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Abstract

El juego simbólico resulta de gran interés en educación infantil por todas sus implicaciones en el desarrollo general del alumnado de esta etapa. Son varias las investigaciones que reflejan su conexión con el desarrollo del lenguaje así como las peculiaridades que se encuentran en el caso de los niños sordos. Este trabajo se presenta con los objetivos de profundizar en el conocimiento del juego simbólico y las particularidades de este en el caso de los niños sordos, de reflexionar sobre la utilización de este tipo de juego como recurso educativo en el aula inclusiva y de elaborar una propuesta de acción que suponga un contacto con la realidad, tomando como referencia un caso concreto. Esta propuesta se articula en torno a dos líneas de acción, que consisten en aprovechar las situaciones rutinarias y en introducir actividades con la finalidad de enriquecer el juego simbólico de los alumnos. Finalmente se analiza la puesta en práctica de una pequeña parte de la propuesta, que contribuye a evaluarla en cierta medida. Artigas Horno, Ana; Soriano Bozalongo, Juana

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Trabajo de Fin de Grado Grado de Maestro de Educación Infantil PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL Autora Ana Artigas Horno Directora Juana Soriano Bozalongo Universidad de Zaragoza Facultad de Educación Departamento de Ciencias de la Educación Junio de 2014 PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 1 Trabajo de Fin de Grado Grado de Maestro de Educación Infantil PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL Autora Ana Artigas Horno Directora Juana Soriano Bozalongo Universidad de Zaragoza Facultad de Educación Departamento de Ciencias de la Educación Junio de 2014 PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 2 ÍNDICE Introducción ......................................................................................................................... 1. Acerca del Juego Simbólico ............................................................................................ 1.1 Las Dimensiones del Juego Simbólico .............................................................. 1.2. El Desarrollo del Juego Simbólico ................................................................... 1.3. Interés del Juego Simbólico. Aportaciones ....................................................... 1.3.1.Aportaciones generales ....................................................................... 1.3.2.Relación de juego simbólico con el lenguaje ...................................... 1.3.3Relación del juego simbólico con el desarrollo cognitivo ................... 1.3.4Relación del juego simbólico con el desarrollo afectivo-social .......... 1.4 Particularidades del Juego Simbólico de los Niños Sordos ............................... 1.4.1. Variables que afectan al juego simbólico de los niños sordos .......... 2.Reflexiones sobre el Juego Simbólico en la Práctica Educativa ...................................... 3. Propuesta de intervención ................................................................................................ 3.1. Descripción del Aula ......................................................................................... 3.2. Descripción del Alumno Sordo (N) .................................................................. 3.3.Observación del Juego de N .............................................................................. 3.3.1. Análisis de la primera sesión de observación .................................... 3.3.2. Análisis de la segunda sesión de observación ................................... 3.4. Propuesta de Intervención ................................................................................. 3.4.1. Aprovechar las situaciones rutinarias ............................................... 3.4.1.1. La asamblea ......................................................................... 3.4.1.2. La narración de experiencias de los alumnos ..................... 3.4.1.3. La explicación de las actividades del aula .......................... 3.4.1.4. El juego por rincones .......................................................... 6 8 9 10 14 14 15 18 20 21 26 28 31 32 34 36 37 38 39 40 40 41 42 42 PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 3 3.4.1.5. El recreo .............................................................................. 3.4.2. Introducir actividades destinadas a desarrollar el juego simbólico.. 3.4.2.1. Actividades. ......................................................................... 3.4.3. Evaluación. ......................................................................................... 3.4.3.1. Evaluación de la puesta en práctica ................................... Conclusiones ........................................................................................................................ Referencias bibliográficas ................................................................................................... 43 43 45 51 52 59 66 PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 4 Índice de anexos Anexo 1: Registro descriptivo de la primera sesión de observación ................................... Anexo 2: Registro descriptivo de la segunda sesión de observación .................................. Anexo 3: Propuesta de parámetros de observación alrededor del juego simbólico ............ 68 71 73 PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 5 Resumen El juego simbólico resulta de gran interés en educación infantil por todas sus implicaciones en el desarrollo general del alumnado de esta etapa. Son varias las investigaciones que reflejan su conexión con el desarrollo del lenguaje así como las peculiaridades que se encuentran en el caso de los niños sordos. Este trabajo se presenta con los objetivos de profundizar en el conocimiento del juego simbólico y las particularidades de este en el caso de los niños sordos, de reflexionar sobre la utilización de este tipo de juego como recurso educativo en el aula inclusiva y de elaborar una propuesta de acción que suponga un contacto con la realidad, tomando como referencia un caso concreto. Esta propuesta se articula en torno a dos líneas de acción, que consisten en aprovechar las situaciones rutinarias y en introducción actividades con la finalidad de enriquecer el juego simbólico de los alumnos. Finalmente se analiza la puesta en práctica de una pequeña parte de la propuesta, que contribuye a evaluarla en cierta medida. Palabras clave: juego simbólico, escuela inclusiva, sordos, rutinas, educación infantil PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 6 Propuesta Inclusiva a través del Juego Simbólico en un Aula de Educación Infantil Llama a la reflexión pedagógica pensar que un niño pueda hacer analogías de pensamiento y asociaciones de ideas a través del uso de símbolos, verdaderos ejercicios mentales que le ayudan a conectar su experiencia con la vida o a interpretar la realidad a partir de sus experiencias jugadas (Abad y Ruiz de Velasco, 2011:31). ¿Qué puede hacer un maestro o maestra para enriquecer el desarrollo de sus alumnos? ¿Y si entre el alumnado contamos con algún niño sordo, con dificultades en el lenguaje? Entre los múltiples recursos y alternativas disponibles, el juego simbólico, propio de las edades correspondientes a la educación infantil, ofrece una opción muy completa y de gran interés para la etapa. Es por ello que en este trabajo se indaga acerca de este tipo de juego. Se profundiza en cómo se desarrolla en general y en el caso de los niños sordos en particular y se elabora una propuesta práctica centrada en un caso concreto, planteando una intervención para el aula desde el punto de vista de la escuela inclusiva. Esta propuesta, se justifica, en parte, por la existencia de una relación de dependencia entre la capacidad para simbolizar y el desarrollo del lenguaje (Navarro y Clemente 1989), lo que nos empujaría a incluir entre las rutinas del aula de educación infantil actividades de simbolización a través del juego. Así, tomando como referencia el interesante tema del juego simbólico, en las siguientes páginas se presenta este Trabajo de Fin de Grado. Con él se pretenden integrar y recoger de algún modo los diferentes conocimientos y competencias adquiridos a lo largo del grado. Se presenta la revisión teórica realizada, que ha sido orientada hacia la docencia, haciendo una propuesta de intervención para un aula de educación infantil y aprovechando la oportunidad de establecer un nexo con la realidad. En estas páginas queda recogido, no solo PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 7 el trabajo de final de grado, sino que de algún modo se refleja lo que ha sido una oportunidad de preparar parte de lo que será el camino en mi futura vida profesional como maestra. Los objetivos que se plantean en este trabajo son: - Profundizar en el conocimiento del juego simbólico y en las particularidades de este en el caso de los niños sordos. - Reflexionar sobre la utilización del juego simbólico como recurso educativo en el aula inclusiva. - Elaborar una propuesta de acción basada en la fundamentación teórica y que suponga un contacto con la realidad. Con todo ello se pretende ampliar el conocimiento y los recursos disponibles como maestra como base para una práctica educativa más completa y dirigida a favorecer un proceso de enseñanza aprendizaje globalizado y rico en la etapa de educación infantil. Todo ello desde la visión lúdica e inclusiva y con la intención favorecer la simbolización y potenciar la utilización de un lenguaje y un juego que se alimenten mutuamente. El trabajo expuesto en las siguientes páginas se estructura en tres bloques. El primero de ellos consiste en una recopilación teórica sobre el tema en cuestión, el juego simbólico, planteando primero una conceptualización general, explicando las dimensiones de las que se compone e indicando cómo se desarrolla, para más adelante exponer las particularidades que se dan en el caso de los niños sordos, en base a diversas investigaciones. El segundo bloque hace de nexo con el tercero, planteando algunas reflexiones sobre el juego simbólico en la práctica educativa. Finalmente, el tercer bloque se presenta como una aplicación teórico práctica recurriendo a un caso concreto en el que se aúnan el juego simbólico y una visión inclusiva de la intervención en un aula que cuenta con un alumno sordo. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 14 - La evolución continúa con la aparición de acciones simbólicas dirigidas a objetos e interacciones de diferentes agentes. Sustitución (descontextualización): - Se utilizan objetos reales o reproducciones a pequeña escala. - Se sustituyen objetos indefinidos o ambiguos por otro con el que comparte alguna característica (e.g., palo como cuchara). - Sustituye un objeto con una función muy precisa por otros con una función distinta (e.g., cuchara como peine). - Se realizan acciones simbólicas sin objetos. Integración: - Se dan acciones muy simples. Acciones aisladas. - Se dan acciones simples pero aplicadas a dos o más objetos o agentes. - Se combinan dos o más acciones desordenadas, yuxtapuestas. - Se da una secuencia de acciones integradas. Planificación: - El juego está provocado por la presencia de determinados objetos o juguetes. - Se da una búsqueda previa de material y un anuncio verbal del juego que va a realizar, preparando secuencias aisladas. - Se preparan secuencias de acción. - Se identifica simbólicamente el propio cuerpo con el de otra persona (adopción de un rol). 1.3. Interés del Juego Simbólico. Aportaciones 1.3.1. Aportaciones Generales. Rivière (2001) señala que existe una peculiaridad que es sumamente importante como característica del mundo humano: su carácter PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 15 esencialmente simbólico. Nos servimos de símbolos para comunicarnos con los demás y con nosotros mismos, para autorregularnos, para representarnos la realidad y para realizar inferencias. Nos relacionamos a través de los símbolos y pensamos sirviéndonos de ellos. El juego simbólico contribuye a la expresión, la experimentación y la creatividad. Permite equivocarse y aprender de esto sin que haya penalizaciones. En este sentido, es un medio que permite explorar mediante la recreación de situaciones, actitudes, modelos o comportamientos “de un mundo que no es fácil de comprender y asimilar, pero que es indispensable conocer [...] El juego es un marco en el que poner a prueba las cosas”. (Abad y Ruiz de Velasco 2011: 98-99) Con el juego simbólico, el niño tiene la oportunidad de pensar en un sentido muy amplio, ya que, como señalan Tejerina (1994), en esta forma de juego se integran la inteligencia, la afectividad, la competencia lingüística, el conocimiento y el desarrollo social, que además se refuerzan mutuamente, por lo que se considera como una forma de impulsar el aprendizaje. Como señalan Navarro y Clemente (1989) hay varias líneas de investigación que indican que el juego refleja el desarrollo cognitivo y socio afectivo en la primera infancia. 1.3.2. Relación de Juego Simbólico con el Lenguaje. “En el juego simbólico, el niño utiliza gestos, sonidos y objetos para representar o simbolizar otros sucesos y objetos. En el lenguaje son los sonidos y las palabras quienes realizan esta función” (Marchesi et al., 1995:64) Tal como ya se señalaba, tanto el juego simbólico como el lenguaje son dos manifestaciones que comparten la base de la función semiótica. Augusto y Martínez de Antoñana (1998) indican que ambos sistemas, juego y lenguaje, se corresponden con cambios positivos de forma recíproca. Navarro y Clemente (1989:135) inciden en que en el juego “se utilizan esquemas representativos, de imitación, de conceptualización y, fundamentalmente, PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 16 de sustitución de una realidad concreta por otra imaginada”, es decir, instrumentos que se utilizan también en el lenguaje. Sin ánimo de redundar, recordamos que comenzábamos hablando de cómo la formación de los símbolos contribuía positivamente a la formación de signos, básicos en el área del lenguaje. Como señala Rivière (2001), los símbolos nacen de una necesidad, la de comunicarse refiriéndose a objetos que no están presentes, algo que sí que se puede hacer a través de los protoimperativos y protodeclarativos que surgen como primeras actividades de comunicación intencional ya en el primer año de vida, entre los ocho y los doce meses. Marchesi (1987) señala que el juego simbólico desvela el nivel de simbolización y permite analizar la relación con el lenguaje, por tratarse de otro tipo de expresión simbólica. El juego simbólico supone que el niño haga intentos por imitar el lenguaje de los adultos, utilizando incluso palabras de las que desconoce el significado. De este modo, el juego simbólico constituye un medio para la evolución del lenguaje y la ampliación de la competencia lingüística en cuanto a las diferentes dimensiones del lenguaje (Abad y Ruiz de Velasco, 2011). En esta línea cabe destacar la puntualización que hace Fein (1978), citado por Marchesi et al. (1995), la estrecha relación entre el juego simbólico y la producción y comprensión del lenguaje no sucede en otras formas de juego. Marchesi (1987) recoge los resultados de dos estudios importantes en los que se relacionan el juego simbólico y el lenguaje. Por una parte, en referencia al estudio realizado por Volterra en 1979, también citado por Augusto y Martínez de Antoñana (1998:208), que destaca la estrecha correspondencia encontrada entre el desarrollo del juego y del lenguaje en los siguientes aspectos: “en la frecuencia y la velocidad, superposición en el contenido referencial y paralelismo en los niveles cuantitativos y cualitativos”. A partir de estos resultados, se alude al juego simbólico como un buen predictor del gesto y del lenguaje entre los nueve y los trece meses. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 17 Además, también indican que Volterra señala la existencia de una secuencia paralela en los inicios del simbolismo en las etapas de descontextualización de símbolos gestuales y del lenguaje. En ambos casos se comienzan en relación con unas rutinas concretas, dentro de un contexto específico y progresivamente se va haciendo menos necesario el apoyo contextual. Además, la utilización de los símbolos manuales y vocales se da dentro de las mismas secuencias y corresponden con los mismos tipos de objetos y situaciones. Así, a la vez que el niño reconoce el uso apropiado de un objeto, es capaz de utilizar una palabra como parte de una rutina. Más adelante, cuando el niño es capaz de simular actividades familiares en un momento diferente al habitual, también es capaz de utilizar la palabra para anticipar o recordar acciones. Es decir, se hace posible una descontextualización temporal. Cuando se da la descontextualización de las acciones en cuanto al lugar habitual en que se realizan, el niño también es capaz de utilizar palabras para referirse a estas acciones. Finalmente, el apoyo contextual se va haciendo innecesario, se dan acciones en las que los objetos son utilizados de forma diferente a como se utilizarían en la realidad, a través de una simbolización más abstracta. Del mismo modo, las palabras pasan a ser utilizadas también de forma más abstracta, pudiendo categorizar personas, objetos y sucesos nuevos sin necesidad del contexto. En este sentido, cabe recordar la evolución que mencionábamos en la dimensión del juego simbólico referida a la sustitución, en la que también se observaba esa progresiva descontextualización. El otro estudio al que hace referencia Marchesi (1987) es el realizado por McCuneNicholich en 1981. Este señala la existencia de una correspondencia entre la secuencia del juego simbólico y la evolución del lenguaje. En ambos casos se comienza con conductas presimbólicas, tales como el uso de acciones sensoriomotoras o gestos y vocalizaciones alejados de su uso objetivo. A continuación se pasa por una concienciación de que las PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 18 acciones (y las palabras) son significativas y tienen utilidad; para más adelante ir ampliando el campo de acción y los esquemas que se abarcan, hacia una complejidad y abstracción mayor marcada por la descontextualización y la combinación de esquemas. Marchesi (1987), en su propio estudio, llega a la conclusión de que existe una estrecha relación entre el desarrollo del juego simbólico y el desarrollo del lenguaje, que se observa especialmente en la dimensión de planificación y también en la de sustitución. En estas dos dimensiones parece incluso que el juego depende del curso que sigue la evolución del lenguaje. Sin embargo, Marchesi et al. (1995) también señalan que existen diferencias importantes entre el lenguaje y el juego simbólico. Citando a Bretherton y Bates (1984) aluden a los siguientes puntos: 1. El juego permite expresar las relaciones temporales y espaciales en la misma acción, de forma más sencilla que el lenguaje. 2. En el juego generalmente se cuenta con un mayor apoyo perceptivo aunque sea con objetos ambiguos, mientras que en el lenguaje se hace más necesaria la expresión de objetos, personas o sucesos ausentes. 3. El juego presenta una estructura menos convencional que el lenguaje. 4. Es también más opcional, mientras que el lenguaje exige ajustarse a “un sistema de representación y expresión obligado” (Marchesi et al., 1995:66). Es decir, el lenguaje presenta mayor nivel de complejidad en distintos aspectos. No obstante, esto no implica que el juego simbólico no contribuya a desarrollarlo, pues, como señala Lozano (2004), la construcción de la función simbólica a través del uso de símbolos lúdicos y de su combinatoria, precede y facilita el desarrollo de un lenguaje convencional, a nivel tanto significativo-semántico como sintáctico. 1.3.3. Relación del Juego Simbólico con el Desarrollo Cognitivo. Marchesi (1987) destaca la gran riqueza del juego simbólico, que facilita la posibilidad de evaluar la capacidad simbólica de los niños. Es decir, a través del juego simbólico se puede obtener información PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 19 sobre cómo se desarrolla la transición desde la etapa sensoriomotora y la simbólica. Esto resulta especialmente interesante en el caso de los niños sordos, para quienes las pruebas convencionales con mayor carga verbal pueden distorsionar los resultados. Por lo tanto, estaríamos hablando de que el análisis del juego simbólico permitiría tener una visión más acertada en este sentido. Abad y Ruiz de Velasco (2011:101-102) utilizan un símil para resaltar la importancia del juego simbólico comparando este con la posibilidad de moverse cuando se es más pequeño, que permite comprender y dominar el mundo físico. En este sentido, ponen en valor el juego simbólico, que amplía enormemente el campo de exploración, permitiendo “captar, interpretar y apropiarse de la realidad”, ya no solo físicamente. Esta idea se refuerza con la visión vigotskyana que recogen Abad y Ruiz de Velasco (2011:107), entendiendo que “el juego es un desencadenante del desarrollo que abre zonas de desarrollo potencial”. Es decir, se apunta al juego como generador de una zona de desarrollo próximo en la que el niño tiene que desenvolverse situándose por encima de su edad y de su comportamiento habitual. En este sentido, el juego simbólico da pistas del desarrollo a nivel cognitivo en tanto que el niño, en el momento de jugar, “plasma estrategias de actuación, de uso de esquemas representativos, de regulación de la propia acción, etc.” (Navarro y Clemente, 1989:134) Como señalan Abad y Ruiz de Velasco (2011), cuando el niño simula una situación está representando la parte más significativa del concepto que él tiene de esa situación. Así, los elementos que representa cuando juega a conducir un coche, a preparar una comida o a pasear al perro, son los que resultan más representativos para el niño y nos ayudan a observar el grado de conocimiento que este tiene sobre determinadas categorías y conceptos. A su vez el juego simbólico implica el desarrollo en cierta medida del pensamiento abstracto, es decir, como apoyan Abad y Ruiz de Velasco (2011:107), en términos de PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 20 Vigostky, el juego simbólico desarrolla “las funciones psicológicas superiores y está en el origen de la imaginación y la creatividad”. En cuanto al juego de roles, en relación con el desarrollo cognitivo, supone tener en cierta medida un pensamiento reversible, que permita al niño ponerse simbólicamente en el lugar de otra persona asumiendo un punto de vista diferente y volver de nuevo a ser él mismo cuando finaliza su juego (Abad y Ruiz de Velasco 2011). 1.3.4. Relación del Juego Simbólico con el Desarrollo Afectivo-Social. Arnaiz (2000) señala que un adecuado equilibrio afectivo se traduce en el juego de los niños, en una riqueza simbólica, con una diversidad de significados atribuibles a los objetos utilizados para el juego. Indica que la utilización repetida del mismo tipo de objetos para jugar es una característica de escasa madurez afectiva en los niños. La riqueza y diversidad en la simbolización, además de en los objetos utilizados, se puede observar en los roles que asumen los niños cuando realizan juego simbólico (Arnaiz, 2000). A nivel social, las conductas del juego simbólico, evolutivamente, tienden a ser grupales, llegando a establecerse lazos y relaciones socio afectivas (Navarro y Clemente, 1989). En el caso del juego de roles, los niños necesitan ponerse de acuerdo y cooperar para desarrollar la actividad lúdica, negociando sus reglas, escuchando opiniones de otros, expresando las suyas propias, etc. Es decir, como señala Tejerina (1994), el juego de roles exige la adaptación del niño a diferentes personajes y situaciones, así como a unas normas de cooperación, necesarias para desarrollar un juego a nivel social. Además, el juego simbólico puede ayudar a expresar temores, emociones, conflictos, etc. y por lo tanto a solucionarlos. Asimismo ayuda a los niños a ponerse en el lugar de otros y con ello a descubrir que hay otras maneras de pensar y de sentir que no coinciden con la suya (Abad y Ruiz de Velasco 2011). PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 21 1.4. Particularidades del Juego Simbólico de los Niños Sordos Los cambios en las formas de juego reflejan la capacidad para realizar nuevas adquisiciones asociadas con el curso de desarrollo y maduración. De hecho, en los casos en los que se observa que el juego no evoluciona haciéndose más complejo y diferenciado suele deberse, como indican Navarro y Clemente (1989), a la presencia de problemas relativos al desarrollo. Entre estos, uno de los que destacan estos autores es la sordera profunda, que afecta a la manifestación de acciones simbólicas a través del juego en la infancia. Señalan que en relación con el juego, el comportamiento de los niños sordos congénitos resulta semejante al de los oyentes en el periodo previo a la aparición del lenguaje. En el caso de los niños sordos, estos son capaces de realizar juego simbólico pero van surgiendo diferencias con el juego que realizan los oyentes. Por una parte aparece un retraso en la evolución, tal como aporta la investigación de Casby y McCormack de 1985, citada por Navarro y Clemente (1989), se da un nivel menos maduro de coordinación y organización del juego. Además surgen limitaciones en la realización de acciones simbólicas de carácter lúdico, observándose una preferencia por los juegos constructivos frente a los socio-dramáticos. Augusto y Martínez de Antoñana (1998) señalan que en los estudios generales sobre conductas de juego simbólico y su relación con el lenguaje se muestra un retraso en los niveles cognitivo y social del juego de los niños sordos. Marchesi (1987) señala el gran interés que tiene el estudio del juego simbólico en los niños con discapacidad auditiva y expone tres investigaciones realizadas en torno a este tema. Una de las investigaciones es la realizada por Elkonin en 1978, citada por Marchesi (1987). Se centra en la dimensión de la sustitución, estudiada a partir de la observación del juego que realizan los niños de tres años después de ofrecerles un objeto diciéndoles que se trata de algo distinto a lo que es en realidad y que debían utilizarlo como tal. Los resultados obtenidos fueron, por una parte que los niños sordos de tres años aceptaron las nuevas PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 22 denominaciones, mientras que solo la mitad de los oyentes lo hicieron. Los oyentes que la aceptaron jugaron con el objeto como si se tratase del objeto correspondiente a la nueva denominación. Sin embargo, en el caso de los niños sordos la aceptación de los nuevos nombres no se traducía del lenguaje a la acción, es decir, la conducta de juego no era coherente con la nueva denominación asignada al objeto. De esta observación se deduce que “la palabra para el niño sordo tiene otro nivel semántico y funcional. La palabra permanece en la superficie, no implica suficiente síntesis y no regula totalmente la acción del niño sordo” (Marchesi, 1987:44). Por ello el simbolismo en el juego se considera dependiente del habla. Otra de las investigaciones recogidas por Marchesi (1987), también citada por Augusto y Martínez de Antoñana (1998), es la de realizada en 1983 por Gregory y Mogford. El estudio se llevó a cabo con seis niños con sordera moderada y profunda y un grupo control de niños oyentes, entre quince y treinta meses. Los seis niños presentaban un retraso en el desarrollo del lenguaje. Como resultado se apuntó que aunque estos niños sordos eran capaces de realizar el juego simbólico, lo hacían con mayor retraso y limitaciones que los oyentes. Estas limitaciones giraban en torno a tres aspectos: 1-La habilidad para realizar secuencias con una planificación previa, para la que es necesaria el lenguaje. No fallarían en la capacidad de simbolizar sino en la dimensión de la planificación. 2-La estructuración de la realidad, que es distinta en los niños sordos que en los oyentes, lo que les lleva a tener una evolución diferente en el juego y el lenguaje 3-La propia limitación en la interacción social que limita las posibilidades del juego simbólico. Este punto nos recuerda la importancia, ya comentada según la corriente vigotskyana, sobre la interacción y la comunicación con los demás para el desarrollo en general, y, en este caso, del juego simbólico. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 23 La tercera investigación es la realizada por Marchesi (1987), en la que se estudian cada una de las dimensiones del juego simbólico, aunque el grupo de niños, formado por siete participantes, resulta algo heterogéneo. En este caso, el estudio se lleva a cabo observando tanto la actividad espontánea, como los juegos realizados partiendo de una sugerencia y los que son imitación del juego realizado por el experimentador previamente. En cuanto a la integración y la descentración no se observan diferencias muy significativas, aunque el nivel más elevado en esta última dimensión (que correspondería al juego en el que hay interacciones entre diferentes agentes) sí que aparece más de forma más temprana en el niño oyente que en los sordos. Los resultados acerca de la sustitución indican que hay una relación importante de la evolución de esta dimensión y el desarrollo lingüístico. El niño oyente es uno de los que muestra una evolución más rápida, junto con otros dos niños sordos con mayor progreso lingüístico. Ya anteriormente Vigotsky, citado por Augusto y Martínez de Antoñana (1998:208), encontró que “la habilidad del lenguaje mostrada por los niños / as sordos estaba relacionada con sus producciones de sustitución de objetos.” Donde más diferencias se observan es en la dimensión de la planificación, en la que únicamente se observa progreso en el niño oyente y en los sordos expuestos al lenguaje de signos. De nuevo vuelve a verse la importancia del lenguaje como sustento de la acción planificada. Más adelante, el equipo formado por Marchesi, et al. (1995:25), con el objeto de continuar en esta línea de investigación, llevaron a cabo otro trabajo con una muestra de doce niños. Una de las hipótesis, relacionada con el juego simbólico, era que “se producen diferencias en el desarrollo cognitivo y simbólico entre los niños sordos y los niños oyentes” y que estas diferencias se dan en determinadas dimensiones. Estas serían la sustitución y la planificación. Se fundamentan principalmente en que el lenguaje favorece la sustitución de objetos por otros con funciones diferentes, desvelando su nueva función al otorgarles un PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 30 interesante crear contextos que potencien la realización del juego simbólico e incluso situaciones no espontáneas que favorezcan en otros momentos un desarrollo del juego simbólico más enriquecedor. En esta línea, Abad y Ruiz de Velasco (2011:106-107) señalan que: El juego espontáneo del niño no parte de cero en cuanto a la invención, se basa en la información general que registra según va avanzando el conocimiento acerca del mundo social y acerca de sí mismo, como parte del mundo. La información es obtenida de su propia experiencia y de la que le aportan las personas de su entorno. Lozano (2004) también apoya esta idea explicando que es labor del adulto disponer el andamiaje oportuno para que los niños vayan introduciéndose en actividades cada vez más amplias y compartidas, tal como se puede hacer con el juego simbólico. Alonso y Paniagua (1987), aluden a dos procedimientos para elicitar el juego simbólico en los niños: modelado y sugerido. Se trata de dos formas de provocar el juego simbólico cuando este no aparece espontáneamente y que podemos tener en cuenta dentro del aula. El modelado consistiría en realizar acciones simbólicas a la vista del niño y con el sugerido se basa en la provocación del juego mediante el lenguaje. Ambos se pueden tener en cuenta a la hora de plantear la práctica educativa. Por último, si nos centramos en la educación de los alumnos sordos, como señala Domínguez (2009), una educación de calidad para estos implica ofrecer situaciones en las que se favorezca el establecimiento de relaciones de amistad con otros compañeros y se promueva el desarrollo armónico de su personalidad. La misma autora señala, citando a Ainscow (2008); Echeita (2006) y Powers (1996), que “la inclusión no es solamente un lugar sino, en esencia, una actitud y un valor de profundo respeto por las diferencias y de compromiso con la tarea de no hacer de ellas obstáculos sino oportunidades” (Domínguez, 2009:50). Lozano (2004:53) destaca que desde una visión inclusiva se debe procurar “que PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 31 cada individuo pueda encontrar su camino particular para desarrollarse dentro de un mundo en el que se siente incluido” En este sentido, el juego simbólico puede ser un buen recurso para crear esas situaciones bajo una visión inclusiva en todo momento. Domínguez (2009) establece unos indicadores que se deberían tener en cuenta para realizar prácticas inclusivas en la educación de los alumnos sordos. A continuación se destacan los que resultan más relevantes en este trabajo por su relación con la utilización del juego simbólico. Por una parte, se debe “crear un entorno social y afectivo que favorezca el desarrollo armónico y ofrezca oportunidades para la interacción tanto con iguales como con adultos” (Domínguez, 2009: 55). Con el juego simbólico se puede potenciar el establecimiento de interacciones con otros interlocutores y el aprendizaje en interacción con los demás. Otro indicador sería el de proporcionar “un sentimiento de pertenencia” (Domínguez, 2009:56), algo que se puede fomentar a través del juego compartido, haciendo partícipes a todos de las diferentes situaciones simbólicas que puedan surgir y que más adelante se trasladen al plano social. El otro indicador que se destaca y que se puede relacionar estrechamente con el juego simbólico es el que alude a poner en marcha “estrategias metodológicas que favorezcan la cooperación, la autonomía y la asunción de responsabilidades” (Domínguez, 2009:56). En efecto, la inclusión del juego simbólico dentro de esas estrategias metodológicas nos ayuda a potenciar la creación de relaciones positivas entre los alumnos, favoreciendo el aprendizaje y el desarrollo de la autoestima. 3. Propuesta de Intervención Llegados a este punto y posicionándonos desde el ámbito educativo, concretamente desde la posición docente, se estima conveniente realizar una propuesta de intervención para el aula. El proceso a seguir para realizar esta propuesta consta de los siguientes pasos. Se recoge información del aula, haciendo una pequeña contextualización, teniendo en cuenta la PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 32 organización y la metodología de trabajo que se sigue. También se obtiene información sobre el alumno sordo, destacando los aspectos más significativos en el marco de este trabajo. Toda esta información se extrae de la consulta de los documentos del centro, de la tutora del aula y la profesora que realiza el apoyo del niño. De forma particular, para completar la información sobre cómo se desarrolla el juego simbólico del niño, se lleva a cabo la observación de dos situaciones de juego en el aula, una muy dirigida por la tutora y otra más libre. Más adelante se hace una propuesta de introducción de rutinas relacionadas con el juego simbólico. La intención es plantear una propuesta para llevar a cabo desde el aula que podría generalizarse, adaptándose a cada situación, pero partiendo de un caso concreto y sirviéndonos de la base teórica anterior. Finalmente se lleva a la práctica una pequeña parte de la propuesta con la intención de evaluarla, en la medida de lo posible teniendo en cuenta las limitaciones para llevarla a cabo por cuestiones de organización y coordinación con el centro escolar y de tiempo. Con el ánimo de dar más sentido a la propuesta se ha considerado interesante partir de la observación y análisis de un caso real. Concretamente la propuesta va dirigida a un aula de primero de educación infantil que cuenta entre sus alumnos con un niño sordo. No obstante, se pretende que se pueda tomar como referencia para aplicarla en cualquier otra aula de educación infantil, teniendo en cuenta la realidad concreta de cada caso. 3.1. Descripción del Aula El aula en la que se realiza la observación y para la que se plantea la propuesta corresponde a un grupo de primer curso de educación infantil. Se encuentra en un colegio situado en Zaragoza al que acuden alumnos procedentes de familias que se sitúan en un nivel socioeconómico medio-alto. Se trata de un centro de integración preferente de niños con discapacidad auditiva, que cuenta con algunos alumnos que tienen una modalidad de escolarización compartida con otro colegio que atiende a alumnos sordos, tal como ocurre en PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 33 el aula en cuestión. El grupo clase está formado por veinticinco alumnos entre los que se desarrolla un buen clima de convivencia y cooperación en general. N, el alumno escolarizado en la modalidad combinada, asiste en horario de mañanas y dos tardes a la semana al colegio específico para alumnos sordos y las otras tres tardes al centro en el que se realiza la observación. En el primer centro recae casi toda la carga curricular y el apoyo logopédico, mientras que en el segundo se trabaja más en la línea de la socialización y la inclusión en el aula de referencia, es decir, haciendo más énfasis en los objetivos relacionados con la adaptación al centro y al desarrollo personal y social. En el aula se trabaja generalmente a través de centros de interés que permiten globalizar los aprendizajes, siguiendo una metodología bastante constructivista con el propósito de hacer que los alumnos sean los protagonistas en el proceso de aprendizaje. Se utiliza a menudo el trabajo en parejas cooperativas y el trabajo por rincones. Entre los rincones que hay en el aula, destacan, por su relación con lo simbólico, el rincón de plástica, el rincón de los disfraces y el rincón de “la casita” (que cuenta con diferentes juguetes para desarrollar juego simbólico). N cuenta con medidas de apoyo educativo que se concretan en adaptaciones de acceso y refuerzo pedagógico dentro del aula por parte de la maestra de apoyo del centro una de las tres tardes. A continuación, se recoge brevemente lo relativo a la intervención que se lleva a cabo con el alumno, centrándonos en los aspectos más relevantes para el tema que se está tratando. En este colegio se priorizan algunos objetivos que tienen que ver más con la socialización, entre los que destaca, dentro del área de conocimiento de sí mismo y autonomía personal, el de “adaptarse a la dinámica que se genera en el contexto de oyentes”. En cuanto al área de conocimiento del entorno, se prioriza el objetivo de “conocer el vocabulario de los elementos del entorno” aprovechando las unidades didácticas que se van PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 34 trabajando; así como el de “potenciar las habilidades sociales básicas necesarias para desenvolverse en las relaciones sociales” y el de “favorecer distintos contextos de interacción en los que tenga que asumir diferentes roles”. Respecto al área de lenguaje, los objetivos que se priorizan y que más se pueden trabajar a través del juego simbólico son el de “favorecer su participación en intercambios comunicativos” y “desarrollar estrategias de recogida de información en el contexto espontáneo del grupo de oyentes”. El juego simbólico se viene trabajando durante todo el curso, pero con más énfasis desde el segundo trimestre. La mayoría de las veces se propone un juego muy guiado y suele ser en torno a uno de estos cuatro temas: la casita, el restaurante, el tren y los médicos. Cada tema se ha ido introduciendo conforme se avanzaba en las unidades didácticas trabajadas. 3.2. Descripción del Alumno Sordo (N) A continuación, se presenta la descripción del alumno (N) partiendo de la información aportada por las maestras tutora y de apoyo. Se trata de un niño de tres años que cursa primero de infantil. Tiene un hermano un año mayor, que es oyente, al igual que sus padres. En su entorno cercano se utiliza únicamente el lenguaje oral. Tiene una discapacidad auditiva importante que le afecta a los dos oídos. En el derecho la pérdida es casi total y lleva un implante coclear, mientras que en el izquierdo tiene una pérdida del sesenta por ciento y lleva un audífono. En general le resulta más funcional utilizar el oído en el que lleva el implante y se muestra reacio a entrenar el otro. Se trata de un niño que tiene una actitud positiva en el aula y que, aunque muestra cierto rechazo ante las actividades novedosas, una vez que se familiariza participa contento en ellas. Progresivamente se va mostrando más seguro y responde mejor ante estas situaciones. En general le gusta participar en las dinámicas del aula y sentirse protagonista. N conoce las rutinas del aula aunque le cuesta manejarse con soltura, y demanda a menudo la atención del adulto. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 35 Le gusta contar cosas y hacer preguntas aunque necesita bastante la guía del adulto. En ocasiones tiende a hablar en tercera persona cuando se refiere a sí mismo aunque incorpora las correcciones que se le realizan. Aunque le cuesta la comprensión de órdenes y consignas a realizar, responde ya bastante bien cuando se le proponen dos órdenes consecutivas. Su lenguaje espontáneo responde a un patrón básico, tiende a nombrar lo que ve y a responder a lo que se le pregunta de forma espontánea. En cuanto al vocabulario, cada vez amplía más su repertorio, resultándole más asequible el relacionado con sus experiencias y su entorno cercano. Dentro del grupo clase, le cuesta iniciar interacciones con los iguales aunque ha ido estableciendo lazos afectivos con varios compañeros. Muestra sus preferencias a la hora de interaccionar con unos u otros, pero progresivamente va ampliando el número de niños con los que se relaciona. Se muestra comunicativo, pero más en las interacciones con los adultos. Aun así, necesita seguir entrenando distintas habilidades sociales para ir ampliando sus estrategias de relación con los iguales y con los adultos. En general, sus compañeros se interesan por él y lo hacen partícipe de sus actividades; según afirma la maestra tutora se trata de un niño querido y “lo tienen en cuenta incluso cuando no está en el aula”. En cuanto al juego, hay una marcada preferencia por la actividad motriz. Su juego espontáneo se da principalmente en paralelo, sin incluir a otros niños; pero esta forma de juego se consigue reducir cuando el adulto pauta el juego, favoreciendo la interacción. Suele estar muy pendiente del adulto en las situaciones de juego. Cuando realiza juego simbólico y aparecen roles, le gusta desempeñar los mismos papeles, realizando un juego muy repetitivo. De los diferentes juegos que se practican en el aula, guiados por la maestra, el niño muestra preferencia por el del restaurante, que se utiliza para favorecer el juego común con otros niños y para fomentar que asuma diferentes roles, aunque suele decantarse casi siempre por el de cocinero (entre cocinero, camarero y cliente). PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 36 Aunque le cuesta, cada vez respeta más los turnos y va desempeñando los diferentes roles con mayor soltura, al igual que el resto de compañeros. Suele disfrutar con los cuentos y con las canciones que se trabajan en el aula, especialmente si se acompañan de movimiento. Los referentes visuales constituyen un gran apoyo para centrarse y situarse en la dinámica. Disfruta mucho con las actividades que se plantean utilizando estímulos visuales, que son muy potentes para él. 3.3.Observación del Juego de N Con el fin de completar el análisis del juego simbólico que se da en el caso de este niño, se realizan dos observaciones en dos días distintos, una de ellas correspondiente a una sesión de juego dirigido por la maestra y otra en la que la propuesta de juego es más abierta. El análisis que se puede llevar a cabo con estas observaciones resulta menos riguroso que lo que podría aportar un estudio más cuantitativo. Hay ciertas limitaciones relacionadas con las características de la observación que se lleva a cabo, pero aún así resulta interesante por acercarse a la realidad del aula y a las posibilidades que ofrece como fuente de información para adecuar la programación del aula. A continuación se citan las principales limitaciones encontradas. Por una parte se trata de una observación realizada por una única observadora y de forma cualitativa, lo que puede llevar a un análisis subjetivo. No obstante, se trata de completar y contrastar de algún modo la información recogida de la tutora y la maestra de apoyo. El registro de la información se realiza en el mismo momento de la observación, ya que no se dispone de permiso para realizar una grabación, por lo tanto, se recogen los aspectos más llamativos, pero seguramente se dejan escapar bastantes datos que quizá pudieran ser interesantes. Además se realizan únicamente dos observaciones en un periodo de tiempo corto por lo que la información se ve limitada a estos dos momentos puntuales. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 37 Sin embargo, la observación realizada resulta funcional en cuanto a la utilidad que tiene por la información que aporta para el diseño de la propuesta de intervención. Se acerca más al registro que se podría hacer en el día a día del aula, que constituiría una herramienta para adecuar las respuestas que se dan en el proceso de enseñanza aprendizaje para todos los alumnos. Tiene la ventaja de que se da en el entorno natural del niño, dentro de las dinámicas que se llevan a cabo normalmente en el aula, lo que permite que el juego observado sea bastante espontáneo. En los anexos 1 y 2 se incluyen de forma detallada los registros de las observaciones realizadas, pero a continuación se presenta un análisis de estas. 3.3.1. Análisis de la primera sesión de observación. A partir de la primera observación realizada, se ve que N sí que muestra preferencia por el juego del restaurante y que, tal como comentaban las profesoras, elige el rol del cocinero, que es el que tiene un componente más manipulativo y menos verbal. Podríamos decir que es el que implica menos interacción con los demás jugadores. Como vemos, se trata de un juego muy mediado por la tutora y en ocasiones por la maestra de apoyo. Además ha sido practicado en varias ocasiones, lo que ayuda a los niños a realizar un juego planificado y a integrar diversas acciones en secuencias lógicas, teniendo en cuenta también a los demás participantes. Cabe destacar que el juego realizado está muy apoyado por objetos muy cercanos a la realidad, ya que casi todo lo que se utiliza son juguetes bastante realistas en cuanto a la forma. Hay muchas acciones que se repiten continuamente (como poner una comida en el plato o en el cazo y volver a quitarla, poner y quitar cosas de la bandeja o meter una olla en el horno y retirarla repetidas veces). Sin embargo también se observa que realiza secuencias lógicas por sí mismo, incluyendo varias acciones, aunque no tiene en cuenta el juego de los demás niños para actuar, de modo que salvo en las ocasiones en las que interviene la maestra, PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 38 el juego que realiza es paralelo al de los demás. No obstante la mayoría de las veces son acciones que no siguen una planificación, sino que van surgiendo en función de lo que encuentra mientras juega o de las acciones simbólicas que observa en otros compañeros. De hecho se observa que comienza a preparar los materiales algo después que sus compañeros, cuando ve que estos comienzan a sacarlos. También hay cierta confusión en el rol a asumir, ya que realiza acciones que corresponden a los cocineros y a los camareros. En cuanto a la realización de secuencias lógicas, se observa alguna secuencia de varias acciones (por ejemplo cuando coge alimentos y los pela, los coloca en el horno, espera mirando para ver cuando está listo y los saca del horno), pero lo más habitual es que realice acciones más aisladas, repitiéndolas varias veces. En varias ocasiones se detiene y permanece un tiempo sin hacer nada. Cuando encuentra algún impedimento para realizar la acción que quiere (como por ejemplo que otro niño coja el alimento que él quería) cambia de acción (en este caso, se va a planchar). 3.3.2. Análisis de la segunda sesión de observación. En esta ocasión los niños disponen para jugar de un baúl de disfraces y de unas pinturas para el maquillaje. Se trata de una situación muy distinta a la de la primera observación por el hecho de que, aunque la profesora interviene en algunos momentos, no realiza de forma tan marcada la guía del juego. Aun así, N está muy pendiente de esta y se le acerca en varias ocasiones, buscando la interacción con ella. Incluso se acerca a la observadora, que únicamente ha estado en tres ocasiones en su aula, lo que hace pensar que busca más la ayuda del adulto que el apoyo de los iguales, aunque los conozca más. Lo cierto es que se observa menos juego simbólico que en la primera observación. Entre las acciones simbólicas observadas, sin embargo, destaca el juego con la espada imaginaria, ya que, aunque está representada en el traje de pirata, hace como si llevara una PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 39 espada en la mano y la utilizara. En este juego, se limita a repetir la misma acción varias veces y sin interaccionar con otros niños. Llama la atención que pasa bastante tiempo mirando a los compañeros y parece que cuando se disfraza de pirata no elige el disfraz sino que es el primero que coge del baúl, lo que hace sospechar que no hay una planificación en este sentido. Más adelante sí que parece que hay una intención de colocarse el pañuelo para completar el disfraz tras observar a su compañero. Realiza pocas simbolizaciones a partir del motivo de los disfraces, parece que necesita otros objetos para realizar algún juego simbólico (como es el caso del destornillador o el teléfono de juguete a los que recurre). Además, parece que no acepta que otro niño, R, diga que es un pirata si no lleva el disfraz correspondiente, lo que lleva a pensar que le resulta necesario, al menos en este caso, tener un referente visual que represente lo imaginado . Esta observación permite hacer un análisis quizá más real del nivel de juego simbólico presente en el niño. Tal como indican Marchesi et al. (1995) los datos que mejor representan la evolución del juego simbólico son los que corresponden al juego desarrollado de forma espontánea. Aunque personalmente, considero también muy interesante el juego más guiado, como el de la primera observación, ya que da una idea del desarrollo potencial del niño. Como conclusiones generales de la observación del juego de N, se puede extraer que realiza bastantes conductas simbólicas aunque precisa de cierto apoyo externo para mantenerse en el juego. Presenta cierta dificultad en la planificación del juego, así como en la sustitución cuando se trata de objetos no realistas o de representaciones sin objetos. También se observa que realiza un juego bastante individual, aunque si se le sugiere, asume roles dentro de los juegos grupales. 3.4. Propuesta de Intervención A continuación, teniendo como referencia el caso expuesto, se trata de hacer una propuesta inclusiva, teniendo en cuenta los beneficios que aporta el juego simbólico en PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 46 simplemente como si se pusiera un pantalón o representar la secuencia de levantarse de la cama, lavarse, vestirse y peinarse). Dimensiones más trabajadas Sustitución e integración También descentración Evaluación - reflexión ¿Utilizan objetos? ¿Cuáles? ¿Para qué? ¿Son reconocibles las acciones interpretadas? ¿Dan significado a las acciones imaginarias de los compañeros? ¿Qué comentarios hacen ante las diferentes acciones? Actividad: “Chis, chas, chis, lo convierto en...” Objetivos -Fomentar la creatividad para representar objetos simbólicamente -Compartir y valorar las sugerencias de representación simbólica de los iguales Descripción Se dispone el grupo en un círculo y se presentan algunos objetos (por ejemplo, una pieza de construcciones, un tenedor y un pañuelo). Se plantea si se podría jugar a algo en caso de tener solo los objetos propuestos. Se puede motivar a los alumnos, por ejemplo, haciendo que se conviertan en magos para “convertir” esos objetos en otras cosas (un pañuelo en un collar, una pieza de construcciones en un coche, un tenedor en un peine...). Cuando cojan un objeto dirán “Chis, chas, chis, lo convierto en (lo que cada uno quiera)” y podrán representar cómo lo utilizan después de la conversión. Material Elementos sencillos: una pieza de construcciones, un tenedor de juguete, un pañuelo, un plato de juguete, una servilleta, un papel, un globo... PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 47 Variantes -Con diferentes materiales -Involucrando a otro compañero. Un niño diría en qué convierte el objeto y el compañero representaría cómo lo utiliza. -Fórmula utilizada: “En la mano llevo un...”, “Yo voy a usar este... para...”, “Soy un mago y lo convierto en...”, etc. -Haciendo una versión del juego pero con un dibujo. Por ejemplo, se puede plantear, en qué se puede convertir un círculo, un triángulo, un recorte de una revista pegado en un folio... Dimensión más trabajada Sustitución Evaluación - reflexión ¿Se obtienen respuestas diferentes? ¿Hay variedad o se repiten las respuestas? ¿Qué sustituciones realizan? ¿Con qué objetos les resulta más fácil o más difícil? ¿Aceptan los nuevos significados que dan los compañeros? Actividad: Imitamos la acción cambiando de objeto Objetivos -Fomentar la sustitución simbólica de objetos. -Crear oportunidades de jugar adaptándose a los recursos de cada momento. Descripción Se le propone a un niño que realice una acción sencilla con un objeto realista (e.g., un coche o un teléfono de juguete). Después sugerimos a otros dos alumnos que realicen la misma acción con objetos distintos, más o menos ambiguos, imitando a compañero. Los demás alumnos, que no tendrán ningún objeto, también imitarán la acción. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 48 Material Juguetes y objetos del aula, teniendo en cuenta que para cada propuesta se deben presentar tres objetos. Por ejemplo, tenedor, lápiz y pieza de construcciones; coche de juguete, pieza de construcciones y pelota; teléfono, pieza de construcciones y vaso, etc. Variantes -Diferentes materiales y acciones a realizar. -Utilización individual de los objetos e en una acción compartida en parejas. Dimensión más trabajada Sustitución Evaluación - reflexión ¿Participan todos? ¿Aceptan los nuevos significados simbólicos? ¿Con qué objetos se realizan las acciones de forma más reconocible? ¿Qué reacciones se observan? Actividad: Plan de juego Objetivos -Planificar el juego. -Incluir a otros compañeros en el juego, teniéndolos en cuenta. Descripción Se forman parejas y se les indica que van a tener un tiempo para jugar a lo que quieran. Pero antes deben pensarlo entre los dos y elegir los juguetes u objetos que utilizarán. Se da mucha importancia a esta consigna recalcando que solo podrán utilizar aquello que digan antes de empezar a jugar, una vez elegidos no podrán cambiar de juguetes. Material El disponible en el aula. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 49 Variantes -Con todo el material del aula o dando un conjunto cerrado de objetos entre el que escoger. -De forma individual o en grupos más grandes. -Permitiendo escoger un determinado número de objetos (uno, dos, tres...) -Tiempo de juego Dimensiones más trabajadas Planificación Evaluación - reflexión ¿Qué elecciones hacen? ¿Qué explicaciones aportan? ¿Sugieren alguna simbolización? ¿A qué nivel? ¿Eligen algo con lo que puedan jugar los dos a la vez? Actividad: ¿Qué necesitaríamos para...? Objetivos -Planificar el juego. -Incluir a otros compañeros en el juego, teniéndolos en cuenta. -Compartir y valorar las diferentes formas de juego de los iguales Descripción Solicitamos a los niños que se preparen para representar una determinada situación imaginada (por ejemplo, hacer un viaje, preparar una tarta, ir a ver un partido de fútbol, jugar a los médicos...). En parejas o grupos de tres, tienen que preparar la acción a realizar (qué harán primero, qué harán después...) y los objetos que utilizará cada uno. Material El disponible en el aula. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 50 Variantes -Diferentes situaciones a plantear -Diferentes agrupaciones (parejas, tríos...) -Representaciones que requieran la asunción de diferentes roles para cada uno o no Dimensiones más trabajadas Planificación y descentración Evaluación - reflexión ¿Participan todos? ¿Qué sugerencias hacen? ¿Cómo reaccionan ante las propuestas de los iguales? ¿El juego que realizan se corresponde con la planificación que expresan por adelantado? ¿Realizan secuencias de acción ordenadas? Actividad: Representación de cuentos Objetivos -Fomentar la creatividad para representar acciones imaginarias. -Compartir y valorar las representaciones simbólicas con los iguales -Fomentar la sustitución simbólica. -Incluir a otros compañeros en el juego, teniéndolos en cuenta. Descripción Partiendo de algún cuento conocido por el grupo, buscar diferentes formas de representarlo. Se pueden seleccionar los muñecos que representarán a los personajes, o sustituirlos por ejemplo, por piezas de construcciones o por objetos que los alumnos identifiquen con cada personaje (unas gafas, un gorro...). Una vez preparados los que serán los personajes, mientras la maestra pone voz al cuento, los alumnos lo irán representando. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 51 Material Depende de cómo se enfoque la actividad. Variantes -Todos a la vez o en cada ocasión que se realice la actividad, lo representa un pequeño grupo de alumnos -Materiales a utilizar -Con secuencias más o menos complejas, leyendo fragmentos más o menos largos del cuento -Asumiendo cada alumno el rol de un personaje, sin objetos que los representen Dimensiones más trabajadas Descentración y sustitución También integración y planificación Evaluación - reflexión ¿Son reconocibles las representaciones realizadas? ¿Se obtienen respuestas diferentes? ¿Hay variedad o se repiten las respuestas? ¿Cómo les resulta más fácil realizar la representación? ¿Qué preferencias muestran? ¿Interaccionan entre ellos? ¿Cómo? 3.4.3. Evaluación. La evaluación de la propuesta está encaminada a valorar si se van consiguiendo los objetivos propuestos citados anteriormente (p. 40). Como se trata de unos objetivos que implican, en definitiva, cambios en el juego simbólico de los alumnos, se hace necesaria una evaluación inicial, continua y final, como en todo proceso de enseñanza aprendizaje. La forma de evaluar que se propone se basa en la observación del juego simbólico espontáneo antes de la implantación de la propuesta y conforme vaya transcurriendo el tiempo, para constatar si se observan cambios en el juego y si se generalizan los aspectos trabajados a la actividad espontánea. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 52 Para esta observación, nos podremos ayudar de la sugerencia que realizan Esteban y Parellada (2001), basándose en varios parámetros, relacionados con el material, el espacio, el tiempo, la relación de los niños consigo mismos durante el juego y con los iguales (recogidos en el anexo 3). Estos autores invitan a recoger la información a través de una tabla con filas y columnas que permita analizar la información de cada niño y la situación global de todo el grupo clase. También podremos valorar alguna de las cuestiones que señala Arnaiz (2000) para observar en el juego simbólico: si hay diversidad en los objetos utilizados y en las simbolizaciones realizadas, si el significado de los objetos varían dependiendo de la situación y el contexto, si se asumen y desarrollan diversos roles y si son capaces de mantener la comunicación dentro del juego compartiendo el registro simbólico con los iguales. Además de esa observación del juego espontáneo y de los cambios que se vayan sucediendo en este, se evaluarán las actividades realizadas, de modo cualitativo, tomando como referencia las preguntas planteadas para la reflexión en cada una de ellas, con el fin de detectar los cambios necesarios para su mejora en las siguientes ocasiones. A partir de estas reflexiones podremos reorientar nuestra práctica en función de lo que observemos, introduciendo unas u otras variantes, modificando nuestra forma de mediar en la actividad, etc. Por último, prestaremos atención a evaluar si las prácticas que estamos realizando resultan inclusivas, teniendo en cuenta que un buen indicador relacionado con esto es la participación de todo el alumnado. 3.4.3.1. Evaluación de la puesta en práctica. La propuesta sugerida supone una puesta en práctica a lo largo de un tiempo largo y de forma continuada. Esta puesta en práctica al completo escapa del alcance de este trabajo, pero sí que se ha procurado llevar a cabo al menos, una mínima parte. La primera línea de acción propuesta (aprovechar las situaciones rutinarias) implica la presencia en el aula de forma continuada, prestando atención a los PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 53 momentos que se pueden aprovechar, para trabajar en pequeñas dosis en los momentos que se estimen más oportunos. La segunda línea de acción (realización de actividades dirigidas a desarrollar el juego simbólico) resulta algo más sencilla de aplicar y es la que se ha llevado a cabo, aunque no con todas las actividades, debido principalmente a las limitaciones en el tiempo. Además, se han puesto en práctica solo con un pequeño grupo de ocho alumnos y no con todo el grupo clase, por cuestiones de organización y coordinación con el centro y la tutora del aula. Las actividades llevadas al aula han sido: - “Adivina qué hace..”. - “Chis, chas, chis, lo convierto en...” - Plan de juego A continuación se recoge la evaluación realizada en cada una de las ocasiones haciendo una pequeña descripción y tratando de dar respuesta a las preguntas reflexivas que se planteaban con cada actividad. • La actividad “Adivina qué hace…”, se pone en práctica aprovechando que están trabajando el teatro. Se les propone hacer pequeñas actuaciones y adivinar de qué se trata cada representación. Antes se hace un ejemplo, para lo que la profesora-mediadora simula que se pone una bata y se abrocha los botones y pregunta qué creen que ha hecho. Se recoge la primera respuesta que da cada uno de los niños para tener una idea de la interpretación que hacen: - V: Te has puesto la bata - R: Que vas a pintar - P: La bata, que te pones los botones - A: La bata - M: Te pones la bata porque vas a pintar - N: Un abrigo PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 54 - L: La bata - T: El abrigo Como se puede ver, todos los niños indican que se trata de la acción de ponerse una prenda de vestir que tiene botones. Incluso alguno hace una interpretación más completa indicando la finalidad de la acción (ponerse la bata para pintar sin mancharse), relacionándolo con su vivencia más próxima. Tras este ejemplo, se pide a algunos de los niños que salgan a hacer una pequeña representación para ver si los demás la adivinan. Se llama a dos niños y se les dice sin que se enteren los demás cuál va a ser su acción a representar. Les pedimos que lo ensayen un poco detrás de la mesa y mientras indicamos al resto que tienen que tratar de adivinar qué van a representar sus compañeros. Antes de dar la respuesta se pide a los niños que pidan la palabra levantando la mano. Se les presenta como si estuvieran en un teatro, “con todos ustedes, V y A”. V y A salen a hacer como si estuvieran comiendo. Aunque salen los dos a la vez y se les ha dicho que lo ensayaran juntos, la actuación de cada uno es muy distinta. A hace como si tuviera la comida en una mano y con la otra fuera cogiendo y llevándose la a la boca; mientras que V simboliza que está utilizando un cuchillo y un tenedor y marca mucho el gesto de masticar. Casi todos los niños (R, P, M, N y L) levantan la mano cuando se pregunta si saben lo que están haciendo V y A. Todos indican que creen que están comiendo e incluso una de las niñas, R, explica que V está cortando la comida para comérsela. Al preguntarle a T, la única niña que no ha levantado la mano, responde que están comiendo “unas cosas”. Se continúa con la actuación de otros niños, pidiendo a M y a L que salgan a hacer como si se montara en un coche y condujeran. De nuevo, tras un breve tiempo de ensayo, se les presenta con la misma fórmula “con todos ustedes, M y L”. L se dirige a una de las mesas y se sienta en una silla, hace como si sujetara un volante con las manos, girándolo a un lado y PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 55 a otro. M, sin embargo, al principio se queda un poco parado, pero después hace también el gesto de coger el volante y se empieza a mover corriendo un poco e imitando el ruido del motor de un coche. En esta ocasión se pregunta a los niños, obteniendo de todos la interpretación de que van en coche o que están conduciendo. Solo A, interpreta que L va en un coche y M es “un piloto de un avión, pero que no ha puesto las alas”. Se pregunta si alguien más quiere salir a hacer una representación y se ofrecen N y R. Se les pide que hagan como si se estuvieran vistiendo. N hace como si se pusiera una camiseta y levanta las piernas como si las estuviera metiendo en las perneras del pantalón, pero sin utilizar las manos (lo que resulta algo ambiguo). Después vuelve a representar la camiseta tocando las mangas y estirando su propia camiseta hacia abajo. R levanta un pie y hace como si se fuera a poner un calcetín, pero después se sienta y representa este gesto en el suelo. Luego se levanta y representa que se abrocha unos botones antes de hacer como si se pusiera una camiseta. Cuando N ve a R abrochándose los botones, la imita. En este caso, los significados que dan los niños son más variados, como también lo han sido las acciones. - V: Que se ha puesto los zapatos (refiriéndose a R) - T: Y que se viste - P: Que se está poniendo los botones porque hace frío. N también. - A: (no responde) - M: Se ponen los zapatos y la camiseta y los botones - L: (no responde) En general, se observa que participan interesados aunque no a todos les llama la atención la parte de salir a actuar y prefieren adivinar. Los que salen a actuar hacen representaciones bastante cercanas a la realidad. No utilizan objetos, salvo L, que utiliza la silla como si fuera el coche. Quizá el que no utilicen objetos se debe a que el ejemplo que se PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 62 Spencer, Deyo y Grinstaff, 1991, citados por Augusto y Martínez de Antoñana, 1998; Spencer, 1996). Tras esta exposición de las conclusiones obtenidas sobre la indagación teórica, se considera que se ha realizado una revisión bastante completa, que ayuda a entender y fundamentar teóricamente el resto del trabajo. Cabe mencionar las limitaciones encontradas al trabajar sobre este primer objetivo. En cuanto a las investigaciones encontradas, la mayoría de los resultados resultan apenas generalizables por la heterogeneidad de los casos estudiados y la dificultad de valorar las múltiples variables de forma independiente. También se encuentra el inconveniente de que la mayoría de los estudios disponibles relacionados con el tema son poco actuales, de modo que no se han encontrado, por ejemplo, investigaciones en las que se entre a considerar la utilización de las diferentes ayudas técnicas, como audífonos o implantes cocleares. Pasando a valorar el segundo objetivo que se planteaba, reflexionar sobre la utilización del juego simbólico como recurso educativo en el aula inclusiva, en efecto, se podría decir que ha sido clave, y que ha servido de elemento que articula la parte teórica con la parte práctica del trabajo. A continuación se expresan brevemente las reflexiones realizadas a este respecto: - Se puede hacer del juego simbólico un buen recurso para trabajar en el proceso de enseñanza aprendizaje desde un punto de vista constructivista, mediando los maestros para enriquecer las experiencias del alumnado y contribuir a su desarrollo global e integral. No podemos reducir el alcance del juego simbólico al juego espontáneo, aunque también es necesario este último. - Resulta interesante plantear situaciones que tengan la potencialidad de ampliar la experiencia del juego simbólico, de modo que se traslade posteriormente al juego PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 63 espontáneo. Se destacan dos procedimientos para elicitar el juego simbólico: modelado y sugerido (Alonso y Paniagua, 1987). - El juego simbólico nos permite realizar propuestas lo suficientemente flexibles como para responder a la realidad de cada uno de nuestros alumnos. Es decir, nos facilita la realización de una práctica inclusiva. - En particular, el trabajo en el aula en torno al juego simbólico puede ser una buena estrategia para favorecer la interacción con los iguales, fortalecer el sentimiento de pertenencia al grupo y fomentar la autonomía, cooperación y asunción de responsabilidades; todo ello, señalado por Domínguez (2009) como indicadores a tener en cuenta en la práctica inclusiva con alumnos sordos. El último objetivo consistía en elaborar una propuesta de acción basada en la fundamentación teórica y que suponga un contacto con la realidad. La realización de esta propuesta pone en valor el juego simbólico y la posibilidad de los docentes de intervenir para que este evolucione, así como la sencillez de aprovechar los momentos rutinarios del día a día. La propuesta surge de una profunda reflexión y tiene como pieza clave el planteamiento de unas orientaciones sencillas pero fundamentadas, que pueden ayudar al docente en su trabajo como facilitador del aprendizaje, contribuyendo, a través de la mediación en el juego simbólico, al desarrollo de las tres áreas de educación infantil. Se puede destacar también que ha quedado reflejada la necesidad de adaptarse a los diferentes niveles de madurez del juego simbólico que presenten los niños de cada aula. Otra cuestión interesante y que aporta valor al trabajo es su planteamiento teniendo como referencia un caso real. Este caso concreto ha permitido por una parte dar continuidad a la fundamentación teórica que quedaba abierta tras exponer la complejidad de variables que afectaban al juego simbólico de los niños sordos. Así, la realización de la observación ha sido PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 64 un aspecto interesante para valorar las características del juego de N, complementando la teoría y la información obtenida del centro escolar. Respecto a esto, se comentaban ya las limitaciones a la hora de realizar la observación del juego simbólico de N, que tenían que ver con la subjetividad, la realización de la observación en dos momentos puntuales y durante un tiempo breve, la realización del registro en el mismo momento de la observación, etc. No obstante, se valora positivamente la observación y el análisis realizados dado que se asemejan a lo que en realidad puede ser asequible en la práctica docente. Por otra parte, la conexión del trabajo con la realidad, resulta muy interesante porque ayuda a posicionarse y fuerza a tener una visión más cercana a las aulas, teniendo más en cuenta la viabilidad de la propuesta al elaborarla. En este contacto con la realidad se ha llegado incluso a poder poner en práctica una pequeña parte de la propuesta, que ha permitido valorarla en cierta medida. Se considera que las pequeñas intervenciones realizadas han sido inclusivas, obteniendo la participación de todos los alumnos con los que se llevó a cabo. Lo que no se ha llegado a poder poner en práctica y por lo tanto a evaluarse, es la propuesta completa, que supondría un trabajo de mayor envergadura y la necesidad de más tiempo para realizarlo. Teniendo en cuenta esta última cuestión, sería interesante, en futuros trabajos, llevar a cabo la propuesta completamente, de modo que se pudiera evaluar y corroborar si a través de ella se consiguen los objetivos planteados. Esta es la prospectiva que se estima más interesante por lo que implica para la labor docente, pero también se encuentran otras líneas sobre las que continuar indagando. Las investigaciones acerca del juego simbólico en el caso de los niños sordos, tal como se ha visto, resultan un tanto complejas porque implican el análisis de múltiples variables, además de las diferencias individuales que se deben tener en cuenta siempre que hablamos de desarrollo evolutivo. Sin embargo, a pesar de esa complejidad, resultan interesantes en el ámbito educativo, ya que aportan algunos datos de PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 65 los que partir, que facilitan al menos la labor de observación y valoración de cada caso concreto. Actualmente, además, tenemos que tener en cuenta la variable del implante coclear, de la que no se han encontrado datos suficientes en relación al tema tratado. Por ello se cree que sería interesante investigar más profundamente el juego simbólico de los niños sordos prestando atención a este aspecto y a la utilización de otras ayudas técnicas. Para finalizar me gustaría incluir una valoración personal, reflejando de algún modo mi satisfacción tras haber realizado este trabajo. Su realización ha supuesto un reto interesante que ha implicado actuaciones a niveles muy distintos: de indagación teórica, de selección de información, pero también de análisis de una realidad concreta, de consideración de las posibilidades reales y de coordinación con el centro y las maestras que han colaborado para poder llevar a cabo las partes más prácticas. Además, como ya se ha reflejado, se trata de un trabajo muy vinculado a la práctica docente, que valoro especialmente tanto por lo que se refiere a mi futuro desempeño profesional como a la pequeña aportación que pueda hacer desde estas líneas para el interés general de otros maestros de educación infantil. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 66 Referencias bibliográficas Abad, J. y Ruiz de Velasco, A. (2011). El juego simbólico. Barcelona: GRAÒ. Alonso, P. y Paniagua, G. (1987). La educación temprana. En A. Marchesi (Ed.), El desarrollo cognitivo y lingüístico de los niños sordos (pp.191-217). Madrid: Alianza. Arnaiz, V. (2000). La imagen de uno mismo... ¿Es evaluable? Revista Aula de Innovación Educativa (93-94), 66-72. Augusto, J. M. y Martínez de Antoñana, R. (1998). La exploración del juego simbólico en niños sordos. Una revisión actual de la investigación. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología, 18 (4), 205-212. doi:10.1016/s0214-4603(98)75691-8 Bofarull, N. y Fernández, M. P. (2012). Diferencias en la comunicación y juego simbólico en niñas sordas y oyentes. REIFOP 15 (3), 45-58. Obtenido en http://www.aufop.com Consultado el 04/02/14 Domínguez, A. B. (2009): Educación para la inclusión de alumnos sordos. Revista Latinoamericana de Educación Inclusiva 3 (1), 45-61. Obtenido en http://www.rinace.net/rlei/numeros/vol3-num1/art4.pdf. Consultado el 05/03/14 Esteban, L. y Parellada, C. (2001). Una mirada al juego simbólico. Consideraciones para su observación y evaluación. Revista Aula de Infantil (2). [Versión electrónica] Obtenido de aulainfantil.grao.com Consultado el 04/02/14 Lozano, M. T. (2004). Intersubjetividad y acceso a la función simbólica en los niños y niñas sordos. En M. P. Fernández y E. Pertusa (coord.), El valor de la mirada: Sordera y educación (pp.53-63). Barcelona: Universitat de Barcelona. Marchesi, A. (1987). El desarrollo cognitivo y lingüístico de los niños sordos. Madrid: Alianza. Marchesi, A., Alonso, P., Paniagua, G. y Valmaseda, M (1995). Desarrollo del lenguaje y del juego simbólico en niños sordos profundos. Madrid: CIDE. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 67 Navarro, F. y Clemente, R. A. (1989). El juego simbólico en niños sordos. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología, 9 (3) 134-141. doi:10.1016/s02144603(89)75461-9 Riviére, A. y Núñez, M. (2001). La mirada mental: Desarrollo de las capacidades cognitivas interpersonales. Madrid: Alianza. Spencer, P. E. (1996). The association between language and symbolic play at two years: evidence from deaf toddlers. Child Development 67, 867-876. doi:10.2307/1131866 Tejerina, I. (1994). Dramatización y teatro infantil. Dimensiones psicopedagógicas expresivas. Madrid: Siglo XXI. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 68 Anexos Anexo 1: Registro descriptivo de la primera sesión de observación La primera observación se realiza en una sesión en la que el grupo clase se distribuye por los diferentes rincones del aula. Se realiza el día en que a N le toca ser el encargado. Esta coincidencia hace que sea él quién elija el juego que van a realizar los niños del grupo. La tutora le da a elegir entre los cuatro juegos simbólicos que han ido practicando a lo largo del curso (la casita, el restaurante, el tren y los médicos) y para los que disponen de bastante material en el aula. N elige jugar al restaurante. Para preparar el juego, la tutora le pregunta si recuerda quienes están en el restaurante. Como después de un tiempo, N no responde, le ayuda preguntándole cómo se llama el que hace la comida, a lo que sí que responde (cocinero). También le pregunta cómo se llaman los que sacan la comida en las bandejas, a lo que responde también correctamente (camareros). Finalmente, tras preguntarle por los que van a comer al restaurante, otro compañero se anticipa contestando que son los clientes y N vuelve a repetir la respuesta. Se le da la oportunidad de escoger qué quiere ser en el juego y elige el rol de cocinero. Otro niño (M) asume también este rol, otros dos el de camareros y otros cuatro el de clientes. Tras repartir los roles, los niños, con ayuda de la profesora se disponen a preparar el material (mantel, servilletas, vasos, platos, cubiertos, cocina, alimentos, sartenes, ollas...). N comienza a preparar los materiales cuando observa que sus compañeros lo están haciendo. Coge los vasos y las servilletas y los coloca en la mesa. La maestra interviene para recordar que esa acción corresponde a los camareros. Más adelante va guiando el juego de los niños a través de preguntas y sugerencias. Por ejemplo, recuerda a los camareros que hagan pasar a los clientes hasta la mesa y que les saquen la carta. Mientras, el otro niño que hace de cocinero, M, saca los delantales y le da uno a N. Este lo coge pero espera mirando a la tutora hasta que esta le ofrece ayuda para ponérselo. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 69 En cuanto tiene puesto el delantal comienza a abrir los cajones de la cocina de juguete, los abre y los cierra en varias ocasiones y finalmente coge un trozo de pizza y lo coloca en un plato. Después se dirige a la mesa donde están sentados los clientes, aunque estos todavía no han dicho lo que quieren comer. La profesora interviene de nuevo pidiéndole que espere a que digan lo que quieren comer. Media para que los camareros lo pregunten y después les pidan la comida a los cocineros. Mientras los compañeros siguen con el juego, N se queda parado mirando los alimentos, luego se distrae y se va a coger la plancha de juguete que hay al lado de la cocina. La profesora, llama su atención sacando los cazos a la vista y le dice que puede ir preparando los ingredientes. Entonces N coloca todos los cazos uno al lado de otro, coge varios de los alimentos (brócoli, pollo, uva, tomate y plátanos) y los coloca dentro de los cazos. Toma el cazo de los plátanos y lo coloca en el fuego como si fuera a cocinarlo. Se acerca a los otros cazos, parece que va a coger otro para repetir la misma acción, pero entonces se detiene y comienza a imitar la acción que está realizando M. Este juega a hacer como si pelara los alimentos con un cuchillo y los va metiendo en el horno. N hace lo mismo, toma un alimento, hace como si lo pelara y lo coloca en el horno. Repite la acción tres veces y después se queda mirando como si viera el interior del horno. Espera un poco y saca las cosas del horno, algunas de las que había metido él y otras. Uno de los niños que están haciendo de camareros se dirige a N y le dice “D quiere pollo”. N no responde, parece no darse cuenta, por lo que la profesora le dice que se lo repita: “Díselo otra vez, tienes que preparar pollo para D”. N continua colocando otros alimentos en los cazos. Entonces la profesora le pregunta “¿Qué tienes que cocinar?, ¿Qué te han pedido?”, y dándole el pollo, le insiste “Toma, toma, cocínalo”. Finalmente, N coge el pollo y lo coloca en uno de los cazos después de vaciarlo. Hace como si lo cocinara un momento y luego lo coloca en la bandeja. Se queda parado un rato con la bandeja en las manos. La PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 70 profesora le indica a uno de los camareros que le pregunte a N si está listo el pollo. Le pregunta y N le entrega la bandeja con el pollo sin decir nada. Después se dirige a coger otros alimentos y durante un tiempo los coge y los va dejando de nuevo en el mismo sitio. La maestra de apoyo se acerca y le dice “Hola, por favor, ¿me cocinas una zanahoria?” N le contesta que sí, coge un tomate y se dirige hacia los cazos, pero antes de llegar se da media vuelta y vuelve a dejar el tomate y coger una zanahoria. Cuando la coge, M también la estaba cogiendo, de modo que estiran los dos de la zanahoria. Al final la consigue M y N se va a la zona de la plancha y comienza a jugar allí haciendo como si planchara. La maestra de apoyo le recuerda que quería una zanahoria y le sugiere que busque otra. N accede, coge otra zanahoria, la mete al horno, luego la saca y la coloca en el fregadero. Después la coloca en la bandeja, coge un plato que también coloca en la bandeja y pasa la zanahoria encima del plato. Se dirige con la bandeja a la mesa de los clientes y se queda parado al lado sin decir nada. Coge el plato y hace el gesto de entregarlo, pero ningún niño lo recoge. Al poco rato vuelve de nuevo hasta la zona de la cocina con la bandeja. Cambia varias veces la zanahoria de la bandeja al plato y viceversa, después la coge con la mano y se la lleva a la maestra de apoyo. Se la entrega y espera a que haga como si se la comiera, luego la recoge y se la lleva de nuevo con los demás alimentos. PROPUESTA INCLUSIVA A TRAVÉS DEL JUEGO SIMBÓLICO EN UN AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL 71 Anexo 2: Registro descriptivo de la segunda sesión de observación La segunda observación se lleva a cabo en una sesión de juego libre destinada a todo el grupo clase. La única condición que se da es que el juego debe girar en torno a los disfraces, para lo que la profesora saca el baúl del rincón de los disfraces y las pinturas de maquillaje comentando a los niños que pueden hacer uso de estas (algo que ya ha hecho en ocasiones anteriores). Cuando se da por comenzado el tiempo de juego, N se acerca al baúl de los disfraces al igual que los otros niños. Comienza a coger diferentes prendas y a mirarlas, pero las vuelve a dejar en el baúl. Se dirige hacia la zona del espejo, donde hay varios niños que ya se han disfrazado. N los observa y cuando ve al niño que tiene al lado con una careta de monstruo intenta quitársela. Se aleja de él y vuelve al baúl. Coge una cinta de guerrero e intenta ponérsela pero se le cae. Se queda un rato con ella en la mano y se acerca a la observadora, enseñándole la cinta. Su tutora le anima a que le pida ayuda: “Dile pónmelo”. Entonces N se dirige a la observadora diciendo “Pónmelo”. Después de la ayuda para colocarse la cinta se acerca de nuevo al espejo y permanece un tiempo mirándose. Un compañero le quita la cinta de la cabeza. N la sujeta con la mano mientras dice “No”, pero finalmente el otro niño se lleva la cinta. Entonces se dirige de nuevo al baúl y coge un disfraz de pirata. De nuevo se acerca para pedir ayuda para colocárselo. Cuando ya tiene el disfraz puesto se mira y ve que aparece una espada impresa en la tela. Hace como si la cogiera y haciendo el gesto de mover la espada con la mano emite un sonido onomatopéyico, “chis, chis”. Va andando por la clase repitiendo en cuatro ocasiones más el gesto y el sonido. Después se acerca a la mesa en la que la profesora ha colocado las pinturas de maquillaje. Se sienta en una de las sillas y observa como se pintan algunos de sus compañeros. Les mira pero no hace nada. Al poco rato, se levanta y se dirige a un estante donde guardan las herramientas de juguete. Coge un destornillador y una placa con agujeros