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Abstract

En la época clásica, Aristóteles sistematizó la mayor parte de los conocimientos sobre el arte de hablar y argumentar en su famosa Retórica. Hoy, 25 siglos después, los métodos para obtener la adhesión vuelven a tener una gran actualidad, lo que se refleja en los medios de comunicación de masas. Nuestra intención en este estudio es comprobar la presencia de esos mecanismos retóricos en la prensa, concretamente en dos diarios de referencia como El País y ABC, y qué función cumplen. El trabajo consta de dos partes bien diferenciadas. Por un lado, la parte más teórica, en la que se efectúa una aproximación a la retórica, a las características que definen el lenguaje periodístico, al periodismo especializado y a los titulares de prensa. Y la parte práctica, dedicada al análisis de caso. Para efectuar el análisis, se ha escogido un periodo de tiempo en concreto: el rescate financiero a España en junio de 2012. A partir de ese acontecimiento, se identificarán los recursos retóricos que utiliza el periodista en los titulares de portada y de apertura de la sección de economía, y se extraerán las diferencias entre los dos periódicos generalistas seleccionados. La investigación se centra en los titulares porque es en estos enunciados donde el profesional debe desplegar toda su creatividad y su experiencia si quiere que la retórica utilizada logre persuadir al lector. Marco de Prado, Cristina; Gobantes Bilbao, Maite

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Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 1 Trabajo Fin de Grado Retórica y periodismo: análisis de los titulares sobre el rescate financiero en la prensa española (El País y ABC, junio de 2012) Autora Cristina Marco de Prado Directora Maite Gobantes Bilbao Facultad de Filosofía y Letras / Grado en Periodismo Curso 2011-2012 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 2 ÍNDICE 1. Introducción………………………………………………………………………..….3 2. Aproximación al concepto de retórica……….……………………..…………………5 2.1. Aristóteles y la retórica clásica…………………………………………..….5 2.2. Perelman y la nueva retórica……………………………………………...…9 2.3. Retórica y comunicación periodística………………….………...………...16 3. El periodismo escrito…………………………………………….…………………..21 3.1. El lenguaje periodístico………..…………………………………………..22 3.1.1. El lenguaje en informaciones sobre economía……….………….24 3.2. El periodismo especializado en la prensa…………...……..………………26 3.3. Los titulares de prensa…………….……………………………………….31 4. Análisis de caso: el rescate financiero de España…………...……………………….36 4.1. Planteamiento general………………………..…………………………….36 4.2. Análisis……………………………….……………………………………39 5. Conclusiones…………………..……………………………………………………..53 6. Bibliografía…………………………………..………………………………………56 7. Relación de noticias………….………..……………………………………………..58 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 3 1. Introducción Desde que una crisis profunda afecta a los países europeos, los medios de comunicación reflejan la situación difundiendo un número ingente de noticias de economía. Estas se han convertido en la estrella de informativos televisivos, boletines radiofónicos e informaciones de prensa y diarios digitales. La economía le importa al ciudadano, que quiere saber qué va a ocurrir con su empleo, con sus ahorros, si le va a afectar personalmente el problema financiero que atraviesa España. Nos interesa ver cómo transmiten los medios esas noticias tan valiosas para la población, qué técnicas utiliza el periodismo para llamar la atención de la audiencia y facilitarle la comprensión de una información que en ocasiones no está al alcance del público medio. En la elección del tema, además de la actualidad y relevancia, han influido los motivos personales. Para emprender un estudio de estas características, parece importante albergar alguna implicación personal. Mi doble formación en curso como periodista y filóloga me ha llevado a intentar aunar ambas disciplinas en este Trabajo de Fin de Grado. El interés que he sentido desde siempre por la lengua y los textos escritos hace que prefiera la prensa en detrimento de la radio y de la televisión; por ello, mi análisis se centrará exclusivamente en este medio periodístico. El objetivo es, pues, analizar el uso de recursos retóricos en titulares de prensa especializada en economía dentro de diarios generalistas. Así, se podrá comprobar qué función cumplen las técnicas que la máquina retórica pone a disposición del periodista y cuáles de ellas son más recurrentes. Se han seleccionado dos periódicos diferentes con el fin de establecer una comparativa entre la retórica de ambos. Los diarios escogidos son El País y ABC. El motivo de haber elegido estos y no otros no alberga ningún misterio. Son los dos de ámbito nacional y de gran tirada, pero defienden ideologías distintas, lo que resulta interesante para averiguar si la línea editorial supone alguna variación al escoger unos usos retóricos u otros. El estudio consta de dos partes bien diferenciadas. Por un lado, la parte más teórica, en la que se efectúa una aproximación a la retórica, a las características que definen el lenguaje periodístico, al periodismo especializado y a los titulares de prensa. Y la parte práctica, dedicada al análisis de caso. Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 4 En el marco teórico comenzaremos abordando la cuestión de la retórica en general. Entre el inmenso universo bibliográfico relacionado con este tema, se han seleccionado los autores que consideramos más relevantes por el cambio que supusieron en la concepción de la retórica. Para el estudio de esta disciplina es imprescindible hacer un repaso de su historia que nos lleve hasta su concepción en la actualidad. El nacimiento y sistematización de la retórica se remonta a la época clásica, al maestro Aristóteles. Posteriormente, sufrió el olvido y la marginación en la Edad Moderna, hasta que el retórico Chaïm Perelman emprendió su rehabilitación en el siglo XX. El estudio se irá concretando en la retórica actual y en la comunicación periodística apoyándose en la investigación de la lingüista Elvira Teruel. A continuación, el siguiente apartado del trabajo se adentrará en las peculiaridades del lenguaje periodístico escrito, prestando especial atención al de la sección de economía. Dado que el tema se centra en una sección de los diarios en particular, es interesante desarrollar un apartado sobre el periodismo especializado, un sector en auge cuyos profesionales son cada día más demandados por las empresas mediáticas. La investigación teórica finalizará con una aproximación a los titulares de prensa. La segunda parte del trabajo está dedicada al análisis práctico. En un estudio de estas características el tiempo y el espacio están limitados, por lo que el análisis se ajustará también a un periodo concreto y justificado: los días en que la prensa abordó la noticia del “rescate” bancario español. Solo el término con que se bautizó la intervención europea llama la atención, por lo tanto, se trata de profundizar en el tratamiento retórico que le dieron dos periódicos de referencia como El País y ABC a un acontecimiento que ocupaba buena parte de los informativos televisivos y radiofónicos. La investigación se centra en los titulares informativos, concretamente en los de portada y en los de apertura de la sección económica. Es en estos enunciados donde el juego entre el periodista y el lector cobra mayor relevancia, y suponen un reto para el profesional, puesto que debe desplegar toda su creatividad y su experiencia si quiere que la retórica utilizada logre persuadir a la audiencia. Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 5 2. Aproximación al concepto de retórica En este apartado del presente trabajo se realizará un recorrido por la historia de la retórica, prestando especial atención a los dos autores que supusieron un cambio en su concepción y cuyo legado permanece vigente en nuestros días: Aristóteles y Chaïm Perelman. 2.1. Aristóteles y la retórica clásica Desde el siglo IV a.C. hasta la actualidad, la retórica ha sido objeto de reflexiones y escrituras desde múltiples campos de estudio. Aristóteles, padre indiscutible de la retórica, sistematizó la mayor parte de los conocimientos sobre el arte de hablar y argumentar en su famosa obra Retórica. La gran aportación de la Retórica de Aristóteles es su enfoque filosófico, dado que realiza reflexiones teóricas sobre el lenguaje persuasivo. Los manuales anteriores, de los cuales el único ejemplar que se conserva es la Retórica a Alejandro escrita por Anaxímenes de Lámpsaco, consistían en consejos prácticos sobre cómo persuadir. Afirma Ricoeur en La metáfora viva (2001: 18) que “la Retórica de Aristóteles constituye la más brillante de las tentativas de institucionalizar la retórica partiendo de la filosofía”, mediante una vinculación de la primera al concepto lógico de lo verosímil. La retórica clásica se hallaba, pues, vigilada por la filosofía: “No se pueden tecnificar las artes del discurso sin someterlas a una reflexión filosófica radical que delimite el concepto de ‘lo persuasivo’” (Ricoeur, 2001: 18). El objetivo es convencer cuando los temas son discutibles. Cuando se juzga la conveniencia de una medida que afecta a todos los ciudadanos, entra en escena el arte de la retórica. Aristóteles aporta su propia definición: “Es una ‘antístrofa’ 1 de la dialéctica 2 , ya que ambas tratan de aquellas cuestiones que permiten tener conocimientos en cierto modo comunes a todos y que no pertenecen a ninguna ciencia determinada” (Ret., 1354 a). 1 Entre dialéctica y retórica se da, a la vez, identidad y oposición. La retórica no es parte de la dialéctica sino complemento. 2 Aristóteles la concibe como el arte de razonar a partir de opiniones generalmente aceptadas (Tópicos, 100 a). Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 6 La causa por la que logran su objetivo aquellos que hacen uso de la retórica puede teorizarse, por lo que tal tarea, según sostiene Aristóteles (Ret., 1354 a), es un arte. La Retórica habla de dos tipos de discurso: el político y el judicial. “Aun siendo más bella y más propia del ciudadano la actividad que se refiere a los discursos ante el pueblo que la que trata de las transacciones, con todo, los autores no hablan para nada de aquellos y más bien se esfuerzan todos por establecer el arte de pleitear, dado que en los discursos ante el pueblo aprovecha menos hablar de lo que es ajeno al asunto y, además, la oratoria política es menos engañosa que la judicial, por ser más propia de la comunidad” (Ret., 1354 a). El filósofo griego estableció un método propio de esta disciplina: los entimemas. El entimema es la demostración retórica, en palabras de Aristóteles, “la más firme de las pruebas por persuasión” (Ret., 1355 a). También está el ejemplo, que es una inducción retórica, es decir, demostrar a base de muchos casos semejantes. Asimismo, la retórica necesita disponer de una serie de enunciados propios, que son las pruebas concluyentes, las probabilidades y los signos 3 (Ret., 1359 a). El padre de la retórica clásica ya determinó una utilidad para esta disciplina: a la larga la verdad y la justicia siempre van a triunfar, pero con la ayuda de la retórica el plazo se acorta. El arte de convencer es un arte unido a la ética, sin embargo, también se puede utilizar mal, por lo que es importante que nunca se pierda el norte de verdad y de justicia. En definitiva, “la retórica es útil porque por naturaleza la verdad y la justicia son más fuertes” (Ret., 1355 a). Según Aristóteles, este arte es necesario no solo para la vida práctica sino para la fundamentación de los primeros principios del saber. La retórica no pertenece a ningún género definido, se ocupa de teorizar lo que es adecuado en cada caso para convencer, de reconocer los medios de convicción más apropiados. Esta función no la desempeña ningún otro arte, puesto que el resto se ocupa 3 Lo probable en Aristóteles es lo que sucede la mayoría de las veces, pero no absolutamente; sino lo que, tratando de cosas que también pueden ser de otra manera, guarda con aquello respecto de lo cual es probable la misma relación que lo universal respecto de lo particular. Y en cuanto a los signos, unos guardan una relación como la de lo individual a lo universal y, otros, como la de lo universal a lo particular. De los signos, los necesarios se denominan argumento concluyente y los no necesarios carecen de denominación que nombre esta diferencia. Por su parte, son necesarios aquellos signos a partir de los cuales se construye el silogismo. El argumento concluyente es el que consta de signos de esta clase (Ret., 1357 b). Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 7 únicamente de persuadir sobre lo que concierne a su propia materia. En Aristóteles, la tarea de convencer va unida a una intención moral, existe una relación entre las técnicas discursivas y una verdad. Los perjuicios de la retórica, en contra de la crítica platónica, no están ligados al arte o a la facultad oratoria, sino a la intención moral del orador. Dice el filósofo de Estagira (Ret., 1357 a) que la retórica no aporta un conocimiento teórico sobre lo que es plausible de un modo singular, sino sobre lo que lo es respecto de una clase, como también hace la dialéctica. La retórica concluye a partir de lo que ya se tiene costumbre de deliberar, su tarea versa sobre aquellas materias sobre las que reflexionamos y para las que no disponemos de artes específicas. La Retórica de Aristóteles abarca tres campos: una teoría de la argumentación, una teoría de la elocución y una teoría de la composición del discurso. Según Ricoeur, una de las causas de la muerte de este ámbito de la lógica aristotélica es que, al reducirse a una de sus partes (teoría de la elocución), perdió el nexo a la filosofía a través de la dialéctica. Murió con la afición a clasificar las figuras. “Antes, pues, de la taxonomía de las figuras existió la gran retórica de Aristóteles” (Ricoeur, 2001: 16). La moderna afición por clasificar las figuras viene a sustituir la anterior marginación que sufrió el genio taxonómico por parte de la retórica de los griegos. La causa puede encontrarse en el desdoblamiento de la retórica y de la poética que existe en la obra de Aristóteles, quedando de este modo la segunda completamente excluida de la primera. Así pues, se observa que, si bien es cierto que la retórica clásica posee un programa más amplio y cuenta con una problemática más dramática que la moderna teoría de las figuras, no abarca todos los usos del discurso (Ricoeur, 2001: 18). El maestro clásico estableció una división de la retórica en clases de discursos o en tipos de comunicación. Distinguió tres componentes bien diferenciados: el que habla, aquello de lo que habla y aquel a quien habla; pero el fin se refiere a este último, es decir, al oyente. Aristóteles define a este o como un espectador o como uno que juzga. En el segundo caso hay dos variantes: quien juzga sobre cosas futuras y quien juzga sobre sucesos pasados como hace un juez. Por su parte, el espectador juzga sobre la capacidad del orador. (Ret., 1358 b) A partir de este esquema principal, el filósofo griego determina que existen tres géneros de discursos retóricos o, para el asunto del que se ocupa el presente trabajo, tres Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 8 tipos de comunicación. Son el deliberativo, el judicial y el epidíctico. Lo propio de la deliberación es el consejo y la disuasión, lo propio del proceso judicial es la acusación o la defensa, y lo propio del discurso o comunicación epidíctica es el elogio y la censura. Cada uno de estos géneros posee un tiempo característico: para la deliberación, el futuro; para la acción judicial, el pasado, y para el discurso epidíctico, el tiempo principal es el presente. Sin embargo, los tres discursos tienen algo que ver con los tres tiempos y resulta necesario que tanto el que da consejos como el que participa en una acción judicial y el que desarrolla un discurso epidíctico adopten enunciados concernientes a lo posible y a lo imposible, a si sucedió o no sucedió y a si tendrá o no lugar (Ret., 1359 a). Estos tipos de comunicación (o de discursos) tienen, además, una finalidad (segunda con relación al último fin que son los oyentes). Para el que delibera, el fin es lo conveniente y lo perjudicial; para los que litigan en un juicio, es lo justo y lo injusto, y para los que elogian o censuran, se trata de lo bello y lo vergonzoso. Si relacionamos estos fines discursivos con los comunicativos, encontramos que para la comunicación deliberativa la finalidad es persuadir (convencer al jefe de redacción de que yo debo ir a Libia, por ejemplo), que para la comunicación judicial el fin es, igualmente, lo justo y lo injusto, y que la comunicación epidíctica se dedica a buscar lo armonioso y lo no armonioso. Aristóteles establece sobre qué cosas es posible deliberar, estas son las que se relacionan propiamente con nosotros y cuyo principio de producción está en nuestras manos (Ret., 1359 b). Enumera cinco temas esenciales de deliberación: aquello que se refiere a la adquisición de recursos, a la guerra y a la paz, a la defensa del territorio, a las importaciones y exportaciones, y a la legislación. Lo verdaderamente admirable es que toda esta sistematización de la retórica que Aristóteles llevó a cabo hace más de 25 siglos aún perdura, obsequiando con valiosas aportaciones al estudio de la configuración de los valores y actitudes que rigen la comunicación mediática actual. El aristotelismo sobrevive. Así lo argumenta, con enorme éxito, Barthes (1985: 163): “Existe una especie de acuerdo obstinado entre Aristóteles (de donde ha salido la retórica) y la llamada cultura de masas, como si el aristotelismo, muerto desde el Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 9 Renacimiento como filosofía y como lógica, muerto como estética desde el romanticismo, sobreviviera al estado degradado, difuso, inarticulado, en la práctica cultural de la sociedades occidentales; práctica fundamentada, a través de la democracia, en una ideología del ‘número más elevado’, de la norma mayoritaria, de la opinión corriente: todo indica que una especie de Vulgata aristotélica define todavía un tipo de Occidente transhistórico, una civilización (la nuestra) que es la de la endoxa: ¿cómo eludir la evidencia de que Aristóteles (poético, lógico, retórico) proporciona a todo el lenguaje narrativo, discursivo, argumentativo, que está vehiculado por las comunicaciones de masas, una red analítica completa (a partir de la noción de ‘lo probable’) y que representa esa homogeneidad óptima de un metalenguaje y de un lenguaje-objeto que puede definir una ciencia aplicada? En el régimen democrático, el aristotelismo sería entonces la mejor de las sociologías culturales” 4 . 2.2. Perelman y la nueva retórica En este epígrafe se va a seguir al estudioso Jesús González Bedoya (en Perelman y Olbrechts-Tyteca, 1989: 8-26), que investiga la rehabilitación de la retórica por parte del filósofo Chaïm Perelman. Antes de adentrarnos en las importantes aportaciones de Perelman, introduciremos el fenómeno del resurgimiento de la retórica. La Edad Moderna, en la que el racionalismo era hegemónico, marginó la dialéctica y la retórica aristotélicas. Fue con los sistemas característicos de finales del XIX y del siglo XX (pragmatismo, historicismo, vitalismo, axiología, existencialismo, etc.) cuando se empezaron a sentar las bases para la rehabilitación de la retórica y la 4 La traducción es mía. Texto original de Barthes: “Ensuite cette idée qu’ il y a une sorte d’ accord obstiné entre Aristote (d’ où est sortie la rhétorique) et la culture dite de masse, comme si l’aristotélisme, mort depuis la Renaissance comme philosophie et comme logique, mort comme esthétique depuis le romantisme, surv ivait à l’ état dégradé, diffus, inarticulé, dans la pr atique culturelle des so ciétés occidentales pratique fondée, à travers la démocratie, sur une idéologie du ‘plus grand nombre’, d e la norme majoritaire, de l’ opinion courante: to ut indique qu’ une so rte de vulgate aristotélicienne définit encore un type d’ Occident trans-historique, une civilisation ( la nôtre) qui est celle de ‘l’ endoxa’: comment éviter cette évidence qu’ Ari sto te (poétique, logique, rhétorique) fournit á tout le langage, narratif, discursif, argumentatif, qui est véhiculé par les ‘communications de masse’, une grille analytique complète (à partir de la notion de ‘vraisemblable’) et q u’ il représente cette homogénéité optimale d’ un méta-langage et d’ un langage-objet qui peut definir une science appliquée? En régime démocratique, l’ aristotélisme serait alors la meilleure des sociologies culturelles”. Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 16 que permiten provocar o aumentar la adhesión de las personas a las tesis presentadas, una adhesión que es variable en su intensidad. Perelman examina los recursos que emplea el lenguaje para obtener dicha adhesión, destacando el papel eminente de las figuras como factor de persuasión y cuyo empleo se explica por las necesidades del discurso. En definitiva, su acercamiento a la retórica pretende subrayar el hecho de que toda argumentación se desarrolla en función de un público, no solo en un discurso oral sino también en cualquier escrito. 2.3. Retórica y comunicación periodística Este epígrafe se apoya en la investigación de la lingüista Elvira Teruel (1997: 28-92), que propone un análisis de la comunicación en tanto que persuasión, concebida como una actividad interaccional. Para ella, tanto las relaciones interpersonales como las que se establecen en los medios de comunicación masiva se basan en actos comunicativopersuasivos. La obsesión por clasificar los géneros periodísticos (entre informativos e interpretativos) y los recursos de expresividad ha hecho que se pierda de vista el auténtico vínculo entre el emisor y el receptor, y, sobre todo, “cómo este repercute en la definición de los tipos de relaciones que se dan en los medios de comunicación y cómo se traducen esas relaciones en los tipos de discurso” (Teruel, 1997: 45). e esta maner a, se produce un proceso similar al que ha sufrido l a retórica clásica, por el cual el interés se ha centrado únicamente en el estudio de una parte la elocutio lo cual desemboca en la asimilación del concepto de retórica con el de ornamento del discurso o con el uso de figuras estilísticas. La retórica es tan antigua como las relaciones humanas y existe por un motivo universal: la necesidad de intentar persuadir a un destinatario. Aunque pase el tiempo y evolucionen las tecnologías, las costumbres y las sociedades, la situación de dos personas, una frente a otra, tratando de persuadirse, continúa siendo la misma. La historia de la retórica, como refleja sucintamente Teruel, pasa por todos los ámbitos a lo largo de los siglos: “Desde la elocuencia que había de dominar cualquier acto público de la antigüedad, pasando por los sermonarios que los capellanes utilizaban desde la trona para convencer Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 17 –amenazar, más que persuadir− a los feligreses de que debían obrar según los dictámenes de la religión, hasta los discursos más actuales vehiculados principalmente por los medios de comunicación modernos y por las instituciones, la retórica asienta las bases necesarias para vehicular la manera de inducir, convencer o involucrar a los participantes en el acto de comunicación, mediante el proceso persuasivo” 7 (Teruel, 1997: 53). Los mass media han sido siempre objeto de críticas, tanto desde un punto de vista positivo por parte del análisis científico, como desde un punto de vista negativo, de denuncia, porque difunden una realidad manipulada, deformada y espectacularizada. Estos estudios y críticas se fundamentan en una noción de persuasión que concibe esta como una actividad diferente y al margen de la comunicación, una concepción bien distinta de la que defiende Elvira Teruel al referirse a la persuasión como a “un proceso fundamental de la comunicación humana que tiene una tradición tan antigua como el hombre mismo” (Teruel, 1997: 39). Después de lo mencionado anteriormente, se entiende que la definición de comunicación como un mero acto de transmisión de información resulta claramente insuficiente. Se ha de matizar que transmitir información implica también una interacción (lo que, asimismo, también conlleva modificar las conductas de los participantes en el acto comunicativo): “Todo acto de comunicación es también un acto de persuasión que actúa de una manera implícita o explícita durante todo el proceso comunicativo y de interacción” 8 (Teruel, 1997: 51). La investigadora concibe el discurso periodístico como fruto de una situación comunicativa persuasiva y de las estructuras y técnicas que se adoptan. Para ver cómo actúa la persuasión en el universo de la comunicación, que a su vez contiene diferentes 7 La traducción es mía. Texto original de Elvira Teruel: “ es de l’ eloqüència que calia d ominar en qualsevol acte públic de l’ antiguitat, passant pels sermonaris, que el s capellans utilitzave n des d e la trona per convèncer amena ar més que persuadir els feligresos que havien d’ obrar segons els dictàmens de la religió, fins als discursos més actuals vehiculats principalment pels moderns mitjans de comunicación i per les institucions, la retòrica assenta les bases necessàr ies per vehicular la manera d’ induir, convèncer o involucrar els participants en l’ acte de comunicación, mitjan ant el procés persuasiu”. 8 La traducción es mía. Texto original de Elvira Teruel: “Tot acte de comunicación és també un acte de persuasió que actua d’ una manera implícita o explícita dura nt tot el procé s comunicatiu i d’ interacció”. Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 18 actos o situaciones comunicativas, Teruel opta por realizar su análisis partiendo de los clásicos precedentes, de los cuales la antigua retórica, y en concreto la aristotélica, representa el punto de referencia más exacto y productivo, mediante el cual se puede llegar a definir mejor el concepto de persuasión. La clave está en saber trasladar la aportación de los clásicos a las formas de relación y comunicación actuales. Como se ha visto en el presente trabajo, la retórica clásica ya concebía la persuasión como un arte y “continúa siendo una ciencia modern a, capaz de dar cuenta de la práctica del lenguaje” (Teruel, 1997: 51). La persuasión es el objeto de la retórica, y el cometido de la segunda es darle forma a la primera al nacer la comunicación de masas. La lingüista no pierde de vista en ningún momento la Retórica de Aristóteles, cuyo legado, como se ha visto líneas más arriba en este trabajo, ocupa un lugar preeminente como ciencia de la comunicación. Lo utiliza como material indispensable para entender el fenómeno de la persuasión y la construcción del discurso periodístico: “Se trata, entonces, de trasladar las aportaciones de los clásicos a nuestros días, en un terreno concreto, y contemplar el maravilloso espectáculo que representa la modernidad de una obra concebida hace veinticinco siglos” 9 (Teruel, 1997: 53). Elvira Teruel establece una comparación entre el esqueleto de la Retórica de Aristóteles y el esquema comunicativo de los medios de masas actuales, y llega hasta la afirmación de que ambos se componen de los mismos elementos, además de coincidir en sus cánones, principios, características y peculiaridades. Esto quiere decir que el esquema básico de la retórica es aplicable al proceso de elaboración de los textos periodísticos. La lingüista catalana deduce que la retórica aristotélica parte del supuesto de que la persuasión no se crea sino que ya existe. Lo que se debe hacer es aplicar las técnicas adecuadas para encontrar lo que cuenta como más persuasivo en cada materia y aprender a utilizarlo. “En todo acto de comunicación hay persuasión, lo que hace falta es ser un buen comunicador” (Teruel, 1997: 55). Aristóteles recomendaba que, antes de transmitir aquello que quiere transmitir, el emisor tiene que encontrar de qué manera puede resultar más persuasivo y, por tanto, 9 La traducción es mía. Texto original de Elvira Teruel: “Es tracta, doncs, de trasladar les aportacions dels clàssics als nostres dies, en un terreny concret, i contemplar el meravellós espectacle que representa la modernitat d’ una obra concebuda fa vint-i-cinc segles”. Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 19 más convincente. Este paso, como observa Elvira Teruel, coincide con las técnicas que puede emplear el periodista en los medios hoy; más concretamente, se trata de la función que tienen los consejos de redacción. Estos consideran los hechos del día, eligen unos con respecto a otros y deciden su tratamiento, es decir, maquinan la forma y el género más adecuados para cada tema. El modelo aristotélico constituye el primer modelo retórico de la comunicación de masas. Si este es posible aplicarlo a los discursos de los mass media actuales, es decir, si existe esa correspondencia: “La retórica no es solamente una parte ocasional de la actividad periodística, sino que es inevitablemente el edificio, que cambia de forma y aspecto según las construcciones del arquitecto que busca, dispone, elige y compone los materiales que tiene a mano, a fin de despertar el interés de quien ha de entrar en contacto con la obra” 10 (Teruel, 1997: 71). Por otra parte, el concepto general de atender a la ideología y a las creencias del público, presente en ya en la antigüedad, continúa siendo primordial. Sin embargo, es cierto que no se ve tan claro que se tenga en cuenta la idea de fondo de Aristóteles (referente a las pasiones del auditorio) ni en los manuales de estilo ni en los textos que leemos publicados. En muchos casos, parece que el periodista se dirige al receptor dibujado por el medio que establece la comunicación; pero, en cambio, no se representa mentalmente la situación en que emite el mensaje y no tiene en cuenta la fuerza comunicativa que puede adquirir un texto si se elabora como si fuera dirigido a una persona concreta, con el poder de las pasiones aristotélicas. En opinión de Elvira Teruel, se otorga poca importancia al acto comunicativo como una relación interpersonal en una situación concreta y demasiada significación y transcendencia a la comunicación masiva. La lingüista afirma que existe un pluralismo retórico que se traduce en una diversidad de modelos periodísticos. Esta diversidad se debe a la diferencia de criterios al aplicar los mecanismos de la máquina retórica, a la hora de elaborar el discurso 10 La traducción es mía. Texto original de Elvira Teruel: “La retòrica no és solament una part ocasional de l’ activitat periodística, sinó que n’ és indefugiblement l’ edifici, que canvia de forma i aspecte, sego ns els constructes de l’ arquitect e, que busca, disposa, elegeix i compon els materials que té a mà, a fi de despertar l’ interés de qui ha d’ entrar en contacte amb l’ obra”. Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 20 periodístico informativo sobre la realidad y sobre la ideología dominante. Por tanto, se puede afirmar que no existe una retórica específica de la información, sino que, como una técnica, está la retórica que, al ser aplicada a ámbitos concretos y de maneras distintas, puede generar modelos discursivos diferentes. Asimismo, las variantes −versiones de la realidad− que intervienen en el acto de comunicación global de los mass media configuran actos diferentes, que son los que generan modelos retóricos y lingüísticos diferentes. Por último, a la investigadora le interesa destacar la diferencia existente entre las dos definiciones que en la actualidad se dan de la palabra “retórica”. Una de ellas (la que suele aparecer en primer lugar) constituye la base para construir cualquier discurso y debe utilizarse obligatoriamente por cada medio de comunicación de masas. La otra definición es representativa de un estilo determinado y da lugar a las distintas clasificaciones que se hacen de modelos estilísticos. Últimamente, la concepción que identifica retórica con manipulación se ha extendido mucho. Si se confunden estos dos conceptos, se puede caer en el error de confundir también técnica con contenido o con intención y en el de restringir el concepto de retórica al estilo artificial y ampuloso. Pero, como defiende Elvira Teruel, el estilo, el modelo o los usos lingüísticos que caracterizan a un medio cualquiera no están determinados solamente por la cantidad de ornamentos de los que se sirve, como se suele considerar al hablar de los tipos de medios, sino por todo el conjunto de mecanismos que se producen durante el procedimiento retórico. En definitiva, si la retórica es la ciencia, o el arte, o la técnica que da cuenta de los fenómenos inherentes a los discursos persuasivos, y si la información periodística se vehicula en forma de discurso y formando parte de un acto comunicativo, entonces quiere decir que la información periodística se sirve de la retórica para crear, elaborar o estructurar textos de acuerdo con sus objetivos, que no son otros que los de informar, comunicar y persuadir de una manera convincente, creíble y verosímil. Se puede proponer, por lo tanto, un estudio de la información periodística, del mensaje periodístico, desde la retórica. Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 21 3. El periodismo escrito En la sociedad 2.0, los ciudadanos se someten cada día a una sobreinformación regida por la premura y la ligereza, por el mercantilismo y por la escasez de intermediarios que garanticen la calidad del texto que llega a manos del lector. Cada vez hay menos personas encargadas de llevar a cabo ese control de calidad, lo que ha hecho que se resienta enormemente el periodismo. Álex Grijelmo (Grijelmo, 2008: 21) señala la edición de los textos como una de las carencias actuales más notables de la profesión. Esta situación llega a producirse por un motivo fundamental: las noticias son un bien muy preciado. El interés social ha venido a remplazarse por un interés empresarial, lo que, a su vez, desemboca en una menor independencia de los diarios y, por lo tanto, del periodista. Este, cuando escribe, piensa en las demandas del público y en su compromiso con la verdad de los hechos, pero también piensa en los prejuicios que alberga su empresa. La independencia de un medio de comunicación es clave para que un periodista desarrolle su labor con libertad y honestidad, al servicio de la verdad y del interés social. Desgraciadamente, esa independencia cada vez se ve menos garantizada en la medida en que unos pocos controlan un número ingente de medios, lo que resta autonomía y transparencia al trabajo de los informadores, que se encuentran crecientemente condicionados por los recelos de los grandes propietarios. Son tiempos de gran incertidumbre para la profesión: las nuevas tecnologías ponen a los diarios impresos en una coyuntura que amenaza con hacerlos desaparecer o con convertirlos en periódicos digitales, la crisis económica condena a las redacciones a funcionar en condiciones precarias, cada vez con menos medios, tanto humanos como materiales, y los futuros periodistas enlazan su titulación con otras que les auguren un horizonte menos pesimista. Efectivamente, en la era de las nuevas tecnologías, la prensa en papel lucha cada día por sobrevivir y por conservar su terreno frente a los periódicos digitales que, por su parte, disfrutan de una presencia ascendente. El creciente número de lectores que opta por leer la prensa en internet y la proliferación de diarios exclusivamente digitales parecen condenar al periódico tradicional a una agonía que, según algunos teóricos de la comunicación, podría anunciar la muerte definitiva. Si se diera tal caso, estaríamos ante Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 22 una clara victoria del diario digital en una etapa del periodismo en la que el papel permanecería para una minoría nostálgica y amante de las tradiciones. Pero, en medio de tanta confusión, hay algo que permanece inalterable, se trata de la información como derecho de todos los ciudadanos. La prensa es, en última instancia, “un límite social a la arbitrariedad y al abuso de poder, a la vez que uno de los principales instrumentos de difusión del cono cimiento” (Joaquín Estefanía, en Randall, 2008: XX). 3.1. El lenguaje periodístico Elvira Teruel (1997: 85) sostiene que los conceptos de claridad, pureza y adecuación empleados por Aristóteles para definir el estilo la comunicación de su época parecen hechos a medida para explicar el lenguaje periodístico de nuestros días. No hay libro de estilo de los actuales medios de comunicación que no mencione estas palabras como base de la redacción periodística. La claridad también implica precisión, se refiere a la elección de términos que no resulten ambiguos o incomprensibles para el lector. La pureza se relaciona más con la idea de corrección y de utilización de palabras propias y genuinas de la lengua; este concepto es el que determina el estilo de un medio y de los textos que lo conforman. Por último, la adecuación tiene que ver con la selección de una palabra u otra dependiendo del contexto en que tiene lugar la comunicación. Además de las nociones anticipadas por El Estagirita, hay otras que definen el lenguaje de los diarios de hoy. La más importante en el tiempo que vivimos me atrevo a decir que es la de brevedad. La agilidad y el dinamismo son características inherentes a los mass media, y los comunicadores saben que, o un texto es breve y conciso, o no llegará a ser leído. Si el periodista se demora con circunloquios y florituras, no conseguirá atraer la atención del lector perezoso que, al ver que no se le informa con prontitud, evitará la lectura. El lenguaje, por lo tanto, debe ser eficaz. Es decir, se tienen que eludir las construcciones gratuitas, los comentarios obvios, las voces pasivas y en general toda expresión o frase que no desempeñe alguna función (Randall, 2008: 254). Lo anterior guarda relación con la necesaria frescura del estilo empleado por el periodista. Si un escrito es rancio, demasiado técnico o posee un léxico ampuloso y una Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 23 sintaxis enrevesada, no logrará llegar al gran público que es, al fin y al cabo, al que se dirige el periodismo. Por el contrario, si el texto es más desenfadado y dinámico, si utiliza expresiones tan nuevas como la información que se ofrece al lector, alcanzará el impacto deseado. Es de suponer, entonces, que los profesionales tratarán de evitar los clichés, las frases hechas y las palabras estereotipadas. Deben apostar precisamente por la sorpresa, el humor, la ironía y la originalidad, especialmente en sus entradillas, que constituyen el “gancho” que hace que la audiencia elija seguir leyendo. Todos estos conceptos definitorios de la escritura periodística se completan con los de veracidad, rigor, planificación y revisión de los textos. La creatividad y el estilo literario son necesarios para atraer al lector, para empatizar con él y lograr emocionarlo, pero siempre en las proporciones adecuadas. El fin último del periodismo es transmitir información, comunicar un hecho o una idea a un público heterogéneo. La tarea de los informadores es averiguar cada día lo que pasa en el mundo para contarlo después; son, por tanto, intermediarios. Por consiguiente, no es su labor lucirse mediante textos pomposos y abundantes en adjetivos, sino encontrar el adjetivo preciso que describa con éxito los hechos. La sencillez es una virtud (siempre que no se convierta en simpleza). Los periodistas no están para exhibir su sobresaliente prosa sino para algo prioritario en su profesión: comunicar. A este respecto, cabe resaltar que existe cierta polémica entre aquellos que consideran que es más comunicativo hablar normativamente y aquellos que consideran que se comunica mejor si se habla con naturalidad, sin obedecer a unos criterios normativos estrictos. La investigadora Elvira Teruel (1997: 86) ofrece su propia visión sobre este asunto: “Creo que el problema radica en las malditas dicotomías. ¿Es que no es posible encontrar lo que se denomina el “punto dulce” (el “punto de la masa” de Aristóteles) entre el recte y el bene, entre el dominio de la lengua y la manera más adecuada de hacerla funcionar en cada situación? Pienso que este debería ser el objetivo prioritario de todo comunicador y lo que lo debería distinguir como un buen orador mediático”. En este mismo sentido, hay una sabia afirmación de Grijelmo que parece oportuno traer aquí: “El lenguaje es el instrumento de la inteligencia”. Por ello, no Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 24 conviene desafinarlo, dado que la forma en la que nos expresamos es un reflejo fiel de nuestro entendimiento. Como enuncia el acreditado periodista (Grijelmo, 2008: 22): “Quien domine el lenguaj e podrá acercarse mejor a sus semejantes, tendrá la oportunidad de enredarles en su mensaje, creará una realidad más apasionante incluso que la realidad misma”. 3.1.1. El lenguaje en informaciones sobre economía La información económica es un servicio de vital importancia hoy, que las dos mayores preocupaciones de los españoles son el paro y la economía. En este sector, la importancia del lenguaje es fundamental. Si un periodista escribiera las noticias de economía utilizando las mismas palabras y expresiones que usan los especialistas –que por su parte reclaman un mayor análisis crítico de los temas económicos−, resultaría ininteligible para el ciudadano medio. En el presente trabajo, se aborda la sección de economía de periódicos generalistas. El gran desafío al que se enfrentan los profesionales de la comunicación es hacer ese tipo de informaciones amenas, claras y comprensibles; en lugar de utilizar cifras y términos que pueden resultarle lejanos al lector. Al fin y al cabo, lo que busca el periodista económico es informar sobre cosas que tienen interés para las personas, y no hay nada tan cercano para ellas como su dinero. El deber de estos informadores es ponderar en términos relativos la noticia, contextualizando los hechos. Debo subrayar la importancia de los titulares, porque muchos lectores se quedan solo con lo que dicen estos enunciados y eso, a veces, genera interpretaciones equívocas de la información. Los propios profesionales son conscientes de lo intrincado del lenguaje económico. Para hacerlo atractivo y más divulgativo, utilizan giros lingüísticos impactantes, tropos y todo tipo de figuras retóricas, principalmente en los títulos, con intención de atraer el interés de los lectores y dar un toque original y literario a la noticia. El lenguaje del periodismo económico muchas veces se ha visto sometido a críticas por ser excesivamente especializado y no estar al alcance del gran público. En primer lugar, es de señalar que esta sección de los diarios es la más expuesta a la fuerte penetración de la sintaxis y el vocabulario ingleses. Al igual que ocurre con otras Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 25 materias, sobre todo en el terreno técnico y científico, el desarrollo de la investigación se ha producido básicamente en el área de los países anglosajones, y es por tanto explicable que el lenguaje específico de sectores como la economía esté salpicado de expresiones en inglés. Otra característica propia del léxico de la prensa económica es la importante presencia del eufemismo. Los creadores de este tipo de términos se esfuerzan por combinar palabras negativas con otras positivas, de tal modo que la expresión resultante suene bien. Los ejemplos que incluye Álex Grijelmo en El estilo del periodista (Grijelmo, 2008: 533) son muy ilustrativos a este respecto. En el oxímoron “crecimiento cero”, el término favorable es “crecimiento”, cuya función no es otra que la de contrarrestar la fuerza negativa de “cero”, aunque eso suponga caer en una contradictio in términis. Otro truco similar consiste en decir “desaceleración” en lugar de “frenazo”. Pero los creadores de estas incongruencias demuestran ser hábiles también con las metáforas, así se observa en el enunci ado “comportamiento de los precios”. Las épocas de crisis, en las que abundan las malas noticias, conducen a un abuso del eufemismo. Se trata de circunloquios, perífrasis, rodeos, ambigüedades, tecnicismos ininteligibles, anglicismos innecesarios, etc. La idea de fondo es la de que las cosas existen en tanto que se las nombra. Los filósofos del siglo XX –especialmente los del Círculo de Viena y algunos antecedentes como David Hume, Bertrand Russel o Ludwig Wittgenstein− reflexionaron mucho sobre la relación entre el lenguaje y la filosofía, un hecho que vino a denominarse “giro lingüístico” y que explica que el lenguaje no es solo un vehículo de expresión de un pensamiento previo, sino de formación de pensamiento en sí mismo. Una cuestión muy estudiada por los lingüistas es la función narcótica de los eufemismos, cuyo empleo abusivo alberga el riesgo de que pierdan su efecto. Es decir, esos términos son capaces de adormecer una temporada, pero, cuando los lectores despiertan y se dan cuenta del abuso, pueden reaccionar en sentido contrario. Por otra parte, una vez que las personas ya se han acostumbrado tanto a esa palabra que la asocian inmediatamente al concepto que se quería edulcorar, deja de ser un eufemismo y hay que buscar otro para taparlo. Un ejemplo esclarecedor es el del término “retrete”, que en un principio era un lugar retirado. Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 32 Gomis en un artículo de La Vanguardia (22-1-1990) encabezado “Quien se equivoca al titular”: “el tiempo agobia y el espacio oprime. El titular es una noticia en diez palabras”. Por lo tanto, aquel periodist a que se equivoque al escribir el título o no lo haga bien, transmitirá una realidad errónea al receptor. El titular crece en importancia a medida que la rapidez y la fragmentación se apoderan de la manera de distribuir y crear contenidos en una sociedad cada día más marcada por las nuevas tecnologías. En consecuencia, y a la vez que aumenta la preeminencia del título, aumenta su tamaño y el cuidado que se dedica a su estilo. La frase escogida debe responder a los criterios de claridad, brevedad y atractivo. No puede ser ambigua, tiene que ser de fácil comprensión y no ha de dar lugar a equívocos. Es necesario que el lenguaje empleado resulte accesible para lectores de cualquier índole, correcto gramatical y sintácticamente a la vez que directo. La mayoría de los periódicos prefiere que, siempre que se pueda elegir, el título se exprese en tiempo presente; y con una afirmación mejor que con una negación o con una pregunta. Existe lo que se llama “ titulares-motores”, que contienen el verbo expreso y aparecen más en prensa rigurosa, y titulares meramente enunciativos, más característicos de los periódicos de tendencia popular. Por otra parte, que sean titulares informativos no limita las amplias posibilidades que posee el periodista para desarrollar su creatividad y construir títulos más literarios y originales que sean capaces de conmover a la audiencia. Se recurre especialmente a esta titulación cuando hay algún acontecimiento significativo y los diarios compiten en creatividad y frescura mediante enunciados con intención que buscan el efecto sorpresa en el público. En este caso, tiene un peso im portante “la función de convidar, incitar a continuar leyendo, conmover el ánimo del receptor, provocar curiosidad o emoción” (Teruel, 1997: 80). Son los periódicos populares los que utilizan con mayor frecuencia dichos encabezamientos, puesto que sus títulos son más grandes, breves e impactantes. Los recursos empleados en estas ocasiones tienen mucho que ver con los que se manejan en la titulación de los reportajes, que siempre es más literaria y tiene una mayor fuerza expresiva y estética. Resulta de vital importancia que los periódicos tengan en cuenta un hecho básico: las noticias más relevantes de sus portadas ya se han difundido profusamente Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 33 por otros medios y, por lo tanto, el público ya las conoce. En consecuencia, su titular debe incorporar un enfoque propio, novedoso, que vaya más allá y atraiga de nuevo al lector, y debe hacerlo con talento. Como apunta Grijelmo (2008: 472): “El futuro de los periódicos habrá de estar ligado a los titulares que interpretan, puesto que –dada la mayor competencia de los otros medios, especialmente Internet− la noticia como tal irá perdiendo peso y lo ganarán los géneros interpretativos”. Desde una perspectiva retórica, existen dos fases de los titulares: como una elocutio y como una dispositio. La función del encabezamiento como una elocutio retórica se manifiesta cuando se ponen en funcionamiento todos recursos formales de los que el medio dispone para atraer la atención del lector. Esta es la noción principal de algunas teorías sobre la formación y la estructura de los títulos. Muchos autores destacan la faceta de atracción para incitar a continuar leyendo sobre las que se refieren a hacer un resumen o avance de la información. Sin embargo, hay otra concepción importante que es la del titular como una presentación o un “escaparate” de la noticia. Dentro de la función de elocutio, entran los aspectos formales como la estructura, la composición, la tipografía y el estilo que suelen adoptar los titulares de prensa. La elección de las palabras adecuadas y de ciertas figuras retóricas también está ligada a este papel del título (Teruel, 1997: 182). Pero el efecto persuasivo del titular también se consigue mediante la otra función, la dispositio. Esta se refiere a la elección que hace el periodista −de entre toda la información que posee− del segmento preciso que va a encabezar la noticia. Eso desvela el contenido del texto y constituye la versión de la realidad que el diario ofrece a sus lectores y que los llevará a continuar leyendo o no. En este sentido, el titular es el resumen del punto de vista que tiene el periódico con respecto a los hechos que acontecen en la sociedad, un punto de vista que puede ser afín o contrario al ideario del público. Como explica Elvira Teruel, “que el contenido del titular sea un resumen del texto, una parte o un simple reclamo expresivo depende precisamente de la función retórica de la dispositio” (Teruel, 1997: 183). No todos los encabezamientos son un resumen de la noticia, ni tampoco todos son el resultado de la topicalización de una oración, una cláusula o un segmento del texto. Aquellos en los que se hace uso de expresiones metafóricas y sentidos figurados Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 34 no se pueden incluir dentro de los tipos mencionados, dado que, afirma Teruel (1997: 195): “El uso de la metáfora en l os titulares representa no solamente un procedimiento retórico –en el doble sentido de elocutio y de dispositio− sino que comporta un grado de abstracción mucho más elevado que el que todo titular ya contiene en sí mismo”. Ante acontecimientos nuevos, el periodista debe encontrar nuevas maneras de nombrar, debe crear una metáfora. Pero el uso de metáforas no solo viene determinado por esa necesidad, también por otros motivos: la metáfora ornamento o de estilo es un caso, o el hecho de conseguir un efecto perlocutivo superior al que produciría la expresión de uso corriente, ya que los títulos que se estructuran metafóricamente tienen una potencia comunicativa mayor (Teruel, 1997: 175). La metáfora, en los titulares de prensa, desempeña una función estética o incluso poética, cuando se trata de una metáfora ornamental. En palabras de Elvira Teruel (1997: 197): “Cada titular contiene alguna cosa de la literatura (de la función estética) y el titular metafórico existe porque constituye un esfuerzo por decir lo que no dice ni puede decir el lenguaje ordinario”. Álex Grijelmo (2008: 465) considera el titular como el elemento más relevante de una información y, por consiguiente, como la principal tarea periodística: “Un di ario lleno de magníficos textos ofrecerá una imagen penosa si está mal titulado y apenas resultará atractivo. Por el contrario, un periódico con textos regulares logrará enganchar al lector si los títulos se han escrito con intención o con gracia”. Sin embargo, hay periodistas que desprecian esta tarea y escriben un título sin detenerse a reflexionar o dejan que sean otros los que lo hagan por ellos; especialmente, suelen responder a este perfil los corresponsales, que a menudo envían sus crónicas sin encabezamiento alguno. Como hemos referido antes, el título de la noticia debe contener la idea fundamental que se pretende transmitir de esta y, entonces, lo recomendable sería comenzar justamente por elaborar el encabezamiento, que determinará el rumbo y el enfoque que se le dé a la información. De este modo, el profesional deja desde el inicio Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 35 clara la esencia de lo que quiere contar. Alicia Abril (2012: 13) realiza la siguiente aportación: “Un titular debe seguir las reglas básicas del periodismo: precisión, concisión, actualidad, veracidad, etc. Pero, sobre todo, y siguiendo con las analogías y metáforas, debe tener garra”. Un título no solo comporta información, también lleva algo de opinión que viene determinada por la elección del cuerpo y tipo de letra, de las palabras, de su ordenación sintáctica, etc. La irremediable manipulación de la información por parte de los periodistas todavía se hace más patente cuando se titula, por la obligada síntesis, la elección del contenido del titular y del estilo del lenguaje empleado para atraer a la audiencia. Todos estos factores condicionan lo que los teóricos han dado en llamar “el arte de titular”. La inevitable subjetividad viene dada por la ya consabida necesidad en el periodismo de elegir entre un segmento de la realidad u otro, y el tratamiento que se le da a este. Esto forma parte de los procedimientos lógicos de la máquina retórica, que se ponen en funcionamiento a la hora de dirigirse a un destinatario público y diverso. “El arte de titular” se convierte, así, en el arte de disponer (la dispositio retórica) y en el arte de ornar (la elocutio retórica) el mensaje con una intencionalidad básica, el principio de la retórica: “atraer la atención del lector”, persuadirlo (Teruel, 1997: 180). Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 36 4. Análisis de caso: el rescate financiero de España 4.1. Planteamiento general En este apartado del presente trabajo se va a analizar un corpus de 38 titulares de dos periódicos generalistas: El País y ABC. El objeto del estudio es comprobar la presencia de elementos de persuasión de la audiencia, cómo se manifiestan estilísticamente los mecanismos expresivos de la máquina retórica. Para llevar a cabo el análisis, se ha escogido un periodo determinado: del 6 al 20 de junio de 2012. La elección no es aleatoria, viene dada por un motivo de peso: la investigación comienza en los días en que se dio a conocer que la situación financiera de España era grave y que, por lo tanto, se iba a efectuar un “rescate” por parte de la Unión Europea, y finaliza con otro hito como es la cumbre del G-20 que tuvo lugar el día 19 de junio. Así, se examinará el tratamiento que se le dio desde la sección de economía de dos diarios generalistas ideológicamente opuestos a un acontecimiento como el “rescate” financiero a España, abarcando tanto los días anteriores como los posteriores para una mayor contextualización del tema. El País es un periódico generalista español cuya creación fue promovida en 1976 por José Ortega Spottorno con una clara vocación demócrata, a principios de la transición española. En la actualidad, según datos certificados por la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD), es el diario no deportivo más leído en España. Se sitúa ideológicamente en el centro-izquierda, y el propio periódico se ha definido siempre como de tendencia europeísta. Este medio, que dirige Javier Moreno y tiene su sede social y redacción central en Madrid, pertenece al mayor grupo mediático de España, el Grupo PRISA. El País da un extenso tratamiento a las noticias de carácter internacional, de cultura y de economía, además de la información sobre España. El nacimiento de ABC es anterior al de El País, se remonta a principios del siglo XX, a 1903, cuando el famoso periodista Torcuato Luca de Tena y Álvarez-Ossorio decidió fundarlo. Durante de dictadura de Franco, este periódico entró en una profunda decadencia que finalizó cuando llegó la democracia y el diario resurgió con fuerza hasta convertirse en el tercero más vendido en España y en el más antiguo de Madrid. ABC, que pertenece al Grupo Vocento, se encuentra ahora bajo la dirección de Bieito Rubido Ramonde. En cuanto a la línea editorial, destacan las portadas y titulares con Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 37 informaciones valorativas y tajantes que atacan a la izquierda política y defienden la unidad de la nación y la derecha española. Entre las señas de identidad del periódico está su formato, que se distingue por ser arrevistado y editarse con grapa. Los títulos que se han tenido en cuenta son los de las portadas de ambos diarios y, en los casos en que fuera de interés para nuestro objetivo, los de las noticias de apertura de sección. La portada es el escaparate de un periódico, donde figuran sus noticias más destacadas, las que deben atraer al público para que compre el ejemplar. Es el espacio en el que se prevé que los periodistas hagan mayor uso de los recursos expresivos con el fin de captar a los lectores. Debemos puntualizar que solo aparecerán en este estudio los titulares que contengan retórica, descartando los meramente referenciales, que se alejan de nuestro objetivo. Habrá días en que se incluirán más títulos de un diario que del otro, o que directamente uno de los dos no aparezca por contener solo encabezamientos referenciales. Todo el presente trabajo de investigación ha sido realizado sobre la edición en papel. Queda advertir de que se abordarán cuestiones que habitualmente pasan desapercibidas al público y, por ello, se explica todo de una forma tan pormenorizada que, en ocasiones, puede parecer algo escolar o infantil. Las conclusiones nos llevarán a conocer los recursos de los que se valieron El País y ABC para atraer a la audiencia mediante sus titulares y si existen diferencias entre la retórica empleada por cada uno. Al tratarse de un acontecimiento tan notable como el “rescate” a la banca cabe suponer que, probablemente, todos los españoles tenían ya noticia de ello por la radio, la televisión o internet. En consecuencia, se puede prever que los diarios impresos desplegaron toda su creatividad para ofrecer a sus lectores algo que no conocieran de antes, para invitarlos a querer profundizar en una información ya sabida y a que lo hicieran desde sus páginas. A lo largo de este estudio se ha visto que la máquina retórica pone a disposición del periodista todos sus mecanismos para lograr persuadir al lector y, si analizamos los titulares de la prensa, es posible comprobar que la figura retórica por excelencia, la que más aparece para llamar la atención de los lectores, es sin duda la metáfora. Emmánuel Lizcano (1999: 42) distingue entre metáforas vivas y metáforas muertas. Las primeras se caracterizan por mantener viva la ficción, la conciencia de estar ante una metáfora. Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 38 Son estas las más poéticas, literarias y creativas, las que suelen causar un mayor impacto en el lector. Las metáforas muertas, por el contrario, se perciben como parte de la realidad misma y ya no llaman la atención. Son las metáforas adormecidas de Perelman y Olbrechts. Por lo tanto, este tropo pasa por un proceso de fosilización progresiva hasta devenir un término del lenguaje ordinario. Lizcano considera que el olvido de la ficción original refuerza la potencia metafórica al imponer a nuestro discurso una lógica que escapa a nuestro control. Bautiza entonces este tipo de metáfora como metáfora zombie. Sin embargo, mi opinión difiere un tanto de la del sociólogo y matemático, puesto que considero que una metáfora viva es capaz de atraer mejor el interés del público, que se sorprende ante una expresión que le resulta poco familiar. En prensa, además de dar el dato, es necesario persuadir al lector y transmitirle con pocas palabras toda la significación. Por esto, Elvira Teruel considera que los titulares metafóricos tienen una doble función: informativa y estética (Teruel, 1997:113). Entendemos la metáfora según la concepción moderna de Ricoeur: no reside solo en una palabra –Aristóteles la vinculaba al nombre− sino que puede encontrarse, igualmente, en el enunciado completo o en los complementos. Esta se nos presenta bajo múltiples formas y distintas denominaciones: sinestesia, personificación, metáfora hiperbólica, etc. De toda la maquinaria que la retórica pone al servicio de la persuasión, la metáfora es la reina, pero no la única. También son frecuentes otros tropos como la metonimia. Aunque hay retóricos que diferencian entre metonimia y sinécdoque, vamos a agruparlas bajo aquel nombre como propone, por ejemplo, Lázaro Carreter. Este tropo se produce cuando se sustituye un término por otro debido a la relación de contigüidad de sus respectivos referentes, y alberga varios tipos diferenciados. La relación puede ser: la parte por el todo, y viceversa; la causa por el efecto, y viceversa; el continente por el contenido, y viceversa; el lugar, por lo que en él se produce; el autor, por la obra; la materia, por el objeto; el objeto poseído, por el poseedor, etc. El análisis que emprendemos no solo identifica los tropos, también observa otros recursos literarios que la retórica pone a disposición del periodista como son la antítesis (una figura lógica de pensamiento que consiste en contrastar palabras de contenidos Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 39 opuestos) o las lexías. La lexía es para B. Pottier (1977: 324) una unidad léxica memorizada, y establece dos grupos según las propiedades que las caracterizan. Por un lado, están las lexías estereotipadas, que son las que forman una secuencia memorizada invariable: “no reparar en medios”, “con las manos en la masa”, “a vuelo de pájaro”, así como otras en vías de lexicalización: “se sabe de fuentes generalmente bien informadas”. Por otro lado, se encuentran las lexías variables, que se componen de un marco estable y de una zona inestable: “el p rimer/recién/último nacido”. Más adelante, Coseriu (1986: 113) denomina a estas expresiones fijas discurso repetido y habla de proverbios o frases metafóricas (“más vale pájaro en mano que ciento volando”), de sintagmas estereotipados (”atar cabos”) y d e perífrasis léxicas (“en un santiamén”, “de cabo a rabo”). Estas últimas podrían coincidir con lo que Pottier llama lexías complejas y, si estas alcanzan el nivel de un enunciado, pasa a denominarlas lexías textuales (refranes, proverbios, etc.). Por último, es posible agrupar la retórica de los titulares por campos asociativos. Un campo asociativo difiere de un campo semántico. Mientras que este es un conjunto de palabras de la misma categoría gramatical que comparten un núcleo de significación común y que son intercambiables, el campo asociativo es una relación mucho más abierta y libre de todas las semejanzas, connotaciones y emociones que provoca un signo o una palabra. Tal y como explicó el lingüista que acuñó el término en 1950, Charles Bally, “el campo asociativo es un halo que rodea el signo y cuyas franjas exteriores se confunden con su ambiente” (Bally, en Arellano, 1977: 267). Se trata de uno de los descubrimientos más importantes de la semántica moderna. 4.2. Análisis Titulares del 6 de junio de 2012 (1) El País: “El Gobierno admite que necesita ayuda europea para sanear la banca” Los días previos al “rescate”, el ministro de Hacienda confesó las serias dificultades de España para financiarse y reconoció la necesidad de apoyo europeo. Por lo tanto, como fue Cristóbal Montoro quien admitió dichas complicaciones, este Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 40 encabezamiento contiene una metáfora de personificación en el sustantivo “Gobierno”. El verbo “sanear” se deja ver con cada vez más frecuencia en un contexto económico, con el significado de reparar el deterioro de la banca española, de darle condiciones de salubridad. Sin embargo, no se debe olvidar que “sanear” viene de “sano” y que ambos vocablos pertenecen al campo asociativo de la salud. Así, encontramos una metáfora en vías de fosilización en dicho verbo que implica una traslación de léxico de la salud a la economía. (2) ABC: “España aguanta el pulso y exige soluciones a Europa” Este titular se basa en una metáfora de personificación que reside en todo el enunciado pero que tiene sus focos en “España” y en “Europa”, a las que se presenta con capacidades humanas. Podría tratarse, además, de una metonimia que toma el todo por la parte (el país y el continente por sus instituciones de gobierno). “A guantar el pulso” es una lexía textual estereotipada con sentido metafórico en la que vuelve a aparecer léxico del campo asociativo de la salud para comunicar de forma más expresiva la situación económica de España. Se da a entender que el país, aunque moribundo, todavía tiene fuerzas para negociar con Europa. Queda patente el contraste de este encabezamiento con el anterior. ABC se muestra mucho más optimista mediante un enunciado positivo y esperanzador, mientras que El País expresa con rotundidad la ayuda que precisa España e insinúa el tardío reconocimiento de la difícil tesitura por parte del Gobierno. Titulares del 7 de junio de 2012 (3) El País: “Berlín plantea un rescate suave de España a través del FROB” El centro de atención de este titular se encuentra en “rescate suave”. Se trata de una metáfora sinestésica dado que, aunque no transfiere sensaciones de un sentido a otro estrictamente hablando, sí que atribuye una percepción relacionada con el tacto a un contexto que le es ajeno y a un fenómeno que carece de materia. Con esta figura se pretende expresar que el “rescate” que se le va a p racticar a España posee unas condiciones más limitadas que las impuestas a Grecia, Irlanda o Portugal. Es una Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 41 sinestesia que se ha integrado en el habla común, por lo tanto, se trata de una metáfora sinestésica adormecida. “Berlín”, además de una personificación, es un término metonímico que designa el lugar geográfico por la institución que alberga (el Gobierno de Alemania). (4) ABC: “El FMI cifra en al menos 40.000 millones las necesidades de la banca española” En este encabezamiento volvemos a encontrar una personificación y metonimia en las siglas “FMI”. El Fondo Monetario Internacional tiene unos dirigentes y trabajadores, luego no es el organismo el que “cifra” sino las personas que lo integran. Titulares del 8 de junio de 2012 (5) El País: “Dos cajas nacionalizadas abren otro boquete de 9.000 millones” El País recurre a una metáfora propia del lenguaje económico, “boquete”, cuyo significado figurado es, según el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), “la grave pérdida financiera de una empresa o institución, sobre todo cuando se trata de mantenerla oculta”. En este caso, la palabra se refiere al conocimiento de que hay otras dos entidades que requieren ayuda pública y se suman al plan de saneamiento del Gobierno. El Estado debe inyectarles 9.000 millones de euros para tapar el boquete. Por otro lado, “dos cajas nacionalizadas” es una personificación. Titulares del 9 de junio de 2012 (6) El País: “Europa aumenta la presión para que España solicite ya un rescate” Este titular contiene una metáfora que recae en el sustantivo “presión”. Originariamente, este vocablo se define como “acción y efecto de apretar o comprimir” (DRAE). Pero en el encabezamiento de El País aparece con su significado metafórico, el de la fuerza o coacción que se hace sobre una persona o colectividad, en el caso que nos ocupa sobre el Gobierno español para que finalmente acceda al “rescate” de sus Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 48 (25) ABC: “Rajoy no aplicará de momento las recetas del FMI” En este encabezamiento aparece el campo asociativo de la salud en la metáfora viva que anida en “recetas”. El FMI se presenta transformado en un facultativo que prescribe recetas para sanar a la economía española; es una personificación. (26) ABC: “Bruselas dejará sin un euro a Grecia si vota hoy contra el rescate” En este titular, ABC se vale de recursos como la metonimia anteriormente explicada, “Bruselas”, mediante la cual se designa el lugar geográfico por la institución política que tiene allí su sede. Además, podría considerarse una metáfora de personificación, dado que se atribuyen a una ciudad cualidades humanas. Sucede lo mismo con el término “Grecia”, qu e es metonímico porque sustituye a todos los ciudadanos por el país en el que viven. Igualmente, se trata de una personificación, puesto que se otorgan a dicho país características propias de sus habitantes. Por otra parte, “dejar sin un euro” podría ser una lexía textual estereotipada porque constituye una unidad léxica que ha sido memorizada por parte de los hablantes y se ha hecho invariable. Es, a la vez, una expresión hiperbólica que aumenta la magnitud de las consecuencias derivadas de las elecciones griegas. (27) ABC: “Los socios tensan al presidente” En este título se utiliza el verbo “tensan” en un sentido metafórico que presenta a Mariano Rajoy en un estado anímico de exaltación. Este significado de “tensar” está tan extendido que, actualmente, son muchas las personas que lo emplean en sus conversaciones cotidianas. Sin embargo, en su origen, la definición de este vocablo es “poner tensa alguna cosa; como cable, cuerda, c adena, etc.”. La metáfora de este titular, por consiguiente, se halla muerta. (28) ABC: “Europa contiene el aliento ante el desafío griego” ABC utiliza en este encabezamiento una lexía textual estereotipada como la que apareció en El País el día 16: “contener el aliento”. Nuevamente, es Europa la que lo contiene, por lo que se trata de una metáfora de personificación. Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 49 (29) ABC: “Grecia se la juega a una carta” En este caso, la metáfora se encuentra en la lexía textual estereotipada “jugársela a una carta” y la personificación se centra en el nombre propio “Grecia”. El sentido figurado que se deriva del campo asociativo del juego implica que, según el resultado de las elecciones griegas, se decidirá en Bruselas la suerte que habrá de correr el país (si se votara en contra del “rescate”, la Unión Europea interrumpiría el programa de ayuda financiera, lo que dejaría al Estado sin dinero en menos de un mes). Este recurso retórico produce una impresión de ultimátum. Titulares del 18 de junio de 2012: día siguiente a las elecciones griegas (30) El País: “Grecia da un respiro a Europa” (31) ABC: “Grecia da un respiro a Europa” Una vez conocidos los resultados electorales, los mandatarios de la Unión Europea descansan gracias a la victoria de la alianza de conservadores y socialistas, partidarios del “rescate” griego. Este día ambos diarios generalistas coinciden en su titular de portada. El encabezamiento se vale de una lexía textual estereotipada, “da r un respiro”, la cual transmite la idea de que Europa puede retomar el aliento que antes había contenido. Asimismo, la personificación vuelve a estar presente en los dos nombres propios que contiene el título. (32) El País: “El FMI busca dinero para salvar el euro” “FMI” son las siglas de “Fondo Monetario Internacional”. Lógicamente, no es la institución la que busca, porque no tiene vida propia, sino sus dirigentes; podría ser entonces una metáfora de personificación y una metonimia. “Salvar” tiene valor metafórico, da la sensación de que el euro se hunde y hay que salvarlo, como si se tratara de un salvamento marítimo (nuevamente aparece el campo asociativo de los fenómenos naturales). Titulares del 19 de junio de 2012 (33) El País: “El castigo a España aumenta pese a la apuesta de Grecia por el euro” Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 50 Este titular se basa en la metáfora de personificación. Se otorgan cualidades humanas a los dos países nombrados: a España la de ser castigada y a Grecia la de apostar. El tropo se encuentra, por lo tanto, en los sustantivos “castigo” y “apuesta”, y tiene un efecto expresivo notable al tratarse de términos tan distantes del contexto en el que se emplean. En “apuesta” se hace presente el campo asociativo del juego y “castigo” recuerda a la Biblia, al castigo divino. (34) El País: “Grecia deja a España en la tormenta” Tras las elecciones griegas, los inversores siguieron exigiendo más intereses por comprar deuda pública española y la Bolsa vivió su quinta mayor caída del año, del 2,9%. A pesar del triunfo de los conservadores de Nueva Democracia en Grecia, que eliminaba el riesgo de que el país heleno acabara saliendo del euro y extendiera su situación a España, la economía de este país empeora. Todo esto explica la metáfora viva que destaca en este titular y cuyo foco es el sustantivo “tormenta”. Es una traslación de léxico desde el campo asociativo de los fenómenos naturales hacia el de la economía. Se trata de un tropo muy poético que otorga una función estética al título y sirve para captar el interés de los lectores. Asimismo, también encontramos sendas personificaciones en los nombres “Grecia” y “España”. (35) ABC: “España paga el acoso al euro” El periódico ABC publica la noticia del empeoramiento de la situación financiera de España después de las elecciones griegas bajo un titular metafórico. El verbo “paga” pierde su sentido literal puesto que, según este encabezamiento, se entiende que el Estado sufre el deterioro de la economía y el endurecimiento de las condiciones de los inversores y de los mercados. Literalmente, es cierto que se paga dinero porque la prima de riesgo aumenta cada vez más, pero no es ese el significado inicial del título. Podría decirse que “paga” es una dilogía, es decir, una palabra con doble sentido. Hay qu e añadir que el sentido metafórico de “paga” ha pe rdido vigor por la normali zación de su uso, por lo que se trata de una metáfora adormecida. Por otra parte, vuelve a aparecer la palabra “acoso” que, como se ha dicho en el presente trabajo, se lee mucho en la sección de economía de los periódicos y ha entrado con fuerza en distintos ámbitos (trabajo, escuela, etc.). “Acoso al euro” es una metáfora Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 51 de personificación que presenta al euro debilitado, agredido. Encontramos otra personificación en el nombre “España”. Titulares del 20 de junio de 2012 (36) El País: “Bruselas intenta mitigar el impacto en la deuda del rescate a los bancos” En este titular hay una metáfora que recae en la expresión “mitigar el impacto”. Esta normalmente remite a un mundo de materia y aquí, sin embargo, se usa para hablar de un concepto abstracto como la deuda. “Bruselas” vuelve a presentarse como un término metonímico y como una personificación. Parece conveniente señalar que existe una alteración en el orden de los complementos (del nombre y circunstancial de lugar) que podría considerarse una figura retórica de posición denominada inversión; figura que, este caso, dificulta el entendimiento. El orden lógico del enunciado sería: “Bruselas intenta mitigar el impacto del “rescate” a los bancos en la deuda”; y, aun así, se trata de un mal titular periodístico, con una sintaxis confusa y una redacción poco clara para el público. (37) El País: “La cumbre pone deberes a Europa para proteger la economía mundial” Este encabezamiento de El País se basa en una metáfora con un gran valor expresivo, “poner deber es”, que traslada léxico del campo asociativo de lo escolar – incidiendo, especialmente, en la jerarquía maestro-alumno− al de la economía. Al ser dos ámbitos tan diferentes, la traslación causa una sorpresa y un impacto mayores en el lector. Al mismo tiempo, esta expresión es una lexía textual estereotipada. También vuelve a aparecer una personificación en “cumbre” y en “Europa”, que también es metonimia en ambos casos. Una reunión no “pone deberes”, son los asistentes a esta (líderes de países ricos y emergentes), y no se ponen deberes a un continente sino a los mandatarios de los países que lo integran. La palabra “cumbre” es un buen ejemplo de metáfora muerta: ya nadie piensa en la cima de un monte cuando se menciona dicho acontecimiento político y además la acepción que nos ocupa viene recogida en el DRAE. Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 52 (38) El País: “El FMI arranca 456.000 millones para ‘una segunda línea de defensa contra la crisis’” La metáfora cuyo foco se halla en el verbo “arranca” contiene un sentido negativo muy pronunciado. El FMI (personificación y metonimia) dispone de más dinero para asistir a los países sin acceso a financiación, y casi la mitad de ese dinero lo ponen los estados de la zona euro, los más susceptibles de necesitar ayuda ahora, y lo hacen ante la creciente desconfianza de los mercados financieros. Eso explica la utilización de la palabra “arranca”, que expresa que no se han aportado tantos millones al Fondo sin esfuerzo. Este título contiene otra metáfora que se basa en la traslación de lenguaje del campo asociativo de lo bélico al de la economía. Así, “segunda líne a de defensa contra la crisis” se refiere con expresividad al entendimiento de que dichos recursos solo serán utilizados una vez que se consuman los fondos que ya se tienen disponibles. Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 53 5. Conclusiones Es posible extraer diversas conclusiones del análisis de los titulares publicados en El País y en ABC. En primer lugar, llama la atención que los títulos de El País analizados superan en número a los de ABC, lo cual resulta revelador para determinar que el periódico de centro-izquierda recurre con más frecuencia a la retórica en sus encabezamientos que el de tendencia conservadora. Este hecho causa cierta sorpresa si se tiene en cuenta la historia de ABC, un diario por el que han pasado escritores tan ilustres como Valle Inclán, Azorín o José María Pemán. En cuanto a la ideología, se aprecia la diferencia entre ambos diarios. ABC muestra una visión positiva ante una medida que lleva a cabo el Gobierno de Mariano Rajoy (el “rescate”) en contraste con la negatividad que manifiesta El País. Así, este último utiliza metáforas y términos más agresivos como “presión”, “tormenta”, “remolino”, “turbulencia”, “irrita”, “crispa”, “castigo”, “arranca”, “boquete”, “impacto”, etc. ; mientras que ABC evita la crítica al Gobierno con expresiones como “con la cabeza alta”, “aguanta el pulso” o “dulce rescate”. Sin embargo, la observación más importante que se extrae de este estudio es la enorme presencia de la metáfora en los titulares de prensa económica. En la Tabla 1 y la Tabla 2 se advierte que predomina la metáfora viva, que posee mayor fuerza comunicativa, en concreto abunda la de personificación. Prácticamente todas las personificaciones anidan en el sustantivo: se refieren a países, instituciones o continentes, y la mayor parte son, a la vez, metonimias. Esto se debe a una doble función: la de la requerida brevedad de los titulares y la de captar el interés del público. Si se escribe “España” en lugar de “los dirigentes españoles” se logra transmitir la idea a la audiencia de forma más breve y directa. Se trata de una técnica ampliamente utilizada en la prensa. La preeminencia de la metáfora viva demuestra que el lenguaje se encuentra en un proceso de creación permanente, y especialmente el periodístico, que busca provocar la sorpresa en el público mediante usos extraños de la lengua. Esta ebullición del lenguaje es más notable en los titulares, puesto que su función es precisamente la de Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 54 invitar a los lectores a adentrarse en el periódico. El hecho de que la mayoría de metáforas tenga su foco principal en el sustantivo recuerda a la concepción clásica de Aristóteles, que vinculaba este tropo al nombre, a pesar de que, efectivamente, las reflexiones posteriores evolucionaron hasta relacionar la metáfora con el enunciado completo o con los complementos oracionales, como defienden los estudios de Ricoeur. Otro recurso retórico que se revela como muy asiduo en los encabezamientos periodísticos es la lexía textual estereotipada. Mediante su empleo, el periodista busca la complicidad del lector ante una expresión que le resulta familiar y consigue también su sorpresa al insertarla en un contexto atípico. Casi todas las lexías que aparecen en los títulos son, al mismo tiempo, metáforas, dado que se emplean en sentido figurado. En la Tabla 3 destaca el predominio del campo asociativo de los fenómenos naturales en titulares de El País. Normalmente, se recurre al léxico de los desastres naturales para construir metáforas que tienen su referente en grandes crisis, polémicas, medidas impopulares, etc., todas de carácter económico. Algunas metáforas de fenómenos naturales son tremendamente potentes, expresiva y estilísticamente; términos como “tormenta” o “turbulencia” poseen gran fuerza poética. Otro ámbito que presta a menudo léxico a la economía es el de la salud, que en nuestro corpus aparece sobre todo en los títulos de ABC relacionado con la necesidad de sanear la banca española. En definitiva, al igual que en la literatura, podemos comprobar que en el periodismo la figura retórica por excelencia es la metáfora, unas veces en tono coloquial y otras en un plano poético. Los dos titulares más literarios pertenecen a El País: “Grecia deja a España en la tormenta” y “El Gobierno pide calma en medio de la turbulencia”. Bernardino M. Hernando (1990: 173) expresa: “La metáfora es, quizá, el aspecto más apasionante de la vida de la lengua, de sus cambios, de sus interferencias, de su ebullición constante. Nada tiene, pues, de extraño que esté tan representada en el lenguaje periodístico, espejo, como tantas veces hemos dicho, de la lengua de los hombr es”. Mediante el análisis de estos 38 titulares de prensa, es posible afirmar que incluso un lenguaje tan especializado como el de la economía –que se suele tachar de aburrido e incomprensible− aprovecha los mecanismos que la máquina retórica pone a Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 55 disposición del orador/escritor desde hace más de 25 siglos para persuadir a la audiencia, y que la Retórica de Aristóteles sigue, efectivamente, más viva que nunca. Tabla 1. Clasificación por tipos de metáfora El País ABC Metáfora viva 33 20 Metáfora muerta 2 2 Metáfora fosilizada 5 3 Tabla 2. Clasificación por recursos retóricos El País ABC Metáfora 40 26 De personificación 22 14 Sinestésica 2 2 Hiperbólica 0 2 Metonimia 12 7 Antítesis 1 0 Dilogía 0 1 Lexía textual 5 4 Lexía compleja 0 1 (Se han contado como tipos de metáfora la personificación, la sinestesia y la metáfora hiperbólica). Tabla 3. Clasificación por campos asociativos El País ABC Fenómenos naturales 7 0 Salud 1 2 Escolar 1 0 Bélico 1 0 Juego 1 1 Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es 56 BIBLIOGRAFÍA Abril, Alicia. “Metáforas y conceptos metafóricos en el periodismo deportivo: análisis de los titulares de las crónicas de baloncesto publicadas en Marca y El País sobre las eliminatorias por el título de la liga Endesa 2012” en Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan <http://zaguan.unizar.es>. Trabajo Fin de Grado. Directora: Maite Gobantes Bilbao. Grado en Periodismo, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Zaragoza. 2012. Arellano, Fernando. 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