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Abstract
Este trabajo consiste en una memoria original e integradora sobre mi paso por el Máster de Profesorado, en la especialidad de Administración, Hostelería, Comercio y FOL. Salas Márquez, Sergio; Cuevas Salvador, Jesús
Full text
MÁSTER UNIVERSITARIO EN PROFESORADO DE EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA, BACHILLERATO, FORMACIÓN PROFESIONAL Y ENSEÑANZAS DE IDIOMAS, ARTÍSTICAS Y DEPORTIVAS TRABAJO FIN DE MASTER Elaborado por: Sergio Salas Márquez Dirigido por: Jesús Cuevas Salvador Septiembre de 2013
CONTENIDO 1. INTRODUCCIÓN ........................................................................................................ 3 1.1. A modo de presentación ........................................................................................ 3 1.2. La profesión que he elegido: Marco Teórico ......................................................... 4 1.2.1. Contexto sociocultural de la profesión ............................................................ 4 1.2.2. Ser docente hoy ............................................................................................... 6 2. JUSTIFICACIÓN DE LA SELECCIÓN DE PROYECTOS .................................... 14 2.1. Memoria del Prácticum I ..................................................................................... 15 2.2. Memoria del Prácticum II .................................................................................... 16 2.3. Memoria del Prácticum III ................................................................................... 17 3. REFLEXIÓN CRÍTICA DE LOS PROYECTOS SELECCIONADOS .................... 19 3.1. Prácticum I ........................................................................................................... 20 3.1.1. Contexto de la Actividad Docente ................................................................ 21 3.1.2. El Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional ............... 22 3.2. Prácticum II .......................................................................................................... 23 3.2.1. Interacción y Convivencia en el Aula ........................................................... 24 3.2.2. Procesos de enseñanza-aprendizaje ............................................................... 26 3.2.3. Fundamentos de Diseño Instruccional y metodologías en FP ...................... 26 3.2.4. Diseño Curricular en Formación Profesional ................................................ 28 3.2.5. Diseño, organización y desarrollo de actividades para el aprendizaje… ...... 28 3.3. Prácticum III ........................................................................................................ 29 3.3.1. Evaluación e innovación docente e investigación educativa en el ámbito de la especialidad de administración comercio hostelería informática y FOL ................ 29 3.3.2. El entorno productivo de Administración, Comercio, Hostelería, etc. ......... 30 3.4. Dificultades encontradas y cómo las he superado ............................................... 30 4. CONCLUSIONES Y PROPUESTAS DE FUTURO ................................................ 32 5. BIBLIOGRAFÍA ........................................................................................................ 34
1. INTRODUCCIÓN 1.1. A modo de presentación Hace un tiempo que concibo la profesión docente como algo más que un trabajo. Durante mi paso por el centro donde hice las prácticas fui testigo de una labor que en ocasiones es difícil, pero que considero muy gratificante. La cercanía, la disponibilidad y la acogida de la persona que fue mi tutora es algo que desde entonces utilizo como referente a la hora de plantearme la docencia: todos de alguna manera nos podemos sentir tutores de nuestros alumnos, porque ser docente es algo más que enseñar. Al llegar al Máster, con una vocación firme, he tenido claro que la situación actual de la profesión es complicada. La crisis económica afecta a la financiación del sistema educativo y sus profesionales. Pero las consecuencias son principalmente de tipo social si pensamos que la calidad del sistema está disminuyendo, al haber menos recursos, y eso afecta a los jóvenes a los que educamos. Y es que, como dice Rosa María Torres, “sin docentes de calidad no es posible una educación escolar de calidad”. En este sentido el Máster juega un papel importante en la formación de quienes comienzan. Por eso, me planteo esta profesión como una razón de esperanza en un futuro con oportunidades, iniciativa e ilusión. La docencia debe despertar el sentido crítico, la conciencia de una realidad difícil, la responsabilidad ante la vida de uno mismo y la solidaridad con el entorno. Es decir, se trata de contenidos, pero también de valores. Debido a que provengo de estudios de Trabajo Social, he tenido tiempo suficiente para pensar y sentir que la educación es una forma de ejercer la profesión para la que me he preparado durante los cuatro años anteriores al master. Pero por encima de todo, es una vocación a la que trato de dar respuesta en otros proyectos, mientras espero la oportunidad de dedicar mi tiempo profesionalmente. He cursado el máster en la especialidad de Administración, Comercio, Hostelería, Informática y Formación y Orientación Laboral para Formación Profesional.
1.2. La profesión que he elegido: Marco Teórico 1.2.1. Contexto sociocultural de la profesión 1.2.1.1 La función social La profesión de docente es esencial para el progreso y el bienestar de una sociedad. Según la Unión Europea “el profesorado rinde un servicio de considerable importancia social: los profesores desempeñan un papel fundamental para que las personas puedan descubrir y cultivar sus talentos y alcanzar su potencial de desarrollo personales, así como ayudarlas a adquirir el complejo abanico de conocimientos, habilidades y competencias clave que necesitarán como ciudadanos a lo largo de su vida personal, social y profesional.” Para cumplir esta función primero debemos plantearnos si queremos ser docentes dedicados seriamente a cultivarnos, formarnos y motivarnos para seguir aprendiendo. Según decía Jacques Delors (1996) “La educación constituye un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad y justicia social […]. La educación es también un clamor de amor por la infancia, por la juventud que tenemos que integrar en nuestras sociedades en el lugar que les corresponde, en el sistema educativo indudablemente pero también en la familia, en la comunidad de base, en la nación”. Esta visión sitúa la profesión como algo fundamental para que la sociedad avance humanamente, y se centra en el amor a las personas como el motor que la mueve. Aunque la labor educadora no es exclusiva de los docentes en una sociedad, sí es necesario que los profesionales de la docencia fomenten la capacidad crítica y reflexiva de los individuos al analizar e interpretar el medio que los rodea, sometido a continuos cambios y transformaciones. En palabras de Adriana Careaga (2007), “la sociedad constituye un espacio educador, el más abarcativo y efectivo de todos. Debido a eso la educación debe de guiar a la persona a que interpele su contexto.” 1.2.1.2. Un nuevo escenario Los constantes cambios propios de la época actual exigen replantear la profesión en función de nuevos escenarios sociales, económicos y culturales. Ya en 1998 Elsa Gatti advertía que “los cambios en el escenario social, político, económico y cultural de este fin de siglo, son indudablemente constantes y desconcertantes. Ningún rol aprendido se sostiene; el de docente tampoco. Se han distorsionado el lugar, los actores, el público”. Esto hace que el docente tenga que estar bien informado de lo que sucede a su alrededor, ser consciente de la realidad que rodea a su labor educativa (cambios en la
legislación, problemas económicos derivados de la crisis, transformación del mercado laboral, etc.). Además, no olvidar que la formación en esta profesión debe ser constante y debe actualizarse. Según decía Jacques Delors (1996), “al final de un siglo caracterizado por el ruido y la furia tanto como por los progresos económicos y científicos por los demás repartidos desigualmente, en los albores de un nuevo siglo ante cuya perspectiva la angustia se enfrenta con la esperanza, es imperativo que todos los que estén investidos de alguna responsabilidad presten atención a los objetivos y a los medios de la educación.” Este planteamiento es válido siempre porque, como decía, el escenario cambia constantemente, pero la profesión debe seguir manteniendo unos objetivos orientados a mejorar la sociedad y ayudar a que los jóvenes tomen las riendas de su vida. Para ello hay que tener en cuenta los valores del momento: debido a que la educación está influenciada por lo que sucede fuera de las escuelas, debemos saber qué ámbitos o sectores juegan un importante papel en este sentido. Uno de los principales ámbitos que influyen en los valores que se transmiten en los centros educativos es el económico. El mundo empresarial y financiero tiene gran importancia hoy en día debido al papel que desempeña en el funcionamiento de la sociedad. Siguiendo a Gatti (1998), “aunque el mundo académico resista las imposiciones más burdas procedentes de los organismos internacionales de crédito, obsesionados por la eficiencia y la rentabilidad, la empresa se nos cuela por los intersticios, y los discursos liberadores que impregnaron el pensamiento pedagógico en la década de los 60 (Paulo Freire, Iván Illich, Medellín) van dejando paso a las decisiones eficaces”. Es decir, el nuevo contexto económico ha introducido la competitividad, la eficiencia y la rentabilidad en el nuevo marco educativo. Es lo que desde Europa se exige al mercado laboral, y en consecuencia al sistema educativo, que es donde se forma a los futuros trabajadores. Heleno Saña (1991) decía que “el capitalismo introduce en la escuela no sólo su tecnología, sino también su infraestructura psicológica, su propio código de conducta, sobretodo los conceptos de competencia y éxito, construcciones semánticas que esconden en realidad el culto a la dureza y la agresión, rasgos que, inoculados en la psique juvenil del alumno o estudiante, se convertirán más tarde en el elementos decisivos de su vida adulta.” Otro ámbito importante es el de los medios de comunicación e internet, al alcance de cada vez más personas en la actualidad. La cantidad de datos e información que se recibe diariamente condiciona la educación de las personas. Por ejemplo, una gran cantidad de publicidad fomenta el consumismo y el afán por lo material, así como determinados cánones de belleza. En la televisión aparecen auténticos ídolos de masas, referentes para miles de jóvenes que, en muchas ocasiones, van a querer imitar su forma
de ser. Las redes sociales, por su parte, crean una nueva forma de relacionarse, un espacio social virtual y un lenguaje determinado que cala en las nuevas generaciones. Y más concretamente en el ámbito del sistema educativo encontramos el reto de atajar el fracaso escolar, que se sitúa como un problema serio en nuestro país, donde las tasas están por encima de la media europea y de los países de la OCDE. En esta problemática influyen cuestiones como el origen social, el género, la etnia, la nacionalidad o la situación familiar, en la medida en que afectan al rendimiento de los alumnos en la escuela. Es importante para el docente conocer los condicionantes socioculturales y familiares que rodean la vida del alumno para detectar factores de riesgo que indican quién se puede encontrar en un proceso de exclusión social, que tiene como consecuencia, entre otras cosas, el abandono escolar. Estos son algunos aspectos importantes para entender el contexto que rodea a la educación formal y a la tarea educadora de los docentes actualmente. 1.2.2. Ser docente hoy Visto lo anterior, es necesario ahora contextualizar la profesión desde la propia didáctica y analizar lo que supone una formación inicial como es el Máster, a partir de una síntesis de aquellos aspectos que más se han tratado en clase este año. 1.2.2.1. Cambios en el modelo de enseñanza-aprendizaje Tradicionalmente, y hasta no hace mucho, la docencia se ha movido en ciertos límites metodológicos. Lo normal ha sido siempre concebir la docencia como una mera transmisión de conocimiento a unos entes pasivos, los alumnos. Generalmente ha sido así, aunque hace un tiempo se comenzó a innovar hacia nuevas metodologías, y con ello un cambio de paradigma. El Máster nos ha orientado hacia el paradigma socio-crítico, que “se fundamenta en un marcado carácter autorreflexivo, considera que el conocimiento se construye siempre por intereses que parten de las necesidades de los grupos, pretende la autonomía racional y liberadora del ser humano, y se consigue mediante la capacitación de los sujetos para la participación y transformación social” (Alvarado y García, 2008). Según el profesor Finkel (2008), “narrar no es la única ni la mejor manera de enseñar. Los profesores pensamos que tenemos que transmitir nuestros conocimientos acumulados de una manera clara y ordenada. Sin embargo, con mucha frecuencia, transmitimos ideas concatenadas sin distinguir verdades objetivables de mitos asumidos socialmente, con frecuencia de forma acrítica y, sobre todo, no estimulamos la reflexión de los alumnos y el proceso de aprendizaje a partir de sus propias experiencias”. Argumentos como este han dado pie a probar nuevos caminos. Finkel propone
alternativas a la clase magistral, como el seminario abierto (donde son los alumnos quienes indagan en lo que quieren conocer, con una pequeña orientación), o la enseñanza a partir de problemas (planteados por los alumnos, que se resolverán de forma interdisciplinar). Una nueva forma de concebir la figura del docente, que cada vez está calando más y se aleja de la concepción tradicional, es como guía del aprendizaje, o facilitador. A este respecto hace referencia el ‘coaching’, como un método que supone un nuevo enfoque de comunicación educativa, y que contribuye a elevar los rendimientos del alumno, al tiempo que impulsa su protagonismo, responsabilidad y autonomía en su proceso formativo. La misión del ‘coaching’ es “contribuir eficazmente al logro de objetivos, mediante el desarrollo auto dirigido de diversas competencias personales o grupales” (Malagón, 2011). En cuanto a la forma de trabajo en el aula (y fuera de ella) se abren nuevos caminos orientados a una educación inclusiva, que es “el proceso por el cual se ofrece a todos los alumnos, sin distinción de la discapacidad, la raza o cualquier otra diferencia, la oportunidad para continuar siendo miembro de la clase ordinaria y para aprender de sus compañeros, y juntamente con ellos, dentro del aula”. (Stainback, 1999). En este sentido se encuentra el ‘aprendizaje cooperativo’, que es “el uso didáctico de equipos de trabajo reducidos, en los cuales los alumnos trabajan juntos para maximizar su propio aprendizaje y el de sus compañeros de equipo […]. Consiste en trabajar juntos para conseguir unos objetivos comunes. En una situación cooperativa, los individuos procuran obtener los resultados que sean beneficiosos para ellos mismos y para los demás miembros del grupo” (Johnson, Johnson y Holubec, 1999). Según Olga Pedragosa (2007) el aprendizaje colaborativo “implica un aprendizaje y un proceso de cambio en la dinámica de la clase tanto por parte de los alumnos como de los profesores. Supone una forma y tipo de aprendizaje diferente al tradicional, en el sentido que da un papel muy activo a los alumnos a lo largo del proceso”. Estos nuevos enfoques dan mayor protagonismo al alumno y fomentan su autonomía. Encontramos también en esta línea el llamado ‘contrato de aprendizaje’, que consiste en un acuerdo entre el profesor y el estudiante para la consecución de unos aprendizajes a través de una propuesta de trabajo autónomo, con una supervisión por parte del profesor y durante un período determinado. Según Allidière (2004) “permite combinar aprendizajes de habilidades y de contenidos adecuados a las necesidades del estudiante. Promueve el pensamiento crítico y creativo y ayuda a planificar y tomar decisiones que propician una autonomía en el sujeto.” Con la innovación metodológica se pretende fomentar la motivación sin olvidar la importancia de la atención a la diversidad. En este sentido, la llamada ‘tutoría entre iguales’ es otra modalidad de aprendizaje, en este caso entre iguales. Se crean parejas de alumnos entre los que hay una relación didáctica guiada por el docente: un alumno es tutor y el otro tutorado, según las necesidades de este (igualmente en otra asignatura se pueden invertir los papeles). Es un método que tiene beneficios para ambos. El alumno
tutor tiene que organizar su pensamiento y reestructurar su razonamiento para dar las instrucciones oportunas y, además el hecho de expresar lo que ha pensado le hace tomar conciencia de ciertos errores y corregirlos. En cuanto al alumno tutorado, recibe una ayuda ajustada a sus necesidades, con un lenguaje más fácil y en un clima de confianza. Por tanto, en este nuevo escenario el docente tiene la oportunidad de fomentar el trabajo entre iguales, que aumenta el bienestar, la motivación y la calidad de las interacciones sociales y del rendimiento escolar. Claro que todo ello debe ir acompañado de una modalidad de evaluación acorde a estos principios. Este año se ha insistido en la evaluación formativa: “Nuestros roles como profesores deben cambiar radicalmente de manera que podamos concentrar nuestro tiempo y energías más en la evaluación formativa y en proporcionar feed-back a nuestro alumnos que en explicarles la materia” (Brown, 2006). Una de las funciones del docente es hacer que el alumno aprenda, y lo que estudia este a la hora de la verdad depende del sistema de evaluación. Por eso, “viendo lo que sucede después de los exámenes podríamos darle la vuelta a la ecuación y decidir que el alumno, en vez de estudiar y aprender para examinarse, debería examinarse para aprender” (Morales Vallejo, 2010). Se suele pensar en la evaluación como un sistema que el docente utiliza para calificar, pero la finalidad de la evaluación formativa no es sólo calificar sino “ayudar a aprender, condicionar un estudio inteligente y corregir errores a tiempo. Esta evaluación formativa no es un punto final sino que está integrada en el proceso de enseñanza-aprendizaje.” Lo importante es aportar información (feed-back) durante el proceso para mejorar los resultados finales. Una vez más, el docente puede dar un papel activo al alumno, que toma las riendas a la hora de reconducir su aprendizaje, y cuenta con una orientación durante el proceso. La evaluación formativa también tiene sus dificultades porque conlleva una inversión de tiempo y esfuerzo que puede que no todos estén dispuestos a asumir. 1.2.2.2. Las nuevas tecnologías Otro tema de gran importancia hoy, al que también se han dedicado bastantes clases, es el de las nuevas tecnologías, en este caso aplicadas a la educación. Estrechamente relacionadas con el cambio en el modelo de enseñanza-aprendizaje vienen las nuevas tecnologías. Hay quienes están a favor y quienes en contra. De todas formas, considero importante para los docentes saber qué nuevas posibilidades nos ofrecen. En primer lugar, no debemos olvidar que serán positivas siempre que vayan ligadas a un aprendizaje significativo, que consiste en que los estudiantes conecten la nueva
información con aquello que ya conocen o es significativo para ellos, de manera que puedan interiorizarlo de manera más fácil y perdurable. Jonassen (1999) afirma que las TIC deben usarse para “fomentar, ayudar y facilitar el aprendizaje significativo” y que “cuando los estudiantes usan las TIC para, de forma intencionada y activa, procesar información realizando tareas auténticas en orden a construir conocimiento socialmente compartido, están aprendiendo de forma significativa.” En este contexto encontramos nuevas herramientas que se pueden aplicar tanto para un aprendizaje presencial como semipresencial: Dentro del aula una de las mayores innovaciones ha sido la pizarra digital, la cual tuvimos ocasión de utilizar en una clase del Máster: “La PDI ofrece al docente acostumbrado a las pizarras tradicionales de tiza o de rotuladores encontrar un recurso muy cercano a la tradición pedagógica que incorpora las TIC en el aula de manera visible y transparente. Todos los alumnos pueden ver y actuar con los equipos informáticos, individual o grupalmente ante todos sus compañeros” (Gallego, Cacheiro y Dulac, 2009). La pizarra digital permite presentar las clases y la información de otra manera, más atractiva, cómoda y motivante. El inconveniente es el coste que supone y que no todas las aulas cuentan con una, por lo que en la actualidad hay docentes que no han tenido la oportunidad de utilizarla. Por otro lado, fuera del aula se ha generalizado el uso de entornos virtuales. En mi experiencia de las prácticas pude conocer el Aula Virtual que se utiliza en el IES Miralbueno, donde se fomenta el trabajo colaborativo a través de equipos que deben realizar tareas en plazos determinados. Esta forma de trabajar hace que tanto profesores como estudiantes puedan mantener un feed-back, haya una verdadera colaboración en el grupo (queda registrado el trabajo de cada uno), se tengan presentes los objetivos y el calendario de trabajo en todo momento, se pueda colgar lo que cada uno va haciendo y preguntar dudas o intercambiar posturas a través de un foro, etc. Este espacio virtual se complementa con las clases presenciales, necesarias al mismo tiempo. Estas son importantes innovaciones. Sin embargo el uso de ordenadores, correos electrónicos presentaciones power point en clase, etc. son tecnologías que ya están generalizadas tanto en institutos como en universidades, y que han supuesto un gran cambio en el proceso de enseñanza-aprendizaje y en la forma en que se concibe la docencia hoy en día. 1.2.2.3. La importancia de las competencias Lo analizado anteriormente forma parte, como decía, de un nuevo escenario: actualmente la formación docente se enmarca en el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior. Este nuevo escenario establece una serie de competencias que hemos de haber alcanzado quienes nos queremos dedicar a esta profesión. Las competencias son fundamentales para desarrollar en el futuro lo que cada uno sea capaz
2.2. Memoria del Prácticum II El Prácticum II comenzó a finales de marzo y se extendió hasta el 25 de abril. Consistía fundamentalmente en el diseño de actividades en el ámbito de mi especialidad, que en este caso es Formación y Orientación Laboral. Pero, como analizaré en la reflexión crítica del apartado siguiente, la labor fue más allá. En la memoria se incluían estos contenidos: 1. Un diario reflexivo Me centré en describir mi día a día en el centro, especialmente en las reflexiones sobre lo realizado en las clases que tuve que impartir. 2. Resumen de actividades A modo de tabla, una vista general de las actividades (qué, para qué, cómo y con que las realicé). 3. Reflexión La valoración de este segundo período de prácticas, con un toque personal y crítico. 4. Estudio comparativo Un análisis donde comparé el grupo de PCPI de electricidad con el grupo de Grado Medio de Soldadura. 5. Diseño de actividades Las fichas correspondientes a los distintos tipos de actividades (de iniciación, de desarrollo, de refuerzo, de ampliación y de evaluación). ¿Qué pude interiorizar durante el Prácticum II? • Profundizar en las relaciones con los docentes que conocí en el anterior Prácticum y establecer una estrecha colaboración, especialmente con mi tutora y con los profesores del departamento. • Programar actividades pensando en las características propias de cada clase, preparar las exposiciones teóricas y recoger observaciones posteriormente. • El conocimiento de los alumnos a los que pude dar clase, sus peculiaridades, sus necesidades, sus formas de relacionarse entre ellos y con el profesor, etc. Pude tener una relación cercana con ellos.
2.3. Memoria del Prácticum III Dado que durante el segundo cuatrimestre escogí la modalidad de evaluación global en tres asignaturas, la línea propuesta por el profesor de “Investigación e Innovación docente” fue un estudio sobre el b learning (aprendizaje semipresencial) que después yo podría enfocar de la manera que considerase adecuada en el IES Miralbueno, siguiendo sus orientaciones. Me propuso la línea b learning porque, a pesar de haber escogido evaluación global, pude ir un día por semana a sus clases. Este fue el trabajo central del Prácticum III, pero en la memoria se debían plasmar más aspectos, como se muestra en la siguiente tabla: 1. Diario sostenible Una descripción de mi trabajo diario, explicando detalladamente el desarrollo de las clases que tenía que impartir, y reflexionando sobre lo que me iba encontrando en el centro, ya que el diario lo escribía día a día. 2. Análisis de la actuación docente Un resumen de las principales facilidades y dificultades que me encontré durante las prácticas. 3. Proyecto de investigación e innovación Título: “Los nuevos retos del b-learning como alternativa al modelo tradicional de enseñanza-aprendizaje”. Debido a que el proyecto de investigación fue sin duda lo que más tiempo y esfuerzo conllevó, es conveniente explicar que para su realización tuve que: Presentar el tema de investigación y justificar su importancia. Plantearme unos objetivos generales a alcanzar (tres en este caso). Buscar, leer y sintetizar información para el marco teórico sobre el b learning y otras investigaciones aplicadas para partir de sus resultados y poder elaborar las hipótesis. Establecer hipótesis y sus correspondientes variables e indicadores. Diseñar la investigación, incluyendo la población a la que iba dirigida, la muestra escogida, la metodología, las herramientas, etc. Llevar a cabo entrevistas y cuestionarios a profesores y alumnos del IES Miralbueno (trabajo de campo) donde aplicar los métodos y técnicas de investigación explicadas en clase.
Clasificar y codificar los datos para su tratamiento de forma adecuada. Analizar la información obtenida e interpretar los datos de manera ordenada y coherente con los objetivos de la investigación Extraer unas conclusiones donde reflejar la verificación o refutación de las hipótesis iniciales. Proponer alternativas y mejoras respecto al ámbito estudiado, en concreto dirigidas a cómo se aplica el b learning en el instituto donde hice las prácticas, todo ello orientado a la innovación docente. Realizar una exposición en clase para el resto de compañeros. ¿Qué me permitió el Prácticum III?: • Aprender de manera práctica en qué consiste la innovación docente, al tener que seguir paso a paso todas las fases de la investigación, combinando teoría y práctica. • Utilizar técnicas y herramientas de extracción de información en un contexto real (el instituto), teniendo en cuenta el trabajo de diseño y posterior análisis e interpretación que conlleva. • Tener que elaborar un manual para la innovación, lo cual me hizo ponerme en la piel de un investigador, detectando carencias reales y proponiendo alternativas y soluciones. Una vez visto en qué consistían estos proyectos y qué me pudieron aportar, en general, paso a analizar de forma crítica y reflexiva mi paso por el Máster.
3. REFLEXIÓN CRÍTICA DE LOS PROYECTOS SELECCIONADOS Como he reflejado en el marco teórico, la formación inicial de un docente se basa en adquirir unas competencias básicas. Para alcanzarlas es necesario, no sólo la elaboración de los proyectos anteriores, sino un aprendizaje multidisciplinar basado en las asignaturas y las prácticas. Por esa razón, en el Máster he podido ver diferentes disciplinas: psicología, derecho, didáctica, sociología, economía, etc. y todas son importantes para mi formación, y para seguir aprendiendo. Este año ha supuesto para mí un primer acercamiento a la profesión, no una formación que empieza y termina. Ahora bien, con esta formación inicial he podido adquirir dichas competencias mediante los proyectos y las asignaturas correspondientes: PROYECTO COMPETENCIA ASIGNATURAS Prácticum I 1 -Contexto de la Actividad Docente -El Sistema Nacional de Cualificaciones y FP Prácticum II 2, 3, 4 -Interacción y convivencia en el aula -Procesos de enseñanza-aprendizaje -Fundamentos de Diseño Instruccional -Diseño, organización y desarrollo de actividades -Diseño curricular de FP Prácticum III 5 -Evaluación e innovación docente -El entorno productivo de Admon. Comercio, etc. Como se ve en la tabla, cada proyecto está relacionado con asignaturas no necesariamente del cuatrimestre en que me encontraba, como es el caso del Prácticum II, donde pude aprovechar conocimientos del período anterior. Es decir, la dificultad especial del Máster consiste en la transversalidad, en que todos los conocimientos están conectados. Esto a veces da sensación de repetición, pero al verlo de manera reflexiva, es lo que le da sentido al aprendizaje multidisciplinar: cada área está abierta a las demás y se relacionan. Voy a reflexionar sobre el proceso de enseñanza – aprendizaje vivido en las asignaturas y en las prácticas, teniendo en cuenta la estructura y organización de los
contenidos y la programación, los recursos empleados, el planteamiento del profesor, los aprendizajes adquiridos y las deficiencias encontradas. Por último, analizo las dificultades detectadas y cómo las he podido superar. 3.1. Prácticum I He relacionado con el Prácticum I la primera competencia: COMPETENCIA 1: Integrarse en la profesión docente, comprendiendo su marco legal e institucional, su situación y retos en la sociedad actual y los contextos sociales y familiares que rodean y condicionan el desempeño docente, e integrarse y participar en la organización de los centros educativos y contribuir a sus proyectos y actividades. Según la guía docente, se adquieren las tres primeras competencias con el Prácticum I, pero considero que fue la primera de ellas la que realmente logré por completo, y las otras dos las terminé de alcanzar con el siguiente período de prácticas. Para adquirir la competencia 1 el primer Prácticum fue decisivo porque ahí terminé de integrar los conocimientos de las clases del Máster, y comprendí la necesidad de los mismos para ubicarme en cualquier centro educativo. En el IES Miralbueno tuve la oportunidad de conocer personalmente cómo funciona un instituto, con sus profesionales, sus alumnos, sus normas institucionales y su contexto sociocultural, entre otras cosas. Este primer acercamiento, aunque corto, me situó mejor en aquello que durante dos meses habíamos visto en clase. Durante los días que duró el Prácticum I estuve en el instituto como un profesor más. Para ello tuve que leer algunos documentos institucionales que me proporcionaron, gracias a lo cual pude ubicarme mejor. Me informé sobre el entorno del barrio, y me centré en conocer las características de los alumnos (en especial a los que iba a dar clase meses después), leer y comprender la programación del departamento de F.O.L., etc. Tuve que adaptarme al horario del centro, en particular al de mi tutora, y a su organización dentro del instituto: horas de guardia, de repasos con alumnos individualmente, reuniones de departamento, planificación de clases, etc. Por otro lado, la relación que mantuve con los compañeros del Departamento de F.O.L. me hizo comprender la importancia más que nunca del trabajo en equipo. Además de compartir asignaturas, los profesores comparten alumnos, y eso es lo más importante a tener en cuenta. Pude estar presente en algunas clases de tres profesores diferentes del departamento. Fue muy interesante porque las metodologías son diferentes, y al compararlas recordaba
lo que habíamos visto en clase. Mientras que un profesor utilizaba principalmente el método expositivo otro se decantaba más por la resolución de ejercicios y problemas con apenas explicación teórica, pero combinaban metodologías: esto me hizo pensar que no siempre hay que seguir los mismos esquemas, es más, conviene variar la metodología porque como docente quiero ser ecléctico (aunque tenga mis preferencias). También observé la distribución de los alumnos en la clase, la orientación del profesor hacia ellos, la utilización de las TIC (principalmente presentaciones power point), la participación, etc. Estos aspectos apenas variaron durante los días que estuve allí, o yo no percibí cambios significativos. Todos estos elementos también estuvieron presentes, con más intensidad, en el siguiente Prácticum: ahí pasé de oyente a docente, como luego explicaré. Sin embargo, no sólo este primer paso por el centro de prácticas fue lo que me permitió alcanzar esta competencia. Hay dos asignaturas que contienen la base teórica para comprender el marco legal, la organización de los centros, los documentos institucionales, la situación actual de la docencia, y los cambios y retos a los que se enfrenta la profesión: 3.1.1. Contexto de la Actividad Docente La asignatura constaba de dos partes, una planteada desde la didáctica y otra desde la sociología de la educación. La parte didáctica comenzaba con un análisis de las diferentes leyes de educación en España desde la Ley Moyano. A pesar de la densidad de información durante las sesiones y de que había que apresurarse en ver los contenidos, me sirvió para tener una idea general sobre cuál era la situación antes de la ley actual, qué cambios han sido positivos (por ejemplo la progresiva universalización del derecho a la educación, o la ampliación de la escolaridad obligatoria hasta los 16 años), y cuáles negativos (el retroceso de la calidad educativa durante el franquismo y su herencia, y en los últimos años el desacuerdo político). A pesar de lo aprendido, considero que el tiempo limitado, ya que la asignatura consta de otra parte, y se ve interrumpida por el primer Prácticum, hizo que los contenidos se tuvieran que ver rápido y con poca profundidad. En esta parte uno de los mayores aprendizajes fue el estudio, por grupos, del Reglamento de Régimen Interior, porque nos permitió detectar las carencias en la aplicación de la legislación en un instituto en concreto. De esta forma aprendimos a través de un ejemplo real qué debe contener exactamente ese documento, uno de los más importantes a nivel institucional. Este tipo de prácticas fomentan, por un lado, el trabajo colaborativo de grupo, y por otro, la visión crítica que se pretende con el Máster, porque permite ver la realidad que nos vamos a encontrar fuera.
En cuanto a la parte sociológica, personalmente me motivaba mucho más debido a mi interés por entender la educación desde mi propio campo (dada mi formación previa). Nos encontrábamos con el mismo problema de tiempo y falta de profundidad en las sesiones, pero estoy satisfecho como mínimo por saber qué teorías existen y qué explicación dan a cuestiones como la desigualdad de oportunidades, la importancia de los credenciales o la influencia de la dimensión socio-cultural (familia, barrio, etc.). Las prácticas de esta parte resultaban enriquecedoras, sobretodo en la puesta en común, porque la profesora pedía siempre una visión crítica de los hechos, ya que normalmente no llegábamos a la profundidad esperada. En los debates es donde realmente se extraían conclusiones, basadas en opiniones distintas y en la teoría vista en clase. Por eso pienso que este método de trabajo (análisis en pequeño grupo y puesta en común en grupo grande) es muy positivo: permite al alumno ir descubriendo con una pequeña orientación. Relacioné algunos debates con lo que después vi en el Prácticum I. Por ejemplo, al hablar de privatización y recorte del gasto en educación pública, el IES Miralbueno no era una excepción: la supresión debido a los recortes del Programa de Refuerzo, Orientación y Apoyo para alumnos con mayor necesidad de atención académica es un caso real de cómo se está viendo afectado aquello (en este caso un programa) que en clase me pareció, cuando nos hablaron de ello, una gran iniciativa. Por eso, al pasar por el centro de prácticas, me encontré con que la realidad no es como yo pensaba y que ahí los docentes tenemos que innovar nuevas formas de atención a este tipo de alumnado, sin depender siempre del presupuesto, pero sin dejar de exigir el servicio. Por último, destacar que en cada parte de la asignatura se siguió una metodología similar: sesión expositiva con power point (que duraba una o dos horas) y sesión práctica otro día, donde utilizábamos ordenadores en ocasiones, o trabajábamos por grupos. 3.1.2. El Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional La asignatura comenzaba contextualizando el sistema de Formación Profesional en España y en Aragón en las sesiones teóricas, pero fue a través de las sesiones prácticas donde vimos algunos ejemplos de la situación actual. La práctica sobre el abandono y fracaso escolar me planteó esta problemática como un reto. Como decía en el marco teórico, este es uno de los países donde más existe, y como docente tengo la responsabilidad de mejorar la situación allá donde me mueva. Esta asignatura y la anterior me han enseñado que hay que atender al contexto sociocultural de los alumnos si queremos entender los problemas que nos encontramos en clase. Además, aplicar una metodología adecuada (basada en la inclusión y la cooperación) como posible forma de prevenir un abandono escolar que en ocasiones está relacionado con la falta de motivación del alumnado o de inclusión en el aula o centro. Estos aspectos los vimos con más profundidad en otras asignaturas que analizaré más adelante.
Con esta asignatura en concreto pude estudiar en qué consiste el sistema de acreditación de competencias (PEAC), qué son los certificados de profesionalidad, las unidades de competencia, las realizaciones profesionales, etc. Después en las prácticas no tuve que utilizar estos conocimientos pero son conceptos básicos para entender el sistema de Formación Profesional en el que pretendo desenvolverme como docente y saber orientar a mis futuros alumnos. El mayor aprendizaje fue la realización de un trabajo en grupo donde, a través de un caso ficticio tuvimos que explicar el proceso de acreditación de competencias. Fue la búsqueda de información (más que la elaboración) lo que me permitió aprender en qué consiste este sistema y qué limitaciones tiene actualmente. En conclusión, el Prácticum I fue en sí mismo una facilidad para entender mejor lo que estaba viendo en clase. Fue muy enriquecedor, aunque supuso simplemente un acercamiento al contexto real, sin profundizar demasiado. Pero en conjunto me aportó la visión necesaria de un centro educativo, como paso previo a la experiencia directa de trabajo en el aula (Prácticum II). 3.2. Prácticum II Con el segundo Prácticum, y con las asignaturas correspondientes, pude lograr tres competencias. En primer lugar, la competencia nº2: COMPETENICA 2: Propiciar una convivencia formativa y estimulante en el aula, contribuir al desarrollo de los estudiantes a todos los niveles y orientarlos académica y profesionalmente, partiendo de sus características psicológicas, sociales y familiares. El Prácticum II fue, de los tres, donde más aprendí y más tuve que trabajar, por las siguientes razones. Para llevar a cabo las nueve sesiones que impartí en el Prácticum II fue imprescindible conocer a los alumnos. Ya había tenido un primer acercamiento en el anterior Prácticum porque estuve en algunas de las clases como oyente. Pero esta vez se trataba de poner en práctica todo lo referido a convivencia, motivación, orientación, feed-back, etc., basándome en conocimientos asentados ya en el primer cuatrimestre. La mayor parte de las actividades que preparé estuvieron orientadas a una interacción en el aula porque eran por parejas o en grupo, con una puesta en común después. Tal como había aprendido en las asignaturas, me pareció que debía procurar atender personalmente a cada alumno siempre que pudiera, y a la vez fomentar el trabajo colaborativo. Este es un método que hace posible una convivencia más sana y
enriquecedora. Mediante las relaciones en el aula se pueden trabajar valores, algo que, además de los contenidos, también tienen que aprender. Otro elemento positivo para facilitar la comunicación en clase es el debate en gran grupo durante las explicaciones. Uno de mis propósitos principales fue dejar hablar a los alumnos, que sintiesen que sus opiniones contaban y que saben más de lo que creen. En este sentido, insisto en el aprendizaje significativo: al contextualizar las exposiciones y los ejemplos en su realidad (la profesión que quieren, sus experiencias previas, sus gustos, etc.) interiorizan mejor el contenido y no les parece aburrido, ya que normalmente F.O.L. es una asignatura que se les hace pesada. Por otro lado tuve que atender a las características de los alumnos y de cada grupo en conjunto. En el PCPI son alumnos que necesitan mucha motivación y autoestima, y hay que tener en cuenta que algunos rinden por debajo de lo esperado, lo cual no debe frustrar a nadie. Sabido esto, mi labor también consistió en despertar su interés por la asignatura proponiéndoles temas de los que pudieran opinar, y todo ello hablado en un lenguaje sencillo y claro. En cuanto al Grado Medio, al ser alumnos que se quieren dedicar a soldadura, se percibía en clase, en general, una especie de inercia al hacer las cosas. Me centré en que las clases les fueran agradables tanto en contenidos como en interacción, por lo que les propuse actividades de aplicar conocimientos partiendo de lo que ellos conocen (de su experiencia vital), dejándoles libertad para reflejarlo y siempre compartiéndolo con el resto de la clase. Estos aspectos los considero fundamentales para un buen clima de aula y que los alumnos tengan interés por lo que están haciendo. Una vez más, casi todo lo que me planteé tiene su base en otra asignatura del primer cuatrimestre que me hizo reflexionar sobre estas cuestiones: 3.2.1. Interacción y Convivencia en el Aula Considero esta asignatura fundamental para alcanzar la competencia 2. Lo que trabajamos en clase, sobretodo mediante los casos prácticos, intenté recordarlo para adecuarlo a los alumnos que tuve en el Prácticum II. Debido a mi formación previa me fue más fácil comprender que la persona tiene una dimensión bio-psico-social, donde el entorno es decisivo en su desarrollo psicológico y afectivo, y que hay diferentes grados de influencia en función de si hablamos de: familia, grupo de iguales, profesores, vecinos, etc. Además, la propia etapa del desarrollo evolutivo en la que se encuentran, la adolescencia, hay que comprenderla en su conjunto si queremos entender a las personas que se están educando (y que están por madurar). Por otro lado conviene conocer, en la medida de lo posible, la etapa anterior del alumno, la infancia, para entender al alumno e intervenir lo mejor que podamos en
cada caso. Estos conocimientos generales, muy útiles para un docente, son necesarios para despertar un interés por profundizar. Al realizar el segundo Prácticum no tuve tiempo para conocer toda esta dimensión de cada alumno, ya que mi relación con ellos fue durante las sesiones y encuentros informales en el centro. Los conocimientos de esta asignatura me sirvieron para reflexionar sobre las necesidades de los alumnos como grupo, y plantearme mi forma de interactuar con ellos, pero no tuve que tener entrevistas personales con ellos ni con sus familiares, ni intervenir en ningún caso que pudiese estar llevando el Departamento de Orientación, aunque sé que un docente tiene la responsabilidad de hacerlo. Esta es la siguiente competencia que alcancé con el Prácticum II: COMPETENICA 3: Impulsar y tutorizar el proceso de aprendizaje de los estudiantes, de forma reflexiva, crítica y fundamentada en los principios y teorías más relevantes sobre el proceso de aprendizaje de los estudiantes y cómo potenciarlo. A la hora de planificar las sesiones tuve en cuenta las teorías y métodos de enseñanzaaprendizaje que creí más adecuados en el contexto de Formación Profesional en el que me desenvolvía. El paradigma que define mejor el aprendizaje que he recibido desde el Máster es el socio-crítico porque plantea la educación como herramienta de transformación social en la que los alumnos juegan un papel activo, participan en el cambio y ejercitan la reflexión y la capacidad crítica. Teniendo claro esto, las prácticas en el IES Miralbueno han estado orientadas hacia este paradigma. La teoría de aprendizaje que consideré más adecuada fue la constructivista, porque considero que es el alumno quien activamente construye el conocimiento. El aprendizaje se forma desde las propias experiencias de los alumnos con la debida orientación del profesor. Siendo ellos protagonistas, el docente es un guía, un facilitador del conocimiento y del proceso, un coach. Con ello, me centré en fomentar un aprendizaje significativo, tantas veces mencionado en clase desde el primer cuatrimestre. Al ponerlo en práctica durante las sesiones pude convencerme de que realmente es positivo. Las modalidades fueron clases teóricas y clases prácticas, y los métodos: magistral, estudio de casos, resolución de ejercicios y problemas y aprendizaje cooperativo. No es tan importante el método escogido, sino su utilidad en función del objetivo que se persigue en cada momento. Pero si hay algo que en todo momento tuve claro fue el fomento de la participación y la inclusión, aunque me encontré con alumnos con los que era muy difícil llevar esto a cabo. Otro aspecto que he querido llevar a la práctica es el uso de las TIC en el proceso de enseñanza-aprendizaje, comprobando su utilidad, pero también sus limitaciones. De
4. CONCLUSIONES Y PROPUESTAS DE FUTURO En cuanto a los proyectos de futuro, mi intención y deseo es seguir formándome. No cerrar puertas a seguir aprendiendo durante mi vida. Por un lado, continuar al día en lo referente a mi formación previa, el Trabajo Social, con sus nuevos retos frente a la crisis y el cambio radical de escenario que se ha experimentado desde el comienzo de la misma. No debo dejar de luchar por una profesión que en mi opinión lo merece, así que mientras continúo la búsqueda de empleo (tanto desde el Trabajo Social como desde la docencia), proseguiré “reciclándome” mediante cursos, voluntariado y puede que algún proyecto social de cooperación, como he venido haciendo desde el 2010. En cuanto a mi formación docente, comenzada este año con el Master, mi proyecto principal es continuar apostando por la educación. A partir de ahí, puedo dedicarme a ello, como hasta ahora, de manera no profesional (como voluntario en un programa de refuerzo escolar), hasta que encuentre un empleo. El Master me ha abierto nuevas puertas que no quiero cerrar, así que de momento puedo empezar a buscar mi futuro en centros concertados y privados, y en el momento que sea posible presentarme a oposiciones. El Master me ha planteado distintas preguntas. Aunque no es fácil responder a todas, puedo plasmar aquí algunas reflexiones que, tras este curso, considero que han guiado mi forma de concebir la docencia. En primer lugar, en la época actual es necesario tener claros una serie de valores y actitudes para afrontar los constantes cambios. Pero en una profesión como la nuestra, donde se forma a personas que están madurando, es mucho más importante. La educación es algo más que la mera instrucción, porque abarca la dimensión biopsicosocial de la persona. El alumno está formado, no sólo por sus conocimientos o por el currículo que se le exige, sino también por una familia, un grupo de iguales, un entorno social, un pasado, unos sentimientos, unas preocupaciones, etc. Tener un código definido de valores puede ayudar a los educadores a no caer en el relativismo del “todo vale”, muy presente en la sociedad actual a través de medios de comunicación, modelos o iconos que siguen los alumnos, clase política, etc. Debemos servir como referentes, aunque nunca imponer nuestro criterio, sino ofrecer la posibilidad de que sean ellos, gracias a sus errores y sus tropiezos, quienes descubran sus propios valores. Se trata de ayudar a los jóvenes a caminar hacia quienes quieren ser en realidad, y a vencer los miedos y barreras que la propia sociedad impone.
Sobre la autoridad que el ser docente implica, esta no debe confundirse con autoritarismo. Al estar en una posición poder, este debe estar basado en la humildad y el respeto. Siguiendo un orden de cosas, hay tres aspectos que creo hay que tener en cuenta para una buena labor docente: el aula, el equipo docente y la familia. En cuanto al aula, está llena de oportunidades de educar. Si la vemos como el reflejo de una sociedad que está existiendo fuera, estamos constantemente actualizados y mantenemos curiosidad por lo que viven los alumnos más allá de las paredes de la clase, podremos orientar el aula hacia una sociedad utópica. Ese es para mí el sentido que tiene educar en grupo. La socialización, el aprendizaje de valores, la convivencia, la responsabilidad, etc. En definitiva, la humanización. Otro aspecto que hay que tener en cuenta es que se trabaja con otros docentes, y pueden surgir críticas, comentarios negativos, etc. Ante esto pienso que es importante compartir criterios, hacer equipo, no pretender que nuestro estilo educativo esté por encima. En todo caso, hacer crítica constructiva, y fomentar la reflexión en el profesorado. También es fundamental no dejar de lado la relación con las familias. Actualmente el profesorado en general percibe que ha cambiado la relación educativa entre el profesorado y las familias. Hay que conseguir, en mi opinión, que las diferencias en los criterios o los valores que existen entre los docentes y las familias no supongan un problema para la educación de los chavales. Es decir, si ponemos en el centro de nuestra atención al alumno, por mucho que padres y profesores no tengan la misma opinión, siempre va a prevalecer el interés superior del muchacho, sea cual sea el estilo. En conclusión, la educación es algo más que enseñar contenidos. Antes de comenzar nuestra labor como docentes, debemos tomar una decisión para toda nuestra trayectoria: ¿enseñar o educar?
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