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Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es Trabajo fin de máster Estudios hispánicos: Lengua y Literatura VARIACIÓN SINTÁCTICA Y ALTERNANCIAS MODO-TEMPORALES DE LAS FORMAS VERBALES PROSPECTIVAS EN LA GRANT CRÓNICA DE ESPANYA DE JUAN FERNÁNDEZ DE HEREDIA Autora María José Ayerbe Betrán Director Dr. Vicente Lagüéns Gracia Facultad de Filosofía y Letras 2012
- 1 - ÍNDICE Resumen ……………………………………………………………………................................ 2 Cuestiones introductorias 1. Determinación del tema objeto de estudio ………………………………....................... 3 2. Juan Fernández de Heredia y la denominada “lengua herediana” 2.1. Vida y obra de Juan Fernández de Heredia.......................................................... 5 2.2. Caracterización lingüística de la obra herediana.................................................. 8 3. La Grant crónica de Espanya: ediciones y estudios lingüísticos …………………........ 10 4. Hipótesis de trabajo: el carácter geolectal del uso del futuro de indicativo por el presente o el futuro de subjuntivo …………………………………………......... 15 5. Aspectos metodológicos: la elaboración del corpus ………………………………........ 20 Análisis general de frecuencias ……………………………………………………………......... 26 Variación sintáctica y alternancias modo-temporales ………………………………………....... 34 1. En cláusulas temporales .....................………………………………………………...... 36 2. En prótasis condicionales....... ……………………………………………...................... 41 3. En cláusulas relativas ………………………………………………………………....... 50 Conclusiones …………………………………………………………………………………..... 61 Anexos 1. Registros de usos no marcados en los libros I y II …………………………………...... 63 2. Registros de usos marcados en los libros VIII a XIV ………………………………..... 67 3. Muestra del ms. 10133 (M) de la BNE ……………………………………………....... 71 4. Muestra de la edición parcial de 1964 ……………………………………………........ 72 5. Muestra de la versión provisional de edición definitiva....................................……...... 73 Bibliografía …………………………………………………………………………………...... 74
- 2 - RESUMEN Este trabajo se integra en el ámbito de actuación de la dialectología histórica, a través del estudio del uso de las formas verbales de futuro de indicativo en los contextos sintácticos donde estas aparecen en alternancia con las de otros tiempos, en particular los presentes de indicativo o de subjuntivo, en la Grant crónica de Espanya, compilación patrocinada en el último cuarto del siglo XIV por Juan Fernández de Heredia. Analizaremos la desigual distribución que dicho fenómeno, tradicionalmente considerado rasgo lingüístico propio del Aragón del Medievo, presenta en los distintos libros de la Crónica, profundizando en los aspectos que han podido determinar su presencia y fluctuación en el texto: principalmente la heterogeneidad inherente a la denominada “lengua herediana”, producto del contacto de lenguas acaecido durante los complejos procesos de elaboración y transmisión textual, pero también otras cuestiones de orden discursivo y semánticopragmático derivadas de factores internos al sistema lingüístico. PALABRAS CLAVE: dialectología histórica, lengua herediana, contacto de lenguas, transmisión textual, formas verbales prospectivas, alternancia modo-temporal, variación sintáctica. ABSTRACT This essay should be integrated into the framing of historical dialectology, through the study of the use of indicative future verbal forms in syntantic contexts where they appear in alternation to other tenses, particularly indicative or subjunctive present, into the Grant crónica de Espanya, compilation patronized in the last quarter of the 14 th century by Juan Fernández de Heredia. We will analyze the uneven distribution that such phenomenon, traditionally considered to be a linguistic feature of the medieval Aragón, presents in the different books of the Crónica, portraying in greater depth aspects in which its presence and textual fluctuation could be determined: basically the heterogenity inherent in the so-called “heredian language”, as a result of the linguistic contact ocurred in the course of complex processes of elaboration and textual transmission, but also other discursive and semantic-pragmatic questions derived from aspects inside the linguistic system. KEY WORDS: historical dialectology, heredian language, linguistic contact, textual transmission, prospective verbal forms, mood-temporal alternation, syntantic variation.
- 3 - CUESTIONES INTRODUCTORIAS 1. DETERMINACIÓN DEL TEMA OBJETO DE ESTUDIO El ingente corpus constituido por los textos escritos conservados de épocas pretéritas, soporte material de los usos idiomáticos, presenta no pocos problemas metodológicos en lo relativo al estudio de la datación, la reconstrucción y la transmisión documental de los manuscritos, esta última realizada con frecuencia a través de copias sucesivas que han podido modificar los originales con rasgos lingüísticos propios de sincronías o sintopías dispares, que tienen desigual reflejo también en las ediciones modernas. La cuestión adquiere especial relieve en el estudio de aquellas obras medievales configuradas a partir de textos antiguos, estimados como fuentes de verdadera sabiduría, pero a la vez susceptibles de ser modificados de acuerdo con el interés que inducía a traducirlos y, a menudo, compilarlos. Y muy especialmente en lo que atañe a los volúmenes patrocinados por el aragonés Juan Fernández de Heredia, que atraen al estudioso tanto por su valor historiográfico y literario como por el reto que supone resolver los problemas de carácter ecdótico que en ellos se plantean. Aun así, hasta hace relativamente poco tiempo, la producción promovida por el Gran Maestre no ha gozado del interés de los investigadores, ya que ha sido eclipsada bibliográficamente por la enorme cantidad de estudios lingüísticos y literarios que ‒por razones obvias y con toda justicia‒ se han ocupado de la obra de Alfonso X, considerado el representante por antonomasia de la historiografía medieval hispánica. 1 Los textos heredianos, extraordinariamente complejos, muestran una acusada heterogeneidad lingüística, producto tanto de la situación multilingüe del Aragón medieval como del proceso de elaboración según el cual fueron concebidos. El estudio de dichos textos es, sin duda, imprescindible para avanzar en el conocimiento de la situación lingüística peninsular en la Edad Media. En el presente trabajo se propone un acercamiento a la denominada “lengua herediana” a través de un rasgo morfosintáctico preciso: las alternancias modo-temporales de las formas verbales prospectivas en determinadas construcciones sintácticas, tal como se manifiestan en la Grant crónica de Espanya, compilación promovida por Juan Fernández de Heredia (h. 1310-1396), Gran Maestre de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén. Como seguidamente se verá con más 1 Así lo señala I. Fernández-Ordóñez (2006), con referencia precisa a las obras impulsadas por Fernández de Heredia, entre otras.
- 4 - detalle, partiremos de la hipótesis de que dicha alternancia puede reflejar un rasgo marcado geolectalmente y, en concreto, de naturaleza aragonesa. Nuestro trabajo es, por tanto, un estudio de dialectología histórica que aborda un tema herediano. Aunque más adelante volveremos sobre estos aspectos, conviene ya señalar que en la Universidad de Zaragoza se ha trabajado notablemente en esta línea de investigación. Cabe recordar el pionero discurso de apertura del curso académico 1913-14 del catedrático de Historia M. Serrano y Sanz. Y sobre todo, la revitalización de los estudios sobre la obra del Gran Maestre que supuso el volumen coordinado por J. M.ª Enguita y A. Egido (1996), en el cual se recogen diversas ponencias y los estados de la cuestión de M.ª C. Marín y A. Montaner, relativo a los asuntos literarios, y V. Lagüéns, sobre los aspectos lingüísticos, que han servido de base para la presente introducción; 2 un año más tarde vio la luz la monografía esencial de J. M. Cacho (1997), que evidentemente tenemos también en cuenta en estas páginas. 3 Hay que añadir, además, que en el seno del grupo de investigación consolidado ARALEX (Léxico de Aragón), con sede en el Departamento de Lingüística General e Hispánica de la Universidad de Zaragoza, se está llevando a cabo el proyecto de Edición definitiva y análisis lingüístico de la Grant crónica de España, obra patrocinada por Juan Fernández de Heredia. 4 Es en esta línea de investigación en la que modestamente aspira a situarse nuestro Trabajo fin de máster en estudios hispánicos: Lengua y Literatura, sugerido y dirigido por el Dr. Lagüéns, 5 que pretendemos desarrollar en un futuro próximo con una contribución de mayor alcance, mediante la ampliación del corpus seleccionado ‒del que se dará cuenta más adelante‒ y el correspondiente cotejo documental. Para situar el estudio del rasgo lingüístico del que vamos a ocuparnos en su preciso contexto histórico y documental, recordaremos en este apartado introductorio, en primer lugar, algunos datos relativos a la vida de Fernández de Heredia y a la obra por él promovida. Nos detendremos a continuación en los problemas que plantea la caracterización de la “lengua herediana” y su valor, tradicionalmente asignado y discutido por diversos investigadores, como representación del aragonés medieval. Posteriormente, nos centraremos en la GCE, obra de la que, como ya se ha 2 Cf. J. M.ª Enguita y A. Egido (1996: 217-283 y 285-355). 3 Son numerosas las contribuciones sobre el tema de J. M. Cacho, quien, además, ha promovido los estudios heredianos entre sus discípulos desde la dirección y coordinación del grupo de investigación consolidado CLARISEL, dependiente del Departamento de Filología Española de la Universidad de Zaragoza, al cual se debe la creación y mantenimiento de la base de datos del mismo nombre sobre literatura medieval aragonesa. 4 Según ha explicado V. Lagüéns (2010: 333-334), esa edición se realiza por expreso deseo de la Dra. R. af Geijerstam. En el proyecto participan los profesores de la Universidad de Zaragoza J. M.ª Enguita (coordinador) y V. Lagüéns, junto a J. Gille y A. Endling, de la Universidad de Uppsala, que fueron colaboradores directos de la fallecida hispanista sueca. 5 Al que debemos agradecer encarecidamente que haya puesto a nuestra disposición, durante el desarrollo del presente trabajo, tiempo, conocimientos, materiales y, sobre todo, aliento y grandes dosis de paciencia.
- 5 - dicho, hemos extraído el corpus que constituye la base de este trabajo; resulta obligado subrayar la importancia de las investigaciones de R. af Geijerstam sobre esta compilación herediana y, especialmente, las breves consideraciones que vertió sobre el fenómeno que nos ocupa. Una segunda parte de la introducción ofrece un breve estado de la cuestión de los estudios sobre las alternancias entre las formas verbales de futuro de indicativo vs. presente o futuro de subjuntivo en la lengua medieval e incluye la explicación de cómo se ha configurado el corpus preciso objeto de estudio. El análisis de dicho corpus se presenta en la parte nuclear del trabajo, que comprende el análisis de las frecuencias de aparición y de la distribución del fenómeno en determinados contextos sintácticos, y que se cierra con las conclusiones que de aquel se desprenden. Tras ellas, se adjuntan varios anexos que incluyen una serie de registros que, por las razones que se aducirán, no figuran en el corpus principal, así como algunas muestras de los materiales manejados para su elaboración. Cierra el trabajo el oportuno listado bibliográfico. 2. JUAN FERNÁNDEZ DE HEREDIA Y LA DENOMINADA “LENGUA HEREDIANA” 2.1. Vida y obra de Juan Fernández de Heredia Heredia nació hacia 1310 en Munébrega (en la Comunidad de Calatayud, al oeste de la actual provincia de Zaragoza), en el seno de una familia de la nobleza menor aragonesa. 6 Sus aspiraciones de progreso le llevaron a ingresar en 1327, como caballero, en la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén. Ocupó destacados cargos en la castellanía de Amposta, jurisdicción de los hospitalarios aragoneses. En 1338 ya era consejero del rey Pedro IV. Así se hacía efectiva la colaboración entre la orden y la Corona, de modo que la primera pudo enfrentar la grave crisis económica bajomedieval que azotó Europa a causa de la peste y las guerras, a cambio de apoyar a la segunda en las contiendas extranjeras. Ya entonces, como castellán, Heredia se inició en sus actividades historiográficas ordenando la compilación del Cartulario magno de Amposta, con la intención de reunir y organizar toda la documentación existente sobre la orden hospitalaria. En 1356 llegó a ser capitán general al servicio del papa Inocencio VI en Aviñón. Como recompensa al hábil desempeño de sus funciones administrativas, diplomáticas y militares, obtuvo el priorato de Castilla y el de Saint Gilles en Francia. Tal acumulación de cargos no le impidió desarrollar una importante labor 6 El estudio de referencia sobre la vida y obra de Fernández de Heredia es el de J. M. Cacho (1997); cf. asimismo, el estado de la cuestión de M.ª C. Marín y A. Montaner (1996).
- 6 - en pro de la literatura y de la educación; financió maestros de gramática en la Corona de Aragón y costeó estudios superiores a sus protegidos. Fue nombrado Gran Maestre de la Orden del Hospital en 1377, a pesar de la oposición de los mandatarios de Rodas. A partir de entonces, los intereses de Heredia y Pedro IV se distanciaron, principalmente en lo relativo al Cisma de Occidente: mientras aquel apoyaba abiertamente al papa de Aviñón, el rey se mantenía al margen del conflicto. Más adelante, el Gran Maestre, contando con el favor de Juan I, orientó sus aspiraciones hacia Rodas. Con el fin de asentar a los hospitalarios en el principado de Morea, dirigió una expedición contra los turcos, a los que acabaría siendo entregado prisionero por los albaneses, que lo habían capturado en 1378. Hubo de pagar un importante rescate antes de regresar a Occidente en 1382, con la idea de paralizar la amenaza turca. Murió en 1396 y fue enterrado en el suntuoso mausoleo que él mismo había ordenado construir en la iglesia de Santa María de Caspe. Hombre de letras y de armas, Heredia ha sido considerado uno de los últimos cruzados de la etapa medieval y, al mismo tiempo, uno de los más importantes valedores de las letras hispánicas en dicho periodo. Juan Fernández de Heredia impulsó una vasta producción literaria, en la que queda patente el interés por la historia y la cultura griegas: encargó la conversión de textos clásicos al griego coloquial bizantino, versiones sobre las que después se elaborarían las traducciones aragonesas: el Plutarco (o Vidas de hombres ilustres), el Tucídides (o Guerra del Peloponeso), el Libro de los emperadores, la Crónica de Morea y la Crónica troyana. Promovió también traducciones de textos latinos: el Orosio (o Historia contra los paganos) y el Eutropio (o Breviarium ab urbe condita); obras de tema oriental: la Flor de las ystorias de Orient y el Libro de Marco Polo; y guías de comportamiento: el Libro de las actoridades (o Rams de flors) y el De secreto secretorum. Deben destacarse sobre todas ellas sus dos grandes compilaciones: la Grant crónica de Espanya y la Grant crónica de los conquiridores. Solo dos de las obras referidas incluyen expresamente la fecha de finalización: la GCE el 12 de enero de 1385 y la Crónica de Morea el 5 de marzo de 1393. Todas las demás se consideran escritas entre 1382 y 1396. 7 La actividad bibliófila de Heredia, su pasión por la antigüedad y los clásicos, y el impulso que supuso su obra en el florecimiento de la oratoria política en la Península, entre otros aspectos, le han valido los calificativos de “prehumanista” o “protohumanista”, 8 voces propuestas para salvar el escollo terminológico que supone la aplicación del adjetivo “humanista” al Gran Maestre, cuya obra 7 Para una lista de manuscritos y ediciones de cada una de ellas, cf. M.ª C. Marín y A. Montaner (1996: 222- 226). 8 Cf. A. Gómez (1996: 60).
- 7 - no puede desvincularse de la cultura, la tradición y las prácticas medievales. 9 No solo la contribución de Heredia a la historiografía peninsular y al conocimiento de los clásicos griegos en Occidente fue importantísima, sino también la influencia que ejerció sobre la Corona y la Iglesia. 10 Como apunta M.ª L. Ledesma (1996: 29), “no es un tópico afirmar que el aragonés Juan Fernández de Heredia fue una de las figuras más brillantes de su época. Su labor cultural y su legado a la historia de nuestro país nos permiten (a manera de catarsis) relegar a segundo plano los indiscutibles excesos de su ambición”. Es necesario tomar aquí en consideración algunas características de los códices heredianos y, sobre todo, del proceso de su elaboración, en cuanto, como veremos, este pudo influir de modo relevante en la naturaleza de la “lengua herediana”. Se trata de códices extraordinariamente lujosos, 11 en consonancia con las pretensiones de su patrocinador, el Gran Maestre de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén. Ninguno ha conservado las cubiertas iniciales. Están escritos en pergamino de calidad, con unas dimensiones medias de 420 x 290 mm y a dos columnas de entre 30 y 35 líneas cada una, en letra gótica libresca redonda y en tinta negra. Incluyen, con un claro valor ornamental, letras caudinales, similares a las modernas mayúsculas –aunque los usos de unas y otras difieren–, y letras capitales, que introducen el texto de cada tabla o capítulo, son de mayor tamaño (de 80 a 90 mm de lado) e incorporan la efigie del propio Heredia. Constituyen también un signo de ostentación los amplios márgenes, ya que exigen un mayor número de hojas, aumentando el valor del códice debido al elevado precio del pergamino. Se confeccionaban con cuadernillos cuaterniones, es decir, cuatro bifolios superpuestos y doblados por la mitad, de los que resultaban ocho hojas, en las que solían usarse signaturas alfanuméricas, para garantizar el orden adecuado, que dependían del magister del scriptorium y desaparecían casi siempre al guillotinar el códice. Tras la foliación se procedía a la fase de escritura, que podía llevar a cabo el propio magister o un scriptor. La primera labor del copista consistía en realizar el pautado de las hojas con líneas muy finas de tinta negra desleída, sobre las que descansarían las líneas de escritura. Por fin se transcribía el texto del borrador. 12 En general, los copistas introducían continuas correcciones e 9 Cf. las precisiones en este sentido de J. M. Cacho (1991: 193-195 y 1997: 182-184). 10 Como curiosidad puede señalarse la presencia de Heredia en La iglesia triunfante, una de las pinturas de la sala capitular de Santa María de Florencia (cf. M. Cortés 1996: 31-33). 11 Para la descripción codicológica general, cf. M.ª C. Marín y A. Montaner (1996: 231-260) y R. af Geijerstam (1964: 24-66) para cada uno de los manuscritos conservados de la GCE. Trabajo reciente sobre la cuestión en el ms. 10134bis de la BNE es el de A. Romero (2009). 12 Cabe añadir que los códices van precedidos de preliminares, según el modelo de las obras religiosas del siglo XII que se extendió a obras profanas en los siglos XIII y XIV. Estos están escritos a renglón tirado y contienen un prólogo y unas tablas con los capítulos del texto correspondiente, pero sin remisión a los folios donde comienza cada uno de ellos. Los cuadernillos en este caso solían ser terniones.
- 8 - instrucciones dirigidas a los operarios que intervenían después: el rubricador, el iluminador y el encuadernador. Por otra parte ‒y este es otro problema añadido que plantea el estudio de las obras heredianas‒, no siempre se sabe si las anotaciones son del copista o de algún lector posterior. Un revisor repasaba la copia, antes de que el rubricator, el copista si solo era uno o el scriptor de más categoría en caso de varios, escribiera las rúbricas de cada apartado de la obra. Por lo que se conoce de la miniatura medieval, se supone que el códice se llevaba después a algún taller especializado en iluminación, donde se componía la ornamentación bajo las órdenes del paginator y siguiendo alguna de las corrientes imperantes en la época en decoración libraria. Para la encuadernación se ordenaba definitivamente el manuscrito. 2.2. Caracterización lingüística de la obra herediana Los primeros biógrafos del Gran Maestre (A. Morel-Fatio, M. Serrano y Sanz o J. Vives) trabajaron fundamentalmente, a finales del siglo XIX y principios del XX, sobre su epistolario y la actividad de su extraordinaria biblioteca. 13 En esos estudios se apuntan ya algunos aspectos, que han sido desarrollados con posterioridad, sobre la lengua reflejada en la producción del scriptorium herediano. En este punto, por su exhaustivo rastreo cronológico de las referencias a la denominada “lengua herediana”, es imprescindible acudir a la revisión bibliográfica de V. Lagüéns (1996) sobre la cuestión. 14 En ella se explica que uno de los mayores problemas planteados en este tema es discernir si dicha lengua puede ser considerada o no representativa del romance aragonés del siglo XIV. El asunto va más allá en este caso de determinar cómo se refleja una variedad lingüística en cierto molde literario. Como ya apuntó J. Vives (1927) ‒y en ello se ha insistido después repetidamente‒, la lengua reflejada en las obras patrocinadas por Fernández de Heredia se caracteriza por una enorme heterogeneidad, que se explica a partir de las diversas lenguas de las obras traducidas y de los participantes en los procesos de traducción. Pero sobre esta afirmación de lo que puede considerarse ya un axioma en los estudios heredianos vierte precisiones esenciales V. Lagüéns (1996), que deben ser tenidas en cuenta desde el punto de vista metodológico para no llegar a conclusiones desacertadas, ya que todos los elementos ajenos al aragonés medieval que se detectan en la prosa herediana no pertenecen a un mismo nivel: grecismos e italianismos constituirían la parte más 13 La biblioteca de Heredia se dispersó tras su muerte, pasando algunos de sus ejemplares a la de Benedicto XIII, el Papa Luna, y muchos otros a la del marqués de Santillana; de ahí a la de duque de Osuna y después a la Biblioteca Nacional de Madrid y a la del Escorial (cf. M.ª C. Marín y A. Montaner 1996: 272). 14 Para la revisión bibliográfica completa, cf. J. M.ª Enguita y A. Egido (1996: 285-355).
- 15 - Como ya ha sido señalado en el primer apartado de esta introducción, la edición definitiva de la GCE, a partir del texto provisional preparado por R. af Geijerstam y de sus propias indicaciones, está siendo llevada a cabo en la actualidad por un equipo del grupo de investigación ARALEX, del Departamento de Lingüística General e Hispánica de la Universidad de Zaragoza, coordinado por J. M.ª Enguita. Y como se verá en el apartado relativo a aspectos metodológicos, sobre este texto hemos realizado la selección de registros para nuestro corpus, cotejando con la edición parcial los correspondientes a los dos primeros libros de la Crónica. Entre tanto, hasta que dicha edición esté acabada, los estudios posteriores a los trabajos de R. af Geijerstam han tenido presentes sus consideraciones, 26 si bien no para aplicar de forma concreta su extremadamente complejo método, sí al menos para tratar con suma cautela cualquier interpretación de datos obtenidos sobre la variación que los fenómenos lingüísticos presentan en los textos heredianos. 4. HIPÓTESIS DE TRABAJO: EL CARÁCTER GEOLECTAL DEL USO DEL FUTURO DE INDICATIVO POR EL PRESENTE O EL FUTURO DE SUBJUNTIVO. Es bien sabido que uno de los rasgos morfosintácticos más destacados en la evolución de la conjugación latina a la romance consistió en la sustitución de formas simples por formas compuestas. Esa tendencia analítica se manifiesta claramente en el nacimiento del futuro románico, que ha intentado explicarse a través de diversas causas. Así, se han esgrimido diversos argumentos formales que, en su conjunto, favorecerían la pérdida de las formas sintéticas de futuro: 27 de un lado, la coincidencia de los significantes de esas formas con las del presente de subjuntivo en la tercera y en la cuarta conjugación (-AM, -IAM); de otro, la confusión entre el futuro y el perfecto de indicativo (AMABIT~AMAVIT), como consecuencia de la relajación fónica de la oclusiva intervocálica (-B-) y la consonantización de la semiconsonante labiovelar (-V-), y otras del tipo VENDĔT~VENDĬT, tras la convergencia de /-Ĕ/, /-Ē/ e /-Ĭ/. El propio contenido conceptual de lo expresado por las formas de futuro, lo porvenir y, por tanto, contingente y no seguro, explicaría además su inestabilidad y su desplazamiento hacia valores modales. Aparte de los factores internos, se ha apuntado también, desde perspectivas semántico-pragmáticas, la nueva concepción del mundo y de la futuridad que conllevó la difusión del cristianismo: lo futuro ya no era independiente de las acciones del ser humano, por lo que la modalidad prevaleció sobre la temporalidad. 28 Futuro y condicional se formaron, en la mayor parte de la Romania, a partir de las perífrasis latino-vulgares con infinitivo y presente o pretérito imperfecto de indicativo, respectivamente, de HABERE (AMARE HABEO/AMARE HABEBAM), aunque la segunda está documentada antes que la 26 Entre ellos destaca V. Lagüéns (1996) a T. Buesa, R. M.ª Castañer, A. P. Espósito o D. E. Prince. 27 Cf. R. Lapesa (2000, II: 732); R. Penny (2005: 236); C. Company (2006: 349-360); J. Moreno (2004: 124- 130). 28 Cf. C. Company (2006: 353-354).
- 16 - primera. 29 De modo que ya en latín los hablantes se servían de formas perifrásticas para enfatizar el carácter venidero de la acción verbal, aunque sin perder su valor esencial de obligación. Las transformaciones fónicas que afectaron a las perífrasis produjeron la agrupación de auxiliar y auxiliado en una sola forma verbal gramaticalizada. Sus componentes conservaron, no obstante, cierta independencia sintáctica, ya que su separación mediante un pronombre átono se registra durante toda la Edad Media. Después, la tendencia sintética actuará de nuevo. La diferencia esencial en la formación de las citadas formas analíticas, en síntesis de C. Company (2006: 350), sería la siguiente: La creación del futuro romance es una innovación que, en esencia, no conlleva ninguna transformación sustancial en el panorama de la conjugación latina, ya que solo comporta un cambio en la expresión formal de una categoría ya existente, el futuro. Se trataría de lo que Benveniste (1968) llama una “transformación conservadora”. Por el contrario, la creación del tiempo condicional sería, en términos de Benveniste, una “transformación innovadora”, ya que supuso la creación de una categoría verbal nueva, inexistente como forma verbal en la conjugación latina. Ambos cambios en conjunto constituyen sin embargo una de las modificaciones más llamativas experimentadas por las lenguas romances en su evolución desde el latín. 30 Por su parte, el subjuntivo era ya en latín el modo de lo potencial o lo irreal, pudiendo por esa razón ser usado para la expresión de mandatos, ruegos o consejos, o significar numerosos valores modales (hipotético, volitivo, deliberativo, optativo, desiderativo, afectivo, etc.). 31 En consecuencia, 29 Las dataciones más antiguas de las formas futuras romances son del siglo VII, pero más tardías para el español: las Glosas emilianenses en la segunda mitad del XI. 30 Hasta el punto de que permite establecer una clasificación de dichas lenguas según el auxiliar utilizado (cf. C. Company 2006: 358; I. Andrés-Suárez 1994: 100-102). El hecho de que futuros y condicionales queden englobados, en su origen, como partes de un mismo cambio lingüístico explica que en muchas gramáticas históricas se apliquen a ambos tiempos las etiquetas de “futuros romances” o “formas verbales prospectivas”. Este es el enfoque que sigue C. Company (2006: 350). La capacidad de ambos tiempos para expresar lo contingente indujo a E. Alarcos (1994: 152- 155) a distinguir tres modos verbales en español: indicativo (para lo que el hablante considera real), subjuntivo (para lo que considera ficticio) y potencial o condicionado (para lo que considera posible), siendo este último el formado por los tradicionales futuro y condicional de indicativo. Sus discípulos han seguido manteniendo dicha distinción (cf. I. Andrés- Suárez 1994: 126). Por lo que respecta a la GCE, se ha detectado, durante el desarrollo del presente trabajo, un funcionamiento general de las formas verbales de condicional paralelo a las de futuro de indicativo y la existencia también de usos de dicho tiempo, en suboraciones temporales y relativas, en lugar del pretérito imperfecto de subjuntivo: “& Gesson rendió gracias a Ercules & a todos los otros ióuenes de la cortesía que le fazién & pregolos que fuessen apparellados pora quando serié tiempo de nauegar” (II 35v63); “& tomó apressuradament su arco con sus sayetas & su maça & guardó a todas partes endo podrié ueyer a Deanira” (II 53r42). A dicho fenómeno hace referencia F. Nagore (2003: 502): “Muy semejante al futuro de indicativo en oraciones subordinadas temporales y de relativo que indican acción futura es el empleo del condicional en oraciones subordinadas de realización futura o matiz eventual. Nos parece importante destacar este rasgo sintáctico porque es habitual y constante en la Crón. SJP y, sin embargo, no ha sido señalado ‒por lo que conocemos‒ en estudios sobre el aragonés medieval”. Aunque en la GCE no se registra este tipo de sustitución en prótasis de estructuras condicionales, cf. M. Porcar (1993: 118), quien ofrece una posible explicación a propósito de dichas estructuras: “No se trata solo de afirmar que el futuro imperfecto de indicativo aparece en lugar del de subjuntivo. A semejanza de lo que ocurre en lenguas galorrománicas y en el catalán, el esquema con pretérito imperfecto de indicativo (si tenía) aparece con un claro contenido modal de no realidad. También otra forma modalizada, el condicional (si tendría), si bien no tan arrraigada como las anteriores, se presenta en la prótasis subrayando, en definitiva, que son variantes formales del paradigma indicativo las que, en el marco de la condicionalidad, sirven para señalar los distintos grados de suposición de cumplimiento de la acción expresada”. 31 Cf. R. Lapesa (2000, II: 835-839).
- 17 - era exigido por verbos de duda, deseo, voluntad, temor, esperanza o afecto en oraciones subordinadas, en las que su uso estaba condicionado también por los nexos conjuntivos. Era preceptivo en las interrogativas indirectas. El futuro de subjuntivo hispánico carecía de antecendentes en latín clásico y fue creado a partir de la confluencia de los valores de las formas verbales de futuro perfecto de indicativo y de los pretéritos imperfecto y perfecto de subjuntivo (AMAVERO+AMAREM+AMAVERIM), que habían perdido su funcionalidad en el sistema verbal latino clásico. Los correspondientes tiempos compuestos arrancan, como el resto, del uso del participio como predicativo del objeto directo de HABERE: “multa bona bene parta habemus” (R. Lapesa 2000, II: 781), y formalmente de las perífrasis HABERE HABEO AMATUM, HABERE (HABUERO+HABEREM+HABUERIM) AMATUM. Ya en latín antiguo se registran casos en los que HABERE no indica posesión en su combinación con el participio. El valor semántico de anterioridad propio de los tiempos compuestos no siempre se daba en español antiguo, y el participio podía concordar con el objeto directo, aunque ya minoritariamente en el siglo XIII, generalizándose después el participio invariable. Junto a haber, además, ser funcionó como auxiliar en los tiempos compuestos hasta principios del XVII. Por otro lado, la pasiva desinencial latina desapareció paulatinamente en favor de las formas con participio, con el consiguiente desplazamiento semántico. En latín AMATUM EST incluía un auxiliar de presente pero poseía valor de perfecto, mientras que en es amado el valor resultante coincide con el tiempo del auxiliar. El valor pretérito de la pasiva se mantuvo en la lengua antigua, incluso hasta el siglo XVI, excepto para el presente de subjuntivo o el futuro de indicativo. Como auxiliares, ser y estar alternaron también durante toda la Edad Media, antes de que estar adquiriera un matiz resultativo. No hay que olvidar, en este bosquejo evolutivo, que los futuros latinos clásicos procedían de primitivos subjuntivos indoeuropeos, por lo que las interferencias entre las formas de futuro de indicativo y las de subjuntivo eran ya muy frecuentes en latín. El fenómeno siguió atestiguándose en los textos antiguos romances, aunque actuando sobre reglas o tendencias sintácticas que han variado después. Según explica I. Andrés-Suárez (1994: 146-147), Desde la época medieval hasta hoy se ha producido un avance progresivo del subjuntivo a expensas del indicativo, lo que revela un notable progreso y madurez lingüísticos. Frases medievales que significaban posibilidad, duda, temor, hipótesis, etc., que exigen en la actualidad subjuntivo, aparecían en indicativo […]. A la inversa,
- 18 - podemos atestiguar ejemplos de uso de subjuntivo donde hoy utilizaríamos un tiempo de indicativo o incluso una forma no personal. El uso del futuro de indicativo en lugar del presente o el futuro de subjuntivo en suboraciones prospectivas e hipotéticas ha sido considerado tradicionalmente rasgo típico de los textos navarroaragoneses. 32 Según la documentación examinada por Rafael Lapesa, 33 aunque el fenómeno se dio asimismo en la zona central peninsular durante los siglos XII a XVI, tanto en fueros como en documentación notarial, no pasó de ser minoritario en dicha área; en los textos literarios el predominio del presente o el futuro de subjuntivo es aun mayor. La misma distribución se detecta en los textos navarro-aragoneses, pero en este caso, a pesar del uso mayoritario de las formas subjuntivas tanto en la documentación foral y notarial como en las obras literarias, la desigualdad entre las frecuencias de aparición de uno y otro modo se muestra atenuada, siendo notablemente mayor la proporción de futuros de indicativo con respecto a los registrados en textos castellanos. Los romances del este penisular, como apunta R. Lapesa (2000, II: 718), mantuvieron durante más tiempo la antigua práctica latina que empleaba el “futuro de indicativo para la acción prospectiva, tanto en las oraciones independientes, como en las subordinadas circunstanciales; y con el mismo tiempo y modo expresaba también la acción venidera contingente, ya con un relativo general o un indefinido por sujeto, ya en hipótesis introducidas por una conjunción”. Por el contrario, los romances del centro y occidente ibéricos optaron por un uso posterior consistente en marcar la futuridad y la contingencia en cláusulas temporales, relativas de generalización y condicionales con las formas de presente o de futuro de subjuntivo, reservando el futuro de indicativo para las oraciones independientes. Fuera de los límites peninsulares, francés, italiano y catalán han conservado el uso más antiguo, aunque en alternancia con los tiempos de subjuntivo, excepto en las suboraciones condicionales de hipótesis contingente, en las que no perduró más allá de finales de la época medieval. Añade R. Lapesa (2000, II: 722) que la influencia ultrapirenaica pudo favorecer la situación manifestada por los textos navarro-aragoneses, “por influjo de la koiné catalano-occitana extendida desde el siglo XII con la reconquista del Valle del Ebro y el auge de la inmigración franca”, del mismo modo que ocurrió con otros rasgos como la apócope vocálica extrema y la importante adopción de galicismos, occitanismos y catalanismos léxicos. La prosa alfonsí abrió un periodo de rechazo hacia el fenómeno que pudo haber continuado en el siglo XIV, aunque no debió de provocar su completa desaparición a juzgar por la notable frecuencia con la que reaparece en la literatura del XV, apoyado, en los albores del Renacimiento, por el prestigio de los clásicos latinos 32 Puntualiza M. Porcar (1991: 225-239) que dicho uso no se manifiesta de forma tan clara en los textos navarros. 33 Cf. R. Lapesa (2000, II: 705-729).
- 19 - y el influjo italiano. Juan Fernández de Heredia es, según R. Lapesa, un testimonio claro de la pujanza del futuro de indicativo. El uso subsistió todavía como arcaísmo a principios del siglo XVI. Los datos referidos son confirmados por las investigaciones de Margarita Porcar, 34 para quien el fenómeno revela un comportamiento claramente marcado en aragonés con respecto a otras lenguas peninsulares en textos de los siglos XIII y XIV, a pesar de que, en cualquier caso, se trata de usos excepcionales. No obstante, el estudio pormenorizado de frecuencias de aparición demuestra que los resultados no son homogéneos ni en todos los tipos de textos ni en todas las estructuras apuntadas: para la condicionalidad y en las suboraciones temporales prospectivas predomina el futuro de subjuntivo en los Fueros de Aragón, mientras que el futuro de indicativo es mayoritario en el Tucídides romanceado en el siglo XIV y en los Documentos lingüísticos del Alto Aragón; en las cláusulas relativas predomina el indicativo en los tres textos, aunque con una frecuencia notablemente inferior en los Fueros con respecto a los otros dos. Según M. Porcar, la sintaxis más compleja de dicho tipo textual favorecería la aparición del subjuntivo, que podría estar determinada a su vez por factores externos al sistema lingüístico del aragonés, como el hecho de que los fueros sean traducciones de textos latinos o el influjo del lenguaje foral castellano, que es la única lengua funcional que conserva activo, todavía hoy, el uso del futuro de subjuntivo. 35 Y concluye: El Tucídides romanceado y los Documentos lingüísticos del Alto Aragón, textos no condicionados por ninguno de estos factores, confirman que es el futuro de indicativo la forma aragonesa per se para la expresión de lo eventual, y que esta aparece en lugar del presente de indicativo en los periodos hipotéticos y en lugar del presente o futuro de subjuntivo en oraciones temporales referidas al futuro y de relativo con antecedente indeterminado o general (M. Porcar 1986: 30). No son menos relevantes sus precisiones de índole diastrática y diafásica: el presente de subjuntivo era usado en latín en registros cultos, mientras el futuro de indicativo se prefirió en latín arcaico y postclásico, siendo lo más frecuente en el lenguaje popular y coloquial. El uso de este último no debe, pues, considerarse un uso desviado respecto del castellano, sino heredado del latín del mismo modo que las formas de subjuntivo. Abundantes y concisos son los datos y las explicaciones aportadas por el maestro R. Lapesa sobre el origen y el reparto geosociolectal a lo largo de la historia de las interferencias entre 34 Cf. M. Porcar (1986: 9-48). 35 Cf. E. Coseriu (1981: 308): “una técnica lingüística enteramente determinada (o sea, unitaria y homogénea) en los tres sentidos en cuestión ‒un solo dialecto en un solo nivel y en un estilo único de lengua, en otras palabras: una lengua sintópica, sinestrática y sinfásica‒ puede llamarse lengua funcional”.
- 20 - indicativo y subjuntivo. Minuciosas y enriquecedoras las aportaciones de M. Porcar en lo relativo a variaciones de carácter sintáctico. Y rigurosas y tajantes también las advertencias de R. af Geijerstam acerca de la validez de los registros debido a la influencia de los procesos de elaboración y transmisión textual en las obras de Juan Fernández de Heredia. Ante tanta diversidad, este estudio de las formas verbales prospectivas en la Grant crónica de Espanya responde a la intención de comprobar si el texto apoya la marca diatópica de las alternancias modales y en qué medida estas se ven afectadas por las características propias de la lengua herediana. La compilación parece tener la extensión suficiente para aportar datos relevantes por sí misma, tanto si estos son lo bastante regulares como para mostrar unas reglas morfosintácticas que den cohesión al conjunto del texto, como si, en caso contrario, se revelan indicios de varias gramáticas superpuestas (“capas”, en términos de R. af Geijerstam). 5. ASPECTOS METODOLÓGICOS: LA ELABORACIÓN DEL CORPUS Tanto la edición parcial de 1964 como la que será la edición definitiva, en la fase provisional en la que se encuentra en la actualidad, carecen de tildes, aunque sí incluyen los signos de puntuación destinados a la delimitación de oraciones y cláusulas (puntos, comas, dos puntos) y a la indicación de modalidades oracionales (interrogaciones, exclamaciones). Esa carencia dificulta enormemente la identificación de los diferentes valores significativos de los elementos polisémicos, principalmente en lo referente a los elementos de relación, de los que depende la interpretación semántica y, por consiguiente, morfosintáctica del texto. 36 Considérese, por ejemplo, el siguiente fragmento donde puede apreciarse la dificultad para distinguir el valor modal, como adverbio, y condicional, como conjunción subordinante, que en la época medieval poseía la partícula si: 37 Çertas, dixo el, aquesta batalla que nos hauemos a fazer no es tanto pas por honor como por necçessidat, por que esto no es pas por la possession de Sçeçilia & de Çerdenya como en el tiempo passado fue, antes es por Ytalia. & si A nos conuiene considerar que no y a otra huest romana qui apres nos se combata con los enemigos si B nos somos uençidos, ni no y a nengunas otras Alpas las quales conuenga a ellos a passar assi que en lur demorança nos pudiessemos demandar otro socorsso (IV 118v34). 36 A. Álvarez (2005-2006) ha destacado este problema a través del estudio de diferentes casos problemáticos referentes a conjunciones, locuciones conjuntivas y otras partículas, como et o que. 37 El texto se reproduce aquí sin modificaciones tal y como aparece en la versión provisional de edición definitiva de R. af Geijerstam. La causa última de las interferencias entre ambas partículas reside en su origen común, del antiguo locativo latino SEI > SI, y su fusión fónica con un presentador deíctico SEI+ECCE> * SEICE > SIC. SI y SIC fueron equivalentes en latín arcaico, con valor modal, pero diferenciaron su comportamiento gramatical ya en la época clásica, el primero como adverbio y el segundo como conjunción con valor condicional.
- 21 - Se deduce que si tiene en A un valor modal equivalente a así (< SI), con un matiz aseverativo (~ efectivamente) o causal (~ por eso), ya que no puede relacionarse con ninguna estructura superior para asignarle el valor condicional de B (si < SIC), incluido en la prótasis “si nos somos uençidos”, cuya apódosis es “no y a otra huest romana qui apres nos se combata con los enemigos”. La primera fase del trabajo hubo de centrarse, por ello, en esa dificultosa interpretación sintáctico-semántica de las unidades consideradas. Posteriormente, se procedió al registro de todas las formas de futuro simples, compuestas y pasivas, tanto de indicativo como de subjuntivo, que aparecen en los dos primeros libros de la Crónica. El estudio detallado de esos registros permitió constatar que los usos no marcados de las formas verbales prospectivas se dan en los siguientes tipos oracionales: 38 - oraciones no dependientes: “Entro aquí auemos contado el linatge de Calmena, madre de Ercules, & agora contaremos el linatge de Amphitreon, su marido” (II 27v46); - subordinadas adverbiales modales o causales: “Los quales partos fueron departidos & se separaron de la gent & generaçión de los godos, segunt parecerá auant por lur ystoria” (I 20v22); “& et si alguno querrá saber los nombres de los príncipes & de las personas reales que fueron con Gesson, recorra al libro primero, que es clamado Argonautas, porque allí trobará los nombres de cadascunos” (II 36r33); - apódosis de estructuras condicionales: “& por la muert de sus fillos él no escapará de ser deseredado, si de los dioses es ordenado” (II 24v20); - subordinadas sustantivas: “Agora se alegra el rey Heuristes & la reyna Iuno porque te ueyen uençido por una fembra, et dizen que dexarás a mí et que tenrrás a ella por muller et por senyora” (II 69v1); - suboraciones de relativo con antecedente determinado: “Mas agora dexa aquí la ystoria de faular de los apellinos & de aquesti Bruto de suso dicho, la ystoria del qual se seguirá auant,” (I 22v51); 38 Con el evidente problema de que se carece de la competencia lingüística propia de la lengua medieval, el análisis toma como referencia lo indicado en los apartados de sintaxis histórica de las formas de futuro de la bibliografía (cf. C. Company 2006: 402-404, I. Andrés-Suárez 1994: 176-187 y NGLE 2009: 1767-1777), para evitar enjuiciamientos erróneos provocados por la intuición idiomática de la sincronía actual.
- 22 - En todos estos casos, el futuro de indicativo es la única opción verbal para la expresión de acontecimientos venideros, sin que pueda ser sustituido por forma subjuntiva alguna. Los tres primeros grupos son mayoritarios, mientras que solo se dan algunos casos de sustantivas y relativas. La relación completa de los registros obtenidos en esta primera fase se acompaña en el anexo 1. Con esta aproximación inicial pudieron también verificarse dos hechos: en primer lugar, que los usos marcados de los futuros de indicativo, es decir, los casos en que dichas formas aparecen en lugar de otro tiempo o modo verbal esperable en idéntico contexto sintáctico, se dan precisamente en las estructuras señaladas por R. Lapesa (suboraciones temporales prospectivas, prótasis de estructuras condicionales y relativas de generalización); 39 y en segundo lugar, que las formas “destituidas” en esos casos se corresponden con las de los presentes de indicativo (en las condicionales) o de subjuntivo (en temporales y relativas). 40 Por ello, tras la exclusión de los usos no relevantes y la determinación de las formas y los contextos sintácticos pertinentes, se inició la laboriosa ampliación del corpus con la exclusiva selección de registros marcados en las tres estructuras referidas y en el resto de los libros de la GCE. Se obtuvo como resultado un conjunto de 129 registros, cuyo reparto a lo largo de los diferentes libros de la Crónica será analizado en el apartado siguiente. Pero cualquier conclusión de orden lingüístico que hubiera podido obtenerse del simple recuento de casos marcados carecería de rigor y, por tanto, de interés, si las formas de futuro no hubieran sido contrastadas con aquellas con las que compiten en contextos de sustitución o alternancia, y en cada una de las estructuras dependientes en las que comparecen. Por razones meramente operativas, para el apartado relativo a “Variación sintáctica y alternancias modo-temporales” el corpus inicial se verá reducido a los 68 registros extraídos de los siete primeros libros, a los que se añadirán los oportunos contraejemplos, 39 Se han registrado algunos usos esporádicos de futuro de indicativo en sustitución del presente de subjuntivo en suboraciones sustantivas y con implicaciones semánticas de temor, deseo o mandato. Se trata de construcciones como: “Porque nos muestran clarament por el signo de aquella águila que nos combatamos con nuestros contrarios fuertment & uençer los hemos” (II 26r56) ‒esta es la única forma analítica de la Crónica implicada en el fenómeno que estudiamos‒; “yo hé miedo que ellos se mouerán más cruelment & continua” (IV 97r39); o “¿Quieres que yo talle los fierros & cayerá el puent?” (XII 522r34). Estos registros no han sido incluidos en nuestro corpus en aras de la delimitación de un campo de estudio, limitado tanto en extensión como en heterogeneidad sintáctica, al alcance de este trabajo; consideramos conveniente dejar para más adelante este análisis por tratarse, como veremos más adelante, de una subordinación ‒la argumental‒ de distinta naturaleza sintáctico-semántica. Cf. M.ª J. Serrano (1996: 251-252): “La unidad de la variable es otra cuestión problemática pero inevitable. Es decir, no podemos cambiar el hecho de que en gramática las variables sean más complejas. Para solventar de alguna manera esta cuestión es preciso acotar la variable tanto como nos sea posible”. 40 De modo que, aunque hasta el momento nos hemos referido al fenómeno que estudiamos como “el uso del futuro de indicativo por el presente o el futuro de subjuntivo”, que es la expresión utilizada por R. Lapesa en su artículo sobre las suboraciones de acción futura o contingente (R. Lapesa 2000, II: 705-729), que ha constituido la base teórica para la formulación de nuestra hipótesis, de ahora en adelante lo enunciaremos como “el uso del futuro de indicativo por los presentes de indicativo o de subjuntivo”.
- 23 - quedando los 61 restantes a la espera de futuras investigaciones. La relación de los casos marcados correspondientes a los libros VIII a XIV se acompaña en el anexo 2. Las referencias a la localización en el texto de cada fragmento seleccionado responden al esquema (LB fl+r/v+ln): el primer número en romanos se refiere al libro en cuestión, al que sigue, tras un espacio, el número de folio con las letras r (recto) o v (vuelto), y por último, sin espacio, el número de línea, siguiendo la primera línea de la segunda columna de cada folio la numeración de la última línea de la primera columna. Todas las formas verbales incluidas en el corpus han sido comparadas, partiendo de la edición provisional completa, de la cual se han tomado los fragmentos textuales, en el manuscrito, en el CORDE (Corpus diacrónico del español) de la Real Academia Española y, además, las correspondientes a los dos primeros libros en la edición de 1964 de la GCE. 41 A propósito de los significantes de las formas acopiadas, cabe señalar que solo se han detectado dos casos que R. af Geijerstam transcribe con la grafía ç, con cedilla inexistente en el manuscrito: pareçrá (X 378v16) y reconosçrán (XI 427v33); en el CORDE se mantiene la cedilla en el primer caso pero no en el segundo. En dicho Corpus se transcribe también la forma quies (VI 149v26) tal y como aparece en el manuscrito, sin las grafías restauradas por R. af Geijerstam (qui[er]es); 42 además, erróneamente, ueinçes (VI 228v7), que en el manuscrito es uiençes, tal como transcribe la hispanista sueca. El resto de formas verbales seleccionadas presenta resultados coincidentes en todos los materiales cotejados. Por último, es obligado señalar cómo se ha resuelto la transcripción de los registros, intentando combinar criterios “modernizadores” –esto es, los que llevan a la actualización del texto según criterios ortográficos actuales para facilitar su comprensión– y “conservadores” –es decir, los tendentes al máximo respeto posible a la forma del texto original–. Como señala M.ª E. Bédmar (2006: 127), El gran problema de la edición crítica de textos, que resume en sí muchos de los que ella pueda plantear, es el de la conservación o modificación de los rasgos presentados por el testimonio o testimonios con los que trabaja el editor. Las decisiones que deben ser tomadas por aquel para ofrecer al lector una presentación gráfica reveladora y a la vez transparente respecto a la realidad gráfica y lingüística del texto que edita, sin trasladar a aquel sus problemas, no son nada fáciles. […] y para que una 41 Cf. <http://corpus.rae.es> El CORDE reproduce el texto de la Crónica incluido en las ediciones electrónicas de Madison, a las que se ha hecho referencia en el apartado relativo a las ediciones y estudios lingüísticos sobre la GCE. Se ha observado en dicho Corpus el diferente uso de signos de puntuación y separación de palabras con respecto a la versión provisional de edición definitiva, y la ausencia de tildes y diéresis; tampoco se marcan las contracciones vocálicas ni los clíticos apocopados, ni se regulariza el uso de mayúsculas, aunque solo la ausencia de tildes afecta a las formas verbales. 42 Las partes del texto que la investigadora restaura mediante su cotejo con otros manuscritos se reproducen entre corchetes.
- 24 - presentación gráfica resulte coherente, siempre debe apoyarse en los usos gráficos de la tradición en la que los escribanos por cuya mano fueron escritos los textos ejercían su labor. Según el proceder del equipo investigador que lleva a cabo el proyecto de edición definitiva de la GCE, de acuerdo con las orientaciones que nos ha facilitado el Dr. Lagüéns, director de este trabajo, se ha respetado la magnífica edición, aunque provisional, de R. af Geijerstam, si bien se ha realizado algún ligero ajuste en la regularización de las mayúsculas, se ha instituido la acentuación de acuerdo con el uso moderno y se han efectuado algunos cambios en cuanto a unión y separación de palabras. 43 No se marca el final de línea o folio, puesto que no tratamos aquí de editar el texto, sino solo de reproducirlo de forma más comprensible. En relación con la acentuación, cabe señalar que se han marcado con tilde en la última vocal las formas verbales de pretérito imperfecto o indefinido de indicativo y condicional en -ié, mientras que las acabadas en -ía reflejan ya la traslación acentual; 44 no llevan acento gráfico los nombres propios, por la dificultad que presentan las formas irregulares que aparecen en el texto; para reflejar la pronunciación medieval, lleva también tilde, aunque no se corresponde con las reglas actuales de acentuación, la voz reýna; 45 se reflejan, por supuesto, las tildes de carácter diacrítico según el uso actual, 46 a las que se añaden otras necesarias para evitar la confusión entre formas idénticas, como ý (adverbio)/y (conjunción), ó (adverbio)/o (conjunción), nós, vós (sujeto)/nos, vos (objeto sin o con preposición), dó (verbo o interrogativo)/do (relativo), hé, é (verbo)/he, e conjunción, há, á (verbo)/ha, a (preposición), hás, ás (verbo)/as (sustantivo), áy (verbo)/ay (interjección); la tilde resulta necesaria para la distinción de tiempos verbales, como cayerás (futuro de indicativo)/cayeras (imperfecto de subjuntivo) o compiló (pretérito)/compilo (presente). 43 Cf. los criterios de edición seguidos por R. af Geijerstam (1964: 137-140). De todos modos, es necesario señalar que las deliberaciones del equipo investigador sobre este aspecto no han concluido todavía en el momento de plasmar sobre el papel los resultados de este trabajo. Se trata de un proceso largo, ya que es necesario obtener el consenso tras una larga serie de reflexiones previas sobre cuál es la presentación más coherente con el uso gráfico del manuscrito, teniendo en cuenta múltiples factores como la tradición escrituraria o el género textual en los que se inserta, y reflejando al mismo tiempo cada rasgo lingüístico de modo acorde a su evolución, siempre sobre una sólida base histórico-lingüística. Por otro lado, hemos tenido en cuenta algunos de los criterios adoptados por P. Sánchez-Prieto (1998 y 2011) y la red internacional CHARTA (Corpus hispánico y americano en la red: textos antiguos <http://www.charta.es>), creada en 2005. 44 Cf. R. Lapesa (2000, II: 765-766): “Las formas en -ié son predominantes en los siglos XII y XIII, y subsisten con buena vitalidad en gran parte del XIV. […] La reacción contra las formas -íe, -ié, se produce en el siglo XIV. […] Esta forma fue quedando como popularismo o regionalismo (el habla de Castilla la Vieja la eliminó antes que Toledo o León). En el siglo XV es casi general -ía, pero aún los ejemplos de -íe no son una rareza”. 45 Aunque la Crónica debe reflejar un estadio evolutivo intermedio, la forma reina no se consolida hasta el XV (Cf. DECH 1980, IV: 900-901). 46 Cf. RAE (2010: 239-272).
- 31 - Libro X 14 10,85% 187 0 72 Libro XI 25 19,38% 347 1 103 Libro XII 2 1,55% 94 1 42 Libro XIII 8 6,20% 203 0 80 Libro XIV 5 3,88% 79 0 24 De ese modo se explicaría que el libro I no incluya ningún caso marcado de futuro de indicativo, puesto que en él no se registra ninguna entrada de discurso en estilo directo y solo un pequeño grupo de comentarios del compilador. El libro II, pese a no ser de los más largos y haber utilizado fuentes predominantemente castellanas, presenta un aumento más que notable del número de contextos propicios (algunas de las entradas de estilo directo son además de considerable extensión, a veces de varias páginas), por lo que es lógico que la frecuencia de casos marcados aumente. El libro III contiene pocos contextos favorables, por lo que puede considerarse normal que su frecuencia sea tan baja a pesar de mostrar una clara influencia lingüística catalana. Tendrían explicación igualmente las diferentes frecuencias presentadas por los libros IV a VI, aunque hayan utilizado las mismas fuentes catalanas y francesas: en el libro IV la frecuencia aumenta, aunque no es de las más altas, y aumenta también el recuento de contextos favorables (también aquí algunas de las entradas de estilo directo son de varias páginas); al libro V corresponde tan solo un registro, ya que los contextos detectados son mínimos (además, el pasaje considerado de estilo directo no es tal en realidad: utiliza una consecutio temporum propia del estilo directo pero formalmente se trata de estilo indirecto); en el libro VI, y consecuentemente a su extensión, aumentan de nuevo los contextos propicios (la mayor parte de las entradas de estilo directo de considerable extensión) y, por tanto, la frecuencia, la más alta de la tabla, en la que parecen haber actuado a la par las fuentes, la extensión del libro y los factores discursivos. No es de extrañar tampoco que en libro VII no haya ningún registro marcado, pues es de los más cortos, con muy pocas entradas de contextos favorables. Las frecuencias de los libros VIII y IX, media y baja respectivamente, estarían motivadas por los escasos contextos en ellos detectados; al mismo tiempo, las fuentes parecen haber actuado más en el primer caso que en el segundo. En el libro X todos los casos marcados se encuentran en los abundantes pasajes de estilo directo, y en él parecen haber actuado notablemente las fuentes catalanas y francesas. El libro XI presenta la segunda frecuencia más alta, con una gran cantidad de contextos propicios (1 largo pasaje inicial de contenido moral y 103 de estilo directo, un grupo de ellos incluidos además entre varias páginas de comentarios ininterrumpidos sobre las leyes religiosas de los sarracenos), aunque las fuentes extranjeras están limitadas solo a algunos pasajes interpolados. A partir del libro XII disminuye la cantidad de fuentes catalanas y francesas utilizadas, y también, bruscamente, las frecuencias y los contextos detectados.
- 32 - Hay que tener en cuenta además que, en el interior de los tipos contextuales señalados, hay determinados fragmentos donde proliferan las formas de futuro, produciendo la impresión de cierto “contagio” verbal, y que por ello recuerdan a la atracción que algunos modos y tiempos latinos ejercían sobre los verbos que mantenían con ellos una relación de dependencia sintáctica. Aunque el subjuntivo era el modo prototípico en dicho fenómeno, también podían actuar de la misma manera otras formas verbales como el imperativo o el infintivo, y en especial, como señala I. Roca (1976: 102), el futuro de indicativo, casi siempre en busca de la expresividad estilística del lenguaje literario: “el futuro, a causa del valor modal implícito, derivado de los morfemas recibidos en préstamo del subjuntivo, llega a ejercer la misma influencia asimiladora que este último”. Esto induce a pensar que la propia sintaxis latinizante característica de los textos heredianos habría tenido mucho que ver en el uso del futuro de indicativo por los presentes de indicativo o de subjuntivo en la GCE. Como señala A. Romero (2005-2006: 62), a propósito de las Historias contra los paganos, la presencia de rasgos sintácticos latinos puede responder, lógicamente, a “la inercia del proceso de traducción”, pero la sobreabundancia y exageración de estos “más bien revela una voluntad clara de aproximar el romance al latín”, abusando del ornato retórico de dicha lengua y sobrepasando con creces el equilibrio de los clásicos latinos. 53 Uno de los fragmentos más ilustrativos de lo expuesto, correspondiente al libro II, es el que se incluye en los anexos 3, 4 y 5. De todo lo apuntado, puede concluirse que en la distribución del uso del futuro de indicativo por los presentes de indicativo o de subjuntivo en la GCE tienen que ver tanto la marca geolectal reforzada por las fuentes utilizadas como los factores discursivos, aunque no siempre a la par, como ocurre en los libros II, V, VII y XI. Ambos factores deberán ser tenidos en cuenta en igual medida, con la particularidad, además, de que el campo de actuación de los segundos no solo se reduciría a la capa superficial del texto, la que podemos contemplar en el manuscrito, sino que cabría suponer que habrían actuado ya desde los niveles más antiguos en el proceso de elaboración. Lo idóneo, aunque también extremadamente complejo, sería poder determinar la proporción de contextos favorables a la aparición del fenómeno contenidos en cada tipo de fuentes, para comparar solo las 53 Reproducimos, por su interés en este aspecto, un extenso comentario de A. Romero (2005-2006: 81): “no deseo entrar en la discusión en torno al carácter prerrenacentista o medieval del Gran Maestre; con todo, no es posible excusar los términos del debate general sin hacer una referencia contrastiva al estilo de nuestra traducción. Para ese momento, hacia 1380, se ha hablado de la introducción de un nuevo estilo en la prosa cancilleresca y literaria de la Corona de Aragón […]. La prosa latina y catalana empieza a adaptarse al modelo ciceroniano, de acuerdo con los patrones de las Artes dictaminis. Nada de ese espíritu puede encontrarse en las Historias: en ellas es ostensible igualmente ese intento de elevar la lengua vernácula mediante la imitación de la lengua latina; pero el modelo no es el latín de los clásicos sino el de un autor del siglo V, más acorde con las inquietudes intelectuales del círculo herediano. El estilo de las Historias, gobernado por una exhuberante articulación retórica, está en el extremo contrario del equilibrio clasicista que representa un autor como Bernat Metge. A una conclusión similar llega Adelino Álvarez (2007b: § 1.2.9) en relación a los heredianos Discursos de la guerra del Peloponeso, a las Vidas paralelas y al Libro de los emperadores: se percibe en su prosa una fuerte presencia del elemento latino, pero no la influencia del modelo ciceroniano”.
- 33 - que se encuentren en igualdad de condiciones discursivas antes de calibrar el posible influjo que han ejercido sobre el texto. Son necesarias algunas precisiones respecto a otra cuestión relacionada con el asunto que nos ocupa en este apartado. Y es que, aunque los contextos que favorecen la comparecencia del futuro en la GCE son los más próximos a la oralidad, no deben llevarnos a la conclusión de que tal circunstancia es un reflejo de la mayor frecuencia con que el fenómeno se habría dado en el aragonés medieval hablado con respecto a la lengua escrita, ya que no hay que olvidar que no se está atendiendo a su distribución en un tipo de discurso libre, 54 sino condicionado por el seguimiento, más o menos fiel, del modelo de las fuentes. En este sentido aportan conclusiones significativas J. M.ª Enguita y V. Lagüéns (2012: 17): “hay además fragmentos que bajo la apariencia del estilo directo presentan una configuración discursiva calcada de estructuras propias de la lengua escrita”; y Tomás Buesa (1987: 291): “en contadas ocasiones el relator rompe la fría enunciación histórico-descriptiva del estilo indirecto por la dinamicidad del discurso directo en busca de la recreación visual de la escena, aunque la reproducción del texto aparezca filtrada por la conciencia del escritor”. De otra parte, es cierto que las expresiones del tipo sabet que, de claro origen oral ‒y esto es extensible al resto de expresiones análogas que se han señalado‒, pretenden aliviar la monotonía narrativa apelando a la atención del oyente sobre la importancia del relato, pero su uso como “muletillas” determinó que se siguieran utilizando, en palabras de T. Buesa (1987: 295), como “fórmulas orales convencionales que, por una larga tradición, perdurarían estereotipadas durante mucho tiempo, llegando algunas hasta el siglo XVI”. En fin, las cuestiones analizadas hasta este punto no hacen sino reforzar una de las ideas fundamentales sobre las que se asientan las bases de los estudios de sintaxis histórica: la multicausalidad de los cambios. 55 Y es que se trata, en realidad, de una cuestión de temporalidad verbal, que se deriva directamente del valor que el futuro posee dentro del sistema lingüístico como consecuencia de las relaciones y oposiciones que ha contraído con el resto de formas del paradigma verbal (factor interno), en acción conjunta con el contacto de lenguas acaecido durante el proceso de compilación (factor externo), en cuyo análisis se ha constatado la necesidad de atender a los niveles extraoracionales (factor discursivo). Al menos en lo relativo a la neutralización morfosintáctica que afecta al futuro de indicativo y a los presentes de indicativo o de subjuntivo en la GCE. 54 Cf. E. Coseriu (1981: 297): “La técnica libre abarca los elementos constitutivos de la lengua y las reglas actuales relativas a su modificación y combinación, o sea, las palabras y los instrumentos y procedimientos léxicos y gramaticales; el discurso repetido, en cambio, abarca todo aquello que, en el hablar de una comunidad, se repite en forma más o menos idéntica, como discurso ya hecho o combinación más o menos fija, como fragmento, por largo o breve que sea, de ya dicho”. 55 Cf. C. Company (2006: XV).
- 34 - VARIACIÓN SINTÁCTICA Y ALTERNANCIAS MODO-TEMPORALES 56 Después de ver, a partir del estudio de las variaciones discursivas en el texto, cómo la fluctuación en la frecuencia de aparición del fenómeno que nos ocupa en los diferentes libros de la GCE puede estar determinada, además de por el influjo de las fuentes utilizadas en cada uno de ellos, por factores internos al sistema lingüístico, cabe preguntarse en qué medida actúan unas y otros sobre el hecho constatado de que el uso del futuro de indicativo por los presentes de indicativo o de subjuntivo se produzca en determinadas estructuras sintácticas. Por una parte, la propia condición de la lengua como un continuum de unidades no discretas permite el uso flexible que los hablantes hacen de los elementos lingüísticos. Así, las formas verbales prospectivas pueden referirse a acciones futuras, localizadas en un punto temporal más o menos próximo al momento de la enunciación, y a otras consideradas atemporales –en la enunciación de verdades universales, por ejemplo–, al mismo tiempo que se acompañan a menudo de diferentes valores modales (suposición, probabilidad, obligación). 57 También de presente-futuro es el contenido temporal del presente de subjuntivo, tiempo relativo con valor de “no irreal”, dependiendo del contexto su interpretación en uno u otro sentido. 58 Por su parte, el presente de indicativo abarca un intervalo de tiempo más o menos extenso y, por ello, puede prolongarse tanto hacia el pasado como hacia el futuro, siendo frecuente su uso genérico, o para la expresión de propiedades, estados, hábitos y también numerosos matices modales. 59 Así pues, la propia naturaleza semántica de estos tiempos, heredada desde el latín clásico en el caso de los presentes romances y, en lo referente al futuro, derivada de una perífrasis verbal intencional que engloba valores contingentes propios del subjuntivo, posibilita la ambivalencia modo-temporal de dichas formas verbales. Consecuentemente, la confluencia de los valores referenciales de localización temporal prospectiva (tiempo) y modales que proporcionan información sobre la actitud del hablante (modo) se produce, como hemos podido comprobar en la Crónica, en los contextos que la 56 Usamos la expresión “variación sintáctica” en el sentido precisado por M.ª J. Serrano (2006: 121): “Está generalmente establecido el término variación sintáctica para referirse a la posible correlación sociolingüística entre este plano y los factores sociales; de hecho se trata de una perspectiva enmarcada en la sociolingüística de la variación o laboviana. Es indiscutible que la sintaxis puede estar igualmente correlacionada con factores sociales, si aceptamos la función social de toda lengua. Sin embargo, es posible que no todas las variantes sintácticas (como las fonológicas o las léxicas) constituyan opciones socialmente marcadas. En estos casos, la terminología apropiada sería variación sintáctica, es decir, la que está controlada exclusivamente por factores internos. Cuando la(s) alternancia(s) permite correlaciones socialmente significativas, el término que se debería utilizar es el de variación sociosintáctica”. Para poder hablar de variación sociosintáctica en el uso de las formas verbales prospectivas en la GCE, sería necesario considerar otro tipo de documentación no literaria. 57 Cf. C. Company (2006: 404-407). 58 Cf. C. Company (2006: 132-136); I. Andrés-Suárez (1994: 219-226); NGLE (2009, I: 1800-1803). Para la distinción entre entre subjuntivo irreal y no irreal en latín y en español, cf. C. Company (2006: 111-126). 59 Cf. R. Lapesa (2000, II: 862-863); I. Andrés-Suárez (1994: 165-168); NGLE (2009, I: 1709-1721); C. Cuadrado (2011).
- 35 - Nueva gramática de la lengua española (2009, I: 1866) denomina “no factuales (es decir, no reales, no verificados o no experimentados)”. 60 Por otra parte, la distribución sintáctica del futuro de indicativo en la lengua medieval era algo diferente a la que posee en la actualidad: 61 su aparición no era infrecuente en subordinadas sustantivas dependientes de verbos de temor o ruego, así como en modales y concesivas; notablemente más generalizado era su uso en temporales, prótasis condicionales y relativas de generalización, y solo esporádico en estructuras comparativas. En estos contextos sintácticos se usa hoy, en general, el subjuntivo. A este tipo de distribución puede aplicarse mayoritariamente, excepto en el caso de sustantivas y relativas, lo que a propósito de las formas analíticas de futuro apunta C. Company (2006: 402): Las formas analíticas de futuro se concentran mayoritariamente, bien en oraciones principales o independientes, o bien en ciertos tipos de subordinadas que, de una manera general, podrían englobarse bajo el rubro de “subordinación débil”, esto es, oraciones subordinadas que no funcionan como argumento de otra oración ‒como funcionarían, por ejemplo, las completivas objetivas‒, sino que se integran en oraciones compuestas que tienen un bajo grado de relacionalidad o cohesión, ya que por lo regular establecen una correlación en donde cada oración opera como un miembro interdependiente y correlativo del otro miembro oracional, tales como las condicionales. Aunque en el párrafo citado se hace referencia únicamente a las formas analíticas, podemos suponer que, al desaparecer estas, las correspondientes sintéticas asumirían su particular, aunque no exclusivo, comportamiento sintáctico, lo cual contribuiría al aumento de su frecuencia de aparición en este tipo de oraciones. La posible explicación al hecho de que un tipo de subordinación no argumental constituya un contexto favorable a la comparecencia del futuro en el discurso podría deducirse del capítulo referente a la concordancia de tiempos de la NGLE (2009, I: 1841-1842): 62 la concordancia temporal se debe a que los contextos de subordinación inhiben o dejan en suspenso el rasgo más característico de los tiempos simples: su vínculo deíctico con el momento del habla. […] El predicado de la oración principal pasa, pues, a inducir o a imponer sus propias coordenadas temporales en todos estos contextos. [...] No obstante, la dependencia temporal de V2 en relación con V1 sigue existiendo en las oraciones que contienen futuros subordinados. En efecto, repárese en que el año X ha de ser anterior al año Y, sea cual sea el valor que tengan X e Y, en La prensa dirá el año X 60 Puede verse asimismo, en la NGLE (2009, I: 1798), cómo la neutralización de presente y futuro de indicativo en el presente de subjuntivo es una de las correspondencias fundamentales entre los tiempos de ambos modos. 61 Para la sintaxis de futuros analíticos y sintéticos, cf. C. Company (2006: 382-404). Para la sintaxis general del futuro medieval, cf. I. Andrés- Suárez (1994: 176-186). 62 Cf. asimismo R. Lapesa (2000, II: 873-874).
- 36 - que la princesa heredera se casará el año Y. Esta relación de dependencia no sería de esperar si cada uno de estos dos futuros estuviera anclado independientemente en el momento del habla, a diferencia de lo que parece deducirse de la definición misma de ese tiempo verbal. Es lógico, por tanto, que un tiempo como el futuro, ya sometido en sí mismo a una doble dependencia temporal (por cuanto mantiene su condición de absoluto tanto en referencia al tiempo de la enunciación como al tiempo del enunciado), 63 se introduzca más fácilmente en aquellas cláusulas en las que la referencia modo-temporal del verbo subordinado dependa en menor medida de la del núcleo predicativo regente y permita por ello una mayor flexibilidad en la selección y combinación de las formas verbales. De modo que puede afirmarse que hay una serie de factores de carácter interno, tanto de índole semántica (en lo relativo al contenido de los tiempos verbales implicados), como de naturaleza sintáctica (en cuanto a los tipos oracionales donde estos se registran mayoritariamente), que explican que el uso latino del indicativo para la expresión de la “no realidad” encontrara acomodo en determinadas estructuras de la lengua medieval que ofrecían el marco idóneo para la confluencia de valores modo-temporales. Y todavía hoy, como precisa M. Porcar (1993: 36), se trata de “tres de las estructuras oracionales más productivas en la lengua actual para transmitir un contenido condicional: 64 las introducidas por las conjunciones si y cuando y las relativas hipotéticas o relativas de generalización”. 1. EN CLÁUSULAS TEMPORALES Los datos obtenidos en el recuento de registros realizado sobre los siete primeros libros de la GCE en este tipo de estructuras concuerdan con lo que R. af Geijerstam señaló a propósito de los libros I y II en la edición parcial de 1964, y que vimos en el apartado 3 de la introducción a nuestro trabajo: en las 33 cláusulas temporales con valor prospectivo detectadas predomina claramente el uso del futuro de indicativo, con 21 casos marcados frente a 11 de presente de subjuntivo. El caso restante, que hemos incluido también en este apartado por haber sido localizado en este tipo oracional, corresponde a la única forma de futuro de subjuntivo de la Crónica: 63 En términos de la NGLE (2009, I: 1842), de “doble acceso”. 64 Puntualiza M. Porcar (1993: 16-17) que “condición” e “hipótesis” no son conceptos equivalentes: “un término es condición de otro cuando este depende de aquel en alguna medida y en cualquier respecto”; el concepto de “hipótesis” es más amplio: “supuesto del que se extraerán ciertas consecuencias”.
- 37 - & ¡guarda que toda hora que tú faules con el rey & faulares de aquesta criatura, que faules con grandes gemecos, & muestra que’nde hás grant dolor en tu coraçón! (II 25r3). Se considera, en general, que la decadencia del uso de los futuros de subjuntivo se inició a mediados del siglo XVI en la lengua culta escrita, aunque había disminuido ya su frecuencia en los dos siglos inmediatamente anteriores. Se supone también que habría acontecido mucho antes su desaparición en la lengua hablada, a causa del escaso rendimiento funcional de dichas formas, ya que su valor de presente-futuro no irreal podía ser desempeñado por otras formas del sistema verbal. 65 Su total ausencia en la GCE, con un único registro aislado, redundante además por hallarse coordinado con la forma equivalente faules, refleja una clara preferencia por el presente de subjuntivo y no por el futuro del mismo modo en la “lengua herediana”. Las formas de futuro imperfecto de indicativo (15) incluidas en este apartado del corpus son las que se reproducen a continuación: 66 & el día que la criatura naçerá del tu cuerpo fes de guisa que aya pocas personas en la casa que tú parirás (II 24v29); 67 & quando tú serás parida & ne aurás enuiada la criatura, tú tomarás la criatura de la piedra mármol & fazer la ás bien ensangrentar, & quando será bien ensangrentada meter la ás entre tus piernas (II 24v44); Anteo, antes cayerás sobre mi costado que no de mí escaparás (II 58r11); & el çielo te há de sostener, quando la tu alma saldrá del tu cuerpo (II 67v54); no’nd’í há nenguno de la uirtud del qual yo non sea testimonio & reguardador & de qui todos sus buenos fechos yo note muyt bien & que yo no los pueda loar & reçitar quando tiempo & lugar será (IV 120r41); que ellos no les querién falleçer en res, mas prouehirlos en lures necçessidades por tal manera que quando en el trasoro podrá hauer suffiçient pecunia, que aquellos ayan su paga antes que todos los otros (V 137v19); 68 65 Cf. C. Company (2006: 158-166); I. Andrés-Suárez (1994: 265-276); NGLE (2009: 1811-1816). 66 Los registros se presentan según el orden de aparición en la Crónica; se destacan de forma complementaria y sin pretender un análisis exhaustivo, algunos rasgos lingüísticos que permiten comprobar la heterogeneidad propia de la lengua herediana. 67 Hemos considerado la expresión el día que como una locución conjuntiva desemantizada y gramaticalizada con un valor equivalente a cuando, similar a otras que indican simultaneidad como a la vez que o al tiempo que (cf. F. J. Herrero 2005: 245). 68 res: indefinido catalán; lures: posesivo aragonés.
- 38 - empero aprés la muert de todos aquestos desuso dichos el imperio romano sí fincó en su estamiento, & sí durará hahún aprés que mil emperadores otros serán muertos por fierro o por fuego ho por malautía (VI 185v50); 69 Et muchas uegadas la fortuna o uentura tiene lealtat en cosas chicas a ffin que, quando uerná en mayores fechos d’armas & más prósperos, ella decaya (VI 199v11); & quando ellos uerán Ytalia esnuda de tu ayuda & de tu huest, aparellarán una nueua huest & la enuiarán en Ytalia, (VI 199v63); Assí que más alegrement & con mayor diligençia esperaredes los ma[n]daderos quando ellos uendrán de Africa que uós no faziedes quando uinién de Espanya (VI 202v14); Mas yo lo leuaré antes a mí que él no me retendrá con sí (VI 202v40); & demientres que yo passaré & ordenaré mis batallas en Africa & assentaré mis tiendas dauant Carthago, guardará hombre muyt bien que la cosa pública non prenga algún danyo (VI 202v48); 70 Et, dixo él, entre los mis nobles fechos & glorias non seré pas menos loado que tú por las tus glorias, quando hombre dirá que Anibal, a qui Dios auía dado uictoria de tantos nobles romanos & duques, se es uenido a humiliar a tú, (VI 227r24). 71 Asimismo se han registrado 6 formas de futuro perfecto de indicativo: & quando tú serás parida & ne aurás enuiada la criatura, tú tomarás la criatura de la piedra mármol & fazer la ás bien ensangrentar, & quando será bien ensangrentada meter la ás entre tus piernas. E la ora tu enuiarás por el rey tu marido, & tú & las mulleres que estarán con tú faredes grant planto & grant duelo, & quando el rey será uenido, tú le dirás atales paraulas: (II 24v44); 72 ¿Cómo, dixo él, ymaginas tú los tus çircuitus que tú esperas, que quando serás passado en Affrica Anibal te seguirá, & no pas que tú no deuas yr derecha uía allá do sabes que Anibal es a present & allí deues fazer la guerra? (VI 198r38); 73 & no me dubdo, dixo él, sino de una cosa, sí es que quando uós hauredes uençido a Anibal, que no digan que las Alpas lo an uençido (IV 117v41); 69 aprés: del adverbio francés après. 70 dauant: preposición aragonesa. 71 fechos: solución castellana con ch; non pas: de la negación francesa ne pas; a tú: solución pronominal aragonesa. 72 la ora: locución adverbial aragonesa; id. con tú. 73 id. no pas.
- 39 - & haún, dixo él, natura assí lo requiere, es a ssaber que quando tú haurás acabadament defendidas tus cosas et guardadas, la ora tú deues escometer & ensayar las estranyas (VI 198r49). 74 En cambio, los contraejemplos de subjuntivo muestran una frecuencia notablemente menor. 10 formas de presente: & antes que uenga el tiempo del tu parir haui un ombre de la montanya el qual sea tu amigo & tu leal seruidor (II 24v36); & ¡guarda que toda hora que tú faules con el rey & faulares de aquesta criatura, que faules con grandes gemecos, & muestra que’nde hás grant dolor en tu coraçón! (II 25r3); 75 si atorgades la uida a Apandrax con condiçión que nos dé una partida de Greçia a habitar entre los griegos, nunqua auremos paz luenga ni firme mientre que los hermanos o los fijos o los nietos d’aquellos que yer murieron sean con nosotros mesclados o seamos uezinos, (III 83v49); 76 & por tal que más seguros ne seades, yo fincaré con uosotros por refenas entro que todo sea complido (III 84v5); 77 guardemos nuestros enemigos de passar enta nos, ante que nós de todo nuestro buen grado passemos & uayamos a ellos & que nós en aquella part transportemos nuestra guerra (VI 151v44); 78 & en uerdat, dixo él, tú, Publio, quando de la alta mar tú reguardes Affrica, los fechos de Espanya [te] semblarán hauer estado iuego (VI 199r15); 79 uos dirán en Roma los otros caualleros quando tornedes, que sodes estados uençidos por sombra de hombres (VII 251r1). Y 1 de perfecto: Porque ternía yo por bueno si tú quisiesses que entro a que las aguas sean baxadas, que tú no te cures de passar, (II 50r34). 80 Este tipo de estructuras especifica el punto o periodo de tiempo en que se realiza la acción principal, introduciendo una cláusula subordinada en función de complemento circunstancial. 81 La 74 id. la ora. 75 toda hora que: locución conjuntiva equivalente a siempre que (cf. lo señalado en la nota 67). 76 fijos: solución castellana con j. 77 id. entro. 78 enta: preposición aragonesa. 79 id. fechos. 80 entro a: locución prepositiva aragonesa.
- 40 - localización de dicha acción no es directa, sino que se establece en función de una referencia anterior, simultánea o posterior a ella, por lo que se se da a menudo una relación de causalidad o condicionalidad entre ambos eventos, aunque sin abandonar el valor temporal. Resulta complicado discernir cuál es el matiz predominante en cada caso. Parece, por otro lado, que las cláusulas temporales denotan una mayor certeza en el cumplimiento de la acción de la que implicarían las correspondientes estructuras condicionales, 82 del mismo modo que el uso del indicativo frente al subjuntivo. 83 Como indica M. Porcar (1993: 45), “el empleo de una u otra construcción radica en la actitud del hablante sobre la esperada realización del hecho supuesto”. En cualquier caso, puede considerarse que la confluencia de temporalidad y modalidad ofrece aquí un contexto sintáctico óptimo para el mantenimiento del uso de las formas de futuro de indicativo. Puede apreciarse que el nexo preferente en este tipo oracional para el futuro de indicativo es quando (13 casos), mientras que este solo aparece con 2 (en VI 199r15 y VII 251r1) de los 11 presentes de subjuntivo. Al analizar los datos de este grupo de registos de nuestro corpus según el reparto por libros hemos podido apreciar que el libro VI muestra un claro predominio del futuro de indicativo frente al presente de subjuntivo (11 registros frente a 4); también los casos marcados del libro II doblan a los no marcados (7 frente a 3); aparece exclusivamente el futuro de indicativo en los libros IV (2 casos) y V (1 caso), mientras que el presente de subjuntivo lo hace en los libros III (3 casos) y VII (1 caso); en el libro I no se ha localizado ninguna suboración temporal prospectiva. Parece, pues, que cuando el número de cláusulas de este tipo no es mínimo, la aparición en su interior de uno u otro tiempo tiene que ver, en general, con lo expuesto en el análisis de frecuencias realizado en el segundo apartado de este trabajo: los libros II y VI registran un mayor número de casos de futuro de indicativo, consecuentemente a la proporción de contextos favorables el primero y también al manejo de fuentes catalanas y francesas el segundo; disminuye la frecuencia, a la par que los contextos propicios en los libros IV y V, y también la posible acción de las fuentes en el primero de ellos. El uso exclusivo del presente de subjuntivo, en cambio, en los libros III y VII, no parece ser 81 El relativo cuando lo hace sin antecedente expreso, por razones de economía lingüística fundamentalmente, ya que su uso es redundante por aportar la misma información semántica que el antecedente. Como explica F. J. Herrero (2005: 180-185), ello ha suscitado el problema de si hay que seguir considerándolo, en este tipo de construcciones, un adverbio que desempeña la función de complemento circunstancial dentro de la cláusula subordinada o si queda reducido al papel de mero transpositor, en cuyo caso debería ser considerado una conjunción. 82 Cf. M. Porcar (1993: 43-46). 83 En las suboraciones temporales latinas se utilizaba el modo subjuntivo, frente al indicativo, cuando la acción verbal conllevaba un matiz intencional, uso que ha desaparecido en el español actual (cf. R. Lapesa 2000, II: 844). Hoy, además, nexos como cuando son incompatibles con las formas de futuro, excepto en los casos señalados por la NGLE (2009: 1776-1777): arcaísmos o fenómenos de adstrato (en Centroamérica, Aragón y Cataluña), fórmulas de relieve, relativas apositivas y construcciones de cuando inverso.
- 47 - ¿Quál tierra uos recullirá ni quál tierra uos defendrá, si la que habitaron uuestros anteçessores desemparades? (VI 146v60); 107 porque, dixo él, si tú qui[er]es comandar alguna cosa ha alguno otro, ¡primerament estableçe & ordena aquel mismo derecho sobre tú & sobre los tuyos! (VI 149v26); 108 Et assimismo aquellos que han huuido officio público & sea[n] estado en siella intitulada, puedan hauer & retener ornamiento de plata si ellos la han pora lur cauallo (VI 149v56); 109 Por que la cosa pública ualdrá & será en uigor si cascuno reuela las sus cosas proprias & pora si non retiene nengunas (VI 150r26); 110 Al subirano dios Iupiter, qui es sobirano senyor & guarda del Capitolio, & a la senyoría de aquel nós uayamos dar & render gracias de las cosas desuso dichas, & con aquesto ensemble, si uos plaze dar & offreçer a nos un chico dono, es a ssaber una corona d’oro, la qual nós uos pregamos que sea metida en el Capitolio en signo de uuestras uictorias (VI 196r32); 111 & si todas estas cosas no me’nde deliuran, deliurar me’nd’á el antiquidat de mi hedat (VI 197r54); 112 a mí, pues, dixo él, no plaçia a los dioses que yo, que hé tanto houido & tanto estado en tantas honores, contienda por inuidia & emulaçión contra aquesti iouen mucho floreçient en bondat, a ffin que si la prouinçia de Affrica le es deuida ella le sea decreta & assignada, (VI 197v16); 113 çertifico te que tú, Publio, te rempentirás de tu gloria perdida, si aquel enemigo, que uos há estado de tantas muertes causa & de tantos uençimientos, primerament no lo echas de Ytalia (VI 198r3); Al menos si tú quieres & deseas hauer la gloria & la muyt honorable palma d’esta guerra o batalla, conuiene te la acabar & fenir (VI 198r45); & si conuiene que la una uictoria & la otra deua seyer por nos a tú solo atorgada, al menos la más prinçipal deuié seyer más clara & más honorable que no la çaguera (VI 198v2); 114 107 recullirá: solución aragonesa con ll. 108 id. sobre tú. 109 siella: solución aragonesa con diptongo; id. lur. 110 id. cascuno. 111 ensemble: adv. francés. 112 id. antiquidat, hedat. 113 id. aquesti; id. bondat. 114 id. a tú.
- 48 - & assimismo si ellos comandan que Anon, del qual es çierto que ya es partido de las yslas balenarias, que él enuirone la costera de las Alpas de los ligurienos, se ayuntarán con Anibal (VI 200r3); & si tú dizes que lo hauías uencido, ya por çierto tanto mayor onta & uituperio es a tú que el uençido lexes passar en Ytalia (VI 200r17); 115 Et tú por çierto no puedes dissimular que allá do Anibal sea, tú non seas la cabeça & la fuerça de aquesta guerra, ho no res menos si tú dizes que tú quieres passar en Africa por sacar & traher Anibal aprés de tú, (VI 200r32); 116 Mas auísate que si él ua aprés de tú en Africa ho en Carthagine, su poder será mayor mucho en aquella tierra que no el tuyo (VI 200r57); 117 Et mayor coraçón há aquel que faze el periglo que aquellos que lo contrastant, & con el miedo son mayores las cosas sabidas que non sabidas, pues nos ymos ueyer los bienes & los males de nuestros enemigos <&> si [n]os entramos entro en lures encontradas (VI 202r42); 118 Porque yo ueyo bien que tu entençión es más de temptar el senado que non de oyr su consello & que si nós no te assignamos o damos aquella prouinçia como tú demandas, tú hás ya ordenado tu supplicaçión pora requerir el pueblo que si él no se acuerda a tener la ordenaçión del senado, se acuerde a lo que yo querré sentençiar que ellos te sean en ayuda (VI 203v39); Si el cónssul sufre que el senad[o] ordene de las prouinçias, no nos plaze que hombre turbe lo qu’el senado ordenará, ni esto non será pont sufierto que hombre faga reclamaçión al pueblo. & si el cónssul non lo quiere soffrir, nós seremos en ayuda de aquel qui la su entençión non querrá tener nin dezir nin sentençia render (VI 203v59); Por esto te priego yo & te supplico que si tú en otra manera non me puedes defenssar o saluar que yo non uenga en el poder de los romanos, que por muert tu me·n deliures (VI 219r17); & si uós uos firmades en la paç & que ella uos plaçia, uós firmaredes treguas con mí (VI 223r12); Mas si nós fazemos esta paç, sí la faremos por tal que necçessidat subirana requiere que se faga (VI 227v15); 119 & si tú quieres oblidar todas las otras cosas, yo só aquel en el qual tú puedes prender exiemplo en mostrarte todo caso de fortuna (VI 228r21); 115 id. a tú. 116 id. res; id. aprés; id. de tú. 117 id. aprés; id. de tú. 118 id. entro. 119 id. necçessidat.
- 49 - Sçipión, si nos das paç en tiempo de tu uictoria & en tiempo que tus cosas son en buena fortuna & las nuestras seyendo en dubdosas speranças & la nuestra requisiçión, esto sería a tú honorable & a nos es necçessario mucho más que honesto (VI 228r40); 120 ni non quieras tanto preçiar aquella gloria que tú speras auer si tú nos uiençes, ultra aquella que tu aurás si tú nos das paç (VI 228v5); On tú deues dubdar que si tú eres uençido, todas las honores que tú hás ganadas & adquiridas speras por nos seyer perdidas por caso de fortuna en spaçio de una sola hora (VI 228v9); Et si tú nos das la paç, P. Cornelio, todas cosas serán a la tuya ordenança & en tu poder. Mas si nós nos combatemos, conuenir te á de prender la fortuna que el dios te dará (VI 228v15); assí deuo yo mismo curar & treballar que si ellos prometen algunas cosas fazer segunt las condiçiones de la paç, de las [...] yo non tiraría ren atrás, (VI 229r39); & la ora yo las leuaré al conssello, & si aquestas cosas uos semellan bien fechas, aparellat uos a la batalla, pues la paç no auedes podido soffrir (VI 229v41); 121 mas sabet que ninguna grant çiudat numqua puede bien reposar si de fuera no há enemigo & lo trueba en ssu casa (VI 236v2); 122 & si les queremos combatir lur çiudat, non podremos, porque ellos han altos & grossos los muros & las torres & fondos los fossados, & si los combatiemos podriemos reçebir grant danyo en nuestras gentes & poca uictoria (VII 252r1). 123 Poco más hay que añadir. Las frecuencias en este caso hablan por sí solas: 3 casos de futuro frente a 72 de presente. Como señala M. Porcar (1993: 38), “el sentido de si es esencialmente supositivo” y, por tanto, tal como se ha señalado en relación a las cláusulas temporales prospectivas, las estructuras con dicha conjunción revelan un grado de certeza menor en el cumplimiento de la posibilidad expresada. Además, al estar en juego dos formas de indicativo, no cabe calibrar las posibles diferencias entre los dos tiempos en este sentido; por no existir oposición modal alguna entre ambos para marcar el mayor o menor grado de suposición del cumplimiento de la acción, la presencia del futuro en este caso es prácticamente inexistente. Solo en los contextos donde si se acerca al valor de cuando, esto es, en la expresión de acciones reiteradas o aserciones omnitemporales, se atenúa la eventualidad y se acentúa la temporalidad, y en ellos sería por tanto 120 id. a tú. 121 id. la ora; id. fechas; consello, semellan, aparellat: soluciones aragonesas con ll. 122 id. sabet, çiudat. 123 id. lur.
- 50 - más esperable encontrar formas de futuro. Pero ninguno de los tres registros seleccionados se corresponde con ese tipo de contextos. 3. EN CLAÚSULAS RELATIVAS Hemos relegado al último apartado del análisis este tipo oracional, debido a que la alternancia entre el futuro de indicativo y el presente de subjuntivo resulta en él, como veremos, algo distinta a la que se produce en los patrones analizados anteriormente. Únicamente precisaremos ahora que aunque estas estructuras se integran en sintagmas que desempeñan funciones argumentales dentro de la oración principal, las hemos analizado junto a las que con ella mantienen una relación de subordinación débil por situarse en la periferia de dichos sintagmas, en función de adyacente del elemento nuclear, y no ser, por tanto, el componente que determina la naturaleza de dicha función. 124 Además, están íntimamente relacionadas con las cláusulas temporales prospectivas y las prótasis condicionales por constituir también, aunque sin conjunciones, un modo de expresión de la condicionalidad; desde el castellano medieval, las suboraciones de relativo genérico con subjuntivo denotaban un valor hipotético equivalente a las introducidas por si alguien. 125 A dichas estructuras hay que añadir las formadas por que precedido del artículo determinado o de un demostrativo, que también poseen valor generalizador. 126 El futuro imperfecto de indicativo aparece integrado en esquemas como los señalados en los siguientes registros: Aquí no há sino un consello pora escapar la creatura que tú tienes en el uientre, & el consello es aquesti, que secretament tú fagas fer una criatura la qual sea de piedra mármol & que sea mas chica que no la que tú parirás. & el día que la criatura naçerá del tu cuerpo fes de guisa que aya pocas personas en la casa que tú parirás, & aquellas que ý serán, que sean secretas & que sean personas en qui tú puedas fiar. […] E la ora tú enuiarás por el rey tu marido, & tú & las mulleres que estarán con tú faredes grant planto & grant duelo, (II 24v22); 127 Reýna, por la fe que me deues, dime la uerdat de lo que yo te demandaré, es a saber si Ioue, aquel que dizen que es en las montanyas & es tan ualient & tan uirtuoso de su persona, si es mi fillo o no (II 25v38); 128 124 Seguimos, por tanto, lo indicado por la NGLE (2009, II: 3342): “todas las relativas tienen antecedente, sea expreso o encubierto. El antecedente de las relativas especificativas puede ser un sustantivo o un grupo nominal, como se ha visto, pero también un sustantivo tácito en las construcciones de elipsis nominal […]”. 125 Cf. M. Porcar (1993: 51). 126 Cf. F. J. Herrero (2005: 145-177) y R. Lapesa (2000, I: 388-401). 127 id. aquesti; id. la ora, id. con tú. 128 id. uerdat; id. fillo.
- 51 - & yo hé uistos muchos ióuenes los quales son muyt reçios & fuertes, que quando saben que el agua deue uenir grant suben se’nde en los lugares más altos de la ribera por guardarse de la fortaleza del agua & atríuiensse en sí mismos que si menester les faze, que nadarán de allí & que quanto en más alto lugar serán, que meior saldrán nadando del agua (II 50r21); 129 Noble iouen, la fin de la tu uida & de Antiguon es agora, si por auentura tú fielment no fazes todo lo que yo te mandaré (III 82r52); La qual cosa me sembla que uós deuedes fazer, por tanto como todas las cosas son del uençedor, & uosotros en aquesti caso non deuedes guardar ni tener a danyo lo que uós perdredes, mas tener a ganançia todo aquello qu’él uos dexa (IV 99v34); 130 Porque qual será nuestra fuerça de present, tal será la fortuna de nuestra çiudat & de nuestro imperio romano (IV 118v63); 131 Porque uos prometo, & uos iuro por mis dioses, que si uós sodes uictoriosos, que nunca tan grandes gualardones ni mayores fueron dados a nenguno soldadero, ni atan grandes nunca fueron demandados ni dados por los dioses inmortales como nós auremos (IV 119v17); 132 Magon, esti sea tu lugar, & por esto, dixo él, yo te mando que tú eslías por toda mi huest .C. hombres de piet & .C. a cauallo, los más fuertes & los más uirtuosos que tú podrás esleyr & trobar, & uen a mí cras al punto del día (IV 126v33); 133 yo quiero que cascuno de uos eslýa con sí por toda la huest en las turmas & las flotas .ix. de los más fuertes, & de aquellos que cascuno se penssará que serán semblantes a ssí (IV 126v53); 134 & qui non iurará lo que yo iuro, morrá por esta espada, & yo iré en Espanya & metré Espanya en seruitud de Roma (VI 147r2); Yo uos consello que uós perdonedes todos los esterrados de Roma & afranquezades los sieruos, aquellos que serán suffiçientes a fazer exerçiçio de armas, & que adugades todos los trasoros de los singulares en común (VI 147v1); & digo uos que aquel fará de baldes su oraçión qui dirá su entendimiento en el fecho de Affrica, como ella sea prouinçia muyt fuert & bien guarnida (VI 197r7); 135 129 id. a tú. 130 id. aquesti. 131 id. çiudat. 132 Sobreentendemos como los que nós auremos. 133 id. esti. 134 id. cascuno. 135 id. fecho.
- 52 - no res menos tus huestes no farán assí abriuiadament lures fechos como fizieron en Espanya, porque trobarán qui les defendrá meior la tierra de Affrica que no fizieron los pennos Espanya (VI 199v41); 136 Car yo sé bien que esti es el deseo & la uoluntat de todos que non pas solament ellos se puedan comparar a los claros hombres qui uiuen, mas aquellos qui uiurán por todos los otros tiempos (VI 201r26); 137 tú hás ya ordenado tu supplicaçión pora requerir el pueblo que si él no se acuerda a tener la ordenaçión del senado, se acuerde a lo que yo querré sentençiar que ellos te sean en ayuda (VI 203v44); Si el cónssul sufre que el senad[o] ordene de las prouinçias, no nos plaze que hombre turbe lo qu’el senado ordenará, ni esto non será pont sufierto que hombre faga reclamaçión al pueblo. & si el cónssul non lo quiere soffrir, nós seremos en ayuda de aquel qui la su entençión non querrá tener nin dezir nin sentençia render (VI 203v59); O, uós, dioses, qui gouernades la tierra & la mar, yo uos requiero & uos ruego deuotament que todas las cosas en el imperio mío fechas que demandadas son & serán, que uós querades la honor & el prouecho mío & del pueblo romano & del nombre latino & de lures companyones, & assimismo que ad aquellos qui mi imperio ni la mi secta seguirán por mar & por tierra & por ríos, uós los querades creyer et exaudir (VI 208r22); 138 por esto te supplico que tú a mí, catiua, quieras aquesta gracia fazer que de mí quieras ordenar todo aquello que tu coraçón & tu uoluntat querrá & tendrá en bien, (VI 218v63); Mas el, dezía él, periglo es ygual gualardón ad aquellos qui aurán fortuna contraria en esta batalla, car los romanos no aurán hon puedan fuyr ni recollir, (VI 230r9). A estos casos hemos añadido otros en los que, a pesar de aparecer un antecedente expreso, confluye también cierto matiz de indeterminación: & el día que la criatura naçerá del tu cuerpo fes de guisa que aya pocas personas en la casa que tú parirás, & aquellas que ý serán, que sean secretas & que sean personas en qui tú puedas fiar. […] E la ora tú enuiarás por el rey tu marido, & tú & las mulleres que estarán con tú faredes grant planto & grant duelo, (II 24v29); 139 Finalment el çentauro dixo a los otros: “¡Uenit & fazet todos assí como yo faré!” (II 44r56); 140 136 id. res; id. lures. 137 id. esti; id. non pas. 138 id. fechas; id. lures; creyer: solución aragonesa con y. 139 id. aquesti; id. la ora, id. con tú. 140 Consideramos como en este caso como relativo con el antececente adverbial assí (cf. NGLE 2009, I: 1617).
- 53 - ¡Mas uete’nde conmigo a mis palaçios & reposarás allí, porque allí trobarás todas las cosas que serán menester a tú et a tus gentes! (II 50r40); 141 & por auentura ahún uerná tiempo que Ercules te dexará por otra, porque assí esdeuiene muchas uegadas entre nosotros gentiles, en tanto como no somos constrenydos en los casamientos por nenguna ley. & assí, si tienes alguna cosa en que tomes de aquesta mi sangre, yo te consello que·n tomes & que la guardes bien, porque tiempo uerná que te fará menester (II 53v56); 142 Aquí será poblada la grant çiudat la qual será cabeça de las gentes qui senyorearán la madre del mundo (II 74r24); 143 & si guerra se mueue entre nos & ellos creçerán todos días & nós menguaremos, porque yo loaría que le demandemos su fija primogénita, qui es clamada Ignogen, pora que sea muger de nuestro duch Bruto, & con ella oro & argent, naues & forment & todo quanto será menester a nuestro camino (III 84r1); 144 Yo priego, dixo él, al dios Iupiter & todos los otros dioses que assí me maten ellos como yo mataré esti cordero, sy yo uos fago frau en las cosas sobredichas (IV 121v19); 145 Plaçia a los dioses que assí uós las podades liugerament oluidar como yo faré (VI 186v5); & en qual que part que tú reguardarás, tú trobarás todas cosas enemigas & danyosas (VI 199v1); Et ahún los fijos & las mulleres irán de çaga de los lures maridos, aparellándoles todas las cosas que les farán menester en lur defenssión (VI 199v54); 146 & sé bien las huestes cómo ni en quál manera se deuen distribuir en semblantes fechos, & assimismo sé bien la constituçión non puede leuar las huestes a manera real en qual que part qu’él se querrá (VI 200v36); 147 & aquesta esperança me ha dado la fortuna del pueblo de Roma & los dioses, qui son testimonio de las alianças fechas en nombre de ellos, rompidas & uioladas del rey Sifaçes & Massimissa a la fe & lealtat de los quales yo me sabré bien proueir en tal manera que yo en seré todauía seguro (VI 202v19); 148 141 id. a tú. 142 consello: solución aragonesa con ll. 143 id. çiudat. 144 id. fija. 145 id. esti; id. frau. 146 id. fijos; id. lures, lur; id. aparellándoles. 147 id. fechos. 148 Consideramos en tal manera que como un grupo relativo preposicional (cf. NGLE 2009, I: 1616-1617).
- 54 - O, uós, dioses, qui gouernades la tierra & la mar, yo uos requiero & uos ruego deuotament que todas las cosas en el imperio mío fechas que demandadas son & serán, que uós querades la honor & el prouecho mío & del pueblo romano & del nombre latino & de lures companyones, & assimismo que ad aquellos qui mi imperio ni la mi secta seguirán por mar & por tierra & por ríos, uós los querades creyer et exaudir (VI 208r22); 149 Et si tú nos das la paç, P. Cornelio, todas cosas serán a la tuya ordenança & en tu poder. Mas si nós nos combatemos, conuenir te á de prender la fortuna que el dios te dará (VI 228v15); En este grupo se incluye la única forma de futuro perfecto de indicativo marcada: & en la terçera legaçión yo ordeno & declaro que fagan render a los de Cigüença todas las cosas que a ellos serán estadas leuadas (IV 97v42). Como puede apreciarse, no es fácil distinguir los casos en los que el futuro de indicativo sustituye al presente de subjuntivo por ser este la única opción verbal, de aquellos en los que ambos tiempos son posibles; incluso entre los que puede considerarse que requieren el subjuntivo (los introducidos por qui) hay algunos dudosos: mientras en “qui non iurará lo que yo iuro, morrá por esta espada” (VI 147r2), por ejemplo, parece prescriptivo el presente de subjuntivo ‒así ocurre en el español actual‒, en “porque trobarán qui les defendrá meior la tierra de Affrica” (VI 199v41) el futuro de indicativo parece también admisible. Esto último sucede también en unos pocos casos de relativo con antecedente determinado: Yo, dixo él, uos adugo paz más necçessaria que egual, ni honestat, de la qual uós podredes hauer esperança, si assí como Anibal uos la ofreçe como aquel que es uençedor, uós la queredes tomar como uençidos (IV 99v28); 150 yo ordeno que nós entre nos mismos nos egualemos & que nós, todos los senadores, adugamos en público el día de cras todo el oro & la plata que nós podremos hauer por scripto & senyalado, (VI 149v42); Yo te daré un uicario que yrá en lugar de tú con mí en Affrica, al qual tú darás tu cauallo & tus armas & todos los instrumentos de cauallería (VI 206r20); 151 Es necesario realizar, por tanto, algunas precisiones en cuanto a la naturaleza del antecedente en este tipo oracional. Hay que decir que los registros de futuro de indicativo asociados a antecedentes indeterminados, tanto expresos como elididos, no siempre sustituyen al presente de 149 id. fechas; id. lures; creyer: solución aragonesa con y. 150 id. honestat. 151 id. de tú.
- 55 - subjuntivo; el corpus está repleto de casos en los que son admisibles ambos tiempos. Si a esto añadimos el hecho de que también en las cláusulas que se refieren a antecedentes determinados son posibles las dos opciones verbales, la cuestión parece apuntar hacia el hecho de que la elección de uno u otro tiempo está determinada en realidad, como señala M. Porcar (1993: 50), por la intención comunicativa del hablante, según dos criterios fundamentales: referencialidad y presuposición. La oración de relativo con indicativo refiere a un antecedente concreto, mientras que con subjuntivo únicamente se atribuye la cualidad verbal que debe poseer ese antecedente. En cuanto al criterio de la presuposición, en el primer caso hay una presuposición existencial positiva; en el segundo no hay presuposición con respecto a la existencia de uno o varios individuos con tales características. Si consideramos uno cualquiera de los registros marcados del corpus con antecedente indeterminado, por ejemplo, el VI 201r26, el criterio de la presuposición resolvería la diferencia de significado existente entre “aquellos qui uiurán/uiuan por todos los otros tiempos”: en el primer caso se presupone que un grupo indeterminado de sujetos realizará la acción verbal, mientras que en el segundo, estos pueden ser varios, uno o, incluso, ninguno. En definitiva, el futuro de indicativo sigue marcando aquí la certidumbre que el hablante posee sobre el cumplimiento de la acción verbal, frente a la mera posibilidad expresada con el presente de subjuntivo. Además, si en los tipos oracionales analizados hasta ahora las formas verbales se registraban en contextos de sustitución ‒podríamos decir, por los datos obtenidos, que el presente de subjuntivo sustituye al predominante futuro de indicativo en las temporales prospectivas y, por el contrario, el futuro de indicativo sustituye al mayoritario presente de indicativo en las condicionales‒, ahora lo hacen, eso sí, con matices semántico-pragmáticos añadidos, en auténtica alternancia. En cualquier caso, teniendo en cuenta todos los registros anteriores, es decir, tanto los escasos usos del futuro de indicativo en sustitución del presente de subjuntivo como aquellos en los que, aun teniendo cabida ambos tiempos, se selecciona la variante marcada, el recuento apoya una vez más el influjo ejercido por las fuentes en la GCE, a pesar de que sigue siendo minoritario el uso del futuro: los 43 casos marcados frente a los 69 no marcados se reparten así: el libro que más registros presenta es el VI (con 22 frente a 21), seguido del II (con 11 frente a 22) y el IV (con 8 frente a 17); solo 2 casos (frente a 4) se dan en el libro III y ninguno en los libros I, V y VII (frente a cinco en este último). Los 69 registros de presente de subjuntivo son los que se reproducen a continuación:
- 56 - Aquí no há sino un consello pora escapar la creatura que tú tienes en el uientre, & el consello es aquesti, que secretament tú fagas fer una criatura la qual sea de piedra mármol & que sea más chica que no la que tú parirás. & el día que la criatura naçerá del tu cuerpo fes de guisa que aya pocas personas en la casa que tú parirás, & aquellas que ý serán, que sean secretas & que sean personas en qui tú puedas fiar. & antes que uenga el tiempo del tu parir haui un ombre de la montanya el qual sea tu amigo & tu leal seruidor & en qui te tú puedas bien fiar, & aduga con él una muller la qual se’nde lieue la criatura a la montanya & que la críe allá secretament, así como si fuesse su fillo (II 24v22); 152 & ¿qué prouecho nos tiene que seamos fijos de Exsyon el gigant ni los grandes cuerpos que nosotros ayamos, [...] a seyer uençidos? (II 44r47); 153 & sabi que quando aquesti río uiene grande, que arranca los árboles por grandes que sean & se los lieua, & semblantment los cantos de las penyas & las casas & las torres que están en la ribera del río, porque no dexa cosa nenguna que todo no lo arranque de suelo & no se lo lieue (II 50r3); 154 Una cosa me hás demandado de la qual me há uenido grant tristeza en mi coraçón, porque no sé nengun hombre que sea uençido por otro que uolenterosament quiera contar su uençimiento ni su desonrra (II 50v32); ¡Ara escogi qual te quieras, o seyer fijo de Iupiter con peccado & con adulterio, o seyer legítimo de otro padre & de otra madre! (II 51r37); 155 & assí, si tienes alguna cosa en que tomes de aquesta mi sangre, yo te consello que·n tomes & que la guardes bien, porque tiempo uerná que te fará menester (II 53v62); 156 & que cada huno de uosotros uaya a su part a conquerir honor & tierras do ayades grandes senyorías en el mundo, & que fagades por manera que buenas nueuas me uengan de uosotros (II 56r29); & hauié contesçido ahún poco tiemphauié el periglo de las argonautas, & hauiense perdido por el canto de las serenas, porque dizen que no es hombre que las huya cantar que se pueda mudar de aquel lugar en do las escomença a oyr, por las grandes melodías que fazen quando cantan (II 56v59); & puesque mi marido es muerto por la camisa que yo le enuié, ¿qué me finca de fazer pora seyer escusada de las gentes, que no puedan entender que yo le enuié la camisa por fazerlo morir por malenconía que huuiesse contra él ni por entençión de hauer otro marido ni otro senyor? (II 72r28); 157 152 Consideramos de guisa que como un grupo relativo preposicional (cf. lo señalado en la nota 148). 153 id. fijos; id. seyer. 154 id. aquesti. 155 ara: adverbio catalán; id. seyer; escogi: solución aragonesa con i; id. fijo. 156 id. consello. 157 id. seyer.
- 63 - ANEXO I REGISTROS DE USOS NO MARCADOS EN LOS LIBROS I Y II & segunt paresçe por la Crónica de los emperadores, la qual compiló maestre Iohan, mansionario de la yglesia mayor de Uerona. Los quales partos fueron departidos & se separaron de la gent & generaçión de los godos, segunt parecerá auant por lur ystoria (I 20v17); Et aprés se siguirá en aquesta present crónica la sumaria annotaçión de los tiempos del imperio romano, es a saber quántos anyos & dius quántos emperadores duró el imperio en Roma & quántos en Constantinoble & quántos en Françia, & aprés quántos en Ytalia & finalment quántos en Alamanya, et quántas mutaçiones son estadas del imperio de generación a generaçión, recontando los grandes fechos que la generaçión de los Carlos & la sucçessión de aquellos fizieron en Espanya segunt paresçrá por lures ystorias, las quales se siguirán en la segunda partida de la present crónica de Espanya (I 20v47); Mas agora dexa aquí la ystoria de faular de los apellinos & de aquesti Bruto de suso dicho, la ystoria del qual se seguirá auant, & comiença la ystoria de Ercules el Grant, fijo de Iupiter & de Almena (I 22v51); "¡O Tano! tú eres grant philosopho & buen hombre & sauio & das buenos consellos a las personas que te los demandan, & asý yo te priego que tú me quieras consellar en un grant pensamiento de tristeza en el qual yo só posada. Tú sabes cómo el rey, mi marido, ha muerto tres fillos los quales yo he parido, <&> porque el uno ha sacrificado al ayre & el otro a la tierra & el otro al agua, & el quarto, que yo tengo, dize que sacrificará al fuego, de la qual cosa yo só muyt trista en mi coraçón. & te priego que en aquesto me quieras dar consello porque yo pueda escapar aquesta criatura que tengo en el uientre porque no lo mate a tan cruel muert como ha fecho los otros tres.” Tano el philósopho le respondió et le dixo: “Rea, el rey tu marido ha fecho grant crueldat & grant inhumanitat en matar sus fillos & tuyos por falsa & uana opinión qu’él tiene, & por la muert de sus fillos él no escapará de ser deseredado, si de los dioses es ordenado. Aquí no há sino un consello pora escapar la creatura que tú tienes en el uientre, & el consello es aquesti, que secretament tú fagas fer una criatura la qual sea de piedra mármol & que sea mas chica que no la que tú parirás. & el día que la criatura naçerá del tu cuerpo fes de guisa que aya pocas personas en la casa que tú parirás, & aquellas que ý serán, que sean secretas & que sean personas en qui tú puedas fiar. & antes que uenga el tiempo del tu parir haui un ombre de la montanya el qual sea tu amigo & tu leal seruidor & en qui te tú puedas bien fiar, & aduga con él una muller la qual se’nde lieue la criatura a la montanya & que la críe alla secretament, así como si fuesse su fillo. & quando tú serás parida & ne aurás enuiada la criatura, tú tomarás la criatura de la piedra mármol & fazer la ás bien ensangrentar, & quando será bien ensangrentada meter la ás entre tus piernas. E la ora tú enuiarás por el rey tu marido, & tú & las mulleres que estarán con tú faredes grant planto & grant duelo, & quando el rey será uenido, tú le dirás atales paraulas: 'Rey, por los tus grandes peccados & por la cruel muert que tú diste a tus fillos et míos, los dioses de los infiernos son estados corroçados contra tú & contra mí, por la qual cosa ¡tú guarda aquí & uerás quiénta criatura de piedra he parido'. & aquesto le dirás tú con grant ploro & con grandes gemecos, & la ora el creyer lo há. & ¡guarda que toda hora que tú faules con el rey & faulares de aquesta criatura, que faules con grandes gemecos, & muestra que’nde hás grant dolor en tu coraçón! & por aquesta manera escaparás la criatura de cruel muert” (II 24r57); & de que Ioue le huuo fecho la reuerençia que fillo deue fazer a madre, la reýna le dixo: “Fillo, el rey tu padre me enuía aquí por tal que uayas a él. Et certifico te que si tú uas a él, que él te matará, asý como mató los otros tres tus hermanos (II 26r10);
- 64 - Agora dexaremos de faular de Saturno, que fincó en Ytalia, & de su fillo Ioue, que fue rey de Cret, et faularemos de Iupiter, que fue fillo primogénito de Saturno (II 27r50); Entro aquí auemos contado el linatge de Calmena, madre de Ercules, & agora contaremos el linatge de Amphitreon, su marido ( II 27v46); Agora es contado el linatge de Amphitreon, & contaremos en qué manera Ercules fue engendrado, & la manera de su nascimiento (II 27v64); & el rey Iupiter se enamoró mucho de Calmena & le dixo atales paraulas: “Calmena, pues que Amphitreon tanto tarda que no es tornado a tú, de dos cosas es la una: o él es muerto, o te ha desemparado por otra muller. Porque si en él non fuesse una de estas dos cosas, o el serié uenido, o aurié enuiado por tú. & assý yo só enamorado de tú. ¡Cásate conmigo et nunca te desempararé!” (II 28r24); & díxoles que aquella serié cosa mucho honorable & prouechosa a los regnos de Grecia & a ellos & lur nobleza. Mas aquellos que fueron en aquel uiatge con Gesson, quí eran ni quí no por razon de breuiedat non se conuiene a nos recontar lures nombres. & et si alguno querrá saber los nombres de los príncipes & de las personas reales que fueron con Gessón, recorra al libro primero, que es clamado Argonautas, porque allí trobará los nombres de cadascunos (II 36r24); Assí a mí pareçe manifiestament que tu tío se quiere desempachar de ti, o porque te ama poco, o porque se dubda de tú. & yo hé grant compassion de tu periglo & quiero te’nde guardar & te quiero fazer honor de tu conquista, pero yo quiero aquesti gualardón de tú, es assaber que tú ames a mí assi uerdaderament como yo amo a tú & que me prengas por muller, & yo prendré a tú por marido. ¡& aquesto me iura por los tus dioses, que nunca haurás otra muller sino a mí ni me desempararás!” (II 37r48); & de aquesti casamiento se leuantó la razón segunt que oyredes adelant, por que huuo Ercules a pelear con los de Laçedomonia. & aquesto conteçió porque él se detuuo mucho de la tierra por la contienda que hauié con los çentauros, la qual duró grant tiempo, segunt que oyredes adelant (II 42r45); Et en aquel tiempo fue Teseo, fijo de Egeo, rey de Athenas, & fijo de Ethara, fija de Fitheo, senyor de Troessen. & aquesti Teseo fue muyt ualient en el fecho de las armas, segunt que oyredes adelant. Otrosí fue Gesson, fijo de Esson & sobrino del rey Peleo, hermano de Esson, el qual Peleo fue rey de Salonich, de do fue depues rey Gesson, aquel qui leuó la lana daurada de la ysla de Colchos. Et otrosý fue en aquel tiempo Meleago, fijo de Eneo, rey de Calidon, del qual fue hermana Deanira, que depues fue muller de Ercules, segunt que contaremos adelant (II 42v4); Et de aquesta tan grant amor que Pirrus & Teseo se hauién faulan mucho los actores. Agora tornaremos a la razón sobredicha, es a saber qu'el dicho Theseo fue a las bodas de Pirrus ensemble con Ercules (II 43r22); O Teseo, Teseo, ¿& seremos nós tan uiles & tan mal auenturados & assí haurá a nosotros denegado la natureza que la fuerça masculina dexemos nos uençer a dos fembras, & no sabes tú cómo naturalment se declina el sol desque passa el medio día & que semblantment, assí como el sol se declina passado el medio día, que assí se declina la uirtud femenina en las fembras? (II 48v28); & Atello entendió que ante haurié él a Deanira por muller que no Ercules, porque [a él] clamauan las gentes dios & a Ercules no, ni lo era ahún, mas empero fue lo depués en su muert, como diremos adelant (II 49v8);
- 65 - & yo he uistos muchos ióuenes los quales son muyt reçios & fuertes, que quando saben que el agua deue uenir grant suben se’nde en los lugares más altos de la ribera por guardarse de la fortaleza del agua & atríuiensse en sí mismos que si menester les faze, que nadarán de allí & que quanto en más alto lugar serán, que meior saldrán nadando del agua. Mas por todo aquesto no se pueden escusar que el agua no se los lieue & no los mate. Porque ternía yo por bueno si tú quisiesses que entro a que las aguas sean baxadas, que tú no te cures de passar, porque si lo fazes metriés en periglo de muert a ti & a los que son con tú. ¡Mas uete’nde conmigo a mis palaçios & reposarás alli, porque alli trobarás todas las cosas que serán menester a tú et a tus gentes!” (II 50r21); Atello dixo a Teseo: “Una cosa me has demandado de la qual me ha uenido grant tristeza en mi coraçón, porque no sé nengun hombre que sea uençido por otro que uolenterosament quiera contar su uençimiento ni su desonrra. Pero pues que lo quieres saber, yo te lo contaré todo por orden como me conteçió con Ercules (II 50v32); Pero escarmentado deuriés estar & te deurié recordar de tu padre, cómo murio a mala & cruel muert por la sinrazón que demandaua a la reyna Iuno, & semblantment te deurié recordar del grant matamiento que yo fiz a tu linatge por sus mereçimientos et faré a tú por lo que has començado. & no te fíes en la fortaleza de piedes en que te lieua locura, porque no te me yrás por manera nenguna (II 53r60); & por auentura ahún uerná tiempo que Ercules te dexará por otra, porque assí esdeuiene muchas uegadas entre nosotros gentiles, en tanto como no somos constrenydos en los casamientos por nenguna ley. & assí, si tienes alguna cosa en que tomes de aquesta mi sangre, yo te consello que·n tomes & que la guardes bien, porque tiempo uerná que te fará menester. & si es caso que él te dexa por otra muger, ¡fes por manera que mi sangre lo toque en su cuerpo en derecho del coraçon o del estómago! & luego de fecho se le mudará la uoluntad & dexará todas las otras mugeres & tornará a tú & haurás pora siempre acabadament su amor (II 53v56); "& assý plaçia te que me quieras proueyr de poder de gentes & de nauilios & de trasoro, & yo iré a complir tu uoluntad.” & quando el rey Heuristes & la reyna Iuno huyeron dezir aquestas paraulas a Ercules, huuieron grant plazer (II 54v53); Et haún, segunt se troba en las scripturas, con las mugeres que eran de aquel linatge ensenyauan los hombres aquella sciencia, segunt que oyredes que fazían las duenyas esperidas (II 57r47); & tanto lo estrinyió entre los braços que lo af[o]gó teniendo lo assín. & por aquesto dixo Lucano en su ystoria de aquesta lucha en latín: huc ante cades quod a me non euades, que quiere dezir en romançe: “Anteo, antes cayerás sobre mi costado que no de mí escaparás" (II 58r5); porque faula allí de aquellas epístolas en semblança de mançanas de oro, por la qual cosa compuso el aquesti uiesso en latín d'ellas & dixo: Aurea mala odie misi. Cras altera mitam. Et quiere dezir aquesto en romanz: “Yo enuié oy aquestas mançanas de oro & cras ne enuiaré otras” (II 58v42); & la ymagen tenía la una mano enta ocçident & con la otra mano senyalaua enta la losa do la ymagen estaua asentada, en la qual losa hauié letras entretalladas que dizién: “Aqui será poblada la grant çiudat que agora se clama Seuilla” (II 62r35); Aquí lexa la ystoria de proseguir los fechos de Yspan, del qual faulará auant, & torna a continuar su ystoria de cómo Ercules mató a Cayo (II 63v46);
- 66 - & aquella spuma qu’él echaua era assí uerinosa que no há cosa uiuient que no matas si la tocaua, la qual nunca falleçió que no stuuies sobre aquella piedra. & es clamada atonito por la razón que diremos adelant (II 65v46); Agora se alegra el rey Heuristes & la reyna Iuno porque te ueyen uençido por una fembra, et dizen que dexarás a mí et que tenrrás a ella por muller et por senyora. Toda la sangre se me fuye quando aquesto me uiene & et finco fría como persona sin alma (II 69v1); O Ercules, & ¿qué dirán las gentes de tú, que solías estar uictorioso & agora eres uençido por una simple fembra? No te quiero más faular. ¡Guarda tu honor! (II 69v30); Yo, mesquina, seré difamada & condempnada por las gentes del mundo, mas los dioses de los infiernos, que saben la uerdat, me haurán por escusada del mal que se’nde á seguido (II 71v52); & pues el mi senyor murió por fuego, <&> yo morré por fierro (II 72r41); "Aquí será poblada Roma, la grant çiudat, que será madre de todo el mundo." Et d'alli partió & fuesse'nde a Espanya en aquel lugar do es poblada la çiudat de Toledo, que era grandes bosquos, & scriuió en una piedra de letras entretalladas & dixo: “Aquí será poblada la grant çiudat la qual será cabeça de las gentes qui senyorearán la madre del mundo” (II 74r17).
- 67 - ANEXO 2 REGISTROS DE USOS MARCADOS EN LOS LIBROS VIII A XIV Quanto más çessará la uuestra iustiçia, tanto más segura será la lur paor, trayçión & maluestat (VIII 271r18); & a uos fincará solicitut & ansia perpetual, quando hauredes a seruir ad aquellos o que por manos o por poder la libertat sea detenida (VIII 271v31); La cosa pública de la cauallería fue uendable, de la qual cosa, si no es fecha uengança de los qui son culpables, a lo que fincará no resta otra cosa sino que nós uiuamos obedientes ad aquellos que aquestas cosas han fecho, porque fazer todas cosas sin puniçión, aquello es seyer emperador (VIII 271v55); Paç & amistat le será dada quando la haurá mereçida (VIII 305r36); Assí como el pueblo romano querrá, yo non passaré el flum Bulcam, el qual fue departimiento entre mí & Massipissa (VIII 307r14); Pues si Sertorio se assentará en palaçio, ¿qué comandamientos uos paresçe qu'él fará, pues que agora que es apartado entro a la Mar Atlántica mete términos a las confinias de nuestro regno entro allá do deuen seer? & ahún nos menaça de fazernos guerra si nós buscaremos de subiugar l'Asia (IX 318v33); Andat los que mellor podredes a la una part & a la otra & seye[t]les al encuentro antes que ninguno ne pueda escampar, & antes fazetlos retornar al plano, quieran o no, & no los dexedes morir sino por uuestras manos, & apressurat uos tanto de andar que los fierros de uuestras lanças les sean esprouados en los pechos (X 332v56); & nós soptosament salgamos al campo, & quando ellos nos uerán, soptosament se armarán & saldrán contra nos sin ninguna orden, & liugerament los uençeremos (X 338r9); Senyor, nós bien te leuaremos entro a los muros de Gade, mas quanto nos acostaremos más a los muros de Gade, más fuert será la tempestat por razón de la arena de la mar (X 341v36); A, maluado traydor Çesar, oy será el día que a tú será carament uendida la muert de mi padre Pompeo, qui tanto faze a loar (X 343v51); Aquellos enemigos que son de fuera creçen todos días, porque Çesar haún no tiene en aquesti sitio aplegados todos sus duques o capitanes de companyas, los quales uernán todos días a él (X 345v7); Yo seré oy aquel que faré companya a mi padre Pompeyo, o yo sacaré oy de la uida d'este mundo a Çesa[r]. Qui seguirme querrá, sí me sigua. & si los dioses del todo me quieren meter a confusión & quieren que tan aýna sea desfecho mi cuerpo deyuso de tierra & la memoria de mi padre, et quieren del todo meter a Çesar en exalçamiento sobre todas las gentes del mundo, al menos yo no lo quiero tan luengament sufrir ni tener por senyor a mi par uicino, ante será oy aquel día que yo o él saldremos de la uida de aquesti mundo (X 345v33); & él es con Octauiano, & si agora no será subiugado con él, en poco tiempo uenirá en guerra con él (X 361r55);
- 68 - Si otro aua[n]tage no auré, al menos un anyo biuré (X 364v59); Quando el día del iudiçio será, estos senyales se mostrarán (X 378v6); Quando el mundo pareçrá yermo & non labrado entre grant multitut de spinas, la ora echarán de sí los hombres los simulacros & todas las riquezas (X 378v16); Et la hora serán en claredat todos los sanctos que allí serán trobados (X 378v24); A uosotros lo encomiendo, si él ne será digno (X 383v50); Considera encara el rey honesto que qual quiere cosa que alguno fará buena o mala, por aquesto en scriptura perpetual sía puesta que de memoria de hombres no se parta (XI 386r44); & haun yo Rodrigo, indigno de la cáthedra tholedana saçerdot, por stillo rudo & sauieza muyt chica a exalçamiento de la nuestra gent & gloria de la magestat con toda diligençia compilé, supplicando perdón porque con tan chico dono como aquest he osado a la diligençia de los que lo leyerán (XI 392r39); O si aquesto no uos paresçe seguro demientre la batalla se fará, ¡partit uos de la batalla & andat uuestra uía! (XI 415r59); Encara a los bretones ançianos & malautos de los piedes lexo esti imperio a los Antoninos míos, & léxogeles firme, si ellos serán buenos, & turbado, si ellos serán malos (XI 422r27); Yo sé, dixo él, caualleros, que me puede seyer opuesta la primera art que yo auía, de la qual todos ne sodes testimonio, mas diga cada uno lo que querrá, & ardidament yo todos tiempos aya a tractar fierro & non delectarme en uino ni en flores ni en fembras, ni en tauernas, ni en otros lugares & cosas desonestas como faze Galieno, indigno & desemiant a su padre, por tal que la nobleza de su linatge parezca a mí, oponant baldament la art del fierro, quando reconosçrán en Ytalia por las batallas cómo yo tractaré & limpiaré el fierro (XI 427v21); ¡mándanos clamar entramos en tu presençia, & tú calla! & oyrás lo que nosotros diremos, car yo refrenaré su lengua en tal manera que él presuma demandar lo que no le deue seyer dado (XI 438v27); Conoscan los uiuentes que senyorea el exalçado en el regno de los hombres, & a qui él querrá, dará aquel, & el más humil de los hombres constituyrá sobre aquel (XI 456r2); & que aquel qui es rebel a la cosa pública non lo oprima con tirannía, porque si yo só uençedor p[or uuestr]o dono lo possideré, & si yo seré uençido la uuestra piadat non pierde ren, ante como dix, gana las expensas (XI 459r63); Por tal que tú has onrrado segunt tu manera el ligno de la sancta cruç, si tu querrás reçebir baptismo & la fe de Ihesucristo, encara te saluaré la uida & te daré el regno, reçibiendo de tú pocas rehenas. & si esto non querrás fazer, de continent te tallaré la cabeça (XI 486r64); Qui dirá no es Dios, sin Dios entrará en paradiso, encara que fornicaçión o ladroniçio o periurio o otras semblantes cosas aya fecho (XI 491v58); & si aquesto confessarán, guardarán lur sangre & lur peccunia(XI 492r6);
- 69 - Empero aprés de la .iij a . uegada que el sarrazín auerá echada la muller de sí, non la puede recobrar si no es que un otro la conosca carnalment, ella non seyendo mestruosa (XI 492v36); & pueden las uender a quien se quieren, si no es aquella que aurá emprenyada (XI 492v55); Item el que será preso en adulterio con alguna deue seyer ensemble con ella apedreado, & si fornicará con otra, deue reçebir .Lxxx a . açotes (XI 492v58); Si uós seréys en dubdo de aquesto que uos reuelamos, ¡demandatlo ad aquellos que leyeron el libro ante que nós! (XI 493r53); Si uernán a tú, iútgalos iustament, porque Dios ama los que fazen iusticia (XI 493v37); Item comandó Mahomet que el ladrón que será preso en furto por la .j a . & .ij a . uegada sea açotado, & a la .iij a . que.l tagen la mano, a la .iiij a . que.l tagen el piet (XI 496r14); & la pena de los que non creyerán a Mahomet será pena infernal sin fin. & qual quiere, por quales quiere peccados que sea obligado, si al punto de la muert creyerá en Dio[s] y en Mahomet, en el del iudiçio a pregarias suyas será saluo (XI 497r48); & manda que todo hombre sea muerto qui aprés d'él se afirmará seyer propheta (XI 497v3); Quando uosotros me ueredes muerto, non me querades soterrar, por que yo sé que mi cuerpo aprés de .iij. días será leuado en el çielo (XI 497v55); Et por esto muchas de uegadas en la ardor et mayor priesa de la batalla desemparan la batalla & fuyen, et aprés un poco retornan muyt uigorosament & con grant ardideza, así que quando hombre los cuydará auer uençidos, la ora está aparellado mayor periglo con ellos (XII 501v36); No res menos yo faré part a Antonio quando él me fará part de la Armenia (XII 532v22); Sepas que yo te ordiré tal tela que mientra biurás lexar non la podrás (XIII 543v57); Porque nós ueyemos seyer tal la persona de uuestra fija que por razón deua seyer en tiempo esdeuenidero senyora nuestra, plaçia a la uuestra senyoría que nós ayamos del uino por su mano, así como nos dará en tiempo esdeuenidor (XIII 557r17); Esta muller que ha casado con uuestro rey no pasará mucho tiempo que será tu muller (XIII 557v33); & nós prometemos uos que quando la obra será fecha, uos enuiaremos un tal dono que no sea iniurioso, (XIII 562v51); Hermano, en qual quiere partida que querrás te ue, que por tú non aya enamistança entre los auares & los longobardos (XIII 572r17); Mas uenrrá tiempo que aquel oratorio será auido en menospreçio, & la ora aquella gent pereçrá (XIII 574r52); Mas agora uenga la yra de Dios sobre aquel de nos qui más çaguero plegará a los esclauos (XIII 586v35);
- 70 - Mas el tu coraçón non sea turbado, porque non me pienso que aquesto se faga, empero aquel que la tu santedat uerá a ý uenir con la su huest, aquel es el senyor & aquel deue seyer rey & aquel deues obedeçer (XIV 609r42); & es más grieu que quando será manifiesta la nuestra uictoria non uos calrrá auer sperança de perdón (XIV 610v53); Mas empero uosotros prouaredes de fecho lo que yo uos digo, quando començaredes de batallar (XIV 611r62); Sean, pues, aquestas cosas reseruadas en los sieglos aduenideros en plazer a los buenos & exiemplo a los malos, a los fieles en goyo & a los infieles en turment, por tal que cadauna part de aquestas guardando & leyendo aquesta liçión, aquel que yrá drecho se guarde de cayer & aquel que será caýdo se tenga eternalment por dampnado (XIV 615r64).
- 71 - ANEXO 3 MUESTRA DEL ms. 10133 (M) DE LA BNE
- 72 - ANEXO 4 MUESTRA DE LA EDICIÓN PARCIAL DE 1964
- 79 - ROMERO, A. (2011): “Apuntes para una ecdótica de la traducción: a propósito de la producción herediana”, RLiR, 75, pp. 99-126. SÁNCHEZ-PRIETO, B. (2011): La edición de textos españoles medievales y clásicos, San Millán de la Cogolla, Cilengua. SARASA, E., M. MUÑOZ y A. SANMIGUEL (1999): Juan Fernández de Heredia. Jornada conmemorativa del VI centenario. Munébrega, 1996, Zaragoza, Institución Fernando el Católico. SERRANO, M. (1913): Vida y escritos de D. Juan Fernández de Heredia, Gran Maestre de la Orden de San Juan de Jerusalén. Discurso leído en la Universidad de Zaragoza en la solemne apertura del año académico de 1913-1914, Zaragoza, La Editorial. SERRANO, M. J. (1994): La variación sintáctica: formas verbales del periodo hipotético en español, Madrid, Entinema. SERRANO, M. J. (1996): “Sintaxis y análisis del discurso”, Thesaurus, Tomo LI, 2, pp. 249-276. SERRANO, M. J. (2006): “Acción e interacción social en variación sintáctica y discursivopragmática”, en J. L. BLAS et al. coord.: Discurso y sociedad: contribuciones al estudio de la lengua en contexto social, Castellón de la Plana, Universitat Jaume I, Servicio de publicaciones. VEIGA, A. (2006): "Las formas verbales subjuntivas. Su reorganización modo-temporal", en C. COMPANY dir.: Sintaxis histórica de la lengua española. Primera parte: la frase verbal, México, UNAM, vol. I, pp. 95-240. VIVES, J. (1927): “Juan Fernández de Heredia, Gran Maestre de Rodas. Vida, obras, formas dialectales”, Analecta Sacra Tarraconensia, 3, pp. 121-151. VIVES, J. (1968): “Juan Fernández de Heredia, humanista”, en Martínez Ferrando Archivero: Miscelánea de estudios dedicados a su memoria, Barcelona, pp. 505-513. ZORRAQUINO, M.ª A. y J. M.ª ENGUITA: Las lenguas de Aragón, Zaragoza, CAI100.