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Abstract

La presente investigación tiene por objetivo profundizar sobre la figura del excombatiente y la creación de asociaciones de veteranos, averiguando cuales fueron los motivos que llevaron a los excombatientes a reunirse en agrupaciones, así como esclarecer la importancia de las mismas en la conciencia colectiva de Francia, dilucidando su influencia en la toma de decisiones, tanto políticas y sociales, durante el convulso periodo de la Europa de entreguerras.Se comprueba también como, a pesar de las intenciones manifiestas de los excombatientes de alejarse de la política, e incluso de su rechazo frontal hacia ella, estos propósitos no solo no se cumplieron, sino que el posicionamiento de sus asociaciones sobre las cuestiones más relevantes que afectaban a Francia resultó de una importancia capital en la evolución naciónal. En la investigación se analiza tambien por qué parte de la historiografía francesa relaciona de manera directa a las agrupaciones de excombatientes con posiciones políticas conservadoras, investigando acerca de los motivos por los que estos movimientos de veteranos se mostraron favorables a gobiernos de derechas. También estudiamos las razones de su posicionamiento a favor del pacifismo, y las repercusiones que esta postura tuvo en la política francesa. Por ultimo, se analiza la relación entre los excombatientes y las ligas de extrema derecha. Fue innegable la conexión entre ambos, pero es preciso conocer hasta donde llegó la influencia de los veteranos en la creación de dichas ligas. Grilló Zamora, Miguel; Ceamanos Llorens, Roberto

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1 MASTER ITERUIVERSITARIO DE HISTORIA COTEMPORÁEA UIVERSIDAD DE ZARAGOZA ___________________________________ Los excombatientes franceses de la Primera Guerra Mundial. Ideología e influencia política en el periodo de entreguerras _____________________________________ Miguel Grilló Zamora Director: Roberto Ceamanos Llorens 2 Indice 1. Introducción………………………………………………………………………… 3 2. Estado de la cuestión y fuentes primarias. Cuestiones metodológicas. ………… 8 3. La figura del excombatiente y el nacimiento de un colectivo social…………… 16 3.1 Un nuevo modelo de guerra ……………………………………………… 16 3.2 El “espíritu de la trinchera”……………………………………………….. 19 3.3 El “espíritu de la trinchera”: ¿Un estereotipo?……………………………. 23 3.4 La “magistratura moral”…………………………………………………... 26 3.5 Las organizaciones de excombatientes……………………………………. 29 4. La ideología política de los excombatientes……………………………………... 35 4.1 Un colectivo heterogéneo de enorme peso político……………………….. 35 4.2 El espíritu de la trinchera: unión patriótica y rechazo de la política…….... 37 4.3 El problema generacional…………………………………………………. 43 4.4 ¿Autoridad o autoritarismo? ……………………………………………… 45 4.5 El pacifismo……………………………………………………………….. 47 5. Los excombatientes en las calles: el fenómeno de las ligas……………………... 53 5.1 La aparición de las ligas de excombatientes………………………………. 53 5.2 La ideología de las ligas…………………………………………………… 56 5.3 El 6 de Febrero de 1934: el principio del fin……………………………… 60 Conclusiones…………………………………………………………………………. 64 Fuentes y bibliografía………………………………………………………………... 67 Fuentes Primarias……..……………………………………………………….. 67 Bibliografía…………..………………………………………………………... 68 Páginas web…………..……………………………………………………….. 70 3 1. Introducción Este trabajo de investigación comenzó, como la mayoría de los procesos intelectuales, con un deseo de ampliar mis conocimientos y con la búsqueda de respuestas a determinadas inquietudes que se me planteaban. La ampliación de conocimientos estaba encuadrada en un periodo y un marco muy concreto, la Primera Guerra Mundial y sus consecuencias en la Francia de entreguerras, periodo fundamental para comprender el devenir de Europa en el siglo XX, y país por el que, debido a cuestiones académicas y profesionales, siento un gran aprecio. Tras una primera puesta en contacto con el marco sobre el que quería adentrarme, comprobé con asombro las consecuencias humanas tan relevantes que la Gran Guerra había tenido en Francia, país occidental sobre el que más impacto tuvo el conflicto. Aquí es donde surgieron las primeras cuestiones: ¿cuál había sido la importancia de estos excombatientes en la política francesa de entreguerras? ¿Habían influido sobre la crisis que sufrió la Tercera República durante el periodo de entreguerras? A partir de entonces, comencé a plantearme las primeras hipótesis y las posibilidades que la propia investigación pudiera tener. Consultando algunas de las obras generales más relevantes sobre el periodo comprobé con cierto asombro que muchas de ellas nombraban a los excombatientes únicamente en dos etapas: justo al finalizar la guerra, y con las revueltas provocadas por las ligas a mediados de los años treinta. ¿Qué había ocurrido durante todo el resto del periodo de entreguerras? Mi principal conjetura era la de que el colectivo y las asociaciones de excombatientes habían resultado mucho más influyentes en la historia de Francia de lo que la mayoría de historiadores reflejaba en sus obras. Al analizar la evolución de Francia durante la primera mitad del siglo XX, es habitual llegar a una serie de conclusiones sobre lo paradójica que resulto la victoria en la Primera Guerra Mundial: a pesar de ser su victoria bélica más importante desde tiempos de Napoleón, nos encontramos una nación y una sociedad que transmite la sensación de no ser capaz de aprovechar su triunfo para encarar de forma positiva su futuro, sino que más bien observamos una sociedad anclada en el pasado, que pierde en muchos aspectos el tren de la modernidad, y marcada por una serie de huellas provocadas por la guerra que condicionan su prosperidad. Sin lugar a dudas, una de 4 estas huellas, o mejor dicho en este caso, una de las “cicatrices” más evidentes, resultó ser la de los propios ciudadanos que participaron en ella: los excombatientes. Estos antiguos miembros del ejército francés, tras poner sus vidas al servicio de la defensa de la Republica y de los valores que esta representaba frente al enemigo germánico, se convirtieron después de la guerra en grupos de un gran peso moral, debido al enorme sacrificio que habían realizado por la patria. En la búsqueda de un reconocimiento en un principio cívico y económico y, posteriormente, con intención de influir sobre la política y la sociedad francesas, los excombatientes formaron poderosos grupos de presión durante el periodo de entreguerras. La presente investigación tiene por objetivo profundizar sobre la figura del excombatiente y la creación de asociaciones de veteranos, averiguando cuales fueron los motivos que llevaron a los excombatientes a reunirse en agrupaciones, así como esclarecer la importancia de las mismas en la conciencia colectiva de Francia, dilucidando su influencia en la toma de decisiones, tanto políticas y sociales, durante el convulso periodo de la Europa de entreguerras. Comprobaremos también como, a pesar de las intenciones manifiestas de los excombatientes de alejarse de la política, e incluso de su rechazo frontal hacia ella, estos propósitos no solo no se cumplieron, sino que el posicionamiento de sus asociaciones sobre las cuestiones más relevantes que afectaban a Francia resultó de una importancia capital en la evolución naciónal. Consideramos que es igualmente importante averiguar por qué parte de la historiografía francesa relaciona de manera directa a las agrupaciones de excombatientes con posiciones políticas conservadoras, investigando acerca de los motivos por los que estos movimientos de veteranos se mostraron favorables a gobiernos de derechas. También estudiaremos las razones de su posicionamiento a favor del pacifismo, y las repercusiones que esta postura tuvo en la política francesa. Por ultimo, analizaremos la relación entre los excombatientes y las ligas de extrema derecha. Fue innegable la conexión entre ambos, pero es preciso conocer hasta donde llegó la influencia de los veteranos en la creación de dichas ligas. Como se puede observar los objetivos que nos hemos marcado en nuestra investigación son ambiciosos, aunque consideramos que imprescindibles, pues nuestra convicción es la de demostrar que este colectivo tuvo una influencia mucho mayor de lo 5 que la mayoría de obras suelen otorgarles a la hora de analizar la evolución de la política en Francia durante la etapa de entreguerras. Desde nuestro punto de vista este es uno de los enfoques más relevantes de la investigación, pues es un fenómeno relativamente poco estudiado, si exceptuamos los trabajos de Antoine Prost y en menor medida, los de Serge Berstein y René Rémond, siendo que nosotros consideramos que es imprescindible entenderlo en su totalidad para poder comprender la evolución política y social de la Francia de entreguerras. Es importante señalar que con nuestra investigación pretendemos ir más allá de los habituales estudios que relacionan a los excombatientes con las ideologías de extrema derecha, especialmente con el fenómeno de las ligas, que suelen ser los más numerosos, aunque también entraremos en el polémico debate historiográfico que relaciona a los excombatientes con la extrema derecha, intentando aportar luz sobre la relación de unos con otros. Para desarrollar y analizar todos los aspectos a los que hemos hecho referencia, este trabajo fin de Master ha quedado estructurado en cuatro apartados: el análisis del impacto que la Gran Guerra tuvo en los soldados y oficiales franceses que participaron en ella, y cómo, tras el sacrificio realizado en defensa de la patria, la sociedad y el Estado, les negaron el merecido reconocimiento. Para cambiar esta situación, se formaron asociaciones de veteranos que defenderán y lucharán por los derechos de los excombatientes, ejerciendo presión sobre el Gobierno, e intentarán despertar la conciencia de la opinion pública hacia el sacrificio de sus soldados. A su vez, hemos reflejado como la traumática experiencia vivida en la guerra llevó al nacimiento de un espíritu de grupo, el “espíritu de la trinchera”. El análisis de cuales son los parámetros morales que definen este “espíritu” es uno de los puntos más relevantes de nuestro trabajo, pues resulta fundamental comprenderlo en su totalidad para entender cuál fue el origen de muchos de los mensajes que los excombatientes transmitieron a la sociedad. Al análisis de cómo se plasmó este “espíritu de la trinchera” en una serie de ideologías políticas concretas, y de qué manera estas ideologías influyeron en la sociedad y sobre todo, en la política francesa, se dedica el siguiente apartado de esta investigación. Pretendemos averiguar cuál fue el grado de intervención que los colectivos de excombatientes tuvieron en la Francia de entreguerras, el cual consideramos de gran relevancia si nos atenemos al importante porcentaje de la población que llegó a estar involucrada de una manera u otra con estos colectivos de 6 veteranos. Elementos propios del discurso de los excombatientes tales como el pacifismo, la demanda de mayor autoridad o la unidad por encima de todo, resultaron todos ellos factores que influyeron en gran medida en la sociedad francesa de entreguerras. No podemos olvidar en esta investigación el fenómeno de las ligas, al que dedicamos el tercer capítulo de esta investigación. Este fenómeno estuvo intensamente ligado a los excombatientes, tal y como demuestra el hecho de que muchas de las ligas fueran creadas, dirigidas, e integradas por veteranos de la Gran Guerra. Si bien, no profundizamos en el debate historiográfico sobre si las ligas fueron o no fascistas y si su pretensión era derrocar la Tercera República – si dejamos esta cuestión para desarrollarla en una futura tesis doctoral –, sí hemos pretendido entender cual fue la relación entre los excombatientes y las ligas de extrema derecha, centrándonos en la más famosa de todas ellas y, por otra parte, la más relacionada con el colectivo de veteranos: los Croix de Feu. A este respecto, indagamos en los acontecimientos del 6 de febrero de 1934, punto culminante de la influencia política de las ligas y de los colectivos de excombatientes, pero también el principio de su decadencia, al sembrar en la opinión publica francesa la creencia de que estas agrupaciones estaban directamente relacionadas con las ideologías fascistas que imperaban en Italia y Alemania, y provocar un movimiento político contrario que cristalizó en el gobierno del Frente Popular, quien prohibió las ligas. Quiero indicar que considero que el interés de mi investigación también radica en el estudio de un fenómeno prácticamente desconocido en nuestra historiografía, al tiempo que es un fenómeno desconocido para la sociedad española, pues la guerra civil española único conflicto vivido en nuestra nación que podríamos equiparar con la brutalidad vivida por los soldados de la Gran Guerra, generó unas consecuencias muy diferentes, al ser los propios compatriotas los que se enfrentaron y establecer unos criterios sociales y políticos de vencedores y vencidos, fenómeno muy distinto al experimentado por la sociedad francesa. Sin embargo, considero que a pequeña escala, si que podemos establecer un cierto paralelismo en la actualidad en relación a la influencia política, concretamente en el colectivo de víctimas de ETA, el cual tiene una indudable influencia ideológica sobre las decisiones gubernamentales relacionadas con la lucha antiterrorista. 7 Por ultimo quiero expresar mi agradecimiento a los profesores del master, por haberme enseñado cuales son los fundamentos del proceso investigador, y por haber despertado en mi interés e inquietudes que antes no tenía. También a Roberto Ceamanos, mi director del trabajo Fin de Master, por su guía, consejos, predisposición a resolver mis numerosas dudas, y por haberme ayudado a enfocar con mayor profundidad la investigación. Y por ultimo, a mi hija Emma y a mi mujer Carolina, por su infinita paciencia, comprensión, e inquebrantable ánimo, sin los cuales no hubiera llegado al final de este viaje. 8 2. Estado de la cuestión y fuentes primarias. Cuestiones metodológicas. Desde el punto de vista metodológico, esta investigación ha resultado un verdadero reto, ya que al tomar la decisión de investigar sobre un tema tan específico de la historia de Francia tendría que profundizar en el mundo de las fuentes historiográficas francesas, con las cuales no estaba familiarizado. Es por ello que la primera parte de mi investigación consistió en una serie de pasos relacionados con la aproximación a las fuentes disponibles en el país galo, tanto impresas como de soporte online. A lo largo del proceso de aprendizaje de los métodos de investigación desarrollados en las asignaturas del Master, intenté cubrir en lo posible esta primera fase, relacionando, en la medida de lo posible, algunos de los trabajos realizados en las asignaturas con el pais y periodo histórico que me interesaban: Francia durante la Primera Guerra Mundial y la etapa de entreguerras. Gracias a esta planificación pude profundizar en mis conocimientos sobre las cuestiones que pretendía investigar y a su vez, entrar en contacto con los diferentes recursos historiográficos a lo que tendría que tener acceso. Fue así como, a lo largo de los meses en los que transcurrieron los cursos del Master, accedí a la lectura de determinadas obras que me aportaron una visión general acerca de la Primera Guerra Mundial y del periodo de entreguerras, etapas principales en las que se desarrollaría mi investigación. Estas obras fueron entre otras: los artículos recogidos en la obra Europa en Crisis (1919-1939), el libro de Serge Berstein, Los regímenes políticos del s. XX, la interesante obra de Gregory m. Luebbert, Liberalismo, fascismo o socialdemocracia, el clásico de Eric Hobsbawm, Historia del s. xx, y la ultima obra del profesor Julián Casanova, Europa contra Europa (1914-1945) 1 También resultó imprescindible incrementar mis conocimientos sobre la Primera Guerra Mundial y el impacto que esta tuvo en aquellos soldados franceses que participaron en ella. Tanto la obra de Marc Ferro, La Gran Guerra (1914-1918), como la de Pierre Renouvin La crisis europea y la Iª Guerra Mundial, son referencias obligadas para todo 1. CABRERA, Mercedes, JULIÁ, Santos, MARTÍN, Pablo (Compos.), Europa en Crisis (1919-1939), Madrid, Ed. Pablo Iglesias, 1991; BERSTEIN, Serge, Los regímenes políticos del s. XX. Barcelona, Ed. Ariel Historia, 1996; LUEBBERT, Gregory M., Liberalismo, fascismo o socialdemocracia, Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 1997; CASANOVA, Julián, Europa contra Europa (1914-1945), Barcelona, Ed. Crítica, 2011; HOBSBAWM, Eric, Historia del s. XX, Barcelona, Ed. Crítica, 2011 9 aquel que desea profundizar en el desarrollo de la Gran Guerra. 2 También hice uso de las obras de Pernaud y Guéno son magníficos trabajos de recopilación de cartas y documentos escritos por los soldados en el frente durante el conflicto mundial, que relataré más adelante cuando describa las fuentes primarias utilizadas. A la hora de centrarme propiamente en mi investigación, concentrándonos ya en el fenómeno de los excombatientes, decidí acudir a una serie de autores que me sirviesen como base para poder conocer mejor la realidad de la Francia del periodo de entreguerras, etapa en la que centraría mi estudio, puesto que este fue el periodo en el que dichos colectivos tuvieron mayor importancia política y mayor peso social. Los siguientes son algunas de las obras principales que seleccioné, atendiendo a su calidad, para esta toma de contacto: La France des années 30 de Serge Berstein; La troisieme republique 1914-1940 de Jacques Néré; Historia de Francia de Marc Ferro, y por ultimo La vie politique sous la Troisiéme République (1870-1940) de Jean-Marie Mayeur. 3 Estas cuatro obras las seleccioné por varias razones: las obras de Berstein y Néré por su profundidad, que me permitió conocer con detalle determinados sucesos políticos, económicos y sociales ocurridos en Francia durante aquella época. La obra de Ferro la he seleccioné por su capacidad para analizar la realidad de la sociedad francesa desde diversos puntos de vista e interrelacionando los acontecimientos de otros periodos de la historia francesa, ayudando a una mejor comprensión y permitiéndome alcanzar una perspectiva más global. Por ultimo el estudio de Mayeur es una recopilación de la evolución parlamentaria en Francia, describiendo los numerosos cambios de gobierno que se produjeron en la convulsa etapa de la Tercera Republica. Una vez adquiridos los conocimientos necesarios sobre la época y sobre el país, comencé a trabajar sobre el asunto principal de mi investigación: los colectivos y asociaciones de excombatientes y su influencia sobre la sociedad. Este proceso resultó ser más complejo de lo planteado inicialmente: la principal dificultad con la que me encontré fue la escasez de libros e investigaciones relacionados con el tema 2 FERRO, Marc, La Gran Guerra (1914-1918), Madrid, Alianza Editorial, 1994; RENOUVIN, Pierre, La crisis europea y la Iª Guerra Mundial, Tomo 18 de la serie “Pueblos y Civilizaciones”, Madrid, Ed. Akal, 1990 3 BERSTEIN, Serge, La France des années 30, Paris, Ed. Armand Colin, 1988; FERRO, Marc, Historia de Francia, Madrid: Catedra 2003; NÉRÉ, Jacques, La troisieme republique 1914-1940, Paris: Armand Colin, 1967; MAYEUR, Jean-Marie, La vie politique sous la Troisiéme République (1870-1940), Paris, Editions du Seuil, 1984. 16 3. La figura del excombatiente y el nacimiento de un colectivo social En este apartado, abordamos cuál fue el origen del nacimiento de los excombatientes y respondemos a las dos preguntas más relevantes: cómo y por qué nació la figura del excombatiente. La respuesta a estos dos interrogantes es fundamental para comprender la mentalidad política que desarrollaran los excombatientes. Vamos a comprobar como la experiencia de la guerra, tanto en vanguardia como en retaguardia, fue determinante para que se generara una conciencia colectiva, que si bien no era universal, si que era ampliamente compartida. Esta conciencia, que aquí denominamos “espíritu de la trinchera”, establecerá los parámetros morales que guiaran a los excombatientes y a las asociaciones y ligas participadas por los mismos, y nos permitirá comprender mucho mejor la ideología política que surgirá de dicha conciencia. 3.1 Un nuevo modelo de guerra A la hora de abordar la cuestión, lo primero que nos debemos plantear es que el hecho de que la Primera Guerra Mundial fue la primera guerra moderna, con todas sus devastadoras consecuencias, y preguntarnos de qué manera el conflicto moldeó las conciencias y las almas de los que participaron en ella. Se hace pues necesario comprender la propia guerra en sí, para poder entender el nacimiento del colectivo de excombatientes. La Gran Guerra fue la primera “guerra de masas”, en la que el soldado carece de importancia como individuo salvo para sumar un número más en las estadísticas de fuerzas enfrentadas. Pero además de ser la primera guerra de masas, más importante aun es considerar que es la primera guerra industrial de la historia, en la que toda la capacidad productiva de las naciones se pone al servicio de la destrucción del enemigo. 16 Este factor es capital pues transforma la concepción tradicional y romántica de la guerra, heredera de las tradiciones caballerescas europeas, en la que lo fundamental era el valor, la pericia bélica y el honor. 16 FERRO, Marc, La Gran Guerra (1914-1918), opus cit., pp. 163-181 17 Ya en los primeros meses del conflicto se vislumbra que este será un nuevo tipo de guerra, donde la fortaleza bélica de las naciones se determina por la potencia de sus armas y la capacidad productiva de sus fabricas, y donde desaparece la figura homérica del guerrero idealista, viril, valiente y dispuesto a morir, ya que la muerte en el campo lo glorifica, siendo sustituido por la del soldado desconocido, que cae en una muerte anónima a manos de una maquinaria tecnológica capaz de proporcionar la muerte y el horror en masa a partes iguales 17 . El que la muerte en el campo de honor sea sustituida por la muerte en el matadero, será fundamental para comprender la mentalidad de los excombatientes franceses: Francia será la que proporcionalmente realizará más sacrificios desde el punto de vista humano para alcanzar la victoria, ya que casi una tercera parte de los varones entre 18 y 40 años caerá herido o muerto, cifra que no tiene comparación con respecto a ningún otro de los países contendientes. Frente a este tipo de guerra, con la certeza de una muerte probable, el soldado de infantería necesita de un ardor, una tenacidad y una capacidad de sacrificio en el que el entusiasmo guerrero por si solo no basta, y en el que el soldado ha de tener, antes que cualidades guerreras, cualidades morales. 18 Esto explica una segunda característica que marcará la mentalidad de los excombatientes: el soldado francés está convencido de que su victoria ha sido alcanzada no solo por su esfuerzo, sino también porque su causa es moralmente la justa, ya que lucha por la libertad de los pueblos frente a la tiranía que representan los valores germánicos. Este convencimiento es lo que provocará que en el periodo de paz que tiene lugar durante las décadas de los años veinte y treinta, el excombatiente se vea a si mismo como un guardián de la moral francesa, con la superioridad moral que le otorga el hecho de haber derramado su sangre en el campo de batalla por la defensa de los valores de la nación. La Primera Guerra Mundial además, con la introducción de las nuevas armas, tales como la aviación o los gases, y el desarrollo de nuevas tácticas bélicas, como la guerra de trincheras, provocará que la sensación generalizada de los soldados sea que la propia guerra no es sino un verdadero descenso a los infiernos. La documentación y 17 TRAVERSO, Enzo, A sangre y fuego, Valencia, opus cit, p. 142 18 RENOUVIN, Pierre, La crisis europea y la Primera Guerra Mundial, Colecc. Pueblos y civilizaciones, tomo 18, Madrid, Ed. Akal, 1990, p. 195. 18 correspondencia de los soldados franceses, nos hacen comprender que las condiciones de vida en la trinchera van más allá de cualquier sufrimiento imaginado: las interminables explosiones de los obuses, el silbar de las balas o el temor a un ataque gaseoso, la convivencia diaria con las ratas, los cuerpos de los compañeros mutilados, la imposibilidad de dormir o el miedo al próximo ataque frontal contra las posiciones enemigas 19 . Todo ello se convertirá en una terrorífica experiencia que marcará a fuego a aquellos que consigan sobrevivir, y que generará un espíritu de solidaridad y de colectivo entre los supervivientes, al considerar que nadie que no haya pasado por esa experiencia puede siquiera imaginar el horror de la guerra. A este respecto, las fuentes disponibles y los relatos escritos son desgarradores: “Un olor infecto se nos agarra a la garganta al llegar a nuestra nueva trinchera, a la derecha de los Éparges. Llueve a torrentes y nos encontramos con que hay lonas de tiendas de campaña clavadas en los muros de la trinchera. Al alba del día siguiente constatamos con estupor que nuestras trincheras están sobre un montón de cadáveres y que las lonas que han colocado nuestros predecesores están para ocultar a la vista los cuerpos y restos humanos que allí hay.” 20 “Una noche, Jacques, que iba de patrulla, ha visto huir a las ratas saliendo por debajo de sus capotes desteñidos (de los muertos), enormes ratas engordadas con carne humana. Latiéndole el corazón, se arrastra hacia un muerto cuyo casco había rodado; el hombre mostraba su cabeza vacía de carne con una mueca siniestra, desnudo el cráneo, devorados los ojos. La dentadura postiza se había deslizado sobre la camisa podrida y de la boca abierta salto una bestia inmunda” 21 Esta experiencia colectiva se funde con la idealización del comportamiento del soldado en el campo de batalla. Todos se prestarán ayuda y combatirán como un solo hombre. De esta creencia surgirá una manera de entender la vida, una especie de código moral que determinará la visión de los excombatientes sobre los acontecimientos 19 Numerosos ejemplos de este tipo de cartas los podemos encontrar en las obras: GUENO, Jean Pierre, Paroles de Poilus, Paris, Ed. Librio, 2009; y PERGAUD, Louis, Carnet de guerre, Paris, Ed. Mercure de France, 2011. 20 FERRO, Marc, La Gran Guerra (1914-1918), opus cit., p. 169 21 Ibid. p. 170 19 políticos y sociales que transcurran en la Francia de entreguerras. Será el nacimiento del “espíritu de trinchera”. 3.2 El “espíritu de trinchera” Una de las prioridades de nuestra investigación es conseguir dilucidar qué es exactamente el “espíritu de trinchera”, denominado de diferentes maneras por los autores que tratan sobre el tema [espíritu del veterano, l´esprit combattant, etc.], ya que la comprensión de esta supuesta conciencia colectiva que unía a los excombatientes es fundamental para comprender las actuaciones de los colectivos, ligas, o cualquier otra organización en las que estos se involucrarán de forma activa. 22 Lo cierto es que la propia concepción del termino es compleja y presenta numerosas preguntas: ¿cuándo surge?, ¿como? o ¿porque? Como ya hemos avanzado, las respuestas las debemos encontrar en las características de la propia guerra y en las impresiones que esta causó en los soldados. Vamos a profundizar en ello. El estallido del conflicto fue un fenómeno inesperado, o al menos no contemplado por la gran mayoría de la población de la época. En ningún caso, nadie se imaginaba la devastación tan brutal que la guerra provocaría a todos los niveles: humano, social, político… 23 Es más, el comienzo de la guerra estuvo marcado por el entusiasmo y el deseo generalizado de los países contendientes de marchar a una guerra que resolvería de una vez por todas las ambiciones imperialistas de sus rivales. En el caso de Francia, las calles, las oficinas de reclutamiento y las estaciones de trenes se llenaron de jubilosos ciudadanos que gritaban consignas triunfalistas, tales como “A Berlín”. 24 La nación entera se consignó para la victoria frente a Alemania, y dejó de un lado las diferencias políticas. Incluso el partido socialista, con la muerte días antes del estallido de su pacifista líder Jean Jaurés, a manos de Raoul Villain, un belicista de extrema derecha, se posicionó junto al gobierno para hacer frente a la amenaza bélica germana, naciendo así la Union Sacrée. 22 Al término se refieren entre otros Antoine Prost, Serge Berstein o Réné Rémond en sus respectivas obras. 23 TRAVERSO, Enzo, A Sangre y fuego, opus cit, p. 135 24 HORNE, Alistair, La batalla de Francia, Barcelona, Ed. Bruguera, 1974, p. 29 20 La creencia generalizada entre los altos mandos, e incluso entre la población, era que sería una guerra corta, que el conflicto se decidiría en unas cuantas batallas decisivas y los posteriores tratados de paz, ya que un servicio militar obligatorio que se alargase demasiado tiempo perturbaría en demasía la vida de los países, y por ello no duraría mucho 25 . Sin embargo la realidad que dichos soldados encontraron en los campos de batalla de Bélgica y Francia fue muy diferente a la que creían en un principio, y el entusiasmo e ímpetu inicial que destilaban los soldados durante los primeros combates se convirtió en decepción y temor ante una maquinaria bélica que los masacraba sin piedad. Para el soldado francés comenzaba un calvario que duraría más de cuatro años. Ante la dureza de la guerra, únicamente la compañía de aquellos que se veían sometidos al mismo sufrimiento resultaba un punto de apoyo y consuelo, cuando todo lo que había alrededor era destrucción y calamidad. “De repente, unos silbidos estridentes nos precipitan cara a tierra, aterrados. La ráfaga acaba de estallar encima de nosotros. Los hombres de rodillas, encogidos, con la mochila sobre la cabeza y estirando la espalda, se pegan unos a otros. Por debajo de la mochila echo una mirada a mis vecinos: anhelosos, sacudidos de temblores nerviosos y con la boca contraída en un rictus terrible, le castañean los dientes, y con la cabeza baja tienen el aspecto de condenados ofreciendo la cabeza a los verdugos. Esta espera de la muerte es terrible. El cabo, que ha perdido su quepis, me dice: “si hubiese sabido que esto era la guerra, chico, si esto va a ser así todos los días, prefiero que me maten enseguida. (…) En su alegre inconsciencia, la mayor parte de mis camaradas no habían reflexionado jamás en los horrores de la guerra y no veían la batalla mas que a través de los cromos patrióticos.” 26 Es en esta solidaridad entre camaradas de armas donde se encuentra una de las claves para comprender el sentimiento de pertenencia a un colectivo único, un sentimiento que perdurará tras la guerra, y estará presente en la conciencia de todos aquellos que pasaron por una experiencia similar. Desde el punto de vista psicológico y 25 FERRO, Marc, La Gran Guerra (1914-1918), opus cit., p. 64. 26 Ibid, p. 164 21 humano, la aparición de este “espíritu de trinchera” parece, en lugar que un acontecimiento singular, un fenómeno inevitable: cuando la muerte te rodea, aquel que te ofrece su ayuda, aquel que se sacrifica por ti, aquel con el que te enfrentas hombro con hombro frente a las adversidades, se convierte en algo más que un amigo o un compañero. Se convierte en un hermano. La correspondencia de los soldados, memoria de la experiencia de aquellos que participaron en la guerra, está llena de ejemplos y muestras de relatos que descubren el horror al que estaban sometidos, y de cómo únicamente la presencia de los compañeros les salvaba de perder el juício 27 Este “espíritu de la trinchera” se ve moldeado también por la impresión que causa en muchos de ellos el anhelado retorno al hogar o la visita a la capital de permiso. Descubrimos en la numerosa correspondencia que el retorno a la retaguardia, la vuelta al hogar, no es ese momento placentero en el que, tras la dureza de la batalla y el sacrificio brindado para la defensa de la nación, se espera un reconocimiento y una reafirmación en los valores que uno defiende. Por el contrario, el retorno resulta enormemente frustrante ya que el soldado encuentra una realidad muy difícil de asumir: frente al sufrimiento en las trincheras que los reclutas estaban dispuestos a asumir por salvaguardar a Francia, se encontraban a su retorno a Paris con una sociedad que ignoraba la abnegación con la que estos estaban defendiendo a su patria y a sus ciudadanos. La vida en retaguardia seguía como siempre, con sus bailes, sus fiestas, los martes de la Comedie Française y los paseos del domingo en el Bois de Bologne: “Sábado 22 de abril de 1916. Paris esta delicioso, los árboles están verdes y el sol alegra el bulevar, animado como de ordinario. Pienso, a pesar mío, en esa Champaña que acabo de dejar, con vegetación que algunos pinos reducidos al estado de piquets y de vez en cuando algunas manchas de hierba leprosa entre los agujeros de los obuses, que acribillan esa tierra blanca y verdosa como un rostro cuajado de viruelas. Aquí las gentes van a sus asuntos como si nada sucediera. La avenida de la Opera, el bulevar de los Capuchinos, el de la Magdalena, la rue Royale y la Plaza de la Concordia tienen su aspecto acostumbrado. El césped está cuidado, los macizos de flores brillantes de colores frescos, los árboles tienen 27 GUENÓ, Jean-Pierre, Paroles des Poilus, Paris, Ed. Librio, 2009 22 nuevas hojas que acaban de brotar y nunca han estado más hermosos. Por el cielo azul corren ligeras nubes de plata. Es bueno vivir. Se comprende que las gentes de la retaguardia se resignen de la guerra. Esta tarde he cogido el tren de Burdeos, a las 21:50. Está lleno de gentes que van a pasar el día en el campo. Lo que consuela es la certeza de que si se queda uno seco en las alambradas no será una perdida sensible para el mundo.” 28 Este doloroso descubrimiento provoca un fuerte sentimiento de rechazo entre los soldados, y la amargura y la cólera se apoderan de muchos de ellos. El rencor hacia la sociedad y hacía la política comienza a formar parte del discurso del soldado francés que lucha en el frente. Prácticamente todas las publicaciones elaboradas por los poilus, tales como La Fusée o Le Canard de Poilu reflejan esta situación, y a través de la sátira, la ironía y el humor, destilan una brutal crítica hacia la Francia de la retaguardia. Así se muestra escrito, por ejemplo, en La Fusée: “Poilu, vrai prince des combats, Toi dont le coeur est magnanime, Courbe toi vers ces parias, Et, dans ta charité sublime , Saisis en tes mains purpurines Quelques grenades anodines. Percute et lance á tour de bras, Lance loin, plus loin que cela, Lance aussi loin que tu pourras, Jusqu´a Lyon, Bordeaux ou Nimes. Par pitié, ne les rate pas. Les embosques son des victimes.” 29 Como muestra este texto, surge entre la tropa la idea de la existencia de los “emboscados”, miembros de sociedad que se aprovechan de los sacrificios de los soldados del frente. Con el paso del tiempo, estos “emboscados” se asocian a la casi totalidad de los miembros de la retaguardia, aunque de todos ellos, a dos colectivos 28 FERRO, Marc, La Gran Guerra (1914-1918), opus cit., p. 276-277 29 Articulo “Les victimes” del periodico LA FUSÉE, Journal anti-boche, anti-politique, anti-tristre, antirailleur, num. 4, 7 de abril de 1916. 23 especialmente: en primer lugar, aquellos civiles que se quejaban de las duras condiciones de vida en las que tenían que soportar porque ya no llegaba el suministro de Champagne y no hacían más que sorprenderse porque la victoria se hiciera esperar tanto. En segundo lugar, a los altos mandos y a los políticos, que no dudan en apelar al “sacrificio a ultranza” y envían al matadero a miles de hombres desde la comodidad de sus despachos de retaguardia. De esta forma, se moldea un espíritu de camaradería que había surgido en los campos de batalla y lo contrapone y enfrenta a la sociedad de la retaguardia. Así, frente al arribismo, el lujo y las necesidades superficiales, características que los combatientes asocian a la sociedad francesa, el espíritu del excombatiente proclama el sacrificio y la solidaridad como valores superiores, valores que se cristalizan en la figura del soldado del frente. 3.3 El “espíritu de trinchera”: ¿Un estereotipo? ¿Pero realmente el comportamiento de los soldados fue tan solidario, tan ejemplar, a lo largo de la guerra? Nada más lejos de la realidad. Durante el conflicto, la indiferencia y el egoísmo personal estuvieron a la orden del día, ya fuera como arma de defensa psicológica o de pura supervivencia física 30 . Es comprensible que la indiferencia se convierta en un método de defensa para no obsesionarse o incluso enloquecer frente a la continua amenaza de la muerte. Para el soldado, la amistad cercana con sus compañeros puede llegar a ser contraproducente, ya que la probable muerte de tus camaradas resulta demasiado dolorosa para cargar con ella: “L´experience des mois ecoules a singulierement endurci les couers. A force de vivre avec la souffrance, on s´est habitué à elle. Autour de Chacón, les deuils se sont multipliés. Nos frères, nos amis les meilleurs ont été tués. La douleur est devenue si commune qu´elle a fini par devenir naturelle. Ainsi, peu à peu, la pitié est morte dans nos coeurs. Les malheurs de Chacón sont si nombreux que parfois on ne trouve plus de larmes pour pleurer sur les infortunas des autres.” 31 30 PROST, Antoine, Les anciens combattants, opus cit, p. 181 31 BONNET, George, L´Ame du soldat, Paris, Payot, 1917, p. 46 24 La vida en las trincheras está muy alejada de la visión romántica que los excombatientes le otorgan. La unión y la solidaridad frente a la adversidad, características fundamentales del “espíritu de trinchera”, no serán sino un estereotipo que los soldados se impondrán, y que la sociedad prácticamente exigirá. No es que las escenas de sacrificio y valentía no estuvieran presentes durante la guerra, que lo estuvieron y en muchas ocasiones, pero sí que es cierto que el egoísmo y la indiferencia fueron factores diligentemente “olvidados” no solo por parte de los propios soldados sino también por la clase política y por la propia sociedad, al considerar que dicha actitud podría ser considerada como una mancha en la gloriosa victoria lograda por el ejercito francés. 32 Este ultimo aspecto es muy importante, puesto que se hace necesario comprender que este olvido no es un hecho totalmente achacable al deseo de los excombatientes de no empañar su imagen, y por eso fomentaron únicamente una visión positiva y heroica de sus actos, sino que en este proceso fue de gran relevancia el hecho de que la Primera Guerra Mundial fuera la primera guerra de “masas”. La guerra de masas conllevaba la imperiosa necesidad de controlar las opiniones públicas, con el fin de evitar actitudes derrotistas o incluso que el enemigo sembrara la semilla de la duda respecto a la marcha de la guerra en el seno de la nación. Es por eso que muchos de estos acontecimientos o actitudes que mostraban la insolidaridad o el egoísmo por parte del soldado, eran convenientemente “omitidas”. La creación de la Union Sacrée, sin lugar a dudas, ayudó en gran medida a que se produjera este olvido. Al consolidarse la unión de todas las fuerzas políticas, se marginó – e incluso encarceló - a aquellos que eran críticos con el propósito de continuar el conflicto y con cómo se estaba dirigiendo este, al ser considerados insidiosos e incluso traidores. Se puso en marcha una sistemática maquinaria de censura contra las opiniones críticas con el conflicto. La envergadura del conflicto llevó no solo a eliminar todos los aspectos negativos de la guerra, sino también a idealizar la figura del soldado francés, y exaltar los motivos por los cuales se luchaba. No debemos olvidar que en la Gran Guerra, Francia no solo luchaba por recuperar Alsacia y Lorena, o por las rencillas existentes 32 PROST, Antoine, Les anciens combattants, opus cit., p. 44 25 con Alemania surgidas a raíz del imperialismo - la supremacía económica, política y militar en el continente europeo -, Francia luchaba por su propia existencia, por su supervivencia, por no ver desparecer los ideales democráticos heredados de la Revolución Francesa frente al autoritarismo alemán, puesto que la guerra no era un conflicto como las conocidas hasta la fecha, donde los objetivos eran limitados, sino que en este nuevo tipo de guerra, el objetivo era la destrucción total del enemigo. 33 En determinados aspectos, podemos considerar incluso que la sociedad ignoró deliberadamente los crímenes cometidos, olvidando conscientemente la propia ignominia, y transformando la guerra en una respuesta justificada ante la agresión alemana, de la que Francia sería la víctima. 34 Con el fin de obtener el apoyo de la opinión pública, se pusieron en marcha importantes campañas propagandísticas en las que se exaltaba al soldado, se glorificaba el símbolo que representaba el Poilu, como defensor de los valores democráticos y de la libertad de los hombres. A este respecto es destacable el desarrollo de la propaganda ilustrada, sobre todo en forma de carteles, que adornaba las paredes de las principales ciudades francesas 35 . También podemos hacer referencia a obras periodísticas, como la realizada por Vicente Blasco Ibáñez en su Historia de la guerra europea, que fue un encargo del propio presidente Raymond Poincaré. 36 Sea como fuere, esta claro que todos estos factores nos permiten comprender que, sin duda alguna, los excombatientes se beneficiaron tras la guerra de una imagen positiva que se había creado en torno a ellos, y estos, a su vez, generaron a su alrededor una mitificación de sus valores y su comportamiento. A consecuencia de esta imagen idealizada, ellos mismos se consideraron capacitados para establecer una “magistratura moral”. 33 HOBSBAWN, Eric, Historia del Siglo XX, Madrid, Ed. Catedra, 2003, p. 37 34 FERRO, Marc, Historia de Francia, Madrid, Ed. Catedra, 2003, p. 277 35 Importante colección de carteles de l Primera Guerra Mundial recopilado por la Association Conservation Legs Historique de Arranches, el cual puede ser consultado en: http://dl.dropbox.com/u/58168452/Catalogue%202012%20web.pdf 36 BLASCO IBAÑEZ, Vicente, Historia de la Guerra europea de 1914, Valencia, Ed. Prometeo, 1915, colección de 8 volumnes. 32 Todas las asociaciones que surgirán, algunas de ellas muy especializadas, estaban dirigidas a un tipo concreto de excombatiente. Sintetizando los matices o aspectos característicos de cada una de ellas, podemos distinguir entre cuatro clases de agrupaciones especializadas 49 : médicas, asociaciones creadas en torno a algún tipo de mutilación sufrida durante la guerra – heridos en las piernas, en los brazos, carentes de visión, etc. –; políticas, de gran diversidad y numerosas, cada una de ellas definida por una ideología concreta, como las de corte comunista, tales como la Association Republicaine des anciens combattants (ARAC); militares: relacionadas con aspectos de la jerarquía militar, como asociaciones de militares, o de miembros de artillería, etc.; y por ultimo, profesionales, aquellas relacionadas con las profesiones practicadas en la vida civil (sacerdotes, comerciantes, etc.) Dentro de este proceso de creación y desarrollo de asociaciones de excombatientes que buscaban la defensa y ampliación de sus derechos, tanto jurídicos como materiales, podemos definir dos etapas bien diferenciadas, divididas por el final del conflicto bélico. Una primera etapa, está marcada sobre todo por el reconocimiento hacia los heridos durante el combate frente a un Estado que mostraba una dolorosa indiferencia hacia su situación. En numerosos pueblos y ciudades se van formando, a partir de finales de 1915, y de forma totalmente espontánea, agrupaciones de mutilados y heridos de guerra. Aparecen asociaciones en Saint-Étienne, Le Havre, Nancy, Lyon, Niza, Orleáns... prácticamente por todo el país 50 . La función de estas asociaciones será la de intermediar ante los poderes públicos para reivindicar las demandas individuales de sus miembros y obtener un reconocimiento moral. Dentro de esta primera etapa se creará una de las dos principales asociaciones de excombatientes, tanto por su relevancia social, como por el numero de miembros adscrito a ella: l´Union Federale des Associations Françaises d´Anciens Combattants, victimes de guerre et des Jeunesses de L´Union Fédérale (UF). Esta asociación será en realidad una suma de asociaciones, que impulsadas por el juez y herido de guerra René Cassin, principal promotor de su creación, se unirán tras un primer congreso celebrado el 11 de noviembre de 1917 en Paris. Allí se establecerán las bases y objetivos de la 49 De acuerdo con la tipologia establecida en PROST, Antoine, Les Anciens Combattants, opus cit., p. 68 50 Ibid, p. 56 33 organización, produciéndose su fundación definitiva en febrero de 1918 en Lyon. 51 La UF se convertirá en la organización más poderosa del movimiento de combatientes durante la guerra, y mantendrá una poderosa presencia en el colectivo tras el conflicto. Pero con el fin del conflicto, como veremos a continuación, los problemas cambiaron, y para responder a esos problemas nacerá una nueva y poderosa asociación, la Union Bationale des Combattants. Durante la primera etapa, la mayoría de las asociaciones creadas atendían las necesidades de los heridos o mutilados en combate, y se resistieron a reconocer a integrar a los soldados que habían vuelto a casa sanos y salvos, lo que explica que poco soldados no mutilados entraran a formar parte de la U.F. Como respuesta a esta situación, tendrá lugar una segunda etapa de formación de asociaciones, que corresponderá a las últimas etapas de la guerra y al final de esta, y estará íntimamente relacionada con el fenómeno de la desmovilización. Pero, ¿qué tipo de problemas se encontraban los desmovilizados a su retorno al hogar? A esta pregunta podemos enunciar varias respuestas: el descontento que el largo proceso de la desmovilización provocó entre los soldados 52 , la exigua recompensa que se le entregaba tras su licenciatura del ejercito, que ascendía a 54 francos 53 , los impuestos acumulados a lo largo de 4 años de guerra que los soldados debían pagar, o la dificultad de encontrar un nuevo trabajo en la Francia posbélica. Como se puede ver, los problemas eran graves, y provocaron entre muchos de los veteranos un descontento generalizado que condujo a la aparición de una segunda oleada de formación de asociaciones de excombatientes, cuyo objetivo era fundamentalmente resolver los problemas que los veteranos encontraban al regresar a la vida civil. De entre estas asociaciones destacará Union Bationale des Combattants (UNC), que será la segunda gran agrupación de excombatientes. A diferencia de la Union Federale, la UNC no nace de manera espontánea, sino que su creación es un acto deliberado fundado y financiado por algunas figuras notables que habían luchado en la guerra: un ejemplo de ello es el 51 Información obtenida a traves del propio portal de la organización: http://www.unionfederale.com/l_union_federale_ses_buts/historique [consultada el 23 de agosto de 2012] 52 Entre otros motivos por la intervención de tropas francesas en la Guerra Civil Rusa en 1918, que alargó la estancia de muchos hombres en el ejército una vez acabada la guerra contra Alemania 53 PROST, Antoine, Les Anciens Combattants, opus cit., pag. 59; Según Prost esta era la cantidad que se le entregaba a los soldados a cambio de los enseres que habían entregado al principio de su alistamiento, que en la mayoría de los casos habían sido perdidos o extraviados. 34 Padre Daniel Brottier, o el mismísimo Georges Clemenceau. 54 La organización la UNC mantendrá muchas de las jerarquías que existían en el ejército, y muchos altos cargos del ejército se unieron a sus filas, lo que le proporcionó una presencia en las más altas esferas del país de la que carecían otras asociaciones. Tanto la UF como la UNC llegarán a convertirse con el paso de los años en verdaderos movimientos de masas: en 1920 la UF contaba con alrededor de 120.000 miembros 55 , mientras que la UNC contaba, con apenas un año de andadura, con más de 300.000 miembros. 56 Estas dos grandes asociaciones vieron ampliar aun más su representatividad e influencia social con la creación de una gran confederación de excombatientes, la Confederation des Combattants, creada en 1927, que tenía por objetivo el crear un foro común donde pudieran reunirse todas las asociaciones, y que llegó a contar con la asombrosa cifra de 3.427.000 miembros. Este dato nos da una idea de la magnitud y dimensión que alcanzaron estas asociaciones. 57 54 BROTTIER, Daniel (1876-1936) fue un sacerdote muy conocido entre la opinión publica de la época por su participación en la guerra, siendo un ejemplo de la implicación de la iglesia francesa en el frente, contradiciendo la exhortacion papal Dum Europa Fere Omnis, que propugnaba el fin de los enfrentamientos. 55 Información obtenida a través del propio portal de la organización: http://www.union-federale.com/l_union_federale_ses_buts/historique 56 PROST, Antoine, Les Anciens Combattants, opus cit., pag. 62 57 Ibid. pag. 67 35 4. La ideología política de los excombatientes En este apartado de nuestra investigación pretendemos averiguar si realmente existió una ideología política asociada al colectivo de los excombatientes, tal y como afirman determinados historiadores, cuál fue esta, y de qué manera afectó a la evolución política de la Tercera República en el periodo de entreguerras. 58 Para poder alcanzar estos objetivos es fundamental el análisis de las fuentes primarias, especialmente la prensa de los excombatientes, a la que acudiremos con frecuencia para mostrar ejemplos que nos sirvan como referencia y para completar un riguroso estudio de la postura de los colectivos ante los problemas que asediaron al estado francés. 4.1 Un colectivo heterogéneo de enorme peso político A la hora de introducirnos en el pensamiento de los excombatientes y dilucidar si realmente podemos afirmar que los excombatientes tenían una mentalidad política concreta, es imprescindible que tengamos en cuenta el gran numero de personas que formaban el colectivo de veteranos en Francia y el peso potencial que tenían dentro de la política francesa. Para calibrar su peso potencial, debemos señalar que los excombatientes era un grupo extraordinariamente amplio: alrededor de 8´4 millones de franceses fueron movilizados a lo largo de la guerra - 7´9 en la zona metropolitana -, de los cuales 1´35 millones cayeron muertos en combate y 3´5 millones fueron heridos 59 . Si nos atenemos al funcionamiento de la política en la Tercera República, comprobamos que la importancia de los mismos es capital. Baste con hacer la siguiente reflexión para comprender a lo que nos referimos: al final de la guerra quedaron aproximadamente 6´5 millones de supervivientes en la zona metropolitana; en 1930, tras producirse un elevado índice de mortalidad debido a las heridas, ascendían a 5´85 millones; y en 1935 a unos 5´5 millones 60 . Esto nos demuestra que, de cada hombre adulto en Francia - es 58 Un caso muy claro de esto el lo aportado por Rene Remond en su articulo Les anciens combattant et la politique, en el que muestra la preferencia de los colectivos por la ideología conservadora. 59 FERRO, Marc, La Gran Guerra (1914-1918), opus cit., p. 382 60 PROST, Antoine, Les Anciens Combattants, opus cit., p. 73 36 decir, mayor de 20 años -, aproximadamente el 45 % del total eran supervivientes de la guerra. Simplemente basándonos en estas cifras, y si tenemos en cuenta que Francia fue uno de los países europeos en los que la mujer adquirió con más tardanza el derecho a voto - en 1944 -, es fácil deducir que el peso político de los excombatientes paso a ser capital en las elecciones, y a transformarse en uno de los colectivos por los que más se preocupaban en contentar los partidos políticos. La vía para satisfacer las demandas de los excombatientes fue principalmente económica, tal y como demuestra Luebbert, y a lo largo del periodo de entreguerras, la clase política francesa siempre se esforzó por dar un trato de preferencia al costosísimo sistema de pensiones a los excombatientes. 61 Los colectivos de excombatientes eran un factor de estabilidad o inestabilidad política innegable, pues pasaron a convertirse o en instrumento de las reivindicaciones más agresivas o en garantes de la unión nacional, según el trato que recibieran del partido en el poder. Ningún gobierno, a lo largo de los 21 años que transcurrieron entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, se planteó modificar de manera sustancial el sistema de pensiones de los excombatientes - salvo para mejorarlo -, pues el precio político a pagar seria equivalente a una probable derrota electoral. Podemos afirmar que en parte esta política, que hemos denominado como de “compra de estabilidad”, tuvo sus resultados, pues el sistema político de la Tercera Republica, si bien continuamente puesto en cuestión, consiguió sobrevivir hasta la invasión nazi de 1940. Queda claro que el colectivo de excombatientes se convirtió en un factor a tener en cuenta, asociado al poder e incluso al mismo estado, el cual todos los partidos debían respetar. A pesar de este aparente gran peso político, es razonable pensar que en un colectivo tan numeroso no había una unanimidad de pensamiento, ni una tendencia rectora que guiase a todos y cada uno de ellos, de ahí la afirmación de que era un movimiento heterogéneo. Una evidencia de ello es el hecho de que no todos los 61 A este respecto, Gregory M. Luebbert en su obra Liberalismo, fascismo o socialdemocracia, cap. 6: “Guerra, crisis y estabilización del orden liberal”, pp. 334-404, nos señala como, tanto obreros como burgueses, que constituyen la base de la sociedad francesa, fueron asimilados en sus reivindicaciones por parte del sistema capitalista liberal. En el caso de los excombatientes franceses, queda claro que un medio de asimilación al sistema fue el de las pensiones, que les permitió adaptarse con más facilidad al mundo posbelico y, al integrarse de nuevo en el sistema, renunciar a posibles intentonas revolucionarias. 37 soldados que lucharon en la guerra mundial pasaron a formar parte de las asociaciones, lo que nos da a entender que un porcentaje considerable de estos excombatientes decidieron pasar al más absoluto anonimato y decidieron reconstruir sus vidas al margen de estos colectivos 62 . Para otros, en cambio, la lucha por los derechos de los excombatientes y el reconocimiento social y moral de su sacrificio se convirtieron en sus razones de ser, y la unión en asociaciones que pudieran ejercer presión en las instituciones gubernamentales y en la opinión pública fue la formula más universalmente extendida. Otro elemento que demuestra esta heterogeneidad a la que nos referimos lo encontramos en el hecho de que mientras que en EEUU o en Gran Bretaña la gran mayoría de los excombatientes de la Gran Guerra se agruparon en torno a una o dos asociaciones de excombatientes, en Francia surgieron cientos y de muy diferentes orígenes. Es necesario señalar que, a pesar de esta heterogeneidad del colectivo, lo cierto es que este movimiento, o al menos aquellos que pasaron a formar parte de las asociaciones y organizaciones de excombatientes, si mostraron un consenso en sus formas de pensamiento, que sería, como hemos indicado anteriormente, el resultado los parámetros morales establecidos por el “espíritu de trinchera”. 4.2 El espíritu de trinchera: unión patriótica y rechazo de la política. Definir cual es la ideología política que se destila del pensamiento del excombatiente es uno de los principales objetivo de esta investigación, y es a partir del análisis de la mentalidad que define el “espíritu de trinchera” donde podremos localizar los principios básicos que construyen el discurso político de los colectivos de los excombatientes. Este discurso lo contrastaremos con la visión que los excombatientes aportan sobre una serie de acontecimientos históricos, para ofrecer la aplicación práctica de esta ideología que aparecerá a raíz del citado “espíritu de trinchera”. Partiendo de la premisa de que aquellos que pasaron a formar parte de las asociaciones de excombatientes se sentían identificados con las ideas planteadas por el 62 Aunque sobre este respecto no hay cifras precisas, si podemos tomar como referencia el hecho de que las dos asociaciones más numerosas y representativas, unidas junto a otro numero considerable de asociacines de menor tamaño e importancia en la Confederation Bationale des Anciens Combattants llegaron a sumar alrededor de 3´5 millones de miembros en 1927. 38 sentido de unión y solidaridad que planteaba el espíritu del veterano, es plausible afirmar que un numero muy significativo de votantes franceses, un numero que oscila entre los tres y cuatro millones, se vieron influenciados en sus decisiones políticas por esta concepción moral de la sociedad planteada por las asociaciones de excombatientes. Para descifrar las posiciones políticas asociadas a este “espíritu de trinchera”, debemos establecer las principales ideas que lo definen: subordinación de los intereses particulares ante los intereses generales, solidaridad, fraternidad, unión de todos frente a la adversidad, disciplina y confusión del idealismo con la realidad 63 . Todos ellos son principios abstractos, pero definidos por la propia experiencia de la guerra y la necesidad de apoyarse los unos a los otros para superar los peligros del frente. Ideas que intentarán propagar en la Francia de posguerra, al considerar que este espíritu marca una actitud y un modo de concebir la acción política y social que llevará a Francia a superar todas sus dificultades. Para los excombatientes existe un gran enemigo, un rival de este espíritu del veterano: el “espíritu de partido”, que según ellos propagará la discordia entre los franceses. El discurso propagado por las agrupaciones de excombatientes afirma que la división existente entre la opinión publica francesa no es sino el producto de la política, y más concretamente de la política de partido, pues para poder alcanzar sus objetivos enfrenta a hermanos contra hermanos y presenta, a través de mezquinas campañas de desprestigio, a los rivales como enemigos políticos. Los periódicos de excombatientes están repletos de artículos críticos con los políticos y con el papel que están jugando en la división del país: “Ceux qui tâchent de nous diviser, nous les connaissons: ce sont ceux qui voudraient se servir de nous pour leurs ambitions et leurs haines de parti. Ce sont les politiciens pour qui le retour à la paix n´a été que le retour aux discordes d´avant guerre dont la France a failli périr et qui la tueront certainement si elles recommencent. Ils n´ont rien appris, rien oublié.” 64 63 PROST, Antoine, Les Anciens Combattants, opus cit, p. 160 64 Ibid. p. 207 39 Este tipo de críticas no solo son un argumento exclusivamente adoptado por las asociaciones más conservadoras o próximas a la derecha, sino que también lo formaron los movimientos de excombatientes de izquierda, incluso los de extrema izquierda: “L´ARAC dénonce les manoeuvres odieuses de ces politiciens roués qui se sont parés du tigre d´ancien combattant pour diviser les anciens combattants et fouler aux pieds nos droits sacrés” 65 Frente a esta situación, los excombatientes presentan una serie de soluciones, que pasan por la adaptación de los valores del “espíritu de la trinchera” a la vida política y social de la nación. Un compendio de este proceder aparece en el siguiente artículo del periódico La Voix du Combattant: “Entraines par l´egoisme, servis par l´argent et par une imagination devergondée déformant jusqu´a l´image des réalités, les hommes, une fois en plus, se sont écartés de la voie droite. Rien de sain et de solide ne sera fair sans un retour déterminé à la verité, aux Lois et la Morale naturelle. De la nature des choses et de l´evolutión de la Civilisation découlent des necessités ineluctables auxquelles il faut se conformer pour le Redressement moral et la recherche d´un ordre meilleur, plus humain, dans le domaine social, politique et économique. Qui peut nous guider dans le redressement et cette recherche, sinon notre conscience, conscience personelle, consience collective, éclairée par les forces spirituelles, soutenue par les forces morales, éprouvée même par la souffrance? Et pour qui une consciente élevée, éprouvée, est-elle plus nécessaire que pour les Chefs d´une collectivité, d une nation? Il ne Pert éter de consciente éclairée sans un idéal. Vers lequel tendre, sinin vers la fraternité des hommes, si étroitement solidaires dans la vie moderne, puis des Nations qui le deviennent de plus en plus avec le progrès. Et n´est-ce pas faire oeuvre de fraternité que de poursivre la Justice, le Droit au Travail, la represión du mensonge et des abus, la supresión des cumuls? De procurer une vie meilleure à ceux qui souffrent et à leurs enfants? De ramener le capital à sa vraie fonction sociale, d´imposer aux privilégiés de l´epoque des sacrifices que nous, du moins, avons le droit de prêcher? 65 Le Reveil des combattants, 11 mayo 1935. 40 Et quel principe observer dans l´action, sinon l´Union comme au Frant? Nous ne voulons pas croire à la separation inevitable de nous concitoyens, à travers toutes sortes de catégories, en deux camps destinés à s´entre-dévourer. Nous voulons tout faire pour convaincre plutôt que de combattre, en vue de réaliser l´unité française comme s´est refaite, par d´autres mohines et pour d´autres buts – l´unite d´autres peuples. Volonté d´union à poursuivre, sur tous les terrains, dans la Famille, la Profesión, la Commune, la Région, dans la Nation en rassemblant peu à peu autour d´une doctrine positiva […] tous les Français épris d´ideal. Le cadre, la route ne sont-ils pas tous tracés: Liberté Ordennée? – dans la vie quotidienne, les activités sociales et professionnelles, la production et la distribution des produits – l´Etat intervenant pour encourager, promouvoir s´il le faut, et contôler. La tactique? Marcher tout droitr, les Anciens Combattants à l´avant garde avec leer fanion et ” l´espirit combattant”, UNC et UF s´il se peut, en tête, les autres groupements suivront et sans doute la Confédération telle que´elle va se reórganiser, les “jeunes” en renfort. Devant les obstacles, un temps d´arrêt, des pourparlers, puis en avant. Nous sommes une masse. Il faut en elle réveiller, fortifier l´Espirit combattant; puis achever de la convaincre, lui donner confiance. Par ses manifestations, agir à son tour sur l´opinion ou, s´il faut aller vite, sur les pouvoirs publics; assurer le maintien de la pais intéreure. Pour diriger cette masse, il faut une élite. Ne l´avons-nous pas?Dans cette élite, il faut choisir des Chefs; c´est le plus difficile [...]ce ne doit être pas impossible [...] La voie du salut, non pas d´un moment, mais permanent, voici donc en quelques mots comme elle apparaît à quiconque réfléchit à la recherche du vrai progrés: Un objectif: le Bien Común; Une lumière: la Vérité; une guide: la conscience; un ideal: la Fraternité; un principe: l´Union; une route: la libertée ordennée; une tactique: l´Esprit combattant en avant, avec combattants et jeunes; une elite: des aportes, des chefs. Dans cette voie, en avant, avec prudente bien entendue, mais avec confinace!” 66 66 Fragmento del articulo “La voie du salud” de Isaac Humbert del periodico La voix du combattant, del 29 de diciembre de 1934. 41 Este artículo es un compendio perfecto de las ideas propugnadas por los veteranos. Para empezar observamos como la crítica va dirigida al sentimiento individualista, que no solo asocia a las posiciones políticas, sino también a la economía. Realiza igualmente una crítica hacia el deseo de dividir la sociedad en clases sociales, pues considera que es otra manera de dividir a los ciudadanos y provocar la discordia. Y por encima de todo, el texto es una crítica contra los partidos políticos y su lucha por hacerse con el poder. Es importante señalar que esta visión negativa y este rechazo por la política está presente en muchos de los documentos fundacionales de la mayoría de asociaciones de excombatientes. Prost, en su notable tesis sobre los excombatientes, incide en la idea de que estos rechazaron la política en su totalidad, hasta tal punto que desprecian a los políticos y no dudan de utilizar formas despectivas para referirse a ellos: “Vieux routiers parlamentaires, vieux routiers de la politique, députés hors d´usage, les prostitutes de la politique[…] ”67 Frente a este mensaje de división que presenta la política, las soluciones pasan por la unidad de todos “unis comme au front”, principal premisa de la mentalidad de los excombatientes, la unión por encima de todo. Para los excombatientes existen dos tipos de política: la mala política, que estaría dirigida por este espíritu de partido, y la buena política, que es aquella que busca el bien cívico de todos los ciudadanos, la unión de los franceses en la búsqueda de objetivos más altos, una política inspirada por el “espíritu del combatiente”. “Nous ne faisons pas de politique. Ou plutôt nous n´en connaissons qu´une seule: celle qui fera de la France la plus grande et la plus humaine des patries. En dehors et au-dessus de tous les partis n´est pas pour nous une formule banale; vous pouvez vous en rendre compte ici même; nous groupons des hommes appartenant à tous les points de l´horizont politique. Et c´est ainsi depuis 1919. C´est que nous sommes de véritables anciens combattants, au parler franc mais au coeur loyal et que nous avons un idéal común, la prospérité de la patrie. 67 PROST, Antoine, Les Anciens Combattants, opus cit., p. 203 48 comprendre, d´autre part, que si le pacifismo est le plus sublime des ideals, la vaillance est la plus française des versus. […] Substituez à l´uniforme français de cette glorieuse dépouille, un uniforme britannique, allemand ou russe, le symbole demeure entier: la guerre est la guerre pour tous et les souffrances qu´elle inflinge sont les mémems pour un Français, que pour un Allemand. La haine de la guerre esta u-dessus de la politique; ce n´est pas la doctrine d´un parti ou d´une nation: c´est un état crée par la guerre elle-méme chez ceux qui en ont le plus cruellement souffert. Nous devons, en toutes circonstances nous efforcer d´en rappeler l´atrocité: c´est le seul moyen pour inculquer chez les enfants qui naissent aujourd´hui, et qui, dans trente ans, souriront de ce qu´ils apelleront nos “radotages”, que la guerre n´est point “fraiche et joyeuse” 76 Es cierto que el pacifismo no fue un movimiento nuevo en Francia, pues ya antes de la guerra figuras políticas tan destacadas como Jean Jaurés o grupos políticos como los socialistas o los comunistas propugnaron el pacifismo 77 . Si bien este movimiento pacifista no fue bien acogido en los meses antes de la guerra y fue abandonado por todos los partidos en cuanto estalló el conflicto con Alemania y se proclamó la Union Sacrée, lo cierto es que la situación tras la guerra fue muy distinta: si bien antes de la guerra el pacifismo era una postura política apoyada por muy pocos, tras la guerra se convirtió en una postura generalizada entre una población muy reacia a tener que volver a sufrir los episodios de la Gran Guerra. 78 De esta manera, se pasó del “guerre a la guerre” de antes de la guerra, al “jamais ça” de después de la guerra. El movimiento de los excombatientes fue uno de los principales promotores de esta política pacifista, y desde el principio mostró su rechazo por cualquier tipo de relación con el ejército o la guerra. Es manifiesto que, a diferencia de otros grandes grupos de excombatientes de otras nacionalidades, no solo de naciones que a la postre acabarían en regimenes fascistas como es el caso de Italia y Alemania, - donde el uniforme se convertía en símbolo de virilidad y fuerza -, sino incluso de naciones democráticas como Gran Bretaña donde los excombatientes no dudaban en volver a 76 Fragmento del articulo “Vive la Guerre!”, escrito por Amadée Chivot en el periodico Le Journal des Mutilées & Reformés des anciens combattants et des veuves de guerre, el 17 de abril de 1926 77 Postura pacifica que le costaría la vida a Jean Jaurés, pues sería asesinado por un nacionalista radical 78 WEBER, Eugen, La France des années 30. Tourments et perplexités, Paris, Fayard, 1995, pp. 21-37 49 vestir el uniforme durante los homenajes, en Francia los excombatientes rechazaron totalmente el uso de los uniformes durante cualquier tipo de homenaje o culto a los caídos. Así lo demuestran los documentos fotográficos o los propios periódicos de la época: “Chez nous, vois-tu, mon vieux Fritz, il serait imposible de réunir 160.000 anciens combattants en uniforme et saca u dos pour se balader derrière des drapeaux. Certes, nous nous reunissons souvent, et lorsque nous devons aller, en rangs, comme autrefois, de la gare au monuments aux morts, nos défilés sont plutôt lamentables. Nous sommes des civils. Nous n´avons aucun goût pour le pas cadente” 79 Este antimilitarismo defendido por las asociaciones de excombatientes tiene su origen en la propia guerra y en la propia condición de los soldados franceses. El soldado durante esta nueva guerra moderna se vió sometido al horror de la batalla, y la obediencia ciega le llevó a dirigirse en numerosas ocasiones a una muerte segura – no hay que olvidar que prácticamente la mitad de los militares franceses que participaron en el conflicto fueron heridos o muertos -. A ello le podemos sumar el miedo a lo que un nuevo conflicto podía deparar a la población civil, con las armas cada vez más avanzadas, los gases más perfeccionados y una aviación más mortifera. En lo referente a la condición del soldado francés, hay que tener en cuenta la propia visión que los franceses tienen de si mismos, no como un pueblo guerrero sino como un pueblo civilizador. Es decir, que muchos de los que participaron en la guerra no lo hicieron por amor a la misma, sino por hacer frente al militarismo alemán y para salvar a la civilización francesa de caer bajo el dominio germánico. Esta visión no solo es apreciada por los propios franceses, sino que los propios alemanes son conscientes de ello: “Le Français sont ahuris de voir dans d´autres pays des hommes, sans y éter forcés, mettent le sac au dos et marchent au pas de cadencé; à cela, ils ne trouvent ni rime ni raison. La majorité écrasante des anciens combattants, qui ont cependant prouvé leer valeur guerrierè, s´y refuseraient avec indignation.” 80 79 Fragmento del articulo “Lettre ouverte a un Casque d´Acier” de Georges Pineau, publicado en el periodico La Voix du combattant , el 10 septiembre de 1932 80 PROST, Antoine, Les Anciens Combattants, opus cit., p. 87 50 Un ejemplo significativo de este deseo del colectivo de excombatientes de rechazar cualquier tipo de relación con el mundo militar, fue el propio hecho de que se renunciara a que el día del homenaje de la victoria, el 11 de noviembre de cada año, se realizase ningún tipo de desfile o parada militar, ni ningún tipo de culto a la gloria del triunfo de la patria, sino que debía ser un momento de recuerdo a los muertos, de homenaje sobre todo a la figura del soldado desconocido, y de demostración de la victoria de la paz sobre el horror de la guerra. “Ce qui importe en fin, c´est que la fête du 11 novembre soit dépourvue de tout apparat militaire. Ni prise d´armes ni revues, ni défilé de troupes. C´est la fête de la Paix que nous célebrons. Ce n´est pas la fête de la guerre. Nous voulons qu´on laisse les vivants tout entiers au souvenir d´une heure où ils ont precisément savouré l´admirable pensée qu´ils allaient désormais pouvoir vivre pour des ouvres de paix, pour des ouvres civiles.” 81 A esta mentalidad pacifista y antimilitarista hubo excepciones notables, encarnadas en las ligas de extrema derecha, las cuales, a imagen y semejanza de los grupos paramilitares y fascistas italianos – los camisas negras de Mussolini -, no dudarán de dotar a sus organizaciones y estructuras de un régimen militar. A este respecto, la liga francesa más destacada y probablemente la más estudiada por los historiadores es la de los Croix de Feu del coronel De la Roque, que tal y como hemos visto, se organizó de acuerdo a una estructura digna del ejército. Pero hubo otros muchos grupos de extrema derecha muy próximos al fascismo que hicieron uso de una indumentaria uniformada, muy similar a la del ejercito, como los “camisas azules” del movimiento Francista de Marcel Bucard 82 A la hora de analizar la política pacifista de los colectivos de excombatientes hay que plantearse la siguiente pregunta: ¿de qué manera influyó este sentimiento pacifista en la política francesa de entreguerras? Si nos atenemos a los estudios puramente militares de la actualidad, estos versan principalmente sobre los motivos tácticos y estratégicos por los que el poderoso ejercito francés fue tan rápidamente derrotado por 81 Fragmento del articulo “Propos de la semaine” de André Linville, publicado en el periodico Journal del Mutilés&Reformés, el 14 octubre de 1922 82 Ibid. p. 86 51 el ejército alemán durante mayo de 1940. En dichos estudios observamos que principalmente aluden al anquilosamiento del ejército francés, basado en su confianza en las teorías bélicas que le habían llevado a la victoria en la Primera Guerra Mundial, y en una estrategia de defensa a ultranza 83 . Nosotros consideramos que esta estrategia de defensa, fue ene gran parte una consecuencia de esta mentalidad pacifista que inculcaron los excombatientes, y que acabó calando tanto entre la opinión publica como en el gobierno. Evidentemente, no olvidamos que hubo otros aspectos que influyeron en que Francia adoptase esta estrategia militar, ni que la asimilación de la mentalidad antimilitarista no fue inmediata, sino que tuvo un proceso evolutivo. Durante los años veinte, Francia mantuvo una postura agresiva hacia su vecina Alemania, con el fin de obligarle a realizar los pagos de las deudas contraídas en la Paz de Versalles. Esto provocó que el ejército francés ocupara el Ruhr y las ciudades fronterizas alemanas en varias ocasiones. Sin embargo, la soledad de Francia para obligar a pagar a Alemania – por el desinterés de Gran Bretaña y EEUU, contrarios a esta política de presión sobre el país, y temerosas de una Francia demasiado fuerte en el continente – y la propia evolución de la opinión pública llevaron a Francia a abandonar este tipo de política agresiva, a la que no se retornará en toda la década de los años treinta. Respecto a la opinión pública, ámbito en el que más influyeron los excombatientes, la memoria del sufrimiento de la Primera Guerra Mundial fue una constante durante la década de los veinte, a través de los homenajes a las victimas. Además se estrenaron importantes obras en el mundo de la literatura o el cine que impactaron e influenciaron sobremanera al público, algunas de ellas realizadas por excombatientes 84 . Con el paso de los años, la política fue haciéndose eco de este deseo de no volver a sufrir las penurias del pasado, y Francia aplicó ese pacifismo a su política exterior, que a la postre se mostraría como una fatal aquiescencia hacia la expansión de la Alemania Nazi. El paradigma de esta política fue sin lugar a dudas la Línea Maginot. Esta especie de Muralla China contemporánea, fue la plasmación de las aspiraciones de 83 HORNE, Alistair, La batalla de Francia, opus cit., pp. 47-63 84 Durante esta época fue especialmente famosa en Francia la obra literaria de Henri Barbousse, un escritor que participó en la guerra, el cual escribió Le Feu (1916), que tuvo un notable éxito y obtuvo el premio Goncourt. En el mundo del cine destacaron películas como J´accuse (1919) de Abel Gance o Les croix de bois (1932) de Raymond Bernard. 52 los excombatientes a favor del pacifismo. No debemos olvidar que André Maginot, su principal impulsor, fue un ilustre excombatiente, muy famoso y admirado entre el colectivo por ocupar varias carteras ministeriales como la de pensiones o la de defensa. La Linea Maginot, que pretendia establer una línea de fortificaciones desde Suiza hasta el Atlántico – aunque por razones diplomaticas se detuvo su construcción temporalmente en la frontera belga 85 – resultó ser la peor de las estrategias, pues confiado el país y su ejército en encontrarse protegido por un muro infranqueable, el ejército que en su día estaba considerado como el más poderoso del mundo, se atrofió y cayó en el abandono 86 . Como señalan varios historiadores, las consecuencias de ello fueron fatales desde le punto de vista internacional, pues este sentimiento pacifista y defensivo que se implantó en Francia dio vía libre a Hitler a expandirse por Europa. Es más que probable que Hitler no hubiera llegado tan lejos en su proceso de rearme del III Reich si Francia se hubiera mostrado más agresiva, tal y como había ocurrido en la década de los años veinte. 87 La remilitarización de Renania en marzo de 1936 fue posiblemente el punto de inflexión en la supremacía exterior de Francia en el continente, pues su falta de respuesta ante la fragrante violación de Alemania del tratado de Versalles supuso la prueba evidente de la perdida de iniciativa del ejercito y de la política exterior francesa ante la nueva Alemania del III Reich. Evidentemente, no podemos relacionar de manera directa a los excombatientes con el ascenso de Hitler. Sin embargo a lo largo de este capitulo hemos intentado demostrar que el antimilitarismo que propugnaban la gran mayoría de los excombatientes, y su capacidad de influencia en la sociedad y la clase política, a la larga resultó fatal para los intereses de Francia, pues la encerró en si misma, no permitiéndole ver el peligro real que se cernía sobre Europa. 85 Cuando se contruyo la linea Maginot, se decidió suprimir la fase de construccion planificada en la frontera de Francia con Bélgica, pues podría llevar a pensar al gobierno belga que el ejercito frances abandonaría a Bélgica a su suerte en caso de guerra con Alemania. Sin embargo, el retorno de Bélgica a la neutralidad en octubre de 1936, llevo a Francia reanudar el proyecto, aunque este no llegaria a completarse más que en un minimo porcentaje respectoa lo planificado. 86 HORNE, Alistair, La batalla de Francia, opus cit., p. 55 87 Idea mantenida por Rene Remond en su articulo”La crisis politica en Europa entre las dos guerras mundiales”, compilado en el libro Europa en crisis, 1919-1939, Madrid, Ed. Pablo Iglesias, 1991. En dicho articulo afirma que si Francia, sola o apoyada por otros países, hubiera sido más agresiva durante la ocupación alemana de la orilla izquierda del Ruhr en 1936, tal vez se hubiera roto el mecanismo por el cual Hitler alcanzaría una posición de fuerza que le permitió desencadenar la guerra. 53 5. Los excombatientes en las calles: el fenómeno de las ligas. 5.1 La aparición de las ligas de excombatientes El proceso de creación de las ligas es un fenómeno íntimamente relacionado con el colectivo de los excombatientes -tal y como lo demuestra el hecho de que gran parte de ellas fueron creadas o dirigidas por excombatientes-, sin embargo las ligas poseen unas características propias y diferenciadas con respecto al resto de las asociaciones de veteranos. A lo largo de este apartado vamos a analizar la relación entre los excombatientes y las ligas, tanto en su proceso de nacimiento como en la evolución de las mismas. Lo primero que debemos indicar es que, si bien desde el punto de vista organizativo no hay apenas diferencia entre una asociación de excombatientes y una liga, lo cierto es que hay dos aspectos en los que sí que podemos establecer una marcada diferencia. En primer lugar, en el hecho de que las ligas de excombatientes, a diferencia de las asociaciones, estuvieron marcadas por una clara orientación ideológica conservadora, e incluso en numerosos casos, de extrema derecha o fascista. Si bien es cierto que existieron asociaciones de excombatientes claramente politizadas, como por ejemplo ARAC, de ideología comunista, el fenómeno de las ligas tuvo la postura política como principal elemento aglutinador, y no el hecho de ser excombatiente. He aquí el segundo elemento diferenciador de las ligas con respecto a las asociaciones: que dentro de las ligas no había únicamente excombatientes, sino que entre sus filas se encontraban miembros de muy diferente origen y condición, aglutinados únicamente por su ideología de extrema derecha. El estudio de la creación y evolución de las ligas es muy complejo y heterogéneo, puesto que no todas se fundaron de la misma manera ni todas tuvieron una misma evolución. Ello complica en gran manera el ofrecer una visión general que explique este fenómeno histórico. Sin embargo, sí que podemos establecer una serie de pautas comunes en los momentos y en los motivos de su creación. 54 Si bien la creación de las ligas no es un fenómeno exclusivo de la posguerra, tal y como lo demuestra la aparición de algunas ligas a finales del siglo XIX, como por ejemplo la Ligue d´Action Française en 1905, es durante en el periodo de entreguerras cuando este tipo de organizaciones políticas ganan más peso 88 . En este periodo podemos identificar dos momentos claramente diferenciados en los que resurgirá con fuerza el fenómeno de las ligas: un primer momento, a mediados de la década de los veinte, coincidiendo con el ascenso al poder del Cartel des Gauches en 1924, y un segundo momento a comienzos de la década de los treinta, coincidiendo con el triunfo electoral de los radicales y socialistas en 1932. Queda patente así que la llegada al poder de la izquierda francesa revitalizaba el movimiento de las ligas. Tras la victoria del Cartel des Gauches, en 1924, nacen tres ligas de naturaleza muy diferente: la Ligue des Jeunnesses Patriotes, creada por Pierre Taittinger, que aglutinará a los seguidores del nacionalismo francés clásico y glorificará a los excombatientes como héroes de la patria, siendo muchos de ellos los que ocuparon los puestos más importantes en la estructura de la organización. Otro movimiento relevante será la Federación Nacional Católica – FNC –, creada y presidida por el general Castelnau. Fue un grupo dirigido a hacer frente la política anticlerical que pudiera intentar desarrollar la izquierda, y que tanta fuerza había tenido en Francia antes de la guerra 89 . Por ultimo surge Le Fascieau, fundada por Georges Valois – procedente de Action Française – que a través de esta nueva liga pretendía instaurar el fascismo en Francia, sintetizando el tradicionalismo y el sindicalismo. Los tres movimientos tuvieron una corta duración, pues con la vuelta de la derecha al poder, en 1926, terminó su crecimiento y las ligas desaparecieron: el FNC se transforma en plataforma politica, la Ligue des Jeunnesses Patriotes se une al partido de Raymond Poincaré la “Alianza Republicana Democrática”, y el Fascieau desaparece al ser abandonado por sus socios capitalistas. Durante la década de los años treinta, con la llegada de la coalición de socialistas y radicales al poder, se producirá de nuevo un resurgimiento de las ligas, de entre las 88 La Ligue d´Action Francaise es una organización asociada al movimiento monárquico de Action Francaise, cuya función principal era la de reclutar nuevos miembros y la de difundir la propaganda y las ideas del mismo. 89 A este respecto, antes de la guerra fueron continuos los enfrentamientos entre el Vaticano y la Tercera Republica, hasta el punto de que el nuncio vaticano fue expulsado del pais en marzo de 1906. 55 cuales surgirá una que será un poderoso movimiento, organizado en torno a los movimientos de excombatientes y su ideología: Les Croix de Feu. Esta agrupación de excombatientes nacerá en 1927 como un grupo integrado unicamente por aquellos que hubiesen sido condecorados a lo largo de la guerra. Las metas principales marcadas en el estatuto de la asociación eran las siguientes: “1º de permettre aux auteurs survivants des plus meaux actes de courage militaire de se reconnaître et s´entraider; 2º de rassembler ainse, dans l´esprit du front, les belles énergies natonales, toujours désireuses de travailler au bien du pays et du patriotisme; à la défense du prestige des décorations françaises; au respect des traités, fruit de nos sacrifices et de notre victoire et, en général, au relèvement moral et matériel de la France, par tous les moyens, etc.” 90 En apariencia, nos encontramos con una más de las muchas asociaciones surgidas en el periodo de entreguerras, con una ideología próxima a la UNC. Pero esto fue en apariencia únicamente, porque la organización que le dio el Coronel de La Rocque la asimiló cada vez más a una liga de extrema derecha, sobre todo con la creación de grupos de combate y defensa: les dispos. Estos grupos se organizaran en divisions –tres de las cuales se localizaban en Paris –, divididas a su vez en groupes, divididas a su vez en mains, que constaban de cinco miembros. Todos ellos preparados para actuar en cuanto su lider les diera la orden, de un modo muy similar a las “fasci di combattimento” de las que dispuso Mussolini en Italia en su proceso de toma del poder durante la Marcha sobre Roma 91 Los efectivos con los que contandaban los Croix de Feu fueron aumentando de manera paulatina, número que se amplió enormemente si tenemos en cuenta a los simpatizantes del movimiento: “L´effectif total des Croix-de-Feu est de 35.000 membres pour toute la France et de 18.000 pour la région parisienne… Le “Regroupement nacional” comprend 130.000 memmbres dont 100.000 environ pour la region parisienne… Celui des “Volontaires nationaux” est de 50.0000” 92 90 BERSTEIN, Serge, Le 6 fevrier 1934, Paris, Ed. Gallimard Julliard, 1975, p. 57 91 CASANOVA, Julián, Europa contra Europa 1914-1945, Barcelona, Ed. Critica, 2011, pp. 61-88 92 BERSTEIN, Serge, Le 6 fevrier 1934, opus cit., p. 60 56 Los Croix de Feu serán la liga de extrema derecha más representativa y una de las que más estudios ha generado, y que, como veremos en el siguiente capítulo cuando analicemos a fondo su ideología política, genera una de las discusiones más apasionadas dentro de la historiografía francesa. La ineficacia de las fuerzas políticas a la hora de dar respuesta a los nuevos problemas surgidos durante la posguerra provocó una crisis no solo gubernamental sino tambien sistémica. Las tensiones surgidas por el nacimiento de nuevos regímenes alternativos a la democracia denominados como totalitarismos, tales como el nazismo o el fascismo, lleva al nacimiento de nuevas fuerzas politicas en Francia que buscan a través de la ligas nuevos canales de expresión. Las ligas surgidas a lo largo del periodo de entreguerras asumieron las posturas políticas más nacionalistas, asociadas a la supuesta herencia tradicionalista y católica del país. En algunos casos, estas ligas se identificaron con el modelo fascista italiano, del que adoptaron su organización e ideología. Distinguir entre todos ellos los de carácter fascista de los propiamente de extrema derecha es una cuestión muy debatida en el seno de la historiografía francesa, y a la cual nos vamos a referir más adelante. 5.2 La ideología de las ligas Si anteriormente hemos explicado el proceso de nacimiento y origen de las ligas, en este apartado nos corresponde analizar la ideología política que se destila del comportamiento y de los mensajes de las ligas. Como señala Serge Berstein, las ligas surgen como respuesta a las tensiones políticas e ideológicas del periodo de entreguerras, y la principal vía de solución a dichos problemas según las ligas era a través de la acción directa y la actuación en las calles, pues según ellos muchas de las aspiraciones populares ya no eran representadas por los partidos ni por el Parlamento 93 . Este fenómeno explotará con especial virulencia durante los primeros años de la década de los treinta, motivado sobre todo por la falta de confianza en los parlamentarios ante los continuos escándalos en los que la clase política se veía implicada, y por la crisis económica, que comenzó a afectar a Francia un poco más tardíamente que al resto del mundo, pero que comenzó a ser evidente a partir de 1931. 94 93 BERSTEIN, Serge, Los regimenes politicos del s. XX, Barcelona, Ed. Ariel Historia, 1996, pp. 106-107 94 BERSTEIN, Serge, La France des années 30, Paris, Ed. Armand Colin, 1988, pp. 25-38 57 Evidentemente, la configuración ideologica de las ligas no se debe unicamente al devenir de la política interna francesa, pues es indudable que los factores externos tuvieron tanta o más influencia que los acontecimientos internos para el desarrollo ideologico de las ligas. A este respecto el primer factor que debemos enumerar es el de la victoria de la revolución bolchevique en Rusia, y el temor a que dicha revolución se produjera también en el seno de la nación francesa. La llegada del Cartel des Gauches al gobierno en 1924, y el hecho de que ese gobierno reconociera a la Unión Soviética como estado soberano e indultara a los comunistas condenados durante la Gran Guerra, enervó a gran parte de los votantes conservadores, especialmente a la extrema derecha, que comenzaron a plantear la necesidad de establecer un contrapoder que controlara a los obreros y sindicatos 95 . Este contrapoder tuvo un ejemplo en el que fijarse, un modelo a imitar: el de los regimenes fascistas en Italia y Alemania. Este es el segundo factor que más íntimamente podemos ligar a la formación de la ideología de las ligas. La victoria de Mussolini en 1922 y la instauración de un sistema autoritario dirigido por una autoridad fuerte – El Duce – capaz de oponerse a la izquierda fueron fuente de inspiración y un ejemplo sobre el que comenzar a construir una organización francesa de extrema derecha, capaz de seguir el mismo camino y alcanzar los mismos objetivos. En algunos casos, como el de los Croix de Feu, las ligas comenzaron apartándose o rechazando la política, tal y como hacían las asociaciones de excombatientes, pero el deseo de actuar de manera directa sobre las decisiones del gobierno, y el ejemplo del caso italiano – sobre todo – sirvió como revulsivo para adoptar un estrategia de acción directa en las calles. Es evidente que el triunfo de la revolución bolchevique marca un antes y un después en la historia del siglo XX. Este triunfo provoca una oleada de temor en todos las democracias parlamentarias por miedo a un efecto contagio, y fomenta la aparición de partidos y agrupaciones de extrema derecha como antídoto frente a la revolución obrera. Francia no será una excepción a esta reacción por parte de la derecha, y durante la década de los veinte y de los treinta verá nacer numerosos grupos dispuestos a enfrentarse a los comunistas. Inspirándose en los ejemplos italiano en un primer 95 SOUCY, Robert, Le Fascisme français, Paris, Ed. Presses Universitaires de France, 1989, p. 56 64 Conclusiones A lo largo de esta investigación he pretendido profundizar sobre el complejo mundo de los excombatientes y de los colectivos que constituyeron: como y por qué aparecieron sus asociaciones, de que tipo fueron estas y cuales eran sus características. Pero, sobre todo, he intentado demostrar como estos colectivos de excombatientes se convirtieron en uno de los factores determinantes en las decisiones políticas que se tomaron durante el periodo de entreguerras en Francia. Más allá de un simple grupo de veteranos que recordaban sus pasados días de gloria, estos colectivos llegaron a convertirse en verdaderos fenómenos de masas que se transformaron en un grupo de presión política, capaz de influir notablemente en la política y la sociedad francesa. Los excombatientes, hermanados por la terrible experiencia común que supuso la Primera Guerra Mundial, desarrollaron el deseo de implantar dentro de la nación y de su sistema republicano, una serie de valores morales que creían que Francia había perdido: la solidaridad, la unidad y el sentido del deber. La suma de estos valores son lo que ellos denominaron “esprit combattant” que en el fondo no era más que el anhelo de reproducir en la vida civil aquellos valores que habían vivido en el frente, y que habían llevado a Francia a lograr la que probablemente era su mayor victoria militar de la historia. Bajo este espíritu, y con la autoridad que les otorgaba el sacrificio sufrido en la guerra, los excombatientes se erigieron en guardianes de la moral de la Tercera República, como sus “magistrados morales”. Ello les llevó a cuestionar cualquier tipo de decisión que afectara a la misma. Su rechazo frontal hacia la política y hacia el denominado “espíritu de partido”, que para ellos simbolizaba el egoísmo, la mezquindad y la desunión, les condujo a mantener un discurso moralizador, aunque de gran ambigüedad, lo que añadido a la heterogeneidad del movimiento excombatiente, al existir cientos de asociaciones de muy diferente origen, provocó que la fuerza de esta corriente excombatiente quedase parcialmente diluida en la controversia política de la Tercera República. Sin embargo, a pesar de esta ambigüedad, los excombatientes sí que tuvieron gran influencia en determinados aspectos políticos. En esta investigación hemos mostrado como un caso evidente fue el de la política pacifista y defensiva que mantuvieron los gobiernos y la sociedad francesa durante la etapa de entreguerras, en la 65 que a diferencia de otras naciones europeas en las que los veteranos de la Gran Guerra se convirtieron en una fuerza de agresión y propugnaban valores viriles asociados a la guerra, como es el caso de Alemania o de Italia, en Francia los excombatientes se convirtieron en guardianes de la paz, y como tales llegaron a ejercer una notable influencia sobre la opinión pública y sobre la política militar del país. También hemos podido comprobar como este rechazo que los excombatientes mostraron por la política dificultó la evolución de la Tercera Republica. Es el debate y la variedad de alternativas políticas lo que hace de la democracia el sistema más representativo y justo posible. Sin embargo, los excombatientes identificaron estas caracteristicas con la división y la desunión, poniendo en tela de juicio la actuación de los partidos politicos en aquellas decisiones que consideraban como ajenas a la moral francesa. Aunque como hemos visto, no podemos establecer un único pensamiento entre los miembros de los colectivos de excombatientes al ser este un movimiento muy heterogéneo, sí podemos afirmar que el movimiento estuvo claramente identificado con una mentalidad conservadora, pues fue en los periodos de gobiernos de izquierda cuando dichas agrupaciones de veteranos se muestras más agresivos en sus mensajes. No obstante, hemos de indicar que, si bien una minoría de excombatientes – aquellos integrados en las ligas – si mostraron una predisposición a derrocar el sistema republicano, la gran mayoría de los excombatientes relacionaron dicho sistema republicano con la propia patria, y de ahí que no se vieran tentados por corrientes que pretendieran derribar el regimen democratico establecido, tales como el fascismo. Todos estos aspectos de los colectivos de excombatientes que he trabajado a lo largo de este trabajo de investigación, constituyen la base a partir de la cual poder desarrollar una futura tesis doctoral sobre el movimiento excombatiente, la cual me permitirá profundizar en las numerosas cuestiones que han quedado sin resolver. Creo que de todos ellos puede resultar especialmente interesante una profundizacion sobre el fenómeno del pacifismo y el grado de influencia que pudo llegar a tener sobre las decisiones estrategicas tomadas por el alto mando francés. La decisión por parte de Francia de tomar una posición defensiva sin duda fue determinante para que la Alemania Nazi pudiera ejercer con tranquilidad su politica agresiva de expansion, postura que seguramente habria resultado impensable a comienzos de los años veinte. La relevancia de esta postura pasiva por parte de Francia fue fundamental para la 66 expansion del fascismo por toda Europa, y por ello consideramos que profundizar más en esta cuestion, aclarando el grado de influencia que tuvieron los excombatientes en la posición adoptada por los diferentes gobiernos durante la decada de los treinta, puede resultar un buen tema para una futura tesis doctoral. Para finalizar, quiero señalar la importancia que el movimiento de excombatientes sigue teniendo en la Francia actual. El reconocimiento hacia aquellos que han luchado por el país sigue estando muy presente, tal y como podemos observar en la Bibliografía de este trabajo. Muchas de las asociaciones de excombatientes que hemos nombrado en este trabajo siguen existiendo en la actualidad, y desarrollan un programa muy extenso de actividades, tales como mantener la memoria de los excombatientes, impulsar el reconocimiento de la sociedad hacia los mismos, y reintegrar de nuevo a los veteranos en la sociedad civil. La cercanía del centenario del comienzo de la Primera Guerra Mundial, será sin duda una ocasión especial para que estas asociaciones despierten de nuevo entre sus conciudadanos el orgullo y el reconocimiento hacia aquellos que cayeron por defender su patria durante la Gran Guerra. Con ello penetramos en un campo de investigación, el relacionado con la memoria de la Primera Guerra Mundial, al que queremos dedicar una especial atención en nuestra investigación doctoral, y que centra el interés de la historiografía francesa. La memoria de la Gran Guerra se ha mantenido en Francia durante décadas, privilegiando el recuerdo de los caídos por la patria. Frente a ellos, existen memorias más polemicas que es preciso recuperar, tales como la de los fusilados como castigo ejemplar a los motines o la de las tropas coloniales, cuyo sacrificio no ha sido nunca completamente reconocido. Con todos ellos, Francia tiene una deuda pendiente y los historiadores una historia por escribir. 67 Fuentes y bibliografía Fuentes Primarias A) Periódicos y diarios (A traves del portal digital de la BNF: “Gallica”): • Journal del mutilés, réformés et blesses de guerre, periodico bi-mensual, Paris, Fecha de publicación: 1916-1944. Consultados numeros entre 1916- 1939. • La voix du combattant, periodico semanal, Paris, Fecha de publicación: 1919-1976. Consultados los numeros entre 1919-1939. • La Croix, periodico mensual (1880-Junio 1883) y diario (16 Junio de 1883- 1944), Paris. Consultados numeros entre 1933-1935. • La France mutilée: bulletin ["puis" organe] de l'Union fédérale des associations françaises de blessés, mutilés, réformés, anciens combattants de la grande guerre et de leurs veuves, orphelins et ascendants. Periodico semanal, Paris, fecha de publicación: 1920-1926. Consultados los numeros entre 1920-1926. • L´Action Française, periodico diario, Paris, Fecha de publicación: 1908- 1944. Consultados numeros de 1933-1935. • L'Ancien combattant: Organe officiel du Groupement régional de l'U.B.C. de l'arrondissement de Lille, perdiodico mensual, Lille, Fecha de publicación: 1921-1940. Consultados los numeros entre 1921-1939. • L´Echo de Paris, periodico diario, Paris, Fecha de publicación: 1884-1938. Consultados numeros de 1934. • L´Humanité, periodico diario, Paris, Fecha de publicación: 1904-1944. Consultados numeros entre 1918-1939. • Le poilu republicaine, periodico mensual, Paris, Fecha de publicación: 1923- 1944. Consultados los numeros entre 1923-1939. B) Cartas y documentos de soldados durante la Gran Guerra: • GUÉNO, Jean-Pierre, Paroles de Poilus. Lettres et carnets du front 1914- 1918, Paris, Ed. Librio, 2009. • PERGAUD, Louis, Carnet de Guerre, Paris, Ed. Mercure de France, 2011 68 C) Documentación medica • LE BON, Gustave, Premieres consequences de la guerre: transformation mentales des peuples. Paris: Ernest Flammarion, 1917 Bibliografía A) Obras sobre el periodo de entreguerras: • BERSTEIN, Serge, Los regímenes políticos del s. XX. Barcelona, Ed. Ariel Historia, 1996 • CASANOVA, Julián, Europa contra Europa (1914-1945), Barcelona, Ed. Crítica, 2011 • HOBSBAWM, Eric, Historia del s. XX, Barcelona, Ed. Crítica, 2011 • LUEBBERT, Gregory M., Liberalismo, fascismo o socialdemocracia, Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 1997. • MAZOWER, Mark, La Europa negra, Barcelona, Ediciones B, 2001. • TRAVERSO, Enzo, A Sangre y Fuego, Valencia, Ed. Universidad de Valencia, 2009 • CABRERA, Mercedes, JULIÁ, Santos, MARTÍN, Pablo (Compos.), Europa en Crisis (1919-1939), Madrid, Ed. Pablo Iglesias, 1991. B) Historia Contemporanea de Francia: • BERSTEIN, Serge, La France des années 30, Paris, Ed. Armand Colin, 1988 • BERSTEIN, Serge, Le 6 Fevrier 1934, Paris: Gallimard/Julliard 1975 • BERSTEIN, Serge, Los regimenes políticos del s. XX, Barcelona, Ed, Ariel, 1996. • DARD, Olivier, Les années 30. Le choix impossible, tome 3 de Jean- François Sirinelli, (dir.) La France Contemporaine, Paris, Librairie Générale Française, 1999. • FERRO, Marc, Historia de Francia, Madrid, Ed. Catedra 2003 • GUILLEN, Pierre, Opinión publique et politique exterieure en France, 1914-1940, Opinion publique et politique extérieure en Europe. II. 1915- 69 1940. Actes du Colloque de Rome (16-20 février 1981), Año 1984, pp. 37- 56. • HORNE, Alistair, La Batalla de Francia, Barcelona, Ed. Bruguera, 1974 • LEYMARIE, Michel, De la Belle Époque à la Grande Guerre, tome 1 de Jean-François Sirinelli (dir.), La France Contemporaine, Paris, Librairie Générale Française, 1999. • MAYEUR, Jean-Marie, La vie politique sous la Troisième République (1870-1940), Paris, Editions du Seuil, 1984. • MONIER, Frédéric, La France des années 20, tome 1 de Jean-François Sirinelli, (dir.) La France Contemporaine, Paris, Librairie Générale Française, 1999. • NÉRÉ, Jacques, La troisieme republique 1914-1940, Paris: Armand Colin, 1967 • RÉMOND, René, Botre siècle, 1918-1988, tome 6 de Jean Favier (dir.), Histoire de France, Paris, Fayard, 1988. • WEBER, Eugen, La France des années 30. Tourments et perplexités, Paris, Fayard, 1995 (New York, Norton & Company, 1994). C) Bibliografía especializada sobre la Primera Guerra Mundial : • FERRO, Marc, La Gran Guerra (1914-1918), Madrid, Alianza Editorial, 1994 • GILBERT, Martin, La Primera Guerra Mundial, Madrid, Ed. La esfera de los libros, 2004 • MIQUEL, Pierre, Les Poilus. La France sacrifiée. Paris, Ed. Plon, 2002 • RENOUVIN, Pierre, La crisis europea y la Iª Guerra Mundial, Tomo 18 de la serie “Pueblos y Civilizaciones”, Madrid, Ed. Akal, 1990. • BLASCO IBAÑEZ, Vicente, Historia de la Guerra europea de 1914, Valencia, Ed. Prometeo, 1915, colección de 8 volumnes. D) Bibliografía especializada sobre los excombatientes : • MONTES, Jean-François, “L´office nacional des anciens combattants et victimes de guerre. Creation et actions durant l´entre-deux-guerres” Guerres mundiales et conflits contemporaines, 2002/1 nº205, p.71-83 70 • PROST, Antoine, Les Anciens Combattants et la Société Française 1914 – 1939, Presses de la Fondation Nationale des Sciences Politiques, Paris, 1977, 3 vols. • REMOND, René, Les anciens combattants et la politique, “Revue française de science politique”, 5eme anneé, nº2, 1955, p. 267-290 E) Bibliografia especializada sobre las ligas de extrema derecha: • SOUCY, Robert, Le fascisme français, 1924-1933, Paris, Ed. Presses Universitaires de France, 1989 • SOUCY, Robert, ¿Fascisme français? 1933-1939, Mouvements, Paris: Ed. Autremer, 1997 Páginas web A) Paginas consultadas sobre la Primera Guerra Mundial: • Collectif de Recherche International et de Débat sur la Guerre de 1914-1918 http://crid1418.org/ • Chemins de Memoire http://www.cheminsdememoire.gouv.fr/?idLang=fr&idPage=16666 • Pagina francesa de wikipedia sobre la Primera Guerra Mundial http://fr.wikipedia.org/wiki/Premi%C3%A8re_Guerre_mondiale B) Paginas consultadas en relacion a los colectivos de excombatientes: • Office Nacional des anciens combattants et victimes de guerre (ONAC) http://www.onac-vg.fr/fr/ • Pagina web de la Union Bationale des Combattants http://www.unc.fr/ • Pagina web de la Union Fédérale des Associations Françaises d'Anciens Combattants, Victimes de guerre et des Jeunesses de l'Union Fédérale (U.F) http://www.union-federale.com/l_union_federale_ses_buts