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Trabajo Fin de Grado Experiencias familiares y psicopatología: estudio de un caso clínico. Autor/es Pablo Gil García Director/es Teresa Isabel Jiménez Gutiérrez Grado de Psicología 2013
1 Índice Resumen/Abstract pág. 2 Introducción pág. 3 El apego: delimitación conceptual pág. 3 Apego y psicopatología pág. 5 Método pág. 9 Resultados pág. 15 Limitaciones pág. 18 Conclusiones pág. 19 Bibliografía pág. 21 Anexos pág. 25
2 Resumen En este estudio se presenta el caso de un paciente diagnosticado de esquizofrenia. El objetivo del estudio es explorar el desarrollo de los vínculos afectivos del paciente con su familia y relacionarlos con el desarrollo de su psicopatología. El paciente fue entrevistado con la Entrevista de Apego Adulto (AAI) y fue clasificado como “inseguro negador”. A lo largo del estudio se desarrollan diversos factores ambientales descritos por la literatura como determinantes de una posible psicopatología, la situación clínica y familiar del paciente y el análisis de la entrevista. A través de la observación de estos cuatro elementos se establece una relación entre factores familiares acontecidos en el pasado del paciente y su psicopatología actual. Palabras clave Apego, Entrevista de Apego Adulto, Familia, Psicopatología, Esquizofrenia. Abstract This study presents a case of a patient diagnosed of schizophrenia. The target of the study is exploring the development of affective links between the patient and his family and linking it with the development of his psychopathology. The patient was interviewed with the Adult Attachment Interview (AAI) and he was diagnosed like “denied insecure”. Along the study various environmental factors described by the literature are developed like essential in a possible psychopathology, the clinic and familiar situation of the patient and the interview analysis. Finally, a relation between the past familiar factors and the actual psychopathology is established because the observation of this four elements. Key words Attachment, Adult Attachment Interview, Family, Psychopathology, Schizophrenia.
3 Introducción Este estudio pretende analizar la importancia del apego y otras variables familiares relacionadas con éste como factores influyentes en el desarrollo de una psicopatología. Este objetivo pretende alcanzarse a través de dos medios. El primero supone exponer una breve exploración de la literatura relacionada con el tema. Se presta especial atención al desarrollo del apego en la infancia y qué consecuencias se relacionan con el desarrollo de un estilo representacional del apego no seguro. El segundo es el estudio de un caso clínico con la intención de relacionarlo con la literatura expuesta. El paciente seleccionado para el estudio es un varón de 34 años, diagnosticado de una esquizofrenia simple. Se encuentra derivado en el Centro de Día (CD) de la Fundación Rey Ardid de Zaragoza. Tanto el paciente como la entidad han dado su consentimiento escrito para la utilización de datos para el presente documento, procedentes de la realización de la Entrevista de Apego Adulto (AAI) y de su historial clínico. El motivo por el cual se ha utilizado esta entrevista es por su gran potencial exploratorio acerca de los recuerdos sobre el apego de los entrevistados y su interpretación a través del discurso formulado. El apego: delimitación conceptual En el proceso de construcción de la personalidad intervienen muchas variables ampliamente estudiadas. Una de ellas es el apego, considerada la relación más temprana que se establece y que nos permite aprender a regular nuestro sistema emocional (Sachis, 2008). Fue Jonh Bowlby quien desarrolló la Teoría del apego (1969, 1973, 1980), definiendo la conducta de apego (1993, pp, 60) como “cualquier forma de comportamiento que hace que una persona alcance o conserve proximidad con respecto a otro individuo diferenciado y preferido…”. Durante los primeros años de vida, a lo largo de las distintas interacciones con las figuras que les prestan los cuidados, el niño va constituyendo gradualmente un conjunto de conocimientos y expectativas sobre la forma cómo esas figuras actúan y responden a sus pedidos de ayuda y protección y sobre el self, en cuanto a su valor propio y su capacidad para influir en los demás. Bowlby (1969) denomina a estos conocimientos y expectativas, modelos internos dinámicos de apego. Estos modelos internos permiten al individuo tomar decisiones sobres sus comportamientos de apego
4 hacia una figura particular, anticipar el futuro y hacer planes, para conseguir operar de forma más eficiente. Con este modelo representacional como base, niños y niñas y, posteriormente adolescentes, se enfrentarán al resto de relaciones interpersonales que establezcan constituyendo un buen predictor de la conducta y competencia futura (Lafuente, 2000). Girón, Rodríguez y Sánchez (2003) añaden lo siguiente que cuando se desarrolla una relación de apego saludable, se satisfacen las necesidades físicas y psíquicas del niño y éste desarrolla un sentimiento de seguridad. Por lo tanto se deduce que el niño desarrollaría un modelo interno de apego seguro que facilitará el establecimiento de futuras relaciones. Sin embargo, también se ha evidenciado cómo un niño que no tiene estas necesidades satisfechas correctamente desarrolla modelos más conflictivos, un ejemplo es el estudio de Bowlby sobre jóvenes delincuentes que presentaban un patrón común de carencias afectivas, (Bowlby, 1944). En resumen, la relación con las figuras de apego posibilita la construcción de un modelo del mundo y de sí mismo en función del propio desarrollo cognitivo y afectivo que le permitirá actuar, comprender la realidad, anticipar el futuro y establecerse metas (Bradley y Cafferty, 2001). La investigación empírica del desarrollo sobre el apego tiene su origen en los estudios de Ainsworth, Blehar, Waters y Wall en 1978 (citado de Bedoya, 2012), quienes diseñaron una situación experimental, la Situación del Extraño, para examinar el equilibrio entre las conductas de apego y de exploración, bajo condiciones de alto estrés. En la Situación del Extraño el bebe interactúa en una habitación desconocida para él, en algunos casos la madre está presente, en otros no. El experimento pretende evaluar el cambio conductual del bebe entre ambas situaciones. Estas situaciones permitieron identificar diferentes patrones de comportamiento interactivo de niños pequeños con sus figuras de apego en el laboratorio a los 12 meses. Así consiguieron elaborar una clasificación con diferentes estilos de apego: el tipo seguro, inseguro evitativo e inseguro ambivalente. Más tarde Main y Solomon (1986) propusieron la existencia de un cuarto tipo denominado desorganizado, el cual recoge muchas de las características de los dos grupos de inseguro ya descritos y que inicialmente eran considerados como inclasificables (en Bedoya, 2012). En el apego seguro aparece ansiedad de separación y reaseguramiento al volver a reunirse con el cuidador. Se interpreta como un modelo de funcionamiento interno
5 caracterizado por la confianza en el cuidador. Este tipo de apego se encuentra aproximadamente en el 50-60% de los niños de la población general (Marrone 2001, Zan 2004). En el apego inseguro evitativo, la observación fue interpretada como si el niño no tuviera confianza en la disponibilidad del cuidador principal, mostrando un claro desinterés en el posterior reencuentro con el cuidador. Este estilo de apego se ha observado en un 20%-30% de niños de la población general. (Marrone 2001, Zan 2004). Respecto al apego inseguro ambivalente un 10-15% de los niños reacciona marcadamente a la separación. Su actividad lúdica y exploratoria es más pobre y presentan conductas de aferramiento con la madre. Evidencian gran ansiedad o excitación frente a las separaciones; y en los reencuentros muestran un comportamiento ambivalente que implica a la vez búsqueda de proximidad y resistencia, con manifestaciones de enojo y rabia hacia la madre y el extraño. Estos niños suelen ser más propensos a las demandas, reclamos, problemas de conducta y al aferramiento, lo que a su vez dificulta la relación con sus progenitores (Marrone 2001, Zan 2004). Los niños con apego desorganizado muestran la mayor inseguridad y cuando se reúnen con la madre o el cuidador principal tras la separación, muestran una variedad de conductas confusas y contradictorias (Oliva, 2004). Este tipo de apego aparentemente mixto, se ha observado en un 80% de niños en situaciones de maltrato o abuso (Marrone 2001, Zan 2004). Apego y psicopatología En la actualidad, los estudios recientes dentro de la Teoría del Apego se han orientado a investigar las trayectorias desviadas del desarrollo del apego en poblaciones de alto riesgo. Desde esta mirada, el foco de interés para comprender la psicopatología del apego se ha centrado principalmente en el apego desorganizado (Solomon y George, 1999). El grado de asociación entre este tipo de apego en edades tempranas y el posterior surgimiento de procesos desadaptativos es de tal magnitud que se ha convertido en una urgencia el conocer de un modo más específico y empírico los antecedentes y consecuentes de este patrón de vinculación. Los estudios sobre el apego
6 desorganizado pueden dividirse a grandes rasgos en dos tendencias: por un lado están las investigaciones sobre las condiciones y factores que generan el desarrollo de un apego desorganizado, lo que llaman Lecannelier, Ascanio, Flores y Hoffmann (2011) los modelos etiológicos del apego desorganizado. Por otro lado se encuentran los estudios sobre las consecuencias que este tipo de apego tiene sobre el desarrollo y la salud mental de las personas. Como un modo de resolver las inconsistencias y discrepancias entre todas las teorías etiológicas propuestas que pueden predecir el desarrollo de un apego desorganizado, Annie Bernier y Elizabeth Meins recientemente propusieron su "modelo de umbral" (Bernier y Meins, 2008). Considerando toda la evidencia disponible, estas autoras proponen que la desorganización opera bajo un sistema de umbral que hace al infante más o menos vulnerable o resiliente para desarrollar un apego desorganizado. Los eventos estresantes en nuestra vida nos acercan a ese umbral y sobrepasar ese umbral conlleva al desarrollo de una psicopatología. Desde sus inicios la teoría del apego ya intentó explicar los procesos del desarrollo de la psicopatología. Desde que Bowlby en 1944 evidenció el impacto de la privación precoz de cuidados familiares en el mencionado estudio de 44 jóvenes delincuentes que habían sufrido esta experiencia se fue avanzando en el estudio de esa relación. En su trilogía, dos de los volúmenes (Separation y Loss) los dedica el autor a explicar, desde el punto de vista de la teoría del apego, el impacto y los efectos de las experiencias de separación y de pérdida de figuras de apego (Bowlby, 1973, 1980). Según Bowlby, el estilo de apego refleja la interacción entre la personalidad del niño, la familia y el entorno más amplio, por lo que no debe resultarnos extraño que exista una influencia conjunta entre las variables propias del cuidador y el temperamento infantil. Dejando a un lado los modelos teóricos, varios estudios se han orientado hacia la búsqueda de relaciones entre las organizaciones de apego y la psicopatología. El metaanálisis de Van Ijzendoorn y Bakermans-Kranneburg (1996) se basa en 14 estudios con muestras clínicas, integrando jóvenes y adultos y padres de niños con trastornos, evidencia que en las muestras clínicas existe una sobre-representación estadísticamente significativa de las organizaciones de apego insegura. En el estudio no se encontraron relaciones significativas entre un determinado tipo de organización insegura y un tipo específico de trastorno psicológico (citado por Soares 2005).
7 Pese a no haber encontrado relaciones significativas entre un determinado tipo de organización de apego en la infancia y un tipo específico de trastorno psicológico en la posterior vida adulta, algunos estudios defienden este tipo de relaciones. Gumley y Schwannauer (2006) han mostrado que la esquizofrenia y otras psicosis son desórdenes fundamentalmente caracterizados por una desregulación afectiva que puede ser sostenida por el marco de la teoría del apego. En resumen, las investigaciones muestran que existe una relación entre distintos estilos de apego, desarrollados en la infancia, y determinadas psicopatologías, desarrolladas en la edad adulta. Sin embargo algunos autores discrepan sobre estas tesis y defienden que no existen suficientes datos que permitan validar dichas afirmaciones (Fonagy, 2004; Girón, Rodríguez y Sánchez, 2003). Por lo tanto, la relación descubierta no es tan clara como para poder afirmar un proceso de causalidad de la psicopatología. Estudios más recientes, como el de Read y Gumley (2008) plantean un pequeño cambio en la explicación de la psicopatología a través del apego. No es el estilo de apego, sino determinadas situaciones (situaciones socioculturales y familiares) las que se relacionan más estrechamente tanto con estilos de apego y con síntomas específicos de la psicopatología (que no la patología global) tal y como puede observarse en la figura 1. Figura 1. Esquema de Read y Gumpley Pobreza, vida urbana, desempleo, soledad, discriminación Abuso, negligencia, pérdida parental, traumas relacionados Apego inseguro/ desorganizado Problemas con: Esquemas cognitivos Mentalización Regulación afectiva Relaciones sociales Psicosis
8 A continuación se procede a desarrollar brevemente la evidencia científica existente sobre los factores familiares citados en la teoría de Read y Gumley debido a que son aquellos los factores relacionados con el apego. Uno de los factores que desarrolla esta teoría es la presencia de abuso y negligencia parental. Por ejemplo, un estudio prospectivo de 4.000 sujetos en Países Bajos mostró que aquellos que habían sufrido un abuso infantil “moderado” eran once veces más propensos a desarrollar una psicopatología. Y aquellos quienes habían sufrido un abuso infantil “severo” eran cuarenta y ocho veces más propensos (Janssen et al., 2004). La pérdida parental también supone un factor a tener en cuenta. Ya Bleuler (1978) encontró que el 31% de 932 personas diagnosticadas de esquizofrenia había perdido a un padre antes de los quince años, una tasa significativamente mayor que la población general. Un estudio más reciente encontró que la pérdida de la madre durante la infancia fue significativamente mayor (55%) en esquizofrénicos que para otros diagnósticos (23%) (Friedman et al., 2002). Otro factor importante es el embarazo no deseado. En un estudio finlandés de más de 11.000 personas, aquellos cuyos embarazos habían sido no deseados por sus madres eran 2,5 veces más propensos a ser diagnosticados más tarde de esquizofrenia (Myhrman, Rantakallio, Isohanni, Jones, y Partanen, 1996). Además de los factores mencionados Read y Gumley mencionan otro factor estrechamente relacionado con los demás, la existencia de traumas relacionados. Las experiencias de pérdida y el trauma también se relacionan con algunos desórdenes. Dos estudios han explorado recientemente la relación entre el trastorno límite de la personalidad (TLP), trastornos disociativos y traumas o pérdidas sufridas por las madres de pacientes adultos en los dos años antes o después del nacimiento de los pacientes graves (Liotti y Pasquini, 2000; Pasquini, Liotti, Mazzotti, Fassone y Picardi, 2002). Como era de esperar, tanto los disociativos y los grupos borderline mostraron una frecuencia significativamente mayor de grandes pérdidas parentales y traumas graves en la vida en años alrededor del nacimiento. Además de los factores propuestos por Read y Gumley en la literatura aparecen otros, también considerados importantes a la hora de explicar la relación entre el apego
15 Los adultos clasificados como desorganizados (Ud) muestran lapsus temporales en el seguimiento del razonamiento o el discurso durante la discusión de eventos potencialmente traumáticos. Específicamente, lapsus en razonamiento que pueden sugerir la existencia de creencias paralelas e incompatibles y de sistemas de memoria respecto a eventos traumáticos que han sido disociados. Los lapsus en el seguimiento del discurso, como un cambio brusco hacia un discurso elogioso, sugieren la posibilidad de cambios de estado. Procedimiento Para poder realizar adecuadamente el desarrollo de la entrevista se citó a Raúl en el despacho de su psicólogo del CD. Se le propuso la posibilidad de colaborar con el trabajo, explicando los objetivos de éste. Después de aceptar se le pidió un consentimiento verbal (grabado en video) y escrito de su participación voluntaria. Una vez finalizado el consentimiento se citó a Raúl a regresar al CD para proceder a la realización de la entrevista. La entrevista se realizó en el despacho del psicólogo del CD, un espacio pequeño con una mesa y tres sillas. El psicólogo del CD y el entrevistador se sentaron a un lado de la mesa y Raúl al otro lado. Se colocó una cámara de video enfocada de forma que solo aparecía Raúl en la imagen. Antes de comenzar la entrevista se recordó a Raúl las condiciones de confidencialidad de la entrevista. La entrevista duró 105 minutos. Conforme el entrevistado respondía el entrevistador tomaba notas brevemente a lo respondido. La batería de preguntas de la entrevista realizada se adjunta en el apartado de anexos con un protocolo de intervención con AAI desarrollado por Main. Este protocolo fue respetado exceptuando pequeñas variaciones en el tema en función de las respuestas dadas por Raúl. Resultados Resultados obtenidos por la AAI: Raúl fue entrevistado por el método de la AAI a los 4 meses de su derivación al CD y fue clasificado como negador. Por lo tanto, si el proceso de codificación de la entrevista fue satisfactorio, se deduce que Raúl desarrolló en su infancia un estilo
16 representacional de apego inseguro evitativo. A continuación se detallan partes de la transcripción de la entrevista para clarificar el procedimiento de codificación. -Entrevistador: ¿Fueron tus padres amenazantes contigo de alguna forma? ¿Quizá por disciplina, incluso por broma? Quiero que comprendas que me refiero a situaciones en las que te sintieses amenazado en su momento aunque ahora como adulto comprendas que no fuese así. -Raúl: … No, en ningún momento. Nunca nada más de lo estricto. Sí que es verdad que me echaban la bronca muchas veces pero no más de lo necesario. Recuerdo que mi madre era muy pesada y siempre estaba encima de mí pero siempre era por motivos de disciplina… Mi padre por el contrario me echaba la bronca muy pocas veces pero cuando lo hacía le tenía mucho más respeto que ha mi madre. También lo entiendo porque si me echaba la bronca solía ser por mis estudios… Puede que por aquel entonces me sintiese mal en esos momentos pero comprendo que lo hacían por mi bien… -Entrevistador: En general ¿Cómo crees que todo el conjunto de experiencias con tus padres han afectado a tu personalidad adulta? -Raúl: … En ningún modo… Yo soy consciente que mi personalidad se debe únicamente a mi genética. No tiene nada que ver como me hayan criado mis padres… Estoy seguro de que si hubiese tenido otra familia sería igual… -Entrevistador: ¿Recuerdas alguna otra experiencia que consideres potencialmente traumática? -Raúl: … No, para nada… Sí que es verdad que cuando aparecieron los dolores lo pase muy mal porque nadie me entendía… El hecho de que tú le digas a tu familia que te duele el pecho y que ellos se piensen que tienes una enfermedad mental era muy frustrante… Aun así no les culpo, ahora entiendo que por aquel entonces eran incapaces de comprenderme… Las cosas han cambiado… Puede comprobarse a lo largo del fragmento de la entrevista numerosas relaciones con la definición de la clasificación de negador. En primer lugar, Raúl no mencionó en ningún momento de la entrevista el plano afectivo de su familia, se limitó a explicar y responder eventos anecdóticos de su historia familiar. Para ejemplificar
17 mejor, algunas de las preguntas de la AAI están especialmente formuladas para tratar temas afectivos: -Entrevistador: Con cual de tus padres te sentías más cercano, y por qué. ¿Por qué no tienes ese sentimiento con tu otro padre? -Raúl: Con mi madre, simplemente porque pasaba más tiempo con ella, mi padre trabajaba todo el día y solo le veía por la noche. Otro factor encontrado en común con la definición de negador es la representación positiva de las figuras de apego sin dar ejemplos concretos de ellos. Este fue un hecho especialmente llamativo a lo largo de la entrevista. Conforme avanzaba la entrevista pudieron observarse multitud de comentarios de exculpación de sus padres. Esta actitud de exculpación se manifestaba en comentarios como: “…era por motivos de disciplina… era por mis estudios… lo hacían por mi bien… no les culpo, eran incapaces de comprenderme…”. La aparición de estos comentarios en la entrevista resulta habitual, sin embargo su frecuencia de aparición con Raúl fue excesiva. Raúl incluso llegó a repetir algunos de estos comentarios en momentos de la entrevista donde no procedía, es decir, en momentos donde no se estaba preguntando sobre aspectos afectivos de sus padres. Situación actual Tras haber recibido una intervención psicológica con distintos abordajes (terapia familiar, terapia de pareja con los padres y terapia individual) el caso de Raúl mejoró progresivamente. En primer lugar la relación entre sus padres se estabilizó, repercutiendo en un ambiente familiar más tranquilo y seguro. Raúl dejó de ser esa “herramienta” del conflicto de sus padres, comenzando así a sentirse querido en su entorno familiar y provocándole una serie de mejoras terapéuticas como la reducción de su sintomatología negativa y de sus dolores. Podría considerarse que Raúl comienza a oscilar de un estado afectivo de inseguro negador a un estado de mayor seguridad en sus relaciones gracias a la mejora de las condiciones familiares comentadas. Este cambio afectivo resultaría el detonante de su mejora sintomatológica.
18 Actualmente Raúl ha comenzado a salir de casa, está retomando y ampliando sus redes sociales, cursa diversos talleres en el INAEM y en el CD y su objetivo futuro es presentarse a unas oposiciones. Limitaciones A continuación se realizará una valoración del trabajo realizado, distinguiendo los distintos tipos de limitaciones que han afectado a lo largo de su realización. Limitaciones respecto a la literatura. Como se ha podido comprobar este estudio desglosa numerosos factores relacionados con el establecimiento de un modelo interno de apego que pueden estar relacionados con el desarrollo de una psicopatología en la edad adulta. Según la literatura existen otros factores, los cuales se ha decidido descartar por no estar tan íntimamente relacionados con el foco principal del estudio, el apego en la familia, como son aquellos producidos por las relaciones sociales o de apego que se establecen a posteriori. Limitaciones respecto al instrumento de evaluación. La AAI es el método más utilizado y estudiado en el ámbito del apego adulto. A pesar de lo mencionado sigue siendo una técnica que presenta numerosas limitaciones según Martínez y Santelices (2005). Una de ellas es el arduo entrenamiento que demanda. El codificador requiere un profundo conocimiento sobre la teoría del apego, además de un entrenamiento específico impartido en muy pocos lugares del mundo y de coste económico elevado. El entrevistador de este estudio, pese a no poseer este entrenamiento específico, ha realizado un estudio intensivo sobre la teoría del apego y sobre numerosos estudios de casos realizados con esta técnica con el fin de minimizar este factor limitante. Limitaciones respecto al entrevistador. Dado que esta técnica es una entrevista, las condiciones óptimas de aplicación serían que el entrevistador fuera un profesional cualificado y con experiencia en la realización de entrevistas. En este caso el entrevistador es un estudiante de último año de Grado de Psicología, no siendo suficientes las numerosas horas de prácticas y su poca experiencia en la realización de entrevistas. Para intentar solventar esta limitación el psicólogo del CD fue supervisor directo en toda durante la preparación y realización de la entrevista. Limitaciones respecto a la muestra. Este estudio ha tenido acceso muy limitado a la población diana de interés. Como se ha mencionado el Centro de Día de la Fundación
19 Rey Ardid dio su disponibilidad para escoger uno de los usuarios en terapia en el momento de realización del estudio. El número de usuarios de este recurso fluctúa en torno a 60, de estos casos se escogió el que por su historial clínico resultó más afín a lo expuesto en la literatura. Una vez expuesto el caso del estudio puede percibirse que la situación afectiva de Raúl concuerda con varios de los factores analizados por la literatura, pero no con otros. Si el estudio hubiese tenido acceso a una muestra mayor, probablemente los resultados serían más concluyentes. Conclusiones A lo largo del desarrollo de la situación familiar de Raúl se han podido identificar varios de los factores mencionados anteriormente que intervienen en la relación entre apego y pscopatología como la comunicación desviada, la emocionalidad expresada o la sensación de trauma relacionado. Como el presente documento trata un estudio de caso no pueden generarse inferencias causales o correlacionales, sin embargo los datos obtenidos apoyan las conclusiones de varios de los estudios referenciados. De forma más general, este estudio apoya la teoría de que el apego resulta un factor clave en el desarrollo de psicopatologías. También se ha podido comprobar que la Teoría del Apego resulta útil en contextos clínicos específicos, concretamente en puntos de evaluación e intervención de casos con presencia de problemas familiares. El caso de Raúl fue clasificado como negador, permitiendo generar una serie de inferencias sobre su historial, sus pensamientos y sus puntos a intervenir en terapia. Posteriormente, gracias a la terapia, se pudo observar un cambio caracterizado por una mayor seguridad en sus relaciones familiares y sociales, lo cual podría considerarse como una rehabilitación clínica. Tras lo expuesto se ha podido comprobar que pese a sus ventajas e inconvenientes la AAI es una técnica con un elevado potencial exploratorio de la vida afectiva de un paciente (Martínez y Santelices, 2005). Pese a ser una entrevista con preguntas definidas ésta admite respuestas de gran amplitud con la posibilidad de desviarse del tema principal, lo cual permite tratar indirectamente temas no preguntados explícitamente. Si el entrevistador es consciente de toda la información expuesta en el presente estudio y su bibliografía será capaz de abordar la entrevista con unos horizontes amplios, aumentando así ese potencial exploratorio y permitiéndole generar nuevas inferencias sobre el caso. En otras palabras, el estudio de la investigación
20 reciente sobre la relación apego-psicopatología podrá permitir un abordaje mucho más completo y satisfactorio de la AAI. Después de haber realizado una exhaustiva revisión sobre la actual literatura sorprende el elevado número de estudios poblacionales que apoyan la existencia de esta relación apego-psicopatología, muchos de ellos ya citados (por ejemplo Bowlby, 1944; Bleuler, 1978; Goldstein, 1987;Van Ijzendoorn y Bakermans-Kranneburg, 1996; Myhrman, Rantakallio, Isohanni, Jones, y Partanen, 1996; Rosenstein y Horowitz, 1996; Warren y cols.,1997; Favaretto y Torresani, 1997; Ogawa y cols., 1997; Weinfield y cols.,1999; Liotti y Pasquini, 2000; Pasquini, Liotti, Mazzotti, Fassone y Picardi, 2002). Dadas estas premisas, se considera de especial importancia que en futuros estudios se investigue el desarrollo de una nueva técnica de evaluación del apego en edades tempranas. Una técnica sensible a estos aspectos afectivos que sirva como herramienta de screening con un fin preventivo de futuras psicopatologías.
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