeno” 62: 14; “la hopa de panyo cardeno” 68: 29; “dos piecas de pannyo cardeno” 74: 30; “las ditas dos pieças de pannyo cardeno” 74: 32; “piedra cardena” 83: 16; “la verdura cardena de color de azur” 131: 22; “la toca de pannyo cardeno” 167: 18; “el manto de pannyo cardeno claro” 169: 20; “quatro coudos de pannyo cardeno” 176: 12; “el manto cardeno mesclado” 180: 31; “pieça de pannyo cardeno” 192: 18; “el grimeu cardeno” 208: 20; “hun grimeu de panyo cardeno” 213: 23; “una casulla de alcotonado cardeno o negro” 220: 13; “el gardacos cardeno” 220: 30; “capa cardena” 221: 17; “tovallas con listas cardenas a los cabos” 229: 35); “tavardo cardeno” 245: 14; “manton cardeno” 245: 17; “jaqueta cardena” 245: 17; “pannyo d'oro que es cardeno imperial” 247: 11). carne: f. íd. (139: 20; 142: 23; 206: 28). casulla: f. 'Vestidura que se pone el sacerdote sobre las demás para celebrar la misa, 66 consistente en una pieza alargada, con una abertura en el centro para pasar la cabeza' (“sia feyta una casulla e sia dada a la dita eglesia” 206: 34; 220: 17; “casulla de alcotonado cardeno o negro” 220: 12). caxa: f. 'Caja, por lo común de hierro o acero, para guardar con seguridad dinero, alhajas y otros objetos de valor' (151: 24; 260: 22; “caxas” 84: 7, 17; “caxa de pino” 151: 22; “caxa de noguera con su cerralla e clau” 180: 38). çelde (açede): f. 'Caldero pequeño' (“çeldes” 84: 13, 18; 85: 1 x2, 2, 4 x2, 8), açede (“quatro tinas mias, e hun cubo […] e dos tenallas […] e la bacia […] e la açede” 199: 25). çenteno: m. 'Centeno' (“çenteno mesclado” 64: 16). çera: f. 'Cera' (“un çirio de çera” 64: 10, 19, 24; 76: 17; 192: 34; 207: 4; 219: 29). cerralla: f. → çerralla. çerralla (cerralla): f. 'Cerradura' (213: 30; “dos çerrallas ” 259: 22), cerralla (180: 38). chico, ca: adj. 'Pequeño, chico' (“la camennya chica” 257: 35; “quatro toneletes otros chicos” 83: 31; “una banova de las chicas” 263: 38). çinta: f. 'Tira de tela u otro material de propiedades semejantes que sirve para atar, ceñir o adornar' (220: 1; “çintas” 80: 5, 42; “çintas de argent” 80: 1, 35; “çinta de espada, con su blocar e cospa de argent, guarnida en tela de seda amariella nueva” 80: 1; “çinta de çenyir guarnida en tela de seda amariella, filo de oro por medio, viella” 80: 3; “çinta de argent guarnida en tela de seda morada” 139: 9; “çinta de savastre guarnida de argent” 181: 15; “çinta de argent guarnida en tela de seda morada e verde” 209: 1; “çinta de seda con cabo e fiviella e bolletes de argent” 211: 26). çiresera: f. 'Cerezo' (“çireseras” 98: 32, 36). çirio: m. 'Cirio,vela grande' (“çirio de çera” 64: 10). clau: f. 'Llave' (“una caxa de noguera con su cerralla e clau” 180: 39). clavazon: f. 'Conjunto de clavos usados para construcción o adorno' (78: 11; “de la clavazon […] de embegar en sia dada una rova” 78: 21). cobertera: f. 'Pieza llana de metal o de barro, de forma generalmente circular, y con un asa o botón en medio, que sirve para tapar las ollas o para otros usos' (“dos coberteras” 180: 34). cobertor: m. íd. (211: 14; “cobertor de blanqueta” 120: 31; “cobertor cubierto de tafatan morado e vermello” 270: 19). cobre: m. íd. (84: 8; 177: 26, 27; “un mortero de cobre” 180: 26; 270: 36). coffre: m. → cofre. cofre (coffre, cofret, confret): m. íd. (“cofres” 84: 7; “cofres nuevos encerados” 257: 22), 67 coffre (“coffres” 84: 17), cofret (“el cofret mio e todas las joyas mias que en aquel son” 183: 5, 16), confret (183: 9). cofret: m. → cofre. confret: m. → cofre. copa: f. 'Vaso con pie para beber' (“copa de argent plana sobredorada con hun esmalt en el suelo […] en el qual ha una piedra cardena en el somo” 83: 15; “copa sobredorada e esmaltada” 181: 9). cordero: m. íd. (“la piel mia de corderos” 152: 5; “el grimeu mio cardeno forrado de pennya blanca de corderos” 208: 21; “el gardacos mio cardeno forrado de penya de cordero” 220: 30; “la piel vermella mia forrada de pennya de cordero” 220: 35). cortina: f. íd. (“cortinas que a derredor de [la camenya] e sobre ella son” 257: 30). cospa: f. 'Contera de un arma' (“cospa de argent” 80: 2). cota: f. 'Vestidura talar, probablemente similar a la aljuba' (“cota de gamellin nueva” 59: 34; “la piel e la cota de pannyo vermellos de Mellinas” 180: 30; “la cota e saya mias de pannyo de gamellin” 220: 39; 263: 26). cotardia: f. 'Especie de jubón forrado, usado en España durante la Edad Media' (“cotardia de pannyo de gamellin mesclado” 176: 6). cotonado: m. → alcoton. cozido: 1. adj. 'Cocinado, preparado' (“pan cozido” 247: 36; 248: 1). 2. adj. 'Dicho de algunos líquidos, como el vino: fermentar' (“vino cozido” 83: 28). craba: f. 'Cabra' (“el almadrac viello, … o el almadrac blanco, que son feytos con lana de crabas” 151: 41). crebado, da: adj. 'Quebrado, roto' (“una scudiella de argent crebada” 83: 23). cruz: f. íd. 'Figura formada por dos líneas perpendiculares, que es señal del cristianismo' (“cruz de lienço blanco” 73: 29; “cruz mayor de argent” 74: 1, 21; “cruz levantada” 97: 24). cuayron (quaryron): m. 'Tablón de madera de corte cuadrado o rectangular' (“dodze cuayrones … todo esto pora la obra … del dito corral” 78: 22), quaryron (“quaryrones” 78: 10). cuba: f. 'Recipiente de madera que sirve para contener agua, vino, aceite u otros líquidos. Se compone de duelas unidas y aseguradas con aros de hierro, madera, etc., y los extremos se cierran con tablas' (108: 27; 141: 14; “cubas” 87: 22; “e tener vino et agua, en special dos tinas e tres cubas” 173: 14, 16). cubeta: f. 'Cubo de madera con asa hecha de tablas endebles' (“cubetas” 83: 26, 33; 84: 18; 68 “cubeta de tamariz” 83: 24). cubierto, ta: adj. 'Cubierto, recubierto' (“travessero cubierto de lienço de stopa” 152: 1; “travessero cubierto de seda” 263: 38; “cobertor cubierto de tafatan” 270: 20). cubo: m. íd. (“cubos” 84: 12, 18; 85: 1 x2, 2, 3, 4, 8; “cubo con serciellos de fierro” 199: 24). cuevano: m. 'Cesto grande y hondo, poco más ancho de arriba que de abajo, tejido de mimbres, usado especialmente para llevar la uva en el tiempo de la vendimia' (“las viranes e cuevanos e las capaças de vendemar” 84: 14). cullar: f. 'Cuchara' (“dos cullares” 180: 35). cullareta: f. 'Cucharilla, cuchara pequeña' (“cullaretas” 220: 1; “nueu cullaretas de argent” 83: 19; “cullaretas de argent” 170: 38 “cullareta de argent” 213: 4). custodia: f. 'En el culto católico, pieza de oro, plata u otro metal, donde se expone la hostia consagrada a la adoración de los fieles' (“custodia de argent” 193: 9). dorado, da: adj. 'Dorado, cubierto de oro' (“una taça plana mal dorada” 83: 22). domasqui: adj. 'Hecho con un tejido de tela fuerte de seda o lana llamado damasco' (“pannyo de oro domasqui” 229:14; “panyo domasqui mio de seda” 229:18). encaxado, da: adj. 'Encajado, rodeado por una estructura de tablas de madera' (“camennya encaxada” 151: 39; 181: 7; 207: 22; “camennyas encaxadas” 180: 22). encerado, da: adj. 'Encerado, recubierto con una capa de cera' (“cofres encerados” 257: 23). escalera: f. íd. (84: 39; “escalera de fust de hun pie” 84: 37). escudiella (scudiella): f. 'Vasija ancha y de forma de una media esfera, que se usa comúnmente para servir en ella la sopa y el caldo' (“escudiellas” 257: 21, 24; “escudiellas de las de argent” 262: 23), scudiella (“quatro scudiellas de orella” 83: 17; “scudiella de argent crebada” 83: 23; “dos dodzenas de scudiellas” 180: 36). esmalt: m. 'Esmalte, barniz' (83: 15; “esmaltes” 83: 21; 229: 17). esmaltado, da: adj. 'Esmaltado, barnizado' (“copa esmaltada” 181: 9; “taça esmaltada” 181: 11; 259: 21; 260: 21; “taças esmaltadas” 257: 20; 262: 22). espedo: m. 'Espetón, hierro largo' (“espedos de fierro de los de los mayores” 180: 34). estadal: m. 'Cirio o vela que suele tener de largo más o menos un estado de hombre' (“estadal de çera” 64: 19, 24). estannyo: m. 'Estaño' (84: 9). estola: f. 'Ornamento sagrado que consiste en una banda de tela larga que se coloca el sacerdote en el cuello para oficiar misa' (“una casulla e estola e maniplo” 206: 34). 69 estopa (stopa): f. 'Tejido fabricado a partir de la parte basta o gruesa del lino, del algodón o del cáñamo' (152: 2; 211: 28; 264: 6), stopa (84: 6; 152: 2; 180: 28). estopazo: m. 'Estopa, tela hecha de estopa' (“el almadrac blanco mio de estopazo” 151: 41). faldon: m. 'Falda suelta al aire, que pende de alguna ropa' (“faldon de malla” 226: 15). fazeruelo: m. 'Almohada de la cama' (“fazeruelos” 257: 37; “fazeruelo obrado con betas de oro” 180: 26). fierro: m. 'Hierro' (84: 8; 180: 32, 33, 34, 35; 199: 24). filaça (filaza): f. 'Hilado (porción de fibra textil reducida a hilo) (“filaça de estopa en luviellos” 211: 28), filaza (“filazas” 249: 27; “filaza de lino e de stopa” 180: 28). filaza: f. → filaça. filo de oro: m. íd. (80: 4). fiviella: f. 'Hevilla' (211: 26). forrado, da: adj. 'Dicho de las ropas, cubierto su interior con una defensa o resguardo' (“manto forrado” 59: 33; “pannyos forrados” 73: 23, 34; “pennya forrada” 169: 18; “grimeu forrado” 208: 20; “capa forrada” 208: 20; “gardacos forrado” 220: 30; “piel forrada” 220: 34; “panyo forrado” 229: 18). freno: m. 'Instrumento de hierro que se compone de embocadura, camas y barbada, y sirve para sujetar y gobernar las caballerías' (“la mula mia de cavalgar con su freno e siella” 87: 39; 223: 30; 227: 30, 32). fres: m. 'Galón, tira estrecha de tejido fuerte, a modo de cinta, que guarnece los vestidos y otras cosas' (“lexo pora guarnir aquella [casulla] los freses de oro” 220: 14). fruyto: m. 'Fruto' (“fruytos” 84: 18; 144: 5; 186: 3; 194: 7, 16, 25; 195: 4; 225: 12; “fruytos de las uvas e olivar” 83: 34, 37, 38, 40). fust (fusta): f. 'Madera, especialmente como material' (59: 12, 42; 62: 23; 84: 8, 37; 138: 35; pássim). fusta: f. 'Madera, conjunto de objetos hechos de madera' (77: 38, 41; 78, 9; 102: 38, 44; 103: 40; 235: 3). gamellin: m. 'Camelote, tejido fuerte e impermeable que en un principio se hacía con pelo de camello y después con el de cabra mezclado con lana' (59: 34; 220: 40; “gamellin mesclado” 176: 6, 8, 10). gardacos: m. 'Prenda de vestir, a manera de camisa, que se llevaba bajo la saya' (213: 22; 220: 16; “gardacos mio cardeno forrado de penya de corderos” 220: 30; “gardacos mio 70 vermello sines de guarniment” 221: 17). gradal: m. 'Grial, copa' (“dos gradales de tierra de obra de Manizes” 180: 37; “seys gradaletes” 83: 19). gramaya: f. 'Vestidura talar, a manera de bata, que se usó mucho antiguamente' (gramaya de pannyo verde” 169: 21). grant: adj. 'Grande' (“una camennya grant encaxada” 181: 7; “una taça de argent grant” 181: 11). grimeu: m. 'Clase de gramalla, sobretodo' (62: 14; “grimeu […] de pannyo pardo que me visto cada dia” 128: 24, 28; “grimeu cardeno forrado de pennya blanca de corderos” 208: 20; “grimeu de panyo cardeno” 213: 22). grosso, ssa: adj. 'Grueso' (“la piel mia de corderos, la mas grossa” 152: 5). guarnido, da: adj. 'Dícese de las ropas que están guarnecidas con algún adorno o detalle' (“la piel e el grimeu e la saya […] guarnidos” 62: 15; “la piel e el pellot guarnidos” 131: 25; “çinta guarnida en tela de seda amariella” 80: 2, 3; “çinta guarnida en tela de seda morada” 139: 9; “çinta guarnida de argent” 181: 15; “çinta de argent guarnida en tela de seda morada e verde” 209: 1; “casulla guarnida” 220: 18). guarniment: m. 'Adorno, aderezo, vestidura' (221: 17; “guarniments” 62: 15; “guarnimentes” 131: 25). hopa: f. 'Especie de vestidura, al modo de túnica o sotana cerrada' (“hopa de pannyo cardeno” 68: 28). hostilla: f. 'Conjunto de utensilios de cocina y ajuar de la casa' (“hostillas” 84: 7, 10, 17; “hostillas de lana, de lino, de seda, de alcoton et de fierro, de cobre, de arambre, de tierra e de fust” 270: 35). jaqueta: f. 'Chaqueta' (“jaqueta cardena” 245: 17). joya: f. íd. (“joyas” 80: 5, 6, 36, 42; 183: 5, 8, 10, 16; 223: 24, 25; 225: 27; 226: 39; 227: 2, 20; 229: 13; 230: 30; 231: 7). lambre: m. 'Ámbar o pequeñas piezas de este material' (“paternostres de lambres” 180: 29; 185: 31). lampeda: f. 'Utensilio para dar luz, que consta de uno o varios mecheros con un depósito para la materia combustible' (96: 30, 34; 97: 1, 3, 7; “la lampeda que criema” 147: 13; “lexo a la lampeda … dos rovas de olio que criemen alli” 166: 9; “una lampeda que crieme olio de dia e de nueyt” 231: 40). lana: f. íd. (74: 30; 84: 6; 133: 35; 137: 7, 19; 151: 42; 181: 2; 208: 7, 8; 263: 25; 270: 36; “lana de crabas” 151: 41). largo, ga: adj. 'Largo' (“un tonel largo cabient dos mietros o poco mas o menos” 83: 25 ). 71 leguado: m. 'Recipiente de poca profundidad' (“leguado de tina” 199: 25). lennya: f. 'Madera seca, principalmente usada como combustible' (64: 31). levantadizo, za: adj. 'Que se puede subir o bajar' (“mesa de pino con sus piedes levantadizos” 180: 29). leyto: m. 'Cama, lecho' (176: 2; 211: 12, 15 x2; “leyto de la ropa que es en casa” 233: 21, 24; “leytos de ropa” 235: 36, 37). lienco: m. → lienço. lienço (lienco): m. 'Tela que se fabrica de lino, cáñamo o algodón' (77: 33; “lienço blanco” 73: 29; “lienço de stopa” 152: 1; “lienço pora amortalyar” 233: 35), lienco (208: 7, 8). lincuelo: m. → linçuelo. linçuelo (lincuelo): m. 'Sábana' (221: 3, 5; “linçuelos” 120: 31; “linçuelos de estopa de los tenidos, los dos millores” 152: 2; “par de linçuelos” 176: 4; 224: 1; 233: 22, 27; 257: 39; “pares de linçuelos” 180: 23; “par de linçuelos de la millor ropa” 207: 24; “dos linçuelos” 211: 14; “dos pares de linçuelos de lino buenos” 257: 32; “dos pares de linçuelos de lino” 257: 37; “dos pares de linçuelos de lino camenyales nuevos buenos” 258: 2; “par de los linçuelos de lino buenos” 259: 22; “par de linçuelos de lino camennyales buenos” 260: 21; “dos pares de linçuelos de lino de los nuevos que son en pieça” 263: 22; “par de linçuelos de lino de los nuevos” 263: 37; “dos pares de linçuelos -el hun par de lino e el otro part de los de estopa-” 264: 5), lincuelo (“par de lincuelos de lino camenyales” 181: 8). lino: m. íd. (84: 6; 180: 28; 181: 8; 257: 33, 37; 258: 2; 259: 22; 260: 21; 263: 22, 24, 37; 264: 6; 270: 36). lista: f. 'Lista, tira de tela, papel, cuero, etc., delgada, que en general se emplea como adorno' (“tovallas con lista” 229: 35). listado, da: adj. 'Listado, que forma o tiene listas' (“bocaran listado” 151: 40). litera: f. 'Manta o cobertor para el lecho' (120: 32; 176: 4; 207: 24; 211: 14; 233: 23, 27; 257: 33, 37, 40; 263: 39; 264: 6; “literas (las dos millores de todas las mas viellas)” 151: 43; “dos literas camenyales” 180: 24; “litera streyta” 181: 8; “media litera” 211: 14; “dos literas” 224: 1; “dos literas de las millores” 258: 3). livro: m. 'Libro' (“livros” 90: 26; “livros de Dreyto e de otros qualesquiere livros mios de qualquiere sciencia e natura sian” 155: 32; “livros de qualquiere sciencia e natura” 155: 35). lomera: f. 'Caballete de un tejado' (“lomeras” 77: 39). luviello: m. 'Ovillo, bola o lío que se forma devanando hilo de lino, algodón, seda, lana, etc.' (“luviellos” 211: 28). 72 malla: f. 'Tejido de pequeños anillos o eslabones de hierro o de otro metal, enlazados entre sí, con el que se hacían las cotas y otras armaduras defensivas' (“hun faldon de malla” 226: 15). mandil: m. 'Elemento de la ropa de cama, quizá usada como refuerzo de abrigo para la parte de los pies' (“mandil pora delant de la dita camennya” 120: 32; “hun almadrac, hun travessero, hun par de linçuelos, una litera e hun mandil” 176: 4; “mandiles de lana buenos pora delant de las dos camennyas” 181: 2; “hun almadrach, dos travesseros, una litera, e hun par de linçuelos […] e el mandil mio moreno” 207: 25; “mandil pora delant de la dita camennya” 224: 1). mando: m. → manto. maneficio: m. → manefiçio. manefiçio (maneficio): f. 'Útil, aparejo' (“cada unos e otros manefiçios e hostillas” 84: 10; 270: 35), maneficio (“maneficios de fust, de fierro, de cobre, de arambre, de allaton, de estannyo, de plumo e de terra” 84: 8; “maneficios de casa” 84: 18). maniplo: m. 'Adorno sagrado que llevaba el sacerdote en el brazo izquierdo en la celebración de la misa' (“una casulla e estola e maniplo” 206: 34). mano: f. 'Instrumento de madera, hierro u otra materia, que sirve para machacar, moler o desmenuzar una cosa' (“un mortero de cobre con su mano” 180: 26). manto (mando): m. 'Especie de mantilla grande sin guarnición, que usan generalmente las señoras' (207: 29; 263: 26; “manto cardeno forrado en la delantera de tafatan verde” 59: 33; “mantos de Oriença” 61: 8; “manto de Oriença” 62: 41; “manto de pannyo cardeno claro” 169: 20; “manto cardeno mesclado” 180: 31; “manto de panyo” 229: 34), mando (“mando de panyo verde” 183: 39). manton: m. 'Pieza cuadrada o rectangular de abrigo, que se echa sobre los hombros' (“manton cardeno” 245: 16). marfega: f. 'Jergón, colchón de paja' (176: 2; 211: 12, 15). mayor: adj. íd. (“processionalment con la cruz mayor de argent” 74: 1, 21; “dos tovallas de las mayores e millores” 180: 27; “quatro espedos de fierro de los de los mayores de mi casa” 180: 34). mesa: f. íd. (“mesa de pino con sus piedes levantadizos” 180: 28). mescla: f. 'Mezclilla, tipo de tejido hecho de hilos de diferentes calidades y colores, de fabricación y consumo muy extendido' (“de mesclas” 131: 28; 220: 31; 245: 14, 15). mesclado, da: 1. adj. 'Mezclado, juntado varias cosas distintas' (“çinco quartales de trigo e çenteno mesclado” 64: 16). 2. adj. 'Mezclado, aplicado a los tejidos o prendas hechos con más de un material' (“gamellin mesclado” 176: 6, 8, 10; “manto mesclado” 180: 31; “capa mesclada” 185: 31). 73 26), tanalla (“tanallas” 83: 33). terra: f. → tierra. tierra (terra): f. 'Tierra, materia prima de numerosos objetos de uso doméstico y especialmente recipientes para contener líquidos' (138: 35; 164: 30; 172: 33; 173: 18; 178: 32; 180: 37; 221: 36; 224: 42; 259: 26; 270: 37), terra (84: 9). tina: f. 'Vasija grande de barro' (108: 28; 156: 28; 173: 15; 199: 26; 259: 25; “tinas” 173: 14; 199: 24). tisera: f. 'Tijera' (“dos tiseras” 186: 10). toca: f. 'Prenda de tela con que se cubrían las mujeres la cabeza' (“tocas” 70: 25; 167: 12, 13; 208: 22; “toca de las millores” 68: 29; “tocas de alcoton” 70: 21; 221: 2; “toca de alcoton” 131: 26; 221: 6; “toca de pannyo cardeno” 167: 18; “la mas bella toca de alcoton” 221: 16). tonel: m. 'Cuba grande' (“toneles” 83: 33; 84: 18; “tonel largo” 83: 25; “toneles de los de Navarra” 83: 29; “toneletes chicos” 83: 31). toronjado: adj. 'Anaranjado, de color naranja' (“la piel e el pellot de pannyo toronjado” 131: 25). tovalla (tovalya): f. 'Toalla, pieza de lienzo de diferentes tamaños y usos' (68: 17, 21, 23; 153: 11; “tovallas por curar” 153: 9; “dos tovallas de las mayores e millores” 180: 27; “tovalla del officio de la barberia” 186: 11; “tovallas alamandistas” 229: 30; “tovallas con listas cardenas a los cabos” 229: 35; “par de tovallas de las mas bellas nuevas” 263: 23), tovalya (“tovalyas” 229: 32). tovallon: m. 'Toalla grande' (“tovallones que han siet coudos de largo” 180: 39; “tovallones de los nuevos de lino que son en pieça” 263: 24). tovalya: f. → tovalla. trapo: m. 'Tela de lana muy tupida' (“trapo de lana” 151: 42). travesero: m. → travessero. travessero (travesero): m. 'Travesaño, almohada larga que ocupa toda la cabecera de la cama' (120: 31; 176: 4; 211: 13; 224: 1; 233: 22, 26; 257: 37, 40; 264: 5; “travessero cubierto de lienço de stopa” 152: 1; “dos travesseros obrados de seda” 181: 7; “dos travesseros” 207: 24; 257: 33; “par de travesseros” 258: 1; “travessero cubierto de seda” 263: 38), travesero (“traveseros” 180: 23). treudes: f. pl. 'Aro o triángulo de hierro con tres pies, que sirve para poner al fuego sartenes, peroles, etc.' (“treudes de fierro” 180: 32). trigo: m. íd. (64: 16; 152: 4; 205: 8; 207: 15; 208: 13; 226: 17, 20). 80 trillar: m. 'Lagar, lugar donde se machaca la uva' (“trillares” 84: 29, 32, 37; 87: 22; 98: 31; 178: 38). uva: f. íd. (“fruytos de las uvas” 83: 35; “vint cargas de uvas” 173: 15). vaso: m. → baso. vaxiella: f. 'Vajilla, conjunto de platos, fuentes, vasos, tazas, etc., que se destinan al servicio de la mesa' (“vaxiella de argent una pieça” 227: 38). vaxiellos: m. pl. 'De forma general, recipientes, probablemente para el almacenaje de vino' (59: 16, 19, 27, 41; 62: 30; 89: 17; 90: 12, 16, 30, 32; 91: 5, 10, 16, 25, 41; 92: 10, 23, 31, 44; 93: 2, 11, 16; 94: 2, 14; 95: 24, 31, 42; 139: 12; 142: 18, 27, 34, 40; 164: 33; 172: 12; 221: 35; 225: 3, 7, 18; 261: 27; “vaxiellos de fust de fazer e tener vino” 59: 12, 42; 62: 23; “vaxiellos de tener vino” 89: 16; “vaxiellos de fust e de terra” 128: 36; “vaxiellos de [tachado:e tener vino] fust e de tierra, de fazer e tener vino e olio” 138: 35; “vaxiellos de fust e de tierra de fazer e tener vino e olio” 164: 30; 178: 31; “vaxiellos de fust e de tierra” 172: 33; “vaxiellos de fazer e tener vino et agua” 173: 13; “vaxiellos de fust e de tierra de tener e de fazer vino e olio” 221: 36; “vaxiellos de de fust e de tierra de fazer e tener vino” 224: 42; “vaxiellos de fust e de tierra de tener vino” 259: 23). verde: adj. íd. (“manto cardeno forrado en la delantera de tafatan verde” 59: 34; “aljuba de pannyo verde” 169: 18; “gramaya de pannyo verde” 169: 22; “piel e mando de panyo verde” 183: 39; “capa de pannyo morado viada forrada de tafatan verde” 208: 20; “la çinta de argent guarnida en tela de seda morada e verde” 209: 1). verdura: f. 'Cobertura, sobretodo, prenda de abrigo' (“verdura cardena de color de azur” 131: 21). vermello, lla: adj. 'Rubio, rojizo' (“la una [capa] vermella” 70: 24; “capa viada vermella” 167: 19; “piel e cota vermellos” 180: 30; “capa vermella” 220: 34; “piel vermella” 220: 34; “gardacos vermello” 221: 17; “calças vermellas” 245: 17; “[panyo de oro] vermello” 247: 8; “cobertor cubierto de tafatan morado e vermello” 270: 20). vestido: m. pl. 'Prenda o conjunto de prendas exteriores con que se cubre el cuerpo' (“vestidos” 80: 4, 6, 36). vestidura: f. pl. 'Vestido (prenda o conjunto de prendas con que se cubre el cuerpo)' (“vestiduras” 59: 35; 62: 12; 70: 25; 80: 42; 245: 1; “vestiduras de pannyo de lana” 133: 35; 137: 6; “vestiduras de qualquiere natura” 191: 6; “millores vestiduras […] de pannyo de lana” 263: 25). viado: m. 'Rayado, serie de rayas' (“capas de viado de Gant” 70: 24; 220: 34). viado, da: adj. 'Listado, rayado' (“capa viada” 131: 28; 167: 19; 208: 20; 220: 31; 221: 17). viello, lla: adj. 'Viejo' (“la otra çinta yes … de tela de seda amariella … viella” 80: 4; “el almadrac viello” 151: 40; “las dos [literas] millores de todas las mas viellas” 152: 1; “un sac de mesclas viello” 245: 14). 81 villan: m. 'Tipo de prenda de vestir exterior, sobretodo' (“el villan e el grimeu de pannyo pardo que me visto cada dia” 128: 24, 28). vinnya (vinya): f. 'Viña' (58: 22, 29; 59: 2; 61: 23, 25; pássim; “vinnyas” 85: 11; 88: 5; 104: 8; 106: 27; 129: 15; 262: 17; pássim; “dos faxas de vinnyas” 85: 23, 28; “plantaciones de vinnyas” 102: 27), vinya (88: 9; 136: 28; 138: 19, 25, 26; 139: 1; pássim; “vinyas” 83: 36; 257: 9). vino: m. íd. (59: 12, 43; 62: 23; 79: 3, 14; pássim; “vino cozido ros” 83: 28). vinya: f. → vinnya viran: f. 'Tipo de cesta grande y profunda' (“todas las viranes e cuevanos e capaças de vendemar” 84: 14). 82 BIBLIOGRAFÍA Repertorios Lexicográficos Alonso = ALONSO, Martín (1986): Enciclopedia del idioma, Madrid, Aguilar, tomo II. Andolz = ANDOLZ CANELA, Rafael (1977): Diccionario aragonés: aragonéscastellano, castellano-aragonés, Zaragoza, Editorial Librería General. ARNAL CAVERO, Pedro (2007-2008): “Vocabulario del alto-aragonés (de Alquézar y pueblos próximos)” en AFA, LXIII-LXIV, pp. 259-295. Borao = BORAO, Jerónimo ([1859] 1986): Diccionario de voces aragonesas, Zaragoza, El día de Aragón. 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