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Abstract
Trabajo de la especialidad de orientación sobre los trabajos realizados a lo largo del Máster en relación con el diseño y puesta en marcha de algunas sesiones de educación sexual con alumnos de secundaria. Tomás Gutiérrez, Victoria; Zapatero Herranz, Jesús
Full text
Victoria Tomás: TFM 1 TRABAJO DE FIN DE MÁSTER Modalidad A Máster Universitario en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de idiomas, Artísticas y Deportivas Especialidad de Orientación Educativa. 2011 – 2012 Autora: VICTORIA TOMÁS GUTIÉRREZ Director: Jesús Zapatero
Victoria Tomás: TFM 2 ÍNDICE 1. Introducción • El rompecabezas de la orientación educativa.................................................. pag 3 • Mi experiencia como emprendedora................................................................ pag 5 2. Justificación • La educación sexual en secundaria: ¿por qué?, ¿quién?, ¿cuándo?, ¿cómo?..... pag 7 • Diseño y puesta en marcha de los talleres............................................................ pag 9 • Evaluación ....................................................................................................... pag 10 2. Reflexión crítica: unas pocas pinceladas desde mi proceso de aprendizaje a lo largo del máster ......................................................................................................... pag 12 3. Conclusiones y propuestas de futuro • En lo educativo: orientación y educación sexual ............................................. pag 14 • En lo personal ................................................................................................... pag 16 2. Bibliografía .............................................................................................................. pag 20 3. Anexos ..................................................................................................................... pag 21
Victoria Tomás: TFM 3 1. INTRODUCCIÓN El rompecabezas de la orientación educativa Entiendo la orientación educativa como un gran rompecabezas en el que deben encajar muchas piezas: los propios orientadores, los alumnos, sus familias, el sistema educativo, las teorías y modelos en torno a la orientación y educación, los diferentes programas que se ponen en marcha, la formación, etc. Siento que este máster me ha proporcionado las suficientes herramientas para conocer cuáles son esas piezas, comenzar a entenderlas tanto por separado como sus interrelaciones, y comprender cómo han de encajar para que todo funcione adecuadamente. Dentro de ese rompecabezas yo creo que es precisamente la figura del orientador la que le da sentido al sistema educativo actual. Y es por ello, entre otras cosa, que le agradezco a estos meses de formación haberme dado la oportunidad de asomarme al trabajo de los orientadores y ponerme en su piel durante un tiempo. Termino este máster convencida de la profesión del orientador es una bellísima ocupación y habiendo adquirido un gran respeto y admiración por ella. No quiere esto decir que antes no tuviera sentimientos de este tipo hacia la labor de los orientadores, sino más bien es que no me había parado a pensar hasta qué punto es un trabajo diverso, necesario, que contribuye a la transformación social y a la atención a la diversidad, conceptos estos que tan fácil resulta plasmar en programaciones y leyes y tan complicado hacer realidad. Me he acercado a lo largo de estos meses a una profesión en la que hace falta gente de gran calidad humana, por el propio tipo de labores que tienen que afrontar en su día a día, y puedo afirmar que me he cruzado con varias personas así, como el orientador del centro donde realicé mi practicum, con quien tanto he aprendido, no sólo por los conocimientos transmitidos y aspectos prácticos en sí mismos, sino por compartir su espacio y poder disfrutar de ver cómo trata a los alumnos, a los tutores, a nosotras y a cualquiera que se asomara al departamento. La orientación ha ido evolucionando desde modelos clínicos, centrados en el sujeto y con una actividad diagnóstica (Monge, 2009) – añadiría yo también que centrados en conceptos como la patologización e incluso la criminalización – hacia otros modelos más integrales y sistémicos, como el de programas. Parece una evolución lógica, en consonancia
Victoria Tomás: TFM 4 con la evolución del resto de la sociedad y sus avances en diferentes ámbitos. Hoy, en el momento en el que me encuentro, me toca preguntarme qué camino seguirá la orientación en el futuro próximo y lejano, y me doy cuenta de que a partir de ahora yo también tengo una cierta responsabilidad en ello, puesto que, como explica también Monge (2009), “hoy el trabajo educativo se constituye en una tarea a hacer entre todos, en la que todos aprendemos y en la que todos tenemos el deber de formarnos de manera continua y permanente”. Eso me lleva al siguiente punto de mi reflexión, que es precisamente la teoría y la formación. Hace tiempo que tomé conciencia de que la teoría es muy necesaria, pero además puede ser hermosa, ayuda a soñar con un mundo mejor y nos muestra caminos que vale la pena recorrer. Y sin embargo, sigue demasiado alejada de la práctica, lo cual me da lástima y me produce un cierto desánimo. En un máster como este en el que, entre otras cosas se supone que tenemos que desarrollar las competencias necesarias para trabajar como orientadores y profesores en un centro educativo, hubiera esperado yo cosas algo diferentes a lo que hemos encontrado. No quiero decir con esto que no haya aprendido y que mis competencias no hayan mejorado respecto a cuando empecé, pero creo que se podría haber conseguido de mejor manera. He tenido la sensación en varias ocasiones de que algunos profesores no terminaban de creerse lo que exponía aquello que nos hacían estudiar y que hablaban y exponían sus teorías y modelos sin en realidad estar dispuestos a lanzarse a esa aventura. Para ser honesta, también he tenido esa impresión con muchos de los alumnos. A veces tengo la sensación de que de alguna manera todos tenemos miedo de salir de ese mundo que no termina de convencernos pero que, por ser el único conocido, resulta tan cómodo. Cierto es que algunos sí se tiran de cabeza a la piscina y deciden experimentar, exponerse, errar y aprender de ello,y no conformarse con lo que ya nos viene dado. Pero yo creo que hacen falta muchos más. Por otro lado, observo a mi alrededor, y miro un poco hacia atrás pensando en los muchos profesores con los que me he ido topando a lo largo de toda mi carrera académica, y no puedo evitar pensar que la teoría y la formación específica pueden suponer una mejora, una cierta ventaja respecto a aquellos que no han recibido esa formación, pero en realidad no garantizan nada. Y ahí es donde me planteo que si la formación no marca una diferencia tal vez hay algo que no termina de funcionar. ¿Cómo se consigue enseñar a ser un buen orientador o un buen profesor? Yo creo que se tiene que dar una conjunción de factores entre
Victoria Tomás: TFM 5 los que aparece la formación, pero también otros como el modelaje, el aprendizaje a lo largo de la vida y la vocación. Con respecto al primero, valga como ejemplo ilustrativo ese recuerdo que guardamos todos de un buen profesor o maestro (en el sentido amplio del término) que nos hizo aprender y apasionarnos por algo, y que años más tarde nos sirve de inspiración e incluso de espejo en el que mirarnos de vez en cuando. La cuestión del aprendizaje a lo largo de la vida parece estar ahora muy en boga, y yo creo que eso es positivo. Pensar que no necesitamos de dicho aprendizaje sería pecar de soberbios y pretender crear un mundo exclusivamente a nuestra medida. Con respecto a la vocación, entiendo que es elemento fundamental en oficios como el de orientador, que tanta dedicación y esfuerzo precisan, y que requieren de unas habilidades personales que difícilmente podrá poner en juego quien no ame su trabajo. Para terminar esta introducción, me gustaría hacer referencia al dilema clásico que se le plantea a la formación y más concretamente a la evaluación, entre la acreditación y la carrera profesional: ¿para qué me ha servido este máster? El primer punto parece claro, aunque en principio no tengo planeado hacer oposiciones ni trabajar como orientadora. El segundo me ha planteado más dudas a lo largo de estos meses, pero ahora al terminar puedo afirmar con seguridad que también me ha servido para mi crecimiento personal y desarrollo profesional. Mi experiencia como emprendedora Terminaré esta parte con una experiencia personal que creo que puede servir para ilustrar esto de la orientación y del desarrollo de la carrera profesional. Después de una licenciatura en psicología, un curso de experta como agente de igualdad de oportunidades, y un máster en educación y asesoramiento sexual, alternados con algo más de diez años de experiencia laboral en diferentes ámbitos, decidí, por motivos varios, autoemplearme y montar mi propio negocio, algo que hace algunos años ni siquiera me cabía en la cabeza, entre otras cosas porque he crecido en un ambiente en el que nadie ha montado un negocio propio y se percibe como una actividad demasiado arriesgada. El caso es que al enfrentarme a esa realidad de los emprendedores (que ahora parece tan de moda tan buena prensa le han puesto), me di cuenta de las grandes lagunas que había a lo largo de mi no breve trayectoria académica. He ido comprobando con una mezcla de rabia, ilusión y desesperación la cantidad de cosas básicas que tienen que ver con el desempeño profesional que a nadie se le había ocurrido explicarme nunca. Y lo más grave es que no creo que esto ocurra solamente
Victoria Tomás: TFM 6 cuando te lanzas al autoempleo, sino en la mayoría de los casos; sólo que cuando emprendes algo propio te das más cuenta. No entiendo ni comparto por qué en los estudios de formación profesional existe formación específica en ese sentido común a todas las especialidades (Formación y orientación laboral, Relaciones en el entorno de trabajo, etc.) y no hay nada parecido ni en el bachillerato ni en las carreras. Al menos no en la experiencia que yo he vivido. ¿A qué cosas básicas me refiero cuando hablo de aspectos que creo que sería importante abordar en algún momento de la educación formal? Vayan algunos ejemplos, sin ánimo de exhaustividad: – capacidad de adaptación y para manejar diferentes registros – conocimiento de uno mismo, de sus fortalezas, debilidades y estrategias de mejora (eso que algunos han venido a denominar habilidades metacognitivas) – trabajo en equipo y resolución de conflictos en el entorno de trabajo – conceptos básicos sobre economía y contabilidad (eso también sirve para la vida cotidiana, de todas maneras) – desarrollo de habilidades personales de autocontrol emocional, oratoria, gestión del tiempo, negociación, etc. – trabajo en técnicas de creatividad y pensamiento divergente – unas nociones básicas y prácticas sobre cómo montar un negocio propio Sé que se están haciendo ciertos esfuerzos por acercar la escuela al mundo laboral, a través de diferentes programas e iniciativas. Incluso apareció en una orden relativamente reciente y que según creo no se ha llegado a materializar, como materia optativa para 4º de la ESO: “Orientación profesional e Iniciativa emprendedora”. Considero que dichos esfuerzos están bien, pero que hace falta acercar mucho más la escuela y el mundo laboral, sobre todo desde el punto de vista de desarrollo de competencias, más que desde el de contenidos.
Victoria Tomás: TFM 7 2. JUSTIFICACIÓN Mi propuesta de reflexión en este trabajo de fin de máster gira en torno a dos momentos que considero importantes a lo largo de estos meses, y que están fuertemente entrelazados: el diseño de una unidad didáctica y las sesiones de educación sexual con alumnos que tuve la ocasión de realizar en el centro donde realicé mi practicum. He seleccionado este tema por dos motivos principales: en primer lugar, porque se trata de mi especialidad, dado que soy Sexóloga y mi trabajo gira, entre otras cosas, en torno a la educación sexual. En segundo lugar, porque es uno de los temas que considero que tienen más trascendencia en la pubertad y adolescencia, etapas en las que se encuentran los alumnos de los centros de secundaria, y es en parte misión del orientador ofrecer pautas y herramientas para abordar el tema. A continuación, expondré algunas pautas sobre la educación sexual en secundaria y su abordaje desde los departamentos de orientación, pasaré posteriormente a explicar el diseño que realicé de los talleres y cómo fue su implementación, para terminar con una pequeña evaluación sobre el proceso. La educación sexual en secundaria: ¿por qué?, ¿quién?, ¿cuándo?, ¿cómo? La respuesta a la primera pregunta parece clara. La necesidad de realizar educación sexual aparece reflejada en las leyes1 en primer lugar como una materia transversal que se debe incluir, y luego se detalla específicamente entre los objetivos marcados para la etapa de la ESO en Aragón: “Conocer y valorar la dimensión humana de la sexualidad en toda su diversidad” (objetivo n). Por otro lado, está ampliamente contrastado el hecho que existe una relación directa entre la educación sexual y la disminución de los riesgos asociados a ciertas prácticas, como los embarazos no deseados o las infecciones de transmisión sexual, e incluso más allá de eso, que repercute en el mayor bienestar personal de los alumnos y contribuye a su desarrollo integral de manera positiva. Quién debe impartir la educación sexual es un tema algo más peliagudo. Las opciones 1Orden del 9 de mayo de 2007 del Departamento de Educación, Cultura y Deporte, por la que se aprueba el currículo de la Educación secundaria obligatoria y se autoriza su aplicación en los centros docentes de la Comunidad Autónoma de Aragón.
Victoria Tomás: TFM 8 oscilan entre que sea el propio orientador quien se encargue de ello (opción inviable en los centros muy grandes), que sean los tutores a partir de un diseño de actividades previamente establecido y contando con algunas pautas ofrecidas por el orientador, o contratar a alguien externo que acuda al centro durante las sesiones que hayamos decidido trabajar el tema. En cualquier caso, le corresponde al orientador, como encargado de coordinar la acción tutorial, tomar decisiones y realizar propuestas sobre cómo se trabajará este tema en su centro educativo. Teniendo en cuenta que no existe ningún tipo de formación específica en el tema ni en las escuelas de magisterio ni en las formaciones específicas para el profesorado de secundaria, es comprensible que muchos profesores pongan pegas para encargarse de ello. Sin embargo, la ausencia de formación al respecto no es suficiente argumento, dado que es su responsabilidad, en tanto que profesores, y especialmente en el caso de los tutores. A nadie se le escapa que este es un tema de tremenda relevancia y que requiere ser tratado de manera sensible, con naturalidad y desde una perspectiva profesional y científica, en la que las creencias personales no interfieran. “Como cualquier otro de los temas transversales que se trabajan en educación”, pensarán muchos. Sí, pero yo creo que en este caso es aún más necesario garantizar esa profesionalidad y competencias específicas. Lo ideal sería poder dedicar un mínimo de tres o cuatro sesiones en cada uno de los cursos de la ESO a este tema. Como la realidad es que el tiempo es limitado y hay que abordar muchísimos temas en las tutorías y en el resto de clases, otra solución es hacer varias sesiones en uno o dos cursos solamente, de manera que dé tiempo a tratar el tema con un mínimo de profundidad, pero no le deje sin espacio a otros asuntos también importantes. Tras mi experiencia yo creo que los cursos más apropiados para estas sesiones, si no se van a poder hacer en todos ellos, serían 2º y 3º de la ESO, dado que en 1º algunos aún están en proceso de entrada a la pubertad y les resulta demasiado incómodo tratar estos temas en en aula, y en 4º yo creo que es más conveniente centrarse en asuntos relacionados con la orientación académico-profesional. Además, si trabajamos en 2º y 3º nos aseguramos de llegar a una mayor cantidad de alumnos, dado que un cierto número de ellos no llegan a 4º, y sería una pena que se pierdan esta formación que probablemente no recibirán en otros sitios.
Victoria Tomás: TFM 9 La última de las preguntas que debemos resolver antes de ponernos manos a la obra será cómo. También es, a primera vista, una de las más difíciles de responder. Sin embargo, una vez que contamos con un modelo teórico de referencia, que a su vez nos ofrece metodologías concretas, la cosa se vuelve mucho más clara. Mi propuesta de trabajo se enmarca en la Sexología sustantiva2, y trabaja desde lo que Félix López ha definido como el modelo biográfico, basado en la libertad personal, sin obviar la participación de la sociedad de la que la escuela forma parte, y que propugna valores como la ética del consentimiento, la igualdad entre los sexos, la lealtad interpersonal, el placer compartido, la responsabilidad compartida, la autonomía emocional y la igualdad de las distintas orientaciones sexuales (López, 1995). Diseño y puesta en marcha de los talleres En el primer semestre del máster diseñé una unidad didáctica para trabajar el tema de la sexualidad con alumnos de 3º de la ESO. La llamé “El laberinto de la sexualidad: somos seres sexuados”, y constaba de cuatro sesiones. Estos son los objetivos didácticos que planteé para la unidad didáctica: - Conocer las principales características del Hecho Sexual Humano. - Conocer las diferentes funciones de la sexualidad. - Desarrollar una actitud positiva y natural hacia la sexualidad. - Conocer los cambios físicos y psicológicos que se producen en la pubertad. - Desarrollar el autoconocimiento y la aceptación personal. - Conocer la respuesta sexual humana. - Identificar y desmontar las falsas creencias sobre sexualidad. - Comprender y diferenciar los conceptos de orientación del deseo, homosexualidad, heterosexualidad y transexualidad. - Conocer y explorar algunos recursos de consulta y referencia sobre sexualidad. Al comenzar mi practicum y planificar el calendario con las actividades de las seis semanas decidimos junto con el orientador que me encargaría de realizar algunas sesiones de educación sexual. Tras explicarle la propuesta de trabajo que había diseñado en el primer 2 Expresión acunada por Efigenio Amezua en la decada de los 80 para diferenciar esta linea de pensamiento de otras “sexologias” completamente enmarcadas en la entonces reciente salud sexual o psicopatologia. Muchos consideran a Havelock Ellis su genuino fundador.
Victoria Tomás: TFM 16 analizar brevemente cuál considero que ha sido mi desempeño en cada una de ellas: 1. Integrarse en la profesión docente, comprendiendo su marco legal e institucional, su situación y retos en la sociedad actual y los contextos sociales y familiares que rodean y condicionan el desempeño docente, e integrarse y participar en la organización de los centros educativos y contribuir a sus proyectos y actividades. Sin lugar a dudas el practicum ha contribuido enormemente al desarrollo de esta competencia, así como toda la información sobre la legislación y la coyuntura actuales. Cierto es que yo ya había tenido ocasión de trabajar durante algunos meses como orientadora en un centro escolar, por lo que todo esto no me era completamente ajeno, pero he tenido la oportunidad sobre todo de actualizarme y comprender la orientación desde una perspectiva más integral, en relación con todo el resto de agentes y factores que intervienen en el sistema educativo. 2. Propiciar una convivencia formativa y estimulante en el aula, contribuir al desarrollo de los estudiantes a todos los niveles y orientarlos académica y profesionalmente, partiendo de sus características psicológicas, sociales y familiares. En este sentido me ha sido de mucha utilidad conocer todo el sistema de competencias y reflexionar bastante sobre lo que significa la atención a la diversidad y los procesos individualizados. A pesar de ello, yo creo que este es uno de los puntos más débiles del máster,o por lo menos así lo ha sido en mi caso personal. Aunque ahora conozco mejor las herramientas con las que cuentan los orientadores para atender a la diversidad y favorecer esa convivencia formativa y estimulante que plantea el enunciado, yo creo que hubiéramos necesitado más recursos y sesiones prácticas en este sentido. 3. Impulsar y tutorizar el proceso de aprendizaje de los estudiantes, de forma reflexiva, crítica y fundamentada en los principios y teorías más relevantes sobre el proceso de aprendizaje de los estudiantes y cómo potenciarlo. Me ha ayudado en gran medida a desarrollar esta competencia las lecturas y trabajos realizados sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje y los procesos del pensamiento. La reflexión sobre las teorías de la educación ha servido para completar mis mapas mentales sobre el asunto. Aún así, para mí esta es una de las competencias que más necesitaré seguir
Victoria Tomás: TFM 17 desarrollando, puesto que a mí se me antoja como una de las más complicadas de conseguir, y al mismo tiempo de las más importantes para conseguir ser una buena profesional. 4. Planificar, diseñar, organizar y desarrollar el programa y las actividades de aprendizaje y evaluación en las especialidades y materias de su competencia. Probablemente esta es una de las competencias que están más contempladas en el máster, y así siento que lo demuestran los resultados. No diré que todo esto ya no tenga ningún misterio para mí, porque estoy lejos de considerarlo así, pero sí que es un entorno en el a día de hoy me muevo con comodidad y yo creo que cuento con las suficientes herramientas personales como para continuar aprendiendo y mejorando en esta línea. También es verdad que al principio me resultó algo confuso todo esto, por la propia naturaleza de la orientación, dado que sus funciones y actividades son muy variadas, y con muy diferentes características. 5. Evaluar, innovar e investigar sobre los propios procesos de enseñanza en el objetivo de la mejora continua de su desempeño docente y de la tarea educativa del centro. Me ha quedado, después de trabajar casi cuatro años en evaluación de programas en educación para la salud, una cierta debilidad por la evaluación y la investigación. Y aunque en el ámbito de la educación formal existen algunas diferencia fundamentales respecto a la evaluación de programas, yo creo que es una de las competencias con las que más segura me siento. Probablemente es también una de las más abstractas, pero creo que eso es precisamente una de las cosas que me gustan de ella. Por otro lado, me da la impresión de que la investigación es uno de los temas que cuando uno ya está metido en la docencia y el día a día de un centro educativo más corren el riesgo de quedar de lado, por cuestiones simplemente de tiempo y prioridades. A mí, sin embargo, es una de las cuestiones que en las que en este momento más me interesa seguir profundizando, puesto que la considero una pieza fundamental para impulsar cambios sociales y mejorar continuamente la calidad de la educación. Retos futuros Por último me gustaría compartir unos cuantos retos que me planteo personalmente, y que considero importantes como parte de la continuación de mi carrera profesional y
Victoria Tomás: TFM 18 desarrollo personal. Uno de ellos sería el de continuar explorando el juego y otras metodologías alternativas: conocer más experiencias de buenas prácticas en este ámbito, poner en práctica diferentes actividades, evaluar cómo van funcionando unas cosas u otras y, sobre todo, trabajar en lo personal para ir desarrollando poco a poco esa magia que yo creo que tienen los buenos maestros, y que hace que aprender con ellos sea divertido, gratificante, estimulador y valga la pena. Todos tenemos en la cabeza al menos a uno (si hemos tenido suerte incluso a varios) de esos profesores que nos hicieron apasionarnos con la física, decidir empezar a tocar un instrumento, o simplemente pasar la semana escolar esperando a que llegaran sus clases. Con la experiencia que una va acumulando juntando los años con la observación y la reflexión, ahora sé que ninguno de esos profesores eran así por casualidad. Si eran buenos en el arte de enganchar al gusto por el aprendizaje y de transmitir conocimientos y habilidades es probablemente porque tenían vocación auténtica, un trabajo interno de crecimiento personal, mucha fe en sus alumnos y en las oportunidades de la educación como algo que contribuye a la transformación individual y personal. Algunos además tenían una pizca de magia que no se sabe si habían sacado de sus buenos maestros o del fondo de alguna mirada agradecida de algún alumno díscolo. Otro de los retos que me planteo tiene que ver con las técnicas de evaluación, y todo lo que acarrean en cuanto a modelos educativos y relaciones de poder. Me gustaría continuar investigando y poniendo en práctica diferentes métodos de evaluación, que permitan salir de lo convencional y orquestar propuestas de evaluación más participativas y mejor integradas en todo el proceso de enseñanza-aprendizaje. En la experiencia que tengo como profesora de idiomas a lo largo de muchos años de clases particulares de todos los niveles y un tiempo en la Alianza Francesa he visto cómo han ido evolucionando las evaluaciones – y por tanto los propios métodos de enseñanza – hacia maneras mucho más prácticas y útiles, realmente centradas en el desarrollo de las competencias básicas de comunicación, desterrando poco a poco el gusto por la memorización y el absurdo afán de antaño a las reglas gramaticales y ortográficas y las listas de vocabulario. Sin embargo, tengo la sensación de que en otros ámbitos falta aún mucho camino por recorrer para salir definitivamente de las evaluaciones clásicas centradas en penalizar los errores, subrayar la existencia de unas pocas respuestas correctas frente a la posibilidad de explorar nuevas respuestas o admitir posibilidades diversas, y valorar antes los procesos personales que los resultados uniformes. Al respecto, me quedo con las reflexiones de Sabirón (2010) sobre lo que denomina la tensión dual:
Victoria Tomás: TFM 19 “éxito-fracaso, aprobar-suspender, trabajo-ocio, … en una reificación infinita del bien y el mal, en blanco y negro. En la cotidianidad de nuestras vidas, laborales y personales, conferimos así carta de naturalidad y normalidad a una opción entre dos alternativas derivada de una lógica formal, sistémica y binaria.” Opino que una de nuestras labores fundamentales es ayudar a los alumnos a romper con ese binarismo que en absoluto refleja lo que se encontrarán posteriormente en sus vidas. Termino con un planteamiento breve sobre la mejora y formación permanente: llegada a este punto de formación, creo que ahora mismo lo que mejor puede contribuir a mi aprendizaje a lo largo de la vida es la evaluación constante de mi trabajo, el contraste con otros profesionales, los alumnos, las familias, etc., y por supuesto mantener las ganas y el empeño en seguir aprendiendo, no sólo como reto profesional sino también como proceso de crecimiento personal.
Victoria Tomás: TFM 20 5. Bibliografía AMEZÚA, E (2001) Educación de los Sexos, la letra pequeña de la Educación Sexual. Revista de Sexología, nº 107-108. Instituto de Sexología. InCiSex. ARRAIZ, A. y SABIRÓN, F. (Coords.) (2010) „La evaluación como herramienta de aprendizaje: decálogo fundamentado y ejemplificado para una evaluación auténtica“. (Work paper). Universidad de Zaragoza. BAUMAN, Zygmunt (2005) Modernidad líquida. Fondo de Cultura Económica. Argentina. DELORS, J. (1996). La educación encierra un tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI. Compendio. Santillana, Ediciones UNESCO. GRAÑERAS, M., PARRAS, A. (coord.) (2009). Orientación educativa: fundamentos teóricos, modelos institucionales y nuevas perspectivas. Madrid: CIDE, Ministerio de Educación LIENAS, G. (2004). Diario rojo de Carlota. Destino, Barcelona. LÓPEZ, F. (1995) Educación Sexual de Adolescentes y Jóvenes. Madrid, Editorial Siglo XXI editores. MONGE CRESPO, C. (2009). Tutoría y orientación educativa. Nuevas competencias. Las Rozas (Madrid): Wolters Kluwer. VV AA. (2007) Las competencias básicas y el currículo: orientaciones generales. Cuadernos de Educación de Cantabria. Consejería de Educación de Cantabria.
Victoria Tomás: TFM 21 6. ANEXOS 1. MATERIALES UTILIZADOS EN LAS SESIONES DE EDUCACIÓN SEXUAL CON LOS ALUMNOS 1. Ficha de trabajo: La evolución del cuerpo humano y sus características 2. Texto para leer y pensar Este texto es el que le dejé a los alumnos entre la primera y segunda sesión para que tuvieran algo de material sobre el que reflexionar, investigar y hablar entre ellos. Empezamos la segunda sesión con las preguntas que aparecen al final del texto. (Texto adaptado del Diario rojo de Carlota, de Gemma Lienas) [Diario de Carlota] 23 de febrero “Estoy conectada y le he mandado un mensaje instantáneo a Octavia. De momento no responde. ¡Por fin! Ya está aquí. Hola – dice Octavia a través de los altavoces. Hola. Bueno, supongo que ya te has dado cuenta, por las explicaciones del cuestionario, de que la masturbación no es ningún delito, ¿eh? No, pero sé que hace algunos años se consideraba una actividad mala; un pecado. Y que hoy en día aún hay gente que lo piensa.
Victoria Tomás: TFM 22 Tú misma lo dices: un pecado; se consideraba así desde la óptica católica. Y como ya sabrás, algunas religiones a menudo han juzgado o juzgan mala cualquier actividad sexual que no vaya encaminada a la reproducción. Hace años se decía que la masturbación, en el caso de los hombres, era la pérdida de semillas de persona: se perdía una posible persona. En el caso de las mujeres, podían aprender cómo proporcionarse placer ellas solas. ¿Y había que evitarlo? En una sociedad que piensa que el único objetivo de la sexualidad es la reproducción, el placer en sí mismo no se considera bueno, ¿sabes? ¡Menos mal que ha cambiado! Le digo que creo que ya no tengo ninguna otra duda y me contesta que cuando cerremos la sesión me mandará una regla de oro de la sexualidad. REGLA DE ORO 1 DE LA SEXUALIDAD Sólo tienes que hacerte a ti misma o dejarte hacer lo que realmente te apetezca. Sólo tienes que hacerle a otra persona lo que realmente le apetezca y lo que la otra persona desee que le hagas. REGLA DE ORO 2 DE LA SEXUALIDAD No hay normas que indiquen qué hay que hacer o cómo o cuándo para tener una sexualidad feliz. Cada persona, cada pareja, la vive a su manera, y es la correcta, siempre y cuando se respete la voluntad de la otra persona y no le perjudique. No se puede tratar a una persona como si fuera una cosa por el simple hecho de que te guste su cuerpo y quieras jugar con él; antes tienes que saber qué quiere realmente tu pareja. Para reflexionar y comentar: ¿Qué piensas de estas reglas de oro de la sexualidad? ¿Cómo piensas que te pueden servir en tu vida?
Victoria Tomás: TFM 23 3. Verdadero o falso Para fomentar la reflexión individual y el debate posterior, y aclarar ciertos conceptos básicos. 1. La sexualidad es una forma de expresar afectos. 2. La sexualidad se centra sobre todo en los genitales. 3. Conocer mi cuerpo y respetarlo me ayuda a crecer como persona. 4. Una sana autoestima se refleja en la manera de vivir la sexualidad. 5. El respeto a uno mismo y a los demás es fundamental. 6. Las cosas que me dan placer a mí también le pueden dar placer a otras personas. 7. El explorar mi cuerpo me da conocimiento y seguridad. 8. Los padres se muestran afectos. 9. Los abuelos no tienen sexualidad. 10. El deseo se puede orientar a una persona de nuestro mismo sexo, al sexo contrario o a ambos. 11. La homofobia consiste en rechazar a las personas heterosexuales. 12. Con las relaciones sexuales te puedes quedar embarazada. 13. La marcha atrás evita embarazos. 14. Los chicos se excitan antes que las chicas. 15. Las chicas se masturban menos que los chicos. 16. A las chicas les duele la primera vez. 17. Los condones sirve para evitar enfermedades como el VIH/sida. 18. Cuando una chica se viste provocando tiene la culpa si le dicen o hacen algo. 19. El amor es capaz de cambiar a cualquiera. 20. Hay mujeres que nacen con cuerpo de hombre. 21. Los celos son una de las maneras de demostrar amor. 22. Cuando estás en medio de una relación sexual (os estáis dando besos y caricias, por ejemplo), no se puede decir que no.
Victoria Tomás: TFM 24 2. CARTA DE DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS (IPPF) Derechos Humanos Derechos relacionados con la salud sexual y reproductiva Derecho a la vida Protección de las mujeres cuyas vidas están en peligro debido al embarazo. Derecho a la libertad Protección a las mujeres que corren riesgo de mutilación genital, acoso sexual, embarazos forzados, esterilización o aborto impuesto. Derecho a la igualdad y a estar libre de toda forma de discriminación Acceso en igualdad de condiciones a la educación y los servicios relativos a la salud sexual y reproductiva. Protección contra todas las formas de violencia causadas por razones de raza, color, sexo, idioma, religión, o cualquier otro estatus. Derecho a la privacidad Protección al carácter privado y confidencial de los servicios de información relativos a la atención de la salud sexual y de la reproducción. Respeto a la elección autónoma de las mujeres con respecto a la procreación. Derecho a la libertad de pensamiento Respeto a la libertad de pensamiento de las personas en lo tocante a su vida sexual y reproductiva. Derecho a estar libres de la interpretación restrictiva de textos religiosos, creencias, filosofías y costumbres como instrumentos para limitar la libertad de pensamiento en materia de salud sexual y reproductiva. Derecho a la información y la educación Derecho a la información correcta, no sexista y libre de estereotipos en materia de sexualidad y reproducción. Derecho a la información sobre beneficios, riesgos y efectividad de los métodos de regulación de la fertilidad Derecho a optar por contraer matrimonio o no, y a formar y planificar una familia Protección contra los matrimonios sin consentimiento pleno, libre e informado. Derecho a la atención de la salud reproductiva de las personas infértiles o cuya fertilidad está amenazada por enfermedades de transmisión sexual. Derecho a decidir tener hijos o no tenerlos, y cuándo tenerlos Derecho de las mujeres a la protección de la salud reproductiva, la maternidad y el aborto seguros. Derecho de las personas a acceder a la gama más amplia posible de métodos seguros, efectivos y accesibles para la regulación de la fertilidad. Derecho a la atención y a la protección de la salud Derecho a servicios completos de atención a la salud sexual y reproductiva. Protección de las niñas y las mujeres contra las prácticas tradicionales perjudiciales para la salud. Derecho a los beneficios del progreso científico Acceso a la tecnología de atención a la salud reproductiva disponible, incluida la relacionada con la infertilidad, anticoncepción y aborto.
Victoria Tomás: TFM 25 Derecho a la libertad de reunión y a la participación política Derecho a reunirse, asociarse y tratar de influir en los gobiernos para que otorguen prioridad a la salud y derechos de la sexualidad y reproducción. Derecho a no ser sometido/a a torturas y maltrato Protección a las personas contra cualquier tratamiento degradante y violencia en relación con su sexualidad y reproducción, especialmente en tiempos de conflicto armado. Los derechos sexuales son derechos humanos fundamentales y universales. Fuente: IPPF (1995), Carta de IPPF de Derechos Sexuales y Reproductivos, Londres