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Abstract
El trabajo explica la situación de muchas mujeres, que tienen hijos a su cargo y que se encuentran en una situación de vulnerabilidad. Además, de los diferentes recursos que se pueden encontrar en la ciudad de Zaragoza dirigidos a las mismas. Sagué Caballero, Cristina; Gimeno Monterde, Chabier
Full text
UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y DEL TRABAJO GRADO EN TRABAJO SOCIAL Trabajo Fin de Grado Mujeres con cargas familiares en riesgo de exclusión social Alumno/a: Cristina Sagué Caballero Director/a: Chabier Gimeno Monterde Grupo: 1 Zaragoza, Junio de 2013.
Índice 1. Introducción……………………………………………………….1 2. Objetivos…………………………………………………………….3 3. Metodología……………………………………………………….4 4. Mujer y Familia………………………………………………….5 4.1. Conceptos. 4.2. Tipologías. 4.2.1. De familia 4.2.2. De mujer 4.3. Mujeres con cargas familiares en riesgo de exclusión social. 5. Descripción de la Vivienda de Acogida para Mujeres y Niños:……………………………………………………………………34 5.1. Estos recursos en otras entidades. 5.2. Descripción de este recurso: 1. Historia. 2. Organización. 3. Datos económicos. 6. Análisis de la información………………………………52 6.1. Percepción de los profesionales y las usuarias. 6.2. Mejoras, expectativas, etc. 7. Conclusiones………………………………………………………74 8. Bibliografía…………………………………………………………79
1 1. Introducción: A lo largo de este trabajo voy a desarrollar el tema de las Mujeres con cargas familiares que se encuentran en riesgo de exclusión social. He escogido este tema porque trata un ámbito de la sociedad que me interesa, como son las mujeres y sus hijos en una situación desfavorable. Además al haber estado durante unos meses haciendo las prácticas en la Vivienda de Acogida de Mujeres y Niños, de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, he podido descubrir una serie de recursos y proyectos, que hasta ese momento desconocía y que me han resultado de lo más interesante y productivo. A medida que pasaban los meses y que iba observando y aprendiendo nuevas cosas sobre las madres solteras, que viven en condiciones muy precarias, mi interés acerca de este tema iba en aumento. Por lo que he decidido seguir trabajando sobre ello a lo largo de este trabajo fin de grado. Para ello he elaborado un objetivo general y de éste se desglosan una serie de objetivos específicos que pretendo lograr tras la realización del trabajo. Para poder alcanzar estos objetivos, era necesario elaborar una metodología propia como la búsqueda de información, la observación, las entrevistas, etc. para finalmente lograr los objetivos elaborados previamente. Para poder abarcar este tema, también he pensado que sería interesante desarrollar algunos conceptos que están relacionados con el tema: como son el de mujer, la mujer dentro de la familia, etc. Además de hablar de las diferentes tipologías que existen de las mismas. De esta forma pretendo presentar el tema central, las mujeres con cargas familiares en riesgo de exclusión social, y conocer todo lo que rodea y se refiere a las mismas, ya que hay muchos
2 aspectos que hay que desarrollar, porque resultan imprescindibles para conocer mejor y más detalladamente a este colectivo. Después hablaré sobre los proyectos similares que existen aquí, en Zaragoza, y posteriormente sobre el proyecto de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, con los datos más relevantes de ésta y de uno de sus proyectos: el de la Vivienda de Acogida de Mujeres y Niños. Continuaré después con las entrevistas: una a la Trabajadora Social que dirige el proyecto y otras dos, a dos usuarias de la Vivienda de Acogida. De esta forma podré averiguar y explicar la percepción de la profesional sobre este colectivo, las expectativas de futuro del mismo, las mejoras que se pueden llevar a cabo, etc. Con todo ello obtendré un mayor conocimiento sobre este colectivo y sobre todo lo que le rodea a nivel general y, de forma más específica, mediante mi experiencia particular dentro de este ámbito, que es muy complejo y abarca muchas situaciones distintas. Especialmente ahora, debido a la crisis que estamos atravesando, que está teniendo mayores consecuencias en los sectores más vulnerables de la sociedad. Las técnicas e instrumentos que desde el Trabajo Social se emplean para trabajar con las usuarias también son importantes y quedarán reflejados en el trabajo, ya que son los “responsables” de lograr mejores resultados para ellas y sus hijos. En definitiva, que lo considero un tema muy interesante del que quiero conocer más, y la realización de este trabajo, sobre las mujeres con cargas familiares en riesgo de exclusión social, me proporcionará nuevos y mejores conocimientos acerca de estas problemáticas.
3 2. Objetivos: - Objetivo General: estudiar los diferentes casos de mujeres con cargas familiares que se encuentran en riesgo de exclusión social en la ciudad de Zaragoza y, así mismo, los recursos que existen y a los que pueden acceder. - Objetivos Específicos: 1. Conocer los conceptos de familia, de mujer dentro del ámbito familiar y de mujeres con cargas familiares en riesgo de exclusión. 2. Establecer las diferentes tipologías de: familia, mujer y mujeres con cargas familiares en riesgo de exclusión social. 3. Conocer el recurso que ofrece la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en casos como éste.
4 3. Metodología Para la elaboración de este trabajo voy a llevar a cabo diversas técnicas, con el fin de lograr los objetivos que previamente he elaborado y que considero necesario alcanzar para el conocimiento del tema. Existen muchas y muy diferentes técnicas de investigación, pero para este trabajo he escogido las siguientes, ya que considero que, debido al tipo de trabajo y a la información que voy a necesitar para el desarrollo del mismo, son las que me van a ser de mayor utilidad. Se trata en concreto de las siguientes: Primero, la búsqueda de información de todos los objetivos. Segundo, el análisis de toda esta información y su posterior desarrollo. Después la observación de la Vivienda de Acogida de Mujeres y de Niños, que es uno de los proyectos que se llevan a cabo desde la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en donde estuve realizando las prácticas durante el primer cuatrimestre. Por ello, la siguiente técnica, de realización de entrevistas, la aplicaré a las usuarias de dicha Vivienda y a la Trabajadora Social que dirige el proyecto y que fue mi tutora de prácticas. Por último, investigar para conocer los diferentes recursos y proyectos que existen en la ciudad de Zaragoza dirigidos a este mismo colectivo.
5 4. Mujer y Familia. Para poder hablar de la mujer y de su papel dentro de la familia, ya sea en unas condiciones sociales u otras, es necesario contextualizar el tema y hablar de una serie de conceptos y de términos que es necesario desarrollar, para poder elaborar un marco teórico del tema que vamos a tratar. 4.1. Conceptos: El primer término que vamos a desarrollar es el de familia, como institución dentro de nuestra sociedad. La familia se puede definir de muchas formas, así por ejemplo: La familia se considera como una institución social que agrupa a los individuos en grupos cooperativos encargados de tener y cuidar a los niños. Estas unidades sociales se basan en el parentesco. El parentesco se trata de un vínculo social basado en la sangre, el matrimonio o la adopción, que agrupa a los individuos en familias. Con el paso de los años las familias han sufrido muchos y grandes cambios (Macionis y Plummer, 2007:473). Otra posible definición: “Una familia es un sistema en el que sus miembros establecen relaciones de intimidad, reciprocidad, dependencia, afecto y poder condicionados por vínculos sanguíneos, legales o de compromiso tácito, de larga duración, que incluye, al menos una generación con una residencia común la mayor parte del tiempo. Se trata de un sistema semiabierto, que busca metas y trata de autorregularse, moldeado por sus características estructurales (tamaño, complejidad, composición, estadio vital), las características psicobiológicas de sus miembros (edad, sexo, fertilidad, salud, temperamento) y su posición sociocultural e histórica en el ambiente” (López y Escudero 2003, p.24).
6 A continuación voy a destacar algunos de los cambios que, según Atemio Baigorri, han experimentado las funciones de la familia: - La regulación y relación sexual: antes eran propias del matrimonio, hoy en día están diversificadas. Junto a éstas, se dan relaciones prematrimoniales, extramatrimoniales, entre el mismo sexo, etc. Se viven tiempos de mucha más permisividad y libertad. - Garantía y regulación de la reproducción, es otro de los cambios a destacar. Uno de los fines era la procreación, hoy en día el disfrute, el consumo, la permanencia en el trabajo, se convierten en fines. - La socialización de los individuos. En este caso, en la familia el individuo se encuentra en relación con otros y conjuntamente va adoptando pautas y conductas de los que le rodean. - La transmisión de estatus o posición social es un proceso que lleva a cabo la familia y que facilita, a través de la inversión que realiza en los nuevos seres, el mantenimiento o mejora del estatus. - La protección económica, social y psicológica, a medida que se desarrolla el capitalismo las distintas funciones protectoras son encomendadas a instituciones ajenas a la familia. Esto permite una mejor organización productiva de la unidad familiar, como por ejemplo, el cuidado de niños, enfermos y ancianos se encomienda a guarderías, hospitales y residencias especializadas. - La función económica como unidad de producción y consumo, permitiendo la organización de una división básica del trabajo (hombre/ mujer). La familia ha quedado definitivamente instituida como unidad fundamental de consumo. - Otras de las muchas funciones que la familia debe de cumplir son: como órgano formador de personas, promotora del desarrollo, compensadora y servidora de necesidades, una especie de agencia de servicios afectivos y, dependiendo de los casos, también como educadores de la fe.
7 Para que la familia logre todas estas funciones, es necesaria la participación y colaboración de todos los que la conforman. Supone un trabajo en equipo, para lograr todos los objetivos que se planteen. El segundo término es el de mujer. La definición va a estar contextualizada dentro de la familia y en relación con el papel que ha ido teniendo dentro de la misma a lo largo del tiempo. Tradicionalmente la mujer siempre ha tenido un papel muy determinado dentro de la familia, dentro de la que se dedicaba a las tareas del hogar y al cuidado de los hijos y familiares. Con el paso del tiempo el rol de la mujer ha ido cambiando, sobre todo con la incorporación de la misma al trabajo en la sociedad contemporánea europea. La primera incorporación en masa de la mujer al trabajo se dio durante la Primera Guerra Mundial (1914- 1918), cuando a partir de 1915, al ver que la guerra se alargaba, muchas fábricas se vieron obligadas a abrir de nuevo o intensificar su plantilla, por lo que los gobiernos llamaron a trabajar a las mujeres, que empezaron a ocupar puestos de trabajo abandonados por los hombres, aunque dejando constancia de que este hecho era algo temporal hasta que acabara la guerra. El porcentaje de personal femenino que se incorporó al trabajo fue muy importante en todos los países de Europa afectados por la guerra. Las tareas que hasta ese momento eran propias de los hombres habían sido confiadas a las mujeres y éstas respondieron con éxito a este reto, demostrando que podían hacerlo. Este hecho aceleró la integración de la mujer, tanto en el mundo laboral, como social y familiar. La mujer asumió responsabilidades por un corto periodo de tiempo, sin embargo este hecho fue suficiente para cambiar sus vidas. Además, no por ello dejaron de lado sus tareas y obligaciones dentro del hogar y en cuanto al cuidado de los hijos.
14 educación, etc. ahora es la educación, el empleo, el matrimonio, los hijos y la familia. Los diferentes tipos de familias que pueden darse se consideran como algo cada vez más normalizado dentro de nuestras costumbres y maneras de pensar, así como también encontramos una mayor aceptación social. El segundo factor es de tipo socioeconómico. Una de las características más notables en las últimas décadas, que ya he mencionado antes, es la creciente incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, al margen o como complementario del trabajo de cuidados. Se han producido una serie de cambios, que afectan principalmente a mujeres de las clases medias urbanas, como es la existencia de un número creciente de mujeres solteras que no interrumpen su actividad laboral ni al casarse ni al empezar a tener hijos, además de otras muchas que retoman rápidamente su actividad laboral después de tener a los hijos. De manera creciente las mujeres menores de 29 años trabajan cada vez menos y estudian más, con lo que este aumento del nivel de estudios aumenta la tasa de actividad femenina. Y, por último, el trabajo asalariado ya no es percibido ni valorado por la mujer como complemento o ayuda al salario principal del marido, sino que la incorporación de las mujeres al empleo tiene más que ver con el plano simbólico de la autoestima, la autoafirmación, la realización personal, la reafirmación de la identidad, la independencia económica y la capacidad de decisión en sus formas de vida, que con lo puramente material. El tercer, y último, factor es el demográfico los cambios se refieren a aspectos de la nupcialidad, de la natalidad, del divorcio y de la esperanza de vida. En cuanto a la nupcialidad, se puede destacar el descenso de ésta, lo que puede significar una menor propensión a formar familias a través del matrimonio o una menor tendencia a formar familias en
15 general. La soltería femenina ha ido aumentando. El matrimonio ya no sólo significa el inicio de la formación familiar, como tradicionalmente estaba concebido, sino que también puede ser el punto de consagración de una situación familiar de hecho ya constituida. Incluso la consecución de un proyecto familiar puede realizarse sin contar con una relación de pareja, como es el caso de las madres y padres solteras/os por elección, gracias a la adopción y a las técnicas de reproducción asistida. La práctica de la cohabitación y las uniones de hecho han ido aumentando cada vez más, ya no como una situación pasajera o previa al matrimonio, sino como una situación considerada como permanente, fruto de una opción personal. De la natalidad, el rasgo más característico es el descenso de la misma en Europa desde los años sesenta. En el caso de España, las tasas de natalidad y de fecundidad también han descendido. Esto en gran parte viene dado porque, aun habiéndose producido la incorporación de la mujer al mercado de trabajo, ni el sector masculino de la población ni el sector público han asumido la urgente necesidad de una reorganización social que implique una distribución más equitativa de las tareas domésticas y los trabajos de cuidado. Se debe evitar la asociación de ambos, para conseguir que el papel de la mujer no quede reducido a madre, esposa y ama de casa. Además de este inmovilismo por parte del sector masculino y de los poderes públicos, también hay que destacar el cambio de las expectativas y aspiraciones de las parejas respecto a los hijos. Éstos son un fin en sí mismos y no un medio para sobrevivir, como lo era antiguamente entre obreros y campesinos. Respecto al divorcio, su reconocimiento legal es otro de los factores que más han incidido en los cambios productivos de la percepción del matrimonio y, consecuentemente, de la familia. El divorcio aparece cada vez más como la contrapartida natural de un
16 contrato acordado mutuamente, en el que ya desde el origen se contempla la posibilidad de ruptura. Desaparece la connotación negativa del divorcio como sanción, castigo por el incumplimiento de una promesa, que exigía un culpable y una víctima, y va siendo sustituido por el divorcio de mutuo acuerdo. Por último, el aumento de la esperanza de vida tiene sus efectos también en la estructura familiar, en unos casos prolongando lo que se conoce como etapa del nido vacío, una vez que los hijos han abandonado el hogar y viven los dos componentes de la pareja; en otros, dando lugar a hogares unipersonales formados por mujeres solas -ya sean viudas, divorciadas o solterasdebido a su mayor longevidad, y en otros casos dando lugar a familias cuatrigeneracionales. En los últimos años hemos asistido a la difusión de un discurso alarmista sobre la estructura demográfica de las sociedades europeas, en el que se insiste en la baja fecundidad y natalidad y la baja mortalidad y elevada esperanza de vida, lo que da como resultado la imagen estereotipada de un segmento de la población, de más de sesenta y cinco años, en aumento y cada vez más dependiente y consumidora del erario público. Otra de las problemáticas que se plantean es la del equilibrio de los géneros, que afecta al equilibrio de las generaciones, una tensión generada por la necesidad de reubicar en las familias a los mayores cada vez más jóvenes y a los jóvenes cada vez más mayores. Como consecuencia de todos estos cambios, la institución familiar ha aumentado su diversificación y si bien la familia nuclear - padres más hijos dependientessigue siendo el tipo más frecuente, está dejando de representar el modelo normativo para las nuevas generaciones.
17 Como conclusión a este apartado, decir que, como en todo lo anterior, una parte importante del bienestar la seguridad y la protección social la ofrece la familia y más concretamente las mujeres dentro de ésta (Rivas y Rodríguez, 2008: 39). Dentro de las tipologías de familia podemos distinguir tres tipos: en primer lugar la familia de orientación, aquella en la que las personas nacen en una familia compuesta por padres e hijos. En segundo lugar la familia de procreación, que se caracteriza por tener un objetivo concreto que es el de tener o adoptar hijos. Y en tercer lugar las familias de afinidad, que son familias que están compuestas por personas, con o sin vínculos legales o de sangre, que se sienten muy unidas entre sí y desean auto-definirse como una familia. Desde que se inició el siglo XXI las familias y las relaciones personales están experimentando cambios muy significativos. Algunos de los cambios que podemos observar se refieren al tamaño del hogar: los hogares con el paso del tiempo han ido cambiando, tanto de tamaño como en cuanto a la composición de sus miembros. Otros cambios tienen que ver con el matrimonio y el divorcio: cada vez son menos los matrimonios y más lo casos de divorcio, como he explicado en el apartado anterior. Esto se debe a las mayores facilidades que hay para obtener un divorcio o una separación, debido a los cambios legislativos. También influyen los cambios demográficos ya que, debido al aumento de la esperanza de vida, de no ser por la separación o el divorcio, los matrimonios durarían muchos más años. El individualismo también es otro factor, cada vez se dan más casos en los que nos preocupamos más por nuestra propia felicidad y éxitos que por el bienestar de las familias o de los niños. Además las mujeres, cada vez son más independientes de los hombres y albergan expectativas diferentes a las del pasado. Decir, por último, que el divorcio cada vez tiene mayor aceptación dentro de la sociedad.
18 Podemos distinguir diferentes tipos de matrimonios y entre ellos el primero el matrimonio tradicional o institucional. Es un tipo de unión que tiene como finalidad asegurar la supervivencia de los individuos a través del apoyo de las generaciones, primero de los padres a los hijos y más tarde de los hijos a los padres, siendo muy importante la transición de patrimonio, tanto material como simbólico y la garantía del orden social. Se trata de un matrimonio principalmente homogámico, con el que se busca reproducir la jerarquía social dominante, con una fuerte incidencia de endogamia local, variando siempre estos rasgos según la procedencia social y el origen rural o urbano. Se trataría más de una asociación de familias que de individuos. En el seno de esta familia, a la que da lugar este tipo de matrimonio, los criterios fundamentales para la división del trabajo son el sexo y la edad y la autoridad última correspondiente al patriarca. La relación conyugal se concibe como indisoluble y sólo se extingue por la muerte. A partir del reconocimiento legal del divorcio, surgieron otros nuevos modelos matrimoniales, caracterizados por su alejamiento progresivo del carácter indisoluble del matrimonio tradicional o institucional. Entre ellos tenemos el matrimonio alianza que es una flexibilización del institucional, en el que disminuye la importancia del factor económico, que se compensa con lo que en él gana la noción de la felicidad. La gente no se casa ya solamente para establecer una familia, engendrar hijos, transmitirles un patrimonio, sino también para ser personalmente feliz. La carga institucional, sin embargo, persiste en el hecho de que la desaparición del amor no justifica la ruptura del vínculo, pues en este modelo matrimonial pesan tanto el afecto como el deber. La sociedad sigue estando presente en él, lo mismo que en el modelo tradicional, y su disolución siempre se concibe como un atentado contra la institución que merece una sanción jurídica; a este matrimonio iría asociado el divorcio causal, en
19 el que siempre hay un culpable, cuando menos, al que se le niega la custodia de los hijos. Un segundo tipo es el matrimonio fusión, que se fundamenta en la solidaridad afectiva. En él la característica principal es la atracción mutua y el amor, y la dimensión institucional aparece relegada a un segundo plano. El peso institucional apenas se nota en la solemnidad de la boda ante el juez, amén del pago correspondiente por la concesión de la licencia. Están ausentes el elemento religioso, por la influencia del proceso de secularización, y el social, que pierde importancia, al pasar al primer plano la voluntad de los individuos implicados. Se reducen la autoridad del marido y su obligación de sostener económicamente el hogar, y con frecuencia las uniones se realizan entre cónyuges que se consideran iguales en todo, tanto dentro como fuera del matrimonio. El divorcio aparece aquí como una garantía de que el matrimonio sólo durará mientras haya amor y ni es objeto de sanción ni acarrea estigma social, aunque sigue interviniendo el juez. En tercer lugar nos referimos al matrimonio asociación o de compañía, en el que el casamiento ya no es ni siquiera una formalidad indispensable. El matrimonio se define aquí no por una sanción legal sino por la simple voluntad de la pareja y en la práctica de la cohabitación, en la que las situaciones de hecho y de derecho se distinguen. Se huye en él de la exaltación amorosa, su duración está en función de la satisfacción que produce a las partes y el contrato que las vincula es auténticamente eso, un simple contrato o acuerdo tácito, que sólo depende de su voluntad. La separación en este tipo de matrimonio, no supone trauma alguno, porque no se concibe como una unión para toda la vida, como algo indisoluble, sino como una convergencia de intereses de la que forman parte las relaciones sexuales y la compañía y en la que desde el principio se contempla la posibilidad de separación.
20 El matrimonio de asociación es ya una unión completamente desinstitucionalizada, mediante la privatización completa de una relación que la sociedad consideró en otro tiempo tan importante como para legislar sobre ella y dar lugar a todo un corpus jurídico familiar y matrimonial. El siguiente cuadro refleja esas rupturas matrimoniales a lo largo de esta primera década del siglo XXI: FUENTE: Instituto de la Mujer: “Mujeres en Cifras”. Boletín estadístico. En este gráfico, que nos muestra la evolución de los divorcios, las separaciones y las nulidades matrimoniales desde 1998 hasta 2011, podemos apreciar, entre otras cosas, el notable incremento del número de divorcios hasta el año 2006, entrando después su número en una fase de mantenimiento y relativo retroceso. Con respecto a los cambios más significativos de las familias y de las relaciones que se dan dentro de éstas, además del matrimonio y el divorcio, también es importante el tema de la custodia de los
21 hijos, una cuestión que es en gran parte consecuencia de los divorcios y separaciones. A este respecto hay que decir que ahora cada vez existen más casos en los que la custodia es compartida, ya no hay tantos casos donde la custodia es totalmente para la madre, que era lo habitual hace algunos años. Aunque todavía es minoritaria, la custodia compartida es un hecho cada vez más generalizado. Otro de los cambios es el de volver a casarse, ya que, a pesar de que el número de separaciones y divorcios ha aumentado, los matrimonios siguen siendo una institución muy popular. Los hombres, que son los que más se benefician del matrimonio, vuelven a contraerlo en mayor medida que las mujeres. Un nuevo matrimonio puede crear nuevos núcleos familiares reconstruidos, compuestos por hijos y alguna combinación de padres biológicos, padrastros o madrastras. Este tipo de familias suele requerir un esfuerzo de adaptación por parte de los hijos. Otras relativamente nuevas realidades familiares son: - Las familias monoparentales: que pueden formarse a partir del divorcio, la separación, el fallecimiento del cónyuge o la elección de una mujer soltera de tener un hijo. El 90% de las familias monoparentales están encabezadas por una madre soltera. En estos casos, se incrementa el riesgo de pobreza, puesto que se reducen las posibilidades de las mujeres de trabajar y de mejorar su formación. - La cohabitación: supone la formación de un hogar por parte de una pareja que no está casada. La cohabitación está cada vez más extendida, sobre todo entre la gente joven. - Las parejas de homosexuales y de lesbianas: en la mayoría de estas parejas los niños que están cuidando son los hijos de matrimonios previos (heterosexuales). Otras parejas, en cambio, cuando la legislación lo permite deciden adoptar.
22 - “El vivir solo”: es una situación cada vez más frecuente en Europa. Las personas mayores viudas han constituido tradicionalmente una alta proporción de aquéllos que viven solos, pero cada vez más viven solas personas menores de 65 años (Macionis y Plummer, 2007: 472, 482-489).
23 4.2.2. De mujer: Primeramente destacamos a la mujer soltera, un término de hace relativamente poco tiempo. Este tipo de mujeres hace unos años eran casos reducidos y muy particulares, ya que antes la mayoría se casaban muy jóvenes, para ser esposas y madres de familia. Con el paso de los años las mujeres solteras en nuestra sociedad son cada vez más, siendo uno de los factores que ha favorecido su incremento la independencia económica de muchas de las mujeres. En concreto, en España suponen un 18,7% en relación con el resto de mujeres En cuanto a la mujer casada, la que se encuentra legalmente ligada a un hombre, también representa otro 18,7% del total. La mujer separada, situación que se produce cuando hay un alejamiento de la mujer respecto a la otra persona sin que quede legalmente reflejado. Representa, junto con la mujer divorciada, un mayor porcentaje, en concreto el 35,4%. La mujer divorciada, que supone la separación legal de los cónyuges, es un hecho cada vez más común. Una de las razones del aumento del número de divorcios puede ser que hoy en día existen mayores facilidades administrativas para obtener el divorcio que hace algunos años. También es importante tener en cuenta los cambios demográficos que se han ido produciendo, como el hecho de que al ser hace algunos años la esperanza de vida menor, también los divorcios eran menos frecuentes. Por el contrario, en la actualidad, cuando desde hace tiempo esa esperanza de vida ha aumentado considerablemente, también se ha incrementado el número de divorcios.
30 explicando a lo largo del trabajo, a las que se encuentran expuestas en la sociedad actual. El factor de la edad, en este caso, también es un indicador a tener en cuenta. Porque algunas de estas mujeres que viven esta situación son madres adolescentes. La adolescencia es conocida como un momento de transición y de cambio que, dependiendo de la cultura en la que nos encontremos, tiene mayores repercusiones. En nuestra sociedad la adolescencia son los años de cambio a la vida adulta y, por tanto, a tener un empleo y formar una familia. Pero en los últimos tiempos este hecho se ha ido retrasando cada vez más y la gente, por lo general, accede a ambas cosas cada vez más tarde. En cualquier caso, la ausencia de este proceso en la vida de una persona conlleva consecuencias dentro de ésta. Algunas de las mujeres que son madres solteras y además se encuentran en una situación de exclusión, han sido privadas de ese proceso de transición fundamental y se han visto obligadas a abandonar la niñez y enfrentarse a la vida adulta con autonomía y responsabilidad. En definitiva, la ausencia de estos procesos de transición viene marcada por una maternidad precoz, un trabajo también precoz - dentro o fuera de casa-, la ausencia de una formación escolar continua y la ausencia de un grupo de iguales de interrelación en la adolescencia-juventud con el que experimentar. La vivencia de la maternidad por parte de mujeres en situación de exclusión sigue estando considerada socialmente como la vivencia primordial de las mujeres, en cambio en la práctica la maternidad continúa sin tener un valor y reconocimiento en el ámbito social, cultural, simbólico, económico y político. Evidentemente este hecho en cada cultura es diferente y es considerado de distinta forma. Las mujeres son el centro del hogar y de la familia, y son las que suelen cuidar a los niños y a los enfermos, es decir, las que tradicionalmente vienen realizando el trabajo de cuidados. Este trabajo ayuda a la sociedad y es imprescindible para el sostenimiento
31 de la vida, pero no es reconocido como un trabajo y no está remunerado o muy poco. Este hecho acaba influyendo en el reparto desigual de las tareas. La atención y el cuidado de los hijos y el sostenimiento de la familia, implican una actividad familiar multifacética que engloba muchos tipos de tareas diferentes, en las que el hombre no participa de la misma manera. Los efectos de esta subordinación de la mujer dentro de la familia, se ven de forma más clara en familias que se encuentran en una situación de exclusión. Como madres solas, las responsabilidades que supone la educación y la crianza de los hijos son todas para ellas. El educar y criar a un hijo conlleva muchas dificultades, lo que se pretende lograr es acompañar, enseñar, nutrir y alimentar a un ser realmente pequeño e indefenso y toda la responsabilidad es solamente de ellas, que de esta forma tienen que lograr que sus hijos vayan asumiendo las riendas de su vida, para que, inmersos en la cultura y en la sociedad en la que les ha tocado vivir, interactúen con el mundo para transformarlo. La construcción, por parte de las madres, de la identidad de sus hijos es un proceso evolutivo que se va produciendo desde la primera infancia y se va desarrollando a lo largo de todo el proceso de socialización. La familia constituye el primer agente de socialización en la infancia. La familia y el estilo de crianza influyen de forma decisiva en la formación de la autoestima y la autoimagen. Un estilo de crianza que combine afecto y comprensión, proporciona a los niños y niñas mayor información sobre sus comportamientos y mayor seguridad de sentirse queridos. En un contexto de afecto y control se produce mayor autocontrol, madurez personal y mayor competencia social. En cambio si se desarrollan estilos demasiado estrictos y carentes de afecto o, por el contrario, demasiado permisivos, pueden producirse tensiones, ansiedad e introversión, así como inmadurez, agresión y dificultad de autocontrol.
32 En nuestra sociedad, tradicional y patriarcal, ha sido la mujer la encargada de criar y educar a los hijos, ella era la responsable de transmitir las costumbres de la sociedad en la que se desarrollan y de mantener a la familia unida. Por su parte el hombre era el encargado de proveer a su familia de lo necesario. Este modelo tradicional ha ido perdiendo fuerza por muchas razones y más para este tipo de familias monoparentales y en situación de desventaja, que se han visto obligadas a salir adelante, a adaptarse a las nuevas circunstancias y a asumir la responsabilidad de los hijos y del hogar, por sí solas. Éstos son algunos de los problemas que se les plantean, pero fundamentalmente son los temas de la educación y la crianza, mencionados anteriormente, los que afectan en mayor medida a familias en situación de desventaja. Es complicado saber cuando acaba uno y empieza el otro, o cual de los dos es más importante. Otro de los problemas a tener en cuenta es la soledad que padecen estas mujeres para hacer frente a múltiples tareas, funciones, necesidades, compromisos, etc., que conlleva educar a los hijos, mantener y llevar una casa, proveer el sustento, etc. El siguiente problema que encontramos, y al que hemos aludido antes, es el de la falta de formación y preparación les aboca a trabajos mal remunerados y les impide acompañar el proceso formativo de sus hijos, convirtiéndose para éstos en un factor de riesgo que se agrava conforme los hijos se van haciendo mayores y ellas cuentan con menos herramientas para hacer frente al proceso evolutivo. Todo esto tiene una serie de consecuencias sobre las mujeres que es importante considerar, como puede ser el estrés al que están sometidas. También el bienestar psicológico de éstas se verá afectado por la sobrecarga de funciones y la precariedad de medios con los
33 que viven. Lo que además va a provocar situaciones estresantes, que repercutirán en toda la familia, llevándose, como siempre, la peor parte los menores. En definitiva, que todos los factores mencionados anteriormente van a tener repercusiones directas en la salud psicológica de la mujer, bien como desencadenadores de procesos o bien como consecuencia de los mismos. Las expectativas de futuro que se plantean para estas madres en exclusión es pensar que con el tiempo las cosas irán mejor, lo que se utiliza como mecanismo de defensa para poder seguir adelante, sobre todo si se trata de una realidad compleja y llena de dificultades. Asimismo, para sus hijos esperan que puedan llegar en la vida más lejos que ellas y que puedan elegir libremente su futuro (Rivas y Rodríguez, 2008; Cáritas, 2005; Carrasco, Alabart, Mayordomo y Montagut, 1997).
34 5. Descripción: Vivienda de Acogida de Mujeres y Niños. 5.1. Estos recursos en otras entidades. Esta institución nace en el año 1998, como una iniciativa privada por parte de ciudadanos preocupados por el elevado índice de mujeres embarazadas que, deseando tener a sus hijos, no podían por dificultades socio-económicas. Decidimos crear un recurso que suponga una oportunidad real para salir de la pobreza y labrarse de forma autónoma un estatus normalizado en el que puedan disfrutar de todas las alternativas a las que podemos optar la mayoría de los ciudadanos. Esto suponía dotar a las personas que acogemos de alimentación, asistencia sanitaria, alojamiento, apoyo psicológico, acompañamiento… Se constituyó una primera casa de acogida en a Calle Santa Isabel, con cabida para 6 personas, viendo la necesidad de contratar a personal laboral debido al exceso de demanda y con la finalidad de conseguir los fines de la asociación. Al cabo de 2 años nos trasladamos a otra casa con más espacio, debido a la gran demanda que se requería de nuestro recurso.
35 Es por esto que durante cinco años el centro se ubicó en la Calle Amanecer, contando con 16 plazas. A día de hoy Casa Cuna Ainkaren cuenta con 26 habitaciones individuales, acondicionadas para la adecuada estancia de una madre con su pequeño. Recibimos solicitudes de varios puntos de España, acogiendo a madres de cualquier procedencia con diferentes culturas y religiones. El sector de población con la que trabajamos son madres, en su mayoría, solteras o abandonadas, a veces demasiado jóvenes, procedentes de bajos extractos sociales, sin recursos económicos y con diferentes historias de maltratos, precariedad y abandono. Ainkaren está abierto a todas aquellas personas que necesiten de nuestro recurso, siempre que sean futuras madres o tengan hijos pequeños, no estableciendo discriminación alguna entre nuestras residentes. Desde nuestra intención de dotar de esperanza a estas mujeres y sus bebés, todo nuestro trabajo está centrado en ayudarlas desde que entran a la casa hasta que deciden marcharse porque han encontrado su sitio en el mundo. A día de hoy Ainkaren tiene capacidad para albergar a un total de 26 mujeres con sus respectivos hij@s, dotando a cada una de ellas de un espacio independiente para su comodidad y la de su bebé.
36 Durante el año 2011 Cáritas acompañó a 4.504 familias, lo que hacen un total de 7.704 personas. Ofreció servicios especializados a 1.880 personas. Y llevan a cabo intervenciones sociales desde 117 puntos de Acogida y desde 11 centros y servicios especializados. De estos centros y servicios, el que voy a destacar es el del Centro Fogaral que se constata que, muchas veces, para poder subsistir y cubrir las necesidades más básicas de ellas y de sus familias, la única opción que les queda es dedicarse a la prostitución. Todas estas mujeres presentan un perfil muy característico. La prostitución, para estas mujeres, no es una elección tomada libremente, sino un destino al que se han visto abocadas. Maternaje es un proyecto de intervención psicosocial gestionado por Vía Láctea. Se ofrece atención personalizada y acompañamiento en los procesos físicos y emocionales del embarazo y la crianza: visitas hospitalarias y domiciliarias, acompañamientos informados a
37 las consultas médicas y otros recursos, seguimiento y mediación familiar e intercultural. Se favorece la información y aprendizaje en cuestiones relacionadas con la maternidad y la crianza. Mediante esta actuación y a través de la relación de ayuda se pretende mejorar el bienestar y la calidad de vida de las madres que participan, de sus hijas e hijos y, por extensión, de su familia y la comunidad en la que viven.Maternaje se coordina con los Servicios Sociales y sanitarios así como con otros proyectos sociales e instituciones con el fin de lograr una actuación global e integral. Dirigido a la Mujer, con una serie de requisitos: - Sin límite de edad para las madres y hasta aproximadamente un año de edad de niñas y niños. - Estar atravesando una situación psicosocial desfavorable que pueda afectar al embarazo y la crianza. Y dirigido a madres y mujeres embarazadas residentes en Zaragoza que viven situaciones desfavorables, así como a sus hijas e hijos hasta un año de edad.
38 Centro Municipal Tramalena. El espacio de mujeres Tramalena, es un centro de promoción social para mujeres, ubicado en el barrio de la Magdalena, cofinanciado por el Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza y por el Fondo Social Europeo, y gestionado por Fundación El Tranvía desde 1998. Presenta una serie de objetivos: Impulsar y potenciar la formación y el desarrollo personal de las mujeres que participan en el Centro. Promover la igualdad de oportunidades, así como la convivencia y relación entre diferentes culturas y etnias. Valorar y potenciar el papel de las mujeres en el desarrollo comunitario.
39 El Departamento de la Mujer Trabajadora tiene como principales objetivos la igualdad laboral y la justicia social entre mujeres y hombres. UGT oferta una serie de servicios y actividades sindicales. Entre los servicios, destacamos el Observatorio de Igualdad Laboral donde se pueden encontrar los Planes de Igualdad que se aprueban en las empresas, un Centro de Recursos con materiales y herramientas que pueden ayudar en el trabajo sindical por la igualdad o simplemente para obtener información, y el servicio on-line con el que se puede solicitar más información o plantear dudas Para que La Igualdad Laboral sea una realidad debemos tener la suficiente información, saber dónde estamos y qué queremos conseguir. Planes de Igualdad y acciones positivas en las empresas. Se puede acceder a los planes de igualdad y otras buenas prácticas que se aplican a nivel Estatal y en Aragón. Centro de Recursos para la Igualdad. Te recomendamos la utilización de guías laborales y herramientas que facilitarán tu trabajo por la igualdad dentro de la empresa.
46 5.2. Análisis de este recurso: En este apartado del trabajo me voy a centrar en explicar el proyecto de la Vivienda de Acogida de Mujeres y Niños, con el que cuenta la parroquia Nuestra Señora del Carmen y que se dirige desde la acción caritativo-social que tiene la misma. 1. Para ello considero importante empezar explicando un poco la historia de esta Parroquia. Se trata de una entidad sin ánimo de lucro, basada en la acción caritativa-social. Al ser una parroquia, es una institución privada-religiosa cuya Obra Social es una de las más grandes e importantes de Zaragoza. Esta institución se mantiene gracias al trabajo y colaboración de diferentes profesionales, entre los que destacan, sobre todo, los trabajadores sociales que trabajan en ella desde hace años, en diferentes proyectos que con el paso de los años, y ante el surgimiento de nuevas necesidades, se han ido creando. Además de los trabajadores sociales que desempeñan aquí su labor, también es importante destacar a una serie de profesionales o voluntarios que desarrollan actividades y labores dentro de los proyectos, junto con los trabajadores sociales. Son, por ejemplo, los educadores sociales que juegan también un papel importante, los psicólogos para las terapias, charlas, etc. que se imparten en cada proyecto. Los delegados parroquiales y el propio párroco, que dirigen y financian los proyectos. Y, por último, destacar el papel de los voluntarios, que constituyen una parte importante de los proyectos. La Parroquia cuenta con un gran número de voluntarios/as que participan activamente en el desarrollo de actividades caritativas. Todos ellos en su conjunto forman un gran equipo. No sólo el que componen todos los profesionales que trabajan en ello, sino también conjuntamente con voluntarios y demás personal de la
47 acción caritativa de la Parroquia, que logran que los proyectos salgan adelante de la mejor manera posible. A continuación voy describir, de forma breve, la evolución histórica que ha tenido la Parroquia a lo largo de los años. La Acción Social que lleva a cabo la Parroquia se remonta a 1978, cuando empezaron a repartir bocadillos a los más desfavorecidos y hambrientos. Desde 1978 se ha ido produciendo una ampliación constante de sus objetivos, llegando a consolidarse como una de las Obras Sociales con más recursos de apoyo a personas en riesgo de exclusión social de Zaragoza. Otro de los aspectos a señalar son los hechos más significativos vividos a lo largo de su historia: como, por ejemplo, que en el mes de noviembre se celebra todos los años el aniversario de la Parroquia, rememorando así sus comienzos. Este año se celebra el 34º aniversario, por lo que se organiza un día de “fiesta” donde se agradece la labor al voluntariado y los profesionales. Para ello se preparan diferentes actividades como muestra de agradecimiento a todos ellos. Todo este tipo de eventos quedan recogidos y aparecen reflejados en las Memorias de Actividades que se presentan cada año. De esta forma la población puede informarse de las labores que llevan a cabo. Así, se muestran como una entidad transparente y eficiente lo que les ayuda a la hora de recibir donativos o apoyo social. Un hecho significativo de la Parroquia fue la “Medalla del Bicentenario Defensor de Zaragoza”, en su apartado “Valores Humanos”, que el Comedor Social de la parroquia recibió en 2009 y que fue recogida por Fructuoso Aisa, el párroco de Nuestra Señora del Carmen.
48 No solo los objetivos han sido ampliados a lo largo de los años, también lo ha sido el personal de la Parroquia, empezando por los profesionales contratados para trabajar en los diferentes proyectos, por los religiosos y por los voluntarios repartidos en los distintos ámbitos en los que trabaja la Parroquia y que son los siguientes: -Comedor y Ropero: para coordinar y promover acciones relacionadas a la atención de la población en materia de alimentación y ropa a través de actividades de acogida e intervención social. -Alojamientos: para facilitar la posibilidad de iniciar un proceso de reinserción social a personas solas o acompañadas, con escasos recursos económicos o sin ellos, que temporalmente necesiten una vivienda. -Casa Abierta: para dar las atenciones básicas de pernocta y alimentación a las personas sin hogar de mayor arraigo, cronicidad y marginalidad. -Vivienda de Acogida para Mujeres: para ofrecer alojamiento a mujeres que presenten una problemática social grave, situación de riesgo y emergencia social, mediante apoyo integral en lo referente a vivienda y habitabilidad, que se les facilita durante el tiempo necesario para que puedan reconducir sus caminos y mirar hacia delante. -Guardería el Carmen: para satisfacer las necesidades físicas, intelectuales, afectivas y sociales de cada niño mediante la utilización de las técnicas pedagógicas adecuadas a la edad, personalidad y situación. -Rehabilitación de alcohol: para crear y potenciar un espacio donde el enfermo alcohólico pueda mantener la abstinencia, modificar
49 los hábitos de riesgo asociados al consumo y así mejorar la calidad de vida. Todos estos son los proyectos con los que cuenta la Parroquia y en los que trabajan los profesionales que he mencionado antes. Cada proyecto va dirigido hacia unos colectivos concretos y específicos, con el fin de lograr mejoras para éstos y su integración y reinserción en la sociedad. Como es lógico, la Parroquia también trabaja de forma conjunta con otras entidades en algunos aspectos, para que de esta forma se consigan más logros para los usuarios/as. Se desarrolla un trabajo conjunto con profesionales de otras entidades, como pueden ser: Cáritas, Cruz Roja, la casa de la mujer, la casa de las culturas, el albergue municipal, etc. , con el fin de lograr los mejores resultados posibles. 2. Por lo que respecta a la organización de esta institución, hay que distinguir por un lado la comisión directiva y por otro la comisión técnica. En la comisión directiva se encuentran: el párroco, Fructuoso Aísa Alastuey; el delegado parroquial de la Obra Social, Vicente Aranda Guillén, y un segundo delegado parroquial de la Obra Social que es Toni Ruiz Pérez. Son los que dirigen y llevan las cuestiones económicas de los diferentes proyectos. Por otro lado, la comisión técnica está formada por Lucía Capilla Benages, que es trabajadora social y dirige los proyectos del comedor, el ropero y los alojamientos para familias; María Rivas Borderas, mi tutora de prácticas y trabajadora social al frente de la Vivienda de Acogida para Mujeres y Niños; Loli Solano Bafaluy, trabajadora social encargada del proyecto de rehabilitación de alcohol; Rafael Trívez Usón, que dirige el proyecto de Casa Abierta; Cuque Urzay Compáns, directora de la guardería Nuestra Señora del Carmen, y, por último, la educadora social de las viviendas para familias que es Gisele Palermo.
50 3. En cuanto a los recursos con los que cuenta la Parroquia para poder desarrollar su actividad caritativa en Zaragoza, a continuación incluyo algunos datos. Con respecto a los recursos personales, se cuenta con cuatro trabajadores sociales, un educador social y un orientador. En los recursos materiales mencionaremos la propia Parroquia, las viviendas de acogida (hombres, mujeres y familias), la casa de rehabilitación de alcohol, el comedor y el ropero, y la guardería. Algunas de estas viviendas han sido compradas y reformadas por la propia Parroquia y otras han sido donaciones a la misma. En cuanto a los recursos técnicos, podemos incluir la documentación y normativa propia de cada proyecto (adjunta en los anexos), las prestaciones que cada usuario/a recibe, las subvenciones concedidas, etc.
51 Vivienda de Acogida de Mujeres y Niños: Este es el proyecto concreto de la Parroquia en el que estuve, durante el primer cuatrimestre, realizando las prácticas. A continuación voy a explicar de forma más detallada el proyecto en sí y algunos aspectos concretos del mismo. Este es un proyecto dirigido a las mujeres, solas o con hijos, en riesgo de exclusión. Este proyecto lleva en marcha desde el año 2005, con objeto de ayudar a familias monoparentales en riesgo de exclusión social. El funcionamiento es similar al del resto de proyectos, también aquí se realizan una serie de entrevistas para valorar la situación de la usuaria. La trabajadora social de este proyecto concreto, es la que realiza las entrevistas iniciales y la que valora la posibilidad de que una usuaria entre a vivir en la Casa. Se ocupa además de elaborar los informes sociales de cada una, de llevar a cabo trabajos de casos sobre las usuarias, de los seguimientos (formativos, laborales, sanitarios, judiciales, etc.), de las tareas o reuniones en grupo y de la solicitud de prestaciones o subvenciones. También se encarga de coordinar y asignar tareas a los voluntarios, como puede ser en el tema de las comidas, de la limpieza de la casa, de la decoración, etc. De cada una de estas actividades está encargado un voluntario para que la Casa funcione bien y esté en orden. En la Casa hay sitio para 10 mujeres y sus respectivos hijos, y la estancia de las mismas en ella es como máximo de un año, aunque también se hacen excepciones en ciertos casos. El objetivo es mejorar la calidad de vida de éstas y estimular su formación y autonomía personal, así como mejorar la vida de sus hijos mediante el apoyo escolar, actividades de ocio, etc. (Memoria de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, 2012).
52 6. Análisis de la información. En este apartado del trabajo, voy a examinar la información que he podido obtener mediante la realización de las entrevistas. La primera de éstas se la he hecho a la Trabajadora Social que dirige el proyecto, para conocer el punto de vista profesional del mismo y el tipo de Trabajo Social que se desarrolla dentro de éste. Y otras dos a dos mujeres del proyecto, con unas características diferentes la una de la otra, para poder observar el contraste y los diferentes perfiles que podemos encontrar en un proyecto de este tipo. También elaboraré una serie de conclusiones en función de la información proporcionada por la profesional de lo social frente a la información recopilada de las mujeres de la Vivienda de Acogida de mujeres en niños. Se trata de poner en contraposición toda esa información, previamente analizada, de los profesionales y de las usuarias. Es decir, estudiar las diferentes perspectivas que presentan cada una de las personas protagonistas del estudio. Con objeto de conocer más de cerca la realidad de las mismas y la de los profesionales que trabajan con ellas.
53 6.1. Percepción de los profesionales y las usuarias. 6.6.1. Percepción de la profesional: Este primer apartado comienza con la opinión de la trabajadora social que dirige el proyecto de la Vivienda de Acogida para mujeres y niños, y con su posterior análisis. Es la persona que lleva desde el principio al frente de este proyecto y, por tanto, la que mejor conoce todos los aspectos relacionados con la Casa y las usuarias de la misma. Este proyecto se creó en el año 2005, cuando la Parroquia recibió una donación de una vivienda en el barrio de Miralbueno. Entonces se decidió trasladar el proyecto de alcohol, que hasta esos momentos se desarrollaba en la vivienda de la calle Suiza, a esta nueva vivienda. Al quedar por ello vacía la de la calle Suiza, los coordinadores de la Obra Social propusieron destinarla a un proyecto de ayuda para mujeres, ya que en la Parroquia no había ningún proyecto destinado en concreto a ellas. Así, en febrero de ese mismo año ésta comenzó a trabajar en este nuevo proyecto, contando con la ayuda y experiencia de otras instituciones, mencionadas anteriormente, como son Ainkaren, el proyecto de mujer de Cáritas, etc. para ponerlo en marcha. Con el paso de los años la Vivienda ha ido experimentando diversas mejoras y de cara a las usuarias se ha ganado en calidad, dándoles, por ejemplo, llaves de la casa a cada una de ellas. Este hecho, que de primeras puede parecer muy simple, para ellas supone una mayor autonomía, pues no tienen que estar dependiendo de otras personas y además fomenta la responsabilidad, ya que ellas son las que tienen que hacerse cargo de sus pertenencias.
54 De cara al proyecto en general, se han logrado mejoras en la gestión de recursos, se conocen cada vez más recursos y hay una mejor coordinación con otras instituciones, lo que favorece la situación de las mujeres pues es más fácil ayudarlas y orientarlas. Una parte muy importante de este proyecto es la participación y colaboración en él de los voluntarios. Actualmente la Vivienda cuenta con 11 voluntarios, la mayoría de ellos personas que están ya jubiladas y que acuden a la Casa para ayudar y participar en las tareas de la misma. Se intenta que cada uno de ellos se responsabilice de algún aspecto concreto de la Casa, como puede ser la cocina, la limpieza, los alimentos, etc. También se intenta que hagan, en la medida de lo posible, funciones educadoras y de acompañamiento a las mujeres. Con respecto al objetivo de este proyecto, las mujeres de la Casa también tienen una serie de responsabilidades, como la de guardar sus objetos personales en sus habitaciones con sus llaves, de tal manera que la casa no se responsabiliza si dejan objetos personales fuera o no cierran la puerta de sus habitaciones. Además son las únicas responsables del cuidado de sus hijos, no pudiendo dejarlos solos, ni descuidarlos. También deben ocuparse de gestionar su alimentación, su higiene y tienen la obligación de llevarlos al colegio. La estancia de las mujeres en la Casa se renueva cada mes - hasta un plazo máximo de un año- y las usuarias deben esforzarse en cumplir las tareas de la casa que les son asignadas de limpieza y/o cocina, en cumplir los objetivos de sus itinerarios personales, de la tramitación de ayudas, de gestionar los cursos, la formación, la búsqueda de empleo, etc. En cuanto a los perfiles que, por lo general, presentan las mujeres de la Casa, son mujeres, con o sin hijos, de entre 18 y 65 años, pero se redujo la edad a los 45 años, pues surgían problemas entre unas y otras. Más adelante, y valorando lo que había en otros
55 recursos en la ciudad que atendían a mujeres sin hijos, se decidió coger sólo a mujeres con hijos, ya que además así se unificaba la convivencia. Al principio, se atendía más a madres jóvenes con una historia detrás de desestructuración familiar, pasando actualmente el perfil más a familias normalizadas que han sufrido las consecuencias de la crisis, el desempleo, etc. La problemática más común que presentan es que son mujeres susceptibles de cobrar algún tipo de ayuda social de carácter público, pero que bien por problemas administrativos (falta de algún tipo de documento) o bien porque la solicitud se alarga en el tiempo, no están teniendo ingresos económicos. Por otro lado, me parece importante tratar las causas más comunes por las que estas mujeres entran a formar parte de este proyecto. En la mayoría de los casos es por motivos de desestructuración familiar, abandono de la pareja, siempre unido a la falta de ingresos económicos. Un 90% de estas mujeres son de origen extranjero y todas ellas habían recurrido anteriormente a ayudas sociales. Este proyecto digamos que es para aquellas mujeres, e hijos, cuyas situaciones son muy extremas y es la única posibilidad que tienen. Con respecto al estado civil de las mujeres de la Casa, no sólo se trata de mujeres solteras, también hay mujeres casadas, divorciadas o separadas. El estado civil de éstas es un rasgo importante, ya que el estar solteras con hijos a su cargo y sin padre reconocido, facilita la solicitud de ayudas sociales. En cambio, en el resto de los casos antes de solicitar cualquier ayuda deben justificar que el padre del menor no se hace cargo y esto habitualmente es un proceso largo y costoso. En cuanto a los niños, en la mayoría de los casos sus edades oscilan entre los 0 y los 10 años. Así es normalmente, aunque a veces se han dado excepciones y ha habido niños de hasta 12 años.
62 supuesto una nueva posibilidad y de momento está tranquila de estar en un sitio en el que tiene cubiertas sus necesidades y las de sus hijas. Considera que es una nueva oportunidad, donde va a poder ir alcanzando metas. Cuando las niñas ya puedan ir al colegio y a la guardería respectivamente, ella podrá empezar con cursos de formación para acceder posteriormente a un empleo. Esos son sus objetivos más inmediatos. Y como objetivos futuros, se plantea la posibilidad de marcharse con su marido, una vez que salga, a Argelia, país de origen del mismo, y vivir allí donde espera encontrar mayores posibilidades de futuro para ella y para sus hijos, ya que, según ella, la familia de él se encuentra allí y contarían con su apoyo y colaboración. A continuación voy exponer unas conclusiones acerca de ellas, en función de las entidades, de los recursos disponibles para mujeres e hijos, de este proyecto en general, de la intervención de los profesionales, de los perfiles de las dos entrevistadas, de las oportunidades y expectativas de las mismas, y de las repercusiones de la crisis actual en este tipo de recursos. He decidido destacar estos aspectos porque me parecen los más relevantes de las entrevistas que he realizado y, por tanto, considero necesaria una reflexión acerca de los mismos. Comenzaré con las entidades/instituciones dedicadas al ámbito de lo social, como son: los Centros Municipales, el Albergue Municipal, Cáritas Parroquiales o Fogaral, la Casa de la Mujer, el IASS, UGT, CCOO, los centros de salud, centros de educación (infantil y primaria) o entidades privadas como El Tranvía, San Ezequiel Moreno, etc. Estas son, entre otras, algunas de las entidades/instituciones que se dedican o tienen áreas dedicadas al campo social. Muchas de ellas se encuentran en contacto o trabajan
63 en diferentes aspectos de forma conjunta, para poder dar una mayor cobertura y asistencia social. Algunas de estas son recursos propios para mujeres y sus hijos, otras solo para mujeres o solo para niños, y otras muchas están al servicio de toda la población en general. De estas últimas hay que destacar que tienen programas, o desarrollan actividades y servicios, dedicados únicamente a las mujeres y a sus hijos. Muchas de ellas ya las he explicado anteriormente en el apartado de recursos. En la siguiente conclusión voy a desarrollar los recursos propios para las mujeres y sus hijos, y concretamente del proyecto de la Parroquia: la Vivienda de acogida para mujeres y niños. Como ya he ido explicando en apartados previos, este es un recurso específico que se creó en el 2005 y que desde entonces no ha dejado de funcionar. Es un proyecto que en base a años anteriores se sabe que funciona y que funciona bien, cada vez tiene mayor demanda y cada vez hay más gente que conoce su existencia. También es conocido por otras entidades, las cuales derivan muchos de sus casos a este proyecto en concreto, lo que demuestra que es un recurso necesario y con una demanda cada vez mayor.
64 La intervención del Trabajo Social, como he podido explicar a propósito de la primera entrevista realizada a la trabajadora social que está al frente del proyecto, es fundamental para lograr los objetivos. Por intervención social se entiende “toda acción realizada por unos determinados profesionales, que se desarrollan en un marco institucional, bien sea de iniciativa pública o privada, con el objeto de poner en marcha procesos de transformación de la realidad social y aplicar planes y programas diseñados por las políticas sociales” (Zamanillo Peral: 2004). Así, la intervención social es un proceso que se lleva siempre a cabo por medio de las relaciones que se establecen en distintos contextos entre los tres principales elementos del sistema de ayuda profesional, es decir, la persona, el profesional y la institución correspondiente. Este concepto de intervención social surge en el campo del Trabajo Social en el siglo XX, para sustituir al término de “tratamiento”, que es un concepto más propio de la terminología médica. Este nuevo concepto surge con la intención de desarrollar una práctica más agresiva que incluye estrategias y técnicas que pretenden alcanzar un cambio planeado. Este cambio de terminología se produce en el momento en el que en el Trabajo Social aparecen nuevos problemas, nuevos grupos de usuarios y nuevas situaciones. No se trata de asumir el control de la persona y de la situación, sino de dotarlos de una capacidad autónoma para que tomen parte activa en una realidad social que ha de ser transformada. En el proceso de la intervención social encontramos dos actores, por un lado la propia persona y por otro el profesional o el equipo de la intervención. De esta forma la capacidad de cambiar la situación ha de ser desde esta perspectiva compartido con la propia persona (usuario), de manera que la relación que se establezca entre ambos esté fuertemente sostenida en el conocimiento y la energía que los dos tienen para ejercer una voluntad de cambio. De esta forma la relación entre
65 ambos prima sobre el poder autosuficiente del profesional y así es como la intervención profesional pasa del poder de cambiar algo al poder de intercambiar con esa persona energía e información, para que de forma conjunta logren acabar con la pobreza, la exclusión, la discriminación de género o de otro tipo. En definitiva, que mediante la intervención social la propia persona irá dotándose progresivamente de un saber y un poder que lo armarán de una serie de instrumentos necesarios para ir transformando su situación poco a poco. En lo que a intervención social y género se refiere, es preciso destacar que la intervención social con mujeres se puede encuadrar en los programas de la política emancipatoria del trabajo social feminista y de la teoría feminista que ha influenciado en los planes y programas de las políticas sociales con la perspectiva de género. “Una de las características del desarrollo relativamente temprano de la edad moderna es que el dinamismo de las instituciones de la modernidad ha estimulado las ideas de emancipación humana. Y creemos que a lo largo de la historia de la humanidad la emancipación ha sido siempre un arma de gran potencia modificadora de las prácticas sociales” (Giddens). El conseguir que los individuos abandonen las prácticas fijas que se hacían en el pasado, les permite lograr un control creciente sobre las circunstancias de sus vidas. Pero la política emancipadora logra un contenido más sustancial sólo si se centra en las diferencias de los seres humanos. De ahí que los grupos que han emprendido procesos de emancipación sean los grupos feministas. Esta política se interesa en reducir o eliminar la explotación, la desigualdad y la opresión, por lo que da la máxima importancia a los imperativos de justicia, igualdad y participación. Las normas de
66 justicia definen qué se considera explotación; el fomento de la igualdad es el objetivo más destacado de la política emancipadora. También lo es la conquista de la autonomía, que supone un proceso por el que las mujeres se convierten en sujetos de poder, que puedan ejercer su libertad para tomar decisiones y participar en igualdad. La igualdad viene a ser la idea central del trabajo social feminista al rechazar todas las divisiones sociales y no sólo aquellas basadas en el género. En este proyecto en concreto, en el que los profesionales trabajan con mujeres, deben adoptar un enfoque de género, es decir que los problemas sociales deben de ser redefinidos. Esto supone que deben ser considerados desde el punto de vista de su impacto específico en el bienestar de las mujeres, concretamente identificando las maneras específicas en que las mujeres viven su existencia, procurando la atracción de la atención pública sobre la falta de recursos, poder y plenitud emocional que hunde a las mujeres, informando y exponiendo sobre este estado de cosas, cuya responsabilidad recae en las relaciones sociales y las fuerzas sociales que lo crean, y, por último, luchando con firmeza por la incorporación de la situación de la mujer a la agenda de cambio social. Los objetivos a alcanzar dentro de las intervenciones de género son la igualdad de salario, en la salud, en violencia doméstica, en los derechos de reproducción, en temas de sexualidad, en los servicios de atención a los niños, etc. Son una serie de objetivos a alcanzar, ya que se han llegado a convertir en problemas sociales y políticos. En las intervenciones sociales con mujeres se da prioridad a la atención individual psicológica y jurídica. En algunos casos, los trabajadores sociales son la puerta de entrada a los servicios que atienden los problemas de la mujer. El concepto de problema y la
67 atención realizada por los trabajadores sociales como puerta de entrada muestra ya la orientación que se da al servicio. Se parte del principio de que en la índole de las cuestiones de la mujer hay más un problema que la necesidad y/o el deseo de tener acceso a las oportunidades. En gran parte de los casos, el servicio de atención a la mujer se inicia teniendo en cuenta un diagnóstico de la situación realizado por generalización, es decir porque previamente se conocen los problemas que presentan las mujeres. Estos problemas son, por orden de prioridad, los malos tratos o la violencia doméstica, los problemas psicológicos derivados de esas dolorosas experiencias, el proceder de familias desestructuradas y, por último, el problema del empleo (Roldán García: 2004). Siguiendo con el papel del Trabajo Social, como explicaba en la entrevista, esas intervenciones son muy variadas, así como también lo son las técnicas que se emplean para las mismas (entrevistas, hojas de datos, informes sociales, informes sociales de derivación, certificados, fichero, hojas de evaluación, etc.). De ahí la variedad de funciones que la trabajadora social del proyecto, tiene que llevar a cabo, como, entre otras: la de proporcionarles información, la de orientarles y asesorarles, la de obtener todos los datos y aspectos importantes acerca de ellas y de sus hijos (informe social), la de trabajar de manera individual con cada una y en equipo, etc. Y asimismo, en fin, la de elaborar unas líneas de acción que vayan dirigidas a reforzar el empoderamiento de las mujeres y la autonomía de las mismas. Otro de los aspectos que quiero destacar de las entrevistas es el perfil que presentan las usuarias entrevistadas. Como expliqué al principio de las entrevistas, he escogido a dos mujeres con características y situaciones diferentes, para poder ver las diferencias y el contraste que hay entre una y otra.
68 La primera es de origen marroquí, pero lleva desde los 15 años en Zaragoza. Tiene una niña de 4 años y lleva 9 meses en la Casa. Esta chica presenta grandes posibilidades de salir de la casa y de hacerlo de una forma positiva, es decir que los meses en que ha estado viviendo en la Casa han sido suficientes para “recomponer” un poco su vida. Una vez cubiertas sus necesidades y las de su hija, ya pudo empezar a hacer cursos de formación y a elaborar un curriculum para empezar con la búsqueda de empleo. Además el dinero que ha estado recibiendo de diversas ayudas lo ha podido ir ahorrando para su salida, por lo que el día que salga, dentro de pocos meses, estará preparada para ello y su situación habrá cambiado bastante con respecto a la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba antes de su entrada en la Casa. Su estancia en la Casa también ha sido fructífera en otros aspectos, ya que ha cumplido las obligaciones que tiene dentro de ésta y nunca ha incumplido ninguna de las normas, por lo que esto también supone puntos a favor para ella. Hay que tener en cuenta que el incumplimiento de algunos aspectos puede suponer, en ocasiones, la expulsión de la Casa. En definitiva, que ha sabido aprovechar este recurso y sacar de él el máximo beneficio, y, por tanto, ha mejorado su situación y la de su hija de cara al futuro. En cuanto a la segunda entrevistada, recordar que es una chica española, que tiene dos niñas pequeñas (2 años y 3 meses), que tiene 22 años y que su estancia en la Casa no llega a una semana. Aunque lleva muy pocos días en a casa, no es la primera vez que se encuentra en un recurso de este tipo, ya que, como señalo en su entrevista, estuvo previamente en Ainkaren. La Casa es una nueva posibilidad que se le ofrece a ella y a sus hijas. Poco a poco en estos días ya ha ido conociendo las normas de la casa y los objetivos que tendrá que cumplir para poder permanecer dentro de la misma. Es una oportunidad más la que este recurso y la intervención de los
69 profesionales le ofrecen y si la sabe aprovechar, y sigue las indicaciones pertinentes, le facilitará tener una salida de la misma de forma independiente. Es una chica muy joven, que no tiene estudios, ni formación, ni cuenta con experiencia laboral, por lo que trabajar sobre todos los aspectos va a ser muy necesario para que pueda acceder posteriormente a un trabajo, para poder sacar adelante a sus dos hijas, cuya atención y cuidado tiene que ser uno de sus objetivos primordiales. Poco a poco, con el paso de los días, se irá dando cuenta de que su estancia en la Casa le va a proporcionar después muchas cosas, como le ha pasado a la chica de la primera entrevista. Además de que se le asesorará y ayudará para que pueda solicitar las ayudas o prestaciones a las que pueda acceder, que de aquí a unos meses le harán independiente económicamente, reforzándose esa independencia con algún tipo de empleo. Estas dos mujeres reflejan el contraste de las vivencias y circunstancias de una madre separada que ha vivido y ha recibido ayuda de este recurso, frente a otra mujer con dos hijas a su cargo que acaba de entrar en el proyecto y, por tanto, en la Casa y que aún no ha podido experimentar esas mejoras. A continuación voy a exponer las oportunidades y las expectativas que se pueden concluir de las entrevistas. Hay que partir de la base, como es lógico, de que el que puedan hacer cursillos, ciclos formativos y orientación laboral es fundamental para que puedan encontrar un empleo. Por eso este recurso les ofrece orientación y asesoramiento para realizarlos y para unas mayores posibilidades de acceder a un trabajo. Los ratos en los que las hijas están en el colegio o en la guardería, les proporcionan a ellas un tiempo valiosísimo para este tipo de actividades formativas. Además
70 de que a nivel emocional para ellas también tiene una gran fuerza, ya que se sienten realizadas y útiles. Por lo general, el tipo de trabajos que desempeñan son en limpiezas, en la hostelería, en el cuidado de ancianos o de niños, etc., trabajos que tampoco requieren mucha formación, por lo que son los que más posibilidades tienen para ellas. Con respecto a las oportunidades, es evidente que la formación es necesaria para que puedan acceder a un trabajo, y a poder ser con un contrato de trabajo de por medio, para que de esta forma también puedan alquilar un piso, presentando el certificado del mismo. En la mayor parte de los casos, la gente no alquila los pisos si no tienen contrato de trabajo, por miedo a que después no les puedan pagar. Las expectativas de futuro que tienen las entrevistadas son positivas, sí que es verdad que la que ya ha ido haciendo cursos y lleva tiempo buscando trabajo (usuaria 1) es más consciente de que el tema del empleo está complicado y que no es tan fácil acceder a uno, mucho menos si no cuentan con una formación mínima. En el caso de la usuaria 2, que no tiene formación, ni experiencia laboral de ningún tipo, es menos consciente de este hecho y de la dificultad que supone llegar a obtener un trabajo. Con el paso de los meses, una vez que empiece a hacer cursillos y a buscar empleo de manera activa, irá siendo más consciente de que no es tan sencillo, y menos ahora, ya que con la crisis cada vez hay menos empleos y cada vez hay más empleos en los que las condiciones salariales son peores. La crisis está afectando de forma general a toda la población, pero como es evidente está teniendo mayores consecuencias en aquellos sectores de la población que son más vulnerables, como son la gente más mayor, las mujeres, los jóvenes, los extranjeros, etc. En conclusión, decir que la falta de formación, el tener a su cargo menores, la falta de apoyo del compañero, unido al convencimiento de que es una tarea exclusiva de la mujer, y la inseguridad en las propias posibilidades, son los factores, entre otros,
71 que perpetúan la desigualdad de las mujeres y forman una cadena de causas interconectada, construyéndose así todo un círculo vicioso con su consiguiente sistema de resistencias. Es la desigualdad simbólica que impide la igualdad de resultados lo que frena las posibilidades de inserción laboral de las mujeres. Pero, para los profesionales de la intervención, ellas están muy implicadas en la responsabilidad de perpetuar sus dificultades por contribuir a la aceptación total de menores a su cargo. Estos son los cambios de mentalidad más difíciles de alcanzar en intervenciones a medio plazo. Por ello, el apoyo al empleo adopta también la forma de intervenciones indirectas, por parte de los profesionales, para tratar de paliar las dificultades de las mujeres en el acceso al mismo.
78 Este recurso como he dicho antes, es de gran ayuda y utilidad para mujeres en situación de exclusión, les proporciona nuevas oportunidades y salidas futuras. Cada vez tienen mayor demanda y en vista de la situación, se ha podido ampliar el proyecto mediante la creación de una nueva Vivienda de Acogida con unas características similares a la del proyecto inicial. Aunque sí que se pretenden incluir una serie de cambios, como por ejemplo, que las mujeres que entren a vivir a ella sean más independientes, todos éstos se irán realizando en función de la evolución que vaya teniendo el proyecto, ya que, aún no está en marcha. Se prevé que comience a funcionar a finales del mes de julio. La Trabajadora Social que dirija este nuevo proyecto va a ser la misma que lleva actualmente la Vivienda inicial. Ya que, por lo general el funcionamiento y normativa de este nuevo proyecto va a ser el mismo. Por lo tanto, la intervención del Trabajo Social dentro de éste también va a ser similar se orientará, ayudará e informará a las usuarias. Se les proporcionará apoyo emocional, se les cubrirán las necesidades básicas de éstas y de sus hijos, y se les motivará e impulsará hacia determinados cursillos, talleres, etc. Todo con el objetivo último de que logren una mayor capacidad educativa y por consiguiente mayores posibilidades de encontrar un trabajo, que les proporcione la independencia y madurez que necesitan. Y por último respecto a la información que he obtenido del análisis de las entrevistas realizadas, las conclusiones que he sacado es que a pesar de que, eran dos perfiles diferentes de mujeres, ambas se encontraban en una circunstancia límite en sus vidas y que fueron derivadas de otras instituciones a la Parroquia. Por su paso por el proyecto ha conseguido mejoras y expectativas de futuro para la que lleva ya casi un año dentro del proyecto, y que sin embargo, para la otra de momento no, porque tan sólo lleva una semana en él. Las diferencias que presentan una con otra, son el reflejo de haber estado y pasado por un proyecto de este tipo o no.
79 La ayuda y el apoyo que han recibido, les ha proporcionado nuevas expectativas de salida y un futuro más prometedor, un hecho que antes de entrar en la Vivienda era casi impensable. Por lo que la evolución que seguirá esa otra mujer con el paso de los meses dentro de la Vivienda, si tiene interés y su actitud es la correcta, será posiblemente la misma. Se fijará con la profesional una serie de objetivos que día a día podrá ir logrando para alcanzar una situación de inclusión, no sólo en lo laboral, sino también en lo social. Éstas consiguen sus metas educativas y laborales, y su reintegración en la sociedad, de la que habían quedado excluidas a raíz de sus diferentes problemáticas (inmigrantes, desestructuración familiar, etc.). Me gustaría terminar con una frase que he aprendido este año y que en relación con el tema del que trata el trabajo, me parece relevante. Es una frase de un libro titulado “El segundo sexo”, dirigido hacia la necesidad de crear un movimiento feminista autónomo: “No se nace mujer, se llega a serlo” (Beauvoir: 1949). Con esta frase la autora pretendía reflejar las diferencias de sexo que en esos años se daban, como una consecuencia de la construcción social y cultural que cada sociedad tiene. Aunque en las últimas décadas se ha evolucionado mucho en este sentido, todavía se dan muchas de esas diferencias entre hombres y mujeres, y éstas distinciones son el origen de muchas de las situaciones de exclusión que sufren las mujeres, no sólo como un miembro más de la sociedad, sino también dentro de la propia familia.
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