Full text
El Castillo Abadía de Montearagón Gestión, investigación, conservación, difusión Paula [Seleccionar fecha] Dirección Carmen Gómez Urdáñez, doctora en Hª del Arte Codirección Codirigen Guillermo Tomás Faci, doctor en Hª Medieval Carmen de Guerrero Manso, doctora en Derecho Administrativo MÁSTER UNIVERSITARIO EN GESTIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL
2 Querría expresar mi agradecimiento a todas las personas que han hecho posible este proyecto, y muy especialmente a Carlos Garcés Manau y Antonio Turmo Arnal, de una Asociación de Amigos del Castillo de Montearagón que llega donde no lo hace Patrimonio; a mi amigo Guillermo Montañés Agudo, autor de las ilustraciones que acompañan el presente trabajo; a mis colegas del máster Elena Naval Castro y Amor Blanque Herrero, que acudieron en mi ayuda cuando lo necesité; y a mis pacientes directores Carmen Gómez Urdáñez, Guillermo Tomás Faci y Carmen de Guerrero Manso
3 RESUMEN Hemos dedicado estos pasados meses al estudio del castillo-abadía de Montearagón, sito en el término municipal de Quicena (Huesca), y declarado Monumento Nacional en 1931. Conjunto histórico artístico muy complejo por haber sido ocupado de forma casi ininterrumpida por una comunidad de canónigos agustinos desde su construcción en el siglo XI hasta su desamortización el siglo XIX, consta, entre otros elementos destacados, de torre homenaje, torre albarrana, iglesia, cripta, y doble perímetro amurallado. El castillo se alza en lo alto de una colina de arenisca y salagón, en cuyas faldas se ubica el yacimiento (todavía sin excavar) de una aldea medieval que, nacida al amparo de los muros del castillo, desapareció en torno al siglo XV. Habiendo recurrido en nuestra investigación previa a fuentes documentales, informes de Patrimonio Nacional y Arqueología de la Arquitectura, hemos podido constatar que las intervenciones arqueológicas y de restauración llevadas a cabo hasta la fecha en Montearagón han sido realizadas en ausencia tanto de un informe histórico artístico como de un plan director. Por todo ello, en el presente trabajo de fin de máster proponemos la creación de una fundación que promueva la investigación histórica del castillo de Montearagón, acometa la excavación del yacimiento, financie la restauración del monumento y de su entorno y difunda los resultados.
4 ABSTRACT We have been working for the last few months on the study of the fortress-monastery of Montearagón, located in the municipality of Quicena (Huesca), proclaimed as National Monument on 1931. Having been inhabited almost without interruption by a community of Augustinian Canons since it was built in the 11th century up to the Ecclesiastical Confiscations of the 19th century, Montearagón has become a very complex historic-artistic set: among other highlights, the site is comprised of a keep, an independent flanking tower, a church, a crypt and a double walled enclosure. The fortress rises high on a hill of sandstone and marl, on whose slopes is located the unexcavated archaeological site of a medieval village that, born under the protection of the castle walls, disappeared sometime during the 15th century. Having harnessed through our preliminary research to historical documents, National Heritage reports and Archaeological Architecture, we have concluded that both archaeological diggings and restoration works undertaken to this day are lacking historical-artistic report and management plan. Therefore, the following Master's Final Project contemplates the constitution of a foundation which promotes historical research of the castle of Montearagón, undertakes the excavation of the archaeological site, invests the restoration of both the monument and its immediate surroundings and spreads its findings.
5 ÍNDICE Introducción ……………………………………………………………………………. 6 Análisis DAFO ………………………………………………………………………… 8 Objetivos ……………………………………………………………………………….. 9 Modelo de gestión ……………………………………………………………………. 12 Actividades a desarrollar y cronograma ……………………………………………… 13 Recursos materiales y humanos ………………………………………………………. 14 Presupuesto …………………………………………………………………………… 16 Bibliografía …………………………………………………………………………… 17 Direcciones electrónicas consultadas ………………………………………………… 20 Relación de anexos …………………………………………………………………… 21 Anexo I: Historia de Montearagón Anexo II: Conservación de Montearagón Anexo III: Musealización de Montearagón
6 INTRODUCCIÓN El cuatro de junio del año mil noventa y cuatro de la Era cristiana moría el rey Sancho Ramírez. Había regido Aragón treinta y un años, gobernado Pamplona dieciocho, y sitiado Huesca durante los últimos nueve. Para esto último había dispuesto la construcción de una fortaleza que desde el momento mismo de su concepción compartió las funciones militar, civil y eclesiástica. Militar en tanto que debía ser la plataforma desde la que los cristianos lanzaran sus ataques sobre Huesca; civil en tanto que en ella se acomodarían los reyes y la corte; eclesiástica en tanto que entre sus muros debía instalarse una comunidad de canónigos agustinos. El modelo no era nuevo. Ramiro I lo había ensayado con éxito algunos años antes en Loarre (1071), desde donde sería exportado a otros lugares del incipiente reino de Aragón. Mas fue Montearagón quien, vinculado directamente a la familia real aragonesa, asumiera desde muy pronto un carácter hegemónico sobre todos los demás. Dotado con amplias concesiones territoriales, rentas y honores, y elegido como cabeza de las capillas reales establecidas hasta ese momento, Montearagón se convirtió en un lugar de memoria tanto como en un lugar de oración. Memoria regia que durante los siguientes ochocientos años sería celosamente guardada en su archivo y en su cripta, que durante un tiempo dio cobijo a los restos de Sancho Ramírez y de Alfonso el Batallador. Larga tradición que sufrió diversos avatares a lo largo de la Historia, para verse interrumpida de forma definitiva en el siglo XIX con motivo de la desamortización de 1835. El castillo abadía de Montearagón ha estado deshabitado desde entonces. Su situación actual es, según Patrimonio Nacional (organismo del que a día de hoy depende), de ruina consolidada. Y si bien es cierto que desde los años 1995 se han llevado a cabo siete campañas de restauración, éstas han sido asistemáticas, muy separadas en el tiempo, realizadas con criterios diversos y aun antagónicos, en distintas zonas del monumento y sin solución de continuidad. Además, ninguna de estas intervenciones ha conseguido solucionar el principal achaque del monumento, a saber: el progresivo deterioro de la colina sobre la que se asienta el
7 castillo, fruto de la morfología del subsuelo (arenisca y salagón), de las infiltraciones de agua derivadas de la colmatación de las zanjas de drenaje, y del peso del propio monumento. Un problema que amenaza a la estructura del edificio en su conjunto y cuya solución no es fácil, pues, a diferencia del castillo en sí, la colina sobre la que éste se asienta es de propiedad privada. Éste había sido hasta ahora problema insalvable. Sin embargo, a nadie se le escapa que, de unos años a esta parte, se ha venido operando un importante cambio de mentalidad colectiva a propósito de la relación entre sociedad y patrimonio; un cambio acelerado quizás por la actual coyuntura económica: la Administración parece haber perdido su tutela exclusiva sobre el Patrimonio Cultural, los sectores público y privado están redefiniendo sus mutuos espacios, y unos y otros, y la sociedad con ellos, avanzan hacia lo que esperamos termine siendo una concurrencia. El objetivo del presente proyecto es pues el de proponer un modelo de gestión que permita acometer la restauración del monumento y su inmediata puesta en valor. Para ello hemos dividido nuestro trabajo en cuatro apartados: 1. Gestión: contempla la creación de una fundación; incluye una propuesta de patronato, una previsión de gastos, un análisis de los recursos humanos necesarios para poner en marcha el proyecto y un cronograma 2. Investigación: aporta un bosquejo de informe histórico artístico; incluye las restauraciones acometidas hasta la fecha 3. Restauración: integran este apartado una propuesta de conservación preventiva y un plan de restauración 4. Difusión: comprende la creación de una página web, un proyecto museográfico y un sistema de audioguía para smartphones basado en códigos QR
8 ANÁLISIS DAFO Enormidad de la tarea Complejidad del monumento Estructura del terreno sobre el que se asienta Ausencia de capital previo Propuesta de restauración que permite acometer separadamente los distintos espacios del castillo Propuesta de restauración puntera que tiene en cuenta la morfología del terreno Existencia de una Asociación de Amigos Propiedad estatal del castillo frente a propiedad privada de la colina sobre la que se asienta Recortes en cultura y educación; reducción de las subvenciones públicas Relativa inexistencia de proyectos de este tipo en España Abundancia de mano de obra Recuperación económica en Europa Progresiva revalorización del Patrimonio Cultural como alternativa al turismo de "sol y playa" AMENAZAS OPORTUNIDADES FORTALEZAS DEBILIDADES
9 OBJETIVOS Adelantábamos en la introducción que los objetivos del presente trabajo giraban en torno a la investigación, restauración, difusión y gestión del Castillo de Montearagón. Una investigación necesaria, porque nuestro conocimiento sobre el edificio es muy limitado (a día de hoy, Montearagón permanece inexcavado en su mayor parte, y apenas se ha publicado una pequeña parte de las fuentes documentales existentes). Una restauración imperiosa, pues el edificio hace ruina y Patrimonio Nacional -del que Montearagón dependeno autoriza las visitas organizadas por no poder garantizar la seguridad del público. Una difusión que, en espera de que empiecen los trabajos de restauración, deberá centrarse en medios digitales. Y una gestión, en definitiva, que permita acometer todas las anteriores. No hablaré aquí del modelo de gestión, por haber dedicado a ello el siguiente capítulo, pero sí explicaré brevemente los objetivos de investigación, gestión y difusión. Investigación Conservación Gestión Difusión
16 PRESUPUESTO Gestión Capital fundacional ......................................................................................... 30.000 € Nómina del gestor (anual) ............................................................................... 27.477 € Investigación Campañas arqueológicas ................................................................................. 500.000 Elaboración del informe histórico artístico ......................................... no presupuestable* Conservación Elaboración del plan director ............................................................. no presupuestable* 1 Restauración fase 1 (obras estructurales) ....................................................... 3.000.000 € Restauración fase 2 (estructuras ya intervenidas anteriormente) ................... 1.500.000 € Restauración fase 3 (acceso al monumento) ............................................... 1.000.000 € Restauración fase 4 (obras perimetrales) ...................................................... 750.000 € Restauración, fase 5 (fábrica menor) ............................................................. 500.000 € Difusión Página web ........................................................................................................... 500 € Visita guiada mediante códigos QR en dos idiomas .......................................... 1.000 € Proyecto museográfico ..................................................................................... 15.000 € Proyecto de realidad aumentada ...................................................................... 10.000 € 1 Depende de Patrimonio Nacional, cuyos técnicos no perciben por ello retribución adicional a su nómina fija.
17 BIBLIOGRAFÍA AGUERRI MARTÍNEZ, F., «Tarazona. La Recuperación de su catedral» en Hispania Nostra nº 8, 2012. DEL ARCO, R., «El Monasterio de Montearagón», en Linajes de Aragón, Huesca, 1914, reeditado en Argensola nº 53, Huesca, 1963. ASOCIACIÓN DE AMIGOS DEL CASTILLO DE MONTEARAGÓN, «Una visita al castillo de Montearagón», en La Campana de Huesca nº 12, Huesca, 1996, pp. 4-5. BALAGUER, F., «La repoblación forestal de la Serreta de Montearagón», en Argensola nº 39, Huesca, 1959, p. 273-274. BALAGUER, F., «El reloj de Montearagón», en Argensola nº 86, Huesca, 1978, p. 443. BARRIOS MARTÍNEZ, M.ª D., Documentos de Montearagón (1058-1205), Huesca, 2004. BEFFEYTE, R., L'art de la guerre au Moyen Age, Rennes, Éditions Ouest-France, 2005. BRIOSO Y MAYRAL, J. V., «Reivindicar y restaurar Montearagón, todo un reto», en La Campana de Huesca nº 2, Huesca, 1995, pp. 12-13. BURROW, J. A., The Ages of Man. A Study in Medieval Writing and Thought, Oxford, 1988. CAIRNS, C., Los castillos medievales, Madrid, Akal, 2001. CAIRNS, T., Caballeros medievales, Madrid, Akal, 1994. CARBONARA, G., «Tendencias actuales de la Restauración en Italia» en Loggia: Arquitectura y Restauración nº 6, Valencia, 1998, pp. 12-23. CENTELLAS SALAMERO, R. (coord.), Los Reyes de Aragón, Zaragoza, Caja de Ahorros de la Inmaculada, 1993. COBOS GUERRA, F., «Avance de los estudios sobre el Castillo-convento de Montearagón», en E. Cooper y A. León López, Arquitectura fortificada: Conservación,
18 restauración y uso de los castillos, Valladolid, Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León, 2005, pp. 91-124. DOMÍNGUEZ HERRERO, V. y MORALES AGUDO, J., El visitante educado y el nuevo museo, Zaragoza, 2009. DUBY, G., Guerreros y campesinos. Desarrollo inicial de la economía europea, Madrid, Siglo XXI Editores, 1999. DUBY, G., El caballero, la mujer y el cura. El matrimonio en la Francia feudal, Madrid, Taurus, 1982. GARCÍA CUETOS, M.ª P., «El Historiador del Arte ante el proceso de Restauración Monumental» en Liño: Revista anual de Historia del Arte nº 7, Oviedo, 1987, pp. 203216. GARCÍA HERRERO, Mª DEL C., «Actividades laborales femeninas en la Baja Edad Media turolense», en Aragón en la Edad Media nº 19, Zaragoza, 2006, pp. 181-200. GARCÍA HERRERO, Mª DEL C., «Actividades laborales femeninas a finales de la Edad Media: registros iconográficos», en Arte y vida cotidiana en época medieval, Zaragoza, 2008, pp. 17-48. GÓMEZ DE VALENZUELA, M., La vida cotidiana en el reino de Aragón en los siglos XI y XII, Cuadernos de Zaragoza nº 23, Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza, 1978. JASPERT, N., « La reforma agustiniana: un movimiento europeo entre ‹piedad popular› y ‹política eclesiástica› », en XXXII Semana de Estudios Medievales de Estella. La reforma gregoriana y su proyección en la cristiandad Occidental. Siglos XI-XII, Pamplona, Institución Príncipe de Viana, 2006. LAPEÑA PAÚL, A. I., Sancho Ramírez. Rey de Aragón (¿1064?-1094) y rey de Navarra (1076-1094), Ediciones Trea, 2004. LINAGE CONDE, A., La vida cotidiana de los monjes de la Edad Media, Madrid, Editorial Complutense, 2007.
19 MAIRAL DOMÍNGUEZ, Mª del M., «Obras en el monasterio de Montearagón (18591870)», en Homenaje a don Antonio Durán Gudiol, Huesca, Instituto de Estudios Altoaragoneses, 1995, pp. 567-579. MARÍN CHAVES, C., ANDALUZ MORILLO, N., GISBERT AGUILAR, J., y REMÓM COBETA, A., «Diagnóstico del deterioro de edificios del patrimonio histórico-artístico del sureste de la provincia de Huesca», en Lucas Mallada nº 6, Huesca, 1994, pp. 143-169. MARTÍNEZ PRADES, J. A., Los canteros medievales, Madrid, Akal, 2001. MILETO, C., «La conservación de la arquitectura: materia y mensajes sensibles» en Loggia: Arquitectura y Restauración nº 19, Valencia, 2006, pp. 20-33. POGNON, E., La vida cotidiana en el año 1000, Madrid, Ediciones Temas de hoy, 1991. RUBIO CALATAYUD, A., Las reinas de Aragón, Zaragoza, Ed. Delsan Libros, 2012. DE SEGURA, J., Discurso de la fundación y estado de la real casa de Montearagón, edición facsimilar de Mª Dolores Barrios Martínez y José Miguel Pesqué, Huesca, Instituto de Estudios Altoaragoneses, 1996. SOLER ARQUÉS, C., «Las ruinas de Montearagón», en La Campana de Huesca nº 3, Huesca, 1995, pp. 10-11. VIOLLET-LE-DUC, E., Dictionnaire raisonné de l'architecture française du XIe au XVIe siècle, 1856.
20 DIRECCIONES ELECTRÓNICAS CONSULTADAS Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA) http://www.sipca.es/ Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC) http://sigpac.mapa.es/fega/visor/ Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) http://ipce.mcu.es/ Románico Aragonés; la guía digital del románico http://www.romanicoaragones.com/ Fundación Uncastillo; centro del Románico http://www.fundacionuncastillo.com/ Fundación Tarazona Monumental http://www.tarazonamonumental.es/
21 RELACIÓN DE ANEXOS Anexo I: Historia de Montearagón Anexo II: Conservación de Montearagón Anexo III: Musealización de Montearagón
22 ANEXO I Historia de Montearagón Dirección Carmen Gómez Urdáñez, doctora en Hª del Arte Codirección Codirigen Guillermo Tomás Faci, doctor en Hª Medieval Carmen de Guerrero Manso, doctora en Derecho Administrativo MÁSTER UNIVERSITARIO EN GESTIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL
23 ÍNDICE Introducción ……………………………………………………………………………. 3 Construcción: Historia de Montearagón ……………………………………………….. 4 Destrucción: Desamortización y ruina ………………………………………………… 6 Restauración: Intervenciones en Montearagón ………………………………………… 8 Bibliografía …………………………………………………………………………… 11 Apéndices …………………………………………………………………………….. 13 - Mapas topográficos - Anexo fotográfico - Planimetrías (1980-1997) - Alzado de la torre homenaje (2013) 2 2 Cortesía de Amor Blanque Herrero.
24 INTRODUCCIÓN Decíamos en el cuerpo principal de nuestro Trabajo de Fin de Máster que el inicio de los trabajos de restauración del castillo abadía de Montearagón pasaba necesariamente por la realización de un informe histórico artístico. Si bien no me corresponde a mí realizar tal informe, sí que he querido hacer una breve síntesis de las etapas constructivas del monumento. En un primer apartado trataremos de la historia del edificio hasta su desamortización en 1835. Seguidamente haremos un repaso de los avatares sufridos por el monumento desde que cae en manos privadas hasta el momento en que dan comienzo los primeros trabajos de restauración. A continuación daremos breve noticia de las intervenciones llevadas a cabo en Montearagón hasta la fecha de hoy. Por último, incluiremos en el apéndice algunos planos topográficos, fotos del estado de ruina del edificio en los años inmediatamente anteriores al comienzo de los trabajos de restauración; algunas fotos de su estado actual; planimetrías de las intervenciones acometidas entre 1980 y 1997; y finalmente, un alzado de la torre homenaje en la actualidad. ASOCIACIÓN DE AMIGOS DE MONTEARAGÓN Planta de Montearagón en la actualidad
25 CONSTRUCCIÓN: HISTORIA DE MONTEARAGÓN Mandado construir por el rey Sancho Ramírez para apoyar la ofensiva cristiana sobre Huesca, Montearagón se concibió desde el principio como un castillo-abadía, análogo al de Loarre, su precedente inmediato. Las obras comenzaron en 1086, y en 1089 el castillo ya era militarmente operativo, si bien la edificación de la iglesia se prolongó hasta 1095 3 . Conquistada la ciudad de Huesca al año siguiente, Montearagón fue descuidando el mantenimiento de sus estructuras defensivas, proliferando sin embargo las de uso civil. Aun sin haber conseguido encontrar todavía noticia cierta de ello, imagino que la reconversión de la torre homenaje en campanario y la construcción del primer claustro románico (de tres arcos por lado) debieron realizarse en esta época. El castillo-abadía recuperó su función militar en 1413, siendo tomado por los partidarios del conde Jaime de Urgel y recuperado poco después por los hombres del rey Fernando I de Aragón. En 1477 se incendió. Suponemos que al incendio siguió una restauración, y que fue a consecuencia de la misma que se reformó la iglesia (de estilo gótico esta vez) y que los canónigos del monasterio encargaran en 1518 a un relojero de Zaragoza la realización de un nuevo reloj que substituyera al antiguo 4 . En 1571 Montearagón perdió buena parte de sus tierras, rentas y privilegios para dotar a los recién creados obispados de Jaca y Barbastro. A partir de este momento comienza la decadencia del monasterio y la ruina de sus edificios, cuyo mantenimiento era más costoso de lo que sus canónigos podían afrontar con el mermado patrimonio de la abadía. Y en efecto, Montearagón se abandona entre 1574 y 1585, bajando sus religiosos a Huesca. En 1586, sin embargo, el edificio comienza a rehabilitarse, y en 1599 una 3 Es posible que, en realidad, se construyeran dos iglesias románicas. Una en la década de los ochenta, y otra en la década de los noventa, situada sobre la antigua. 4 Balaguer 1978, p. 443.
32 BIBLIOGRAFÍA AGUERRI MARTÍNEZ, F., «Tarazona. La Recuperación de su catedral» en Hispania Nostra nº 8, 2012. DEL ARCO, R., «El Monasterio de Montearagón», en Linajes de Aragón, Huesca, 1914, reeditado en Argensola nº 53, Huesca, 1963. ASOCIACIÓN DE AMIGOS DEL CASTILLO DE MONTEARAGÓN, «Una visita al castillo de Montearagón», en La Campana de Huesca nº 12, Huesca, 1996, pp. 4-5. BALAGUER, F., «La repoblación forestal de la Serreta de Montearagón», en Argensola nº 39, Huesca, 1959, p. 273-274. BALAGUER, F., «El reloj de Montearagón», en Argensola nº 86, Huesca, 1978, p. 443. BARRIOS MARTÍNEZ, M.ª D., Documentos de Montearagón (1058-1205), Huesca, 2004. BEFFEYTE, R., L'art de la guerre au Moyen Age, Rennes, Éditions Ouest-France, 2005. BRIOSO Y MAYRAL, J. V., «Reivindicar y restaurar Montearagón, todo un reto», en La Campana de Huesca nº 2, Huesca, 1995, pp. 12-13. CAIRNS, C., Los castillos medievales, Madrid, Akal, 2001. CAIRNS, T., Caballeros medievales, Madrid, Akal, 1994. CARBONARA, G., «Tendencias actuales de la Restauración en Italia» en Loggia: Arquitectura y Restauración nº 6, Valencia, 1998, pp. 12-23. COBOS GUERRA, F., «Avance de los estudios sobre el Castillo-convento de Montearagón», en E. Cooper y A. León López, Arquitectura fortificada: Conservación, restauración y uso de los castillos, Valladolid, Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León, 2005, pp. 91-124. GARCÍA CUETOS, M.ª P., «El Historiador del Arte ante el proceso de Restauración Monumental» en Liño: Revista anual de Historia del Arte nº 7, Oviedo, 1987, pp. 203216.
33 MAIRAL DOMÍNGUEZ, Mª del M., «Obras en el monasterio de Montearagón (18591870)», en Homenaje a don Antonio Durán Gudiol, Huesca, Instituto de Estudios Altoaragoneses, 1995, pp. 567-579. MARÍN CHAVES, C., ANDALUZ MORILLO, N., GISBERT AGUILAR, J., y REMÓM COBETA, A., «Diagnóstico del deterioro de edificios del patrimonio histórico-artístico del sureste de la provincia de Huesca», en Lucas Mallada nº 6, Huesca, 1994, pp. 143-169. MARTÍNEZ PRADES, J. A., Los canteros medievales, Madrid, Akal, 2001. MILETO, C., «La conservación de la arquitectura: materia y mensajes sensibles» en Loggia: Arquitectura y Restauración nº 19, Valencia, 2006, pp. 20-33. DE SEGURA, J., Discurso de la fundación y estado de la real casa de Montearagón, edición facsimilar de Mª Dolores Barrios Martínez y José Miguel Pesqué, Huesca, Instituto de Estudios Altoaragoneses, 1996. SOLER ARQUÉS, C., «Las ruinas de Montearagón», en La Campana de Huesca nº 3, Huesca, 1995, pp. 10-11. VIOLLET-LE-DUC, E., Dictionnaire raisonné de l'architecture française du XIe au XVIe siècle, 1856.
34 APÉNDICES Mapas topográficos Anexo fotográfico Planimetrías (1980-1997) Alzado de la torre homenaje (2013)
35 Mapas topográficos
36
37 Anexo fotográfico Muralla occidental, 1979 Muralla occidental, 2010
38 Torre homenaje e iglesia, 1979 Torre homenaje e iglesia, 2010
39 Torre albarrana, 1979 Torre albarrana, 2010
40 Planimetrías (1980-1997)
41 ANEXO II Conservación de Montearagón MÁSTER UNIVERSITARIO EN GESTIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL Dirección Carmen Gómez Urdáñez, doctora en Hª del Arte Codirección Codirigen Guillermo Tomás Faci, doctor en Hª Medieval Carmen de Guerrero Manso, doctora en Derecho Administrativo
48 sucesivos, de mantener la ruina como testigo del paso del tiempo o reconstruir lo perdido 29 . ¿Qué necesidad hay, en efecto, de devolver al edificio a una determinada etapa constructiva, cuando las nuevas tecnologías nos permiten ver todas ellas? ¿Para qué elegir un momento histórico concreto, cuando podemos tenerlos todos? Aceptemos el monumento como nos ha llegado, consolidémoslo, hagámoslo seguro y accesible, y dejemos en manos de la tecnología digital la reconstrucción histórica-estética del mismo. Todas las lecturas posibles tienen así cabida. 29 García Cuetos 1987, pp. 206-209.
49 CRONOGRAMA 1. Elaboración del plan director 2. Restauración fase 1 (obras estructurales): 2.1. Consolidación de la mota 2.2. Refuerzo de la antemuralla 2.3. Pavimentación del espacio interior del castillo 2.4. Consolidación de las estructuras de la aldea 3. Restauración fase 2 (estructuras ya intervenidas anteriormente necesitadas de una nueva restauración): 3.1. Restauración de la torre homenaje 3.2. Consolidación de la muralla nororiental 3.3. Restauración de la iglesia 3.4. Restauración de la cripta 4. Restauración fase 3 (acceso al monumento): 4.1. Consolidación de la muralla oriental 4.2. Restauración de la torre albarrana 4.3. Consolidación de la entrada en recodo 4.4. Consolidación de la casa del guarda 5. Restauración fase 4 (obras perimetrales): 5.1. Consolidación de los lienzos de muralla occidental y noroccidental 5.2. Restauración de la torre de armas 5.3. Restauración de la torre pentagonal 6. Restauración, fase 5 (fábrica menor): 6.1. Consolidación de los restos de la sala capitular 6.2. Consolidación de los restos del palacio abacial 6.3. Consolidación de los restos de cuadras, cocinas, etc.
50 BIBLIOGRAFÍA AGUERRI MARTÍNEZ, F., «Tarazona. La Recuperación de su catedral» en Hispania Nostra nº 8, 2012. DEL ARCO, R., «El Monasterio de Montearagón», en Linajes de Aragón, Huesca, 1914, reeditado en Argensola nº 53, Huesca, 1963. ASOCIACIÓN DE AMIGOS DEL CASTILLO DE MONTEARAGÓN, «Una visita al castillo de Montearagón», en La Campana de Huesca nº 12, Huesca, 1996, pp. 4-5. BALAGUER, F., «La repoblación forestal de la Serreta de Montearagón», en Argensola nº 39, Huesca, 1959, p. 273-274. BALAGUER, F., «El reloj de Montearagón», en Argensola nº 86, Huesca, 1978, p. 443. BARRIOS MARTÍNEZ, M.ª D., Documentos de Montearagón (1058-1205), Huesca, 2004. BEFFEYTE, R., L'art de la guerre au Moyen Age, Rennes, Éditions Ouest-France, 2005. BRIOSO Y MAYRAL, J. V., «Reivindicar y restaurar Montearagón, todo un reto», en La Campana de Huesca nº 2, Huesca, 1995, pp. 12-13. CAIRNS, C., Los castillos medievales, Madrid, Akal, 2001. CAIRNS, T., Caballeros medievales, Madrid, Akal, 1994. CARBONARA, G., «Tendencias actuales de la Restauración en Italia» en Loggia: Arquitectura y Restauración nº 6, Valencia, 1998, pp. 12-23. COBOS GUERRA, F., «Avance de los estudios sobre el Castillo-convento de Montearagón», en E. Cooper y A. León López, Arquitectura fortificada: Conservación, restauración y uso de los castillos, Valladolid, Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León, 2005, pp. 91-124. GARCÍA CUETOS, M.ª P., «El Historiador del Arte ante el proceso de Restauración Monumental» en Liño: Revista anual de Historia del Arte nº 7, Oviedo, 1987, pp. 203216.
51 MAIRAL DOMÍNGUEZ, Mª del M., «Obras en el monasterio de Montearagón (18591870)», en Homenaje a don Antonio Durán Gudiol, Huesca, Instituto de Estudios Altoaragoneses, 1995, pp. 567-579. MARÍN CHAVES, C., ANDALUZ MORILLO, N., GISBERT AGUILAR, J., y REMÓM COBETA, A., «Diagnóstico del deterioro de edificios del patrimonio histórico-artístico del sureste de la provincia de Huesca», en Lucas Mallada nº 6, Huesca, 1994, pp. 143-169. MARTÍNEZ PRADES, J. A., Los canteros medievales, Madrid, Akal, 2001. MILETO, C., «La conservación de la arquitectura: materia y mensajes sensibles» en Loggia: Arquitectura y Restauración nº 19, Valencia, 2006, pp. 20-33. DE SEGURA, J., Discurso de la fundación y estado de la real casa de Montearagón, edición facsimilar de Mª Dolores Barrios Martínez y José Miguel Pesqué, Huesca, Instituto de Estudios Altoaragoneses, 1996. SOLER ARQUÉS, C., «Las ruinas de Montearagón», en La Campana de Huesca nº 3, Huesca, 1995, pp. 10-11. VIOLLET-LE-DUC, E., Dictionnaire raisonné de l'architecture française du XIe au XVIe siècle, 1856.
52 ANEXO III Musealización de Montearagón Dirección Carmen Gómez Urdáñez, doctora en Hª del Arte Codirección Codirigen Guillermo Tomás Faci, doctor en Hª Medieval Carmen de Guerrero Manso, doctora en Derecho Administrativo MÁSTER UNIVERSITARIO EN GESTIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL
53 ÍNDICE Introducción ……………………………………………………………………………. 2 Espacio expositivo ……………………………………………………………………... 3 Discurso expositivo ……………………………………………………………………. 4 Muestra expositiva ……………………………………………………………………. 7 Museografía y difusión de la exposición ……………………………………………... 9 Conclusiones ………………………………………………………………………….. 10 Bibliografía …………………………………………………………………………… 11 Apéndices …………………………………………………………………………….. 13 Disposición en el mapa de los códigos QR Textos Ilustraciones Fichas catalográficas
54 INTRODUCCIÓN Musealizar Montearagón es tarea casi imposible. Novecientos años nos separan de la construcción de un edificio que ha estado habitado casi ininterrumpidamente desde entonces, un edificio construido sobre la cima de una colina cuya primera ocupación humana se remonta a la Prehistoria. Ante la dificultad de proponer un discurso expositivo que abarcara con una mínima coherencia una cronología tan dilatada, he decidido acotar el presente trabajo a una fecha concreta, sin perjuicio de que, de haber medios para ello, pueda acometerse en el futuro un proyecto más completo y ambicioso. El instante escogido es el año 1093 de la Era cristiana, decimotercer lustro de reinado de Sancho Ramírez y octavo de sitio a la ciudad de Huesca. Para entonces, Montearagón llevaba operativo cerca de cuatro años, y entre sus muros se habían instalado soldados, repobladores, los reyes de Aragón, y una congregación de canónigos agustinos llegados desde Loarre. Un momento en el que convivieron pared con pared caballeros francos con repobladores navarros y aragoneses; monjes benedictinos de allende el Pirineo con canónigos agustinos de la Península; católicos con mozárabes, mozárabes con mudéjares. Un lugar en el que coincidieron cuatro reyes de Aragón: Sancho Ramírez, su hijo el príncipe Pedro (futuro Pedro I) y los infantes Alfonso (I el Batallador) y Ramiro (II el Monje), por aquel entonces todavía un niño. Mi propósito es plasmar esta diversidad en una muestra semi-permanente a exponer en la torre homenaje del castillo de Montearagón (reconvertida para ello en centro de interpretación), así como crear una base de datos con file maker para la gestión de sus fondos.
55 ESPACIO EXPOSITIVO He decidido iniciar el presente trabajo con el espacio expositivo porque éste -o, mejor dicho, su ausenciava a condicionar fuertemente tanto el proyecto en sí como el discurso museístico. En una versión previa de este trabajo había ubicado la presente muestra en la torre homenaje (torre cuadrangular del siglo XI, de cuatro cuerpos, en el momento actual en estado de ruina). Sin embargo, tras mi última visita al monumento, acompañada por mi amiga Amor Blanque Herrero (arquitecta) y por Antonio Turmo Arnal (arqueólogo), he decidido seguir el criterio de la Asociación de Amigos de Montearagón, que sugiere ubicar el centro de interpretación del monumento en la antigua casa del guarda. Edificio de unos cincuenta metros en planta y dos alturas, situado en la entrada misma del castillo, fue levantado en el s. XIX sobre los restos de una estructura anterior. Intervenido -aunque sin éxitohace unos años, se encuentra actualmente en estado de ruina. Por su ubicación, justo en la entrada del monumento; por su mayor superficie expositiva, de cerca de cien metros cuadrados; por su menor altura (dos pisos frente a cuatro); por tener acceso directamente desde la planta baja; por su menor antigüedad; por haber sido ya alterado en una restauración anterior; por tratarse, en definitiva, de una fábrica relativamente moderna fácilmente accesible, la casa del guarda es un lugar mucho más idóneo que la torre del homenaje para albergar un centro de interpretación. Por último, es obligado considerar que el castillo recibe pocas visitas durante los meses invernales. Mantener la exposición durante noviembre, diciembre, enero y febrero sería probablemente antieconómico y poco práctico. Por todo ello, mi propuesta es realizar una exposición pequeña pero suficiente, que no requiera de sofisticados sistemas de seguridad, que emplee el menor número de vitrinas posible, y que no entorpezca la circulación de los visitantes.
56 DISCURSO EXPOSITIVO Como veíamos en el apartado anterior, el espacio expositivo del que disponemos se limita a dos plantas, de las cuales una -la primeradebe consagrarse en buena medida a la recepción de visitantes. Teniendo esto en cuenta, he dividido la exposición en dos partes independientes, si bien complementarias, que el visitante puede recorrer en el orden que prefiera: Una primera planta, dedicada a los humildes del sistema feudal (campesinos, carpinteros, soldadesca, etc.), y una segunda planta dedicada a sus señores (la familia real, los monjes, los caballeros, etc). Como la correcta iluminación de las salas no está en absoluto garantizada (tanto por motivos presupuestarios como por lo agresivo que podría ser para el edificio la instalación de un circuito eléctrico), he preferido reducir los textos escritos al mínimo imprescindible. La información de las piezas expuestas será accesible a través de códigos QR, que permitirán la descarga de archivos multimedia (normalmente de audio) en castellano, inglés, francés o alemán 30 . Como he adelantado en la introducción, mi propósito es ceñir el discurso expositivo a una fecha bien concreta: el año 1093 d. E. Por ello, creo que la exposición debería centrarse en los aspectos más sobresalientes de la llamada «revolución del año mil»: mutación feudal, reforma gregoriana, expansión del arte románico, crecimiento demográfico, hambre de tierras, Reconquista y repoblación. La mutación feudal Intentando aprovechar el espacio expositivo a mi favor, he querido reflejar en las distintas plantas de nuestro centro de interpretación los distintos estamentos de la pirámide feudal. De este modo, la exposición de la planta más alta la dedico a la monarquía (gobernatores), clérigos (oratores) y caballeros (bellatores), en tanto que campesinos y 30 He limitado la propuesta a estas cuatro lenguas por ser las que yo misma manejo. Confío en que, con el tiempo, pueda incrementarse la oferta en otros idiomas.
57 artesanos (laboratores), marginados, mercenarios, y peregrinos quedan relegados a la planta baja. La reforma gregoriana La exposición intenta igualmente ilustrar el proceso de cambio que atravesó la Iglesia católica a lo largo del siglo XI: Por un lado, el auge de la vida monástica, la proliferación de los cenobios por toda Europa y el sometimiento de sus miembros a una regla (agustina o benedictina); por otro, la feudalización del estamento eclesiástico, al que los poderes laicos concederán tanto tierras como campesinos que las trabajen. Finalmente, las tensiones entre los poderes civil y eclesiástico en el conjunto de la sociedad cristiana (movimientos de Paz y Tregua de Dios, querella de las investiduras, etc.). Para representar la reforma de la Iglesia he elegido las figuras de Sancha Ramírez (monja benedictina abadesa de Santa Cruz de la Serós), del infante Ramiro (novicio benedictino) y del abad Jimeno de Montearagón (canónigo agustino). La expansión del románico Me interesa igualmente poner el acento en la fiebre constructiva que llenó Europa, en dos centurias escasas, de edificios de piedra sillar. Ligado a este fenómeno está el encelulamiento de la sociedad en núcleos de población organizados en torno a un castillo, una iglesia o una abadía. Para ilustrar el auge constructivo he escogido las figuras de un cantero francés, de un carpintero aragonés y de una amasadora mudéjar, así como una maqueta del castillo de Montearagón en el siglo XI. Crecimiento demográfico, hambre de tierras, Reconquista y repoblación La llamada «gran expansión medieval» fue ante todo una revolución agraria, cuyo excedente productivo motivó el crecimiento demográfico, alimentó la renta feudal y propició el nacimiento del mercado. El excedente demográfico fue canalizado tanto hacia la colonización interior como hacia la conquista de nuevas tierras, mezclándose en este último caso con los ideales de cruzada que empezaban a fraguar entre las elites europeas.
64 reforma gregoriana y su proyección en la cristiandad Occidental. Siglos XI-XII, Pamplona, Institución Príncipe de Viana, 2006.
65 APÉNDICES Disposición en el mapa de los códigos QR Textos Ilustraciones Fichas catalográficas
66
67 Textos
68 Ballestero: Cuando mi padre murió, hará ya unos diez años, mi hermano mayor heredó su casa y todos sus campos, como es costumbre aquí en Aragón. Como en mi aldea no quedaban ya tierras libres que cultivar, me vine a la frontera, a ganarme el pan combatiendo en el ejército del rey Sancho, nuestro señor, que desde este castillo asedia la ciudad de Huesca. El rey ha prometido repartir casas y haciendas entre quienes le ayuden a conquistar la ciudad a los musulmanes, y espero que, dentro de algunos años, yo mismo reciba un pedazo de tierra en la aldea que, mientras hablamos, empieza a crecer en las faldas de esta colina. Pobre soy, y no tengo armadura que ponerme, aunque verdad es, que hasta ahora no me ha hecho falta ninguna. Mi arma es la ballesta, y mi armadura las paredes de esta torre. Por ello la gente de a caballo, que sale a diario para hostigar al enemigo, me tiene por cobarde y me considera mal. A mí no me importa, mientras conserve mi ballesta, pues sé que sus virotes atraviesan toda loriga, sin que al caballero le dé tiempo ni a decir un miserere. Tanto es así que la Iglesia quiere prohibirla; excepto para hacer la guerra a los moros, claro está 35 . 35 El Papado prohibió el uso de la ballesta entre 1097 y 1099. Años más tarde, a lo largo del Segundo Concilio de Letrán (1139), la Iglesia volvió a vedar a los cristianos el empleo de esta arma que, sin embargo, fue ampliamente usada en toda Europa por todos los ejércitos. BEFFEYTE, R., L'art de la guerre au Moyen Age, Rennes, Éditions Ouest-France, 2005, p. 58.
69 Carpintero: No sabéis lo harto que estoy de los canteros francos. Ésos, que viajan por toda la cristiandad, y traen de allende el Pirineo el nuevo estilo, y olvidan que somos nosotros, los carpinteros, quienes les hacemos los andamios, y los armazones de sus arcos, y las vigas, y los suelos, los techos, y en definitiva, cuanto de madera hay en sus edificios de sillares. Y en su arrogancia, los francos olvidan también a los albañiles, que les llevan las herramientas de un lado a otro, les amasan los morteros y colocan en su sitio las hiladas de piedra.
70 Abad: Nos enseña San Agustín que la ciudad de Dios en la tierra no es una, sino que es triple, pues en ella están quienes con su trabajo la mantienen, quienes con sus armas la defienden y quienes con sus rezos salvan las almas de todos los que en ella viven. Lo mismo ocurre en este castillo, que ha mandado construir el rey Sancho, nuestro Señor, para defensa de la Iglesia y de la sociedad cristiana. El rey quiere arrebatar Huesca a los musulmanes, y hombres de armas de toda la cristiandad han acudido en su ayuda. Y aunque todas estas gentes no son precisamente unos santos, han venido desde muy lejos a ganarse un lugar en el cielo luchando contra los infieles. Naturalmente, no todos los hombres hemos sido llamados a empuñar las armas. Cada vez somos más quienes dedicamos nuestras vidas a la oración. Tanto es así que el rey nuestro señor ha decidido dar a la Iglesia a uno de sus propios hijos, el infante don Ramiro, para que ingrese en la comunidad de San Ponce de Tomeras, en el reino de los francos. Yo hubiera preferido que el infante don Ramiro ingresara en alguna de las abadías de este reino, aquí mismo en Montearagón, o en la de mis hermanos agustinos de Loarre, o incluso en el monasterio benedictino de San Juan de la Peña, tan favorecido por el rey, su padre. Pero no lo ha querido así Dios.
71 Sancha Ramírez: Cuando mi hermano el rey está en campaña con sus caballeros me llama a su lado para que me ocupe de administrar sus tierras, cobrar las rentas debidas, poblar los lugares conquistados, y educar a sus hijos en la fe de Cristo y en los asuntos de gobierno. A Pedro, que un día será señor de todos nosotros, le enseño a aplicar la justicia del rey según es fuero y costumbre en esta tierra. A Alfonso, que ha elegido la espada, le insto a ganar nuevas tierras a los moros, y a defender a la Iglesia y al reino. Y a Ramiro, que está destinado a la Iglesia por expreso deseo de mi hermano el rey, le enseño a ser un buen cristiano, un hijo obediente y un súbdito leal, pues algún día, si así lo quiere Dios, será monje, abad, u obispo, y tendrá que velar por el alma y el cuerpo del rey nuestro señor. Ramiro es todavía un niño, muy joven para entender por qué debe ir al país de su madre, la reina Felicia, para unirse a los monjes de San Ponce de Tomeras, benedictinos como yo. Con el tiempo sabrá que, si Aragón ha de sobrevivir, necesita atraer a esta tierra de frontera a gente de toda condición de los reinos cristianos de allende el Pirineo.
72 Ilustraciones
73
80
81
82
83
84
85
86 Fichas catalográficas
87
88
89
96
97
98
99