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Abstract
La crisis global y otros factores han estimulado a la gente a protestar por la reducción de los servicios y bienes públicos del Estado de bienestar que se han llevado a cabo durante los últimos años. Los medios de comunicación y la clase política han tenido que enfrentarse al gran descontento de la población hacia ellos por haber servido a los intereses de las clases altas. Salvados es un excelente ejemplo de la adaptación de los medios de comunicación a la demanda de la información por parte de la población española y un paradigma en la nueva manera de elaborar un programa de televisión. Montañés Hijazo, Margarita; Cabrera Altieri, Daniel Horacio
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1 Trabajo Fin de Grado El Estado de bienestar en los medios de comunicación. Estudio de caso: la educación, la sanidad y las pensiones en Salvados Autor Margarita Montañés Hijazo Director/es Daniel Horacio Cabrera Altieri Facultad: Filosofía y Letras / Grado en Periodismo Año: 2012-2013
Resumen La crisis global y otros factores han estimulado a la gente a protestar por la reducción de los servicios y bienes públicos del Estado de bienestar que se han llevado a cabo durante los últimos años. Los medios de comunicación y la clase política han tenido que enfrentarse al gran descontento de la población hacia ellos por haber servido a los intereses de las clases altas. Salvados es un excelente ejemplo de la adaptación de los medios de comunicación a la demanda de la información por parte de la población española y un paradigma en la nueva manera de elaborar un programa de televisión. Palabras clave: Estado de bienestar, servicios públicos, sanidad, educación, pensión, Salvados, Jordi Évole The global crisis and other factors have encouraged people to protest about public services and goods reductions in Welfare State in recent years. Media and politicians have had to face middle class and working class’ exasperation with them for having served to upper classes’ interests. Salvados is an excellent example of Mass Media’s adaptation to Spanish population’s information demand and a paradigm in new ways of doing a TV program. Key words: Welfare State, public services, health service, education, pension, Salvados, Jordi Évole
3 Contenido Resumen ................................................................................................................................................................... 2 I. Introducción .................................................................................................................................................. 4 II. Marco teórico ................................................................................................................................................ 5 a. Historia del Estado de bienestar ...................................................................................................... 5 b. Definición de Estado de bienestar ................................................................................................... 6 c. El Estado de bienestar en España .................................................................................................... 7 d. El Estado de bienestar en los medios de comunicación ....................................................... 10 III. Análisis de los capítulos ..................................................................................................................... 15 a. Cuestión de educación ........................................................................................................................ 15 b. De paciente a cliente ........................................................................................................................... 23 c. La jubilación de las pensiones ......................................................................................................... 31 IV. Conclusiones ........................................................................................................................................... 39 V. Bibliografía................................................................................................................................................... 42 Anexos ..................................................................................................................................................................... 43 I. Situación actual de la educación la sanidad y las pensiones en España ........................ 43 a. Situación de la educación ............................................................................................................. 43 b. Situación de la sanidad .................................................................................................................. 46 c. Situación de las pensiones ........................................................................................................... 48
I. Introducción El Estado de bienestar ha sido la fórmula de organización del Estado en el continente europeo como forma intermedia entre el capitalismo y el socialismo (Harris, 1990). Con él, se ha tratado de mitigar las crecientes desigualdades entre ciudadanos derivadas del Estado liberal con el objetivo de conseguir la justicia social. Este principio garantiza ciertas condiciones de igualdad entre los ciudadanos, sobre todo en bienes y servicios esenciales para la supervivencia de los individuos. Sin embargo, las tensiones entre capitalismo y socialismo han hecho visibles los problemas que tiene el Estado de bienestar. Esta crisis del modelo ha inducido a dudar de él y buscar soluciones dentro del propio modelo. Los cambios han tendido en los últimos años a llevar a los Estados de bienestar hacia el modelo liberal y a debilitar la intervención estatal en las socialdemocracias (Navarro, 1998). El descontento de la población más afectada por este debilitamiento del Estado de bienestar, las clases medias y la clase trabajadora, ha desencadenado un cambio en la política y en el tratamiento de los asuntos en los medios de comunicación de masas. En España, movimientos ciudadanos como “¡Democracia Real Ya!” y el 15-M sentaron las bases para forzar este cambio. Estas movilizaciones eran una manera de proteger los intereses de la ciudadanía con respecto a los intereses del poder, ejerciendo una posición de contrapoder (Castells, 2012). La ciudadanía pedía una democracia más representativa tanto desde el ámbito de la política como desde el ámbito de los medios de comunicación. Salvados es uno de los programas que ha sabido adaptarse de una manera más adecuada a la demanda de información de la población española. Su modo de tratar los temas complejos de la realidad española ha sido la clave de su éxito televisivo tanto en la forma como en el contenido, destacando el sentido del humor y la crítica a las injusticias del modelo político español. En este trabajo, se analiza el tratamiento que da Salvados al Estado de bienestar en tres programas, cada uno de ellos dedicado exclusivamente a uno de estos temas: la educación, la sanidad y las pensiones. No son los únicos programas en los que Évole analiza el Estado de bienestar español pero sí los más representativos ya que todo el contenido de estos programas gira en torno a un tema neurálgico dentro de esta organización del Estado. La metodología seguida para elaborar este trabajo ha sido cualitativa. Se ha llevado a cabo mediante la visualización y selección de los capítulos de Salvados que mejor representaban el tratamiento que este programa ofrece del Estado de bienestar. Posteriormente, se ha realizado la interpretación y el análisis de este concepto en los capítulos tras la documentación pertinente. El presente trabajo es un análisis de contenido centrado en el concepto de Estado de bienestar, independiente del contenido icónico propio del medio audiovisual.
5 II. Marco teórico a. Historia del Estado de bienestar El origen del concepto de Estado de bienestar se encuentra en Estados Unidos con el denominado Welfare State. Tras el crack del 29, el presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt presentó una nueva política conocida como New Deal, un planteamiento alternativo a la política de su predecesor republicano Herbert Clark Hoover. Este plan consistió en la intervención del Estado con fondos públicos para superar las secuelas de la Gran Depresión, inspirada en la teoría del economista John Maynard Keynes. Después de la Segunda Guerra Mundial y constatado su éxito en Estados Unidos, el Estado de bienestar se exportó a Europa. El maltrecho continente aceptó el Estado de bienestar como un oferente de seguridad y un reductor de incertidumbres sobre la población. El objetivo principal de la implementación de este tipo de Estado era la erradicación de la pobreza, el aumento del bienestar social de la población y el logro de la igualdad –con numerosos matices que tenían que ver con la igualdad ante la ley, de oportunidades y económica– (Picó, 1990). El viejo continente tenía en su historia marcadas las pautas para instaurar el Estado de bienestar. Los primeros vestigios de lo que más tarde sería el Estado de bienestar en Europa aparecen antes de la exportación del término desde Estados Unidos en las reivindicaciones de los movimientos revolucionarios de 1848 y la Comuna francesa de 1871. En la década de los 80 del siglo XIX aparecen las políticas sociales de la Alemania de Bismarck, que tratan de asegurar un cierto equilibrio político entre autoritarismo y socialismo a través de una mayor igualdad y justicia social entre las clases sociales. Algunas de las medidas para conseguirlo son la creación de una primitiva Seguridad Social con sistemas de seguros para trabajadores que les asegurase una prestación en casos de enfermedad, accidente o jubilación. En Reino Unido, William Beveridge postula los dos principios básicos de los que se tiene que encargar el Estado: lograr el pleno empleo y crear un sistema de Seguridad Social para asegurar los servicios sociales básicos de todos los ciudadanos (Martínez de Pisón, 1998). El Estado de bienestar, no tan feroz como el liberalismo de Estados Unidos pero con bases capitalistas, se instauraría en las nuevas constituciones de los países azotados por la guerra y, con la implementación del concepto de ciudadanía (Marshall, 1998) a través de los servicios públicos, espantaría los fantasmas de los seductores ideales comunistas y desviaría la atención de las sociedades para que dieran la espalda a la revolución que preveía el marxismo (Picó, 1990). De esta manera, los ideales de las clases trabajadoras se adaptarían a aquellos que tuvieran que ver, ni más ni menos, con el Estado de bienestar. La igualdad en algunas de las condiciones haría que la clase trabajadora dejara atrás su conciencia de clase, al verse con los mismos derechos que la clase media, principal impulsadora de los logros sociales por sus altas expectativas. Treinta años después del final de la Segunda Guerra Mundial, llegó la crisis de los años 70. La derecha pensaba que se habían realizado demasiadas intervenciones en la economía y que el problema del Estado de bienestar se encontraba en la limitación de la acumulación de capital. En esos momentos, comenzó la crisis del Estado de bienestar que culminó en los años 1979 y 1980 con la ascensión al poder de Margaret Tatcher en Reino Unido y Ronald Reagan en Estados Unidos, que buscarían soluciones a los desequilibrios económicos en las corrientes de pensamiento liberal (Navarro, 1998). El principal problema al que se enfrentaban los gobiernos neoliberales era la inflación y el
crecimiento económico. Consiguieron reducir la inflación a un alto coste: un gran aumento del desempleo y la precariedad en el empleo –dado el descenso de los salarios. La liberalización del trabajo acentuó las desigualdades sociales, como también lo hizo la escasa intervención en la economía por parte del Estado. Con ello, las familias se vieron obligadas a endeudarse y su situación social empeoró respecto a lo que se había vivido hasta entonces. b. Definición de Estado de bienestar El Estado de bienestar es un modelo de organización política que combina elementos del Estado liberal con elementos del socialismo, de manera que se consigue en la práctica un Estado que no reniega de los principios de la economía capitalista pero que atiende los problemas que acarrea una economía centrada exclusivamente en el libre mercado. Se basa en el concepto de ciudadanía (Marshall, 1998) para tratar de conseguir unas condiciones mínimas de todos los individuos que la forman. El Estado de bienestar es una organización que interviene en el curso de la economía de mercado con el objetivo fundamental de asegurar una cierta igualdad entre los ciudadanos en su acceso a una serie de derechos que aseguren su supervivencia con independencia de los medios que posean. La definición del Estado de bienestar que aporta Rafael Muñoz, profesor del Departamento de Economía de la Universidad de Salamanca es “conjunto de actuaciones públicas tendentes a garantizar a todos los ciudadanos de una nación, por el hecho de serlo, el acceso a un mínimo de servicios que garanticen su supervivencia” (Muñoz, 1995, 25). Además de eso, el Estado de bienestar se encarga de preservar unos mínimos de justicia social, 1 superando así los principios del Estado liberal (Martínez de Pisón, 1998), en la que los ciudadanos puedan disfrutar de unas determinadas condiciones de bienestar que no tienen por qué tener una relación directa con la mera supervivencia. “Define el Estado de bienestar (EB) un conjunto de instituciones estatales proveedoras de políticas sociales dirigidas a la mejora de las condiciones de vida y a procurar la igualdad de oportunidades entre los ciudadanos” (Moreno, 2012, 17). La redistribución de la riqueza es un pilar fundamental para no romper con el capitalismo y un objetivo clave en la intervención del Estado que se materializa desde los puntos económico y social a través de las políticas sociales. Estas están encaminadas a cubrir los riesgos vitales de la población, sobre todo en los ámbitos de la educación, el empleo, la salud, la seguridad social y las transferencias fiscales (Moreno, 2012). Encaminar la intervención del Estado a la consecución de la igualdad entre ciudadanos es la justificación de la existencia de los servicios y bienes sociales en los que este actúa en contraposición a la organización privada, que busca su propio interés antes que el bien común de la ciudadanía (Meny, 1992). El problema se encuentra precisamente en establecer hasta dónde debe llegar la intervención del Estado ya que todos los bienes y servicios pueden ser considerados como públicos ya que en mayor o menor medida generan externalidades positivas (Moreno, 2012). En este punto es donde se encuentran 1 Según Dubet (2011), hay dos grandes concepciones de la justicia social: la igualdad de posiciones y la igualdad de oportunidades. Ambas tienen la misma ambición –reducir la tensión fundamental que existe en las sociedades democráticas entre la igualdad de todos los individuos y la inequidad social surgida de la competencia de los intereses pero difieren en la manera de hacerlo: la primera busca la reducción de las desigualdades de los ingresos, de las condiciones de vida, del acceso a los servicios, de la seguridad – sin discriminar sexo, raza, talento, etc., para que la movilidad social no sea una prioridad; mientras que la segunda busca ofrecer a todos la posibilidad de ocupar las mejores posiciones en función de un principio meritocrático.
7 las tensiones entre las tendencias liberal y socialista que el Estado de bienestar trataba de reconciliar. “El desarrollo del Estado de bienestar termina por chocar con los límites financieros del Estado. El Estado de bienestar se derrumba porque se convierte en impagable: el déficit del Estado supera con mucho lo que parece soportable. Y ocurre así porque el Estado, con el aumento del paro, tiene que financiar a un grupo social cada vez más voluminoso y, sobre todo permanente, que consume gran parte de los recursos disponibles, sin fondos ya para una política social de mayor vuelo” (Marchioni, 1994, 50). La dificultad de encontrar un modelo alternativo está forzando a los gobiernos a continuar con el modelo del Estado de bienestar, aunque los altos niveles de déficit les están obligando –al menos, según el discurso de los dirigentes– a ceder la gestión de los servicios públicos a la iniciativa privada y a reducir el gasto público como porcentaje del Producto Interior Bruto (PIB). Esto está provocando que las sociedades modernas estén adoptando modelos del Estado de bienestar recortados, tendentes a la tradición liberal más que a la socialista –que se encuentra en decadencia sobre todo después de la disolución de la URSS– y a una creciente desigualdad entre clases sociales en la oportunidad de acceder a un puesto de trabajo y todo lo que ello conlleva como consecuencia de la imposibilidad del pleno empleo (Navarro, 1998). Cuando se estudia el Estado de bienestar, se puede distinguir tres fases dentro de su historia: la edad de oro –de alta legitimidad del Estado de bienestar por el crecimiento económico–, la edad de plata –de cierta continuidad aunque se ponen de manifiesto las tensiones entre liberalismo y socialismo y aparecen políticas neoliberales con los gobiernos de Tatcher y Reagan– y la edad de bronce –de inestabilidad por los altos niveles de déficit– del Estado de bienestar (Moreno, 2012, 17-18). Ilustración 1. Evolución del Estado de bienestar en tres etapas c. El Estado de bienestar en España El Estado de bienestar en España está poco desarrollado, según Navarro (2006), por el escaso poder de las clases populares en la historia de España, en parte debido a la Edad de oro [1945 - 1975] •Alta legitimidad del Estado de bienestar •Rápida mejora de las condiciones de vida y gran crecimiento económico: casi pleno empleo, mayor capacidad económica de la clase trabajadora... Edad de plata [1975 - 2007] •Menor crecimiento económico, revolución tecnológica (desaparición de puestos de trabajo de la clase trabajadora) •Encomiable resiliencia ante los gastos sociales para evitar retrocesos en las políticas del bienestar Edad de bronce [2008 - actual] •Crack económico del 2007 •¿El Estado de bienestar podrá mantener rasgos constitutivos del bienestar social consolidados en la segunda mitad del siglo XX?
poca conciencia de clase. La división de las clases sociales hace que exista una polarización social en España cada vez mayor por la creciente desigualdad entre ellas. Así, Navarro destaca que se está llevando a cabo un alejamiento entre dos grupos con la consiguiente creación de dos Españas. Estas dos Españas se diferencian no solamente en los intereses, sino en la representatividad que tienen en los medios de comunicación – que responden, fundamentalmente, al beneficio de la España más poderosa–. “Existen, grosso modo, al menos dos Españas. Una, constituida por el 30-35% de la población, con las rentas superiores (la burguesía, la pequeña burguesía y las clases medias profesionales de renta alta) […], de tendencias conservadoras y liberales […] la que utiliza los servicios privados […]. La otra España es la España popular, que incluye aproximadamente el otro 60-65% de la población (y que está constituida principalmente por la clase trabajadora y las clases medias de renta media y baja). Su influencia en el Estado ha sido históricamente menor, lo que explica el escaso desarrollo del Estado de bienestar en España. Esta, la otra España, es la que utiliza preferentemente los servicios públicos” (Navarro, 2006, 30-31). Navarro destaca el escaso desarrollo de los servicios a las familias –escuelas de infancia, servicios domésticos de personas discapacitadas y residencias de ancianos– como parte importante del subdesarrollo social español. Este déficit de servicios públicos ha impedido a las mujeres incorporarse al mundo laboral en igualdad de condiciones que los hombres, puesto que ellas han sido en mayor medida las que han reemplazado estos servicios, de los que debería encargarse el Estado. En 2003, Alemania y Francia adelgazaron su Estado de bienestar y, a partir de ahí, varias voces empezaron a insistir en que este era el camino que se debía seguir por todos los países para garantizar la sostenibilidad del modelo. Sin embargo, Suecia tenía un gasto social mayor que Alemania y Francia y una menor tasa de desempleo que estos dos países. “En España se siguió el ejemplo de estos dos países: bajó su gasto público en la intervención social. El gasto público destinado a la protección social (pensiones y otras transferencias públicas sociales, sanidad, educación, servicios domiciliarios, etc.) ya era muy bajo en España” (Navarro, 2006, 36). Durante la legislatura de 2004 a 2008, el Partido Socialista aprobó algunas medidas que tenían carácter social para expandir el Estado de bienestar. Se aprobó la ley de Dependencia, que sentaba las bases de un órgano función era financiar los servicios para aquellas personas que tuvieran dificultades por enfermedad, invalidez o vejez. Por otro lado, se aprobó una medida conocida como “cheque-bebé” para estimular la natalidad con ayudas económicas a las familias. Se criticó duramente que todas las familias recibían la misma ayuda sin importar los recursos con los que contasen. 2 En 2008, comenzaron a percibirse los efectos de una crisis financiera que azotaría a la población de todo el mundo con efectos devastadores en las tasas de paro. La clase política comenzó una senda de recortes de los Estados de bienestar para tratar de equilibrar el déficit público. Durante estos años, se favoreció a la empresa privada para que creara nuevos puestos de trabajo. En España, una de las medidas más criticadas tomadas por el Partido Socialista durante 2010 fue la reforma laboral –ningún partido apoyó esta reforma– 3 , que introducía elementos como la disminución de la 2 DEL BARRIO, Ana. " La corta vida del cheque-bebé”. El Mundo, 12/05/2010. <http://www.elmundo.es/elmundo/2010/05/12/espana/1273650734.html>. [Consultado: 25/06/2013]. 3 YANEL, Agustín. “El Gobierno saca adelante su última reforma laboral gracias al PP, CiU y CC”. El País, 15/09/2013.
9 indemnización por despido de un contratado indefinido o la facilidad para llevar a cabo Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) en caso de que las empresas no obtuvieran tantos beneficios como en el año anterior. 4 El objetivo era incentivar a la empresa privada a realizar contratos indefinidos. Estas concesiones resultaron tener un efecto perverso: se disparó el número de trabajadores que sufrieron EREs por su indefensión ante el poder de la empresa. 5 Por otro lado, la congelación de las pensiones en 2011 también tuvo un gran impacto en la población, disminuyendo el poder adquisitivo de la población jubilada. 6 En 2012, se aprobó una nueva reforma laboral todavía más restrictiva a los derechos de los trabajadores. Con ella, el Expediente de Regulación de Empleo ni siquiera tenía que ser aprobado por la Consejería de Empleo de la Comunidad Autónoma o el Ministerio de Empleo, sino que solo era necesaria la autorización judicial. 7 Además, se disminuyeron los fondos destinados a educación y sanidad, anuncio que llegó poco antes de la noticia del rescate a la entidad bancaria Bankia, a la que se inyectó una gran suma de dinero público. 8 En el caso de la educación, las medidas más importantes para conseguir reducir su presupuesto fueron el aumento de las tasas para el acceso a las enseñanzas universitarias y el aumento del ratio de alumnos por clase –tanto en enseñanza primaria como en secundaria–, así como el anuncio de un recorte en las becas de comedor y de material escolar. En el ámbito de la sanidad, las medidas para reducir los costes públicos fueron la inserción del copago farmacéutico – los jubilados estaban obligados a pagar el 10% de sus medicamentos y para el resto de población se elaboraba un sistema de pago en tres tramos según la renta–. En la actualidad, se sigue recortando al Estado de bienestar con una disminución de 1.108 millones de euros en dependencia. 9 A pesar de los sacrificios a los que se ha sometido a la mayor parte de la sociedad, las cifras del desempleo en mayo seguían incrementando. 10 <http://www.elmundo.es/elmundo/2011/09/15/espana/1316089907.html>. [Consultado: 25/06/2013]. 4 ELÍAS, Beatriz. “Lo que cambia en 2011 con la reforma laboral”. Expansión, 03/01/2013. <http://www.expansion.com/2011/01/03/empleo/mercado-laboral/1294046681.html>. [Consultado: 25/06/2013]. 5 FONTGIVELL, Cristina. “Los trabajadores afectados por ERE se disparan un 67% hasta marzo”. Expansión, 17/04/2012. <http://www.expansion.com/2012/04/16/catalunya/1334601976.html?a=3b0ec98442b d89b11495f60da8e9f5f2&t=1334997625>. [Consultado: 25/06/2013]. 6 GÓMEZ, Manuel V. “La congelación de las pensiones cuesta unos 420 euros de media”. El País, 30/11/2011. <http://elpais.com/diario/2011/11/30/economia/1322607607_850215.html>. [Consultado: 25/06/2013]. 7 “Las novedades de la reforma laboral 2012 aprobada por el Gobierno de Rajoy”. RTVE, 02/03/2012. <http://www.rtve.es/noticias/20120302/claves-reforma-laboral-despidomas-barato-nuevas-bonificaciones/502961.shtml>. [Consultado: 25/06/2013]. 8 “Bankia pedirá al Estado más que el recorte en educación y sanidad”. Público. 24/05/2012. <http://www.publico.es/dinero/434388/bankia-pedira-al-estado-mas-que-el-recorte-eneducacion-y-sanidad>. [Consultado: 25/06/2013]. 9 SUST, Toni. “El Gobierno asesta el hachazo final a la ley de dependencia”. El Periódico, 02/05/2013. <http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/gobierno-asesta-hachazo-final-leydependencia-2379936>. [Consultado: 25/06/2013]. 10 “Eurostat constata que el desempleo en España sigue creciendo y alcanza el 26,8%”. 20 Minutos, 31/05/2013. <http://www.20minutos.es/noticia/1830075/0/eurostat/desempleo/espana/>. [Consultado: 25/06/2013].
tenido la oportunidad de contrastarlo con el panorama finlandés. Eso ahorra tiempo a Évole, quien también resalta mediante la observación directa algunas de las distinciones que le extrañan durante su conversación con Peteri. Después de estas entrevistas, hay una serie de planos de Helsinki nevada y de Évole caminando hacia la casa de Marc Cerdà, su siguiente entrevistado. Cerdà es un profesor barcelonés que, además, es padre. Su entrevista va a introducir aspectos sobre la educación de los niños desde las dos perspectivas: como profesor y como padre. Va a hablar sobre todo de la implicación de los padres en el terreno educativo de sus hijos. Más tarde, Cerdà va a acompañar con su hijo a Évole para conocer a otros padres: uno de ellos español y dos finlandés. Cerdà también interviene en la entrevista y con ella se sigue debatiendo sobre los aspectos fundamentales que trata el programa. 2. Contenidos 2.1. Calidad de la enseñanza Évole comienza su programa con el problema del fracaso escolar en el sistema educativo español: “A pesar de lo que hemos evolucionado en este país, nos llegan informes de la UNESCO en los que España aparece con el mayor índice de fracaso y un gran abandono escolar (uno de cada tres alumnos abandona la escuela)”. Jurjo Torres le responde que este es uno de los grandes problemas que tiene la educación en España, en parte debido al gran abandono escolar que hubo a raíz de los puestos de trabajos que surgieron en la construcción. El presentador de Salvados presenta al catedrático un titular de una noticia en la que se habla de la disminución de fondos destinados a Educación presentados por el Ejecutivo 19 y pregunta: “¿se puede recortar en Educación 3.000 millones de euros sin que eso perjudique a la calidad de la enseñanza?” El catedrático lo niega rotundamente y explica en qué han consistido estos recortes: “Se recortó en las partidas de los materiales escolares, se incrementó el número de horas del profesorado, se incrementó el número de alumnos por aula y bajaron las becas de comedor. En estos momentos, hay estudiantes que se van a comer a casa, otros que comen con el tupper y otros que se quedan al comedor. Eso es una política de segregación increíble e inmoral”. El fracaso escolar no es consecuencia de que pasemos menos horas en la escuela. Por el contrario, ante la pregunta de Évole de si esto podría ser así, Torres dice: “No, al revés. Estamos a la cabeza en Europa de horas de escolaridad”. Entonces Évole expone: “No entiendo qué pasa con este país, porque también somos de los que más horas nos pasamos trabajando y producimos menos, somos de los que más horas nos pasamos en la escuela y no salimos muy bien parados en los informes…”. Torres explica que hay un elemento en que todos los análisis coinciden cuando se buscan las causas del fracaso escolar: la calidad del profesorado. La razón es que no se destinan suficientes recursos en la formación de estos profesionales: “Este país arrastra un déficit en la preparación de ese profesorado y los programas de actualización del profesorado muy notables”. Además, el catedrático resalta que en España la nota de corte que necesitan los estudiantes para entrar en la carrera de Magisterio es la mínima: un 5. En 19 “Wert explicará a los consejeros autonómicos el ajuste de 3.000 millones de euros en Educación”. RTVE. <http://www.rtve.es/noticias/20120416/wert-explicara-consejeros-autonomicosajuste-3000-millones-euros-educacion/516398.shtml>. [07/06/2013].
17 Finlandia, Magisterio es la carrera con mayor demanda y requiere los mejores expedientes para cursarla. En su entrevista con Fracesc Fraixanet, Évole le pregunta cómo se arregla el fracaso escolar. Fraixanet le contesta que no está de acuerdo en que haya mucho fracaso escolar y que depende de lo que se mida con este baremo. Asegura que en España, hay más cohesión social que en otros países, donde está habiendo vandalismo en los centros educativos gueto, que son aquellos donde se concentra una mayor proporción de estudiantes desfavorecidos. Fraixanet comenta que en España se está consiguiendo que eso suceda en menor proporción que en otros países. Cuando Évole entrevista a las profesoras que trabajan en el colegio público dirigido por Fraixanet, aprovecha para analizar el prestigio que tiene la profesión de profesor. Según ellas, el profesorado español no tiene prestigio y las consecuencias que eso tiene: “Si un padre no considera que estamos haciendo algo importante con sus hijos, es muy difícil que el hijo lo perciba”. Una de las consecuencias de este desprestigio es que algunos padres dan la razón al hijo antes que al profesor. Atribuyen este cambio de la escuela a la evolución de la sociedad. En Finlandia, según las estudiantes de Magisterio en prácticas a las que entrevista Évole, los padres suelen escuchar al profesor. No hay tantos casos de familias que dan la razón a los hijos. En su entrevista con Mari Peteri, Évole se interesa por el sistema educativo de Finlandia y por su forma de impartir las clases ya que este es el país que mejor parado sale en los rankings de educación. El conductor del programa se refiere a Finlandia como “la NBA de la educación mundial”. Évole aporta el dato de que en España, según los estudios de la UNESCO, hay un 30% de abandono escolar y pide a Peteri que lo compare con el de Finlandia. La profesora le informa de que en Finlandia solo un 0,2% aproximadamente abandona la escuela. El presentador investiga sobre algunos de los indicadores que pueden afectar a la calidad de la educación. Así descubre datos como que los profesores tienen alrededor de dieciocho alumnos por aula; que si hay alumnos que necesiten un servicio de educación especial, el número de alumnos se ve reducido o se dispone de un profesor de refuerzo o asistente, y que el centro de Peteri cuenta con ochenta profesores y unos quince de ellos trabajan apoyando las clases. Cuando Évole expone que con la reforma educativa, se plantea subir el máximo de alumnos por aula a treinta en España y muestra la noticia, 20 pregunta si eso sería admisible en Finlandia. Peteri dice que si eso sucediera, se colocaría un profesor de apoyo dentro del aula. Évole aprovecha que en ese colegio hay dos profesoras en prácticas españolas para preguntarles acerca de la calidad de la enseñanza en Finlandia y las diferencias con el sistema de educación español. La primera pregunta es si han notado mucho contraste entre el sistema español y el finlandés. Las dos estudiantes de Magisterio remarcan la diferencia entre el prestigio social que tiene la profesión de maestro en Finlandia – comparable en España a la que tiene la carrera de Medicina– obligatorio que los profesores estudien un máster después de sus estudios y que solo los mejores pueden entrar a trabajar. La profesora finlandesa aporta que solo un 10% el que puede dedicarse a la profesión. Las estudiantes en prácticas denuncian que Magisterio en España es la carrera a la que todos los estudiantes recurren cuando no les da la nota para nada más. Évole pregunta por la manera de acceder al puesto laboral del profesor en Finlandia. Peteri le explica que el profesor puede elegir dónde trabajar. Solicita la plaza 20 YAGÜE, Antonio M. “El tope de alumnos por aula subirá a 30 en primaria y a 36 en secundaria”. El Periódico, 17/04/2012. <http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/topealumnos-por-aula-subira-primaria-secundaria-1672082>. [Consultado: 07/06/2013].
y si al director le gusta la manera que tiene el profesor de entender la educación, consigue el puesto. En Finlandia, este sistema funciona bien, según Peteri, y las estudiantes en prácticas lo apoyan porque, según ellas, es una oportunidad de mostrar lo que vale el profesor mejor que los exámenes de las oposiciones. Las estudiantes valoran positivamente la libertad que dan el Gobierno y los directores a los profesores. En España, según ellas, el profesor dedica mucho tiempo al papeleo. En Finlandia, no se exige tanta burocracia porque no hay inspecciones educativas, ya que se confía en el profesor y en lo que hace en el aula porque se confía en su profesionalidad. Évole pregunta a las estudiantes en prácticas si piensan que el sistema educativo finlandés es exportable a España. Contestan que es difícil porque no se trata del trabajo en el aula únicamente, sino que es todo lo que le rodea y el pensamiento de la gente. 2.2. Escuela pública y privada Una de las grandes preocupaciones de Évole durante el programa es la distinción entre escuela pública y privada y los fondos destinados a cada una de las instituciones. El presentador analiza con Torres el impacto de los recortes en la escuela pública y en la privada. El catedrático declara que la más afectada por estos recortes es la escuela pública cuya única fuente de ingresos es el dinero público. “La escuela concertada va a buscar estrategias para subirle las cuotas a los padres por las cosas que les obligan a consumir allí”. Évole destaca que, según la ley, no hay por qué pagar a un centro concertado, ya que recibe dinero público. Torres solo contesta: “Ya, busca cualquier colegio concertado y habla con las familias”, dando a entender que, en la práctica, la mayor parte de las familias pagan por la educación concertada. Según Torres, España es el segundo país de educación privada y concertada en la Unión Europea. España tiene 31-32% de centros concertados mientras que Finlandia tiene aproximadamente, el 3%. Évole pregunta a Torres si se está intentando desprestigiar a la escuela pública. Este afirma que se descontextualizan los resultados ya que no se habla de las condiciones en la que trabaja la escuela pública y denuncia la existencia de centros gueto en España, donde se concentra el alumnado con condiciones más desfavorecidas. Según él, la diversidad en el aula y el número elevado de alumnos hacen complejo el funcionamiento del aula y perjudica a la escuela pública en los resultados de los rankings respecto a la concertada y a la privada, que elige a su alumnado y va a tratar de deshacerse de los estudiantes que le puedan perjudicar en los rankings. Torres asegura que este desprestigio del servicio público es una política de privatización: “para privatizar lo que tienes que hacer en primer lugar es demostrar y hacer creer a la población que ahí se dan los mejores rendimientos”. En su entrevista con Francesc Freixanet, Évole aprovecha para preguntar datos sobre los estudiantes que estudian en el colegio público que dirige. El director le comenta que hay un 40% de niños extranjeros en ese colegio y que es un porcentaje habitual en los centros públicos. Sin embargo, en los colegios concertados no hay tanta inmigración. En este colegio público, también hay un perfil distinto de niños: niños con necesidades especiales y niños con sordera. En ese colegio hay instalaciones especiales para ellos. Évole acompaña a Freixanet al aula especial para niños con necesidades especiales. Allí le explican que los niños hacen un taller una vez a la semana en esa aula, más tranquila, donde se les puede ofrecer una educación más especializada. El resto del tiempo, los niños con necesidades especiales están en un aula normal con los otros niños y con ayuda por parte del tutor o educador. Le explican que también hay centros concertados en los que se da ese servicio pero, según Freixanet, se está dando
19 más apoyo a este tipo de aulas desde la escuela pública: “La escuela pública es diversa y tiene que ser diversa. El problema es la falta de recursos”. El profesor de educación especial y la educadora visten una camiseta amarilla. Évole les pregunta por qué van vestidos de esa manera. El profesor de educación especial explica que el mensaje de su camiseta es salvar la educación pública, que garantice la calidad y la equidad de oportunidades de ascender socialmente. “Yo vengo de una familia trabajadora: mis padres no tienen estudios. Pero gracias a la escuela, he podido progresar”, explica el profesor de educación especial. Peteri expone que en Finlandia la escuela pública representa más o menos el 98%, frente a un 2% de la escuela pública (que coincide más o menos con el dato que había aportado Torres). En Finlandia, la escuela pública es gratuita y esto incluye el comedor en las escuelas. Évole pregunta a la profesora lo siguiente: “Y la escuela pública a la que va un hijo de un ejecutivo de la Nokia tiene los mismos recursos que la escuela pública a la que va un hijo de un desempleado?” Peteri contesta que las escuelas son tan iguales que no existen escuelas de élite porque todas son buenas. El objetivo del gobierno con esta apuesta por la educación pública era, según ella, que todos los niños finlandeses tuvieran las mismas oportunidades y los mismos derechos. Peteri dice que no existen los colegios gueto en Finlandia y que, en caso de que haya problemas en una escuela por la inmigración, el Gobierno apoya con más recursos a esas escuelas. En su entrevista con los padres en Finlandia, Évole rescata que prácticamente el 100% de la educación es pública, por tanto, el dinero con el que se financia sale de los impuestos que pagan los finlandeses. A la pregunta de si la cantidad de impuestos en Finlandia es muy superior a la que se paga en España, el padre español responde que no hay grandes diferencias y Cerdà aporta que la diferencia es que en Finlandia todos pagan impuestos, destacando el problema español con la economía sumergida. Évole les pregunta si preferirían pagar menos impuestos y llevar a sus hijos a un colegio privado. La madre finlandesa lo niega en rotundo: “Yo no estaría dispuesta a pagar por la Educación porque el sistema educativo finlandés es bueno y funciona”. El padre finlandés afirma que quizá algunos padres con más medios preferirían escuelas privadas donde sus hijos se conocieran entre ellos pero él encuentra positiva la variedad de clases sociales en las aulas. 2.3. Reformas de la ley de educación Évole introduce el tema de las reformas de la ley de educación de esta manera en la entrevista a Torres: “Intentos de mejorar la educación hemos hecho muchos, ¿cuántas reformas de la ley educativa hemos hecho en democracia?” El catedrático le informa de que en democracia ha habido seis reformas educativas y que se está preparando la séptima. Torres entiende que algunas de las reformas tenían el interés de mejorar la educación pero otras no. Para él, que el Gobierno ejerza un control sobre la educación es una manera de introducir contenidos que el partido que está en el poder quiere comunicar a la sociedad a favor de sus propios intereses. Torres afirma que la última reforma que se está debatiendo es claramente ideológica: “El primer borrador que tenían empezaba diciendo que iban a hacer una reforma educativa para mejorar la competitividad de este país, la estructura productiva de este país”. Évole le pide que explique dónde se encuentra la ideología en esa afirmación y Torres lo hace: “El problema de la crisis no es que las personas que están ahora no estuvieran educadas para competir […]. De lo que igual sabían menos era de una ética, una responsabilidad social, una ciudadanía…” En su entrevista con Freixanet, Évole también saca el tema de las siete reformas educativas y le pregunta cuál es su opinión acerca de ello y si es
normal que ocurra esto. El director del colegio responde: “No es normal y es terrorífico. Hay leyes muy partidistas”, sin justificar más esta afirmación. Con Peteri, Évole quiere conocer cómo se llevan a cabo las reformas educativas en Finlandia. La profesora explica que cuando se hacen reformas en el ámbito educativo, se consulta al profesorado. De hecho, comenta que le ha tocado a ella misma formar parte de la consulta del profesorado ese mismo año: “Yo creo que es muy importante que por ejemplo la Dirección General de Educación de Finlandia utilice a los profesores que están trabajando para saber qué es posible y qué no”. Continúa explicando que la educación es en Finlandia una cuestión de Estado y que en las aulas no se nota el cambio de gobierno: “Los partidos tienen un consenso bastante fuerte y ven la educación como algo a largo plazo”. 2.4. Becas escolares En la entrevista con Freixanet, uno de los puntos que el presentador del programa toca es el de las ayudas para el comedor y para el material escolar. Se centra en las primeras y pregunta al director las razones por las cuales son tan importantes estas becas. El director contesta: “las becas de comedor nos han ayudado a luchar contra el absentismo escolar en algunos casos. Hay niños que se iban a comer a casa y ya no volvían por la tarde. Esto era preocupante porque hacía que hubiera unos desequilibrios importantes”. Además, para Freixanet es importante también asegurarse de que los niños comen de manera apropiada: “conocemos que hay niños que han pasado hambre a veces, que no comen lo que tienen que comer”. Respecto a las becas del material escolar, en la escuela Antaviana, ha habido problemas porque no se ha podido pedir becas de libros ni material escolar. A Évole le preocupa este tema y pregunta: “¿Esto puede provocar que al año que viene haya alumnos que no tengan libros de texto?”, a lo que el director del colegio responde que seguro que puede pasar en muchos lugares del país. El presentador pregunta qué soluciones ha buscado la escuela Antaviana. El director contesta que adelantan el dinero a las familias y ellas rellenan un papel para probar su compromiso de que van a devolver el dinero a la escuela. En su viaje a Finlandia, Évole descubre que la escuela pública incluye también servicio de comedor gratuito para todos los niños. Le sorprende que haya una profesora comiendo con sus alumnos. Peteri le explica que es una manera de enseñar a los niños los buenos modales. La comida y el material escolar son gratis en Finlandia. 2.5. Implicación de los padres en la educación En la escuela Antaviana, Évole habla con la madre de un niño que está siendo educado allí. Le pregunta si cree que los padres se han desvinculado de la educación de los hijos. La madre responde que sí ya que la sociedad no permite que las familias se involucren en su educación: “Hay que poner excusas en el trabajo para ir a reuniones de los profesores”. En Finlandia, Évole se preocupa por este problema también. En la entrevista que mantiene con Peteri, la otra profesora finlandesa y las estudiantes de Magisterio en prácticas, el tema surge cuando la profesora debe irse porque tiene una cita con un padre. El presentador pregunta si los padres se preocupan por sus hijos en Finlandia. Ella responde que normalmente sí y se les da facilidades para que puedan dejar su trabajo y acudir a la cita con los profesores. Las estudiantes en prácticas insisten en que los padres participan más en la educación de sus hijos. Una de ellas resalta que se está impartiendo un curso de español para que los padres puedan ayudar a
21 sus hijos con los deberes de esa asignatura: “Eso en España es impensable, que [un padre] aprenda un idioma para poder ayudar a sus hijos”. Cerdà comenta que las familias finlandesas están más implicadas que las españolas en la educación de sus hijos y que tienen más facilidades para interesarse por ello: “Los padres te pueden llamar en cualquier momento […]. Tenemos un sistema electrónico y a través de él puedes escribir a los padres”. Comenta que los padres, en los colegios públicos, pueden acudir a las clases que los profesores imparten. Évole comenta extrañado: “y eso se ve con naturalidad, no se ve como algo extraño”. Cerdà le contesta que es un colegio público y que el sueldo de los profesores sale de los impuestos, por tanto, es natural que los padres quieran ver dónde van sus impuestos y que se hace con sus hijos. Évole trata de hacer una comparativa entre España y Finlandia en este ámbito: “Lo que me cuestas contrasta bastante con España, que a veces, incluso con pedir permiso en el trabajo para ir a una reunión con el tutor de tu hijo, pues ¡oye! Te miran un poco mal”. El profesor expone que en Finlandia ocurre lo contrario que en España: “Si un padre nunca asiste a esas reuniones […] puedes, a través de los servicios sociales, hacer un aviso de que con ese señor no podemos trabajar bien porque no se presenta nunca a nuestras reuniones”. Évole pregunta a Cerdà por qué no está trabajando en su puesto como profesor. Este le contesta que está cuidando a su hijo con un permiso de paternidad y no va a trabajar durante seis meses. Ante la sorpresa de Évole, Cerdà explica algunas facilidades que se dan en Finlandia a los padres de recién nacidos y después explica: “Es la manera de construir una buena relación padre-hijo o madre-hijo […]. Lo conoces, lo educas, y luego, cuando ya va al colegio, le enseñan”. Évole repara en la diferencia entre educar y enseñar. El profesor explica que en el colegio, los niños ya tienen modales y los maestros se dedican a trasmitir conocimientos. 2.6. La educación, los valores y el futuro Évole comenta con Cerdà unas declaraciones que hizo la anterior presidenta finlandesa en las que ponía de manifiesto que un pueblo educado no permite corruptos ni incompetentes: “En España últimamente vemos bastantes casos de corrupción. ¿Somos un pueblo mal educado?”. Cerdà lo niega: “Yo no creo que seamos un pueblo mal educado pero hay una diferencia cultural muy importante en este aspecto […]. Aquí, en general, se mira más por el bien común de todos”. Cuando Évole entrevista a los otros padres, saca el tema de los valores: “Me han dicho que el secreto de la educación en Finlandia no está en las aulas, no está en lo que se imparte sino en cómo está montada la sociedad”. El padre español comparte esta afirmación y añade que el conjunto de valores de la sociedad hace que la educación sea mejor. El padre finlandés explica que al ser un país pequeño y no contar con recursos naturales –ni petróleo ni oro–, el dinero se obtiene mediante la creatividad y el uso de la inteligencia: “no hay más opción que valorar la educación. Hay que formar a cada persona para que pueda sacar lo mejor de sí mismo”. De hecho, cuando Évole pide algún consejo para mejorar la calidad del sistema educativo español, se alude a este ámbito social: el de la participación de todos los sectores sociales en la educación. Évole pregunta a los padres: “Si ahora en Finlandia hubiese una crisis como la que puede haber actualmente en España, y el Gobierno decidiese recortar en educación, ¿eso sería posible? ¿Se aceptaría?” La respuesta es que Finlandia tuvo una crisis en los años 90, cuando la Unión Soviética desapareció, ya que el 50% de las exportaciones
finlandesas iban dirigidas a este país. El padre español compara esa situación con la actual situación española. El padre finlandés explica lo que ocurrió entonces: “Se hicieron recortes en enseñanza y eso se está notando ahora. Los niños que lo sufrieron seguramente son los que ahora están marginados y parados. Ahora tienen unos treinta años […]. Es una generación perdida. Lo puedes ver en la calle, te lo puedo enseñar. O inviertes en aquella gente menuda [utilizan un plano de una niña pintando sobre una mesa dentro del mismo bar, aprovechando la mirada del entrevistado] o a la larga lo acabas pagando”. 3. Conclusiones: la educación en Salvados La educación es un tema muy complejo y el reportaje ha conseguido tratar varios temas importantes dentro de este ámbito pero no todos. Dentro de la educación, se ha quedado con los aspectos que tenían que ver con la educación primaria y quizá, de manera muy reducida, con la infantil, pero no ha hablado apenas de la educación secundaria ni tampoco de la educación superior. El único momento en el que se trata este tema es porque un entrevistado lo nombra. Évole verbaliza un pensamiento delante de Torres: “Hay padres que nos pueden estar viendo, que escuchan lo que dices, esto de la cohesión social les puede sonar un poco a hippie y piensen: «Yo lo que quiero es que mi hijo pueda insertarse pronto en el mercado laboral y que encuentre trabajo y no sé si con el sistema este que tenemos lo va a conseguir»”. Y Torres introduce un nuevo elemento dentro del debate: la sobrecualificación. “El problema es que ahí también nos están mintiendo. Si tú ahora miras, estamos a la cabeza de Europa en el número de personas con sobrecualificación. Es decir, que tenemos el mayor número de personas con más cualificación para desempeñar el trabajo que está haciendo. Este país no tiene una estructura productiva para acoger el capital cultural del que dispone en este momento. Querría encontrar unas estadísticas de empresas que no se pudieron abrir porque no encontraran gente cualificada”. La sobrecualificación es un tema muy interesante en la sociedad española [VER ANEXO I.a.], que ha pasado por alto. Quizá la decisión de no dar más importancia a este aspecto haya sido que los niveles de educación analizados daban de sí para elaborar un buen producto televisivo suficientemente interesante y difícil de abordar en la duración del programa. Tampoco se explica que España es uno de los países de la OCDE con mayor porcentaje de ascenso social en la actualidad. Sin embargo, en Cuestión de educación, se recoge información sobre las becas de comedor, que es un tema transversal a la educación y que podría no aparecer en el programa –aunque probablemente se haya utilizado para compararlo con la gratuidad del servicio de comedor de Finlandia–. Aunque se ha hablado de ello, quizá se debería haber dado más importancia a la igualdad de oportunidades que trata de asegurar el Estado de bienestar a través de la educación. Torres habla de su preocupación por la “segregación social” en lo que se refiere al recorte en becas de comedor y el profesor de educación especial de la escuela Antiviana defiende que gracias a la escuela pública él, que proviene de una familia de clase trabajadora, ha podido ascender socialmente, pero en el programa no se habla sobre el término de “justicia social”, que es el objetivo de la igualdad de oportunidades y por cuya consecución tiene que velar el Estado (Dubet, 2011) ni se justifica la razón por la que es importante tender a ese ideal –solo se dice que la educación pública tiene
23 como función la promoción social de los individuos, pero no su mejora personal y su inserción en la sociedad–. Otro tema que se ha quedado fuera del análisis del programa ha sido la poca cualificación de la población española, con casi la mitad de los individuos en un nivel educativo de primaria debido al gran abandono escolar que ha habido en el país por el fracaso en los estudios y por la búsqueda de empleo en la construcción –sin embargo, sí se ha hablado de la generación perdida en Finlandia–. Este es un tema importante porque, según los estudios, en los países europeos hay una gran tendencia a que los hijos permanezcan con la misma formación que sus padres [VER ANEXO I.a.]. Este detalle tiene una gran importancia a la hora de determinar la clase social a la que se pertenece y es un indicador de la importancia que tiene la educación a la hora de constituir una sociedad. El programa se ha centrado en las diferencias entre los sistemas finlandés y español de educación. Las causas por las que parece que el sistema finlandés es mejor que el español son, sobre todo, la gran calidad del profesorado y la mayor implicación del Estado y la familia en la educación de los niños. El sistema educativo de España se compara con un sistema más desarrollado sin tener en cuenta las grandes diferencias culturales e históricas que separan a los dos países. En cierto sentido, es positivo conocer el funcionamiento de un sistema educativo cuyos resultados son más satisfactorios que los de España pero en el programa no se hace un análisis comparativo con un país que tenga las características de España o peores circunstancias, lo que permitiría una visión más objetiva de la realidad del estado de la educación en España. Insiste en la división entre la escuela pública y la privada en los dos sistemas educativos. Denuncia que la escuela concertada cobra cuotas a los padres por un servicio que es público y por el que estas escuelas ya reciben fondos del Estado. En el caso de Finlandia, Évole repara en que los niños de las distintas clases sociales se encuentran en las mismas escuelas por el enorme porcentaje que supone la escuela pública frente al de la escuela privada. No hay representación de la clase política en este programa y no se alude al presunto interés que haya podido tener Évole en entrevistar a alguno de sus miembros como sí hace en otros capítulos. Como no aparece ningún entrevistado que explique las razones por las cuales se está llevando a cabo la reforma en educación, el discurso general del programa es centrífugo al de las decisiones del Gobierno. Se denuncia la disminución en los fondos destinados al ámbito académico, como se ha hecho en movimientos favorables a la educación pública –marea verde–. b. De paciente a cliente 1. Entrevistados y escenarios de las entrevistas El capítulo comienza con el sonido ambiente de alguna de las manifestaciones en defensa de la sanidad pública madrileña. La sanidad en esta comunidad autónoma es una de las más perjudicadas por los recortes del Partido Popular. Por esta razón, Madrid es un buen escenario para comenzar con el reportaje. Mientras se escucha el sonido ambiente de las manifestaciones, se suceden planos detalle de cuadros que se encuentran expuestos dentro del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid. En el aula magna de este edificio tiene lugar la primera entrevista del programa con Elena Sevillano, periodista de El País, por ser un espacio donde ha habido numerosas
asambleas de los profesionales de la sanidad madrileña. Sevillano es elegida para la entrevista porque ha seguido la marea blanca de la sanidad madrileña. Después de esta entrevista, el programa continúa con imágenes de una concentración a favor de la sanidad pública en Madrid. Los manifestantes no habían recibido el permiso para concentrarse y, por esta razón, la policía trata de disolver la reunión. Algunos manifestantes se resisten un poco, pero acaban yéndose porque la policía comienza a pedir la documentación de las personas que se encuentran allí. Évole pregunta a su segunda entrevistada qué está ocurriendo en esa plaza. Es Mónica García, médica anestesista y portavoz de la Asociación de Facultativos Especialistas Médicos (AFEM). Explica que la asociación había pedido permiso para concentrarse en la plaza y hacer una exposición fotográfica en vez de pancartas y les han denegado el permiso. Entrevistada y entrevistador se dirigen al Colegio de Médicos. Los manifestantes habían pedido permiso para utilizar este edificio para celebrar el acto allí en caso de que lloviese en la plaza. En el interior, hay cientos de personas gritando: “¡Sí se puede!”, “¡La salud es un derecho, basta ya de especular!” Évole y García entran y las cámaras captan a los manifestantes y el sonido de sus himnos. Hay planos contrapicados de la gente con las manos en alto gritando para magnificarlos y planos de las fotografías que querían exponer en el exterior. Después de ver el ambiente de dentro de la sala, Évole pide a García ir a un lugar más tranquilo para poder hacer la entrevista. Évole y su equipo se desplazan al Hospital Universitario Ribera, en Alzira (Valencia). El motivo por el que Évole acude allí es que el hospital de Alzira da nombre a un modelo de gestión sanitaria privada en España, lo que convierte a este lugar en un buen escenario para continuar las entrevistas de su programa. Con él se encuentra Toni Martínez, periodista de La Marea. La primera parte de la entrevista transcurre en una especie de montículo cerca del hospital, desde el que puede verse el edificio. Desde allí se explica la historia del Hospital Universitario Ribera, cuya gestión es totalmente privada. Para continuar la entrevista, Évole y Martínez se desplazan a la puerta del hospital. El presentador de Salvados aprovecha para comentar que ningún alto cargo del hospital ha accedido a hablar con él: “A mí me encantaría que esta conversación la pudiéramos tener dentro del hospital incluso con algún responsable del hospital pero no han querido hablar con nosotros”. Évole pregunta a varias personas que pasan por allí sobre la calidad del servicio sanitario del hospital. También encuentra la oportunidad de hablar con la Directora de Admisión del hospital, que le da poco juego porque trata de evitar responder a las preguntas que él le hace. Mientras Évole entrevista a la Directora de Admisión, un espontáneo aparece y explica que ese hospital cuesta mucho dinero a las arcas públicas. Évole se desplaza a la Asociación de Diabetes de Valencia. Allí, se cita con tres profesionales sanitarios que han trabajado para la sanidad privada: Alicia Juan, auxiliar de enfermería en el Hospital de Manises; Artur Royo, médico de familia en el Centro de Salud de Pego; y José Mª Paricio, ex jefe de pediatría en el Hospital de Denia. Antes de empezar la entrevista, Évole agradece a la Asociación Valenciana de Diabetes que les haya cedido sus instalaciones para poder charlar porque les ha sido difícil encontrar un centro sanitario que lo hiciese. El lugar de la entrevista no tiene una simbología especial: se trata del único lugar donde se ha podido dar cita con los tres miembros del personal sanitario que tuviera relación con el ámbito de la sanidad. También agradece a los tres médicos que hayan decidido hablar para el programa porque le ha sido también difícil encontrar a profesionales que trabajan en centros de sanidad privada que estuvieran dispuestos a dar la cara.
25 En el Museo vasco de Historia de la Medicina y la Ciencia, Évole se encuentra con Rafael Bengoa, ex Consejero de Sanidad de Euskadi. La razón por la que el presentador quiere entrevistar a este político es porque ha leído una noticia en la que se habla de que Obama ha solicitado sus servicios para que le asesore sobre la reforma sanitaria en Estados Unidos. 21 En este ámbito, el presidente estadounidense se está guiando por los modelos europeos. Bengoa y otros expertos europeos se están encargando de aconsejar a los grupos de trabajo que están decidiendo sobre cómo acometer esta reforma. Con Bengoa, el programa trata de tocar el tema de la sanidad desde dos puntos de vista distintos: el internacional –con casos de otros países europeos y de Estados Unidos– y nacional –con la experiencia del entrevistado en el puesto de Consejero de Sanidad–. En esta entrevista se vuelve a hablar de todos los temas tratados en otras entrevistas, enriquecidos con la perspectiva de otros países. Évole comienza la entrevista diciendo que el equipo de Salvados ha intentado llevar a cabo la entrevista en algún centro sanitario de la red pública pero no ha podido porque el Gobierno no lo ha permitido. Évole agradece que el Museo de Historia de la Medicina y la Ciencia les haya permitido utilizar sus instalaciones. 2. Contenidos 2.1. Los modelos de sanidad pública con gestión privada La principal aportación de Elena Sevillano es introducir algunos conceptos que tienen que ver con la temática del reportaje. Sevillano profundiza, conducida por Jordi Évole, en lo que implica la privatización de los servicios sanitarios: el cambio de gestión de la administración pública a las empresas privadas. Señala que esto no quiere decir que deje de llegar dinero público a los hospitales de gestión privada. La Administración paga al año una cantidad de dinero a la empresa por cada persona del área de referencia en la que se encuentran los centros sanitarios de gestión privada. Asimismo, el Estado se encarga de los gastos de farmacia, transporte sanitario y prótesis de estos centros. La periodista, a petición de Évole, explica los dos grandes modelos de privatización que existen en España: el modelo británico y el modelo Alzira. El primer modelo es en el que una empresa crea el hospital, lo dota y contrata a todos los trabajadores excepto al personal sanitario (limpieza, etc.). En el modelo Alzira, la empresa provee todo: personal sanitario y de limpieza. Toda su financiación es privada. Además de explicar estos conceptos básicos del programa, Sevillano se centra en exponer el caso de la sanidad madrileña ya que Madrid ha sido una de las comunidades autónomas donde la sanidad ha sufrido más recortes. Cuenta el proceso de privatización de hospitales y centros hospitalarios que se está llevando a cabo: se está pasando de un modelo de gestión británico al modelo Alzira o lo que es lo mismo: de un modelo en el que el personal médico escapa de la gestión privada a otro en el que todo el centro sanitario está controlado por una empresa. Évole presta atención a dos detalles en la entrevista con Sevillano. Por un lado, el presentador se pregunta por qué es apetecible para las empresas privadas un servicio que, como la sanidad, es deficitario. Sevillano le responde que hay empresas que tienen beneficios y hay otras que no, pero que acaban siendo rescatadas por la Administración 21 SEGOVIA, Mikel. “Bengoa ficha por Obama para asesorar sobre la reforma sanitaria”. 30/11/12. El Mundo. <http://www.elmundo.es/elmundo/2012/11/30/paisvasco/1354277854.html>. [Consultado: 23/05/2013].
dignas. La mujer con la que habla es una secretaria jubilada cuyo nombre es Renate Paulat y el hombre es un ingeniero jubilado cuyo nombre es Hans W. Löckmann. Ellos explican sus experiencias vitales y laborales. 2. Contenidos 2.1. Sostenibilidad de las pensiones Cuando habla con Lucía Ortega, Évole le dice: “Tú ahora tendrías que trabajar prácticamente ininterrumpidamente para poder cobrar tu pensión de forma íntegra”. Ella contesta que así es, pero que tal y cómo está la situación laboral, no sabe qué futuro le espera. El presentador de Salvados, lee un titular de la prensa: “El envejecimiento de la población y la precariedad laboral ponen en peligro la jubilación de los jóvenes españoles” 22 y pregunta a las jóvenes si creen que van a cobrar la pensión. Noelia de la Cruz responde que no lo tiene muy claro porque, aunque es posible que cumpla los requisitos para cobrarla, vista la cantidad de gente de su edad y con su misma formación que está en el paro, no puede asegurar que vaya a recibirla. Ortega está convencida de que no va a cobrar la pensión: “Si ahora están en peligro pues imagínate dentro de treinta o treinta y cinco años, cuando yo me jubile… Ahora los que tienen que llenar la hucha son gente de mi generación y estamos en paro, ¿quién la va a llenar? Nadie, ni mi generación ni la que viene después de nosotros”. Diego Valero, en su entrevista, enseguida deja claro que todos los españoles deben temer por sus pensiones. Ante el “Periódicamente vamos escuchando frases como «mi generación ya no cobrará la pensión». Eso ya lo dijo mi padre pero mi padre la está cobrando” de Évole, Valero responde: “Claro, y tú la cobrarás”. El problema que encuentra Valero es que esa pensión pueda no ser digna para vivir y explica las causas que están llevando a que las pensiones sean cada vez más reducidas: “Hace cincuenta años la gente vivía en promedio setenta años, ahora vivimos ochenta y dos. Son doce años más de cobrar pensión con respecto a los sesenta y cinco a los que teóricamente se jubila la gente”. Según Valero, hay unos ocho millones de personas cobrando pensiones (un total de nueve millones de pensiones porque hay gente que cobra varias) y dieciséis millones de trabajadores. Évole introduce su siguiente pregunta así: “Haciendo números rápidos podríamos decir que por cada dos trabajadores, hay un pensionista. ¿Esta proporción es buena?” Valero responde que por debajo del 2,1, los expertos consideran que puede haber complicaciones: “Ahora estamos en dos y vamos a seguir bajando”. Bettschneider asegura que la forma de la pirámide de población no es el problema fundamental de España: “Vuestro problema ahora es que estáis en crisis, tenéis un 25% de paro, el sistema ha perdido tres millones de cotizantes […]. Ningún sistema del mundo aguanta un paro del 25% más que durante unos cuantos años. El sistema de pensiones no solo depende de la demografía también depende de la productividad y del crecimiento. Una sociedad desarrollada siempre va a poder pagar unas pensiones dignas y justas a su gente mayor, depende de cómo se redistribuye la riqueza”. La clave que señala Brettschneider es que el sistema público de reparto estorba a las empresas que ofrecen planes de pensiones privados: “si quitas ese sistema público 22 PASTRANA, Eva. “La pensión que le quedará a una persona que ahora tenga entre 20 y 30 años”. ABC, 20/09/2012. <http://www.abc.es/20120828/economia/abci-pension-quedarapersona-ahora-201208271717.html>.
33 solidario del Estado y privatizas el sistema de pensiones es el negocio del siglo. Es una inversión. Las compañías de seguros se están gastando mucho dinero en hacer esa campaña. Esa inversión les va a hacer un beneficio enorme”. Évole pide a Valero que explique tres pirámides de población: la primera de una población joven (1970), la segunda de una un poco más envejecida (2008) y la tercera de una muy envejecida (una hipótesis de lo que puede pasar en 2050). Valero explica que cuantos más pensionistas haya y menos personas jóvenes, menos sostenible va a ser el sistema de pensiones. Évole bromea: “Igual por eso se están cargando la sanidad pública, para que podamos morirnos más pronto”. El presentador de Salvados lee un titular: “Rajoy aprobará una reforma radical de las pensiones antes de julio de 2013” 23 y pide al catedrático que le dé su opinión: “Creo que es precipitada porque hace poco tiempo que se hizo la anterior. No sé en qué términos se hará la reforma. Se habla de […] un término curioso que ya estaba en la ley de Zapatero y que se llama «factor de sostenibilidad»”. El factor de sostenibilidad es, según el catedrático, un baremo que debe ajustar la pensión a las posibilidades del momento del país y de la generación. Si la situación es mala o hay más pensionistas, se cobra menos pensión. A Évole le sorprende que cualquier reforma que se hace en Europa esté pensada para cobrar menos. Valero aporta el dato de que la pensión media que tienen los españoles es de 970€ pero que el rango en el que se mueven las pensiones es de 500€ a 2500€. Cada mes, el Estado se gasta en pensiones de jubilación unos 7.000 millones: “De todo el presupuesto general del Estado, es la mayor partida. España está gastando un 10% de su producto interior bruto en pensiones. Por tanto, eso quiere decir que es una prioridad para el Estado”. Cuando acude a Alemania, Brettschneider le informa de que en ese país hay aproximadamente 17 millones de pensionistas con 20 millones de pensiones y que Alemania gasta al año 250.000 millones de euros en pensiones, el triple que España. Évole introduce un nuevo concepto con Valero enmarcado dentro de la sostenibilidad de las pensiones, que es el fondo de reserva, porque ha leído un titular en el que se habla de él. 24 Valero utiliza una metáfora para hacer entender el concepto: es la “hucha de las pensiones”. Es el dinero de las cotizaciones que ha sobrado cuando el valor de las pensiones era menor desde el año 2000. Évole bromea: “Hombre, al final no todo lo hemos gastado en aeropuertos y AVEs”. El entrevistado señala que esta es la primera vez que se ha utilizado el fondo de pensiones, que se han sacado siete millones de euros para pagar un mes de pensiones y que quedan todavía 63.000 millones. No obstante, según el catedrático, se esperaba que no hiciera falta acudir a él hasta el año 2023: “y lo hemos tocado ya en 2012. Es señal de que las cosas no van bien”. Después de esto, Évole pregunta qué objetivos se firmaron en el Pacto de Toledo. El catedrático contesta: “Que las pensiones de estos señores [jubilados que los rodean durante la entrevista], las paguen las cotizaciones de los que trabajan y que las cotizaciones de los que trabajan no paguen nada más que esas pensiones”. Los trabajadores no pueden pedir que les guarden lo que cotizan para cuando se jubilen. Según Valero, tenemos un sistema de reparto al que se le llama “sistema de reparto de solidaridad intergeneracional”. El problema se encuentra en la cantidad de personas que 23 TOYER, Julien; GONZÁLEZ, Andrés. “Rajoy aprobará una reforma radical de las pensiones antes de junio de 2013”. Público, 12/12/2012. <http://www.publico.es/dinero/447293/rajoyaprobara-una-reforma-radical-de-las-pensiones-antes-de-junio-de-2013>. [Consultado: 23/05/2013]. 24 “El Gobierno usará el Fondo de Reserva para pagar las pensiones de diciembre”. Público, 26/11/2012. <http://www.publico.es/dinero/446428/el-gobierno-usara-el-fondo-dereserva-para-pagar-las-pensiones-de-diciembre>. [Consultado: 23/05/2013].
pagan y la cantidad de personas que reciben dinero: “Las soluciones [antes los problemas para pagar las pensiones] son que la gente se jubile más tarde o que los jubilados cobren menos o que los que pagan, paguen más”. 2.2. Planes de pensiones privados y pensiones públicas Ante la situación desesperada que describe, Ortega solo encuentra una solución posible: “Si yo, el día que me jubile, quiero tener un colchón para vivir y comer, tengo que hacer un plan de pensiones privado, siempre y cuando tenga un trabajo que me lo permita porque hoy por hoy no puedo”. Su compañera, Maldonado, añade: “Entra por cualquier entidad bancaria: te ofrecen planes de pensiones de todo tipo. Es el producto estrella ahora mismo. Yo creo que el futuro va a ser el plan de pensiones para aquel privilegiado que pueda ahorrarlo”. De la Cruz explica que ella no se puede permitir un plan de pensiones ya que un alto porcentaje de su sueldo lo destina a pagar la hipoteca. Évole reflexiona y expone: “El panorama que planteáis es dantesco: por un lado, se acaba el dinero de las pensiones públicas y, por otro lado, la mayoría de los jóvenes de vuestra edad no pueden optar a un plan de pensiones privado. No sé qué futuro le veis a vuestra generación”. De la Cruz contesta que su futuro no es muy halagüeño. Con Valero, este tema surge por una pregunta trasversal. Évole le pregunta si hay algún sistema en el panorama internacional que pueda servir de modelo en el ámbito de las pensiones. Valero destaca que un modelo que está funcionando en otros países es un modelo mixto en las relaciones laborales de la empresa y el sistema público de pensiones: “Normalmente, lo que se hace es destinar una parte del salario a un plan de pensiones: parte lo paga la empresa y parte lo paga el trabajador. Prácticamente en toda Europa, entre el 80 y el 100% de los trabajadores tiene un plan complementario”. En España solo se da en empresas grandes, aunque es cada vez menos habitual. Évole introduce su entrevista con Chuliá explicando que quiere hablar con ella de los planes de pensiones privados puesto que se presentan como una alternativa al sistema público de pensiones. Évole se sorprende cuando Chuliá le explica que parte del dinero que se invierte en los planes de pensiones privadas cotiza en bolsa y dice: “pues qué seguridad da eso, tener un plan de pensiones que cotiza en bolsa, que es una cosa que sube y baja”. Ella dice que son “instrumentos de previsión complementaria”. La idea es que las pensiones privadas complementen en un porcentaje variable a la pensión pública que reciba el pensionista. Ella explica en qué consiste un plan de pensiones privado: “es un instrumento de ahorro para la jubilación”. Évole resume: “es un dinero que se mete a una cuenta y que recuperas cuando te jubilas”. Chuliá lo completa siguiendo con una metáfora parecida a la de Valero: “es una hucha pero no la puedes abrir”. Hay una oferta enorme de planes de pensiones, más de mil cuatrocientos según la doctora. El problema es que el criterio necesario para seleccionar un plan de pensiones requiere una buena información. Los puntos más importantes en los que hay que fijarse al decidirse por un plan de pensiones son: la rentabilidad y el riesgo que se quiera correr. La doctora explica: “si se quiere arriesgar poco, conviene un plan de pensiones de renta fija o de renta fija-mixta y si se quiere arriesgar mucho, se opta por un plan de pensiones de renta variable”. En estos casos, quien ha invertido en su plan de pensiones puede ganar o perder mucho dinero dependiendo de cómo haya ido la bolsa. En la segunda parte de la entrevista, Évole pregunta a Chuliá sobre la cantidad de gente que invierte en planes de pensiones privados en España: son ocho millones personas aproximadamente. El problema es que las aportaciones son muy escasas, según Chuliá. Aproximadamente el 90% de las personas que invierten en un su plan de pensión privado realiza aportaciones que no llegan a los 1000€ al año. El dinero total
35 que hay invertido en planes de pensiones en España llegaría, aproximadamente a los 87.000 millones de euros, lo que representa un 8% del Producto Interior Bruto mientras que en otros países es mucho mayor como en Reino Unido (90%) y Holanda (130%). Évole pregunta a Chuliá cuál es la razón que impulsa a los españoles a contratar un plan de pensiones: el disfrute de la pensión o desgravar en la declaración de la renta. Chuliá contesta que lo segundo porque la ventaja de los planes de pensiones es el incentivo fiscal. Los Estados premian con desgravaciones a las personas que invierten en planes de pensiones porque intentan que los planes de pensiones privados complementen al sistema público de pensiones. El primero está sujeto a una valoración incierta. El periodista expone el problema de que no todo el mundo puede optar a un plan de pensiones privado dada la situación actual. La doctora le da la razón y explica que el perfil que accede a ellos tiene altos ingresos y pocas cargas familiares. Évole muestra un titular 25 en el que se informa de que los planes de pensiones van mal desde el comienzo de la crisis. Chuliá dice que solamente es preocupante para aquellos que tienen que rescatar en estos momentos sus pensiones. Para aquellos que las tengan que rescatar más tarde no es tan preocupante porque la bolsa puede volver a subir. Destaca que el momento del rescate es fundamental para ver si la inversión ha sido rentable o no. El presentador se muestra preocupado por cómo se comunican estas informaciones en las oficinas bancarias y pregunta si se hace una previsión de cuánto cobrará el usuario del servicio al mes. Chuliá dice que no se puede saber porque hay muchas variables. En la oficina, pueden explicar los riesgos y la información pero puede ser que haya opacidad. 2.3. Bienestar en la vejez La pregunta con la que Évole comienza la entrevista a las chicas jóvenes es si les gustaría acabar como los jubilados que juegan a la petanca al lado de donde están ellos. De la Cruz le dice que sí pero añade que los datos que aportan los medios de comunicación les hacen ser pesimistas sobre su futuro. Una de las preguntas de Évole a Valero es cuántos años tenemos que cotizar para poder cobrar íntegramente la pensión. Valero dice que hay que llegar a los cuarenta años. Évole hace una observación: “En la actualidad, teniendo en cuenta cuál es el paro juvenil, que está superando el 50%, ¿qué chaval, qué chavala, que tenga veinticinco o treinta años va a poder optar al 100% de su pensión?” Valero entiende que es muy complicado que puedan acceder a una pensión como la que disfrutan los ancianos ahora. En un determinado momento, dentro de su entrevista con Valero, Évole pregunta: “¿Las pensiones públicas en el futuro permitirán vivir con dignidad?” Valero contesta: “Por lo que debería velar el sistema de seguridad social público es porque no haya nadie que sufra pobreza en la vejez. De los nueve millones de pensiones de vejez que hay, cerca de tres millones son pensiones mínimas. Estamos hablando de a partir de 500€ al mes”, a lo que Évole responde: “Pero eso no es una pensión digna”. Valero le da la razón y propone equilibrar los mínimos y máximos de las pensiones para asegurar a todo el mundo que tenga una pensión digna. Acerca de la conciencia que los españoles tenemos de lo que, según Évole, “se nos viene encima con el tema de las pensiones”, Valero dice que no nos damos cuenta: “Si preguntas a gente que se va a jubilar al año que viene, no saben qué pensión les corresponde hasta el momento de cobrarla”. 25 DE LA CRUZ. “¿Ahorrar para la jubilación? Más de la mitad de los planes de pensiones pierden desde que comenzó la crisis”. Expansión, 16/11/2012. <http://www.expansion.com/2012/11/16/midinero/1353067455.html>. [Consultado: 23/05/2013].
En Alemania, el periodo que se utiliza para calcular la pensión es toda la vida laboral. Évole pregunta a Brettschneider si España va a seguir ese camino. Él contesta: “Lo que habéis hecho en la última reforma ha sido ampliar ese periodo de cómputo de quince años a veinticinco años y tarde o temprano lo vais a alargar a toda la vida laboral. Hay muchos expertos españoles que lo están pidiendo”. Brettschneider defiende que esto en general no responde a los intereses del pensionista, aunque depende de la vida laboral del individuo: “Si has estado toda tu vida en la misma empresa y cogen tus últimos quince o veinticinco años, van a coger tus mejores años, en los que más has cobrado”. Comenta que tener en cuenta toda la vida laboral del individuo supone una disminución del 4-5% de la pensión que le correspondería por el otro medio. En su entrevista con Valero, Évole introduce el tema del retraso de la jubilación a los sesenta y siete años así: “En 2011, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero hace una reforma de las pensiones y se adopta una medida muy polémica, que es pasar la jubilación de los sesenta y cinco a los sesenta y siete años. ¿Qué opinas de esa medida?” Valero cree que no había más remedio que hacerlo. Y al “Esto va a ser así, sí o sí, como se dice ahora” que replica Évole, Valero añade: “Sí o sí, y peor. No nos vamos a quedar en los sesenta y siete. Vamos a seguir. Yo creo que en el año 2050, podemos estar hablando de setenta y dos o setenta y tres años de la edad de jubilación. Creo que hay pocas soluciones”. Con respecto a este fenómeno, a Évole le llama la atención un titular sobre jubilados alemanes que tienen que recurrir a minijobs para aumentar sus ingresos 26 e interroga al sociólogo alemán sobre este hecho. Él contesta que esto puede suponer un ingreso máximo de 400€ y que una tercera parte de las personas que trabajan en ello lo hacen por necesidad pero otros lo hacen porque el Gobierno ha lanzado una campaña muy fuerte en cuyo discurso aparece un nuevo concepto, que en España es el “envejecimiento saludable”, en virtud del cual se defiende que los jubilados deben seguir haciendo actividades una vez jubilados. Según el sociólogo, lo más fácil es que la gente no pare de trabajar hasta morir para que el sistema de pensiones se sostenga ya que no haría falta pagar pensiones. “El concepto de tu vida consiste en tres partes: vas a la escuela, trabajas y te jubilas. La tercera parte de tu vida, la tercera edad, en diez años ya no va a ser un concepto y solo la gente que esté enferma o minusválida va a poder jubilarse”. 2.4. La deriva del sistema de pensiones: Alemania Ha habido tres reformas en Alemania: una en 2001, una en 2004 y otra en 2007, cuyos pilares han sido el cambio de la forma de revalorizar las pensiones, la introducción de planes de pensiones privados (fomentados por el Estado) y la subida de la edad legal de jubilación de los sesenta y cinco a los sesenta y siete años. El último de los aspectos, según Évole, ya se lo hemos copiado a los alemanes. Respecto a la revalorización de las pensiones, Brettschneider explica que desde los años 50 se hacía según la evolución de los salarios. Ahora se ha introducido un factor reductor llamado “factor de sostenibilidad”. Es un factor de recorte automático. Si los salarios suben un 2%, a las pensiones les quitan parte de ese 2% que les correspondía. Este factor de sostenibilidad está marcado por la demografía, por los índices de cotizantes y de pensionistas. Las pensiones no suben al mismo ritmo que los salarios y, por esta razón, ha habido cuatro años en los que las pensiones no han crecido. 26 “800.000 jubilados alemanes tienen un 'minijob' para aumentar sus ingresos”. Público, 28/08/12. <http://www.publico.es/internacional/441450/800-000-jubilados-alemanes-tienen-unminijob-para-aumentar-sus-ingresos>. [Consultado: 23/05/2013].
37 Évole dice que en España solo se han congelado una vez las pensiones y Brettschneider explica que los españoles estamos imitando lo que se hizo en Alemania hace diez años. Évole explica que la subida del IPC no se correspondió con la subida de las pensiones y que la ministra de empleo y seguridad social trató de justificarlo como un ejercicio de responsabilidad. El sociólogo responde que eso mismo es lo que decía el gobierno alemán y predice: “Lo siguiente que vais a hacer es realizarlo de una forma automática, que es introducir un factor de sostenibilidad parecido al nuestro”. Évole y el sociólogo debaten sobre la terminología que utiliza el Gobierno para referirse a los esfuerzos que realizan los políticos de responsabilidad. Según Évole, cuando se habla de responsabilidad y sostenibilidad se está anunciando un recorte. Brettschneider dice que en Alemania saben que esas dos palabras son recortes. Otro pilar era potenciar los planes de pensiones privados. El sociólogo explica las razones por las que esto ocurre: “Si tú compras un plan de pensiones certificado por el gobierno, el gobierno te ayuda a contribuir un poco en el plan de pensiones”. Esas ayudas, según Brettschneider, van destinadas a tener una buena pensión privada. Los que de verdad ganan, según el sociólogo, son las compañías que venden esos productos: “La compañía calcula el dinero que te corresponde por el plan de pensiones como si fueras a vivir 92 años para dártelo equitativamente cada año hasta entonces. Si te mueres antes, un 25% de lo que resta por darte se lo queda la empresa”. Évole se queda sorprendido y pregunta si es legal. Brettschneider contesta que en Alemania es legal y que supone un negocio enorme. Évole se interesa por el perfil de personas que compra estos planes de pensiones. El sociólogo explica que normalmente se trata de personas de clase media y media-alta porque la clase baja no tiene el dinero suficiente para pagar el plan de pensiones. El sistema alemán se está cuestionando ya que se está contribuyendo a aumentar la pobreza: “El mensaje de nuestro gobierno ha sido trabajar más, ahorrar más, jubilarse más tarde y tener una pensión más baja”. Los dos jubilados a los que entrevista Évole están en una situación difícil. A pesar de haber ganado bastante dinero durante los años en los que trabajaban, la recomendación de contratar un fondo de pensiones privado ha hecho que tengan dificultades para llegar a fin de mes por los gastos de alquiler a los que se enfrentan. Paulat, la secretaria jubilada, explica que no puede vivir con la pensión solamente, sino que tiene que ganar más dinero. Con setenta y nueve años, trabaja en el sector de la asistencia cuidando enfermos. Löckmann, el ingeniero jubilado se dedica a la traducción de inglés a alemán y al revés. Hay ofertas de minijobs que se ofrecen directamente a los jubilados. Algunos empleos son, según Paulat, explotación a los jubilados. El ingeniero jubilado dice que hasta hace poco se negaba a creer que ahora era pobre. Paulat explica que es un fenómeno que no se asimila en país rico como Alemania. 3. Conclusiones: las pensiones en Salvados El programa trata muchos temas que tienen que ver con las pensiones de jubilación. Lo hace desde varios ámbitos y ofrece una visión bastante certera del panorama español. Sin embargo, las pensiones abarcan muchos más ámbitos que el de la jubilación [VER ANEXO I.c.]. Quizá Évole debería haberlo aclarado al principio del programa y, después, haber continuado con las pensiones de jubilación. El presentador muestra empatía con su público cuando pregunta cosas como: “En la actualidad, teniendo en cuenta cuál es el paro juvenil, que está superando el 50%, ¿qué chaval, qué chavala, que tenga veinticinco o treinta años va a poder optar al 100%
de su pensión?”, ya que muestra las preocupaciones reales de su audiencia y busca respuestas a las preguntas que se puede hacer el espectador. Destaca de nuevo, como en los otros dos capítulos analizados, el léxico utilizado. En este caso, cuando Évole recalca con Brettschneider la terminología que las esferas de poder político utilizan para referirse a los recortes en determinados ámbitos. Algunas fórmulas que utilizan los representantes políticos para introducir al público cualquier tipo de disminución de fondo destinado a un ámbito concreto son “ejercicios de responsabilidad” o “sostenibilidad del sistema”. Estos son los mensajes que se lanzan en las comunicaciones oficiales para suavizar la información de este tipo de actuación y justificarla desde los medios de comunicación. Évole se muestra sensible a la desigualdad en el acceso a una pensión digna dependiendo de cuestiones externas al individuo y que este no puede controlar –la clase social a la que se pertenece, las posibilidades de encontrar un empleo, el salario con el que es retribuido y otros factores–. En todos los casos, los entrevistados afirman que es difícil que todas las personas tengan acceso a una pensión que les permita vivir su vejez con la holgura deseada. El presentador de Salvados también presta atención a los intereses privados en lo que se refiere al ámbito de las pensiones de dos maneras: cuestionando la honradez con la que las entidades bancarias colocan sus productos a los ciudadanos y poniendo sobre la mesa posibles intereses que estas entidades puedan tener en eliminar el sistema público de pensiones o, al menos, mermar su eficacia – gracias a la intervención del sociólogo alemán, Brettschneider–. Por otro lado, quizá habría hecho falta entrevistar a algún jubilado español, especialmente, alguno cuya pensión fuera de las más bajas para que explicara cómo se mantiene o qué dificultades tiene. En Alemania, Évole entrevista a dos jubilados cuya situación es crítica pero, al no haber entrevistado a ningún jubilado en España en unas circunstancias parecidas, parece que su calidad de vida es superior a la de los jubilados alemanes. Además, se podría haber hablado más de las consecuencias de retrasar la edad legal de jubilación a los sesenta y siete años con una perspectiva más amplia en términos sociológicos: no se trata cómo va a afectar eso a la inserción en el mundo laboral de los jóvenes ni la dificultad a la que se van a enfrentar para cobrar su pensión íntegra por esta razón.
39 IV. Conclusiones El programa tiene una línea ideológica socialdemócrata ya que no desecha los principios del capitalismo pero defiende la intervención del Estado en la economía. Salvados defiende un Estado de bienestar fuerte y garante de unos servicios públicos a los que todos los ciudadanos deben tener acceso por derecho. El programa se posiciona a favor de la extensión de estos servicios y su fortalecimiento. Un ejemplo de este apoyo al modelo del Estado de bienestar es el viaje a Finlandia para comparar su modelo educativo con el español y su alabanza en todo momento al sistema finlandés. Un momento en el que Évole muestra su adoración por el modelo finlandés es después de haber terminado la primera parte de la entrevista con Cerdà. Este le presenta a su hijo y Évole le dice: “Qué bien educado vas a estar aquí, en Finlandia”. Sin embargo, el viaje a Alemania en el programa de las pensiones es utilizado para mostrar el rechazo a las medidas de privatización que se están llevando a cabo allí y las deficiencias del modelo hacia el que se está dirigiendo España. La aparición de los términos “privatización” o “despilfarro” en algunos momentos concretos de los programas marcan una tendencia ideológica en el discurso. Estos términos tienen un significado semántico peyorativo. Muchos de los entrevistados hablan explícita o implícitamente de estos términos. Esto también supone que el programa adquiere una determinada orientación, ya que apenas hay intervención de los sectores que defienden posturas contrarias a las de los entrevistados en ninguno de los programas –excepto en el de De paciente a cliente con la Directora de Admisión del Hospital Ribera de Salud con una entrevista muy breve–. Évole no elige que sea así, puesto que por ejemplo, en su programa sobre la sanidad, él explica que ha habido personas que se han negado a hablar con el equipo de Salvados. Se puede imaginar, por tanto, que solo quieren participar en Salvados personas que tienen la seguridad de que no van a salir mal paradas en su entrevista con Jordi Évole por su acuerdo con la línea ideológica del presentador. Los que no aparecen, quizá prefieran no enfrentarse al riesgo de que Évole los ponga en evidencia, como ha hecho con algunos personajes. Esto empobrece los programas ya que solamente salen personas de un lado del espectro ideológico y, por tanto, normalmente con un discurso centrífugo ante las decisiones políticas en estos ámbitos, por lo que solamente se muestra una parte de la verdad absoluta (Merrill, 1992). El presentador de Salvados utiliza un lenguaje cercano al ciudadano, en ocasiones coloquial. Los recursos comunicativos que utiliza para crear situaciones humorísticas y críticas hacen que el programa sea un producto no solo informativo sino entretenido. Utiliza por ejemplo la expresión “la NBA de la educación mundial” para referirse al modelo educativo de Finlandia pero también utiliza comentarios para introducir temas como los siguientes: “[…] a veces, incluso con pedir permiso en el trabajo para ir a una reunión con el tutor de tu hijo, pues ¡oye! Te miran un poco mal”, “[A los padres que escuchan lo que dices], esto de la cohesión social les puede sonar un poco a hippie y piensen: «Yo lo que quiero es que mi hijo pueda insertarse pronto en el mercado laboral […]»”, “Periódicamente vamos escuchando frases como «mi generación ya no cobrará la pensión». Eso ya lo dijo mi padre pero mi padre la está cobrando”, “Igual por eso se están cargando la sanidad pública, para que podamos morirnos más pronto” –cuando habla con Valero sobre la sostenibilidad de las pensiones y el creciente número de pensionistas que hay en España– y “Hombre, al final no todo lo hemos gastado en aeropuertos y AVEs” –cuando Évole y Valero hablan sobre el fondo de reserva–. Con estos comentarios, Évole verbaliza pensamientos que
puedan pasar por las cabezas de los espectadores y en los que ellos pueden sentirse identificados. En los tres programas analizados, Évole presta una especial atención a los intereses privados que se esconden detrás de los ámbitos que estudia: educación, sanidad y pensiones. En el primer caso, pregunta si los recortes afectan de la misma manera a la escuela pública que a la escuela privada; en el segundo, interroga acerca de la calidad de la gestión privada de la sanidad y de si se ve truncada por los intereses particulares de la empresa; y en el tercero, investiga acerca de los posibles intereses que se esconden detrás del desmantelamiento del sistema público de pensiones. El cuestionamiento de la honradez de los servicios privados apenas aparece en los programas tradicionales. Esta es una muestra más de las dudas de Évole sobre la capacidad del sector privado de cumplir con los servicios públicos sin que intervengan sus intereses y se antepongan al bien común. El programa podría enriquecerse abriendo la representación de la población a las clases populares. La mayor parte de los entrevistados en Salvados pertenecen a la clase media. En determinados aspectos, son relevantes para el tema y está plenamente justificada su aparición –profesores para el ámbito de la educación, médicos para el ámbito de la sanidad, economistas o sociólogos para el ámbito de las pensiones– pero otros no lo son y, aún así, se utiliza a personas que pertenecen a esta clase social –como la trabajadora que se presenta al principio del capítulo de las pensiones o los ancianos jubilados alemanes, una secretaria y un ingeniero, que aparecen para hablar de las pensiones en Alemania–. Los asuntos tratados en Salvados son las preocupaciones sobre todo de esta clase social y quizá también sean los más utilizados porque representan mejor al público objetivo al que van dirigidos los programas de Salvados. Se ha desviado la atención de la España del 30-35% de la que habla Navarro (2006) a un porcentaje dentro de la otra España, formada por clases medias y clase trabajadora. En determinados momentos, no obstante, es evidente en el programa que Évole es consciente de algunas de las diferencias entre las clases sociales y la desigualdad en la propiedad de recursos que hay en la sociedad española –por ejemplo, en Jubilando a las pensiones, comenta que no todo el mundo puede permitirse un plan de pensiones privado. En los programas, la vertiente más tratada de la justicia social (Dubet, 2011) es la igualdad de oportunidades. Se basa en este concepto, por ejemplo, en las entrevistas de Cuestión de educación, donde se habla en varias ocasiones de la posibilidad de ascensión social. Este concepto requiere reconocer que hay profesiones mejor valoradas por la sociedad que otras –en términos de salario y prestigio– por el esfuerzo invertido en conseguir ocupar un puesto de trabajo –la calidad del profesorado, en el programa de Cuestión de educación, parece poder medirse por la diferencia de méritos de las personas que estudian Magisterio en España y en Finlandia en función de sus notas–. Sin embargo, la igualdad de posiciones apenas se reconoce en estos programas. Es sospechoso que en los capítulos, los temas de lo que se hable sean contrarios a lo que se defiende desde el Ejecutivo y no se expliquen aspectos positivos de ciertos ámbitos. Que Évole se centre solamente en los aspectos negativos del Estado de bienestar puede tener como objetivo el lucimiento personal del periodista o enganchar más al espectador por el morbo de su confrontación contra las decisiones de la clase política. En el capítulo de Cuestión de educación, por ejemplo, aunque sale el tema de la sobrecualificación de los españoles, Évole no presta atención y continúa con los asuntos más problemáticos de la educación en España. Respecto a la conducción de las entrevistas, podemos encontrar preguntas directas demasiado dirigidas. Por ejemplo, en
41 la entrevista a Torres, Évole pregunta: “¿se puede recortar en Educación 3.000 millones de euros sin que eso perjudique a la calidad de la enseñanza?”. En la entrevista con Bengoa, una de las preguntas del presentador de Salvados es: “¿Podemos decir que hemos construido hospitales por encima de nuestras posibilidades igual que hemos construido aeropuertos por encima de nuestras posibilidades?” Las respuestas de los entrevistados son previsibles y normalmente agresivas, lo que puede contribuir al tono combativo del programa y al entretenimiento, más que a la información. Los programas muestran distintos aspectos del Estado de bienestar pero apenas se puede encontrar una justificación profunda de las razones por las que es necesaria la intervención pública ni la importancia del origen de los fondos con los que se pagan estos bienes y servicios que ofrece el Estado: los impuestos. Hay discusión entre la eficiencia de gestión pública y privada de cada uno de estos ámbitos analizados – educación, sanidad y pensiones– pero no se presta atención a la necesidad de que el Estado intervenga, cómo debería hacerlo y que el dinero con el que interviene es, en definitiva, dinero de la ciudadanía. Se presta más atención, de nuevo, a aquello que entra en confrontación. Salvados es un programa informativo que aporta una serie de datos con una forma atractiva y que sirve de alerta al ciudadano para formarse en ciertos aspectos del Estado de bienestar, aunque no son suficientes para tener una imagen de conjunto del panorama español. Este programa supone un salto cualitativo en la manera de tratar algunos aspectos reseñables de esta organización política del Estado y es un buen punto de partida para la toma de conciencia del ciudadano desinformado pero todavía quedan algunos asuntos por mejorar en su tratamiento como el de la representación de las distintas clases sociales, el apunte del concepto de justicia social, una justificación más profunda de las razones por las que el Estado debe intervenir en la economía según el modelo del bienestar y la búsqueda de mayor pluralidad en la elección de los entrevistados –aunque quizá esto quede fuera del alcance del programa ya que, como se ha comentado antes, los potenciales entrevistados que teman a Évole pueden elegir no participar en el programa–. Además, también supone un salto cualitativo en la pretensión de representar al ciudadano con la búsqueda de temáticas que puedan interesar a un amplio sector de la sociedad.
c. Situación de las pensiones La baja protección social de las pensiones se pueden clasificar, según Navarro (2006), en función de ocho ámbitos distintos: las prestaciones para la vejez (exceptuando la sanidad, que se incluye en la función enfermedad/asistencia sanitaria); las prestaciones por discapacidad; las prestaciones por supervivencia (viudedad y orfandad); las prestaciones de desempleo, y otras funciones de ayuda a la familia y la infancia, la función de vivienda y la función de exclusión social. Sin pensiones, el 68% de la población anciana sería pobre. Las prestaciones para la vejez constituyen el capítulo más destacado del gasto público en protección social en cualquier país e incluyen como componente más importante, según Navarro, las pensiones de vejez. España, en 2002, tuvo el gasto en pensiones más bajo de la UE-15 después de Irlanda y Luxemburgo. En ese momento, España tenía un porcentaje de ancianos mayor que la mayoría de los países europeos. Según Navarro (2006), el gasto de prestaciones por vejez como porcentaje del PIB ha disminuido en España desde 1993 hasta 2002, al contrario de la tendencia general en la Unión Europea, donde ha aumentado. La causa es que el gasto en pensiones ha crecido mucho menos en España que en el resto de la Unión Europea. “Se nos dice que la transición demográfica, con cada vez más ancianos (que además viven muchos más años que antes) y menos jóvenes, nos está llevando a una situación insostenible para mantener nuestra Seguridad Social […], quieren decir disminuir las pensiones y/o retrasar la edad de jubilación. Acabo de presentar datos que confirman que el gasto de las prestaciones de vejez (que incluyen las pensiones de jubilación), tanto como porcentaje del PIB como en unidades per cápita, ha ido distanciándose del promedio europeo desde 1993, a pesar de estar bastante por debajo de ese nivel. Y no obstante, esta grave situación apenas ha tenido visibilidad mediática y política” (Navarro, 2006, 96). Ilustración 3. Gasto en pensiones expresado como porcentaje del Producto Interior Bruto de los países de la Unión Europea (datos de 2010). Fuente: Eurostat En la Ilustración 3, se puede observar la cantidad de recursos destinados a las pensiones como porcentaje del Producto Interior Bruto. El concepto de pensiones
49 comprende parte de prestaciones periódicas en metálico en virtud de las personas con discapacidad, vejez, sobrevivientes y funciones de desempleo. Se define como la suma de los siguientes beneficios sociales: pensión de invalidez, de jubilación anticipada por reducción de la capacidad de trabajo, pensión de vejez, pensión de vejez anticipada, pensión parcial, pensión de supervivencia, prestaciones de jubilación anticipada para el mercado laboral razones. Los cambios en las condiciones de la jubilación en los países de la OCDE han sido aumentar la edad de jubilación hasta los sesenta y siete años (trece países lo han hecho ya) y en catorce países se implementarán otras medidas para alentar a la gente a trabajar durante más tiempo. Entre ellas se encuentran las siguientes: un panorama de condiciones menos favorables en jubilaciones tempranas o mayores beneficios para seguir trabajando después de la edad normal de jubilación, según la OCDE.