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Puesta en valor y difusión de las ruinas del Pueblo Viejo de Belchite, a través de la creación de un Centro de Interpretación situado en el Pueblo Nuevo Martínez de la Huerta, Alba; Poblador Muga, María Pilar
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1 Belchite por la Paz Índice 1. Introducción ............................................................................................................................ 2 2. Justificación del tema ............................................................................................................. 4 3. Objetivos del proyectos ......................................................................................................... 6 4. Análisis de la situación .......................................................................................................... 8 4.1 El entorno, la comarca Campo de Belchite ................................................................... 8 4.2 Nuestro protagonista: Belchite ....................................................................................... 8 4.3 Análisis DAFO .................................................................................................................. 9 4.4 Puesta en valor y difusión del Pueblo Viejo de Belchite ........................................... 10 4.1 Recursos patrimoniales con los que contamos ....................................................... 10 4.2 Centro de Interpretación Belchite por la Paz ......................................................... 10 4.2.1 Edificios, instalaciones 4.2.2 Modelo de gestión, normativa legal 4.2.3 Planificación de actividades 4.2.4 Plan de difusión 4.5 Plan de viabilidad ........................................................................................................... 15 5. Bibliografía ............................................................................................................................ 16
2 Belchite por la Paz 1. Introducción El estado actual de las ruinas del Viejo Belchite es lamentable, debido a la dejadez, el abandono y la rapiña al que ha sido sometido durante más de setenta años. En primer lugar por la inactividad de los propios belchitanos, puesto que para la finalización de la construcción de las nuevas viviendas se utilizaron elementos del Pueblo Viejo, así como a la rapacería propia de tiempos de postguerra. Las ruinas de Belchite son, por un lado, testimonio de nuestros antepasados, y por otro, huellas de los usos y costumbres de un pueblo. A través de ellas, como fuentes históricas, podemos realizar una investigación como si de un yacimiento arqueológico se tratase. Mediante su estudio descubrimos la influencia de la presencia islámica, que se manifiesta en los monumentos de tradición mudéjar; la actividad y el poder religioso que ostentó el municipio en el siglo XVIII; así como el desarrollo de la vida cotidiana en el siglo XX. Respecto al valor artístico es incuestionable tanto el valor plástico cómo estético, el mudéjar se haya presente en buena parte de los edificios. En Belchite, se dan especiales circunstancias para la conservación de este estilo, en primer lugar la convivencia durante nueve siglos de musulmanes y cristianos, en segundo la naturaleza del terreno, puesto que la carestía de canteras de piedra hacía que construyesen en ladrillo y tapial. Los aspectos que presenta la arquitectura del Viejo Belchite son un reflejo de la sociedad que los creó por tanto, a través de ellos podemos conocer y valorar parte de nuestro pasado, que no puede ser conocido por ningún otro tipo de fuente histórica. Como afirma Baquero 1 , si partimos de la base de que toda obra de arte es testimonio de una cultura, un pensamiento, y un momento histórico, quedaría justificado el presente proyecto, puesto que las ruinas del Viejo Belchite no dejan de ser una manifestación artística. Al no haber estado protegido ni delimitado ha sido objeto de todo tipo de actos vandálicos, cuyos resultados observamos en la actualidad. Tampoco son unas ruinas estables, dada la calidad de los materiales empleados en su construcción, que se degradan ante la acción inexorable de los agentes atmosféricos. El empuje de los escombros origina nuevos derrumbes que poco a poco van invadiendo las calles. Sin embargo, la arquitectura preexistente poseía ejemplares de gran valor estético y 1 BAQUERO MILLÁN, Jesús, Inventario del patrimonio arquitectónico del pueblo viejo de Belchite (Zaragoza): características y valoración del mismo, Zaragoza, IFC, 1988.
3 Belchite por la Paz patrimonial que hubieran merecido ser restaurados. Pero hoy en día, la calle Mayor es la única con suficientes vestigios para imaginar el aspecto urbanístico de la antigua villa. Sin embargo el Pueblo Viejo de Belchite fue declarado BIC, en el Decreto 322/2002, de 8 de octubre del Gobierno de Aragón en la figura de sitio histórico (ANEXO 1.1); si bien esta protección legal no ha tenido resultados visibles en los restos de la antigua Villa. En 1996 por encargo del Ayuntamiento de Belchite, se efectuó una toma de datos por la Escuela Universitaria de Arquitectura Técnica de Madrid. Posteriormente en 1999, se encargó a un grupo de arquitectos los estudios y proyectos necesarios para la ejecución de las obras de consolidación; en el año 2002 se actuó en la rehabilitación de la Torre del Reloj, en el 2005 se encargó el Plan Director al estudio de arquitectos BAU, aunque este fue aprobado en sesión celebrada el 21 de junio de 2007 y la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural acordó informar favorablemente el Plan Director de consolidación, excavación arqueológica y puesta en valor del Pueblo Viejo de Belchite, (ANEXO 4.1), este no se ha llevado a cabo, exceptuando la consolidación y rehabilitación del Arco de la Villa en el año 2006 y la consolidación y rehabilitación del Arco de San Roque (ANEXO 4.2). En el año 2010 realizaron un Proyecto de recuperación de la trama urbana y de restauración en el Pueblo Viejo de Belchite.
4 Belchite por la Paz 2. Justificación del tema: recuperación de la memoria histórica (ANEXO 1.2). “Año de la Memoria Histórica”, “Ley de la Memoria Histórica”, a lo largo de 2006 la memoria histórica ha estado en el centro de la actividad legislativa en España y en el origen de una fuerte controversia en los medios de comunicación. ¿A qué hace referencia el término “memoria histórica? ¿Por qué suscita tanta polémica? Cualquiera que sea la opinión que uno tenga sobre las iniciativas legislativas del gobierno del anterior presidente José Luis Rodríguez Zapatero 2 , sería un error no percibir que ambas responden a un nuevo clima social. De un tiempo a esta parte, cada vez con más frecuencia, los medios de comunicación se han hecho eco de numerosas acciones a favor de la memoria histórica promovidas por ayuntamientos, partidos, sindicatos, asociaciones culturales o cívicas, universidades y otros agentes sociales. En la actualidad, nos dice Santos Juliá, “asistimos a la aparición de una nueva oleada de libros sobre la Guerra Civil y primer franquismo que se presentan invariablemente a los lectores como un intento de recuperar la memoria frente al silencio o el olvido”. 3 Tras años de amnesia voluntaria, provocado en buena medida por la Transición, el pasado español ha vuelto al debate público; con ello el pacto del olvido ha perdido su vigencia general. La razón más importante de ello es que ya se han asentado firmemente las bases de una sociedad democrática, y ha sido enterrado el miedo a un nuevo golpe de estado militar, un sentimiento que dominó los años ochenta. Ahora parece posible romper el silencio sin que se ponga en peligro al sistema democrático. En esta situación se demuestra que los recuerdos de individuos o de pequeños colectivos del recuerdo de sucesos intensos y traumáticos son demasiado inquietantes para que sea posible olvidarlos. Como ocurre tanto a nivel individual como a nivel social, la represión siempre va acompañada del peligro de que un día los contenidos reprimidos de la memoria sean arrastrados a la superficie. La memoria histórica tiene dos facetas fundamentales y complementarias; por un lado la historia es un saber que no necesita justificación utilitaria, forma parte de nuestra cultura y conocer nos enriquece como seres humanos. Por otro lado la memoria histórica tiene significado como proyecto social, la historia es un saber con un fin útil; la memoria histórica forma parte de los cimientos de nuestra sociedad. No se puede construir una sociedad, o una democracia en nuestro caso ocultando su pasado; nuestro país tiene un deber moral y de justicia que debe sustentarse en el conocimiento profundizado de su historia; se trata de conocer y aprender del pasado. 2 Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura. 3 Santos Juliá, Memoria de la guerra y del franquismo, Madrid, Taurus, 2006.
5 Belchite por la Paz Posiblemente sea este es un buen momento para abordar el proyecto de la puesta en valor y difusión del Pueblo Viejo de Belchite, ya que los acontecimientos traumáticos exigen una terapia del recuerdo para poder ser superados; como afirman los profesores Carlos Forcadell y Alberto Sabio, de la Universidad de Zaragoza, “ni conmemoración, ni olvido” 4 , como historiadores nuestra labor es mostrar, recordar y sacar del olvido las destrucciones llevadas a cabo durante la Guerra Civil; puesto que por las particulares características de la Dictadura durante cuarenta años los vencedores impusieron su memoria. 4 FORCADELL ÁLVAREZ, Carlos y SABIO ALCUTÉN, Alberto, Paisajes para después de una guerra. El Aragón devastado y la reconstrucción bajo el franquismo, Zaragoza, IFC, 2008.
6 Belchite por la Paz 3. Objetivos del proyecto: El proyecto propone, una vez acometidas las obras pertinentes de consolidación y restauración, la puesta en valor y difusión del Pueblo Viejo, a través de la creación de un Centro de Interpretación. 1. Puesta en valor de las ruinas del Pueblo Viejo de Belchite, hacer partícipe a la población local, en un primer lugar del valor patrimonial e histórico del lugar. Para lograr hacer esto posible, se propone la creación de un Centro de Interpretación, que estaría situado en el Pueblo Nuevo. Se propone una campaña de sensibilización entre la población local en colaboración con el Ayuntamiento, a través de charlas y asambleas vecinales. Lo primero será dar a conocer el proyecto entre los habitantes del pueblo, puesto que se va a intervenir en su territorio, y es interesante contar con ellos; son los primeros canales de difusión a corta distancia. La clave está en hacerles participes del proyecto, para que no lo vean como algo impuesto desde fuera, puesto que el tema es delicado y todavía piensan en las ruinas en clave política, se tendría que dar un cambio en la mentalidad para que piensen en el Pueblo Viejo como bien patrimonial, que revaloriza su municipio. 2. Creación de un Centro de Interpretación: Belchite por la paz, con el objetivo de suscitar en la población el interés por la historia contemporánea; en el público infantil a través de programas didácticos en torno a la cultura de la paz; para el público adulto especializado a través de conferencias trimestrales y seminarios anuales. Con el objetivo de implicar a los habitantes del pueblo en la creación del Centro de Interpretación se presentan varias propuestas. Una de ellas sería pedirles la colaboración para crear un archivo fotográfico, que posteriormente se expondrá en el Centro de Interpretación. Otra sería publicar un libro con las diversas vivencias personales, no tanto como fueron las consecuencias de la guerra a nivel político, sino como influyeron a nivel personal; además este tipo de actividades ya se ha utilizado en otros centros como unidad didáctica para escolares, una serie de personas explican a los alumnos sus testimonios. Una tercera idea es organizar unas jornadas de ambientación rural durante el verano, de dos días de duración, esta experiencia ya se ha tenido otros pueblos, con resultados positivos puesto que toda la población se ve implicada en la fiesta, cada uno de los habitantes se viste de acuerdo a la primera mitad del XX y se reproducen oficios antiguos, también es una buena oportunidad de promocionar los productos típicos de la zona, como el aceite.
7 Belchite por la Paz 3. Impulso de una tercera vía económica, creada mediante el desarrollo cultural y turístico; que pueda ayudar a fijar la población al territorio y frenar la despoblación en el ámbito rural. Puesto que aunque Belchite es cabecera de comarca, no es especialmente prolija en servicios, por lo que podría suponer una creación de nuevos puestos de trabajo. Desarrollo cultural y turístico del pueblo; creando una relación con otros recursos ya existentes, que no han sido difundidos de una manera apropiada. Proponiendo actividades alternativas a las ya desarrolladas por el propio municipio se logrará una mayor variedad de oferta turística y una posibilidad de ampliar el espectro de visitantes. Se propone ligar el proyecto al Museo Etnológico, con la finalidad de acercar al público a la sociedad de la primera mitad del siglo XX, como parte complementaria a la visita de las Ruinas y el Centro de Interpretación, puesto que considero importante que los visitantes conozcan las formas de vida de los actores del relato histórico.
8 Belchite por la Paz 4. Análisis de situación 4.1. El entorno: La comarca Campo de Belchite (ANEXO 3.1) La Comarca Campo de Belchite se sitúa entre los límites de las provincias de Zaragoza y Teruel. En su paisaje se manifiesta con intensidad la dureza esteparia. Sus suelos son llanos y secos, por la escasez de lluvias. Las llanuras esteparias se concentran sobre todo entre las localidades de Belchite y de Codo. Aunque la capital zaragozana queda cerca, el paisaje hace pensar en una distancia más larga y ofrece un entorno diferente. La comarca tiene quince municipios, la mayor parte de ellos escasamente poblados, con una economía basada en el cultivo de cereal. La industria se concentra en Belchite, capital comarcal. La Comarca cuenta con 5.224 habitantes, de los cuales 1.647 residen en Belchite. En cuanto al patrimonio natural, al noreste de Belchite se encuentra El Planerón, al que se accede desde la carretera de Codo, es propiedad de la Sociedad Española de Ornitología, cuenta con flora y fauna autóctona, con especies propias de la estepa aragonesa. En Belchite hay un Centro de Interpretación que hace que la visita, que se hace por libre por un sendero balizado, sea más didáctica. Otro espacio natural de interés es La Lomaza. 4.2. Nuestro protagonista: Belchite (ANEXO 3.2) Entre el 24 de agosto de 1937 y el 6 de septiembre tuvo lugar la Batalla de Belchite, como consecuencia del asedio republicano el pueblo fue totalmente destruido; en lugar de su reconstrucción, como ocurrió con otras localidades arrasadas después de la guerra, el General Franco, por distintos motivos decidió crear un pueblo nuevo al lado del Viejo dejando intactas las ruinas del anterior como recuerdo de la resistencia de los belchitanos, y reflejo de la barbarie comunista. Los encargados de la construcción del Nuevo Pueblo fueron en su gran mayoría prisioneros de guerra, para los cuales se habilitó un campo de concentración en las cercanías, cuyos restos aún se conservan, y que se conoce como “La Rusia”, (Anexo 2.2) llegando a albergar a 1.000 prisioneros a cargo de la Dirección General de Regiones Devastadas. Los últimos habitantes del Belchite Viejo abandonaron sus ruinas en 1964 para reasentarse en el nuevo municipio. Las ruinas, sin acondicionar para el turismo, son visitadas por unas 15.000-20.000 personas al año, según estimaciones del ayuntamiento; la falta de una adecuada gestión hace que la mayoría de estos visitantes no entren en el Pueblo Nuevo. La actividad económica de mayor extensión en Belchite es la agricultura, mayoritariamente el cereal y el olivo; el secano alterna medianas propiedades frente al regadío que mantiene el dominio de la pequeña propiedad privada. Las tierras se han explotado mediante arrendamiento, aparcería o en propiedad. Fruto del sistema hereditario en particiones, las explotaciones se formaron por la suma de varias parcelas repartidas en un municipio o en otro limítrofe.
15 Belchite por la Paz Las redes sociales son a día de hoy el medio más rápido de comunicación a través de Internet. A través del Centro de Interpretación se deberían crear perfiles en redes sociales como Facebook, o Twitter, y así ir aportando las novedades de la realización y planificación de los eventos, y las imágenes y valoración posterior. De esta manera se podría difundir sin restricciones de edad o geografía, además de permitir entrar en contacto con otras fundaciones de objetivos similares. 4.5. Plan de viabilidad Como ya he me he referido anteriormente lo óptimo sería que progresivamente fuese aumentando la financiación privada en detrimento de las ayudas públicas sin embargo durante los primeros años se podrían conseguir subvenciones de la DGA en su programa Amarga Memoria, en el año 2004, la Dirección General de Patrimonio Cultural del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón puso en marcha el Programa Amarga Memoria con la voluntad de agrupar toda una serie de iniciativas, tanto institucionales como promovidas por otras entidades y colectivos sociales, tendentes a recopilar el conocimiento de una de las etapas más importantes de nuestra historia contemporánea; esto es, la comprendida entre la II República y la recuperación de las libertades democráticas, incluyendo, por lo tanto, el trágico periodo de la Guerra Civil y la posterior Dictadura franquista; así como ayudas del Ministerio de agricultura, alimentación y medio ambiente: Ayudas para asociaciones declaradas de utilidad pública y fundaciones, para la realización de actividades relativas a los programas que se desarrollen en relación con la defensa del medio natural y rural; así como ayudas internacionales para el fomento de la cultura de la paz. Así mismo contamos con ingresos propios, puesto que considero necesario el cobro de una entrada para visitar el espacio de las Ruinas, y en el que se incluya también la visita al Centro de Interpretación, el precio de la entrada en el recinto será de 3€, con descuento para colectivos: parados, estudiantes, familias numerosas y jubilados. (ANEXO 9.2) Sería positiva la creación de una Asociación “Amigos de Belchite” al estilo de los amigos del museo, que con sus aportaciones particulares ayudasen al sostenimiento de la fundación. Para la puesta en marcha de la fundación necesitaremos de la contratación de un director técnico que se encargue de gestionar las actividades, tanto las didácticas como la organización de las actividades para grupos especializados. Para la atención de los grupos escolares los viernes necesitaremos de una segunda persona que dirija las actividades didácticas, y se encargue de la apertura y cierre del edificio. Así mismo durante los fines de semana y periodo estival se necesitará una tercera persona que se encargue de cobrar la entrada en el acceso de las Ruinas y facilite información al visitante. (ANEXO 9.3)
16 Belchite por la Paz 5. Bibliografía BAQUERO MILLÁN, Jesús, Inventario del patrimonio arquitectónico del pueblo viejo de Belchite (Zaragoza): características y valoración del mismo, Zaragoza, IFC, 1988. BOROBIO NAVARRO, Regino, Una posible actuación en Belchite, Zaragoza, La Cadiera, 2009. CASANOVA Julián, GIL ANDRÉS, Carlos, Historia de España en el Siglo XX, Barcelona, Crítica, 2010. CINCA YAGO, Jaime, ALLANEGUI BURRIEL, Guillermo y ARCHILLA NAVARRO, Ángel, El Viejo Belchite, la agonía de un pueblo, Zaragoza, Gobierno de Aragón, 2008. FORCADELL ÁLVAREZ, Carlos y SABIO ALCUTÉN, Alberto, Paisajes para después de una guerra. El Aragón devastado y la reconstrucción bajo el franquismo, Zaragoza, IFC, 2008. FROIDEVAUX Alexandre, “Una cultura del recuerdo “desde abajo”. La recuperación de la memoria histórica en el Levante y Aragón”, en Entelequia. Revista interdisciplinar: Monográfico, nº7, septiembre 2008. RODRIGO Javier, “Reconstrucción y mano de obra reclusa en el Aragón franquista (1936-1952), en Paisajes para después de una guerra. El Aragón devastado y la reconstrucción bajo el franquismo, Zaragoza, IFC, 2008. RODRIGO Javier, Los campos de concentración franquistas. Entre la historia y la memoria, Madrid, Siete Mares, 2003. RUIZ TORRES, Pedro, “Los discursos de la memoria histórica en España”, en Hispania Nova. Revista de historia contemporánea, nº7, 2007. TEIRA CUBIL, Félix, “Belchite y la línea del Ebro”, en Paisajes para después de una guerra. El Aragón devastado y la reconstrucción bajo el franquismo, Zaragoza, IFC, 2008.
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