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Abstract

Ser una persona sin hogar no es una cualidad o condición, sino que se trata de una situación multidimensional a la que se llega por diversos factores. En este proyecto se presenta una revisión de los servicios y recursos dirigidos a las personas sin hogar en Zaragoza, con el fin de reorientar la intervención que se está realizando en la actualidad. Se ha partido del proyecto de atención integral a personas sin hogar que Cruz Roja Zaragoza lleva a cabo desde el año 2005, y se propone la ampliación, adaptación y mejora del mismo, fomentando el trabajo en calle con las personas sin techo. Alcarria Marco, María; Aso Tolosana, Lidia; Borraz Jaria, Patricia; Gimeno Monterde, Chabier

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UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y DEL TRABAJO GRADO EN TRABAJO SOCIAL Trabajo Fin de Grado Desde la calle Trabajando con las personas sin techo en Zaragoza Alumnas: María Alcarria Marco Lidia Aso Tolosana Patricia Borraz Jaria Director: Chabier Gimeno Monterde Grupo: Curso de Adaptación al Grado en Trabajo Social. Zaragoza, junio 2013. AGRADECIMIENTOS Queremos expresar nuestro agradecimiento al director de este proyecto, por su profesionalidad, experiencia y disponibilidad. Gracias por su paciencia, ánimo y entusiasmo. Agradecemos a Cruz Roja Zaragoza la información facilitada y la colaboración para hacer el presente trabajo. Asimismo, le damos las gracias a las entidades y profesionales que nos han aportado sus valoraciones y propuestas para el diseño de este proyecto. Y finalmente, gracias a las personas de nuestro entorno que nos han acompañado y apoyado en estos meses de trabajo. ¡Muchas gracias a todos/as! 2 ÍNDICE PÁG. 1. INTRODUCCIÓN……………………………………………………………………………………5 1.1. OBJETO DEL TRABAJO……………………………………………………………… 8 1.2. OBJETIVOS………………………………………………………………………………… 8 1.3. APUESTA METODOLÓGICA…………………………………………………………9 2. FUNDAMENTACIÓN DE LA INTERVENCIÓN………………………………….13 2.1. CONCEPTOS CLAVE………………………………………………………………….13 2.1.1. Personas sin hogar y personas sin techo……………………13 2.1.2. Exclusión social y pobreza…………………………………………. 18 2.1.3. Necesidades básicas…………………………………………………… 21 2.1.4. Emergencia social………………………………………………………. 23 2.1.5. Trabajo en equipo………………………………………………………. 25 2.1.6. Intervención en calle…………………………………………………. 28 2.2. UNA MIRADA A OTRAS EXPERIENCIAS…………………………………. 31 2.2.1. Experiencias a nivel nacional……………………………………. 31 2.2.1.1. Madrid……………………………………………………………. 31 2.2.1.2 Bilbao………………………………………………………………. 34 2.2.1.3. Barcelona………………………………………………………. 35 2.2.2. Experiencias a nivel europeo……………………………………… 36 2.2.2.1. Londres (Reino Unido)…………………………………… 36 2.2.2.2. Berlín (Alemania)…………………………………………… 38 3 2.2.2.3. Helsinki (Finlandia)……………………………………….. 39 2.2.2.4. Francia…………………………………………………………… 41 2.2.3. Experiencia a nivel internacional………………………………. 43 2.2.3.1. Nueva York (Estados Unidos)………………………..43 2.3. ANTECEDENTES Y ACTUALIDAD……………………………………………. 46 2.3.1. Principios de los 2000: La atención a las personas sin hogar…………………………………………………………………………………46 2.3.2. El proyecto UMES de Cruz Roja Zaragoza: Lo que iba a ser y fue (2004-2005)…………………………………………………. 54 2.3.3. El proyecto de Cruz Roja Zaragoza hoy……………………. 59 2.3.4. Otros centros y servicios de atención a personas sin hogar en Zaragoza………………………………………………………….. 66 2.4 DIAGNÓSTICO…………………………………………………………………………. 73 3. DISEÑO DEL PROYECTO DE INTERVENCIÓN………………………………. 83 3.1 HIPÓTESIS DE INTERVENCIÓN……………………………………………….. 83 3.2 OBJETIVOS………………………………………………………………………………..84 3.2.1 Objetivo general…………………………………………………………..84 3.2.2 Objetivos específicos…………………………………………………… 84 3.3 PROCEDIMIENTO DE INTERVENCIÓN……………………………………… 85 3.3.1 Tipos de Atención………………………………………………………… 85 3.3.2 Fases de intervención: Fuera y dentro del despacho… 93 4 3.4. LABOR DE LOS TRABAJADORES SOCIALES: FUNCIONES Y TAREAS………………………………………………………………………………………. 102 3.5 RECURSOS……………………………………………………………………………… 109 3.5.1. Recursos humanos…………………………………………………… 109 3.5.2. Recursos materiales………………………………………………… 110 3.5.3. Recursos económicos……………………………………………… 110 4. CONCLUSIONES……………………………………………………………………………… 111 5. REFERENCIAS………………………………………………………………………………… 113 6. LISTADO DE TABLAS Y FIGURAS………………………………………………… 118 6.1. TABLAS……………………………………………………………………………………118 6.2. FIGURAS……………………………………………………………………………….. 119 ANEXO I: Guión orientativo de entrevista………………………………………….. 120 ANEXO II: Documento de confidencialidad de datos…………………………. 121 5 1. INTRODUCCIÓN. “No hemos dado el paso de entender que las personas con las que trabajamos son exactamente igual que nosotros, con los mismos derechos, los mismos sueños, y las mismas historias” (P1). Hemos cedido las primeras palabras de nuestro proyecto a uno de los profesionales entrevistados por el valor que le aporta a la persona. Hablamos de personas sin techo o sin hogar como si fuera esta su condición o cualidad, trabajamos para ofrecerles un recurso concreto que quizás nunca van a valorar porque lo único que necesitan es que compartan con ellos unos minutos del día. Tras el practicum de investigación que realizamos junto a otras tres compañeras, sobre personas sin hogar y la percepción social que existe en el medio rural y el medio urbano sobre el fenómeno del sinhogarismo, comprendimos que era necesario dar un giro a las intervenciones que se están llevando a cabo con el colectivo en la ciudad de Zaragoza, ya que se concentran los esfuerzos de las entidades en proporcionar alimento y alojamiento, sin tener en cuenta que cualquier persona necesita algo más, necesita que la escuchen, necesita que la apoyen y sobre todo necesita crear relación con los profesionales, y eso, con personas que viven en extrema exclusión, no es posible dentro de las cuatro paredes de un despacho. Desde la calle: Trabajando con las personas sin techo en Zaragoza, es el resultado de varios meses de trabajo orientado a ofrecer una propuesta de atención a personas que se encuentran sin techo en la ciudad. En él hemos sumado los esfuerzos de tres alumnas del Curso de Adaptación al Grado en Trabajo Social (2012-2013), y de su director: Chabier Gimeno Monterde, para ofrecer un proyecto de ampliación y mejora de otro ya existente: el proyecto de atención integral a personas sin hogar de Cruz Roja Zaragoza. 6 La revisión bibliográfica, el análisis de las memorias institucionales y el aporte de los profesionales a través de las entrevistas realizadas, han sido la base en la elaboración de este proyecto. Merecen especial mención aquellos profesionales que decidieron dedicar unos minutos para mostrarnos su opinión y valoración sobre la intervención que se realiza con personas sin techo, han supuesto un gran aporte. Gracias. En las siguientes líneas queremos introducir al lector a la situación de la que partimos hace unos meses cuando comenzamos con el diseño de este proyecto, sirviendo de justificación para el desarrollo del mismo. Punto de partida Ser una persona sin hogar no es una cualidad o una condición, sino que se trata de una situación multidimensional a la que se llega a causa de una serie de circunstancias muy diversas. En Zaragoza, distintas instituciones, organizaciones y asociaciones forman parte de una red de recursos que pretenden paliar esta problemática, sin embargo, hay personas sin hogar que, o bien no logran solventar su situación y rompen el proceso de inserción, o bien deciden no acudir a ciertos recursos básicos. La Unidad Móvil de Emergencia Social de Cruz Roja Zaragoza (en adelante UMES), dirigida a la atención de personas sin hogar, es un recurso de acercamiento, que ofrece atención asistencial nocturna en calle, y que pretende mediar entre ellas y los recursos existentes en Zaragoza, tanto específicos como generales. En el año 2012 ha aumentado la demanda del servicio, pasando de 493 usuarios/as en 2011 a 675. Sin embargo, pese a ser un servicio con el que se pretende crear un vínculo entre el usuario/a y los recursos existentes, y de este modo poder comenzar el proceso de ayuda, los datos nos muestran que 7 durante el año 2012, se atendió a 64 personas en el despacho, y se realizaron acompañamientos a tan solo 5 personas. Analizando algunos de los objetivos propuestos inicialmente en el proyecto en los que se planteaba la creación de una nueva unidad de intervención integral destinada a la atención de las personas sin hogar, en contraste con los datos anteriormente citados, hemos detectado la necesidad de ampliar y mejorar el servicio ya existente, para poder alcanzar los objetivos planteados. La aceptación y conocimiento del servicio por parte de las personas sin techo, así como la demanda de la población objeto de la intervención acerca de la continuidad de la relación con el equipo de la unidad móvil, evidencian también la necesaria ampliación y mejora del servicio. 14 - Residen en instituciones, establecimientos de cuidados infantiles, hospitales, prisiones y hospitales psiquiátricos, y que no tienen domicilio al que ir al salir de estas instituciones. - Tienen una vivienda que no se considera adecuada o socialmente aceptable, y que, por tanto, se convierten en personas o familias mal alojadas. A lo largo de la historia han sido diferentes términos los que se han utilizado para designar a aquellas personas que se encontraban en una situación de exclusión social extrema, pasando por pobres, vagabundos, mendigos o transeúntes. En los años 80 se reconceptualiza el término, y se establecen los siguientes conceptos para designar a aquellas personas que se encuentran en una situación de sinhogarismo: personas sin hogar y personas sin techo. La expresión personas sin techo es utilizada con mayor frecuencia en el contexto de instituciones públicas de origen laico. Hace referencia a la situación física de no tener vivienda ni acceso a ella, a la imposibilidad del individuo de construirse y reproducirse como ser humano completo. “Personas sin hogar, es una expresión que es más utilizada en aquellas entidades de origen confesional. Hace referencia a algo más simbólico, donde la existencia de un techo irá aparejada a la presencia de vínculos emocionales basados en la relación con el otro” (Tejero & Torrabadella, 2010). La Federación Europea de Asociaciones Nacionales que trabajan a favor de las personas sin hogar (FEANTSA), nació en 1989; trabaja en estrecha colaboración con las instituciones de la Unión Europea (UE) y tiene estatus consultivo en el Consejo de Europa y las Naciones Unidas. En 2005 formuló 15 una tipología europea del sinhogarismo y la exclusión residencial: ETHOS (European typology on homelessness). Esta tipología trata de adaptarse al contexto de cada Estado de la UE, facilita la cuantificación y medición del fenómeno del sinhogarismo, un fenómeno complejo y cambiante. Las cuatro categorías conceptuales que a continuación se describen (sin techo, sin vivienda, vivienda insegura y vivienda inadecuada), son resultado de la existencia o no de exclusión en tres ámbitos o dominios fundamentales en torno a los que se organiza la calidad del alojamiento del que dispone una persona: - Dominio físico: condiciones físicas de habitabilidad que reúne. - Ámbito social: vida social y privada que permite. - Dominio legal: régimen de utilización del alojamiento. A continuación se adjunta una tabla explicativa sobre la tipología ETHOS que establece la FEANTSA. 16 Tabla 2: Tipología de las personas sin hogar. Tabla 2.1: Sin techo; sin vivienda. Categoría Categoría Situación Conceptual Operativa Residencial Definición Sin techo (Rooflessness) Personas que viven en espacio público, a la intemperie Espacio público y exterior Durmiendo en la calle o en espacios públicos, sin un albergue Personas que duermen en refugio nocturno y/o obligadas a pasar varias horas al día en espacio público Albergue o refugio nocturno Personas sin un lugar habitual donde residir que hacen uso de albergues o centros de alojamiento de muy baja exigencia Sin vivienda (Houselessness) Personas que viven en albergues y centros para personas sin hogar/ alojamiento temporal Albergues y centros de alojamiento Cuando la estancia es entendida a corto o medio plazo y de forma temporal, Alojamiento temporal y de tránsito no como lugar de residencia definitiva Alojamiento con apoyo Personas en albergues para mujeres Albergues para mujeres (solas o con hijos) Mujeres alojadas debido a que han sufrido violencia de género, siempre y cuando se entienda como residencia temporal Personas en centros de alojamientos para solicitantes de asilo e inmigrantes Alojamiento temporal/Cetros de recepción Inmigrantes en centros de recepción o de alojamientos temporal debido a su condición de inmigrantes/Centros de repatriación Alojamientos para trabajadores temporeros (internamiento) Personas que en un plazo definido van a ser despedidas de instituciones residenciales o de internamiento Instituciones penales (cárceles) Sin vivienda disponible en el momento de la excarcelación Instituciones sanitarias (hospitales, etc.) Estancia mayor de la estrictamente necesaria debido a su falta de vivienda Centros de menores Sin vivienda a la que dirigirse al cumplir los 18 años por ejemplo Fuente: Elaboración propia a partir de Cabrera, P.J. (2010). 17 Tabla 2.2: Vivienda insegura; vivienda inadecuada. Categoría Conceptual Categoría Operativa Situación Residencial Definición Vivienda insegura (Insecure Housing) Personas que reciben alojamiento con apoyo sostenido debido a su condición de personas sin hogar Residencia para personas sin hogar mayores Alojamiento con apoyo de larga estancia para personas que han vivido sin hogar Vivienda tutelada y con apoyo a largo plazo para personas anteriormente sin hogar Personas que viven en un régimen de tenencia inseguro, sin pagar alquiler Viviendo acogidos por familiares Residiendo en un alojamiento convencional pero que no es el habitual, debido a la pérdida de su vivienda. Sin tenencia legal (ejemplo.: subalquilados) Ocupación ilegal o sin ningún tipo de garantía Jurídica para poder residir allí. Ocupación ilegal Personas que viven bajo la amenaza de desahucio En régimen de alquiler Con orden de desahucio, por impago de alquiler Con la vivienda en propiedad Con orden de desahucio, por impago de hipoteca Personas que viven bajo amenazas de violencia por parte de la pareja o de la familia Con denuncias presentadas ante la policía Cuando ha actuado la policía y/o los centros de intervención rápida para tratar de encontrar un alojamiento seguro y a salvo. Órdenes de devolución (vivienda en propiedad) Vivienda inadecuada (Inadecuate housing) Personas que viven en estructuras temporales y no convencionales. Caravanas y similares Casa móvil / caravana (que no es usada como vivienda de vacaciones) Edificaciones no convencionales ni pensadas para que residan personas Alojamiento autoconstruido, chabolas, chozas o Estructuras temporales Cabañas Alojamiento inapropiado Edificio ocupado que no es apropiado para vivir en él Habitáculos inapropiados para ser usados como vivienda por seres humanos según la legislación nacional Hacinamiento extremo Muy por encima de los estándares habituales que marcan el hacinamiento. Por encima de las normas nacionales de hacinamiento Fuente: Elaboración propia a partir de Cabrera, P.J. (2010). 18 2.1.2. Exclusión social y pobreza. El concepto de exclusión social se crea en Francia en los años 60 ante la evidencia de las desigualdades existentes en la periferia de las ciudades, donde por diversos factores se establecían grandes diferencias sociales entre unos ciudadanos y otros. Existen diferentes acepciones del término, pero todas ellas coinciden en que se trata de un fenómeno multidimensional que afecta a la persona, y su modo de relación con su entorno. La cultura y normas sociales, el momento histórico, y el lugar en el que se encuentra esa persona o grupo, son determinantes en los procesos de exclusión social, al tratarse de elementos fundamentales en la constitución de una sociedad. La Fundación Europea en 1999 definió exclusión social como el proceso mediante el cual los individuos o grupos son total o parcialmente excluidos de una participación plena en la sociedad en la que viven. Por otro lado, Cabrera sintetiza exclusión social como el resultado de un grave proceso de desigualdad en la satisfacción de necesidades humanas, especialmente en la distribución de la renta y la participación social (Cabrera, Malgesini & López, 2002). En ambas definiciones identifican la participación social como elemento fundamental para el desarrollo de la persona, y como instrumento para la inclusión social. En base a esta relación entre el individuo y la sociedad, Mead afirma que “el terreno propio del ser humano es la interacción social” ya que la conducta de una persona se entiende al ponerla en relación con la conducta del grupo al que pertenece (Miranda, 2004:303). Cuando esa conducta no se encuentra en relación con esa sociedad, se considera que se trata de una conducta desviada, quedándose en zona de vulnerabilidad que puede intensificarse y encontrarse en una situación de exclusión social. García Roca (1995) entiende que en los procesos de exclusión social confluyen tres tipos de rupturas que son económica, social y vital. Sólo se 19 puede entender el término de exlcusión social por la interconexión entre esas tres dimensiones. El término de exclusión social se encuentra estrechamente vinculado al de pobreza, ya que como nombra Cabrera, la insatisfacción de las necesidades humanas y a distribución de la renta son dos elementos que afectan en los procesos de exclusión social. Las clases sociales en las sociedades capitalistas occidentales se estructuran en base a la distribución de la renta, y son los recursos económicos los que nos permiten acceder a servicios y/o recursos, por lo que la exclusión social va irremediablemente unida a la pobreza. La pobreza es un fenómeno de carácter social, económico y político, que afecta negativamente a diferentes sectores de la sociedad, tiene lugar a diferente escala, está relacionado con múltiples factores y es estudiado desde distintas perspectivas. La Fundación RAIS define el término como “la ausencia o escasez de recursos materiales y económicos, lo cual impide a una persona o colectivo vivir y desarrollarse en sociedad dignamente, si lo comparamos con la mayoría de la población” (Caballol, 2007). Ha sido éste un fenómeno presente en todas las sociedades a lo largo de la historia, pero cabe mencionar un hecho histórico que supuso un cambio en su concepción, y por ende en las respuestas que se dieron, la Revolución Industrial. El concepto de pobreza es muy amplio, delimitándolo con las dos categorías que se establecen en la actualidad, entre pobreza absoluta y pobreza relativa. Robert Hunter ya establecía una diferencia entre aquellos pobres cuya renta les garantizaba un mínimo esencial, de los pobres que obtenían ese mínimo gracias a la asistencia social y a las ayudas privadas. El concepto de Pobreza Absoluta hace referencia a la situación en la cual no están cubiertas las necesidades básicas del individuo, es decir, existe una carencia de bienes y servicios básicos, que normalmente están relacionados con la alimentación, el vestido y la vivienda. 20 De nuevo existe una similitud con la concepción de Hunter, ya que éste considera pobres a aquellos que sufrían insuficiencia del salario, del alimento, del vestido, de la vivienda y del exceso de trabajo. Pobreza Relativa, se sitúa en la sociedad de estudio, y se considera que una persona es pobre cuando se encuentra en una situación de desventaja económica y socialmente, respecto al resto de personas de su entorno. Analizando los dos conceptos encontramos la insatisfacción de necesidades como causa de la pobreza. Sin embargo no se refieren en los dos casos al mismo tipo de necesidades, ya que en la pobreza absoluta habla de necesidades básicas tales como alimento, vivienda y/o vestido, mientras que en la pobreza relativa pone en contraste las necesidades con el entorno en el que se dan esas necesidades. 21 2.1.3. Necesidades básicas. Hablar de necesidades básicas es demasiado ambiguo por la implicación de la persona en la comprensión o sentido de las mismas. Una persona puede sentir una necesidad como básica para su supervivencia, y sin embargo para otra persona que esa necesidad sea insignificante. Maslow recurre a la teoría de las necesidades para explicar la motivación humana, ya que considera que al experimentar necesidades insatisfechas se crea tensión, y esto provoca que la persona intente alcanzar metas que les permita reducir o eliminar la tensión. Según Maslow las necesidades del ser humano están jerarquizadas y escalonadas de manera que, cuando quedan cubiertas las necesidades de un orden es cuando se empiezan a sentir las necesidades del orden superior. Figura 1: Jerarquía de necesidades de Maslow. Fuente: Elaboración propia a partir de: Henson y Eller, 2000. 22 Maslow establece en su primer escalón aquellas necesidades que considera básicas, entre las que incluye las necesidades de alimentarse e hidratarse, la necesidad de dormir, necesidad de mantener la temperatura corporal, y la necesidad de una vivienda. La teoría de las necesidades de Maslow defiende que las necesidades se van satisfaciendo una vez que las de un grado inferior se han visto satisfechas. Así pues, vamos a partir de esta teoría para trabajar con aquellas personas que se encuentran en una situación de sinhogarismo, y que carecen de la mayor parte de las necesidades que se consideran básicas, centrándonos especialmente en aquellas que responden a la afectividad y la autorrealización de la persona, porque es ella la que debe apostar por un cambio de su situación. 23 2.1.4. Emergencia social. Para comenzar con la definición de emergencia social es necesario definir primero el concepto emergencia de manera más general. Dos de las acepciones de la Real Academia Española del concepto son: - Suceso, accidente que sobreviene - Situación de peligro o desastre que requiere una acción inmediata. El concepto de emergencia social es muy amplio y ambiguo. Ángel Luis Arricivita (2006) define emergencia como un “hecho súbito, inesperado, indeseable y generalmente, imprevisible que, interrumpe y altera la rutina cotidiana de la/s persona/s directamente afectada/s, de su entorno cercano (familia, vecinos) y/o de una colectividad (grupo, pueblo, etc.), requiriendo su resolución, con frecuencia, con actuaciones urgentes.” Por otro lado el Samur Social (2008) define emergencia social como “aquella situación no prevista que afecta y compromete las capacidades personales, los recursos y medios de subsistencia y las relaciones o redes sociales y familiares”. A pesar de existir divergencias en cuanto al concepto de emergencia, existen coincidencias en las definiciones del término. Son varios los autores que establecen diferencias entre las emergencias, distinguiendo la emergencia individual, familiar, colectiva y/o gran emergencia en función de los miembros a los que afecta directamente. Existe también acuerdo en que las situaciones de emergencia son vividas por las personas como acontecimientos vitales estresantes, que en no pocas veces, se convierten en traumáticos, teniendo consecuencias en la salud, la autonomía de la persona, y en el estado general de la persona. Ana Barrón (1996) los define como “aquellos eventos que requieren un reajuste en las actividades cotidianas de los individuos y que son percibidos por estos como indeseables”. 30 “En primer lugar el rechazo de las personas a las que pretendemos ayudar, en segundo lugar las condiciones en las que se desarrolla la intervención (ruidos, temperatura,...), y las problemáticas habituales de estas personas y su escasa capacidad personal en relación a la autoestima y al deseo al cambio” (Pérez , Trívez, & Gea, 2011). Una clave fundamental para no fracasar en este tipo de intervenciones con personas sin techo, es no cerrar la planificación inicial, sino reformularla continuamente, aceptando el transcurso del proceso e introduciendo nuevas acciones que se consideren oportunas. Rafael Trívez (2011) habla de la importancia de “tener en cuenta las relaciones sociales y redes de apoyo que las personas sin hogar han tejido en su tiempo en la calle, con vecinos, comerciantes de la zona y otras personas sin hogar”, ya que podría dificultar su deseo de inciar un proceso de cambio. La realidad social de la calle es múltiple y variada y por tanto, se requieren diversas estrategias de acercamiento y de intervención. Nos encontramos con distintos colectivos sociales como: jóvenes, personas sin hogar con diferentes problemáticas añadidas (trastorno mental y adicciones), adultos y menores ejerciendo la mendicidad, situaciones de emergencia social que se manifiestan por quedar en situación de calle. Ante la multiplicidad de factores que influyen en las personas sin hogar, resulta imprescindible crear equipos de trabajo interprofesionales en los que se incluyan profesionales de servicios específicos y generales, aunque se tienda a potenciar los recursos de las personas para acceder a los servicios de manera generalizada. Para poder desarrollar esta intervención integral es necesaria la coordinación y el trabajo en red de diferentes profesionales, integrando la iniciativa social y las administraciones. 31 2.2. UNA MIRADA A OTRAS EXPERIENCIAS. En el presente apartado se exponen algunas experiencias de intervención con personas sin hogar en situación de emergencia social que se llevan a cabo en medio abierto con el propósito principal de atender las necesidades básicas de este colectivo. Las iniciativas que a continuación se detallan muestran diferentes formas de atención a las emergencias sociales a través de unidades móviles, equipos interdisciplinares de intervención, atención telefónica en urgencias, etc. Se ha dividido la presentación en tres secciones: - Experiencias a nivel nacional: Madrid, Bilbao y Barcelona. - Experiencias a nivel europeo: Reino Unido (Londres), Alemania (Berlín), Finlandia (Helsinki) y Francia. - Experiencia internacional: Estados Unidos. 2.2.1. Experiencias a nivel nacional. 2.2.1.1. Madrid. Entidad: Gabinete de Trabajo Social Grupo 5, S.L. (Ayuntamiento de Madrid. Área de Gobierno de Familia y Servicios Sociales). Nombre del proyecto: Unidad Móvil de Emergencias Sociales (UMES) 1 . Año de creación: 2004. (Ampliaciones en 2006 y 2008). Ámbito de actuación: Madrid. Colectivo de atención: Personas sin hogar y otras en situación de emergencia en la vía pública. Equipo: Profesional. 1 Información detallada en www.grupo5.net/areas-de-intervencion 32 Figura 2: Página web del servicio SAMUR Social - Grupo 5. Madrid. Fuente: www.grupo5.net Desde el proyecto de Atención Social en Emergencias S.L.U. (ASEM G5) se atienden situaciones de pobreza, exclusión y emergencia social. Cuenta con servicios específicos destinados a la atención de personas sin hogar. A través de la gestión de centros de baja exigencia, proyectos de alojamiento y sensibilización y una atención integral desde la perspectiva psicosocial en situaciones de emergencia (Caballol, 2004). El trabajo lo desempeña un equipo de profesionales altamente cualificados en la atención psicosocial en situaciones de emergencia y servicios a personas sin hogar, en situación de riesgo o exclusión social. El equipo está compuesto por trabajadores sociales, psicólogos, auxiliar administrativo, responsable de intendencia, auxiliares de servicios sociales y conductores. 33 La atención que presta ASEM G5 se divide en 4 servicios principales: Servicio de Atención Telefónica a Emergencias: es un equipo formado íntegramente por trabajadores sociales que atienden vía telefónica las llamadas recibidas desde el Servicio de Emergencias 112 que implican una urgencia de tipo social. Tras la primera valoración, si se estima oportuno, se moviliza la Unidad Móvil de Emergencia Social (SAMUR Social), se deriva a recursos externos adecuados a la demanda. Unidades Móviles de Emergencias Sociales: El equipo está compuesto por auxiliares de servicios sociales y conductores que prestan su atención tanto en la vía pública como en domicilio. Si la intervención necesita una intervención más especializada la unidad se completa con un trabajador social. Todos los miembros de estos equipos dominan un idioma además del castellano. La unidad está activa todos los días del año las 24 horas del día. Equipos de calle: En la actualidad existen 12 equipos de calle compuestos por un trabajador social y un auxiliar de servicios sociales especializados en exclusión. Su actividad principal es el seguimiento y evaluación de las personas sin hogar localizadas en las calles de Madrid. Este servicio se lleva a cabo en horario de 7 a 22 horas de lunes a viernes. Unidad de Estancias breves: El centro dispone de 20 plazas destinadas al alojamiento en calidad de estancia breve en situaciones de emergencia social. Este servicio está gestionado por auxiliares de servicios sociales los 365 días las 24 horas del día. 34 2.2.1.2. Bilbao. Entidad: Rais Euskadi. Nombre del proyecto: Unidad de trabajo de calle 2 . Año de creación: 2001 Ámbito de actuación: Donostia. Colectivo de atención: Personas sin hogar y otras en situación de emergencia en la vía pública. Equipo: Profesional y voluntariado. La Fundación RAIS es una organización sin ánimo de lucro que trabaja por la integración social de personas en situación de exclusión. El objetivo principal es conseguir la autonomía de las personas sin hogar y el ejercicio de sus plenos derechos y obligaciones como ciudadanos. Con este servicio de atención a personas sin hogar en medio abierto se pretende proporcionar una relación basada en la escucha activa como primera herramienta para establecer un vínculo sólido que facilite el apoyo necesario cuando así lo precisen los usuarios. Los trabajadores de la unidad deben ser capaces de transmitir la información acerca de los recursos y servicios a los que pueden acceder las personas en situación de exclusión. A través de este servicio se lleva a cabo un acompañamiento en todas las gestiones que sean necesarias (Caballol, 2004). La metodología que se lleva a cabo se centra en la intervención en calle de un equipo compuesto por una persona que cada día de la semana recorre las calles de un barrio de Donostia. Se comienza con una labor de observación y valoración de las personas sin hogar que se encuentran en la vía pública. Una vez entablada la relación, la identificación de los roles correspondientes y las labores de evaluación y seguimiento se finaliza la ruta y se procede a los 2 Información detallada en www.raisfundacion.org/que_hacemos/nuestros_recursos 35 registros de la información obtenidos en la jornada. Con los registros documentales se realiza un mejor trabajo de vinculación y se puede ir llevando a cabo la evaluación continua de los objetivos acordados previamente en un plan personalizado con cada uno de los usuarios. 2.2.1.3. Barcelona. Entidad: Arrels Fundación. Nombre del proyecto: Programa de calle 3 . Año de creación: 1989 Ámbito de actuación: Barcelona. Colectivo de atención: Personas sin hogar de forma permanente en calle. Equipo: Profesional y voluntariado. Los objetivos principales se centran en iniciar el proceso de intervención en un ambiente de confianza acercando a la calles los servicios que habitualmente se llevan a cabo en el despacho, conocer las necesidades y demandas de las personas sin hogar que se encuentran habitualmente en la calle, establecer un plan de trabajo personalizado que favorezca el proceso individual de inserción, finalmente y como objetivo principal contribuir a la mejora de la calidad de vida a partir del vínculo personal y apoyo a las personas sin hogar (Caballol, 2004). El Equipo de Calle está compuesto por 18 voluntarios y un educador de calle recorre las calles estableciendo contacto in situ con las personas sin hogar. La coordinación del equipo es función del educador social, el resto de la intervención la llevan a cabo personas voluntarias que forman parejas y se organizan en salidas semanales por las diferentes zonas de la ciudad tras establecer un itinerario concreto. De esta manera cada persona sin hogar tiene 3 Información detallada en www.arrelsfundacio.org/es/que-hacemos 36 a uno o dos voluntarios de referencia a lo largo de todo el proceso de intervención. La evolución de las actuaciones con los usuarios están diseñadas atendiendo a las diferentes necesidades y marcadas por el ritmo que impone la evolución de las personas atendidas según los objetivos preestablecidos. Se trabaja en todo momento en la adecuación entre las necesidades/demandas y las propuestas de mejora a través de los diferentes servicios y recursos internos y/o externos disponibles. Es de gran importancia la recogida de información y el registro documental a lo largo de toda la intervención, así se asegura el correcto seguimiento y evaluación continua de cada caso. Se programan reuniones periódicas de seguimiento entre el coordinador del equipo y las parejas de voluntarios en las que se estudian los casos, se programan las visitas y se propone la adaptación continua de los objetivos y la forma de intervenir. La Fundación tiene un programa de formación continua para todos los miembros del equipo que se programa a través de reuniones mensuales. 2.2.2. Experiencias a nivel europeo. 2.2.2.1. Londres (Reino Unido). Entidad: Contact and Assessment Teams (CAT´s). Año de creación: 2000 Ámbito de actuación: Londres. Colectivo de atención: Personas sin hogar en situación de mayor vulnerabilidad y largo periodo de tiempo. Equipo: Profesional. 37 Los CAT´s (Equipos de Contacto y Evaluación) son equipos de intervención en medio abierto que dependen de la Administración Pública. Fueron creados en el marco de estrategias globales adoptadas en la erradicación del sinhogarismo diseñadas en el año 2000. Además de los CAT´s territoriales existe un equipo especializado en la intervención en situaciones de urgencia, son los denominados Equipos de Respuesta a Necesidades Especiales. Entre los años 1999 y 2002 se crearon 25 equipos de contacto y evaluación, desde entonces llevan a cabo su atención en calle todos los días desde las doce de la noche hasta las doce del mediodía (Diputación Foral de Guipuzkoa, 2004). Las características fundamentales de estos equipos son la intervención continua, especializada y personalizada, mayor tiempo de horario laboral de permanencia en la calle, contacto diario con la población sin hogar, personal multidisciplinar profesional altamente cualificado, promueven y desempeñan labores de colaboración y coordinación entre los diferentes recursos y servicios. Las principales funciones de los CAT´s son: enumerar e identificar a las personas sin techo que están en situación de vulnerabilidad y de forma permanente en un período largo de tiempo; evaluación de las necesidades; servicios y recursos disponibles; tramitar el acceso a las prestaciones y recursos adecuados; coordinación con otras entidades y profesionales de intervención con PST para llevar a cabo una evaluación y seguimiento posterior a la intervención. Los CAT´s tienen como sedes de trabajo algunos de los Centros de Día de atención especializada a personas sin hogar y se responsabilizan de un área geográfica determinada. 38 2.2.2.2. Berlín (Alemania). Entidad: Asociación Berliner Stadtmission. Proyecto: Kältebus - “Autobús del frío”. Año de creación: 1994 Ámbito de actuación: Berlín. Colectivo de atención: Personas sin hogar. Equipo: Profesional y voluntario. Hace 17 años los trabajadores de un restaurante de Berlín encontraron en las inmediaciones de su negocio una persona sin hogar fallecida por congelación. Sensibilizados con tal acontecimiento se pusieron en contacto con dos organizaciones, una religiosa y otra civil, que gestionaban programas relacionados con la exclusión social. Con el asesoramiento de estas entidades y una furgoneta Volskwagen comenzaron su intervención en la calle ofreciendo comida y bebida calientes, abrigo y compañía. La asociación Berliner Stadmission pone en marcha sobre estas bases el proyecto Kältebus - “bus del frío”. La asociación financia este proyecto con ayudas de la administración pública (casi dos tercios del total) y a través de donaciones económicas de particulares y empresas, y donaciones en especie tales como alimentos, muebles en buen estado, cheques para compras en supermercados, etc. A través de organizaciones sin ánimo de lucro, en las ciudades más grandes de Alemania se atiende a las personas sin hogar en comedores públicos, refugios y centros de acogida. El Kältebus es otra de estas iniciativas que presta sus servicios a las personas sin techo en situaciones de emergencia social ofreciéndoles la atención de un equipo interdisciplinar compuesto por especialistas de las áreas sanitaria y social. 39 En cuanto a la metodología, en una primera fase de intervención se atienden las necesidades básicas de comida, ropa de abrigo y un lugar calientes para pasar la noche, además se analiza la situación y se establece una primera valoración o diagnóstico. En segundo lugar, y si ellos están de acuerdo, se les conduce a servicios de alojamiento de corta estancia y/o son derivados a las servicios sociales públicos en su horario habitual. El “autobús del frío” cuyo primer objetivo es evitar las muertes en las calles a consecuencia de las bajas temperaturas, lleva a cabo sus guardias desde el 1 de noviembre al 31 de marzo y circula por las calles desde las 21 horas a las 3 de la madrugada. Debido al éxito de esta iniciativa, la zona de actuación del Kältebus se ha ampliado a ciudades como Frankfurt, Mannheim y München. En la actualidad se está diseñando un proyecto de ampliación y mejora del servicio llamado “Wärmebus” o “autobús del calor” que preste los mismos servicios en el período del año que está todavía sin cubrir (del 1 de abril al 31 de octubre). 2.2.2.3. Helsinki (Finlandia). Entidad: Servicios Sociales Municipales. Equipo especializado en emergencias sociales 4 . Ámbito de actuación: Helsinki. Colectivo de atención: Población en general. Personas sin techo en particular. Equipo: Profesional. Esta intervención es un ejemplo de modelo institucionalizado dependiente íntegramente de la Administración Pública. Los equipos interdisciplinares de intervención psicosocial están compuestos por trabajador social, psicólogo y educador de calle. Prestan sus servicios las 24 horas del día. 4 Información detallada en www.infopankki.fi/es-ES/home/ 46 2.3. ANTECEDENTES Y ACTUALIDAD. 2.3.1. Principios de los 2000: La atención a las personas sin hogar. Antes de que Cruz Roja empezara a intervenir con las personas sin techo en Zaragoza, la atención a las necesidades de las personas sin hogar en general estaba siendo abordada desde diferentes ámbitos: Administración Pública, entidades privadas y ciudadanía. La respuesta social a estas personas incluye la garantía del acceso a los derechos sociales por parte de la Administración Pública, la gestión de forma operativa de los recursos y servicios por parte de las entidades sociales, y la respuesta de la propia ciudadanía (País Vasco, 2006). En situaciones de precariedad o vulnerabilidad social como las que experimentan las personas sin hogar la intervención pública es indispensable, pues no disponen de una red de apoyo social efectiva: “sus relaciones sociofamiliares no existen, están muy deterioradas o son muy conflictivas” (País Vasco, 2006: 133). Por lo general se considera que la finalidad de la red de dispositivos de atención a personas sin hogar debe ser la cobertura y atención de sus necesidades entendidas como un derecho y que, por eso, este modelo de atención debería ser público y liderado por la Administración (País Vasco, 2006). En el caso de Zaragoza, esta red de dispositivos sería la “Coordinadora de centros y servicios para personas sin hogar de Zaragoza”, antigua “Coordinadora de Transeúntes” (Coordinadora de Transeúntes de Zaragoza, 2002), que según se aprecia no respondería a ese modelo ideal: “La Coordinadora de centros y servicios de atención a personas sin hogar de Zaragoza está formada por todas las entidades privadas que trabajamos con personas sin hogar y el Ayuntamiento como 47 invitado. Esto debería ser justo al revés, el Ayuntamiento debería ser quien liderara, animara y promoviera la Coordinadora, y las entidades privadas deberíamos tener un lobby aparte de presión” (P1). “Una de las críticas que yo hago al tema de la coordinación..., concretamente en Zaragoza,... que es pequeña, y... fácil de organizar:... si no está organizada es responsabilidad de la Administración Pública, es porque no hay interés por parte de ella, ni por el Ayuntamiento ni por la DGA [Diputación General de Aragón].” (P1). Los trámites administrativos y la burocracia, la definición de competencias de cada recurso en función de unas características muy concretas del colectivo al que atiende, y el hecho de que las personas sin hogar no suelen acceder por cauces normalizados a la red de atención general complican el que las instituciones públicas lleguen a las necesidades de las personas sin hogar (País Vasco, 2006). Un ejemplo de esto serían los requisitos que hay que cumplir para ser plenamente atendidos tanto en Centros Municipales de Servicios Sociales como en Centros de Atención Primaria de Salud: estar empadronado y en disposición de la tarjeta sanitaria respectivamente, y los cauces que hay que seguir para obtener determinado tipo de prestación, servicio, plaza residencial,... Así lo atestiguan varios profesionales entrevistados: “El criterio de atención en los Servicios Sociales de Atención Primaria es el estar empadronado en Zaragoza. Eso limita el acceso a cualquier otro tipo de prestación, les puedes dar orientación, información pero siempre hay esa limitación. Y claro, sin un domicilio no hay un empadronamiento” (P5). 48 “Los centros municipales... tienen su horario, de ocho a tres. Vienes aquí, me traes este papel y si no entras en eso ¡olvídate!, harían falta servicios muy flexibles y muy adaptados a la persona concreta, ya no al colectivo sino a cada persona concreta que es muy diferente” (P5). “Como trabajadoras sociales de hospitales hemos intentado, hablando con la Dirección - Gerencia, llevar a cabo gestiones propias de servicios sociales, solicitudes de plazas en centros para casos de exclusión social tales como los de personas sin techo, y nos dijeron que no, que quienes tenían que hacerlo eran los centros municipales, aun justificando la necesidad: no empadronamiento, desconocimiento del caso en el centro municipal, necesidad de respuesta rápida, mayor conocimiento desde el hospital del caso” (P6). Las entidades y agentes sociales no institucionales suelen ser más flexibles a la hora de realizar adaptaciones, y más cercanos a la realidad que viven las personas sin hogar. Su papel es clave, pero quien ha de liderar el proceso de atención, como garante de derechos civiles, políticos y sociales de toda la ciudadanía ha de ser la Administración Pública (País Vasco, 2006). Entidades privadas como Cáritas, Fundación La Caridad, Hermandad del Santo Refugio, Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, Parroquia de Nuestra Señora del Carmen y Parroquia de Santa Mónica, quienes en 2004 constituían la “Coordinadora de Transeúntes” de Zaragoza (junto al Albergue Municipal como institución colaboradora), llegaban a un perfil de personas que no accedían a los servicios normalizados, constituyendo una vía de acceso a la red de atención pública, promoviendo una mayor sensibilidad social, legitimando el desarrollo de medidas y la dotación económica para proyectos de atención a personas sin hogar, respondiendo al dinamismo, flexibilidad y capacidad de innovación que caracteriza a los agentes sociales en su 49 intervención (País Vasco, 2006). Aunque por entonces ninguna de estas entidades se había lanzado a trabajar a pie de calle, tal como haría Cruz Roja en 2005. En base a la nota de prensa Encuesta sobre las personas sin hogar – Centros, publicada por el INE en mayo de 2004 (año en el que se plantea el proyecto de Cruz Roja Zaragoza), éstas serían las características de la red de recursos (públicos y privados) que por entonces atendían a las personas sin hogar en España, y que podemos extrapolar a la red de recursos de Zaragoza: - Ubicación principal: Municipios mayores a 100.000 habitantes. - Titularidad: La mayoría privada (72,8%), siendo una entidad religiosa titular en un 51% del total. - Gestión: Sólo en un 6,7% la entidad u organismo que los gestionaba difería del titular. - Prestaciones ofrecidas: - Las más frecuentes: información y acogida (79,6%), alojamiento (73,8%), orientación (73,1%) y restauración (69,7%) - Las de menor presencia: Las orientadas a la inserción social de los usuarios, como taller de inserción (15,3%), taller ocupacional (22,5%), asistencia jurídica (22,5%) o regularización de papeles (23,2%). Pone de manifiesto la visión asistencialista que prevalecía en la red de recursos dirigidos al sinhogarismo. - Especialización: El 53,9% de los centros estaban orientados a determinado sector de población. El grupo de población más frecuentemente atendido era el de los inmigrantes (en el 58,2% del total) y el menos frecuente el de las mujeres maltratadas (en el 26,8%). - Acceso: Se caracterizaban por un acceso fácil para los usuarios, casi 2/3 eran de acceso libre. Más del 58% admitían usuarios derivados desde los servicios sociales de base, mientras que otras vías de acceso eran menos 50 frecuentes: otros centros de atención (28,3%), hospitales (26,3%), situaciones de emergencia (24,3%) o prisiones (17,5%). - Recursos humanos: Del total de personas que trabajaban y colaboraban en estos centros el 33,8% lo hacían a tiempo completo y el 66,2% a tiempo parcial. Tan solo el 28,9% del total eran asalariados, un 64,7% eran voluntarios y un 6,4% tenían otro tipo de vinculación (religiosos, alumnos en prácticas, etc.). Más de la mitad de los recursos humanos de los centros estaban constituidos por voluntarios a tiempo parcial, (56,2%) y, en segundo lugar, por el personal asalariado a tiempo completo (22,9%). - Gasto: El gasto medio por centro ascendía a 213.416 €. El 48,8% de los centros tenía un gasto menor a 100.000 €, un 40,9% tenía un gasto entre 100.000 y 500.000 € y los grandes centros con servicios más diversificados y presupuesto superior al medio millón suponían el 10,3% del total. El gasto total de los centros públicos era de 47,75 millones de euros, mientras que el de los privados alcanzaba los 70,69 millones de euros. Teniendo en cuenta el número de instituciones, el gasto medio en los centros públicos era casi el doble que en los privados. - Financiación: El 40,2% de los centros tenían una sola fuente de financiación, el 47,0% tenían una fuente de financiación mayoritaria (aportaba más de la mitad del total de fondos) y el 12,8% tenían una financiación no predominante (procedían de diferentes fuentes sin mayoría de ninguna de ellas). El 56,8% de los centros tenía a las administraciones públicas como fuente única o mayoritaria de financiación. Un 13,0% tenía como fuente única 51 o mayoritaria a las instituciones privadas sin ánimo de lucro, el 10,8% se financiaba con fondos propios, el 6,3% por donaciones particulares y el 0,4% por empresas. Figura 5: Centros según fuente de financiación predominante. España – Años 2002/3 Fuente: Elaboración propia a partir de INE, 2004. - Plazas: El número medio de plazas de alojamiento ofrecidas en el 2003 fue de 12.139 plazas. Esto suponía un aumento del 7,3% respecto al valor medio del año anterior. Esas plazas de alojamiento se repartían de la siguiente manera: 1.580 en pisos de acogida, 486 en pensiones y 10.073 en albergues y alojamientos colectivos. 52 En cuanto a la densidad de la red 9 a nivel nacional la relación era de 3.519 habitantes por plaza. Ceuta, Melilla, La Rioja y Canarias eran las ciudades/comunidades autónomas con menor población por plaza. En el caso de Ceuta y Melilla había que tener en cuenta que disponían de un importante nº de plazas debido a su situación geográfica, por la intensidad de la inmigración. Cataluña, Andalucía, Castilla-La Mancha, Asturias, Galicia y Extremadura presentaban los valores más altos de habitantes por plaza. En torno a la media nacional estaban Madrid, Navarra, Comunidad Valenciana, País Vasco y Cantabria. Ocupación: La ocupación de la red en 2003 fue de un 80,3%. En cuanto a la respuesta ciudadana de los no excluidos a los excluidos, que existía y existe desde antes de la puesta en marcha del proyecto de Cruz Roja en Zaragoza, decir que va desde la plena aceptación de la convivencia diaria tanto con las personas sin hogar como con los recursos destinados a ellas, hasta la total oposición a ambos. Nos podemos encontrar con ciudadanos que: - Dan limosna. - Participan como voluntarios, socios o donantes de entidades sociales que trabajan con personas sin hogar. - Rechazan, individual o colectivamente (síndrome NIMBY 10 ), ciertos recursos (cuando se prestan dentro de sus espacios sociales cotidianos, cuando conviven con ellos) o a las personas a los que están dirigidos. 9 Indicador: Número de habitantes por plaza ofrecida. Cuanto menor fuera su valor mejor sería el nivel de asistencia (INE, 2004). 10 Síndrome NIMBY (Not In My Back Yard: No en my patio trasero): Forma de acción colectiva que surge en los ochenta en EE.UU., inicialmente vinculado a la oposición comunitaria a proyectos medioambientales, que con el tiempo se extendió al ámbito de la atención social y a otras situaciones en torno a personas en procesos de exclusión social (País Vasco, 2006). 53 A propósito de la limosna citamos a continuación lo que ya hace décadas Mary E. Richmond opinara de ello: “El subsidio, en cuanto que limosna, es tan irremediablemente antidemocrático que su ignominia alcanza tanto al donante como al receptor, representando una maldición para ambos. Pero, paralelamente a este sentir tan arraigado hoy en la gente de la calle, existe una tendencia igualmente popular hacia una mayor distribución de los subsidios –lo mismo para todos- a modo de una especie de sustituto izquierdista de la justicia. En tanto que este nuevo logro no tenga como punto de mira más que el beneficio del subsidio, únicamente sus resultados serán tan escasamente satisfactorios como lo eran los de la caridad de antaño; la ayuda material benéfica no posee en sí misma y por sí misma cualidades morales, y menos todavía es capaz de adquirir la calidad la calidad de democrática” (Richmond, y Gaviria, 1996: 18). Respecto al voluntariado, tanto la nota de prensa sobre la Encuesta sobre personas sin hogar – Centros del INE (2004), como la investigación que dirigiera Pedro J. Cabrera con el respaldo de Cáritas pocos años antes (2000), nos orientan sobre la relevancia del voluntariado en la red de atención a personas sin hogar en España, antes de la puesta en marcha del proyecto de Cruz Roja en Zaragoza. Según el primer informe, una de las características más relevantes de la red de recursos era la de la escasa profesionalización, siendo más acusada en los centros privados. Tal y como hemos señalado antes, en total trabajaban 12.757 personas, de las cuales la inmensa mayoría lo hacían a tiempo parcial (66,2%) y con carácter voluntario; sólo el 28,9% eran asalariados. 54 En el segundo informe mencionado indicaban que había casi 5 voluntarios por cada asalariado en el conjunto de la red de centros y servicios que atendían a personas sin hogar (1.542 asalariados, 7.175 voluntarios, y 272 objetores). En los centros de gestión privada había 17 veces más voluntarios que en los de gestión pública (62,6 voluntarios por cada 10 asalariados en centros privados, 3,6 voluntarios por cada 10 asalariados en centros públicos). Estas cifras no sólo nos llevan a pensar en la gran riqueza que aporta el voluntariado allá donde participa, sino que también puede estar siendo empleado como herramienta de reducción de costes en un sector escaso de recursos financieros. 2.3.2. El proyecto UMES de Cruz Roja Zaragoza: lo que iba a ser y fue (2004-2005). En el año 2005 la Asamblea Local de Cruz Roja Zaragoza pone en marcha la Unidad Móvil de Emergencia Social (Cruz Roja Española, 2006), un proyecto de atención en calle a personas sin techo en la ciudad de Zaragoza. No fue la primera UMES de Cruz Roja en España 11 , pero sí fue, por entonces, un servicio novedoso e inexistente hasta el momento en la ciudad. Se trata de un proyecto de Intervención Social, incluido en el programa de Lucha contra la pobreza y la exclusión social de Cruz Roja Española, que ha evolucionado desde 2005 hasta la actualidad, y que depende de tres grandes pilares: - Principios Fundamentales de la Cruz Roja: Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Carácter Voluntario, Unidad y Universalidad 12 . - Necesidades de las personas sin techo en Zaragoza. 11 En la ciudad de Palma de Mallorca se puso en marcha en 2001 (Cruz Roja Española, 2004a). 12 Ver http://www.cruzroja.es/portal/page?_pageid=638,12290198&_dad=portal30&_schema=PORTAL30 55 - Subvención con cargo a la asignación tributaria del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). A continuación, en base al proyecto que se planteó (Cruz Roja Española, 2004b), explicamos las características más importantes del mismo. En 2004, desde el Centro de Atención a Drogodependencias de Cruz Roja Zaragoza (CAD), se detectó un importante número de pacientes que, además de padecer determinada adicción a tóxicos, se encontraban sin techo, bien provisional, bien permanentemente. Se trataba de personas cuyo estado de salud, en época de frío, podía ser aún más frágil a las condiciones meteorológicas de la ciudad. A estos pacientes había que unir las personas sin techo que por entonces vivían en la ciudad y no habían establecido relación con este centro de Cruz Roja. Originalmente este proyecto se planteó para atender en calle y en horario nocturno a las personas sin techo (de 22:00 a 03:00), pacientes o no del CAD, ofreciéndoles bebida caliente, alimentos, ropa de abrigo, compañía e información y orientación sobre los recursos sociales y sanitarios, y, si fuera preciso, se efectuarían llamadas de emergencia a: Albergue Municipal, Servicio de Urgencias y Emergencias Sanitarias, Policía Local y Nacional. De noviembre a abril la atención se realizaría de un modo más continuo, 5 días a la semana, debido a las inclemencias del frío; de mayo a octubre se reducirían las salidas a 3 días a la semana. En cualquier caso durante todo el año se contaría con la coordinación y apoyo del equipo de profesionales del C.A.D. (trabajadora social, psicóloga y médico) para intentar dar respuesta a las demandas de información, asesoramiento y acompañamiento que no fueran de urgencia. Estos serían los objetivos que se marcaron: - Objetivo general:  Atender las necesidades básicas de las personas sin techo. 62 y su situación no varía... Desde estas centralitas se transmite la demanda a la trabajadora social de la UMES, que realiza una primera recogida de información sobre el caso y valoración de la demanda antes de dirigirse al lugar señalado. En aquellos casos en los que la demanda no coincide con el horario de trabajo de la UMES la atención ha de posponerse al momento de inicio del servicio. Durante el día, la misma trabajadora social que sale por las noches, una mañana y una tarde (4 horas respectivamente), es quien se encarga de la atención psicosocial en despacho. Las personas sin hogar que son atendidas desde este servicio suelen ser derivadas por la noche a atención en despacho, acuden a Cruz Roja sin conocer el proyecto, o son usuarias de otros proyectos de la entidad. El resto de la jornada de la trabajadora social se dedica a tareas de coordinación, administración, gestión de voluntariado, mantenimiento de material preciso para la UMES, etc. Cruz Roja asumió durante los años 2011 y 2012 la gestión de la “Coordinadora de centros y servicios para personas sin hogar de Zaragoza”. Esto supuso para la responsable del proyecto de atención a personas sin hogar de la entidad: la trabajadora social, una seria de tareas extra a las ya asignadas. El servicio de acompañamiento social que se ofrece a las personas sin hogar que se atienden, pretende dar continuidad a la atención psicosocial que se ofrece en la calle y desde el despacho. Es llevado a cabo fundamentalmente por voluntarios del proyecto. La trabajadora social valora la necesidad de prestar este servicio. El tipo de acompañamientos que se realizan tienen que ver con desplazamientos a diversos servicios socio-sanitarios, acompañamientos en trámites o gestiones varias, y acompañamiento durante ingresos hospitalarios. La ejecución de los acompañamientos dependerá del nivel de motivación y autonomía de los usuarios, del nivel de aislamiento en el que se encuentre, 63 de si cuenta con una red de apoyo social, y de la disponibilidad de los voluntarios. En 2012 se contabilizaron 675 personas diferentes atendidas dentro del marco del proyecto de Cruz Roja que estamos abordando en este trabajo. 486 personas de ese total se contabilizaron como usuarias exclusivas de alguno de los tres servicios mencionados, mientras 189 se contabilizaron como personas atendidas en otros recursos con los que Cruz Roja colaboró, no pudiendo determinar si se trataba de personas sin techo concretamente, pero sí personas sin hogar, por el tipo de perfil al que están dirigidos los servicios de las entidades con las que se colaboró: Centro de Día El Encuentro (Fundación La Caridad), Casa Abierta (Albergue Municipal y Parroquia Nª Señora del Carmen), Centro Comunitario Oliver (Fundación Adunare) y CAFA/Centro de Duchas y Lavadoras (Asociación Agustina de Aragón). Pudiendo darse el caso de que la misma persona recibiera atención en calle, en despacho y que fuera acompañada de día... De las 486 personas sin hogar atendidas en 2012, 64 recibieron atención en despacho, y 5 se beneficiaron del servicio de acompañamiento social diurno. 64 Figura 7: Comparación nº total personas atendidas y personas atendidas de día, en función del servicio prestado dentro del proyecto de Cruz Roja Zaragoza en 2012. Fuente: Elaboración propia a partir de: Cruz Roja Española, 2013. El proyecto de atención a personas sin hogar que ofrece Cruz Roja Zaragoza sigue dependiendo de la asignación tributaria del IRPF a fines sociales (Organizaciones no Gubernamentales de Acción Social y de Cooperación al Desarrollo para la realización de programas sociales). Destacar que Cruz Roja Zaragoza, con la colaboración del resto de entidades de la red de atención a personas sin hogar de Zaragoza, ha promovido y financiado los dos primeros recuentos censales nocturnos de personas sin techo 15 en Zaragoza, en 2010 y en 2012. El Estudio sobre las personas sin techo en Zaragoza, 2010 (Cabrera, P.J., 2010) es resultado de la investigación realizada a partir del primer recuento; actualmente estamos a la espera de la edición del segundo estudio. 15 “...operaciones censales y de recuento de toda la población (...) sin techo (...) que nos permite conocer cuántas y quiénes son las personas que en un día previamente designado se encuentran viviendo en las calles de una gran ciudad...”, “...experiencias que en la literatura norteamericana se conocen como “noches s” (s-night, street-night o survey-night)...”, ”se trataría de intentar cuantificar la población (...) sin techo: aquellos que permanecen al margen de la red institucional”, “...su mayor interés estriba en dimensionar el problema y dar pistas de cara a la intervención social a escala local” (Cabrera, Rubio & Blasco, 2008: 71-73). 65 A continuación, a modo de resumen, presentamos una tabla comparativa de la ejecución del proyecto de Cruz Roja Zaragoza en los años 2005 y 2012. Seguiremos el mismo esquema que aparecía en la tabla 3. Tabla 4: Proyecto de Cruz Roja Zaragoza: Comparación entre primera y última ejecución. VARIABLES AÑO 2005 PROYECTO EJECUTADO AÑO 2012 PROYECTO EJECUTADO Objeto de intervención Personas sin techo en Zaragoza (388 usuarios) Personas sin hogar en Zaragoza (675 usuarios) Áreas de intervención Psicosocial y sanitaria Psicosocial y educativa Recursos humanos Personal laboral contratado Un monitor Una monitoraconductora Una trabajadora social Un conductor Personal laboral colaborador Una trabajadora social - Personal voluntario Sí (9 voluntarios) Sí (61 voluntarios) Temporalización Anual De enero a abril y de julio a diciembre De enero a diciembre Semanal Atención nocturna: 5 días a la semana. Atención nocturna: 5 días a la semana. Atención diurna: -En despacho: 5 días a la semana. Atención diurna: -En despacho: 2 días a la semana. -Acompañamiento social: Puntualmente. Horario de intervención Nocturno De 22:00 a 02:00 De 21 a 01:00 Diurno -En despacho: De 8 a 14:30, en función de la disponibilidad de la trabajadora social colaboradora. -En despacho: De 10 a 13:00 ó de 15:30 a 19:30. -Acompañamiento social: Puntualmente por la mañana o por la tarde. Presupuesto 30.000 € 63.328 € Fuente: Elaboración propia a partir de: Cruz Roja Española 2004b, 2013. 66 2.3.4. Otros centros y servicios de atención a personas sin hogar en Zaragoza. No podemos concluir este punto (2.3 ANTECEDENTES Y ACTUALIDAD), sin hablar de otros recursos que también atienden a las personas sin hogar en Zaragoza, particularmente aquellos que lo hacen saliendo a la calle. Las principales fuentes de información empleadas en este punto han sido: una Guía de Recursos elaborada por la “Coordinadora de centros y servicios para personas sin hogar de Zaragoza” (2007), el Estudio sobre las personas sin techo en Zaragoza, 2010 (Cabrera, 2011), las páginas web de distintas entidades y la experiencia de la trabajadora social del proyecto de Cruz Roja Zaragoza, del que versa todo este trabajo. La “Coordinadora de centros y servicios para personas sin hogar de Zaragoza” aglutina un número importante de entidades de la capital aragonesa que trabajan con las personas sin hogar, pero no a todas. Por un lado tenemos a la Asociación Servicio Capuchino de Cooperación al Desarrollo Aragón, Cáritas Diocesana de Zaragoza, Fundación La Caridad, Hermandad del Santo Refugio, Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, y al Ayuntamiento de Zaragoza (como institución colaboradora de la “Coordinadora”). Por otro lado existen otras organizaciones como la Asociación Agustina de Aragón, Misión Evangélica Urbana de Zaragoza, Parroquia de San Pablo, Asociación Amigos Mira España y REMAR, que, al igual que las anteriores, atienden a través de proyectos concretos a población que está sin hogar, pero que no forman parte de la red formal que constituiría la “Coordinadora”. La Asociación Capuchina de Cooperación al Desarrollo Aragón cuenta con el Centro Social San Antonio, ubicado en C/Fray Julián Garás, 1. Ofrece los siguientes servicios: acogida, comedor, ropero, atención a familias 67 en dificultad, atención sanitaria, dinamización comunitaria y centro de día 16 . Esta asociación además gestiona un piso semitutelado. Cáritas Diocesana de Zaragoza, con sede en Paseo Echegaray y Caballero, 100, cuenta con los siguientes proyectos: Centro de Información y Acogida, Proyecto de Acompañamiento a personas que están sin hogar, y Casa Tutelada “Juan Bonal” (para mujeres en situación de riesgo social). Recientemente ha incorporado al ámbito de extrema pobreza la intervención en núcleos chabolistas 17 . De especial interés resulta el Proyecto de Acompañamiento a personas que están sin hogar, puesto en marcha en 2008, tras el cierre de la Escuela Granja Taller “Torre Virreina”. Contempla la intervención en calle, partiendo de la idea de arraigo como principio de acompañamiento. Si los voluntarios de una parroquia detectan en su barrio a personas sin techo que precisan de ayuda, la invitan a acudir a la parroquia donde se realizaría la primera acogida. En caso de que no acudiese, el trabajador social responsable del Proyecto de Acompañamiento realizaría la acogida fuera de la parroquia, en el espacio abierto donde estuviera arraigada esa persona. Fundación La Caridad puso en marcha en 2003 el Centro de Día El Encuentro, que está en C/Moret, 4. Atienden a personas sin hogar con trastorno mental grave. A través de un plan individualizado de rehabilitación las personas sin hogar consiguen que alcanzar un nivel de autonomía tal que les permite integrarse en la sociedad, mejorando su calidad de vida. Ofrecen atención médico-psiquiátrica, social, psicológica y Terapia Ocupacional 18 . La Hermandad del Santo Refugio, ubicada en C/Crespo Agüero, 1-5, gestiona diversos servicios dirigidos a la población en situación de riesgo y exclusión social: albergue (conocido como “El Refugio”, donde se proporciona: información, acogida, alojamiento en régimen de pensión completa e higiene), Club del Transeúnte (espacio de ocio y tiempo libre), cursos de español, 16 Para más información: http://www.santuariosanantonio.com/ 17 Para más información: http://www.caritas-zaragoza.org/sin_hogar.php 18 Para más información: http://www.cdencuentro.org/ 68 consultorio médico, entrega de alimentos, y la empresa de inserción social REINSER 19 . Las obras sociales de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl en Zaragoza (Provincia Canónica Pamplona), gestionan varios centros en la ciudad, y colaboran con otros como “El Refugio” y el Albergue Municipal. Los recursos de los que son titulares y gestoras son 20 : - Comedor Social San Vicente de Paúl (C/Danzas, 1). - Centro de Día de Integración Comunitaria San Vicente de Paúl (C/La Virgen, 5): Servicio de acogida para personas en situación de desamparo social. - Comunidad Psicoterapéutica “La Encina” (Camino de Pinseque s/n, Utebo): Para personas sin hogar con dependencia al alcohol y algunas enfermedades mentales añadidas. - Pisos vinculados a la intervención en “La Encina”: Uno tutelado (en Casetas), para las personas que estén en proceso de rehabilitación, y otro semitutelado (en Zaragoza), para las personas que se encuentran en la última fase del tratamiento. - Alojamientos alternativos “Puente”: viviendas semituteladas para personas solas o familias con dificultades de acceso a la vivienda que inician o prosiguen un proceso de inserción social. La obra social de la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen (Paseo María Agustín, 8) cuenta con los siguientes recursos para personas sin hogar 21 : - Recursos residenciales: Facilitan el inicio de procesos de reinserción social a personas solas o acompañadas de sus familias, con escasos recursos económicos o sin ellos, que temporalmente necesitan de una vivienda. 19 Para más información: http://hermandaddelrefugio.es/ 20 Para más información: http://hijascaridad.org/pamplona/c_osocial/osocial.shtml 21 Para más información: http://parroquiadelcarmen.es/ 69 Cuentan con una miniresidencia para hombres inmigrantes, siete pisos para familias y una vivienda para mujeres. - Comedor y ropero: Dirigido a personas que carecen de recursos económicos para cubrir sus necesidades básicas de alimentación y vestido. - Programa de rehabilitación para personas con problemas de alcoholismo: “ALCOZARA”: Tratamiento terapéutico en dos niveles: internamiento y centro de día. - Casa Abierta (de este recurso hablaremos al presentar el Albergue Municipal, se trata de un proyecto de gestión mixta entre la Parroquia y el Ayuntamiento). El Ayuntamiento de Zaragoza gestiona, a través del Albergue Municipal, sito en C/Alonso V, 30, una serie de equipamientos mediante los que procura alojamiento de corta, media y larga estancia, y servicios de: desayuno, comida, duchas y ropero para personas no alojadas. Están dirigidos a personas sin hogar y a personas que coyunturalmente se ven privadas de alojamiento. En los casos que lo requieran se plantean procesos de inserción social. Los espacios destinados a alojamiento de media y larga estancia, fuera de las dependencias del Albergue Municipal, son: dos viviendas tuteladas, dos pisos y cinco plazas en pisos conveniados con la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen e Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, y seis plazas conveniadas en la miniresidencia de la Parroquia antes mencionada. En el Albergue Municipal hay habitaciones destinadas a alojamiento transitorio (seis días cada tres meses), módulos de inserción y módulos familiares (estancia máxima de seis meses, prorrogables, con valoración, intervención y seguimiento desde Trabajo Social). Desde el mismo se ofrecen los servicios de desayuno, comida, duchas y ropero para personas no alojadas, y en situaciones de emergencia, particularmente en días – noches de rigor 70 climatológico, habilitan espacios específicos para alojar a todas las personas que lo necesiten. Además es donde se halla la Casa Abierta. Casa Abierta, recurso de gestión mixta puesto en marcha en el 2002, es un centro de baja exigencia, con diez-doce plazas, dirigido a personas sin hogar que llevan viviendo largo tiempo en la calle, deterioradas gravemente (física, psíquica y socialmente), con importantes dificultades para iniciar y mantener y concluir procesos de inserción. Su objetivo es mantener unos mínimos de calidad de vida, paliar el proceso de deterioro y canalizar a otros recursos más normalizados, en su caso. Desde el principio de su historia el acompañamiento en trámites o gestiones, y a visitas médicas, a realizar por los residentes, dentro y fuera de Casa Abierta, ha sido clave. Esta actividad se lleva a cabo por el coordinador del recurso o por voluntarios del proyecto (D. CH. D. CH., 28 de mayo de 2011). En cuanto al trabajo de calle, el coordinador de Casa Abierta empezó a realizarlo en 2006, a partir de una serie de salidas nocturnas con la UMES de Cruz Roja Zaragoza, con el fin de llegar a aquellas personas sin techo que pudieran ser susceptibles de residir en Casa Abierta, pero que desconocían dicho recurso o presentaban resistencias a acudir al mismo. A partir de 2008 es un grupo de voluntarios quien, por parejas, realiza esta tarea puntual, no sistematizada. Tienen asignada una o varias personas sin techo de referencia a las que visitan con cierta frecuencia en horario diurno. A continuación hablaremos de otras entidades que resultan de especial interés a las personas sin hogar en Zaragoza por el uso que hacen de sus servicios, bien acudiendo a ellos, bien porque ello acuden a atenderlos. La Asociación Agustina de Aragón, compuesta por: asociación de vecinos Lanuza-Casco Viejo, Hijas de San Vicente de Paúl y Parroquia del Portillo, puso en marcha CAFA (Centro de Acogida Familiar Agustina de Aragón), en 1994 (Figols, 20 de marzo de 2013). Actualmente ubicado en 71 C/San Blas, 37, ofrece servicios de duchas y lavandería a bajo precio o de manera gratuita, a quienes viven en el barrio de San Pablo y fuera de él, con domicilio o sin él. Misión Evangélica Urbana de Zaragoza (MEUZ), con sede en C/Mosen José Martínez, 18, todos los martes por la noche, desde 2008, ofrece un servicio de atención en calle a las personas sin techo que consiste en el reparto de cenas, mantas y ropa, además de ofrecer compañía, llegando a establecer con las personas sin techo a las que ven relación de confianza. Van identificados con chalecos amarillos. En sus instalaciones también cuentan con un servicio de duchas y lavadoras que ponen a disposición de los usuarios en los casos necesarios. Todo el personal de MEUZ es voluntario 22 . En 2012, el sacerdote de la Parroquia de San Pablo (Ignacio Cendoya), las Conferencias de San Vicente de Paúl, la Obra Social de Caja Inmaculada y de Acción Social Católica, abrieron las puertas del Centro de Día y de Consigna San Blas, en C/San Blas, 7. Este centro cuenta con dos espacios: consigna y sala de estar. Pretenden evitar que la desestructuración social y personal de sus usuarios se cronifique, aligerar la carga que muchas veces llevan las personas que están en la calle, y cuidar su alimentación (Europa Press. Zaragoza, 16 de julio de 2012). La Asociación Amigos Mira España ha puesto en marcha este año el proyecto Abrigo Solidario (Programa Bienestar Social) en Zaragoza. Está dirigido a habitantes de la calle. Los miércoles por la noche salen por la ciudad y asisten a las personas sin techo que van localizando en diferentes puntos. Los voluntarios miraístas, que van identificados con chalecos azules, proveen de mantas, bebidas y alimentos a estas personas, para que puedan soportar las inclemencias del clima y de esta manera, salvaguardar su integridad física 23 . 22 Para más información: http://meuz.org/ 23 Para más información: http://www.amigosmira.es/ 78 Además de la intervención profesional, en base a los principios institucionales, el voluntariado constituye una parte fundamental para el proyecto, siendo éste en ocasiones un limitador para la profesionalización del servicio, pero que aporta un número importante de recursos humanos que facilitan algunas acciones orientadas en primer lugar por la trabajadora social. La participación voluntaria en proyectos con personas sin hogar es muy considerable no sólo dentro de Cruz Roja, sino que otras entidades sociales trabajan con voluntariado algunas de las acciones que se realizan con las personas sin hogar. En algunos casos los profesionales encuentran limitaciones en la intervención de éstos por su falta de compromiso para trabajar con un colectivo que requiere de mucha continuidad (P4), y otros destacan la labor de los voluntarios y/o personas sensibilizadas al respecto para detectar algunos casos en los barrios y que después derivan a los servicios más específicos (P1). Así pues la participación de voluntariado en estos proyectos tiene aspectos positivos y otros negativos. Partiendo de la institución en la que nos encontramos, donde uno de sus principios fundamentales es el Carácter voluntario, resulta imprescindible realizar la intervención con voluntariado. Conociendo aquellos aspectos menos favorecedores para la intervención profesional, será necesario reorientar las tareas a desempeñar por el voluntariado, de manera que éste se sienta realizado, sin recaer en una intervención no profesional. La situación de crisis actual ha supuesto la expansión del fenómeno de sinhogarismo en España, y también en Zaragoza, aumentando un 18% la presencia de personas que pernoctan en la calle en dos años. Según los estudios realizados por Cruz Roja en el año 2010 se detectaron 158 personas durmiendo en la calle mientras 79 que en el estudio realizado en noviembre de 2012 se detectaron 187. Este aumento de personas sin techo, así como la proliferación de situaciones de dificultad que manteniendo todavía su vivienda o algún tipo de alojamiento, son usuarios de servicios como comedores o duchas, ha hecho adaptar estos servicios intentando dar respuesta a esta demanda. Han surgido nuevas asociaciones/grupos para trabajar con el colectivo que han comenzado su intervención no siempre de manera coordinada con el resto de la red de servicios específicos para personas sin hogar, y centrando su atención en la entrega de bienes y satisfacción de necesidades básicas de alimentación, sin plantearse una intervención más amplia que favorezca la inserción social de estas personas. De las entrevistas hemos podido extraer la consideración de tener cubierta la demanda de alimentación, mientras que sí que detectan muchas otras carencias en la atención a personas sin hogar como la falta de recursos de alojamiento, carencia en el acompañamiento y seguimiento en los tratamientos farmacológicos, alojamiento específico para tratamientos médicos tras recibir el alta médica, y una necesidad de intervención en calle multidisciplinar. “Yo echo de menos recursos intermedios, que permitan una transición entre lo que es la urgencia y la estabilización que permite el trabajo del cambio” (P5). “Dar el alta porque el servicio ya había acabado pero no ser lo suficientemente autónomo, ni si quiera para llegar al cajero y entonces yo no doy las altas. El hacerles ver que esta persona no podía llegar ni al cajero que ¿qué hacían?” (P3). “Una vez que se les da el alta, no hay recursos. El ir a un centro o a otro y estar una semana... Luego tienen que 80 volver a la calle. Falta de recursos, falta de centros y falta de apoyo para estas personas” (P6). “La primera ventaja [de la intervención en calle] es la atención al usuario en sí misma. La segunda y fundamental trabajar para la integración social y básica de este colectivo desmarcándose de la marginación que le caracteriza y apoyar en sus necesidades básicas - necesidades primarias, médicas, salud mental, etc.” (P8). Como hemos reflejado son muchas las carencias y necesidades detectadas por los profesionales entrevistados, realizando además una crítica constructiva sobre el trabajo con el colectivo que se está realizando en la actualidad, así como a las tareas de coordinación entre instituciones, fundamental para la intervención integral que se pretende dar a estas personas. Algunos de los profesionales han hecho mención sobre la intervención que se realiza con personas sin hogar, basada en muchas ocasiones en modelos obsoletos que no dan respuesta a las necesidades sentidas por el colectivo, y que realizan una intervención de urgencia y/o basada en un modelo de escalera donde la persona sin hogar debe conseguir prorrogas en las estancias, entre otras cosas (P1). “Seguimos todavía con la diferencia de los pobres verdaderos (Luis Vives) y los pobres que se lo hacen, parece que tenemos que poner pruebas a los pobres para que efectivamente demuestren que quieren dejar de ser pobres, y si no, pues si han elegido ser pobres que lo sean” (P1). 81 “La atención e intervención a personas sin hogar en Zaragoza la tenemos contemplada desde un modo muy lineal, muy asistencial, muy de cobertura, muy de básicos, y en ningún momento estamos abordando la intervención desde algo mucho más global desde un plan de intervención con las personas sin hogar que contemple los distintos ámbitos” (P7). Con todas estas valoraciones, podemos concluir con la necesidad detectada tanto desde otros recursos y servicios de la ciudad como desde Cruz Roja, de dar un cambio en la intervención que se está realizando con el colectivo en Zaragoza. Basándose en algunas experiencias de otras ciudades y en su propia experiencia, consideran fundamental la intervención en calle con un equipo interdisciplinar, que sirva para crear vínculo, constituirse como persona referente para esa persona que se encuentra en la calle, informar, derivar y coordinar con otros servicios, pero sobre todo consideran fundamental el acompañamiento y la intervención cercana, para favorecer su empoderamiento para salir de esa situación. “Nosotros desde aquí sí que pensamos que el acompañamiento es muy importante, una de las corrientes en las que nosotros nos basamos es el acompañamiento terapéutico, porque con el tema de la vinculación y la afectividad, son personas que tienen gran carencia, entonces se van consiguiendo más cosas” (P4). “Allí hace falta mucho trabajo de mucho contacto, mucho tiempo y mucha cercanía” (P5). 82 Para finalizar con el diagnóstico que justifica la ampliación del proyecto de UMES, cabe destacar la mención de los profesionales sobre la intervención en calle las 24h, ya que han considerado de manera general que no sería necesario tener cubierto todo ese horario tratándose de un volumen de personas sin techo mucho más controlable que en otras ciudades españolas como Madrid y Barcelona. Como cierre de este análisis incluimos una valoración de un profesional sobre la ampliación del proyecto de Cruz Roja. “…y que además Cruz Roja conjuga muy bien lo social con lo sanitario, y yo creo que por la experiencia que tiene UMES puede conjugar muy bien esos ámbitos” (P7). 83 3. DISEÑO DEL PROYECTO DE INTERVENCIÓN. 3.1. HIPÓTESIS DE INTERVENCIÓN. La ampliación y modificación de los servicios del proyecto de atención a personas sin techo que ofrece Cruz Roja en Zaragoza, mejorará notablemente la atención prestada a las personas que se encuentran en esta situación, mejorando su calidad de vida, y posibilitará el inicio, seguimiento y conclusión de procesos de inserción social en aquellos casos que sean detectados desde la unidad móvil y que sean derivados desde otros recursos sociosanitarios de la ciudad con los que se trabaje coordinadamente. Desde el dispositivo se promoverá el compromiso y la implicación de la persona, solicitando la limitación cautelar del derecho de autodeterminación para aquellos casos en los que la acción o actividad de la persona presente un grave riesgo para sí misma y/o para otros. 84 3.2. OBJETIVOS. 3.2.1. Objetivo general: Atender las necesidades básicas de las personas sin hogar y facilitar su proceso de inserción social. 3.2.2. Objetivos específicos: - Incorporar a la plantilla profesionales que complementen la intervención social y sanitaria, con funciones bien definidas y diferenciadas de las tareas de apoyo de los voluntarios - Conseguir que la coordinación entre los distintos recursos implicados en los procesos de inserción iniciados sea eficaz. - Realizar diagnósticos sociales y sanitarios en la calle. - Intervenir solamente con aquellas personas sin techo con las que el equipo de Cruz Roja consiga generar vínculos positivos (enganchar) y exista por parte de ellas deseo latente o manifiesto de continuar con el proceso. - Intervenir en aquellos casos de urgencia que afecten a las personas sin techo de la ciudad y que por las características de la urgencia no sean abordadas por otros recursos especializados, evitando en la medida de lo posible, los ingresos involuntarios con autorización judicial. - Mediar con los agentes vecinales de las zonas donde se ubiquen aquellas personas sin techo que sean objeto de intervención. 85 3.3. PROCEDIMIENTO DE INTERVENCIÓN. 3.3.1. Tipos de Atención. La intervención a realizar desde el dispositivo será una intervención psicosocial, de manera que se contemplen en la intervención todos aquellos aspectos que causen malestar psicológico y social en la persona, limitándola en su desarrollo personal. La Fundación Rais hace un intento de síntesis de las definiciones de Zamanillo y Gaitán (1991), definiendo la intervención del siguiente modo: En las interacciones del hombre con su medio surge una relación problemática que obstaculiza el desarrollo de aquélla. En la génesis de ese problema se encontrarían fenómenos estructurales; tanto de la estructura social (…) como de la estructura de la personalidad (…). El cruce de ambas estructuras nos sitúa en el nivel psicosocial o sociopsicológico por el que se interna el trabajo social (Caballol, 2007). También hemos tenido en cuenta algunos aspectos que aporta Hamilton, como entender el caso social como un “acontecimiento vivo” en el que afectan factores económicos, físicos, mentales, emocionales y sociales, en distintas proporciones, siendo evidente su importancia para la intervención con personas en situaciones de extrema exclusión social. Para el desarrollo de esta intervención psicosocial vamos a establecer una diferenciación que viene determinada por la situación que genera la atención. 86 - Atención en situaciones de emergencia Atención en situacion - es cotidianas. Atención en situaciones de emergencia Ola de frío/Ola de Calor Desde Cruz Roja se trabaja en coordinación con otros recursos de la red de atención a personas sin hogar en Zaragoza, en aquellas situaciones de emergencia extrema a causa de la climatología. Se informa a las personas sin techo de los espacios habilitados de manera excepcional para pernoctar en los centros de alojamiento de la ciudad durante la ola de frío, además de apoyar con los medios de la entidad para realizar aquellos traslados que fueran necesarios. Además de la ola de frío consideramos importante valorar la activación de la ola de calor, ya que las temperaturas extremas que se alcanzan en la ciudad durante algunas semanas del período estival, también merecen de una intervención de emergencia por climatología. Otras situaciones de emergencia La situación de sinhogarismo, no se puede considerar en si misma como una situación de emergencia, ya que carece de la breve temporalidad que debiera darse de tratarse de una emergencia. Es cierto que esa situación pone en riesgo a la persona, pero no se trata de una emergencia, como ya hemos analizado en apartados anteriores. Sin embargo sí que se pueden dar situaciones puntuales que supongan una emergencia para las personas sin techo, como explica uno de los profesionales entrevistados. 87 “Entendería que se produce una situación de emergencia en estas personas, cuando su vida, su seguridad y su salud entran en riesgo” (P2). Tras el análisis de las entrevistas, hemos podido extraer una necesidad sentida por diferentes profesionales que hace referencia a ciertas situaciones puntuales que se dan en la intervención con personas sin hogar, y para las cuáles no se les da solución desde ningún recurso existente. Plantean por ejemplo, la carencia de un recurso que atienda a aquellas personas que tras el alta hospitalaria tienen que volver a la calle, pero que en muchas ocasiones se ven limitadas por la dolencia que todavía padecen. “Yo he tenido casos muy extremos, de una persona que le tienen que dar el alta porque el servicio ya había acabado pero no ser lo suficientemente autónomo, ni si quiera para llegar al cajero” (P3). Así pues, con la ampliación de este proyecto, se plantea dar respuesta a esas situaciones de emergencia a las que no respondan desde otros recursos sociales durante el horario de atención del dispositivo, de 8:00 a 00:00. La respuesta irá orientada al traslado, coordinación con otros recursos, y primer contacto con la persona para realizar una posible intervención más continuada. Tras la valoración de los profesionales y el analísis realizado sobre las personas sin techo en la ciudad, hemos desestimado la creación de un equipo de atención las 24 horas, ya que el número de personas que se encuentran en esa situación no es tan elevado como el de las ciudades dónde funcionan los dispositivos de atención 24 horas, y porque muchas de las emergencias de las personas sin hogar tienen respuesta desde otro tipo de instituciones, como por ejemplo las de carácter sanitario o policial. 94 Primera fase: Detección de casos susceptibles de intervención y primer contacto. Tendrán lugar en diferentes espacios: Calle, despacho y otros recursos socio-sanitarios de la ciudad. En la calle... bien porque la unidad móvil lo detecta sin que haya fuentes de información del caso previas, bien porque diversas fuentes: vecinos, voluntarios, otros compañeros de la entidad dedicados a otros ámbitos, profesionales de otras entidades,... lo transmiten al equipo de profesionales de Cruz Roja que se acercarán a establecer contacto con la persona sin techo allá donde suele permanecer durante gran parte del día. Al proyecto de acompañamiento de personas sin hogar de Cáritas Zaragoza, por ejemplo, pueden llegar clientes por la segunda vía antes mencionada, “vecinos-ciudadanos llaman indicando que han visto a una personas, en estos casos pedimos que se acerquen o somos nosotros quienes nos acercamos” (P1). Luego hay otros recursos en los que dadas sus características esta vía de acceso no se contempla: “Esto es un centro ambulatorio, es decir, el usuario tiene que venir de manera voluntaria, de manera individual,... la derivación bien es de servicios sanitarios o bien de los recursos de la coordinadora” (P4), o la iniciativa propia y derivación son las formas más habituales entre las personas sin techo: “La gente que está en la calle si no está en ningún tipo de recurso antes, es decir, si no vienen del Albergue o de algún otro recurso con el que han tomado contacto, [vienen] normalmente por iniciativa propia, porque conocen, le han hablado o están cerca y les comentan y pasan por aquí. Normalmente iniciativa propia” (P5). 95 En los casos de personas sin techo con las que se planea intervenir, que se hallan en la calle, que no han hecho demanda alguna de intervención en el medio abierto, será importante que el equipo de profesionales de Cruz Roja estudie el entorno donde viven, y empiece a hacer acto de presencia por allí, que observe de forma directa y regular, antes de establecer el primer contacto. El estudio del entorno será teórico (conocimientos históricos, sociales, culturales) y práctico (encuentro con la gente del barrio); uno de los fines de la observación directa será el permitir ser reconocidos en la zona, por sus habitantes, incluida la persona sin techo susceptible de intervención (Red Internacional de Trabajadores Sociales de Calle y Dynamo Internacional, 2004). En el despacho... las personas sin techo pueden demandar ayuda en la sede de Cruz Roja. Puede que se presenten en el Departamento de Intervención Social (en Sancho y Gil, 8) –caso de aquellos que desconozcan el recurso especializado-, puede que se dirijan directamente al servicio de atención psicosocial especializado (en Allúe Salvador, 8) –caso de aquellos que lo conozcan porque han recibido información en otros espacios (calle, otros recursos de la ciudad, boca a boca, etc.). En otros recursos socio-sanitarios... la persona sin techo puede estar ingresada en un hospital, alojada en un recurso de alojamiento de corta estancia, estar siendo atendida en un CMSS o en un Centro de Atención Primaria de Salud, etc. En previsión a su alta o salida, cuando va a finalizar la intervención que desde otros recursos se puede proporcionar dadas sus características: “Sería una buenísima manera de, en vez de tener que recorrerse los cajeros de Zaragoza o los sitios donde se 96 sabe que están más resguardados, sobre todo en invierno,... que estuvieran disponibles para estas personas que de aquí se van a ir a la calle” (P3). Porque otros colegas han iniciado una intervención en despacho con una persona que requeriría además de seguimiento en medio abierto que ellos no desarrollan, “tal y como está la situación ahora es imposible hacer intervención domiciliaria, y prácticamente te diría seguimiento de cualquier tipo” (P5). Partiendo de protocolos de derivación e intervención conjunta, el equipo de profesionales de Cruz Roja contactará con la persona sin techo en el lugar donde esté ingresada/acogida temporalmente, acudirá al recurso donde es atendido en despacho, o al espacio abierto de referencia que haya dado al profesional que lo atiende en despacho para establecer un primer contacto. Segunda fase: Identificación y establecimiento de relación. En el despacho, en la calle o en otros recursos socio-sanitarios de la ciudad, los profesionales de Cruz Roja se encargarán de transmitir quiénes son, por qué están ahí, cuáles son sus funciones dentro del equipo, qué tipo de atenciones presta la entidad en la que trabajan, tanto a las personas sin hogar como a los profesionales que puedan hacer una primera detección y derivación, procurando evitar la omisión de atención de Cruz Roja o una derivación a la deriva, por desconocimiento: 97 “Yo todo lo que he trabajado [con Cruz Roja] no he tenido respuesta, con lo cual hasta que me demuestren lo contrario, los nombres [de dispositivos, proyectos concretos] no me dicen nada. Tiene que ser: hacemos esto, esto y solucionamos estos problemas. (He tenido experiencia en) el caso de muletas, en el caso de voluntarios, en el caso, también, de vivienda” (P3). “Sí, conozco que existe [el proyecto de atención a personas sin hogar de Cruz Roja], pero tampoco conozco mucho lo que hacen. No sé el volumen de gente que tienen para llevar a cabo ese trabajo y de recursos, no lo conozco” (P5). Puede que para el profesional que trabaja en un despacho al que acuden los clientes sabiendo más o menos a lo que van, lo anterior resulte prescindible señalarlo, sin embargo cuando se trata de un servicio que se ofrece en la calle o en otros recursos en los que se vaya a establecer un primer contacto, no lo es tanto. Tal como indican Pedro González, María V. Ortega y Mercedes Roca (trabajador social, psiquiatra y enfermera del Programa de Intervención en Salud Mental y Exclusión Social de Málaga) y otros profesionales de recursos especializados en la atención a personas sin hogar con trastornos de salud mental, el abordaje de determinadas personas resulta difícil cuando sufren determinadas enfermedades, “la conciencia de enfermedad es muy relativa, y en la mayoría de los casos apenas tienen en un primer momento” (P4), y más cuando están en situación de exclusión social, pues suelen recelar de los servicios, desconfiar de los profesionales y, además, no suelen realizar demanda alguna (2009). 98 Además, hay muchas personas que desconocen el trabajo de calle, y que vinculan la acción de Cruz Roja casi exclusivamente con socorros y emergencias de carácter sanitario. Cuando esta fase se lleve a cabo en la calle y con personas que no han demandado su atención, los profesionales de Cruz Roja tendrán que ganarse su confianza. Tercera fase: Diagnóstico compartido e interdisciplinar. Los profesionales de Cruz Roja, en función de cómo se haya propiciado el primer contacto: por demanda del propio usuario, por demanda de otros profesionales o por demanda de ciudadanos en general, partirán de un diagnóstico profesional previo o no. En cualquiera de los casos tendrá que ser fruto del trabajo en equipo y trabajo en red, la comunicación interna y externa será sistemática entre los distintos profesionales. Cuarta fase: Planificación y puesta en marcha del plan. No hay duda de que el objetivo último de toda intervención con personas en situación de exclusión social, como las personas sin hogar, es su inclusión social. Sin embargo, antes de intentarlo y conseguirlo, van a existir multitud de objetivos específicos que es fundamental establecer con el propio cliente, que tendrán que ver con la satisfacción de sus necesidades, desde las fisiológicamente básicas a las de autorrealización (base y cúspide de la jerarquía de necesidades de Maslow). En el caso de aquellas personas sin techo que no realicen demanda alguna pero que sean objeto de intervención del equipo de Cruz Roja, el plan de intervención contará con una primera parte en 99 la que el cliente no habrá participado, y otra en la que sin su participación sería imposible, de ahí la importancia del establecimiento de la relación. Para la realización de algunas gestiones se programarán acompañamientos; habrá también algunas gestiones que serán realizadas solo por los profesionales, siempre con la autorización de la persona atendida y previa planificación conjunta. Todo al ritmo que marque el cliente. En los casos detectados por otro/s recurso/s socio-sanitarios, su/s profesional/es trabajarán junto a los de Cruz Roja y a los propios usuarios para conseguir unos objetivos compartidos, colaborarán entre ellos en la planificación y puesta en marcha del plan. La coordinación entre profesionales de la misma disciplina y otras, dentro y fuera de Cruz Roja, será fundamental. Como bien señala uno de los colegas entrevistados, formamos parte de un entramado en el que no somos los únicos agentes intervinientes (P1). Debe existir, y existe, coordinación entre los recursos que atienden a los mismos usuarios (P4), incluso en situaciones de emergencia: “Si estamos hablando de emergencia, entendiendo una respuesta inmediata, es básico que haya una coordinación entre ese servicio que responde socialmente a la situación con otros dispositivos de respuesta inmediata, sean los 061, sean los bomberos, policía local, el 112... No se entendería el que se incorpore un servicio de respuesta social inmediata sin que haya un trabajo de coordinación” (P2). 100 A pesar de que pueda pasar desapercibida: “Si te dedicas a hacer, y de aquí a la coordinadora, y de la coordinadora a no sé qué y tal, y eso pues ya te lo miraré porque... No. Porque tiene que ser ahora, ya. Muy-muy rápido y con el recurso” (P3). La coordinación denota calidad, y de calidad debe ser cualquier servicio, independientemente de a quién se preste y de cómo se acceda al mismo. Los profesionales que intervienen de forma directa con las personas, deben hacer un esfuerzo más allá de la institución para la que trabajan: “La coordinación que existe entre el hospital y los centros y servicios para personas sin hogar de Zaragoza no es oficial, en muchos casos depende de la predisposición de los profesionales de ambas partes” (P6). “Te coordinas mejor con unos que con otros, tu servicio complementa mucho mejor con otro, otro se complementa mejor contigo” (P7). “Intento trabajar de manera coordinada con estos servicios y siempre he obtenido muy buena respuesta de ellos hacia los pacientes” (P8). Durante la puesta en marcha del plan de intervención es importante evitar los abandonos, saliendo en búsqueda de la persona sin techo cuando exista ese riesgo. Hay que reducir las recaídas y 101 situaciones de crisis, no vivirlas como un fracaso, transmitir esto sería negativo tanto para el equipo como para la persona afectad, podría terminar abandonando o abandonada (González, Ortega, y Roca, 2009). Quinta fase: Conclusión. Llega el final de la relación con la persona que está o estaba sin techo. La ruptura ha de ser paulatina, con tiempo, sobre todo en aquellos casos en los que se haya tenido que gestar una relación partiendo de la no demanda de la persona atendida, de casos de personas detectados en la calle, no usuarias de recurso alguno (generales o especializados). Hay que tener en cuenta que si se ha intervenido en su vida, no se puede acabar la relación establecida simplemente cuando la persona sin hogar consigue un alojamiento (González, Ortega, y Roca, 2009). La evaluación y el registro documental serán 2 constantes a lo largo del proceso metodológico. Estarán implícitas en cada una de las fases propuestas. Marcarán la tensión por la calidad. Pondrán a juicio todos los aspectos de la intervención. 102 3.4. LABOR DE LOS TRABAJADORES SOCIALES: FUNCIONES Y TAREAS. En la Constitución Española 24 y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos 25 se consideran valores universales e indivisibles la dignidad humana, la libertad y la igualdad. En el Código Deontológico de Trabajo Social (Consejo General del Trabajo Social, 2012), estos valores se definen como los principios básicos que sustentan la razón de ser de la disciplina. Además de los principios básicos, existen los llamados principios generales de intervención de obligado cumplimiento para los trabajadores sociales. Entendemos por principios generales el respeto activo, la aceptación de la persona, superación de categorizaciones, la ausencia de juicios de valor, la individualización, la personalización, la promoción integral de la persona, la igualdad de oportunidades, la solidaridad, la justicia social, el reconocimiento de los derechos humanos y sociales, la autonomía, la autodeterminación, la responsabilidad, la coherencia profesional, la colaboración y la integridad. La Fundación RAIS creada en 1998 y presente en cinco comunidades autónomas, lleva a cabo una importante labor de intervención psicosocial en calle destinada a personas sin hogar. En su actividad en medio abierto, esta entidad considera como valores esenciales la confianza básica y la presencia (Caballol, 2004:55), son a su vez, los pilares de la organización. Confianza básica: Se define como un modo de comportamiento y presentación al resto del mundo. Se basa en la firme creencia de que las intervenciones e iniciativas pueden salir adelante y que 24 Consitución Española de 1978 Art. 1.1 25 Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y posteriores modificaciones. 103 merece la pena intentarlo. Es una actitud positiva frente al cambio y confiere seguridad al proceso. La confianza básica es una conducta frente al mundo pero también es de gran importancia en la relación entre las personas. La presencia: Es hacerse visible para la sociedad en general y para las personas en particular. Hacerse presente supone un importante ejercicio de responsabilidad, también un compromiso con la parte más desfavorecida de la sociedad que reclama una respuesta eficaz a su situación. “El trabajo de calle cobra su máximo sentido como elemento de presencia activa en la realidad de los que están peor” (Caballol, 2004:58). Los trabajadores sociales entrevistados para este proyecto coinciden con los autores consultados en relación al tema de la presencia, en este sentido hemos encontrado alusiones a esta consideración: “….necesitamos una metodología más de presencia, de contacto, de acompañamiento, y de acompañamiento profesional” (P7). El respeto activo a la persona como centro de toda actividad y la aceptación del individuo, son dos de las condiciones que nos dan información respecto a la actitud que el profesional del Trabajo Social ha de mostrar frente al usuario en la intervención. El respeto y la aceptación llevan al trabajador social en primera instancia, a acatar la voluntad y la decisión de la persona respecto a su participación en el proceso como sujeto de intervención. Además del respeto a la voluntariedad de la persona sin hogar a colaborar en un proceso de inserción, hay otro principio fundamental en la intervención que es la profesionalidad. No se pretende discriminar la importante labor que lleva a cabo el voluntariado, pero sí poner ciertos límites a su actividad en relación a las competencias profesionales del trabajador social. La labor del 110 3.5.2. Recursos materiales. Medios técnicos - Vehículo para la atención nocturna en calle, con amplitud para transportar el material que se vaya a entregar en calle. Se podrán realizar traslados puntuales de las personas sin techo a servicios y recursos. - Infraestructura en la que se ubique el despacho, que deberá estar equipado de ordenador con conexión a internet, teléfono, impresora, otros materiales de oficina, salas amplias para realizar las reuniones de coordinación, sesiones formativas a voluntarios/as, o reuniones de seguimiento al voluntariado. Material Fungible - Suministros: leche, azúcar, café galletas, alimentos no perecederos, vasos, cucharas. - Material sanitario: preservativos, toallas de alcohol, y otros materiales. - Otro material: teléfonos móviles, ordenadores portátiles o tablets, botiquín. 3.5.3. Recursos económicos. Esta ampliación del proyecto de atención integral a personas sin hogar que actualmente desarrolla Cruz Roja en la ciudad de Zaragoza, se presentará al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, a la convocatoria de subvenciones con cargo a la asignación tributaria del IRPF. 111 4. CONCLUSIONES. Estamos de acuerdo con los profesionales entrevistados, y es de interés para nuestro dispositivo, tener en cuenta la necesidad de trabajar en el diseño de un Plan Integral de Atención a las personas sin hogar. Este plan debe guiar y orientar la intervención profesional y de las entidades tanto generales como especializadas. De esta manera se equiparará la atención destinada a este colectivo a la de otros que cuentan con protocolos y planes ya establecidos. En el diseño de esta iniciativa deberán estar implicadas las instituciones públicas. Es preciso fomentar la coordinación entre los profesionales y las instituciones con el fin de orientar las intervenciones hacia un objetivo común y compartido, evitando duplicidades. Es fundamental también implicar en los procesos de coordinación a profesionales de la red de servicios generales. Es necesario llevar a cabo más acciones destinadas a la prevención y la reducción de riesgos en aquellos individuos en los que se advierte un menor grado de deterioro o se encuentran en fase de riesgo potencial de exclusión social. Atendiendo a la evolución de las situaciones de exclusión social, será necesaria una evaluación y reformulación continua en los procesos de atención dirigida al colectivo de personas sin hogar. Es esencial establecer diferencias en la intervención dirigida a las personas sin techo y a las personas sin hogar en general dadas las carencias y peculiaridades que implica el colectivo perteneciente a cada una de estas categorías. 112 A pesar de las buenas valoraciones por parte de los profesionales con respecto al trabajo de calle y a los beneficios que éste aporta respecto a los procesos de inclusión social, ningún profesional se plantea este tipo de intervención, justificados en la mayoría de los casos por las limitaciones de las instituciones en las que desempeñan su labor. Hay acuerdo en que sería conveniente que sea una entidad la que lleve a cabo este tipo de atención, fundamente las bases de la intervención y trabaje en coordinación con el resto de recursos. Aunque en un principio se pensó en adaptar el dispositivo de manera que diera cobertura las 24 horas del día, finalmente tras las consideraciones de los profesionales entrevistados y nuestra propia reflexión, se ha llegado a la conclusión de que la atención psicosocial a través de nuestro dispositivo es suficiente en horario de ocho de la mañana a doce de la noche. Las situaciones o altercados que surjan en horario nocturno, las consideramos competencia de los servicios sanitarios y de las Fuerzas de Seguridad del Estado. El trabajo de estas instituciones se llevará siempre a cabo de manera coordinada con el dispositivo diseñado en aquellos casos en los que se valore oportuno, a través de convenios o protocolos de actuación predefinidos. Nuestras expectativas crecen día a día. Este Trabajo de Fin de Grado nos ha permitido detenernos y reflexionar sobre el quehacer diario de un proyecto de intervención social que, año tras año, se ha ido reproduciendo con más o menos variaciones. Abrimos las puertas hacia una gran apuesta por la profesionalización. 113 5. REFERENCIAS. Albarracín, D. (2007). Construyendo relaciones. Intervención psicosocial con personas sin hogar. Madrid: Asociación Realidades y fundación Rais. Albergue Municipal. (2012). Memoria 2011: Albergue Municipal. Zaragoza. Ander Egg, E. (1995). Diccionario del Trabajo Social. Buenos Aires: Lumen Argentina. Arricivita, A.L. (2006). La intervención social (o psicosocial) en emergencias y catástrofes. Servicios sociales y política social(74), 28-42. Arricivita, A. L. (2009). Manual de recursos para la gestión de la atención social. Huesca: Psicosocial y Emergencias. Arricivita, A. y Pérez, P. (2004). Intervención psicosocial en catástrofes. El punto de vista de los actores. Agathos, 44-46. Barron, A. (1996). Apoyo social. Aspectos teóricos y aplicaciones. Madrid: siglo XXI de España Editores, S.A. Bingham, V.D. y Moore, B.V. (1973). Cómo entrevistar. Madrid: Rialp. Cabrera, F.A. y Espín, J.V. (1986). 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Personas sin hogar: www.noticiaspsh.org  Parroquia Nuestra Señora del Carmen: http://parroquiadelcarmen.es/  Psicosocial y emergencias: www.psicosocialyemergencias.com  Servicios Sociales finlandeses: www.infopankki.fi 118 6. LISTADO DE TABLAS Y FIGURAS. 6.1. TABLAS. Tabla 1: Fechas de las entrevistas y otros datos de interés................ 12 Tabla 2: Tipología de las personas sin hogar.................................... 16 Tabla 2.1: Sin techo; sin vivienda.......................................... 16 Tabla 2.2: Vivienda insegura; vivienda inadecuada................... 17 Tabla 3: Proyecto UMES de Cruz Roja Zaragoza: Comparación entre propuesta original y primera ejecución............................................. 58 Tabla 4: Proyecto de Cruz Roja Zaragoza: Comparación entre primera y última ejecución............................................................. 65 Tabla 5: Análisis DAFO.................................................................. 73 Tabla 6: Valoración subjetiva del servicio (1 muy útil—4 Nada útil)..... 75 Tabla 7: Tipos de atención, función principal y distribución horaria...... 92 119 6.2. FIGURAS. Figura 1: Jerarquía de necesidades de Maslow..................................21 Figura 2: Página web del servicio SAMUR Social - Grupo 5. Madrid...... 32 Figura 3: Página web del servicio SAMU – Social. Ejemplo de París..... 41 Figura 4: Página web del servicio Homeless Outreach Unit. Nueva York............................................................................................ 43 Figura 5: Centros según fuente de financiación predominante. España – Años 2002/3................................................................... 51 Figura 6: Prestaciones UMES y beneficiarios 2012............................ 61 Figura 7: Comparación nº total personas atendidas y personas atendidas de día, en función del servicio prestado dentro del proyecto de Cruz Roja Zaragoza en 2012...................................................... 64