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1 DIFERENCIAS EN LA INGESTA DIETÉTICA DE ADOLESCENTES SEGÚN EL RIESGO DE PRESENTAR TRASTORNO DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA SARA ESTECHA QUEROL Diplomada en Nutrición Humana y Dietética Research Group GENUD (Growth, Exercise, NUtrition and Development) Universidad de Zaragoza Codirectores: Dr. Luis A. Moreno Aznar (Dpto. Fisiatría y Enfermería) y Dra. Elena Lobo Escolar (Dpto. Microbiología, Medicina Preventiva y Salud Pública) Trabajo Fin de Máster en Salud Pública Diciembre 2013
2 ÍNDICE 1. ABREVIATURAS ……………………………………………………………………………………………………………. 4 o 2. RESUMEN ……………………………………………………………………………………………………………………. 5 3. INTRODUCCIÓN …………………………………………………………………………………………………………… 6 3.1. Adolescencia 3.2. Cambios corporales en la adolescencia 3.3. Cambios psicológicos en la adolescencia 3.4. Cambios dietéticos en la adolescencia 3.5. Desequilibrios alimentarios 3.6. Estudios similares 4. OBJETIVOS …………………………………………………………………………………………………………………… 7 5. METODOLOGÍA ………………………………………………………………………….……………………………….. 10 5.1. Material y métodos del estudio AVENA 5.1.1. Diseño del estudio 5.1.2. Población objeto del estudio 5.1.3. Cálculo del tamaño de la muestra 5.1.4. Criterios de exclusión 5.1.5. Método general del estudio 5.1.6. Aspectos éticos 5.2. Muestra incluida en este estudio 5.3. Instrumentos y variables utilizados en este estudio 5.3.1. Sexo y edad 5.3.2. Educación de la madre 5.3.3. Peso
3 5.3.4. Talla 5.3.5. IMC 5.3.6. Registro dietético de 7 días 5.3.7. Cuestionario SCOFF 5.4. Análisis estadísticos 6. RESULTADOS ……………………………………………………………………………………………………………….. 16 7. DISCUSIÓN …………………………………………………………………………………………………………..………. 24 7.1. Limitaciones y fortalezas del estudio 8. CONCLUSIONES ……………………………………………………………………………………………………………. 27 9. AGRADECIMIENTOS …………………………………………………………………………………………………….. 28 10. BIBLIOGRAFÍA …………………………………………….……………………………………………………………… 29 11. ANEXOS …………………………………………………………..………………………………………………………… 35 11.1. Listado de centros colaboradores 11.2. Variables analizadas en el estudio AVENA 11.3. Registro de consumo de alimentos durante 7 días 11.4. Cuestionario SCOFF 11.5. Tablas de macronutrientes y micronutrientes expresado en cantidades brutas
4 1. ABREVIATURAS AN: Anorexia Nerviosa Estudio AVENA: Alimentación y Valoración del Estado Nutricional de los Adolescentes BN: Bulimia Nerviosa IMC: Índice de Masa Corporal IDR: Ingesta Dietética de Referencia TANE: Trastorno Alimentario No Especificado TCA: Trastorno de la Conducta Alimentaria SCOFF: Sick Control On Fat Food
5 2. RESUMEN INTRODUCCIÓN: En la adolescencia se producen cambios psicológicos, corporales y dietéticos que pueden comprometer la salud y desencadenar desequilibrios alimentarios. El objetivo de este estudio fue identificar posibles casos con riesgo de TCA, describir sus dietas y determinar diferencias alimentarias con los adolescentes sanos. MÉTODOS: El cuestionario SCOFF, género, edad, talla, peso, educación de la madre y un registro de 7 días fueron los requisitos para seleccionar la muestra de 235 adolescentes de la ciudad de Zaragoza del estudio trasversal AVENA. Se utilizó el test ANCOVA para detectar si existen diferencias significativas entre la ingesta dietética (energía, macronutrientes y micronutrientes del registro de 7 días) y la puntuación obtenida en el cuestionario SCOFF ajustando por posibles variables de confusión. Se replicaron los mismos análisis en una muestra sin casos de infradeclaración de la ingesta. RESULTADOS: Mediante el cuestionario de cribado SCOFF se identificó una prevalencia de riesgo de TCA del 21,7%. No se encontraron diferencias porcentuales en macronutrientes entre adolescentes con riesgo de TCA y adolescentes sanos, pero sí fue significativamente menor la ingesta de kilocalorías consumidas y determinados micronutrientes. En la muestra sin infradeclaración de la ingesta se obtuvieron diferencias significativas en la energía consumida. CONCLUSIONES: Aunque existan diferencias significativas respecto a la ingesta entre adolescentes con riesgo de TCA y adolescentes sanos, se debe determinar si existe un riesgo nutricional en estos adolescentes con posible desequilibrio alimentario. PALABRAS CLAVE: adolescentes, trastornos de la conducta alimentaria, ingesta dietética, infradeclaración de la ingesta y cuestionario SCOFF.
6 3. INTRODUCCIÓN 3.1. ADOLESCENCIA La adolescencia, transición entre la infancia y la edad adulta, es un periodo en el que acontecen diversos cambios corporales y psicológicos. Aunque el comienzo de la adolescencia se caracteriza por estos numerosos y marcados cambios, el final de esta etapa no se encuentra tan delimitado. El final de la adolescencia se estima en torno a los 20 años, cuando se inician las responsabilidades y roles sociales propios de la edad adulta. Es una fase en la vida humana caracterizada por grandes cambios y adaptaciones del individuo, como son el desarrollo cognoscitivo, crecimiento rápido, cambios madurativos y transformación en el ámbito social, emocional y del comportamiento (1). 3.2 CAMBIOS CORPORALES EN LA ADOLESCENCIA La adolescencia está caracterizada por el inicio de la pubertad, dando comienzo generalmente entre los 9 y 12 años (entre 1 y 2 años antes en mujeres que en varones)(1). El desarrollo puberal de las mujeres se asocia, independientemente de la edad cronológica, con un gran incremento de la masa grasa (2), siendo este incremento superior al de los varones (3). También, existe una redistribución de la grasa corporal en mujeres durante la adolescencia, lo que incrementa el riesgo de desarrollo de obesidad (4). Además de los cambios corporales propios de la pubertad, numerosos estudios han mostrado que en estos últimos años la prevalencia de sobrepeso y obesidad en población infantil y adolescente ha aumentado hasta poder considerarse una epidemia global (5). Sin embargo, estos datos contrastan con la escasez de información sobre población con bajo peso (6). Algunas investigaciones sugieren que la prevalencia de bajo peso es superior que la de sobrepeso (6) y pocos estudios han determinado la coexistencia de sobrepeso y bajo peso en la misma población (7-9). Un estudio español demostró que la prevalencia de bajo peso incrementó a lo largo de los años 1992 hasta 2004 (10) pero desde el año 2004 al 2010 esta prevalencia se mantuvo estable (11). 3.3. CAMBIOS PSICOLÓGICOS EN LA ADOLESCENCIA Durante el periodo de la adolescencia se establece el final de la maduración psicológica, con patrones de conducta individualizados, donde los factores ambientales juegan un papel predominante. En muchos adolescentes, los cambios psicológicos y corporales propios de la pubertad provocan un conjunto de sensaciones controvertidas entre la dependencia paternal y la necesidad de autonomía. También, la no aceptación de la imagen corporal, la necesidad de identificarse con una determinada forma de vida y de pensamiento marcan este periodo de bases frágiles, inseguras e inestables (12).
7 Para los adolescentes las opiniones de los demás adquieren una gran importancia. Así, se ven extremadamente influenciados por lo que opinan sus coetáneos sobre la alimentación (12). Otro aspecto que tiene gran repercusión es la apariencia física, surgiendo un conflicto entre la nueva estructura corporal de las mujeres y el ideal de belleza establecido (13). 3.4. CAMBIOS DIETÉTICOS A su vez, tienen lugar cambios en el estilo de vida y en los hábitos dietéticos. En particular, los hábitos dietéticos de los adolescentes se caracterizan por la tendencia a “saltarse” comidas (especialmente el desayuno) (14), bajo consumo en frutas y vegetales (15), alta ingesta de snacks (dulces y bebidas azucaradas) (14), y realizar dietas (especialmente de tipo restrictivo con la intención de adelgazar) (16). Los estudios realizados al respecto demuestran que existe discrepancia entre el conocimiento de los adolescentes sobre una dieta saludable y su comportamiento. Han recibido buena y suficiente información nutricional, sin embargo, esto no lo aplican en su vida diaria (17). Todo ello hace posible la aparición de hábitos y situaciones de riesgo durante este periodo de cambios que experimentan los adolescentes. Por ello, la adolescencia se considera una etapa especialmente vulnerable desde el punto de vista nutricional (12). 3.5. DESEQUILIBRIOS ALIMENTARIOS Debido a la presión grupal, las amistades y el entorno de los adolescentes enfatizan una cultura dedicada a la importancia de la delgadez. De esta forma, se propicia la aparición de desequilibrios alimentarios (18). Sin embargo, la vulnerabilidad a desarrollar desequilibrios alimentarios no es equivalente en ambos géneros. Las mujeres adolescentes son más vulnerables a tener una imagen corporal negativa (19) y a llevar a cabo dietas restrictivas (20), mientras que los varones con un bajo peso están más preocupados por el tono muscular (21). Las mujeres adolescentes preocupadas por la imagen corporal y las dietas restrictivas creen que aunque la delgadez no mejorará la calidad de sus relaciones sociales, incrementará su popularidad y el número de relaciones sociales (22). Aquellas las adolescentes que se sienten rechazadas creen que ser delgada mejorará su aceptación en el grupo (23). Además, aunque las adolescentes con exceso de peso creen que ser delgada mejoraría sus relaciones sociales, no presentan bajos niveles de aceptación, ayuda social o relaciones interpersonales (22). Por todo ello, la preocupación por la aceptación del grupo y la popularidad se relacionan positivamente con el riesgo de anorexia (24), realizar dietas restrictivas (25) y la alteración de la imagen corporal (26). Los principales desequilibrios alimentarios actuales en adolescentes son: incumplimiento de las recomendaciones, trastornos del comportamiento alimentario (TCA), obesidad e ingesta inadecuada de nutrientes en adolescentes que practican deportes de alta competición. Otros problemas como el alcohol y las drogas o el embarazo en la adolescencia pueden provocar desequilibrios alimentarios (12).
8 De los principales desequilibrios alimentarios actuales en adolescentes, los TCA son trastornos especialmente preocupantes, ya que se trata de enfermedades psiquiátricas graves, marcadas por alteraciones en el comportamiento, las actitudes y la ingestión de alimentos generalmente acompañadas de intensa preocupación con el peso o con la forma del cuerpo (27). Los TCA predisponen a la desnutrición o la obesidad (28) y se asocian con baja calidad de vida, altas tasas de comorbilidad psicosocial y mortalidad prematura (29). Se consideran TCA la anorexia nerviosa (AN), bulimia nerviosa (BN) y el trastorno alimentario no especificado (TANE) (27). Además, la aparición de TCA (especialmente TANE) es mayor en la adolescencia (30), debido a los cambios biológicos, psicológicos, dietéticos y sociales que experimenta el adolescente. Estos trastornos son el resultado de la interacción compleja de factores psicológicos, físicos y socio-culturales que interfieren en el comportamiento del individuo, y por tanto de etiología multifactorial y difícil comprensión (27). Son considerados enfermedades infrecuentes, por lo que es difícil calcular la prevalencia y la incidencia. Una revisión sistemática estimó que la prevalencia de AN en adolescentes se encuentra entre 0,3% al 2,2% y la prevalencia en BN es de 0,1% al 2% (31). En los países desarrollados, los casos de anorexia han aumentado en los últimos años (32) y Currin y cols detectaron un incremento global en la incidencia de BN en el periodo 1998 al 2000 (30). Los TCA se presentan en todos los grupos étnicos y aproximadamente el 90% de los casos son mujeres (16). 3.6. RELACIÓN ENTRE LOS TCA Y LA INGESTA DIETÉTICA Numerosos estudios han investigado la ingesta dietética de las adolescentes diagnosticadas de TCA, observándose que la dieta de las pacientes diagnosticadas de AN se caracteriza por una menor ingesta de energía (33-37), mayor consumo de proteínas (33, 35, 37) y menor consumo de grasas (34, 35, 37). Además, las recomendaciones diarias de algunos micronutrientes se ven comprometidas debido a esta restricción dietética (33, 35, 38). El cualquier caso, la comparación entre estudios es difícil debido al uso indistinto de cantidades absolutas y cantidades ajustadas por el total diario de calorías. También, se ha descrito que en la BN se caracteriza por un patrón restrictivo de la ingesta, que se utiliza como método de compensación a los episodios de atracón (39). Tanto AN como BN utilizan otros métodos purgativos como son los vómitos auto-provocados y abuso de laxantes (40). Por otra parte, la información disponible acerca de la ingesta en aquellos sujetos que se encuentran en riesgo de desarrollar un TCA es mucho menos extensa. Únicamente dos estudios relacionan un test de cribado para los TCA con aspectos nutricionales (41, 42). Dunker y cols utilizaron el Eating Attitudes Test – 26 para determinar la prevalencia de riesgo de TCA en adolescentes brasileñas en el año 2005 e identificaron diferencias en ingesta entre los grupos con riesgo y sin riesgo de TCA (42). En el año 2011, un estudio taiwanés utilizó el mismo test de cribado para examinar la dieta en ambos grupos (41). Debido a que los TCA pueden ser detectados antes del inicio de la enfermedad mediante métodos de cribado, es de gran interés conocer si aquellos sujetos que presentan un riesgo de desarrollo de TCA muestran también diferencias en la intesta dietética.
9 4. OBJETIVOS Por tanto, los objetivos del presente estudio son: Identificar los adolescentes con riesgo de desarrollar un TCA mediante un cuestionario de cribado. Describir las diferencias en ingesta de energía, macronutrientes y micronutrientes entre los adolescentes que presentaran riesgo de desarrollar TCA y aquellos que no lo presentan.
16 6. RESULTADOS En la tabla 1 se presentan las características generales de las dos muestras de los adolescentes de Zaragoza que formaron parte del estudio; la muestra total (n=235) y la muestra sin infradeclaración en la ingesta (n=122). Aplicando el punto de corte nº 2 propuesto por Golberg (63), fueron eliminados los casos que reflejaban infradeclaración de la ingesta. La prevalencia de infradeclaración fue de 48,1%. El 71,5% de los participantes se sitúan en un IMC de normopeso, superando los sujetos con bajopeso (16,2%) a los que se clasifican con sobrepeso (8,5%) y obesidad (1,3%) (tabla 1). En la muestra de adolescentes sin infradeclaración, los porcentajes de obesidad y normopeso son similares aunque aumenta el porcentaje de los sujetos con bajo peso (23%) y disminuye el porcentaje de los sujetos con sobrepeso (3,3%) (tabla 1). En la muestra total, el 21,7% de los adolescentes obtuvieron un SCOFF positivo (SCOFF+), el 28,1% de las chicas puntuaron como SCOFF+ y el 11,2% los chicos también puntuaron como SCOFF+ (tabla 2). El porcentaje de las adolescentes que obtuvieron SCOFF+ fueron significativamente mayor en el caso de los varones (p=0,004). Entre los sujetos sin infradeclaración, el 16,4% obtuvieron SCOFF+. El 21,7% de las chicas puntuaron como SCOFF+ y el 5,1% los chicos también puntuaron como SCOFF+. Aplicando el test de Chi-cuadrado, la diferencia entre las mujeres y los varones con SCOFF+ fue estadísticamente significativa (p=0,041). En cuanto a la ingesta de los varones, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre la ingesta media de energía, macronutrientes y micronutrientes de chicos con SCOFF + y chicos con SCOFF- (tablas 3 y 5). Las mujeres adolescentes con SCOFF+ consumieron de media 504 kcal menos que las adolescentes que obtuvieron una puntuación baja (p≤0,001). No hubo diferencias significativas en los porcentajes de macronutrientes entre SCOFF+ y SCOFF-. Respecto a la ingesta de micronutrientes, el grupo de adolescentes mujeres con SCOFF+ reflejó niveles significativamente inferiores en sodio, potasio, fósforo, hierro, zinc, vitamina B2 y niacina (tabla 4). Excluyendo de la muestra a las mujeres que infradeclararon la ingesta, la diferencia en términos de consumo de energía fue de 403 kcal menos en mujeres con SCOFF+ (p=0,032). En cuanto al consumo de micronutrientes, no se encontraron diferencias (tabla 6).
17 Tabla 1: características generales de la muestra de adolescentes de Zaragoza del estudio AVENA. MUESTRA TOTAL (n=235) MUESTRA SIN INFRADECLARACIÓN (n=122) GÉNERO n % n % Chicos 89 37.9 Chicos 39 32.0 Chicas 146 62.1 Chicas 83 68.0 EDAD 13 años 56 23.8 13 años 23 18.9 14 años 54 23.0 14 años 32 16.2 15 años 40 17.0 15 años 20 16.4 16 años 53 22.6 16 años 31 25.4 17 años 27 10.6 17 años 13 10.7 18 años 7 3.0 18 años 3 2.5 NIVEL EDUCATIVO DE LA MADRE Educación primaria 96 40.9 Educación primaria 55 45.1 Educación secundaria 37 15.7 Educación secundaria 20 16.4 Universidad 85 36.2 Universidad 42 34.4 Valores perdidos 17 7.2 Valores perdidos 5 4.1 IMC1 Bajo peso 38 16.2 Bajo peso 28 23.0 Normopeso 168 71.5 Normopeso 88 72.1 Sobrepeso 20 8.5 Sobrepeso 4 3.3 Obesidad 3 1.3 Obesidad 2 1.6 Valores perdidos 6 2.6 1: Clasificación de la OMS del estado nutricional de acuerdo con el IMC
18 Tabla 2: Riesgo de trastornos de la conducta alimentaria en adolescentes de la muestra de Zaragoza del estudio AVENA; diferencias por sexo. MUESTRA TOTAL(n=235) SCOFF - SCOFF + GÉNERO n % n % Chi2 P* Chicos 79 88.8 10 11.2 9. 235 0.004 Chicas 105 71.9 41 28.1 MUESTRA SIN INFRADECLARACIÓN (n=122) SCOFF - SCOFF + GÉNERO n % n % Chi2 P* Chicos 37 94.9 2 5.1 5.308 0.041 Chicas 65 78.3 18 21.7 *: valor estadísticamente significativo p≤0.05
19 Tabla 3: Ingesta de energía, macronutrientes y micronutrientes de los adolescentes varones de Zaragoza del estudio AVENA. Según el riesgo de trastornos de la conductas alimentaria valorado con el cuestionario SCOFF. SCOFFSCOFF+ X(SD) X(SD) P* ENERGÍA1 kcal/d 2205,66 (692,55) 1847,51 (400,99) 0.580 MACRONUTRIENTES2 Carbohidratos (g/d) 151.96 (94.08) 115.23 (52.51) 0.585 Proteínas (g/d) 79.17 (40.57) 69.97 (23.53) 0.859 Grasa (g/d) 88.0 (46.67) 76.17 (32.16) 0.853 %4 %4 P* MICRONUTRIENTES3 Sodio 167.37 159.57 0.880 Potasio 65.61 55.45 0.684 Calcio 65.85 57.4 0.788 Magnesio 67.18 50.89 0.430 Fósforo 140.84 119.5 0.853 Hierro 85.2 65.98 0.569 Zinc 77.94 71.53 0.868 Vitamina A 78.6 69.72 0.997 Vitamina D 36.68 31.29 0.957 Vitamina E 52.45 46.76 0.823 Vitamina B1 104.73 85.92 0.638 Vitamina B2 100.53 85.99 0.849 Niacina 120.15 103.3 0.825 Vitamina B6 112.14 94.09 0.839 Ácido fólico 61.47 52.36 0.761 Vitamina B12 224.14 259.01 0.263 Vitamina C 106.59 144.42 0.300 1: test ANCOVA ajustado por edad, IMC y educación de la madre 2: test ANCOVA ajustado por edad, IMC, educación de la madre y energía (Kcal/día) 3: test ANCOVA ajustado por edad, IMC y educación de la madre 4: % de IDR de micronutrientes para la población española (FESNAD 2010) *: valor estadísticamente significativo p≤0.05
20 Tabla 4: Ingesta de energía, macronutrientes y micronutrientes de las adolescentes mujeres de Zaragoza del estudio AVENA. Según el riesgo de trastornos de la conductas alimentaria valorado con el cuestionario SCOFF. SCOFFSCOFF+ X(SD) X(SD) P* ENERGÍA1 kcal/d 2039,42 (644,7) 1535,39 (594,21) 0.000 MACRONUTRIENTES2 Carbohidratos (g/d) 154.08 (66.05) 128.8 (63.49) 0.226 Proteínas (g/d) 84.09 (38.22) 68.81 (31.54) 0.424 Grasa (g/d) 97.84 (51.86) 71.1 (35.25) 0.782 %4 (X(SD) %4 (X(SD) P* MICRONUTRIENTES3 Sodio 192.17 153.99 0.025 Potasio 72.99 61.07 0.042 Calcio 64.8 58.6 0.175 Magnesio 77.84 68.02 0.106 Fósforo 140.37 120.22 0.047 Hierro 64.01 52.52 0.028 Zinc 105.45 81.48 0.008 Vitamina A 151.63 101.74 0.243 Vitamina D 37.75 40.74 0.802 Vitamina E 62.98 49.72 0.079 Vitamina B1 135.72 111.45 0.074 Vitamina B2 127.44 106.4 0.049 Niacina 142.22 117.09 0.042 Vitamina B6 129.61 107.61 0.057 Ácido fólico 64.47 58.28 0.303 Vitamina B12 338.32 240.38 0.304 Vitamina C 111.53 105.67 0.489 1: test ANCOVA ajustado por edad, IMC y educación de la madre 2: test ANCOVA ajustado por edad, IMC, educación de la madre y energía (Kcal/día) 3: test ANCOVA ajustado por edad, IMC y educación de la madre 4: % de IDR de micronutrientes para la población española (FESNAD 2010) *: valor estadísticamente significativo p<0,05
21 Tabla 5: Ingesta de energía, macronutrientes y micronutrientes de los adolescentes varones que no infradeclararon en la dieta del estudio AVENA de Zaragoza. Según el riesgo de trastornos de la conductas alimentaria valorado con el cuestionario SCOFF. SCOFFSCOFF+ X(SD) X(SD) P* ENERGÍA1 kcal/d 2313.81 (629.34) 1766.41 (4.83) 0.266 MACRONUTRIENTES2 Carbohidratos (g/d) 158.76 (96.01) 94.87 (33.24) 0.548 Proteínas (g/d) 82.53 (40.81) 84.73 (21.33) 0.521 Grasa(g/d) 91.74 (46.4) 78.91 (28.29) 0.895 %4 %4 P* MICRONUTRIENTES3 Sodio 169.69 146.22 0.747 Potasio 69.98 65.5 0.933 Calcio 71.83 49.51 0.403 Magnesio 68.65 56.0 0.553 Fósforo 150.38 127.86 0.688 Hierro 86.67 73.04 0.682 Zinc 79.43 80.79 0.928 Vitamina A 71.86 111.86 0.202 Vitamina D 42.71 52.28 0.697 Vitamina E 50.39 42.49 0.686 Vitamina B1 105.45 84.49 0.529 Vitamina B2 104.69 92.15 0.725 Niacina 125.06 123.31 0.716 Vitamina B6 116.26 96.68 0.760 Ácido fólico 61.31 46.84 0.644 Vitamina B12 645.47 232.53 0.761 Vitamina C 90.12 102.57 0.611 1: test ANCOVA ajustado por edad, IMC y educación de la madre 2: test ANCOVA ajustado por edad, IMC, educación de la madre y energía (Kcal/día) 3: test ANCOVA ajustado por edad, IMC y educación de la madre 4: % de IDR de micronutrientes para la población española (FESNAD 2010) *: valor estadísticamente significativo p≤0.05
22 Tabla 6: Ingesta de energía, macronutrientes y micronutrientes de las adolescentes mujeres que no infradeclararon en la dieta del estudio AVENA de Zaragoza. Según el riesgo de trastornos de la conductas alimentaria valorado con el cuestionario SCOFF. SCOFFSCOFF+ X(SD) X(SD) P* ENERGÍA1 kcal/d 2182.6 (570.77) 1779.47 (638.03) 0.032 MACRONUTRIENTES2 Carbohidratos (g/d) 171.59 (57.38) 137.97 (63.95) 0.962 Proteinas (g/d) 92.19 (36.04) 79.38 (34.92) 0.573 Grasa(g/d) 105.36 (49.06) 83.79 (39.57) 0.491 %4 %4 P* MICRONUTRIENTES3 Sodio 210.74 180.53 0.294 Potasio 79.07 68.06 0.268 Calcio 68.99 63.88 0.692 Magnesio 83.47 79.28 0.903 Fósforo 151.58 138.82 0.484 Hierro 69.17 60.5 0.442 Zinc 114.27 91.97 0.145 Vitamina A 156.14 117.98 0.493 Vitamina D 41.68 53.99 0.150 Vitamina E 67.04 57.17 0.753 Vitamina B1 149.46 130.23 0.423 Vitamina B2 136.95 116.12 0.254 Niacina 155.24 136.39 0.299 Vitamina B6 139.65 126.87 0.703 Ácido fólico 67.38 62.35 0.907 Vitamina B12 372.9 288.15 0.555 Vitamina C 114.25 122.79 0.696 1: test ANCOVA ajustado por edad, IMC y educación de la madre 2: test ANCOVA ajustado por edad, IMC, educación de la madre y energía (Kcal/día) 3: test ANCOVA ajustado por edad, IMC y educación de la madre 4: % de IDR de micronutrientes para la población española (FESNAD 2010) *: valor estadísticamente significativo p<0,05
23 Tabla 7: Distribución porcentual de los macronutrientes en ambas muestras. MUESTRA TOTAL (n=235) Chicos Chicas SCOFFSCOFF+ SCOFFSCOFF+ Carbohidratos (%) 48 44 46 48 Proteína (%) 25 27 25 26 Lípidos (%) 27 29 29 26 MUESTRA EXCLUYENDO LOS CASOS DE INFRADECLARACIÓN (n=122) Chicos Chicas SCOFFSCOFF+ SCOFFSCOFF+ Carbohidratos (%) 48 37 46 46 Proteína (%) 25 33 25 26 Lípidos (%) 27 30 27 28
24 7. DISCUSIÓN Según el presente estudio, la prevalencia de casos con posible TCA según el cuestionario SCOFF fue de 21,7%. Estos resultados se aproximan a los de otra muestra española (22,8%)(64) y a los de un estudio alemán (21,9%)(65) pero se alejan de los datos obtenidos en Colombia (39,4%)(66). La prevalencia en población universitaria se ha estudiado con la misma herramienta de cribado en Grecia (39,7%)(67), Corea (34,8%)(68), México (24,2% en mujeres y 11,2% en varones)(55) y Pakistán (17%)(69). Respecto a la ingesta diaria total, existió una diferencia significativa entre el grupo de mujeres adolescentes con SCOFF+ de 504 kcal menos que el grupo con SCOFF-. Dunker y cols hallaron una diferencia significativa de 295 kcal menos entre el grupo de adolescentes brasileñas con riesgo y sin riesgo (42). En el estudio taiwanés, esta diferencia fue de 214 kcal (41). Estos resultados concuerdan con la restricción energética que llevan a cabo las pacientes diagnosticadas de TCA como demuestran numerosos estudios (33-37, 70, 71). En macronutrientes no se encontraron diferencias respecto a la distribución porcentual de los mismos entre las adolescentes con SCOFFy con SCOFF+. Gwirtsamn y cols tampoco reportaron diferencias en los porcentajes de macronutrientes en una muestra de AN diagnosticadas y grupo control (36). En el estudio brasileño, no se observaron diferencias en el porcentaje de carbohidratos y de grasas entre grupo control y grupo con riesgo, pero sí se observaron en cuanto a la distribución porcentual de proteínas (42). Thibault y cols también describieron un mayor porcentaje de ingesta de proteínas en AN diagnosticadas (33). En contraste, Fernstrom y cols y Misra y cols hallaron un mayor porcentaje de consumo en carbohidratos y menor en grasa entre grupo control y grupo de AN (34, 37). Sin embargo, existieron diferencias significativas respecto a las cantidades consumidas de macronutrientes entre ambos grupos de chicas debido a la ingesta de 504 kcal menos de las adolescentes con SCOFF+. En el estudio taiwanés y el estudio realizado por Gwirtsman, también encontraron diferencias en la ingesta diaria de macronutrientes (36, 41). Se observaron ingestas significativamente menores de sodio, potasio, fósforo, hierro, zinc, vitamina B2 y niacina obtuvieron valores estadísticamente significativos menores en el grupo de chicas adolescentes con SCOFF+. Otras investigaciones coinciden con el presente estudio en cuanto a diferencias de ingesta de hierro, zinc y niacina (33, 41, 42). Estos resultados no significan necesariamente que exista un riesgo nutricional en el grupo de las adolescentes con SCOFF+, ya que la ingesta de la mayoría de los micronutrientes anteriores correspondieron a más del 60% de las IDR. Sin embargo, en las adolescentes con SCOFF+, micronutrientes como el calcio, hierro, vitamina D, vitamina E y ácido fólico no superaron el 60% de las IDR. Por tanto, el hierro fue el micronutriente más comprometido en estas adolescentes, ya que solamente cumplen el 52% de la IDR y presentando además una ingesta significativa menor al comparar con el grupo de adolescentes de SCOFF- (p=0.028).
25 Los mismos análisis estadísticos se repitieron eliminando de la muestra los adolescentes que infradeclaraban la ingesta. La prevalencia de riesgo de TCA según SCOFF fue de 16,4% en este grupo de análisis (n=122) y la diferencia en consumo energético fue de 403 kcal menos en las mujeres adolescentes con SCOFF+. En el presente estudio, el 80% de los participantes con sobrepeso infradeclararon la ingesta. Moreno y cols encontraron diferentes patrones alimentarios entre mujeres adolescentes que infradeclaran la ingesta y las que no (14). Apuntan que esto puede ser debido a la omisión de comidas azucaradas y snacks. Las mujeres adolescentes que se preocupan por el peso y llevan a cabo dietas restrictivas infradeclaran la dieta (72). También, los sujetos con altos valores de IMC (73). Schebendach et al. además de reafirmar que los obesos suelen infradeclarar la ingesta, detectó que las pacientes con AN sobreestiman la ingesta real (74). Por tanto, el IMC, satisfacción corporal, actividad física, psicopatología, dietas restrictivas, pérdida de peso y diagnóstico de TCA son factores que están relacionados con la infradeclaración de ingesta (72). Además, una adecuada declaración de la ingesta está limitada por la motivación de los participantes y el número de días de registro. La curva de motivación varía según la duración de los días de registro, va declinando si los días son consecutivos (75) y esto influye en la declaración de la ingesta de energía, grasa y carbohidratos (14). Todos estos factores influyeron en los resultados de la muestra total de adolescentes que infradeclaran su ingesta, un total de 48,1% en esta muestra. Según una revisión bibliográfica de Forrestal, la infradeclaración en una muestra de niños y adolescentes puede variar del 2% al 85% (76). También, señaló que no existe asociación entre infradeclaración de la ingesta y sexo, aunque los análisis estadísticos del presente estudio fueron separados por género ya que la literatura indica que existen grandes diferencias entre géneros respecto a la prevalencia de los TCA (22, 64). La ausencia de resultados significativos en este estudio en la población masculina podría deberse a un tamaño de muestra insuficiente para esta población. Además, la ausencia de resultados significativos en macronutrientes y micronutrientes en esta muestra sin infradeclaración podría deberse a la misma causa. 7.1. LIMITACIONES Y FORTALEZAS DEL ESTUDIO Entre las limitaciones de este estudio están los problemas característicos de un estudio transversal como la imposibilidad de establecer una secuencia temporal y la asociación causaefecto. Por otro lado, hay que tener en cuenta que la muestra se recolectó en los años 2001 y 2002, por lo que estos mismos datos actualizados podrían variar los resultados. También, el tamaño de la muestra en población masculina y en población sin infradeclaración podría haber sido insuficiente para detectar asociaciones. Así una actualización de estos datos es necesaria para posteriores investigaciones en España, con mayor tamaño de la muestra. Para valorar la ingesta dietética se utilizó el método de referencia, el registro de alimentos durante 7 días. Se trata de un método auto-administrado, el cual puede reportar errores de estimación de la ingesta y además suelen ser superiores en los adolescentes (77). Sin embargo,
32 adolescents (AVENA study). Evaluation of risks and interventional proposal. I.Methodology]. Nutr Hosp2003 Jan-Feb;18(1):15-28. 44. Wärnberg J, Ruiz JR, Ortega FB, Romeo J, Gónzalez-Gross M, Moreno LA et al. Estudio AVENA (Alimentación y valoración del estado nutricional en adolescentes). Resultados obtenidos 2003-2006. Pediatr Integral. 2006; Supl. 1: 5055. 45. Moreno LA, Blay MG, Rodriguez G, Blay VA, Mesana MI, Olivares JL, et al. Screening performances of the International Obesity Task Force body mass index cut-off values in adolescents. J Am Coll Nutr2006 Oct;25(5):403-8. 46. Cole TJ, Flegal KM, Nicholls D, Jackson AA. Body mass index cut offs to define thinness in children and adolescents: international survey. BMJ2007 Jul 28;335(7612):194. 47. Wang Y. Epidemiology of childhood obesity--methodological aspects and guidelines: what is new? Int J Obes Relat Metab Disord2004 Nov;28 Suppl 3:S21-8. 48. Alcoriza J, De Cos AI, Gómez AM, Larrañaga J, Gargallo M, Sola D et al. Propuesta de estandarización de relaciones de alimentos para la evaluación del consumo alimentario de poblaciones. Nutr Clin. 1990, 11: 21-9. 49. De Cos Al, Gómez C, Vázquez C y cols. Propuesta de estandarización de raciones de alimentos y menús para la evaluación del consumo alimentario de poblaciones. Nutr Clin, 1991, 11: 21-29. 50. Cabrerizo L., Gargallo M., Iglesias C., Lorenzo H., Planas M., Planco I. y cols. Propuesta de Ingestas Dietéticas de Referencia (IDR) para la población española. En: Cuervo M., Abete I., Baladia E., Corbalán M., Manera M., Basulto J., Martínez A. Ingestas Dietéticas de Referencia (IDR) para la población española. Federación Española de Sociedades, Alimentación y Dietética (FESNAD). 1ª ed. Navarra: Ediciones Universidad de Navarra, S.A. Pamplona; 2010. p. 265-341 51. Poslusna K, Ruprich J, de Vries JH, Jakubikova M, van't Veer P. Misreporting of energy and micronutrient intake estimated by food records and 24 hour recalls, control and adjustment methods in practice. Br J Nutr2009 Jul;101 Suppl 2:S73-85. 52. Black AE. Critical evaluation of energy intake using the Goldberg cut-off for energy intake:basal metabolic rate. A practical guide to its calculation, use and limitations. Int J Obes Relat Metab Disord2000 Sep;24(9):1119-30. 53. Goldberg GR, Black AE, Jebb SA, Cole TJ, Murgatroyd PR, Coward WA, et al. Critical evaluation of energy intake data using fundamental principles of energy physiology: 1. Derivation of cut-off limits to identify under-recording. Eur J Clin Nutr. 1991; 45: 569–81. 54. Morgan JF, Reid F, Lacey JH. The SCOFF questionnaire: assessment of a new screening tool for eating disorders. BMJ1999 Dec 4;319(7223):1467-8. 55. Sanchez-Armass O, Drumond-Andrade FC, Wiley AR, Raffaelli M, AradillasGarcia C. Evaluation of the psychometric performance of the SCOFF questionnaire in a Mexican young adult sample. Salud Publica Mex Jul-Aug;54(4):375-82.
33 56. Garcia-Campayo J, Sanz-Carrillo C, Ibanez JA, Lou S, Solano V, Alda M. Validation of the Spanish version of the SCOFF questionnaire for the screening of eating disorders in primary care. J Psychosom Res2005 Aug;59(2):51-5. 57. Luck AJ, Morgan JF, Reid F, O'Brien A, Brunton J, Price C, et al. The SCOFF questionnaire and clinical interview for eating disorders in general practice: comparative study. BMJ2002 Oct 5;325(7367):755-6. 58. Ayerbe-Garcia Monzon L, Gonzalez-Lopez E, Lopez-Larrayoz I, EzquerraGadea J. [The SCOFF test: a potential tool for screening eating behaviour disorders in primary care]. Aten Primaria2003 Sep 30;32(5):315-6. 59. Hautala L, Junnila J, Alin J, Gronroos M, Maunula AM, Karukivi M, et al. Uncovering hidden eating disorders using the SCOFF questionnaire: cross-sectional survey of adolescents and comparison with nurse assessments. Int J Nurs Stud2009 Nov;46(11):1439-47. 60. Mond JM, Myers TC, Crosby RD, Hay PJ, Rodgers B, Morgan JF, et al. Screening for eating disorders in primary care: EDE-Q versus SCOFF. Behav Res Ther2008 May;46(5):612-22. 61. Parker SC, Lyons J, Bonner J. Eating disorders in graduate students: exploring the SCOFF questionnaire as a simple screening tool. J Am Coll Health2005 SepOct;54(2):103-7. 62. Siervo M, Boschi V, Papa A, Bellini O, Falconi C. Application of the SCOFF, Eating Attitude Test 26 (EAT 26) and Eating Inventory (TFEQ) Questionnaires in young women seeking diet-therapy. Eat Weight Disord2005 Jun;10(2):76-82. 63. Goldberg GR, Black AE, Jebb SA, Cole TJ, Murgatroyd PR, Coward WA, et al. Critical evaluation of energy intake data using fundamental principles of energy physiology: 1. Derivation of cut-off limits to identify under-recording. Eur J Clin Nutr. 1991; 45: 569–81. 64. Jauregui Lobera I, Romero Candau J, Montana Gonzalez MT, Morales Millan MT, Vargas Sanchez N, Leon Lozano P. [Analysis of eating attitudes in a sample of adolescents from Sevilla]. Med Clin (Barc)2009 Jan 31;132(3):83-8. 65. Holling H, Schlack R. [Eating disorders in children and adolescents. First results of the German Health Interview and Examination Survey for Children and Adolescents (KiGGS)]. Bundesgesundheitsblatt Gesundheitsforschung Gesundheitsschutz2007 May-Jun;50(5-6):794-9. 66. Rueda Jaimes GE, Diaz Martinez LA, Ortiz Barajas DP, Pinzon Plata C, Rodriguez Martinez J, Cadena Afanador LP. [Validation of the SCOFF questionnaire for screening the eating behaviour disorders of adolescents in school]. Aten Primaria2005 Feb 15;35(2):89-94. 67. Fragkos KC, Frangos CC. Assessing eating disorder risk: the pivotal role of achievement anxiety, depression and female gender in non-clinical samples. Nutrients Mar;5(3):811-28. 68. Jung DS, Lee SY, Kim KN, Kand JH. A reliability study of the Korean version of SCOFF (K-SCOFF) Questionnaires. Korean J Obes 2005;14;108-113
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35 11. ANEXOS 11.1. LISTADO DE CENTROS COLABORADORES Coordinador proyecto AVENA: A. Marcos, Madrid. Investigadores principales proyecto AVENA (por orden alfabético de la ciudad): M. J. Castillo, Granada. A. Marcos, Madrid. S. Zamora, Murcia. M. Bueno, Zaragoza. M. García Fuentes, Santander. El grupo AVENA, centros colaboradores y sus investigadores asociados y actividades: o Granada: M. J. Castillo, M. D. Cano, R. Sola (Estudio Metabólico y Analítico); A. Gutiérrez, J. L. Mesa, J. Ruiz (Condición Física); M. Delgado, P. Tercedor, P. Chillón (Actividad Físico-Deportiva); M. Martin, G. Verónica, R. Castillo (Colaboradores). Universidad de Granada. E18071 Granada. o Madrid: A. Marcos, M. González-Gross, M. Joyanes, E. Nova, A Montero, B de la Rosa, S. Gómez, S. Samartin, S. Medina, J. Warnberg, J. Romeo, R. Álvarez (Coordinación, Estudio Inmunológico); L. Barrios (Tratamiento Estadístico); A. Leyva (Estudio Psicológico). Instituto de Nutrición y Bromatología. Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). E-28040 Madrid. o Murcia: S. Zamora, M. Garaulet, F. Pérez-Llamas, J. C. Baraza, J. F. Marín, F. Pérez de Heredia, M. A. Fernández, C. González, R. García, C. Torralba, E. Donat, E. Morales, M. D. García, J. A. Martínez, J. J. Hernández, A. Asensio, F. J. Plaza, M. J. López (Análisis Nutricional). Dpto. Fisiología. Universidad de Murcia. E-30100 Murcia. o Santander: M. García Fuentes, D. González-Lamuño, P. de Rufino, R. Pérez-Prieto, D. Fernández, T. Amigo (Estudio Genético). Dpto. Pediatría. Universidad de Cantabria. E-19003 Santander. o Zaragoza: M. Bueno, L. Moreno, A. Sarriá, J. Fleta, G. Rodríguez, C. M. Gil, M. I. Mesana. (Estudio Antropométrico). Universidad de Zaragoza. E50008 Zaragoza.
36 11.2. VARIABLES ANALIZADAS EN EL ESTUDIO AVENA (se omiten las variables de parámetros sanguíneos analizados en el subgrupo de extracción de sangre) Antecedentes personales y de entorno – Sexo, edad, estado socioeconómico, anamnesis, historial familiar de enfermedades, tiempo de gestación, peso al nacer, duración de lactancia examen clínico. – Componentes familiares y hábitos. Parámetros antropométricos y de maduración – Altura, peso, pliegues cutáneos y perímetros, diámetros. – Grasa corporal (analizado en un subgrupo de 238 sujetos, en AVENA de Zaragoza): Absorciómetro de rayos-X – Madurez puberal y edad de la menarquía. Condición y fuerza física – Fuerza muscular (puño, brazo, hombro y piernas), agilidad y flexibilidad: Batería Eurofit – Fitness cardiorrespiratorio (VO2 max): Test de 20 m (Course-Navette) Actividad física – Actividad física durante la semana, fin de semana y verano. – Apreciación personal de la actividad física. Estudio dietético – Registro de dieta: Recordatorio dietético de 24h, encuesta de frecuencia de consumo de alimentos. – Consumo semanal: Registro de 7 días – Hábitos y conocimientos. Estudio psicológico – Trastornos de la alimentación: 5 preguntas SCOFF – Aspectos psicológicos y de conducta en los trastornos de la alimentación: Cuestionario EDI (inventario de los trastornos de la alimentación) – Capacidad cognitiva (aptitud verbal, razonamiento lógico, habilidad matemática): Cuestionario (test de aptitudes escolares-TEA)
37 11.3. REGISTRO DE CONSUMO DE ALIMENTOS DURANTE 7 DÍAS Fecha de la encuesta: ______________ Ciudad: ____________ Nombre y apellidos: _____________________________ Colegio: ____________ Número: ____________ Persona responsable: ____________ INSTRUCCIONES En primer lugar, te queremos dar las gracias por participar en el estudio. Con los datos obtenidos, te podremos dar información sobre tu alimentación, además de estar contribuyendo al avance del conocimiento científico. En este cuestionario, debes anotar todos los alimentos, bebidas (alcohólicas y no alcohólicas), suplementos (vitaminas, aminoácidos, etc.) y agua que consumas a lo largo de una semana. Para cada día dispones de 2 hojas: la primera para anotar los alimentos consumidos por la mañana y la segunda para anotar los alimentos tomados por la tarde. Debes registrar todos los alimentos, bebidas y preparados, sin olvidar aquellos que hayas tomado entre horas: cafés, aperitivos, golosinas, etc. No olvides apuntar los vasos de agua o de otras bebidas tomados en la comida o entre comidas. En la primera columna de cada hoja se deberán apuntar la hora del día a la que se hizo la comida, el lugar (casa, cafetería, restaurante, etc.) y el menú global, indicando el modo de cocinado de los alimentos (patatas fritas, filete a la plancha…). En la segunda columna se detallarán todos los ingredientes de cada una de las comidas del día aportando el máximo número de datos que sea posible sobre los alimentos consumidos: - Indica, en caso de tenerla, la marca comercial. - Especifica si la leche es entera, desnatada o semidesnatada - Tipo de queso: en porciones, manchego, roquefort - Tipo de aceite (oliva, girasol) - Mantequilla o margarina - Pan blanco, integral o de molde En la última de las columnas debes indicar la cantidad de cada alimento que se ha tomado con la mayor precisión posible. Debes especificar la cantidad de todos los alimentos consumidos en medidas caseras (vasos, tazas, cucharadas…) y no olvides descontar, o anotar las sobras y los restos que dejes de consumir. ¡Debes anotar los alimentos consumidos mientras estás comiendo o justo al terminar! No importa que el cuestionario se manche. ¡Por favor, en esta semana come como lo haces habitualmente, sigue con tus costumbres de siempre!
38 Alimentos de la A - Z A continuación citamos algunos ejemplos de cómo indicar los alimentos: Aceites y grasas Indicar exactamente el tipo de aceite o grasa que se emplea para cocinar, en ensaladas y en crudo, por ejemplo, aceite de oliva, aceite de girasol, mantequilla, margarina. Indicar la cantidad en cucharadas o el grosor con el que se unta. Agua Indicar el número de vasos y si es mineral o del grifo Bebidas no alcohólicas Indicar el nombre que ponga en la etiqueta, como por ejemplo, refresco, bebida de zumo de fruta, néctar, etc., Cantidad en vasos, copas, briks, etc Bebidas alcohólicas Indicar tipo (licores, cognac, whisky, wodka, ginebra, ron, etc.), cantidad y contenido en alcohol % que indica la etiqueta Bollería y repostería Citar el nombre del producto o describirlo. Café y Té Describir si es café o descafeinado, y no olvidar anotar el azúcar o edulcorante. Carne Indicar el animal de procedencia (cerdo, ternera, etc.), la pieza (cadera, muslo, etc.) y si es magra, semigrasa o grasa, y si lo comiste con grasa o sin grasa. Cerveza Indicar el tipo, sin alcohol, de malta, etc. Condimentos y especias Calcular lo mejor que se pueda las cantidades. No olvidar indicar lo que contenga el guiso (sal, albahaca, etc.) Embutidos Indicar el tipo (jamón york, chorizo, etc.), el número de lonchas y su grosor. Ensalada Indicar la variedad (lechuga, endivia, etc.) y demás ingredientes, además del aliño Frutas y verduras Anotar el tipo y el tamaño de la ración o de la pieza Huevos En caso de no ser de gallina, indicar. Especificar peso, si se sabe. Leche y productos lácteos Escribir el tipo (leche entera, queso manchego, etc.) y anotar el % de grasa que venga indicado en el envase Pan Indicar si se trata de pan blanco, pan integral, etc., y si es de
39 barra o de molde. Anotar el número de rebanadas o trozos y el tamaño aproximado de las porciones. Pescado Anotar el nombre y el modo de preparación. Productos precocinados Indicar la marca comercial y adjuntar el envase al cuestionario. Purés y sopas Indicar la composición. Para indicar la cantidad, emplea tazas, platos, etc. Salsas Indicar composición y la cantidad en cucharadas. Especificar si se toman o se dejan en el plato Suplementos Vitaminas, minerales, etc. Indica la marca comercial, la forma de presentación (pastillas, bebida, granulado, etc.) y la cantidad. Si puedes, adjunta fotocopia de la composición. Vino Indicar el tipo (de mesa, crianza, reserva, gran reserva), la marca y el año de cosecha. Cantidad en copas. Cualquier duda o aclaración que quieras hacer constar al ir rellenando el cuestionario puedes anotarla en la parte superior de las hojas y preguntarlo al asesor.
40 REGISTRO DE CONSUMO DE ALIMENTOS CODIGO: __________________ FECHA _____/ ______/ _________ ALIMENTOS Y SUPLEMENTOS CONSUMIDOS LUNES MARTES MIERCOLES JUEVES VIERNES SÁBADO DOMINGO DESAYUNO ALIMENTOS Y SUPLEMENTOS (ingredientes del menú) Cantidad (g) o tamaño de las porciones Hora de inicio: Hora de finalización: Lugar: Menú: MEDIA MAÑANA Hora de inicio: Hora de finalización: Lugar: Menú: COMIDA Hora de inicio: Hora de finalización: Lugar: Menú:
41 REGISTRO DE CONSUMO DE ALIMENTOS CODIGO: __________________ FECHA _____/ ______/ _________ ALIMENTOS Y SUPLEMENTOS CONSUMIDOS LUNES MARTES MIERCOLES JUEVES VIERNES SÁBADO DOMINGO MERIENDA ALIMENTOS Y SUPLEMENTOS (ingredientes del menú) Cantidad (g) o tamaño de las porciones Hora de inicio: Hora de finalización: Lugar: Menú: ENTRE HORAS Hora de inicio: Hora de finalización: Lugar: Menú: CENA Hora de inicio: Hora de finalización: Lugar: Menú: