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Abstract

Este artículo presenta un análisis de los efectos de la diferencia de tipos generales marginales y tipos del ahorro sobre la estructura de la base imponible total del IRPF. Para este fin se emplea el Panel de Datos de las declaraciones del IRPF en España que elabora la AEAT para el periodo 1999-2008 con el propósito de analizar empíricamente la hipótesis de cómo los individuos ante cambios en la diferencia de tipos de gravamen entre las rentas del trabajo y del capital; y cómo todo ello se traduce en cambios en el peso de cada fuente de renta en la renta total de tales individuos. Tras una introducción, se pasa al estudio de la tributación del capital desde la imposición óptima que justificaría la imposición cero de las rentas del capital y da pie a nuestro estudio de la planificación fiscal en materia de rentas del ahorro. Seguidamente incorporamos un breve análisis de un sencillo modelo de planificación fiscal elaborado por Slemrod para pasar a concretar nuestro estudio empírico sobre la planificación fiscal en el IRPF español. El artículo concluye con la afirmación de nuestra hipótesis de trabajo: los españoles desarrollan actividades de planificación fiscal en el IRPF; conclusión que se alcanza mediante el estudio de la diferencia de tipos entre las rentas generales y las rentas del ahorro para el periodo considerado. Moreno Cepas, Maria del Carmen; López Laborda, Julio

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Trabajo Fin de Máster Un análisis de los efectos de la diferencia entre los tipos generales y del ahorro sobre la composición de la base imponible del IRPF: un análisis para España Autor/es María del Carmen Moreno Cepas Director/es Julio López Laborda Universidad de Zaragoza 2012 1 UN ANALISIS DE LOS EFECTOS DE LA DIFERENCIA ENTRE LOS TIPOS GENERALES Y DEL AHORRO SOBRE LA COMPOSICION DE LA BASE IMPONIBLE DEL IRPF María del Carmen Moreno Cepas Máster de Investigación en Economía, Universidad de Zaragoza RESUMEN Este artículo presenta un análisis de los efectos de la diferencia de tipos generales marginales y tipos del ahorro sobre la estructura de la base imponible total del IRPF. Para este fin se emplea el Panel de Datos de las declaraciones del IRPF en España que elabora la AEAT para el periodo 1999-2008 con el propósito de analizar empíricamente la hipótesis de cómo los individuos ante cambios en la diferencia de tipos de gravamen entre las rentas del trabajo y del capital; y cómo todo ello se traduce en cambios en el peso de cada fuente de renta en la renta total de tales individuos. Tras una introducción, se pasa al estudio de la tributación del capital desde la imposición óptima que justificaría la imposición cero de las rentas del capital y da pie a nuestro estudio de la planificación fiscal en materia de rentas del ahorro. Seguidamente incorporamos un breve análisis de un sencillo modelo de planificación fiscal elaborado por Slemrod para pasar a concretar nuestro estudio empírico sobre la planificación fiscal en el IRPF español. El artículo concluye con la afirmación de nuestra hipótesis de trabajo: los españoles desarrollan actividades de planificación fiscal en el IRPF; conclusión que se alcanza mediante el estudio de la diferencia de tipos entre las rentas generales y las rentas del ahorro para el periodo considerado. Palabras claves: planificación económica, tipos marginales generales, tipos del ahorro, peso actividades económicas, base imponible del ahorro, base imponible general. Clasificación JEL: H2, H3. 2 1. INTRODUCCION Una de las principales preocupaciones del contribuyente sujeto al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (en adelante, IRPF) es la minimización de la carga tributaria sujeta a las opciones fiscales que plantea el sistema impositivo y su posibilidad o no de utilizar esas alternativas correctamente para poder disminuir el pago en el Impuesto sobre la Renta y, en consecuencia, planificar el pago del tributo. Para acertar de manera adecuada en la toma de decisiones fiscales que comportan un coste tributario no es suficiente con conocer el sistema fiscal, el IRPF en nuestro caso. Lo importante realmente es incorporar el tributo en un modelo de decisión que permita al individuo adoptar una decisión entre las diferentes alternativas disponibles mediante una comparación detenida de las mismas. A esta actividad es a lo que llamamos planificación fiscal. A pesar de que en España la planificación fiscal, junto con la evasión y elusión fiscal, ha sido objeto tradicional de preocupación en el ámbito económico; apenas ha recibido la atención de la investigación académica, que sólo puede ofrecer un puñado de estudios aplicados y todavía menos trabajos teóricos. Mi intención con este trabajo no es más que intentar verificar la existencia de actividades de planificación fiscal en España para el periodo considerado que media entre 1999 y 2008 mediante el análisis de la diferencia que se presenta entre los tipos que gravan las rentas generales y los tipos que gravan las rentas del ahorro. Comienzo con un estudio de la tributación del ahorro desde la perspectiva de la teoría de la imposición óptima, que concluye con la idea de que en un sistema fiscal adecuado el tipo impositivo sobre las rentas del ahorro debería ser nulo. En la sección tercera lo que pretendo es mostrar un breve y sencillo modelo de planificación fiscal elaborado por Slemrod que siente las bases del tema por excelencia del trabajo. Las reformas fiscales del IRPF de 2007 van a ocupar un papel primordial en nuestro trabajo. La sección cuarta se encarga de describirlas y mostrar gráficamente las consecuencias fiscales de tales reformas. Para finalizar, elaboro un modelo específico de planificación fiscal para España con el que se pretende demostrar empíricamente que los contribuyentes nacionales del IRPF planifican fiscalmente. En la elaboración de la aplicación también incluyo dos posibles extensiones del modelo original y un breve análisis del efecto anticipación a las reformas de 2007 por parte de los declarantes. De todo ello se ocupa la sección quinta. El trabajo concluye con el resumen de sus resultados más relevantes. Maria del Carmen Moreno Cepas 3 2. LA TRIBUTACION DEL CAPITAL DESDE LA PERSPECTIVA DE LA COMPOSICION ÓPTIMA Para comenzar presentaremos brevemente una noción general de la teoría de la imposición óptima citando algunos de los pilares básicos de la misma, basada en gran medida en los estudios fundacionales de Ramsey (1927) y Mirrlees (1971); con la idea de centrarnos en uno de ellos que ocupa un papel central en mi trabajo: la tributación cero de las rentas del capital. La teoría de la imposición óptima convencional viene a postular que debe seleccionarse un sistema impositivo que maximice una función de bienestar social que está sujeta a una serie de limitaciones. Los estudios sobre la imposición óptima suelen considerar al planificador social como un utilitarista, lo que viene a decir que la función de bienestar social se basa en las utilidades de los individuos en la sociedad. Las primeras ráfagas de ideas en relación a la imposición óptima corren a cuenta de Frank Ramsey (1927), que vino a realizar una importante contribución inicial en relación a las limitaciones a las que el planificador debía enfrentarse. Posteriormente, James Mirrlees (1971) inició la segunda oleada de modelos de imposición óptima al proponer un método para formalizar el problema del planificador que examina explícitamente la heterogeneidad no observada entre los contribuyentes. En la versión más básica del modelo, los individuos difieren en su capacidad innata de obtener ingresos. El planificador puede observar los ingresos, que dependen de la capacidad y del esfuerzo, pero no puede observar la capacidad o el esfuerzo directamente. Si el planificador grava los ingresos con intención de gravar a aquellas personas con una capacidad alta, los individuos no estarán incentivados a realizar tantos esfuerzos para obtener dichos ingresos. Al reconocer la heterogeneidad no observada, la utilidad marginal decreciente del consumo y los efectos de incentivo, el enfoque de Mirrlees formaliza el clásico dilema entre la equidad y la eficiencia que afrontan los gobiernos reales, y se ha convertido en el enfoque dominante para los teóricos de los impuestos. De esta manera, en la actualidad la teoría se centra en la elección de un sistema de tributación que equilibre las pérdidas de eficiencia en contra del deseo del gobierno por la redistribución y la necesidad de aumentar los ingresos. Todo ello dependerá de los juicios de valor del propio planificador social y de si sopesa más el logro de una mejor redistribución o de un sistema más eficiente. Maria del Carmen Moreno Cepas 4 Ocho son las enseñanzas generales propuestas por la teoría de la imposición óptima. 1. Las tasas impositivas marginales óptimas dependen de la distribución de la capacidad 2. Las tasas impositivas marginales óptimas podrían disminuir en las rentas altas 3. Un impuesto a tanto alzado, con una transferencia universal de cuantía fija, podría constituir una situación casi óptima. 4. Cuanto mayor sea la desigualad salarial, mayor será el grado óptimo de redistribución. 5. Los impuestos deberían depender de las características personales, así como de los ingresos. 6. Solo los bienes finales deberían estar sujetos a impuestos, y en general, habría que gravar estos bienes de manera uniforme. 7. La renta del capital no debería estar sujeta a impuestos, al menos mientras sea una expectativa. 8. En las economías desarrolladas, la política impositiva óptima exige un nivel de complejidad cada vez mayor. Respecto a la tributación de las rentas del capital, que es la que nos ocupa, la teoría de la imposición óptima viene a justificar una tributación cero. Un impuesto de tasa cero sobre el capital puede explicarse de varias formas. Cabe señalar dos posibilidades: en primer lugar, dado que los bienes de capital son un insumo intermedio para la producción del producto futuro, el resultado de Diamond y Mirrlees (1971) que se recoge en la premisa 6 indica que no deberían estar sujetos a impuestos; de otro lado, dado que un impuesto sobre el capital constituye, de hecho, un impuesto sobre el consumo futuro pero no sobre el consumo actual, vulnera la recomendación de Atkinson y Stiglitz (1976) en favor de una imposición uniforme. Por otro lado, un impuesto de tasa cero sobre el capital también puede explicarse haciendo uso de unos estudios importantes de Chamley (1986) y Judd (1985), que examinan la imposición sobre el capital en el modelo desarrollado por Frank Ramsey (1928). Observan que, a corto plazo, un impuesto positivo sobre el capital puede resultar conveniente porque es un impuesto sobre el capital viejo y, por lo tanto, no causa distorsiones. A largo plazo, no obstante, un impuesto de tasa cero sobre el capital resultaría óptimo. En el modelo de Ramsey, al menos algunos de los hogares se expresan de forma que tienen un horizonte de planificación infinito. Estos hogares determinan Maria del Carmen Moreno Cepas 5 cuánto ahorrar basándose en su descuento del futuro y el rendimiento del capital en la economía. En el equilibrio a largo plazo, sus decisiones de ahorro son perfectamente elásticas con respecto a la tasa de rendimiento después de impuestos. Por lo tanto, un impuesto sobre la renta del capital mantendrá el rendimiento del capital después de impuestos invariable, lo que significa que el rendimiento del capital antes de impuestos deberá aumentar. Así, el establecimiento del impuesto reduciría el stock de capital y el producto agregado en la economía. Esta distorsión es tan grande como para que cualquier imposición sobre la renta del capital sea subóptima en comparación con la imposición sobre la renta del trabajo, incluso desde la perspectiva de una persona sin ahorros (Mankiw, 2000). La economía moderna reafirma este mensaje a través de la creciente globalización de los mercados de capitales, que puede dar lugar a respuestas muy elásticas de los flujos de capital a variaciones impositivas, incluso a corto plazo. En definitiva y desde la óptica de la imposición óptima se vendría a justificar como ideal un sistema fiscal en el que existiese un solo impuesto sobre las rentas salariales, equivalente a un impuesto sobre el consumo; donde la tributación sobre las rentas del capital fuese, por tanto, nula. No obstante, pueden encontrarse razones para cuestionar la optimización de los impuestos de tasa cero sobre el capital. En primer lugar, por norma general, los individuos obtienen rentas del capital por encima del rendimiento normal de las mismas lo que supone que éstos obtienen rentas extraordinarias que constituyen rentas económicas cuya tributación si estaría justificada desde la imposición óptima. En segundo lugar, si todas las personas tienen horizontes de planificación relativamente cortos, como en los modelos de generaciones superpuestas, la imposición sobre el capital puede proporcionar una redistribución sin los efectos drásticos sobre la acumulación de capital identificados en los estudios de Ramsey. Conesa, Kitao y Krueger (2009) examinan este argumento en favor de la imposición sobre el capital. También puede ocurrir que si las personas acumulan reservas de ahorro para autoprotegerse frente a los shocks, puede producirse una acumulación excesiva agregada de capital, lo que justificará la imposición sobre el capital, como en Aiyagari (1994). A pesar de estas posibles excepciones, no obstante, la lógica en favor de la aplicación de impuestos bajos sobre el capital es potente: la oferta de capital es muy elástica, establecer tipos muy elevados podría promover la salida de capitales al extranjero, los impuestos sobre el capital generan fuertes distorsiones en los planes intertemporales de consumo y desalientan el ahorro, y la acumulación de capital es esencial para la producción agregada de la economía. Maria del Carmen Moreno Cepas 6 En la práctica todo este dilema ha venido a resolverse mediante el uso de impuestos duales sobre la renta: las rentas salariales tributan de acuerdo a las tarifas del propio impuesto; mientras que las rentas del capital tributan a un tipo fijo que suele coincidir con el tipo más bajo de la tarifa sobre las rentas salariales. De hecho la evidencia empírica parece constatar, al menos, un descenso en la carga tributaria sobre las rentas del capital. Las estadísticas más completas de la imposición sobre el rendimiento del capital en los países desarrollados son los datos de la OCDE sobre las tasas impositivas obligatorias sobre la renta de las sociedades (OCDE, 2008). Estos datos muestran que estas tasas se redujeron fuertemente a finales de los años ochenta desde niveles entre el 45% y el 50% y han disminuido progresivamente desde entonces, reduciéndose a un promedio inferior al 30% en 2007. De otro lado, la imposición de la renta del capital también se da a nivel personal en la mayoría de los países de la OCDE. El promedio ponderado de la tasa del impuesto sobre la renta aplicable a los ingresos por concepto de dividendos en la OCDE se redujo de 55% a principios de los años ochenta a menos de 30% en 1991 y por debajo de 20% en 2005. De hecho, en 2007 en tres países de la OCDE la tasa del impuesto sobre la renta de las personas físicas aplicable a los ingresos por concepto de dividendos era de cero: Grecia, México y la República Eslovaca. Es cierto que aunque las tasas impositivas obligatorias sobre la renta del capital se han reducido, la carga impositiva sobre la renta del capital depende de muchos otros factores, como la definición de la base impositiva y el alcance de los créditos fiscales y las deducciones impositivas. En cualquier caso lo claro es que esa reducción en las tasas impositivas sobre el capital ha propiciado el uso, cada vez más frecuente, de la actividad de planificación fiscal. 3. UN SENCILLO MODELO DE PLANIFICACION FISCAL. La existencia de la planificación fiscal nos lleva a tener en consideración problemas de la teoría de la imposición: desde los efectos de los impuestos sobre la oferta de trabajo o ahorro hasta la fijación de la progresividad óptima impositiva. La década estadounidense de los 80’s fue empleada por autores como Slemrod en su afán de obtener una experiencia impositiva que verificase su idea de que el impuesto sobre la renta era un conjunto de reglas que gravan ciertas transacciones, más que el propio flujo de rentas. Con ello se daba a entender que el impuesto no sólo modifica los precios relativos de las variables reales, incidiendo así en las decisiones individuales y empresariales, en decisiones de ahorro e inversión, de trabajo; sino que también genera incentivos para que los agentes económicos desarrollen actividades de planificación fiscal. Maria del Carmen Moreno Cepas 7 Las reformas fiscales que se llevaron a cabo de 1980 en EEUU constituyen toda una evidencia que ratifica la argumentación anterior y sugiere en sí misma la existencia de una jerarquía en los efectos generados por el comportamiento de los individuos y las empresas. En el tramo superior de esa jerarquía encontramos el momento en el que se realizan las transacciones económicas. De esto modo, la anticipación a una subida de tipos de gravamen provoca la aceleración de tales operaciones, beneficiándose de una ahorro fiscal superior al coste de anticipar las transacciones. En el siguiente escalón se localizan las decisiones financieras y contables de los agentes económicos, que se amoldan a variaciones de las reformas fiscales. En último lugar, se encuentran las decisiones reales de los individuos y empresas para las que se detecta una menor respuesta ante variaciones impositivas. El tema en cuestión ha sido abordado por diversos autores, creando un modelo general de comportamiento. Para ello han tenido en consideración conjuntamente el impacto fiscal sobre las variables reales y sobre las acciones de evasión, elusión y planificación fiscal: Mayshar (1991), Slemrod (1998), Agell y Persson (1998), Feldstein (1999). Lo que mostraré a continuación es el modelo de Slemrod (1998) adaptado en el trabajo de Domínguez y López Laborda (2001): un modelo sencillo y completo de planificación fiscal. El modelo de Slemrod (1998) se centra en el estudio de la incidencia del IRPF sobre la oferta de trabajo, aunque su formulación se puede extender a cualquier otra respuesta de comportamiento. En los modelos convencionales, el individuo maximiza su utilidad, que es una función de su renta, Y, y de su oferta de trabajo, L, sujeto a una restricción presupuestaria afectada por los impuestos: Max U (Y, L) L s.a: Y = (1-t) wL + M donde t es el tipo del impuesto sobre la renta, que se supone fijo, w es la tasa salarial y M es la renta no salarial que, por simplicidad, se supone no gravada. El lagrangiano correspondiente al problema de maximización es el que sigue: Maria del Carmen Moreno Cepas 8 L (Y,L;λ) = U (Y, L) + λ((1-t) wL + M – Y) ∂ L/ ∂L = 0; Uy* ∂Y/∂L + λ((1-t) w = 0 ∂L/∂ λ = 0; Y = (1-t) wL + M Supuesta una solución interior, la condición de primer orden para este problema es la siguiente: w t U U L Y ( )1   Es decir, la oferta de trabajo es óptima cuando la relación marginal de sustitución entre trabajo y renta se iguala a la tasa salarial neta de impuestos. Slemrod (1998) propone una corrección al modelo convencional. Este autor supone que de la renta total obtenida, wL, el individuo puede conseguir, a través de la actividad de planificación fiscal que una parte de su renta, A, tribute a un tipo inferior t1. Así, 0≤ t2<t. El resto de la renta, wL – A, seguirá gravándose al tipo t1. La actividad de planificación fiscal lleva aparejada un coste , C(wL, A), que aumenta con A (C’A > 0) pero se reduce con wL (C’wL < 0). Slemrod se refiere a esta última relación como el valor "facilitador de la planificación" de la renta verdadera. La tributación total de este individuo tendrá, entonces, los siguientes dos componentes: T1 = (wL - A) t1 T2 = A · t2 0  t2< t1 El problema maximizador será ahora el siguiente: Max U (Y, L) L,A s.a: Y = wL - (wL - A) t1 - A · t2 - C(wL, A) + M = = (1 - t1) wL + (t1 - t2) A - C(wL, A) + M Maria del Carmen Moreno Cepas 15 El tipo impositivo t’ no es más que tipo promedio al que se enfrentaban las rentas del ahorro. Pore un lado las rentas del capital mobiliario | tributaban dentro de la base imponible general, enfrentándose al tipo impositivo marginal t que determinara la escala; mientras que las ganancais patrimoniales tributaban a un tipo único del 15%. - Posteriormente a 2007 todas las rentas del ahorro pasan a tributar aun tipo único fijo del 18% En base a ello, la variable diferencia de tipos viene a especificarse de la forma en la que sigue: antes de 2007 como la diferencia entre el tipo maginal general y el tipo impositivo promedio (t – t’); y a partir de 2007 como la diferencia entre el tipo marginal general y ek tipo único de 18% (t – 18%). En principio, esperamos que de la regresion se obtenga un signo positivo; indicando que a mayor diferencia entre los tipos marginales generales y los tipos del ahorro generen incentivos para que los individuos planifiquen fiscalmente y, por tanto, aumenten la proporcion que supone la base del ahorro sobre el total d esus bases imponibles. De otro lado, contamos con el peso de las rentas empresariales. Para esto último simplemente identifico las diversas actividades economicas del contribuyente, las sumo y la suma es dividida por la base imponible total. Asi obtenemos el peso que tienen las actividades económicas sobre la renta total del declarante. En relación con ésta, lo que cabe esperar es que a mayor peso de las rentas empresariales exista una mayor capacidad y un mayor incentivo a planificar fiscalmente: cuanto mayor sea la relacion entre las actividades economicas y la base imponible total, mayor sera el tipo marginal general al que se enfrente el declarante, mayor sera la diferencia entre tipos generales y marginales; y por ende, mayores seran sus incentivos de convertir rentas que forman parte de la renta general en rentas del ahorro. Construiré dos versiones adicionales del modelo inicial, de tal forma que empleando las mismas variables independientes intentemos explicar por separado las ganancias patrimoniales y las rentas del capital mobiliario. Cabe esperar los mismos resultados que para el modelo fundamental; pero con estas dos modalidades adicionales veremos de forma individual las respuestas de las ganancias patrimoniales y de las rentas del capital mobiliario ante variaciones en las variables explicativas. He querido completar el modelo haciendo un breve análisis del efecto anticipación. En el periodo considerado, 1999-2008, viene a producirse una importante reforma en 2007 en el IRPF ya mencionada: las rentas derivadas del capital mobiliario junto con la totalidad de las ganancias patrimoniales pasarian Maria del Carmen Moreno Cepas 16 a constituir lo que se hoy conocemos por rentas del ahorro y a tributar a un tipo unico del 18%. Mientras tanto, la parte general seguria enfrentandose a tipos marginale spero con una escala en la que se suprimiria un tramo. Todo ellos viene a significar que se pasan a unificar las ganancias patrimoniales, con independencia de el periodo de tiempo en el que se generen (ya no se distingue entre ganancias generados en un año o ganancias generadas en mas de un año); quedando perjudicadas las ganancias generadas en mas de un año que pasan a tributar a un 18% frente al 15% al que se tributaban antes de 2007, y beneficiándose las ganancias especulativas a menos de un año que pasan de tributar a tipos marginales generales en escala a un tipo unico del 18%. De todo ello, lo que se pretende demostrar es que antes estos cambios fiscales de 2007 los contribuyentes registrasen un efecto anticipacion a la reforma de manera que planificando fiscalmente redujesen sus cargas tributarias. Asi, si a partir de 2007 lo que se penaliza son las ganancias generadas a mas largo plazo, cabe esperar que estas se incrementasen en 2006; del mismo modo que si se a partir de 2007 se favorecen las ganancias patrimoniales especulativas, cabe esperar que estas aumenten a partir de 2007. Con lo que respecta a las rentas del capital mobiliario, estas pasan a tributar a un tipo unico del 18% a partir de 2007 frente a una escala general a la que tributaba con anterioridad. Es porello que las rentas del capital mobiliario tambien se ven favorecida; por lo tanto, cabe esperar que estas se reduzcan en 2006 en base a ese efecto anticipacion al que venimos haciendo referencia. El modelo a construir resultante quedaria de la siguiente manera: donde, · Biasobrebit es el peso de la renta del ahorro sobre la renta total de la declaración i en el año t · diferenciatipos es la diferencia entre el tipo marginal general y el tipo ahorro al que se enfrenta cada contribuyente i en el año t · pesoactividadeseconomicas es el peso del total de las rentas en concepto de actividades económicas de cada contribuyente i sobre el total de su renta declarada en el año t. · β1 y β2 son los correspondientes coeficientes de las variables explicativas; y α es la ordenada en el origen. biasobrebit it = α + β1 * diferenciatipos it+ β2*pesoactividadeseconomicas it+ uit Maria del Carmen Moreno Cepas 17 ESTIMACION Contando con la estructura del modelo y la base de datos, se procede a la estimacion del mismo. El enfoque más simple de analizar datos tipo panel, como los que presento en este trabajo, es omitir las dimensiones del espacio y el tiempo de los datos agrupados y solo calcular la regresión Mínimo Cuadrado Ordinaria usual. Este modelo se expresa como: Donde i significa la i -esima unidad transversal (estado) y t el tiempo t (año). Esta es la llamada REGRESION AGRUPADA (POOLED OLS). En nuestro modelo la Yit se correspondería con la variable Baseahorrosobrebaseimponibletotal, mientras que la variable X1 it se identificaria con nuestra variable diferenciatipos y la variable X2 it con pesoactividadeseconomicas. Empleando el sistema Pooled de estimacion, obtenemos la siguiente salida de resultados: Modelo 1 En base a estos resultados el modelo estimado puede expresarse como sigue: La esta estimación nos verifica empíricamente la relación positiva existente entre la difencia de tipos y el peso de las rentas del ahorro sobre las rentas biasobrebit = 0,0587 - 0,000000114*pesoactividadeseconomicas+ 0,000201*diferenciatipo + uit Maria del Carmen Moreno Cepas 18 totales que predeciamos inicialmente. Específicamente el parámetro estimado es de 0,000201, y aunque no es un valor mu elevado, viene a decirnos que cuando la diferencia de tipos incrementa en una unidad el peso de las rentas del ahorro sobre las totales lo hace en un 0,000201. Esto significa que cuanto mayor son las diferencias entre tipos del ahorro y tipos marginales generales a los que se enfrenta un contribuyente, mayor son los incentivos para planificar fiscalmente en el IRPF; y por consiguiente mayor es la proporción de renta que éste presenta en concepto de rentas del ahorro. En lo que respecta a la otra variable independiente, peso de las actividades económicas, la estimación resultante en este caso predice una relación negativa con la variable explicada. En concreto el valor estimado del parámetro correspondiente es de -0,000000114, y aunque manifiesta una relación inversa, el valor es prácticamente cero. El peso de las actividades económicas sobre el total de la renta de los declarantes no es, por tanto, determinante para éste a la hora de determinar que parte de su renta entra a formar parte de la base del ahorro y cuál formará parte de la base general. Las actividades económicas, a diferencia de lo predicho en un principio, no constituyen un elemento que incentive al individuo a realizar actividades de planificación fiscal. Lo siguiente tras la estimación es verificar la significatividad del modelo. Para ello hacemos uso de los contrastes paramétricos. Comienzo por la realización de contrastes individuales de significatividad haciendo uso del estadistico F de Snedecor haciendo uso del nivel de significación habitual del 5%. En el caso de la variable diferencia de tipos, el contraste nos indica que la variable es muy significativa y que por lo tanto es explicativa del modelo. En cambio, para la variable pesoactividadeseconómicas el contraste revela la insignificatividad de la misma. Esto último viene a decir que la eliminación de la variable no supondría ninguna amenaza al modelo construido, y que por consiguiente es poco explicativa del modelo considerado. De la salida de Stata también podemos conocer la significatividad conjunta del modelo planteado. En este sentido, y considerando un nivel de significatividad del 10% en lugar del 5% frecuente, el p-valor resultante es de 0,0951 ñlo que viene a sugerir que tanto la diferencia de tipos del ahorro y tipos marginales generales como la proporción que representan las actividades económicas sobre la renta total vienen a explicar el modelo presentado a partir de las observaciones consideradas en la base de datos creada. Dado que el resultado en base a la variable peso de las actividades economicas no ha originado los resultados deseados, he modificado la estimación eliminando del cómputo de las actividades económicas las actividades económicas en régimen de estimación objetiva. Sabemos que este tipo de Maria del Carmen Moreno Cepas 19 actividades económicas se vinculan con actividades del sector primario, y es de esperar que los contribuyentes dedicados al sector agrícola o ganadero tengan una menor capacidad para planificar impuestos; así como menores incentivos a la realización de este tipo de actividades de planificación fiscal. Es posible que en los resultados obtenidos en la primera estimación la consideración de la totalidad de las actividades económicas, incluidas en ellas las actividades primarias, nos haya sesgado los resusltados. Por ello he considerado la posibilidad de estimar el modelo en base únicamente a las actividades económicas en régimen de estimación directa. Modelo 2 Para estos resultados seguimos obteniendo una relación positiva y significativa entre la diferencia de tipos y nuestra variable dependiente base imponible del ahorro sobre base imponible total. En lo que respecta a la nueva variable considerada, peso de las actividades económicas en estimación directa, los resultados se modifican a nuestro favor. Eliminando las actividades primarias esperábamos encontrar que la estimación resultante fuese positiva, indicando una relación directa entres el peso de las actividades económicas y el peso de las rentas del ahorro sobre las totales. Concretamente la estimación revela que si las actividades económicas no primarias incrementan en una unidad su peso sobre las rentas totales; las rentas del ahorro aumentan su peso en 0,000000093 sobre las totales. Relación que al mismo tiempo es poco significativa, dado que el p valor asociado al estadístico t de Student es de 0,976 (valor muy superior al nivel de significación del 5% que hemos considerado). No obstante, la significatividad conjunta del modelo viene a indicarnos otra cosa. Si consideramos un nivel de significación del 10%, el las estimaciones obtenidas a partir de nuestras observaciones explicarían de forma significativa el modelo construido. De esta forma, tanto la diferencia de tipos como el peso de las actividades económicas no agrarias explicarían las oscilaciones existentes en la Maria del Carmen Moreno Cepas 20 variable que mide el peso de las rentas del ahorro sobre las rentas totales. Todo ellos viene a reafirmar las hipótesis iniciales que barajábamos: la mayor diferencia entre tipos marginales generales y tipos del ahorro; así como el mayor peso de las actividades económicas supone que el contribuyente se ve incentivado a la generación de actividades de planificación fiscal. A continuación presento un análisis descriptivo de las variables fundamentales del modelo que acabo de presentar. El cuadro no recoge más que el numero de observaciones para cada variable, la media, la desviación típica, el mínimo y máximo alcanzado por cada variable. Los dos modelos alternativos que planteo no son más que la separación del modelo original que he planteado anteriormente en dos versiones. En primer lugar lo que presento es un modelo explicativo de las rentas del capital mobiliario. Intentamos explicar como la diferencia de tipos marginales generales y los tipos del ahorro, así como el peso de las actividades económicas en régimen directo (eludiendo definitivamente las actividades primarias) incide en la proporción que supone el capital mobiliario sobre las rentas totales del declarante. Para el cálculo de la variable diferenciadetipos he procedido de la siguiente manera. Para el periodo anterior a la reforma de 2007 la variable que cito es nula, puesto que las rentas del capital mobiliario se enfrentaban a tipos marginales generales de la escala. Desde 2007 la variable se expresa como la diferencia entre la tarifa de la escala y el 18% al que pasan a tributar las rentas de capital mobiliario. En lo que respecta a las actividades económicas seguimos excluyendo a las actividades en régimen de estimación objetiva con el objeto de evitar sesgos en los resultados dada la reducida capacidad de los declarantes dedicados al sector primario de planificar fiscalmente. La estimación obtenida es la siguiente: Maria del Carmen Moreno Cepas 21 Modelo 3 De la salida de Stata podemos resumir tres ideas fundamentales. En principio, la relación entre el capital mobiliario y la diferencia de tipos se presenta positiva lo que viene a significar que a mayor diferencia de tipos mayor peso tienen las rentas del capital mobiliario sobre la renta global de un contribuyente. También es destacable la relación directa entre las rentas del capital mobiliario y el peso de las actividades económicas. Estas dos ideas verificarían las hipótesis iniciales de nuestro paper, de tal forma, que las diferencias en los tipos impositivos y el mayor peso de las actividades económicas generarían incentivos en los declarantes a planificar fiscalmente y a incrementar dentro de su renta total la parte que se corresponde a rentas del capital mobiliario. Por lo que respecta a las ganancias patrimoniales, para la obtención de la variable diferenciatipo se calcula la diferencia entre la escala general y el 15% al que se enfrentaban las ganancias patrimoniales antes de 2007; y a raíz de la reforma de 2007 la variable se define como la diferencia entre la escala general y el 18% al que pasan a tributar las rentas del ahorro entre las que se incluyen las ganancias patrimoniales. Para las actividades económicas procedemos de la misma forma. En este modelo alternativo lo que más resalta es el signo negativo del coeficiente que relaciona las diferencias presentadas en los tipos con el peso de las ganancias patrimoniales generadas a más de un año. El signo es esperado, pues a partir de 2007 la reforma fiscal penalizó fiscalmente las ganancias patrimoniales que se generaban en más de un año pasando de tributar a un 15% a un 18%. El refuerzo del gravamen fiscal a partir de 2007 justificaría la relación inversa entre las ganancias patrimoniales y las diferencias entre tipos impositivos. Maria del Carmen Moreno Cepas 22 Maria del Carmen Moreno Cepas Modelo 4 No obstante, y en teniendo en consideración el contraste de significación conjunta, las versiones planteadas constituyen modelos poco significativos. Todo ellos supone que ni las rentas del capital mobiliario ni las ganancias patrimoniales se explicarían de forma adecuada a través de nuestras dos variables independientes dada la muestra para el periodo 1999-2008. De hecho, ni si quiera se presenta significatividad individual en los contrastes paramétricos: ni la diferencia de tipos ni el peso de las actividades económicas resultan variables apropiadas para explicar el modelo planteado. De nuevo recojo en un cuadro los datos descriptivos de las variables fundamentales de los diversos modelos, en el que incluyo también las variables relativas al capital mobiliario y a las ganancias patrimoniales; protagonistas de las versiones alternativas que acabo de presentar. Para finalizar nuestro estudio empírico de la planificación fiscal en el IRPF me voy a centrar en un breve análisis del posible efecto anticipación del declarante. Recordemos que para el periodo de tiempo considerado en el estudio, 1999- 2008, tiene lugar una importante reforma fiscal en el IRPF en 2007 fundamentada en la alteración de la tributación de las rentas del ahorro. Consecuencia de ello lo que queremos es demostrar la existencia de un comportamiento anticipador en el contribuyente de tal manera que antes de 2007 éste ya fuese convirtiendo rentas del generales en rentas del ahorro con el 23 objeto de reducir su presión fiscal a través de la realización de actividades de planificación fiscal. Para intentar demostrar esta idea voy a hacer uso de dos elementos claves. De un lado, he construido un gráfico para el periodo 1999-2008 sobre la evolución de las rentas del ahorro medias para cada año. Por otro lado, mediante la ayuda de variables dummys he construido una regresión para años individualizados de tal forma que lo que pretendo es analizar la sensibilidad de la variable dependiente a las independientes a través de los coeficientes estimados y verificar que la sensibilidad es mayor en los años próximos a 2007. Para la construcción del gráfico he calculado el valor medio de lo que hoy conocemos por rentas del ahorro, me refiero a la suma de las rentas del capital mobiliario y la totalidad de las ganancias patrimoniales, para cada año. En la representación se puede ver lo siguiente: Grafico 4 Fuente: elaboración propia Es claramente observable como a partir de 2004 se despunta la representación gráfica, de tal manera que incrementa de forma exponencial el peso de las rentas del ahorro sobre las totales en los declarantes observados. Es a partir de 2006-2007 donde se alcanza la cima y la recta se estanca coincidiendo con la puesta en marcha de la reforma fiscal. Es por tanto muy significativo visualmente como comienzan a desarrollarse de forma anticipadora actividades de planificación fiscal por parte de los contribuyentes con el objeto de beneficiarse de la tributación fiscal que entra en vigor en 2007. El siguiente paso es demostrar a través de regresiones econométricas estos resultados alcanzados visualmente. Maria del Carmen Moreno Cepas 24 A la hora de construir las regresiones he procedido como sigue. Hemos podido comprobar en el gráfico que se observan claramente lo que podríamos considerar tres subperiodos del horizonte temporal considerado 1999-2008. Hasta 2004, y aunque la tendencia del peso de las rentas de capital mobiliario es creciente para todo el periodo, encontramos muchos altibajos en la proporción que constituye la base del ahorro sobre la base imponible total. A partir de 2004 se observa un ascenso claro y directo de las rentas del ahorro hasta alcanzar su esplendor en 2007, año de la reforma fiscal del IRPF. Consecuencia de todo esto lo que he construido son tres regresiones representativas de cada subperiodo mencionado, de tal forma que lo que intento es explicar el comportamiento de nuestra variable dependiente en cada mini periodo temporal con la ayuda de cada una de las regresiones. Para la elaboración de cada regresión me he servido de variable dummys que me permitiesen restringir la incidencia del resto de años. De esta manera la estimación para los años que corren entre 1999 y 2003 es la que sigue. Modelo 5 En ella lo que resalta claramente es la relación inversa entre la diferencia de tipos y el monto total de las rentas del ahorro sobre las totales; incluso es destacable el signo inverso que relaciona el peso de las actividades económicas en régimen directo con la variable explicada. No es extraño lo obtenido, solo cabe ver el gráfico y observar los drásticos movimientos entre 1999 y 2004 que experimenta la representación. Podemos concluir que para estos años no encontramos evidencias que demuestren la existencia de planificación fiscal en el IRPF, de hecho el modelo en su conjunto viene a ser muy poco significativo dando a entender que la diferencia de tipos y las actividades económicas son variables poco representativas para explicar la evolución de las rentas del ahorro. Maria del Carmen Moreno Cepas