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Abstract

Revisión bibliográfica e investigación acerca de los apoyos sociales y familiares que reciben las personas mayores en los Centros Residenciales. El adulto mayor debe dejar el ambiente familiar para internarse en una institución en la cual el entorno es mucho más formalizado, regulado e impersonal. Este hecho puede traer consigo una serie de repercusiones negativas para la persona adulta. A través de este trabajo se profundiza en dichas repercusiones, así como en los apoyos con los que cuenta en su entorno social y familiar y en el papel que desempeña el trabajador social. Parra Gimeno, Susana; Miranda Aranda, Miguel

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UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y DEL TRABAJO GRADO EN TRABAJO SOCIAL Trabajo Fin de Grado ESTUDIO DEL APOYO SOCIOFAMILIAR DE UNA POBLACIÓN GERIÁTRICA INSTITUCIONALIZADA Alumno/a: Susana Parra Gimeno Director/a: Miguel Miranda Aranda Zaragoza, octubre de 2013 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 1 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 2 “Quien consigue conservar la capacidad de percibir la belleza, no envejecerá nunca” Franz Kafka Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 3 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 4 ÍNDICE AGRADECIMIENTOS ........................................................................................ 6 INTRODUCCIÓN .............................................................................................. 8 CAPÍTULO 1. PLANTEAMIENTO Y DISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN ......................... 10 1.1 Objetivos ................................................................................. 10 1.2 Población ................................................................................ 11 1.3 Ámbito temporal y geográfico..................................................... 11 CAPÍTULO 2. METODOLOGÍA Y TÉCNICAS ......................................................... 12 2.1 Revisión bibliográfica ................................................................ 14 2.2 Cuestionarios ........................................................................... 14 2.3 Entrevista .............................................................................. 17 2.4 Historia de vida ....................................................................... 18 CAPÍTULO 3. MARCO TEÓRICO ........................................................................ 22 3.1 Concepto de apoyo social .......................................................... 22 3.2 Envejecimiento ....................................................................... 25 3.3 Ingreso de la persona mayor en Institución Residencial ................. 32 3.4 Apoyo familiar......................................................................... 39 3.5 Relaciones entre amigos y pares ................................................ 44 3.6 Sentimiento de soledad ............................................................ 46 3.7 Trabajo Social en Residencia geriátrica........................................ 47 CAPÍTULO 4. RESIDENCIA “NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES” ......................... 54 CAPÍTULO 5. ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN .................................................... 56 CONCLUSIONES ............................................................................................ 86 BIBLIOGRAFÍA .............................................................................................. 88 ANEXOS ...................................................................................................... 94 Guión de las historias de vida ............................................................... 94 Guión de la entrevista a la Trabajadora Social ......................................... 95 Guión de los cuestionarios ................................................................... 96 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 5 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 6 AGRADECIMIENTOS Es en el momento de finalizar el trabajo de investigación cuando me doy cuenta de la verdadera importancia de los agradecimientos. Me gustaría a continuación dedicar unas palabras de gratitud a aquellas personas que han hecho posible que esta investigación se lleve a cabo. En primer lugar al director del Trabajo Fin de Grado, D. Miguel Miranda Aranda, por su cooperación y entusiasmo personal, porque desde su puesto en el decanato de la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo siempre ha tenido un momento de atención y reflexión pausada. De la misma manera quiero expresar mi agradecimiento a la Residencia Nuestra Señora de los Ángeles por abrirme las puertas de su Casa Familiar y facilitarme el contacto con las personas mayores, sin esa hospitalidad no habría sido posible un estudio tan cercano y riguroso. Deseo también expresar mi gratitud a Soraya Rodríguez Valenciano, Trabajadora Social del Centro, porque su vocación y calidad humana han sido una fuente de apoyo muy importante para la realización de este trabajo. Por supuesto no quiero dejar de agradecer a las personas mayores del Centro que han colaborado voluntariamente, por su buena disposición y cariño. Por último, a mi hermana Ana Belén, mi faro de guía, por infundirme la constancia y el ánimo por el trabajo bien hecho. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 7 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 8 INTRODUCCIÓN La razón principal que ha impulsado la realización de este trabajo de investigación ha sido el interés por profundizar en el estudio de las residencias de la tercera edad y conocer desde dentro de la institución los apoyos sociales y familiares con los que cuentan las personas que allí residen. A partir de la realización del prácticum de intervención y el acercamiento a algunos centros residenciales surgieron algunas cuestiones que fueron consolidando la base de esta investigación. De este modo, cabe preguntarse el modo en que afecta a las personas mayores el internamiento en una institución geriátrica. La función principal de las residencias geriátricas es prestar al mayor una atención integral, sustituyendo al hogar familiar, ya sea de forma temporal o permanente. Nuestro interés se centra fundamentalmente en la visión que los residentes tienen sobre sus propias relaciones sociales y familiares, sobre los apoyos que reciben tanto de dentro de la propia institución como del mundo exterior. Dicha percepción será cumplimentada con la visión que tiene el personal del centro y los familiares de los residentes sobre estas relaciones. En este sentido resultará importante conocer cómo se sienten las personas mayores, adentrarse en sus verdaderos sentimientos y averiguar hasta qué punto están satisfechas con las redes de apoyo de las que hablamos. Se estudiará también la intervención profesional que lleva a cabo el Trabajo Social en el ámbito residencial geriátrico. El conocimiento que se tiene de las redes sociales de los ancianos así como la coordinación que se da con las familias de las personas mayores. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 15 Como actuaciones previas a la realización de cuestionarios se propone: - Especificar objetivos de la encuesta, la información que se pretende recoger y cada pregunta debe adecuarse a los objetivos del estudio. - Identificar los conceptos centrales de la investigación y traducirlos en indicadores válidos. - Elegir el método de encuesta y concretar la población a sondear. - Concretar el análisis que se prevé realizar, en consonancia en los objetivos de la investigación. A la hora de planificar el cuestionario que va a llevarse a cabo es interesante, como apunta Del Rincón Igea (1995; 208) tener en cuenta por un lado el propósito de dicho cuestionario, es decir, la finalidad básica del mismo así como los temas que se quieren tratar; en segundo lugar es necesario considerar la población a la que va dirigido y por último los recursos de los que se dispone. Sierra Bravo (1988; 311) señala una serie de reglas que es conveniente tener en cuenta en el momento de redactar las preguntas del cuestionario: 1.- Las preguntas han de ser relativamente pocas. 2.- Las preguntas han de estar hechas de tal forma que requieran siempre una respuesta numérica o simplemente una afirmación o negación, o bien la elección de una categoría propuesta. 3.- Las preguntas han de ser sencillas y redactadas de tal forma que puedan comprenderse con facilidad por las personas a las que van destinadas. 4.- Las preguntas han de estar hechas de forma que no levanten prejuicios. 5.- Las preguntas no han de ser indiscretas sin necesidad. 6.- En lo posible, las preguntas que se hagan han de ser corroborativas. 7.- Las preguntas habrán de estar hechas en forma que contesten directa o indirectamente al punto de información deseado. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 16 En este trabajo se han llevado a cabo 21 cuestionarios (muestra) a personas mayores de la Residencia Nuestra Señora de los Ángeles de Zaragoza por razones de accesibilidad. Aunque son 52 los ancianos institucionalizados en este centro (universo), se han reducido el número de cuestionarios dado que no todas las personas poseen capacidades cognitivas óptimas. Según el autor Sierra Bravo (1988; 179) la muestra es una parte reducida de una determinada población o universo. Cualitativamente la muestra ha de tener las mismas características que la población que representa. Dado los límites de tiempo de un Trabajo Fin de Grado no se ha considerado necesario ampliar la muestra a estudiar, entendiendo que se trata más de tener una experiencia investigadora que pretender que los resultados obtenidos a través de una muestra reducida como es ésta sean generalizables a toda la población aragonesa en edad geriátrica. Con esto se quiere decir que los resultados obtenidos únicamente serán válidos para el universo estudiado. Se trata de cuestionarios creados a propósito en función de los objetivos de dicha investigación. Las preguntas elegidas para la realización del cuestionario se dividen en 4 grupos; por un lado datos clave del informante como es el sexo, la edad y el tiempo que lleva en la Residencia; el segundo que hace referencia a las relaciones tanto con familia, amigos y compañeros de Residencia; un tercer grupo de cuestiones acerca de la preferencia entre interacciones con la familia o con amigos así como la puntuación que da a ambos; y el último grupo que abarca la suficiencia o insuficiencia de las relaciones y el sentimiento de soledad. Se considera apropiado dicho cuestionario dado que se trata de un instrumento sencillo de comprender y las respuestas ofrecen una información de gran validez para la investigación. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 17 2.3 Entrevista Para Perelló (2009; 173) la entrevista está basada en una interacción entre entrevistador y entrevistado. Se articula en una conversación instrumentalizada en la que el entrevistador pretende alcanzar unos objetivos cuyos ejes vienen recogidos en el guion. Del Rincón Igea et al. (1995; 307) define la entrevista como el instrumento que permite recoger información sobre acontecimientos y aspectos subjetivos de las personas como creencias, actitudes, opiniones, valores o conocimiento, que de otra manera no estarían al alcance del investigador. Afirma Ruiz Olabuénaga (1989; 126): toda entrevista toma la forma de relato de un suceso, narrado por la misma persona que lo ha experimentado, y desde su punto de vista. La entrevista en sí es el contexto en el cual se elabora este relato, y crea una situación social para que pueda tener lugar. Tal y como dice Ruiz Olabuénaga (2003: 165) la entrevista en profundidad implica siempre un proceso de comunicación, en el transcurso del cual, ambos actores, entrevistador y entrevistado, pueden influirse mutuamente, tanto consciente como inconscientemente. En la entrevista el investigador busca encontrar lo que es importante y significativo de los informantes, perspectivas e interpretaciones, el modo en el que ellos ven, clasifican y experimentan su propio mundo. Este mismo autor diferencia entre las entrevistas estructuradas (fomato estímulo respuesta) y las no estructuradas (adopta el formato de estímulo respuesta sin esperar la respuesta objetivamente verdadera, sino subjetivamente sincera). En esta investigación la entrevista que se ha llevado a cabo ha sido estructurada, a la Trabajadora Social de la Residencia. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 18 Para Sierra Bravo (1988; 356) en la ejecución de la entrevista se pueden distinguir los siguientes aspectos: - Ambiente de la entrevista: lugar agradable y acogedor que facilite la comunicación. Posición cómoda de los participantes. Conocimiento del objeto de la entrevista por parte de la persona entrevistada. Insistir en el carácter confidencial y anonimato de la información. - Formulación de las preguntas: importante centrar la atención en el entrevistado y no en las preguntas. Es necesario que el entrevistado vea que interesa y se da importancia a lo que él dice. - Anotación de las respuestas: la anotación directa mientras se desarrolla la entrevista es lo más recomendable para recoger con fidelidad y veracidad la información que proporciona la persona entrevistada. - Terminación de la entrevista: se debe terminar con un clima de cordialidad. Del Rincón Igea et al. (1995; 328) ofrecen una serie de orientaciones para organizar la entrevista en tres fases: en la fase inicial recomiendan formular preguntas eminentemente descriptivas; en la fase intermedia centrar la atención en interpretaciones, opiniones y sentimientos en torno a los acontecimientos anteriormente descritos y por último en la fase avanzada puede ser adecuado realizar preguntas sobre conocimientos y habilidades. 2.4 Historia de vida Como dice Perelló (2009; 191) la historia de vida es un tipo de entrevista cualitativa que hay que ubicar en el marco del que históricamente se ha llamado método biográfico. Los objetivos de éste son: - Captar la totalidad de una experiencia biográfica: su yo interior y su contexto social, sus necesidades y sus relaciones con otras personas. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 19 - Captar la ambigüedad y cambio: cambios significativos a lo largo de su vida así como conflictos experimentados. - Captar la visión subjetiva con la que uno se ve a sí mismo y al mundo - Descubrir las claves de interpretación de ciertos fenómenos sociales Según Ruiz Olabuénaga (2003: 279) la historia de vida se trata de un relato puramente subjetivo. El investigador que intenta fabricar una historia de vida no pretende un relato objetivamente verdadero de los hechos, sino un relato subjetivo que refleje fielmente cómo el sujeto los ha vivido personalmente. Para Del Rincón Igea et al. (1995; 350) la historia de vida consiste en la narración de la experiencia de vida de una persona. Se trata de relatos autobiográficos, obtenidos por el investigador mediante entrevistas sucesivas en las que se recogen tanto los acontecimientos como las valoraciones que dicha persona hace de su propia existencia. Como expresa el mismo autor, el deseo de narrar la propia vida no es espontáneo, sino que se insta al sujeto a que evoque un relato biográfico. Adriana G. Piscitelli (1998; 68) afirma que las historias de vida han cobrado una gran importancia en la actualidad dado que se le da un lugar privilegiado a la experiencia vivida, se cree necesario conocer las experiencias de los sujetos para comprender sus propios puntos de vista. Del Rincón et al. (1995; 353) describen los grandes temas que deberían formar parte del contenido básico de una historia de vida: - Las dimensiones básicas de su vida tales como la dimensión biológica, cultural, social… - Los puntos de inflexión o eventos cruciales en que el sujeto altera sus roles habituales, o se enfrenta a nuevas situaciones o cambia de contexto social. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 20 - Los procesos de adaptación y desarrollo a los cambios que tienen lugar a lo largo de su vida. A su vez, Ruiz Olabuénaga e Ispizua (1989; 224) resumen las fases para la construcción de una historia de vida: 1.- La selección del sujeto: la mayoría de autores señalan como criterios de selección de un sujeto que destaque por su “marginalidad”, por su excelencia o por su representatividad de un grupo. Es primordial que el investigador se cuestione una serie de preguntas acerca del entrevistado, para ello Del Rincón et al (1995; 351) dan una muestra de ellas: - ¿Es un buen informante? - ¿Tiene una historia de interés para contar? - ¿Ha vivido la experiencia y ha participado en los acontecimientos que se desean explorar? - ¿Es brillante, sincera, autocrítica, amena, dispuesta a llegar al final? 2.- La duración del estudio: número de encuentros necesarios. 3.- Crear el marco de la relación: acuerdo entre investigador e informante donde conste lugar, hora, duración… 4.- Ética: garantizar respeto, anonimato, responsabilidad de uso de la información… 5.- La recogida de la información. Para la elaboración de esta investigación se han realizado dos historias de vida a personas mayores de la Residencia Nuestra Señora de los Ángeles. Por un lado se ha realizado la historia de vida de una persona que lleva más de 9 años residiendo en este centro y la otra historia de vida corresponde a otra persona que únicamente lleva unos meses viviendo en la Residencia, con esto se pretende dar una visión doble de la adaptación y los apoyos que reciben los ancianos en la Residencia según el tiempo que llevan viviendo en ella. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 21 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 22 CAPÍTULO 3. MARCO TEÓRICO En este capítulo se pretende conocer toda aquella información existente previa al proceso de investigación para llegar a comprender la realidad de las personas y situaciones que se van a estudiar. 3.1 Concepto de apoyo social Las redes de apoyo social van a jugar un relevante papel, máxime entendiéndolas en un sentido amplio, como ese conjunto de personas que te brindan ayuda, pero sobre todo, apoyo psicológico. Es saber que hay personas que se preocupan por uno, que a uno se le quiere, que somos estimados y valorados y que pertenecemos a una red que implica comunicación y relación mutua. L. Barker en The Social Work Dictionary (1999; 454) define el apoyo social como las actividades y relaciones formales e informales que se proporcionan para las necesidades de los seres humanos en su esfuerzo por vivir en la sociedad. Estas necesidades incluyen educación, seguridad, atención a la salud y especialmente una red de personas y grupos que ofrecen ánimo, acceso, empatía, modelos de rol e identidad social. Según Bermejo (2009: 66) el apoyo social es poder satisfacer nuestras necesidades sociales básicas a través de la interacción con otros. Es sentirse apoyado por aquellas personas que a cada uno le son significativas. Es por ello que favorecer el desarrollo emocional de las personas va a constituir una meta central para que puedan mejorar su calidad de vida. Los siguientes objetivos nos orientan a lograrlo: Prestar atención a sus emociones, identificarlas, valorarlas. Ayudarles a que ellos mismos también las consideren: que las distingan en sí mismos y en Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 23 los demás. Que puedan, si lo desean, comprender, aceptar por qué surgen (si es por pensamientos, recuerdos, situaciones, actividades específicas, etc.). Respetarlas. Favorecer que experimenten y expresen emociones positivas: facilitando relaciones y actividades significativas, valiosas. Ayudar a las personas a reconocer y a emplear sus mecanismos de regulación emocional(tales como la distracción, selección o modificación de situaciones, participación, relajación,etc.), Según Bermejo (2009, 68) es necesario favorecer que las personas aumenten su capacidad de control de las emociones: saber que ellos pueden decidir qué hacer para sentirse bien (relaciones, actividades u ocupacionesle resultan mejor a cada uno). Las oportunidades de elección y participación en las Residencias son imprescindibles para lograr este desarrollo emocional. Sabemos que la comunicación es esencial para las personas, por ello, la incapacidad para hacerlo adecuadamente provoca a las personas importantes consecuencias emocionales negativas. Barrón (1996; 49) explica los que para ella son los efectos positivos y negativos del apoyo social. En primer lugar como efectos positivos considera que las personas con redes de apoyo más pequeñas y menos recíprocas tienden a aumentar el riesgo de padecer una enfermedad mental (depresión, neurosis o esquizofrenia). Del mismo modo considera que existe evidencia de asociación entre apoyo social reducido y mortalidad. Por otro lado, como efectos negativos, opina que puede darse una relación de superioridadinferioridad que entra en conflicto con los valores de independencia y autoconfianza que deberían de tener las personas adultas. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 24 Siguiendo el documento sobre el apoyo social emitido por el Insitituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, existen cuatro tipos de apoyo social: - Apoyo emocional: comprende la empatía, el cuidado, el amor, la confianza y es uno de los tipos de apoyo más importantes. En general, cuando las personas consideran de otra persona que ofrece apoyo, se tiende a conceptualizar en torno al apoyo emocional. El resto de tipos de apoyo social suelen ser menos utilizados en la explicación y estudio de este concepto pero en ciertas situaciones suelen tener una gran importancia. - Apoyo instrumental: se ofrece "apoyo instrumental" cuando se emiten conductas instrumentales que directamente ayudan a quien lo necesita; se ayuda a otro a hacer o acabar el trabajo, se cuida de alguien.... - Apoyo informativo: se refiere a la información que se ofrece a otras personas para que éstas puedan usarla para hacer frente a las situaciones problemáticas. Se diferencia del apoyo instrumental en que la información no es en sí misma la solución sino que permite a quien la recibe ayudarse a sí mismo. - Apoyo evaluativo: al igual que el apoyo informativo, sólo implica la transmisión de información, y no el afecto que se transmite en el apoyo emocional. Sin embargo, la información que se transmite en el apoyo evaluativo es relevante para la autoevaluación, para la comparación social. Es decir, otras personas son fuentes de información que los individuos utilizan para evaluarse a sí mismos. Esta información puede ser implícita o explícitamente evaluativa. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 31 Laforest (1991: 79) define tres crisis asociadas al envejecimiento: • La crisis de identidad donde se viven un conjunto de pérdidas que pueden deteriorar la propia autoestima. • La crisis de autonomía, dada por el deterioro del organismo y de las posibilidades de desenvolverse en las actividades de la vida diaria (AVD). • La crisis de pertenencia, experimentada por la pérdida de roles y de grupos a los que la vida profesional y las capacidades físicas y de otra índole que afectan en la vida social. A nivel social, como comentan Matellanes, Díaz y Montero (2010; 80) existen multitud de mitos y estereotipos en relación a las personas mayores; muchas personas piensan que todas las personas mayores presentan trastornos de memoria, problemas de salud crónica, que están siempre cansados, que no tienen vida sexual, que se irritan con facilidad. Para evitar esta serie de estereotipos formados, Ballesteros Jiménez (2007; 126) propone promover los contactos intergeneracionales para facilitar el conocimiento mutuo y personalizado así como educar en valores que promuevan el trato individualizado y el resto hacia las personas de diferentes edades. Siguiendo a la misma autora (2007; 134) entiende que uno de los indicios que ponen de manifiesto el paso del tiempo es el trato que recibimos de las demás personas. En muchas ocasiones los ancianos reciben un trato que no coincide con la edad que sienten interiormente. Matellanes, Díaz y Montero (2010; 62) creen posible y casi necesario tener un envejecimiento satisfactorio, para ello consideran fundamental atender a los siguientes factores: Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 32 - Estado de salud: El uso adecuado de la medicación y unos hábitos saludables de vida. - Actividad física: disminuye la depresión, la ansiedad, acorta el tiempo de reacción y mejora la memoria y otras funciones cognitivas. - Educación y nivel de inteligencia: la educación promueve la realización de actividades intelectuales que contribuyen a mantener la función cognitiva. - Personalidad y estado emocional: una personalidad flexible y la autoeficacia está directamente relacionada con el menor declive cognitivo. - Entrenamiento cognitivo: el entrenamiento de la memoria puede mejorar la ejecución de personas de edad avanzada. 3.3 Ingreso de la persona mayor en Institución Residencial El hecho de que una persona mayor ingrese en una institución Residencial puede darse por varias situaciones: la primera de ellas y probablemente la que más peso tiene es la disminución de la autonomía de la persona mayor y que por lo tanto, requiere una serie de cuidados suplementarios y especial dedicación. Una segunda razón de ingreso puede ser por circunstancia de que el anciano o anciana ha perdido a su cónyuge, vive independiente de sus hijos, quizás alejado, y se plantea por otras vías que en el caso precedente la oportunidad de que persista viviendo solo o sola cuando su capacidad de bastarse a sí mismo empieza a declinar. (Barenys, 1991: 113). La tercera razón se puede deber a la pérdida de ingresos económicos por parte de las personas mayores quienes prefieren invertir la cuantía de sus pensiones en recibir atención Residencial. (Barenys, 1991: 73) Las Residencias de la Tercera Edad son el último eslabón de una serie de instituciones que se han ido sucediendo a lo largo del Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 33 tiempo cuya función dentro de la sociedad ha sido "dar cobijo", "custodiar", en definitiva poder hacerse cargo de las personas mayores que así lo precisaban. Siguiendo la definición que IMSERSO da acerca de los Centros Residenciales para personas mayores estos son establecimientos destinados al alojamiento temporal o permanente, con servicios y programas de intervención adecuados a las necesidades de las personas objeto de atención, dirigida a la consecución de una mejor calidad de vida y a la promoción de su autonomía personal. Tradicionalmente la familia ha tenido un gran peso en la sociedad, se ha ocupado de las personas mayores y enfermos cuidándoles y prestándoles las atenciones necesarias. Principalmente esta labor se encomendaba a las mujeres, sin embargo, conforme su inserción en el mercado laboral se ha ido extendiendo y normalizando también ha supuesto un auge de las Residencias de ancianos. (Maria Pia Barenys, 1991: 9) El cuidado de los ancianos en casa acarrea problemas de todo tipo: económicos, de distribución de tiempo y de atenciones, permanencia forzada en el hogar, distanciamiento de las amistades, además de los derivados del estado anímico del enfermo. El desgaste psicológico a que puede dar pie no es fácilmente tolerable dentro de la cultura de la sociedad industrial avanzada. Si bien es cierto que muchas familias prefieren seguir cuidando de sus mayores en casa, cada vez son más las que entienden que en un Centro trabajan profesionales que pueden atender adecuadamente a sus familiares. Según Delgado (2001; 324), la decisión del ingreso supone, salvo en los casos de personas con un alto grado de dependencia y/o pérdida de autonomía, el final de una larga lucha por mantenerse en su domicilio y en su entorno comunitario. Al sentir que esta batalla ha sido perdida, el mayor deberá tomar conciencia y aceptar la pérdida de sus capacidades físicas, Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 34 psíquicas y/o sensoriales. La aceptación de estos cambios implica un alto nivel de ansiedad y cierto grado de depresión que se debe tener en cuenta en las intervenciones. Al hilo de esto último Gracia Fuster (1997; 154) indica que el cuidado residencial es rara vez considerado como el medio preferido de ayuda o tratamiento por la persona anciana, y es habitualmente aceptado como el último recurso o como la evidencia del fracaso. Sin embargo, como apuntan Matellanes, Díaz y Montero (2010; 95) es conveniente tener en cuenta una serie de factores que van a influir en la percepción positiva o negativa del anciano sobre su propia institucionalización: - El grado de cambio ambiental debido al ingreso en la institución: se pasa de un macroambiente exterior a un microambiente interior. - Naturaleza del propio ambiente institucional: aquellos lugares en que se fomenta la autonomía tienen a reducir los cambios en el funcionamiento de las personas mayores. - Preparación previa y voluntariedad: alivia la tensión, disminuye la ansiedad y construye expectativas realistas. - Estado de salud previo: este factor condiciona su nivel de adaptación. Continuando con lo que expone Delgado (2001; 330), es muy importante que tras el ingreso de la persona mayor en la Residencia tenga lugar un período adaptación, en el que se realice el seguimiento de su integración en la vida del centro. Como podemos ver en la Legislación de Servicios Sociales de Andalucía, en sus Artículos 12 y 13 define perfectamente el período de adaptación y observación: Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 35 "Que todos los beneficiarios, al ingresar por primera vez en un centro, habrán de someterse a un período de Adaptación. Dicho período tendrá en las Residencias de la tercera edad una duración de veinte días, que podrá ser ampliado hasta un máximo de otros veinte días. En cada centro se constituirá una Comisión Técnica de Valoración, que tendrá la finalidad de comprobar si los beneficiarios reúnen las condicionas indispensables para la convivencia normal en el mismo." Una vez iniciada la vida en la Residencia, según Lázaro Ruiz y Gil López (2010: 4) la red informal de las personas mayores queda dividida en: - Red exterior, compuesta por familiares y amigos que siguen manteniendo el contacto con el anciano ya sea a través de visitas a la Residencia, llamadas telefónicas o salidas del propio residente. - Red de residentes compuesta por residentes del Centro con los que la persona mayor mantiene una relación directa y habitual. - La tercera fuente de apoyo informal es el personal del Centro. La intervención en gerontología debería estar regulada por los siguientes doce principios (IMSERSO, 1995: 75) 1. Descategorización: Diseñar sistemas de intervención en los que el individuo no sea etiquetado, categorizado o codificado. Sistemas que respeten su singularidad y que fomenten las habilidades implicadas en el mantenimiento de la autonomía y la toma de decisiones. 2. Complejidad: Los procesos, problemas y situaciones que se dan en las personas mayores son complejos, multidimensionales. Es esencial identificar y considerar la totalidad de las variables que están interactuando, su carácter global y abordar la intervención desde un esquema multidisciplinar. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 36 3. Reestructuración cognitiva de los profesionales: Identificar y eliminar todas aquellas ideas irracionales que sobre la vejez tienen los propios mayores, y las de los propios profesionales que trabajan en este ámbito y que mediatizan su intervención. Creer que el trabajo con ancianos es poco efectivo, que lo normal es que estén enfermos y deteriorados, y muchas más de este estilo, se convierten en profecías autocumplidas que es necesario desechar. 4. Diferencia: De la igualdad de oportunidades a la igualdad de resultados; Tratar a cada sujeto según sus necesidades compensando las desigualdades. 5. Apertura: los programas de intervención han de posibilitar su interrelación con otros programas existentes. 6. Programa: Necesidad de programar tanto la gestión como la intervención y la difusión de la información. 7. Evaluación: La intervención debe ser evaluada: sus efectos, rentabilidad, competitividad, calidad, cambios originados y costesdesarrollo-beneficios. 8. Ejecución: El modelo de intervención elegido ha de ser flexible, permitir las elecciones sobre distintos programas de intervención según variables diferentes. 9. Automodificación: Los sistemas de intervención con personas mayores han de ser dinámicos, con capacidad automodificadora y no autoperpetuadora. 10. Plasticidad: Los sistemas de intervención no deben ser un catálogo de prestaciones rígidamente establecidas; la plasticidad, flexibilidad y Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 37 capacidad de adaptación a una realidad concreta son elementos primordiales. 11. Competencia: Optimizar el sistema de apoyo profesional es un elemento clave; optimizar destrezas, habilidades y recursos personales así como las redes y sistemas de apoyo natural. 12. Interdisciplinariedad: la intervención sobre el proceso, el problema, etc… se aborda desde y sobre las diferentes variables interconectadas, con la actuación sincrónica de todos los campos profesionales implicados. La experiencia de la institucionalización puede tener influencias negativas para el anciano pues supone tanto una ruptura con el espacio físico propio, que la persona se ha apropiado, como una discontinuidad de la experiencia con sus redes sociales. Estas circunstancias pueden acarrear a los ancianos bien la pérdida de relaciones socio-afectivas que hasta entonces habían disfrutado o bien la aparición de nuevas amistades fruto de esta nueva situación. A continuación se van a citar las posibles consecuencias del ingreso de una persona mayor en una Residencia (Sepúlveda; 2010: 49): - Pérdida de control ante situaciones desconocidas, lo que genera una vulnerabilidad en el anciano. - Aceleración del deterioro tanto biológico como cognitivo, así como una reducción innecesaria de actividades gratificantes. - Aumento del grado de dependencia debido a sentimientos de soledad (mostrándose apáticos debido a la separación del núcleo familiar). - Aislamiento; ya que experimentan una menor capacidad para adaptarse al lugar donde viven y crece el desinterés por todo lo que les rodea. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 38 - La pérdida más importante que va a experimentar el nuevo residente es la de la familiaridad. La familiaridad es una fuente de confort, seguridad y placer en nuestra vida. - La pérdida de libertad que sienten las personas que viven en Residencias queda patente si pensamos en que las diferentes actividades que realizan a lo largo del día transcurren todas en el mismo lugar, bajo la misma autoridad y en continua compañía de un numeroso grupo de personas. Gracia Fuster (1997; 154) indica que incluso el mejor cuidado institucional para la persona anciana puede inducir efectos negativos, puesto que no resulta posible evitar: a) la identificación con aquellas personas más enfermas y vulnerables en la institución, b) percibir la necesidad cada vez mayor de recibir cuidados, c) sentir la muerte cada vez más cerca, d) percibir el propio futuro como limitado e incontrolable, e) interacciones que con frecuencia resultarán en conflicto, y f) el alejamiento de miembros de la familia. Según Riquelme (1997; 27), el ingreso en una Residencia geriátrica, lleva consigo la incorporación a un ambiente tan extraño como artificial, en el que el anciano antes que cualquier otra cosa es un desconocido. Al ser una institución, además conlleva unas normas; lo que supone una mayor pérdida de control personal. Desde el propio Centro se pueden promover actividades a realizar por las personas mayores en las que puedan invertir su tiempo y desarrollar ciertas capacidades, como apunta Fresno (1998; 172) existe un amplio repertorio de actividades pero es necesario tener en cuenta que se adapten a las capacidades de la persona; que sean actividades heterogéneas; que se respeten los ritmos y carencias de todas las personas; que se le dé la misma Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 39 importancia a las personas activas como a las pasivas así como que se acepten todas las iniciativas. Continúa explicando que las actividades se pueden dar en diferentes contextos: tanto en el propio centro, con otros centros de personas mayores, en el propio centro con la colaboración de grupos de población intergeneracionales y en la comunidad. Para Fresno (1998; 164) los centros destinados a la tercera edad deberían cumplir tres objetivos distintos: - Carácter preventivo: la detección de disfunciones y cuadros demenciales producidos por causas tratables y potencialmente reversibles. Para ello, es necesario la práctica de una evaluación multidisciplinaria a todo anciano con alteraciones congénitas y/o pérdida de memoria importante. - Carácter terapéutico: a pesar del alto grado de cronicidad y deterioro físico, psíquico y sensorial de los procesos invalidantes, es posible retardar su evolución y potenciar las facultades residuales, así como evitar el deterioro que toda institucionalización conlleva incluso en ancianos sanos. - Carácter social: el apoyo a las familias es importante, y el hecho de que durante unas horas al día (o durante el día completo) la persona mayor pueda ser atendida fuera del domicilio aumenta la calidad de relación entre ésta y el anciano, y la aceptación de la enfermedad se vuelve más favorable. 3.4 Apoyo familiar Como explica Moragas (1991; 142) las relaciones familiares se pueden dividir en primer lugar en intrageneracionales, es decir, entre familiares de la misma generación y en intergeneracionales. Dentro de las primeras se sitúan las relaciones conyugales que constituyen la esencia de la relación familiar; así como las fraternales, Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 40 generalmente en la última etapa de la vida relacionada con la madurez y la ancianidad se lleva a cabo un reencuentro entre hermanos. Las relaciones intergeneracionales están sustentadas por el vínculo padres e hijos el cual, como expresa Moragas (1991; 144) en la ancianidad es previsible que aumente debido a las mayores necesidades de los padres, produciéndose el mecanismo de compensación vital. A través de dicho mecanismo padres e hijos tratan de encubrir voluntaria o involuntariamente debilidades o sentimientos inadecuados que han tenido lugar hasta el momento, reemplazándolos por otros más gratificantes. Las hijas generalmente asumen con mayor frecuencia el papel de cuidadoras de los padres enfermos mientras que los hijos tienden a responsabilizarse en la toma de decisiones y apoyo financiero. El segundo tipo de relación intergeneracional es la que se crea entre abuelos y nietos. El hecho de que aumente la esperanza de vida hace también que los nietos puedan disfrutar más tiempo de esta relación fraternal. Tras la institucionalización del anciano, la familia deja de tener tanta relevancia, dado que un equipo de profesionales asume las funciones de cuidadores. Es interesante conocer el proceso que siguen los familiares una vez se ha llevado cabo el ingreso del anciano en la Residencia, de esta manera, según Padierna (1994, 5) existen cuatro estadios diferenciados que quedan resumidos de la siguiente manera: - ESTADIO I Se da una cierta ambivalencia; por un lado existen preocupaciones intrapersonales, sentimientos de soledad, aislamiento… Pero por otro lado, los familiares sienten alivio y agradecimiento de que el anciano reciba unos cuidados que la familia no era capaz de proporcionar. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 47 Además del ingreso de la persona mayor en una Residencia como se apuntaba anteriormente existen otras causas de soledad como el deterioro de las relaciones familiares, el aislamiento social y la menor participación en actividades agradables, a lo que contribuyen factores como la muerte o la ausencia de sus congéneres, dificultades motoras y de desplazamiento, limitaciones perceptivas como sordera o ceguera que marcan barreras con las demás personas. (Cardona et al. 2009; 154) Según Matellanes, Díaz y Montero (2010; 85) la soledad está influida por factores diversos como la clase socioeconómica, la clase étnica, la viudez, las relaciones familiares, la economía, y muchos otros factores que interactúan de cara a proporcionar una compleja red de sucesos y presiones. Los mismos autores opinan que tanto la jubilación como la viudedad son dos elementos clave que influyen directamente en el sentimiento de soledad. Por un lado la jubilación supone el comienzo de una nueva etapa caracterizada por la liberación de las obligaciones profesionales y la necesidad de realizar una reestructuración de la vida cotidiana, por eso mismo sino se lleva a cabo una buena reorganización de la vida diaria es posible que surjan sentimientos de cierta tristeza, desamparo… Por otro lado la viudedad supone la pérdida de la estructura vital del individuo; una vez falta el cónyuge la cercanía o lejanía de los hijos, la existencia de nietos, y el carácter favorable o no de las relaciones familiares va a ser decisivo en la aparición del sentimiento de soledad. 3.7 Trabajo Social en Residencia geriátrica Para Fresno (1998; 168), siguiendo la definición que aporta Carmen Delia Sánchez en el libro Trabajo Social y Vejez, el Trabajo Social con personas mayores es el intento de encontrar un balance entre las demandas del Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 48 ambiente social y los esfuerzos de ajuste de la persona mediante el trabajo individualizado, en grupo o en organizaciones, ya sea directa o colaborativamente. Según el mismo autor (1989: 40) el Trabajo Social con personas mayores tiene que estar sustentando por los siguientes objetivos básicos: - En primer lugar, cubrir las necesidades básicas de comida, vestido y salud que su situación económico-social les impide mantener y las no menos básicas de ser reconocido como se es y de mantener relaciones con los demás. - Allanar las dificultades de hábitat que su nueva situación física les hace encontrar para proseguir su permanencia en él. - Devolver al anciano su sentido de pertenencia a la comunidad, haciéndoles sentirse útiles para toda la sociedad de la que siguen formando parte. El mismo autor aclara los principios de actuación que se han de seguir en el Trabajo Social con ancianos, en primer lugar conocer la problemática que rodea a las personas mayores y su valor dentro del contexto social, en segundo lugar conocer la situación sociocultural, económica, sanitaria… y por último establecer una relación entre las necesidades y los recursos necesarios. Para Barrón (1996; 67) existen tres niveles distintos de actuación en relación al apoyo social en Trabajo Social con ancianos: - Nivel individual, cuya intervención se centra únicamente en un individuo con el objeto de mejorar, crear o ampliar sus redes sociales. - Nivel grupal, en el que se interviene con varios individuos simultáneamente, siendo el objetivo fundamental la creación de nuevos lazos, ampliando las fuentes potenciales de apoyo social d los miembros del grupo. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 49 - Nivel comunitario, su objetivo es incrementar el nivel de apoyo social en la comunidad general. Según Pérez Fernández (2001: 40) se deben ofrecer servicios y actividades para promover un entorno de relaciones interpersonales y convivenciales que satisfaga la demanda, expectativas y necesidades vitales de las personas residentes y sus familias, procurando su bienestar y satisfacción plenos. Las intervenciones recogidas en los siguientes instrumentos profesionales pueden ayudar a conseguir estos objetivos:  Programa de acogida al residente y su familia, incluyendo, al menos, los aspectos relacionados con el pre-ingreso, de bienvenida, adaptación al centro, los indicados en el PIAP y entrega de información documentada.  Programa específico de información y apoyo a las familias elaborado según el marco de referencia establecido en el programa marco de la Consejería de Salud y Bienestar Social.  Consejo de Participación y desarrollo de comisiones de participación.  Protocolo de cambio de habitación, de traslado de centro y acompañamiento a consultas externas garantizando su ejecución conforme a principios y derechos de las personas usuarias.  Programa de envejecimiento activo, de promoción de la autonomía personal, de animación socio-cultural y de relaciones con el entorno comunitario.  Actividades y/o programa de carácter psico-social. Desarrollo de grupos operativos, de ayuda mutua y otras actividades de convivencia, interacción personal y acompañamiento afectivo. En su caso, también puede incluir servicios de atención psicológica y mantenimiento de la función cognitiva.  Servicios y actividades que faciliten el desarrollo de la interioridad espiritual del ser humano, según los valores y creencias de las personas Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 50 usuarias, promoviendo el respeto y la tolerancia de cualquier tipo de confesión, agnosticismo o no creencia religiosa.  Protocolo de baja del servicio de las personas residentes con acciones de acompañamiento emocional en procesos de enfermedad y muerte. Para Gracia Fuster (1997; 140) desde el Trabajo Social en las Instituciones geriátricas se deberían de llevar a cabo una serie de actuaciones para promover el fortalecimiento de las redes de apoyo social de las personas que residen en el Centro, de este modo el autor señala las siguientes: - Las intervenciones profesionales deberían reconocer la heterogeneidad de la población anciana y dirigirse a aquellos grupos en situación de riesgo. - Deberían reconocer a su vez la importancia del continuo de pérdidas que experimentan las personas mayores y sus intervenciones deberían centrarse en la mejora de la capacidad de afrontamiento. - Deberían fortalecer la capacidad de la familia para proporcionar apoyo a la persona mayor. - Deberían fortalecer la capacidad de las amistades, vecinos y otras posibles fuentes de apoyo en la comunidad. - Deberían fortalecer las redes existentes y mejorar las fuentes formales e informales de ayuda, intentando evitar su fragmentación. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 51 En relación a esto, se puede ver en la siguiente figura un resumen explicativo del Trabajo Social familiar dentro de las Instituciones Geriátricas. Figura.3: Trabajo Social familiar en Residencia Geriátrica. PRESERVAR EL SISTEMA A FAVOR DEL ANCIANO ESTABLECER NUEVAS RELACIONES BUENA COMUNICACIÓN ESTABLECER EL EQUILIBRIO Fuente: Elaboración propia a partir de Fresno (1998; 169) Según López Ugarte (2010: 36) desde el Trabajo Social en las Residencias de ancianos es muy importante establecer los siguientes protocolos de actuación: - Protocolo de resolución de conflictos: conjunto de actuaciones dirigidas a evitar y resolver conflictos de convivencia entre personas mayores o sus familiares y los profesionales o la Residencia. Los objetivos de dicho protocolo son la prevención de las alteraciones en la convivencia y los problemas que puedan surgir, resolver los conflictos pretendiendo alcanzar un acuerdo en común y regularlo de la forma más constructiva posible. En el proceso de mediación trata de facilitar la comunicación Mantener el vínculo paternofilial Evitar el desajuste familiar Transmisiones de valores Adaptación a las nuevas tecnologías Integración familiar Crear un medio afectivo favorable Grupos de autoayuda FAMILIA ANCIANO AYUDA Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 52 entre las partes, los acuerdos entre las personas implicadas y ser neutral en el proceso. - Protocolo de atención familiar continuada: conjunto de actuaciones que se llevan a cabo con la familia y que van desde el preingreso del anciano hasta el final de su estancia en el centro residencial; y se dirige a la mejora de la calidad de vida de éste en el centro. Los objetivos son recoger y aportar información necesaria de la persona mayor (informar tanto de actividades y plan de cuidados, como de todas las cuestiones que puedan ser de interés para las familias del residente); facilitar la comunicación y participación en los cuidados del anciano, apoyarles en la toma de decisiones y momentos difíciles, proporcionar asesoramiento e información, así como favorecer actuaciones de aceptación y expectativas adecuadas a la persona mayor. - Protocolo de decisiones personales: conjunto de acciones encaminadas a garantizar el derecho de la persona usuaria; teniendo en cuenta el derecho a que se gestione su vida privada de acuerdo a sus valores y creencias y en su caso, aquellas pertinentes cuando no haya acuerdo. Los objetivos de dicho protocolo son promover el derecho a tomar decisiones personales de la persona mayor (entre sus derechos se encuentran la autonomía, la participación y la información), establecer las acciones necesarias para facilitar que la persona usuaria sea capaz de tomar las decisiones acordes a sus intereses, estableciendo cauces de información, por otro lado, proporcionar actuaciones ante situaciones de disparidad entre la persona usuaria y la residencia. El Trabajador Social de la Residencia de ancianos se vale de un instrumento llamado PIAP (Plan Interdisciplinar de Atención Personalizada), se trata de un proceso dinámico de toma de decisiones basado en la valoración integral de una persona usuaria de la Residencia, considerando los diferentes puntos de vista de los profesionales. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 53 Este documento es el registro del proceso planificado de la valoración, intervención y evaluación, elaborado por el equipo interdisciplinar en base a las necesidades, condiciones biopsicosociales, espirituales, socioambientales y patologías detectadas en las personas usuarias. Puede incluir, a modo de síntesis, la propuesta de los diferentes cuidados, tratamientos y/o actividades que cada profesional pondrá en práctica para la consecución de dichos objetivos. Para que el PIAP sea eficaz, se deberá tener en cuenta:  Tiempo máximo para establecer el PIAP inicial.  Establecer el tiempo de revisión del PIAP inicial.  Realizar un seguimiento periódico.  Establecer cómo los profesionales van a conocer el PIAP de cada residente y lo apliquen en el área de su actividad. Las familias son informadas de este proceso.  Designar un profesional de referencia. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 54 CAPÍTULO 4. RESIDENCIA “NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES” La información obtenida a través de entrevistas y encuestas se ha realizado en la Residencia Nuestra Señora de los Ángeles situada en la calle Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles de Zaragoza la cual sin ánimo de lucro, está gestionada por los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca y concertada con el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS). Cuenta con 20 empleados para gestionar un total de 52 plazas, de las cuales 26 plazas están concertadas con el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) con el fin de convertirse en el domicilio del residente y proporciona una atención continuada y especializada. En el mismo recinto poseen también un centro de día; que se encarga de ofrecer un servicio de estancia asistencial que proporciona una atención integral, durante el periodo diurno, a personas mayores. En este momento cuenta con dos plazas ocupadas. Como objetivos, no sólo se centran en la satisfacción de las necesidades básicas de sus residentes, sino que se preocupan también por garantizar la satisfacción de las necesidades en cuanto a actividades para el tiempo libre, el ocio, la cultura y el uso de las tecnologías de la comunicación. Previenen el aislamiento de las personas mayores, potencian su participación social y ayudan a mantener la capacidad intelectual activa. Cruz Blanca posee Casas Familiares en el extranjero y también dentro de España como es el caso de Cádiz, Teruel, Huesca, Gran Canaria, Córdoba… Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 55 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 56 CAPÍTULO 5. ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN En este apartado se va a llevar a cabo el desarrollo del análisis de la información obtenida a partir del trabajo de campo. Se han realizado 21 cuestionarios a personas mayores institucionalizadas en la Residencia Nuestra Señora de los Ángeles de Zaragoza. Como se puede ver en el Gráfico 1, de estos 21 entrevistados, 6 (28,6%) son hombres y el resto, 15 (71,4 %), mujeres. Gráfico 1 Respecto a la edad, se ha realizado una división de rangos de edad de las personas encuestadas para una mayor facilidad a la hora de realizar el análisis, de este modo en el primer intervalo de 54 a 60 años se encuentran 3 personas (14,2%); en el intervalo de 61 a 70 años se sitúa 1 persona (4,9%); en el intervalo de 71 a 80 años se hallan 4 personas (19%); en el de 81 a 90 años existen 10 personas (47,7%) y por último en el rango de 90 o más años se encuentran 3 personas (14,2%). Por tanto, el intervalo de edad que mayor predominio tiene es el de 81 a 90 años. (Ver Gráfico 2) Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 63 Únicamente una persona (4,8%) mantiene relación directa y frecuente con su cónyuge. Analizando esta información, es importante destacar la fuerte presencia de los hijos y hermanos en las relaciones de las personas residentes en cuanto a las establecidas con su familia. Según lo analizado en el marco teórico, Moragas (1991; 144) explicaba que tras la institucionalización del anciano, la familia deja de tener tanta relevancia, dado que un equipo de profesionales asume las funciones de cuidadores. Tras lo visto en la investigación, puede decirse que en el grupo de personas encuestadas esta información no sería válida, ya que al ser encuestados, ellos mismos afirmaban que sí que tenían relación con sus familiares, y en muchos casos se trataban de relaciones buenas. Únicamente uno de los entrevistados recibe visitas casi a diario de su cónyuge, en el caso de otro entrevistado tanto él como su cónyuge viven en la Residencia por lo que mantienen contacto diario. Este hecho demuestra que la mayor parte de las personas mayores institucionalizadas han perdido a su esposo/a, tal y como afirmaba Maria Pia Barenys (1991: 113) esta situación es una de las razones principales de ingreso de la persona mayor en Institución Geriátrica. Tras haber analizado las características de los familiares que se relacionan con los residentes, cabe preguntarse qué tipo de interacciones tienen con ellos; lo que puede observarse en el Gráfico 4. Se puede ver que las interacciones más frecuentes son las visitas, siendo 14 residentes (66,6%) los que las reciben, seguido de la combinación de visitas y llamadas (6 residentes, el 28,5%), solamente uno de los residentes (4,9%) no tiene familia. Se debe mencionar que en el gráfico no se especifica el ítem de llamadas, ya que ninguno de ellos recibe únicamente este tipo de comunicación; siempre va acompañado de las visitas periódicas por parte de Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 64 sus familiares. Lo que lleva a corroborar la afirmación anterior, dado que la preocupación de sus familiares no se limita a llamadas puntuales sino que éstas van acompañadas de visitas periódicas. Gráfico 4 Se puede comprobar que 7 (33,4%) de las personas entrevistadas realizan visitas a sus familiares fuera de la Residencia, la mayor parte de las cuales se producen los domingos y en fechas señaladas como cumpleaños y días festivos. (Ver Gráfico 5) Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 65 Gráfico 5 La Trabajadora Social de la Residencia en su entrevista explica: “Dentro del núcleo familiar primario, es el cónyuge, en el caso que no haya fallecido, quien adquiere el principal rol de suministrador de apoyo de la persona usuaria del servicio, aunque en la mayoría, junto con el soporte de sus descendientes (hijos/as). En el caso de fallecimiento de la pareja o la no disponibilidad de ésta, son principalmente los hijos /as los principales cuidadores. En aquellos casos que no hay descendencia asumen el papel en la mayoría de los casos los sobrinos/as.” Con esta afirmación de la trabajadora social, se deja ver lo que se analizaba en el marco teórico según Moragas (1991; 142), el cual, afirmaba que dentro de las relaciones familiares de la misma generación en primer lugar se sitúan las relaciones conyugales que constituyen a esencia de la relación familiar; aunque sí que tras el análisis, se ve que no tanto las relaciones fraternales, como se nombraba en el marco teórico; en éste se decía que generalmente en la última etapa de la vida relacionada con la madurez y la Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 66 ancianidad se lleva a cabo un reencuentro entre hermanos, lo que no se corresponde al análisis de la situación de las personas encuestadas. Como se puede observar a partir de las dos entrevistas en profundidad, una de las residentes vivía sola en su casa y fue tras sufrir una caída cuando sus sobrinos decidieron ingresarla en un Centro; mientras que la entrevistada 2, vivía en casa con una nieta que se ocupaba de su cuidado. En ambos casos la opción de ingresar en una Residencia fue una decisión compartida tanto por la familia como por la propia persona mayor. En la mayor parte de los casos aceptan que es la situación que tienen que vivir y están concienciados de ello. Como dice la entrevistada 15: “Yo estaba mentalizada que tenía que ir a Residencia. Es mucho cambio. Tiene que ser así y tiene que ser así.” En otros casos las personas mayores prefieren ingresar en una Residencia porque no quieren ser una carga para sus familiares. Así lo hace saber el entrevistado 15: “Mis hermanos querían que fuera con ellos pero yo no quería ir de casa en casa” Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 67 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 68 - Características de las relaciones sociales tanto dentro como fuera de la Residencia Por un lado, puede hablarse de las relaciones sociales que los residentes tienen fuera de la Residencia, entre los que encontramos que 9 entrevistados (42,9%) no tienen este tipo de relaciones. De los 21 encuestados, 12 sí que tienen amigos fuera de la Residencia, tres de ellos (14,2%) reciben llamadas; 5 de ellos (23,9%) reciben visitas en el Centro por parte de amigos y 4 (19%) de los residentes encuestados reciben tanto visitas como llamadas. (Ver Gráfico 6). Cabe decir, por lo tanto, que las relaciones con amigos que no se encuentran en el Centro Residencial, son escasas; debido a que prácticamente la mitad de estas personas no conservan amigos del pasado. Se puede decir que en cuanto al resto de los encuestados (aquellos que conservan amistades) a pesar de que algunos de ellos reciben tanto visitas como llamadas, hay un mayor número de visitas. Gráfico 6 Por otra parte, se deben citar también aquellas relaciones sociales que se dan dentro de la Residencia, entre las que se pueden destacar (ver Gráfico 7): Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 69 De los 21 entrevistados, 13 de ellos (61,9%) comentan que poseen buena relación con el resto de residentes, pero no los consideran amigos. Los residentes encuentran en la confianza la diferencia entre tener una buena relación con los compañeros y poseer amigos dentro de la Residencia. A la entrevistada 2 se le preguntaba si confiaba en alguien dentro de la Residencia a lo que respondía lo siguiente: “Pues no, yo aquí hablo con todas y si les puedo hacer un favor se lo hago pero confiar no, porque no sé cómo…porque a lo mejor piensas que vas a hacer un favor y están haciendo un daño.” También se puede observar que tan sólo 6 personas consideran amigos a personas que viven con ellos; dentro de estos, la cifra de amigos varía desde 1 amigo (2 residentes, el 9,5%) hasta 8-10 amigos (4 personas, el 19%). Existe a su vez distinción entre una persona (4,8%) que considera que no tiene amigos dentro de la Residencia Por último, cabe destacar que uno (4,8%) de los entrevistados considera amigos a los cuidadores de la Residencia. No resulta extraño que aparezca este ítem ya que según Lázaro Ruíz y Gil López (2010: 4) una vez iniciada la vida en la Residencia, la tercera fuente de apoyo informal más importante es el propio personal del Centro. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 70 Gráfico 7 Como parte del objetivo general, en las entrevistas se realizó la siguiente pregunta: “¿Qué considera mejor, el apoyo de la familia o de sus relaciones con sus amigos?”, a lo que 14 de los entrevistados (66,7%) respondieron que la familia es lo más importante, 6 de ellos (28,5%) dijeron que es algo parecido y que no podrían elegir entre los dos tipos de apoyo y sólo 1 (4,8%) elige a los amigos. (Ver Gráfico 8) Gráfico 8 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 71 Se realizó una evaluación de las relaciones con familiares y con amigos por parte de los residentes encuestados, valorando dichas interacciones del 0 al 6. Para analizar esta información de un modo más concreto y específico se ha realizado una comparativa. Se expone a continuación: Como se puede ver en el Gráfico 9, en el caso de las interacciones con familiares, 15 de los residentes (71,4%) coinciden en asignar la puntuación Gráfico 9 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 72 más alta, tres residentes (14,3%) asignan un 5 a estas relaciones, y 3 personas (14,3%) asignan un 4, un 3 y un 0 respectivamente. Por otro lado, la valoración de las relaciones con amigos están más repartidas ya que 7 personas (33,3%) conceden la máxima puntuación, seguido de dos personas (9,5%) que dan un 5, seis personas (28,5%) establecen un 4, cinco residentes (23,9%) determinan un 3, y sólo una persona (4,8%) da un 2. Atendiendo a lo expuesto en el marco teórico de dicha investigación no se cumple lo analizado previamente a las entrevistas, ya que según Pastor Fayos (2003, 72) incluso cuando las relaciones familiares son satisfactorias, las relaciones con las amistades son fundamentales por tratarse de personas con las que se comparte no sólo la edad sino algo más importante como es una experiencia vital parecida, intereses comunes, recuerdos opiniones y valores similares; mientras que en esta investigación puede verse que las relaciones sociales más valoradas son las familiares. Como puede verse en lo que dice el Entrevistado 10: “El apoyo de mi familia lo tengo totalmente seguro” O como expresa el Entrevistado 18: “Mi familia es lo más importante y sé que para ellos también lo soy” Con respecto a la distinción entre apoyo familiar y de amistades, la Trabajadora Social afirma: “La ayuda prestada por la familia es importante durante los periodos de crisis, especialmente durante el curso de enfermedades crónicas, hospitalizaciones, asistencia a citas médicas, cuidado en la salud, apoyo emocional y de integración. Por el contrario, el apoyo informal de tipo social (prestado por amigos) sirve para reforzar Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 79 “Los motivos suelen ser de sobrecarga emocional por parte del pariente debido a las excesivas demandas de los padres, madres o tíos/as o a los chantajes emocionales a los que se ven sometidos para que en cierta manera se sientan culpables de la decisión de cambio de domicilio, enfado y agresividad verbal por parte del residente a sus familiares, manifiesto de sus ideas de muerte…” Tanto los residentes como la Trabajadora Social coinciden en la misma importancia de la familia y amigos como portadores de apoyo social en distintas circunstancias. La situación perfecta sería una complementación de ambos tipos de relaciones. “La ayuda prestada por la familia es importante durante los periodos de crisis, especialmente durante el curso de enfermedades crónicas, hospitalizaciones, asistencia a citas médicas, cuidado en la salud, apoyo emocional y de integración. Por el contrario, el apoyo informal de tipo social (prestado por amigos) sirve para reforzar relaciones sociales mutuamente provechosas y contribuye, además a favorecer la integración social del individuo.” (Trabajadora social Residencia) Es por ello, que se puede relacionar con lo expuesto en el marco teórico, concretamente en el documento sobre el apoyo social emitido por el Insitituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, donde figuran cuatro tipos de apoyo social; el apoyo emocional, apoyo instrumental, apoyo informativo y apoyo evaluativo; se puede afirmar que en uno de los apoyos sociales que más se dan en estos casos es el apoyo emocional; ya que comprende la empatía, el cuidado, el amor, la confianza y es uno de los tipos de apoyo más importantes; tanto por parte de la familia como por parte de las amistades. El resto de tipos de apoyos, se dan fundamentalmente por parte de los profesionales del centro, quiénes se dedican a ayudar a quien lo necesita, Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 80 cuidar de alguien en casi todos los momentos de su estancia, dar información para que los ancianos puedan usarla para hacer frente a las situaciones problemáticas, y todos los apoyos que se dan dentro de un servicio residencial. Muchas de las personas mayores entrevistadas prefieren el apoyo de la familia porque entienden que no les faltará nunca, es un vínculo real y de sangre del que saben que van a disponer cuando sea necesario. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 81 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 82 - Labor realizada desde el Trabajo Social para mejorar los apoyos sociales La función principal del Trabajo Social en la Residencia es mediar entre el usuario (principal), el anciano, y su familia. “Esta parte de nuestro trabajo en el que podemos interaccionar entre los dos contextos; el familiar y el del centro es fundamental.” (Trabajadora Social Residencia). Como se ha visto en el marco teórico expuesto anteriormente, una de las principales funciones del Trabajo Social en la Residencia es lo que la trabajadora social está manifestando, como expresa López Ugarte (2010: 36) que desde el Trabajo Social en las Residencias de ancianos es muy importante establecer protocolos de actuación que favorecen el correcto y saludable desarrollo en la estancia de la persona mayor; uno de ellos es el protocolo de atención familiar continuada: que son un conjunto de actuaciones que se llevan a cabo con la familia y que van desde antes de que el anciano ingrese, hasta el final de su estancia en el Centro Residencial; y se dirige a la mejora de la calidad de vida de éste en el Centro mediante la facilitación de la comunicación y participación de la familia en los cuidados del anciano, apoyarles en la toma de decisiones y momentos difíciles, proporcionar asesoramiento e información, así como favorecer actuaciones de aceptación y expectativas adecuadas a la persona mayor. La trabajadora social explica a su vez, el proceso que se lleva a cabo cuando ingresa un nuevo usuario. Los pasos a seguir para conocer su situación actual tanto social como familiar. “Existe un protocolo de atención a la red primaria que consiste en tres fases: una primera de exploración, para conocer la situación sociofamiliar tanto del residente como de su grupo familiar, una segunda de vinculación con el fin de establecer relaciones más cercanas entre los Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 83 proveedores de apoyo y los profesionales, el resto de residentes y familiares de manera que al tener necesidades comunes se establezcan sentimientos de pertenencia y por último una fase de seguimiento en el que se observa el establecimiento de las relaciones entre el sistema institucional y el grupo familiar.” (Trabajadora Social Residencia) Pero no sólo son estas las funciones que tiene la Trabajadora Social dentro de la Residencia, ella misma plantea las siguientes: - Informar y asesorar a las familias que necesiten solventar situaciones socio-emocionales y que afectan a la capacidad de apoyo ya sea por defecto o por exceso. - Fomentar la integración y participación de los residentes en la vida del centro y, a la vez, evitar que se produzca un alejamiento con el entorno y la familia promoviendo aquellas actividades, rutinas que mantenía antes de su ingreso. - Definir programas de voluntariado como función de soporte a los residentes y acción complementaria a la acción familia. Para fomentar las relaciones con la familia la Trabajadora Social dentro de la Residencia propone la planificación y organización de actividades conjuntas de los residentes y sus familias como pueden ser festividades, eventos de carácter religioso… Esto que se analiza a través de las palabras de la trabajadora social, se ha visto reflejado en el marco teórico, ya que según Pérez Fernández (2001: 40) se deben ofrecer servicios y actividades para promover un entorno de relaciones interpersonales y de convivencia que satisfaga la demanda, expectativas y necesidades vitales de las personas residentes y sus familias, procurando su bienestar y satisfacción plenos. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 84 Por otro lado, también se intenta promocionar las interacciones y la buena comunicación entre los propios residentes, así lo explica la Trabajadora Social de la Residencia en su entrevista: “Desde el servicio de Terapia Ocupacional, Fisioterapia y Musicoterapia se realizan actividades grupales en las que el residente ha de interrelacionar con otros usuarios. Estas tareas están organizadas de forma que los grupos se caractericen por la mayor homogeneidad posible, lo que facilita la comunicación interpersonal entre ellos. De igual manera se realizan actividades lúdicas-culturales externas a la Residencia. Se aprovechan las actividades de la vida diaria (comer, ver la televisión, paseos…) como formas de que establezcan grupos de manera natural sin el condicionante de los profesionales” Estas actividades que indica la trabajadora social, son un apoyo en las relaciones sociales que se generan dentro de la Residencia y algo muy importante, como cita Pérez Fernández (2001: 40) en su propuesta del programa de envejecimiento activo, de promoción de la autonomía personal, de animación socio-cultural y de relaciones con el entorno comunitario. Como se ha visto en el marco teórico, esto resulta importante, ya que según Pastor Fayos (2003, 72) incluso cuando las relaciones familiares son satisfactorias, las relaciones con las amistades son fundamentales por tratarse de personas con las que se comparte no sólo la edad sino algo más importante como es una experiencia vital parecida, intereses comunes, recuerdos opiniones y valores similares; además estas relaciones proporcionan intimidad emocional actuando como confidentes, consejo y empatía y compañía. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 85 Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 86 CONCLUSIONES El marco teórico que se ha presentado y su posterior análisis de la información aportada por las personas encuestadas y entrevistadas suponen un punto clave para comenzar a exponer las siguientes reflexiones. En primer lugar es importante destacar que la mayor parte de las personas encuestadas son mujeres y la edad predominante de 81 a 90 años. Por otro lado, cabe mencionar la relevancia que tiene para los residentes el apoyo de familiares por encima del que pueden recibir de amigos. Dentro de las interacciones con familiares, las personas mayores entrevistadas poseen una mayor relación con hijos y sobrinos. Como ya se ha señalado anteriormente este dato coincide con los resultados obtenidos en otras investigaciones más ambiciosas Otro aspecto a tener en cuenta es el limitado número de amistades que conservan las personas entrevistadas llegadas a la vejez, en algunos casos estas amistades ya eran precarias antes de entrar en la Residencia y en otros casos ha sido a partir del ingreso de la persona anciana en el Centro cuando se han comenzado a deteriorar y perder el vínculo existente. En consecuencia el apoyo familiar es mucho más valorado que el que pueden recibir por parte de amigos o compañeros; porque entienden que no les faltará nunca, es un vínculo real y de sangre del que saben que van a disponer cuando sea necesario. Uno de los objetivos que se presentaban al comienzo de la investigación era conocer la relación existente entre el tiempo que las personas mayores llevaban institucionalizadas y el sentimiento de soledad generado. Una vez analizada la información obtenida a través del trabajo de campo se puede concluir que no existe una relación directa entre ambos factores. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 87 Cabe mencionar el sentimiento generalizado de resignación que la mayoría de residentes experimentan con la situación que viven, aunque en muchos casos preferirían tener un mayor apoyo social. Es significativo el uso del teléfono móvil que muchas de las personas mayores que participan en la investigación hacen de él. Este hecho supone sobre todo un acercamiento a sus familiares ya que se trata de un instrumento al que puede recurrir el residente en un momento determinado (soledad, angustia, depresión…) Desde el Trabajo Social en Residencias Geriátricas no sólo se satisfacen las demandas más básicas del usuario principal sino que se pretende abarcar de una manera global a las familias y el entorno social. Es importante para ello tener en cuenta la situación social de la persona mayor en todo momento, promoviendo actuaciones que impliquen la colaboración no sólo de los profesionales del Centro sino de su ambiente más próximo. Como se ha visto a lo largo de la investigación, la esperanza de vida ha crecido considerablemente en los países desarrollados en los últimos años; esto ha generado que las familias en muchos casos no puedan hacer frente por sí mismas al cuidado de personas mayores y/o dependientes y deban recurrir a las Instituciones Geriátricas. Es importante que el Trabajo Social centre su mirada en este colectivo y escuche sus demandas ya que supone una gran parte de la población vulnerable de nuestro país. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 88 BIBLIOGRAFÍA ANDER EGG, E. (1980). Técnicas de Investigación Social. Barcelona: El Cid Editor. BALLESTEROS JIMÉNEZ, S. (2007). Envejecimiento saludable: aspectos biológicos, psicológicos y sociales. Madrid, Editorial Universitas. BARKER, R. L. (1999). The Social Work Dictionary. Washington DC, Nasw Press. BARRÓN, A. (1996). Apoyo social. Aspectos teóricos y aplicaciones. Madrid, Siglo Veintiuno de España Editores, S.A. BAZO ROYO, M.T. (1999) Envejecimiento y sociedad: una perspectiva internacional. Madrid, Editorial Médica Panamericana. BERMEJO GARCÍA, L. (2009). Guía de Buenas Prácticas en Residencias de personas mayores en situación de dependencia. Conseyería de Bienestar Social y Vivienda del Principáu d’Asturies. CALVETE ZUMALDE, E. (1994). Apoyo social y ancianos en residencias. Zerbitzuan: Gizarte zerbitzuetarako aldizkaria. Revista de servicios sociales. Nº 25. CARDONA, J.L. et. al. (2009). Concepto de soledad y percepción que de su momento actual tiene el adulto mayor en el municipio de Bello. Revista Facultad Nacional de Salud Pública, 27(2), 153-163. CEA D’ACONA, M.A. (2012). Fundamentos y aplicaciones en metodología cuantitativa. Madrid, Editorial Síntesis. CORBETTA, P. (2007). Metodología y técnicas de investigación social. Madrid: McGrawHill. Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 95 Guión de la entrevista a la Trabajadora Social - Apoyos que tienen los residentes - Si considera estos apoyos adecuados y suficientes -Cómo varía el número de apoyos que reciben, si existe mucha diversidad de apoyo familiar y social - En qué modo cree que afectan estos apoyos a las personas residentes - Si surgen conflictos tanto entre la familia con el residente como entre los propios residentes - Qué considera más importante el apoyo de la familia o el de los amigos y pares - Actuaciones que se llevan a cabo desde el Trabajo Social para mejorar la situación de los ancianos en cuanto a apoyos sociales - Si se habla con aquellas familias que pueden encontrarse en situación de abandono a sus parientes -Si se lleva a cabo alguna actuación para fomentar las visitas/cartas/llamadas con familiares y amigos -Si se hacen actividades para fomentar la buena relación entre las personas mayores que viven en la Residencia Estudio del apoyo socio familiar de una población geriátrica institucionalizada 96 Guión de los cuestionarios - Número de visitas, llamadas o cartas por parte de sus familiares. Si realiza salidas fuera de la Residencia con familiares. - Número de visitas, llamadas o cartas por parte de amigos. Si realiza salidas fuera de la Residencia con amigos. - Número de amigos dentro de la Residencia. - Qué considera mejor el apoyo de su familia o de sus amigos. - Del 1 al 6 valoración que da a las interacciones con su familia. - Del 1 al 6 valoración que da a las interacciones con sus amigos. - Tiempo que lleva viviendo en la Residencia. - Si considera suficientes las interacciones con amigos y familiares. Si se ha sentido solo en algún momento.