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Autora: Sara Guerrero Fabre Directora: Yolanda Mañas Ballestín Trabajo Fin de Grado 2013-2014 Intervención para promover la convivencia escolar en el aula ordinaria de Educación Primaria: Atender al desarrollo de las habilidades sociales y aprender a resolver conflictos.
ÍNDICE RESUMEN……………………………………………………………………. Pág. 1 INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN…...………………………………..Pág. 2-3 PARTE I: FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA..…………………………….Pág. 4-12 La importancia de la convivencia escolar………………………….Pág. 4-6 Los conflictos……………………………………………………..Pág. 6-10 Educación moral y educación en valores……………………..…Pág. 10-12 PARTE II: PROPUESTAS METODOLÓGICAS….……………………..Pág. 13-21 Las comunidades de aprendizaje……………………………...…Pág. 13-15 El desarrollo de las habilidades sociales………………………...Pág. 16-18 Trabajar la autoestima…………………………………………...Pág. 19-21 PARTE III: LA PUESTA EN PRÁCTICA………………………………..Pág. 22-56 Contexto del centro escolar……………………………………...Pág. 22-23 Aula en el que se pone en práctica el proyecto………………….Pág. 23-27 Propuesta y desarrollo de sesiones………………………………Pág. 27-56 CONCLUSIONES Y VALORACIÓN PERSONAL…………………………Pág. 57-59 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS………………………………………...Pág. 60-62 ANEXOS………………………………………………………………………Pág. 63-72
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 1 - RESUMEN Hay muchos aspectos que un maestro debe observar en la vida escolar de sus alumnos y esto supone averiguar y determinar cuales son las necesidades que estos precisan. Esto mismo me sucedió a mí durante mis prácticas escolares y es que atendiendo a aspectos tan esenciales en la escuela como lo son la convivencia, la buena conducta y las relaciones interpersonales, descubrí que no estaban lo suficientemente potenciados y que el surgimiento de situaciones conflictivas entre determinados alumnos era cada vez mayor. Por eso, diseñar y planificar la puesta en práctica de un proyecto para fomentar las habilidades sociales, prevenir las situaciones problemáticas y aprender a resolver conflictos son el objetivo primordial de este trabajo. Esto será posible estableciendo un marco que refleje un aula de confianza, un espacio seguro, un lugar donde se cumplan las normas de convivencia y donde el respeto sea la forma de interaccionar y cooperar con los demás. Esto será posible si mostramos siempre una actitud optimista y esperanzadora para lograr la convivencia escolar. Es decir, esta propuesta se plantea en base a que toda mejora es posible y a que con implicación, coordinación y esfuerzo será más fácil conseguirlo. PALABRAS CLAVE: Convivencia escolar, habilidades sociales, resolución de conflictos, comunicación, diálogo y cooperación.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 2 - INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN Tenía claro que quería realizar un proyecto que tuviese repercusión en mi experiencia como maestra en prácticas que, hasta el momento, es lo que me ha aportado un aprendizaje más global y lo que me ha dado la posibilidad de encajar teoría y práctica, es decir, encajar los aprendizajes adquiridos durante estos cuatro años en la Universidad. No quería quedarme en aspectos teóricos que me llevasen a hacer un trabajo con el que no me sintiese identificada, ni en el que no estuviesen implicados ninguno de los aspectos que más me han marcado durante la carrera. En primer lugar, pensamos abarcar el tema de la convivencia y la educación social desde el marco de la escuela intercultural. Lo cierto es que tras haber analizado, observado y reflexionado acerca de las necesidades del aula en el que estaba llevando a cabo mis prácticas escolares percibí que, desde este punto de vista, el aula respondía positivamente, es decir, existía una muy buena aceptación de otras culturas y costumbres. Gracias a las dinámicas de grupo realizadas y los comportamientos que los alumnos mostraban durante tareas llevadas a cabo de manera cooperativa, pude observar como la clase tenía dificultades en el desarrollo de las habilidades sociales y en la resolución de conflictos. Además, las circunstancias propias del aula respecto a dos alumnos en concreto, han llevado a la clase a un cambio de actitud importante que, sin duda, ha afectado en el establecimiento de un clima de tranquilidad. Consideré entonces, que este aspecto era un buen motor para trabajar la prevención y la intervención en cuanto a la ansiedad social y el acoso escolar. Más aún, teniendo en cuenta que los alumnos de los que hablamos pertenecen al último curso de la etapa de Educación Primaria. Es por eso que, bajo mi punto de vista, requieren una preparación en valores y actitudes que les permita entablar e iniciar relaciones sociales entre iguales, pues no olvidemos que van a pasar a Secundaria, que el contexto y los intereses cambian, que van a entrar nuevas personas a sus vidas y que, en cierto modo, hay que empezar de cero. Así que esta cuestión, podría aportarnos aspectos mucho más enriquecedores al proyecto y sobre todo, una experiencia que me servirá, espero, en un futuro cuando pueda ejercer de tutora en una clase de Primaria.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 3 - Para fundamentar esto desde un punto de vista teórico, considero que podría ser interesante relacionar este cambio de etapa educativa a la que se van a enfrentar los alumnos, con lo que vendría a ser la teoría de los estadios del desarrollo moral de Kohlberg cuyos fundamentos psicológicos proceden de la teoría del desarrollo cognoscitivo de Piaget. Éste afirmaba la existencia de dos grandes etapas: la heterónoma o de realismo moral y la autónoma o de independencia moral. Kolhberg tras sus estudios y trabajos con adolescentes percibió que el grado de madurez moral plena no se alcanzaba con el estadio de autonomía moral que Piaget planteaba. Por eso, nos regimos más por este segundo para hablar de los alumnos en cuestión. De este modo, desarrolla seis estadios en los que las etapas planteadas por Piaget ocuparían los dos primeros. Es decir, todavía quedaba mucho por entender y desarrollar en cuanto al desarrollo moral de las personas. (Barra, 1987). De este modo, el desarrollo moral de los alumnos sobre los que se va a intervenir estaría en el segundo estadio del nivel II de desarrollo moral. Es decir, presentan rasgos propios del estadio 4 que corresponde al sistema social y la conciencia (orientación de la ley y el orden). En cuanto al tema de los valores, los alumnos a este nivel de desarrollo ya deben cumplir los deberes a los que se han comprometido, es decir, las leyes han de cumplirse pero han de comprender que también es correcto contribuir a la sociedad, al grupo o a la institución. La razón por la que actúan así reside en la idea de que se ha de mantener el funcionamiento del sistema imperativo siendo conscientes de cumplir las obligaciones de cada uno. Desde el punto de vista social, el alumno ya debe percibir la diferencia en cuanto a los puntos de vista de cada integrante de la sociedad. Comienza a tomar conciencia de la importancia de las relaciones interpersonales para definir roles y reglas y dependiendo de esto, ocupar un lugar en el sistema. Por todo esto y por la incipiente necesidad que la tutora del aula mostraba en cuanto al establecimiento de un clima de tranquilidad y bienestar que facilitase el proceso de enseñaza-aprendizaje, me planteé elaborar unas sesiones que contribuyeran a la mejora de estos aspectos.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 4 - PARTE I: FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA a) La importancia de la convivencia escolar Mucho antes de hablar sobre lo que es vivir en armonía en un aula o en el colegio, en general, debemos reflexionar acerca de lo que es convivir, es decir, hasta dónde llega este término pensando mucho más allá de la escuela. Entonces, “convivencia no es decirle al otro lo que hace mal con la expectativa de que corrija lo que le hace sentirse mal, sino decidir lo que ambos necesitamos y podemos hacer para sentirnos bien y ayudarnos mutuamente a actuar para conseguirlo” (F. Voli, 2004, prólogo). Porque convivir es participar de una forma activa y real dentro de un grupo, sea éste lo extenso que sea. Es decir, convivir es buscar actuaciones que tengan una repercusión y unos efectos sobre la vida de una comunidad. Y el caso que ahora nos incumbe es la escuela. Para ello, los alumnos junto a sus familias, los docentes y toda persona implicada en la vida escolar, han de mostrar sus opiniones, han de compartirlas, y de este modo, mediante una reflexión conjunta, se podrán establecer unas normas asequibles y aptas para ser ejecutadas y respetadas por todos los participantes del proceso. Entonces, la convivencia dentro de un aula también vendría a ser la regulación de la forma en que compartimos el tiempo y el espacio común de estancia, algo tan simple como esto. Por eso, cuando algo perturbe el buen clima, la confianza y la tranquilidad, no debemos centrarnos en el problema y en el conflicto que pueda surgir, sino pensar en las posibles consecuencias que éste pueda derivar. Hablamos, evidentemente, de consecuencias negativas que, poniéndonos en lo peor, pueden desembocar en agresión, en la pérdida de los derechos, en el desprecio hacia los otros o en el desprecio hacia las necesidades de los demás. A su vez, podría decirse que este concepto se refiere a algo más que compartir un espacio común o entablar una conversación mínimamente cordial. Debemos saber pues, que la convivencia que se plasma en un colegio y más particularmente en una clase depende, en gran medida, de la diversidad de sociedades que residen en un mismo
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 5 - contexto. Es decir, la escuela es un claro espejo de las sociedades a las que sus integrantes pertenecen. Por esta razón, cualquier circunstancia que pueda surgir en un centro y que afecte a su normal dinámica, ha de entenderse como un indicador de que algo no funciona en nuestro mundo, en nuestra sociedad; y no de que algo no funciona en los niños y las niñas que en él participan. Por esto, la convivencia escolar ha de considerar finalidad prioritaria atender a las diversas necesidades de desarrollo y aprendizaje de todos los alumnos y todas las alumnas, independientemente de su aptitud y motivación. Y aunque resulte complicado de entender, muchos autores de los consultados coinciden en que es con los alumnos más perturbadores y menos estimulados, con los que realmente debemos poner especial empeño. Porque sin lugar a dudas, esta convivencia escolar va a depender de lo que cada persona implicada en la vida del centro entienda por diversidad. Si ésta se entiende como heterogeneidad, como riqueza de lo diferente, será una oportunidad para dar lugar a nuevas experiencias, nuevos puntos de partida y nuevas opiniones. Pues si tuviésemos aulas compuestas por alumnos iguales, no habría que atender a diferencias de motivación o de capacidad. Resumiendo, todo sería más fácil pero menos enriquecedor. Y la clave está en entender la diversidad como fuente de riqueza, progreso y mejora. La forma de conseguir todo esto reside en fomentar la cooperación y utilizarla como herramienta de aprendizaje. Así, se va a poder tomar conciencia de que existe una dependencia entre unas personas y otras. Es decir, se ha de percibir que en una comunidad, cualquiera que sea, pero en un colegio todavía más, nada me es ajeno, todo lo que ocurra ahí forma parte de mí. Además, cualquier circunstancia que en él tenga lugar, va a tener unas consecuencias y afecciones sobre mí. En palabras de Amparo Caballero (2007), el lema es “o nos salvamos juntos o no se salva nadie”. “En cambio, la realidad que nos rodea en algunas escuelas es bien distinta. Pocas veces se atiende a analizar lo que realmente pasa y en su lugar, se tiende a colocar una ‘etiqueta’ a esos niños cuyos comportamientos son disruptivos, conflictivos, agresivos o violentos. Es decir, la propia violencia la estamos causando nosotros mismos cuando en
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 6 - lugar de considerar al sistema social como el marco problematizador consideramos al niño o la niña el causante del conflicto”. (Caballero, 2007, p. 12). Así pues, Caballero afirma que si se tiene la imagen de una escuela eficaz para formar a aquellos que muestran interés por aprender, que tienen un buen comportamiento y una buena actitud que ayuda al aprovechamiento de todas las oportunidades que la institución les ofrece para formarse personalmente e insertarse en la vida futura; se está considerando que nada puede hacerse con aquellos alumnos cuyos comportamientos no siguen dichos patrones. En definitiva, lo único que estamos haciendo es “neutralizar” a estos alumnos “rebeldes” para que no entrecorten el ritmo de aprendizaje del resto de los alumnos. Entonces, como medida resolutiva se ha de plantear un modo de consecución de objetivos en los alumnos que deje de lado el individualismo y la competitividad. Se debe transmitir la idea de que unos y otros nos necesitamos, de que colaborando y ayudándonos entre nosotros, las posibilidades de éxito se incrementan notablemente. Pues lo que nuestra institución pretende alcanzar para fomentar esa convivencia de la que venimos hablando, es una educación igualitaria, democrática, plural, que ayude a incentivar actitudes y valores de paz y relación entre pueblos y personas. Porque en definitiva, “las metas de los individuos separados van tan unidas que existe una correlación positiva entre las consecuencias o logros de sus objetivos de tal forma que un individuo alcanza su objetivo si y sólo si también los otros participantes alcanzan el suyo”. (Deutsch, 1949. Citado en Caballero, 2007, p. 14). b) Los conflictos Antes que nada y debido a la imprecisión con la que, a veces, utilizamos los términos, es preciso y necesario diferenciar entre ‘violencia’ y ‘conflicto’. “Por violencia se entiende cualquier ‘conducta dirigida a dañar o perjudicar a otro, el cual intentará evitarlo’. El segundo hace referencia a ‘cualquier situación en la que los intereses, las
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 7 - metas o las acciones de dos partes (personas, grupos, colectivos o comunidades) no resultan compatibles’.” (Brecht, 1984. Citado en Caballero, 2007, p. 7). Aclarado esto y conociendo lo que entendemos por ‘conflicto’ conviene señalar que un contexto en el que conviven la pobreza, la represión y la alienación no puede ofrecer un buen concepto de paz. (Galtung, 2004). Por eso, ante los problemas de este tipo que puedan aparecer en las aulas, los maestros tenemos que luchar para que impere una respuesta o intervención que entienda la escuela con conflictos como un espacio promotor de la socialización. Para comenzar a abordar el conflicto en nuestros colegios desde este punto de vista, hay que plantearse unas cuestiones antes de intervenir, pues no hay que tomar decisiones sin pensar previamente las repercusiones que estas puedan tener. Además, dependiendo de dónde estén las causas y de quiénes sean los responsables de los problemas, las soluciones a adoptar serán de una forma u otra. En primer lugar, la forma de abordar un conflicto depende en gran medida de la concepción que se tenga del mismo. Esto dependerá de la percepción del docente, es decir, si éste quiere involucrarse siendo un simple instructor y guía para sus alumnos o si en cierto modo, también ha de ejercer como educador, encargado de difundir y dirigir a sus alumnos hacia el aprendizaje de unos valores sociales y personales que necesitarán posteriormente en la vida diaria. Y en segundo lugar, la forma en que se atienda el conflicto. Con esto nos referimos a que si el problema se entiende como una situación desastrosa, en la que el profesor está atemorizado porque pierde el control de la situación y de alguna manera, puede que se ponga en entredicho su “poder”, la solución suele ser la de expedientar a los “causantes” del conflicto y dependiendo de la gravedad de la situación, expulsarlos de la escuela. Lo cierto es que si nos paramos a pensar, son estas las soluciones más fáciles para sostener un clima de tranquilidad y confianza en los centros escolares. En realidad es la forma más cómoda y que requiere menos implicación por parte de las personas que deben tomar decisiones que abarcan el tema de los conflictos dentro del marco escolar. Todo influenciado por las repercusiones que puedan existir desde el punto de vista externo (lo
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 14 - Según Freire, lo realmente innovador es conseguir que todos seamos iguales, es decir, que el objetivo sea la unidad en la diversidad o la igualdad de las diferencias, pues esto supone que todas las personas, independientemente de la clase social, del género, la cultura o la edad, tengan el derecho a una educación igualitaria. Por supuesto, entendiendo el respeto por la igualdad no como la indiferencia, sino al contrario, desde un punto de vista integrador, inclusivo y promovedor para que todas las personas formen parte de él. Freire y Habermas manifiestan una ilusión hacia una utopía que, en este caso, sí es posible. Personalmente, como futura maestra creo que cualquier profesional dedicado a la educación debe regirse por el principio de que todos los niños y niñas han de tener la oportunidad de acceder a los mismos aprendizajes que unos padres desean para sus hijos. Porque a pesar de las características individuales que nos hacen diferentes a unos y a otros, todos queremos que la educación nos sirva para vivir con dignidad en la sociedad presente y en aquellas que vengan posteriormente. Al parecer, la escuela necesita una transformación que consiste en la orientación hacia una comunidad de aprendizaje en la que todas las personas adultas que están en contacto con el alumnado, partícipe de la escuela por excelencia, tengan una participación dentro de esta. Pero no nos referimos a que personas del entorno familiar de los alumnos o monitores de las actividades complementarias que ofrece el centro, participen dentro del aula ordinaria (aunque en según que actividades es muy interesante y enriquecedor). Se pretende que en las actividades extraescolares se fomenten los mismos valores sociales y democráticos que los profesores transmiten a los alumnos en sus clases. Por parte de los padres, se espera que se preocupen y pregunten a sus hijos por aquello que han aprendido en el colegio cada día, que se interesen por saber si han disfrutado y en definitiva, que comprueben si las enseñanzas que están adquiriendo sus hijos encajan o no con sus intereses. De este modo, cuando se hable de nuestra sociedad del conocimiento deberíamos de hacerlo vinculándola a un proyecto educativo en el que predominen las buenas prácticas, es decir, aquellas que respondan convenientemente a las demandas de todos los que forman parte de él. Por eso, debemos saber que en ella, sobresale el aprendizaje dialógico, basado en el intercambio comunicativo igualitario entre toda la comunidad implicada en la actividad escolar (profesores, alumnos, familia, centros de actividades de tiempo libre, ayuntamientos, asociaciones,…). Por supuesto, las personas que creen
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 15 - ese vínculo han de realizar un esfuerzo común por lograr la igualdad y la equidad entre alumnos y alumnas. Entonces, como vivimos en una sociedad cambiante que necesita de la educación para incluir socialmente a todos y todas, debemos promover un modelo educativo que facilite a todas las personas el acceso a las nuevas habilidades y competencias que las personas debemos aprender a utilizar para superar los constantes cambios sociales que se están produciendo continuamente. Es por eso que el objetivo primordial de estas comunidades es apostar por la superación de la exclusión social. Siendo más exactos y en lo que al ámbito escolar se refiere, una comunidad de aprendizaje supone que el diálogo, la comunicación y la interacción entre los diversos agentes que forman parte de ella se consideren factores esenciales y dominantes del aprendizaje. Hoy en día, lo que se le enseñe a los niños y niñas depende de las relaciones que el maestro sea capaz de establecer entre el aula, el hogar y el contexto social y cultural en el que este proceso tiene lugar. (Elboj. C. y Oliver, E., 2003, p. 92). Personalmente, creo que olvidamos lo importante y necesario que es discutir y tomar decisiones conjuntas con las personas que nos acompañan diariamente y con las que compartimos nuestras vidas, mucho más allá del colegio incluso. Es decir, se trata de una sociedad en la que las personas que en ella participan, quieren y deben decidir por sí mismas. Pero que tampoco olviden lo importante que es aprender de cada circunstancia, que la educación ha de ser participativa y que el proceso de aprendizaje ha de basarse en la cooperación, la dialógica y el compartir. Entonces, para conseguir esta sociedad ideal dentro de la escuela, se debe promover un estilo educativo basado en la democracia y el progreso, es decir, en la escuela han de tener cabida las propuestas e intereses de todos agentes que en ella intervengan porque “el aprendizaje depende principalmente y cada vez más de las interacciones del alumnado y no sólo de las que recibe en el aula, ni sólo de sus conocimientos previos” (Flecha, 1997, p. 3). Todo esto sin caer en la creencia de que es en el colegio en el único lugar donde se educa que, por supuesto, se hace, pero reconociendo que en el hogar se hace todavía más.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 16 - El desarrollo de las habilidades sociales Como la mayor parte de las propuestas que he consultado parten de la promoción de las habilidades sociales entre los alumnos como medio imprescindible para trabajar la convivencia en el aula, es preciso dedicar un apartado específico para hablar sobre estas capacidades y la importancia de su desarrollo en el ámbito escolar. Previo a saber cómo promover estas habilidades sociales en nuestra acción comportamental, es necesario saber de qué hablamos cuando nos referimos a este término. Se trata pues, de la capacidad para establecer relaciones interpersonales de manera que nos sintamos bien, seguros y cómodos. También se trata de la capacidad para exponer las necesidades e intereses personales con el fin de conseguir y obtener los objetivos propios sin despreciar o rechazar las preferencias de los demás. Todo esto para llegar a un estado en el que los intereses de unos y otros estén de acuerdo para que cada uno, individualmente, consiga el máximo de beneficios y el mínimo de consecuencias negativas. Para ello se han de poner en práctica la asertividad (capacidad para explicarse sin presión ni ansiedad, expresar cómodamente los intereses personales y los sentimientos de forma honesta y defender los derechos personales sin negar los del resto. En definitiva, ser independiente y ser quien se quiere ser y no quien esperan los demás), la inteligencia emocional, demostrar un grado adecuado de autoestima y por supuesto, una actitud positiva hacia la comunicación. Ante la multitud de habilidades sociales que podríamos enumerar, me gustaría señalar las que yo he considerado esenciales en la dinámica de mi aula de prácticas y que creo que los alumnos necesitan trabajar más en profundidad para alcanzar una convivencia y un clima de aula adecuado. Me refiero a las siguientes: Escuchar Pedir ayuda Participar Disculparse Expresar los sentimientos Empatizar con los sentimientos de los demás
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 17 - Ayudar a los demás Emplear el autocontrol. Mostrar paciencia Evitar el surgimiento de conflictos. No entrar en peleas Dialogar y razonar Contrariamente, la ausencia de habilidades sociales supondría la manifestación de las dificultades y problemas de relación interpersonal entre los alumnos, es decir, como un fracaso en el aprendizaje de la competencia social. (Caballo et al., 2011). El aprendizaje de esta competencia sienta sus bases en el aprendizaje entre iguales, es decir, en la colaboración y la interacción entre los alumnos. De esta forma, las actividades que planteemos a nuestros alumnos han de contribuir a la exaltación de la interdependencia positiva, es decir, los alumnos han de acabar entendiendo que el esfuerzo y la dedicación individual están ligados al resultado que obtengan como equipo. Por eso, todos y cada uno de los presentes en el aula son igualmente necesarios. Esa es la idea que deben concebir los alumnos para entender la necesidad de trabajar cooperativamente. Estamos hablando, en definitiva, de una interacción promotora cuya intención es animar y facilitar el esfuerzo entre los alumnos para producir, completar y lograr los objetivos de grupo. Atendiendo a que cada miembro tiene la responsabilidad de participar y contribuir con una parte equitativa al éxito del equipo. Como se ha podido ver en numerosas investigaciones, es de suma importancia promover el autocontrol, favorecer la solución pacífica de conflictos de manera constructiva, evitar el aislamiento social y sobre todo, evitar que el poco éxito en estas habilidades contribuya a unos malos resultados a nivel académico tales como: bajo rendimiento o abandono escolar. Y evitar también otras consecuencias de tipo personal y psicológico como la ansiedad, la depresión o la baja autoestima. (Caballo et al., 2011). Considerando que todos estos aspectos han de tener en consideración lo imprescindibles que son la comunicación y el diálogo en el desarrollo de estas habilidades sociales. Pero el diálogo entendido desde la confidencialidad, es decir, lo que sucede entre dos personas lo deben solucionar esas personas, las implicadas. Y por supuesto, cada participante ha de resolver sus problemas haciendo uso de una actitud activa. Por tanto,
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 18 - primero debe intentarlo cada uno por sí mismo y si él solo no puede, entonces ha de pedir ayuda a los compañeros, al maestro o a los padres. Para dar más sentido a estos aspectos teóricos, hablaremos del programa español “Sevilla Anti-Violencia Escolar” (Del Rey y Ortega, 2007) que propone una intervención en dificultades de orden social tales como: conflictos, violencia y malos tratos; poniendo en activo unas sesiones de formación centradas en el entrenamiento de las siguientes habilidades sociales que son imprescindibles para facilitar el buen clima de aula. Hablamos de las siguientes: comprensión del proceso psicológico de ponerse en el lugar del otro (empatía), habilidades de escucha activa, habilidades de mediación de conflictos, habilidades de liderazgo y de gestión de las relaciones interpersonales, dominio de la modulación emocional, dominio de la confidencialidad y flexibilidad, dominio de la expresión y comprensión de los sentimientos, resistencia a la frustración y actitudes reflexivas (basándose para ello en el “Curso de entrenamiento en ayuda entre iguales”. Cowie y Wallace, 1998). Además, para alcanzar un clima cooperativo y poner fin a las situaciones de conflicto y agresividad, tiene que haber una actitud activa por parte de los adultos y más concretamente, de los maestros implicados en el aula en cuestión; empleando así, modelos metodológicos positivos y unas reglas claras sobre cómo comportarse correctamente, como señala Olweus (Caballo et al., 2011). Para finalizar, me gustaría hacer una reflexión acerca de cuáles son las consecuencias de utilizar las habilidades sociales. Y es que si se consigue que los alumnos canalicen sus emociones y sus sentimientos y los exterioricen expresándolos física o verbalmente, vamos a hacer de ello una fuente de aprendizaje para todos, es decir, se va a aprender de cada situación, percibir el qué debemos hacer para resolverla y sobre todo, aprender a tener una actitud positiva hacia cualquier adversidad, a ver el vaso medio lleno en lugar de medio vacío. A ver las cualidades y no los defectos, los aciertos que no los errores. Y esto se consigue mostrándonos a los demás tal y como somos, aprendiendo de ellos y sobre todo, haciendo uso del respeto mutuo.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 19 - Trabajar la autoestima Diversos programas y propuestas inciden en la importancia de trabajar la convivencia y la resolución de conflictos potenciando la autoestima, ya que se considera un medio básico y esencial para mejorar el clima y la convivencia escolar. Su desarrollo irá acompañado de dos aspectos que ya hemos descrito anteriormente. Nos referimos a un programa de habilidades sociales conseguido a través del trabajo cooperativo. Al parecer, este rasgo es específico del ser humano porque nadie más puede tener conciencia de uno mismo, es decir, poseer la capacidad de establecer su propia identidad y además, darle un valor. Esa es la razón por la que el origen único de la autoestima reside en el interior de cada uno y se deja ver desde el exterior de una forma u otra, dependiendo de la seguridad con la que cada persona se enfrenta a los problemas del día a día, dependiendo de si se acepta tal y como es, si se siente una persona digna y querida y si percibe el respeto que nos tenemos los unos a los otros incluso haciendo uso de ese “egoísmo” por defender nuestros derechos personales. Cuando hablamos de la autoestima, lo hacemos como un elemento que tiene relación con la percepción de la realidad que cada uno hace, así como el comportamiento de cada persona ante una situación. Entonces, el concepto que cada cual tiene sobre sí mismo es diferente y especial ya que determina, en cierto modo, la interpretación que cada persona hace de la realidad y las acciones que acompañan a esa visión. Así, una persona que tiene una autoestima alta, podrá controlar su vida y mostrarse segura consigo misma; si por el contrario, se caracteriza por tener una autoestima baja, lo que predominará en su comportamiento será la duda y el miedo, mostrándose casi siempre a la defensiva. Cuando en el aula la mayoría de alumnos posean una autoestima alta, adecuada; entonces será más fácil promover un adecuado clima de convivencia o restaurarlo en caso de que haya sufrido algunos daños por el surgimiento de conflictos. Por eso, tener una buena autoestima nos permitirá cumplir la publicación de Elizabeth Crary (Bardallo, 2013) que habla del autocontrol. Pues, es lógico que si una persona se siente bien consigo misma, confían en ella y cree y justifica el porqué de sus acciones (piensa
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 20 - y luego actúa), el autocontrol que manifieste en situaciones de estrés o confrontación será adecuado. Por eso no existirá problema para practicar la metodología de resolución de conflictos que esta educadora plantea. Se basa pues, en la autonomía para llevar a cabo las siguientes acciones: Parar, Identificar, Generar, Evaluar y Planificar (PIGEP). Parar supone no dejarse llevar y pensar antes de actuar. Identificar es ver el origen del problema desde los diversos puntos de vista, hablar con todas las personas que tienen algo que ver en el conflicto para informarse y conocer los comportamientos de cada parte. Generar es proponer soluciones espontáneas. Evaluar para seleccionar la solución más viable y adecuada a esa situación. Planificar viendo los obstáculos y determinando un plan. De esta forma, si el alumno es capaz de poner esto en marcha a la hora de resolver un conflicto sin presencia de un adulto, significa que tiene el autocontrol suficiente para llevar a cabo una negociación. Aunque una cosa está clara, todo lo que el maestro plantee en el aula debe facilitar el hecho de que los alumnos se sientan protagonistas. Por esta razón, les tenemos que dar permiso para que compartan la responsabilidad en las tareas y rutinas del aula ya que es esencial nombrar encargados y delegados. Es decir, establecer una serie de funciones que deben realizar los alumnos, y las cuales irán rotando, para que todos y cada uno de ellos tengan su momento de responsabilidad. Porque los rasgos básicos que han de estar presentes en los alumnos para demostrar que su autoestima está bien son: Sentirse aceptados: - Sentirse parte esencial y necesaria de su familia, de su grupo de amigos/as, de sus compañeros del colegio. - Mostrar la necesidad de compartir y mostrar sus sentimientos de comunicarse con los demás. - Aceptarse a sí mismo, siendo consciente de sus cualidades y sus diferencias respecto al resto.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 21 - Sentirse valorados: - Sentirse alguien especial dentro de un grupo de personas en el que todos somos y nos comportamos similar. - Disfrutar de la diversidad y del aprendizaje que esta nos puede aportar. - Respetar a los demás y evitar hacer algo que les pueda molestar. Sentirse seguros: - Confiar en uno mismo. - Saber afrontar las adversidades y confiar en que los demás también pueden ayudarnos, aunque cada uno es insustituible. - Ser capaz de tomar decisiones de gran importancia para nuestra vida. - Tener autocontrol ante situaciones frustrantes y angustiosas. - Proponerse proyectos de futuro asequibles, siendo optimistas pero sin excederse. - Hacer uso de la asertividad y la justicia. Y sin más rodeos, debemos aceptar que la intención de trabajar la autonomía en las aulas no es otra que los alumnos inicien un viaje, una aventura dentro de ellos mismos, haciendo uso del conocimiento que tienen sobre ellos, de su aceptación social, de las valoraciones que hagan acerca de lo que son y de lo que esperan poder llegar a hacer. Estas metas son las que ayudan a las escuelas a dar respuestas metodológicas más creativas y originales para superar los contratiempos cotidianos.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 22 - PARTE III: LA PUESTA EN PRÁCTICA a) Contexto del centro escolar En primer lugar, creo necesario contextualizar el centro en que he llevado a cabo las prácticas escolares durante estos tres cursos de grado con el fin de conocerlo mejor, saber de qué tipo de centro se trata, por supuesto, hacernos una idea de las personas que lo integran y en definitiva, de la cultura y la filosofía que lo caracteriza. El CEIP Hispanidad fue creado en 1984, y en la actualidad cuenta con 450 alumnos, de los cuales 150 son de Educación Infantil (3-6 años) y 300 de Educación Primaria (6-12 años). Su financiación corresponde a la D.G.A. y el mantenimiento al Ayuntamiento de Zaragoza. El centro está situado en la calle Océano Atlántico y abarca la zona del Parque Hispanidad, barrio Oliver y Valdefierro. Está ubicado en una zona escolar pues se encuentra muy próximo a la escuela infantil La Inmaculada y los institutos de Educación Secundaria Ramón Pignatelli y Los Enlaces. El colegio Hispanidad fomenta la coordinación con dichos centros, ya que la mayoría de sus alumnos pasan por ellos en las diferentes etapas educativas. Estamos hablando de un colegio de carácter público, aconfesional, apolítico, democrático, coeducador, pacifista y abierto al entorno social. Y además, según marca la ley, se imparte Religión al alumnado que lo solicita. Defiende un modelo de pedagogía activa, participativa, dialogante, no competitiva, que potencia la formación integral de cada alumno/a y que desarrolla una actitud reflexiva, crítica y que favorece hábitos de trabajo y autonomía personal. Apuesta por un modelo de escuela que fomente los valores que surgen de la cultura, de la solidaridad y la paz. A su vez, en la actualidad, cuenta con un progresivo aumento de la población inmigrante llegando a un 10% (Plan de Atención a la diversidad, 2009), considerando la educación un elemento compensador de las diferencias que la sociedad genera por la razones de raza, cultura, religión, economía, sexo y capacidad. El alumnado procede de entornos
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 23 - socioculturales diversos, con niveles de vida variados. Pero esta situación resulta muy positiva y enriquecedora para la formación integral del alumnado. b) Aula en el que se pone en práctica el proyecto Se trata de una de las dos vías del último curso de Educación Primaria de dicho colegio, es decir, de 6º curso. La clase la compone una ratio de 25 alumnos, de los cuales 13 son chicos y 12 chicas. En líneas generales, se trata de una muy buena promoción según todos los profesores que se han visto implicados en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la misma. Es una clase que ha tenido la oportunidad de aprovechar los proyectos más ambiciosos con los que ha contado el centro. Entre ellos, el Aula de Desarrollo de Altas Capacidades, cuyo funcionamiento últimamente se ha basado en el diseño de talleres complementarios a los contenidos teóricos impartidos en el aula ordinaria y en los cuales, podían intervenir todos los alumnos. En cambio, hace dos cursos la sistemática de esta clase era bien distinta. Asistían los alumnos más precoces de cada clase, agrupándolos por cursos y quedando agrupaciones de 6 ó 7 alumnos. Esto se realizaba con las clases de los dos últimos ciclos de Educación Primaria. Salían pues, de la clase ordinaria con la condición de estudiar por su cuenta el contenido que se había avanzado en su ausencia, así como el de realizar las actividades resueltas y mandadas como deberes. Desde aquí se fomentaba el desarrollo de las inteligencias múltiples, es decir, se trabajaban todos los campos: lingüístico-verbal, lógica-matemática, espacial, musical, corporal-cinestésica, intrapersonal, interpersonal y naturalista. Se trataba pues de realizar actividades mucho más dinámicas, en las que un componente era esencial como motor o medio de activación. Hablamos de la creatividad. En esta clase en concreto, contamos con 5 alumnos que asistían a estos talleres específicos. Además, se trata de una clase muy inclusiva e integradora, ya que muestra gran interés por otras culturas y sus costumbres. Es decir, los alumnos se esfuerzan considerablemente para entender a las personas de otras etnias, de otros orígenes. En lo que a esta clase se refiere, no existe mucha diversidad étnica. Concretamente, un niño
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 30 - maestro/a facilitará un modelo en el que se incluyan los aspectos que su amigo/a ha de tener y aquellos que le gustaría que no tuviese para que así los alumnos sepan realizar la tarea. Se trabajará individualmente durante los primeros minutos porque los requisitos previos que ha de tener un amigo sólo los puede determinar la persona en cuestión. Posteriormente, para profundizar y exprimir al máximo esta tarea, creemos necesario trabajar en pequeño grupo (de cuatro alumnos/as máximo) para compartir ideas, mejorarlas y llegar a conclusiones más completas y profundas. Finalmente, también se expondrán oralmente para elaborar la gran receta entre todos y dejarla reflejada en la pizarra. Además, de esta forma, los diferentes grupos podrán compartir con los demás y aprender de ellos. Tiempo previsto En total se empleará una hora y media. Media para exponer las normas de clase y una hora para la elaboración de la gran receta. RESULTADO DE LA SESIÓN Lo cierto es que la participación ha sido increíble y han demostrado que desde el punto de vista teórico, conocen perfectamente las reglas y normas necesarias para un buen funcionamiento y clima de aula. Cuando diseñé la sesión, pretendía que tres normas quedarán plasmadas por encima de todo porque, en mi opinión, eran la base del respeto en el aula. Así pues, si nadie las exponía, era mi función reconducir la actividad para que llegásemos a ellas. Lo cierto es que la primera se expuso enseguida pero la última les sorprendió considerablemente. Yo creo que se debe a la poca costumbre que tienen de solucionar los conflictos en gran grupo, pues la mayoría de las ocasiones en las que yo he estado presente se intenta que los involucrados, solucionen sus diferencias fuera de la clase, es decir, se reúnan y entre ellos con ayuda de la tutora, se intente mediar y negociar el conflicto. Después, se pide
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 31 - ayuda a los testigos, pero nunca se soluciona en presencia de toda la clase y creo, personalmente, que esto es necesario para que todos aprendan de los conflictos y saquen algo positivo de ellos. Así pues, sólo tuve que reconducir la puesta en común una vez, y fue para introducir esta última regla. De todas formas, surgieron cuestiones muy interesantes, por ejemplo, la segunda norma tampoco salió a la luz inmediatamente. Sí que es cierto que la idea de permanecer callados durante las explicaciones de los profesores se expuso enseguida, pero no el respeto de los turnos entre ellos. Entonces yo permanecí callada y decidí esperar porque sabía que en la segunda parte de la sesión, en la que debían trabajar en equipos, alguno de ellos haría queja del excesivo ruido que había en la clase. Y así fue. Una de las alumnas me pidió permiso para sugerir una cuestión a sus compañeros. Ésta les dijo que por favor hablasen más bajo que era imposible trabajar, que era incapaz de oírse a sí misma y al resto de sus compañeros. Además añadió que los comentarios de los integrantes de su grupo se estaban solapando, por eso pedía también que se respetasen los turnos de palabra dentro de los equipos. No obstante, creo necesario incluir un listado con todas las normas que surgieron de la puesta en común: No discriminar a las personas de otras culturas o del sexo opuesto. No al racismo. No reírse de los discapacitados. No pelear. No molestar. Intentar no meterse en problemas. Ayudar a los compañeros que lo necesiten (que tardan más en acabar la tarea, que no entienden las cosas…) Ser tolerante (esta norma la ha planteado el “alumno A” y ha explicado que hay que aguantar lo que venga pero hasta ciertos límites). Respetar a compañeros y profesores. Igualdad entre todos. No insultar.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 32 - Resolver los conflictos hablando las cosas, dialogando. Relacionarse con los compañeros, intentar establecer relaciones de amistad y compañerismo. No molestar o hacer ruidos mientras los profesores explican. Para la siguiente sesión, elaboré unos carteles en cartulina de colores los cuales incluían todas estas normas. Mi intención era que estuviesen presentes durante la puesta en práctica de las sesiones que componían dicho proyecto para que así, siempre las recordasen y les hiciesen reflexionar. Finalmente, creí más conveniente que permaneciesen fijas en la clase, así resultaría mucho más enriquecedor. Además, tanto la tutora de la clase como el profesor que les impartía ciudadanía lo consideraron un acierto. En la segunda parte de la sesión, tuvieron que elaborar la receta de su mejor amigo. Primero individualmente, añadiendo lo que tiene que tener su amigo/a ideal y por supuesto, lo que les molesta de él/ella. Y después, tras haber redactado los requisitos individuales, se unieron en grupos y completaron sus propuestas. De esta manera, todos los equipos aportaron sus conclusiones para que entre todos, como integrantes de este gran grupo e imprescindibles en el mismo, elaborásemos la receta perfecta. Estos son los ingredientes que ha de tener ese gran amigo/a: No hiera los sentimientos Tenga sentido del humor Sea imaginativo Esté muy loco/a Respete las diferentes opiniones Tenga siempre una sonrisa Sea positivo/a Sea gracioso/a Sea capaz de guardas secretos No se olvide de los viejos amigos aunque haga nuevos Sea valiente
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 33 - Sea sincero Sea amable Cumpla las promesas Comparta lo que tiene Se desahogue cuando lo necesite y no se guarde las cosas que puedan ponerle triste Sepa escuchar Tenga personalidad Hable bien de la gente Tenga paciencia Me ayude cuando esté triste Se porte bien con todo el mundo Sea simpático Sea buena persona Por otro lado, lo que no hace falta en un amigo/a es que: Sea mentiroso/a Sea pesado/a Sea aburrido/a Hable a las espaldas Sea racista Sea creído Sea machista Me deje de lado Se meta conmigo o con amigos míos Sólo me quiera por interés, por lo que tengo Sea un mandón Sea antipático Se ría de mi Pegue e insulte Esté a favor de la violencia
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 34 - Lo cierto es que se involucraron muchísimo e intentaban explicar sus propuestas para que entendiéramos lo que querían decir exactamente. Todos anotaron la receta que estábamos construyendo. Además, se plantearon aspectos muy interesantes que reflejaban los intereses básicos de los niños (que guarde los secretos,…) con aspectos más propios de personas adultas (que sepa escuchar,…). Para terminar, se lanzó la pregunta de si todos ellos cumplían esas cosas con sus amigos… Yo no esperaba respuesta, pero si que pretendía que reflexionaran sobre ello y no dudo que lo hicieran, porque en sesiones posteriores muchos de ellos reflejaron el valor que le otorgaban a la amistad.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 35 - SESIÓN 2. Dilemas morales y principios de valores. En esta sesión vamos a poner en práctica lo trabajado en la anterior, es decir, demostrar que esas normas que se expusieron también se pueden aplicar a la vida cotidiana, pues forman parte de la buena conducta y el buen hacer de las personas en las distintas circunstancias a las que estamos expuestas por el simple hecho de vivir en una comunidad en la que debe primar la igualdad. Así pues, nos interesa que estas normas tengan más trascendencia, por eso, la idea es hacer que los alumnos empaticen y se pongan en la piel de otras personas a través del planteamiento de unos dilemas morales. La temática de estos dilemas va a ser variada, pero el tema principal que nos interesa tratar es el de las peleas, así que los grupos en los que estén presentes aquellos niños cuya conducta tiende a ser más polémica en el día a día de la escuela, trabajarán casualmente con este tipo de situaciones. Se pretende, en definitiva, que el alumnado desarrolle aquellas habilidades sociales y emocionales que no existen en su repertorio conductual y que se requieren para convivir con los demás adecuadamente. Así como, descartar y extinguir esas otras conductas (agresivas o pasivas) que entorpezcan la convivencia. Todo ello, teniendo en cuenta la asertividad, es decir, ser capaz de hacer una negativa a las opiniones de los demás, sin descartarlas definitivamente y respetando la diversidad de estas. Se trata pues, de poner en situación a los alumnos y hacer que reflexionen acerca de las consecuencias que puede tener el hecho de actuar según lo establecido como correcto o lo que realmente sentimos. Es decir, la lucha entre la razón y el corazón. No obstante, también nos interesa entrar en materia de conflicto desde un punto de vista más personal e íntimo. Por eso, para concluir, los alumnos deberán completar una ficha en la que han de mostrarse tal y como son, mostrar sus necesidades, sus propósitos, sus puntos fuertes pero también los débiles. Esta combinación entre lo bueno y lo menos bueno va a hacer que los niños perciban la importancia de valorarse, de reconocer las diferencias y percibir que aquello que se nos resiste está compensado con lo que somos y sabemos hacer. La idea es transmitirles que si todo el mundo fuese bueno en todo y supiese hacer a todo, viviríamos en un mundo aburrido, gris y sin sorpresas.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 36 - Recursos Anexo 2: Dilemas morales Anexo 3: Ficha “Entre las cosas que a mi más me importan en la vida están…” Objetivos – Comenzar a tomar decisiones conociendo sus consecuencias y mostrando los valores individuales. – Mostrar la opinión propia respetando la de los demás, es decir, intercambiarla y llegar a una solución común a través del diálogo y el consenso, haciendo uso de la empatía y poniendo en práctica habilidades comunicativas. – Reflexionar acerca de uno mismo y mostrarse tal y como es. – Entender que no hay una única solución correcta, sino que depende de los valores, la educación y los sentimientos de cada persona. Es decir, puede haber multitud de respuestas a un mismo planteamiento, y todas ellas pueden ser igualmente correctas. – Perder la vergüenza y el miedo escénico a hablar en público. Metodología Comenzamos por una técnica de aprendizaje cooperativo propia del diálogo. (Durán, 2003). Hablamos pues, de compartir conocimientos previos. Consiste, básicamente, en formular cuestiones que hacen extraer y plantear conocimientos previos que los alumnos y alumnas ya conocen y tienen adquiridos de la sesión anterior (activamos y repasamos las normas), para después comenzar a trabajar la nueva información. Después, hacemos una lluvia de ideas para saber si los alumnos conocen lo que llamamos “dilemas morales”. De esta forma dejamos claro que a lo largo de la vida se verán expuestos ante situaciones que supongan tomar decisiones difíciles y sobre las que hay que ejercer una responsabilidad.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 37 - Tendrán que anteponer unos valores a otros para decidir la acción a ejecutar y considerada más adecuada, justa y democrática. Antes de comenzar, distribuimos la clase en cinco grupos heterogéneos de 5 alumnos/as cada uno, distribuidos por cercanía. Así, ahorramos tiempo y no hace falta redistribuir el mobiliario. Para trabajar en grupos los diversos dilemas morales pondremos en práctica una metodología conocida como “Resolución estructurada de problemas”. Esta forma de trabajo ofrece a los alumnos una estructura para resolver un dilema complejo que posee una resolución abierta. Tienen que recurrir a los principios y valores trabajados en la primera sesión. Consiste básicamente, en que todos los miembros del equipo se pongan de acuerdo para resolver el problema. Tras un tiempo de trabajo en grupo, debate y reflexión de los dilemas, cada grupo nombrará un portavoz y éste hará una breve exposición de su caso en particular. Así el resto de alumnos puede ir aportando y expresando nuevas ideas y soluciones. La labor del guía es reconducir y plantear cuestiones de un grado de profundización mayor en caso de que las reflexiones realizadas por los alumnos hayan sido muy superficiales. Finalmente, han de completar una ficha individual que nos va a permitir introducirnos en la personalidad de cada alumno, descubrir cómo se siente y conocer qué es aquello que más les preocupa, eso sí, potenciado por las aspiraciones e intereses que cada uno tiene, es decir, sin dejar de trabajar y fomentar la autoestima individual. Tiempo previsto En total se empleará una hora y media. Una hora para trabajar por grupos los dilemas morales y después, un cuarto de hora para hacer la presentación grupal y aportación general. El otro cuarto de hora se empleará para completar la ficha individual.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 38 - RESULTADO DE LA SESIÓN En la primera parte de la sesión se trabajaron los dilemas morales, facilitando a los dos grupos en los que estaban los niños en cuestión (“alumno A” y “alumno B”) dilemas relacionados con las peleas físicas, verbales y con amenazas de palizas. El dilema 1 es el que tuvo que trabajar el grupo en el que estaba presente el “alumno A”. Éste planteaba una fuerte pelea entre dos compañeros que se estaban dando puñetazos en el pasillo, y un niño de la clase los descubre. Éste tiene miedo de separarlos y recibir, pero tampoco quiere que se hagan daño. El grupo plantea que el niño debería pedirles que parasen de pelear y que en su lugar, hablasen las cosas. Que si no llegaban a entenderse, que se ignoraran. Otra opción es que llamasen al profesor para avisarle de lo que había visto y fuese él, quien intentase arreglar las cosas. Finalmente, dicen que si ellos fueran este niño, le dirían a sus compañeros que intentasen ponerse en el lugar del otro para entender ambas partes y quizás así, no llegarían a las manos. Afirman, que lo importante de toda esta situación es que consigan arreglarlo y vuelvan a ser amigos. Es interesante comentar la idea de lo de ignorarse y me parece oportuno porque no era la primera vez que me topaba con dicha frase en boca de estos niños. Les pedí por favor, que explicasen a qué se referían. La cuestión estaba clara, muchos de los profesores les habían dicho que lo más conveniente era ignorar las peleas, es decir, que cuando percibiesen que podía desarrollarse un conflicto, se alejaran haciendo caso omiso a cualquier provocación. Pero ellos no lo habían interpretado así. Decían que para no meterse en peleas había que ignorar a las personas y esto es muy distinto al primer planteamiento. No podemos ir por el mundo ignorando a las personas y menos aún si tenemos un problema con ellas. Hay que procurar hacer un esfuerzo por arreglar las cosas desde un primer momento, sin dejar que se acumulen y puedan desembocar en un conflicto mayor. Además, ignorar a una persona supone hacer como si no existiera y el sentimiento de vacío que podemos provocarle no es comparable con nada. Ante todo, debemos ser respetuosos con la dignidad de cada persona. Es esto lo que intenté transmitirles.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 39 - Por su parte, el grupo del “alumno B” tuvo que debatir el dilema 3. En él, dos niñas mayores están robando un estuche y son descubiertas por una niña más pequeña. Éstas le amenazan con darle una paliza. Como solución ellos plantearon utilizar el diálogo, es decir, que la niña intente convencerlas para que no lo hagan y porque al final las acabarán descubriendo. A su vez, a la pregunta de si el miedo puede impedirnos hacer lo que deseamos contestan que claro que puede, pero afirman que hay que ser valiente y en lugar de “chivarse”, se debe intentar buscar una solución en la que ninguna de las partes salga mal parada. Otras de las propuestas que hacen son que la niña pequeña vaya siempre acompañada por una persona adulta o que se expulse a las niñas del colegio. Mi función como guía fue transmitirles que no tenemos los recursos suficientes para que alguien esté constantemente acompañando a una niña y en caso de que fuera posible, cada persona necesita ser autónoma. ¿Qué libertad tendría esa niña si viviese con miedo, con la dependencia de que alguien la acompañara siempre? Y en cuanto a la otra cuestión, ¿qué ocurre? ¿Qué las niñas van a ser expulsadas del colegio para siempre? Hay que hacerles ver que las medidas tomadas han de ser realistas y que los problemas hay que afrontarlos no huir de ellos. A pesar de que la importancia residía en estos dos dilemas principalmente, cuando he analizado más en detenimiento las cuestiones que se expusieron en los demás, he creído oportuno señalarlas. Así pues, otro de los dilemas que se debatió fue acerca de la forma en que se dicen los motes. Por eso, destaqué la importancia de diferenciar si un mote se dice de broma o no. Si se dice en broma, entonces sabemos que a la persona que va dirigido no le molesta, es más, se ríe, le hace gracia que se lo digan. Pero si por el contrario, el mote va dirigido a un aspecto o rasgo físico con el que esa persona no se siente cómodo/a, del cual tiene un complejo y no lo acaba de aceptar, aquí esas palabras pueden tener otras repercusiones mucho más negativas. Así que es importante hacerles ver que no siempre un mote puede resultar divertido y gracioso, sino que debemos conocer muy bien a las personas y pensar antes de hacer una broma, porque estas pueden herir los sentimientos de los demás incluso diciéndolas sin ninguna mala intención. Finalmente, de los otros dos dilemas extraemos dos valores o costumbres imprescindibles en la vida. Uno de ellos es la obediencia a los padres y en definitiva, el respeto hacia ellos y su palabra. Y la otra es el hecho de pedir las cosas “por favor”. La
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 46 - RESULTADO DE LA SESIÓN Es el momento de entrar de lleno en el conflicto, de que cada uno exprese lo que ha sentido cuando alguien le ha dicho una mala palabra, cuando alguien ha tenido un gesto feo con él/ella, cuando alguien le ha hecho sentir mal… Lógicamente, cada alumno va a tener su punto de vista sobre el conflicto porque sus reacciones dependen de sus sentimientos, de cómo actúe esa persona ante el fracaso, ante las críticas, ante los desplantes. Por eso de primeras, se trata de una ficha de carácter individual. Posteriormente, se tomará como motor para arrancar hacia una puesta en común en la que se reflejarán las distintas opiniones sobre cada situación, se propondrán formas diversas de actuar y responder ante los conflictos, se aprenderá por supuesto, a saber comportarse ante estas situaciones o al menos, a saber cómo debemos actuar para recibir bien una crítica sin perder las formas. En esta sesión, cada uno ha de explicar una situación que haya vivenciado y en la que alguien le dijese algo que le hizo sentir mal. Han de describir entonces, cómo respondieron y cómo se sintieron ante tal circunstancia. Finalmente, han de pensar cómo hubiese sido adecuado que esa persona o personas les hubiesen dicho lo mismo sin ofenderles. Una vez más, me centro especialmente en la explicación ofrecida por los dos alumnos de los que venimos hablando. De este modo, el “alumno A” describe una situación que sucedió en Educación Física un día de tiempo libre, es decir, un día en el que pueden realizar actividades variadas según las preferencias de los alumnos. Fue una vez comenzado el juego cuando uno de los integrantes de su propio equipo le gritó: ¡No sabes jugar! Él, lógicamente, se sintió excluido. Dice que ni respondió, que lo hizo por él otro compañero indicando que nunca había jugado, así que tenían que explicárselo. Además, dice que se sintió muy mal y dolido porque la persona que le gritó era de su propio equipo y no entendía por qué un juego que debería ser algo divertido se convirtió en una actividad competitiva, únicamente útil para demostrar que unos son mejores que otros. Él exclama que si su compañero se lo hubiese dicho de buenas maneras para intentar ayudarle a jugar mejor, hubiese aceptado la crítica sin ningún problema.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 47 - El “alumno B” hace referencia a un insulto que recibió por parte de uno de los niños de clase con los que más afinidad tiene. Indica que le llamó chica por llevar un pendiente en la oreja y por llevar el pelo un poquito más largo que él. Él respondió diciéndole que no era una chica, que no hiciese esas bromas porque le hacían sentirse mal. Lo cierto es que aquí queda demostrado que cuando él insulta a alguien con quien no tiene una relación cercana, no atribuye esa palabra con la sensación que puede causar en la otra persona. En cambio, cuando lo vive en sus propias carnes y además ese insulto procede de alguien que realmente le importa, es cuando de verdad entiende lo que esto significa y hace sentir. Él indica que fue el primero en meterse con el corte de pelo de su amigo, diciéndole que parecía una bola de villar. Por supuesto, afirma que lo dijo en broma. A su vez, explica que no hubiese surgido este malentendido si su compañero le hubiese dicho desde el primer momento que la broma le había sentado mal. La mayoría de las cuestiones que platearon los alumnos coincidían con insultos, momentos en los que alguien les había negado el juego por ser más pequeños y se habían sentido rechazados, castigos injustos, circunstancias en las que alguien te manda callar de malas maneras o directamente no te deja hablar, cuando descubres que una persona en la que confiabas ha contado un secreto tuyo o cuando en lugar de pedirte prestadas las cosas parece que te las quitan de las manos. Estas son las cuestiones que se han repetido con más frecuencia, aunque he de señalar dos que me han llamado la atención especialmente. La primera de ellas, procede de la niña alemana que se incorporó en el colegio el curso pasado. Se trata de una situación que vivió en el centro en el que había estado escolarizada anteriormente y que tiene que ver con el tema del racismo. Ella explica que un compañero se acercó de repente y le dijo: ¡Fuera alemanas! Dice que se quedó callada, fue incapaz de responder y afirma contundentemente que esa frase no puede decirse de ninguna otra forma para que resulte más agradable. Otra de las cuestiones más delicadas corresponde a una niña delgadita, la cual no presente ningún problema de salud. Ella explica que constantemente le están repitiendo que está muy flaca y afirma que por mucho que se lo digan en broma, se está empezando a cansar. Dice que nadie sabe lo que eso significa para ella porque está
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 48 - esforzándose para comer más y afirma que es consciente de que está delgada, pero ella poco puede hacer si su familia tiene esa constitución. Ante la diversidad de cuestiones, las conclusiones que sacamos entre todos fueron las siguientes: - Que cuando alguien nos diga algo que nos molesta, se lo hagamos saber para que no vuelva a repetirse. - Que insultando no se consigue nada, solamente empeorar la situación y hacer que nos sintamos peor. - Que no hay que perder los papeles, es decir, hay que tener paciencia ante situaciones conflictivas. - Intentar dialogar y hablar pausadamente, poniéndose en el lugar del otro y reflexionar cómo nos sentaría a nosotros que nos dijesen lo mismo. - Pedir las cosas con dulzura y tacto. - Pensar lo que se quiere decir antes de responder para no meter la pata. - Pedir las cosas por favor y agradecer el que te ayuden o te presten las cosas.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 49 - SESIÓN 4. Mediación y evaluación. Se trata de una sesión de cierre que sirva de reflexión personal para analizar lo acontecido en el aula durante este proyecto. Pero no sólo una síntesis de los acontecimientos, sino también de los cambios que se han producido en la forma en que cada alumno ve al grupo y cómo se siente formando parte de él. Se trata de que, desde una postura crítica y personal, describan el grupo al que pertenecen (veremos diferencias abismales entre unas percepciones y otras), que piensen si estas sesiones les han servido para mejorar respecto a las relaciones con sus compañeros, qué cosas creen ellos que se deberían seguir trabajando antes de pasar al Instituto y qué aspectos creen que, como personas, necesitan mejorar para que su desarrollo en sociedad sea el adecuado. También interesa conocer los valores que priman en las vidas y comportamientos de estos alumnos. Es decir, averiguar qué propósitos les mueven y les producen más inquietudes. Esto nos va a ayudar a entender su comportamiento en la dinámica de aula. Por supuesto, también nos va a servir para hacerles pensar sobre sus actitudes y sus valores como personas. Este modelo de mediación conocido también como pacificación supone, en esta sesión, que los alumnos sean conscientes de la importancia de aplicar la diplomacia en pequeña escala para solventar los conflictos del día a día en el aula. Se trata de que cada uno, subjetivamente, inmerso en su persona y sus pensamientos, piense en encontrar una solución, ejerciendo esa búsqueda para el bien común de todos los que conviven en ella. Recursos Anexo 5: ¿Cómo veo mi grupo-clase? Anexo 6: Escala de valores Objetivos – Valorar la pertenencia a un grupo. – Reflexionar sobre la situación en la que se encuentra el grupo.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 50 - – Identificar lo que necesita el grupo para lograr el bienestar común. – Reconocer las inquietudes que uno mismo espera lograr y las preferencias que tiene en su vida. Metodología La labor del maestro/a consiste en explicar cómo tienen que realizar las fichas, es decir, su función es de guía o instructor/a. Simplemente ha de repartir las fichas y atender a la consecución en la que se van a completar las mismas. Es decir, en primer lugar se ha repartir al alumnado la ficha de evaluación, en la que tienen que explicar su visión acerca del grupo-clase, así como sus sentimientos siendo considerados participantes e integrantes del mismo. Y en segundo lugar, se repartirá la ficha de la escala de valores, en la que es importante que el maestro/a explique el valor de los números. Indicando, que el valor al que le otorguen el número 1 ha de ser el que ellos consideren más importante en sus vidas y el 18 supondrá el que menos valor tenga para ellos. Tampoco interesa realizar una valoración ni en pequeño ni en gran grupo. La idea está en que cada uno reflexione personalmente y haga una evaluación cualitativa que nos facilite el análisis y las conclusiones generales de este proyecto. Tiempo previsto Se dispondrá de una media hora aproximadamente para completar ambas fichas. Por tanto se asignará un cuarto de hora para cada una.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 51 - RESULTADO DE LA SESIÓN Para acabar de cerrar este proyecto necesitaba respuestas, percepciones y consideraciones de los propios alumnos. Tenía que plantearles algo que les diese la oportunidad de reflejar su visión del grupo-clase, de uno mismo como miembro de éste, que explicasen sus sensaciones a lo largo de las sesiones, que hiciesen una valoración para averiguar si esto les había servido positiva o negativamente, que expresasen también aquello que necesitaban mejorar antes de cambiar de etapa educativa, que reflexionaran acerca de las cosas que ellos consideraban importantes en sus vidas, es decir, una actividad en la que se viesen reflejados sus puntos de vista y que les hiciese pensar sobre sus formas de ser y actuar. Todo ello para poder compaginarlo con mi toma de notas a lo largo de las sesiones y por supuesto, valorar si realmente había conseguido el objetivo que me proponía cuando comenzaron mis inquietudes para realizar este proyecto. Según el “alumno A”, las sesiones le han hecho sentirse cómodo y bien en general. Por el contrario, a la hora de describir el grupo-clase, dice que es “no muy bueno” y que en el grupo se siente bien, excepto con algunos compañeros. Es claro en la cuestión de si las sesiones le han servido para estar más cerca o más lejos con sus compañeros y él considera que se siente igual de próximo. Algo que quiere tratar antes de pasar al instituto es que se propongan castigos justos y aquello que, como grupo, han de mejorar es realizar las cosas de una forma más justa. Por su parte, el “alumno B” deja muchas preguntas sin contestar. Dice que se ha sentido bien durante estas sesiones porque ha descubierto lo que sus amigos esperan de él y lo que no tiene que hacer para mantenerlos como amigos. Afirma que dentro del grupo se siente bien y que este proyecto le ha servido para estar más cerca de sus compañeros. Como sugerencia a aspectos que cree que sería interesante mejorar en el grupo plantea la idea de no decir cosas que puedan molestar a los demás. Para tener una visión general de todo el grupo detallo a continuación una valoración cualitativa de las repuestas obtenidas en las diferentes cuestiones y que más me han llamado la atención. De esta forma, a la pregunta de cómo se han sentido en estas sesiones obtenemos las siguientes respuestas:
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 52 - - Muchas consideraciones de bien y muy bien sin mucho lujo de detalle. Aunque algunos se atreven a decir que han aprendido aspectos básicos para convivir con mucha gente (en gran grupo) y han descubierto que tienen muchas cosas en común con algunos de sus compañeros. - Otros señalan como aspectos positivos el hecho de trabajar en equipo como fuente de conocimiento y de aprendizaje. - Y los hay que opinan que estas actividades son divertidas y variadas y esto hace que se sientan más a gusto y con más iniciativa para mantener la atención. Además, de que les encantaría repetir la experiencia porque han aprendido cosas que les van a servir posteriormente. En cuanto a la segunda cuestión señalo las siguientes respuestas: - Se trata de una clase en la que nos encanta divertirnos pero a la vez somos participativos y trabajadores. - Somos muy buenos compañeros porque siempre que podemos nos apoyamos y nos ayudamos los unos a los otros. - En general, somos pacíficos y tranquilos aunque esto de tranquilos, algunas veces no lo cumplimos. - Aunque señalan que en general, se llevan todos bastante bien y que acaban resolviendo los problemas la mayoría de las veces, indican que algunos compañeros se llevan mal y no hacen nada por arreglarlo. Esto hace que en ocasiones la clase esté unida pero otras (más a menudo), haya conflictos. Además, algunos pasan de todo y nos hacen perder el tiempo para intentar resolver sus conflictos. - Somos una clase traviesa porque algunos compañeros hacen gracias y tonterías que a veces pueden molestar a los profesores. Aunque esto sirve para reírnos y disfrutar.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 53 - - Un niño señala que a pesar de tratarse de una buena clase, falta interés por parte de algunos. - Una niña lo expresa claramente: el grupo es malo porque hay muchas peleas. No señala ni un solo aspecto sobre la clase que resulte positivo. - Otros hacen queja de que hay compañeros que no paran de hablar y esto molesta, pero en general el grupo es bueno. Las respuestas a la pregunta de cómo se sienten en el grupo han sido: - La más común ha sido “bien”. - Un niño afirma que se siente importante porque cuando alguno de sus compañeros no sabe la respuesta, esto le hace esforzarse más. Y cuando son sus compañeros los que saben la respuesta, él aprende de ellos. - Algunos responden diciendo sentirse cómodos, acogidos y queridos. - El niño marroquí dice sentirse aceptado. Y por su parte, la niña argelina dice sentirse como una más del grupo y se siente aliviada por haber sido acogida de esta forma. - Cabe destacar que un niño que asiste a clase de alternativa en lugar de francés, afirme sentirse un poco raro a veces porque no todos trabajan de la misma forma. - Sin duda, el caso más sorprendente es el de la niña alemana quien afirma que se siente como un bicho raro pero que a su vez, eso le encanta. La mayoría afirma que su situación de proximidad respecto a sus compañeros después de estas sesiones ha progresado positivamente, es decir, ahora están más unidos. Las razones que justifican este hecho son: que hablan más entre ellos, que estas clases les
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 54 - han ayudado a convivir mejor en la clase, que han trabajado en grupos y no de manera individual, que las preguntas y los temas que se han tratado les han hecho pensar, que a pesar de los años que llevan juntos les ha servido para conocerse todavía mejor, que han disfrutado del hecho de estar juntos en la misma clase y lo han pasado bien y que estas actividades les han ayudado a sentirse mejor en la clase. Estas son las conclusiones más positivas que pueden extraerse de sus reflexiones. En cambio, hay algunos niños que afirman que se sienten igual de cerca con respecto a sus compañeros. Es decir, que nada ha cambiado ni para bien ni para mal. Una niña, incluso, se atreve a decir que su cercanía o lejanía con sus compañeros depende de quien se trate, porque siempre va tener más amistad con unos que con otros. Como respuestas a señalar, me ha sorprendido la del niño que siempre acompaña al “alumno B”, el cual dice haberse empezado a hablar con compañeros con los que prácticamente no había cruzado palabra. Y como no, una vez más, la niña argelina la cual dice sentirse mucho más cerca porque los carteles de clase y las palabras que les dije le han hecho ver que está mucho más cerca de sus compañeros de lo que creía. La sugerencia y propuesta que los alumnos plantean trabajar antes de pasar al instituto y que se repite con más insistencia a lo largo de las reflexiones, es la de que se resuelvan todos los conflictos y no se maltrate a nadie. Incluso hay un niño que dice que quizás la mejor forma de hacerlo es con este tipo de actividades, por eso le gustaría que hubiese clases de este tipo más veces. Otra sugerencia muy interesante y que se repite entre las chicas es superar la vergüenza y aprender técnicas para conocer gente nueva más fácilmente, con vista al hecho de pasar al instituto. Además, hay una niña que destaca la idea de mantener y seguir la amistad con todos sus amigos y amigas del colegio. Finalmente, otra de las propuestas que realiza una niña es la de preguntarle a sus profesores dudas que no tenga resueltas sobre contenidos estudiados durante el curso.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 55 - Y finalmente, aquello que los alumnos creen necesitar para lograr la cohesión plena del grupo es: - Respeto. - Menos peleas y conflictos. - No rechazar a nadie. - Hablar las cosas antes de que acaben en peleas. - Que nadie haga rabiar a nadie. - Ser más amable. - Conocer lo que piensan los otros de mí. - Ser participativos y transmitir positivismo. En referencia a la escala de valores creo que lo más oportuno es señalar los resultados obtenidos haciendo referencia a los aspectos que los alumnos han considerado más importantes en sus vidas (con el número 1) y los que menos (número 18). Para el “alumno A” lo más importante es tener una vida confortable (próspera) y en último lugar, un mundo de belleza. Por otro lado, el “alumno B”, en primer lugar señala un mundo en paz (sin guerras ni conflictos) y en última instancia, sentirse realizado (estar a gusto con lo que haces). Los valores más señalados como principales a conseguir en la vida son: Felicidad: 8 personas. Un mundo en paz: 6 personas. Amistad verdadera: 4 personas.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 62 - SEPÚLVEDA, María Gabriela. (2003). Autonomía moral: una posibilidad para el desarrollo humano desde la ética de la responsabilidad solidaria. Revista de Psicología de la Universidad de Chile [en línea]. Vol. XII, Nº 1: Pág. 27-35. Disponible en: http://www.revistapsicologia.uchile.cl/index.php/RDP/article/viewFile/17294/18034 [2014, 12 de Mayo]. VOLI, Franco. (2003). Sentirse bien en el aula: Manual de convivencia para profesores. Boadilla del Monte (Madrid): PPC, D. L.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 63 - ANEXO 1: “Receta para ser amigo de…” Receta para ser amigo de: Lo que no me gusta:
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 64 - Anexo 2: Dilemas morales DILEMA 1: Dos compañeros peleando Fernando ha tenido que salir al baño durante una clase. En la puerta de los servicios encuentra a dos compañeros de su clase que se están peleando a puñetazos. Lo hacen con mucha rabia pero sin hablar para que nadie los oiga. Fernando no sabe qué hacer, pues teme que se puedan hacer daño y, por otro lado, no quiere que los dos se vuelvan contra él si interviene. 1. ¿Qué posibilidades alternativas tiene Fernando? Enumera todas las que se te ocurran, cuantas más mejor. ¿Qué consecuencias tendría cada una de esas decisiones? 2. Si tú fueras Fernando, ¿qué harías?
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 65 - DILEMA 2: Los “motes” Chimo es un chaval de 9 años. Es más bien tímido y callado. No le gusta meterse con nadie ni pelearse con sus compañeros. Tiene las orejas un poco grandes y un compañero, Andrés, que es muy bromista, le ha llamado en varias ocasiones “Dumbo”. A Chimo eso le molesta mucho y quiere que deje de decírselo y molestarlo. 1. ¿Qué debe hacer Chimo? 2. ¿Habría diferencia si Andrés fuera amigo o no de Chimo?
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 66 - DILEMA 3: Miedo por amenazas Ana es una niña de 8 años. El otro día, cuando iba al servicio, vio a dos niñas de 6º curso en un aula que, en ese momento, estaba vacía, cogiendo un estuche de una cartera. Al verse descubiertas, la amenazaron diciéndolo que si se chivaba le darían una paliza. 1. ¿Qué debe hacer Ana? 2. ¿Puede el miedo impedirnos hacer lo que deseamos?
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 67 - DILEMA 4: Cuestión de obediencia Juan tiene 9 años. Es un muchacho inquieto y servicial, siempre dispuesto a hacer cosas y a ayudar, incluso antes de que se lo pidan. A veces se tiene que quedar solo en casa, y sus padres le han dicho que no tiene que abrir la puerta a nadie. Un día que estaba solo, llamó a la puerta el cartero diciendo que tenía que entregar un paquete urgente para su padre y que no podía dejarlo en el buzón. 1. ¿Qué debe hacer Juan? 2. ¿Qué es más importante: obedecer a sus padres o hacerle ese favor a su padre?
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 68 - DILEMA 5: El bocadillo Jaime tiene 7 años. Es alto y fuerte, y siempre tiene ganas de comer. Hoy se le hacía tarde para ir al colegio y con las prisas, se le ha olvidado a su madre ponerle el bocadillo para el recreo. Desde que se ha dado cuenta, está preocupado porque sabe que no podrá aguantar hasta la hora de volver a casa. Un rato antes del recreo le pidió permiso a la maestra para ir al servicio. Al pasar por delante de un aula que estaba vacía, vio un bocadillo asomando por una cartera. 1. ¿Qué debe hacer Jaime? ¿Debe aguantarse y pasar hambre o debe coger el bocadillo que ha visto? 2. ¿Y si supiera que el bocadillo es de un compañero que come muy poco?
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 69 - Anexo 3: Ficha “Entre las cosas que a mi más me importan en la vida están…” Entre las cosas que a mi más me importan en la vida están: Lo que me hace sentirme bien es ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ____________________________________________________________ Aquello por lo que yo, principalmente, quiero luchar es ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ Me doy cuenta de que yo quiero superarme en ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ____________________________________________________________ Tengo ganas de ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ Lo que mas me hace sufrir es ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ____________________________________________________________ Para mi la mentira me produce ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________ ______________________________________________________________________
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 70 - Anexo 4: Situaciones que me han hecho sentirme mal Nombre: ______________________________________________________________ 1. Recuerda y escribe una frase que te dijeron y que te hizo sentirte mal por la forma como fue dicha. 2. Describe brevemente la situación en que te dijeron esa frase. 3. ¿Cómo respondiste tú? 4. ¿Cómo te sentiste? 5. Escribe como pudo haberte dicho lo mismo esa persona, sin hacerte sentir mal.
Trabajo Fin de Grado Sara Guerrero Fabre - 71 - Anexo 5: ¿Cómo veo mi grupo -clase? NOMBRE: _________________________________________________________________________ 1. ¿Cómo te has sentido trabajando durante estas clases? 2. ¿Cómo describirías tú el grupo-clase? 3. ¿Cómo te sientes en el grupo? 4. ¿Te sientes ahora más cerca o más lejos de tus compañeros? ¿Por qué? 5. ¿Qué otras cosas te gustaría tratar antes de pasar al instituto? 6. ¿Qué crees que necesitáis mejorar en clase respecto a las relaciones con los demás compañeros?