scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Repositorio Institucional de Documentos

Abstract

Discusión sobre elementos de la integración monetaria europea. Análisis teórico y evolución en las aportaciones de la doctrina. Descripción sucinta de los factores necesarios para la constitución de un Área Monetaria Óptima y chequeo del caso europeo. Costes que han emergido y que lastran la competitividad de los países periféricos de la Unión Monetaria y soluciones para la consecución de un Área Monetaria Óptima por parte de la Eurozona. Trigo Rincón, Raúl; Aixalá Pastó, José

Full text

Trabajo Fin de Máster Análisis de la integración monetaria europea: Las áreas monetarias óptimas Autor: Raúl Trigo Rincón Director José Aixalá Pastó Facultad de Economía y Empresa 2012 Análisis de la integración monetaria europea 1 "Los hombres sólo aceptan el cambio resignados por la necesidad y sólo ven la necesidad durante las crisis." Jean Monnet. "Europa está buscando; sabe que tiene en sus manos su propio futuro. Jamás ha estado tan cerca de su objetivo. Quiera Dios que no deje pasar la hora de su destino, la última oportunidad de su salvación." Robert Schumann Análisis de la integración monetaria europea 2 Índice Glosario ............................................................................................................................ 3 1. Introducción.................................................................................................................. 4 2. Breves matices históricos de la Integración europea.................................................... 5 3. Teoría de las Áreas Monetarias Óptimas.................................................................... 10 4. Costes de la UM ......................................................................................................... 12 4.1. Renuncia al tipo de cambio como mecanismo de ajuste ..................................... 12 4.2. Independencia monetaria y financiación de déficits............................................ 15 5. Beneficios de la UM................................................................................................... 20 5.1 Simplificación de las operaciones ........................................................................ 20 5.2. Eliminación de la incertidumbre.......................................................................... 21 5.3. Aumento del comercio intracomunitario............................................................. 21 5.4. Estabilidad de precios y transparencia................................................................. 22 5.5. Mejora del acceso al crédito........................................................................... 25 5.6.Estabilidad tipo de interés .................................................................................... 25 5.7. Mejor posición internacional............................................................................... 26 6. Crítica a la teoría de las Áreas Monetarias Óptimas .............................................. 28 6.1. Integración Comercial. ........................................................................................ 28 6.2. Diferencias institucionales en el mercado laboral............................................... 29 6.3. Sistemas legales diferentes y mercados financieros............................................ 30 6.4. Shocks asimétricos y el papel de los miembros ............................................. 30 7. Análisis Coste-Beneficio de la integración en el caso europeo.................................. 32 8. Factores condicionantes de la configuración de una A.M.O: Europa ........................ 35 8.1.Grado De apertura ................................................................................................ 35 8.2.Elevada apertura comercial entre los países de la zona........................................ 36 8.3. Elevada movilidad de factores (capital y trabajo)............................................... 37 8.4. Alto grado de diversificación: similitud de la estructura económica. ............ 42 8.5. La existencia de un poder fiscal centralizado (federalismo fiscal)................. 44 9. Aspectos Financieros.................................................................................................. 49 9.1. El Banco Central Europeo................................................................................... 49 9.2. El Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y el Mecanismo Europeo de Estabilidad.................................................................................................................. 50 10. Maastricht: Criterios de Convergencia y el Pacto de Estabilidad y Crecimiento53 1. Estabilidad de precios:.................................................................................... 53 2. Tipos de interés a largo plazo:........................................................................ 55 3. Estabilidad de los tipos de cambio: ................................................................ 56 4. Déficit público:............................................................................................... 56 5. Deuda pública:.................................................................................................... 57 11. Problemas que han emergido tras la Unión Monetaria....................................... 60 12. Conclusiones............................................................................................................. 76 13. Bibliografía............................................................................................................... 79 14. Anexo ....................................................................................................................... 81 Matriz de correlación entre la tasa de inflación y la variación en los C.L.U. ............ 81 Análisis de la integración monetaria europea 3 Glosario UEM: Unión Económica y Monetaria UM: Unión Monetaria AMO (s): Área(s) Monetaria(s) Óptima(s) UE: Unión Europea BCE: Banco Central Europeo EFSF: European Financial Stability Facility o Fondo Europeo de Estabilidad Financiera ESM: European Stability Mechanism o Mecanismo Europeo de Estabilidad SME: Sistema Monetario Europeo PNB: Producto Nacional Bruto PIB: Producto Interior Bruto RNB: Renta Nacional Bruta TFUE: Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea TUE : Tratado de la Unión Europea AUE : Acta Única Europea FMI : Fondo Monetario Internacional MTC : Mecanismo de Tipos de cambio PEC : Pacto de Estabilidad y Crecimiento PPA : Paridad poder adquisitivo PPS: Power purchasing standard C,L,U, Costes Laborables unitarios. Análisis de la integración monetaria europea 4 1. Introducción En el actual contexto de crisis económica agudizado por los problemas de liquidez que atraviesa la zona UE, es lógico analizar las causas o intentar plantearse soluciones para arreglar el problema de la deuda soberana. Los análisis sobre la idoneidad de la adopción del Euro como moneda de muchos europeos arrecian, pues se le señala como culpable, o al menos, como agravante de la situación en la que está sumida Europa. En este trabajo se pretende discutir diversos aspectos sobre la integración europea en general, pero sobretodo la monetaria, para analizar y perfilar las claves de dicha integración, y las diferentes visiones sobre la misma. La literatura al respecto ha sido muy amplia y variada, aunque el considerado primer gran trabajo que aborda este tema es el celebrado artículo de Mundell allá por 1961 y su teoría de las áreas monetarias óptimas. Teoría que ha evolucionado, y ha sido matizada pero que será la base de análisis de este trabajo. En él, se pretende analizar los costes y beneficios de la integración monetaria, así como muchos factores que condicionan dicho análisis. No son una lista cerrada, puesto que como ya se ha dicho, la literatura es muy variada, densa y en constante evolución, pero se han considerado los más importantes a mi juicio, A lo largo de todo el trabajo también se abordarán los problemas actuales y su relación con la adopción del euro y la renuncia a la moneda nacional. Se analizarán problemas que han surgido tras la adopción del euro y que no habían sido considerados, o simplemente, infravalorados. ¿Es una crisis definitiva que acabará con el (pan) europeísmo? O por el contrario, ¿es sólo un bache en el camino, como hubo otros, y sólo servirá para reforzar los lazos europeos y, por tanto, una oportunidad para profundizar la integración europea en otras esferas? El objetivo de este trabajo es pues, poner de relieve los diferentes aspectos de la integración monetaria, para comprender las causas de la maltrecha situación actual y encontrar posibles soluciones que mitigarían dichas contingencias. Análisis de la integración monetaria europea 5 2. Breves matices históricos de la Integración europea La integración europea es un proceso muy complejo y a muchos niveles diferentes: se inició como un movimiento netamente económico pero, con el tiempo, ha adquirido unas marcadas notas políticas, sociales y culturales. No obstante, la base de la misma sigue siendo económica, y será la principalmente abordada por este trabajo. Como característica general, puede observarse una marcha a trompicones del proceso de integración. No obstante, en poco más de medio siglo los avances en la integración eran inimaginables antes de iniciarse. Esta marcha sinuosa de la integración se explica básicamente por una extensión y profundización de la misma en épocas de bonanza económica, y un freno a dicho proceso en ciclos recesivos. Para comprender el nacimiento de esta organización internacional, es preciso remontarse al fin de la Segunda Guerra Mundial. Este conflicto dejó asolado el continente europeo y conllevó una polarización progresiva EEUU-URSS de nuestro planeta que desembarcó en la Guerra Fría. EEUU desplegó el Plan Marshall en el viejo continente, sujeto a la condición de la cooperación entre los distintos Estados, y por supuesto, con una clara intención de alejar la posibilidad de que los Estados abrazaran el comunismo y pasaran a la esfera de influencia soviética. Para materializar esta cooperación entre los Estados se creó la OECE en 1948 1 y la Unión Europea de Pagos para superar la contingencia de la escasez de liquidez a la hora de hacer frente a los pagos internacionales. Estas organizaciones impulsaron el comercio entre los Estados beligerantes, si bien marcó aún más la distancia con los países del Este que no participaron en ellos. Una de las causas de la rivalidad franco-alemana, origen de las numerosas guerras entre ambos Estados, era la económica. La posesión de recursos estratégicos, muy abundantes en yacimientos situados en la frontera entre dichos Estados, eran razones de peso disfrazadas entre otros casus belli. Mediante la cooperación económica entre los Estados europeos se pretendía evitar posteriores contiendas como las dos devastadoras que habían asolado el continente europeo en cuarenta años. De este modo, como instrumento garante de la paz y aspiración de otros fines políticos, se impulsa la cooperación económica. En 1951, mediante el Tratado de París, nace la 1 Embrión de la futura OCDE (1961) Análisis de la integración monetaria europea 6 CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero) integrada por Francia, Alemania Occidental, Italia, Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos, gracias al impulso decisivo dado por Monnet y Schuman. El siguiente paso fue la firma en 1957entre los seis integrantes de la CECA del Tratado de Roma, constitutivos de la CEE (Comunidad Económica Europea) y EURATOM (Comunidad Europea de la Energía Atómica). Éste último y la ya existente CECA, de marcado carácter sectorial, fueron perdiendo importancia respecto a la CEE, que representa la integración económica global (sus instituciones se fusionaron en 1965 mediante el Tratado de Bruselas). La CEE supuso la constitución de una zona de libre comercio entre los Estados miembros consistente en la eliminación de barreras arancelarias para la circulación de bienes y servicios entre los mismos Reino Unido no se adhirió a estos Tratados, pues le interesaba más la gestión e intento de mantenimiento de influencia sobre su antiguo imperio colonial y auspició la creación de la EFTA (Asociación Europea de Libre Comercio) en 1960, integrada inicialmente por Suecia, Noruega, Dinamarca, Austria, Suiza y Portugal. Esta Asociación era una zona de libre comercio 2 que no aspiraba a un grado mayor de integración. No obstante, el éxito de las Comunidades Europeas fue notable y enseguida atrajo a otros Estados miembros que paulatinamente solicitaban su adhesión (Noruega, Turquía, Portugal, etc.) En 1959 se comienza a realizar la unión aduanera 3 fijando como horizonte para su consecución 1970. La coyuntura económica positiva favoreció dicha realización antes de lo previsto, y en 1968 ya estaba creada. El éxito de la integración fue notable para los 6 miembros fundadores (Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Francia, República Federal Alemana e Italia) registrando un crecimiento medio anual en el período 1948- 1963 del 5%. Otro hito importante en el fenómeno de la integración fue el inicio de relaciones de la CEE con antiguos países colonizados por Estados miembros (Yaundé en 1963, al que 2 Zona de libre comercio: Es una asociación entre diferentes Estados comprometiéndose a eliminar los aranceles entre ellos, si bien la fijación y cuantía de aranceles con terceros países es competencia de cada Estado firmante. 3 Unión aduanera: Un paso más allá de la zona de libre comercio: además de la eliminación de aranceles entre los miembros, se produce al establecimiento de un arancel único y común de todos los miembros con terceros. (Tarifa exterior). Análisis de la integración monetaria europea 7 siguió Lomé, Cotonú). La aparición de la CEE como sujeto internacional de derecho y actor exterior se fraguaba. La postura del Reino Unido sobre su adhesión a la CEE varió conforme observaba que el papel de la Commonwealth no le interesaba tanto, además de la importancia creciente de la CEE en su comercio exterior. No obstante, dicho cambio se encontró con la oposición frontal de De Gaulle, lo que imposibilitó la adhesión de Reino Unido hasta su dimisión. En 1973 se produjo la primera ampliación de la CEE: Reino Unido, Dinamarca e Irlanda. En 1970 aparece el Plan Werner, la primera propuesta sobre la constitución de una Unión Monetaria; este plan propugnaba la convergencia macroeconómica y estabilidad cambiaria y una integración de los mercados financieros a través de la completa libertad de movimientos de capital, así como una fijación irrevocable de los tipos de cambio fijos entre las monedas. Su planteamiento se elaboró basándose en la creciente interdependencia entre los Estados miembros: la política económica de un miembro repercutía en los demás. Este plan nunca se llegó a aprobar puesto que los Estados miembros no se planteaban prioritariamente la unión monetaria, ya que estimaban necesario conseguir primero más avances en materia económica para la consecución de un mercado común. Para que se llevara a cabo este mercado común debía introducirse algún mecanismo de estabilidad cambiaria que evitara una fluctuación incontrolada de los precios entre los diferentes países. Así nació “la Serpiente Monetaria” que obligaba a mantener respecto al dólar y entre las divisas comunitarias un margen bilateral de 2,25%. El contexto económico era bastante turbulento puesto que la puesta en marcha coincidió con la crisis del petróleo de 1973 y se produjo un continuo abandono y reingreso en la disciplina de “la Serpiente” de varias divisas comunitarias y culminó en 1976 con la salida del franco francés. La serpiente resulto ser un completo fracaso ya no sólo por sus propios resultados, sino por el clima de “euroesclerosis” que frenaba cualquier idea “paneuropeísta”. No obstante, las ventajas de pertenencia al “club” seguía atrayendo a los países menos desarrollados del sur de Europa (Grecia, España y Portugal) que conforme superan los regímenes totalitarios de sus gobiernos, se aprestan a pedir la adhesión. Grecia se adhirió en 1981 (segunda ampliación), y los vecinos ibéricos lo harían en la tercera ampliación, que tuvo lugar en 1986. Análisis de la integración monetaria europea 8 Posteriormente llegó el Sistema Monetario Europeo (1979), que nació como un mero acuerdo entre los Bancos Centrales comunitarios para intervenir en las fluctuaciones de las divisas comunitarias respecto al ECU, un valor ponderado de todas las divisas. Dicho mecanismo se llamó MTC. El sistema al principio sufrió numerosos realineamientos pero en general funcionó. La mayor perturbación que sufrió ocurrió tras la reunificación alemana: las bandas de fluctuación se ampliaron hasta el 15% para contenerlo. La realización del Mercado único Europeo en 1993 fue recogido como objetivo clave del Acta Única Europea, primera reforma importante de los tratados constitutivos, firmada en 1986. El ciclo expansivo de la economía en esos momentos aceleró y solidificó la consecución de dicho Mercado Único Europeo 4 . En 1989, un Comité presidido por Jacques Delors elaboró un informe homónimo que aconsejaba la creación de una Unión Económica y Monetaria. En dicho informe se fijaron los criterios de convergencia que se abordarán más adelante para posibilitar la adopción de la nueva moneda y se articuló la unidad monetaria mediante tres fases sucesivas: la primera supondría reforzar las instituciones existentes; la segunda etapa conllevaría la vigencia de nuevas enmiendas a los Tratados constitutivos y la tercera y última, la fijación irreversible de los tipos de cambio, asunción plena de funciones de las nuevas instituciones comunitarias y transición hacia una moneda única. El Tratado de Maastricht en 1992 incorporó todos estos cambios; nacía la Unión Europea y aparecían tintes de carácter político frente a los meramente económicos. Nuevos acontecimientos como la caída del muro de Berlín en 1989 y posterior reunificación hicieron volver la cara hacia el Este. Al mismo tiempo, el auge económico de la segunda mitad de los ochenta atrajo a otros países: en 1994 se instauró el Espacio Económico Europeo entre la EFTA y la UE y en 1995 se produjo la cuarta ampliación mediante la adhesión de Austria, Finlandia y Suecia. El posterior Tratado de Ámsterdam de 1997 introdujo importantes matices sociales y Niza en el 2000 pretendía una reforma institucional que posibilitara la adhesión de los 4 Según Jordán Galduf, “un Mercado Común es una forma de integración económica en la que, más allá de posibilitar la libre circulación de mercancías a través de la instauración de una unión aduanera, los países miembros eliminan también los obstáculos a la libre circulación de los factores productivos (el trabajo y el capital)”. Ello supone que además del mercado de bienes y servicios, también se integra el de factores productivos. Análisis de la integración monetaria europea 15 Si no existe integración monetaria 8 , pueden darse dos sistemas de tipo de cambio: tipo de cambio flexible o fijo. Con el tipo de cambio flexible, es el mercado de divisas es el que fija el tipo de cambio entre las diferentes monedas, apreciándose o depreciándose las diferentes monedas entre ellas. Los diferentes países pueden intentar influir en el tipo de cambio mediante su tasa de interés nacional. Por ejemplo, si quieren que su moneda resulte barata y de esta manera contribuir a que los productos nacionales resulten más atractivos para el exterior, deberían bajar los tipos de interés, de ésta manera la inversión en productos financieros en moneda nacional se reduce, produciéndose un exceso de oferta de la divisa nacional y haciendo que su precio en el mercado de divisas caiga. Otra manera es comprar activos de otros Estados. Si A y B tienen un sistema de tipos de cambio flexibles, dándose desempleo en A, éste bajará la tasa de interés nacional para estimular un crecimiento de la demanda agregada y que sus productos resulten más atractivos o competitivos que los de B. Con el tipo de cambio fijo, determinadas economías fijan la relación de intercambio de su divisa con otra a un tipo determinado: como China al dólar. En este caso, ante una perturbación asimétrica el país con desempleo devaluaría su moneda respecto a la otra divisa y de esta manera haría que sus productos fueran más competitivos que los del otro país. En este caso, A estaría interesado en devaluar su moneda respecto a B, para que sus productos en el comercio exterior resulten más baratos y competitivos y, de esta manera aumentar la demanda agregada y compensar el desequilibrio inicial vía exportaciones. 4.2. Independencia monetaria y financiación de déficits El Estado que se adhiere a una unión monetaria con otros Estados, renuncia también a su capacidad de financiación del déficit público. Esto es debido a que tradicionalmente, un Estado que no pertenece a una UM emite su deuda pública en su moneda nacional sobre la que tiene pleno control. Con la UM renuncia tácitamente a la emisión de deuda en moneda nacional puesto que ahora la moneda es común y el control de la misma no pertenece a ningún país, sino a la autoridad central. Esto dota 8 La integración monetaria constituye un tipo de cambio fijo interno, pero dicho tipo de cambio flexible respecto al exterior. No obstante es un paso más evolucionado en tanto en cuanto dicho tipo de cambio fijo interno es irreversible. Análisis de la integración monetaria europea 16 de gran fuerza a los mercados financieros frente a los Estados, pudiendo crear elevados problemas de solvencia a los integrantes de la UM, que no tendrían en una situación de no integración. Imaginemos que los inversores comienzan a temer que el gobierno de un Estado individual que no pertenece a una unión monetaria (imaginemos España antes de la integración) no va a poder hacer frente a su deuda, los inversores venderán los bonos suscritos en pesetas, haciendo que el tipo de interés de los bonos emitidos por el Estado suba. Los inversores acudirán al mercado de divisas para vender esas pesetas y la peseta tenderá a depreciarse. Esta tendencia se invertirá hasta que la inversión en España vuelva a resultar atractiva, para lo que se demandarán pesetas en el mercado de divisas, y lo más probable es que esas pesetas iniciales que han sido vendidas en el mercado de divisas acaben siendo reinvertidas en España y no salgan de nuestro país. Supongamos que el Gobierno español no pudiera hacer frente a su deuda, tiene una última herramienta: el Banco de España. El Banco de España puede crear liquidez al Gobierno para que haga frente a su deuda, ya que dicha deuda está emitida en la moneda nacional. Obviamente, dicha inyección de liquidez no carece de problemas, pues al aumentar la base monetaria, se producirán tensiones inflacionistas, pero no es tan traumática como el mismo escenario dentro de una integración monetaria. En dicho caso, si los inversores empiezan a desconfiar sobre la viabilidad de que España pueda hacer frente al pago de su deuda, comenzarán a vender los bonos emitidos por el Estado español, haciendo subir su tipo de interés. Pero ahora, dichos bonos están emitidos en euros, y el dinero no tiene porqué reinvertirse en España; el inversor puede invertirlo en cualquiera de los 17 países que actualmente pertenecen a la UM o incluso fuera, pues el Euro es la segunda divisa mundial por importancia tras el dólar y medio de pago internacional. Dicha huida de capitales provoca una crisis de liquidez y solvencia en España, que no hace sino subir aún más el tipo de interés de emisión de los bonos, y ahora, el Gobierno de España no puede forzar al Banco de España a que le provea de liquidez, porque ahora la autoridad monetaria es el BCE, institución que no controla España. Como resultado, España está a expensas de los mercados financieros y carece de ese mecanismo último del Banco Nacional. Análisis de la integración monetaria europea 17 Ahora, si completamos esta situación con el ejemplo del shock asimétrico que afecta a los dos países con unión monetaria: A y B, vemos como la situación inicial negativa para A y positiva para B se amplifica por efecto de la crisis de deuda. A ha visto como su DA se ha contraído y sufre desempleo. Ello hace que los ingresos del gobierno de A se contraigan por una reducción en la recaudación tributaria, consecuencia de la contracción de la demanda, y a su vez, sus gastos sociales aumentarán notablemente para hacer frente al pago de los subsidios del desempleo creciente. Al aumentar los gastos y reducir los ingresos, el déficit público aumenta progresivamente, necesitando cada vez más dinero para financiarlo. Como ya se ha planteado anteriormente, si los inversores comienzan a temer por la capacidad del gobierno de A para hacer frente a la deuda, comenzarán a vender bonos de A, y A cada vez tendrá que pagar un interés más alto para colocar su deuda, lo cuál incrementa el problema, pues la cantidad de esa déficit público destinado a pagar intereses de la deuda es creciente. El gobierno de A para hacer frente a los intereses deberá recortar de otras partidas del presupuesto, por lo que el gasto público se reducirá, haciendo que la demanda agregada se contraiga más aún, y generando más desempleo, produciéndose un círculo vicioso del que es difícil salir por sí mismo en el contexto de recesión. Véase la importancia vital de las expectativas en estas situaciones. El miedo ante un impago se extiende, como se dice popularmente, como la pólvora, aún más en la sociedad de la información actual: aquí se refleja el importantísimo poder de las agencias crediticias y su repercusión sobre los mercados financieros. El temor se contagia a los inversores haciendo que las ventas de bonos se masifiquen y lo que era posible que ocurriera en el futuro (un impago), se hace más probable y más cercano, en tanto en cuanto, el país en cuestión se ve obligado a afrontar cada vez unos intereses crecientes que lo asfixian y lo acercan a dicha situación. En B el panorama es muy diferente; los capitales huyen de A a B, donde el gobierno se encuentra con la otra cara de la moneda: su recaudación tributaria aumenta por el aumento de la demanda agregada. Además, al crecer el empleo, además de aumentarse las cotizaciones y la tributación directa, se reducen los gastos sociales en subsidios. Como resultado, el gobierno tiene un creciente superávit que le permite un mayor gasto público aumentando el desplazamiento inicial de la demanda agregada Análisis de la integración monetaria europea 18 en este último. El creciente superávit y las perspectivas económicas de la economía de B, hacen que el gobierno pueda colocar la deuda a unos intereses cada vez menores, pues el riesgo asociado es mínimo, mientras que el de A crece. Un ejemplo muy ilustrativo de lo que ocurre podría verse actualmente: los intereses de la deuda griega, española, portuguesa o irlandesa corresponderían al perfil del país A, y el país B correspondería a Alemania, donde se han llegado a pagar incluso intereses negativos 9 . Esto se debe a que ante la inestabilidad percibida por los mercados en el sector financiero y en otros Estados, los bonos alemanes se perciben como un valor seguro: un cobijo tal, que los inversores están dispuesto a perder algo de dinero por la garantía de poder recuperar casi todo en un tiempo. La posición de las deudas de A y B en vez de converger, no hace sino divergir cada vez más: de ahí que la prima de riesgo (mide el diferencial respecto a la deuda alemana –país B-) tienda a aumentar en las economías periféricas de la zona euro que podrían asociarse al perfil del país A. El FMI 10 ha constatado en octubre de 2012 una masiva fuga de capitales provenientes de España en el último año cifrada en 296.000 millones de euros (el 27% del PIB) y en Italia una fuga de 235.000 millones, si bien esa cantidad sólo equivale al 15% del PIB italiano 11 . Este sería un muy buen ejemplo de la dinámica de esta situación. Como puede constatarse, se produce una amplificación del ciclo en ambos países: en A, el perjudicado, el ciclo es aún más recesivo, y en B, el ciclo expansivo es más expansivo aún: los ciclos son más volátiles. Teniendo en cuenta que la integración europea persigue la convergencia económica de sus miembros y el acompasamiento de los ciclos de los mismos (para que la política económica europea sea efectiva para todos), esta situación produce precisamente el efecto contrario al deseado. Si A (pongamos Grecia) y B (Alemania) no formaran una unión monetaria, ante la anterior situación los inversores hubieran vendido los bonos nominados en dracmas y hubieran acudido al mercado de divisas para cambiar los dracmas por marcos alemanes y con ellos, adquirir bonos alemanes. Por el aumento de oferta de dracmas 9 “Alemania vuelve a colocar deuda a corto plazo con intereses negativos” Expansion.com. 10.09.2012 http://www.expansion.com/2012/09/10/mercados/1347276517.html 10 International Monetary Fund: “Global Financial Stability Report” OCTOBER 2012. 11 Estela S.Mazo: “El FMI alerta de una fuga de capitales “a gran escala” en España” Diario Expansión 10-10-3012. http://www.expansion.com/2012/10/10/economia/1349821065.html?a=88789aac63d071260a89cde47625 c396&t=1350440868 Análisis de la integración monetaria europea 19 y demanda de marcos, se hubiera producido una depreciación del dracma griego que haría a sus productos más competitivos, recuperando la demanda agregada. Análisis de la integración monetaria europea 20 5. Beneficios de la UM Asumir los costes anteriores puede suponer numerosas ventajas si se cumplen determinados requisitos. Estos beneficios o ventajas de la integración monetaria o adopción de tipo de cambio fijo se pueden resumir en: 5.1 Simplificación de las operaciones Dicha simplificación dentro de la UM, eliminándose los costes directos derivados de la existencia de varias monedas. Los costes de transacción fueron estimados en torno a un 0,25%-0,5% del PIB europeo por la Comisión Europea 12 . Sin embargo, como Paul de Grauwe pone de manifiesto los beneficios son mayores que este simple porcentaje. Alrededor del 5% de los ingresos del sistema bancario proviene de las comisiones por cambio de divisas, lo que en realidad no aporta nada al cliente: es una “carga inútil” 13 . Todos los recursos materiales y humanos dedicados previamente al cambio de divisas quedan libres para la realización de otras tareas rentables que han de ser investigadas por los bancos; actividades que realmente sí aporten utilidad a la sociedad. No obstante, los beneficios de la eliminación de estos costes de transacción no han sido plenos hasta fechas recientes puesto que la integración de los sistemas de pago no se acometió a la vez que la UM. En un principio, las comisiones por realización de pagos o transferencias transfronterizos a países comunitarios eran superiores a las que se soportaban por pagos nacionales. La creación de la SEPA (Zona única de pagos en Euros, en su acrónimo inglés) y la confección de la Directiva de servicios de pago 14 posibilitó que en 2009 los consumidores puedan hacer movimientos bancarios intracomunitarios sin cargas adicionales a las que tendrían si dichos movimientos fueran nacionales. Por lo tanto, esta unificación del sistema de pagos, aunque no sea imputable de una manera directa a la unión monetaria, sería irrealizable sin su existencia, por lo que podría repercutirse a la UM un mayor impacto que la mejora de ese 0,25%-0,5% del PIB europeo inicialmente estimado por la Comisión. 12 Informe de la Comisión Europea “ One Market, One Money” (1990). 13 Traducción de deadweight, palabra usada por Paul de Grauwe. 14 Directiva de la Comisión Europea 2007/64/CE. Análisis de la integración monetaria europea 21 5.2. Eliminación de la incertidumbre Dicha incertidumbre viene asociada a la variación de los tipos de cambio de las monedas de los Estados miembros. Íntimamente relacionado con el anterior. Los tipos de cambio fijos simplifican los cálculos económicos y suponen una base más predecible para las decisiones sobre las transacciones económicas que los tipos de cambio flexibles. Supone un enorme ahorro en costes al evitar el cálculo de todas las operaciones de divisas en la región así como la estimación del riesgo inherente a que existan tipos de cambio variables. Esto se cumple presuponiendo que existe mayoría de individuos aversos al riesgo, con función de utilidad esperada estrictamente cóncava, si bien determinados agentes podrían encontrar también mayor utilidad al tipo de cambio flexible, con fines especulativos, por ejemplo. Las empresas al estimar sus futuros beneficios, a la hora de evaluar una posible internacionalización, en un contexto de tipo de cambio flexible tenían un amplio rango de posibles escenarios en función de la variación del tipo de cambio, ya que el rango de beneficios dependía directamente de la volatilidad del tipo de cambio, dificultando la decisión de internazionalización. La eliminación de costes de transacción y de variación del tipo de cambio supone por tanto un incremento de la predisposición de las empresas a mantener relaciones comerciales con países intracomunitarios e internacionalizarse. Todo ello tiene un efecto positivo sobre el comercio intracomunitario al eliminar una barrera al tráfico comercial que suponen estos costes de transacción. 5.3. Aumento del comercio intracomunitario Es un beneficio lógico de la integración monetaria al eliminar los costes de transacción y el riesgo de tipo de cambio. Obviamente el efecto positivo es impensable sin elementos como la libre circulación de bienes y servicios entre los países integrantes. Sin entrar a valorar la amplitud de este efecto, la integración monetaria establece y asienta nuevos flujos comerciales intracomunitarios que son mucho más estables y continuos en el tiempo que los financieros. Pero, como se verá más adelante, es requisito indispensable que exista un considerable nivel de comercio previo entre las regiones que integran la UM a la hora de afrontarla y la estimación de los niveles de partida de comercio intracomunitario y, la evolución de los mismos, así como la imputación que en dichas variaciones ha tenido la integración monetaria diverge mucho entre los diferentes autores. Análisis de la integración monetaria europea 22 5.4. Estabilidad de precios y transparencia Estabilidad mediante la integración de los mercados interiores. A este respecto, existen argumentos a favor y en contra. Los defensores de los tipos flexibles esgrimen que éstos pueden funcionar como un mecanismo automático de ajuste ante la inflación externa, evitándose la importación de ésta mediante la variación del tipo de cambio. Por otra parte, los defensores de los tipos de cambio fijo argumentan que con los tipos de cambio fijos se evita la especulación sobre las variaciones de éste, lo cual supone evitar la inestabilidad en los mercados de divisas, que a su vez podrían afectar al equilibrio interno y exterior de los países. Además, el tipo de cambio flexible aunque pueda ser útil utilizado puntualmente, si se utiliza continuamente resulta un instrumento desvirtualizador de la realidad económica: se utiliza para ocultar otros problemas que sufre la economía, sin afrontarlos y atajarlos de raíz., como así defienden las posturas monetaristas. Tasa de inflación 1961-2005 en España . Eurostat -0,5 0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 3,5 4 4,5 1998 2000 2002 2004 2006 2008 2010 Euro_area__17_c Spain Tasa de inflación en España y la media de la Zona Euro desde 1998. Elaboración propia con datos de AMECO Análisis de la integración monetaria europea 23 Lo cierto es que en los gráficos anteriores, se observa claramente como la inflación en España se ha reducido notablemente desde los 80. Desde la adopción del euro la inflación no ha superado el 4% (véase el segundo gráfico), lo cual viendo las oscilaciones del gráfico primero que cubre la segunda mitad del siglo XX, es relativamente mucho menor. Puede decirse que esta estabilidad de precios preconizada se ha cumplido realmente en nuestro país. Otro beneficio que puede intuirse de la unión monetaria es que la eliminación de los costes de cambio haga más factible la comparación de precios por los consumidores y, por tanto, optimizar su decisión de compra. El efecto creación de comercio proveniente de la integración comercial debería conllevar una bajada de precios y convergencia entre los precios comunitarios. Sin embargo existen notables diferencias entre los precios de los diversos países de la Eurozona. De Grauwe expone diversas teorías que abordan esta realidad. Por ejemplo, el efecto frontera. Wolszczak-Derlacz (2006) en sus estudios pone de manifiesto que la convergencia en precios se produce precisamente hasta la consecución de la UM. Para De Grauwe sin embargo dichos resultados no son significativos puesto que la mayoría de productos confeccionada por Wolszczak-Derlacz para la confección de la cesta objeto de estudio en los diferentes países son productos de supermercado y dichos mercados se sitúan notablemente segmentados por países por muchas razones, como el propio efecto frontera anteriormente nombrado. Otro motivo estaría estrechamente ligado con la PPA (Paridad del poder adquisitivo): los niveles de partida heterogéneos en cuanto a renta de los miembros de la UE justificaría diferencias en precios por la existencia de los bienes no comercializables. Aunque un corte de pelo en Atenas sea más barato que en Madrid, es impensable que un madrileño vaya a Atenas para cortarse el pelo. Estos servicios o bienes no comercializables se ven influidos por el nivel de precios nacional, por lo que una economía con un nivel de precios más alto que otra, tendrá unos precios más altos en los bienes no comercializables también, puesto que el peluquero (o en general, los prestadores de servicios personales o consumibles en el momento) presuponemos que fijará sus honorarios en función del poder adquisitivo, por lo que para tener el mismo poder adquisitivo prestando el mismo nivel de servicio en los diferentes países, tendrá que ser acorde con el nivel de precios de cada país: Si Alemania tiene un nivel Análisis de la integración monetaria europea 24 de precios más alto que España y una mayor renta por habitante, el abogado alemán cobrará más que un abogado español por el mismo servicio exactamente, justificando la persistencia de estos niveles de precios. Además de los servicios personales, también es importante la propia naturaleza de los bienes. Enlazando con lo expuesto por Wolszczak-Derlacz, la geografía económica 15 explicaría estas notables diferencias, en cuanto la existencia de costes de transporte o la perecibilidad de los propios productos hacen que pese a existir diferentes precios entre los propios países, el consumidor no se beneficie de menores precios. Otro motivo podría ser la racionalidad limitada 16 del individuo. Aunque se presupone racional al individuo y que va a comprar siempre el mismo producto al menor precio, esta elección está condicionada a elementos como son el tiempo disponible, la información disponible y la limitación cognoscitiva. Un individuo puede hacer comparaciones de precios, pero la iteración de este proceso no es ilimitada: el coste de acceso a mayor información, así como el coste de oportunidad de la realización de dicha investigación, acota el número de iteraciones realizadas por el individuo para la elección, sin entrar a valorar los factores psicológicos que pueden motivar el proceso de compra. Todo ello llevaría a una elección de compra que no es la teóricamente óptima desde el punto de vista racional. Un ejemplo: un individuo quiere comprarse un producto determinado. Obviamente el tiempo invertido en comparar precios seguramente será mayor cuanto mayor sea el gasto, y aún presuponiendo que la existencia de herramientas como Internet facilita notablemente el acceso a información y búsqueda de alternativas de una manera rápida y barata. El individuo puede preferir pagar un poco más que “perder” el tiempo buscando, tiempo que puede invertir en otras actividades que le reporten mayor utilidad que el ahorro de ese dinero. Todo ello nos lleva a indicar que la convergencia en precios no es algo inmediato y además es muy difuso y difícil de cuantificar en el comercio, si bien muchas otras circunstancias o factores, tanto consecuencia como causas de la integración monetaria, pueden contribuir a largo plazo a que exista dicha convergencia. Por ejemplo, la integración financiera que puede reportar unos precios más bajos para los productos financieros, la armonización legislativa, supresión de barreras al comercio 15 Krugman (1991) Fujita et al (1999). 16 Simon, Herbert A. “Models of man; social and rational.” Oxford, Wiley. (1957) Análisis de la integración monetaria europea 31 parecía indicar, como la propia evolución de las ideas de Mundell así lo refrendan. Las dos principales razones para llegar a esta concusión son: 1. Una visión más monetarista pone de manifiesto que la capacidad de las variaciones en los tipos de cambio para absorber los shocks asimétricos es más débil que la perspectiva tradicional. El tipo de cambio no tiene un efecto permanente en los niveles de producción y empleo. 2. La utilización del mecanismo de tipo de cambio para los países no integrantes de una UM no está exento de costes, de tal manera que, dichos instrumentos, que a priori constituyen mecanismos de estabilización, pueden resultar fuente de shocks asimétricos. No obstante, el resto de problemas expuestos por la teoría de las AMOs siguen vigentes pese a estas correcciones y seguirán analizándose en este trabajo. La solución para hacer frente a los problemas mencionados pasa por hacer los mercados más flexibles o acelerando el proceso de integración política de la UE. Análisis de la integración monetaria europea 32 Gráfico que representa el modelo de Krugman 7. Análisis Coste-Beneficio de la integración en el caso europeo Una vez presentados los costes y beneficios de acometer una integración monetaria, hay que contraponerlos: cada país o región ha de valorar estos costes y beneficios para ver si le compensa pertenecer a la unión monetaria. Algo así como el estudio de mercado realizado por un emprendedor a la hora de poner en marcha un proyecto o los estudios de rentabilidad que elabora un inversor antes de realizar un proyecto de inversión. Krugman modeliza 19 el problema relativo a esta decisión mediante dos curvas: GG y LL. GG (Gains) representa los beneficios potenciales de dicho país al adherirse a la UM; hay que observar que es creciente puesto que depende directamente del grado de integración entre dicho país y el área de tipo de cambio fijo o UM. LL (Losses) supone las pérdidas potenciales por adhesión y tiene pendiente negativa, puesto que su relación es inversa respecto al nivel de integración. El país solo decidirá integrase cuando GG sea superior a LL, es decir: cuando los beneficios potenciales de integrarse monetariamente sean mayores que las pérdidas potenciales. Eso ocurre para todo valor θ mayor que θ 1 . Este θ 1 representa el nivel mínimo de integración necesario para que el país decida adherirse a los tipos fijos. Cuanto mayor sea esta θ, mayores serán los beneficios de la adopción de la moneda única. θ nos introduce la idea de un requisito o presupuesto necesario para que existan beneficios en una AMO: la existencia de una integración mínima. La inexistencia de esta integración supone movernos en valores inferiores a θ 1 que hacen que no sea interesante para el país una unión monetaria. No sólo no se constatarán beneficios derivados de la UM, sino que probablemente el perjuicio por pertenecer a ella y, por consiguiente, renunciar a la política monetaria será enorme. 19 Krugman, P. R. y Obstfeld, M, «Economía internacional : teoría y política » 7ªEd, Pearson educación, Madrid, 2011,pag.613. Análisis de la integración monetaria europea 33 Obviamente, este es un modelo muy general y dicho nivel de integración mínimo (θ) no sólo dependerá de la situación de cada país en concreto, si no de la valoración o estimación que se le de a los gastos y beneficios. Llegados a este punto es menester introducir la idea de la existencia de muchas posiciones al respecto. Principalmente se van a abordar dos: visión monetarista y una visión keynesiana, aunque existen posturas eclécticas a caballo entre ambas, unas más cercanas a la visión keynesiana y otra a la monetarista. Las diferencias entre ambas posturas vienen sobretodo a la hora de valorar los diferentes costes a la hora de afrontar la UM. Para la visión keynesiana, las rigideces existentes en cuanto a salarios y precios, condicionan sobremanera estos costes, haciendo muy eficiente al tipo de cambio como mecanismo para afrontar shocks asimétricos. Sin embargo, para la postura monetarista, este mecanismo no es útil a largo plazo y sólo sirve para esconder otros problemas o aplazar su resolución. Para esta visión, los costes de integrarse son menores que para la keynesiana en tanto en cuanto otorgan una reducida utilidad al mecanismo del tipo de cambio como mecanismo útil para la resolución de problemas económicos. Para la visión monetarista por tanto, la curva LL o de costes tiene una pendiente menor que para la visión keynesiana (LL M menor pendiente que LL K ). Esto significa que θ, (nivel de integración en el que beneficios son mayores que costes: GG>LL), es menor para la visión monetarista que la keynesiana, por ello: θ M < θ K. Para la visión monetarista la integración de un determinado país sería positiva con un nivel de integración menor que para la visión keynesiana. Además de definir estas visiones generales, a la hora de estimar o constatar los diferentes costes y beneficios (LL GG) de la unión monetaria, también surgen Análisis de la integración monetaria europea 34 numerosas diferencias de valoración, así como de interpretar los resultados empíricos y su imputación. Por otra parte, θ es un concepto que puede referirse en general al nivel de integración comercial de una economía, pero en realidad, dicho concepto abarca numerosos aspectos que más allá del mero aspecto comercial. Ello quiere decir que, aunque para consumar una UM es muy importante poseer un elevado grado de integración comercial, no es suficiente para determinar el éxito de dicha unión. Otros aspectos no menos importantes juegan un importante papel a la hora de valorar esos costes-beneficios e influyen a configurar ese nivel de integración (θ 1 ) necesario para que la decisión de unión monetaria sea positiva para un país. Dependiendo de esos aspectos, θ 1 estará más cerca o lejos del origen y, por tanto, condicionará la idoneidad o no de la decisión de integración monetaria. A la hora de determinar que factores influyen de valorar beneficios, costes y nivel de integración mínimo (GG,LL y θ 1, respectivamente) la literatura al respecto es muy variada y no existe unanimidad respecto a los factores ni a su ponderación para determinar si un área es un AMO. A continuación se van a exponer de manera sucinta los más importantes. Análisis de la integración monetaria europea 35 8. Factores condicionantes de la configuración de una A.M.O: Europa 8.1.Grado De apertura Como ya se ha dicho, la existencia de una elevada integración comercial no es un requisito suficiente para determinar el éxito de una UM y su configuración como AMO, pero sí un factor determinante. Este factor está directamente relacionado con el grado de apertura de una economía. El grado de apertura de una economía es la medida del peso del sector exterior en una economía, esto es: la relación que exportaciones e importaciones tienen respecto al PIB doméstico. La importancia del grado de apertura fue aportado por Ronald McKinnon 20 (McKinnon,1963): en economías pequeñas y muy abiertas al exterior, la utilidad del tipo de cambio es reducida ya que una depreciación de su moneda no repercute en una mayor competitividad de sus exportaciones. De hecho, encarece las importaciones lo que repercute directamente en tensiones inflacionistas. La depreciación se traduce en un incremento casi automático de precios y salarios, neutralizando cualquier ganancia inicial de competitividad derivada de la depreciación. Sin embargo, para un país más cerrado, el mecanismo del tipo de cambio sí que deviene un instrumento útil para elevar la competitividad de los productos nacionales respecto a los extranjeros. Visto esto, si además aceptamos que el grado de apertura reduce la posibilidad de shocks asimétricos, como se ha expuesto anteriormente, puede concluirse que para una economía abierta (y sobretodo, si es pequeña) el mecanismo de tipo de cambio no es muy útil y, por tanto, abandonar el tipo de cambio flexible no es muy costoso en comparación con la estabilidad que puede aportarle un sistema de tipo de cambio fijo. Si se opta la visión de Krugman que relaciona el grado de apertura con el aumento de concentración y especialización regional de la actividad económica y, por tanto, presenta relación directa con la probabilidad de sufrir shocks asimétricos, el carácter positivo de dicho factor no sería tan claro. No obstante como se ha expuesto, parece haber evidencias de que, por las propias diferencias legales entre países que todavía subyacen tras la armonización comunitaria, en Europa no existe tal concentración 20 McKinnon Ronald, 1963, “Optimum Currency Areas” American Economic Review, 53, September, 717-724. Análisis de la integración monetaria europea 36 regional, por lo que podría concluirse que a mayor grado de apertura de una economía, se hace más beneficiosa la adopción de tipo de cambio fijo. 8.2.Elevada apertura comercial entre los países de la zona % del comercio intracomunitario respecto al PIB de la UE. Fuente: Krugman y Obstfeld 21 Como vemos en el gráfico, el nivel de intercambios entre Estados miembros se ha incrementado notablemente desde los años 80, concentrándose el aumento desde mediados de los 90 en adelante. Todo este proceso se va gestando conforme se instaura la unión aduanera y el mercado interior, mediante la eliminación de aranceles y medidas no arancelarias de efecto equivalente (piénsese todo tipo de registros, supervisiones en aduana, requisitos sanitarios adicionales, además de todas de carácter pecuniario -aplicación del principio de reconocimiento mutuo desde 1993-. Volviendo al gráfico, se observa un crecimiento mayor a partir de la adopción del euro, puesto que como se ha expuesto en el apartado relativo a los beneficios de integrarse en la UM, uno de ellos al adoptar tipos de cambio fijos supone la creación de comercio. 21 Krugman, P. R. y Obstfeld, M, «Economía internacional : teoría y política » 7ªEd, Pearson educación, Madrid, 2011,pag.615 Análisis de la integración monetaria europea 37 0,00% 5,00% 10,00% 15,00% 20,00% 25,00% 30,00% 1999 2001 2003 2005 2007 2009 2011 2013 Años Peso comercio intracomunitario % del comercio intracomunitario sobre el PIB en UE-17 (sólo los 17 países Euro). Elaboración propia con datos de AMECO. En el gráfico segundo se observa cómo desde la introducción de euro, el peso del comercio entre los países del Euro respecto a su PIB ha aumentado desde el 15% al 25%. Aunque la evidencia parece indicar que desde la introducción del euro el comercio intra-europeo ha aumentado en torno a un 10%, la literatura no es unánime en cuánto al impacto real de la integración monetaria en el aumento de flujos comerciales, pues puede deberse a otros factores. Existen posturas que defienden que es insignificante (FMI, 1984), otros autores han defendido que existían evidencias de que los flujos comerciales son mucho más altos entre los miembros de una unión monetaria, que con el exterior (algunos hasta el 200%; Rose, 2000) y la última generación de estudios econométricos parecen indicar que el impacto en el crecimiento del comercio intracomunitario oscila entre un 5% y un 20%, lo cual se ajusta con el gráfico superior (el crecimiento en los años es en torno a un 10%). En resumen, puede concluirse que una elevada integración comercial no es sólo un requisito para formar un A.M.O., si no que además la adopción de una moneda común contribuye precisamente a aumentar los flujos de comercio entre los países miembros: es requisito pero también consecuencia. 8.3. Elevada movilidad de factores (capital y trabajo) Movilidad capaz de responder a perturbaciones asimétricas entre los países dentro de la zona. En cuanto a la libertad de circulación de capitales, cabe decir que es muy Análisis de la integración monetaria europea 38 elevada. El Acta Única Europea (1986) constituyó una etapa decisiva para la libre circulación de capitales al equiparar ésta con la de bienes y servicios. Este Acta permitió adoptar la Directiva 88/361/CEE en 1988, cuyo objetivo es dotar al mercado único de su plena dimensión financiera mediante la supresión del régimen general de restricciones a los movimientos de capitales entre las personas residentes en los Estados miembros. Para ello, dicha Directiva establece el principio de la liberalización completa de los movimientos de capitales entre los Estados miembros desde el 1 julio de 1990. Respecto al mercado de trabajo, es reseñable el hecho de que las tasas de empleo en otras zonas económicas desarrolladas, como Japón y EEUU, siempre han sido mucho mayores que en la UE. Respecto A la evolución de esta tasa de empleo, hay que destacar cómo hasta la mitad de los años 70 la tasa de empleo en la UE era superior a la de Estados Unidos (64% y 62% respectivamente). Sin embargo, hasta finales del siglo XX, la creación de empleo en Europa se mantuvo más o menos a los mismos niveles, mientras en EEUU creció notablemente. En 1997 por ejemplo, la tasa en la UE se situaba en torno al 60,6% frente a la estadounidense que se situaba en un 74%: una diferencia de más de trece puntos porcentuales. 45 50 55 60 65 70 75 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006 2008 2010 UE Spain United_States Tasa de empleo en el período 1992-2010. Elaboración propia con datos de Eurostat. No obstante, en el gráfico anterior se observa cómo a partir de 1997 la creación de empleo mejoró en la UE situándose la tasa de empleo en la UE cerca del 65%. La creación de empleo en España es enorme desde 1994 a 2007, aumentando en casi 20 puntos porcentuales y llegando a superar al nivel de la UE, pero su desplome desde 2007 ha sido muy agudo también (7 puntos porcentuales en 3 años). Comparando el Análisis de la integración monetaria europea 39 comportamiento en la creación de empleo en la UE y en España, se ve la inestabilidad y variabilidad que existe en el mercado de trabajo español, y cómo éste depende notablemente del ciclo económico y su varianza es mucho mayor: un indicador de inestabilidad. Por otra parte, se observa cómo en EEUU, desde el nivel alcanzado en 2000 se ha destruido empleo descendiendo en torno a 7 puntos porcentuales. La paradoja es la situación de la UE que, pese a la crisis económica internacional, apenas ha variado un 1% su tasa de empleo, y se mantiene en tendencia. Desde 1997 la creación de empleo en la UE ha mejorado puesto que se han creado unos 13 millones de nuevos puestos de trabajo y es atribuible tanto a las medidas para sostener el empleo como a la reforma de los mercados de trabajo en los Estados miembros. También hay que tener en cuenta que muchos de los países de reciente adhesión provienen de sistemas socialistas y partían de dotaciones de tasa de empleo más bajas debido a las reestructuraciones de su sistema. Las reformas del mercado de trabajo han sido fuertemente impulsadas por el proceso de Luxemburgo que nace en 1993 con el Libro Blanco sobre el Crecimiento, la Competitividad y el Empleo, siendo reforzado por el Consejo Europeo de Lisboa en 2000 y la nueva estrategia de Lisboa de 2005 que perseguían alcanzar el 70% de empleo, aunque dichas perspectivas se ven truncadas por la crisis actual. Aunque los niveles de empleo se acerquen a los de EEUU, aún falta para alcanzarlos. La actual libre circulación de personas entre los Estados miembros consagrada por los Tratados constitutivos se postula como un derecho político, pero no hay que olvidar que su raíz y base es meramente económica: la libertad de circulación de trabajadores, la libre prestación de servicios y la libertad de establecimiento constituyen varias dimensiones tendentes a la libre circulación del factor trabajo dentro de los Estados miembros. Volviendo al modelo de valoración Coste-Beneficio y sus curvas de GG-LL (Beneficios y Costes, respectivamente) un aumento de la mobilidad del factor trabajo o un aumento de la flexibilidad del mercado de trabajo redunda en un desplazamiento de la curva de costes (LL) a la izquierda, esto es: el nivel de integración necesario para que los beneficios de constituir una UM sean superiores a los costes de dicha decisión es menor (θ 1 requerida es menor: más próximo al origen en el modelo). En una economía donde las monedas son diferentes y los tipos de cambio son flexibles, ante un shock asimétrico que afectara a ambos, si el desplazamiento de la demanda agregada Análisis de la integración monetaria europea 40 nacional produjera paro en el país A, éste podría devaluar su moneda, de tal manera que se volvería relativamente más competitivo que B y compensaría esa pérdida inicial y recuperando empleo. Esto haría que la situación tendiera en ambos países a restablecer el equilibrio inicial (E 0 ). Pero nos encontramos en una UM y por tanto, como ya se ha dicho, el tipo de cambio es fijo (o moneda única) y este mecanismo inmediato no se puede utilizar. Recapitulando, tenemos un exceso de mano de obra en país A (desempleo), y por otra parte en el país B tenemos un exceso de demanda de mano de obra. La plena movilidad de los trabajadores haría que el exceso de oferta de mano de obra del país A se desplazara al país B para cubrir ese exceso de demanda de empleo. Pero la decisión de emigrar no tiene en cuenta sólo el desempleo y los salarios; los costes de emigrar (tanto económicos como personales), la disponibilidad de vivienda, etc. En el caso europeo, parece que las notables diferencias culturales, lingüísticas y administrativas dificultan la migración y reducen la movilidad de la mano de obra. Por ejemplo, en EEUU el idioma oficial es el inglés y un trabajador que se desplace al Estado vecino va a manejarse en su lengua materna, cosa que no sucede en Europa donde salvo contados casos (por ejemplo Austria y Alemania, Francia y Bélgica), moverse al Estado vecino supone el uso de una lengua distinta a la materna. Esto constituye una barrera lingüística en Europa donde hay 23 lenguas oficiales. Otros factores culturales favorecen la escasa movilidad en Europa, sobretodo en los países del Sur, donde las relaciones interpersonales y familiares suponen un nexo tan fuerte que pueden considerarse otra barrera a la movilidad del factor trabajo. En cuanto a las administrativas cabe señalar los trámites para homologar la cualificación entre los Estados miembros de la UE tienen un efecto equivalente a una barrera entre ellos. Pero además, los movimientos dentro de los propios Estados son más reducidos que en EEUU. Ello es debido principalmente a la configuración de las prestaciones sociales que desincentivan la movilidad. Un ejemplo de ello es el condicionamiento de percibir la prestación por desempleo a tener el domicilio en ese sitio: el irse a buscar trabajo a otro sitio supone renunciar a dicha prestación. También existe la posibilidad de una ajuste vía salarios: se reducen en A por el exceso de oferta de mano de obra y se incrementan en B por el exceso de demanda de empleo. Esto haría que los costes (y por tanto los precios) en A se redujeran y en B se Análisis de la integración monetaria europea 47 Estos pagadores netos pueden pensar que el establecimiento de este mecanismo de un presupuesto común puede suponer de hecho un incentivo a un comportamiento indisciplinado de los países de la periferia: los receptores netos del presupuesto comunitario. Este temor se fundamenta en la creencia de que, al adoptar el presupuesto común como mecanismo de seguridad, los países receptores netos relajarán el control de su gasto público, puesto que saben que los déficits siempre serán financiados por el presupuesto general. Este comportamiento desincentivador de la disciplina presupuestaria en los países receptores no hace sino perpetuar la situación inicial: el contribuyente neto sigue contribuyendo o incluso aumentando su contribución y el país receptor, mantiene su condición e incluso puede aumentar el volumen de ayudas recibido. Además a esta situación hay que añadirle la atomización del poder existente en la UE: los diferentes niveles de decisión. Para que los países contribuyentes netos estén interesados en esa unión fiscal amplia y permanente, deberían configurarse mecanismos de responsabilidad que desincentiven y garanticen la no comisión de ese tipo de comportamientos indisciplinados. Por otra parte, una vez realizada la UM, si el área integrada no es un A.M.O. la existencia de un shock asimétrico generará una crisis de deuda soberana y, dicha crisis no hará si no ahondar las diferencias Saldo entre los países. La posibilidad de que ello Saldo de la balanza presupuestaria de la UE y lo Estados miembros 27 27 Operating budgetary balances” Comisión Europea http://ec.europa.eu/budget/financialreport/wel/images/financialreport/en/annex3_1_en.png Análisis de la integración monetaria europea 48 ocurriera ya se conoce antes de constituir el área integrada monetariamente, por lo que se debería entender un reconocimiento tácito por todos los Estados integrados (pero sobretodo por los contribuyentes netos), que ante un shock asimétrico se requerirá de su esfuerzo y que parte de sus recursos fiscales deberán contribuir a paliar los efectos negativos en los países perjudicados por el shock asimétrico. En resumen, puede afirmarse que la Unión Europea no puede considerarse un ejemplo de federalismo fiscal o unión fiscal, por el volumen de su presupuesto y por la configuración de su soberanía reducida frente al poder de los Estados miembros. Análisis de la integración monetaria europea 49 9. Aspectos Financieros 9.1. El Banco Central Europeo No es posible realizar un análisis completo sin abordar el papel del BCE en la UM. Los artículos 282 y siguientes del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea son la base legal que configura el papel del BCE en la Unión Europea. Dichos artículos constituyen el Sistema de Bancos Centrales Europeos (SEBC) y perfilan el carácter de dicho BCE: el art.282.3 TFUE garantiza la independencia del BCE respecto al resto de las instituciones europeas, siguiendo el modelo alemán, frente al modelo anglo-francés, en el que las decisiones sobre la tasa de interés es decidida por el ministro de finanzas. Aquí ni la Comisión, ni el Consejo pueden condicionar la decisión del BCE. Pero el apartado clave para comprender las actuaciones del BCE es el 2 del mismo artículo 282 TFUE “El objetivo principal del SEBC será mantener la estabilidad de precios. Sin perjuicio de este objetivo, prestará apoyo a las políticas económicas generales de la Unión para contribuir a la consecución de los objetivos de ésta.” El peso preeminente de Alemania en Europa, así como cabeza de los países con tradicional baja inflación, hizo valer su modelo para que el BCE lo adoptara. El modelo de Barro-Gordon 28 explica como los países periféricos pueden beneficiarse de una tasa menor de inflación por ligarse al país con baja inflación, pero éste último no va a estar interesado en consagrar la UM a menos que tenga determinadas garantías: el BCE al estilo del Bundesbank y una demostración de que los países van a asumir las mismas preferencias que Alemania (a través del cumplimiento de los criterios de convergencia). El objetivo principal del BCE, que desplaza a cualquier otro, es la estabilidad de precios. El control de la inflación como objetivo exclusivo del Banco Central es otra característica importada del Bundesbank además de la independencia de su actuación frente al modelo anglo-francés de Banco Central que posee unos objetivos macroeconómicos más amplios. Para este modelo, antes de la integración monetaria, ante un incremento del déficit público, el Banco Central compra deuda pública o lo que es lo mismo: inyecta liquidez en la economía. Obviamente ello tiene consecuencias negativas también, en forma de 28 Barro, Robert J. & Gordon, David B., 1983. "Rules, discretion and reputation in a model of monetary policy," Journal of Monetary Economics, Elsevier, vol. 12(1), pages 101-121. Análisis de la integración monetaria europea 50 inflación: al aumentar la base monetaria en circulación y no aumentarse la riqueza del país en proporción, crece el nivel de precios: la temida inflación. Como ya se ha dicho, el BCE no puede hacer de “prestamista de última instancia” que provea de la liquidez a los gobiernos porque ello genera riesgo de inflación y es contrario al TFUE. Volvamos a la situación expuesta en el apartado de costes de la UM (4.2). Ante un shock asimétrico que golpea a dos países, en el A la demanda agregada se desplaza a la izquierda y en la B a la derecha. Sin el mecanismo del tipo de cambio para estimular la competitividad de los bienes del país A y existiendo rigidez del mercado de trabajo y escasa movilidad de éste, la solución para reequilibrar la situación pasa por el dilema de ajuste vía inflación en B o de desempleo en A. Obviamente el TFUE, por su mandato de control de la inflación, reduce la posibilidad de que el ajuste se realice en el caso europeo vía inflación en el país B. Si enlazamos esta situación con el peligro expuesto en dicho apartado de la deuda soberana, puede constatarse que ello aún conllevará más paro en A. La existencia de bonos emitidos por cada Estado, sin la garantía del BCE como prestamista de última instancia que provea la liquidez necesaria para hacer frente a los pagos, hace que el riesgo asociado a los diferentes países diverja, como pasa actualmente en el seno de la UE. Como ya se ha dicho, el papel del BCE como último garante es cuestionado por algunos Estados integrantes de la UE o por amplias capas de la sociedad de dichos miembros (Alemania, Finlandia, Países Bajos) por el riesgo de inflación, pero también porque esta garantía aumentaría la propensión de los países a expandir su gasto público y consiguientemente a endeudarse, aumentando el riesgo de inflación, sobretodo en los países que se asocian con el perfil del país B en el ejemplo. 9.2. El Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y el Mecanismo Europeo de Estabilidad Conforme la crisis de deuda emergió en 2010 la UE creó el, EFSF en su acrónimo inglés. Este fondo se creó con carácter temporal el 9 de mayo en el marco de una reunión del Ecofin, pero se aprobó que dicho fondo se convirtiera a una institución de carácter permanente: el ESM (acrónimo en inglés de Mecanismo Europeo de Análisis de la integración monetaria europea 51 Estabilidad) el 8 de octubre de 2012. La creación de dichos fondos requirió enmiendas al artículo 136 TFUE que permitiera su funcionamiento y que entrarán en vigor no antes de 2013 porque ha de ratificarse por todos los miembros. Dicho artículo incorporará un aparatado que establecerá la posibilidad de establecer un mecanismo de estabilidad que será activado si es indispensable para salvaguardar la estabilidad integral de la Eurozona, y además estableciendo la puesta en funcionamiento de dicho mecanismo sujeta a una estricta condicionalidad. Y por supuesto, sin cambiar la función del BCE como guardián de la inflación sobre cualquier otro objetivo. No obstante, el efecto de estos fondos es reducido: un pequeño balón de oxígeno que no ataja los problemas de raíz. Estos fondos provienen de aportaciones de los miembros de la Eurozona a prorrata de la proporción de acciones que tienen en dicha institución. La asistencia financiera otorgada por estos fondos es puntual y a petición de los países que la necesiten. Su concesión está condicionada a un análisis de la denominada “Troika” (La Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo) y al establecimiento de un programa de cooperación: la asistencia financiera se otorga a cambio de un programa de ajustes tendentes a reducir el déficit público. Este mecanismo aúna dos visiones de la intervención del BCE en la economía: por una parte, inyecta liquidez para los Estados miembros que tienen problemas en la colocación de deuda soberana y por otra parte, asegura un control estricto de que el Estado en cuestión va a reducir el gasto público y que la asistencia financiera no va a devenir en una espiral de incremento del gasto público en los países que la solicitan. Esta condicionalidad es un elemento sine qua non los países más reticentes a rescates financieros (contribuyentes netos de la Eurozona principalmente) no apoyarían la creación de dicho mecanismo. El problema es que estos fondos no son una solución definitiva en tanto en cuanto el respaldo financiero no es ilimitado (como sería un BCE prestamista de última instancia) y, aunque sus efectos puedan ser considerables (reducción prima de riesgo, y por tanto de intereses a pagar por los Estados a los inversores) no es una garantía total de que van a cobrar. Como ya se ha dicho, esta garantía sólo puede ser otorgada por un Banco Central que compre bonos a los Estados hasta solucionar sus problemas de liquidez. Sin embargo, la condicionalidad de la asistencia al control del gasto público acaba suponiendo un recorte del gasto público y una contracción mayor de la demanda agregada que la inicial: una política procíclica. Además, esta situación Análisis de la integración monetaria europea 52 compromete los ingresos fiscales futuros a través de la demanda agregada mientras mantiene o eleva los pagos de intereses de la deuda por lo que el gasto público destinado a gasto corriente o inversión pública se contrae en términos absolutos y relativos al gasto público total: el problema se aplaza y amplía, transformando un problema de liquidez en uno de solvencia que dificulta la situación de las finanzas públicas y la economía del Estado en cuestión. Otro problema destacable es el funcionamiento interno de este mecanismo: todas las actuaciones deben ser consensuadas por unanimidad de los Estados participantes, lo que equivale a decir que todos los países tienen poder de veto, haciendo que la oposición de un solo país condicione la viabilidad de cualquier actuación. Se extiende este problema de gobernabilidad que afecta a otras parcelas en la esfera de decisión europea. En palabras de Paul de Grauwe, la constitución de dichos fondos (EFSF y ESM) supone un “pobre sustituto” del papel del banco central como prestamista de última instancia. Análisis de la integración monetaria europea 53 10. Maastricht: Criterios de Convergencia y el Pacto de Estabilidad y Crecimiento El Tratado de de Maastricht sobre la Unión Europea firmado en 1992 sentó las bases para acometer una decidida UEM. Tras la importancia que supuso la aprobación del AUE en cuanto a la libre circulación de bienes y a partir de 1990, la libre circulación de capitales, quedaba perfilar los aspectos monetarios. La decisión de constituir una UM por los miembros de la UE suponía una serie de esfuerzos por parte de todos pero que en teoría después se verían compensados sobradamente tras la integración monetaria. Como ya se ha señalado, la apertura económica e integración se había fomentado decididamente tras la AUE, pero había que garantizar un acompasamiento de los ciclos de los distintos miembros para garantizar la efectividad de la política económica a la totalidad de los miembros y una ulterior convergencia real. Para hacer efectiva esa estructura cíclica similar, se fijaron los criterios de convergencia nominal en el Tratado de Maastricht. Todo país que quisiera formar parte de la UM debía necesariamente cumplir una serie de criterios, no establecidos por la teoría de las A.M.O.s, pero que se juzgaron importantes para garantizar el acompasamiento de los ciclos y la efectividad de la política económica europea. Si bien es cierto que si no se dan los factores ya expuestos para formar un A.M.O. los esfuerzos realizados en cumplir los criterios de convergencia no son sustitutivos de ellos. A continuación se van a analizar dichos criterios de convergencia nominales. 1. Estabilidad de precios: La tasa de inflación no podrá exceder en más de un 1,5% la tasa media de los tres Estados que tengan una inflación más baja. Como ya se ha expuesto en el apartado 9.1, la adopción de una moneda común suponía la aceptación de las preferencias alemanas en cuanto a inflación, por lo que el primer criterio de convergencia nominal era precisamente el que garantizaba que los países candidatos iniciaban un proceso desinflacionario, aunque ello produjera un incremento temporal del desempleo en dichos países candidatos. Análisis de la integración monetaria europea 54 -5 0 5 10 15 20 25 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 EUU AUT BEL DNK FIN FRA DEU GRC IRL ITA LUX NLD PRT ESP SWE Gráfico. Elaboración propia con datos del Banco Mundial En el gráfico anterior puede observarse como esa convergencia inflacionaria se da efectivamente entre los años 1990 y 2001 (año previo a que el Euro “físico” llegara a los consumidores). La desviación típica de las tasas de inflación entre los 15 países de la UE-15, menos Reino Unido correspondiente al año 1990 ascendía a 5,16, mientras que dicho dato en el año 2001, era apenas 0,95. Ello da idea de la volatilidad de las tasas inflacionarias previas a Maastricht entre los Estados europeos y su posterior convergencia. Análisis de la integración monetaria europea 55 Inflación en UE 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 Años tasa de inflación (%) Rango de valores Desviación típica Gráfico. Elaboración propia con datos del BM. El gráfico anterior respalda la misma idea expuesta de la convergencia inflacionaria de los Estados europeos entre 1990 y 2001. La línea azul representa el decrecimiento del rango de datos: la diferencia entre la tasa del Estado con mayor inflación y la tasa de inflación del país con menor tasa de inflación. En 1990, el país con menor tasa de inflación fue Países Bajos con 2,45% frente a la mayor registrada por Grecia, superior al 20%: la diferencia entre ambos es de casi un 20%. Sin embargo, en 2001 la diferencia entre el país con mayor tasa de inflación (Irlanda) y el que menor (Suecia) es apenas una diferencia de tres puntos. La desviación típica refuerza la idea de una menor dispersión de las tasas de inflación y como tienden a la convergencia. 2. Tipos de interés a largo plazo: No podrán superar el 2% de la media de los tipos de los tres Estados que los tengan más bajos. El objetivo de este criterio de convergencia es estabilizar el tipo de cambio previamente a consolidarse la UM de tal manera que se evite que, ante diferenciales acusados en la rentabilidad de los bonos entre los países que vayan a integrar la UM, se produzcan movimientos masivos de capitales. Análisis de la integración monetaria europea 56 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 Belgium Germany Ireland Spain France Italy Luxembourg Netherlands Austria Portugal Finland European_Union Gráfico. Evolución del tipo de interés real de los bonos a l/p 1992-1999. Elaboración propia con datos de AMECO. En el anterior gráfico se observa la evolución del tipo de interés real de los bonos a largo plazo. 3. Estabilidad de los tipos de cambio: La moneda nacional no podrá haber sido devaluada durante los dos años anteriores y deberá permanecer dentro del margen de fluctuación previsto en el SME: el MTC. (Desde la crisis posterior a la reunificación alemana, estas bandas eran del 15%. Este mecanismo se dispuso así para evitar que algún Estado miembro pudiera realizar devaluaciones previamente a la entrada en la UM para forzar una posición más competitiva de su economía frente a la de los países vecinos. 4. Déficit público: El déficit presupuestario nacional deberá ser igual o inferior al 3% del PNB. Análisis de la integración monetaria europea 63 -6 -4 -2 0 2 4 6 2000 2002 2004 2006 2008 2010 EUU AUT BEL DNK FIN FRA DEU GRC IRL ITA LUX NLD PRT ESP SWE Gráfico. Elaboración propia con datos de AMECO No obstante, constatar la amplitud del rango de variación, así como la desviación típica que sigue la distribución de las tasas de inflación da una idea más completa de la afirmación anterior. Evolución rango valores tasa de inflación UE-15. 1990-2011 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006 2008 2010 Años % Gráfico. Elaboración propia con datos de AMECO Evolución tasa de inflación 1999-2011 Análisis de la integración monetaria europea 64 El anterior gráfico refleja el rango existente entre el país con la mayor tasa de inflación y el país con la menor tasa de inflación recogida en cada período del conjunto de países considerados. Se ve como disminuye hasta 1999, y luego aunque no presenta tantas diferencias como al inicio del período considerado, si que presenta un aumento del rango de valores, sobretodo tras la crisis de deuda soberana, se ve claramente a partir de 2009. En el siguiente gráfico se observan mejor las fluctuaciones en el rango de valores de las tasas de inflación. Evolución rango valores tasa de inflación UE-15. 1999-2011 0 1 2 3 4 5 6 7 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 Años % Gráfico. Elaboración propia con datos de AMECO Pero para valorar de una manera más consistente la evolución en la convergencia es mejor una medida relativa, como la desviación típica que el rango absoluto de los datos. Los siguientes gráficos reflejan la dispersión de dichos valores a lo largo de los años 1990-2011 y 1999-2010, respectivamente. Se observa una paulatina convergencia hasta el año 1999 y después se mantiene más o menos estable hasta el año 2009, tras iniciarse la crisis de deuda soberana. Análisis de la integración monetaria europea 65 Dispersión entre las tasas de inflación. 1990-2011 0 1 2 3 4 5 6 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006 2008 2010 Años Desviación típica Gráfico. Elaboración propia con datos de AMECO Dispersión entre las tasas de inflación. 1999-2011 0 0,2 0,4 0,6 0,8 1 1,2 1,4 1,6 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 Años Desviación típica Gráfico. Elaboración propia con datos de AMECO Análisis de la integración monetaria europea 66 La existencia además de distintos diferenciales de precios está justificada también por la existencia de bienes no comercializables. Se entiende que la libre circulación de bienes debería tender a la convergencia en precios, puesto que se supone que al eliminar las barreras al comercio, los consumidores adquirirán los productos más baratos en el seno de la UE. Sólo las empresas más competitivas sobrevivirán ofreciendo su producto a un nivel de precio idéntico para todos los países, expulsando del mercado a las empresas ineficientes que vendan por encima de ese precio. En base a esta afirmación, la libre circulación de bienes y servicios debería actuar como estabilizador y nexo de convergencia entre las tasas de inflación de los diferentes países. Pero esto no sucede así, como ya se ha explicado en el apartado 5.4, por la existencia de bienes no comercializables: servicios personales, bienes de naturaleza perecedera o simplemente bienes que por su valor, no compensa su transporte. La teoría de la paridad del poder adquisitivo (PPA o PPS en su acrónimo inglés) establece que las divergencias en tasas de precio se mantendrán o amplificarán en base a la existencia de dichos bienes no comerciales. Costes Laborales Unitarios relativos en la Eurozona 90 100 110 120 130 140 150 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 Años Índice Belgium Germany Ireland Greece Spain France Italy Netherlands Austria Portugal Finland Euro area Gráfico. Elaboración propia con datos de AMECO Análisis de la integración monetaria europea 67 Volviendo al modelo de Balassa-Samuelson, estas divergencias están justificadas y sólo pueden considerarse un mecanismo de ajuste, siempre que estén causadas por divergencias en los niveles de productividad de los países. En el gráfico anterior se observa la evolución de los costes laborales unitarios, que es un termómetro muy bueno para la inflación. Parece observarse una coincidencia entre los países que han tenido una mayor inflación y un aumento de sus costes laborales unitarios, pero a continuación va a contrastarse analíticamente la relación entre ambas variables. Para ello, lo primero hay que cambiar de año base el número índice de las tasas de inflación al mismo de los C.L.U. (año 2000) y después realizar la matriz de correlación entre ambas variables por países. La matriz al completo está en el anexo, vemos que la correlación entre todas las variables es de 0,6021 lo cual implica una relación importante entre las variables, pero no unánime. Baste el ejemplo del comportamiento de los C.L.U. alemanes que tienen muy baja correlación con todas las tasas de inflación del resto de países y los propios C.L.U. de los vecinos comunitarios. Sin embargo, en cuanto a relación entre los C.L.U. de cada país y la evolución de su inflación durante el período 2000-2010 los resultados son muy ilustrativos (salvo la excepción de Alemania), que queda reflejado en la tabla adyacente. Salvo Alemania que presenta una correlación entre su inflación y C.L.U. del 0,31, la relación en el resto de países con estas variables a nivel nacional es superior al 0,90. Esto significa que el comportamiento de las tasas de inflación y de los C.L.U. tiene un comportamiento muy parecido, y que los C.L.U. explican en un 90% (o más, según el país) la evolución de la tasa de inflación para este período dado. Correlación inflación y C.L.U 2000- 2010 Italy 0,9899 France 0,9851 Spain 0,9844 Portugal 0,9794 Euro area 0,96927783 Belgium 0,96138094 Netherlands 0,9596 Finland 0,9577 Ireland 0,95666128 Greece 0,95616887 Austria 0,9014 Germany 0,3134 Tabla. Elaboración propia con datos de AMECO Análisis de la integración monetaria europea 68 Correlación entre las variaciones en los C.L.U y la tasa de inflación entre 2000 y 2010 0,000 0,050 0,100 0,150 0,200 0,250 0,300 0,350 0,400 0,450 0,500 0 0,1 0,2 0,3 0,4 0,5 Variación Inflación Variación C.L.U. Gráfico. Elaboración propia con datos de AMECO El siguiente gráfico relaciona las variaciones entre ambas variables en el período considerado. La pendiente positiva de la recta denota la relación directa existente entre ambas variables, y su pendiente elevada (cercana a los 45º) pone de manifiesto la importancia entre ambas variables. Ahora que ha quedado clara dicha relación, es preciso relacionar los C.L.U con el incremento en la productividad del factor trabajo para observar si están justificados los incrementos en los C.L.U. en los países de la periferia del Euro, respecto al incremento en la productividad del trabajo, pues de ser así, no estaríamos ante un desajuste según el modelo Balassa-Samuelson. En el gráfico debajo de estas líneas se refleja la evolución de la productividad del factor trabajo en un conjunto de países de la Eurozona. Lo que primero llama la atención es que los países de la denominada periferia que más habían incrementado sus C.L.U. y, por tanto, su inflación no están precisamente a la cabeza de la mejora de la productividad del factor trabajo (a excepción del caso irlandés, si bien Grecia presenta unos niveles interesantes), por lo que puede intuirse que las divergencias en los diferenciales de precios no se deben a un incremento de los C.L.U justificados por una mayor productividad y un crecimiento económico mayor de los países de la periferia. Análisis de la integración monetaria europea 69 90 95 100 105 110 115 120 2000 2002 2004 2006 2008 2010 Euro_area Belgium Germany Ireland Greece Spain France Italy Netherlands Austria Portugal Finland Gráfico. Elaboración propia con datos de AMECO En la tabla se ve el crecimiento débil en general de la productividad del factor trabajo en los países considerados. Incluso la productividad ha decaído en Italia (-3,5%), mientras que el incremento en los C.L.U. para el mismo período supone un aumento del 30,8%. Toda la diferencia entre la productividad del factor trabajo y el aumento de los C.L.U. supone inflación que no se ajusta a la justificada por el modelo Balassa-Samuelson: inflación que deteriora la convergencia entre los miembros. Variación productividad de L. 2000-2010 Ireland 17,8% Greece 9,4% Finland 8,8% Portugal 8,3% Netherlands 7,1% Germany 6,6% Spain 6,6% Austria 6,5% France 6,4% Belgium 5,2% Euro area 5,0% Italy -3,5% Tabla. Elaboración propia con datos de AMECO Evolución de la productividad del factor trabajo. 2000-2010 Análisis de la integración monetaria europea 70 La anterior tabla refleja esas diferencias entre las variaciones de la productividad del factor trabajo y el incremento de los C.L.U. Dicha diferencia sólo es negativa en el caso de Alemania, que ha aumentado más su productividad que los C.L.U., en el resto de países, el incremento en los C.L.U. ha sido mayor que el de la productividad del factor trabajo. Teniendo en cuenta que los C.L.U. suponen los salarios o remuneración del factor trabajo, éste debería variar conforme varía la productividad del factor trabajo. 100 105 110 115 120 125 2000 2002 2004 2006 2008 2010 Euro_area_IPC Euro_area_CLU Euro_area__L Gráfico. Elaboración propia con datos de AMECO Relación entre productividad y C.L.U. 2000-2010 País Variación productividad L Variación C.L.U. Diferencia Euro area 5,0% 19,8% 14,8% Belgium 5,2% 22,5% 17,3% Germany 6,6% 4,3% -2,3% Ireland 17,8% 28,7% 10,9% Greece 9,4% 34,6% 25,2% Spain 6,6% 29,2% 22,6% France 6,4% 22,6% 16,2% Italy -3,5% 30,8% 34,3% Netherlands 7,1% 24,2% 17,1% Austria 6,5% 13,2% 6,7% Portugal 8,3% 24,9% 16,6% Finland 8,8% 24,1% 15,3% Tabla. Elaboración propia con datos de AMECO Evolución de la productividad del factor trabajo, inflación y C.L.U. en Eurozona. 2000-2010 Análisis de la integración monetaria europea 71 Puede observarse como el crecimiento de los C.L.U. como de la inflación es mucho mayor que el de la productividad del factor trabajo en la Eurozona. La tabla situada a la izquierda de estas líneas deja de manifiesto la poca correlación existente entre las variaciones en los C.L.U. y la productividad del factor trabajo para el período dado. Los valores más altos se sitúan en torno al 80% de correlación, pero encontramos hasta dos países con relaciones inversas (Italia que ha aumentado sus C.L.U. aún a costa de reducir su productividad y Alemania, que ha disminuido sus C.L.U aumentando su productividad). Se observa como la correlación media de la Eurozona se sitúa en 0,73 frente al 0.96 que tenía de grado recorrelación entre C.L.U. e inflación. Correlación entre las variaciones en los C.L. U y la tasa de productividad de L entre 2000 y 2010 -0,05 0 0,05 0,1 0,15 0,2 0 0,1 0,2 0,3 0,4 Variación C.L.U. Variación productividad de L Gráfico. Elaboración propia con datos de AMECO Correlación entre C.L.U. y productividad de L. 2000-2010 Portugal 0,8883 Ireland 0,8381 France 0,8311 Euro area 0,7349 Netherlands 0,7239 Greece 0,6622 Belgium 0,6571 Spain 0,6014 Austria 0,5711 Finland 0,4002 Germany -0,2764 Italy -0,7406 Tabla. Elaboración propia con datos de AMECO Análisis de la integración monetaria europea 72 Finalmente, este gráfico de dispersión, así como la recta de regresión da idea de la pobre relación mantenida entre ambas variables. La pendiente es positiva pero muy leve, indicando que aunque la relación entre ambas variables es directa, es muy débil. ¿Qué representa todo ello? Una pérdida de competitividad de los Estados miembros al aumentar sus costes de producción y no aumentar la productividad. Esto es, para el mismo nivel de output los costes de producción resultan cada vez más caros hasta 2010. Con el mecanismo del tipo de cambio, el gobierno sólo debía devaluar la moneda nacional para fomentar la competitividad, pero ahora no es posible: los ajustes son vía desempleo en los países periféricos o inflación en el núcleo europeo. La delicada situación económica de los países de la periferia del Euro, agravada por la crisis de la deuda, ha obligado a que los gobiernos impulsen la flexibilización del mercado laboral, a través de reducción del coste de los despidos, la moderación salarial y la reducción del llamado Estado del bienestar. Estos recortes en materia laboral tienen una fuerte oposición social, pero reducen los C.L.U., aumentando la productividad y, por tanto la competitividad de los productos nacionales. 95 100 105 110 115 120 125 130 135 140 145 2000 2002 2004 2006 2008 2010 2012 Spain_IPC Spain_CLU Spain_L Gráfico. Elaboración propia con datos de AMECO Evolución de la productividad del trabajo, C.L.U. y nivel de precios en España. 2000 -2012 Análisis de la integración monetaria europea 79 13. Bibliografía  Ahijado Quintillán, M. y Navascués Guillot, M. “Lecturas sobre unión económica y monetaria europea. Vol. I, Uniones históricas y áreas monetarias óptimas” Pirámide, Madrid, 1998.  Ahijado Quintillán, M. y Navascués Guillot,M. “Lecturas sobre unión económica y monetaria europea. Vol. II, Aréas monetarias óptimas : evidencia empírica en Europa” . Pirámide, Madrid, 1998.  Albi, E., González-Páramo,J.M. y Zubiri, I., “Economía Pública I”, 3ª ed. Ariel Economía. Barcelona, 2009. Capítulo 5.  Artis, Mchael, and Wenda Zhang, 1995, “International Business Cycles and the ERM: Is There a European Business Cycle?’ CEPR Discussion Paper No. 1191, August.  Barro, Robert J. & Gordon, David B., 1983. "Rules, discretion and reputation in a model of monetary policy," Journal of Monetary Economics, Elsevier, vol. 12(1), pages 101-121.  Bela Balassa, J. D.; “Teoría de la Integración Económica”, 1ª Edición, Uteha, México, 1964.  Commission of the European Communities, 1990, “One Market, One Money” European Economy no. 44, October.  De Grauwe, P: “Economics of Monetary Union”, 9th Edition, Oxford University Press, Oxford, 2012.  Fernández Cornejo, J.A. y Algarra Paredes, A. “El mercado de trabajo en la Unión Europea: fundamentos teóricos y políticas de empleo”, Pirámide, Madrid, 2000.  Frankel J,A y Rose, A.K. “The endogeneity of the Optimun Currency Area Criteria” (1998) Economic Journal, 108 (441): 1009-25  International Monetary Fund: “Global Financial Stability Report” OCTOBER 2012.  Jordán Galduf, J.M.,coord. et al. « Economía de la Unión Europea »6ª Ed, Aranzadi, Cizur Menor,2008, colección tme. Análisis de la integración monetaria europea 80  Kenen, P., “The Theory of optimum currency areas, an eclectic view”, (1969) Monetary Problems of the International Economy, University of Chicago Press.  Krugman, P. R. y Obstfeld, M, «Economía internacional : teoría y política » 7ªEd, Pearson educación, Madrid, 2011.  McKinnon Ronald, 1963, “Optimum Currency Areas” American Economic Review, 53, September, 717-724.  Mundell, R. A. "The theory of Optimum currency areas" American Economic review 51 (1961)  Simon, Herbert A. “Models of man; social and rational.” Oxford, Wiley. (1957) Herramientas electrónicas:  Página web oficial sobre legislación Europea; Mercado Interior: http://europa.eu/legislation_summaries/internal_market/single_market_capital/index_es.htm  Página web de la Comisión Europea sobre libre circulación; http://ec.europa.eu/social/main.jsp?langId=es&catId=457  AMECO online http://ec.europa.eu/economy_finance/ameco/user/serie/SelectSerie.cfm  Eurostat http://epp.eurostat.ec.europa.eu/portal/page/portal/eurostat/home/  Banco Mundial : http://www.bancomundial.org/ Análisis de la integración monetaria europea 81 14. Anexo Matriz de correlación entre la tasa de inflación y la variación en los C.L.U. Coeficientes de correlación, usando las observaciones 2000 - 2010 valor crítico al 5% (a dos colas) = 0,6021 para n = 11 Euro_area_IPC Belgium_IPC Germany_IPC Ireland_IPC Greece_IPC 1,0000 0,9950 0,9975 0,9482 0,9966 Euro_area_IPC 1,0000 0,9977 0,9197 0,9958 Belgium_IPC 1,0000 0,9326 0,9947 Germany_IPC 1,0000 0,9243 Ireland_IPC 1,0000 Greece_IPC Spain_IPC France_IPC Italy_IPC Netherlands_IPC Austria_IPC 0,9989 0,9993 0,9992 0,9834 0,9982 Euro_area_IPC 0,9909 0,9919 0,9928 0,9677 0,9977 Belgium_IPC 0,9953 0,9954 0,9946 0,9704 0,9990 Germany_IPC 0,9586 0,9507 0,9504 0,9652 0,9317 Ireland_IPC 0,9931 0,9956 0,9959 0,9789 0,9969 Greece_IPC 1,0000 0,9988 0,9978 0,9842 0,9949 Spain_IPC 1,0000 0,9990 0,9830 0,9964 France_IPC 1,0000 0,9864 0,9965 Italy_IPC 1,0000 0,9748 Netherlands_IPC 1,0000 Austria_IPC Portugal_IPC Finland_IPC Euro_area_CLU Belgium_CLU Germany_CLU 0,9882 0,9656 0,9693 0,9535 0,3194 Euro_area_IPC 0,9709 0,9772 0,9671 0,9614 0,3368 Belgium_IPC 0,9775 0,9663 0,9645 0,9532 0,3134 Germany_IPC 0,9804 0,8549 0,8856 0,8540 0,1115 Ireland_IPC 0,9789 0,9781 0,9730 0,9617 0,3659 Greece_IPC 0,9926 0,9536 0,9600 0,9410 0,2836 Spain_IPC 0,9896 0,9606 0,9674 0,9471 0,3182 France_IPC 0,9889 0,9676 0,9745 0,9573 0,3374 Italy_IPC 0,9930 0,9470 0,9594 0,9429 0,3232 Netherlands_IPC 0,9785 0,9737 0,9714 0,9609 0,3407 Austria_IPC 1,0000 0,9283 0,9415 0,9174 0,2406 Portugal_IPC 1,0000 0,9817 0,9904 0,5053 Finland_IPC 1,0000 0,9888 0,5257 Euro_area_CLU 1,0000 0,5337 Belgium_CLU 1,0000 Germany_CLU Ireland_CLU Greece_CLU Spain_CLU France_CLU Italy_CLU 0,9425 0,9529 0,9856 0,9872 0,9858 Euro_area_IPC 0,9309 0,9485 0,9796 0,9853 0,9792 Belgium_IPC 0,9419 0,9469 0,9846 0,9831 0,9794 Germany_IPC Análisis de la integración monetaria europea 82 0,9567 0,8678 0,9507 0,9116 0,9221 Ireland_IPC 0,9153 0,9562 0,9731 0,9900 0,9852 Greece_IPC 0,9469 0,9443 0,9844 0,9807 0,9805 Spain_IPC 0,9395 0,9519 0,9830 0,9851 0,9858 France_IPC 0,9423 0,9596 0,9863 0,9901 0,9899 Italy_IPC 0,9276 0,9422 0,9673 0,9756 0,9759 Netherlands_IPC 0,9354 0,9549 0,9836 0,9879 0,9839 Austria_IPC 0,9424 0,9245 0,9715 0,9648 0,9677 Portugal_IPC 0,8684 0,9680 0,9475 0,9862 0,9737 Finland_IPC 0,9048 0,9915 0,9685 0,9951 0,9945 Euro_area_CLU 0,8846 0,9742 0,9545 0,9854 0,9751 Belgium_CLU 0,1608 0,5535 0,3095 0,4535 0,4472 Germany_CLU 1,0000 0,8829 0,9786 0,9195 0,9299 Ireland_CLU 1,0000 0,9519 0,9829 0,9823 Greece_CLU 1,0000 0,9792 0,9820 Spain_CLU 1,0000 0,9970 France_CLU 1,0000 Italy_CLU Netherlands_CLU Austria_CLU Portugal_CLU Finland_CLU 0,9373 0,8851 0,9811 0,8823 Euro_area_IPC 0,9222 0,9079 0,9658 0,9011 Belgium_IPC 0,9207 0,8937 0,9703 0,8885 Germany_IPC 0,8840 0,7210 0,9522 0,7258 Ireland_IPC 0,9415 0,9055 0,9737 0,9015 Greece_IPC 0,9290 0,8649 0,9803 0,8620 Spain_IPC 0,9375 0,8778 0,9818 0,8747 France_IPC 0,9470 0,8882 0,9859 0,8865 Italy_IPC 0,9596 0,8486 0,9858 0,8564 Netherlands_IPC 0,9342 0,9014 0,9730 0,8971 Austria_IPC 0,9299 0,8175 0,9794 0,8198 Portugal_IPC 0,9533 0,9620 0,9467 0,9577 Finland_IPC 0,9793 0,9536 0,9797 0,9586 Euro_area_CLU 0,9667 0,9706 0,9535 0,9717 Belgium_CLU 0,5535 0,6582 0,3840 0,6810 Germany_CLU 0,8600 0,7902 0,9483 0,7933 Ireland_CLU 0,9735 0,9420 0,9672 0,9495 Greece_CLU 0,9307 0,8847 0,9827 0,8842 Spain_CLU 0,9703 0,9386 0,9847 0,9396 France_CLU 0,9710 0,9250 0,9922 0,9281 Italy_CLU 1,0000 0,9086 0,9658 0,9212 Netherlands_CLU 1,0000 0,8805 0,9953 Austria_CLU 1,0000 0,8892 Portugal_CLU 1,0000 Finland_CLU