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Repositorio de la Universidad de Zaragoza – Zaguan http://zaguan.unizar.es Trabajo Fin de Grado ANÁLISIS COMPARATIVO DE THE NEW YORK TIMES Y THE GUARDIAN EN EL CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ: EL CASO DE LA OPERACIÓN PLOMO FUNDIDO (2008-2009) AUTOR: LAURA SABATER ZAMORA DIRECTOR: DANIEL HORACIO CABRERA ALTIERI FILOSOFÍA Y LETRAS 2013
ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN.......................................................................................................... 4 1.1. JUSTIFICACIÓN ........................................................................................................ 4 1.2. ESTADO DE LA CUESTIÓN .................................................................................... 5 1.3. OBJETIVOS.................................................................................................................. 5 1.4. HIPÓTESIS .................................................................................................................. 6 1.5. METODOLOGÍA ........................................................................................................ 7 1.6. MARCO TEÓRICO .................................................................................................. 12 2. MARCO CONTEXTUAL ........................................................................................... 15 2.1. CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ ..................................................................... 15 2.1.1. las raíces del conflicto ...................................................................................... 15 2.1.2. la creación del estado de israel y la nakba .................................................... 16 2.1.3. las intifadas y los acuerdos de paz ................................................................. 19 2.2. GUERRA DE GAZA ................................................................................................ 21 2.3. LA PRENSA EN LENGUA INGLESA .................................................................. 24 2.3.1. The New York Times ....................................................................................... 25 2.3.2. The Guardian .................................................................................................... 26
3. ANÁLISIS DEL CONTENIDO ............................................................................... 29 3.1. MARCO CONTEXTUAL ........................................................................................ 29 3.2. ANÁLISIS COMPARATIVO DE LOS CONTENIDOS ....................................... 31 3.2.1. Territorio ............................................................................................................ 33 3.2.2. Enfrentamiento ................................................................................................. 41 3.2.3. Acción Internacional ........................................................................................ 46 3.2.4. Alto el fuego ...................................................................................................... 52 3.3 ANÁLISIS COMPARATIVO DE LAS FUENTES ................................................ 55 3.4 LOS CONTENIDOS Y SUS FUENTES .................................................................. 61 4. CONCLUSIONES ........................................................................................................ 65 5. BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................................ 66 6. ANEXOS .......................................................................................................................... 69
1. INTRODUCCIÓN Este estudio tiene como objetivo el análisis comparativo de la prensa estadounidense y británica en el conflicto palestino-israelí a través del estudio del caso de The New York Times y The Guardian durante la Operación Plomo Fundido que se desarrolló desde finales de 2008 a principios de 2009. 1.1. JUSTIFICACIÓN Este análisis nace de lo que se podría considerar un nicho de mercado dentro de los estudios sobre el conflicto palestino-israelí. Son muchos los académicos que han centrado su obra en intentar comprender y dar a conocer las características de este enfrentamiento entre dos civilizaciones que se remonta a hace más de medio siglo. Y también han sido muchos los periodistas o académicos de la comunicación que han dedicado su vida a investigar el modo en el que se presente este conflicto tan complejo en los medios. Sin embargo, la mayoría de los estudios se centran en análisis comparativo de varios medios dentro de un solo país, especialmente en Estados Unidos, o dentro de varios países, por lo general de Europa. Es ahí donde surge una brecha que separa la prensa norteamericana de la europea y donde aparece un espectro de estudio que se ha tenido poco en cuenta. Este estudio tiene la intención de abordar esta laguna y realizar una comparación entre los medios estadounidenses y los europeos en lo que respecta a la cobertura y el tratamiento informativo que hacen del conflicto palestino-israelí. A pesar de haber encontrado un campo en el que desarrollar el estudio, el conflicto palestino-israelí se extiende tanto en el tiempo que muchos acontecimientos ya han sido analizados en profundidad. Por ello, este estudio se centra en la guerra de Gaza, también conocida como Operación Plomo Fundido, que se desarrolló entre diciembre de 2008 y enero de 2009. Se trata todavía de un evento relativamente reciente en el tiempo por lo que los análisis sobre el conflicto en este momento determinado son todavía escasos y están en proceso. De esta forma, este trabajo académico pretende superar los análisis centrados en estados unidos o en los países europeos y aportar una visión más global al comparar un medio estadounidense con uno británico, en concreto el periódico neoyorquino The New York Times y el londinense The Guardian. Estos dos periódicos son considerados en España los referentes de sus respectivos países. Esta afirmación basada en una percepción española queda respaldada, como se verá más adelante, por la gran labor periodística realizada por ambos medios, que los convierte en periódicos de calidad. Se trata por lo tanto de un estudio que puede pecar de ambicioso, debido a la magnitud del análisis y a la selección de dos medios de habla inglesa pero, como se verá más adelante, estos dos países tienen más en común de lo que parece; incluso más que el que pueden tener algunos países europeos entre sí.
Por último, es necesario aclarar que la extensión de este estudio se ha intentado acotar al máximo. Debido a la complejidad del conflicto, ha sido necesario contextualizarlo desde el comienzo ya que en los medios no se ofrece suficiente contextualización y el conocimiento de la sociedad se reduce a momentos puntuales. Estas limitaciones de espacio también han repercutido en el análisis comparativo, que se ha centrado exclusivamente en los contenidos y en las fuentes, concretando el análisis lo máximo posible. 1.2. ESTADO DE LA CUESTIÓN La literatura existente respecto a la cobertura y tratamiento del conflicto palestinoisraelí en los medios es muy amplia debido a su continuada presencia en plano internacional. Sin embargo, como ya se ha mencionado, estos estudios se centran principalmente en un solo país o, en el caso de Europa, en varios. La mayoría de los artículos académicos centrados en la prensa norteamericana analizan varios medios de este país, entre los que The New York Times es uno de los más empleados. Bien es cierto que también existen análisis centrados en un único medio, como es el caso del artículo académico de Susan Dente Ross (2003) sobre los editoriales de The New York Times en relación con el conflicto palestino-israelí después de los ataques de 11 de Septiembre de 2001. Sin embargo, también se realizan análisis comparativos entre la prensa estadounidense y la prensa judía. Por ejemplo, entre los artículos académicos empleados para este análisis destaca el de Robert L. Handley y Amani Ismail (2010) que se centra en la cobertura estadounidense e Israelí de los conflictos entre palestinos e Israelíes y entre Hamás y Fatah en 2008. En cuanto a la literatura europea, la mayoría son artículos académicos centrados en el propio país o una comparación entre diferentes países europeos. En ese caso, The Guardian es uno de los más empleados para los análisis. Por ejemplo, en el estudio de Elad Segev y Regula Miesch (2011), se analizan cinco países europeos entre los que se encuentra Reino Unido y donde se analiza The Guardian y el Daily Telegraph. Después de una exhaustiva búsqueda de estudios que realizaran un análisis comparativo de medios estadounidenses y británicos respecto a este conflicto no se consiguió encontrar ninguno, por lo que se puede asumir que existe un espectro todavía por estudiar. 1.3. OBJETIVOS En este trabajo académico se han establecido tres objetivos vinculados estrechamente entre sí. El primero es conocer y documentar el discurso empleado por los medios americanos y británicos en el tratamiento informativo y la cobertura del conflicto palestino-israelí, a través del análisis de The New York Times y The Guardian. El segundo objetivo, una vez alcanzado el primero, consiste en la comparación de los resultados obtenidos de ambos medios. Mediante esta comparativa se pretende saber
en qué posición se encuentran los periódicos respecto al conflicto, pero especialmente la posición que adopta cada medio respecto del otro. Por último, después de conocer las características de cada medio y comparar sus discursos, el tercer objetivo consiste en comprobar si las hipótesis propuestas a continuación y de las que partía este estudio se cumplen. 1.4. HIPÓTESIS Para el análisis comparativo de The New York Times y The Guardian en el conflicto palestino-israelí se han propuesto dos hipótesis: Hipótesis 1: The New York Times construye la realidad del conflicto mediante un frame que concuerda con el de las autoridades israelíes. Este consiste en posicionar a Israel como la víctima de los ataque de Hamás y afirmar que la operación es una acción defensiva. Son muchos los estudios académicos que están de acuerdo en que de The New York Times está determinado por el frame, o marco, israelí en lo que respecta al tratamiento informativo del conflicto palestino-israelí. Esto se debe a que Estados Unidos acepta el discurso israelí sin ninguna objeción y lo emplea a la hora de construir la realidad. Ross (2003) afirma que a pesar de la riqueza y la autonomía de la que goza The New York Times, este medio rara vez ha criticado la política gubernamental de Estados Unidos, fiel defensor de Israel. Además, según aseguran Handley e Ismail (2010), los medios han protegido siempre la imagen del judío como arquetipo de víctima y el árabe como arquetipo de villano en parte porque a la hora de construir la realidad del conflicto lo hacen siguiendo rutinas periodísticas determinadas por el frame israelí. Por lo tanto, el objetivo es comprobar si The New York Times interioriza el discurso israelí en su narrativa y hasta qué punto influye este frame en el periódico estadounidense. Hipótesis 2: La construcción de la realidad del conflicto realizada por The Guardian es más cercana al frame de las organizaciones internacionales, en especial al de las Naciones Unidas. El discurso de estas organizaciones consiste en un enfrentamiento entre dos pueblos en el que uno de ellos está sufriendo una crisis humanitaria severa. Esta hipótesis surge del estudio de Segev y Miesch (2011) del que se extrae que la prensa británica, al criticar la acción colonial y apoyar a las minorías oprimidas, puede sugerir que el país mantiene unos valores éticos y humanitarios por encima de otros. Por lo tanto, The Guardian interiorizará el discurso de las organizaciones internacionales debido a que se trata de un periódico liberal. Para validar estas dos hipótesis será necesario un análisis comparativo de The New York Times y The Guardian que destacará aquellos puntos en los que el discurso de ambos medios difiera.
1.5. METODOLOGÍA Para realizar un análisis comparativo entre el tratamiento informativo norteamericano y el británico he seleccionado The New York Times, el periódico neoyorquino considerado por muchos el referente de la prensa estadounidense, y The Guardian, el periódico londinense de gran prestigio y reconocimiento internacional. El análisis se centra en todos los artículos, excluyendo los comentarios y los editoriales, relacionados con el conflicto palestino-israelí que se publicaron durante un mes, entre el 25 de diciembre de 2008 y el 25 de enero de 2009. Es necesario aclarar que debido a que The Guardian solo se publica de lunes a sábado, ha sido necesario incluir los artículos de The Observer, el periódico que la empresa publica los domingos, y que se considera el hermano gemelo de The Guardian. Los artículos han sido extraídos de la página web de los respectivos medios (en el caso de The Guardian y The Observer es la misma) y su localización se ha realizado mediante la búsqueda de las siguientes palabras clave en inglés: Gaza, Israel, Palestine, Cast Lead (este término hace referencia a la operación, que en español se la conoce como Operación Plomo fundido). El cómputo total de artículos para analizar son 222, 126 de The Guardian (18 de The Observer) y 96 de The New York Times (ver Anexo I) Partiendo de otros estudios como el de Dobernig, Lobinger e Irmgard Wetzstein (2010), se ha empleado el análisis de contenido para la obtención de datos cuantitativos y cualitativos relevantes que permitan la comparación de ambos medios. Aplicando esta metodología a grandes rasgos, se han establecido cuatro categorías en las que centrarse a la hora de realizar una lectura detallada de los artículos: territorio, enfrentamiento, acción internacional y alto el fuego. A su vez, algunas de ellas se dividen en diferentes subtemas (ver cuadro I). La categoría de territorio tiene una dimensión espacial por lo que recoge la mayoría de las noticias que tratan sobre Israel, Gaza y Cisjordania y Jerusalén Este, excepto aquellas que pertenecen a la categoría de enfrentamiento. Uno de los subtemas dentro de esta categoría es la crisis humanitaria en Gaza, donde se incluyen las noticias en las que los palestinos relatan sus condiciones de vida durante la guerra, haciendo hincapié en la situación de desabastecimiento y colapso de los hospitales debido al bloqueo económico israelí. En este subtema son claves las palabras humanitarian crisis (crisis humanitaria), economic blockade (bloqueo económico) y supplies shortage (escasez de suministros); así como sus sinónimos. Otro de los temas recogidos dentro de la categoría de territorio son los túneles que atraviesan la frontera con Egipto. El término clave es smuggling tunnels (túneles de contrabando), con el cual los medios se refieren a estos túneles de contrabando y subsistencia. Desde un punto de vista espacial, otro tema es todo lo que ocurre en Cisjordania y Jerusalén Este, sobre todo centrándose en la Autoridad Palestina (también conocida como Autoridad Nacional Palestina), organización autónoma que gobierna en los territorios palestinos. En este subtema los términos empleados son Palestine Authority – PA (Autoridad Palestina), West Bank
(Cisjordania) y East Jerusalem (Jerusalén Este). El último subtema se centra en Israel y recoge tanto las próximas elecciones de Israel, como aquellos artículos donde los ciudadanos israelíes relatan sus condiciones de vida. En este subtema las palabras clave son los tres partidos políticos más importantes: Likud, Kadima, Labor Party (Partido Laborista) (ver cuadro I). La categoría de enfrentamiento engloba solamente dos subtemas que se entrelazan entre sí. Uno de ellos se centra en los datos sobre las víctimas y los principales términos son: death toll (número de muertos) y civilians (civiles). Mientras que el otro subtema recoge los ataques de ambos bandos y las palabras más empleadas son rockets (cohetes), que hace referencia a los ataques con cohetes de los militantes de Hamás, y shells (proyectiles) que hace referencia a los diferentes proyectiles y bombas empleados por Israel (ver cuadro I). Bajo el nombre de acción internacional se recogen dos subtemas muy distintos entre sí. El principal hace referencia al nombre de la categoría y se centra en la repercusión que ha tenido este conflicto en la comunidad internacional. Dentro de este subtema se recogen las acciones que han llevado a cabo los países y las Naciones Unidas para buscar una solución al conflicto. En menor medida, también se recogen dentro de este subtema las manifestaciones y protestas que se han producido en estos países. Las palabras clave en este subtema son United Nations –UN (Naciones Unidas – ONU), other countries (otros países) y protests (protestas) El concepto de otros países hace referencia especialmente a Estados Unidos, Egipto y Francia que podrían considerarse los actores internacionales con una mayor participación en el conflicto. El resto de noticias que conforman esta categoría hacen referencia a las leyes y convenciones internacionales. Por eso, los términos que definen esta categoría son international humanitarian law (ley humanitaria internacional) y war crimes (crímenes de guerra) (ver cuadro I). La última categoría en la que se divide este análisis se denomina alto el fuego y, a diferencia de las anteriores, no tiene ninguna subcategoría. Esto se debe a que se trata de una categoría muy importante desde el punto de vista del conflicto y si se hubiera tratado como un subtema dentro de otra categoría hubiera recibido un tratamiento mucho menor del que se merece. Esta categoría recoge los continuos llamamientos de alto el fuego de la comunidad internacional, así como su puesta en práctica. El concepto clave de esta categoría es su propio nombre, ceasefire o cease-fire 1 (alto el fuego), aunque también es relevante el concepto resolution (resolución), que hace referencia a la resolución de la ONU (ver cuadro I). 1 En la prensa británica se emplea el término ceasefire mientras que en la prensa americana ceasefire. Esto se debe a las diferencias lingüísticas entre los dos países.
CUADRO I CATEGORÍA SUBTEMAS PALABRAS CLAVES TERRITORIO Gaza-crisis humanitaria humanitarian crisis, economic blockade, supplies shortage Túneles Smuggling tunnels Cisjordania2 West Bank, East Jerusalem, AP Israel Likud, Kadima, Labor Party ENFRENTAMIENTO Víctimas Death toll, civilians Ataques Rockets, shells ACCIÓN INTERNACIONAL Comunidad internacional United Nations, protests Derecho internacional International humanitarian law, war crimes ALTO EL FUEGO Alto el fuego Ceasefire, resolution Cuadro de elaboración propia Además del análisis de las cuatro categorías, también se hace un estudio cuantitativo de las fuentes que emplean ambos medios para narrar las noticias y del cual se extraen datos cualitativos mediante la contraposición entre los dos periódicos (ver cuadro II). Las diversas fuentes con las que cuentan estos medios se han agrupado en fuentes oficiales israelíes, fuentes oficiales palestinas, comunidad internacional, individuos. El análisis consiste en contabilizar las veces que cada grupo de fuentes habla de Israel, de Palestina o de otro país u otra temática que no pueda ser clasificada dentro de las dos anteriores. Para la clasificación de las fuentes se ha partido del estudio de Dobernig, Lobinger y Wetzstein (2010). 2 Se emplea la palabra Cisjordania para referirse a todos los territorios ocupados, tanto Cisjordania como Jerusalén Este.
partir de entonces cuando el sionismo se convirtió en un movimiento colonialista. Según, Izquierdo Brichs (2011, p. 22) el sionismo era implícitamente incongruente ya que utiliza los mismos argumentos ideológicos xenófobos del antisemitismo. El estallido de la primera guerra mundial puso fin al Imperio Otomano y Reino Unido se hizo con el control del territorio palestino y apoyó abiertamente la creación de un país judío, como se refleja en la declaración de Balfour (2 de noviembre de 1917). El 9 de Diciembre de 1917, el Reino Unido invadía el territorio palestino y comenzaba el Mandato Británico, que duraría hasta 1948. En la Conferencia de San Remo (1920) la Sociedad de Naciones aceptaba el mandato de Reino Unido en Palestina, lo que implicaba un apoyo al movimiento sionista. Durante el Mandato, los británicos impulsaron el nacionalismo palestino al instaurar como líder para la sociedad palestina a Kamil al-Husayni, Mufti de Jerusalén. Y en 1934 se creó el primer gobierno embrionario, el Alto Comité Árabe (Arab Higher Committee), cuyos dirigentes no tenían nada en común con los campesinos y su apoyo no fue efectivo. A pesar de estos avances políticos, el Mandato Británico solo favoreció el desarrollo de estructuras políticas e institucionales pertenecientes a los judíos. Pappé (2004, p. 90) afirma que “muchos miembros del ejecutivo fueron ministros en el primer gobierno, asegurando una transición rápida de la comunidad al Estado en 1948; estrictamente hablando, era un estado dentro de otro, que ganó el estatus oficial en 1948” 3 . Las políticas sionistas de adquisición de tierras y la actitud segregacionista en el mercado laboral (prohibían a los terratenientes contratar palestinos para cultivar la tierra), junto con la actitud pro-sionista británica hicieron crecer la ira de la población, que representaba el 90%, pero a la que se trababa como si fuera menos de la mitad. Entre 1936 y 1939 se produjo una revuelta árabe que fue duramente reprimida por los británicos. En respuesta, decidieron restringir la inmigración judía, que volvió a permitirse después de que se conociera la existencia de los campos de exterminio nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Reino Unido, incapaz de mantener el Mandato, pretendía retirarse e intentó establecer un plan de partición del territorio entre judíos y árabes sin éxito, dejando el problema en manos de las Naciones Unidas. 2.1.2. LA CREACIÓN DEL ESTADO DE ISRAEL Y LA NAKBA Las Naciones Unidas crearon el Comité Especial de las Naciones Unidas para Palestina (UNSCOP) para intentar dar una solución al problema y retomaron la propuesta que la Comisión Peel había realizado en 1937. Así, el 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas daba a conocer la resolución 181 4 que consistía en la partición del territorio en dos estados, uno judío y otro árabe, dejando las ciudades de 3 “May members of the executive were ministers in the first government, ensuring a swift transition from a community into a state in 1948; strictly speaking, this was a state within a state that gained official status in 1948”. 4 Todas las resoluciones y declaraciones que aparecen en el estudio se encuentran disponibles en la página web de las Naciones Unidas. En la bibliografía están disponibles los enlaces.
Jerusalén y Belén bajo el control de la ONU (ver Anexo II, figura 1). A pesar de los judíos solo poseían el 5,6% del territorio y que no eran más de un tercio de la población, la resolución les concedía el 56% del territorio palestino y el estado árabe se conformaba con el 43%. Esta resolución solo se puede entender en el contexto colonial del momento en el que la ONU estaba formada solo por países colonialistas y la sociedad europea estaba conmocionada por el genocidio nazi. Los árabes rechazaron la propuesta al no reconocer la competencia de la Asamblea de las Naciones Unidas, pero los judíos sí que lo hicieron, aunque sabían que esa partición no era suficiente si querían formar un Estado judío. En respuesta a la resolución se produjo un aumento de la violencia y entre septiembre de 1947 y marzo de 1948, 70.000 palestinos dejaron sus casas debido al miedo al inminente conflicto (Pappé 2004). Aunque las expulsiones de los palestinos de sus tierras habían comenzado meses antes de forma desordenada, los historiadores hablan de limpieza étnica a partir de marzo de 1948. El 10 de marzo de 1948 pusieron en marcha el llamado Plan D (Dalet en hebreo), cuyo objetivo era armar a la Hagana, un grupo paramilitar, para impulsar una campaña ofensiva contra la palestina rural y urbana con el objetivo de expulsar a la población palestina. Entre abril y mayo de 1948, invadieron las ciudades y pueblos del territorio concedido a los judíos destruyéndolas completamente o expulsando a los ciudadanos palestinos. En Deir Yassin, las tropas judías asesinaron deliberadamente a sus 93 habitantes. De acuerdo con Pappé (2008, p. 131), estas actuaciones eran “una advertencia a todos los palestinos de que un destino similar les auguraba si se negaban a abandonar sus hogares y marcharse”. La misión duró seis meses durante los cuales se expulsaron a cerca de 800.000 personas, se destruyeron 531 aldeas y se vaciaron once barrios urbanos. Pappé (2004, p. 131) explica que “estas atrocidades no fueron cometidas al azar, eran parte de un plan maestro para librar al futuro estado judío de tantos palestinos como fuera posible” 5 . Los palestinos se convirtieron en refugiados y a pesar de la Resolución 194 (diciembre 1948) de la Asamblea General de la ONU en la que se exigía su regreso, Israel les negó esa posibilidad. El éxodo palestino se conoce como Nakba, catástrofe en árabe, pero Israel niega la existencia de este acontecimiento histórico. Con la partida de los británicos en mayo de 1948 y la llegada de ejércitos árabes en defensa de la población palestina comenzó la guerra, que duraría hasta enero de 1949. La superioridad del ejército israelí les permitió extender el territorio del nuevo estado que se proclamó el 14 de mayo de 1948. Las nuevas fronteras se establecieron mediante los acuerdos de armisticio con los ejércitos de Egipto, Siria y Transjordania y la nueva partición se denominó ‘la línea verde’ (ver Anexo II, figura 1). Israel ocupaba ahora 20.850 kilómetros lo que suponía el 80% del territorio de la antigua Palestina (Izquierdo Brichs 2011). Los únicos territorios no ocupados por Israel fueron la Franja de Gaza, que fue controlada por Egipto; y Cisjordania y Jerusalén Este, que fueron anexionados 5 “These atrocities were not randomly committed; they were part of a master plan to rid the future Jewish state of as may Palestinians as possible”.
al reino de Transjordania. Los palestinos expulsados de sus casas terminaron en campos de refugiados creados por la ONU, esperando volver algún día. La expansión del estado Israelí Poco a poco, los palestinos fueron intentando mejorar su situación económica y aquellos con ideas políticas se fueron organizando. Hacia 1954 se creó la organización Fatah que llevó a cabo pequeños sabotajes a Israel y a finales de 1950 los eminentes nacionalistas crearon la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) con el apoyo de los regímenes árabes radicales, como último intento para reimpulsar el nacionalismo palestino, aunque contaron con poco apoyo de los refugiados palestinos. Más tarde, a finales de los sesenta, fueron surgiendo grupos armados. Los roces entre Israel y otros países árabes también fueron constantes. En 1956 Egipto nacionalizó el canal de Suez, bajo control anglo-francés, desatando el enfado en Israel que invadió el territorio con ayuda armamentística francesa, pero del cual tuvo que retirarse a petición de Estados Unidos. En 1959, las obras para la construcción de un acueducto en Israel para desviar el agua del río Jordán al desierto de Negrev desembocaron en el cierre del estrecho de Tirana la navegación hacia Israel por parte de Egipto. El 5 de junio de 1967 Israel atacó al país árabe con el consentimiento de Estados Unidos y aprovechó para invadir también Siria y Jordania. En seis días Israel conquistó el Sinaí, los Altos del Golán, la Franja de Gaza, Jerusalén Este y Cisjordania (ver Anexo II, figura 2). En noviembre de 1967 el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la resolución 242 que exigía a Israel la retirada de sus tropas de los territorios conquistados a cambio del reconocimiento por parte de todos los estados del derecho a vivir en paz (Jordania y Egipto la aceptaron en 1970 y Siria en 1973). Sin embargo, Israel siguió teniendo el control sobre los territorios palestinos. Su anexión hubiera supuesto para Israel el aumento de árabes en territorio israelí y la consiguiente pérdida de la hegemonía judía, así como el enfado de la comunidad internacional que no permitiría que se llevara a cabo otra limpieza étnica como la de 1948. Por lo tanto, Israel decidió no anexionar los territorios y mantenerlos bajo control militar. La nueva táctica de expansionismo israelí consistió en la construcción de vecindarios judíos en los territorios ocupados, incumpliendo así la IV Convención de Ginebra 6 . Según Pappé (2004, p.202), en 1972 Israel había confiscado el 28% del territorio de Cisjordania y en el 2000 alcanzaría el 42%. Para proteger a los israelíes que vivían en los asentamientos, Israel comenzó a construir muros de protección con los que aislaron cada vez más a la población palestina que tenía que cruzar los puestos de control para ir de unas zonas a otras dentro del territorio ocupado o para entrar a trabajar en Israel. En 1974 el 45% de los trabajadores palestinos de Cisjordania y el 50% de los palestinos en la Franja de Gaza trabajaban en Israel por un salario mínimo, sin seguridad social, y eran sometidos a maltratos y humillaciones. La situación de la Franja de Gaza era peor 6 IV Convención de Ginebra (1949), art. 49: “El poder ocupante no debe deportar o transferir a su población civil a los territorios ocupados”.
ya que no había tierra disponible para cultivar y la población crecía continuamente, convirtiéndola en una de las regiones con uno de los niveles de pobreza más alto. En 1975 la OLP fue legitimada por las Naciones Unidas cuando decidió dejar de lado la fuerza armada y centrarse en medidas diplomáticas, convirtiéndose así en la representante de los palestinos ante la comunidad internacional. Fatah, quien se había encargado del control de la OLP y de su lucha desde 1967 junto con otros grupos palestinos, también decidió adoptar un discurso menos revolucionario y Arafat, su líder, fue considerado por los países árabes como el representante de Palestina. 2.1.3. LAS INTIFADAS Y LOS ACUERDOS DE PAZ Miles de palestinos vivían en campos de refugiados distribuidos por el territorio, con mayor presencia en la Franja de Gaza, donde vivían 850.000, un tercio de ellos niños menores de 15 años. Las duras condiciones de vida y la gran dependencia de Israel fueron algunos de los alicientes que desencadenaron la primera intifada, una revuelta popular. Después de veinte años de opresión, los refugiados palestinos de la Franja de Gaza y posteriormente los de Cisjordania se revelaron en diciembre de 1987. Durante el primer año de la intifada 400 refugiados palestinos murieron y miles resultaron heridos, sobre todo mujeres y niños. Debido a la escalada de violencia, los israelíes llevaron a cabo castigos colectivos como la demolición de casas y la construcción de vallas y muros alrededor de los campos de refugiados, alegando la necesidad de protección de sus ciudadanos. Los refugiados palestinos contaron con el apoyo de los palestinos que vivían en Israel, que se manifestaron y convocaron huelgas en su defensa. Incluso algunos sectores de la izquierda judía criticaban las torturas a los palestinos y el bloqueo indefinido a los pueblos llevados a cabo por el ejército israelí. El 15 de noviembre de 1988 la OLP proclamó la Declaración de Independencia de Palestina lo que significaba la aceptación de la existencia de Israel, así como la renuncia al 80% del territorio de la antigua Palestina. La primera intifada terminó en 1991 y, por primera vez, la comunidad internacional e Israel vieron Israel ya no era el débil en el conflicto. La primera intifada propició que la izquierda israelí, que había ganado las elecciones en 1992, estuviera dispuesta a negociar con la OLP y que esta organización palestina acordara que las exigencias para la creación del Estado palestino podían ser negociables. Después de largas conversaciones en Oslo, el 13 de Septiembre de 1993 se firmó la Declaración de Principios en una ceremonia en la Casa Blanca. Arafat, líder de la OLP, aceptó la existencia de Israel y que las negociaciones tomaran como partida la resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU (1967), en la que Palestina solo tenía derecho a un 20% del antiguo territorio palestino. Israel se comprometía a retirarse de forma gradual de la Franja de Gaza y de otros territorios. Además incluía la transferencia de algunas funciones civiles a la Autoridad Nacional Palestina (ANP o simplemente AP), órgano creado en los acuerdos de Oslo por la OLP y con la ayuda del Gobierno israelí.
Sin embargo, lejos de los que Arafat esperaba, Israel continuó con la expansión mediante la construcción de asentamientos en los territorios ocupados, que se vincularon a través de un articulado de carreteras y túneles, que dividía más aún el territorio palestino, sobre todo en Cisjordania. En 1995 se llegó a otro acuerdo, conocido como Oslo II, en el que se ampliaban las ciudades controladas por la Autoridad Palestina, dando lugar a tres áreas diferentes: el área A incluía los territorios controlados exclusivamente por la Autoridad Palestina (AP), el área B el territorio controlado por la AP y por Israel, y el área C los asentamientos israelíes controlados por Israel (ver Anexo II, figura 3). Sin embargo la realidad a final de siglo era muy diferente del futuro que los palestinos habían imaginado después del proceso de paz. La Franja de Gaza se había convertido en una prisión y los territorios palestinos seguían dependiendo de Israel. El proceso de paz fracasó en 2000 durante los acuerdos de Camp David cuando Arafat rechazó la propuesta israelí que pretendía anexionarse más del 20% de los territorios ocupados entre los que se incluía Jerusalén Este. La oferta del Estado de Israel, en forma de ultimátum, consistía en un territorio palestino que representaba el 12% de la antigua palestina, sin soberanía real y con dependencia económica de Israel (Chomsky & Pappé 2011). En septiembre de 2000 estalló la segunda intifada durante una visita de Ariel Sharon y otros miembros de la derecha israelí entraron, rodeados por policías antidisturbios, a la explanada de las mezquitas de Al Aqsa y del Domo de la Roca en Jerusalén. Al principio siguió el modelo pacífico de la primera intifada pero las represalias israelíes hicieron que los palestinos agrupados en organizaciones armadas como Hamás, y más tarde el brazo armado de Fatah, respondieran con ataques armados y con atentados suicidas. Hamás estaba en contra de los acuerdos de Oslo y el fracaso llevó a muchos palestinos a apoyar a este grupo armado. Israel, respondió con dureza destruyendo sistemáticamente las infraestructuras de la Autoridad Palestina, los edificios administrativos civiles e incluso viviendas de civiles. A pesar de los intentos de paz en Taba (Egipto) en 2001 y la propuesta de paz conocida como ‘hoja de ruta’ (Road Map) presentada en 2002 por el Cuarteto de Oriente Próximo (nombre con el que se reconoce a la alianza entre la Unión Europea, las Naciones Unidas, Estados Unidos y Rusia para la resolución del conflicto palestino-israelí), las hostilidades continuaron. En 2003 las diferentes organizaciones palestinas acordaron un alto el fuego. Por su parte, Israel retiró unilateralmente sus fuerzas armadas de Gaza en agosto de 2005, transfiriendo a los colonos a Cisjordania. Pero mantuvo el control del espacio aéreo y naval, así como el de las fronteras, decidiendo quién podía entrar y salir. Además, también se reservó la posibilidad de realizar incursiones militares cuando lo considerara oportuno.
2.2. GUERRA DE GAZA Después del proceso de paz fallido, Hamás, una organización islámica nacionalista que ideológicamente se consideraba una rama de los Hermanos Musulmanes (organización islamista egipcia), fue recibiendo cada vez más apoyo de los palestinos conforme empeoraba su situación en los territorios ocupados. Cada vez eran más los que veían como única salida la violencia después de que los acuerdos de Oslo fracasaran. Según ellos, Arafat había concedido demasiado a los Israelíes a cambio de nada. Por eso, Hamás afirmó que dejaría la violencia cuando existiera el Estado de Palestina en los territorios ocupados de Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Este, de acuerdo con la resolución 242 y no como se estaba planteando en los acuerdos de Oslo. Después de la segunda intifada y de la muerte de Arafat en 2004, el brazo político de Hamás se moderó y decidió participar en las elecciones del 25 de enero de 2006, que fueron calificadas como altamente democráticas por los observadores internacionales. Estas elecciones fueron propiciadas por la administración de Bush como un ejemplo de democracia en Oriente Próximo, enmarcado en su lucha contra el terrorismo. Sin embargo, los resultados no fueron los que Israel y Estados Unidos esperaban. Hamás ganó las elecciones con 74 escaños, obteniendo la mayoría en el Consejo Legislativo, mientras que Fatah, el preferido por Estados Unidos e Israel, solo obtuvo 45 escaños. El apoyo de los palestinos a Hamás se debía a los programas sociales, a la transparencia y a la responsabilidad gubernamental de la organización. Fatah, sin embargo, era en algunas ocasiones nepotista, represivo, y estaba corrupto. Además, Hamás creó una cultura de liderazgo colectivo donde el poder se repartía entre la gente, haciendo a los líderes responsables ante ellos, aunque cuando no estaba en el poder no siempre era tan servil con la opinión pública (Handley & Ismail 2010). En marzo, Estados Unidos cortó todos los lazos diplomáticos con Hamás, retiró toda ayuda económica y conspiró para su derrocamiento propiciando una ‘guerra sucia’ entre Hamás y Fatah (Rose citado en Handley & Ismail 2010). Handley e Ismail (2010) explican que “a mediados de mayo de 2007, 500 nuevas fuerzas de Fatah llegaron a Gaza, y Hamás, temiendo un golpe, comenzó a atacarlas” 7 . Las dos facciones palestinas se enzarzaron en una guerra civil que terminó con la expulsión de Fatah del territorio palestino el 13 de Junio de 2007. Mahmud Abás fue reconocido por la comunidad internacional como presidente de la Autoridad Palestina, negando así el reconocimiento de Hamás. Seguidamente, Israel endureció el bloqueo que sufría la Franja de Gaza, limitando la entrada de ayuda humanitaria, alimentos y medicinas, sumiendo al territorio en una crisis humanitaria, no reconocida por Israel. A pesar de la retirada del territorio, los ataques entre Israel y Hamás y otras milicias armadas fueron constantes. Y después de la captura del soldado Guilad Shalit el 25 de Junio de 2006 los ataques israelíes se volvieron más severos y el bloqueo se estrechó más aún. Según un informe en 2007 de John Dugard, antiguo juez del Tribunal 7 “In mid-May 2007, 500 new Fatah forces arrived in Gaza, and Hamas, fearing a coup, began to attack them”.
Internacional de Justicia, el 70% de los palestinos de Gaza no tenía trabajo o no percibían un salario y más del 80% vivía bajo el nivel de la pobreza (Izquierdo Brichs 2011) (ver Anexo II, figura 4). Pero las condiciones no eran mucho mejores en Cisjordania, donde el derribo de viviendas, la construcción del muro y los más de 500 puestos de control que obstaculizaban la libre circulación dificultaban la vida de los palestinos (ver Anexo II, figura 5). Según Dugard, esta actitud también supone una violación de los derechos humanos y de la Convención Internacional sobre la Represión y el Castigo del Crimen del Apartheid (1973). Israel y Hamás continuaron con las hostilidades a lo largo de los años hasta que acordaron un alto el fuego de seis meses, negociado con Egipto, en Junio de 2008. Los palestinos esperaban que eso significara una apertura de los pasos fronterizos y la relajación del bloqueo económico pero no fue así. Israel se negó a cumplir lo acordado hasta que Hamás liberara al soldado Shalit. Durante el frágil alto el fuego, Israel siguió perpetrando incursiones en la Franja y Hamás y otras milicias continuaron con el lanzamiento ocasional de cohetes. Sin embargo, el 19 de Diciembre terminó la tregua y se produjo una escalada de violencia por ambas partes. El 27 de diciembre de 2008 Israel puso en marcha una operación militar que había planeado durante seis meses, a la que denominó Operación Plomo Fundido (Operation Cast Lead). La operación comenzó con un bombardeo aéreo a mediodía, cuando más actividad había en las calles de las ciudades. El objetivo de los ataques fueron todos aquellos edificios que tuvieran relación alguna con Hamás como las zonas desde las que se lanzaban los cohetes a Israel. Sin embargo, también consideró como objetivos legítimos edificios públicos como el parlamento, la universidad islámica, varias mezquitas, las comisarías de policía e incluso casas de civiles, a pesar de ser considerados por las leyes de la guerra como edificios civiles y no militares. Lo mismo ocurrió con el ataque a policías, considerados no combatientes por la IV Convención de Ginebra. Durante 8 días Israel continuó bombardeando sus objetivos de Hamás, entre los que se encontraban también los túneles de contrabando en la frontera con Egipto, a través de los cuales Israel y Estados Unidos aseguraban que Hamás importaba armamento, pero que son para muchos palestinos la única línea de vida debido al férreo bloqueo. Hamás, por su parte, se limitó al lanzamiento de cohetes a Israel que se saldó al final de la fase aérea de la operación con cuatro muertos, tres de ellos civiles. Hasta la madrugada del 4 de enero de 2009, cuando comenzó la siguiente fase de la operación, la cifra de fallecidos en la Franja de Gaza se encontraba entre los 421 y los 430; y la de heridos entre los 1.700 y 1.850 8 . A esta situación hay que sumarle la crisis humanitaria que estaba atravesando la población y que se vio endurecida por los ataques. Los hospitales se encontraban al 8 Datos publicados en The Guardian en el artículo ‘Explainer: casualty figures’ (3 Enero 2009) indican 421 muertos y entre 1.700 y 1.850 heridos. Los datos publicados en The New York Times en el artículo ‘Israeli troops launch attack on Gaza’ mencionan de más de 430 muertos.
borde del colapso debido a la falta de equipamiento y medicamentos, ya que Israel había cerrado hasta durante 10 días las fronteras debido a la escalada de violencia que se estaba generando. El día anterior al ataque, Israel abrió las fronteras para suministrar ayuda humanitaria y combustible, aunque en cantidades muy escasas. Los ataques aéreos dejaron sin electricidad a cientos de ciudadanos y afectaron a los hospitales, que se vieron obligados a depender de los generadores. La falta de combustible obligó al cierre de la única central eléctrica de la ciudad. La segunda fase de la operación consistió en una invasión terrestre de la Franja de Gaza en la madrugada del 4 de Enero de 2009. Con el paso de los días, el ejército Israelí se fue adentrando en el territorio y la cifra de muertes ascendió rápidamente. El ejército israelí lanzaba avisos mediante panfletos o llamadas telefónicas para advertir a los civiles que debían dejar la zona porque iban a bombardear sus edificios. Miles de personas tuvieron que huir de sus casas y refugiarse con sus familiares o en colegios de las Naciones Unidas, que se habían convertido en refugios improvisados. Según datos de la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados de palestina en Oriente Próximo (United Nations Relief and Works Agency - UNRWA) 26.000 huyeron a los refugios de la ONU y 60.000 habrían escapado hacia casas de familiares 9 . La comunidad internacional, atónita por lo que estaba ocurriendo, intentó llegar a un acuerdo en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, pero no fue hasta el 8 de enero cuando emitieron la resolución 1860 exigiendo un alto el fuego inmediato con el apoyo de 14 votos a favor y la abstención de Estados Unidos. Sin embargo, tanto Israel como Hamás rechazaron el alto el fuego y siguieron con los ataques. La comunidad internacional presionó entonces las negociaciones entre Egipto y las dos partes del conflicto y finalmente el 18 de Enero Israel declaró unilateralmente un alto el fuego que sería seguido pocas horas después por Hamás. Las condiciones de Israel eran que Hamás dejara de lanzar cohetes y que se estableciera alguna medida internacional que impidiera a la organización islamista su rearme a través de los túneles de contrabando. Por su parte, Hamás exigió la apertura de las fronteras, tanto la de Egipto como las de Israel y que se levantara el bloqueo económico sobre la Franja de Gaza. Las Naciones Unidas criticaron duramente el ataque israelí y, junto con otras organizaciones internacionales, exigieron investigaciones independientes por posibles crímenes de guerra cometidos por el ejército israelí. Según confirmaría más tarde Amnistía Internacional, Israel empleó fósforo blanco, un elemento químico que ocasiona quemaduras más graves que el fuego y que está prohibido utilizar como arma, en algunos de los ataques a civiles. Además, también se exigió una investigación del ataque con misiles a dos colegios de las Naciones Unidas por parte del ejército Israelí, a pesar de conocer las coordenadas de todos los centros convertidos en refugios. En ambos casos alegó que habían disparado cohetes desde esa posición y en uno de esos ataques murieron 43 personas. También se exigió la investigación de los ataques a personal médico y a instalaciones sanitarias. Pero uno de los ataques que más 9 Datos publicados en The New York Times en el artículo ‘As Troops enter Gaza City, Israel sees an Opening’ (12 Enero 2009).
conmocionó a la comunidad internacional fue el bombardeo de una casa en la que se encontraba una extensa familia que había sido obligada por el propio ejército israelí a refugiarse allí. Al menos 30 personas murieron y los servicios de emergencia tuvieron prohibido el acceso al barrio de Zeitoun durante 3 días a pesar de que el ejército israelí tenía que saber la existencia de heridos, violando así las leyes humanitarias internacionales. La guerra terminó con más de 1.300 palestinos muertos, alrededor de 5.300 heridos y más de 100.000 personas sin techo después de que unas 4.000 casas fueran destruidas y unas 21.000 terminaran gravemente dañadas. De acuerdo con las fuentes oficiales de Israel, 13 israelíes murieron durante el conflicto, tres de ellos civiles, y 512 resultaron heridos, de los que 182 eran civiles, la mayoría de carácter leve. Al menos cuatro muertes de soldados israelíes se debieron a fuego amigo. Según un informe del Centro Palestino de Derechos Humanos (PCHR) 1.419 palestinos fueron asesinados durante el conflicto; el 82,2% (1.167) no combatían. 918 muertos eran civiles y el resto policías que no participaron en la lucha armada. De entre ellos, 318 eran niños y 111 mujeres. Según el ministerio de salud de Gaza, más de 5.300 palestinos fueron heridos durante el conflicto. Las cifras que ofrece cada organización son diferentes. Por ejemplo, la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, comparando al menos dos fuentes independientes diferentes, confirma que la cifra de muertos palestinos fue de 1.383, de los que 333 fueron niños. Además, el porcentaje de civiles fallecidos varía mucho entre las organizaciones de Derechos Humanos y Palestina, que consideran que se encuentra entre el 73 y el 83%, e Israel que asegura que suponía entre el 25 y el 39%. El objetivo declarado de la operación israelí era terminar con el lanzamiento de cohetes de Hamás y cambiar la situación de seguridad en el sur del país. Sin embargo, Hamás siguió controlando el territorio de Gaza, con un apoyo mayor de la población, y su capacidad militar, aunque mermada, no desapareció. Más de 1.300 palestinos, muchos de ellos civiles, y 13 israelíes murieron durante el mes en el que se llevó a cabo la Operación Plomo Fundido, pero el conflicto entre los dos territorios siguió igual. 2.3. LA PRENSA EN LENGUA INGLESA Los medios elegidos para el análisis, The New York Times y The Guardian, pertenecen al modelo del Atlántico Norte o Liberal, de acuerdo con la obra de Daniel C. Hallin y Paolo Mancini (2008). Este modelo, también conocido como angloamericano, se caracteriza por una alta profesionalización y autonomía periodística gracias al desarrollo de la prensa de gran tirada. Según Hallin y Mancini (2008, p. 69) es más probable que la autonomía periodística se encuentre limitada por presiones comerciales que por la instrumentalización política, aunque esta es más común en Reino Unido. En este modelo predomina el periodismo de información, que basa en un discurso entrado en los hechos, aunque en Reino Unido la tradición por la prensa de
opinión es mayor. Por lo tanto, las diferencias existentes entre Estados Unidos y Reino Unido se podrán apreciar en los medios elegidos para el análisis. Tanto The New York Times como The Guardian, ambos escritos en lengua inglesa, son considerados los referentes de sus respectivos países desde el punto de vista español. La razón principal por la que se eligieron fue por la gran labor de investigación periodística que han desarrollado ambos en los últimos años. The New York Times ha sido uno de los periódicos más relevantes en periodismo de investigación. En 1971 publicó los papeles del pentágono que desvelaron la participación de Estados Unidos en la Guerra de Vietnam. Sin embargo, más recientemente el periódico estadounidense volvió a demostrar su valía a través de la publicación de los ‘cablegates’, los papeles de ‘Wikileaks’. El artífice de esta filtración es, sin embargo, el otro medio utilizado para el análisis, The Guardian. Fue este periódico británico el que entabló una relación con Julian Assange, el hacker que se hizo con miles de documentos secretos de Estados Unidos, con el objetivo de sacar a la luz toda aquella información. Debido a los problemas de censura, se decidió ampliar el grupo de medios que publicarían estos documentos secretos y el primero en unirse fue The New York Times (Leigh & Harding 2010). 2.3.1. THE NEW YORK TIMES Este periódico neoyorquino fue publicado por primera vez el 18 de Septiembre de 1851 bajo el nombre de The New-York Daily Times en la ciudad de Nueva York. Sus fundadores fueron George Jones y Henry Jarvis Raymond, quien en 1856 se convertiría en el director de la Associated Press. Al principio apoyó al partido republicano, pero en 1884 cambió su postura a favor del partido demócrata. Con la muerte de los dos, el periódico pasó a manos de Adolph S. Ochs en 1896 y el nombre se cambió a The New York Times. Con la muerte de Ochs, la empresa pasa a manos de su yerno, Arthur H. Sulzberger. En 1971 el periódico neoyorquino sacó a la luz los papeles clasificados del Pentágono sobre la guerra de Vietnam, reafirmándose de esta forma como uno de los referentes estadounidenses, aunque no fue hasta 1980 cuando publicó su versión nacional. Según Alliance for Audited Media, organización que ofrece información sobre la circulación de periódicos estadounidenses, The New York Times es el segundo medio más vendido en Estados Unidos con una media de 1.865.318 10 , en su tirada de lunes a viernes, superado solo por The Wall Street Journal. Los domingos, The New York Times llega a alcanzar los 2.322.429 de circulación. Sin embargo, es su página web es la más visitada de todos los medios con edición impresa, superando a The Wall Street Journal. Según el ranking de Alexa, empresa subsidiaria de Amazon que provee estadísticas del número de visitas de un sitio web y establece un ranking global y nacional, The New York Times se encuentra en la posición 128 del ranking global y en la 35 en el de Estados Unidos. 10 Los datos responden a la media de un periodo de seis meses, del 01 de Octubre de 2012 al 31 de Marzo de 2013.
GRÁFICO 2 Gráfico de elaboración propia Como se aprecia en la tabla, algunos días la diferencia de noticias publicadas es sustancial. Por ejemplo el 29 de diciembre, The New York Times publica tres noticias, mientras The Guardian publica nueve. Esto se debe a que el periódico británico publica noticias más cortas de diferente temática. Dos de ellas están centradas en la situación de los palestinos, tres en los ataques israelíes y el resto en las protestas en Oriente Próximo, en la postura adoptada por Obama, en repercusión del conflicto en los líderes internacionales y en los líderes del enfrentamiento. En el caso del 1 de Enero, vuelve a ocurrir lo mismo. De las ocho noticias publicadas por The Guardian ese día, cuatro son testimonios de palestinos, otra una noticia en la que se explican las cifras del conflicto y otra un análisis del conflicto. Sin embargo, en el 6 de enero la razón de esta diferencia reside en que The Guardian trata diferentes temas en noticias diferentes. De esta forma, por ejemplo, una noticia menciona la prohibición de acceso a los periodistas, otra recoge testimonios de palestinos y otra se centra en el uso de fósforo blanco. La diferencia de noticias en los días 15 y 16 de enero se debe a que no ocurrió nada destacable por lo que ambos medios tienen un artículo sobre lo que está ocurriendo en el conflicto, pero The Guardian publica también testimonios de palestinos y noticias cortas sobre temas que podrían resumirse en un párrafo, como el desacuerdo entre el primer ministro y el ministro de defensa israelí o la guerra cibernética entre Israel y Palestina. Por último, destaca el hecho de que el 21 y 22 de enero no se publica nada en The Guardian y esto se debe a que el conflicto se ha terminado y ya no tiene cabida en la prensa. Sin embargo, The New York Times todavía sigue publicando noticias a modo de análisis posterior a lo ocurrido. 1 2 1 333 5 5 2 1 4 5 3 4 4 5 4 4 2 4 3 2 1 4 333 4 4 2 1 1 0 0 1 5 9 3 4 6 5 8 5 7 9 7 6 7 6 4 2 5 4 4 5 2 3 3 1 0 0 2 2 1 25-DIC. 26-DIC. 27-DIC. 28-DIC. 29-DIC. 30-DIC. 31-DIC. 01-ENE. 02-ENE. 03-ENE. 04-ENE. 05-ENE. 06-ENE. 07-ENE. 08-ENE. 09-ENE. 10-ENE. 11-ENE. 12-ENE. 13-ENE. 14-ENE. 15-ENE. 16-ENE. 17-ENE. 18-ENE. 19-ENE. 20-ENE. 21-ENE. 22-ENE. 23-ENE. 24-ENE. 25-ENE. Artículos publicados durante el conflicto The new york times The Guardian
Como ya se ha mencionado en el apartado de metodología, el análisis parte de cuatro categorías temáticas: territorio, enfrentamiento, acción internacional y alto el fuego. A través del análisis de cada una de ellas, algunas divididas en subtemas, se han extraído los datos necesarios para hacer una comparativa entre ambos medios. La categoría de territorio se centra en la crisis humanitaria que atravesaron los palestinos en la Franja de Gaza durante el conflicto, que se debió en parte al bloqueo económico impuesto por Israel. También se mencionan los túneles construidos entre Gaza y Egipto, a través de los cuales se comercia y, según Israel y Estados Unidos, se hace contrabando de armas. Al tratarse de una categoría espacial, los eventos que ocurrieron en los territorios palestinos y en Israel también se incluyen en este apartado. La categoría de enfrentamiento se centra en la lucha entre Hamás e Israel, prestando especial atención a las víctimas, sobre todo civiles, y a la justificación de los ataques. Al tratarse de un conflicto con gran repercusión, otra categoría de análisis es la acción internacional, que incluye también las alegaciones de crímenes de guerra y violaciones del derecho internacional. La última categoría es alto el fuego y se centra en los llamamientos de la comunidad internacional así como en la resolución de Naciones Unidas exigiéndolo. 3.2.1. TERRITORIO Este apartado es una dimensión espacial por lo que dentro de él se recogen aquellos temas relacionados con el territorio en disputa y por lo tanto abarca aquellas noticias relacionadas con Israel y con los territorios palestinos de Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza. Al tratarse de una categoría tan amplia, es la que más cobertura ha recibido en ambos medios. El periódico que más artículos ha publicado respecto a este tema es The Guardian con 73 noticias, 11 más que The New York Times, que ha publicado 62. Sin embargo, el periódico en el que los temas relacionados con el territorio tienen mayor cabida es en el estadounidense, ya que esos 62 artículos suponen el 64,58% del total mientras que en el medio británico solo representan un 57,93%. Como se ha mencionado anteriormente esto se debe a que The New York Times redacta noticias con una mayor extensión y en muchas de ellas trata varios temas, intentando dar una visión global del conflicto. GRÁFICO 3 Gráfico de elaboración propia 58% 42% The Guardian TERRITORIO OTROS 65% 35% The New York Times TERRITORIO OTROS
La categoría de territorio está dividida en cuatro temas según la zona geográfica donde se producen. El apartado más extenso es Gaza-crisis humanitaria ya que es donde se desarrolló la operación militar de Israel. Otro de los apartados son los túneles de ‘contrabando’ (smuggling) que unían el sur de la Franja de Gaza con Egipto. Un futuro Estado palestino no solo estaría compuesto por la Franja de Gaza, sino también por los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este, por lo que otro de los apartados, bajo el nombre de Cisjordania, se centra en lo que ocurrió allí durante el conflicto y cómo actuó el Gobierno de la región. El último apartado de esta categoría es Israel y se centra en cómo vivía la sociedad esta guerra y cómo afectaron las elecciones previstas a la toma de decisiones. 3.2.1.A. GAZA-CRISIS HUMANITARIA La situación en la que se encontraban los palestinos antes de la operación ofensiva israelí, pero sobre todo el día a día durante el conflicto son los temas más tratados en los artículos. Los principales focos de información son los hospitales, donde la situación fue caótica los primeros días del conflicto debido a la gran afluencia de heridos y muertos, y a la falta de medicinas y material quirúrgico. Este tema es muy recurrente, sobre todo al principio de la operación, ya que Israel mantuvo cerradas las fronteras hasta el cuarto día del conflicto, cuando permitió nuevamente la entrada de ayuda humanitaria. The Guardian y The New York Times describen de forma parecida la situación que atraviesan los palestinos y las condiciones en las que se encuentran los centros sanitarios, por lo que no existe ninguna diferencia clara entre ellos que sirva para diferenciarlos y, por lo tanto, comparar uno de ellos con el otro. Los hospitales en la Franja de Gaza se encontraban al borde del colapso debido a la limitada ayuda humanitaria que habían recibido en los últimos meses y a la gran afluencia de enfermos y muertos, sobre todo durante los primeros días del conflicto. Ambos medios mencionan la falta de material quirúrgico, de medicamentos y de profesionales. Según recoge The New York Times, el doctor Gilbert, experto en zonas de conflicto, aseguró que esta era la peor en la que había estado. “El hospital tenía escasez de todo, dijo: monitores, anestesia, equipamiento quirúrgico, calentadores y piezas de repuesto” (NYT, art. 32) 21 . Los médicos hacían turnos de 24 horas, pero muchos no estaban cualificados para afrontar la gravedad de las heridas, donde la mayoría de heridos sufrían amputaciones y lesiones por metralla. La crisis era tan pronunciada que el hospital Shifa, el más importante de Gaza, “el personal de emergencia se involucró en un brutal triaje, dejando los peores casos debilitarse ya que se vieron incapaces de lidiar con ello” (NYT, art. 22) 22 . 21 “The hospital lacked everything, he said: monitors, anesthesia, surgical equipment, heaters and spare parts”. Anesthesia se emplea en inglés Americano mientras que en el británico se escribe anaesthesia. 22 “Emergency personnel engaged in a brutal form of triage, allowing the worst cases to fade as they found themselves unable to cope”.
La situación de los palestinos fue empeorando conforme pasaban los días debido a diferentes causas. Al principio del conflicto los problemas se centraron en las viviendas destruidas y en la falta de electricidad y de alimento: El 75% de la electricidad del territorio había sido cortada. La única central eléctrica de Gaza ha estado cerrada desde el lunes (tres días después de comienzo de la operación) porque no se ha permitido la entrada de combustible industrial. Gisha (grupo israelí de derechos humanos) dijo que 48 de los 130 pozos de agua de Gaza no funcionaban por la falta de electricidad, dejando a más de 500.000 personas sin suministro de agua (GUA, art. 54) 23 . Pero después de que Israel pusiera en marcha la segunda fase de su operación, el mayor problema de los palestinos fue que muchos tuvieron que huir de sus casas a donde pudieron ya que, a diferencia de Israel, en la Franja de Gaza no existen refugios antiaéreos. Muchos no tenían donde ir y otros tantos huyeron a colegios de las Naciones Unidas, convertidos en refugios provisionales, o a casa de otros familiares. The Guardian citaba a un oficial de la Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados palestinos (UNRWA): “¿Dónde van? Estamos hablando de áreas muy pobres. La gente llega sin nada. Nosotros les estamos proveyendo con colchones, mantas y cantidades de comida determinadas” (GUA, art. 60) 24 . A pesar de las penurias que pasaban los palestinos, Israel aseguraba continuamente que no había ninguna crisis humanitaria. Tanto The New York Times como The Guardian mencionan repetidamente estas declaraciones de diferentes miembros del gobierno israelí. Pero, a la vez, las contraponen con datos y declaraciones de organizaciones de ayuda humanitaria. Según The Guardian, “a pesar de la insistencia de Israel de que no había crisis humanitaria, oficiales superiores de Naciones Unidas en Jerusalén dijeron que había escasez de comida, agua y suministros médicos e incluso de dinero en efectivo” (GUA, art. 37) 25 . Llama la atención que una de las diferencias entre la prensa norteamericana y la británica es que la primera se basa más en un periodismo de hechos, mientras que la segunda tiende a ser más sensacionalista. Sin embargo, cuando estos dos medios describen la situación de los palestinos aparecen relatos sensacionalistas y morbosos. Bien es cierto que son más abundantes en The Guardian que en The New York Times, donde el discurso se apoya más en datos objetivos y fuentes oficiales. Aunque un ejemplo de que no siempre es así es el artículo 54 de The New York Times donde se puede leer “…su hermano Yaqoub, 12, siguió quitándose trozos grandes de metralla de su propio estómago; y su hermana Amal, 9, no se movía en absoluto. Otro hermano, Ishaq, 12, estaba herido en las piernas. Sangró durante dos días antes de morir” (NYT, 23 “75% of the territory’s electricity had been cut off. Gaza’s sole power plant has been closed since Monday because no industrial diesel has been allowed in. Gisha said 48 of Gaza’s 130 water wells were not working because of the electricity shortages, leaving more than 500,000 people cut off from their water supply”. 24 “Where do they go? We are talking about very poor areas. People arrive without anything. We are providing them with mattresses, blankets and certain amounts of food”. 25 “Despite Israel’s insistence that there was no humanitarian crisis, senior UN officials in Jerusalem said there were shortages of food, water, medical supplies and even cash”.
art. 54) 26 . A pesar de que el periodismo estadounidense, tradicionalmente informativo, considere más importante ofrecer una información más ‘objetiva’ y ‘neutra’, este tipo tratamiento es necesario para que la gente sea consciente de la situación real en la que se encontraban los palestinos y se sensibilice más. La falta de alimentos, agua y combustible mencionada anteriormente se debía al férreo bloqueo económico impuesto por Israel en la Franja de Gaza. Es respecto a este acontecimiento donde se pueden apreciar diferencias discursivas entre los dos periódicos. Para empezar, The Guardian ofrece más información en referencia al bloqueo. Según el artículo 34 del medio británico, en los últimos meses se ha destruido la economía en Gaza y el 80% de los palestinos viven con menos de 2 dólares al día. Aunque son ambos describen el bloqueo como ‘ever-tightening blockade’ (un bloqueo cada vez más severo), The New York Times cita a organizaciones de derechos humanos siempre, mientras que en The Guardian es el propio periodista el que afirma que es así. Sin embargo, lo más destacable en relación con este asunto es que el periódico estadounidense, siguiendo la retórica dominante, afirma que el bloqueo se debió al triunfo de Hamás en las elecciones de 2006 y a la posterior guerra contra Fatah en 2007. En The Guardian también se ven determinados por ese frame israelí, aunque en uno de los artículos el periodista afirma que “desde hace tres años y medio, incluso antes de que Hamás ganara las elecciones palestinas en 2006, Israel ha impuesto un bloqueo cada vez más severo en la Franja de Gaza” (GUA, art. 47) 27 . En este aspecto los dos medios discrepan, construyendo cada uno una versión diferente de la realidad. La versión ofrecida por The New York Times está más determinada por el frame israelí, que asegura que fue culpa de Hamás. The Guardian se aleja un poco de esta versión, aunque no siempre, por lo que se entiende que en ocasiones el ‘frame’ israelí influye también en la construcción de la realidad que realizan los medios occidentales. Otra de las discrepancias entre los dos medios es semántica. A pesar de que ambos mencionan seguidamente el bloqueo económico empleando la palabra ‘blockade’ (bloqueo), solo en un par de ocasiones The New York Times hace uso de la palabra ‘siege’ (sitio) o ‘besieged’ (sitiado). Estos términos tienen una carga negativa mucho mayor que bloqueo ya que este término se emplea la mayoría de las veces con el adjetivo ‘económico’ (economic blockade) dando a entender que solamente es comercial. También se menciona algunas veces en el periódico estadounidense la palabra boicot (boycott) para hacer referencia a la situación en la que se encuentra la Franja de Gaza, pero este término se aleja mucho de la realidad palestina. Sin embargo, en The Guardian son más de diez los artículos en los que se emplea el término ‘siege’ (sitio) o ‘besiege’ (sitiar), que describe mejor las condiciones de vida de los palestinos. 26 “… His brother Yaqoub, 12, kept removing large pieces of shrapnel from his own stomach; and his sister Amal, 9, was not moving at all. Another brother, Ishaq, 12, was wounded in the legs. He bled for two days before he died”. 27 “For the past three and a half years, even before Hamas won the Palestinian elections in January 2006, Israel has imposed an ever-tightening blockade on the Gaza strip”.
En conclusión, se puede decir que en este tema determinado ambos medios construyen la realidad a través del mismo enfoque que consiste en una preocupación por la crisis humanitaria, concordando con el frame de las organizaciones humanitarias. Sin embargo, existen discrepancias respecto al bloqueo sufrido por palestina, donde The New York Times adopta un discurso que concuerda más con el de Israel. 3.2.1.B. TÚNELES Los túneles construidos bajo la frontera entre la Franja de Gaza y Egipto es un tema muy recurrente en ambos medios ya que se trata de uno de los objetivos militares de Israel porque cree que son utilizados para el contrabando de armas y son la razón por la que los cohetes de los militantes de Hamás alcanzan cada vez una mayor distancia. Los dos periódicos emplean en un principio el mismo discurso para construir la realidad y definen los túneles como túneles de contrabando (smuggling tunnels) sin embargo, existen pequeñas diferencias entre la información que ofrece cada medio. The New York Times, siguiendo la tradición norteamericana del periodismo centrado en hechos, emplea reiteradamente fuentes israelíes y americanas para afirmar que los túneles son de contrabando: “… partes de armamento pasadas de contrabando a Gaza […], de acuerdo con oficiales americanos e israelíes” (NYT, art. 20) 28 . Sin embargo, no emplea ninguna fuente oficial que desmienta eso, por lo que el lector llega a la conclusión de que es cierto. Lo que sí hace es explicar que a pesar de la ilegalidad de los túneles, son el sustento de muchas familias palestinas que de otra forma dependen de Israel para conseguir los suministros (NYT, art. 23 y 58). Así, muestra a los palestinos como víctimas, pero sigue manteniendo que los túneles son empleados para el contrabando y, por lo tanto, son un objetivo militar legítimo. The Guardian sigue a grandes rasgos la misma retórica, pero en uno de sus artículos menciona que los túneles no son ilegales, sino que se han convertido en un “sistema de entrega semioficial para evitar el bloqueo económico de Israel” donde “los dueños de los túneles pagan un impuesto a Hamás para que les permitan la importación de bienes, incluidos alimentos y cigarrillos” (GUA, art. 28) 29 . En un principio, el discurso empleado por ambos medios desde un punto de euroamericano parece correcto y se puede afirmar que no está determinado por ningún frame israelí. Sin embargo, hay que aclarar que la entrada de armas en Gaza a través de túneles se ve como una acción ilegal porque los países de occidente consideran a Hamás como una organización terrorista. Pero si no fuera así, el brazo político de Hamás, como encargado de un territorio, tendría todo el derecho a la adquisición de armamento como hace de forma legal Israel y muchos otros países del mundo. En conclusión, no se puede hablar de que los medios construyan su discurso mediante un frame israelí, pero sí que existe un framing occidental y que favorece a Israel, pque es difícil de apreciar al ser este un estudio realizado desde un país europeo. 28 “…weapons parts smuggled into Gaza […] according to American and Israeli officials”. 29 “…A semi-official delivery system to bypass Israel’s economic blockade”. “Tunnel owners even paid a tax to Hamas to allow them to import goods including food and cigarettes”.
3.2.1.C. CISJORDANIA 30 The New York Times y The Guardian han realizado una cobertura escasa de cómo ha afectado la operación militar israelí a los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este. Cada uno ha publicado tres noticias centradas mayoritariamente en la opinión de los ciudadanos palestinos respecto al ataque israelí, pero no se ha contextualizado cómo viven ellos la ocupación de Israel. Ambos medios coinciden en el apoyo ciudadano a los palestinos que viven en la Franja de Gaza y hacen hincapié en el abismo existente entre los dos partidos palestinos enfrentados, Hamás y Fatah. Además, en ambos casos se menciona cómo afectará esta guerra a la popularidad de Hamás y de la Autoridad Palestina, controlada por Fatah; ya que el partido islámico de Gaza está recibiendo cada vez más apoyo de los palestinos de los territorios ocupados, que lo ven como el único que resiste a Israel. En The Guardian existe una contextualización un poco más extensa de los dos partidos políticos y The New York Times se centra más en el aumento del apoyo a Hamás en estos territorios y la consiguiente pérdida de legitimidad por la que podría atravesar Mahmud Abás, el líder del partido político Fatah. Lo más llamativo de este tema es la postura que adoptan ambos medios al hablar de los territorios de Cisjordania y Jerusalén Este. El resentimiento entre Hamás y Fatah después de la guerra civil es tan grande que se trata a estos territorios como si fueran otro país diferente y ajeno a lo ocurrido, que en parte se debe a la postura de mero espectador adoptada por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás. Es cierto que en ningún momento se niega que estos territorios están bajo la ocupación israelí, como refleja este artículo de The New York Times: “(…) en esta ciudad (Nablus), que ha sido por mucho tiempo el corazón palpitante de la oposición a la ocupación Israelí en Cisjordania” (NYT, art. 37) 31 . Sin embargo, en una acción simplista, tanto el periódico estadounidense como el británico emplean la mayoría de las veces la palabra Cisjordania (West Bank) para hacer referencia a todos los territorios ocupados, sin mencionar Jerusalén Este (East Jerusalem), que también forma parte del futuro Estado palestino y que es el territorio más conflictivo debido al simbolismo religioso que tiene para ambos países. En conclusión, no es posible asegurar si el discurso empleado por ambos medios se ha visto determinado por el frame israelí o por el frame de las organizaciones internacionales ya que existe una falta de cobertura que se debe, en parte, a que el foco de atención se centra en lo que está ocurriendo en Gaza. Pero sí que es cierto que desde ambos medios se fomenta la división existente entre Hamás y la Autoridad Palestina, controlada por Fatah, ofreciendo un panorama en el que un Estado palestino unido parece lejano. 30 Como ya se ha mencionado en la metodología, por Cisjordania se entiende tanto esta región como Jerusalén Este. 31 “…in this city, which has long been the beating heart of opposition to Israeli occupation of the West Bank”.
3.2.1.D. ISRAEL A pesar de que la información cuantitativa que se recoge de esta sección muestra una igualdad de cobertura de ambos medios, los datos cualitativos que se han extraído ejemplifican la diferencia existente entre The New York Times y The Guardian. Dentro de este apartado se incluyen aquellas noticias que se centren en Israel y lo que ocurre en el país, sin contar con las posibles acciones diplomáticas con otros países y los asuntos relacionados con la operación, que pertenecen a otras categorías que se explicarán más adelante. Como ya se ha comentado al comienzo del análisis, la campaña de relaciones públicas y diplomáticas llevada a cabo por Israel es un factor decisivo en el estudio, por lo que en este apartado no se abordará nuevamente el asunto, al haber sido explicado de manera extensa al principio. Las elecciones israelíes previstas para el 10 de febrero son un aliciente para llevar a cabo la operación militar en Gaza ya que van a servir como arma política dentro del país, demostrando que Israel defiende a los ciudadanos del sur. Un acontecimiento como este no pasa desapercibido para los miles de israelíes que estaban exigiendo una respuesta a los cohetes de Hamás, por lo que si la guerra salía como el gobierno tenía planeado, los ciudadanos mostrarían su apoyo en las urnas. De esta forma, la representación del partido laborista de Ehud Barak, ministro de defensa, en el parlamento, incrementa considerablemente en las encuestas previas. Además, aquellos partidos que siguen una postura más intransigente respecto a la guerra también reciben un mayor apoyo en las encuestas. Una diferencia sustancial respecto a este tema es que mientras The Guardian habla de los cambios en las encuestas después del comienzo de la operación y explica en un despiece los tres partidos principales, The New York Times ofrece un artículo centrado en Ehud Barak. La imparcialiad de The New York Times queda mermada al centrarse más en este candidato, por lo que se puede apreciar un mayor vínculo entre el medio e Israel. El Sr. Barak es el soldado más condecorado del país, famoso por haber frustrado el secuestro de un avión años atrás disfrazado con un uniforme de mecánico y por dirigir una operación de asesinato por venganza contra guerrillas palestinas en Líbano vestido de mujer (NYT, art. 44) 32 . La visión de The Guardian es más equilibrada, y además relata las diferencias existentes dentro del Consejo de Ministros israelí desde el comienzo: “las diferencias surgieron el cuarto día de la campaña, cuando todavía estaba confinada a ataques aéreos” (GUA, art. 111) 33 . El periódico estadounidense no menciona estas posibles discrepancias ya que debilitarían la imagen de un Israel unido que apoya la operación 32 “Mr. Barack is the country’s most decorated soldier, famous for having foiled an airplane hijacking years ago while disguised in a mechanic’s uniform and for leading a revenge killing operation against Palestinian guerrillas in Lebanon while dressed as a woman”. 33 “The differences emerged on the fourth day of the campaign, when it was still confined to air strikes”.
incondicionalmente, y eso debilitaría el argumento de que el ataque es en defensa propia y está completamente justificado. Más allá de diferencias en la forma de tratar un tema, lo que más destaca en este apartado son los diferentes temas ofrecidos por cada uno de los medios. The New York Times cubre el funeral de varios soldados en dos artículos diferentes y cubre la visita del alcalde de Nueva York a Israel, pero The Guardian no se hace eco de ninguno de estos temas. Se puede decir que el medio estadounidense realiza una cobertura más oficial de Israel, proporcionada cuidadosamente por el país, a través de artículos centrados en el gobierno y en el ejército. Por ejemplo, en el artículo 42 realiza una contextualización de los fallos de Israel en la guerra del Líbano y cómo los han solucionado, mejorando su capacidad organizativa e informativa para este conflicto. Sin embargo, el medio británico apuesta por la redacción de dos artículos compuestos por testimonios de los ciudadanos israelíes. Estos artículos siguen el esquema empleado con los artículos de testimonios de palestinos que serán explicados más adelante cuando nos centremos en las fuentes empleadas por cada periódico. Se trata de un total de seis testimonios cuyo objetivo es llevar al lector a través de las historias de estos israelíes. La mayoría de ellos apoya la operación ya que aseguran que es “la única forma de terminar con los cohetes” (GUA, art. 71) 34 . El artículo más destacable de The Guardian respecto a Israel se centra en los desertores que se niegan a operar en territorios ocupados o que se han negado a formar parte de la operación en Gaza. El ejército israelí ha contado a la prensa que hay mucho apoyo al asalto en Gaza y que se han presentado más soldados de los que se había reclutado (…) [pero eso] opaca el creciente número de hombres israelíes en edad de luchar, muchos de ellos reservistas militares, que se están negando a servir a la ocupación (GUA, art. 113) 35 . En conclusión, la diferencia entre The New York Times y The Guardian es mucho mayor cuando se habla de Israel. De los datos extraídos se aprecia que el medio estadounidense ofrece una versión oficialista sin mencionar las posibles discrepancias tanto dentro del país como en el propio Gobierno. En este caso está muy claro que el frame empleado por The New York Times concuerda con el frame de las autoridades israelíes. En el caso del periódico británico, la narrativa se centra más en los ciudadanos israelíes, por lo que no se ve tan influido por el frame de las autoridades israelíes. El frame que emplea The Guardian a la hora de construir la realidad tiene una dimensión más humanitaria y ciudadana, por lo que no acude tanto a las fuentes oficiales como The New York Times. 34 “This is the only way to bring an end to the rockets”. 35 “The Israeli military has told the press there is so much support for the assault on Gaza that more soldiers have turned up to fight than have been called up (…) [Ben Mocha says] that obscures the increasing number of Israeli men of fighting age, almost all of whom are military reservists, who are refusing to serve the occupation”.
3.2.2. ENFRENTAMIENTO Dentro de esta categoría se engloba todo lo relacionado con la lucha entre Israel y Hamás. Como en la categoría anterior, los artículos que se centran exclusivamente o en gran medida en esta temática representan más de la mitad de todos los publicados. Y como ya ocurría en el apartado anterior, en The New York Times el porcentaje de artículos en los que se trata el tema vuelve a ser más alto que en The Guardian. En el periódico estadounidense 61 artículos hablan del enfrentamiento entre los dos países, lo que supone el 63,54% del total. Pero en el medio británico, a pesar de publicarse más artículos que en el medio neoyorquino, 69, solo representan el 54,76%. En ambos casos ha bajado un poco la cobertura respecto a la categoría de territorio, debido a que la de enfrentamiento está más acotada temáticamente. Como ya se mencionado anteriormente, el hecho de que el porcentaje en The New York Times sea mayor se debe a que en muchas de sus noticias trata varios temas, mientras que en The Guardian se apuesta por noticias más cortas y centradas en menos temas. GRÁFICO 4 Gráfico de elaboración propia Esta categoría se divide en dos temas relacionados entre sí. Uno de ellos se centra en las víctimas del enfrentamiento, prestando especial atención en las civiles y en cómo hablan ambos medios de ello. El otro tema, un poco más amplio, analiza los ataques de ambos países, destacando la postura defensiva de Israel. 3.2.2.A. VÍCTIMAS Durante toda la operación israelí, las noticias prestan especial atención al número de víctimas del conflicto ya que se encuentra en continuo crecimiento. Ambos medios mencionan la mayoría de las veces tanto las muertes de palestinos como de Israelíes. Aunque es cierto que no siempre se menciona la de los israelíes, ya sea porque la noticia está muy centrada en un tema concreto o por el hecho de que a lo largo de los días la cifra de víctimas israelíes no varía mucho. Al ofrecer información sobre el número de palestinos fallecidos, el mayor problema al que se enfrentan los dos medios es que, a pesar de las cifras oficiales de las Naciones Unidas y del ministerio de sanidad palestino o de médicos, es muy difícil cotejar los datos con la realidad. Existe la posibilidad de que muchos fallecidos se encuentren bajo los escombros y es muy difícil 55% 45% The Guardian ENFRENTAMIENTO OTROS 64% 36% The New York Times ENFRENTAMIENTO OTROS
mientras que en el periódico británico menciona menos a Estados Unidos y se centra más en las acciones diplomáticas francesas, ya que Reino Unido no tomó parte de manera significativa. Como ya se ha mencionado, los medios estadounidenses están construidos sistemáticamente para servir a los intereses de la política internacional y resaltar las acciones del Gobierno en el conflicto. Y The New York Times no es la excepción. Además de en su propio país, The New York Times se centra en los países árabes y las declaraciones de sus líderes mostrando un apoyo a los palestinos y criticando con mayor o menor dureza los israelíes. El periódico estadounidense redactó nueve noticias relacionadas con estos países y cuatro específicas sobre Egipto y la posición controvertida en la que se encuentra el presidente: “Para la gente corriente, las preocupaciones del Estado palidecen en comparación con el deseo de ayudar a parar el derramamiento de sangre” (NYT, art. 52) 47 . Sin embargo, en el medio británico solo existen cuatro noticias centradas en los países árabes. The New York Times pretende resaltar la ira de estos países contra Israel, a la vez que los problemas internos que tienen; mientras que The Guardian se centra en las protestas en los países europeos y en lo que ocurre en su propio país como resultado del conflicto. En el periódico estadounidense explica que “los ataques retóricos más intensos han apuntado a Egipto, que es ampliamente visto como habiendo ayudado a la campaña israelí al cerrar su frontera con Gaza” (NYT, art. 15) 48 . Respecto a la cobertura del país de cada medio, hay una clara diferencia entre los artículos de The Guardian, que se centran en la población y en cómo reacciona a lo ocurrido; y los de The New York Times, donde solo hay un artículo sobre una manifestación y el resto se centra en el discurso oficialista y las acciones del gobierno. El periódico estadounidense, citando a un portavoz, explica que “la administración de Bush ha dicho que Israel estaba justificado por tomar represalias contra los ataques de Hamás. Los Estados Unidos todavía sostienen que Hamás es el responsable de la erupción de violencia” (NYT, art. 18) 49 . The New York Times no critica ni explica en ningún momento de forma detallada la relación entre Estados Unidos e Israel, por lo que está desinformando a la población del poder que el país judío ejerce a la hora de construir la realidad del conflicto. Sin embargo, The Guardian sí que habla de la relación ente Estados Unidos e Israel, contando la postura tomada por Obama: Antes de presentarse para presidente, provocó sospechas entre los israelíes y algunos grupos judíos de Estados Unidos cuando expresó simpatía por apuro de los palestinos. Pero después de ganar la nominación demócrata este año giró 47 “For average people, the concerns of the state pale in comparison to the desire to help stop the bloodshed”. 48 “The sharpest rhetorical attacks have been aimed at Egypt, which is widely seen as having aided the Israeli campaign by closing its border with Gaza”. 49 “Bush administration has said Israel was justified in retaliating against Hamas’s attacks. The United States still holds Hamas responsible for the eruption of violence in Gaza”.
bruscamente en la otra dirección expresando un fuerte apoyo a Israel en un discurso en Washington para el grupo de presión israelí Aipac (GUA, art. 7) 50 . A diferencia de The New York Times, el periódico británico se desmarca de la postura oficialista propia del medio estadounidense y critica a su propio gobierno argumentando que “en una muestra de creciente preocupación porque Reino Unido debería hacer más para distanciarse de la acción israelí, 53 miembros laboristas del parlamento firmaron una carta pidiendo condenar la excesiva fuerza usada por Israel” (GUA, art. 33) 51 . Ambos medios mencionan los encuentros diplomáticos entre los diferentes países para intentar encontrar una solución al conflicto e informan de las reuniones de las Naciones Unidas, donde se intenta llegar a un acuerdo sobre un alto el fuego. The Guardian expresa que “el fracaso al alcanzar un acuerdo se está volviendo cada vez más embarazoso para la ONU, que necesita ser capaz de mostrar una acción resuelta y unánime si va a tener alguna influencia real en el conflicto” (GUA, art. 75) 52 . Sin embargo, lo más destacable es la crítica que realiza el medio británico a la postura pro-israelí de Estados Unidos. The New York Times, citando a la secretaria de Estado (Condoleezza Rice), explica que “Estados Unidos se abstuvo de votar en la resolución (…) porque quería ver si los esfuerzos de mediación llevados a cabo por el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, tenían éxito” (NYT, art. 47) 53 . Pero el medio británico, además de mencionar este argumento estadounidense en el artículo 75, en otro explica la razón de esa decisión. Citando al primer ministro israelí Ehud Olmert, cuenta que fue este quien llamó a Bush diciéndole que no podía votar a favor de la resolución: “Él le dio la orden a la secretaria de estado y ella no votó a favor (…). (Condoleezza Rice) Quedó bastante humillada y se abstuvo en una resolución que ella había organizado” (GUA, art. 103) 54 . En conclusión, The New York Times adopta una postura oficialista respecto a su país y refleja el frame estadounidense que concuerda en muchos puntos con el israelí. Este periodismo de declaraciones oficiales también es utilizado al hablar de los diferentes países, donde presta especial atención a Estados Unidos y a los países árabes que cuentan con el apoyo estadounidense. Sin embargo, aquellos países que apoyan a Hamás son retratados mostrando una postura intransigente y dura respecto a Israel y 50 “Before running for president, he provoked suspicion among Israelis and some US Jewish groups when he expressed sympathy for the plight of the Palestinians. But after winning the Democratic nomination earlier this year he veered in the other direction, voicing strong support for Israel in a speech in Washington to the Israeli lobby group Aipac”. 51 "In a sign of growing concern that Britain should do more to distance itself from Israeli action, 53 labour MPs signed a letter asking to condemn the excessive force being used by Israel”. 52 “The failure to reach agreement is becoming increasingly embarrassing for the UN, which needs to be able to show resolute and unanimous action if it is to have any real influence on the conflict”. 53 “The United States abstained from voting on the resolution (…) because it wanted to see whether mediation efforts undertaken by President Hosni Mubarak of Egypt succeed”. 54 “He gave an order to the secretary of state and she did not vote in favour of it (…). She was left pretty shamed and abstained on a resolution she arranged” (Ehud Olmert).
ofreciendo una imagen de países violentos, reflejando el frame israelí en el que los países árabes son el arquetipo de los villanos. The Guardian, adopta una postura más nacional, centrándose en la repercusión que puede tener este conflicto en su país y en las protestas contra Israel. Son varios los artículos en los que el periódico británico muestra la actitud pro-israeli de Estados Unidos, que no es mencionada en The New York Times. Por lo tanto se puede decir que en este The Guardian mantiene una actitud más imparcial. 3.2.3.B. DERECHO INTERNACIONAL A pesar del carácter salvaje de la guerra, o precisamente por ello, existen una serie de normas que deben respetarse y que han sido acordadas entre los países. Durante el conflicto palestino-israelí, Israel fue acusado en varios casos de una posible violación de las leyes humanitarias. El dato más llamativo en este apartado es que The Guardian dedica más artículos, 7 (5,5% del total), a tratar exclusivamente del derecho internacional y la comisión de crímenes de guerra que The New York Times, que solo dedica 4 artículos (4,17% del total). Esto ya implica una intención por parte del medio británico de informar sobre la posible violación de las leyes humanitarias internacionales por parte de Israel. Como se puede ver en estos artículos y en algunos apartados de otros, ambos medios citan a las fuentes oficiales de las Naciones Unidas y de organizaciones de ayuda humanitaria expresando la posible existencia de crímenes de guerra. The New York Times cita al portavoz de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) diciendo: “Cualquiera de ambos lados del enfrentamiento que sea descubierto por haber violado la ley humanitaria deberá ser llevado ante la justicia” (NYT, art. 39) 55 . Son continuas las declaraciones pidiendo investigaciones externas: “Estos trágicos incidentes necesitan ser investigados (…) dijo Max Gaylard, el coordinador humanitario de Naciones Unidas para los palestinos.” (GUA, art. 67) 56 . The New York Times y The Guardian mantienen el mismo discurso al citar repetidas veces a las Naciones Unidas y a otras organizaciones humanitarias acusando a Israel de la violación de las leyes internacionales: El ejército israelí está acusado de: usar proyectiles potentes en áreas de civiles en las que el ejército sabía que causaría un alto número de víctimas inocentes; usar armas prohibidas como bombas de fósforo (blanco); mantener a familias palestinas como escudos humanos; atacar instalaciones médicas, incluyendo el asesinato de 12 sanitarios de ambulancia en vehículos marcados (con símbolos de las Naciones Unidas); y matar a un gran número de policía, que no tiene ningún papel militar (GUA, art. 59) 57 . 55 “Anyone on either side of the confrontation lines found to have violated humanitarian law must be brought to justice”. 56 “These tragic incidents need to be investigated (…) said Max Gaylard, the UN humanitarian coordinator for the Palestinians”. 57 “Israeli military are accused of: Using powerful shells in civilian areas which the army knew would cause large numbers of innocent casualties; using banned weapons such as phosphorus
De todas estas acciones, la que más repercusión tuvo fue el supuesto uso de fósforo blanco, un químico que si se emplea como arma, apuntando a la gente, origina graves quemaduras que llegan hasta el huevo. Se puede emplear como cortina de humo de forma legal, pero su efecto en un área tan densamente poblada puede ser peligroso. The New York Times citó en uno de sus artículos a una investigadora de Amnistía Internacional: “No sabemos por qué lo usaron, pero sí sabemos que puede constituir un crimen de guerra. No es un arma prohibida, pero importa cómo la usas y no hay ninguna razón para hacerlo en unas áreas tan densamente pobladas” (NYT, art. 91) 58 A pesar de esto, también existen diferencias entre los dos medios y es destacable la forma en que hacen referencia a una misma información. The Guardian, hablando del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, cita a Israel acusándole porque “enfoca injustamente el comportamiento de Israel en los territorios palestinos ocupados” (GUA, art. 67) 59 . Sin embargo, The New York Times afirma que “el concejo tiene reputación de censurar a Israel” (NYT, art. 54) 60 . Como muestra este ejemplo, el medio estadounidense ha interiorizado el discurso israelí y construye la realidad en base a este argumento. Además, el periódico estadounidense trata de justificar la actuación israelí. The New York Times publica un reportaje en el que analiza en profundidad algunos de los crímenes de los que se acusa a Israel. El periodista expone que, según la ley internacional, a la hora de lanzar un ataque, no se tiene en cuenta la muerte de civiles, mientras no sea un número excesivo, si no que va en función de si la ventaja militar anticipada compensa. Partiendo de este argumento, más tarde cita a un jefe legal del ejército israelí: Lo importante es como las fuerzas del ejército israelí equilibraron el beneficio de atacar ese objetivo con el daño colateral anticipado a civiles. Como yo lo entiendo, no creo que ellos anticiparan ese número de víctimas. Cuando ves el fuego de mortero, no esperas 43 víctimas (NYT, art. 72) 61 . El periodista intenta explicar las decisiones que tiene que tomar el ejército, para justificar la muerte de tantos civiles, en parte, adoptando el discurso israelí. Por último, el aspecto más relevante a destacar es que The Guardian no menciona que Hamás también está cometiendo crímenes de guerra. Como explica el periódico bombs; holding Palestinian families as human shields; attacking medical facilities, including the killing of 12 ambulance men in marked vehicles; killing large numbers of police who had no military role”. 58 “We don’t know why they used them, but we do know that it could constitute a war crime. It is not a banned weapon, but it matters how you use it and there is no reason to use it in such densely populated areas”. 59 “[The UN Human Rights Council] focuses unfairly on Israel’s behaviour in the occupied Palestinian territories”. 60 “The council has a reputation for censuring Israel”. 61 “The important issue is how the Israeli forces balanced the military benefit of hitting the target with the expected collateral damage to civilians (…) As I understand it, I don’t think they expected this number of casualties. When you look at mortar fire, you don’t expect 43 casualties”.
estadounidense, “disparar cohetes desde Gaza apuntando a ciudades israelíes y a civiles es una violación obvia del principio de discriminación y encaja en la clásica definición de terrorismo (…) Las violaciones de Hamás tienden a darse por hecho y a ser criticadas de forma tardía” (NYT, art. 72) 62 . The Guardian se centra tanto en informar sobre la violación de las leyes humanitarias por Israel, que da por hecho que la gente sabe que Hamás también comete crímenes de guerra constantemente mediante el lanzamiento indiscriminado de cohetes. El periódico estadounidense explica que “en Israel, hay una furia paralela porque el mundo no está protestando ruidosamente por cómo Hamás usa a los civiles y a las instituciones civiles en Gaza como un escudo” (NYT, art. 71) 63 . En conclusión, en este apartado sí que se puede establecer que The Guardian construye la realidad a través del frame de las organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos. Además, muestra una postura pro-palestina ya que se centra tanto en explicar los posibles crímenes de guerra que ha cometido Israel que en ningún momento menciona los que comete Hamás. Por su lado, The New York Times ofrece una postura más neutra mencionando las violaciones de ambos bandos, aunque en algunos artículos refleja el discurso israelí intentando justificar alguna actuación y reforzando la alegación de Israel de que todo el mundo está en su contra. 3.2.4. ALTO EL FUEGO Se trata de una categoría lingüística ya que hace referencia a la palabra ‘ceasefire’ 64 (alto el fuego) empleada en los textos, y al concepto en sí. Este es el apartado con menor representación dentro de ambos periódicos ya que solo abarca los acuerdos y peticiones de alto el fuego. Manteniendo el esquema del resto de las categorías, The New York Times vuelve a ser el que más artículos ha publicado proporcionalmente. En el 17,70% de artículos el alto el fuego es el tema principal o uno de ellos. En The Guardian se publicaron 20 artículos, que representan el 15,87% del total. Por lo tanto, se cumple la hipótesis de que en el periódico estadounidense se hablan de más temas en un artículo, que en el británico, que tiende a centrase en uno o dos temas. 62 “Shooting rockets out of Gaza aimed at Israeli cites and civilians is an obvious violation of the principle of discrimination and fits the classic definition of terrorism (…) Hamas’s violations tend to be treated as a given and criticized as an afterthought”. 63 “In Israel, there is parallel outrage that the world is no vociferously protesting how Hamas uses civilians and civilian institutions in Gaza as a shield”. 64 Como ya se ha mencionado, la palabra ‘ceasefire’ (alto el fuego) se escribe en inglés americano ‘cease-fire’. Por motivos prácticos, me referiré a este concepto según su grafía en inglés británico ya que es el enseñado en España, pero mantendré la grafía americana al citar los artículos de NYT.
GRÁFICO 6 Gráfico de elaboración propia The New York Times y The Guardian emplean de forma correcta el concepto de alto el fuego, utilizando la palabra ‘ceasefire’ (alto el fuego), aunque en algunas ocasiones se refieren a él como ‘truce’ (tregua). El empleo del término ‘truce’ solo se produce al hacer referencia al alto el fuego existente antes del estallido del conflicto. Cuando se habla del nuevo alto el fuego que se quiere alcanzar se emplea en los dos medios ‘ceasefire’. La diferencia entre estas dos palabras es necesaria ya que ‘truce’ (tregua) es el paso previo a ‘ceasefire’ (alto el fuego). Según define el diccionario de Cambridge, ‘truce’ hace referencia a una interrupción corta en una guerra o discusión, o a un acuerdo para parar de luchar o discutir por un periodo de tiempo. Mientras que ‘ceasefire’ se refiere a un acuerdo, normalmente entre dos ejércitos, de parar de luchar para permitir debates sobre la paz. El uso de una u otra puede indicar diferentes intenciones en los medios, pero en este caso The Guardian y The New York Times emplean el mismo concepto, ‘ceasefire’ (alto el fuego). En este apartado, ambos medios mencionan las continuas declaraciones de los políticos exigiendo un alto el fuego. Sin embargo, cada periódico apoya más una de las dos posibles soluciones. The New York Times, respetando la política internacional estadounidense, se centra más en un posible acuerdo impulsado por Egipto que en una resolución unánime de las Naciones Unidas. Por eso, como se ha mencionado en la categoría de acción internacional, mientras The Guardian publica cuatro artículos en relación con el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la resolución, el periódico estadounidense lo menciona de pasada en varias noticias. Sin embargo, lo más destacable en la comparación de los dos periódicos respecto a esta categoría son las discrepancias sobre quién rompió el alto el fuego anterior al conflicto y la cobertura mediática que realizaron de la Resolución adoptada por las Naciones Unidas. Según The New York Times, “incluso sabiendo que la represalia era inevitable, Hamás pareció terminar el alto el fuego en parte por su disciplina de toda la vida y por su 16% 84% The Guardian ALTO EL FUEGO OTROS 18% 82% The New York Times ALTO EL FUEGO OTROS
consistencia” (NYT, art. 12) 65 . El frame empleado por el periódico estadounidense en la construcción del discurso es un reflejo del frame israelí ya que se afirma que el culpable de que se terminara el alto el fuego fue Hamás. Sin embargo, The Guardian, construye su discurso de forma diferente contraponiendo el discurso israelí con el que afirma que el alto el fuego fue puesto en peligro por Israel: “otros dicen que la tregua fue puesta en peligro en noviembre cuando el ejército israelí mató a seis pistoleros en una incursión en Gaza” (GUA, art. 44) 66 . Respecto a la Resolución de las Naciones Unidas, ambos medios muestran claramente su posición. The Guardian, realiza una mayor cobertura debido a que concuerda más con su discurso, mientras que The New York Times evita cubrirlo ya que a Estados Unidos no le interesa que la sociedad se haga eco de su apoyo incondicional a Israel. Como ya se ha explicado antes, el medio neoyorquino justifica la abstención de Estados Unidos argumentando que el país “quería ver si los esfuerzos de mediación llevados a cabo por el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, tenían éxito” (NYT, art. 47) 67 . Pero en The Guardian se explica que el primer ministro israelí llamó por teléfono a Bush exigiendo que no votara a favor y el presidente obligó a cambiar el plan previsto por la secretaria de estado, Condoleezza Rice. La narrativa de The New York Times respecto a la política internacional de su país es clara. Al mencionar el borrador de resolución de Naciones Unidas propuesto por Libia, expresa que “algunos miembros del Consejo de Seguridad, incluido Estados Unidos, detendrán el apoyo a cualquier resolución por los esfuerzos en Oriente Próximo para conseguir un alto el fuego” (NTT, art. 39) 68 . Sin embargo, en el periódico británico solo se menciona que Estados Unidos “rechazó la propuesta Libia el pasado sábado que exigía un alto el fuego inmediato” (GUA, art. 50) 69 . La resolución, acordada por 14 votos a favor y una abstención, la de Estados Unidos, no consiguió parar la lucha. Consecuentemente, los esfuerzos se centraron en un acuerdo negociado por Egipto. Ambos medios recogen claramente las exigencias de cada bando para aceptar un alto el fuego. Y reconocen que Israel intentaba acordar un alto el fuego que le beneficiara sobre todo a él. The New York Times explica que “Israel busca posponer el debate sobre la apertura de los pasos, e insiste en que Hamás no jugará ningún papel en esa operación” (NYT, art. 94) 70 . El periódico británico respalda esa asunción al mencionar que después de llegar a un acuerdo con Estados Unidos para reforzar el control en la frontera con Egipto, “parece que Israel decidió que no 65 “Even knowing that retaliation was certain, Hamas seemed to end the cease-fire in part because of its longstanding discipline and consistency”. 66 “Others say that the truce was thrown into jeopardy in November when the Israeli military killed six Hamas gunmen in a raid on Gaza” 67 “(…) it wanted to see whether mediation efforts undertaken by President Hosni Mubarak of Egypt succeed”. 68 “(…) some members of the Security Council, including the United States, withheld support for any resolution because of efforts in the Middle East to achieve a cease-fire”. 69 “[US] rejected a Libyan proposal late on Saturday to call for an immediate ceasefire”. 70 “Israel seeks to postpone discussion on the opening of the crossings, and it insist that Hamas will not play any role in its operation”.
necesitaba hacer las concesiones demandadas por Hamás para un alto el fuego, sobre todo el levantamiento del bloqueo económico de Gaza” (GUA, art. 116) 71 . En conclusión, se puede afirmar que The Guardian mantiene una postura más imparcial respecto al alto el fuego, y centra su discurso tanto en las declaraciones de los países como en la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el acuerdo negociado por Egipto. En este caso, el frame del periódico británico concuerda con el frame de las Naciones Unidas, pero se debe a que ambos quieren una solución al conflicto. Sin embargo, The New York Times construye la realidad en base al frame estadounidense y por eso solo se centra en aquellos acuerdos que le interesan a Estados Unidos. Debido a que el apoyo de este país a Israel es incondicional, los acuerdos que a él le interesan son los que benefician a Israel, por lo que se puede afirmar que el frame estadounidense respecto al conflicto está determinado por el frame israelí. 2.3 ANÁLISIS COMPARATIVO DE LAS FUENTES Una vez realizado el análisis de contenido nos centramos en el análisis de las fuentes empleadas para la redacción de estos contenidos. En cierta medida, los datos extraídos servirán para corroborar las conclusiones extraídas en el apartado anterior. Retomando la explicación introductoria sobre las características del conflicto, es necesario mencionar que la prohibición de acceso de los periodistas a la Franja de Gaza, y la puesta en marcha de una campaña de relaciones públicas por parte de Israel han influido en la cantidad de fuentes empleadas. Como explica Ethan Bronner, periodista de The New York Times, en un artículo, “Israel ha organizado un bombardeo de relaciones públicas, trayendo a decenas de oficiales como portavoces en Jerusalén, Tel Aviv y a lo largo de la frontera” (NYT, art. 31) 72 . Antes de adentrarnos en el análisis de las fuentes empleadas en los artículos, es necesario mencionar algunas de las generalidades propias de este conflicto. Israel es un estado organizado con un organismo de relaciones públicas y diplomáticas muy potente por lo que la información respecto a la guerra es ofrecida por los portavoces y los oficiales autorizados. Sin embargo, a pesar de que Gaza tiene un Gobierno que se encarga de la gestión del territorio, este está controlado por Hamás, una organización islamista clasificada como terrorista por los países occidentales. Por eso, las relaciones diplomáticas se establecen con el Gobierno de la Autoridad Palestina, que se encuentra en Cisjordania. Por lo tanto, en comparación con Israel, el sistema de relaciones públicas y diplomáticas de los palestinos se encontraba en sus inicios y esta fue una de las razones por las que el acceso a las fuentes israelíes fue mucho más práctico. 71 “, it appears that Israel decided it did not need to make the concessions demanded by Hamas for a ceasefire, particularly the lifting of the economic blockade of Gaza”. 72 “Israel has mounted a public relations blitz to explain its war to the world, bringing in dozens of officials as spokesmen in Jerusalem, Tel Aviv, and along the border area”.
Otro de los factores que influyó en el conflicto fue la prohibición de acceso a los periodistas internacionales al territorio de Gaza después de comenzar el conflicto. Muchos periodistas se instalaron en las ciudades israelíes a la espera de poder acceder, pero no fue así y el uso de fuentes israelíes se incrementó. Afortunadamente, The New York Times y The Guardian contaron con un corresponsal en Gaza, por lo que el acceso a las fuentes palestinas fue más fácil que para otros medios que no disponían de una persona en el terreno. Por último, en la siguiente tabla comparativa se puede ver la diferencia existente entre las fuentes palestinas y las fuentes israelíes. Mientras todos los medios acuden a las fuentes del gobierno israelí para obtener información oficial, en el caso de Palestina apenas se mencionan fuentes oficiales del Gobierno, como se verá más adelante, y la mayoría de la información oficial pertenece a Hamás. Otro aspecto llamativo es que a los miembros de Hamás no son considerados en ningún momento políticos, a pesar de que tienen la misma condición que los políticos israelíes, sino que se hace referencia a ellos mediante la palabra ‘líder’. Por último, debido a que no hay ningún ejército palestino al no existir un estado propiamente dicho, los medios lo denominan Hamás, militantes de Hamás o, de forma más exacta, el brazo armado de Hamás. Por lo que existe una gran diferencia entre el ejército israelí, bien organizado, y Hamás, a la que se considera una guerrilla armada. TABLA III ISRAEL PALESTINA Gobierno Israelí Gobierno de Gaza y Gobierno de Cisjordania Políticos israelíes Líderes de Hamás Ejército Israelí Hamás Tabla de elaboración propia THE NEW YORK TIMES Como muestra el gráfico que se encuentra bajo estas líneas, la fuente más empleada en The New York Times es el gobierno israelí, que representa un 15,22%, seguida de los testimonios de palestinos y del ejército israelí. Y las menos empleadas son el gobierno palestino en Cisjordania, controlado por la Autoridad Palestina, y la población israelí. La poca presencia de la Autoridad Palestina puede deberse a que, a pesar de ser el gobierno reconocido internacionalmente, no tiene ningún poder sobre Gaza y a que el papel desempeñado por el presidente fue mínimo. Los actores que menos representación tienen son la población israelí en general y los testimonios de los israelíes. Esto se debe a que existe una desigualdad de condiciones en el conflicto. Por un lado, la Franja de Gaza fue el territorio que sufrió más daños a causa de la ofensiva israelí ya que la guerra se desarrolló allí. Por otro lado, la cifra de víctimas de cada bando es muy diferente, por lo que es normal que los medios se centren en los cientos de palestinos muertos y no en los trece israelíes.
GRÁFICO 7 Gráfico de elaboración propia Como se aprecia en el siguiente gráfico, casi la mitad de las fuentes empleadas en The New York Times, el 49%, hablan de palestina. Esto se debe, como se acaba de explicar, a que el conflicto se desarrolló en la Franja de Gaza y fueron los palestinos los que más sufrieron. Por lo tanto, la cobertura se centra en los acontecimientos en la Franja de Gaza y en sus ciudadanos. GRÁFICO 8 Gráfico de elaboración propia 15,22% 4,92% 10,77% 2,34% 0,82% 2,93% 1,41% 7,96% 6,44% 4,80% 6,09% 0,47% 2,46% 1,76% 11,83% 4,10% 4,80% 4,33% 6,56% Fuentes en The New York Times Gobierno Israelí Políticos Israelíes Ejército israelí Gobierno Palestino (Gaza) Gobierno Palestino (AP) Hamás Líderes Hamás Org. Pol. inter (UN, Arab League) Naciones/Países Estados Unidos Organizaciones civiles (ONG) Población israelí Población palestina Testimonios de israelíes Testimonios de palestinos Personal sanitario Expertos, analistas Periodistas Otros 35% 49% 16% Temática en The New York Times ISRAEL PALESTINA OTRAS PARTES
el periódico neoyorkino construye su discurso a través del discurso israelí en mayor o menor medida, que queda respaldado por un uso mayor de fuentes israelíes. En cambio, The Guardian no se deja influir tanto por el frame israelí y adopta una postura humanitaria respecto al conflicto que concuerda con el discurso de las organizaciones humanitarias internacionales. A pesar de que construya la realidad teniendo en cuenta el discurso de estas organizaciones, generalmente ofrece una visión equilibrada. Solamente en un tema, al no mencionar que Hamás también viola las leyes internacionales, está construyendo la realidad con una fuerte influencia de las organizaciones que critican duramente a Israel.
4. CONCLUSIONES Una vez extraídas las conclusiones del análisis comparativo del contenido y las fuentes empleadas en The New York Times y The Guardian, es necesario comprobar si se cumplen las hipótesis propuestas para este estudio. La primera hipótesis hacía referencia a que The New York Times construía la realidad del conflicto mediante un frame que concordaba con el de las autoridades israelíes. Esta hipótesis es válida ya que el periódico norteamericano emplea un un 10% más de fuentes que The Guardian, que se centra más en las fuentes internacionales de organizaciones políticas como las Naciones Unidas. Además, el discurso israelí influye en mayor o menor medida en todo momento, excepto en lo referente a las víctimas civiles y la crisis humanitaria ya que si se dejara influir por el discurso israelí pondría en peligro la credibilidad de este medio liberal. Por lo tanto, de acuerdo con otros académicos como Ross (2003) y Handley e Ismail (2010) la postura de The New York Times se debe a que mantiene una postura servicial y leal respecto a la política internacional de Estados Unidos, lo que hace que construya la realidad influido por los frames israelíes. La segunda hipótesis hace referencia a la construcción de la realidad del conflicto realizada por The Guardian que es más cercana al frame de las organizaciones internacionales, en especial al de las Naciones Unidas. Después de un análisis completo se extrae que The Guardian construye una realidad a través de la población y centrándose en los aspectos humanitarios. Por lo tanto, esta hipótesis también es válida ya que el enfoque del periódico británico coincide con el frame empleado por las organizaciones humanitarias internacionales. Sin embargo, en este caso no se habla tanto de que las Naciones Unidas ejerzan un poder sobre el periódico, si no que ambos comparten el mismo enfoque del conflicto, basado en el respeto de los derechos humanos y la preocupación por la situación humanitaria. Dada la complejidad del estudio, todavía quedan muchos aspectos que deben ser tratados con una mayor profundidad y este trabajo académico puede servir de base para futuros análisis centrados en la comparación entre los medios estadounidenses y británicos respecto a la cobertura y al tratamiento informativo en el conflicto palestinoisraelí. En el futuro, para continuar con esta línea de investigación sería interesante una mayor profundización en el léxico y la semántica empleada por ambos medios. A su vez, también se podría realizar una mayor comparación de las temáticas mediante un análisis cuantitativo exhaustivo de todos los temas empleados.
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6. ANEXOS 6.1 ANEXO I: TITULARES DE LOS ARTÍCULOS THE NEW YORK TIMES 1. Gaza rocket fire intensifies 2. Israel issues an appeal to Palestinians in Gaza 3. Lebanon army dismantles eight rockets aimed at Israel 4. Israel reopens Gaza crossings 5. Israelis say strikes against Hamas will continue 6. Israeli attack kills scores across Gaza 7. White house puts onus on Hamas to end violence 8. Israel reminds foes that it has teeth 9. Israeli troops mass along border; Arab anger rises 10. Foreign minister of Israel says Hamas should be condemned 11. No early end seen to “all-out war” on Hamas in Gaza 12. Hamas credo led it to end cease-fire 13. A captured Israeli soldier figures in military assessments and political calculus 14. Egypt offers humanitarian aid but is criticized for refusing to open Gaza border 15. Moderate Arab states feel popular anger 16. Despite strikes, Israelis vow to soldier on 17. Amid a buildup of its forces, Israel ponders a cease-fire 18. U.S. presses Israel on cease-fire 19. In dense Gaza, civilians suffer 20. Striking deep into Israel, Hamas employs an upgraded arsenal 21. Divisions deep at Arab league meeting 22. Israel rejects cease-fire, but offers Gaza aid 23. An Egyptian border town´s commerce, conducted via tunnels, comes to a halt 24. In a broadening offensive, Israel steps up diplomacy 25. Escalation feared as Israel, continuing bombing, lets foreigners leave Gaza 26. Egypt pressed on Gaza from without and within 27. Israeli troops launch attack on Gaza 28. Text: statement from Israel’s defense minister 29. Is the real target Hamas rule? 30. Times square rally protests fighting in Gaza 31. Israeli attack splits Gaza; truce calls are rebuffed 32. Gaza hospital fills up, mainly with civilians 33. Hezbollah answers Israel with speeches 34. Ahead of election, Iran’s hard-liners crack down 35. In Israel, Bloomberg shows his support 36. Israel deepens Gaza incursion as toll mounts 37. In Fatah-governed west bank, solidarity with Hamas 38. Warnings not enough for Gaza families
39. Israeli shells kill 40 at Gaza U.N. school 40. Rice heads to U.N. for talks on Gaza cease-fire 41. Israel puts media clamp on gaza 42. For Israel, 2003 lessons but old pitfalls 43. Israel resumes attack after pause for aid delivery 44. Gaza war role is political lift for ex-premier 45. Israelis honor fallen soldiers, while seeing the Gaza campaign as justified 46. Grief and rage at stricken Gaza school 47. U.N. and Red Cross add to outcry on Gaza war 48. Rocket fire from Lebanon unsettles Israel, but fears of a Hezbollah attack subside 49. Gaza children found with mothers’ corpses 50. Fighter sees his paradise in Gaza’s pain 51. Israel condemns Vatican’s “concentration camp” remarks 52. Egyptians seethe over Gaza, and their leaders feel heat 53. 30 confirmed dead in shelling of Gaza family 54. For Arab clan, days of agony in a cross-fire 55. Call for cease-fire goes unheeded 56. A Gaza war full of traps and trickery 57. As talks father, Israel warns of more extensive attacks 58. Fierce focus on tunnels, a lifeline for Gazans 59. Turk raises eyebrows in criticism of Israel 60. Crisis imperils 2-state plan, shifting a balance 61. As troops enter Gaza city, Israel sees an opening 62. Iran gives Hamas enthusiastic support, but discreetly, just in case 63. Israelis united on Gaza war as censure rises abroad 64. U.N. warns of refugee crisis in Gaza strip 65. No shortage of advice on Mideast for Clinton 66. Israel says Hamas is damaged, not destroyed 67. Israel halts ship to Gaza, Iran says 68. Hamas fighters display mix of swagger and fear 69. War on Hamas saps Palestinian leaders 70. Egypt cites progress toward truce as Gaza toll exceeds 1,000 71. Israel shells U.N. site in Gaza, drawing fresh condemnation 72. Weighing crimes and ethics in the fog of urban warfare 73. Israel lets reporters see devastated Gaza site and image of a confident military 74. Israeli cabinet appears ready to declare a Gaza cease-fire 75. The many sources governing warfare 76. Israel declares cease-fire; Hamas says it will fight on 77. In homes and on streets, a war that feels deadlier 78. Gazan doctor and peace advocate loses 3 daughters to Israeli fire and asks why 79. Shocked and grieving Gazans find bodies under the rubble of homes 80. Parsing gains of Gaza war 81. Rebuilding begins upon a wobbly truce
82. Many civilian targets, but one core question among Gazans: why? 83. Israel speeds withdrawal from Gaza 84. Israeli Arabs recoil at attacks on Gaza as allegiance to their country is strained 85. Few Israelis near Gaza feel war achieved much 86. Israel slows withdrawal from Gaza 87. Debating the blame for reducing much of a village to rubble 88. Tensions in the Mideast reverberate in France 89. On Palestinian question, tough choices for Obama 90. At Arab gathering on development, the talk is all about Gaza 91. Outcry erupts over reports that Israel used phosphorus arms on Gazans 92. Israel completes Gaza withdrawal 93. Palestinian rival says it is attacked by Hamas 94. Hamas to start paying Gaza residents compensation and reconstruction aid 95. As Israeli bombing stops, Gazans get busy rebuilding damaged tunnels 96. Amid the destruction, a return to life in Gaza THE GUARDIAN 1. Israeli far right gains ground as Gaza rockets fuel tension 2. World reaction 3. ‘There is a time for calm… now is the time to fight’ 4. ‘It was like an earthquake on top of your head. My son was terrified. I held him to my chest’ 5. Attacks are only going to strengthen hand of Hamas 6. Air strikes in Gaza kill 225 as Israel targets Hamas 7. Obama adviser aligns with white house in criticism of rocket attacks on Israel 8. Israel considers ground attack as it mobilises more troops 9. The injured were lying there asking god to let them die 10. Thousands of protesters in streets 11. There´s a strong likelihood that people are dying needlessly 12. Defiant leaders dismiss calls to reinstate ceasefire 13. Key figures 14. Civilian death toll rises after second day of air strikes 15. Six months of secret planning – then Israel moves against Hamas 16. I didn´t see any of my girls, just a pile of bricks 17. Islamists urge pro-western regimes to act 18. Building worker killed as missile hits Israeli town 19. We don´t know where will be targeted next 20. Shortages put hospitals on the brink of collapse 21. Gaza protests planned for weekend across UK 22. Al-Jazeera sees off satellite rivals 23. Israel rejects ceasefire move as divisions emerge in leadership 24. Eight civilians killed in surgical strike on truck 25. There’s no place that´s safe 26. Defiant Hamas launches new rockets deeper into Israel 27. Saudis blame Hamas amid calls for talks with Fatah 28. Food shortages send prices through roof after farmers are forced to abandon their fields
29. I heard explosions from left and right – now I hate going to school 30. Special spin body gets media on message, says Israel 31. Besieged Palestinians battle to find burial spaces 32. War and peace: Israel’s military and political options 33. Israeli bomb kills Hamas leader and six of his family 34. For as long as both sides think they can win, blood will continue to be spilt 35. Land, sea, sky: all will kill you 36. ‘I expected an ambulance, but a donkey cart carried the injured’ 37. ‘Critical emergency’ after air strike every 20 minutes 38. Eyewitness: Fida Qishta on the crisis in Gaza 39. Eyewitness: Zain Abu Qasem on the crisis in Gaza 40. Explainer: Casualty figures 41. Factional divide rules out show of solidarity from the West Bank 42. Gaza protest march ends in violence 43. Six children among 12 killed in mosque blast 44. Why Israel went to war in Gaza 45. How to pro-Israel lobby in Britain benefits from a generous London tycoon 46. Thousands join march to protest against Israeli action 47. Struggle for self-defense and the struggle for Palestinian primacy 48. Hardliners play well to electorate but history shows that the rockets keep on coming. 49. Voices from the frontline 50. EU admits failures as international pressure grows for ceasefire 51. Thousands flee guns and shells as Israel tightens grip on Gaza 52. Israel military keeps wary eye on northern border 53. London clashes: protesters tell of fear and panic 54. ‘As I ran I saw three of my children. All dead’ 55. Israel looks to drive out Hamas 56. Deal to admit journalist aborted 57. Lessons of Lebanon may have been learned, but even sophisticated arms kill civilians as risk of urban warfare loom 58. Civilian toll soars as troops and tanks press into Gaza 59. Israelis deny using phosphorus 60. Besieged families flee homes for shelter under UN flag 61. ‘Everyone is looking for their relatives to kiss them goodbye’ 62. A lottery of life and death for ambulance medics 63. Gaza’s day of carnage – 40 dead as Israelis bomb two UN schools 64. MI5 chief: al-Qaida threat diminished, but not yet over 65. Lib Dems call for British arms embargo on Israel 66. Behind the battle lines, fight for ceasefire gathers pace 67. Homeless and terrified, 15.000 seek refuge in UN Schools 68. Shell-shocked children who are drawn into the cult of the martyr 69. ‘Why are they doing this to us?’ 70. Israelis admit militants not in UN school 71. ‘It’s the only way to stop the rockets’ 72. Gaza conflict fuelling anger in UN, Muslims warn Brown 73. Medical teams find ‘unbelievable’ horror amid rubble 74. Troubleshooter Sarkozy takes charge 75. Diplomatic efforts near deadlock in search for Israel – Hamas deal 76. US abstains as UN security council backs Israel – Gaza ceasefire resolution 77. Muslims to apologize for prayers held in front of Milan cathedral
78. British link with drone aiding the Israeli war effort 79. Hamas reticent about peace moves 80. Airburst shells ‘are danger to civilians’ 81. Israel accused of delaying medical access to injured 82. Beirut warned over rocket fire 83. Ban on foreign journalists skews coverage of conflict 84. Reaction from British Jews 85. More than 260 children killed 86. ‘Some were decapitated. My cousin and his son died in front of me’ 87. US abstention stuns security council 88. UN human rights chief accuses Israel of war crimes 89. Leading British Jews call on Israel to halt ‘horror’ of Gaza 90. Violence erupts at embassy protest 91. ‘We love the sun. So we sat outside to see the F16s bombing Rafah’ 92. Why Israel’s war is driven by fear 93. ‘This one to the morgue, this one to intensive care’ 94. Fighting intensifies as Olmert says Israel is nearing its goal 95. Demands grow for Gaza war crimes investigation 96. Offensive has forced 90,000 to flee their homes, says rights group 97. Hospital with 100 doctors on call – but few injured to treat 98. Israel sends in reservist as diplomacy falters 99. Parliament blocks Arab parties from contesting general election 100. Backing for invasion remains strong 101. Israel may face UN court ruling on legality of Gaza conflict 102. ‘They’ve killed us. Me, Amal and Soso. They’ve gone to heaven’ 103. UN climbdown 104. Voices from the frontline 105. Emergency meeting 106. Israeli human rights groups speak out as death toll passes 1,000 107. Israel – Palestine conflict spills into cyberspace 108. Decision-makers 109. ‘I want peace – with security’ 110. Slowly, warily, leaders consider the options 111. Cabinet clash: Battle of the Ehuds 112. Airstrike kills senior Hamas minister as Cairo talks inch towards ceasefire 113. ‘We are creating suicide bombers from the sons of the dead’ 114. The Palestinians say: ‘This is a war of extermination’ 115. Israel accused of war crimes over 12-hour assault on Gaza village 116. Israel calls a halt to its assault on Gaza 117. Can Hamas still walk tall in Gaza’s streets? 118. ‘This is what Hamas promised – just destruction’ 119. Hamas joins fragile Israeli ceasefire 120. A week is an eternity as diplomats strive to keep the peace 121. Israel accused of war crimes over phosphorus use 122. BBC refuses airtime to Gaza aid appeal 123. Israel may swap prisoners for soldier 124. BBC rebuked over refusal to air Gaza appeal 125. Royal Court acts fast with Gaza crisis play 126. At the heart of BBC row, the homeless of Gaza
TABLA 2. The Guardian Actor Parte en conflicto: Israel Parte en conflicto: Gaza Parte en conflicto: Otras partes TOTAL Gobierno Israelí 22 10,63% 18 5,77% 3 2,83% 43 6,88% Políticos Israelíes 26 12,56% 11 3,53% 3 2,83% 40 6,40% Ejército israelí 28 13,53% 15 4,81% 0 0,00% 43 6,88% Gobierno Palestino (Gaza) 0 0,00% 2 0,64% 0 0,00% 2 0,32% Gobierno Palestino (AP) 2 0,97% 8 2,56% 0 0,00% 10 1,60% Hamás 9 4,35% 13 4,17% 5 4,72% 27 4,32% Líderes Hamás 6 2,90% 4 1,28% 0 0,00% 10 1,60% Org. Pol. inter (UN, Arab League) 21 10,14% 43 13,78% 2 1,89% 66 10,56% Naciones/Países 16 7,73% 20 6,41% 22 20,75% 58 9,28% Gran Bretaña 8 3,86% 13 4,17% 22 20,75% 43 6,88% Organizaciones civiles (ONG) 19 9,18% 25 8,01% 2 1,89% 46 7,36% Población israelí 1 0,48% 2 0,64% 0 0,00% 3 0,48% Población palestina 1 0,48% 7 2,24% 0 0,00% 8 1,28% Testimonios de israelíes 11 5,31% 4 1,28% 0 0,00% 15 2,40% Testimonios de palestinos 8 3,86% 73 23,40% 1 0,94% 82 13,12% Personal sanitario 1 0,48% 27 8,65% 0 0,00% 28 4,48% Expertos, analistas 16 7,73% 14 4,49% 5 4,72% 35 5,60% Periodistas 4 1,93% 9 2,88% 5 4,72% 18 2,88% Otros 8 3,86% 4 1,28% 36 33,96% 48 7,68% Total 207 100,00% 312 100,00% 106 100,00% 625 100,00% i La declaración de Armisticio de Rodas de 1949 hace referencia al acuerdo de armisticio entre Israel y Egipto. Además de este, se produjeron otros acuerdos con Siria y Transjordania.