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MÁSTER EN APRENDIZAJE A LO LARGO DE LA VIDA EN CONTEXTOS MULTICULTURALES. Curso 2011-12 Facultad de Educación LA ANSIEDAD ESCÉNICA EN MÚSICOS DE GRADO SUPERIOR Y SU RELACIÓN CON EL OPTIMISMO DISPOSICIONAL. ALUMNO: F. JAVIER ZARZA ALZUGARAY TUTOR: SANTOS OREJUDO HERNÁNDEZ
Soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa. Winston Churchill (1874-1965)
INDICE RESUMEN. ABSTRACT. ……………………………………….……………………….........9 INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN……………………………….…………………..…11 CAPÍTULO 1: FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA. ………………………...…………...…..15 La ansiedad en el contexto de las actuaciones………………………...…….17 La ansiedad escénica en el contexto de las tª de las ansiedad…………….…22 Optimismo y ansiedad………….……………………….……………..……37 CAPÍTULO 2: ESTUDIO EMPÍRICO ....……………….………………………….……….43 OBJETIVOS E HIPOTESIS………….……………………………………45 MÉTODO………….…………………...………………………….………47 PARTICIPANTES ...……….……………………………………47 VARIABLES E INSTRUMENTOS………….……….…………47 PROCEDIMIENTO ..………….……………………..………….50 RESULTADOS………….…………….…………………………………..53 DISCUSION Y CONCLUSIONES…..…………………….…………..…70 CAPÍTULO 3: CONSIDERACIONES FINALES Y LÍNEAS ABIERTAS DE INVESTIGACIÓN. ……………………………………………………………………………73 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS. ………………………………………………………77 ANEXOS: CUESTIONARIOS UTILIZADOS EN LA INVESTIGACIÓN. ……89
9 RESUMEN El tema de la ansiedad escénica en músicos en formación es uno de los aspectos más relevantes en la práctica y el estudio musical, pudiendo llegar a convertirse en un auténtico problema, de cara a tener una carrera profesional con cierta garantía de éxito. En esta investigación, por una parte se ha adaptado un cuestionario, del inglés al español, que mide la ansiedad escénica. Dicho cuestionario, respondido por la población estudiante de música española, ha revelado una estructura factorial un poco diferente a la estructura original, por lo que se ha realizado un análisis factorial confirmatorio para un mejor conocimiento de la ansiedad escénica. Por otra parte, se ha estudiado el constructo del optimismo disposicional, por medio del LOT-R, como modo de afrontar los retos que surgen en la etapa formativa de los estudiantes, así como su correlación con el miedo escénico que éstos reportan. Ambos cuestionarios emplean escalas tipo Likert como método de medida. Se han encontrado diferencias de género, de niveles de ansiedad y variables pedagógicas así como correlaciones entre ansiedad y optimismo disposicional. Palabras clave: ansiedad escénica, músicos, optimismo. ABSTRACT The performance Anxiety in music students is one of the aspects more relevant at the time of perform and practice music, and could even become, in a real problem, within succeed of the future student´s career. In this research, in one hand, it´s been adapted a questionnaire, from English to Spanish, that assess the performance anxiety. This questionnaire has been answered by the university music students and has revealed a little bit different structure than in origin, because of that a confirmatory analysis has been done for the sake of a better fit of the theoretical construct and for a better understanding of the performance anxiety. In the other hand, the optimism has been studied by LOT-R questionnaire, as a way to face the challenges that rises in the university period. Both questionnaires employ the Likert scale as a way of measure. Gender differences in performance anxiety, as well as, in the relation with both optimism and pedagogical variables with performance anxiety have been founded. Key Words: Performance Anxiety, musicians, optimism.
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 14 respecto de los constructos psicológicos que a modo de introducción se han planteado, para implementar progresivamente mejoras curriculares que reporten beneficios en los futuros profesionales de la música españoles. Y es por todo lo anterior, por lo que encontramos justificación para la realización de esta investigación y para su posible continuación en forma de Tesis Doctoral.
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA
Capítulo 1: Fundamentación teórica 17 FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA. 1. LA ANSIEDAD ESCÉNICA EN EL CONTEXTO DE LAS ACTUACIONES La práctica musical es una disciplina que requiere un gran nivel de habilidades en muy diversos campos como la coordinación física, la atención, la memoria, y habilidades estéticas e interpretativas, las cuales en la mayor parte de los casos son mejoradas día a día a lo largo de años de práctica solitaria bajo una constante e intensa auto-evaluación (Kenny, Davis, Oates, 2004). Y en la actualidad ha crecido notablemente el número de investigaciones que han centrado sus esfuerzos por estudiar el constructo de la ansiedad escénica en músicos de todos los niveles, desde estudiantes hasta reputados profesionales (Iusca, Dafinoiub 2012), y contemplando diversas variables influyentes de la ansiedad, así encontramos investigaciones centradas en las diferencias de género (Ryan, 2004, 2005; Rae y McCambridge, 2004; Osborne y Kenny, 2008; Yondem,2007; Wilson y Roland, 2002), en la influencia del neuroticismo en la ansiedad escénica (Rae y McCambridge, 2004), en la necesidad de aprobación y actitudes disfuncionales, (Yondem, 2007), en la relación de la ansiedad rasgo y ansiedad escénica (Osborne, Kenny y Holsonbach, 2005; Kenny, et at, 2004; Ryan, 2005), en factores concernientes al contexto musical como ofrecer conciertos solo o en grupo o como miembro de un coro (Ryan & Andrews, 2009), factores temporales - medición de los niveles de ansedad antes, durante y después de la actuación- (Papageorgi, Hallam & Welch, 2007), la ansiedad escénica y su relación con la ansiedad social (Gorges, Alpers y Pauli, 2007), ansiedad musical, género, nivel musical exhibido familia instrumental (Iusca, Dafinoiub 2012), entre otras. Por lo general, ansiedad y miedo son dos constructos muy parecidos, si bien según Chan (2011), el miedo es un estado objetivo y la ansiedad un estado subjetivo. Desde la literatura y dependiendo del enfoque, se puede entender que el constructo de la ansiedad es más genérico, incluye más situaciones que pueden generar respuestas, estas situaciones son muy amplias y a menudo no identificadas con concreción, mientras que el miedo siempre está ligado a una situación muy concreta que se puede identificar. Por otro lado la ansiedad tiene una connotación negativa, mientras que el miedo no es así y sólo cuando se hace problemático lo llamamos fobia, que es un tipo de trastorno de ansiedad.
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 18 La definición de ansiedad escénica muchas veces no está clara y encontramos que los términos ansiedad escénica y miedo escénico se emplean indistintamente para describir un mismo problema, (Steptoe 1982, Steptoe y Fidler 1987, Fishbein, Middlestadt, Ottati, Straus, and Ellis 1988, Salmon 1990, Silva, 2007, Slawsky 2012) Van Kemenade, Van Son, Van Heesch, (1995), la definieron como el miedo o la angustia irracional que aparece antes o durante la presentación ante el público, encontramos que siempre está relacionada con el constructo psicológico de fobia social. Como se puede extraer de los trabajos de Kennny et al (2004) y Osborne et al (2005, 2008), ambas definiciones–ansiedad escénica y miedo escénicotienen mucho en común. Se puede contemplar la ansiedad como un “constructo hipotético”, como un concepto que sumariza un grupo de comportamientos y percepciones, en una estructura “cognitivo-afectiva”, bajo la cual subyace el circuito y la química cerebral. De este modo, el término ansiedad es utilizado para describir la reacción emocional evocada en una respuesta individual provocada por situación que de algún modo era percibida como amenazante para el individuo. Sin embargo, el término “miedo” es mucho más claro en su uso, pues está reservado para un evento concreto y bien definido, que denota peligro inmediato, en contraste con la ansiedad que denota el sentimiento de estar atribulado mentalmente por algún evento incierto. Aún con todo lo anterior, hoy en día, la definición de la ansiedad escénica o miedo escénico (Studera, Danusera, Hildebrandtb, Ariala, Gomeza, 2010) sigue sin estar estandarizada y sin que exista un consenso claro de la misma, sí que existe un consenso bastante amplio en que está caracterizada por una evidente y perceptible aprensión a la actuación (Kenny, 2008; Salmon 1990; Wilson 1997; APA, 1994; Studera et al.2010), así como parece ser, a tenor de los datos, que existen diferencias de género y que las mujeres presentan mayores niveles de ansiedad que los (Iusca, Dafinoiub, 2012). Otros investigadores apuntan, que las respuestas de ansiedad ante un hecho concreto como una actuación o una serie de estímulos que son considerados como amenazantes, pueden originar una hiperactividad del sistema nervioso autónomo y somático (sensaciones corporales que preparan al cuerpo para afrontar el reto percibido) acarreando reacciones como el incremento de la tasa cardiaca, de la presión sanguínea, incremento de la tensión muscular, temblores, incremento de parpadeos de forma
Capítulo 1: Fundamentación teórica 19 refleja, dilatación de las pupilas o afectando al sistema cognitivo (preocupación, temor, falta de concentración, pérdidas de memoria…) y al sistema conductual (interrupción de la actuación, elusión de oportunidades de actuación… (Kenny, 2008, Sandín, 2008). Habitualmente las personas afectadas de miedo escénico pueden sufrir problemas cognitivos, fisiológicos, o conductuales y dependiendo de la intensidad de estos síntomas y de cómo interfieran en la actuación, la línea continua que va desde el miedo escénico más leve podrá llegar a estados de ansiedad escénica más acusados, y tal vez, en el caso de que el miedo escénico haga, que en lo relativo a las actuaciones los aspectos negativos superen a los positivos, sea necesario algún tipo de tratamiento (Spahn, 2006). Las ansiedad en ocasiones aparece anticipando la actuación en donde los pensamientos ansiosos afloran en la mente del músico, la conciencia de algún peligro provoca pensamientos que desencadenan palmas de manos sudorosas, boca seca, o manos temblorosas, terminan acarreando notas falsas y olvidos (Lee, 2002). Algunas investigaciones epidemiológicas apuntan a que este tipo de desórdenes afectan en torno a un 4,9% de la población en hombres y un 9,5% en mujeres (Wittchen, Stein, & Kessler, 1999). Encontramos también una definición muy breve, pero no por ello desacertada ni alejada de la realidad palmaria que experimenta el músico en el escenario, que es la que dio el pianista chileno Claudio Arrau (1983:9) que la definió como "ese temor tan intenso en que se desvanecen las notas agudas de los cantantes y toda técnica y maestría parecen evaporarse". También se ha definido la ansiedad escénica como la experiencia de sufrimiento persistente, aprensión y/o impedimento real de actuar en un contexto público, sin causa justificada dada la aptitud musical individual, el entrenamiento y el nivel de preparación (Salmon, 1990). La ansiedad escénica puede ocasionar la incapacidad de actuar públicamente (Nagel, Himle y Papsdorf, 1981; Wolfe, 1989; Lee, 2002) lo que puede desembocar en el abandono de prometedoras carreras musicales (Wesner, Noyes, & Davis, 1990) de modo que establecer las relaciones entre la actuación musical y la ansiedad escénica es útil para la prevención de estas situaciones. La ansiedad escénica en los músicos es sufrida por estos no sólo interpretando en público sino también en conciertos con amigos, o interpretando ante los profesores o colegas de profesión, y aunque se puede afirmar que la mayoría de los músicos sufren
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 20 ansiedad escénica, no suelen sufrir ansiedad generalizada (Clarck y Agras, 1991), sin embargo, otros desórdenes co-mórbidos pueden aparecen en ocasiones, siendo el más común de todos ellos el trastorno de ansiedad generalizada (Sanderson, DiNardo, Rapee, y Barlow, 1990). En lo referente a la parte evolutiva de la ansiedad se debe comentar que entre la infancia, la adolescencia y la edad adulta ocurren muchos cambios y en lo referente a la ansiedad escénica se puede decir que los niños jóvenes raramente experimentan ansiedad escénica, y en cierto modo ocurre al contrario, adoran actuar y exhibirse delante de un público, por lo tanto la transición ocurre cuando el “conocimiento social” está “totalmente” afianzado y el niño ya no es niño, sino que empieza a vislumbrar que ha de tomar decisiones que acarrearán consecuencias, diversos autores consideran que esta transición se produce entre los 14 y los 19 años (Osborne, Kenny, Holsonbach, 2005). La transición que venimos comentando se debe a factores como el temperamento innato, el incremento de la capacidad cognitiva y función reflexiva, el tipo de cuidados recibidos por los padres y otras experiencias interpersonales, la percepción e interpretación de lo que le rodea, las habilidades técnicas o las experiencias de actuación específica (Jackson y Lurie, 2006). En lo concerniente a esta investigación el empleo de los términos que nos hemos esforzado por aclarar tales como miedo escénico y ansiedad escénica pueden ser empleados indistintamente pues ambos dos, presentan características psicológicas y respuestas muy similares y ambos dos son motivo de molestia cuando no de impedimento a la hora de interpretar públicamente un concierto, bien sea en el ámbito académico bien en el ámbito profesional. Entendiéndose la ansiedad escénica como un subgrupo integrante del todo denominado fobia social, puesto que en ocasiones no se consideran sinónimos, sí que comparten, fobia social y ansiedad escénica en músicos, procesos cognitivos similares (Cox y Kenardy, 1993; Osborne y Franklin, 2002). Osborne y Franklin, en (2002) compararon los procesos cognitivos de la fobia social, en músicos con grandes niveles de ansiedad escénica en conciertos públicos y encontraron que los sujetos con gran ansiedad escénica mostraron gran asociación con la mayoría de los procesos cognitivos de la fobia social aunque no hubieran sido
Capítulo 1: Fundamentación teórica 21 diagnosticados como fóbicos sociales, y que las mujeres presentaban mayor ansiedad escénica que los hombres y que los consejos de los profesores son importantes. Es en el apartado siguiente donde nos detendremos para una mejor explicación del constructo, si bien se debe avanzar, que respecto del concepto de fobia social, se puede entender como tal, a las situaciones sociales que causan malestar, ansiedad (Dalía, 2004), o incluso un miedo irracional a la evaluación de los demás puesto que el verdadero estímulo en estas situaciones es habitualmente la evaluación de los demás (Rapee y Heimberg, 1997), o definida en términos de psicología clínica como un “miedo marcado y persistente de una o varias situaciones sociales o de situaciones de actuación pública en las que el individuo se encuentra expuesto ante personas poco o nada familiares o ante el escrutinio de los demás” (American Psychiatric Association [APA], 1994). Otros investigadores definen la fobia social o trastorno de ansiedad social como un miedo intenso y persistente en respuesta a ciertas situaciones sociales o actuaciones en público en las cuales la persona se ve expuesta a gente desconocida o al posible escrutinio por parte de los demás. Es común la ansiedad anticipatoria incluso días y semanas antes de afrontar la situación social o actuación en público temidas (Badós, 2005). Es necesario que el lector conozca que desde esta investigación se va a tratar de explicar la ansiedad escénica como un tipo muy específico de fobia social, la cual no puede encontrar otra explicación que la proveniente de las explicaciones de la ansiedad al menos en un primer estadio.
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 28 Ansiedad y procesos cognitivos. Las teorías expuestas anteriormente han obviado en mayor o menor medida los procesos cognitivos que aparecen durante los procesos de génesis, mantenimiento y extinción de la ansiedad. Hoy en día existe un consenso bastante afianzado entre la comunidad científica de que los diferentes miedos y fobias se pueden adquirir de forma directa, a través de experiencias de condicionamiento, o bien de forma indirecta, a través de experiencias de aprendizaje vicario y transmisión de información (Sandín y Chorot, 1986b). En los años 80, Reiss, (1980) introduce un modelo que otorga un papel fundamental a la expectativa de lo que pueda acontecer, pues aduce que no es necesaria una asociación por contigüidad entre el estímulo condicionado y el estímulo incondicionado pues lo que realmente “se aprende en el condicionamiento pavloviano, son expectativas sobre ocurrencia o no ocurrencia…” (Sandín 1995:106). Partiendo de esta base, encontramos diferentes tipos de expectativas, las de peligro y las de ansiedad, que se manifiestan en diferentes tipos de miedos motivados total o parcialmente por la sensibilidad a la ansiedad. Se debe comprender que desde este modelo la sensibilidad a la ansiedad es tipo de variable que presenta diferencias individuales que hace referencia a creencias sobre consecuencias personales de experimentar ansiedad. En general desde el punto de vista de este modelo, los miedos pueden ser estudiados desde tres categorías diferentes dependiendo de las expectativas que generen, expectativas de peligro o daño, expectativas de ansiedad y expectativas de evaluación social negativa (Reiss, 1991, Sandín 2008). Otro de los modelos principales de la ansiedad es el que Davey presenta en 1989 y en el cual emplea como concepto principal del modelo la reevaluación del Estímulo Incondicionado (EI) para explicar el mantenimiento y la incubación de la ansiedad. Según el modelo de reevaluación del EI, la potencia con la que se presenta la Respuesta Condicionada (RC), no depende única y exclusivamente de procesos cognitivos de asociación que relacionan el Estímulo Condicionado (EC), con el EI, sino que también existen en los sujetos, procesos cognitivos que reevalúan el EI. Se puede decir por lo tanto que existe una evaluación cognitiva del condicionamiento en la cual, el “EC mediante su asociación con el EI, elicita (provoca),
Capítulo 1: Fundamentación teórica 29 una representación cognitiva del EI”, (Sandín, 2008:109) es decir, el EI puede adquirir la categoría de producto de elaboración mnésica y que posteriormente puede desencadenar la aparición de la respuesta de ansiedad. En este modelo, Davey, plantea, tras la aparición del EC, la influencia que tienen las expectativas de resultado en la génesis o representación cognitiva del EI. Estas expectativas de resultado son fruto de la elaboración cognitiva de la información recibida en la coyuntura concreta de la situación, del procesamiento de la información que ha sido aprendida de forma vicaria y que ha podido ser transmitida de forma social o verbal, así como de los pensamientos previos existentes sobre el hecho o contingencia acaecida. Cogiendo como punto de partida las teorías cognitivas del procesamiento y reevaluaciones de la información, existen otra serie de modelos cognitivos de la ansiedad, que contemplan la génesis de la misma como productos de elaboración mental a partir de la adquisición, elaboración y reelaboración, de información proveniente de múltiples fuentes, que pueden terminar acarreando la creación de sesgos cognitivos. Desde el punto de vista son dos los enfoques principales a los que la comunidad científica les otorga mayor importancia. En primer lugar, la teoría bioinformacional de Lang (1979) sobre la emoción, en la cual se propone que las imágenes mentales emocionales son un producto que se crea ante un estímulo, con elementos de la historia de aprendizaje del individuo y de su capacidad de conocimiento del medio, son imágenes que provocan algún tipo de emoción –respuesta ante los estímulos, a priori adaptativa, que presenta componentes cognitivos, conductuales de evitación o acercamiento (Sandín, 2008). Es decir, que el individuo, al mismo tiempo que almacena una imagen, anejo a dicha imagen está almacenando información que la valora en diferentes términos como por ejemplo, peligro, no peligro, (se almacena la imagen de un cocodrilo con la de peligro), para así en el momento de estar frente a ese estímulo y rescatar la imagen almacenada previamente, obtener inmediatamente un procesamiento cognitivo del mismo de peligro, manifestando probablemente una conducta operante de evitación del mismo. En este encuadre, otra de las que merece especial atención es la de Beck (1967) y Beck y Emery (1985), y en donde se propone que la ansiedad está relacionada a un
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 30 sesgo congruente a los estados de ánimo, y que existe un esquema, idea o concepto previo que condiciona el procesamiento de la información y el comportamiento, si bien, este esquema es disfuncional y juega u papel fundamental en el mantenimiento de la ansiedad. El esquema anteriormente mencionado ha debido ser aprendido mediante un proceso de aprendizaje basado en procesos cognitivos y conductuales, bien de forma consciente bien de forma inconsciente y ha debido ser almacenado en la memoria a largo plazo de manera consistente, para su posterior recuperación en las situaciones en las que los estímulos lo provoquen. Según este modelo, existe un procesamiento sesgado y selectivo de la información que está relacionada con la ansiedad, que habitualmente es información relacionada con la amenaza o situación de peligro, este sesgo selectivo es el resultado de una activación selectiva del esquema asociado a la información que se está recibiendo y que está almacenado en la memoria a largo plazo. Desde el punto de vista de los modelos de sesgos cognitivos y de investigaciones que se han llevado a cabo en los últimos 30 años, se puede esbozar una línea de funcionamiento de la ansiedad. Se podría decir que existen personas con una tendencia mayor que otras a interpretar según qué estímulos como amenazantes, personas con mayores niveles de ansiedad rasgo, o incluso a tener estímulos amenazantes diferentes, en esta fase es de destacar que a priori las personas con un nivel elevado de ansiedad rasgo, son inducidas con un sesgo preatencional y conllevando esto, la asignación de recursos cognitivos hacia el procesamiento de los estímulos amenazantes. La existencia de sesgos cognitivos que hacen referencia a la codificación de la información recibida pueden llegar a constituir por lo tanto una base cognitiva para argumentar que existe una posible vulnerabilidad psicológica o más concretamente una vulnerabilidad cognitiva predisponente al desarrollo de trastornos de ansiedad debido tal vez a la previa existencia de unos niveles de ansiedad rasgo elevados y precursores de la génesis de los sesgos cognitivos. Procesos biológicos de la ansiedad Más allá de aproximaciones cognitivas o conductuales, de que la ansiedad se aprenda o se adquiera, de la existencia de sesgos cognitivos, encontramos que una parte
Capítulo 1: Fundamentación teórica 31 importante en la génesis y desarrollo de la misma, son los procesos biológicos que intervienen en ella, estos procesos son, actualmente, foco de interés y de investigación, y aunque no sea materia sustancial de este estudio, si creemos que se deben apuntar algunos conceptos básicos. Los procesos de ansiedad, a pesar de que se puedan adquirir de diferentes formas y que pueden implicar alteraciones a nivel psicológico, presentan una importante relación con la base biológica de cada individuo (Sandín, 2008). Hemos visto que las respuestas de ansiedad y los posibles trastornos se pueden adquirir de forma desdaptativa a partir de la existencia de eventos traumáticos provenientes de situaciones más o menos estresantes, pero, no es menos cierto, como también se ha visto, que no todos los individuos presentan los mismos tipos de condicionamiento ni sesgos, lo que puede llevarnos a pensar que existe una base biológica que hace que unas personas sean más vulnerables biológicamente que otras ante los estímulos que pueden provocar respuestas de ansiedad. Lo más probable, como señalan MacDonald y Murray (1994), es que debido a la frecuencia de aparición de problemas de ansiedad en familias enteras, se deba a una combinación de múltiples factores genéticos y ambientales. Se puede apuntar tal vez, que lo que es hereditario no es el trastorno en sí mismo, sino la capacidad o vulnerabilidad para desarrollarlo. O dicho de otro modo, lo más probable es que existan una serie de genes, todavía sin localizar, responsables o con capacidad para predisponer al organismo de manera natural al desarrollo de trastornos de ansiedad, y sea debido a los diferentes modos de condicionamiento, de aprendizaje, de estímulos ambientales y entornos, etc. por lo que se terminen de desarrollar diferentes grados de miedos y ansiedades, desde sus formas adaptativas y fruto de la evolución, hasta las formas más impeditivas consideradas hoy en día como patológicas. Sea como fuere, de las fobias específicas se ha encontrado que están asociadas a fuertes respuestas del sistema nervioso autónomo, con respuestas como las señaladas anteriormente, presentes cuando el individuo se expone al estímulo fóbico (Sandín, 2008).
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 32 Hasta ahora hemos descrito una serie de teorías generales de la ansiedad que han servido para definir el constructo, para establecer hipótesis sobre el origen y el comportamiento exhibido y para, en el campo de la psicología clínica, orientar y mejorar la intervención. Así, aparecen nuevas teorías que explican más específicamente qué personas se encuentran en riesgo de desarrollar los problemas que se han venido planteando, así pues encontramos modelos teóricos como el de Olivares y Caballo (2003) que plantean que problemas específicos como el miedo a hablar en público son fruto de los factores contextuales, o modelos como el de Barlow (1988, 1998, 2000) quién aúna las teorías anteriormente descritas en un modelo que contempla factores como el contexto específico, los factores biológicos o factores ambientales generales. Es gracias a la interacción de los elementos señalados anteriormente, con los niveles individuales de ansiedad rasgo, neuroticismo, con la génesis de la preocupación a causa del estrés diario y con cierta sensibilidad biológica ante la ansiedad que hace que se tienda en mayor o menor medida a desarrollar interpretaciones catastróficas, por lo que se pueden interpretar los estímulos provenientes del exterior como estímulos peligrosos o amenazantes (alarmas exteroceptivas), o bien que a partir de una serie de estímulos internos fisiológicos como taquicardia, sudoración, sean interpretados como estímulos peligrosos o amenazantes (alarmas interoceptivas), y que se terminen constituyendo en la psique o en la memoria –declarativa o emocionalcomo alarmas aprendidas que poseerán una serie de características diferentes dependiendo del modo en el que se hayan aprendido, conductualmente, cognitivamente, por medio de sesgos interpretativos, cognitivo-conductualmente, por medio de expectativas de ocurrencia de una serie de respuestas ante unos determinados estímulos etc. y que a la postre puedan generar los trastornos de fobia social o algún otro tipo de trastorno fóbico específico (Sandín, 2008). Para esta investigación posee especial importancia el estudio de la ansiedad en toda su extensión, y no únicamente los casos que puedan ser impeditivos para la realización de la tarea. El constructo de la ansiedad escénica, ante una actuación presenta una serie de matices y puntos intermedios que varían en cada actuación y en cada persona, pero se cabe decir que en términos generales la ansiedad generada en este tipo de situaciones
Capítulo 1: Fundamentación teórica 33 presenta matices “cuasi-impeditivos” que indudablemente estorban más que ayudan a realizar la actuación con éxito. Actualmente, en lo relativo al estudio de la ansiedad escénica son diversos los autores que siguen la línea del modelo integrador de ansiedad esbozado por Barlow en los 80, y que ha sido mejorado por las investigaciones llevadas a cabo hasta la actualidad. Desde esta investigación se asume dicho modelo como punto sólido de partida para el estudio de la ansiedad escénica en los músicos españoles. Este modelo mejorado con el transcurso de los años y de las investigaciones arguye que para entender los desordenes emocionales en general y los desordenes de la ansiedad en particular, era necesario valorar en mayor medida la naturaleza de la emoción (Barlow, 1998). La premisa subyacente de esta aproximación es que las emociones contemplan una pauta innata tanto de reacción como de respuesta, que evolucionan de diferentes formas, y aunque son modificables mediante el aprendizaje y la maduración, una de las funciones principales del comportamiento emocional es la preparación para la acción (Barlow, 2000). Desde este enfoque de la ansiedad, se aporta una apreciación más exacta de la complejidad de los patrones cognitivos y de comportamiento asociados con las emociones defensivas (Barlow, 2000). Desde estas premisas, es necesario entender, que más allá de las diferencias y matizaciones que existan entre ansiedad y miedo. El miedo está asociado a la percepción de un peligro inminente y está caracterizado por la evitación o el afrontamiento, mientras que la ansiedad se asocia peligros inciertos en el tiempo y se caracteriza por presentar estados de hipervigilancia en el sujeto (Grillon, 2008), ambas conforman parte de un todo relacionado que Lang, Cuthbert, y Bradley (1998) denominan sistema de defensa motivacional y que nos habilita para responder ante un peligro presente lo más rápido posible. Continuando con la teoría de la ansiedad de Barlow, es importante señalar, que la describe como una única y coherente estructura cognitivo-afectiva dentro de nuestro sistema motivacional. En el centro de esta estructura sitúa el sentido de “incontrolabilidad” o indefensión centrado en gran parte en las posibles amenazas, peligros u otros eventos potencialmente peligrosos o negativos, entrando en contraste
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 34 con lo antedicho del miedo donde el peligro está presente de forma inminente (Barlow, 2000). Hasta ahora, se ha de notar que, se ha estado hablando de la ansiedad anticipatoria, pues en lo que concierne a la mayor parte de esta investigación, el tipo de ansiedad asociada a la misma, se relaciona con un modo de orientación futura, hacia lo que ciertamente va a ocurrir, que son los conciertos, audiciones o exámenes y lo que puede ocurrir en los mismos. Otra de las características de este tipo de ansiedad es la vigilancia, constructo que sugiere disposición y preparación para tratar con el problema al que nos tenemos que enfrentar en un futuro más o menos lejano. (Barlow, 2000). Respecto del proceso de ansiedad en general Barlow (2000:1250,1251) refiere que: Es necesario conocer que en una primera instancia, el proceso de ansiedad incluso cuando es muy intenso, raras veces es de naturaleza patológica y es el transcurso del tiempo, lo que hace que se cronifique y adquiera la categoría de patológico, y cuando esto ocurre, una o dos consecuencias del proceso de ansiedad terminan desarrollándose en un intento de resistir o sobrellevar las consecuencias negativas y sus desencadenantes. Primero, siempre está presente una tendencia a evitar entrar en un estado de ansiedad, esta tendencia se vuelve más pronunciada y observable, dependiendo de la severidad o intensidad del estado y de las especificidades del contexto en donde se producen los acontecimientos para originar una respuesta ansiosa. Segundo, la preocupación existente durante todo el proceso ansioso, la cual en niveles altos es muy difícil de controlar. En su modelo, Barlow considera que existe un conjunto compuesto de tres elementos, “triple vulnerabilidad”, “vulnerabilidad biológica”, “vulnerabilidad psicológica general”, y “vulnerabilidad psicológica específica” ante la ansiedad y sus trastornos. Este modelo, divide el estado de indefensión que describe la psicología clínica en dos vulnerabilidades, la biológica y la psicológica general. Este conjunto está formado pues, en primer lugar por factores biológicos, una contribución genética para el desarrollo de desórdenes de ansiedad y de la afectividad negativa, que constituye la denominada “vulnerabilidad biológica generalizada” (Barlow, 2000) o simplemente
Capítulo 1: Fundamentación teórica 35 “vulnerabilidad biológica”, pues existen estudios que muestran que rasgos de ansiedad, neuroticismo, afecto negativo o la inhibición de comportamientos evidencian que tienen un componente genético muy importante (Clark, Watson, y Mineka, 1994). A más a más, existen evidencias de contribuciones genéticas en algunos desórdenes, y en particular de la fobia social, (Fyer, Mannuzza, Chapman, Martin, y Klein, 1995). Y en segundo lugar no hemos de olvidar el hecho de que las experiencias en edades tempranas, bajo determinadas condiciones contribuyen a la denominada “vulnerabilidad psicológica”, a experimentar ansiedad y afectividad negativa como estado general, una “vulnerabilidad psicológica general” (Barlow, 2000). Ambas vulnerabilidades explicadas anteriormente, la biológica y la psicológica constituyen el punto de partida de la indefensión a partir del cual Barlow construye su modelo. Si bien la existencia al mismo tiempo y en la misma persona, de ambas vulnerabilidades, la biológica y la psicológica, pueden ser suficientes para ocasionar trastornos de la ansiedad y del estado de ánimo generales, y particularmente trastorno de ansiedad generalizada y depresión, parece necesario una tercera herramienta de vulnerabilidades para el desarrollo de al menos, trastornos de ansiedad más específicos. Dicha tercera herramienta es la que viene desarrollada por la interacción de las dos anteriores, en donde a partir de aprendizajes tempranos realizados en circunstancias de evaluación social o sufriendo algún tipo de sensación somática son influenciados y asimilados con un gran sentido de amenaza y peligro, siendo esta especificidad de vulneración, la que unida y coordinada con las anteriores contribuye al desarrollo de desórdenes más específicos de la ansiedad como la fobia social (Barlow, 2000). En definitiva, el aprendizaje vicario de las amenazas potenciales surgidas de objetos o situaciones le sirve a Barlow (2000) para explicar la vulnerabilidad psicológica específica para el posterior desarrollo de trastornos de ansiedad, si bien aclara esta teoría que una vez más, por si sola, la vulnerabilidad psicológica específica no es suficiente para el desarrollo de desordenes clínicos, como ejemplo le sirve la fobia social, a menudo caracterizada por la ocurrencia de falsas o verdaderas alarmas tras eventos estresantes en un ambiente de situaciones de evaluación, en donde los individuos concentran la ansiedad en eventos sociales cercanos y situaciones evaluativas sobre la base aprendida de que esos contextos son potencialmente amenazadores, y que puede desembocar en una ansiedad injustificada y posibles ataques de pánico y la percepción del ridículo dentro de un contexto determinado (Barlow, 2000).
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 36 En un contexto más relacionado con la ansiedad escénica en músicos, Kenny (2009) reajustó el modelo de Barlow (2000), y sitúa la explicación de la ansiedad en tres factores, primero, contexto de las relaciones tempranas, segundo, vulnerabilidad psicológica, y tercero, preocupaciones de actuación, como posteriormente se verá como mayor exactitud. Introduciendo el otro modelo comentado anteriormente de Olivares y Caballo (2003), es obligado decir que la ansiedad debida a la interacción social, muestra más relación con miedos generalizados hacia la evaluación negativa así como con la evitación social y timidez que lo que lo hace la ansiedad debida a la observación que muestra mayor relación con las conductas de evitación de las actuaciones públicas; se puede decir por lo tanto que para Kashdan, el componente cognitivo del miedo a la evaluación negativa es el centro de ambas dimensiones de la ansiedad social, y se puede conceptualizar como una escala continua que parte desde la desinhibición y el comportamiento asertivo hasta los niveles patológicos de ansiedad social (Kashdan, 2002). El modelo de fobia social de Olivares y Caballo, en 2003, postula la existencia de una asociación entre un contexto social negativo y un conjunto de variables propias del sujeto que propicia la génesis del trastorno bien de forma directa bien de forma insidiosa, siendo estas variables las que se han visto con mayor profusión en páginas anteriores. El antedicho modelo, presupone que la alteración de las repuestas de sujeto, generada por la asociación producida de forma abrupta o insidiosa entre un contexto social negativo y un conjunto de variables organísmicas, da lugar a un patrón desadaptativo de respuestas motoras, cognitivas y fisiológicas. (Olivares, Caballo 2003). Se admite en consecuencia, que la fobia social es el resultado de la intervención de una o más modalidades de aprendizaje que pueden intervenir de forma aislada o combinada, mediando la interacción entre un contexto social negativo y un conjunto de variables organísmicas cuya implicación generaría un alto potencial de vulnerabilidad (Turner, Beidel y Epstein, 1991). Esta interacción mediada tiene como consecuencia la aparición de un patrón de respuestas de ansiedad que en su inicio surgen como una reacción puntual y adaptativa
Capítulo 1: Fundamentación teórica 37 ante una situación social vivida como una amenaza y que posteriormente puede llegar a consolidarse como consecuencia del número o intensidad de los ensayos realizados pudiendo incluso generalizarse y extrapolar estas conductas ansiosas a otros contextos y situaciones sociales transformando la función adaptativa original en desadaptativa (Olivares y Caballo, 2003). Se han expuesto hasta ahora en mayor o menor medida teorías de la ansiedad y su relación con la música pero es necesario detenerse en las investigaciones más recientes que relacionan o estudian los procesos de fobia social y ansiedad en músicos o en la actuación musical o propiamente dicha la ansiedad escénica. 3. OPTIMISMO Y ANSIEDAD El optimismo se define como un constructo psicológico que plantea que los individuos difieren en lo relativo a las expectativas futuras. El optimismo disposicional, relaciona las expectativas positivas de acontecimientos futuros con la confianza de que los individuos optimistas lograrán su meta. (Carver, Reynolds, y Scheier, 1994; Peterson, 2000; Scheier y Carver, 1993, Carver, y Scheier, 2000). La teoría del optimismo de Scheier y Carver de 1985, está basada en modelos de motivación que conlleva la expectativa de un hecho, de la consecución de algo, etc. (Carver y Scheier, 1999), son los denominados modelos de expectativa-valor, los cuales asumen que el ser humano se guía por un conjunto de metas y que la elección de estas mentas, la puesta en marcha de conductas de acercamiento, depende del valor que le atribuye a la expectativa de alcanzar la meta (para qué me vale y cuánto es de probable que la alcance). Dichos modelos autorregulatorios, se construyen sobre la base de que el comportamiento se organiza alrededor de la persecución de objetivos, los cuales pueden variar en importancia y pueden ser más o menos valorados por la persona que intenta alcanzarlos, si bien las personas están más motivadas a conseguir los objetivos que más valoran o que consideran más importantes, dichos objetivos pueden variar también en el grado de expectativa que generan en la persona que pretende lograrlos (Rand, 2009). Aunque las expectativas varían dependiendo de los objetivos, una de las hipótesis que mantiene el modelo de Scheier y Carver (1985) es que las personas tienen un sentido muy amplio y difuso de la confianza en lo concerniente a los objetivos que se encuentran a lo largo de su vida; el optimismo, supuestamente, afecta a los
Capítulo 2: Estudio empírico 45 OBJETIVOS E HIPÓTESIS. OBJETIVOS En esta investigación se pretenden alcanzar los siguientes objetivos: 1. Adaptar al castellano el cuestionario K-MPAI en su versión inglesa. 2. Analizar los niveles de ansiedad específica de los músicos en formación superior. 3. Analizar las relaciones entre variables socio-demográficas y pedagógicas y la ansiedad escénica. 4. Relacionar el optimismo y la indefensión con la ansiedad escénica en músicos en formación superior. HIPOTESIS - El proceso de adaptación del KMPAI nos proporcionará un instrumento fiable para la población española. - Respecto a la ansiedad escénica existen diferencias de género y edad, así como del número de conciertos y del tipo de instrumento. - Acorde con el modelo del Barlow, esperamos encontrar relación entre la indefensión y la ansiedad escénica. - En relación a la literatura revisada, esperamos encontrar relaciones entre los niveles de optimismo y pesimismo y los niveles de ansiedad general y ansiedad especifica.
Capítulo 2: Estudio empírico 47 MÉTODO PARTICIPANTES La muestra está compuesta por 490 estudiantes de Grado Superior de Música de los cuales un 54.0% son hombres y un 46.0% mujeres. Dicha muestra representa si la comparamos con los datos ofrecidos por el INE del curso 2010/2011 el 6,4% del total. Se debe decir que no ha sido posible el acceso a datos de matriculados posteriores a la fecha de redacción de esta investigación. Por conservatorios, la muestra está dividida del siguiente modo, el 37.3% de la muestra corresponde al Conservatorio Superior del Principado de Asturias, el 31.8% al Conservatorio Superior de Murcia, el 11,4% al Conservatorio Superior de Música de las Islas Canarias, el 9, 4% de la muestra pertenece al Centro Superior de Música del País Vasco, el 8.4% al Conservatorio Superior de Salamanca y un 1.6% a la Escuela Superior de Música Reina Sofía. La población presenta una media de edad de 22,62 años, siendo la edad mínima de alguno de ellos de 16 años y la máxima de 51, y con una desviación típica de 4, 73 años. Se ha optado por una distribución por familias de los mismos y así se puede decir de los participantes que el 29.2% pertenecía a la familia de cuerda frotada, 27. 2% a la de viento madera, el 14.8% a la de viento metal, el 13.4% a instrumentos de tecla, el 6.4% a instrumentos de cuerda pulsada, el 4.3% a la de canto, el 2.7% a la de percusión y un 2% a otras especialidades o a personas que hacían dos especialidades conjuntamente. VARIABLES E INSTRUMENTOS El instrumento empleado para la recogida de datos es un dossier de cuestionarios entre los que encontramos la adaptación al K-MPAI, que posteriormente se comenta, y la adaptación al castellano que en 1998 realizaron Otero, Luengo, Romero, Gómez y Castro del LOT-R, Life Orientation Test-Revised, de Scheier, Carver y Bridges de 1994. Además de estos dos cuestionarios, se introdujeron para su respuesta variables socieodemográficas y pedagógicas como género, la edad, la edad de comienzo, o el número de conciertos ofrecidos en el último año.
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 48 El K-MPAI es un instrumento que fue construido por Kenny y Osborne (2004) para valorar el miedo escénico en músicos de acuerdo a los parámetros de la teoría de ansiedad de Barlow de 2000. Un modelo que como se ha explicado antes y como propone Kenny en 2004, presenta un conjunto integrador de tres tipos de vulnerabilidad que pueden tener importancia en los procesos de ansiedad. En dicho modelo y a modo de recordatorio para la comprensión de la escala se presentan una vulnerabilidad biológica la cual es heredable, una vulnerabilidad psicológica general, basada en experiencias tempranas y en el desarrollo del control o no control de elementos importantes y una vulnerabilidad psicológica más específica en donde las experiencias de ansiedad vienen determinadas por estímulos ambientales concretos y diferentes tipos de aprendizaje, condicionado o vicario, siendo este último tipo de vulnerabilidad la más influyente, acompañada de las otras dos, en la génesis de desórdenes específicos de ansiedad como las fobias específicas o la fobia social (Kenny, 2004). Los ítems del K-MPAI han sido construidos o redactados en su versión original a partir de otras escalas de medida para incluir enunciados que contemplen cada uno de los tres factores que Barlow (2000) describe en su teoría, partiendo de esto, el análisis factorial de Kenny (2009) distribuye los enunciados del siguiente modo: - Factor 1, contexto de relaciones tempranas ítems: 5, 9, 19, 21 ,24. - Factor 2: vulnerabilidad psicológica, ítems: 1, 2,3, 4, 6,8, 10, 11, 15, 16,17, 18, 23. - Factor 3: Preocupaciones de actuación: 7, 12, 13, 14, 20, 22, 25, 26. La traducción de los ítems fue realizada por un traductor jurado y el propio equipo investigador , asegurándonos de este modo una interpretación fiable de los mismos al castellano, así mismo, para una confirmación de la adecuación, de la validez y de la comprensibilidad del instrumento al objeto de estudio se procedió a realizar una valoración por parte de expertos de los campos de la didáctica musical, didáctica de la lengua y de la psicología, quienes vertieron opiniones muy favorables acerca del instrumento, asegurándonos de este modo la pertinencia del empleo de dicho cuestionario en su versión española para el estudio de la ansiedad escénica en músicos en formación. Tras esto se hizo una primera aplicación a un grupo piloto N=46 fruto de la cual se modificaron algunas variables de tipo sociodemográfico pero no de los ítems del KMPAI, que en todo momento eran comprensibles y parecían adecuados para
Capítulo 2: Estudio empírico 49 los participantes. En el apartado de resultados exponemos los resultados de la muestra final con el procedimiento final. Es de reseñar que en la actualidad, apenas existen instrumentos de evaluación de la ansiedad escénica en músicos, y se ha elegido este por ser uno de los más actualizados y que mejor se ajustan al menos apriorísticamente marco teórico descrito en los capítulos anteriores. El LOT, y el LOT-R, Life Orientation Test, de Scheier, M., Carver, C.S. y Bridges, M.W. (1994), es un cuestionario para medir el optimismo y el pesimismo disposicional, y constituye un instrumento válido y muy utilizado por la comunidad científica, para valorar el papel del optimismo en diferentes áreas de conocimiento (Ruthig et al. 2004) como la salud, el deporte o valoraciones académicas (Chang, 1998; Hellandsig, 1998; Stoecker, 1999), y en esta investigación se ha empleado la adaptación al castellano que hicieron Otero, Luengo, Romero,Gómez y Castro, en 1998. Es un instrumento que está constituido por diez enunciados, en donde tres de ellos, miden los niveles de optimismo disposicional, ítems 1, 4, 10 (En tiempos difíciles, suelo esperar lo mejor; Siempre soy optimista en cuanto al futuro; En general, espero que me ocurran cosas buenas), y otros tres miden los niveles de pesimismo disposicional, ítems 3, 7, 9, (Si algo malo me tiene que pasar, estoy seguro de que me pasará; Rara vez espero que las cosas salgan a mi manera; Casi nunca cuento con que me sucedan cosas buenas) y cuatro frases que sirven de relleno que no miden ni niveles de optimismo ni de pesimismo, (Me resulta fácil relajarme; Disfruto un montón de mis amistades; Para mí es importante estar siempre ocupado; No me disgusto fácilmente). Dichos enunciados están medidos en una escala Likert de cinco puntos que van desde la puntuación 1, muy en desacuerdo, hasta el 5, muy de acuerdo. El estudio de Chico (2002), se señala que el optimismo disposicional medido mediante el cuestionario LOT-R, en su versión española de Otero et al. (1998), tiene una “aceptable validez predictiva sobre los distintos estilos de afrontamiento”, además de sugerir que el optimismo está relacionado positivamente con el empleo de estrategias que señalan directamente a “disminuir la fuente del estrés”. De dicho estudio, que fue realizado con una muestra relativamente grande, más de 400 personas, el autor deduce de sus resultados que “el optimismo disposicional parece ser un constructo teórica y relativamente independiente de los otros dos predictores”, neuroticismo y afectividad negativa (Chico, 2002:549).
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 56 14 ,646 2,483 79,668 15 ,624 2,400 82,068 16 ,583 2,242 84,310 17 ,556 2,138 86,448 18 ,513 1,972 88,420 19 ,477 1,833 90,253 20 ,450 1,731 91,984 21 ,420 1,615 93,600 22 ,369 1,418 95,018 23 ,352 1,352 96,370 24 ,343 1,320 97,690 25 ,318 1,222 98,911 26 ,283 1,089 100,000 Tabla 2b. Matriz de componentes y comunalidades. Comunalidades Componente Extracción 1 2 3 4 5 6 7 KMPAI_1_1 0,543 0,602 KMPAI_2_1 0,773 0,873 KMPAI_3_1 0,424 0,450 KMPAI_4_1 0,521 0,689 KMPAI_5_1 0,560 0,744 KMPAI_6_1 0,627 0,749 KMPAI_7_1 0,447 0,462 KMPAI_8_1 0,650 0,795 KMPAI_9_1 0,664 0,735 KMPAI_10_1 0,587 0,466 KMPAI_11_1 0,608 0,571 KMPAI_12_1 0,554 0,615 KMPAI_13_1 0,636 0,751 KMPAI_14_1 0,595 0,634 KMPAI_15_1 0,527 0,568 KMPAI_16_1 0,567 0,494 KMPAI_17_1 0,530 KMPAI_18_1 0,599 0,574 KMPAI_19_1 0,666 0,747 KMPAI_20_1 0,585 0,753 KMPAI_21_1 0,515 0,662 KMPAI_22_1 0,720 0,724 KMPAI_23_1 0,669 0,772 KMPAI_24_1 0,608 0,681 KMPAI_25_1 0,564 0,731 KMPAI_26_1 0,437
Capítulo 2: Estudio empírico 57 De las tablas 2 y 3, tabla de varianzas y matriz de configuración, se puede decir que las 26 preguntas se pueden agrupar en 7 factores con autovalores mayores que 1.0, y con comunalidades –proporción de la varianza explicada por el modelo obtenido (Pardo y Ruiz, 2005) en la extracción que van desde 0.773 del ítem número 2, hasta 0.437 del ítem número 26. Los factores rotados, como se aprecia en la misma tabla, tienen sus elementos, con pesos específicos mayores de 0.40 distribuidos de la siguiente manera: - Factor 1 ítems número: 7, 10, 12, 14, 20, 22,25 - Factor 2, ítems número: 3, 6, 11, 21, 23. - Factor 3, ítems número: 9, 19, 24 - Factor 4, ítems número: 1, 4, 5, 16 - Factor 5, ítems número: 13, 15, 18 - Factor 6, ítems número: 8 - Factor 7, ítems número: 2 Del análisis factorial exploratorio emerge una estructura con siete elementos, que presenta muy poca parsimonia, es decir, emerge un modelo con muchos factores. Es de reseñar que al igual que en el modelo de Kenny, el análisis factorial exploratorio no es concluyente y debido a esto, se hace necesaria la replicación del estudio de Kenny con tres factores mediante un análisis factorial confirmatorio, para agrupar los diferentes ítems, en una estructura coherente de tres factores acorde con la teoría que Kenny (2009), que expone y que trata de ajustarse a la de Barlow. 1.3 Análisis factorial confirmatorio de los ítems. El análisis factorial confirmatorio se emplea para identificar factores latentes que subyacen en las varianzas y covarianzas del conjunto de indicadores, una vez guiada por una teoría. Como se comentó anteriormente y a modo de breve recordatorio, el modelo factorial de Kenny (2009) quedó distribuido del siguiente modo: - Factor 1, contexto de relaciones tempranas ítems: 5, 9, 19, 21 ,24. - Factor 2: vulnerabilidad psicológica, ítems: 1, 2,3, 4, 6,8, 10, 11, 15, 16,17, 18, 23. - Factor 3: Preocupaciones de actuación: 7, 12, 13, 14, 20, 22, 25, 26.
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 58 El análisis factorial confirmatorio de este modelo con el programa informático AMOS, revela que no presenta para la muestra de este estudio una bondad de ajuste específica demasiado favorable, pues presenta valores CMIN/DF, índice comparativo de ajuste, 2.68 siendo valorados más positivamente valores menores o iguales a 2.5; el modelo factorial de Kenny (2009) presenta un valor RMSEA o medida de error de ajuste de 0.078, siendo nuevamente mayor de lo teóricamente aconsejable que son los valores menores de 0.06, también presenta un valor CFI, índice comparativo de ajuste de 0.752, siendo lo teóricamente recomendable valores cercanos o superiores a 0.95. Si a los datos anteriores unimos que existen ítems 2, 5, 8 y 26 que presentan pesos factoriales poco relevantes (≤0.30) (Tabla 3) hacen pensar que no tienen mucha relación con la estructura factorial presentada por Kenny al menos en la población española. Tabla 3. Pesos de regresión estandarizados. Modelo de Kenny (2009). Categoría Estimate KMPAI_2_1 Vulnerabilidad Psicológica 0,095 KMPAI_5_1 Contexto de relaciones tempranas 0,092 KMPAI_8_1 Vulnerabilidad Psicológica 0,036 KMPAI_26_1 Preocupaciones de actuación 0,221 El modelo teórico que proponemos asume como punto de partida los de Kenny (2009) si bien varía un poco las categorías en las que agrupa a algunos ítems de su cuestionario y pone en tela de juicio la permanencia de algunos de ellos en el cuestionario al menos en la población española. Así pues como se ve en la tabla 4, se presentan tres factores, cogniciones, indefensión y contexto, que agrupan a los diferentes ítems.
Capítulo 2: Estudio empírico 59 - Factor 1: Cogniciones negativas específicas, relativas a la ansiedad escénica: 7, 10, 12, 13, 14, 15, 17, 18, 20, 22, 25. - Factor 2: Indefensión: 1, 3, 4, 5, 6, 11, 16, 21, 23,26. - Factor 3: Contexto familiar: 9, 19, 24, 21. Es de reseñar que para el mejor ajuste del modelo, el ítem 21 presenta pesos factoriales en dos categorías, la de contexto y la de indefensión. El análisis factorial confirmatorio de la submuestra N=275, con el modelo que se presenta en este trabajo, presenta mejores valores de ajuste que los obtenidos utilizando el modelo de Kenny (2009). Al aportar al mismo análisis la segunda submuestra las estimaciones realizadas no difieren de las primeras y muestran un buen ajuste: CMIN/DF, de 1.484 (≤2.5), RMSEA de 0.03 (≤0.06), y un CFI de 0.917 próximo a 0.95) habiendo siendo necesario para esto eliminar el peso factorial de los ítems 2, 8 para obtener mejores resultados de ajuste del modelo de los estadísticos anteriormente comentados, quedando agrupados como se aprecia visualmente en el grafico 1. Tabla 4. Pesos de regresión estandarizados. Estimaciones KMPAI_1 indefensión 0,588 KMPAI_3 indefensión 0,527 KMPAI_4 indefensión 0,608 KMPAI_5 indefensión 0,416 KMPAI_6 indefensión 0,587 KMPAI_8 indefensión 0,000 KMPAI_11 indefensión 0,703 KMPAI_16 indefensión 0,557 KMPAI_21 indefensión 0,425 KMPAI_23 indefensión 0,560 KMPAI_26 indefensión ,232 KMPAI_7 cogniciones 0,422 KMPAI_10 cogniciones 0,598
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 60 Estimaciones KMPAI_12 cogniciones 0,541 KMPAI_13 cogniciones 0,645 KMPAI_14 cogniciones 0,566 KMPAI_15 cogniciones 0,592 KMPAI_17 cogniciones 0,606 KMPAI_18 cogniciones 0,696 KMPAI_20 cogniciones 0,638 KMPAI_22 cogniciones 0,817 KMPAI_25 cogniciones 0,655 KMPAI_2 Contexto familiar 0,000 KMPAI_9 Contexto familiar 0,643 KMPAI_19 Contexto familiar 0,583 KMPAI_24 Contexto familiar 0,596 KMPAI_21 Contexto familiar 0,267
Capítulo 2: Estudio empírico 61 Gráfico 1. Categorías y pesos de regresión estandarizados.
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 62 A tenor de los datos obtenidos con el análisis confirmatorio las correlaciones entre categorías son (tabla 5): Tabla 5. Índices de correlaciones entre categorías. Indefensión Cogniciones 0,717 Contexto Indefensión 0,116 Contexto Cogniciones 0,000 A partir del análisis confirmatorio y la obtención de tres categorías diferentes a las de Kenny, se hace necesario un nuevo análisis de fiabilidad para comprobar la consistencia interna de cada uno de los tres factores en los que los hemos dividido el cuestionario. Así pues encontramos que la categoría de indefensión presenta una α de Cronbach de 0,786, la de cogniciones negativas, de 0,868 y la de contexto de 0,568. Esta última categoría es la que menor consistencia interna presenta debido probablemente a que la conforman cuatro componentes, y el α de Cronbach es un estadístico muy sensible al número de ítems. A continuación se analizarán las diferentes subescalas del K-MPAI con variables socieodemográficas como la edad, el género, el número de conciertos ofrecidos en el último año y el tipo de instrumento que se estudia. K-MPAI-EDAD En primer lugar, para realizar este análisis se agrupó la muestra en cuatro grupos de edades diferentes, de modo que quedase una agrupación coherente con la muestra. Así el grupo 1 aglutina a las personas con edades comprendidas entre los 16 y los 20 años de edad, el grupo 2 a las personas de 21 años, el grupo 3 a las de edades entre 22 y 24 años y el grupo 4 a las que sus edades están entre los 25 y 51 años.
Capítulo 2: Estudio empírico 63 Un análisis de la varianza demuestra que las subescalas cogniciones negativas específicas e indefensión no presentan significatividad. Sin embargo, la categoría de contexto de relaciones familiares, si presenta una comparación de medias significativa entre la ansiedad y la edad, como se aprecia en las tablas y el gráfico. Tabla 6. KMPAI CONTEXTO X EDAD * Brown-Forsythe, distribuidos en F asintóticamente. La categoría 1 presenta una media y una desviación típica menor que el resto de categorías, y a grandes rasgos se puede decir que cuanta más edad se tiene mayor es la media y la desviación típica de la misma, en lo referente al factor de contexto familiar. Al haber varios grupos que presentan una significatividad general con la escala K- MPAI de contexto familiar, se hace necesario un análisis post-hoc para averiguar cuáles de ellas tienen relación significativa y cuáles no. El cálculo de eta2 demuestra que el 6,6% de la varianza del factor contexto viene explicado por la edad. Tabla 7. Post-hoc KMPAI CONTEXTO X EDAD (I) EDAD (agrupada) (J) EDAD (agrupada) Diferencia de medias (I-J) Sig. 1 2 -,17086 1,000 3 -1,35004(*) 0,008 4 -2,51866(*) 0,000 2 1 ,17086 1,000 3 -1,17918 0,204 4 -2,34779(*) 0,001 3 1 1,35004(*) 0,008 2 1,17918 0,204 4 -1,16861 0,097 4 1 2,51866(*) 0,000 2 2,34779(*) 0,001 3 1,16861 0,097 * La diferencia de medias es significativa al nivel 0,05. Sidak. Edad N Media Desviación típica F Sig. η2 1 182 7,8413 3,07598 10,420* 0,000 0,066 2 63 8,0122 3,83636 3 140 9,1914 3,81869 4 100 10,3600 4,50257 Total 485 8,7726 3,83811
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 64 Como se aprecia en la tabla 7, existen significatividad en el análisis de las medias de todas las categorías excepto entre la 1 con la 2, la 2 con la 3 y la 3 con la 4. Se puede concluir de este modo que no existe relación significativa entre cada categoría y la inmediatamente superior, pero si con las demás. Gráfico 2. CONTEXTO X EDAD KMPAI-GÉNERO. No se han encontrado relaciones significativas en el análisis de la varianza del factor contexto familiar y el género, mientras que si se han encontrado relaciones significativas en los factores cognitivos específicos y de indefensión, como se aprecia en la tabla 8. Tabla 8. Cogniciones e indefensión X sexo. N Media Desviación típica F Sig η2 KMPAI_ COGNICI ONES Hombre 263 37,2285 12,77427 33,364 0,000 0,064 Mujer 224 43,7080 11,80461 KMPAI_ INDEFEN SION Hombre 263 31,2287 9,68098 6,785 0,009 0,014 Mujer 224 33,4985 9,46894
Capítulo 2: Estudio empírico 65 Gráfico 2. COGNICIONES E INDEFENSIÓN X SEXO En la tabla y gráficos anteriores, se pueden observar, que la media de los hombres en ambos factores del K-MPAI es menor que la de las mujeres, y que presentan, los hombres, mayores desviaciones típicas que las mujeres en ambos factores nuevamente. Un eta2 de 0.64 en lo referente al factor de las cogniciones específicas cruzado con el sexo, implica que el 6,4% de la varianza total de dicho factor viene explicado por el género y del mismo modo se puede deducir que el 1,4% de la varianza total del factor indefensión viene explicada por el género. Debido a que sólo existen dos grupos en cuanto al género, el análisis post-hoc de comparativa de grupos no es pertinente al ser necesarios al menos 3 para el mismo. KMPAI-Nº DE CONCIERTOS. En relación a los diferentes factores que venimos comentando, se subdivide el KMPAI, encontramos que un ANOVA, contemplando como factor el número de conciertos ofrecidos en el último año y el factor contextual familiar del cuestionario como variable dependiente, no arroja resultados significativos, mientras que contemplando como variables independientes los factores cognitivos específicos y de indefensión sí que se obtienen resultados significativos, como se muestra en la tabla 9.
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 72 pesimismo y viceversa. Se han obtenido unos datos de fiabilidad del instrumento no tan buenos como los obtenidos por Segerstrom et al. en 2011, quienes obtuvieron un α de Cronbach de 0.79, con puntuaciones en las subescalas de α de Cronbach de optimismo de 0.66 y de pesimismo de 0.76, mientras que en nuestra muestra se han obtenido resultados de un α de Cronbach de 0,746 y de 0,690 en la subescala de optimismo y de 0.576 de pesimismo. Resulta lógico decir, a tenor de los datos y del marco teórico planteado, que el hecho de que existan correlaciones negativas entre los niveles de ansiedad y optimismo y correlaciones positivas entre los niveles de ansiedad y pesimismo. De esta forma, lo más probable es que la actitud optimista ante los problemas, cree, en la población de músicos española, conductas de afrontamiento que generen mayor confianza para abordar los problemas y por consiguiente menos ansiedad en los conciertos en la resolución de la tarea, los conciertos en este caso.
CONSIDERACIONES FINALES Y LÍNEAS ABIERTAS DE INVESTIGACIÓN
Capítulo 3: Consideraciones finales y líneas abiertas de investigación 75 CONSIDERACIONES FINALES Y LÍNEAS ABIERTAS DE INVESTIGACIÓN. Tocar en público, es una situación a la que los estudiantes han de hacer frente muy a menudo durante todo su periodo de formación, y especialmente en sus últimos cursos, durante la formación superior, y por descontado una vez egresados del centro formativo en el desempeño de su profesión, ser músico lleva asociado indefectiblemente el hecho de ofrecer conciertos o estar expuesto de un modo u otro a las críticas de un tercero. En lo concerniente a la formación musical española, y en general a la europea, se puede decir que las metas que se plantean por parte de los profesores a los alumnos en muchas ocasiones presentan un carácter de competitividad que no es del todo deseable, ya que ocasionar conductas de anticipación de resultados pesimistas, pues es prácticamente imposible evitar las comparaciones dentro de los conservatorios entre alumnos, entre notas, entre profesores, entre ganadores de concursos, etc. siendo muchos los alumnos que terminan abandonando los estudios musicales por culpa de este tipo de comparaciones y las consecuencias en los estados del ánimo que esto provoca. Es necesario seguir estudiando la ansiedad y así conocerla mejor para de un modo pedagógico pertinente y coherente con el marco europeo en el que la comunidad española está inmersa, adecuar las corrientes didácticas de forma que doten al alumnado y futuros profesionales de la música de herramientas suficientes y estables para el afrontamiento de los retos con garantías de éxito. Resulta vital por lo tanto continuar replicando este tipo de estudios, más aún en un entorno como el español, en el que prácticamente no existen y por lo tanto se posee muy poco conocimiento de los niveles de ansiedad y optimismo de la población estudiante de música española. El papel que pueden desempeñar otras variables pedagógicas como el número de ensayos del concierto con el profesor, las diferencias de estilo de estudio dependiendo del instrumento, la posibilidad de tocar con gente con relativa frecuencia, o el tipo de auditorio que escucha no se han estudiado en España hasta la fecha, y desde esta investigación se proponen como posibles para continuar conociendo mejor el funcionamiento de la ansiedad. Por otra parte y en lo que concierne a variables de tipo psicológico, se debe decir que la influencia del optimismo en lo referente a la posible relación que pueda tener en
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 76 las actuaciones musicales, es un constructo que no se ha estudiado con demasiada profusión y exclusividad, de modo que se hace necesario, más allá de los resultados que se han mostrado, una continuación del estudio del constructo que aclare la influencia que tiene en la ansiedad escénica en músicos, así como creemos, es interesante estudiar cómo varía la ansiedad dependiendo de la autoeficacia percibida, o de las motivaciones percibidas por parte del alumnado. A modo de reflexión creemos que es labor en gran medida del profesor, el acertar con el repertorio que el alumno o alumna debe trabajar cada año, pero es aún más importante que el profesor aprenda a motivar a cada alumno o alumna como éste o ésta lo necesita. Es conocida por la comunidad musical española que el currículo de las enseñanzas superiores de música contempla un número elevado de asignaturas, que hacen si cabe, más difícil, la tarea de formación de músicos profesionales de los conservatorios superiores, en los cuales, el alumnado, durante su periodo de estancia en el conservatorio se encuentra numerosas dificultades y situaciones estresantes para las cuales no han recibido ningún tipo de ayuda ni formación de manera sistematizada, debido esto en parte al desconocimiento que se tiene de la problemática, más allá de las experiencias personales que cada profesor pueda transmitir a sus alumnos, experiencias que aún importantes, pueden no servir para ayudar al alumnado.
REFERENCIAS
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ANEXOS
91 K-MPAI ADAPTADO Totalmente en desacuerdo Muy en desacuerdo Algo en desacuerdo Indiferente Algo de acuerdo Muy de acuerdo Totalmente de acuerdo 1 Algunas veces me siento deprimido sin saber por qué. 2 Me resulta fácil confiar en los demás. 3 Raramente siento que controlo mi vida. 4 A menudo me falta la energía necesaria para hacer cosas. 5 Preocuparse demasiado es un rasgo de mi familia. 6 A menudo siento que la vida no tiene mucho que ofrecerme 7 Cuanto más trabajo en la preparación de un concierto, mas probable es que cometa un error importante. 8 Me resulta difícil depender de los demás. 9 Mis padres fueron en gran medida sensibles a mis necesidades. 10 Antes de los conciertos no se nunca si haré una buena interpretación. 11 A menudo siento que no valgo mucho como persona. 12 Durante las interpretaciones, llego a cuestionarme si llegare al final de la interpretación. 13 Pensar en como voy a ser evaluado interfiere con mi interpretación. 14 Incluso durante las ejecuciones más estresantes, confío en que haré una buena interpretación. 15 A menudo me preocupa la reacción negativa del público. ANEXO 1
La ansiedad escénica en músicos de grado superior y su relación con el optimismo disposicional. 92 Totalmente en desacuerdo Muy en desacuerdo Algo en desacuerdo Indiferente Algo de acuerdo Muy de acuerdo Totalmente de acuerdo 16 A veces siento preocupado sin ningún motivo en particular. 17 Desde el principio de mis estudios, recuerdo tener ansiedad ante las interpretaciones. 18 Me preocupa que una mala interpretación arruine mi carrera. 19 Mis padres casi siempre me escuchaban. 20 Renuncio a interpretaciones interesantes debido a la ansiedad. 21 De niño. a menudo me sentía triste 22 A menudo me preparo para un concierto con una sensación de terror y desastre inminente. 23 A menudo siento que no tengo nada por lo que vivir. 24 Mis padres me animaron a probar cosas nuevas. 25 Me preocupo tanto antes de una interpretación que no puedo dormir, 26 Mi memoria suele ser muy fiable.
ADAPTACIÓN DE LOT-R. Muy en desacuerdo En desacuerdo Indiferente De acuerdo Muy de acuerdo 1 En tiempos difíciles suelo esperar lo mejor 1 2 3 4 5 2 Me resulta fácil relajarme 1 2 3 4 5 3 Si algo malo me tiene que pasar, seguro que me pasará 1 2 3 4 5 4 Siempre soy optimista en cuanto al futuro 1 2 3 4 5 5 Disfruto un montón de mis amistades 1 2 3 4 5 6 Para mi es importante estar siempre ocupado 1 2 3 4 5 7 Rara vez espero que las cosas salgan a mi manera 1 2 3 4 5 8 No me disgusto fácilmente 1 2 3 4 5 9 Casi nunca cuento con que me ocurran cosas buenas 1 2 3 4 5 10 En general, espero que me ocurran cosas buenas 1 2 3 4 5