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Abstract

Esta investigación tiene por objeto de estudio las actividades que han realizado las familias de los asesinados por el franquismo durante la Guerra Civil en el espacio conocido como Pozos de Caudé (Teruel), encaminadas a dignificar públicamente la memoria de sus familiares. El periodo elegido para la investigación comprende los años de la Transición española. De esta forma nuestra investigación se introduce en los debates en torno al olvido, silencio o amnesia que suelen atribuirse a este periodo histórico. Pretendemos arrojar luz sobre el debate historiográfico a la hora de comprender la Transición en su modo de tratar a las víctimas del franquismo y también la forma en que han interactuado diversas memorias durante este momento de la Historia de España. Murillo Gracia, Sergio; Cenarro Lagunas, Ángela

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TRABAJO FIN DE MÁSTER “MEMORIA DE LA GUERRA Y DIGNIFICACIÓN DE LAS VÍCTIMAS EN ARAGÓN: EL CASO DE LOS POZOS DE CAUDÉ, 1978-1982.” Alumno: Sergio Murillo Gracia Directora: Dra. Ángela Cenarro Lagunas Máster Interuniversitario en Historia Contemporánea Curso 2012-2013, noviembre Universidad de Zaragoza ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN 4 1.1. Estado de la cuestión 1.2. Objetivos 1.3. Metodología y fuentes 2. LOS POZOS DE CAUDÉ 22 2.1. Contexto 2.2. La construcción del monolito 2.3. El impacto mediático 2.4. Un monumento funerario lleno de vida 3. CONCLUSIONES 67 3.1. Aportes del estudio de los Pozos de Caudé 3.2. Propuesta de futuro BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES 78 ANEXOS 84 AMTArchivo Municipal de Teruel APCAsociación Pozos de Caudé ARMHAsociación para la Recuperación de la Memoria Histórica CCOOComisiones Obreras CSUTConfederación de Sindicatos Unitarios de Trabajadores CNTConfederación Nacional del Trabajo CR – Convergencia Republicana MCAMovimiento Comunista de Aragón PARPartido Aragonés PCE (m-l)- Partido Comunista de España (marxista-leninista) PCTPartido Comunista de los Trabajadores PCEPartido Comunista de España PLATEAPlataforma logístico-industrial de Teruel PSOEPartido Socialista Obrero Español PTAPartido de los Trabajadores de Aragón RTVERadio Televisión Española UGTUnión General de Trabajadores 1 INTRODUCCIÓN El presente trabajo responde a la última fase de aprendizaje planteado por el Máster Interuniversitario de Historia Contemporánea, en el que los alumnos debemos demostrar nuestras aptitudes a la hora de abordar un trabajo de investigación. El proyecto que nosotros hemos planteado tiene por objeto de estudio la dignificación de las víctimas del franquismo, asesinadas a comienzos de la Guerra Civil, en un lugar conocido como Los Pozos de Caudé. En este espacio se encuentra un pozo artesiano donde fueron arrojadas las víctimas de la represión franquista de la ciudad de Teruel y alrededores. Durante la transición española, un grupo de personas compuesto por familiares de asesinados y simpatizantes de izquierda, emprendieron la construcción de un monolito que dignificó aquel espacio y la memoria de esas víctimas. Este acontecimiento supuso un paso muy importante en la vida de estas familias, ya que durante cuarenta años tuvieron que sufrir insultos y humillaciones por parte de algunos vecinos de la localidad que denigraban la memoria de sus familiares asesinados. Por ello, cuando se abrió el proceso democrático, los familiares de los asesinados, simpatizantes y amigos, no dudaron en emprender el restablecimiento de la dignidad de sus seres queridos, teniendo que luchar para conseguirlo, contra los cuarenta años de silencio, que pesaban como una losa sobre la memoria de aquel lugar. Es por eso, que la construcción del monolito también resulta interesante a la hora de comprender y valorar el proceso de transición a la democracia, a la luz de cómo ésta, se ocupó o no, de la memoria de estas víctimas. Para la redacción de este proyecto he procurado ser fiel a las normas facilitadas por la dirección del Máster. Así pues, he dividido el trabajo en tres partes, introducción, desarrollo del plan y conclusiones, además de añadir un apartado de bibliografía y otro de anexos. Cada una de estas partes esta dividida en epígrafes generales con el objetivo de no superar los dos niveles que se indican en las normas, y porque además, consideramos que de esta forma conseguiremos una redacción y un análisis más fluido y cohesionado. En esta primera parte que dedicamos a la introducción, además de señalar brevemente el objeto de estudio y justificar el interés del mismo, realizaremos un breve estado de la cuestión en torno a los debates historiográficos en los que se inscribe nuestro trabajo. Solamente a la luz de estos debates será posible establecer los objetivos del trabajo. Estos objetivos serán tratados específicamente en un subapartado de la introducción donde justificaremos la elección de los mismos y nos ocuparemos de su desarrollo. Por otro lado, en esta primera parte del trabajo nos ocuparemos de la metodología y las fuentes que se emplearán en la investigación, de manera que quede reflejado de forma específica, el modo en que se ha procedido a su realización. De nuevo, 4 esta información se tratará en un subapartado específico, ya que consideramos que merece una atención especial dentro de un trabajo de estas características. En la segunda parte del proyecto, nos ocuparemos en desarrollar la investigación sobre la construcción del monolito de los Pozos de Caudé. Para ello vemos adecuado ocuparnos en un primer momento del espacio, que contextualizaremos y situaremos debidamente en un marco cronológico, histórico y geográfico. En el segundo epígrafe procuraremos dar respuesta a los interrogantes que rodean la construcción. Por ello, pondremos rostro por primera vez a los protagonistas de la construcción y procuraremos conocer su historia familiar y a sus trayectorias vitales. También nos ocuparemos por supuesto, del modo en que estas personas procedieron a la construcción del monolito, señalando el diseño, los materiales, la recaudación, el tiempo que necesitaron para su construcción, los debates que se suscitaron entre las personas que participaron en la obra y las modificaciones que se fueron realizando a lo largo del tiempo. Tras esto, estudiaremos el impacto que tuvo en los medios de comunicación la construcción del monolito, para averiguar la presencia que tuvo en la región la dignificación de la memoria de estas víctimas y en qué modo se difundió. El presente trabajo no pretende ser sino la antesala de un proyecto de tesis titulado, “Memoria de la guerra y dignificación de las víctimas en la Transición: Aragón, 19751990”. Consideramos que para conocer mejor la forma en que la transición española se ocupó de la memoria de las víctimas del franquismo, es necesario proceder al método comparativo de la acción llevada a cabo en Los Pozos de Caudé, con otras acciones de dignificación de las víctimas del franquismo llevadas a cabo en aquellos años en el territorio aragonés. Aunque en el presente trabajo abordaremos de forma específica la construcción del monolito de los Pozos de Caudé, pretendemos que la metodología empleada, los objetivos propuestos y las fuentes que aquí se reflejan, nos sirvan para un proyecto de tesis en el que pretendemos amplia la escala de nuestro análisis al ámbito regional, logrando aportar de esta forma, datos más interesantes en los debates a los que vamos a acercarnos a continuación. 1.1 Estado de la cuestión Es innegable que en los últimos años estamos asistiendo a un debate generalizado sobre el proceso español de transición a la democracia. Decimos generalizado, porque desde el punto de vista político, no tenemos más que echar un vistazo a la prensa de la época para darnos cuenta de que estos críticas con el proceso de transición no son nuevos. Desde el inicio de la transición política, las editoriales de los principales periódicos y revistas del país están cargados 5 de discusiones en torno a la monarquía, el modelo constitucional o las decisiones adoptadas por el gobierno. Aunque estos debates nunca han dejado de producirse, es cierto que nunca cómo hasta ahora, la transición española ha recibido tanta atención por parte de la historiografía. Estos debates historiográficos son relativamente recientes y ponen en tela de juicio el proceso democrático. Para ello suelen partir del análisis de una serie de elementos específicos que de una forma u otra han predominado en el relato oficial del proceso de transición. Uno de esos elementos es sin duda la supuesta ausencia de violencia, o su alcance limitado en el transcurso del proceso. Aunque muchos acontecimientos violentos de la transición española fueron tan notables que saltaron rápidamente a las portadas de la prensa, otros muchos solo han podido investigarse recientemente. El escrito y periodista Sánchez Soler cifra en 2663 las personas muertas o heridas durante el proceso de transición hasta el año 1983, fruto de la violencia institucional y la terrorista. La connivencia policial con la ultraderecha en casos como el de Montejurra, Atocha, o los casos de tortura y muertes debidas a las prácticas cotidianas de la Brigada Político – Social, dan pie a comprender la transición española a la democracia como un proceso que no se produjo enteramente en un marco pacífico y en el que cada vez se hace más indudable la existencia de una violencia institucional1. Esta violencia soterrada prueba, que no se puede hablar de un modelo de transición pacífico y mucho menos cuando estos actos tenían repercusiones políticas. De hecho, para algunos autores, la violencia que se estaba produciendo en esos momentos convenció a parte de la izquierda para seguir una vía pacífica que pudo traducirse en algunas decisiones políticas, como la que protagonizó el PSOE al renunciar al marxismo o el PCE al aceptar la monarquía2. Otro de los elementos sobre los que ha girado ese relato del modelo ejemplar de transición a la democracia, se asienta en elogiar la gran capacidad política de sus actores políticos, destacando por encima de otros a Adolfo Suárez y el rey Don Juan Carlos. En el lado contrario encontramos otra visión que incide en el protagonismo de ciertos grupos y élites políticas como la oposición política, la dirección sindical o los intelectuales. Entre estas obras destacamos el clásico de Sebastian Balfour que demuestra cómo los resortes del régimen suponían un impedimento para el progreso económico. Por este motivo, afirma Balfour, el movimiento sindical tuvo una gran 1 SÁNCHEZ SOLER, Mariano: La Transición sangrienta, Barcelona, Península, 2010, pp. 353365. Véase también ARÓSTEGUI, Julio: “La Transición posfranquista: Una coyuntura específica de la violencia política”, en RAMOS ,A. (coord..): La Transición: política y sociedad en Andalucía, Ayuntamiento de Cádiz, 2005 pp. 3558. También encontramos datos interesantes sobre la represión política durante la transición en SARTORIUS, Nicolás y SABIO, Alberto: El final de la dictadura, la conquista de la democracia en España (noviembre de 1975junio de 1977). Madrid, Temas de hoy. 2007 quienes además han empleado en su investigación expedientes de la propia policía. 2 JULIÁ, Santos, PRADERA, Javier y PRIETO, Joaquín: Memoria de la transición, Taurus, Madrid, 1996. pp. 184-189 6 trascendencia a la hora de presionar y favorecer el cambio político3. También José VidalBeneyto apoya este tipo de perspectivas centrándose en los líderes políticos de la oposición democrática y el mundo intelectual y universitario4. Sin duda, la consolidación de métodos de análisis como los de la Historia social, han permitido que progresivamente se haya profundizado más en otras perspectivas. Por este motivo, los últimos trabajos sobre transición española ponen en tela de juicio este modelo transicional en el que los líderes de los diferentes grupos políticos pactan el cambio político. La transición a la democracia no se explica actualmente sin poner la atención en las fuertes demandas y movilizaciones que se produjeron por parte de la sociedad civil española que había experimentado fuertes cambios en los últimos años del franquismo. En este sentido, encontramos en el estudio de Nicolás Sartorius y Alberto Sabio, una obra de referencia que pone de relieve la importancia de estas movilizaciones y cómo muchas de las decisiones políticas, tanto del gobierno como de la oposición, van tomándose prácticamente a golpe de movilización y presión social5. La cuestión que radica en el fondo de estos debates reside en valorar si la transición española supuso una ruptura pactada y modélica con el régimen de Franco, como se ha defendido hasta ahora, o más bien se trata de un proceso mucho más complejo, susceptible de ser historiado6. Por ello es tan importante el estudio de elementos como la violencia o el comportamiento e interacción de las élites políticas frente a la movilización social, civil, sindical, o de ciertos colectivos. A partir de estos análisis se visualizan mejor las continuidades o las rupturas y por tanto, entendemos mejor el cuerpo de nuestra democracia actual. Dentro de esos conceptos cuyo análisis nos permite comprender mejor el proceso democrático y las continuidades y rupturas con el franquismo, se ha sumado recientemente a la historiografía el concepto de memoria. Este concepto merece una atención especial en este apartado, puesto que es aquí, donde se inscribe nuestro trabajo. Nos encontramos ante un concepto con un largo recorrido. Juan José Carreras afirmaba que 3 BALFOUR, Sebastian: La dictadura, los trabajadores y la ciudad. Valencia, Alfons el Magnànim, 1994. 4 VIDALBENEYTO, José: Memoria democrática. Madrid, Foca, 2007. 5 SARTORIUS, Nicolás y SABIO, Alberto, El final de la dictadura… 6 GALLEGO MARGALEF, Ferrán: “La paga del soldado, el significado del reformismo en la crisis del régimen franquista” en El mito de la transición la crisis del franquismo y los orígenes de la democracia (1973-1977), Barcelona, Crítica. 2008. Opina que no existe ruptura entre la muerte de Franco y la llegada de la monarquía. Además las reformas avanzan a golpe de movilización social y la derecha reformista actúa de tal forma que consigue monopolizar el proceso de cambio, al asumir algunas de las reivindicaciones de la izquierda. Esta oportunidad perdida de la izquierda de la que habla Fishman en FISHMAN, Robert: Organización obrera y retorno a la democracia en España, Madrid, CIS, 1996, se explica por la unión de las fuerzas de coacción del estado por un lado, y la convicción reformista y democrática de la mayoría de la izquierda, algo que ya se había asumido tiempo atrás, en el seno de una generación nueva que no vivió la guerra, y que fue protagonista en las revueltas universitarias de 1956, como señalan también JULIÁ, Santos (coord.): Víctimas de la Guerra Civil. Madrid, Temas de hoy, 1999.pp. 11-177. Este mismo autor señalan como un elemento clave, la propia división de la oposición democrática que hizo imposible la ruptura completa con el régimen anterior. 7 Halbwachs en los años veinte del pasado siglo es el fundador de la sociología de la memoria y que gracias a su obra Los cuadros sociales de la memoria, comprendimos que existen marcos sociales de memoria colectiva de grupos y clases sociales que condicionan la memoria de los individuos7. Ignació Peiró señala el verdadero origen de estos debates historiográficos, tal y como lo conocemos, en el seno de la historiografía alemana. Más concretamente en torno al concepto uso público de la historia creado por Habermas en la década de los sesenta y que favoreció posteriormente la querella de los historiadores en los ochenta, en el que se discutía sobre el lugar que debía ocupar el nazismo y el holocausto en la memoria de los alemanes8. Pierre Nora, en los años ochenta revolucionó estos debates al introducir el concepto de lieux de mémoire. Gracias a este término, que fue ampliamente explotado por el propio Pierre Nora9, Josefina Cuesta Bustillo afirma que se abrió la posibilidad de realizar una historia comparada en cuanto a las semejanzas y diferencias en el ámbito de la memoria y sus lugares10. En España, la politóloga Paloma Aguilar en 1996 fue la que más profundamente abordó la riqueza conceptual que se había producido hasta entonces entorno a la memoria para el análisis histórico. En su libro Memoria y olvido de la Guerra Civil Española, estudiaba entre otras cosas, en qué modo el Franquismo utilizó la memoria de la Guerra Civil para legitimar su propia existencia11. Desde la publicación de su libro, los debates conceptuales sobre el término y sus posibilidades epistemológicas se han multiplicado en nuestro país. Estos debates historiográficos han transcurrido prácticamente en paralelo al resto de países europeos, que han visto crecer estas discusiones durante la década de los 90 al calor de la caída de la URSS y la unificación alemana. En 1998, Josefina Cuesta Bustillo editaba un importante monográfico dedicado a la memoria donde entramos en contacto con autores como Pierre Nora o Gérard Namer 12. En 1999 el concepto fue abordado por Santos Julia en de su libro Víctimas de la Guerra Civil donde reflexionaba a propósito de la reconciliación y donde afirma que nombrar la amnistía era recordar la guerra13. Tras las exhumaciones de Priaranza del Bierzo en León en el año 2000 los debates historiográficos no sólo se han multiplicado, sino que se ha extendido el debate al resto de la 7 CARRERAS ARES, Juan José: “¿Por qué hablamos de memoria cuando queremos decir historia?” en FORCADELL, Carlos y SABIO ALCUTÉN, Alberto: Las escalas del pasado, Huesca, Instituto de Estudios altoaragoneses, 2005. pp 15-24 8 PEIRÓ MARTÍN, Ignacio: “La consagración de la memoria: una mirada panorámica a la historiografía contemporánea” Ayer, 53 (2004) pp 179-195. 9 Pierre Nora estudió a través de este concepto, el uso de ciertos espacios y monumentos como depósitos de la memoria nacional. En NORA, Pierre, Les Lieux de mémoire, Paris, Gallimard (Bibliothèque illustrée des histoires), Paris, 3 tomes : t. 1 La République (1 vol., 1984), t. 2 La Nation (3 vol., 1986), t. 3 Les France (3 vol., 1992). 10 CUESTA BUSTILLO, Josefina: “Memoria e historia, un estado de la cuestión” Ayer, 32, (1998) 11 AGUILAR FERNÁNDEZ, Paloma: Memoria y olvido de la Guerra Civil española, Madrid, Alianza, 1996. 12 CUESTA BUSTILLO, Josefina: “Memoria e historia...p. 222 13 JULIÁ, Santos (coord.): Víctimas de la Guerra.. p. 49 8 sociedad española. En este nuevo nivel de debates, tuvo mucha entidad la discusión en torno a la relación y la naturaleza de una memoria colectiva por un lado y una memoria individual por el otro. Este debate esta relacionado al mismo tiempo con las posibilidades epistemológicas que puede ofrecer la noción de memoria, como categoría de conocimiento válida para la Historia y los usos públicos que de ésta pueden generarse. Aunque no es mi intención profundizar en estas cuestiones, lo cuál alargaría hasta el infinito este apartado, soy consciente de que esta investigación se mueve en estos terrenos y por ello, veo necesario hacer unas breves referencias al respecto. En el año 2006 y 2007 en la revista Hispania Nova aparecieron una serie de debates muy interesantes. A propósito de la memoria individual y colectiva resulta representativo el debate mantenido entre Pedro Ruiz Torres y Santos Juliá en Hispania Nova14 . Juliá hace énfasis en lo complejo que resulta para la historiografía utilizar la categoría de memoria, al considerar a ésta subjetiva y poco problematizadora. Por ese motivo Juliá descarta completamente el uso del término memoria histórica, aunque acepta el valor historiográfico del testimonio. En su opinión, deberíamos hablar de memorias colectivas en plural, porque no existe una memoria colectiva como tal ni un relato único. Del mismo modo, no deberíamos hablar de memoria histórica, otorgándole a un relato concreto, subjetivo y limitado, el apelativo de histórico, es decir, algo que ha sido sometido a un análisis que sigue un método científico. Pedro Ruiz Torres sin embargo, inspirándose en Halbwachs, amplía su análisis a los problemas que se plantean desde el punto de vista de la percepción humana y la construcción del conocimiento. En su opinión, la memoria autobiográfica, individual, y la colectiva están estrechamente relacionadas. Ambas son una narración subjetiva dado que nuestra percepción esta influida por una serie de categorías transmitidas por la sociedad que estructuran nuestro pensamiento. Por ello, aunque la Historia difiere en muchos elementos de la memoria, no lo hace en un grado suficiente como para descartar la memoria como categoría de conocimiento al mismo tiempo que abrazamos la Historia como ciencia objetiva e impermeable a relatos exógenos. Detrás de la historia hay memorias y la memoria individual y colectiva se relacionan de forma continua, siendo la división entre historia y memoria más compleja de lo que propone Juliá. De todo esto se desprende un temor hacia la memoria o mejor dicho, sobre el rol que esta debe ejercer. Pierre Nora lo expresa al observar que en el mundo contemporáneo se multiplican los grupos sociales que poseen sus propias memorias colectivas, y de ahí su miedo a que la 14 RUIZ TORRES, Pedro: “De perplejidades en torno a nuestra memoria”, Hispania Nova, 7 (2007). pp. 779889. http://hispanianova.rediris.es/7/HISPANIANOVA-2007.pdf. (Visto el 06/11/2013) y JULIÁ, Santos: ”De nuestras memorias y de nuestras miserias”, Hispania Nova, 7 (2007). pp. 779-799. http://hispanianova.rediris.es/7/HISPANIANOVA-2007.pdf. (Visto el 06/11/2013). Ignacio Peiró realiza un buen balance historiográfico en torno a las dificultades que entraña la relación entre memoria e historia en PEIRÓ MARTÍN, Ignacio: “La consagración de la memoria...pp. 179-195. 9 entre los años 1970 y 1981 se producen en Soria 14 exhumaciones donde aparecen 69 cuerpos que fueron debidamente enterrados42. El tema de la dignificación de las víctimas del franquismo en la transición es algo muy reciente, aunque en los últimos años hemos asistido a la publicación de obras importantes al respecto. Conxita Mir señala que durante la transición española, en lugares como Hernani ya se produjeron actividades de dignificación a través de criptas y panteones y homenajes periódicos. También afirma que en el cementerio de Lleida se construyó una fosa para los represaliados de los dos bandos. En el pueblo de Albagés en 1980 incluso se honró con una lápida monumental a once vecinos fusilados43. No obstante para Francisco Espinosa estas exhumaciones y acciones de dignificación fueron escasas, se hicieron deprisa y sin cobertura mediática44. Javier Giráldez para el caso Andaluz señala que aunque durante la transición se localizaron varias fosas y algunas se dignificaron, reconoce que la exhumación, por imposibilidades técnicas, no fue predominante45. En este mismo libro, dirigido por Conxita Mir y Josep Gelonch, se recogen casos de dignificación en los años ochenta como el del Fossar de la Pedrera en Montjuic46, o incluso anteriores como el del cementerio de San Esteban de las Cruces, en Asturias47. Consideramos estas referencias muy relevantes ya que se produjese o no un impacto mediático, se demuestra que los familiares de estas víctimas tomaron en aquellos años y en muchas más ocasiones de los que se suponía hasta ahora, la iniciativa de dignificar la memoria de sus seres queridos. Merece la pena por tanto, estudiar estos casos detenidamente y rastrear situaciones similares en el territorio aragonés, Nuestra intención es disponer de información que nos ayude a entender mejor qué se hizo, cómo se hizo, que impacto tuvieron estas actividades y sobre todo, qué dificultades se encontraron en su realización. De esta forma entenderemos mejor si hubo silencio u olvido durante la transición o al menos, tendremos un concepto más definido sobre lo que ésto significa, sobre el tipo de política de memoria que se promovió durante la transición desde la clase política y cómo interaccionó con la memoria y las acciones de 42 HERRERO BALSA, Gregorio y HERNANDEZ GARCÍA, Antonio: La represión en Soria durante la Guerra Civil, Soria, 2010, (1º edición 1982), p. 21. 43 MIR, Conxita: “Acción pública y regulación memorial del territorio” en VINYES, Ricard: El Estado y la Memoria...pp. 523-549. 44 ESPINOSA, Francisco: “De saturaciones y olvidos... 45 GIRÁLDEZ, Javier: "El recuerdo de las fosas comunes de la Guerra Civil y el franquismo en los cementerios de la Andalucía democrática" en MIR CURCÓ, Conxita y GELONCH SOLÉ, Josep (eds.): Duelo y memoria. Espacios para el recuerdo de las víctimas de la represión franquista en perspectiva comparada, Lleida, Edicions de la Universitat de Lleida, 2013. pp. 107-139. 46 CONESA I SÁNCHEZ, Ricard: "Del duelo clandestino al recuerdo colectivo: el Fossar de la Pedrera del cementerio de Montjuïc" en MIR CURCÓ, Conxita y GELONCH SOLÉ, Josep (eds.): Duelo y memoria... pp. 171198. y MIR CURCÓ, Conxita: “Rememorar a las víctimas: un recorrido por los espacios de duelo de las violencias de guerra y posguerra en Cataluña” en MIR CURCÓ, Conxita y GELONCH SOLÉ, Josep (eds.), Duelo y memoria..pp.139-171. 47 CAUNEDO DOMÍNGUEZ, Amaya: “Espacios y monumentos para el recuerdo de las víctimas en el norte” en MIR CURCÓ, Conxita y GELONCH SOLÉ, Josep (eds.): Duelo y memoria...pp. 71105 16 dignificación de estos grupos de familiares de asesinados por el franquismo y amigos. Además, si ampliamos la escala al ámbito regional, se nos abrirá la posibilidad de establecer marcos comparativos en cuanto al tipo de memoriales que se construyeron, cómo se realizaron y el impacto generado. Elementos que enriquecerían muchísimo nuestro conocimiento acerca de este pasado conflictivo, que de una forma u otra la mayoría de países europeos se han visto obligados a afrontar, con su propia idiosincrasia. 1.2. Objetivos Una vez planteada la síntesis del marco conceptual e historiográfico en el que se moverá nuestra investigación, se hace necesario proceder a cotejar estos elementos con la hipótesis de nuestra propia investigación de forma que nos marquemos una serie de objetivos. En torno a la puesta en cuestión del modelo de transición español a la democracia, creemos que el estudio de un único caso no puede en ningún modo demostrar si hubo un silencio institucionalizado, privatizado, arrojado u ocultado, de la memoria de las víctimas del franquismo. Para conocer cuál fue esta política de memoria y conocer si hubo silencio, en qué modo y en qué grado y cómo interaccionó con estos grupos de memoria y las políticas de memoria que reivindicaban o ejercieron, creemos que sería necesario un estudio más amplio que fuese capaz de establecer un marco comparativo entre distintos casos. De ahí la necesidad que observamos de ampliar este estudio a un proyecto más ambicioso que incorpore a toda la región aragonesa. No obstante, el estudio de la construcción del monolito de de los Pozos de Caudé puede sin duda, darnos suficientes pistas para empezar a comprobar estos elementos. Por ello pondremos un énfasis especial en estudiar el impacto que tuvo el acontecimiento en los medios de comunicación. Estudiaremos también, el protagonismo de las personas que llevaron a cabo la iniciativa para comprobar por qué trayectorias habían transcurrido sus vidas, que vínculos guardaban con el pasado de aquel lugar y sobre todo, qué les motivo a emprender una acción de tal envergadura. Por supuesto, este análisis debería contar también con el estudio de los apoyos que recibieron por parte de los vecinos de la localidad de la época o en caso de que se hubiesen producido, de los apoyos recibidos por parte de sindicatos, partidos políticos o administraciones públicas. Para completar estos objetivos queremos conocer la tipología de la construcción de los Pozos de Caudé. Por ello es fundamental averiguar cómo se construyó, quién lo diseñó, cómo se realizó la obra, en cuanto tiempo, con que materiales, si dispusieron de ejemplos similares, qué mensajes inscribieron, quiénes aportaron dinero, cómo se organizaron, cómo se conocieron y qué dificultades se encontraron. 17 Estos objetivos, como ya hemos señalado, van encaminados a arrojar luz sobre los debates sintetizados en el estado de la cuestión que problematizan el modelo de transición a la democracia española, sobre todo, en lo referido a la cuestión del olvido de las víctimas y de sus políticas de memoria y al impacto o la recepción de las políticas de memoria del gobierno y la clase política en la sociedad civil. No obstante hay otro nivel de debates relacionados con la memoria en los que también se inscribe. Por ello pretendemos conocer mejor que tipo de memoria guardaban estas personas que tuvieron la iniciativa de construir el monolito y qué pretendían con su construcción. Es importante valorar el sentido que le dan a aquel lugar y la importancia de disponer de un espacio en el que expresarse a través de elementos y actos concretos. También queremos disponer de información suficiente para comprobar hasta que punto están imbricadas en el proyecto diferentes generaciones, de qué forma se construyen y evolucionan los vínculos y se transmiten determinados recuerdos. Todo ello, encaminado en última instancia a avanzar en el estudio del desarrollo que tiene esta incorporación del relato de las víctimas del franquismo en nuestro actual estado democrático. 1.3. Metodología y fuentes Para llevar a su consecución los objetivos marcados con anterioridad hemos seguido una metodología específica que procederemos a desarrollar a continuación. En primer lugar, hemos realizado una fase de lecturas previa a la investigación. Estas lecturas han tenido a su vez varias fases de concreción, de las cuales sólo vamos a indicar en nota al pie de página algunas obras que han resultado de especial interés, queriendo señalar que las lecturas han sido más amplias y que los artículos de revistas, algunos ya mencionados, han resultado también fundamentales debido a las numerosas referencias y a sus esfuerzos de síntesis. En primer lugar acudimos a lecturas sobre el proceso de transición a la democracia, para disponer de una serie de debates y conceptos que facilitasen un mapa contextual y político. Para ello, realizamos una serie de lecturas que se dirigieron, de las que abarcaban campos de estudio amplios48 a otras que la estudiaban elementos más específicos49. Posteriormente profundizamos en una serie de lecturas relativas al tema de la memoria que formaba el cuerpo teórico en el que se desarrollaría nuestro trabajo50. 48 JULIÁ, Santos, PRADERA, Javier y PRIETO, Joaquín: Memoria de la transición.... SARTORIUS, Nicolás y SABIO, Alberto: El final de la dictadura...; VIDALBENEYTO, José: Memoria democrática...; GALLEGO MARGALEF, Ferrán: El mito de la transición... 49 BALFOUR, Sebastian: La dictadura, los trabajadores y... FISHMAN, Robert: Organización obrera y...; SÁNCHEZ SOLER, Mariano: La Transición sangrienta... ARÓSTEGUI, Julio: “La Transición posfranquista... 50 MIR CURCÓ, Conxita y GELONCH SOLÉ, Josep (eds.): Duelo y memoria... AGUILAR FERNÁNDEZ, 18 Para introducirnos aún más en el objeto de estudio de nuestra investigación era necesario tener unos conocimientos previos a propósito de la represión franquista ejercida en Teruel. Por ello, realizamos un salto temporal y nos introdujimos en los estudios sobre represión durante la Guerra Civil en Teruel donde destacamos los estudios realizados por Ángela Cenarro51. Por último procuramos encontrar algunas referencias específicas a los Pozos de Caudé o aquello que pudiera rodear y completar algunos vacíos en torno al lugar52. Debemos señalar que nuestra metodología podría situarse dentro de los planteamientos desarrollados por la Historia oral53, rama relativamente reciente de la Historia Social y que permite recuperar, a través del testimonio, la memoria de algunos grupos que han sido víctimas del olvido o del silencio. Naturalmente, además de utilizar como fuente documental los testimonios de algunas personas que iniciaron la construcción, realizaremos una labor de documentación para contrastar la información que estas personas nos faciliten. Esta documentación se realizará a través del estudio de la prensa de la época y archivos de sindicato. A continuación sintetizaremos la manera en que procedimos para realizar la investigación. En primer lugar nos dirigimos al presidente de la Asociación Pozos de Caudé (APC en adelante). Francisco Sánchez, además de relatarnos en una entrevista cómo se produjo la construcción del monolito, nos puso en contacto con Jaurés Sánchez, uno de los constructores de dicho monumento y Carmen Laguía simpatizante de la acción y amiga de Jaurés Sánchez. Todas estas personas guardan un vínculo familiar con los Pozos de Caudé, por tanto, en las entrevistas les preguntamos a propósito de dicho vínculo, del recuerdo que guardaban de él durante el franquismo, cómo se transmitió este recuerdo y porqué decidieron dignificar aquel lugar y el modo en que lo hicieron. Toda esta información se procurará cotejar con información extraída de los diarios locales y regionales que realizaremos en la Hemeroteca de Zaragoza. Esta prensa comprende, Heraldo de Aragón, Lucha, Diario de Teruel, Andalán y Amanecer. En ella procedimos a rastrear cualquier tipo Paloma: Memoria y olvido... NORA, Pierre: Présent, nation... ESPINOSA, Francisco: Contra el olvido..; VINYES, Ricard: El Estado y la Memoria... MARTINEZ, Alejandro: La paz y la memoria... 51 CENARRO LAGUNAS, Ángela: El fin de la esperanza: fascismo y Guerra Civil en la provincia de Teruel (19361939), Teruel, Instituto de Estudios Turolenses, 1996; CASANOVA, Julián, CENARRO, Ángela, CIFUENTES, Julita, MALUENDA, Pilar y SALOMÓN, Pilar: El pasado oculto. Fascismo y violencia en Aragón (1936-1939), Madrid, Siglo XXI, 1992. 52 FROIDEVAUX, Alexandre,: “Una cultura del recuerdo “desde abajo”. la recuperación de la memoria histórica en el levante y Aragón”, Entelequia, 7, (2008). pp. 229-247. http://www.eumed.net/entelequia/pdf/2008/e07a13.pdf. (Visto el 06/11/2013). ALONSO CÍSTER, David: Verano del 36, la fosa común de la Guerra Civil de los Llanos de Caudé (Teruel), Zaragoza, Mira Editores, 2008. ALDECOA CALVO, José Serafín: “Los sacados del seminario de Teruel, a través del testimonio de Ildefonso Manuel Gil”, Rolde, 141-142, Zaragoza (2012). ALDECOA CALVO, José Serafín: Los orígenes de las organizaciones obreras socialistas (UGT y PSOE) en la ciudad de Teruel (19001931), Zaragoza, Fundación Fernando Aladrén, 2008. 53 THOMPSON, Paul: La voz del pasado, Valencia, Edicions Alfons el Magnànim, 1988. (Edición inglesa original: The voice of the past, Oxford University Press, 1978) 19 de referencia que pudiese existir sobre los Pozos de Caudé que se haya producido en aquellos años. Además somos conscientes de que existió alguna referencia en la revista Interviú por lo que procedimos a su búsqueda para su comprobación, acudiendo a la Biblioteca Nacional en Madrid. Por otro lado nos ocupamos de buscar algún tipo de información que pudiera aparecer en aquellos años en los archivos radiofónicos. Para ello, acudimos a la Cadena Ser de Teruel y a Radio Televisión Española. A través de esto comprobamos si se llevó a cabo algún tipo de cobertura mediática del acontecimiento y qué impacto tuvo. Desde la Asociación Pozos de Caudé, conseguimos contactar con Miguel Ángel Soriano, miembro de la APC y sindicalista de CCOO. Con su ayuda pretendíamos averiguar si existía, en los archivos del sindicato, referencias en los boletines oficiales o en las facturas emitidas de la construcción del monolito, ya que sabemos que estos sindicatos sirvieron de plataforma de apoyo y recaudación económica para la construcción del monumento. Por este motivo, hablamos también con José Manuel Conejero, militante de CNT de Teruel, quién se involucró en las acciones que se realizaban en los Pozos de Caudé en 1981 y que ocupó hasta hace pocos años el cargo de vicepresidencia de la APC. Con José Manuel Conejero pretendemos conocer de primera mano cuál fue el papel de los militantes de CNT en dicho proceso. En este mismo sentido el presidente de la APC, Francisco Sánchez nos facilitó el contacto con Fina Lanzuela, hasta hace poco secretaria provincial de UGT en Teruel. Por último, nos dirigimos al ayuntamiento de Teruel para echar un vistazo a las actas de los plenos municipales de aquellos años para comprobar si se hizo algún tipo de mención a la construcción o si se produjo algún tipo de debate en torno a la responsabilidad que debía adquirir el consistorio para dignificar aquel lugar. Por otro lado debemos ser conscientes de los problemas metodológicos que entraña la Historia oral. Se podrá comprobar que hay un protagonismo claro de las entrevistas realizadas y los artículos de prensa en la redacción de esta investigación. Nos gustaría señalar que esto se produce porque son pocos los datos que hemos podido recoger de fuentes documentales más tradicionales porque, ya lo adelantamos, la construcción del monolito de Caudé se realizó al margen de las autoridades. Teniendo que circunscribirnos al testimonio para recrear los hechos, nos ha parecido más oportuno que éste se expresase por sí mismo. Esto sin embargo, no ha sido óbice para llevar a cabo una tarea de contraste de ideas y fuentes. Por todo ello sin caer en el escepticismo, debemos establecer cautelas con algunas de las informaciones aquí volcadas. Como puede comprobarse, las fuentes de las que esperamos obtener información son numerosas y diferentes entre sí, por lo que esperamos que enriquezcan considerablemente nuestra investigación. Al mismo tiempo implica a un gran número de personas que se han tomado la molestia de ayudarnos en esta tarea, por lo que desde aquí, nos gustaría aprovechar para 20 expresar nuestro más sincero agradecimiento a Francisco Sánchez, presidente de la Asociación Pozos de Caudé, quién además abrirnos las puertas de su casa para tener acceso a su archivo personal, nos puso en contacto con personas de la asociación que podrían ayudarnos en nuestro proyecto, además de resolvernos otras cuestiones con pasión y energía. También quisiéramos dedicar nuestro agradecimiento a Jaurés Sánchez y Carmen Laguía, por expresar y compartir sus recuerdos con nosotros de manera tan clara y sincera, aún a pesar de ser éstos unos recuerdos que siguen trayendo lágrimas y dolor a sus corazones. También a José Manuel Conejero y Juan Carlos Rolanía por sus aclaraciones. A María del Camino Ibars Gil, porque nos ayudó a averiguar si existía algún tipo de registro de emisiones relativas a la construcción de los Pozos de Caudé en la Cadena Ser Teruel. En este mismo sentido querríamos agradecer la colaboración de Miguel Ángel Soriano por su ayuda al buscar documentación de la época en CCOO, y a Fina Lanzuela en UGT. También por supuesto a Jesús Millán, archivero en el ayuntamiento de Teruel, por atendernos y por prestarse colaborativamente a ayudarnos con la revisión de las actas municipales. Quisiera agradecer a la Diputación del Gobierno de Aragón su apoyo económico, sin el cuál difícilmente podría tener esta investigación una continuidad que se plasmase en una tesis doctoral. Agradezco también a los compañeros doctorandos del departamento de Historia Contemporánea, Ramiro Trullén Floria, Diego Gaspar, Daniel Baldellou, Daniel Aquillúe y Pablo Aguirre a quiénes tendría que agradecer una lista interminable de pequeños detalles cotidianos pero que podría sintetizarse en un sincero agradecimiento por hacer todos los días, del departamento, un lugar inmejorable para trabajar y crecer intelectual y personalmente. Por último me gustaría dedicar un sincero agradecimiento a la directora de esta investigación, Ángela Cenarro por emplear su tiempo en la revisión del mismo, compartir conmigo sus consejos e ideas, pero sobre todo, por darme ese empujón que necesitaba para dar este primer paso hacia el difícil oficio de historiador. 21 2 LOS POZOS DE CAUDÉ Para comprender lo que significan los Pozos de Caudé en la memoria de los vecinos de Teruel y de las localidades cercanas, tenemos necesariamente que hacer un breve contexto sobre lo que se produjo en la zona durante la Guerra Civil. Por este motivo, antes de proceder a relatar lo investigado sobre la construcción del monolito queremos realizar una breve descripción de cómo se produjo la represión franquista en la ciudad. 2.1. Contexto En opinión de Ángela Cenarro, el predominio del pequeño contribuyente agrícola frente a un núcleo de grandes propietarios, en su mayoría absentistas, y la ausencia del asentamiento de una clase pequeño burguesa y proletaria, explica la falta del arraigo republicano en la provincia de Teruel. El republicanismo se recluía únicamente en los núcleos urbanos, quedando el resto del territorio, influido por una tradición caciquil54. De hecho, la pequeña propiedad suponía el 63% de explotaciones y poseía el 7,2% de la superficie cultivable en toda la provincia. Frente a esto, el 0,6% de los propietarios eran grandes propietarios y sin embargo poseía el 48% del terreno cultivable. Es por ello por lo que Ángela Cenarro califica a la provincia de Teruel en aquel momento como una provincia inarticulada55. Tras las elecciones del Frente Popular, aunque se mantuvo a muchos concejales de la CEDA, la designación de nuevos concejales de izquierdas como Ángel Sánchez Batea o José Soler, contribuyó exacerbar los ánimos. No obstante, durante los primeros meses de 1936 la conflictividad fue bastante baja ya que se limitó a la ocupación de algunas tierras siempre como último recurso, siendo la mayoría de cuestiones, tramitadas a través de las corporaciones públicas. Es por ello por lo que más que un aumento de la conflictividad deberíamos hablar de la intensificación del proyecto republicano56. Para tener un buen testimonio sobre los acontecimientos que se producen en Teruel tras el golpe militar, recomendamos las lecturas de Pascual Noguera y de Ildefonso Manuel Gil57. Pascual Noguera fue uno de los creadores del núcleo socialista de Teruel a finales de los años veinte junto con Ángel Sánchez Batea. Tras el golpe militar, consigue huir de la ciudad. Posteriormente vuelve 54 CENARRO LAGUNAS, Ángela: El fin de la esperanza: fascismo y Guerra Civil en la provincia de Teruel (19361939), Teruel, Instituto de Estudios Turolenses, 1996. pp. 17-43. 55 Ibídem 56 CENARRO, Ángela: “El triunfo de la reacción: fascistas y conservadores en Teruel” en CASANOVA, Julián, CENARRO, Ángela, CIFUENTES, Julita, MALUENDA, Pilar y SALOMÓN, Pilar: El pasado oculto... pp.169-219. (2º edición 1999) 57 CENARRO, Ángela, “Introducción” en NOGUERA, Pascual, 50 años del PSOE en Teruel. Escritos y comentados por uno de sus fundadores, Zaragoza, Fundación Bernardo Aladrén, 2004. pp. 9-24; MANUEL GIL, Ildefonso, Concierto al atardecer, Zaragoza, Diputación General de Aragón, 1992. 22 a Teruel en un momento en que ésta es conquistada por los republicanos. Junto a Ángel Sánchez Batea que será nombrado alcalde, reorganizan el socialismo turolense. Cuando la ciudad vuelve a ser tomada por los militares sublevados se verán obligados a huir hasta que finalmente Noguera es detenido en Alicante. Pascual Noguera sufrió el encierro en cárceles franquistas hasta beneficiarse de un indulto en 1945. Posteriormente en 1974 comenzó a escribir sus memorias que fueron publicadas años después, de cuya introducción, escrita de nuevo por Ángela Cenarro, extraigo esta información. Ildefonso Manuel Gil, por su parte, dejó un testimonio clave en su novela Concierto al atardecer. Este prolífico autor, original de Paniza (Aragón), en aquel momento del golpe de estado había sido enviado a Teruel como funcionario58. En él, describe como muy pocos días después del golpe es encerrado en el Seminario de Teruel, ya que la cárcel municipal se encontraba totalmente colapsada de presos. La Iglesia, con el obispo de Teruel Anselmo Polanco a la cabeza, había cedido este edificio para utilizarlo como lugar de confinamiento de presos políticos. Como nos explica José Serafín Aldecoa, Ildefonso Manuel Gil comienza su obra con uno de los episodios más cruentos de la represión en la ciudad de Teruel, la matanza de once personas en la Plaza del Torico el 28 de agosto. En dicho asesinato, los falangistas promovieron un ambiente festivo a cargo de una banda de música que procedió a interpretar algunas canciones mientras otros arrojaban arena sobre la sangre todavía húmeda. Algunos testimonios afirman que la sangre de estos asesinados llegó hasta la Calle Nueva59. De dicha escena proviene el título de la obra Concierto al atardecer. A través de estas lecturas comprobamos que la violencia que se desató tras el golpe de estado no respondía a una lógica de lucha frente a una resistencia fuertemente armada, ya que ni existía, ni estaba armada. Para comprender entonces esa violencia, Ángela Cenarro señala que los consejos de guerra no comenzaron a funcionar en Teruel hasta el año 38 y que, aunque el terror estuvo en manos del ejército, Teruel es un buen ejemplo de cómo esa violencia fue fuertemente ejercida por elementos ajenos a él, como los famosos camisas nuevas. También señala, cómo esta represión se dirigió a practicar una auténtica depuración sobre determinados espacios importantes, como la docencia o la administración pública, que permitiesen al franquismo ejercer su poder60. El caso que acabamos de mencionar de la Plaza del Torico es un ejemplo representativo de lo que acabamos de indicar. La cifra de asesinados asciende a 1030 personas desde 1936 hasta 194761. Esta cifra 58 ALDECOA CALVO, José Serafín: “Los sacados del seminario de Teruel... 59 GARCIA SÁNCHEZ, Pompeyo: Crónica humana de la Batalla de Teruel, Teruel, Ediciones A. Perruca, 1997, p. 41 en ALDECOA CALVO, José Serafín: “Los sacados del seminario de Teruel... 60 CENARRO LAGUNAS, Ángela: “La II República: esperanzas, temores y frustraciones” en El fin de la esperanza...pp. 17-43. 61 CENARRO, Ángela en CASANOVA, Julián, CENARRO, Ángela, CIFUENTES, Julita, MALUENDA, Pilar y SALOMÓN, Pilar: El pasado oculto...(2º edición) pp.183. 23 asciende a 1288 si sumamos las personas asesinadas en Zaragoza provenientes de la provincia de Teruel. Como decíamos, esta violencia que se desata en Teruel tras el golpe de estado, se explica en parte por la incorporación de elementos ajenos al ejército como los camisas nuevas, la depuración buscada por el franquismo para facilitar el establecimiento de su poder, y también por el interés de los golpistas en provocar el terror para evitar cualquier tipo de reacción al golpe. Entre algunas de estas personas víctimas de la represión encontramos a Pedro Fabre, alcalde de Teruel, José Millán, secretario provincial del PSOE, Joaquín de Andrés Martínez, dirigente de Izquierda Republicana, Germán Araujo Mayorga, catedrático de matemáticas, y José Soler, concejal y director de la Escuela Normal que Ildefonso Manuel Gil sitúa entre esos once de la Plaza del Torico62. Es también en este momento donde debemos situar el asesinato de la mujer del concejal socialista Ángel Sánchez Batea. María Pérez fue detenida por las nuevas autoridades franquistas al no encontrar a su marido, Ángel Sánchez en casa. Cuando esto ocurría, él estaba en las heras trillando el trigo. Meses después también sería fusilada su hija Pilar, de 17 años. El hijo de Ángel Sánchez Batea, Jaurés Sánchez fue uno de los constructores del monolito de los Pozos de Caudé y una de las personas con las que tuvimos la oportunidad de entrevistarnos63. Aquí en Teruel al empezar la guerra empezaron a matar, de hecho al otro día ya estuvieron matando. La guerra empezó el 18 de julio y el 7 de agosto ya fusilaron a mi madre y ya habían fusilado a otros anteriormente. Y luego el 8 de septiembre mataron a mi hermana con 17 años. En una entrevista concedida por Jaurés Sánchez a La Vanguardia realizada por el periodista Eduardo Martín de Pozuelo, relató el testimonio que les había dado uno de los guardias que disparó a Pilar, su hermana, que había sido acusada de “comunicarle las noticias del campo nacional a su padre huido mediante un aparato de radio que poseía en casa”64. Años después, esta persona arrepentida contó con amargura a su familia lo que sucedió. Lo sucedido con Pilar se sabe porque uno de los guardias que la mató lo contó a un amigo de la familia. Dicen que lo narró con tristeza. El guardia explicó que el 7 de septiembre le dieron la orden de fusilar a dos jovencitas, una de las cuales era Pilar. Un compañero y él las llevaron durante la madrugada del día 8 en camión hasta las 62 ALDECOA CALVO, José Serafín: “Los sacados del seminario de Teruel...p. 52-68. 63 Entrevista con Jaurés Sánchez en Teruel 26/6/2013 64 ALDECOA CALVO, José Serafín: “Los sacados del seminario de Teruel...p. 58 24 inmediaciones del pozo. Pararon el vehículo al borde de la carretera y al apearse les señalaron la ruinosa venta, a la que se accedía por un camino terroso de un centenar de metros. “Id hacia allí que os esperan para fregar unas perolas”, les dijeron. Las chicas, quizá confiadas, caminaron hacia la venta y a mitad del trayecto los guardias dispararon contra su espalda. Luego arrojaron sus cadáveres al pozo. “Eran tan jóvenes. Nos daba pena fusilarlas. No quisimos que pasaran por el paredón y se nos ocurrió engañarlas”65. Su padre, Ángel Sánchez Batea, se incorporó a la columna del ejército republicano que conquistó Teruel y fue designado alcalde durante un breve periodo de tiempo. Cuando fue conquistada por el ejército golpista tuvo que huir de nuevo. Fue capturado y en 1943, tras cuatro años en prisión fue fusilado en Zaragoza. Lo que nos relata Jaurés Sánchez sobre el perfil de su padre, Ángel Sánchez Batea se ajusta a los dos conceptos que hemos manejado anteriormente para describir la provincia turolense. Hablábamos de la existencia de una minoría de propietarios ricos y una mayoría de propietarios pobres, así como de una intensificación del proyecto republicano que se produjo en los prolegómenos del golpe militar: Mi padre, organizaron unos terrenos, las parcelas que eran municipales que estaban sin usar. Entonces llegaron a un acuerdo con el ayuntamiento y entonces pagaban un canon y las podían usar, porque aquí los labradores eran muy pobres, y se hizo aquello, buscaron un técnico, hicieron las parcelas, luego tocaban a dos parcelas por individuo, y entonces por lotes se sorteaba y al que le tocó. Había un coto de caza que era de los ricos, y los caciques con la guerra se vengaron de mi padre (…) los labradores eran socialistas, porque los socialistas les habían dado un respiro, para vivir mejor.66 También fue asesinado en estos momentos el padre de Carmen Laguía, Francisco Laguía Ramos, empleado de banca y militante del PSOE cuyo recuerdo su hija siempre guardó en el corazón. Por este motivo, Carmen acompaña desde los primeros años los homenajes que se realizan en los Pozos de Caudé67. El 28 de agosto con 37 años fusilaron a mi padre. Era empleado de banca. Por las fechas nos dijeron que está allí, les echaban cal y tierra y de esa manera están enterrados, seguro seguro tampoco sabemos dónde esta enterrado. Pero es lo que me han dicho, mi 65 La Vanguardia, Suplemento dominical, 20 de octubre 2002, p. 2. http://www.lavanguardia.com/hemeroteca/index.html. (Visto el 04/10/2013) 66 Entrevista con Jaurés Sánchez, en Teruel 01/09/2013. 67 Entrevista con Carmen Laguía en Teruel 23/08/2013 25 En cuanto a las cifras de los que allí podrían haber sido asesinados llama la atención el número de 1005 que figura escrito en las placas colocadas por los familiares. Lo cierto es que Jaurés Sánchez en la entrevista a Eduardo Martín de Pozuelo en La Vanguardia, afirma81: Uno de los días que los hermanos Sánchez habían acudido a dejar su ramo (antes de morir Franco), un “labrador, ya mayor, pequeño y que caminaba con un bastón” se acercó hasta ellos. Tras preguntarles si tenían familia en el pozo, les dijo que antes de morir quería contarles lo que había vivido. Entonces les relató cómo desde Concud oía por la noche los camiones y apuntaba en una libreta los tiros de gracia con los que remataban a los fusilados. También les dijo que cada mañana la gente del pueblo confirmaba lo sucedido. La peculiar forma de evaluar muertes del labrador dio como resultado una cifra –“alguno más de mil”–que vino a confirmar otro recuento más científico pero no menos dramático, realizado por el primo de Ángel (Sánchez Batea), José Sánchez, cuando estaba preso en Zaragoza durante los primeros años de la posguerra. José habló con los compañeros de reclusión procedentes de Teruel y entre todos llegaron a la conclusión de que en Caudé había 1.005 cuerpos. Si hay más o menos nadie lo sabe, aunque los testigos aseguran que el pozo se llenó totalmente de cadáveres hasta el extremo de que 81 La Vanguardia, Suplemento dominical, 20 de octubre 2002, p. 4. http://www.lavanguardia.com/hemeroteca/index.html. (Visto el 04/10/2013) 32 Ilustración 1: Parcela 64, situación Pozos de Caudé. Archivo privado APC abrieron zanjas en sus proximidades donde enterraron a más víctimas82. A modo de balance, hemos observado a través de algunas lecturas, las cifras y los datos en torno a la represión que se dio en la zona y qué características tuvo. A través de los testimonios hemos conseguido comprender de primera mano en qué se tradujo esta represión y como la mayoría de los cuerpos eran arrojados en los Pozos de Caudé. Por otro lado los testimonios hablan de una intervención realizada por las autoridades franquistas para llevarse los cuerpos al Valle de los Caídos. Aunque es muy probable que así sea lo cierto es que no hemos podido comprobar que se hayan extraído exactamente del pozo. Por tanto, a día de hoy la única extracción de cuerpos demostrada en la zona, y aunque los testimonios afirman la existencia de más fosas, es la realizada por el arqueólogo David Alonso Císter cuyos resultaron se publicaron en el 200883. Lo que sí sabemos por otro lado, es que la zona, aún siendo propiedad privada, fue respetada por los dueños de la finca, quienes mantuvieron el lugar totalmente intacto a sabiendas de lo que allí había ocurrido. Esto facilitó enormemente el acceso a los familiares que se acercaban a depositar flores y a recordar a sus seres queridos. Este hecho, favoreció que se crease un espacio de duelo y también un espacio de conocimiento y contacto desde el cuál surgió, en el momento en que la recién estrenada democracia se lo permitió, la iniciativa de construir un monolito que estableciese, con pretensión de permanencia, la dignidad de aquellas personas que habían sido injustamente asesinadas. 2.2. La construcción del monolito Dada la magnitud de lo que allí ocurrió, todo el mundo tenía conocimiento de que aquél, era un lugar rodeado de muerte. Muchos sabían, como en el caso de Jaurés, que los cuerpos de sus familiares habían sido arrojados a lo más profundo del pozo. Esto sólo ocurrió en los casos en que alguien les contó haberlo presenciado, falangistas o vecinos. Otros muchos, quizá la gran mayoría, deducen que sus familiares también están allí, aunque no tienen la certeza absoluta de que así sea. Esto es así por que se sabe que era el lugar más empleado por los franquistas para llevar a cabo la represión a la que se vio sometida Teruel y los pueblos de alrededor como Cella, Santa Eulalia, Libros, Villastar, Villarquemado, Concud, Caudé y un largo etc. De una forma u otra todas estas personas sienten un apego especial por este lugar. Por ello debemos decir que este lugar, antes de ser dignificado ya era un lugar de memoria para muchas personas que acudían a depositar coronas de flores incluso antes de la muerte del dictador. 82 Entrevista con Jaurés Sánchez en Teruel 26/6/2013 83 ALONSO CÍSTER, David: Verano del 36... 33 Francisco Sánchez recuerda cómo cuando compró su primer coche, lo primero que le pidió su abuela fue que la llevara a visitar los Pozos de Caudé cada 1 de mayo. Esto lo hacían siempre en compañía de su padre. Allí depositaban flores y pensaban en la ausencia del marido, del padre y del abuelo al que mataron. Yo ya iba con mi abuela, todos los 1 de mayo, me decía que la llevara allí, íbamos mi abuela y mi padre. Poco a poco fuimos coincidiendo gente allí, fui recogiendo direcciones porque había gente de Valencia y de otros sitios, y yo les iba escribiendo, para quedar con ellos a una hora para vernos todos, poner una bandera, una corona de flores...venía gente se leían poesías, algún manifiesto, y siguió así hasta el punto de juntarnos unas decenas de personas84. Una de esas personas era Carmen Laguía que recuerda como cada 1 de mayo y cada 28 de agosto, fecha en la que se llevaron a su padre, deposita en el lugar una corona de flores que ella misma prepara con cariño en memoria de su amado padre85. Los 1 de mayo y el 28 de Agosto yo no fallo. Pongo un centro con flores y me bajo casi contenta, de haber cumplido con mi deber, de lo único que le queda a mi padre, y sus nietos... mi hijo me dice ¿que te crees que cuando tú no estés no voy a venir yo?. Pero a mí lo que me gustaría es saber de verdad dónde está mi padre, para hacer lo que me de la gana, a lo mejor para quemarlo y guardármelo yo. Aunque me gustaría dejarlo con sus compañeros. Deducimos por estos datos que antes de la construcción del monumento, aquel lugar ya había dejado de ser un lugar de muerte para convertirse en un espacio donde los familiares acudían en ocasiones para depositar flores y recordar a sus seres queridos. Se había convertido en un espacio de elaboración del duelo. El contacto entre estas familias fue fundamental para darse cuenta de que no estaban solos y entre todos, cogieron fuerzas para dar el siguiente paso, la construcción de un monolito. Lo primero que hay que destacar es que lo que hizo posible el contacto entre estas familias no fue acudir a los pozos en fechas señaladas, sino que anteriormente, estas personas tuviesen ya muy presentes a sus seres queridos debido al recuerdo transmitido en el seno de sus familias, una memoria que se sobreponía al miedo. Este es el recuerdo que tiene Jaurés de su padre Ángel Sánchez Batea y de su infancia: 84 Entrevista con Francisco Sánchez en Cella 21/08/2013 85 Entrevista con Carmen Laguía en Teruel 23/08/2013 34 La recuerdo muy difícil, cuando comenzó la guerra, y mi padre, entonces tenía cargos políticos, mi padre era labrador, cuando empezó la guerra 18 de julio, era tiempo de recoger las cosechas, de las trillas, entonces se trillaba en las heras con los trillos (...) pues mi padre era labrador y mi padre tampoco había sido de estudios, sí que tuvo mucho interés por aprender, mi padre a los 18 años no sabía leer ni escribir, su padre no se preocupó de eso (...) Mi padre a los 18 años tenía que irse a la mili, no quería que le leyeran las cartas de la novia y se dio cuenta del problema. Mi padre no tenía dinero (...)se compró un ternero, recién nacido, lo crío, cuando se hizo grande lo vendió y se pagó un profesor para aprender a leer a escribir (...). Se iba al campo y con todo el calor en vez de echarse la siesta se ponía a leer y llegó a tener un nivel cultural aceptable. Fue un hombre que se preocupó mucho por aprender. La ilusión de él era que si valíamos nosotros que estudiáramos (…) mi padre tierras propias no tenía, tenía algo en arriendo. Con mucho trabajo y sacrificio fueron saliendo. Cuando se casaron no tenían nada. Consiguieron una casa, aperos... para trabajar más tierra y más cómodo. A nosotros después de la guerra nos cogió una hermana de mi padre, con muchas dificultades para vivir. Luego ya nos fuimos haciendo mayores, mi hermano me lleva cuatro años, empezó a trabajar antes. A los doce años yo ya trabajaba, pero salió una orden y me quedé sin trabajar. Yo ganaba 6 pesetas a la semana, sólo se cobraba lo que se trabajaba. Los domingos no se cobraba. Luego ya salió una orden de que sí. Pero estábamos muy mal vistos, se nos insultaba por la calle... y luego además nosotros pasó que al acabar la guerra, nosotros estábamos en el arrabal que era un barrio de labradores y nos insultaban, teníamos muchos problemas. A lo mejor ir a un centro oficial... porque claro nuestro padre nos puso nombres muy políticos (…). Y claro como teníamos estos nombres pues yo me acuerdo una vez, que entonces se vacunaban contra las cosas que había entonces, contra el tifus, contra la viruela, y nosotros al ir a vacunarnos, que era obligado, y el que estaba en la mesa pues empezar a insultarnos, que nuestro padre tal y nuestro padre cual, y nosotros ahí calladicos nos dieron el volante como que nos habían vacunado y nos fuimos llorando, pero no nos vacunaron. De esas situaciones hemos tenido muchísimas, y no nos paso a nosotros solos, esto fue, por lo menos en Teruel y también en Zaragoza por lo que yo he leído. Lo peor fueron estos primero años hasta el 45, luego ya se fue suavizando la cosa. Yo por lo menos he tenido amigos de todas las clases. A lo mejor íbamos a una casa ¿eres de Teruel?¿de qué familia? Pues mi padre se llamaba Ángel Sánchez Batea, y entonces yo decía, “El obispo”, porque a mi padre le apodaban “el obispo”, porque mi abuela siempre le llamaba “¡ay mi obispo!”, entonces así se le quedó, así le llamaban los chavales. Entonces 35 cuando yo decía que era “el obispo” según su expresión tu ya sabías si esa familia, como era aquella gente, si era gente que no tenia a favor ni en contra nada, aparte que a muchos ya los conocías, o a lo mejor decías pues esta gente es más tolerable y más cercana a mí. Estas dificultades las vivimos durante mucho tiempo. Rechazados. Tener por ejemplo ocasión de colocarte en un sitio y ni soñarlo, por que además con los nombres que teníamos... a lo mejor sí me hubiera llamado Pepe, pues a lo mejor habría pasado, pero llamándome Jaurés era todo inconveniente86. A la pregunta de si se hablaba en su familia de lo sucedido en la guerra nos respondió: Hombre claro, mi familia era toda de izquierdas, tanto la familia de mi padre como la de mi madre, y nosotros de la familia el más lejano, un hermano de mi abuelo, y los más próximos, mi hermana mi padre y mi madre, pero también primos hermanos de mi padre, primos hermanos míos, en total tuvimos 8 fusilados, pero en las cárceles se juntaron 9. Nuestra situación fue muy difícil, por que eran tiempos de escasez, pero nosotros teníamos un doble inconveniente. seis de nuestra familia eran socialistas, uno de izquierda republicana y otro de la CNT, pues no teníamos derecho a vivir. Aunque no todo el mundo nos trató mal87. Francisco Sánchez también recuerda que en su familia se hablaba habitualmente de lo sucedido: Mi abuelo, padre de mi padre, Francisco Sánchez Romero, era miembro de la Sociedad Obrera, y fue concejal del ayuntamiento de Cella. Fue de las primeras noches. La primera decisión que tomaron fue coger a los concejales y a los miembros de la Junta rectora de la Sociedad obrera. Se los llevaron. Mi abuela lo supo pronto porque a los dos días alguien le dijo que los habían bajado a la cárcel de Teruel y con un familiar se bajaron a la cárcel de Teruel en autobús, y al preguntar allí le dijeron que allí no había nadie. A lo que se iban un funcionario llamó a una prima suya que la acompañaba y se lo dijo, porque la conocía. Que los habían matado y que estaban en los Pozos de Caudé. Así nos lo explicó a los hijos y luego a los nietos... luego tengo también allí a un abuelo de mi madre, era de los más mayores que también había sido concejal y alcalde del ayuntamiento de Cella. También después de la guerra un tío mío lo mataron en Castellón. Esos son los vínculos. A mí desde el principio me han contado de estos temas y he sufrido con ellos 86 Entrevista con Jaurés Sánchez en Teruel 26/6/2013 87 Ibídem 36 esos momentos de recuerdo y de tristeza. Qué menos que intentar encontrarlos y homenajearlos. Asesinados sólo por ser de izquierdas y republicanos88. Carmen Laguía recuerda así su infancia: En mi familia sí que se hablaba de ello. A mi padre siempre lo hemos tenido siempre, pero mi madre nos inculcó a no tener rencor. En todos lados hay personas malas y buenas, nunca nos inculcó ese odio, siempre hemos dicho la verdad, sin ningún miedo. A mi padre siempre lo hemos tenido presente. Nos mataron la infancia y la vida. Y cuando hablan de que no piden perdón... ¿y a mi madre y a mi hermano y a mí quién nos ha pedido perdón?. Porque el que muere en un frente se expone pero el que no... (…) Una chica, ya con 11 años, aunque tenía un año menos que yo, ella siendo más alta y más fuerte. Pues volviendo yo con una aceitera me dijo “Cacho roja”, entonces le di con todo la aceitera y le dije ”Cuando quieras vuélvemelo a decir y te mato”, por que lo habría oído en su casa, y era biznieta de una que había cuidado mi abuela, y la casó mi abuela, y luego tuvo algo que ver el marido con lo que pasó a mi padre (…) (Esta persona) Consiguió meter a otro hijo (en el banco donde trabajaba su padre), y a mi padre se lo quitaron de en medio, para meter a un segundo hijo, y mi madre sabe que algo tuvo que ver, porque cuando a mi padre lo metieron preso, que estaba en el seminario, su mujer se la encontró (a su madre), y le preguntó por mi padre. Y mi madre le dijo que estaba contenta, porque a Paco ya le dejaban salir a por los paquetes de comida de otros presos, y mi madre le notó que ella hizo un gesto malo, y ya no salió mi padre más a recoger comidas. Mi madre fue a llevar el capazo a las 6 de la tarde de la cena y el guardia le dijo, que ya su marido ya no necesitaba cena, que lo habían fusilado. A mi madre se le cayó el capazo, bajó a casa, se abrazó a su madre, a mi abuela y a nosotros y le empezó a dar un ataque de risa. Y estuvo 7 meses con un ataque de risa sin poder trabajar y sin poder cuidarnos. Nosotros cuando la veíamos así nos entraba mucho miedo. Don Arturo Berenguer que era amigo de mi padre, bajaba todas las mañanas a verla, le daba una cucharada de bromuro, y se iba calmando, pero no era dueña de hacer nada. Y te contaría más. Mi madre iba con dos amigas con fruta para vender. Se sentó con una vecina para hablar y pasó una alcahueta, y dijo “aún quedan aquí dos rojas que no vivirán mucho tiempo” (…) En una manifestación de Falange que había margaritas (sección femenina) uno dijo pasando por debajo de mi casa, “¡que salga ese banquero que salga! ¡Sus hijos ahora no llevarán zapatos!” y mi madre quería bajar y entre mi abuela y 88 Entrevista con Francisco Sánchez en Cella 21/08/2013 37 yo la tuvimos que sujetar y no bajó pero aquello se le quedó grabado, y cuando acabó la guerra, iba mi madre y se lo encontró y le dijo “María María, siempre ha habido ricos y pobres, ¡no pases sin decir nada!” y ella le respondió “ y tu me diriges la palabra, que te crees ¿que no me acuerdo de cuando dijiste aquello?, pues mira, yo piso muchas hormigas por el campo, pero mis hijos todavía llevan zapatos, los tuyos siguen llevando albarcas, ¡mira a ver de que te ha servido ser tan malo, y ser tan criminal!”89 Esta claro por tanto que las tres personas entrevistadas, implicadas en la construcción del monolito y en los actos que se realizan cada año desde entonces, guardaron desde siempre un recuerdo muy profundo de sus familiares desaparecidos, tanto de lo poco que pudieron vivir con ellos como del recuerdo que se les estaba transmitiendo por otras personas. En el caso de Francisco Sánchez, que es nieto de fusilado, este recuerdo se basa únicamente en lo que le han contado, pero también de la empatía que siente por sus padre y abuela cuando recuerdan a su abuelo. Anna Miñarro y Teresa Morandi afirman que el trauma se transmite a través de la percepción del sufrimiento parental por el lado de las identificaciones90. Lo que esta claro es que en todos los casos ese recuerdo ha sido transmitido o revivido por el resto de familiares con los que se han criado. La transmisión de ese recuerdo ha ido siempre acompañado del deseo de que no odien, pero que no olviden. En todos los casos el miedo siempre se ha visto encogido frente a este recuerdo y desde luego, en ningún momento podemos hablar ni de olvido ni de silencio en el seno de estas familias. No encontramos por tanto, que ese recuerdo haya sido transmitido a través de los silencios como sí se ha dado en otras ocasiones como en el caso familiar de Emilio Silva91. En este caso encontramos que la transmisión de ese recuerdo se produce de forma activa y que además se ve alimentado por una serie de elementos que se han producido a lo largo de su vida como el hecho de haber sido objeto en algún momento de maltrato por ser hijos de quién eran. En el caso de Jaurés y su hermano Volney Sánchez este estigma proviene tanto por ser hijos de Ángel Sánchez Batea, como por el carácter controvertido de su nombre en aquel momento para ciertos sectores derechistas92. Además de la presencia de este recuerdo, por transmisión y por una serie de experiencias vitales que les recordaban permanentemente de quién eran hijos, hay otro elemento reseñable y 89 Entrevista con Carmen Laguía en Teruel 23/08/2013 90 MIÑARRO, Anna y MORANDI, Teresa: “Trauma psíquico y transmisión intergeneracional. Efectos psíquicos de la Guerra del 36, la posguerra, la dictadura y la transición en los ciudadanos de Cataluña” en VINYES, Ricard: El Estado y la Memoria...pp. 441-467. 91 SILVA, Emilio y MACÍAS, Santiago: Las fosas…pp. 21-26. CUESTA BUSTILLO, Josefina: “Las capas de la memoria... p 27. 92 Jean Jaurés, diputado francés socialista, fundador de L´Humanité y de la SFIO. El conde de Volney fue un filósofo y escritor francés que escribió sobre el ateísmo y las libertades humanas. 38 es la vinculación política que se produce en alguno de ellos entre su propio pensamiento político y el de sus padres o familiares asesinados. En el caso de Francisco Sánchez esta vinculación política se hace visible en el momento en que Francisco Sánchez decide militar en UGT. Responde que la historia de su familia le influyó indudablemente, y también el contacto con un profesor al que conoció estudiando Ingeniería Técnica Industrial, el cual ya estaba introducido dentro del sindicato. Sí totalmente, decisivo, lo tuve claro. Los primeros años que me apunté a la UGT, todavía estaba en la calle San Francisco, antes de llegar a la DGA, éramos muy poca gente y recibíamos muchas amenazas, porque todavía era clandestina. Alguna noche por allí, preparando pegatinas o papeles y panfletos, recibíamos llamadas de gentes que preguntaban por Eusebio Hernandez (de Santa Eulalia) éramos muy jóvenes, y el llevaba las riendas del sindicato, y nos llamó de que le estaban amenazando, eran momentos duros, era difícil. Allí empezó el trabajo. Luego ya la Unión se hizo fuerte. Con el metal, con la Renfe, los mineros de Andorra, y sobre todo de Ojos Negros. Con el Secretario General, con Eusebio me acuerdo de ir allí a hablar con ellos. Era un convencimiento que yo traía ya de casa. Hicimos también una cooperativa de viviendas, debajo del viaducto nuevo, 80 100 viviendas, se puso en marcha estando yo y Eusebio y Alvaro de Diego que le sustituyó y que fue Senador también93. Francisco Sánchez también fue alcalde de Cella en la legislatura 1983-1987 momento en que aprovechó para retirar una placa en la plaza del ayuntamiento dedicada a un alférez franquista que se destacó en el combate y también para finalizar la tramitación de la recuperación del edificio que había pertenecido a la Sociedad Obrera de Cella. Estos trámites que inició junto a su padre, comenzaron ya a finales de la etapa franquista. Fui alcalde desde 1983 hasta 1987 por el PSOE. Hice lo de la placa. También se intentó reinstaurar la Sociedad Obrera. José Soler Sanz, le mataron a sus padres, por ser conserjes de la Sociedad Obrera, y me ayudó mucho para conseguirlo. El se encargó de escribir al ministerio. Nos contestó un día que había aceptado la solicitud y habían abierto el procedimiento. A partir de ahí vino él buscar algún asesor que nos ayudara, un abogado, yerno de este hombre, y luego ya nos exigían procuradores, con acta notarial autorizándoles para hacer la gestión, porque entramos con litigio con el Estado y entonces tuvimos que aportar más documentaciones. Hubo que conseguir, dando de alta como 93 Entrevista con Francisco Sánchez en Cella 21/08/2013 39 “Sociedad cultural”, (todavía estaba Franco), alguien me dijo de registrarlo también como sindicato agrario. No como UGT pero dentro de la línea de sindicato, o sección... y lo metimos, pero resulta que cuando entraron los procuradores estos, al estar registrado, al ser cultural no cuajaba tanto, pero por vía sindical con los estatutos sí que había posibilidades, entonces se canalizó todo por el Ministerio de trabajo, mientras que por lo otro habría sido Ministerio de cultura. Al meterlo por esta vía, en el Ministerio de trabajo, y por ahí vino, tuvimos que aportar una búsqueda de los estatutos, que la gente tenía de entonces, la hoja de pago, cuota, la inscripción y los estatutos. Pero en la guerra quien tenía estatutos lo fusilaban, entonces mucha gente los escondió en los graneros, y me los trajeron claro, porque había que demostrarlo que había sido constituida... en el 31 se constituyó ya. Y lo aportamos todo eso y entonces se demostraba que recogí 160 socios con nombres apellidos y dirección. Esto fue incluso antes de mis años de alcalde, porque mi padre cuatro años anteriores ya estuvo de concejal por el PSOE en la primera legislatura. (1979-1983) y las primeras reuniones que teníamos, las hacíamos en mi casa, en casa de mi padre, a puerta cerrada. En esas reuniones yo estaba, cuando bajaba por Teruel, se hacían el fin de semana y se hacían para entonces. Los abuelos fueron completando la lista, se acordaban de todo. Incluso un hombre, que era el tesorero de la época, y fueron a buscarlo a su casa y huyó, y en casa tenía el libro de la contabilidad y agarró las hojas, 6 u 8 hojas y las arrancó, y las hizo un tubo y las metió en un pilar del granero, en un canuto de los agujeros de los ladrillos. El hombre me decía siempre ya mayor, te tengo que dar una cosa para ti, con tan mala suerte que murió, y su hijo me lo dio. La Sociedad Obrera tenía una biblioteca, una cooperativa, donde hacían permuta, una cafetería, un salón de baile. Se cambiaban patatas por otra cosa. Había también aperos de labranza para prestarlos a los socios94. Tanto Jaurés Sánchez como Volney Sánchez militaron en el PSOE, aunque no desde el principio. No obstante Jaurés llegó a ser elegido concejal de urbanismo en Teruel, en las elecciones municipales de 1983 en el PSOE, siendo en ese momento alcalde Ricardo Eced (PAR). También Jaurés explica esta decisión como el fruto de una marca impresa por el recuerdo de su padre asesinado, incluso siente que militar era “moralmente era una obligación”: Indudablemente, porque también era la idea que teníamos concebida. Yo no se si 94 Entrevista con Francisco Sánchez en Cella 21/08/2013 40 hubiera militado si no fuera por lo de mi padre, pero creo que no hubiera sido de derechas. Moralmente era una obligación. Ya en el 77, ya se formó, jóvenes estudiantes empezaron, porque como aquí se mató a tanta gente y otros se tuvieron que ir y en los pueblos pasó lo mismo, aquí se empezó gente que tenía miedo de afiliarse al PSOE y a otros partidos, por ese temor de que cayese de nuevo la democracia y ser víctimas de la política. El PSOE y la UGT, y entonces fue este el que empezó el Ingeniero Técnico, Eusebio Hernández, fue el que trajo una multicopista desde Francia y ya fuimos llegando. Yo me apunté tarde, aunque colaboraba, porque mi mujer no quería que me metiera en la política y me decía, “no es por mí, es por mis hijos” tenía miedo que nos pasara a todos como lo que le pasó a mi familia, y se formó también UGT con muchas dificultades porque no estábamos preparados, luego ya entró más gente, se organizó en toda España, fue creciendo, yo me fui del partido por unas circunstancias por unos compañeros, pero yo nunca he dejado de serlo ni de sentirlo. Eramos ya 400 militantes en la capital, y UGT también. Entonces no teníamos ni abogados, el que más listo era iba a discutir los convenios, y a las cosas que había que hacer y así fue creciendo95. Carmen Laguía nunca militó, aunque siempre ha simpatizado con las ideas en las que creía su padre: Cuando vino la democracia se quiso meter en el partido (su hijo), pero yo le dije que no, que ya hubo uno que no quería que hubiera dos. Que él no se veía obligado por lo que hizo su abuelo. Se metió, pero después se retiró porque no le gustó. Yo no he militado en ningún sitio. A lo mejor sí hubiera estado preparada a lo mejor sí, pero meterse por meterse no. Mi padre sí estaba preparado. El sólo quería que todo el mundo pudiera vivir decentemente y los hijos pudieran ir a la escuela. Mi hermano tenía bachillerato, y yo estaba estudiando, mis padres también querían que yo estudiase, eso era el socialismo antes de la guerra. Cuando se construyó el monumento había miedo, todavía hay miedo. Aunque yo nunca lo he tenido. Nunca nos hemos escondido, y mi hermano tampoco. Con la democracia yo no me metí en nada, pero cada vez que veía que hacían propaganda yo les aplaudía. Los elementos que hemos encontrado hasta ahora y que explican la fuerza motora que 95 Entrevista con Jaurés Sánchez en Teruel 26/6/2013 41 fue la placa, luego una pequeña valla, para que no entraran animales ni brozas que venían con el aire. Y luego ya hicimos el monolito102. PCE y PSOE dio dinero, pero no consta, pero sé que se dieron (…) Los Comunistas sé que dieron 35.000 pesetas (...) El carpintero se llamaba Leoncio Soriano (el Pala) el artífice del encofrado. Tomás Garzarán, nos dejó el taller de carpinteria para hacerlo. Él por ejemplo era simplemente ugetista, Eusebio Hernández igual, no tenían familiares fallecidos. Él estudiaba lo mismo que Paco, es de Santa Eulalia del Campo (…) Lo construimos en una o dos horas. Se montó el molde, se esculló el hormigón y cuando se secó retiramos las maderas. Esos dos años fueron para recaudar dinero, preparar la placa...no había mucha gente para colaborar, unos 14, pero muchos aportaron dinero, algunos incluso de Valencia. Los de Valencia vieron la placa y fueron a UGT a preguntar y luego nos mandaron 5.000 pesetas. De Francia mandaron también, 1.578 pts. La primera placa que se colocó antes de proceder a la construcción del monolito, queda inmortalizada en esta foto en la que aparecen también muchos de los que en aquel momento colaboraron activamente tanto en las donaciones como en la construcción103. 102 Entrevista con Jaurés Sánchez en Teruel 26/6/2013 103 Gracias a los nombres facilitados por Francisco Sánchez podemos saber que en la fotografía aparecen entre otros: Miguel Marqués, Sr. Gracia, Álvaro de Diego Criado, Sr. Casstel, Francisco Royo, Francisco Sánchez Gomez, Maria Isabel, Tomás Mateo Rubira, Salvador Muñoz Bronchal, Volney Sánchez Pérez, Sr. Carasol, Antonio Játiva, Ignacio Vicente, Mª Carmen Gómez, Francisco Sánchez Ortiz, Eusebio Hernández Allepuz, Milagros Hernandez Muñoz, José Orrios Hernández, Joaquín 48 Ilustración 3: Primera Placa Pozos de Caudé y Agrupación socialista de Teruel. Fotografía tomada en 1979 aproximadamente. Documentación persona Jaurés Sánchez En la documentación facilitada por la Asociación Pozos de Caudé encontramos algunas fotografías que nos mostrarán el resultado de este esfuerzo104. Puede llamar la atención el tamaño del monolito y también la robusta construcción. Carmen Laguía lo aclara cuando afirma: Aún estaba la Guardia civil, con las metralletas preparadas, por si se metían con nosotros (actos 1 mayo). El carpintero me dijo un día que estaban haciendo un monolito, le llamábamos “Pala”, ¿tu crees que esta gentuza no lo tirarán? Y me dijo que las cimentaciones iban a ser para que no le pasara nada al monolito, y es verdad que han hecho barbaridades, pero al monolito no le han podido hacer nada105. Esteban. 104 Archivo privado Asociación Pozos de Caudé. http://www.nodo50.org/pozosdecaude/actos_mayo/fotografias/fotografias_mayo.htm. (Visto el 04/10/2013) 105 Entrevista con Carmen Laguía en Teruel 23/08/2013 49 Ilustración 4: Inauguración del monolito Pozos de Caudé, 1 mayo 1980. Archivo fotográfico Asociación Pozos de Caudé ttp://www.nodo50.org/pozosdecaude/actos_mayo/fotografias/fotografias_mayo.htm . ( Visto el 20/09/2013) En esta foto comprobamos como el día de la inauguración se acercaron hasta Caudé un número muy significativo de personas, tanto víctimas de la represión franquista como simpatizantes de izquierda y amigos. Carmen Laguía y Jaurés Sánchez recuerdan como aquel día estuvieron escoltados por la Guardia Civil para que no se produjese ningún incidente, y efectivamente no lo hubo. Otra de las fotografías que nos gustaría rescatar tiene que ver con el mensaje que decidieron inscribir en el monolito: 50 Ilustración 5: Inauguración Monolito Pozos de Caudé, 1 mayo 1980. Archivo fotográfico Asociación Pozos de Caudé http://www.nodo50.org/pozosdecaude/actos_mayo/fotografias/fotografias_mayo.htm . ( Visto el 20/09/2013) Debemos indicar que este mensaje no gustó a todo el mundo, muchos eran partidarios de cambiar el término aséptico de caídos, por el de fusilados. En su momento se decidió utilizar un término que no provocase demasiado a los ultras: El mensaje de la placa... la idea fue de mi hermano, creo. Hay que tener en cuenta una cosa. Íbamos a poner fusilados, pero como eran esos tiempos, Javier Velasco dijo de poner algo que pasase lo más desapercibido posible, pero después ya no, por nosotros habríamos puesto fusilados. Por el miedo... porque aún así nos han roto varias veces el monumento106. Este último término de fusilados sí que figura en la placa que que pusieron y también fue incorporado en una remodelación que se hizo no mucho tiempo después de ser inaugurado. Aprovechando unos actos vandálicos donde retiraron las letras doradas, decidieron dejar los surcos de las letras pintados en blanco y cambiar el término caídos por fusilados. Actualmente 106 Entrevista Jaurés Sánchez en Teruel 01/09/2013. 51 Ilustración 6: Mensaje lápida central 1 mayo 1980, Fotografía facilitada por José Manuel Conejero. este término también es motivo de discusión puesto que para muchos el concepto que mejor define a estas personas es la de asesinados y no fusilados, ya que este término parece que remite a algún tipo de ejecución emanada de algún tipo de justicia.107 En la siguiente serie de fotografías vamos a ver una foto del pozo antes de ser cubierto por un cristal por el proyecto PLATEA, en 2007. Observaremos también el cercado que se realizó en torno al pozo y el primer panel que se erigió en el lugar, antes de iniciar la construcción del monolito, que se encuentra justo al lado. Comprobamos como en este primer panel sí que figura el término fusilados en vez del de caídos. 107 Entrevista a José Manuel Conejero en Teruel el 18/07/2013 52 Ilustración 7 Archivo fotográfico Asociación Pozos de Caudé http://www.nodo50.org/pozosdecaude/actos_mayo/fotografias/fotografias_mayo.htm . ( Visto el 20/09/2013) Texto 1: Pozo y placa, " Aquí yacen todos los fusilados en 1936 por la dictadura, vuestras familias y amigos os rinden honores. Os tendremos siempre en el corazón, jamás en el olvido ¡Viva la libertad! ¡Abajo las dictaduras! (fecha aproximada de la leyenda, 1978-1979) Por otro lado debemos hablar también de la presencia de militantes de CNT. José Manuel Conejero es militante de CNT y fue vicepresidente de la Asociación Pozos de Caudé. Entró muy joven, recién llegado de Barcelona a colaborar activamente en el mantenimiento de ese espacio a partir de 1981, un año después de que se inaugurase. Comenta que al lado del monolito algunos militantes de CNT que no estaban de acuerdo del todo con el término caídos ni fusilados, levantaron paralelamente una placa, de la que desgraciadamente no hemos encontrado fotografías, similar a la que se encuentra cerca del pozo, con la bandera de CNT y donde estaba inscrito; “Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones. B. Durruti”. Esto se produjo, según José Manuel Conejero, de forma paralela al levantamiento del monolito. Posteriormente, esta placa fue destrozada por los mismos actos vandálicos de los que hemos hablado y se levantó el siguiente muro, aunque no disponemos de una fecha concreta de construcción: 53 Ilustración 8: Vista del pozo antes del recubrimiento. Archivo fotográfico Asociación Pozos de Caudé http://www.nodo50.org/pozosdecaude/actos_mayo/fotografias/fotografias_mayo.htm . ( Visto el 20/09/2013) Este elemento que observamos en la fotografía pertenece a una fase de construcción posterior, ya que el monumento ha sufrido una considerable evolución desde su inauguración. José Manuel Conejero nos comenta cómo lo primero que se hizo fueron estas placas, la situada al lado del pozo y la de CNT que fue destrozada. Posteriormente el monolito se construyó entre los años 1978 y 1979 durante los cuales se llevó a cabo la recaudación económica y la organización de los materiales. El monumento se construyó en pocas horas y fue inaugurado en 1980. Poco después se construyó el cercado del pozo y del monolito y con posterioridad se incluyó en el cercado del monolito el nuevo monumento de la CNT que venía a sustituir esa primera placa de CNT que fue destrozada y de la cuál no hemos obtenido fotografías. Paralelamente a esta evolución del espacio fueron apareciendo lápidas justo enfrente de lo construido por los militantes de CNT. Comprobamos por tanto, como en todo este proceso también se produjeron momentos de encuentro y de desencuentro debido a desacuerdos con la leyenda o por entender que la UGT y el PSOE estaban protagonizando demasiado la dignificación de este espacio. En este espacio convivieron por tanto diferentes proyectos y perspectivas de lo que este espacio debía ser. Estos proyectos y estas formas de entender el espacio se mantuvieron desde prácticamente la inauguración del monolito hasta la aparición del proyecto PLATEA en 2007 que 54 Ilustración 9: Mensaje CNT: "Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazónes" B. Durruti. Archivo fotográfico Asociación Pozos de Caudé http://www.nodo50.org/pozosdecaude/actos_mayo/fotografias/fotografias_mayo.htm . ( Visto el 20/09/2013) transformó considerablemente el entorno del lugar, aunque respetando tanto el muro de la CNT como el monolito. Respecto a la participación de militantes de CNT en la construcción del monolito José Manuel Conejero me explica que fue activa y que consistió principalmente en aportar fuerza de trabajo para desbrozar, limpiar, pintar y otra serie de trabajos. Pudieron hacerse aportaciones económicas de simpatizantes de CNT también, pero no se produjeron donaciones por parte del sindicato como sí se produjo, en pequeñas cantidades, en los casos que ya hemos mencionado de CR, UGT y supuestamente del PCE108. Con respecto a la implicación de los poderes públicos en la dignificación del espacio de los Pozos de Caudé, ésta no se produjo hasta el año 2007, momento en que se transformó este espacio al mismo tiempo que se procedió a la exhumación de una de las fosas, al situarse en las obras de la instalación del polígono logístico PLATEA. En esta implicación parece ser que resultó de gran ayuda el contacto que la Asociación Pozos de Caudé poseía con Javier Velasco Rodríguez, que era consejero de urbanismo y obras públicas en la DGA en aquel momento. Este contacto entre Javier Velasco Rodríguez y los Pozos de Caudé también venía de lejos ya que entre el 1983 y el 1998 lo encontramos en las Actas del Ayuntamiento de Teruel como concejal y portavoz de la comisión de urbanismo, parques y jardines, de la ciudad de Teruel. Es en esta legislatura cuando Javier Velasco coincidió con Jaurés Sánchez, que fue concejal en la misma comisión de urbanismo. Jaurés Sánchez nos dice que en un pleno del ayuntamiento propuso que la corporación municipal se hiciese cargo de la dignificación de los Pozos de Caudé: Entré como concejal, yo les hice a mis compañeros una propuesta para que el ayuntamiento arreglase aquello, puesto que estaba en el municipio de Teruel, igual que se arreglaba lo del Padre Polanco, no me dijo nadie que no, pero no me dijo nadie que sí, sólo Javier Velasco. Yo quería llevar una máquina, allanar el terreno, porque había montículos y arreglar aquello, y entonces Javier Velasco me dijo, no te preocupes que aquello lo haremos, porque él era presidente de la comisión de urbanismo y yo era el vicepresidente, y él mando una máquina, dentro de la legalidad, el ayuntamiento mando una máquina, allanó el terreno, y lo adecentó y luego ya cuando se arregló el polígono Javier Velasco incluyó el terreno dentro del polígono, que podían haberlo dejado aparte109. No obstante no hemos encontrado en las actas municipales que esta petición haya sido realizada formalmente en el ayuntamiento de Teruel, cuyo alcalde en aquel momento, Ricardo 108 Entrevista a José Manuel Conejero en Teruel el 18/07/2013 109 Entrevista con Jaurés Sánchez en Teruel 26/6/2013 55 Eced, pertenecía a una formación independiente aunque posteriormente se incorporaría al PAR110. Francisco Sánchez nos apunta otra posibilidad: Sí, Javier Velasco, no se si era alcalde, concejal, o en la siguiente legislatura, dirigía una Escuela de Capacitación Agraria, en la calle San Blas con invernaderos, y no se si fue el Ayuntamiento en Jardines o lo de la Escuela, fue cuando aquello de la máquina que estuvimos con los agujeros y tal. Pero luego nunca ya. Y luego ya no hizo falta porque la DGA se encarga ahora de todo111. Por tanto es posible que esta intervención, se produjese a nivel individual gracias a la dirección de Javier Velasco de esa Escuela de Capacitación Agraria en vez de ser el ayuntamiento quién llevase aquella máquina, ya que el propio Jaurés señala que su propuesta no fue finalmente aceptada por el pleno municipal. También Francisco Sánchez, como miembro del PSOE propuso en algún momento a sus compañeros de partido hacer más por recuperar la memoria de los asesinados por el franquismo, pero nuevamente su propuesta no se materializó: Sí que presenté una ponencia en algún congreso y recibí un beneplácito de todos, pero nunca cuajó en nada positivo de que se materializara en nada. Sí que recibo la colaboración de los partidos que componen la Junta rectora de la asociación, con un representante, pero nada más. Esto no se si fue en Utrillas, más tarde de los ochenta... con la idea de que el ayuntamiento de Teruel estuviera regentado por gente del PSOE y la Diputación Provincial, pero ya no hemos tenido corporación con el PSOE ahí. La verdad es que la necesidad ahora es menor. Satisface nuestras necesidades para los actos de mayo. Ahora lo que intentamos es avanzar en otros pueblos, queremos representar toda la provincia.112. La colaboración de UGT con el monolito también se produjo en agosto de 1996, antes de pertenecer a la Junta rectora de la APC, cuando realizó un pago de 58.000 pesetas para sufragar los gastos de la lápida de mármol del monolito de los Pozos de Caudé113. En cuanto al sector profesional al que se dedicaba la gente que construyó el monolito solamente una minoría eran personas provenientes del mundo universitario: 110 AMT, Registro actas de sesiones, 1983-1987 111 Entrevista con Francisco Sánchez en Cella 21/08/2013 112 Ibídem 113 Archivo privado de UGT Teruel, facilitado por Fina Lanzuela 56 Este ingeniero técnico del que te hablaba trabajaba en la Renault, había otro que era profesor, y la mayoría eramos de oficios varios, de gente de carrera en un principio solo recuerdo a ellos dos114. Volviendo estrictamente a los años de la transición española, la suma de las facturas de la construcción dan un total de 247. 795 pts. a día 1 mayo de 1981 habiendo construido ya el vallado115. La construcción se realizó por suscripción popular utilizando para ello distintos sindicatos que formaron una plataforma fundamental para la realización de dicha suscripción, sumar apoyos y establecer el contacto entre muchos familiares y simpatizantes. Comprobamos además como la formación profesional de estas personas ayudó a la realización del monumento en cuya construcción colaboraron activamente unas 14 personas116. Nadie se opuso a su construcción, ni las autoridades ni los propietarios de la finca. Tampoco se ha demostrado que el ayuntamiento de Teruel ni ninguna otra administración pública ayudase en ningún momento a la dignificación de aquel lugar. De hecho, los contactos de Francisco Sánchez y Jaurés Sánchez, que llegaron a participar en política dentro del PSOE, no dieron resultados hasta la intervención de la DGA con la instalación de PLATEA en el año 2007. Esos intentos, aunque sí se produjeron, nunca se materializaron en nada por parte de las administraciones. Por otro lado hemos de reseñar también las divergencias que se suscitaron en torno a la construcción del monolito, puesto que algunas personas, sobre todo militantes de CNT, no estaban de acuerdo con el mensaje que figura en él, en el que se incluye el término caído y posteriormente fusilado. Por ello decidieron levantar una placa aparte y luego un pequeño muro en el que hoy en día podemos ver la bandera de CNT y una frase de B. Durruti. Nos gustaría destacar también el fuerte carácter reivindicativo de este lugar ya que cada 1º de mayo se produce un acto de recuerdo por un lado, y político por otro, en el que se levantan las banderas republicana y en los primeros años, también la bandera aragonesa. 2.3. El impacto mediático En este apartado vamos a proceder a valorar el impacto que tuvo la construcción del monolito de Caudé en los medios de comunicación. Esto puede ser clave para comprender el alcance de dicho proceso, qué tipo de presencia tuvo, y cómo fue transmitido y valorado por los medios de comunicación. En primer lugar hemos realizado un rastreo en los periódicos locales, Lucha, Diario de 114 Entrevista con Jaurés Sánchez en Teruel 26/6/2013 115 Agradecemos la documentación personal facilitada por Jaurés Sánchez. En anexos incorporamos una lista de los materiales de construcción y el importe de los mismos, Ilustración 12. 116 Manuscrito de Volney Sánchez facilitado por José Manuel Conejero de su documentación personal 57 la dignificación de ese espacio. En publicaciones regionales, comprobamos la aparición de los actos en los Pozos de Caudé en tres referencias recogidas en Heraldo de Aragón, y una, en la revista Andalán. Heraldo de Aragón emplea la terminología “a los muertos que allí perdieron la vida”, que es de nuevo muy aséptica. No obstante, tras dos años con esta referencia, y coincidiendo con el anuncio de la inauguración del monolito utiliza la de “en memoria de quienes murieron en defensa de la libertad y democracia” lo cual es relevante ya que en esta ocasión se omite el concepto de republicano que podía tener connotaciones negativas en aquel momento para algunos lectores, por el de “defensor de la libertad y democracia” que tiene otro tipo de proyección en el momento de la transición española y que es el empleado por los constructores del monolito en aquel momento. En Andalán, existe una referencia en aquellos años donde se habla genéricamente de víctimas de la Guerra Civil, sin dejar claro ni quiénes son, ni el motivo, ni la naturaleza del fenómeno. No obstante consideramos relevante que se les identifique como víctimas ya que es el único medio de comunicación que emplea este concepto para definir a los que allí murieron asesinados. En medios nacionales, consideramos muy relevante haber encontrado una referencia en la revista Interviú. Recordamos que esta revista en el momento de la transición española redactó varios artículos en torno a al represión franquista en la Guerra Civil, la mayoría escritos en el año 1977. Esta temática es continua y de vez en cuando aparecen artículos sobre la masacre de Badajoz, la Sima Jinamar, la Barranca de Logroño o la matanza de Asturias. En el año 1980 encontramos una breve referencia de varios lugares donde familiares de asesinados por la represión franquista están llevando a cabo la construcción de monumentos funerarios. Lugares de muerte que se están transformando en lugares de memoria. Entre estas referencias está la de los Pozos de Caudé, aunque para referirse al lugar menciona genéricamente Teruel. No obstante arroja la cifra de mil asesinados y además lo pone en relación con el mismo fenómeno que se está desarrollando en Valladolid y en el triángulo rojo (Córdoba, Jaén y Badajoz). Nuestra consulta en el registro de emisiones de aquellos años en la Cadena Ser de Teruel y RTVE ha resultado ser infructuosa, aún a pesar de que en el manuscrito de Volney Sánchez se afirma que las radios en aquel momento se hicieron eco de la noticia de la inauguración128. En el departamento de Fondo documental de RTVE afirman no conservar emisiones de aquellos años ya que las cintas se guardaban por imperativo legal únicamente un año. Concluimos por todo ello que las referencias son breves, imprecisas y circunscritas a los actos de mayo. La información más precisa la encontramos en ámbito local y en prensa, pero la 128 Manuscrito de Volney Sánchez facilitado por José Manuel Conejero 64 seguimos considerando limitada. No podemos concluir que no hubo un impacto, porque lo hubo, incluso nos parece muy destacable que apareciese en un medio nacional como Interviú. Sin embargo, consideramos que tuvo un impacto limitado porque no demuestra la magnitud del fenómeno de la represión, ni es capaz de transmitir lo que el propio monolito señala con su mensaje y su presencia. Se transmite por el contrario una información que consideramos un tanto aséptica, porque aporta nuevos datos, pero insuficientes para quebrar el relato oficial del todos fuimos culpables que predominaba en aquel momento. En el apartado de conclusiones procuraremos desarrollar con más detenimiento esta hipótesis. 2.4. Un monumento funerario lleno de vida Consideramos que el monolito de los Pozos de Caudé es mucho más que un monolito. Por un lado, nos encontramos indudablemente ante un monumento funerario, que dignifica la memoria de los asesinados a manos del franquismo. Pero por otro lado, es un espacio de duelo, un lugar donde poder recordar al ausente, donde poder llorarlo y compartir con él pensamientos y sentimientos profundos. Unirse con él o ella, en un momento y en un espacio. Además de esto, la construcción del monolito Caudé es el resultado de una política de memoria ejercida por un grupo social muy concreto, no institucional, que promueve una memoria de la guerra diferente a aquella memoria oficial que había sido promovida por el franquismo ya la clase política durante la transición a través de sus fuentes de socialización política129. Es un lugar donde hemos comprobado a través de los testimonios, que servía de punto de encuentro entre distintas familias que habían sufrido la represión franquista, y donde compartían la tristeza y el duelo incluso antes de la construcción del monolito. Por último, fruto de este contacto acaba convirtiéndose en un lugar de reivindicación. Los sindicatos de izquierda tienen una fuerte presencia y simpatizan y apoyan a los los familiares. Cada 1º de mayo se acude al monolito y se anuncia por prensa, se alzan banderas republicanas y aragonesas, se leen poesías de Miguel Hernández, se cantan canciones hasta hace poco prohibidas. Se busca en definitiva, la inspiración para un mundo mejor que está en proceso de construcción, a través del testimonio y el legado de los asesinados a manos de un régimen que se desmorona. Estos elementos que dignifican este espacio que van desde las flores que algunos familiares depositaban antes de la muerte de Franco a la construcción del monolito, y las actividades que desde entonces allí se realizan, hacen que podamos hablar de un lugar de memoria130. Lugar que estuvo presente en la memoria de muchas familias, que fue visitado 129 AGUILAR FERNÁNDEZ, Paloma: Memoria y olvido...pp. 86-135 130 En línea con CENARRO, Ángela: “Fosses comunes i simbologia franquista” en SEGURA, Antoni, MAYAYO, Andreu, SOLÉ, Queralt (eds.): Fosses comunes i simbologia franquista, Barcelona, afers, 2009. pp. 325331 65 constantemente, que fue dignificado, que formó parte de reivindicaciones políticas y humanitarias y que hoy por hoy sigue manteniendo todos y cada uno de estos elementos. Desde su inauguración en 1980 hasta nuestros días, ese espacio ha sufrido varias modificaciones de las cuales ya hemos hablado. Algunas de estas modificaciones se han debido a la reconstrucción de algunos elementos destruidos por grupos vandálicos fascistas. Otras modificaciones, sin embargo siguieron formando parte de ese deseo de dignificar el espacio y dotarlo de mayor presencia. Durante los años 80 y 90 siguió siendo visitado por familiares y cada 1º de mayo también por los sindicatos CNT UGT y CCOO. No obstante, en el año 2000, de nuevo, este espacio de contacto y conocimiento entre familiares y simpatizantes propició que surgiese la idea de crear una Fundación para llevar a cabo la dignificación de las víctimas del franquismo en otros lugares de la provincia, comunicar su propia experiencia, sus testimonios, incentivar la creación de charlas y exhumaciones y otra serie de elementos de recuperación de la memoria de las víctimas del franquismo. La creación de esta Fundación se vio impedida por los costosos requerimientos económicos. Por ello, finalmente se creó en el año 2004 la Asociación Pozos de Caudé en lugar de esta Fundación. En esta asociación participaron económicamente partidos y sindicatos de todo el espectro político de izquierda. Esta asociación ha promovido exhumaciones, dado conferencias y ha hecho un ejercicio de comunicación enorme, con lo que ha logrado dar ese salto que pretendía en la transmisión de ese recuerdo de la guerra de las víctimas del franquismo a lo largo de la última década. 66 3. CONCLUSIONES En este apartado pretendemos realizar una breve recopilación de los datos que han ido apareciendo a lo largo del trabajo, así como una valoración general sobre lo que aporta el estudio de la construcción del monolito de los Pozos de Caudé, a la luz de cotejar esta información con los objetivos propuestos al comienzo del presente proyecto. Por otro lado, queremos aprovechar este apartado para realizar una propuesta de futuro. Durante el transcurso de las lecturas y del trabajo de investigación han ido apareciendo una serie de elementos que consideramos muy sugerentes. Dado que el presente trabajo se enmarca dentro de una futura tesis doctoral que pretende ser más amplia, consideramos adecuado hacer un breve balance de algunas perspectivas por las que podría transcurrir dicha investigación, de forma que, aunque cerremos la investigación sobre la construcción del monolito de los Pozos de Caudé, dejaremos el camino abierto a nuevos horizontes. 3.1. Aportes del estudio de los Pozos de Caudé Los objetivos planteados al comienzo del trabajo, giraban en torno al silencio u olvido que se produjo en la transición española de la memoria de las víctimas del franquismo. Debíamos buscar en el caso de los Pozos de Caudé cómo se produjo esa relación entre el comportamiento de las administraciones públicas vinculadas a las políticas de memoria de la clase política de la Transición y la dignificación que estaban reclamando algunos de los familiares de los asesinados por el franquismo. Queríamos responder al interrogante de que tipo de relación hubo con las administraciones públicas y si hubo un silencio institucionalizado, privatizado u oculto. Pretendíamos averiguar por otro lado, como se transmitió esa memoria y qué elementos la mantenían despierta. Para conocer el alcance de este silencio u olvido, pretendíamos analizar y valorar el impacto mediático que acompañó la construcción del monolito de los Pozos de Caudé, así como los actos realizados en homenaje a los asesinados en ese lugar cada 1º de mayo. Para completar esta visión, habíamos propuesto un gran bloque de objetivos que a partir del estudio del caso de la construcción del monolito, pretendía esclarecer el desarrollo de esa memoria en aquel momento. Por ello deseábamos responder a los interrogantes de quién guardó esa memoria y cómo la transmitió y cómo funcionó el espacio de los Pozos de Caudé a la luz del uso que le daban estas familias. Queríamos averiguar por otro lado, la forma en que estaban implicadas las familias, los amigos, los simpatizantes y si existía una diferenciación generacional en el uso de ese espacio. En otro bloque de objetivos habíamos propuesto analizar cómo se construyó el monolito y 67 aportar datos acerca de la tipología del mismo, para que podudiera ser utilizado en estudios comparativos con otras construcciones dirigidas a la dignificación de estos espacios, tanto en elementos que rodean la construcción, como en los mensajes que desde el monolito se transmiten. Con respecto al silencio u olvido, nos encontramos con que el ayuntamiento de Teruel fue permisivo con la construcción del monolito. Ni los propietarios de la finca ni el ayuntamiento denunciaron la construcción del monolito ni el uso que se le proporcionaba. Al mismo tiempo, ante la sugerencia de Jaurés Sánchez de que el ayuntamiento se encargase del mantenimiento de aquel espacio no recibió negativas pero tampoco consiguió sumar apoyos. Esta pasividad disfrazada de permisividad nos empuja a valorarlo en la línea propuesta por Ricard Vinyes que mencionamos en el estado de la cuestión. Vinyes señalaba cómo el Estado español, en su opinión, no impuso el mutismo social, pero al declarar superado el pasado conflictivo el olvido bajó desde el Estado a la sociedad en forma de relato131. Nosotros, aunque estamos de acuerdo con esta perspectiva, pensamos que más que de un olvido se trata de un silencio por parte de las administración de Teruel, ya que este ayuntamiento tenía constancia de lo que significaba el lugar gracias a la presencia de Jaurés Sánchez en la corporación y también a la implicación del sindicalismo en las movilizaciones del 1º de mayo que se producían en los Pozos de Caudé y se anunciada en los periódicos. Comprobamos como este silencio es permisivo y al menos, permitía la existencia de un espacio para que la memoria de estas familias se expresase. En el caso analizado, esta memoria se expresó a través de la construcción del monolito. Gracias a esta construcción consiguieron, además de dignificar el espacio donde descansaban sus familiares, que su memoria se visibilizase y se extendiese más entre los vecinos de Teruel que durante la época del franquismo. No obstante esta memoria seguía moviéndose en un ámbito relativamente privado. A pesar de que ahora vinculase a simpatizantes y amigos que colaboraron y apoyaron la construcción del monolito, esta memoria seguía sin ser capaz de romper con el silencio de las administraciones. Éstas, efectivamente, al no implicarse favorecían, por un lado el desconocimiento de lo que significaba aquel lugar y por otro, facilitaban el sostenimiento del antiguo relato nivelador de que todos fuimos igualmente culpables. Esta conclusión es la que se desprende a través de las entrevistas, las ausencias documentales en el ayuntamiento, el impacto mediático y el tipo de información que reflejan los medios. Vendría a demostrar el gran peso y la gran responsabilidad que tienen las administraciones públicas a la hora promover determinados relatos. Esa capacidad de silenciarse sobre la memoria de las víctimas del franquismo deja esta memoria en el ámbito privado y 131 VINYES, Ricard: El Estado y la Memoria... pp. 23-67 68 promueve el sostenimiento de un recuerdo oficial forjado en los últimos años del franquismo. Demuestra por otro lado, las enormes dificultades que encuentra esta memoria privatizada132 para extenderse al resto de la sociedad. No obstante nos preguntamos si memoria privatizada es el mejor término para definir a esta memoria que se expresa públicamente, aunque no consiga implicar o extenderse al resto de la sociedad por una serie de elementos con los que interacciona. En este caso, aunque es un gran paso el que se produce con la construcción del monolito, y su impacto en los medios ya supone un cambio enorme respecto al franquismo, la implicación de la mayoría de la sociedad con respecto a esta memoria requiere sin duda de una serie de elementos que todavía no existían en la sociedad española. Uno de los elementos más importantes es sin duda la implicación de las administraciones y eso, todavía no se había producido. En efecto, al analizar dicho impacto, comprobamos que la terminología es imprecisa y aséptica, temporalmente limitada y en su extensión, breve. Además, el debate mantenido en las Cartas al director en el Lucha, en el que un vecino del pueblo de Caudé sugería que no se le llamase a aquello Pozos de Caudé y que indicaba que aquello había sido un campo de batalla, surgiere que existía efectivamente un desconocimiento por parte de la población sobre la represión franquista en este lugar o bien demuestra una actitud de no querer saber nada de lo acontecido. Este desconocimiento no incluía por supuesto, la memoria de las familias que fueron víctimas de estos asesinatos. Sin embargo, esa memoria tan sólo se socializaba con personas muy cercanas como los familiares, los simpatizantes de izquierda, en espacios generados por los sindicatos, amigos y vecinos del barrio. Este es quizás, el único avance en este sentido que observamos respecto a épocas anteriores. La visibilización de esta memoria, gracias a los actos y la construcción del monolito, así como la existencia de nuevos espacios como los sindicatos, consiguen la dignificación de las víctimas de la represión franquista, pero la no implicación de las administraciones públicas y otra serie de elementos como los avances en la historiografía, la falta de ejemplos similares o la evolución de esas categorías morales de las que hablábamos, impiden que esa memoria se haga extensible a otros sectores de la sociedad que están fuera de esos espacios. Por todo ello a pesar de los progresos que se producen en la socialización de esta memoria, creemos que la visibilización de esta memoria, por sí misma, es incapaz de vencer el peso del relato nivelador, de esa guerra de los locos133 que se promovió durante la transición española en aras de la reconciliación. Aunque es cierto que ya se menciona un lugar concreto de represión y se arroja la cifra de mil asesinados, el valor de otros elementos como el testimonio, 132 VINYES, Ricard: El Estado y la Memoria... p. 35 133 AGUILAR FERNÁNDEZ: Paloma: Memoria y olvido...p. 287 69 que puede ilustrar la verdadera dimensión de la represión y producir empatía y un cambio en la conciencia del oyente, sigue estando recluido al ámbito privatizado que hemos mencionado. Por estos elementos y otros, sobre los que consideramos prematuro adentrarnos, lo ocurrido en los Pozos de Caudé pudo ser asimilado por parte de muchos vecinos como un lugar donde mataron a republicanos al igual que existirían otros lugares donde matarían sublevados, sin alcanzar a comprender la amplitud del fenómeno de las fosas de Franco134 y sin entrar en contradicción con el relato nivelador dominante. En cuanto a la transmisión de esa memoria, en primer lugar nos gustaría referirnos a los debates que hemos señalado en el estado de la cuestión donde observábamos como suele establecerse una distinción en el modo en que impregna una determinada memoria a distintas generaciones. Estas generaciones establecen por tanto su propio sentido, con esa memoria como referencia y actúan por tanto de distinta forma. Según Ricardo García Cárcel, “la generación de los nietos ha impuesto su memoria a la de sus padres y la de sus abuelos, los que vivieron directamente el trauma” y aclara, “aunque la teoría de las generaciones de José Ortega y Gasset y Julián Marías no haya que aplicarla rígidamente es bien patente que cada generación hace su propia lectura histórica del pasado”135. En este sentido, Josefina Cuesta Bustillo diferenciaba en el empleo de esta memoria a tres generaciones, la de los que habían vivido la guerra, sus hijos, y sus nietos136. Santos Juliá señalaba que había sido la generación de los hijos la que había echado al olvido esta memoria para no problematizar el presente137. Lo cierto es que, aunque parece una hipótesis muy sugerente en lo que se refiere a la gestión de esa memoria por parte de la sociedad en un momento determinado, encontramos la necesidad de problematizar esta visión. Cuando nos acercamos a casos concretos como el de la construcción de los Pozos de Caudé, encontramos que en la conmemoración de ese pasado y en la construcción del monolito conviven tanto los hijos como los nietos de los asesinados. Por ello nos parecen adecuados para explicar este hecho, los planteamientos de Paul Ricoeur de los que también se hace eco Cuesta Bustillo, y que explicaba que al vínculo horizontal de vivir juntos, se le suma el vertical de lo que se nos trasmite138. En este sentido, Alejandro Martínez se hace eco de los textos de Judith Butler cuando afirma que las vidas lloradas no se reducen tan solo a nuestro 134 SILVA, Emilio y MACÍAS, Santiago: Las fosas de Franco... 135 GARCÍA CÁRCEL, Ricardo: La herencia del pasado. Las memorias históricas de España, Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2012. p. 57. Otros autores apuntan a que fue Jan Assmann quién más a hecho por introducir la diferenciación generacional en los estudios de memoria al identificar una memoria oral y otra comunicativa, estableciendo un margen de tres generaciones equivalentes a ochenta años entre ambas memorias. VALDIVIESO RODRIGO, Mercedes : “Arte y memoria histórica : las intervenciones en Berlín“ en MIR CURCÓ, Conxita y GELONCH SOLÉ, Josep (eds.): Duelo y memoria. Espacios para el recuerdo de las víctimas... pp. 242. 136 CUESTA BUSTILLO, Josefina: “Las capas de la memoria... 137 JULIÁ, Santos: “Echar al olvido: memoria y amnistía en la transición”, Claves de razón práctica, 129 (2003) 138 RICOEUR, Paul: La memoria, la historia... 70 ámbito familiar, sino que ese duelo puede extenderse implicando diferentes grupos de diferentes edades139. También para Ruiz Torres las consecuencias sobre la gente de un hecho que no ha vivido es también una forma de transmisión, como el ambiente vivido en el franquismo140. Por todo ello, los recuerdos de lo vivido y lo transmitido, y las emociones que éstos despiertan son realmente diversos e interactuantes141 y pensamos que por ello implican a varias generaciones y complejizan la cuestión de establecer etiquetas de este tipo, que acaban siendo confusas para el análisis de casos concretos. En este caso, hemos podido comprobar con las entrevistas realizadas, que la implicación en la construcción del monolito esta protagonizada por hijos de asesinados, por nietos, y también por simpatizantes políticos y amigos de diferentes edades. La construcción del monolito evoca diferentes recuerdos y emociones que implican a varias generaciones pero que todas confluyen en la misma acción. Unos guardan el recuerdo de un padre asesinado al que se conoció, otros el recuerdo de un abuelo imaginado, asesinado por un régimen que oprime y margina a su familia. Otros toman este elemento como una forma de reivindicar una serie de valores políticos o humanitarios. Ésta es la hipótesis que andaría cercana a los postulados de Enzo Traverso cuando afirma que las representaciones colectivas del pasado forjadas en el presente estructuran las identidades aportando continuidad histórica y sentido142. Con estos nuevos elementos, en torno a la memoria, las representaciones colectivas y a las identidades, pueden comprenderse mejor las acciones que se emprenden y también las omisiones. Otro elemento que ha podido ser ser cotejado es el del modo en que se transmitió esa memoria. Hemos averiguado que en todos los casos en los que hemos preguntado, la transmisión de ese recuerdo se produjo de forma activa en el seno familiar. Nunca se transmitió ese recuerdo ni a través del silencio ni de los vacíos, sino que ese recuerdo se mantuvo presente durante el franquismo, alimentado quizá también por la fuerza que proporcionaba un sentimiento de comunidad que se establecía en torno a los Pozos de Caudé y al conocimiento y contacto entre familias que habían sufrido casos similares. De hecho, cuando Manuel Castells habla de los movimientos sociales, afirma que el miedo se supera a través de la identificación con otros a través de un proceso de acción comunicativa. Es entonces cuando se produce un comportamiento que asume riesgos y los individuos entusiastas se transforman en un actor colectivo consciente143: Para que aparezcan estos elementos y se canalicen en acciones concretas, la existencia de un espacio es fundamental. Sin este tipo de elementos y sin disponer de un espacio es difícil 139 MARTINEZ, Alejandro: La paz y la memoria, Madrid, La catarata, 2011. p.93. 140 RUIZ TORRES, Pedro: “De perplejidades... 141 ROMEO MATEO, Mari Cruz: “La cultura de la memoria”, Pasajes,11, 2003, p. 65 142 TRAVERSO, Enzo, “La emergencia de la memoria” en El pasado, instrucciones de uso, historia memoria y política. Marcial Pons, Madrid, 2007. 13-38. 143 CASTELLS, Manuel: Redes de indignación y de esperanza, Madrid, Alianza Editorial, 2012. pp 209227. 71 elaborar un duelo y aunque se pueda producir, estaremos ante la elaboración de un duelo imperfecto144,. El duelo, es el primer paso para que llegue todo lo demás. De hecho, para Ismael Saz, respecto a la polémica que se ha producido en Francia a propósito de leyes de memoria como la Ley Gayssot de 1990 que prohíbe negar el Holocausto y otras leyes que le han seguido que intervienen en los contenidos de algunas publicaciones, afirma que esto se produce porque en Francia ya se ha realizado un trabajo de duelo y Francia ya ha afrontado su pasado traumático a diferencia de España, donde las leyes de memoria no están dirigidas a los contenidos sino a que se pueda realizar ese trabajo de duelo que todavía esta por llegar, señalando las fosas, recuperando los cuerpos y dignificando los espacios145. En cuanto a los debates en torno a la relación que existe o debe existir entre memoria e historia, nos parece muy acertada la hipótesis defendida por Enzo Traverso a propósito de que la historia y la memoria se relacionan entre sí, la una aportando objetividad y la otra eliminando generalidades y ángulos muertos146 Esos espacios que hemos visto favorecieron el contacto entre estas personas que pasaron a tener la percepción de ser un actor colectivo consciente, como dice Castells. Esta percepción, en ausencia de estudios historiográficos que señalasen la verdadera dimensión de la represión en toda España, hizo que su conciencia colectiva no fuese más allá de la de su entorno y por tanto de sus acciones147. Es decir que comprobamos una relación directamente proporcional entre la dimensión de las acciones de dignificación y la dimensión de la conciencia del grupo o colectivo que las promueven. No obstante, la acción emprendida por estos familiares al señalizar y dignificar el lugar, colocar placas informativas, crear un espacio de contacto, conocimiento y reivindicación en torno a los actos del 1º de mayo, fue fundamental para facilitar que esa memoria fuese socializándose poco a poco en vez de permanecer oculta148.. Al realizarse posteriormente el trabajo historiográfico en torno a la represión, parte de ese trabajo contempló esa memoria, y al mismo tiempo le mostró la verdadera dimensión de la represión y depuración franquista en todo el territorio español. Esto dotó a estas personas de una conciencia colectiva mayor, y explica entre otras cosas, que sus acciones quisieran extenderse a la provincia a través de la creación de la Asociación Pozos de Caudé. En cuanto a la obra del monolito, podemos concluir varias cuestiones. La primera de ellas 144 MIR CURCÓ, Conxita y GELONCH SOLÉ, Josep (eds.): Duelo y memoria... p. 12 145 SAZ, Ismael: “Franquismo, pasado que no puede pasar”, Pasajes, 11, (2003) p. 52 146 TRAVERSO, Enzo, “La emergencia de la memoria” en El pasado, instrucciones de uso... p. 13-38. 147 Recordamos que hasta la aparición de El pasado oculto o el testimonio de Ildefonso Manuel Gil en Concierto al atardecer, ambas obras publicadas en 1992, ha sido muy difícil transmitir al gran público una visión más cercana de lo que significa la represión en la zona de Teruel y los Pozos de Caudé. Sin la envergadura de la información que aportan obras de este tipo es difícil romper un relato oficial mantenido durante años por la dictadura que nivelaba la culpa. 148 TRAVERSO, Enzo, “La emergencia de la memoria...p. 13-38. 72 es que su construcción fue compleja y cara ya que nos encontramos ante un monolito de hormigón de 700 cm de largo por 110 cm de alto. Fue posible gracias a la formación profesional de todos los que colaboraron en ella y que provenían en su mayoría de oficios varios como carpintería, albañilería o pintura. Se financió a través de suscripción popular, utilizando principalmente el espacio de contacto creado por los sindicatos UGT, CCOO. El coste total ascendió a 247.795 pts, del cuál participaron minoritariamente partidos como Convergencia Republicana con 500 pts., UGT con 3000 pts. y basándonos en el testimonio de Jaurés Sánchez, también el PCE, con 35.000 pts. La suscripción para la construcción del monumento y la preparación de los materiales y el diseño duró más de dos años, ya que comenzó en 1977 hasta el día de la inauguración que se produjo el 1º mayo de 1980. La construcción se realizó en dos horas y la llevaron a cabo unas 14 personas. Esta acción se hizo sin impedimentos por parte de la administración pública ni los propietarios de la finca, pero también sin apoyos. En cuanto a los mensajes inscritos en la lápida se produjo cierta polémica entre los simpatizantes por términos como caídos o fusilados, por esos algunos militantes de CNT levantaron su propia placa pintada con los colores de la bandera de CNT. Aunque como nos explica Jaurés, la decisión de utilizar un término menos polémico se debió a no querer llamar demasiado la atención y sufrir algún tipo de acto vandálico. En los actos que se celebran allí desde el comienzo de la democracia se observa simbología concreta como banderas republicanas, y en los primeros años también aragonesas, ya que era el momento de negociación del Estatuto de Aragón. También podemos ver en las fotografías la instalación de unos puños rojos cerrados en lo alto del monumento donde luego fue instalada una paloma de la paz. Por otro lado, nos encontramos ante un monumento funerario lleno de vida. Afirmamos esto en cuanto al uso que se le da y también por las múltiples transformaciones que ha ido sufriendo con el paso del tiempo. Todas estas obras se siguieron realizando gracias a las aportaciones económicas de los donantes que a través de la documentación facilitada por Jaurés Sánchez cuantificamos en 56 de los cuales 8 son anónimas. No obstante, él mismo nos afirma que fueron muchos más ya que todos no aparecen en la documentación149. 3.2. Propuesta de futuro Somos conscientes de que los elementos que hemos señalado en las conclusiones tienen un alcance limitado, fruto de haber cotejado los objetivos planteados con la información que nos proporciona el estudio del caso de los Pozos de Caudé. Por este motivo, las limitaciones 149 Entrevista con Jaurés Sánchez en Teruel 26/6/2013 73 BIBLIOGRAFÍA •ALDECOA CALVO, José Serafín: “Los sacados del seminario de Teruel, a través del testimonio de Ildefonso Manuel Gil”, Rolde, 141-142, Zaragoza (2012). pp. 5268. •ALDECOA CALVO, José Serafín: Los orígenes de las organizaciones obreras socialistas (UGT y PSOE) en la ciudad de Teruel (1900-1931), Zaragoza, Fundación Fernando Aladrén, 2008. •AGUILAR FERNÁNDEZ, Paloma: Políticas de la memoria y memorias de la política, Madrid, Alianza, 2008. •AGUILAR FERNÁNDEZ, Paloma: Memoria y olvido de la Guerra Civil española, Madrid, Alianza, 1996. •AGUILAR FERNÁNDEZ, Paloma, “La presencia de la Guerra Civil y del franquismo en la democracia española”, Pasajes, 11, (2003). pp. 13-23 •AGUILAR, Fernando y DE FRANCISCO, Andrés: “Identidad normas e intereses”, Reis, 104, (2003). pp. 9-27 •ALONSO CÍSTER, David: Verano del 36, la fosa común de la Guerra Civil de los Llanos de Caudé (Teruel), Zaragoza, Mira Editores, 2008 •ARCHILÉS, Ferrán: “Lenguajes de nación. 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Unidad 2000 4 rosales a 125 pts. 500 50 matas de alibustre a 20 pts. 1000 36 horas de albañil a 250 pts. Hora 9000 graba y arena en camión 3000 mano de obra Francisco Lacruz 2.000 dos coronas de flores artificiales 6.433 Corona de claveles naturales 1 Mayo 5000 Lápida mármol "Linares" 28.000 1 carrete y copias a color del día de la inauguración 600 2, 5 m bandera de aragón 360 Corona artificial 1 Mayo 1981 2.600 13 fotos sacadas por Cajigal 525 Factura Fabre, el herrero 28.737 Albañil, cercado del monolito 98.000 20 fotos 1º mayo 1981 900 TOTAL 247.795 Ilustración 11: Facturas pagadas 1981, Archivo personal hermanos Volney y Jaurés Sánchez 86 DONACIONES Fecha Donante Importe (pts.) Resta 16/05/1978 Volney Sánchez Pérez 3.000 16/05/1978 Jaurés Sánchez Pérez 3.000 16/05/1978 Francisco Royo Ferrenzuela 500 20/05/1978 Anónimo 500 21/06/1978 José Sánchez Pascual 5.000 21/06/1978 Emerenciana Sánchez Pascual 1.000 22/06/1978 Martín Sánchez Pascual 1.000 23/06/1978 Emiliano Domingo Soriano 200 27/06/1978 Luis Cercós Monero (Torrecilla Alc.) 2.000 27/06/1978 Guzman Gel a Elena 500 27/06/1978 Amparo Soldador 500 28/06/1978 Ricardo Gandía 500 28/06/1978 Pablo García Justo 200 06/07/1978 Intereses 892 07/07/1978 Anónimo 200 07/07/1978 Anónimo 100 17/07/1978 Anónimo 200 18/07/1978 Anónimo 1.700 05/08/1978 Paco Bariena 1.300 25/08/1978 Vicente Marín Lafuente 5.000 26/08/1978 Jorge Noguera 1.000 04/09/1978 Hermanos Sánchez Ortíz 6.000 04/09/1978 Hermanos Soldador Jimenez 1.000 04/09/1978 Hermanos Caravantes Benedicto 1.500 04/09/1978 José Román 1.000 04/09/1978 Manuel Javier 3.000 04/09/1978 Gregorio García Blesa 500 18/09/1978 300 27/09/1978 Juan Hernández (Cella) 100 09/11/1978 Anónimo 300 16/11/1978 Anónimo 1.000 30/11/1978 Manuel Aranda 2.000 05/12/1978 Asunción Martín Fabre 1.000 07/12/1978 Abel Sanz 5.000 11/12/1978 Víctor Martín 1.000 03/01/1979 Intereses 153 30/01/1979 Avelino Villarroya 2.000 02/02/1979 Manuel Gómez Fabre 500 20/02/1979 Matías Sánchez 2.000 20/02/1979 Jesús Fermín Martín 1.000 20/02/1979 Santiago Fermín Martín 1.000 05/03/1979 Carmen Villaroya 15.000 17/04/1979 Manuel Javier Pérez 8.000 20/04/1979 Bárbara Fuentes Martín 2.500 20/04/1979 Juan Fuentes Gómez 5.000 02/05/1979 Hermanos 5.000 02/05/1979 Anónimo 100 03/05/1979 Vicente Marín Lafuente 5.000 03/05/1979 Joaquín Esteban 1.000 03/05/1979 Concha Sánchez 1.000 03/05/1979 Hermanos Sánchez Pérez 10.000 04/05/1979 Anduj 1.000 08/05/1979 Juan Linares 500 08/05/1979 Anónimo 200 17/05/1979 Feliciano Gómez 1.000 07/06/1979 María 500 07/06/1979 1.000 30/06/1979 Intereses 354,88 13/07/1979 Mismo 500 05/07/1979 Lista anuncios (Laura) 4.936 13/07/1979 Lista anuncios (Laura) 4.936 Total 115.255 111.045 según el documento Ilustración 12: Lista de donaciones. Archivo personal hermanos Volney y Jaurés Sánchez 87 Ilustración 13: Primera celebración del 1º de mayo en Teruel. Llama la atención la unidad sindical de estos primeros años demostrada en esta fotografía, compartiendo la cabecera de la manifestación CCOO UGT y CNT. Archivo privado Asociación Pozos de Caudé Ilustración 14: “Los otros caídos”. Interviú, 17-25 abril 1980 p. 104. 88 Ilustración 15: Heraldo de Aragón, 2 mayo 1980, referencia a la inauguración del monolito de los Pozos de Caudé: “Los actos de la tarde”, A las 4:30 de la tarde, se concentrarán en la plaza del Torico todas aquellas personas que deseen asistir al acto de inauguración del monumento levantado por suscripción popular en el paraje denominado "Pozos de Caudé" en memoria de aquellos que murieron en defensa de la libertad y democracia.