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Abstract

La trufa negra (Tuber melanosporum Vittad.) se ha revelado como una actividad agroforestal innovadora que amplía horizontes, plantea nuevos retos y ofrece nuevas oportunidades, y que, a la luz de los resultados obtenidos, se muestra como un factor primordial de desarrollo territorial de las zonas calizas, cuya introducción puede contribuir a mejorar la función social de la agricultura. En la explotación de este tipo de cultivo con fin de producción hay que decir que existen gran variedad de insectos y enfermedades que atacarán a la plantación y, teniendo que cuenta que como cultivo en explotación es relativamente joven, todavía faltan muchos estudios para identificar plagas y enfermedades además de otros factores de cultivo. En relación a este aspecto se ha estudiado la incidencia de himenópteros endémicos de la fauna mediterránea sobre Kermes sp. para comprobar su capacidad de control sobre las poblaciones del mismo. Esto es porque a pesar de que Kermes sp. no sea un problema grave para los montes españoles debido a su ciclo o la violencia de sus ataques, si lo es para las plantaciones truferas. Se ha visto que estos insectos parásitos y depredadores son suficientes para controlar la plaga de Kermes sp. de un año a otro en las plantaciones truferas mediterráneas. Del mismo modo, también se estudió la acción de sustancias tensoactivas para combatir las poblaciones que puedan poner en peligro la supervivencia o la producción de un pie. Este jabón en suspensión con agua y aplicado mediante pulverización ha dado un buen resultado como controlador de grandes poblaciones de estos insectos. Romeo Moreno,Raúl; Barriuso Vargas, Juan José; Martín Santafé, María

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ÍNDICE' ! ! 1! ÍNDICE RESUMEN / ABSTRACT I. INTRODUCCIÓN 7 1. Plantaciones truferas 7 1.1. La encina como árbol trufero 9 1.2. Diversidad ecológica 12 1.2.1. Diversidad vegetal 12 1.2.2. Entomofauna de una plantación trufera 13 1.2.3. Importancia de la diversidad de una plantación trufera 23 1.3. El cultivo de la trufa estudiado como sistema agroforestal 23 2. Manejo de una plantación trufera 27 II. OBJETIVOS 31 III. MATERIAL Y MÉTODOS 33 1. Localización y descripción de las zonas de estudio 33 2. Climatología de las zonas de estudio 37 3. Descripción de los ensayos a realizar 42 3.1 Ensayos en campo 43 3.1.1 Aplicación de sustancias tensoactivas 43 3.1.2 Trampeo con mangas entomológicas 45 3.2 Ensayos en laboratorio 47 3.2.1 Realización de cámaras de cría 48 3.2.2 Diseño experimental 51 3.2.3 Realización de cámaras húmedas 52 IV. RESULTADOS Y DISCUSIÓN 55 1. Aplicación de jabón potásico 57 2. Evolución de cámaras de cría 59 3. Identificación de artrópodos 64 4. Estadísticas de parasitismo 74 5. Evolución de cámaras húmedas 81 V. CONCLUSIONES 83 VI. BIBLIOGRAFÍA 85 RESUMEN' ! ! 3! RESUMEN La trufa negra (Tuber melanosporum Vittad.) se ha revelado como una actividad agroforestal innovadora que amplía horizontes, plantea nuevos retos y ofrece nuevas oportunidades, y que, a la luz de los resultados obtenidos, se muestra como un factor primordial de desarrollo territorial de las zonas calizas, cuya introducción puede contribuir a mejorar la función social de la agricultura. En la explotación de este tipo de cultivo con fin de producción hay que decir que existen gran variedad de insectos y enfermedades que atacarán a la plantación y, teniendo que cuenta que como cultivo en explotación es relativamente joven, todavía faltan muchos estudios para identificar plagas y enfermedades además de otros factores de cultivo. En relación a este aspecto se ha estudiado la incidencia de himenópteros endémicos de la fauna mediterránea sobre Kermes sp. para comprobar su capacidad de control sobre las poblaciones del mismo. Esto es porque a pesar de que Kermes sp. no sea un problema grave para los montes españoles debido a su ciclo o la violencia de sus ataques, si lo es para las plantaciones truferas. Se ha visto que estos insectos parásitos y depredadores son suficientes para controlar la plaga de Kermes sp. de un año a otro en las plantaciones truferas mediterráneas. Del mismo modo, también se estudió la acción de sustancias tensoactivas para combatir las poblaciones que puedan poner en peligro la supervivencia o la producción de un pie. Este jabón en suspensión con agua y aplicado mediante pulverización ha dado un buen resultado como controlador de grandes poblaciones de estos insectos. ABSTRACT' ! ! 5! ABSTRACT The black truffle (Tuber melanosporum Vittad.) is emerging as an innovative product that expands horizons, poses new challenges and offers new opportunities. That fact, based on the obtained results it is shown as a major factor of territorial development of limestone areas, whose introduction may help to improve the social role of agriculture. In the farming with this kind of crop which objective is the production of truffle it is important to mention that there are many insects and illness varieties which will attack the plantation. Considering that, this crop is too young as farming system, many studies must be done to identify pests and illness furthermore other crop factors. In relation with this feature, the incidence of endemic Mediterranean wasps over Kermes sp. has been studied to prove the control capacity over those insect population. Kermes sp. is not a serious problem to Spanish mountains due to its vital cycle and/or the violence of its attacks. Regardless it is a serious problem for truffle crops destined to produce. These parasite and predator insects have been observed being enough to control Kermes sp. pests from year to year in Mediterranean truffle plantations. In the same way, the action of tensoactive substances also has been studied to fight those populations which could endanger either tree survival or production. This soap in water suspension and applied through pulverization has obtained good results as a controller of large population of those insects. Introducción 7! I. INTRODUCCIÓN 1. Plantaciones truferas El sistema de producción de trufa negra, Tuber melanosporum Vittad, puede definirse como agro-forestal ya que es una actividad de transición entre el medio forestal y el agrícola. Las propiedades de carácter forestal son debidas a la presencia masiva de árboles como soporte aéreo/externo del cultivo propiamente dicho, el hongo interno en el suelo en simbiosis con los mismos, las escasas prácticas culturales realizadas y fundamentalmente los largos períodos de tiempo en que se mueve la inversión. Por otro lado, con lo agrícola coincide en la multitud de técnicas culturales y especialmente en el uso de tierras utilizadas para cultivos clásicos tradicionalmente (Fig. 1). Figura 1. Véase valla cinegética delimitadora de parcelas, la disposición de los pies dentro de la misma y la ausencia de estrato arbóreo o arbustivo entre ellos. Desde un punto de vista agrícola, la truficultura se fundamenta en los principios de la agricultura ecológica que tan solo pretende, mediante la utilización de conocimientos científicos tradicionales, que las entradas del exterior al sistema sean las mínimas posibles, es decir, evitando el uso de insecticidas o fertilizantes sintéticos, drogas, genética modificada, aditivos u otros tipos de agentes externos (REYNA, 2012). Introducción 8! La truficultura cumple los principales criterios y objetivos para la agricultura y selvicultura ecológica (ASE) que pueden ser resumidas de acuerdo con (REYNA, 2012) en: 1. Producir alimentos de calidad nutritiva, sanitaria, organoléptica, social y ética elevada, y en cantidades razonables. 2. Obtener otros productos agrarios no alimentarios (forestales, textiles, ornamentales, lana, pieles, tinturas,…) acordes con las reglas y orientaciones de la ASE. 3. Trabajar en armonía con los agro-ecosistemas y bosques, manteniendo y revitalizando su integridad, alcanzando una producción sostenida; buscar la eficiencia funcional de los agro-ecosistemas preservando su estructura y la interrelación entre sus componentes y mantener la productividad ecológica de los bosques. 4. Elegir sistemas de gestión para mantener y mejorar la salud y la fertilidad de la tierra, su actividad biológica, su naturaleza física y mineral, las interrelaciones entre los biota del suelo, las plantas y los animales, etc. como medio para proporcionar un suministro equilibrado de nutrientes para la vida animal y vegetal, así como para conservar el agua y los recursos del suelo. Existen cinco propiedades que son las más importantes del sistema agrario, en este caso agroforestal, englobadas en dos grupos de características, ecológicas (productividad, estabilidad y sostenibilidad) y sociales (equidad y autonomía) (LOOMIS y CONNOR, 2002). Las propiedades ecológicas del sistema agrario son aquellas que aseguran el mantenimiento de la explotación agraria en el tiempo, ya que, productividad y estabilidad determinan la capacidad de la tierra de producir. La sostenibilidad se establece sobre tres pilares básicos que deben prolongarse en el tiempo: rentabilidad económica, estabilidad social y compatibilidad con la conservación de la biodiversidad y la mejora del medio ambiente (REYNA, 2012). Lo cual relaciona directamente las características ecológicas y sociales. En este sentido el desarrollo de la truficultura como alternativa a los cultivos tradicionales en aquellas zonas con bajos niveles de rendimiento, es una actividad interesante que fomentar por varias razones, la primera y más importante es que el desarrollo de esta actividad produce un alimento muy escaso en el planeta y a su vez Introducción 9! muy cotizado, con lo que prácticamente esta asegurada la venta del mismo y, unido al hecho de que los precios en el mercado son muy elevados y se mantienen al alza, casi aseguran la renta del agricultor que se dedique al desarrollo de esta actividad, lo cual permite operar al agricultor, como se ha nombrado antes, con equidad y autonomía (en la sociedad) cosa que, a su vez, concuerda con las características sociales principales que se esperan/exigen de un sistema agrario (LOOMIS y CONNOR, 2002). De hecho, otro factor muy importante también es que debido a esto, las zonas geográficas con potencialidad trufera podrían obtener un impulso demográfico que evitase a corto plazo su despoblación. El cultivo de la trufa se fundamenta en el establecimiento de un hongo en simbiosis con las raíces de ciertos árboles. Estos árboles se dan de manera espontánea en gran parte de los montes de nuestro país, si bien es cierto que el hongo T. melanosporum presenta diferencias en las necesidades climáticas y edáficas con sus huéspedes. Es por esto que a pesar de que haya varias especies de Quercus con que es capaz de vivir en simbiosis, la mejor con diferencia es Quercus ilex L. subsp. Ballota (Desf.) Samp. puesto que posee una plasticidad y adaptabilidad a las condiciones de las distintas geografías de la península inmejorables (JIMENEZ, 2002; RODÁ et al., 2009; VALLADARES, 2008), es por eso por lo que mayoritariamente es esta especie la escogida de entre muchas para desarrollar esta actividad económica. Q. ilex, que es el simbionte más utilizado en truficultura, se encuentra en los montes de la península ibérica de manera espontánea en gran parte de la geografía, presentando una amplia plasticidad ecológica. En cambio el hongo, por el contrario, es más exigente. El suelo es un factor limitante, ya que se requieren suelos calizos para su desarrollo y, por tanto, en ausencia de los mismos, a pesar de que el ejemplar aéreo sea capaz de sobrevivir, no fructificará el hongo. Por ello es cada vez más frecuente encontrar mapas de suelos con potencialidad trufera (ALONSO PONCE et al., 2010; COLINAS et al., 2007; INCAUSA, 2013; RUBINI et al., 2011) que ayuden a técnicos y agricultores a conocer las zonas que mejor aptitud trufera presenten, en función tanto del suelo como del clima, minimizando riesgos en un cultivo muy rentable, pero con una elevada inversión inicial e incertidumbre en la puesta en marcha de la plantación. 1.1. La encina como árbol trufero La encina, Quercus ilex ilex (encina) y Quercus ilex L. subsp. ballota (Desf.) Samp. (carrasca) (Fig. 2), es una especie arbórea (dos subespecies) cuya raíz pivotante es muy Introducción 16! repercutir sobre el crecimiento. Por otra parte, las cochinillas a estudiar en el presente proyecto (Kermes sp.)producen tanto depresión como defoliación del árbol atacado que, si las poblaciones son elevadas, serán intensas aunque nunca llegando a matar al árbol. Los parásitos primarios son insectos capaces de atacar árboles sanos, en buen estado fisiológico, y de proseguir su desarrollo (DAJOZ, 2001). Principalmente son insectos chupadores y defoliadores. Los parásitos secundarios son aquellos que dependen del hospedante para poder establecerse como parásito del mismo. En la naturaleza, ninguna especie mantiene sus efectivos constantes (BAUMGARTNER et al., 2005; CARRERO, 1996; FISCHBEIN, 2012). Existen variaciones de abundancia más o menos importantes en el transcurso de un año o de un año al otro. Hay cuatro tipos de fluctuaciones de abundancia. Tipo latente es caracterizado por las fluctuaciones de poca amplitud que se mantienen siempre por debajo del umbral de tolerancia. Tipo estable corresponde a especies cuyos efectivos varían poco pero que están siempre por encima del umbral de tolerancia (más raras en bosques que en cultivos). Tipo temporal corresponde a parásitos ocasionales, es decir a parásitos secundarios y parásitos primarios periódicos. Tipo periódico esta caracterizado por las gradaciones cíclicas más o menos regulares cuya amplitud varía de una especie a otra y para la misma especie de una región a otra. Figura 6. Corte esquemático del cuerpo (en negro) y localización de la puesta de huevos en varias familias de cochinillas (superfamilia Coccoidea). A y D, familia Coccidae (= Lecaniidae); C, familia Ortheziidae; E , familia Pseudococcidae; F, familia Diaspididae. (García Marí et al., 1989). Por otro lado, se estudió el orden Hymenoptera por poseer el mayor número de especies que parasitan otros insectos y, debido a que muchas especies gallícolas se incluyen en este orden y son muy abundantes en Quercus sp., y ya que pertenecen a un grupo de insectos que podría ser potencialmente al que pertenezcan los insectos parásitos de Kermes sp. no podían ser obviadas sin estudiar esa posibilidad, dado que en Introducción 17! ultima instancia uno de los objetivos del proyecto es determinar que especie de insecto es capaz de parasitar las hembras de Kermes sp. Existen cerca de 140 especies de cinípidos en la Península Ibérica inductores de formación de agallas, de las cuales el 70% esta asociado a plantas del género Quercus sp. (NIEVES-ALDREY, 1998). Kermesidae Pertenece a la superfamilia Coccoidae, la cual incluye gran cantidad de insectos. Las cochinillas son unos insectos pequeños cuyo desarrollo es heterometábolo (metamorfosis simple) para las hembras, mientras que los machos muestran un desarrollo holometábolo (metamorfosis completa). Las larvas hembra de estos insectos siempre son ápteras y sufren un número reducido de mudas y escasa transformación. Por otro lado, los machos de estos insectos son alados y para ello sufren mayor número de transformaciones que las hembras además, las piezas bucales de los machos están atrofiadas, perdiendo toda su funcionalidad. Dado que los ciclos biológicos de ambas especies de insectos son prácticamente idénticos y que se aprecia la presencia de Kermes sp. indistintamente, se puede describir el ciclo biológico de una de ellas atendiendo que para la otra especie sería igual con una ligera variación temporal. Esta libertad decide tomarse debido a que la diferencia estacional entre el ciclo biológico de una especie y el de la otra no influye para nada en el estudio a realizar. Kermes sp. Kermes sp. es un Género de homóptero que dentro de la superfamília Coccoidea pertenece a la familia Kermesidae que preferentemente parasita árboles del género Quercus, siendo observados fundamentalmente sobre Quercus ilex. Introducción 18! Ciclo de desarrollo y observaciones biológicas. Figura 7. Placa Petri con el contenido del interior de una hembra de Kermes sp. Las hembras realizan la puesta desde mediados del mes de junio hasta finales de julio. Un número muy elevado de huevos en cada puesta, (Fig. 7). Estos permanecen en la cavidad cerrada que forma el cuerpo de la hembra muerta (Fig. 8). Son de forma oval alargada, presentan una tonalidad naranja pálido y aparecen recubiertos por la secreción cérea de la hembra. Su longitud varía entre 0'37-0'42mm y su diámetro entre 0'170'22mm (MARTÍN BERNAL et al., 2002). Figura 8. Detalle del interior vacío de hembras de Kermes ilicis muertas. Una vez eclosionados todos los huevos, las larvas comienzan a salir en el mes de julio del receptáculo formado por la hembra. Presentan una coloración rojo intenso y aparecen recubiertas por una fina película cérea que ellas mismas segregan a través de unos tubérculos interiores (MARTÍN BERNAL et al., 2002). Las larvas recién nacidas son muy activas, durante los primeros 15 días efectúan desplazamientos; viéndoseles desde encima del saco materno, hasta en los brotes externos de los árboles infectados (MALUMPHY, 2008). Transcurrido este tiempo las larvas se fijan a la corteza, clavando el estilete para su alimentación; preferentemente en la base del pecíolo de las Introducción 19! hojas, en las yemas o en las axilas de las ramas. Su capacidad de desplazamiento no es suficiente para pasar de un árbol a otro, por lo que el viento (GARCÍA MARÍ et al., 1989) y las aves deben de tener un papel importante en la expansión de este insecto (IBARRA et al., 2001). Figura 9. Se distinguen huevos, ninfas de primera generación, de segunda (con patas y antenas). Apreciar que algunos ejemplares acaban de realizar la muda, llevando consigo el exoesqueleto anterior. La diferenciación de los distintos estadios larvarios que presenta la generación anual del insecto es una labor difícil debido a la escasa variedad que hay entre un estado y el posterior (IBARRA et al., 2001) (Fig. 9). Una vez fijadas por vez primera en el verano, las larvas detienen su crecimiento cuando las temperaturas les son desfavorables hasta mediados del mes de febrero del año siguiente, a partir de esta fecha prosiguen su evolución. Figura 10. Diversos tipos de protección de las hembras de la superfamilia Coccoidea. 1 y 2, cuerpo abombado y endurecimiento de la cutícula dorsal; 3, 4 y 5, secreciones céreas algodonosas, pulverulentas o compactas; 6, secreciones céreas junto a lacas unidas a exuvios de mudas. (García Marí et al., 1989). A mediados de mayo las larvas comienzan a adoptar el aspecto típico de la hembra. Pasando progresivamente a tener forma circular, con la cutícula brillante de color marrón uniforme (K. vermilio) y marrón claro moteado con una capa fina capa de polvillo (K. ilicis) y transformándose progresivamente en hembras ápodas. (Fig. 10) (MALUMPHY, 2008; MARTÍN BERNAL et al., 2002). Introducción 20! Figura 11. Detalle de pupas de machos de Kermes sp. Las primeras pupas de los machos se observan en el mes de mayo; son capullos sedosos de color blanquecino con unas dimensiones aproximadas de 1'40 mm de longitud y 0'60mm de diámetro (Fig. 11). Los machos sufren metamorfosis completa (MALUMPHY, 2008). Los machos son incapaces de alimentarse ya que poseen una boca no funcional con apéndices maxilares no desarrollados. Este hecho parece confirmar la efímera existencia de los mismos. Las hembras se reproducen también de forma partenogenética, dando lugar a las larvas hembras que completan el ciclo biológico (MARTÍN BERNAL et al., 2002) (Fig. 12). Figura 12. Resumen del ciclo biológico de Kermes vermilio Planch (MARTÍN BERNAL et al. 2002). Introducción 21! Daños y elementos de diagnóstico Como todos los insectos chupadores, los daños directos se asocian a la succión de savia. Esta cochinilla, mediante sus "picaduras", debilita al árbol atacado provocando un amarillamiento progresivo de las hojas y ramilletes terminales afectados y reduciendo el número de brotes (IBARRA et al., 2001; MALUMPHY, 2008). Los daños ocasionados por un ataque masivo de este insecto no comprometen la supervivencia de la planta, aunque se puede llegar a producir una pérdida total de follaje (IBARRA et al., 2001; MALUMPHY, 2008; MARTÍN BERNAL et al., 2002). La distribución de este insecto en las masas de Quercus ilex es bastante amplia, siendo mayor de lo que se observó en un principio en nuestra comunidad autónoma: Aragón; y no encontrando ningún patrón geográfico que explique el mayor o menor grado de incidencia en las diferentes masas (IBARRA et al., 2001). En muchas ocasiones se achacan los daños al proceso de decaimiento que está afectando a las masas de quercíneas en los últimos años. Se ha comprobado que en las zonas donde se han producido defoliaciones fuertes no se repite el ataque al año siguiente, disminuyendo notablemente el número de adultos encontrados, hecho explicable mediante la teoría de regulación de poblaciones en el medio de manera natural (FISCHBEIN, 2012). Del mismo modo, se ha contrastado que las encinas frecuentemente afectadas son aquellas que crecen de forma aislada o en los lindes de los campos (IBARRA et al., 2001). Siempre hay que tener en cuenta que las poblaciones de plaga que afecten a un medio determinado sean lo suficientemente grandes como para que los daños producidos por las mismas sobrepasen el umbral de tolerancia de la especie hospedante, puesto que, en caso contrario no sería necesaria ninguna acción sobre la población de plaga existente en la plantación debido a la propia regulación del medio (Fig. 13). Figura 13. Representación esquemática de las variaciones de abundancia de un insecto en el transcurso de una fase de gradación. Cuando la población sobrepasa el umbral de tolerancia aparecen los daños (área rayada). Introducción 22! Como elementos de diagnóstico se pueden observar: 1. Síntomas de decaimiento como pueden ser puntisecado y una defoliación parcial o total. 2. Aparición de ramillas secas alternando, a veces en el mismo nudo, con brotes de la misma edad en perfecto estado. 3. Presencia de la hembra adulta (o restos de ella) localizada generalmente en la base de las hojas, en las yemas o en las axilas de las ramas de los árboles afectados. Métodos de control y lucha Los tratamientos químicos dirigidos a controlar la plaga quedan limitados a aquellas zonas en las que existe un ataque intenso, donde se aprecian graves defoliaciones o pueden producirse daños económicos importantes. Estos tratamientos se realizarán durante la época de verano, cuando comienzan a nacer las larvas, siendo el mejor momento al advertir su presencia. El control químico de las hembras resulta complicado por la secreción cérea que las recubre y dificulta la acción de los insecticidas. Este insecto cuenta con un gran número de enemigos que mantienen controlada su población de forma natural (IBARRA et al., 2001). En la mayoría de las parcelas muestreadas se ha observado una evolución paralela del coleóptero coccinélido, Exochomus quadripustulatus, que tanto en su forma larvaria como en su estado adulto se alimenta de las larvas de Kermes vermilio (MARTÍN BERNAL et al., 2002). Por otro lado, aparece un hemíptero perteneciente a la familia Platigasteridae, que se aloja en la hembra adulta alimentándose de su interior. Su presencia en las zonas afectadas es muy elevada y es fácilmente reconocible por los agujeros que realizan para salir al exterior en el "caparazón" de la hembra adulta. Si el ataque no es muy intenso se recomienda no ejercer ningún tipo de control químico sobre este hemíptero, dejando que los depredadores y parásitos regulen la población. Las intervenciones químicas deben cumplir con la legislación vigente; los productos químicos tienen que estar inscritos en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios del MAPA y autorizados para tratamientos contra este insecto (MARTÍN BERNAL et al., 2002). Introducción 23! 1.2.3. Importancia de la diversidad ecológica de una plantación trufera La importancia de la diversidad ecológica tanto en sistemas agrarios, forestales como agroforestales se debe, básicamente, al principio por el cual se indica que las distintas poblaciones de diferentes especies de insectos son capaces de autorregularse y mantener un equilibrio poblacional relativamente controlado en el tiempo y el espacio (MARGALEF, 1986; SÁNCHEZ-RUIZ et al., 1997). Además es un continuo intercambio energético y de nutrientes tremendamente importante para la conservación del medio; ayudan a la polinización, redistribución de la masa vegetal, del agua y la materia orgánica (DE ZABALA et al., 2008). A pesar de todo lo cual, pueden derivarse ciertos problemas debidos a la enorme heterogeneidad que se da dentro de los encinares. Pocos tipos de hábitat tienen un rango climático, edáfico, geográfico, y de historia de usos tan amplio como los encinares (JIMÉNEZ, 2002). Inevitablemente, esto conlleva una enorme variación en las estructuras de la masa, los procesos ecológicos (por ejemplo dinámicas regenerativas) y en la composición biótica (RODÁ et al., 2009). 1.3. El cultivo de la trufa estudiado como sistema agroforestal Los montes son organismos vivos que evolucionan y se mueven tanto en el espacio como en el tiempo. Una plantación trufera que se encuentre cercana al monte se verá influenciada por él, del mismo modo que una linde afecta a un campo de cultivo. Éste se convertirá en cobijo de todas las especies animales o fúngicas tanto maliciosas como beneficiosas para la plantación. Ofrecerá su protección pero también traerá todas esas especies indeseables. Por ello, se pretende conseguir que la interacción con él sea lo menos agresiva posible. En el monte tipo mediterráneo las dos características más relevante son la heterogeneidad y vulnerabilidad del sistema, por tanto, es un ecosistema cubierto de una amplia capa de especies (y subespecies) vegetales tanto herbáceas como leñosas muy diferentes entre si pero con una base genética arcaica que limita su supervivencia (JIMÉNEZ, 2002; RIVAS, 1987) (Fig. 15). Además conviven soportando una climatología no muy favorable para el crecimiento vegetal, veranos muy calurosos, inviernos secos y lluvias torrenciales que eliminan el suelo; es por esto que cerca del 30% de las especies que conviven en la superficie de la Península Ibérica ocupada por el monte mediterráneo son endémicas de la zona. La diversidad vegetal característica de este tipo de bosque es causa de una amplia diversidad animal. La biodiversidad de un Introducción 24! paisaje es muy importante puesto que cuanta mayor base genética contenga, mayor será su capacidad regenerativa; si a esto le unimos el hecho antes mencionado de que el clima mediterráneo no es muy benévolo con el desarrollo vegetal, obtenemos que si no fuese debido a esta gran diversidad floral y animal el bosque mediterráneo tendría verdaderos problemas para persistir a la acción del hombre (VALLADARES, 2008). Figura 14. Véase al fondo el monte mesomediterráneo y su relativa similitud con la parcela. Generalmente, la truficultura se da como alternativa de cultivo en regiones dónde la productividad real del terreno implantado con cultivos típicos de la zona es muy baja. En estas zonas y aquellas demasiado inaccesibles para la maquinaria o con climatología limitante para la supervivencia de los cultivos, la truficultura es una alternativa de cultivo interesante (Fig. 14). Por tanto, con ecologías similares, dos ecosistemas contiguos no deberían ser tratados como aislados o incluso ignorar el hecho de que no habrá intercambio biológico entre ambos; existe una continua afluencia de organismos tanto del monte hacia las parcelas preparadas como viceversa (BAUMGARTNER et al., 2005; SÁNCHEZ-RUIZ et al., 1997). De este modo una plantación trufera no puede ser analizada como algo ajeno a su entorno ya que los agentes que afectan al área forestal colindante serán los que afecten a las plantas hospedantes de la plantación (Fig. 15). Introducción 25! Figura 15. La cercanía del bosque hace que las plantaciones truferas se vean influenciadas por las poblaciones de insectos que las ocupan. La trufa es un producto muy delicado que se ve afectado por la más mínima variación del entorno que la rodea. En el aprovechamiento agrícola de la trufa existen muchas amenazas que pueden causar el descenso de la producción o el deterioro de la misma, tales como hongos invasores que evitan la proliferación de Tuber sp., otros que afectan al cuerpo fructífero igual que ciertos nematodos, moscas que realizan la puesta en el interior del pericarpo con lo que se pudre ese ejemplar de trufa o escarabajos que las devora. Además de tener que lidiar con todo este amplio abanico de seres indeseables para la plantación trufera, el truficultor también tiene que tener en cuenta todos los patógenos e insectos que afectan a la planta utilizada como hospedante del hongo de la trufa en una determinada plantación. El abanico de posibilidades que se abre pues ante el agricultor es enorme porque ya no tiene que preocuparse solo de aquellos organismos que dañan la trufa, sino también de los que dañan el árbol puesto que si los árboles no tienen el suficiente vigor y salubridad para rechazar patógenos, podría ser causa de disminución de la producción o lo que es peor aún, la muerte del ejemplar, con lo que este hecho conllevaría (arranque, saneamiento, replantación…). En este proyecto se ha estudiado dos especies de insecto específico de entre todos los patógenos posibles: Kermes ilicis y Kermes vermilio, pertenecientes a la familia Kermesidae del órden Homoptera. Como especie predominante en el monte mediterráneo de la Península Ibérica, no se puede evitar el ataque de dicho insecto ya que su ecología esta enormemente extendida por todo el territorio español, presentando ! ! Material!y!Métodos! ! 33! III. MATERIAL Y MÉTODOS 1. Localización y descripción de las zonas de estudio Se han tomado muestras de parcelas pertenecientes a municipios que se encuentran en distintas provincias de la comunidad autónoma de Aragón (Fig. 20): la localidad de Litago, situado en la comarca de Tarazona y el Moncayo (Fig. 21), que pertenece a la provincia de Zaragoza y Sarrión, que se encuentra en la comarca de Gúdar-Javalambre (Fig 23), pueblo de marcada tradición trufera, está en la provincia de Teruel. Figura 20. Mapa de la comunidad autónoma de Aragón en que se detallan las comarcas de Tarazona y el Moncayo y GúdarJavalambre. ! ! Material!y!Métodos! ! 34! 3.1. LITAGO Figura 21. Detalle de la comarca de Tarazona y el Moncayo. En color azul se especifica el término municipal de la localidad en que se encuentra una de las fincas a estudiar. Litago es un municipio aragonés que se encuentra localizado en el Moncayo y por ello se estudia como si de un sistema montañoso se tratase, ya que la influencia de la montaña es muy elevada en esa región. Se encuentra a una altitud de 781 m.s.n.m. En el término municipal 693,6 ha, el 45,4% de la superficie, se dedican a usos agrícolas, dejando un total de 826,8 ha para uso forestal o espacios abiertos, que sobre la superficie total representa un 54,2% (IAEST, 2012). Esta dedicación al uso del suelo del municipio es muy interesante para el presente proyecto a seguir puesto que al ser un sistema agrícola y forestal compartido, el área de estudio se verá sometido a la acción de ambos medios, tanto el agrícola como el forestal o abierto, y de esta forma se sabe que no es un estudio aislado para un medio concreto, además atiende al uso histórico que en la zona se ha dado al suelo (MAGRAMA, 2013). El muestreo se llevó a cabo en una pequeña finca de recreo de la ladera del Moncayo perteneciente al término municipal de Litago cerca de la localidad (Fig. 22). La plantación posee cuatro líneas de encinas con diez pies por hilera, bien protegida de las inclemencias del tiempo debido a que las vallas delimitadoras están recubiertas por un manto vegetal de plantas trepadoras. ! ! Material!y!Métodos! ! 35! Figura 22. Detalle de la finca de Litago. Los números y circunferencias de diferentes colores indican los árboles que fueron muestreados en dicha parcela. La parcela cuenta con dos pequeños depósitos, en la entrada a sendos lados, que realizan el suministro de todos los requerimientos hídricos de la plantación en los momentos de mayor necesidad. 3.2. SARRIÓN Figura23. Detalle de la comarca de Gúdar-Javalambre. En color azul se indica el término municipal de la localidad a que pertenece la segunda finca que fue objeto de estudio. ! ! Material!y!Métodos! ! 36! En esta ocasión la zona de muestreo se encuentra en el Sistema Ibérico, en la zona limítrofe entre Teruel y Castellón, zona trufera por excelencia gracias tanto a la conformación litológica y la formación geografía como a la zona de influencia climática, todas ellas muy favorables para este tipo de cultivo alternativo al cereal extensivo (OLIACH et al., 2005). Sarrión es, al igual que Litago, un municipio de carácter montañoso y así lo reflejan las condiciones climáticas a que se ve sometida la zona. Situada a una altitud de 981 m.s.n.m. En el caso de esta parcela, se trata de una extensión de terreno amplia la cual se utiliza exclusivamente para la implantación de encinas con el único fin de aprovechar el crecimiento de este hongo tan preciado (Fig. 24). La parcela se encuentra en lo más alto de un cambio de nivel en una zona caracterizada por la presencia de este tipo de formaciones geográficas. Figura 24. Foto aérea de la parcela de Sarrión. En ella se aprecia la estructura geográfica y vegetal de las zonas adyacentes a la parcela muestreada El uso que se le da al suelo es muy similar al que encontramos en Litago; utilizando 5771 ha para usos agrícolas, que representa 41,1% de la superficie total, y 8191’7 ha, un 58,3% sobre el total dedicadas a zonas forestales con vegetación natural y espacios abiertos (IAEST, 2012). ! ! Material!y!Métodos! ! 37! Este aumento del uso del suelo de agrícola a forestal puede ser debido a la estructura geográfica de la zona, ya que se trata de una zona montañosa con accesos complicados y dificultades para realizar las labores agrícolas necesarias en cultivos tradicionales. Aunque por otro lado, las características que presenta la zona, favorables para el desarrollo de esta actividad, pueden haber sido un aliciente a la hora de que las poblaciones circundantes decidiesen optar por esta especialización del suelo. Otra de las características de la parcela situada en Sarrión es la condición de región trufera a que se ve sometida puesto que ya no se trata de un medio agroforestal aislado en una zona geográfica en que al suelo se le da usos agrícola o forestal, si no que se trata de un conjunto de población que gestiona de una misma forma una superficie del terreno, y que de esta manera podemos afirmar que su estado natural posee mayor homogeneidad y un equilibrio más estable que la anterior parcela; si bien es cierto que las parcelas se ven influenciadas, en mayor o menor medida, tanto por los campos de cultivo como por las zonas forestales (BAUMGARTNER et al., 2005). 2. Climatología de las zonas de estudio Los caracteres climáticos de las zonas objeto de estudio responden perfectamente al clima de una cuenca mediterránea con marcado carácter de continentalidad. Ambas regiones presentan un clima montañoso (Fig. 25) cada una con sus peculiaridades características. Figura 25. Nótese que la formación geográfica esta claramente definida como sistema montañoso. ! ! Material!y!Métodos! ! 38! Temperaturas La disposición del relieve subraya esa condición, al impedir que hasta esas zonas llegue la influencia suavizadora que sobre las temperaturas ejercen las masas oceánicas. Además provoca que en situaciones de estabilidad atmosférica, el aire quede estancado sobre el territorio, favoreciendo su caldeamiento en verano y su enfriamiento en invierno, incidiendo sobre el contraste térmico que se da entre ambas estaciones (CUADRAT et. al., 2007). Estas son las condiciones óptimas para el desarrollo de T. melanosporum tal y como se explica más detalladamente en la introducción. En la figura 26 podemos apreciar las series anuales de temperaturas en que el hongo es capaz de sobrevivir en las localidades en que se encuentran las plantaciones objeto de estudio comparadas con la media de España. Figura 26. Series de temperaturas para las diferentes zonas de estudio y España. Precipitaciones Las precipitaciones son escasas, pero son sobre todo irregulares. Aparecen dos máximos, en primavera y otoño, ganando importancia el segundo conforme avanzamos hacia el levante, al cobrar mayor relevancia la influencia mediterránea. Ambos quedan separados por dos mínimos acusados, en invierno y verano, estaciones que debido a la presencia casi constante de situaciones anticiclónicas ven reducidos de forma notable sus volúmenes de precipitación. Estas épocas con máximas precipitaciones coinciden con las etapas de mayor requerimiento hídrico por parte del hongo T. melanosporum. Estas son el desarrollo del micelio y los primordios (primavera) y el engrosamiento de ! ! Material!y!Métodos! ! 39! las trufas (otoño). De esta forma y tal y como se indica en las tablas, marzo y abril en primavera y agosto y septiembre en otoño son los meses más importantes en cuanto a productividad se refiere, ya que son estas precipitaciones las que favorecen el desarrollo de la estructura reproductiva del hongo. Es frecuente que la ausencia de precipitaciones se prolongue durante varias semanas, habiendo asistido a períodos de casi 90 días sin lluvias en muchos puntos de este sector. Este hecho refuerza la necesidad de la implantación de sistemas de riego en plantaciones en que se explota T. Melanosporum, a pesar de que solo es aconsejable realizar estos riegos de apoyo de acuerdo con las carencias de cada zona. Puede apreciarse en figura 27 dos regímenes de precipitaciones para los que se da T. melanosporum comparados con la media de España. Figura 27. Precipitaciones anuales en las zonas de estudio y España. Diagramas ombrotérmicos de Gaussen El diagrama ombrotérmico de Gaussen permite identificar el período seco en el cual la precipitación es inferior a dos veces la temperatura media. Para su representación, en el eje X se representan los meses del año y en un doble eje Y se representan la precipitaciones medias mensuales (mm) y las temperaturas medias mensuales (ºC). Se debe considerar que la escala de precipitaciones debe ser doble que la de temperaturas (por cada ºC en temperatura se toma un par de mm en precipitación). ! ! Material!y!Métodos! ! 40! Cuando P≤2T la curva de precipitaciones estará por debajo de la curva de temperaturas y el área comprendida entre las dos curvas nos indicará la duración e intensidad del período de sequía (MARTÍN, 2011). La zona de estudio 1, en que se encuentra la parcela, perteneciente al término de Litago posee dos máximos relativos anuales, en otoño y primavera, entre los cuales se pone de manifiesto un período de sequía estival de entre diez y doce semanas de duración, lo cual denota que presenta un régimen de precipitaciones mediterráneo típico (Fig. 28) (CUADRAT et al., 2007). En este caso en concreto no hay problema alguno de escasez de suministro hídrico puesto que, como se mencionó anteriormente, la parcela cuenta con sendos depósitos a ambos lados de la puerta de acceso a la misma que, en caso de necesidad, abastece a la plantación. Este tipo de procedimiento es aconsejable en estos cultivos porque aseguran la producción, si bien es cierto que no asegura que la producción sea elevada. Figura 28. Diagrama de Gaussen para Litago. Donde se encuentra la zona de estudio 1. En esta segunda gráfica (Fig. 29) se aprecia que, a pesar de ser un clima típicamente mediterráneo con los dos máximos característicos en primavera y otoño entre los cuales se aprecia un período de sequía más o menos largo, en líneas generales se trata de una meteorología algo más fría que la anterior así como más húmeda. Del mismo modo, el período de aridez estival, es más corto que el que se manifiesta en la zona de estudio 1 siendo habitual entre seis y ocho semanas en que los cultivos se ven privados de aportación hídrica alguna. De hecho esta finca carece de posibilidad de evitar esa época seca puesto que se trata de una finca explotada en secano. ! ! Material!y!Métodos! ! 41! Figura 29. Diagrama de Gaussen para Sarrión. Donde se encuentra la zona de estudio 2. Las características especiales de este sector, marcadas por estar sometido a una influencia atlántica manifiesta, han incluido a varios autores. Existen una serie externa de sierras calizas desde las Mambas hasta Añon y Aranda del Moncayo donde los carrascales acidófilos del Quercion ilicis se establecen con mayor facilidad en las estribaciones meridionales ibéricas entre 800 y 950 msnm. La continentalidad de las zonas de estudio, regida por el carácter montañoso que impide la acción suavizadora de las masas oceánicas, las confiere de un contraste térmica entre estaciones muy acusado La fauna y flora que habita en las zonas de estudio se ha ido adaptando a dichas condiciones para poder sobrevivir en el medio. Todos los artrópodos que se han obtenido de las parcelas se encontraban ocupando un nicho ecológico común, es decir, en el momento del muestreo todos ellos se encontraban actuando en cada una de las encinas objeto de estudio y, teniendo en cuenta la homogeneización del sistema agrícola, se puede afirmar que se encontraban compartiendo nichos ecológicos de características casi idénticas. ! ! Material!y!Métodos! ! 48! Con las muestras obtenidas en cada parcela se realizaron dos ensayos diferentes: 1. Todas las muestras de Litago se tomaron el mismo día. Del total de pies presentes en la parcela, se muestrearon cuatro. Con las muestras tomadas de diferentes pies se procedió a introducirlas en cámaras de cría para determinar el parasitismo de los ejemplares de Kermes sp. Una vez este período hubo concluido, se procedió a la extracción del material de las cámaras para su observación. Este procedimiento consistió en correlacionar el parasitismo entre Kermes sp. y los diferentes insectos encontrados en las cámaras, así como la identificación taxonómica de los mismos. 2. El segundo ensayo se realizó teniendo en cuenta la los datos de IBARRA et al., 2001, así como la apreciación de posibles síntomas en los pies de origen, se procedió a la realización de cámaras húmedas en que se introdujeron las muestras procedentes de la parcela de Sarrión tomadas en diferentes fechas y con distintos grados de afección de Kermes sp. De esta manera podrá verse reflejado en la afección que presentasen los tejidos vegetales en caso de que fuese transmisor de Diplodia mutila. 3.2.1. Realización de cámaras de cría Se generó un protocolo de trabajo que se adecuara a las características particulares del ensayo. Para ello se procedió a la fabricación de unos habitáculos que permitiese el intercambio gaseoso con la atmósfera pero evitando, al mismo tiempo, la salida o entrada de cualquier insecto. De esta manera se aseguraba que todos los ejemplares de las diferentes especies presentes en las muestras fueron catalogadas. Además de los posibles parásitos también era interesante obtener muestras de las larvas de Kermes sp. Del primer muestreo (Litago 07-07-2010) se realizaron varias cámaras de cría con ejemplares de Kermes sp. que se suponían parasitados por algún insecto. De esta forma se pretendía obtener ejemplares de este parásito para poder determinar su especie y capacidad de control de la plaga. Se realizaron tres cámaras de cría en función de las características del ensayo que se pretendía llevar a cabo así como de las características del material que iba a ser ! ! Material!y!Métodos! ! 49! analizado. Estas fueron cuidadosamente lavadas y desinfectadas con lejía para evitar posibles contaminaciones de las muestras. • Primera cámara (Fig. 33): se fabricó a partir de un bote de cristal de ocho litros cuya apertura se tapó con la misma tela de seda (20 hilos/cm2) con que se hicieron las mangas para las ramas, fijándola con una goma elástica para que no quedasen aberturas. En esta cámara se introdujo una muestra del árbol 2 obtenida en Litago el 07-07-2010. Figura 33. Secuencia que describe el proceso de montaje de la cámara de cría 1. En la primera fotografía se aprecia el bote de cristal utilizado como cámara; la segunda muestra un trozo de tela de seda usado para cerrarla y, la tercera, el resultado final. • Segunda cámara (Fig. 34): Se trata de una cámara de cría comercial a la cual se le pegó una capa de tela de seda en la tapa para evitar fugas indeseadas, ya que los respiraderos que tenía la misma eran demasiado grandes. En esta cámara se introdujo una muestra del árbol 3 obtenida en Litago el 07-07-2010. Figura 34. Detalle de cámara de cría 2. Evolucionario comercial modificado ! ! Material!y!Métodos! ! 50! • Tercera cámara (Fig. 35): Fue elaborada a partir de un bidón de agua destilada de 25 litros al que se corto el tercio superior para que cupiesen las muestras y poder observar el interior. Para tapar esta abertura se empleó tela de seda que se fijó con varias gomas elásticas para que permaneciese inamovible. En esta cámara se introdujo la muestra del árbol 1 de Litago obtenida el 07-07-2010 Figura 35. Detalle de cámara de cría 3, fabricada a partir de un bidón de agua destilada de 25 litros. Se puede apreciar la goma que se puso alrededor del mismo para sujetar la tela de seda y evitar que escapasen ejemplares de los insectos a estudiar. Las cámaras fueron realizadas el día 08-07-2010. Fueron elaboradas con recipientes abiertos por arriba que se taparon con tela de seda para permitir la respiración tanto de animales como de vegetales. Esto es posible porque habíamos fabricado un depósito de agua evitando de esta manera que el tejido vegetal muriese de manera inmediata. Este depósito constaba de un vaso de muestras cuya tapa había sido atravesada para permitir el paso de las ramas; al vaso se añadió algodón como material absorbente que mantuviese la humedad y al cual se fijaron las distintas ramas. Este rudimentario utensilio funciona por equilibrio de humedad relativa. La rama respira y elimina agua con lo que reduce su concentración y de esta manera, al estar en contacto con el algodón húmedo, es capaz de succionar agua del mismo. De esta manera se aseguraba que, a pesar de que el material vegetal estaba muerto o muriendo, las condiciones de maduración de los insectos en el interior de la madre no se vio contrariada de manera especial porque el exceso de humedad con que se impregnó el algodón introducido en el vaso de muestras garantizaba la respiración de las células vegetales, al menos durante un corto período de tiempo, que es cuanto necesitábamos ! ! Material!y!Métodos! ! 51! para permitir que el insecto a estudiar completase el ciclo. Por otro lado, el hecho de que los observatorios fuesen transparentes, facilito el trabajo, puesto que se podían ver las muestras desde fuera sin necesidad de poner en riesgo la estanqueidad de los mismos. Y aunque no permitía la toma de fotografías de calidad de los procesos que en su interior se sucedían, fue suficiente para sacar algunas instantáneas que nos sirviesen de ayuda a lo largo del proceso. 3.2.2. Diseño experimental La determinación taxonómica de insectos es un proceso que se basa en la utilización de claves dicotómicas creadas expresamente para ello. Teniendo en cuenta al género Kermes sp. del cual se pretende estudiar el parasitismo por parte de otras especies, se elegirán estas claves atendiendo a las características de dicho insecto y los posibles ejemplares de otros géneros y familias que puedan cohabitar en el nicho del mismo. Por lo cual y atendiendo a la bibliografía utilizada (DE LIÑAN, 1999; GUERRIERI et al., 2009) para determinar las especies de artrópodos endémicos de los bosques ibéricos y sus relaciones, se utilizaron claves dicotómicas tanto específicas (GUERRIERI y NOYES, 2000) como generales (DE LIÑÁN, 1998). Según la clave dicotómicas para Metaphycus (GUERRIERI y NOYES, 2000) en la cual señala que el tipo de boca que posean los insectos y, tanto en las estructuras que unen a modo de gancho las alas durante el vuelo como la forma y tamaño de las antenas, son las claves por las que se diferencian muchos himenópteros. Se realizó el conteo de todos los ejemplares de Kermes sp. diferenciando entre aquellos parasitados y los que no lo estaban, independientemente de los síntomas que mostrasen cada uno puesto que interesa el índice de parasitismos total. El conteo se fue anotando conforme se iba avanzando en la tarea que fue dividida en días de muestreo y plantas muestreadas para, una vez finalizada, poder interpretar los resultados y plantear una resolución del trabajo realizado. La observación de los ejemplares de Kermes sp. se realizó a través de un binocular. De esta manera fue mucho más sencillo reconocer los ejemplares y su estado de parasitismo. Mientras se inspeccionaban las muestras también se recogieron y observaron, para determinar posteriormente, algunos ejemplares de otras especies. Este trabajo, se realizó utilizando material de laboratorio tal como bisturíes, punzones, pinzas o tijeras y agua destilada para limpiar los botes para muestras; estos últimos utilizados para guardar los ejemplares susceptibles a un posterior análisis propiciado por cualquier ! ! Material!y!Métodos! ! 52! disparidad con las generalidades propias de la especie, de cualquier especie encontrada en la muestra. Para llevar a cabo esta labor fue necesaria la intervención de varios especialistas de diferentes campos debido a la complejidad de la tarea en cuestión, acorde a su especificidad. Una vez el trabajo de campo fue concluido y se había recopilado toda la información que se pudo recoger se realizó un ANÁLISIS DE VARIANZA (ANOVA). Para ello deben cumplirse la prueba de KORMOGOROV-SMIRNOV para determinar la distribución normal de los datos y la prueba de LEVENE de homocedasticidad. Después se procedió a la separación de las medias por parte de la prueba post Hoc de TUKEY, tras lo cual se procedió a hacer una correlación de los datos de parasitismo con el número de ejemplares y tanto el número de agujeros que presentaban los mismos como la media por Kermes sp. para lo cual se procedió a estudiar mediante el método de PEARSON. 3.2.3. Realización de cámaras húmedas Este procedimiento se llevo acabo para detectar los posibles hongos que se encontrasen en las muestras, ya que se especula con la posibilidad de que este tipo género de insectos sea capaz de transmitir enfermedades a través de la saliva (IBARRA et al., 2001). En este caso en concreto, se buscaba infección causada por Diplodia sp. Para efectuar cámaras húmedas de las muestras tomadas en Sarrión se utilizaron cristalizadores (Fig. 36). En la base de los mismos se colocó un papel humedecido para aumentar la humedad en el interior del cristalizador como medio de cultivo. Figura 36. Dos cristalizadores con las muestras en su interior. En ellos se llevará a cabo el cultivo para determinar si los vegetales están contaminados de hongos o no (IBARRA et al., 2001). ! ! Material!y!Métodos! ! 53! La desinfección de las cámaras de vacío se realizó siguiendo un sencillo protocolo de esterilización. Se utilizó lejía diluida (1:10) para limpiar toda la superficie interior de las cámaras; después, esa superficie, se aclaró con agua destilada para evitar posible contaminación (RAPILLY, 1968) (Fig. 37). Figura 37. Interior de una cámara húmeda. Tanto las muestras como la propia cámara fueron pertinentemente esterilizadas antes de comenzar el ensayo. Del mismo modo, las muestras que iban a ser introducidas en las cámaras húmedas fueron tratadas con una solución de lejía 10% durante 10 ó 15 segundos como protocolo de desinfección. Una vez todo el material vegetal y el equipo a utilizar se encontraban en las óptimas condiciones de sanidad para ser utilizados correctamente, cada una de las muestras fue identificada y etiquetada para luego poder contrastar los resultados, y se introdujeron en las respectivas cámaras cada una, en función del tamaño tanto de la propia muestra como del recipiente utilizado (Fig. 38). Figura 38. Detalle de una de las cámaras húmedas pocos días tras haber sido preparada. Adviértase la elevada condensación que existe en su interior. ! ! Material!y!Métodos! ! 54! Se observaron las muestras a través de la lupa de luz catódica que nos permitiera apreciar las particularidades de la infección sobre las ramas de Quercus ilex. Primera cámara: Esta cámara húmeda fue realizada con material vegetal tomado de las plantas 1 y 2 el día 20-07-2010 en la finca de Sarrión. Segunda cámara: En esta cámara se introdujeron muestras tomadas de los pies 3 y 4 de la plantación de Sarrión el día 03-08-2010. Tercera cámara: El material con que se realizó esta cámara proviene de los pies 5 y 6 de la finca de Sarrión muestreada el 17-08-2010. Cuarta cámara: El material procedente de los árboles 7 y 8 de la parcela de Sarrión muestreada el día 17-08-2010. Quinta cámara: Para esta cámara se utilizó material vegetal procedente de los pies 9 y 10 de la plantación de Sarrión muestreada el día 17-08-2010. Resultados y discusión ! 55! IV. RESULTADOS Y DISCUSIÓN Tras el procesado de las muestras obtenidas en los diferentes muestreos, se detecta que, a parte de los ejemplares de insectos fitófagos (Kermes sp.) e hiperparásitos (Hymenoptera: Chalcidoidea: Encyrtidae), se encontraron también numerosas especies de insectos que cohabitan con ellos ocupando y compartiendo nicho ecológico con los insectos objeto de estudio. Es por esto que han sido incluidos en este apartado, aunque no merecen especial atención en este trabajo. Asimismo se han descrito diferentes insectos pertenecientes a la fauna auxiliar dada su relevancia en el control natural de esta plaga (Fig. 39). Figura 39. Evolución de la población de Kermes sp. parasitada en cada una de las muestras tomadas en la plantación de Sarrión en los diferentes momentos del muestreo. Adviértase que a pesar de la irregularidad de las líneas, estas mantienen su relación ascendente con el paso del tiempo. De esta forma se ponen de manifiesto todos los insectos encontrados en las muestras tomadas para su procesado y análisis en el laboratorio. Así como la relación entre la presencia de unos y otros; de modo que en Litago un 95,94% de los ejemplares de artrópodos parásitos de los pies se trataba de K. vermilio mientras que en Sarrión un 85,92% de los ejemplares parásitos se trataba de K. ilicis. A pesar de que el total de cada uno de los insectos plaga parece ser que cuando una especie se establece, la otra no puede o acaso prefieren ecologías sensiblemente diferentes (Fig. 41). Del total de Kermes sp. procesado entre ambas zonas de estudio se estima que cada especie corresponde aproximadamente a la mitad (Fig. 40) y, a pesar de Resultados y discusión ! 56! que no deja de resultar interesante, ese no es uno de los cometidos del presente proyecto y por ello obviaremos dicha cuestión. Figura 40. Proporción de K. vermilio frente a K. ilicis procesados entre todas las muestras de Litago y Sarrión Los hiperparásitos realizan características puestas que permiten diferenciar entre géneros e incluso especies. Existen muchas formas de comportamiento, pero generalmente realizan una sola puesta de forma individual en cada uno de los ejemplares de hembra de Kermes sp. de una población, siempre y cuando esta sea lo suficientemente amplia. Esto es para que un gran número de individuos nazcan en la siguiente generación. Figura 41. Cuantificación total de K. vermilio frente a K. ilicis en las diferentes zonas de estudio: A) Litago; B) Sarrión. Observando estas gráficas se aprecia que en los pies de una de las parcelas (y zonas de estudio) muestreadas se encontraba mayoritariamente atacada por K. vermilio (A) mientras que en la otra parcela era K. ilicis (B) el que predominaba. Pero si por el contrario la población de insectos huésped es de un tamaño reducido, los insectos hiperparásitos realizan una puesta en que insertan más de un individuo por cuerpo de insecto parasitado; de esta manera asegura que a pesar de ser una descendencia reducida en número, será una descendencia segura debido a la presión que Resultados y discusión ! 57! ejercen sobre cada hembra por separado. A este mecanismo se le denomina poliembrionía y se desconoce la forma en que se lleva a cabo. En las muestras procesadas, se ha observado que hay tanto Kermes sp. parasitados con un solo ejemplar de hiperparásito, como por varios (Fig. 42). Figura 42. Relación de poliembrionía obtenida de las muestras procesadas. En esta gráfica se puede observar que el mayor nº de hembras de Kermes sp. están parasitadas con un embrión y que, con el nº embriones con que se parasita Kermes sp., se ve disminuido de manera progresiva dicho nº de Kermes sp. parasitado. 1. Aplicación de jabón potásico Habiendo observado los daños provocados por Kermes sp. en la parcela de Litago, y teniendo en cuenta los resultados negativos experimentados en diferentes ensayos cuando se ha tratado con productos fitosanitarios más agresivos, se decidió realizar un tratamiento con elementos tensoactivos (detergentes). La aplicación de este tipo de producto en la dosis señalada en el apartado de Material y métodos “Aplicación de jabones” incluido en las actuaciones en campo fue un éxito. La capa de jabón y aceite que el caldo resultante de la mezcla habría creado sobre la hembra podría haberla asfixiado y no le permitiría el intercambio de oxígeno. Además al no haber sido capaz de respirar, los huevos que lleva en su interior no podrían completar su ciclo y morirían sin siquiera haber llegado a desarrollarse como larvas. A este ensayo, los días 10 y 11 de Julio se dio la misma aplicación además de encalar (aplicar cal) a una altura de 1 metro desde la base del tronco a los árboles afectados. Este procedimiento borró el rastro de feromonas de las hormigas evitando Resultados y discusión ! 64! vegetal al cual se encontraba unido moriría y ese estado podría haber parado la evolución de las larvas no obteniendo de esta manera ningún resultado apreciable. Algo muy característico con respecto a los ejemplares de hembra de Kermes sp. encontrados fue que, una vez el ejemplar era abierto y se observaba el interior, cabía la posibilidad de que de su interior saliese una multitud de diminutas estructuras negras o blancas que consideramos se trataba de las mudas de la gran cantidad de larvas que hay en el abdomen de las hembras de estos insectos; pero fuesen de uno u otro color, siempre se trataba de uno solo, nunca mezclados. Esto hizo que se plantease la posibilidad de que las mudas de un color perteneciesen a las larvas que habían nacido completamente sanas y las de otro color fuesen aquellas que pertenecían a los huevos de las larvas no natas debido a la acción de parasitismo del insecto del cual se pretende estudiar la eficacia como controlador de poblaciones de Kermes sp. (SÁNCHEZ-RUIZ, 1997). A pesar de que no es algo que afecte al presente proyecto, debería ser estudiado si existe realmente relación. 3. Identificación de artrópodos presentes en las muestras Llevar a buen término la labor de este apartado requirió la identificación de todos y cada uno de los ejemplares de las distintas especies de artrópodos presentes en las diferentes muestras. Es una labor en ciertos aspectos complicada, puesto que sin más apoyo que un binocular y algún libro de consulta y artículos científicos (DE LIÑAN, 1998; GUERRIERI et al., 2009), se debe ser capaz de señalar género y especie de los distintos ejemplares presentes tanto en las muestras que se habían tomado para realizar la estadística de parasitismo como aquellos que podrían salir en las muestras tomadas e introducidas en las cámaras de cría, es decir, del total de insectos fitófagos obtenidos. En los muestreos realizados en los árboles de diferentes plantaciones y en fechas continuadas se encontraron especies de insectos pertenecientes a distintas familias que cohabitan en el ecosistema. Un objetivo del proyecto fue tratar de verificar relaciones entre insectos que conviven en el árbol, por tanto se dividió el apartado en las muestras de los distintos días, de esta manera se espera sea más sencillo poder realizar afirmaciones relacionadas a los ciclos biológicos de los insectos estudiados. Asimismo, no fueron diferenciados entre ejemplares de la misma plantación muestreados el mismo día puesto que al ser un medio abierto, los insectos podían moverse entre los árboles que conforman la plantación. De hecho esto se trato de un ejercicio de homogeneización Resultados y discusión ! 65! del estudio, debido a que fue en este momento cuando todos los resultados obtenidos por separado se mezclaron y compararon. En primer lugar, se estudiaron e identificaron taxonómicamente aquellos insectos transportados en las muestras que iban a ser procesadas y analizadas para establecer la relación de parasitismo que se observe entre Kermes sp. y sus depredadores/parásitos en la zona geográfica. Esto se decidió así para aprovechar el tiempo que había que esperar para que diesen resultado los evolucionarios preparados con el fin de albergar algún tipo de parásito del insecto plaga. En ellas se encontró una variedad de insectos que podría estar condicionada por la época en que se realizó el muestreo, ya que como sabemos, los ciclos de los artrópodos están muy ligados a la meteorología local (DAJOZ, 2001). De este modo se clasificaron ejemplares de las siguientes familias y especies: FAUNA ASOCIADA: común a ambas procedencias Esta tabla se incluye en primer lugar para resaltar la importancia que estos insectos presentan para tener en cuanta la gestión de una plantación dada su relación con el sistema agrícola establecido. Son insectos capaces de adaptarse a las condiciones presentes en un sistema agrícola de este tipo y son habituales en plantaciones truferas por razones diversas. Tabla 3. Insectos encontrados en ambas plantaciones en diferentes fechas de muestreo. Nombre Nº ejemplares Descripción Fotografía Diptera Dryomyia lichesteinni > 100 Agallas. Evaginación de tejido vegetal sobre la puesta del insecto. Se forma un pequeño glomérulo relativamente duro en el interior del cual, el insecto crece protegido, hasta la emergencia. Hemiptera Pulgones No mesurable. Pulgoneshomópteros. Pulgón negro. Insecto que extrae savia de la planta por medio de un estilete que introduce en los tejidos de la misma. Resultados y discusión ! 66! Coleoptera Byrrhidae 10 Pequeño coleóptero de caparazón marrón pardo. De forma oval. Posee la superficie de las alas endurecidas, que ocupan el 80% de su superficie dorsal, cubierta de pequeñas sensilias de manera uniforme. Himenoptera Hormigas No mesurable. La presencia en el árbol muestreado, tanto de Kermes sp. como de pulgones, ofrece a las hormigas la melaza, que producen y segregan dichos insectos como alimento, a cambio de protección de la colonia frente a depredadores. LITAGO Tabla 4. Insectos secundarios encontrados en las muestras de Litago. Nombre Nº ejemplares Descripción Fotografía Coleoptera Lachnaia hirta 6 Coleóptero fuerte, de alas anteriores color naranja amarillento y moteadas de negro. Tiene forma alargada. Coleoptera Curculionidae Curculso nucum 1 Exoesqueleto cubierto de quetas fuertes de manera uniforme. Presenta el escapo muy largo. Patas fuertes y largas con las tibias espoladas y artejos terminales poderosos. Resultados y discusión ! 67! Coleoptera Attelabidae Attelabinae Attelabus nitens 1 Caparazóm dorsal marrón rojizo en que apenas se aprecian quetas. Tan ancho y alto como largo. Posee las patas muy articuladas y largas en proporción al resto del cuerpo con fuertes espolones y artejos terminales. Coleoptera Coccinella septpunctaa 1 Coleóptero de forma semiesférica. Presenta siete putos negros en el exoesqueleto de coloración naranja amarillento. Cicadelidae Jacobiasca lybica 1 Verde amarillento. Tiene boca picadora suctora. Frontovertex amplio. Alas grandes en proporción al cuerpo que pasan el gáster, translucidas y coriáceas, se distingue la venación. SARRIÓN 1 Tabla 5. Estructura globosa formada en la hoja de Q. ilex por un insecto para realizar y proteger la puesta (19-07-2013). Nombre Nº ejemplares Descripción Fotografía Coleoptera Attelabidae Attelabinae Attelabus nitens 6 estructuras cada una con un huevo Enrollamiento de las hojas sobre sí mismas por acción de un insecto (a) creando un glomérulo algodonoso alrededor de la puesta del huevo del insecto (b). 2 mm Resultados y discusión ! 68! Coleoptera Curculiónido Apion 1 Tiene el exoesqueleto cubierto, de manera uniforme, de sensilias en forma de pequeñas estructuras esferoides de colores gris o marrón. Patas largas y fuertes de color rojizo en que las sensilias se aprecian abundantes y gruesas. SARIÓN 3 Tabla 6. Entomofauna secundaria hallada en la finca de Sarrión en la tercera salida (17-08-2013). Nombre Nº ejemplares Descripción Fotografía Hemíptera 1 Insecto plano. El exoesqueleto presenta color marrón oscuro y las alas marrón claro en que se distingue la venación. Boca mordedora. FAUNA AUXILIAR Figura 47. Imagen de M. hispanicus El exoesqueleto presenta coloración amarillenta. Se distingue el escapo más oscuro. De las cámaras de cría que fueron realizadas, pudieron ser extraídos pequeños insectos alados (Fig. 47) que, en primer momento se consideró que se tratase de los parásitos que buscábamos, o al menos algún artrópodo que cumpliese esa función Resultados y discusión ! 69! reguladora de Kermes sp. como ocurre en otros países de la cuenca mediterránea, donde existen estudios que demuestran que hay una elevada variedad de especies que parasitan y/o depredan tanto las larvas como los huevos y adultos de este género de insectos (ÜLGENTÜRK et al., 2004). En Turquía, país situado en la cuenca mediterránea y que por tanto comparte los parámetros meteorológicos, edáficos y una vegetación similar, característicos de este clima con la Península Ibérica, se han encontrado insectos de diversos géneros que depredan y/o parasitan insectos de la familia Coccidae (JAPOSHVILI y KARAKA, 2007). Figura 48. Detalle de la cabeza de una avispa encontrada en las muestras. Se aprecia la boca mordedora que es una característica necesaria para completar la identificación taxonómica. El orden Hymenoptera posee un elevado número de especies que parasitan o depredan otros géneros y familias de insectos para poder completar su ciclo biológico, y en este sentido se han encontrado numerosas relaciones entre insectos que cohabitan en la misma región geográfica. Así pues en Turquía se han encontrado como parásitos de Kermes sp. sobre Quercus sp. ejemplares pertenecientes a la familia Encyrtidae de: Blastothrix sp., Cheiloneurus claviger Thomson, Mycroteris sp. y M. ferrugineus (Nees); Pteromalidae: Pacyneuron sp. (JAPOSHVILI y CELIK, 2010; ÜLGENTÜRK et al., 2004). De esta manera, en las muestras se encontraron ejemplares de especies diferentes de insectos. Se planteó la posibilidad de que todos sean parásitos/depredadores de Kermes sp. en cuyo caso, la estadística de parasitismo sería para la acción conjunta de las especies, nunca atendiendo al porcentaje de parasitismo de manera individualizada. Este hecho (reafirma la posición del control biológico como método de lucha contra estos Resultados y discusión ! 70! insectos fitófagos/es importante para el presente proyecto) puesto que el objetivo principal es estudiar el parasitismo de Kermes sp. y, a falta de un artrópodo que sea capaz de parasitarlo/depredarlo en las condiciones indicadas para las zonas de estudio, se han encontrado varios parásitos/depredadores con los que se aseguraría el control de las poblaciones de Kermes sp. mediante la acción parásita conjunta de las diferentes poblaciones de los insectos. Figura 49. A) Detalle de las alas de unos de los ejemplares de avispa encontrados en las muestras, dónde se pueden ver numerosas quetas. B)Adviértase la diferencia entre forma y tamaño de las alas anterior y posterior. En primer lugar se diferenciaron por el color aparente de sus cuerpos a simple vista; había unas claras y otras oscuras. De esta manera se guardaron en alcohol para su posterior examen completo más minucioso. Con ello se planteó la posibilidad de que se hubiesen encontrado diferentes especies del mismo género de insecto o incluso distintos géneros de insectos capaces de cohabitar en un mismo medio y realizar una presión a causa del parasitismo y/o la depredación sobre las poblaciones de insectos plaga en cuestión a pesar de no ser los únicos insectos presentes en el medio de la plantación con iguales objetivos biológicos de supervivencia. Lo cual demuestra que lejos de interferirse entre especies o géneros, para este tipo de insectos parásitos/depredadores, no es tan importante la presencia de competidores naturales como la abundancia de presas que atacar. Esto, en relación al insecto plaga, se traduce en que cuanto mayor sea el número de especies capaces de parasitar/depredarla, mayor será la presión a que se vean sometidas las poblaciones del insecto y por tanto, mayor índice de mortandad existirá. ! 200"ηm ! 100"ηm" micras Resultados y discusión ! 71! 1er insecto: Metaphycus hispanicus Figura 50. Detalles de la antena A) y del clavo del ala B) de uno de los artrópodos encontrados en las cámaras de cría. En el orden Hymenoptera de insectos, estos caracteres se utilizan para determinar el género y la especie de los insectos a identificar (GUERRIERI y NOYES, 2000). Dado que el insecto encontrado pertenece al Orden Hymenoptera, hecho que podemos afirmar debido a que posee boca mordedora (Fig. 48) y dos pares de alas que se diferencian con facilidad la anterior y posterior tanto en forma como en tamaño (Fig. 49) así como de gran número de quetas o sedas en las alas que permiten de esta manera unirlas (Fig. 50), se realizó una búsqueda de bibliografía relacionada con el parasitismo de Kermes sp. en la Península Ibérica, con la intención de comprobar posibles símiles faunísticos en geografías distantes de una amplia región como es la cuenca mediterránea. En relación con la información requerida, se han encontrado ejemplares de Metahycus hirtipennis depredando/ parasitando Kermes sp. (GUERRIERI et al., 2009). La determinación taxonómica de los artrópodos presentes en las cámaras de cría pudo realizarse gracias a la experiencia de los investigadores del grupo de truficultura del CITA. Ellos fueron quienes marcaron las pautas a seguir en la búsqueda de información y claves dicotómicas útiles en la determinación de este orden de insectos en que los integrantes se diferencian en las antenas por el tamaño y/o la forma de las mismas así como por el número, el tamaño y la forma de los artejos que las componen, siendo el más importante el escapo; la presencia de mayor o menor número de quetas en las alas, la longitud de las alas con respecto al cuerpo (GUERRIERI y NOYES, 2000) y otros caracteres muy poco apreciables a simple vista. Resultados y discusión ! 72! Dada la coloración bicolor de sus antenas y la posición libre del gonostyli de su ovipositor se puede afirmar que se trata de un ejemplar del género Metaphycus. Las características clave en la determinación correcta del insecto han sido los colores que presenta en toda su anatomía. El color amarillo de la cabeza y la parte caudal del disco dorsal, y la coloración blanca del cuerpo en la zona ventral; así como la coloración de las antenas con escapo amarillento con una banda marrón en el centro y otra longitudinal y más pálida en el ápice.(GUERRIERI y NOYES, 2000). 2º insecto: Metaphycus hirtipennis Figura 51. A) Fotografía de uno de los insectos que fueron encontrados en los evolucionarios. B) Detalle de las sensilias que poseen las antenas de otro insecto encontrado El segundo insecto encontrado en las cámaras de cría ha sido clasificado dentro del orden Hymenoptera puesto que, como el anterior ejemplar posee boca mordedora y quetas en las alas que le permiten unirlas en vuelo. Del mismo modo, y observando las sustanciales diferencias morfológicas que existen entre este insecto y el anterior y, basado en la clave dicotómica de Guerrieri, se puede determinar que se trata de otro miembro de la familia Encyrtidae. Dadas las características morfológicas señaladas para el anterior artrópodo, se puede afirmar que se trata de nuevo de una especie perteneciente al género Metaphycus. La característica morfológica distintiva de esta especie es un conjunto de pelos, mas largos y gruesos que las sensilias que recubren su cuerpo, en la parte posterior, caudal del tórax, entre las alas (GUERRIERI y NOYES, 2000) (Fig. 51). Resultados y discusión ! 73! M. hirtipennis es un pequeño himenóptero que parasita Kermes sp. en toda la cuenca del mediterráneo (GUERRIERI y NOYES, 2000). Allí donde se dan las condiciones para que se desarrolle Kermes sp. podrán encontrarse ejemplares de M. hirtipennis. 3er insecto: Cheiloneurus sp. Figura 52. Vista ventral del último insecto encontrado. Detalle de la cabeza y las antenas. El último himenóptero que se obtuvo de las cámaras de cría posee unas antenas largas y plumosas (Fig. 52), características del género Cheiloneurus entre otros . La longitud con que las alas sobrepasan el gáster es también característica de este género, además de la coloración de la cara y la parte caudal del tórax: blanco. El tamaño y forma de los ojos, así como su disposición en la cabeza son características que diferencian unas especies de otras. No ha sido posible identificar los ejemplares hasta especie debido a la ausencia de bibliografía que consultar. Figura 53. Detalle de la vista dorsal dónde pueden apreciarse las quetas que unen las alas durante el vuelo. Resultados y discusión ! 80! del trabajo realizado, se puede afirmar que existe relación significativa entre el número de Kermes sp. parasitado y la fecha en que se realizó el muestreo; con lo cual se puede afirmar que cuanto más tiempo pasa mayor será el número de insectos parasitados y, teniendo en cuenta las características biológicas de las poblaciones de Kermes sp., también sería lógico pensar que aumentará el porcentaje de insectos parasitados y que por consiguiente disminuiría el número de Kermes sp. vivos para años futuros con lo que parece lógico que esta sería una forma adecuada de control natural de la plaga. Asimismo, se trató de interpretar hábitos en las puestas de los hiperparásitos, relacionando el número de posibles presas dentro de una población de Kermes sp. y el número de agujeros que se contabilizó en los exoesqueletos de los Kermes sp. Esto podría dar información sobre la presión que pueden ejercer unos insectos sobre los otros. La correlación entre el número total de Kermes encontrado en la muestra con el número de agujeros que presentaban los mismos en su exoesqueleto, es significativa para la prueba de PEARSON tal como muestra la tabla 10. Tabla 10. Muestra la correlación bivariada de las variables Nº Kermres total y Nº agujeros totales. Nº Agujeros totales Z = 0,461 p = 0,995 Nº Kermes sp. Z = 0,680 p = 0,744 Los resultados obtenidos para las distintas pruebas muestran la relación existente entre las diferentes variables. De esta manera, se podría decir que tanto la variable Nº total de Kermes sp. como el % Kermes sp. parasitado están directamente relacionas con la fecha de muestreo y por tanto con el trascurso del tiempo como factor determinante en el completado de los ciclos biológicos. Del mismo modo se ha visto una correlación inversa? entre las variables Nº de Kermes total y Nº de agujeros totales. Cuanto mayor es el número de Kermes sp. presentes en una población, menor es el número de agujeros contabilizados. Esto puede ser debido como medida evolutiva. En caso de que exista abundancia de alimento harían puestas selectivas ya que el alimento esta asegurado y, en caso de que el alimento escasee la puesta sería indiscriminada para aumentar las posibilidades de que alguno sobreviva. 5. Evolución de cámaras húmedas Resultados y discusión ! 81! El ensayo de las cámaras húmedas, se realizó para poder verificar la presencia de algún patógeno con que estuviese infectados los distintos pies de la plantación en Sarrión. La realización de las cámaras húmedas tuvo como consecuencia el planteamiento de la hipótesis de que Kermes sp. transmite Diploidia sp. que a pesar de no haber sido estudiada esa relación, no debería ser descartada la posibilidad de que pudiese transmitir, ya no Diploidia sp. o cualquier otro organismo patógeno (IBARRA et al., 2001). En este sentido, fue necesario acudir regularmente al laboratorio de la E.P.S. para poder realizar el seguimiento de la evolución del posible parásito de forma exhaustiva. Continuando en la línea de trabajo anterior, se precedió a diferenciar todas las muestras según la cámara en que habían sido introducidas para el cultivo. Esta determinación viene dada por el hecho de que, a pesar de que se esterilizo tanto el material vegetal utilizado como las cámaras en que se realizo el cultivo, había alta probabilidad de que entre muestras se infectasen ya que, en las cámaras se introdujeron distintas muestras de diferentes ejemplares. Se realizaron cinco cámaras húmedas con material vegetal en su interior. Fueron preparadas en distintos días, con material vegetal que procedía de distintos momentos pero todos de la misma finca agrícola. La finca muestreada de la localidad de Sarrión. Una vez se comprobó que el material vegetal estaba infectado con un hongo, se procedió a su determinación para verificar la posibilidad de que fuese un patógeno transmitido por Kermes sp. o si por el contrario había sido infectado por contaminación de las muestras. Para ver y estudiar las muestras tomadas utilizamos un binocular de luz catódica. Se procedió a una inspección visual superficial y, una vez se evaluó la infección, se observaron al binocular las muestras que realmente eran susceptibles de presentar una infección dañina. Se tomaron fotografías para documentar los estados de infección en función del árbol infectado y el momento en que fueron tomadas. De todas las muestras que fueron introducidas en las cámaras húmedas es muy difícil determinar la que mayor cantidad de infección presenta puesto que existen varias muestras que presentan un grado de infección muy similar, a pesar de que las muestras tomadas de las plantas 1, 3, 5 y 6 se ven más afectadas que las de 7, 8, 9 y10, de las cuales estas dos últimas no presentan afección. Esto podría ser debido a que el insecto Resultados y discusión ! 82! es capaz de transmitir el hongo, ya sea por vía interna o vía externa, o a que debido al debilitamiento de los pies como consecuencia de la acción del insecto, el hongo es capaz de infectar los árboles con mayor facilidad. El hecho de que se encontrasen diferentes grados de infección evidenció que la infección no fue debida a contaminación ya que, habiendo procedido a la desinfección tanto de los recipientes como de las muestras utilizadas y, debido a que todas ellas están más o menos infectadas era muy improbable que fuese contaminación externa. El procedimiento de observación de las muestras en las cámaras húmedas se realizó con sumo cuidado de que no hubiese contaminación de material fúngico entre ellas. Por esta razón, y contemplando la posibilidad de que una vez abiertas el material fúngico que las hubiese colonizado pudiese contaminar el resto de muestras de las otras cámaras, las cámaras húmedas se abrían una por una en cada sesión de trabajo, por tanto el período entre una observación y la siguiente puede ser amplia pero no por ello menos exhaustivo. Una vez se realizó este proceso se evidenció la presencia de cierto hongo en algunos árboles afectados. Y por ello se procedió a la observación de todas las muestras introducidas en las cámaras húmedas con el fin de ir viendo la evolución del proceso de infección. El seguimiento de la evolución del material vegetal presente en las cámaras húmedas no fue concluyente puesto que, a pesar de que se había procedido a desinfectar tanto el material vegetal como los útiles, se evidenció la presencia de Botritis cinerea. Un hongo que es cosmopolita, ubicuo y polífago. Conclusiones ! 83! V. CONCLUSIONES 1.- LA plaga de Kermes sp. en encinas truferas en Litago y Sarrión posee un elevado de parasitismo que posiblemente sea suficiente para la existencia de un control natural de las poblaciones. 2.- La aplicación de elementos tensoactivos junto con el encalado del tronco de los árboles ha resultado efectiva en el control del parásito de las encinas Kermes sp. 3.- El parásito mas abundante de Kermes sp. ha sido M. hisanicus -182también se han encontrado ejemplares de M. hirtipennis -6y de himenópteros pertenecientes al género Cheiloneurus sp. -6en las proporciones indicadas en la figura siguiente. 4.- La siguiente figura representa los porcentajes en que han sido recogidos los diferentes especímenes de insectos hiperparásitos de la plaga de encinas Kermes sp. para las condiciones dadas de la zona de estudio Litago. 5.- Kermes sp. se encuentra más parasitado con el paso del tiempo. 6.- Existe una relación directa entre el número de ejemplares de Kermes sp. parasitados y la fecha de muestreo, siendo mayor con el paso del tiempo. 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