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Trabajo Fin de Máster ISO 14001: SUS DETERMINANTES Y SU EFECTO EN EL RENDIMIENTO MEDIOAMBIENTAL Y FINANCIERO DE LA EMPRESA Autor Ghadir Mouin El Ghafari Director Concepción Garcés Ayerbe Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Zaragoza 2012
2 Resumen: En los últimos años, existe una demanda cada vez mayor a las organizaciones para que asuman una responsabilidad a través de sistemas de gestión medioambiental (SGM) como la norma ISO 14001. Las empresas se preocupan cada vez más por el impacto medioambiental como consecuencia de la presión que procede de gobiernos locales y nacionales, organismos reguladores, asociaciones sectoriales, clientes, empleados y accionistas, para que se minimice este impacto. La norma ISO 14001 se ha concebido para gestionar el delicado equilibrio entre el mantenimiento de la rentabilidad y la reducción del impacto medioambiental. Partiendo de la literatura existente, como primer objetivo, este trabajo trata de explicar los factores determinantes que influyen en la adopción de la ISO 14001 o de otro tipo de SGM certificados por parte de las empresas. Como segundo objetivo se pretende revisar investigaciones que analizaron el impacto que tiene la certificación ISO 14001 o el SGM en el rendimiento financiero y medioambiental de las empresas. Este trabajo se estructura de la siguiente manera. Primero, se realiza una pequeña introducción, explicando brevemente la norma ISO 14001 como una normativa medioambiental voluntaria que muchas empresas sienten la necesidad de tener. En la segunda parte, se realiza una revisión de literatura que está dividida en tres partes. La primera revisa los factores que influyen en la adopción de la ISO u otro tipo de certificación del SGM. La segunda parte, revisa los estudios que trataron el impacto de esta normativa en el rendimiento medioambiental de la empresa. Y la tercera parte, revisa los estudios que trataron el impacto de esta normativa en rendimiento financiero de la empresa. Palabras clave: SISTEMA DE GESTIÓN MEDIOAMBIENTAL, NORMA ISO 14001, FACTORES DETERMINANTES, RENDIMIENTO MEDIOAMBIENTAL, RENDIMIENTO FINANCIERO.
3 Índice: 1- Introducción:.............................................................................................................................4 2- La norma ISO 14001:................................................................................................................ 6 3- Estudio de la ISO 14001 en la literatura de gestión de empresas: .........................................14 3.1- Factores determinantes de la certificación ISO 14001: ......................................................14 3.1.1- Factores impulsores de la ISO 14001:...............................................................................15 El enfoque institucional:....................................................................................................16 La teoría de Los stakeholders:...........................................................................................19 3.1.2- Barreras para la adopción de la norma ISO 14001: ..........................................................28 3.2- Consecuencias de la certificación ISO 14001:......................................................................29 3.2.1- Los beneficios asociados:..................................................................................................29 3.2.2- La ISO 14001 y los resultados medioambientales: ...........................................................33 3.2.3- La ISO 14001 y los Resultados Financieros: ......................................................................37 Enfoque basado en los recursos naturales: ......................................................................41 4. Conclusiones y futuras líneas de investigación……………………………………………………………………44 5. Bibliografía ..............................................................................................................................48 Lista de figuras: Fig.1: El número de certificaciones ISO 14001 en el mundo (Nishitani, 2010)…………….7 Fig.2: La aplicación de la ISO 14001 (Elaboración propia)………………………………………….10 Fig.3: Modelo de las presiones institucionales moderado por la empresa matriz y las características de las plantas (Delmas Y Tofffel, 2004)………………………………………………19 Lista de Tablas: Tabla 1: Resumen de la revisión de la literatura sobre los factores determinantes en la difusión de la ISO 14001………………………………………………………………………………….23-24-25 Tabla2: Resumen de la revisión de la literatura sobre los beneficios de certificar la norma ISO 14001………………………………………………………………………………………………….31-32 Tabla3: Resumen de los estudios de los beneficios asociados al rendimiento medioambiental y financiero…………………………………………………………………………………….32
4 1- Introducción: En la actualidad, las cuestiones medioambientales representan asuntos importantes que preocupan a las organizaciones. Tanto las exigencias jurídicas como las públicas y sociales cada vez demandan más a las organizaciones para que sean más responsables con el entorno natural. La respuesta negativa a dichas solicitudes, hace que las organizaciones se enfrenten a pagar más impuestos o sanciones y, por lo tanto, a una percepción negativa o un deterioro de la imagen ante de los stakeholders. No obstante, los impactos entre la actividad humana y el medio ambiente son mutuos. En efecto los impactos de un ecosistema deteriorado en los aspectos socio-económicos de la sociedad humana son también negativos y pueden ser evaluados desde una perspectiva interdisciplinar, de la siguiente manera: (1) Agricultura: el deterioro de la calidad de los productos agrícolas, o de las tierras de cultivo, contaminadas o abandonadas por el uso de productos químicos. (2) Crisis energética: la escasez global de petróleo, aceite, gasolina, crudo, gas natural, electricidad y carbón. (3) Reducción de los recursos industriales: la escasez de minerales y metales causada por la sobreexplotación. Y (4) degradación de la calidad de la vida humana y las condiciones de salud causados por la contaminación del aire y del agua (Zhao, 2006). Según la Guía de Sistemas de Gestión Medioambiental 1 : el deterioro ambiental derivado del actual modelo de producción y consumo de bienes y servicios ha obligado a las empresas a la adopción de políticas e instrumentos que tienen por objetivo la protección y la mejora del medio ambiente. Asimismo, el incremento de la sensibilización social ante los problemas ambientales ha supuesto para las empresas la aparición de un conjunto de factores e intereses 1 Tomado del documento “Sistema De Gestión Ambiental (2010)” del Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS). Esta sigla hace referencia a la fundación técnico-sindical de CCOO que promueve la salud laboral, la mejora de las condiciones laborales y la protección del medio ambiente.
5 que inciden sobre su gestión y comportamiento ambiental. Estos factores están determinados por distintos actores: • Los inversores y los accionistas, que quieren rentabilizar sus inversiones con el mínimo riesgo posible (deterioro de la imagen pública de la empresa, responsabilidades penales y civiles, multas por parte de la Administración, etc.). • Las Administraciones públicas, que controlan el cumplimiento de una legislación ambiental cada vez más exigente. • Los clientes y consumidores, que cada vez más exigen la calidad ambiental de los productos y servicios que adquieren. • Las organizaciones ecologistas, ambientales o de defensa del medio ambiente, que actúan mediante campañas de información y sensibilización de la población frente a las empresas más contaminantes. • Los trabajadores y sus representantes, en el ejercicio de su derecho a conocer y a intervenir frente a los riesgos para su salud de los procesos productivos y a participar en la mejora del rendimiento ambiental de las empresas como factor para la estabilidad de sus puestos de trabajo. Un Sistema de Gestión Ambiental (SGM) es un sistema modernizado de gestión cuyos objetivos trascienden el ánimo de lucro de los objetivos de los sistemas de gestión tradicionales. El concepto de SGM representa una revolución sin precedentes de la conciencia humana sobre el medio ambiente y los recursos naturales. Según Steger (2000), un sistema de gestión medioambiental (SGM) se puede definir como un proceso transparente y sistemático conocido a nivel corporativo, con el propósito de la prescripción y la aplicación de las metas medioambientales, políticas y de la asunción de responsabilidades, así como de la realización de auditorías periódicas de sus elementos.
6 Este trabajo consta de dos objetivos principales. El primer objetivo, repasar los factores que influyen en la adopción de la norma ISO 14001 o de otro tipo de SGM certificados. En cuanto al segundo objetivo, se trata de explicar el impacto que tiene la norma ISO 14001 en los resultados medioambientales y financieros de las empresas. Para la consecución de los objetivos planteados se revisa la literatura que se ha ocupado de los determinantes y consecuencias de la certificación ISO 14001. Este trabajo se estructura de la siguiente manera. Después de la introducción, se explica brevemente la norma ISO 14001 como una normativa medioambiental voluntaria y se plantean las preguntas del estudio. En la segunda parte, se realiza una revisión de literatura que está dividida en tres partes. La primera revisa los factores que influyen en la adopción de la ISO u otros sistemas de certificación del SGM. La segunda, revisa los estudios que trataron el impacto de esta normativa en el rendimiento medioambiental de la empresa. Y la tercera, revisa los estudios que trataron el impacto de esta normativa en el rendimiento financiero de la empresa. 2- La norma ISO 14001: La norma ISO 14001 que certifica los sistemas de gestión medioambiental, fue desarrollada y puesta en marcha en 1996 por la Organización Internacional de Normalización (ISO). Se trata de una organización no gubernamental puesta en marcha en 1946, que tiene su sede en Ginebra y que consta de una red de institutos de estándares nacionales en 157 países. La Organización Internacional de Normalización (ISO) define el SGM como: . . . la parte del sistema general de gestión que incluye la estructura organizativa, las actividades de planificación, responsabilidades, prácticas, procedimientos, procesos y recursos para desarrollar, aplicar, alcanzar, revisar y mantener. . . la política ambiental.
7 A partir de finales de la década de 1980, la Organización comenzó a escribir las normas para los procesos y procedimientos de gestión. Tras el éxito de su primera norma de procedimiento, la serie ISO 9000 de gestión de calidad, empezaron los primeros pasos para introducir un conjunto paralelo de las normas acerca de la gestión medioambiental. El resultado fue la serie ISO 14000, que tiene como objetivo proporcionar un marco global para mejorar el rendimiento medioambiental de manera sistemática que pueda ser aceptado y aplicado por las organizaciones en todo el mundo (Quazi et al. 2001). La Norma ISO 14001 se publicó en todo el mundo en el año 1996. En el diseño de las normas ISO 14000 del SGM, la intención era crear un modelo genérico que pudiera ser aplicado por cualquier tipo y tamaño de organización en todo el mundo. Las normas se pueden implementar en toda la organización o sólo en partes específicas de la misma, y en todo tipo de industria o sector específico (Begley, 1996). Los requisitos de la norma han sido diseñados de tal manera que las empresas de cualquier sector pueden utilizarla para gestionar sus aspectos medioambientales. El carácter genérico de la norma ha dado lugar a su alta popularidad y a la adopción por parte de un gran número de empresas (Mendel, 2002). Desde su lanzamiento en 1996, el número global de las adopciones de la ISO 14001 ha aumentado constantemente, hasta un total de 154.572 adopciones en 2007 (ver Fig. 1 Nishitani, 2010).
8 Según Apsan (1995), los componentes de la norma ISO 14000 que han sido elaborados por los distintos comités y subcomités incluyen las siguientes posibilidades de actuación: • Sistema de Gestión Medioambiental: Diseñado para establecer pautas y principios para la estructuración e implementación de un sistema de gestión integral. • Auditoría del Medio Ambiente: Para analizar los riesgos medioambientales que pudiera generar el rendimiento de la actividad y evaluar su impacto. • Etiquetado Medioambiental: La norma ISO 14000 se trata de establecer algunos criterios universales, lo que garantiza un correcto etiquetado. • Evaluación del Rendimiento Medioambiental: Esta norma intenta establecer técnicas para realizar un seguimiento del progreso de las empresas en su rendimiento medioambiental. • Evaluación del Ciclo de Vida: Esta norma permitirá a los fabricantes examinar la calidad de sus evaluaciones del ciclo de vida y compararla con los parámetros establecidos. La norma ISO 14001 establece los requisitos mínimos que debe incluir un sistema eficaz de gestión medioambiental. Y estos requisitos exigen cinco elementos principales (Krut y Gleckman, 1998; Riodinelli y Vastag, 2000; Quazi et al. 2001; Barla, 2007): En primer lugar, la alta dirección de la organización debe adoptar una declaración de política medioambiental que contiene un compromiso explícito de (i) cumplir con todas las regulaciones aplicables y otras obligaciones y (ii) reducir y prevenir la contaminación. La declaración también debería
9 proporcionar un marco para el establecimiento de los objetivos medioambientales de la organización. En segundo lugar, es necesaria una fase de planificación y evaluación en la que la organización revise los importantes impactos medioambientales de sus actividades, e identifique todos los aspectos medioambientales legales, contractuales y voluntarios que establecen obligaciones y procedimientos para su cumplimiento. La organización debe definir los objetivos y las metas que deben alcanzarse a través de un plan. Este plan debe asignar las responsabilidades y los recursos dedicados dentro de la organización y será como un calendario de ejecución. En tercer lugar, es necesaria una fase de definición de un sistema de gestión de las responsabilidades, procedimientos y controles necesarios para que la organización logre esta política medioambiental. Se ejecuta el plan empezando por la nueva formación de los trabajadores o el desarrollo de los procedimientos operativos y de comunicación diseñados para prevenir cualquier tipo de contaminación. Los procedimientos también deben configurarse para documentar adecuadamente las actividades del SGM. En cuarto lugar, los procedimientos y las rutinas deben estar diseñados para el control y el seguimiento de los impactos medioambientales de la organización y los procedimientos correctivos deben ser establecidos para tratar los casos de incumplimiento. El SGM también debe detallar los procedimientos desarrollados (frecuencia, metodología) para auditorías regulares. Para obtener la certificación, una tercera parte acreditada regularmente debe auditar el SGM de la organización para verificar su cumplimiento de los requisitos de la certificación ISO. Y por último, periódicamente se deben volver a evaluar las operaciones del SGM, modificándolos según sea necesario para asegurar la mejora continua de su eficacia.
16 El enfoque institucional: Los estudiosos de la organización y los economistas han argumentado durante mucho tiempo que los entornos nacionales pueden afectar significativamente muchos aspectos de las organizaciones, especialmente a través de las distintas características institucionales, legales, políticas y culturales de un país. Las instituciones son “las estructuras y las actividades que garantizan la estabilidad y el sentido a la conducta social”. Las leyes impuestas por el gobierno, las normas sociales o los valores individuales que se han desarrollado a través del tiempo, son particularmente importantes cuando existe una incertidumbre considerable. Muchos gerentes suelen pensar primero en el gobierno y los reglamentos cuando se trata de las instituciones relacionadas con la norma ISO 14001. Hay, sin embargo, una conceptualización más amplia de las instituciones, de las cuales las regulaciones gubernamentales son sólo una parte. A medida que las empresas se ajustan a las demandas institucionales, empiezan a desarrollar o mejorar sus relaciones con los stakeholders, estos grupos de interés (stakeholders) apoyan a la empresa (o al menos frenan su oposición hacia ella), lo que a su vez disminuye la incertidumbre en torno a ciertos eventos. Además, si una empresa no cumple con las presiones institucionales, recibirá muchas críticas que le pueden afectar negativamente y, por lo tanto, amenazar su supervivencia (Bansal y Bogner, 2002). Estos últimos autores, sugieren que una forma de ajustarse a las presiones institucionales es asociar la empresa con señales aceptables a nivel internacional como la norma ISO 14001. Sin embargo, Delmas Y Toffel, (2004), sugieren que los stakeholders que de forma más obvia influyen en la adopción de prácticas medioambientales en las empresas son los diversos organismos gubernamentales. La legislación autoriza a las agencias para difundir y hacer cumplir las normas, una forma de poder coercitivo. Además, estos autores sugieren que los gobiernos juegan un papel importante en la promoción de la adopción de la norma ISO 14001. A través de su compromiso con la mejora del entorno natural y la amenaza de la expedición de reglamentos más estrictos, los gobiernos pueden enviar una
17 señal clara a las empresas para que las preocupaciones ambientales se tomen en serio en el futuro. Debido a que la norma ISO 14001 es un sistema de gestión que puede ir más allá de los comandos y los reglamentos vigentes, las empresas se plantearían la norma ISO 14001 como una herramienta que prepare la organización para posibles regulaciones más estrictas. Las sanciones y las multas estimulan también a las empresas a revelar sus actividades medioambientales públicamente (Davidson y Worrell, 2001), ya que podría reducir las sospechas acerca de sus acciones externas. Y, revelar públicamente por parte de los gobiernos la información sobre emisiones de sustancias químicas tóxicas ha causado que muchas empresas emprendan nuevas estrategias de manejo que reduzcan sus impactos medioambientales (Konar y Cohen, 1997). Y aplicar la certificación ISO 14001 de parte de las empresas hace que se genere una relación de confianza entre los reguladores y las empresas (Hoffman, 2000) lo que puede crear mayores oportunidades para influir en la agenda política del medio ambiente (Darnall, 2006). Además de la presión de las instituciones gubernamentales, las presiones del mercado pueden influir también significativamente en la decisión de la empresa sobre la adopción del SGM o la certificación ISO 14001. Estas presiones son cada vez más mayores debido a que los clientes están cada vez más informados y son más conscientes de sus decisiones a la hora de elegir sus productos o acerca de las actividades medioambientales de las empresas (Konar y Cohen, 1997). Igualmente, los mercados valoran la aplicación de un SGM dentro de la empresa, aceptando unos precios más elevados por algunos productos o servicios. Por ejemplo, los consumidores están dispuestos a pagar sobreprecios por servicios hoteleros que son más respetuosos con el medio ambiente (Darnall, 2006). Sin embargo, estos mismos clientes pueden ser persuadidos a cambiar sus decisiones de compra, si una empresa viola las leyes medioambientales o emite altos niveles de toxinas (Prakash, 2000). Delmas Y Toffel, (2004) afirman que la concentración del mercado dentro de la industria también puede afectar a la velocidad de difusión de las prácticas de gestión medioambiental. Si un sector está dominado por unos pocos jugadores grandes que requieren que sus proveedores adopten determinadas prácticas
18 de gestión medioambiental, es probable que esto conduzca a una difusión de las mismas mayor, que si la industria fuera más fragmentada. Las empresas pueden desarrollar sus estrategias medioambientales en respuesta a las presiones regulatorias o del mercado, pero sus acciones específicas pueden ser diferentes. Estas heterogeneidades son muy probablemente debido a las variaciones de los recursos de las organizaciones y sus capacidades que son específicas de cada una de ellas (Barney, 1991). Varios estudios han encontrado que las empresas que adoptaron el sistema de gestión medioambiental fueron motivadas por las preocupaciones de los clientes (Quazzi et al. 2001; Zainol y Zailani, 2009). Otro estudio de Christmann y Taylor (2001) demostró también que los clientes de los países desarrollados han influido en las empresas de China para mejorar su cumplimiento medioambiental y adoptar el estándar ISO 14001 del SGM. Y por último, las comunidades locales también pueden imponer presión coercitiva sobre las empresas, a través de su voto en las elecciones locales y nacionales, a través del activismo medioambiental, a través de las organizaciones no gubernamentales medioambientales (ONG) y a través la presentación de demandas ciudadanas. Un estudio de Florida y Davison (2001) que investigaron por qué algunas instalaciones habían adoptado SGM y establecido programas de prevención de la contaminación, encontraron que la adopción de estos programas se correlacionó positivamente con la participación activa de las empresas con las partes interesadas de la comunidad. Otro estudio basado en una encuesta para las empresas certificadas con la ISO 14001 en 15 países, encontraron que el principal factor que llevaba la empresa a adoptar la certificación ISO 14001 fue el deseo de ser un buen vecino (Raines, 2002). En el modelo presentado en la Figura 3, desarrollado por Delmas Y Toffel (2004), se describe cómo los stakeholders, incluidos los reguladores, clientes, activistas, comunidades locales y asociaciones de la industria, imponen presiones institucionales sobre las plantas y sus empresas matrices. El modelo también sugiere cómo influyen una variedad de factores de la compañía y de la planta y cómo los gerentes perciben y actúan sobre las presiones. Los factores
19 moderadores incluyen el rendimiento medioambiental histórico, la posición competitiva de la empresa matriz y la estructura organizativa de la planta. A través de este modelo, los autores sugieren que las presiones institucionales y las características organizativas pueden influir en las organizaciones a la hora de adoptar prácticas de gestión medioambiental. Por ejemplo, en las empresas multinacionales suelen tener lugar a mayores niveles de responsabilidad social y medioambiental que en las empresas nacionales debido a que están sometidos a la presión adicional de las partes interesadas de los países extranjeros; por ejemplo; Nike, MacDonald`s y Starbucks etc. La teoría de Los stakeholders: Freeman (1994) a través de la "teoría de los stakeholders" proporciona un instrumento teórico importante para la incorporación de las consideraciones éticas en el diseño de la organización. El concepto de los stakeholders fue
20 definido por él en el año (1984), para referirse a “cualquier individuo o grupo que puede afectar o es afectado por la consecución de los objetivos de la organización”. Desde la definición del término, la gestión de los stakeholders ha sido analizada desde diversas perspectivas, incluyendo la perspectiva de la gestión medioambiental. Según Freeman et al. (2004), la teoría de los stakeholders comienza con la suposición de que los valores son necesarios y explícitamente forman parte de hacer negocios. Hacer negocios requiere que los gerentes emitan el sentido compartido del valor que crean, y lo lleven a todos sus principales stakeholders. Esto impulsa la empresa hacia adelante y le permite generar un rendimiento excepcional. Además, es fundamental decidir el tipo de relaciones que quieren y necesitan crear con los stakeholders para cumplir con sus propósitos y esto es el núcleo de la teoría de los stakeholders: Valor económico creado por personas que voluntariamente se unen y cooperan para mejorar las circunstancias de cada uno. Los gerentes deben desarrollar relaciones, inspirar a sus grupos de interés, y crear comunidades donde todo el mundo se esfuerce por dar lo mejor de sí para ofrecer el valor de la empresa que promete. Ciertamente, los accionistas son un componente importante, y los beneficios son una característica fundamental de esta actividad, pero la preocupación por las ganancias es el resultado y no el conductor en el proceso de creación de valor. Sebhatu y Enquist (2007), en su trabajo afirman que la ISO 14001 no es sólo un sistema para el funcionamiento respetuoso con el medio ambiente, sino que también se puede utilizar como una fuerza motriz para el desarrollo sostenible (SD) y la creación de valor, en un proceso de cambio radical dirigido a la mejora de la calidad. Si los valores de una organización están de acuerdo con los valores de los stakeholders, la resonancia se desarrolla, lo que proporciona el impulso para una nueva comprensión de la sostenibilidad medioambiental. Si los valores de la empresa no coinciden con los de los stakeholders, se produce disonancia y los interesados o stakehoklders pueden criticar a la organización, y luego se destruye este valor creado. Y una de las principales presiones que reciben las empresas de sus stakeholders, es la protección medioambiental o
21 una mejora en el comportamiento medioambiental (Frooman, 1999). Los directivos de las empresas reciben significativas presiones de sus stakeholders primarios tales como accionistas, empleados, clientes, proveedores y poderes públicos, y aunque en muchos casos estas demandas son difíciles de concordar, en términos generales, suponen que la empresa incremente su esfuerzo medioambiental. Para evitar que pase esto los gerentes o los directivos de las organizaciones deben seguir una proactividad estratégica en cuanto a la protección medioambiental que permite a los gerentes de las organizaciones prevenir cualquier tipo de contaminación y estar siempre respondiendo a sus stakeholders de una manera eficaz. La proactividad estratégica se manifiesta tanto en la adopción de medidas de protección medioambiental, como en el desarrollo de las relaciones con los Stakeholders, y la satisfacción de éstos se ve condicionada por el comportamiento medioambiental de la organización (Plaza Úbeda et al. 2011). Dentro de esta línea de pensamiento, Qi et al. (2011), se basaron en su trabajo en la perspectiva de las presiones de los stakeholders para explicar la certificación ISO 14001. El trabajo pretendió examinar el efecto de la heterogeneidad de los stakeholders en la difusión de la certificación ISO 14001. Estos autores sostienen que la certificación ISO 14001 es un resultado interactivo entre la presión de los stakeholders y la respuesta de parte de la empresa como estrategia. Los stakeholders incluyen cuatro grupos diferentes: 1) Community stakeholders: Las comunidades de ciudadanos directamente afectadas por la degradación medioambiental, las organizaciones ecologistas,... 2) Regulatory stakeholder: Las autoridades gubernamentales y las agencias públicas locales que influyen de forma más inmediata en el comportamiento estratégico medioambiental de la empresa.
22 3) Organizational stakeholder- Foreign customer: Consumidores domésticos e internacionales, proveedores, empleados y accionistas,… 4) Organizational stakeholder- Foreign investor: Los inversores extranjeros. En definitiva, todas estas presiones de parte de los stakeholders (los grupos de interés) han venido motivando que las prácticas de protección medioambiental en las empresas se conecten o estén acompañadas de prácticas de integración de los grupos de interés. Sin duda, La situación económica obliga a las empresas a mejorar su rendimiento financiero pero al mismo tiempo, la presión de estos grupos hace que sea necesario mejorar también las prácticas de gestión medioambiental en las empresas (Miles y Covin, 2000). Clemens et al. 2010, sugieren que la teoría de los stakeholders podría explicar que una empresa decida desarrollar una estrategia cuyo objetivo está basado en el rendimiento financiero y en el medioambiental. Hoffman (2000) argumenta que los proveedores de las empresas (incluyendo bancos, accionistas e inversionistas) y los compradores (incluyendo a las compañías de seguros) consideran la estrategia medioambiental empresarial como un recurso importante y eficaz. Barnett (2007) destacó también la importancia de los stakeholders al argumentar que la relación entre el rendimiento medioambiental y financiero depende del grado en que la empresa responde a las preocupaciones de los stakeholders. Basándose fundamentalmente en estas dos teorías, diversos autores intentan explicar por qué las empresas deciden adoptar un sistema de gestión medioambiental que satisface sus necesidades y que les podría ayudar a recibir unos beneficios. Como resumen de los principales factores o motivaciones identificados en la literatura, en la siguiente tabla (tabla 1) se presenta un resumen de los principales trabajos.
23 Autores, año, país y título del trabajo: Los factores determinantes según el estudio: Montabon et al. (2000), EE.UU “ISO 14000: assessing its perceived impact on corporate performance” Quazi et al. (2001), Singapur “Motivation for ISO 14000 certification: development of a predictive model” Morrow y Riondinelli (2002), Alemania “Adopting Corporate Environmental Management Systems: Motivations and Results of ISO 14001 and EMAS Certification” Dong-Myung Kwon, Min-Seok Seo e Yong-Chil Seo (2002), Korea “A study of compliance with environmental regulations of ISO 14001 certified companies in Korea” Bansal y Bogner (2002), EE.UU “Deciding on ISO 14001: Economics, Institutions, and Context” Tabla 1: Resumen de la revisión de la literatura sobre los factores determinantes en la difusión de la ISO 14001. El progreso de la planta en la obtención de la certificación está influenciado por varios factores: el tamaño (cuanto mayor sea la empresa, más probable es la certificación), la naturaleza de la propiedad (empresas de propiedad extranjera son más propensas a alcanzar la ISO), el éxito anterior con QS 9000 e ISO 9000, los logros de la implementación de los sistemas TQM, y el grado de desear programas ínter funcionales. La preocupación de la alta dirección, las mejores prácticas ambientales de la dirección general, la reputación medioambiental, el ahorro potencial en el coste y por último las expectativas de los clientes. El deseo de mejorar el rendimiento medioambiental, mejorar la eficiencia en las operaciones, hacer un mejor uso de fuentes de energía, motivar a los empleados, mejorar la imagen de la empresa, aumentar la seguridad jurídica y cumplir con las normas legales. Las tres motivaciones más importantes para la adopción de un sistema medioambiental identificadas a través de un cuestionario eran las actuales presiones internacionales, la regulación nacional y la presión de la competencia. La economía ylas presiones institucionales son los factores determinantes más importantes en la adopción de la ISO14001.
24 Delmas (2003), 102 países diferentes. “In search of ISO: An Institutional Perspective on the Adoption Of international Management Standards” Curkovic et al. (2005), EE.UU “Identifying the factors which affect the decision to attain ISO 14000” González-Benito et al. (2005), España “An analysis of the relationship between environmental motivations and ISO 14001 certification” Boiral (2007), Canadá “Corporate greening through ISO 14001: a rational myth” Gavronski et al. (2008), Brasil “ISO 14001 certification in Brazil: motivations and benefits” Zainol y Zailani (2009), Malasia “ Adoption factors for EMS ISO 14001 in Malaysia” La motivación, seguido por el papel de la alta dirección, la orientación al mercado, y la cultura organizacional son los factores más influyentes en la adopción. Nishitani (2009), Japón “ An empirical study of the initial adoption of ISO 14001 in Japanese manufacturing firms” Tanto la minimización de los costes como la legitimación juegan un papelimportante enla adopción de la norma. La demanda de los clientes y la regulación gubernamental seguirán impulsando la aceptación de la norma ISO. Las experiencias anteriores con el TOTAL MANAGEMENT QUALITY, los éxitos del pasado con los procesos de certificación basados en la calidad, como ISO 9000 o QS 9000, la experiencia previa con equipos multi-funcionales y de gestión, el tamaño de la empresa ( es decir cuando mayor sea la empresa, más probable es que intente tener la certificación), las ventas finales, la naturaleza de la propiedad de las empresas (fábricas de propiedad extranjera tienen más probabilidades de obtener y recibir la certificación), y las exportaciones. Todos éstos son factores que influyen en la adopción. Los motivos pueden ser de estos cuatro diferentes tipos: Los motivos competitivos operativos (por ejemplo: costes y productividad), motivos competitivos comerciales (clientes, imagen) o en otras palabras es la orientación al mercado, motivos éticos y motivos relacionales (legisladores, organizaciones locales). La preocupación por la legitimidad institucional es la principal fuerza impulsora de la decisión inicial de adoptar la norma ISO 14001. Los motivos reactivos, internos, legales y proactivos son los factores determinantes de la adopción de la certificación. Las presiones y preferencias de los Stakeholders del medio ambiente y la flexibilidad financiera influyen en las decisiones de las empresas de adopción de la norma ISO 14001.
25 Massoud, Fayad, El Fadel y Kamleh (2009), Líbano. “Drivers, barriers and incentives to implementing environmental management systems in the food industry: A case of Lebanon” Oliveira y Pinheiro (2009), Brasil “Best practices for the implantation of ISO 14001 norms: a study of change management in two industrial companies in the Midwest region of the state of São Paulo e Brazil” Delmas et al. (2010), 139 países diferentes. “An institutional perspective on the diffusion of international management system standards: The case of the environmental management standard ISO 14001” Blackman, A (2011), Mexico “Does Eco-Certification Boost Regulatory Compliance in Developing Countries? ISO 14001 in Mexico” Las multas reglamentarias son el factor más importante a la hora de tomar la decisión en adoptar la certificación. Los factores sociales (cambios constantes en las demandas de los consumidores y en las acciones de entidades no gubernamentales) los factores económicos y políticos (restricciones y multas y la nueva legislación) ejercen una presión adicional para la introducción de la gestión ambiental en las empresas. Los datos sugieren que en los países donde existe un alto nivel de compromiso gubernamental con la protección del medio ambiente es más probable que las empresas adopten la norma ISO14001. Las presiones normativas por parte del gobierno podrían tener un efecto más persistente. Demuestran la importancia de las presiones institucionales a nivel nacional y se destaca la posibilidad de que las fuerzas normativas “negativas” puedan influir en el comportamiento de las empresas en las primeras fases de la difusión. Los primeros en adoptar los programas medioambientales voluntarios responden a las presiones políticas a nivel estatal, así como a la presión ejercida por la organización profesional. Seguir la tendencia internacional del sector alimentario, mejorar el rendimiento medioambiental, mejorar la imagen de la empresa y reducir los costos operativos son los factores más relevantes para adoptar la norma ISO 14001. Los factores económicos y organizativos son los incentivos más importantes y necesarios para motivar a la industria alimentaria a adoptar la norma ISO 14001. Fuente: Elaboración propia a partir de la literatura académica revisada. De la revisión de la literatura presentada en la tabla 1 se deducen las siguientes conclusiones. En primer lugar, está claro que las empresas tienden a adoptar la certificación ISO 14001 por diferentes factores y motivos, estando gran parte de ellos relacionados con las exigencias de los stakeholders. Por ejemplo, la preocupación de la alta dirección por cumplir con las normas
32 Oliveira et al. (2010), Brasil “Does ISO 14001 work in Brazil?” Hiew (2010), Hong Kong, Indonesia, Malasia, Filipinas y Singapur. “The impact of voluntary adoption of ISO 14001 among firms in Asia” En el caso de los múltiples estudios de la investigación indican que las empresas experimentaron unos beneficios internos y externos. En cuanto a los internos han sido los ahorros en los costos de la energía y la reducción de consumo de materiales,la minimización de residuos y la eficiencia operativa, una mayor conciencia medioambiental entre el personal para una buena imagen corporativa y externos como el cumplimiento regulatorio mejorado, la expansión del mercado y mejorar la relación con los Stakeholders. Los principales beneficios identificados se relacionan con el desarrollo de acciones preventivas de proteccióndel medio ambiente,la reducción enelconsumo de energía, agua, gas y fuel oil, y una influencia positiva en otros procesos de gestión interna. Fuente: Elaboración propia a partir de la literatura académica revisada .
33 3.2.2- La ISO 14001 y los resultados medioambientales: La evidencia sobre si la certificación ISO 14001 u otras normas voluntarias de certificación del Sistema de Gestión Medioambiental (SGM) mejoran el rendimiento medioambiental de las plantas es variada: y mientras que algunos autores establecen su adopción garantiza unos buenos resultados medioambientales, otros se muestran en desacuerdo o plantean numerosas dudas a dicha asociación. En efecto, la revisión de la literatura permite plantear la obtención de diferentes resultados que dependen de la medida del rendimiento medioambiental utilizada, y denla ubicación y el tipo de plantas estudiadas. Existen muchos trabajos en la literatura en los que la posesión de un SGM certificado se asocia a unos buenos resultados en términos de degradación medioambiental. Melnyk et al. (2003), por ejemplo, afirman que aunque las normas para la certificación son voluntarias, el sistema ayuda a una empresa a alcanzar sus metas medioambientales. De hecho, la gestión medioambiental en muchas empresas se está incorporando en todos los niveles de la estrategia empresarial debido a que la certificación ISO 14001 tiende a equipararse automáticamente con el rendimiento medioambiental positivo. La norma ISO 14001 tiene como objetivo crear mejoras sostenibles en las prácticas de las empresas participantes a través de la implementación e integración de adecuadas herramientas de gestión ambiental. Un SGM es un medio sistemático de ayudar a las organizaciones a gestionar los impactos, a corto y largo plazo, de sus productos, servicios y procesos sobre el medio ambiente. Si la administración está comprometida con una filosofía del desarrollo sostenible y está preparada para ser proactiva en la aplicación de programas adecuados, en una época en que se promueve el medio ambiente como un valor, un SGM debería ser útil en la transformación de las organizaciones, e influir en el pensamiento a de los interesados hacia la adopción de un "triple balance" de la sostenibilidad económica, medioambiental y social (Link y Naveh, 2006).
34 Diversos trabajos apoyan con evidencia empírica los argumentos presentados en los párrafos anteriores. En este sentido Arimua et al. (2008) encuentran que en el sector manufacturero japonés, la certificación ISO 14001 estimula reducciones en el uso de los recursos naturales y las emisiones de residuos. Potoski y Prakash (2005), por su parte, presentaron un análisis empírico sobre los efectos de la certificación ISO 14001 en el rendimiento de las empresas sobre el medio ambiente, utilizando una muestra de más de 3.000 instalaciones estadounidenses reguladas dentro de la Ley de Aire Limpio. Desde el punto de vista de estos autores, se puede dudar de que una norma como la ISO 14001, un programa voluntario, pueda mejorar el rendimiento medioambiental de los participantes, sobre todo teniendo en cuenta que esta norma suele tener un control y unos mecanismos de sanción débiles. Sin embargo, finalmente, este estudio demostró que a pesar de que la ISO 14001 consta de un control débil ha podido mejorar el rendimiento medioambiental de los participantes. No obstante, hay una controversia muy clara en la literatura y los estudios que explican el impacto de la ISO 14001 o el SGM en el rendimiento medioambiental. Y mientras en algunos trabajos se aportan los argumentos y evidencia empírica presentados en los párrafos anteriores, en otros se defiende una tesis diferentes, basada por ejemplo en el hecho de que la certificación ISO 14001 en sí no mide el comportamiento medioambiental real de una empresa, sino que solamente garantiza que las empresas certificadas tienen un SGM dirigido a tratar con los impactos medioambientales, sin especificar niveles alcanzados (Riodinelli y Vastag, 2000). Es cierto que la certificación del sistema de gestión medioambiental en muchas empresas ha pasado de ser una función secundaria a un elemento central en los negocios, ya que se puede incorporar en todos los niveles de la estrategia empresarial. Pero, en realidad, indican Roy y Vezina, (2001), no existe manera alguna que pueda verificar que la mejora medioambiental está ocurriendo realmente. La norma ISO 14001 es un proceso, más que un estándar de resultados medioambiental, y no garantiza a las empresas que su rendimiento en términos de contaminación generada vaya a mejorar. Sólo el sistema de gestión que cubre el proceso, y no el resultado, está certificado. Estos autores añaden que el lenguaje de la norma es muy inespecífico, y que es posible cualquier
35 cancelación de compromisos adquiridos con respecto al rendimiento medioambiental. El único requisito del rendimiento medioambiental exigido por la norma ISO 14001 es satisfacer el nivel de cumplimiento legal. Existe también evidencia empírica que apoya la tesis de que la ISO 14001 no garantiza resultados medioambientales de excelencia. Por ejemplo Barla (2007), encuentra que la certificación ISO 14001 se correlaciona con el aumento de algunos tipos de contaminación del agua. King et al. (2005), por su parte, encuentran que, a pesar de la adopción de un SGM que estimule la reducción de las emisiones tóxicas, la certificación ISO 14001 del SGM no tiene un impacto que suponga una verdadera reducción. En el trabajo “Measuring the Environmental Performance of Industry” (MEPI, 2001), realizado en la Universidad de Sussex, el objetivo era desarrollar medidas para comparar el rendimiento medioambiental global de las organizaciones industriales certificadas (ISO 14001 y / o SGM) y no certificadas en seis países de la UE (Reino Unido, Países Bajos, Alemania, Austria, Bélgica, Italia). La pregunta fundamental de la investigación fue la siguiente ¿un SGM tiene un impacto sobre el rendimiento medioambiental? En el estudio utilizaron una base de datos de información sobre el rendimiento medioambiental de 280 empresas, en 430 centros de producción. Las variables y los indicadores del resultado medioambiental se obtuvieron de siete años. La evaluación muestra que en un momento determinado, las organizaciones con un SGM certificado no parecen tener un mejor rendimiento que los que no están certificados. De hecho, en algunos casos, las empresas con un SGM certificado dieron peores resultados que las que no disponían de dicha certificación. La controversia acerca de si la certificación de un SGM, a través de normas como la ISO 14001, garantiza o no unos adecuados resultados medioambientales ha quedado también de manifiesto en muchos trabajos que obtienen resultados poco claros o que añaden condiciones a la hora de aceptar que los resultados son mejores en presencia de la norma. Así, Welch et al. (2002) trataron de comparar el comportamiento ambiental de diferentes adoptantes de SGM a través de cuatro tipos de actividades ambientales, para determinar el grado en que el concepto “verde” está asociado con la adopción
36 de SGM. Los cuestionarios fueron enviados al gerente de la instalación de todas las organizaciones certificadas. Los resultados no indicaron una clara relación causal entre la adopción de la ISO y el hecho de ser “verde” aunque se encontró cierta evidencia de que la adopción de la ISO 14001 puede tener algún efecto sobre el comportamiento ecológico de la organización. Otros de los estudios que arroja dudas acerca de la repercusión de la certificación es el realizado por Wallner et al. (2000). Estos autores realizaron un trabajo en Austria con el objetivo de evaluar cómo los programas de gestión ambiental afectan al rendimiento medioambiental. Los programas evaluados incluyeron EMAS e ISO 14001, entre otros programas de gestión ambiental. Los datos empíricos fueron recolectados a través de cuestionarios enviados a 498 organizaciones. Un total de 130 organizaciones participaron (43 certificados / organizaciones registradas). El rendimiento medioambiental se midió a través de varios factores, incluyendo el consumo de agua, energía y petróleo, generación de residuos de papel, chatarra, residuos peligrosos y la generación de aguas residuales. Los resultados del estudio indican que el registro ISO 14001 tiene un efecto positivo sobre algunos parámetros de rendimiento medioambiental, pero no tiene efectos negativos en otros. Por tanto, no es posible sacar una conclusión global acerca de si los SGM tienen efectos positivos sobre el rendimiento medioambiental de las empresas o no. Alexander et al. (2008) llegaron también a resultados poco concluyentes en un estudio en el que realizaron una evaluación cualitativa de la ejecución de la norma ISO 14001 en diez organizaciones en Canterbury. Un cuestionario que constaba de veintidós preguntas sirvió de base para la realización de entrevistas cualitativas con los representantes de cada organización. Los resultados indicaron que la norma ISO 14001, condujo a mejoras en el rendimiento medioambiental, sin embargo, no sin algunas limitaciones. Ammenberg (2001), cuestionó también en su investigación cómo el SGM afecta a los esfuerzos medioambientales de 26 pequeñas empresas. Los datos cuantitativos se dividieron en cinco grupos: energía, agua, productos, residuos y subproductos, y el transporte; y con a partir de estos datos calculó una "puntuación total del medio ambiente". En sus conclusiones afirma que "un
37 certificado ISO 14001 no garantiza un buen rendimiento medioambiental, pero puede conducir a un menor impacto medioambiental." La revisión de la literatura presentada en este apartado permite concluir que la naturaleza exacta de la relación entre la gestión medioambiental y el rendimiento medioambiental no es aún clara. Como consecuencia, las empresas deben ser capaces de demostrar que están avanzando hacia una reducción de la cantidad (Feldman et al. 1996). La controversia puede causar también dificultades para los responsables políticos y los reguladores cuando toman decisiones (Mandula, 2005). Si la relación entre la mejora de los resultados medioambientales y la certificación ISO 14001 se pudiera demostrar, podría haber muchas implicaciones regulatorias, encaminadas a que los reguladores tuvieran en cuenta los SGM como indicadores de unos buenos resultados en términos de contaminación. Si se pudiera demostrar que las empresas con SGM tienen un mejor rendimiento medioambiental, podría haber una disminución en la necesidad de la supervisión normativa (Dahlstrom et al. 2003). Las certificaciones podrían ser utilizadas en lugar de emitir permisos que requieren mucho trabajo y tiempo. Una instalación podría comprometerse a niveles específicos de rendimiento medioambiental y luego informar cada año sobre lo bien que logra estos resultados (GEMI, 1999). Russo (2004), sin embargo, da una advertencia de precaución con respecto a aumentar la flexibilidad de la normativa, porque si las condiciones del mercado cambiaran, por ejemplo, si hubiera una recesión, la dedicación de una empresa a la protección del medio ambiente podría quedar desplazada a una prioridad más baja, y las emisiones podrían subir de nuevo o más allá de los niveles anteriores. 3.2.3- La ISO 14001 y los Resultados Financieros: Parece que hay perspectivas muy distintas con respecto a la relación entre la protección del medio ambiente y los resultados económicos. Una visión más tradicional es que la gestión medioambiental es una actividad que no es productiva y que, por tanto, no garantiza unos beneficios crecientes (Palmer et al. 1995). Aunque también existe otra visión distinta y más moderna. Los
38 partidarios de este más moderno punto de vista garantizan de que las iniciativas medioambientales no suprimen la competitividad entre las empresas y que en algunos casos los valores de los accionistas se han beneficiado de la aplicación de una gestión medioambiental (Porter, 1991). En cuanto a la evidencia empírica, existen evidencias empíricas contradictorias en las que se defienden los dos tipos de relaciones, positiva y negativa, en cuanto a la relación entre aplicación de un sistema de gestión medioambiental y el rendimiento financiero. Más de dos décadas atrás, tanto los académicos como los empresarios y directivos de la industria de fabricación parecían tener claro que la relación entre las prácticas medioambientales y el rendimiento empresarial era negativo, porque según ellos quienes persiguen los objetivos medioambientales están en contra de la estrategia empresarial. En esa época se creía que las inversiones que intentaron mejorar el rendimiento medioambiental resultaban en menor calidad, aumento de costes y pérdida de tiempo. Además, las inversiones medioambientales afectaban en general a los beneficios y se traducían en ganancias reducidas a para los accionistas (Melnyk et al. 2003). Pero esto empezó a cambiar a mediados de los años ochenta, cuando el movimiento medioambientalista comenzó a cambiar. Porter (1991), afirmó que la relación entre la competitividad económica y la protección del medio ambiente no tenía por qué ser negativa. Este debate reflejó el cambio en las actitudes de los fabricantes sobre la responsabilidad medioambiental y entonces se generó un movimiento hacia la reducción de la contaminación (Melnyk et al. 2003). En la actualidad, la gestión medioambiental se ha convertido en algo más prominente ya que más empresas se están dando cuenta de que los sistemas de gestión medioambiental pueden generar diferencias significativas en la rentabilidad y la viabilidad de los negocios. No en vano, ser respetuoso y responsable con el medio ambiente se está convirtiendo en un aspecto necesario en los negocios (Melnyk et al. 2003). Molloy et al. (2002) afirman que la literatura que analiza la relación entre el rendimiento medioambiental y el financiero se clasifica en tres categorías
39 distintas. La primera categoría incluye estudios de eventos que examinan el cambio relativo en el precio de las acciones como consecuencia de un evento medioambiental, utilizando el estudio de eventos como metodología (Klassen y McLaughlin, 1996; King y Lenox, 2001; Cañon y Garcés, 2009). La segunda categoría, es la que cae en el análisis de grupos de la cartera y que comparan los rendimientos de las acciones entre grupos. Y por último, son los estudios que realizan análisis de corte transversal para estudiar la relación entre el rendimiento medioambiental y medidas contables de la empresa o su valor en el mercado. La rentabilidad es imprescindible para que las empresas sobrevivan. Como consecuencia, las empresas sólo buscan la certificación ISO 14001 cuando está en su mejor interés económico, es decir, cuando los beneficios de la adopción de la norma ISO 14001 son mayores que los costes (Delmas, 2000). Casi todas las empresas a la hora de tomar una decisión sobre la adopción de la norma ISO 14001 se preguntan si vale o no la pena, ya que los costes son bastantes altos y los beneficios no siempre están muy claros (Christmann, 2000, King y Lenox, 2001). La respuesta general de esta pregunta en muchos estudios ha sido afirmativa. La distinción entre ventaja en costes y ventaja en diferenciación ofrece un marco útil para analizar la influencia de la gestión medioambiental sobre el rendimiento financiero de las empresas. La forma en la que la gestión medioambiental es implementada (estrategias reactivas de corrección de la contaminación versus estrategias proactivas de anticipación y prevención de la contaminación) resulta fundamental en este sentido. Así, si bien los instrumentos de control de la contaminación van a suponer costes adicionales para las compañías, las prácticas de prevención de la contaminación pueden permitir a las empresas ahorrar costes, materias primas y energía, y reutilizar materiales reciclados (Hart, 1997). La prevención de la contaminación, en determinadas circunstancias, podría ayudar a las empresas a alcanzar una situación “win-win”, en la que tanto las compañías como el medio ambiente ganan y se benefician. Esta idea refleja la aproximación conocida como “hipótesis Porter” y ayuda a explicar por qué el enfoque tradicional, basado
40 fundamentalmente en la reacción a las normas y en la corrección, consideraba negativa la relación entre la inversión medioambiental y los resultados financieros (Porter y Van der. Linde, 1995). Adicionalmente, la gestión medioambiental también puede permitir un incremento de diferenciación. Así, por ejemplo, una reducción de los niveles de contaminación y la adopción de medidas respetuosas con el medio ambiente pueden mejorar la imagen verde de la empresa e incrementar la demanda de los consumidores sensibles a los temas medioambientales, en tanto que las características ecológicas de los productos y servicios se están convirtiendo en un nuevo argumento competitivo valorado por estos clientes “verdes” (Miles y Covin, 2000). Según Zhao 2006, los programas medioambientales se espera que conduzcan a un mejor rendimiento medioambiental, y por lo tanto este último puede llevar a mejorar el rendimiento financiero. Muchos estudios intentan mostrar que el SGM afecta positivamente a las actuaciones de la organización. Al responder a la solicitud de los clientes para ser respetuosos hacia el medio ambiente, las organizaciones mejoran no sólo sus imágenes en la industria, sino también sus relaciones con los nuevos grupos públicos y, potencialmente, pueden atraer a nuevos clientes. La conclusión general de muchos estudios ha sido que los programas medioambientales adoptados por las organizaciones se relacionan positivamente con el rendimiento medioambiental (Russo y Fouts, 1997; Christmann, 2000; Morrow y Riodinelli, 2002; Potoski y Parkash, 2005; Arimura et al. 2008; Aravind, 2008; Alexander et al. 2008). Estos autores indican también que un mejor rendimiento medioambiental se asocia con reducciones de costes tales como: reducción del uso de materiales, reciclado de los productos usados y la reutilización de la energía. Y por lo tanto este tipo de ahorros mejora el rendimiento financiero. Además, las empresas que han implantado sistemas de gestión medioambiental tienen un menor riesgo, mayores ganancias marginales, y la mayor ventaja de la comercialización (Klassen & McLaughlin, 1996; Christmann, 2000; Zhao, 2006).
41 Dentro de esta línea de pensamiento, McGuire et al. (1988) encontraron que las empresas con mayor responsabilidad social hacia los temas medioambientales tenían un mayor valor de su retorno de los activos en el mercado de los valores. La obtención de una certificación oficial ISO 14001 puede mejorar significativamente la imagen de la empresa. Los argumentos anteriores han sido contrastados en varios estudios empíricos que han indicado que la implantación de un SGM ayuda a las empresas en la reducción de los insumos, la utilización de materias primas, la seguridad operacional y una gestión competitiva para las organizaciones que adoptan la norma (Corbett and Klassen, 2006; Rondinelli y Vastag, 2000; Pun et al. 1999). Muchos de los trabajos que han puesto de manifiesto los beneficios económicos derivados de la adopción de medidas de tipo medioambiental se han basado en el Enfoque de los Recursos. Uno de los autores más destacados en este sentido es Hart (1995), que sienta las bases de lo que se ha denominado el Enfoque basado en los recursos naturales. Enfoque basado en los recursos naturales: Desde el punto de vista de la teoría basada en los recursos, los recursos son los activos físicos que posee una empresa, tales como las reservas financieras, los bienes y equipos de la planta, y las existencias de materias primas (Barney, 1991). Otros activos como el nombre de la marca, la reputación o las patentes forman parte de los activos intangibles. La capacidad de una organización para aprovechar sus recursos complementarios es fundamental para el desarrollo de su estrategia medioambiental (Russo y Fouts, 1997). En algunos estudios, los autores se basaron en los planteamientos de la Teoría de recursos naturales de la empresa para señalar que, mediante la implantación y certificación ISO 14001, se puede contribuir a la generación de recursos y capacidades valiosos, capaces, a su vez, de crear y mantener la ventaja competitiva (Cañón y Garcés, 2009). Como indican estos autores, los principales recursos y capacidades que han sido asociados al proceso de implantación de estos
48 gama de partes interesadas, ya que no es específica de un país o de un sector, está avalada por una agencia externa, y requiere niveles de documentación que brindan mayor credibilidad a la norma. Según Darnall (2006), las organizaciones responden a la presión del mercado adoptando la certificación ISO 14001 para aumentar los ingresos, lograr una ventaja competitiva, mejorar las relaciones públicas, y mejorar sus habilidades de marketing. De acuerdo con el Enfoque de Recursos, la aplicación ISO 14001 es un sistema de organización de la gestión, que es único para una empresa y que resulta difícil de imitar, ya que las empresas podrán agrupar sus recursos propios (físicos, humanos y organizativos) para formar sus propias capacidades, lo que puede mejorar el valor de los recursos y dar lugar a la ventaja competitiva. Y por último, como futura línea de investigación sería interesante llevar a cabo este estudio realizando un contraste empírico, comparando entre empresas que tienen la norma ISO 14001 como sistema de gestión medioambiental y las que no, para poder determinar si existe un verdadero efecto sobre el rendimiento financiero y medioambiental de las empresas. Bibliografía: Ammenberg, J. (2001). “How do standardized environmental management systems affect environmental performance and business?” Division of Environmental Technique and Management: Linköping University. Angell, L. C. (2001). “Comparing the environmental and quality initiatives of Baldrige Award winners”. Production and Operations Management, 10(3): 276-292. Alexander, J; Donaldson, D; Mackle, K; Marinov, M; McKenna, M; Xiaofeng, L & Hughey, k (2008) “ISO 14001 Environmental Management System Performance: An evaluation of ten Organisations in Canterbury, New Zealand”. Lincoln University, New Zealand. Apsan, H. N. (1995) “ISO 14000: Setting Global Environmental Management Standards” Clayton Environmental consultants. Inc, Edison, N.J. Aragón Correa, J. A. & Sharma, S. (2003) “A Contigent Resource-Based View of Proactive Corporate environmental strategy” Academy of Management Review. Vol. 28, No. 1, 71-88. Aragón Correa, J. A; García Morales, V. J. & Hurtado Torres, N. E (2005). “Un modelo explicativo de las estrategias medioambientales avanzadas para
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