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Abstract
En este trabajo se realiza una revisión bibliográfica de las capacidades perceptivomotrices. Además, analizamos las particularidades de estas capacidades en el baloncesto y proponemos herramientas prácticas para que los entrenadores y preparadores físicos puedan organizar el trabajo a lo largo de la progresión de los jugadores. Domínguez Durán, Ignacio; Romero Martín, María Rosario
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TRABAJO FIN DE GRADO. GRADO EN CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y DEL DEPORTE. EL TRABAJO DE LAS CAPACIDADES PERCEPTIVOMOTRICES EN EL BALONCESTO. Autor: Ignacio Domínguez Durán Tutora: Doctora Mª Rosario Romero Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte Universidad de Zaragoza Curso 2013-2014
TRABAJO FIN DE GRADO. GRADO EN CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y DEL DEPORTE. EL TRABAJO DE LAS CAPACIDADES PERCEPTIVOMOTRICES EN EL BALONCESTO. Autor: Ignacio Domínguez Durán Tutora: Doctora Dña. María Rosario Romero Martín Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte Universidad de Zaragoza Curso 2013-2014
I. Índice 1. Introducción y justificación 2. Descripción del baloncesto 2.1. Partes del baloncesto 3. Conceptualización y clasificación de las capacidades perceptivomotrices 3.1. Problemática 3.2. Definición de las capacidades perceptivomotrices 3.3. Clasificación 3.3.1. Lateralidad 3.3.2. Estructura y organización espacio-temporal 3.3.3. Ritmo 3.3.4. Equilibrio 3.3.5. Coordinación 3.3.5.1. Conceptualización 3.3.5.2. Clasificación 3.3.5.2.1. Tipos de coordinación 3.3.5.2.1.1. En función de la vía a través de la cual procede mayoritariamente la información 3.3.5.2.1.2. Teniendo en cuenta las regiones corporales que intervienen en el movimiento 3.3.5.2.1.3. Atendiendo a la implicación muscular 3.3.5.2.1.4. Según la precisión del movimiento 3.3.5.2.2. Capacidades coordinativas 3.3.5.2.3. Clasificación escogida 3.4. Síntesis 3.5. Capacidades que ayudan indirectamente a las perceptivomotrices 3.5.1. Somatognosia 3.5.1.1. La corporalidad 3.5.1.2. ATPO 3.5.1.3. La respiración 3.5.1.4. La relajación 3.5.2. Capacidades condicionales. 3.5.2.1. La fuerza 3.5.2.2. La resistencia
3.5.2.3. La velocidad 3.5.2.4. La flexibilidad 4. Factores determinantes para el trabajo de las capacidades coordinativas 4.1. Fases sensibles 4.1.1. Desarrollo cognitivo 4.1.2. Desarrollo físico 4.1.3. Desarrollo motor 4.1.4. Desarrollo del reglamento en las categorías de baloncesto 4.2. Factores anatómicos 4.3. Factores fisiológicos 4.4. Factores cognitivos y psicológicos 4.4.1. Competencia emocional 4.4.2. Problemas psicológicos 4.4.3. Entorno del jugador 4.4.4. Características deseables 4.5. Contenidos a trabajar en cada etapa según el desarrollo de estos factores 4.6. Complejidad de los actos motores 5. Consideraciones para integrar el trabajo de la coordinación en la planificación anual de un equipo de baloncesto 5.1. Justificación 5.2. Conceptualización 5.3. Estructura de una planificación anual 5.3.1. Fases de la temporada 5.3.2. Macrociclo 5.3.3. Microciclo 5.4. Consideraciones para el trabajo 5.4.1. Organización de todas las fases 5.4.2. Momento para trabajar las capacidades perceptivomotrices 6. Conclusiones 7. Lista de referencias Anexo 1
Ignacio Domínguez Durán 1 1. Introducción y justificación Con este trabajo tratamos de elaborar un documento que contenga conocimientos útiles para un entrenador de baloncesto, donde hacemos hincapié en las capacidades perceptivomotrices como un ámbito de la motricidad, el cual consideramos necesario trabajar en paralelo a otros, como las capacidades condicionales, la técnica o la táctica, para desarrollar tanto como podamos el potencial del jugador. La originalidad de este trabajo reside en la inexistencia de un documento específico que conecte las capacidades perceptivomotrices con el baloncesto y que además trate de hacer comprender al entrenador todo lo que rodea a estas capacidades, como los factores anatómicos, psicológicos o fisiológicos que intervienen en el entrenamiento motriz, su relación con las capacidades condicionales o el entrenamiento de la técnica y la táctica o las edades sensibles para su trabajo. Ante la falta de tiempo y de medios para realizar un trabajo de campo, la propuesta de este Trabajo de Fin de Grado es realizar una revisión bibliográfica, para reorganizar las ideas y conceptos y así desarrollar un marco teórico extenso que contenga consideraciones para ser llevado a la práctica. Para esto, primero veremos una descripción del deporte en cuestión, para seguir con la revisión bibliográfica de las capacidades perceptivomotrices, viéndolas en detalle Luego sintetizaremos, previamente a mostrar qué otras capacidades le influyen de manera indirecta. Posteriormente expondremos los factores físicos, fisiológicos y cognitivos relevantes para trabajar estas capacidades. Finalmente trataremos cómo integrar el trabajo en la planificación anual de un equipo de baloncesto. La limitación de este trabajo es la falta de contraste práctico. Sería ideal, tras este documento, elaborar un test que mida las capacidades perceptivomotrices de nuestros jugadores, así como llevar a cabo un plan de entrenamiento anual para un equipo y comparar los resultados de este grupo con un grupo control, para saber cuál es el grado de mejora tras el trabajo específico con respecto a aquellos que no le dedican tiempo a desarrollar este ámbito.
Ignacio Domínguez Durán 2 Este documento debería servir para que cualquier entrenador fiera capaz de planificar el trabajo de estas capacidades al inicio de temporada, de una manera organizada y competente.
Ignacio Domínguez Durán 3 2. Descripción del baloncesto El baloncesto es un deporte de cooperación-oposición donde cinco jugadores en cancha se enfrentan a otros cinco, respaldados por siete compañeros en el banquillo, un entrenador y sus asistentes, con el objetivo de anotar un número mayor de puntos en la canasta defendida por el otro equipo que los que reciben en la propia. No puede haber empate, así es que, si al término del último de los cuatro cuartos de diez minutos a reloj parado el marcador refleja el mismo tanteo en ambos lados, se procede a jugar tantos tiempos extra de cinco minutos como sea necesario hasta romper esa igualdad. Los puntos se anotan encestando el balón en la canasta, teniendo que entrar por la parte superior y sobrepasar completamente el aro; el balón tiene diferente tamaño y peso según las categorías, pero en categorías infantil, cadete, junior y senior masculino, pesa en torno a seiscientos gramos y su circunferencia es de entre setenta y cinco y setenta y ocho centímetros. La distancia de la cancha es de veintiocho metros de largo por quince de ancho. Otra distancia importante es la que separa el aro de la canasta del suelo, de tres metros y cinco centímetros, salvo en minibasket, que será de dos metros y sesenta centímetros. Esto es importante, ya que los jugadores profesionales de baloncesto, por regla general, son de una altura mayor o mucho mayor a la media de la población, por ejemplo, en un estudio de Ávila, et al. (2002, abril), encontramos que en el año 2001, un equipo que militaba en liga EBA (entonces la quinta categoría nacional), la altura media de sus jugadores era de 197 centímetros. A mayor altura, mayor cercanía al aro, por tanto mayor ventaja a la hora de intentar anotar una canasta. En un artículo de prensa escrito por Mínguez. (2007, julio 16), encontramos la altura media de los hombres españoles, 1´76 metros, así como de las mujeres, 161 centímetros. Datos fiables ya que, contrastados con el Instituto Nacional de Estadística, los valores que aparecen son los mismos. 2.1. Partes del baloncesto El baloncesto está constituido por cuatro áreas sobre las que se basa el entrenamiento: técnica, táctica, preparación psicológica y preparación física. El desarrollo de todas y cada una de estas partes es imprescindible para lograr llegar al más alto nivel competitivo.
Ignacio Domínguez Durán 4 La técnica está conformada por todos los gestos, habilidades y recursos que posee el jugador para mejorar sus aptitudes individuales. En nuestro deporte son muy variadas, pudiendo clasificarse en función de si tengo o no tengo el balón y en función de la acción que vaya a realizar. La mejor manera para extraer todos los detalles de la técnica individual es analizar los recursos de la táctica del uno contra uno, ahí veremos que en un tiempo de unos pocos segundos que dura esta situación, hay muchos detalles a los que prestar atención: sujeción del balón, posición base del cuerpo, aperturas, primer bote, tipo de bote, regates, finalizaciones, etc. La táctica son los elementos que nuestro equipo tiene para llevar a cabo su plan, es decir, la victoria. En la táctica, a diferencia de la técnica, ya las situaciones incluyen al menos un compañero o un rival. Situaciones específicas que nos encontramos son, por ejemplo, la toma de decisiones en un uno contra uno, la resolución de un contraataque o la manera de atacar una defensa en zona. Cuando hablamos de la preparación psicológica, hablamos de una herramienta que, en el deporte: Consiste en: - Contribuir al perfeccionamiento de procesos psíquicos: Percepciones especializadas, representaciones, atención, memoria, pensamiento y otros. - Formar cualidades psíquicas de la personalidad del deportista. - Crear estados psíquicos óptimos durante el entrenamiento y competencias. - Desarrollar habilidades para controlar estados psíquicos. - Contribuir al desarrollo de conocimientos acerca de las competencias que se han de celebrar. - Crear atmósfera positiva en colectivos de deportistas. (González y Santoya, 2009, junio).
Ignacio Domínguez Durán 11 Lorenzo (2006, pp. 33-34), recoge varias definiciones en su obra, a continuación exponemos las que nos han parecido más precisas de acorde a nuestro objeto de estudio: "Es el efecto conjunto entre el Sistema Nervioso Central y la musculatura esquelética dentro de un movimiento determinado, constituyendo la dirección de una secuencia de movimientos". (Hahn, 1984). "Capacidad neuromuscular de ajustar con precisión lo querido y pensado, de acuerdo con la imagen fijada por la inteligencia motriz, a la necesidad del movimiento o gesto deportivo concreto". (Álvarez del Villar, 1983). "Globalmente se entiende como coordinación motriz la organización de todos los procesos parciales de un acto motor en función de un objetivo motor preestablecido. Dicha organización se ha de enfocar como un ajuste entre todas las fuerzas producidas, tanto internas como externas, considerando todos los grados de libertad del aparato motor y los cambios existentes de la situación." (Grosser y cols., 1991). Otra definición interesante es la que leemos en Jiménez y Jiménez, (2002), citado en Muñoz, (2009, marzo), cuya idea principal es la de la coordinación como capacidad integradora del trabajo de los músculos, con la meta de la realización de una acción. Por último, exponemos la de nuestros autores principales: “Podemos definir la coordinación como la capacidad de regular de forma precisa y eficaz la intervención del propio cuerpo en la ejecución de toda habilidad motriz.” (Castañer y Camerino, 2006, p. 117). De estas definiciones extraemos los siguientes conceptos: En la coordinación motriz intervienen el SNC y la musculatura esquelética. El objetivo es organizar los movimientos parciales del cuerpo para conseguir un objetivo motor predeterminado Las características son precisión, eficacia, economía y armonía Hay una imagen motriz prefijada, concreta, a la cual nos queremos acercar.
Ignacio Domínguez Durán 12 Nosotros nos vamos a quedar con la definición de Castañer y Camerino, pero vamos a reorganizar esos conceptos para tener una definición de la coordinación enfocada al trabajo de la técnica individual en el deporte, para así unir nuestro objeto de estudio con el propósito de hacer de este trabajo una herramienta práctica, entonces, podríamos decir que, en el deporte, la coordinación es el conjunto de capacidades que permiten que la ejecución del gesto técnico sea lo más parecida al modelo ideal de ejecución, siendo ese movimiento lo más eficiente posible. 3.3.5.2. Clasificación Tras haber visto el concepto de coordinación motriz y ver cuál es su posición dentro de las capacidades perceptivomotrices, vamos a entrar ya directamente a su clasificación. Como dijimos antes, este es uno de los puntos más problemáticos. Lorenzo (2009) nos habla de la controversia que se genera ya que Por un lado, están las formas de manifestarse o lo que algunos autores llaman tipos de coordinación; que hacen referencia a las partes o segmentos corporales implicados en la acción motriz coordinativa; y por otro lado, están las capacidades coordinativas; que son los factores que conforman y sustentan la coordinación motriz. (p. 35) A continuación, vamos a ver estos dos tipos de establecer la clasificación, pero ya avanzamos que los “tipos” de coordinación, encajan en nuestra estructura de capacidades perceptivomotrices y la segunda opción, sin embargo, habla de las capacidades coordinativas como capacidades que engloban todas aquellas perceptivomotrices, es decir, pone al mismo nivel el equilibrio, el ritmo, la combinación motora, etc., como más adelante veremos. 3.3.5.2.1. Tipos de coordinación Muchos autores establecen diferentes clasificaciones de los tipos de coordinación motriz. En la obra de Lorenzo, vemos la exposición de varios de ellos: LeBboulch (1969); 1. Coordinación óculomanual. - Ejercicios de lanzar-tomar. - Ejercicios de destreza de manos. 2. Coordinación global o dinámica general.
Ignacio Domínguez Durán 13 - Saltar y salvar obstáculos. - Cuadrupedia. - Equilibrio elevado. - Trepar. Álvarez del Villar. (1983: 478-481): Coordinación dinámico general Coordinación óculo manual y dinámico manual - Coordinación óculo manual: - Coordinación dinámico manual: Coordinación visomotriz Weineck (1988: 275-276) 1. Capacidad de coordinación general. 2. Capacidad de coordinación específica. Porta y cols. (1992: 166-167) 1. Coordinación dinámico general 2. Coordinación específica o segmentaria 3. Coordinación intramuscular 4. Coordinación intermuscular Mora (1995: 227-228) 1. Coordinación sensoriomotriz: a) Visomotriz. b) Audiomotriz. c) Sensomotriz general. d) Cinestésicomotriz y tiempo de reacción. 2. Coordinación global o general a) Coordinación locomotora (marcha, carrera, saltos) b) Coordinación manipulativa (lanzamientos, recepciones, equilibrio) 3. Coordinación perceptivomotriz
Ignacio Domínguez Durán 14 a) Conciencia corporal b) Espacialidad c) Temporalidad Torres y Carrasco (1998: 42) 1. Coordinación dinámica general. 2. Coordinación segmentaria: 3. Coordinación visomotriz: 4. Coordinación intramuscular. 5. Coordinación intermuscular (2009, pp. 35-39) Realmente, si analizamos con detenimiento estas seis propuestas, vemos que a partir de ellas podemos sacar cuatro maneras diferentes de clasificar los movimientos y cualquier acto motor se puede encuadrar según estos criterios. 3.3.5.2.1.1. En función de la vía a través de la cual procede mayoritariamente la información “El principal centro nervioso que interviene en la coordinación es el cerebelo, el cual integra la información procedente de tres tipos de sistemas sensoriales: Visual Propioceptiva Vestibular” (Echevarría, Marín y Mendiola, 1993, p.55) 3.3.5.2.1.2. Teniendo en cuenta las regiones corporales que intervienen en el movimiento En cuanto a las regiones corporales, Contreras (2011, p. 75) establece dos tipos de coordinación: - “Coordinación gruesa; es la que se realiza en las proximidades del centro de gravedad, es decir, prácticamente interviene todo el cuerpo. - Coordinación fina; se refiere a los pequeños y finos movimientos sobre todo de las manos y dedos.”
Ignacio Domínguez Durán 15 3.3.5.2.1.3. Atendiendo a la implicación muscular Muñoz (2009, marzo), recoge la clasificación de varios autores con respecto a la implicación muscular, y todos ellos hablan de: - “Coordinación Intramuscular: haciendo referencia al carácter interno, a la capacidad del músculo en sí mismo de contraerse. - Coordinación Intermuscular: con referencia al carácter externo, a la capacidad de que todos los músculos participen adecuadamente en un movimiento conjunto.” 3.3.5.2.1.4. Según la precisión del movimiento Manera de clasificar muy parecida a la anterior, pero que en lugar de tener la referencia muscular, tiene que ver con el grado en el que el SNC está involucrado. - Motricidad fina: involucra pequeños grupos musculares y requiere mucha madurez del SNC, ya que son movimientos muy precisos. - Motricidad gruesa: involucra grandes grupos musculares, próximos al centro de gravedad y normalmente tiene que ver con movimientos amplios o en los que interviene todo el cuerpo. 3.3.5.2.2. Capacidades coordinativas Por otro lado tenemos aquellos autores que clasifican la coordinación motriz en diversas “capacidades coordinativas”. Lorenzo en el año 2009 (pp. 41-42) realiza un amplio estudio y recoge muchas clasificaciones en función de este criterio. A continuación elaboramos un mapa conceptual a modo de resumen, de los autores que nombran cinco, seis o siete capacidades.
Ignacio Domínguez Durán 16 Figura 2. Mapa conceptual resumen de los autores que clasifican la coordinación motriz en capacidades coordinativas. 3.3.5.2.3. Clasificación escogida Para poder organizar nuestro trabajo nos hemos de decantar por una u otra clasificación. Para nosotros, al hablar de capacidades perceptivomotrices, no nos sirven las elecciones del segundo grupo, ya que incluyen capacidades como equilibrio, orientación o ritmo como coordinación, estando excluidas en nuestra visión (recordemos los parámetros corporalidad, espacialidad y temporalidad). Como vimos, las clasificaciones de los “tipos” de coordinación se podían desmembrar en cuatro diferenciaciones distintas: En función de la vía a través de la cual procede mayoritariamente la información Teniendo en cuenta las regiones corporales que intervienen en el movimiento
Ignacio Domínguez Durán 17 Atendiendo a la implicación muscular Según la precisión del movimiento Para tener una clasificación, podemos elegir una de estas maneras y asegurarnos de que abarcamos su magnitud. De cara al trabajo en baloncesto, nos resulta muy útil trabajar en función de las regiones corporales que intervienen en el movimiento. Podemos diferenciar dos grandes grupos, una coordinación general y otra segmentaria, con regiones corporales que se combinan entre sí (lo que algunos autores llaman capacidad de acoplamiento o coordinación motora) - Coordinación general Refiriéndose a movimientos como caminar, correr, saltar, agacharse y levantarse, etc. - Coordinación segmentaria Este tipo de coordinación tiene que ver con movimientos de regiones corporales bien diferenciadas acopladas entre sí o bien adecuándolas a la información sensorial que recibimos (en mayor medida visual) Algunos autores llaman a esto: capacidad de acoplamiento o combinación motora, que es la “capacidad de coordinar oportunamente los movimientos de cada segmento corporal, en cada fase, para lograr la ejecución de un movimiento global final.” (Blume, 1987, en Lorenzo, 2006, pp.260). ¿Qué segmentos corporales son más importantes de combinar entre ellos en baloncesto? Señalamos los siguientes: Óculo manual Ser capaces de acoplar los movimientos de los brazos a la información recibida a través de la vista. Recibir y pasar el balón es el más claro ejemplo de su importancia en baloncesto. Dinámico manual
Ignacio Domínguez Durán 18 Hace referencia al trabajo de ambos brazos, bien sea de manera simultánea o alternativa. Esta capacidad la aplicamos principalmente en el bote, el tiro, el desplazamiento defensivo y el regate. Manual-pédica Es la combinación de los movimientos de las manos y los pies. De vital importancia para los regates y las entradas a canasta. Dinámico-pédica La coordinación dinámico-pédica es el acoplamiento de los movimientos de las dos piernas. Sin esta base, no podremos trabajar de manera exitosa los regates y las diferentes finalizaciones, tanto en entradas a canasta como en el poste bajo. También es necesaria en los desplazamientos defensivos. Óculo-pédica Poder acoplar los movimientos de las piernas a la información recibida a través de la vista. Utilizamos esta capacidad para reconocer la acción del defensor y atacarle el pie adelantado, o el momento de desequilibrio. 3.4. Síntesis Tal y como hemos visto, hay gran controversia en cuanto a los conceptos en esta área de la motricidad. Así mismo, una vez definido, podemos encontrar un diverso número de clasificaciones que difieren entre sí. Para nuestro trabajo en baloncesto hemos elegido la siguiente clasificación, partiendo de las esferas extraídas de Castañer y Camerino y basándonos en diferentes autores para completar su propuesta. - Lateralidad
Ignacio Domínguez Durán 19 - Estructura y organización espacio-temporal - Ritmo - Regular - Irregular - Equilibrio - En función del movimiento - En función del tipo superficie - En función de la visión - Coordinación - Coordinación general - Coordinación segmentaria - Óculo manual - Dinámico manual - Manual-pédica - Dinámico-pédica - Óculo-pédica 3.5. Capacidades que ayudan indirectamente a las perceptivomotrices Hay otras capacidades que ayudan indirectamente al trabajo de estas capacidades perceptivomotrices, por un lado tenemos la somatognosia y por otro las “capacidades condicionales”. 3.5.1. Somatognosia “Denominamos somatognosia al conocimiento del conjunto de aspectos morfológicos, sensoriales y funcionales del propio cuerpo” (Castañer y Camerino, 2006, p. 74). En el mismo documento, Castañer y Camerino nos hablan de cuáles son estos conocimientos del propio cuerpo: la corporalidad, la ATPO (Actividad-Tónico-PosturalOrtoestática), la respiración y la relajación.
Ignacio Domínguez Durán 20 3.5.1.1. La corporalidad La corporalidad es, a grandes rasgos, el conocimiento del propio cuerpo. Si recordamos la esfera que vimos con anterioridad, de las capacidades perceptivomotrices, de la interrelación de la corporalidad con la temporalidad y la espacialidad obtendremos el bloque de contenidos de trabajo. Tener una buena noción de nuestra corporalidad es importante para tener un esquema e imagen corporal correctos. 3.5.1.2. ATPO Bajo la denominación de Actividad-Tónico-Postural-Ortoestática se incluyen las capacidades de tono muscular, de postura y gestos implícitos en la ortoestática corporal. La ortoestática se refiere al mantenimiento del cuerpo, propio del ser humano, sobre el eje vertical con base reducida al polígono de sustentación que marcan los dos pies. La necesidad de equilibrio corporal implica que el cuerpo oscile constantemente, y, por nuestra condición de simetría corporal, produce un balanceo bilateral continuo. Por tanto, la ATPO es un conjunto de capacidades inherente e indisociable a cualquier conducta motriz… (Castañer y Camerino, 2006, p.81). Trabajar la ATPO es importante para prevenir lesiones como la hipertonicidad, la hipotonicidad, la sincinesia (movimientos innecesarios, parásitos) o la laxitud articular. 3.5.1.3. La respiración En un estudio realizado en 2003 por Puerta y Becerra, se llega a la conclusión de que los patrones de respiración diafragmáticos influyen positivamente en la ejecución motriz. De aquí la importancia de trabajar el tipo de respiración con nuestros jugadores en edades de formación. 3.5.1.4. La relajación La relajación tiene dos papeles fundamentales: En primer lugar, la relajación incide en el logro de un equilibrio armónico del organismo, expresado por una perfecta comunicación mente-cuerpo que posibilita un estado propio para el desarrollo de las potencialidades de la persona (base del crecimiento personal). En segundo lugar, a través de la relajación se logra una mayor conciencia del propio ser y de su entorno, lo que facilita una dinámica de interacción con el que se transcribe en respuestas creativas. Hacer conscientes las propias posibilidades es, sin duda, el primer paso para el logro de su desarrollo. (González, 1992, p. 89).
Ignacio Domínguez Durán 27 4.1.2. Desarrollo físico Según Delval (1995) tenemos tres maneras de medir el desarrollo físico de la persona, más una cuarta a partir de la pubertad, de las que la altura y el peso quedan excluidas, puesto que la variación entre sujetos es muy grande. Estas formas son: La edad del esqueleto Se puede medir a través del grado de osificación, es decir por el depósito de minerales que se ha alcanzado, lo cual se observa fácilmente a través de un examen con rayos X, que no atraviesan zonas calcificadas, y sí lo hacen por zonas cartilaginosas. (p.169). La edad dental Solo tiene validez hasta (máximo) los trece años, entonces no nos servirá a partir de la categoría infantil. La edad morfológica “Se basaría en los cambios de forma entre las distintas partes del cuerpo (por ejemplo de las relaciones entre las piernas, el tronco o la cabeza). Pero no existe todavía una combinación de medidas que sea plenamente satisfactoria.” (p. 169) Figura 4. Evolución de las proporciones corporales. Según los caracteres sexuales secundarios Los caracteres sexuales secundarios son aquellos provocados por la estimulación hormonal (andrógenos o estrógenos) y tienen múltiples manifestaciones tanto en el hombre (vello facial, ensanchamiento de diversas partes corporales, vello corporal más
Ignacio Domínguez Durán 28 grueso y largo, agravamiento de la voz, etc.) como en la mujer (menstruación, desarrollo de los senos, ensanchamiento de la cadera, vello corporal). 4.1.3. Desarrollo motor Las posibilidades motrices del ser humano aumentan progresivamente con el tiempo, hasta cierta edad. La infancia es la que más nota esos cambios, debido a todo el desarrollo físico y cognitivo que conlleva. Gallego y Vicente (s/f) establecen cinco fases: Fase de perfeccionamiento rápido de patrones motores y adquisición de las primeras combinaciones de movimientos (3-7 años). Hacia los 4-7 años se mejoran los movimientos básicos aprendidos anteriormente como andar, correr, y combinaciones de los mismos Fase de adelantos rápidos (7-10 años). La coordinación de movimientos experimenta un crecimiento importante, mejorándose en gran medida el equilibrio. Fase de gran capacidad para el aprendizaje motor (9-12 años en niñas, y de 9-14 años en niños). Se obtienen excelentes resultados debido a la capacidad de reacción, el valor y las ganas de aprender que presentan Fase de cambio de estructuras de las capacidades y habilidades motoras. Niñas (1114 años) y niños (12-15) coincide con el segundo cambio en la morfología del niño: crecimiento en altura y extremidades, aumentando el peso, y dando lugar a la aparición de la pubertad. Fase de estabilización, individualización y diferenciación específica entre sexos: chicos (13-15 años) y chicas (14-19 años). Se detiene y estabiliza el desarrollo de las habilidades motoras, aumenta la fuerza y la capacidad de movimientos en general, presentando un nivel de adaptación y rendimiento muy elevado. (p. 1). 4.1.4. Desarrollo del reglamento en las categorías de baloncesto Hemos visto que el jugador sufre una evolución a lo largo de su formación en diversos planos. Consecuentemente, el reglamento se adapta a estas necesidades particularidades de cada estadio, vemos las más importantes: Hasta alevín (hasta 6º de primaria). Se juega con balón tamaño “5”, el aro está a 2m60cm del suelo. La línea de tres puntos o bien no existe, o bien está a 4m. No se permiten defensas presionantes ni zonales, cada jugador defenderá a otro de manera individual a partir de media cancha.
Ignacio Domínguez Durán 29 Infantil (hasta 2º E.S.O.). Hasta esta edad se incluye la norma “pasarela”, es decir: cada jugador tendrá que descansar de manera completa uno de los tres primeros cuartos. Solo se permiten cambios en el último cuarto. Se adoptan, en la mayoría de casos, las normas del juego senior. De cadetes (3º E.S.O.) en adelante. Se adoptan las normas senior, chicas con balón “6” y chicos “7”, línea de 3 puntos a 6,75 metros, sin restricciones en defensa, sin restricciones en cambios y minutos de juego 4.2. Factores anatómicos Una parte del entrenamiento en baloncesto consiste en mejorar las capacidades físicas, dado que son doce los jugadores que componen nuestro equipo, nos vamos a encontrar con realidades diferentes (somatotipo, composición corporal, etc.), tenemos que saber cuáles son los factores anatómicos que determinan cada capacidad. A continuación veremos los que intervienen en las capacidades perceptivomotrices, aunque vemos que muchos son generales para cualquier tipo de actividad física. En primer lugar tenemos el Sistema Nervioso como mecanismo regulador ya que “intervienen receptores, vías sensitivas aferentes y vías motores eferentes de los centros de integración (médula o encéfalo).” (Echevarría, Marín y Mendiola, p. 55). En el mismo texto tenemos el ejemplo de la función más simple, que es el arco reflejo. Si seguimos leyendo, nos dice que “tanto el mantenimiento de la postura, con la intervención de reflejos complejos, como la realización de movimientos requiere una actividad muscular integrada y coordinada en el S.N.C. El principal centro nervioso que interviene en la coordinación motora es el cerebelo…” En un estudio realizado por Costa en el año 2005 encontramos que los somatotipos predominantes en baloncesto son los mesomorfo y ectomorfo. A continuación exponemos la somato-carta extraída de su trabajo:
Ignacio Domínguez Durán 30 Figura 5. Somatocarta de jugadores de baloncesto. La edad es otro factor a tener en cuenta. Como ya hemos visto anteriormente, tanto el desarrollo físico, como cognitivo y motor es diferente en una y otra etapa, lo que hará cada edad más sensible a un tipo de trabajo. Por ejemplo, el mayor crecimiento del cuerpo humano se da en la pubertad, lo que hará que la persona se tenga que adaptar rápidamente a la elevación de su centro de gravedad, algo clave en la evolución motriz del joven deportista. Quizá los factores más importantes sean la altura y las proporciones corporales. La altura, junto a la longitud del tren inferior, va a determinar la altura del centro de gravedad, factor que influye en el equilibrio y, transversalmente en las demás capacidades. La altura siempre ha sido importante en baloncesto, ya que los jugadores que llegan más cerca del aro obtienen una ventaja sobre sus adversarios, esto hace que sea una característica en muchos de estos jugadores. Las proporciones corporales determinarán entre otras cosas la longitud de zancada y el rango de movimiento. Encontrarnos con personas con proporciones corporales descompensadas puede ser una dificultad a la hora de aprender movimientos si no se ha hecho un buen trabajo en cuanto al desarrollo motor en la edad adecuada. El peso va a ser otro elemento a tener en cuenta, ya que influye en la estabilidad, la potencia y la aceleración. Estará ligado a la composición corporal, que tendrá un papel importante y más hoy en día, con los índices crecientes de obesidad. Llevar una medición del porcentaje de grasa y del IMC será determinante no solo para el rendimiento deportivo, sino también para la salud del jugador. Por último, debemos de tener en cuenta la actitud postural, para evitar lesiones derivadas de una mala posición. Su importancia radica en evitar que se deforme la
Ignacio Domínguez Durán 31 columna, que hace de amortiguador del peso corporal, tanto en una posición neutral como en las variaciones que ofrece el deporte: carreras, saltos, etc. 4.3. Factores fisiológicos La influencia de los aspectos fisiológicos es más notable en las capacidades condicionales, especialmente en la resistencia. Si bien la resistencia y los factores que intervienen en ella serán una capacidad que servirá de base para el entrenamiento y el juego de baloncesto, no tiene una relación directa con las capacidades perceptivomotrices más allá del grado de fatiga. Presuponiendo una buena salud basal, hay dos sistemas a través de los cuales podremos determinar si el deportista ha entrado en estado: el cardiovascular y el respiratorio. Otro punto muy importante a tener en cuenta es la fisiología especial de los sentidos, especialmente de la vista y del oído. De este último extraeremos también el sentido del equilibrio. En la obra de Heipertz, Hüter-Becker y Schewe (2006) encontramos información sobre la fisiología de estos sentidos. La vista La vista es el sentido que “nos permite percibir luz y, por tanto, distinguir entre luz y oscuridad” y que “sirve especialmente para la percepción de imágenes del mundo exterior”. El funcionamiento de este es sin duda complejo, y una gran parte, aunque la comprendamos, no es entrenable. Quizá lo más importante para el deporte sea “la visión con ambos ojos”, que Permite la percepción de la profundidad, sobre todo cuando se miran las cosas cercanas (…), las diferentes imágenes son transformadas en el sistema nervioso central formando una única imagen con relieve. Para ello se requiere una buena coordinación entre la corteza visual y las regiones del núcleo que inervan los músculos exteriores del ojo. (p. 69). El oído La fisiología del oído es compleja, su importancia reside en que es, junto a la vista, el sentido que nos ayudará con la orientación espacial, cuando oímos en todas las direcciones. El sentido del equilibrio
Ignacio Domínguez Durán 32 En el laberinto del oído interno se encuentran, además del caracol, los conductos semicirculares, el sáculo y el utrículo. Este sistema está al servicio de la regulación del equilibrio. El estímulo adecuado para el aparato vestibular son las modificaciones de los movimientos de rotación de la cabeza y los cambios de posición de la cabeza en el espacio. (p. 69). 4.4. Factores cognitivos y psicológicos A continuación veremos cuáles son los factores cognitivos y psicológicos que intervienen en el entrenamiento de baloncesto y, por extensión, en las capacidades perceptivomotrices. En apartados anteriores hemos hablado del desarrollo cognitivo, en esta ocasión nos centraremos en la competencia emocional, en los problemas que puedan aparecer y en el entorno del jugador como soporte para la actividad deportiva. Finalmente concluiremos con los factores psicológicos que consideramos más importantes en baloncesto, en el entrenamiento y la coordinación y veremos alguna manera de detectarlos. 4.4.1. Competencia emocional Un dominio en las competencias emocionales hará que la persona con la que trabajemos tenga estabilidad, inteligencia, empatía, seguridad, etc. Características necesarias para el trabajo en equipo. Un equipo unido tiene más posibilidades de éxito que aquel en el que sus miembros tienen un carácter más individualista. Bisquerra (2003) define la competencia emocional como “el conjunto de conocimientos, capacidades, habilidades y actitudes necesarias para comprender, expresar y regular de forma apropiada los fenómenos emocionales” (p. 21), y proponen una estructuración de las competencias emocionales que mostramos a continuación: Conciencia emocional Toma de conciencia de las propias emociones Dar nombre a las propias emociones Comprensión de las emociones de los demás Regulación emocional 2.1 Tomar conciencia de la interacción entre emoción, cognición y comportamiento Expresión emocional Capacidad para la regulación emocional
Ignacio Domínguez Durán 33 Habilidades de afrontamiento (emociones negativas) Competencia para auto-generar emociones positivas Autonomía personal (autogestión) Autoestima Automotivación Actitud positiva Responsabilidad Análisis crítico de normas sociales Buscar ayuda y recursos Auto-eficacia emocional Inteligencia interpersonal 4.1 Dominar las habilidades sociales básicas 4.2 Respeto por los demás 4.3 Comunicación receptiva 4.4 Comunicación expresiva 4.5 Compartir emociones 4.6 Comportamiento pro-social y cooperación 4.7 Asertividad Habilidades de vida y bienestar 5.1 Identificación de problemas 5.2 Fijar objetivos adaptativos 5.3 Solución de conflictos: 5.4 Negociación 5.5 Bienestar subjetivo 5.6 Fluir Lo afectivo también se muestra directamente sobre las acciones motrices. El conocimiento afectivo (…) está relacionado con los sentimientos subjetivos que los niños tienen y añaden sobre sus propias acciones. (…) Con el progreso del desarrollo motor y con la adquisición de nuevas y diferentes habilidades, el niño va adquiriendo un sentimiento mayor de competencia y confianza sobre su capacidad de movimiento, lo que
Ignacio Domínguez Durán 34 favorece su autonomía e independencia. La evidencia científica ha demostrado cómo los niños pueden aprender a ser incompetentes o competentes. (…) Es una compleja mezcla de experiencias de éxito y fracaso las que tienen un efecto determinante en este tipo de conocimiento afectivo y que influyen de manera determinante en la selección, realización y persistencia en practicar así como en el tipo de atribuciones que emite al establecer la causa de los mismos. (Ruiz, 1995, p. 54). Es fundamental que, sobre todo en categorías de formación, elaboremos tareas con posibilidad real de éxito. 4.4.2. Problemas psicológicos A lo largo de la carrera del deportista, bien en su etapa de formación, bien en su etapa profesional, pueden aparecer problemas derivados de la práctica deportiva. Gimeno (2012) “cuando hablamos de psicopatología o trastornos de conducta hacemos referencia a: conductas anormales, desviadas, enfermas… que conllevan graves consecuencias para el funcionamiento psicológico, social y físico del individuo. (…) las alteraciones más probables entre la población de deportistas” son: 1) Agotamiento psicológico 2) Estados y comportamientos psicológicos de ansiedad 3) Estados de depresión 4) Trastornos relacionados con la alimentación y el control de peso 5) Trastornos de personalidad 6) Trastornos del sueño 7) Drogodependencias 8) Problemas de relación interpersonal Como entrenadores, deberíamos saber cómo trabajar para la prevención de estos trastornos y, ya que no todos los clubes cuentan con un psicólogo a disposición de los equipos, es importante que podamos detectar estos trastornos y saber de qué manera podemos actuar en caso de que los detectemos. 4.4.3. Entorno del jugador Un factor importante para el desarrollo psicológico del jugador es su entorno. Todo aquello ajeno a la práctica deportiva que hay en su vida diaria puede ser clave para su estabilidad o inestabilidad o Familiar
Ignacio Domínguez Durán 35 En su trabajo de 2005, Sampaio habla sobre la importancia de la familia en el desarrollo del deportista (pp. 67-68). Nos nombra varias fases, una primera en la que son los padres o los profesores los que notan una habilidad o unos atributos superiores en el niño que harán aumentar sus expectativas. En una segunda fase, los padres y el deportista muestran un mayor compromiso, llegando, la actividad deportiva, a ser el centro de la rutina familiar (entrenamientos, partidos, organización del tiempo de estudio en función del deporte, etc). Y una tercera fase en la que el deportista ya es más responsable y por tanto no requiere tanto apoyo directo. Generalmente, un deportista que ha logrado éxitos deportivos, tiene un apoyo familiar fuerte, influyendo, en muchas ocasiones, el nivel económico. o Académico/profesional Actualmente la vida profesional de un jugador de baloncesto no sobrepasa de los 33-35 años, salvo excepciones, pero pongamos un máximo de 40 años. Una edad a la que el deportista tiene que reconducir su vida, redirigir su carrera hacia la administración o el entrenamiento, o elegir otra carrera. Cualquiera de las opciones debería estar acompañada de la continuidad en los estudios académicos. o Recreativo Un factor que va a delimitar el “techo” del deportista es cómo organiza su ocio y su tiempo libre. Hay muchos casos que deportistas que no han llegado a la élite, o que no se han podido mantener tanto tiempo como parecía que iban a estar debido a sus hábitos de ocio no saludables: consumo de drogas, falta de sueño, exceso de eventos nocturnos o sedentarismo extremo, tendrán consecuencias negativas. Sin embargo, un estilo de vida saludable, con una nutrición e higiene adecuadas, con buenas habilidades sociales para crear un entorno de amistad estable y minimizar los hábitos que puedan derivar en problemas o psicopatologías; será positivo para el desarrollo del deportista. 4.4.4. Características deseables Vamos a ver a continuación algunas de las características que esperamos que un deportista desarrolle, para que influyan positivamente en su entrenamiento y su rendimiento deportivo. Gimeno (2012), nombra los procesos psicológicos relevantes en el contexto de la práctica deportiva, de esta lista nosotros extraeremos una serie de características psicológicas y herramientas que es deseable que domine el deportista.
Ignacio Domínguez Durán 36 o Control del estrés mediante “patrón de fortaleza” o Sin índices de ansiedad ante la competición o Nivel de activación adecuado para la competición (en cuanto a las respuestas fisiológicas, cognitivas y motrices) o Tipo de “locus de control” y atribución: interno o Con “independencia de campo” o Dentro de la dimensión “reflexividad-impulsividad”, que produzca respuestas rápidas y exactas o Autoconfianza: alta pero no excesiva o Motivación intrínseca o Motivación de logro o Alto compromiso deportivo o Buen trabajo en equipo o Aceptación del rol Estas características las podemos detectar mediante la observación subjetiva, si conocemos su funcionamiento, pero es altamente recomendable hacerlo de manera objetiva, mediante cuestionarios. Recordemos que el factor psicológico va a ser determinante a la hora de que el deportista alcance o no alcance la élite. 4.5. Contenidos a trabajar en cada etapa según el desarrollo de estos factores Foresto (s/f) nos da una idea de qué contenidos tenemos que trabajar en cada etapa del niño; y en Goulz et.al. (2003) tenemos los contenidos psicológicos de los deportistas de élite, que hemos modificado según los datos anteriores para hacer el trabajo más enfocado a la progresión en las categorías de formación en baloncesto. Benjamín: Técnica: los contenidos técnicos serán simples y presentados a través del juego. Táctica: Iniciamos el aprendizaje de las reglas. Uno contra uno. P. Física: carga mínima y con propio cuerpo. Desarrollo psicomotriz general, capacidades perceptivomotrices (principalmente equilibrio). P. Psicológica: motivación hacia la actividad física, estimular la creatividad.
Ignacio Domínguez Durán 43 Figura 7. Plantilla para planificación anual en función de la preparación física.
Ignacio Domínguez Durán 44 Figura 8. Plantilla para planificación anual en función de los fundamentos técnico-tácticos
Ignacio Domínguez Durán 45 5.4.2. Momento para trabajar las capacidades perceptivomotrices Las capacidades perceptivomotrices, según Sánchez (2005, octubre) “no deben ejercitarse cuando el alumno tenga un marcado estado de fatiga, pues se podría afectar la estructura dinámica-espacial de los movimientos”. Aunque, por otro lado, interesa saber cuál es el nivel motriz en estado de fatiga, para minimizar esa diferencia y conocer cuál será la realidad a la hora de estar en la recta final de un partido. El equilibrio, o la coordinación dinámico pédica y oculo pédica, sí que se deben trabajar, en medida de lo posible, sin fatiga, para minimizar el riesgo de lesión (el equilibrio, por ejemplo, conlleva una gran carga en las articulaciones del tobillo y la rodilla). De este modo, se puede trabajar durante toda la temporada, pero induciremos una mayor carga al equilibrio y la coordinación con intervención del tren inferior en pretemporada (por el grado de descanso), después del primer pico de competición y en postemporada (ya que la carga de trabajo es menor). El resto de capacidades, como el ritmo, la coordinación óculo manual o la lateralidad, por ejemplo, lo podemos trabajar en cualquier momento. En cuanto al microciclo, lo conveniente es dejar el trabajo del equilibrio y coordinación del tren inferior para el principio de la semana, ya que el cuerpo viene “fresco” después del descanso de la competición y la primera sesión regenerativa, y en el entrenamiento previo a la competición, porque el jugador está descansado por el efecto de descarga de los últimos entrenamientos; y el trabajo de las demás capacidades para cuando la carga sea mayor.
Ignacio Domínguez Durán 46 6. Conclusiones Las capacidades perceptivomotrices abarcan un campo de actuación concreto, pero definir y clasificar este campo conlleva una gran complejidad. Las capacidades perceptivomotrices son parte de la preparación física y esta, a su vez, es una de las cuatro partes que conforma el entrenamiento de baloncesto, junto a la preparación técnica, la táctica y la psicológica. El baloncesto es un deporte que, por sus características, requiere un alto desarrollo en las capacidades perceptivomotrices. Para trabajar las capacidades perceptivomotrices con nuestros jugadores, es necesario que lo hagamos acorde a una clasificación, que nosotros decidamos por considerar que es la más adecuada para nuestro deporte. Como entrenadores, tenemos que conocer cuál es el grado de dificultad de las tareas propuestas. Tenemos que hacer que la consecución del objetivo sea posible. La edad es importante a la hora de trabajar las capacidades perceptivomotrices ya que, dependiendo del desarrollo cognitivo, físico y motor, la facilidad en el aprendizaje de las destrezas motrices va a ser mayor o menor. Así mismo, la anatomía y la fisiología del deportista van a ser factores de alta complejidad e importancia, con diversos elementos, como el somatotipo, la altura, las proporciones corporales, el peso o la actitud postural, la relación con las conexiones nerviosas y los sentidos. El aspecto psicológico puede ser diferenciador a la hora de definir el techo del deportista. La ausencia de patologías, una buena competencia emocional, un entorno estable y un buen manejo de diversas habilidades harán que el jugador esté más capacitado para el deporte en general y para los entrenamientos en particular. Para trabajar las capacidades coordinativas hay que planificar, hay que tener una estructura que nos permita organizar el trabajo de toda la temporada por fases, macrociclos y microciclos. De esta manera será más fácil conseguir los objetivos planteados.
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Anexo 1 FORMULARIO DE AUTORIZACIÓN PARA LA DEFENSA DEL TRABAJO FIN DE GRADO La profesora Dña Mª Rosario Romero Martín, una vez revisado el Trabajo Fin de Grado del alumno D. Ignacio Domínguez Durán, autoriza su defensa ante el tribunal del Departamento de Expresión Corporal, Plástica y Corporal . Y para que así conste Huesca, 16 de junio de 2014 Firmado: Mª Rosario Romero Martín