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Abstract

Con este trabajo se pretende demostrar como a partir de algunas actividades relacionadas con el huerto escolar, los alumnos de Educación Infantil pueden trabajar o desarrollar las competencias básicas. Se utilizará el modelo de aprendizaje de indagación constructiva, en el cual los alumnos adquieran la máxima participación e implicación. Se intentará llegar a la resolución de problemas a partir del planteamiento de hipótesis, el trabajo cooperativo, la globalización y el error, respetando siempre las características de cada uno. Otro punto importante será que nuestros alumnos descubran su entorno a partir de la utilización de los cinco sentidos, es vital que huelan, toquen, observen, prueben y escuchen elementos que encontremos en el huerto, para que se produzca el aprendizaje. Poner en práctica los sentidos hará que los alumnos puedan experimentar con mayor facilidad. La participación de la familia también será otro punto que tendremos en cuenta en el desarrollo de este trabajo, ya que la haremos participe en todo momento dejando que entren a observar lo que hacemos, les invitaremos a que nos proporcionen charlas y otro tipo de tareas. Además, con la creación y desarrollo de un huerto en la escuela podemos aprender contenidos conceptuales (números, colores, sabores, seres vivos,…etc.), procedimentales (clasificaciones, debates, manipulación, etc.) y actitudinales (atención, interés, responsabilidad, cuidado, valoración, buena interacción en la convivencia, etc.). Lizano Navarro, Ana Pilar; Mateo González, Ester

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0 Universidad de Zaragoza. Facultad de Educación Grado de Maestro en Educación Infantil TRABAJAMOS LAS COMPETENCIAS BÁSICAS EN UN HUERTO ESCOLAR EN EL 2º CICLO DE EDUCACIÓN INFANTIL Curso: 4ª / Cuatrimestre: 2ª / Curso 2013/2014 Alumnado: Ana Pilar Lizano Navarro Profesor responsable: Ester Mateo González Fecha: 12/09/2014 1 INDICE Resumen___________________________________ Pág. 2 Abstract (resumen inglés) _____________________ Pág. 3 Introducción y justificación ____________________ Pág. 4 Fundamentación teórica ______________________ Pág. 7 Metodología________________________________ Pág. 23 Conclusiones _______________________________ Pág. 49 Bibliografía_________________________________ Pág. 52 Anexos ____________________________________ Pág. 55 2 RESUMEN Con este trabajo se pretende demostrar como a partir de algunas actividades relacionadas con el huerto escolar, los alumnos de Educación Infantil pueden trabajar o desarrollar las competencias básicas. Se utilizará el modelo de aprendizaje de indagación constructiva, en el cual los alumnos adquieran la máxima participación e implicación. Se intentará llegar a la resolución de problemas a partir del planteamiento de hipótesis, el trabajo cooperativo, la globalización y el error, respetando siempre las características de cada uno. Otro punto importante será que nuestros alumnos descubran su entorno a partir de la utilización de los cinco sentidos, es vital que huelan, toquen, observen, prueben y escuchen elementos que encontremos en el huerto, para que se produzca el aprendizaje. Poner en práctica los sentidos hará que los alumnos puedan experimentar con mayor facilidad. La participación de la familia también será otro punto que tendremos en cuenta en el desarrollo de este trabajo, ya que la haremos participe en todo momento dejando que entren a observar lo que hacemos, les invitaremos a que nos proporcionen charlas y otro tipo de tareas. Además, con la creación y desarrollo de un huerto en la escuela podemos aprender contenidos conceptuales (números, colores, sabores, seres vivos,…etc.), procedimentales (clasificaciones, debates, manipulación, etc.) y actitudinales (atención, interés, responsabilidad, cuidado, valoración, buena interacción en la convivencia, etc.). Palabras clave Competencias básicas, indagación, huerto, sentidos y Educación Infantil. 3 ABSTRACT This project pretends to prove how some activities related to school garden, childhood educations students are able to work and develop their basic skills. We will use the learning model of constructive inquiry in which students acquire the maximum participation and implication. We will try to reach the problem resolution from the approach of hypothesis, cooperative work, globalization and error, respecting the features of each. Another important point will be that our students discover their environment from the use of their five senses, it is vital that smell, touch, watch, listen and try to find elements in the garden, in order to learning occurs. Putting into practice their vital senses will make students to experiment more easily. The participation of the family is also another point that we will consider in the development of this work, we are going to let them to observe what we do, we will invite them to give us talks and another tasks. Moreover, with the creation and development of a school garden we can learn conceptual contents (numbers, colors, tastes living beings, etc.), procedural (classifications, debates, handling, etc.) and attitudinal (attention, interest, responsibility, care, appreciation, good interaction in living, etc.). Key words Basic skills, inquiry, garden, senses and Early Childhood Education. 4 INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN He decidido realizar mi trabajo de fin de grado sobre el huerto escolar, ya que tomando de referencia el currículo oficial de Educación Infantil (2008), creo que es una experiencia que ayudará al niño a descubrir la realidad o el entorno en el que vive de una manera más amena. Esto siempre y cuando lo relacionemos con nuestro entorno, poniendo en juego procedimientos de observación, exploración, comparación y verbalización. Resulta de vital importancia que descubran su pertenencia al mundo social, construyan su identidad y sepan vivir en convivencia. Además, desde pequeña he desarrollado impresiones positivas hacia la naturaleza, quizá porque vivo en un pueblo rodeada de agricultores y hortelanos. Recuerdo como desde pequeña he pasado tardes enteras disfrutando con mi padre y mi abuelo, participando cada vez más en las distintas tareas que tener un huerto conlleva (plantación, regadío o recolección). Sin embargo, no solo aprendí conocimientos prácticos (plantar, regar, trasplantar, etc.) sino que compartí la alegría por una buena recolección o el sufrimiento por una mala recolección. Asimismo, también asimilé que cultivar unas hortalizas por ejemplo, es un duro trabajo que muchas personas realizan diariamente para ganarse sus vidas y que no es nada fácil, porque te pueden surgir mil imprevistos que arruinen todo lo que has trabajado durante varios meses (tiempo atmosférico, robos, plagas, etc.). Además de todo lo dicho anteriormente, he encontrado diferentes autores y pruebas que me han motivado para trabajar en el exterior del aula con el recurso del huerto como: 1) Coronas (1994) que argumenta que, trabajar en el huerto conlleva multitud de beneficios como la adquisición de sensaciones y experiencias positivas, que juegan un papel imprescindible en el proceso de la construcción personal. Además, según el Ayuntamiento de Zaragoza (2010) podemos tomar de referencia que trabajar un huerto tiene ventajas como:  “Es un laboratorio vivo en el centro educativo, un elemento globalizador de las diferentes áreas del conocimiento. En él podemos descubrir la vida y adquirir experiencias, destrezas y valores”. 5  “Por otro lado, el huerto permite observar de primera mano de dónde proceden nuestros alimentos, constituyendo asimismo una herramienta para educar en hábitos de alimentación saludables. Gracias al contacto que tienen los chicos con la tierra y con las plantas que se consumen habitualmente, se animan a comer más verdura”.  “Además, a través del huerto podemos acercarnos a conocer un poco más el espacio agrícola de nuestra ciudad y su evolución, así como comprender y valorar el trabajo del agricultor y la complejidad de sus problemas”. 2) Grahn y cols (1997), en el libro de Austin. R (2009), hicieron una investigación donde mostraron que enseñar a los niños al aire libre es más beneficioso. Para ello, tomaron de referencia a los niños de dos escuelas. Una era una “escuela de naturaleza infantil” donde los niños estaban prácticamente toda la jornada fuera del aula y otra una escuela tradicional, en la cual apenas salían fuera del aula. En este estudio se demostró que:  Los niños de la escuela de naturaleza tenían mayor capacidad de memoria, se concentraban más y tenían un mayor desarrollo físico.  El tipo de juego que utilizaban estos niños era diferente, ya que los niños de la escuela infantil al aire libre mostraban juegos más imaginativos y variados. Además, se enfriaban con menos frecuencia. 3) Según Glasauer (2006), los vegetales y las hortalizas son importantes fuentes de vitaminas, minerales y fibra, por lo que las debemos tomar cada día. Es conveniente que los niños sepan que son básicos en nuestra alimentación y en la de muchos otros animales, ya que algunos solamente se alimentan de ellos. Por ello, es necesario que sean de buena calidad y conozcan sus cuidados para que nazcan adecuadamente. Además, es importante que conozcan el origen de donde proceden los recursos, para que tengan respeto hacia ellos. 4) Según nos dice el Boletín Oficial de Aragón del departamento de Educación, Cultura y Deporte (2008) se deben llevar a cabo todas las competencias básicas y objetivos con nuestros alumnos, conocimientos que se pueden trabajar a partir del 6 huerto escolar. Además, al trabajar con el modelo docente de indagación los niños podrán recibir una enseñanza global de una manera más significativa y activa. Utilizando el modelo de indagación podrán experimentar, observar, clasificar, manipular, descubrir, explicar, comparar, deducir…etc., todo al aire libre y apenas sin utilizar libros. Si los niños aprenden por medio de la indagación, evitaremos el aprendizaje memorístico que según Novak (1982) se suele olvidar con el paso del tiempo, sino se asocia con los contenidos ya existentes en nuestra memoria. 5) Asimismo, se debe señalar que también a partir del huerto se pueden trabajar otros temas transversales como el reciclado, la gastronomía, otras culturas, etc., actividades que son imprescindibles debido a que cada vez más vivimos en una sociedad más heterogénea donde se mezclan diferentes culturas y costumbres. 7 FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA En 1983 nació el primer huerto escolar de Zaragoza en el colegio público de la PAZ (colegio de Infantil y Primaria), a cargo de José Luis Jiménez Marqués apoyado por la Delegación de Medio Ambiente del ayuntamiento de Zaragoza. Desde esta experiencia han ido aumentando la cantidad de huertos, debido a la experiencia tan provechosa que pueden conseguir los alumnos de un colegio. El huerto es un buen recurso para que los niños lleguen a tener un buen conocimiento de la realidad, con éste podemos hacer que la persona se interese por la realidad en la que vive, ya que puede vivenciar en primera persona todo lo que ocurre en él (crecimiento de las plantas, caída de las hojas, etc.). Todo ello se puede conseguir a partir del modelo de indagación, basado en el constructivismo. Coll (1995), desarrolla la idea de que para que se produzca el aprendizaje el conocimiento debe ser construido o reconstruido por el propio sujeto. Es decir, insiste en la necesidad de una actuación externa que guíe, oriente y de coherencia. A través de la acción, es decir a partir de la búsqueda o investigación, la consulta, la observación o la experimentación. Por ello, en el constructivismo el aprendizaje es activo, no pasivo. Siguiendo el Boletín Oficial de Aragón del departamento de Educación, Cultura y Deporte (2008), debemos señalar que en el segundo ciclo de Educación Infantil, “el papel activo del alumnado es uno de los factores decisivos en la realización de los aprendizajes escolares. Por ello, es su proceso de aprendizaje el alumno debe desarrollar habilidades para obtener información y para transformarla en conocimiento propio”. Podemos señalar la importancia del constructivismo con figuras como Piaget, Vygotsky y Inhelder, los cuales sostienen que al añadir nuevos conocimientos en nuestra mente y relacionarlos con nuestro entorno, van cambiando nuestros esquemas mentales. En líneas de Charpak (2005), trabajar las ciencias naturales en la escuela brinda una oportunidad excepcional para que desarrollen sus conocimientos y, pongan en práctica todo lo que han aprendido aplicándolo en la realidad. Así por ejemplo, si un niño aprende que los tomates que hemos plantado en la escuela necesitan agua para vivir, también la necesitarán las macetas que tiene su madre en casa. 8 Con el modelo de indagación según nos cuenta Catalá y otros (2002), al mismo tiempo que se van construyendo sus propios saberes se van trabajando otro tipo de factores como: la observación, el trabajo en equipo, el aprendizaje a partir de los errores, la globalidad y la familia. Desglosando estos conceptos se puede decir que:  El error según Olaya (1996), contribuye a que los niños encuentren contradicciones en sus razonamientos, provocando la organización de sus pensamientos. En nuestro huerto plantearemos actividades libres donde los niños se puedan equivocar, considerando el error como punto de partida para el aprendizaje. Por ejemplo, si una planta muere por falta de riego tendremos la posibilidad de enseñar al alumnado como podría mejorar la próxima vez, demostrándoles en qué trabajar. Con este tipo de aprendizajes no solo conseguirán mayor autonomía y confianza en sí mismos (aprendiendo a realizar aprendizajes significativos), sino que se desarrollarán actitudes, intereses y procedimientos que pueden contribuir a crear hábitos de investigación, resolución de problemas, estrategias de aprendizaje, etc.  La observación como estrategia del modelo de indagación, según Vega (2012), no es sólo mirar, sino una actitud investigadora bajo un criterio determinado. En el huerto, los niños podrán observar gran cantidad de circunstancias o diferentes sucesos que ocurran y, podrán hacer comparaciones entre ellos. Algunos ejemplos podrían ser: observación de la misma hortaliza plantada en diferentes períodos, la textura de diferentes hortalizas, observación de la evolución de diferentes animales, etc. Con ello los niños también podrán apreciar el paso del tiempo, es decir, podrán ver cómo van evolucionando, creciendo o cambiando sus cultivos. Según Catalá (2002) en la etapa de Educación Infantil y en los primeros años de Primaria, la tarea de observar está relacionada con la observación libre. Este tipo de observación es importante para que los niños adquieran 15 Como dice Charpak (2005) en el desarrollo infantil los niños realizan sus actividades utilizando diferentes ritmos. Con ello quiero decir, que una misma actividad que realice un grupo en 5 minutos al otro le puede costar 10 minutos. Esto debe ser respetado, ya que un experimento o una misma observación, se puede ver o comprender de manera diferente de un alumno a otro. Siguiendo a Olaya (1996), la organización temporal en Educación Infantil debe ser flexible, para que cada uno construya su estructuración emocional, social, cognitiva, etc. Por ello, debemos tener en cuenta las características de cada alumno y dejarles el tiempo que necesite cada alumno a la hora de realizar las actividades, tanto en clase como en el huerto. Asimismo, para que nuestros alumnos aprendan de una manera sencilla según Vega (2012), es necesario que utilicen los sentidos. Por tanto, después se mostrarán actividades donde los niños tengan que poner en juego sus sentidos. Podemos sacar a nuestros alumnos al huerto para que escuchen, observen colores, huelan, etc. y así descubrir el mundo exterior. Según Puig (2003), cuando utilizamos nuestros sentidos captamos lo que pasa a nuestro alrededor. “Y lo que pasa no son solo hechos, sino que estos hechos están cargados de afecto, de sentimientos. Cuando vemos, oímos, olemos, etc. tenemos impresiones agradables o desagradables. Además, los sentidos crean, establecen y transforman relaciones. Con los ojos no sólo captamos colores y formas, sino que creamos imágenes, recordamos sentimientos, vemos la vida y reconocemos la tristeza, con el gusto despertamos memorias antiguas llenas de sabores y de momentos familiares o infantiles”. Cumpliendo con todo lo dicho anteriormente, se pretende trabajar las 8 competencias básicas que se nombran en el Boletín Oficial Aragonés (2008) para el segundo ciclo de Educación Infantil. Teniendo en cuenta el Boletín Oficial de Aragón de Educación Infantil, del Departamento de Educación, Cultura y Deporte, las competencias básicas deben desarrollarse a partir del segundo ciclo de la Educación Infantil. En líneas de la recomendación de la Unión Europea, “las competencias básicas se definen como un conjunto de conocimientos, destrezas y actitudes que son necesarias para la realización 16 y el desarrollo personal”, elemento imprescindible para que un niño tenga un buen desarrollo personal y laboral en su futuro. En el Boletín Oficial de Aragón según el departamento de Educación, Cultura y Deporte (2008) del segundo ciclo de la Educación Infantil se desarrollan las competencias básicas, dentro de las tres áreas que podemos ver en Educación Infantil (conocimiento de sí mismo y autonomía personal, conocimiento del entorno y los lenguajes: comunicación y representación):  Competencia en comunicación lingüística (principal vehículo conductor del aprendizaje):  Área de los lenguajes: “contribuye directamente a la adquisición de esta competencia, desarrollando el uso social y funcional de los contextos comunicativos, donde los niños aprenderán a expresar pensamientos, emociones, vivencias y opiniones, así como llevar a cabo intercambios lingüísticos a través de diferentes medios de expresión (plástico, musical, corporal y escénico)”.  Área de conocimiento de sí mismo y autonomía personal: se contribuye a esta competencia “a través de la expresión de ideas, sentimientos, emociones, pensamientos y vivencias, además del diálogo para la resolución de problemas. Del mismo modo, escuchar, exponer y dialogar suponen la utilización activa de códigos y habilidades lingüísticas”.  Área de conocimiento del entorno: se contribuye a la competencia en comunicación lingüística “a través de la utilización de textos para interpretar, representar y comprender”. Según Vega (2012), el lenguaje está íntimamente ligado a las actividades de experimentación, ya que se trata de una herramienta comunicativa que se acerca a los iguales, ordena nuestro pensamiento y nos permite construir frases cada vez más complejas. Es una de las competencias que se puede estar trabajando con la actividad del huerto constantemente, ya que los niños de infantil pueden: dialogar sobre las actividades que realicemos, realizar debates, aprender 17 vocabulario en castellano u otros idiomas, expresar sus sentimientos y emociones a partir del uso de los sentidos, trabajar la comprensión oral por medio de poesías y adivinanzas sobre el huerto, iniciarse en la expresión escrita (no obligatoria hasta primaria), trabajar la interacción social, responder y plantearse preguntas, explicar a sus compañeros, descubrir, expresar ideas, hacer comparaciones, definir, describir, justificar, argumentar, etc. Además, haremos que los niños hagan exposiciones o expliquen lo que aprenden al resto de sus compañeros. Según Carretero (2000), cuando los niños exponen sus conocimientos desarrollan los tipos de capacidades cognitivas, lingüísticas, afectivas, psicomotoras, etc. consolidando al mismo tiempo los aprendizajes.  Competencia matemática:  Área de conocimiento de sí mismo y autonomía personal: “se desarrollan contenidos relacionados con el espacio y sus objetos, donde se está llevando a cabo una representación de la realidad”.  Área de conocimiento del entorno se contribuye mediante “el desarrollo de la habilidad para interpretar y explicar datos, informaciones y argumentos”.  Área de los lenguajes: comunicación y representación, “se contribuye al abordar el conocimiento y el manejo de los elementos matemáticos básicos (números, medidas, símbolos, elementos geométricos)”. La competencia matemática se puede trabajar en el huerto a partir de la observación y sus propias prácticas podemos hacer matemáticas de manera amena. Algunos de los conocimientos que podemos trabajar en el huerto para desarrollar la competencia matemática pueden ser: trabajar la cantidad a partir del conteo, hacer sumas y restas, realizar libro de cuentas, clasificaciones (color, forma y tamaño), seriaciones, gráficas, etc.  Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico: 18  Área de sí mismo y autonomía personal: se desarrollan temas relacionados con el ámbito de salud y el consumo y, “contribuye a tomar conciencia de la influencia que tienen las personas y su actividad en el espacio”.  Área de conocimiento del entorno: se contribuye mediante “la percepción del espacio físico en el que se desarrolla la vida y la actividad humana y mediante la habilidad para interactuar con el espacio, moverse en él y resolver problemas”.  Área de los lenguajes: se contribuye “al utilizar la lengua como instrumento de comunicación y aprendizaje. Por otro lado, la percepción de sonidos, formas, colores, texturas, gestos y movimientos en las distintas obras artísticas contribuyen a la apreciación del entorno”. Esta competencia podemos llevarla a cabo en el huerto de la mejor manera posible, ya que podemos: interactuar con el entorno que les rodea (plantas, animales, etc.), aprender a proteger y respetar el entorno, ser conscientes de la influencia humana, realizar experimentos, cocinar, realizar observaciones directas, etc.  Tratamiento de la información y competencia digital:  En todas áreas: “se contribuye cuando los niños trabajan con las personas adultas una actitud crítica y reflexiva en la búsqueda, selección, tratamiento y utilización de la información a través de las tecnologías, donde se fomenta su autonomía”. Podremos trabajar esta competencia utilizando el ordenador o la pizarra digital, mediante la búsqueda de información, noticias, música o poniendo vídeos sobre el huerto. Otro recurso que podremos utilizar será la cámara digital para hacer fotos, por ejemplo, a la evolución de nuestros cultivos y después realizar murales, seriaciones o clasificaciones con ellas. En este tipo de ejercicios los niños deberán ser ayudados por el profesor del aula, ya que todavía son demasiado pequeños para controlar con agilidad el ordenador o una cámara digital. Aunque como he podido comprobar a lo largo 19 de las prácticas, muchos de los niños de 5 años ya son llevados al aula de informática para aprender las nociones básicas.  Competencia social y ciudadana:  Área de conocimiento de sí mismo y autonomía personal: mediante la adquisición de “habilidades como: conocerse y valorarse, saber expresar las propias ideas en distintos contextos y escuchar las ajenas”.  Área de conocimiento del entorno: se desarrolla a través “de la comprensión de la realidad en que se vive, sobre todo en su ámbito más próximo (familiar, escolar”).  Área de los lenguajes: se contribuye al “aumentar las habilidades para saber comunicarse en distintos contextos”. Mediante esta competencia intentaremos que nuestros alumnos aprendan a cooperar y convivir con los miembros de su entorno conociendo las posibilidades de cada uno y utilizando el diálogo. Además con las actividades que planteemos haremos que participen, reflexionen, resuelvan los conflictos y tomen decisiones.  Competencia cultural y artística:  Área de conocimiento de sí mismo y autonomía personal: se favorece “al abordar contenidos relacionados con la cultura y mediante el reconocimiento de diferentes manifestaciones culturales de la motricidad humana (deportes, productos, juegos tradicionales o danzas)”.  Área de conocimiento del entorno: se contribuye cuando se va aproximando “al conocimiento de las manifestaciones culturales y artísticas y se van reconociendo alguna de ellas como patrimonio cultural de la Comunidad de Aragón”.  Área del lenguaje: se contribuye al abordar “contenidos que facilitan la expresión mediante códigos artísticos, a través de diferentes elementos, materiales y técnicas que favorecen su estética y creatividad”. 20 Para desarrollar la competencia cultural y artística podemos realizar actividades relacionadas con el huerto, para que los alumnos conozcan obras artísticas (cuadros, instrumentos, etc.) y plasmen lo que observan, haciendo que aumente su imaginación y su creatividad. Estas pueden realizarse de manera individual o colectiva y podrán servir para que los alumnos jueguen, decoren el aula, protejan los cultivos, etc.  Competencia para aprender a aprender:  Área de los lenguajes: comunicación y representación, ayuda a “ser capaz de continuar aprendiendo de manera cada vez autónoma y eficaz, e ir adquiriendo las capacidades que entran en el juego del aprendizaje, como la atención, la concentración y la expresión lingüística, entre otras”.  Área de conocimiento de sí mismo y autonomía personal, “ayuda a ir tomando conciencia de las propias capacidades y limitaciones y contribuye al que lleguen al conocimiento de los que pueden hacer por sí mismos, a que favorezca la motivación y el gusto por aprender y para alcanzar las metas planteadas”.  Área de conocimiento del entorno: “proporciona el inicio en la utilización de distintas estrategias de aprendizaje como la observación y registro de los hechos, trabajo en equipo, conocimiento de los recursos, etc.”. A medida que los alumnos vayan trabajando en el huerto irán realizando las actividades de manera más autónoma y eficaz. Por ejemplo, si enseñamos a los niños como debe plantarse una hortaliza (hacer agujero, introducir semilla, echar abono, tapar con tierra y regar) las primeras veces les costará más, pero posteriormente realizarán las actividades de forma más rápida y eficaz. Asimismo, cada vez serán más conscientes de que para trabajar de manera eficaz deben atender, concentrarse, escuchar, aceptar sus errores, ser responsables, buscar información preguntando a los miembros de su entorno, etc.  Autonomía e iniciativa personal: 21  Área de conocimiento del entorno: se lleva a cabo “desarrollando habilidades para el diálogo y la cooperación, la destreza para argumentar, la flexibilidad para acceder a cambios y la convivencia en la vida cotidiana”.  Área del lenguaje ayuda a “organizar el pensamiento, a mejorar el control emocional, a adquirir habilidades para el diálogo y para el trabajo en equipo”.  Área de conocimiento de sí mismo y autonomía personal se desarrolla “al iniciar el aprendizaje del conocimiento de uno mismo, fortaleciendo su autonomía para analizar, valorar y decidir”. Siguiendo el Boletín Oficial de Aragón del departamento de Educación, Cultura y Deporte en el segundo ciclo de Educación infantil, es muy importante continuar con la adquisición de los buenos hábitos de salud, higiene y nutrición iniciados, ya sea en el ámbito familiar o en el primer ciclo de la etapa. Estos hábitos contribuyen al cuidado del propio cuerpo y de los espacios en los que transcurre la vida cotidiana, así como a la progresiva autonomía. Por ello, en el ámbito de nuestro huerto trabajaremos los buenos hábitos de salud (nos lavamos las manos y la cara cuando terminamos de hacer las tareas en el huerto, por ejemplo), limpiaremos las herramientas y tendremos el huerto limpio, comeremos las hortalizas y los vegetales que hemos plantado, etc. Además, en las relaciones con los miembros de su entorno, si hay un ambiente de bienestar y seguridad, podrán superar la relación de apego que tiene con sus familiares, haciendo que aumente su autonomía y su independencia. Asimismo, conforme vayamos realizando actividades irán adquiriendo hábitos para el diálogo, para trabajar en equipo y para organizar sus pensamientos. Para terminar con este bloque tomaremos de referencia a Argudín (2007), quién señala que las competencias permiten llevar a acabo adecuadamente un papel, un desempeño, una actividad o una tarea. Por ello, cada vez se da más importancia a la educación basada en competencias, ya que se trata de una nueva orientación educativa que pretende dar respuesta a la sociedad del conocimiento o la información. Por 22 ejemplo, si los niños aprenden técnicas y habilidades acerca de los cultivos, serán capaces de desenvolverse con mayor facilidad en su futuro. 23 METODOLOGÍA En este apartado se exponen las actividades que utilizaríamos para que nuestros alumnos adquieran las ocho competencias básicas, a partir de un huerto escolar, utilizando el modelo de aprendizaje de indagación. Intentaremos que adquieran objetivos de tipo:  Aumentar su responsabilidad (adquiriendo nuevos hábitos y rutinas 1 ), su autonomía y las relaciones sociales, debido a que se deberán intercambiar informaciones y experiencias, simplemente estando en el huerto o con otras actividades como visitas de agricultores, salidas al supermercado, etc.  Aumentar sus conocimientos y su memoria, ya que en el campo se deben memorizar pasos, productos, etc.  Adquirir hábitos de alimentación saludable, puesto que al cultivar ellos los productos pueden tener más ganas de consumirlos, dispondrán de ellos sin necesidad de ir al supermercado, etc.  Se potenciará el cultivo de productos autóctonos y de acuerdo con la época del año.  Aumentar el conocimiento de sí mismo y el de los demás, mientras se van realizando las actividades.  Favorecer la sensibilidad hacia el medio ambiente y hacer un mejor uso de los recursos naturales.  Etc. Este trabajo está planificado para trabajar con niños de Infantil especialmente a partir de los 4 años. Actividad inicial: Nos preparamos Antes de empezar a trabajar en nuestro huerto podemos preguntar a los niños qué saben y qué les gustaría aprender, para que la profesora plantee actividades respecto a sus intereses. Este tipo de actividad puede realizarse en la asamblea del aula o incluso en el recreo del colegio si el tiempo acompaña. Las preguntas que se les pueden hacer a los niños pueden ser: ¿Sabéis qué es un huerto? ¿Qué podemos encontrar en él? ¿Para 1 Según María Algueró (experta en Atención Temprana), las rutinas y los hábitos son imprescindibles para que los niños empiecen a confiar en sí mismos y, adquieran seguridad. 24 qué se hacen huertos? ¿Cómo deben cuidarse?, etc. Sin embargo, surgirán muchas preguntas espontáneas debido al posible interés de los alumnos, que podrán ser resueltas en ese momento por otros niños o posteriormente. Todas estas preguntas y respuestas deberán ser anotadas por la profesora, en su cuaderno de notas o en cartulinas. Si se hace en cartulinas se podrán colgadas en clase (una vez resueltas), junto con los trabajos que realicemos. Además, podemos realizar un buzón de sugerencias o dejar un período donde los niños decidan qué plantar, cómo plantar, con qué herramientas, etc., para que todos puedan opinar. Bien es cierto, que quizá muchos niños no sepan escribir para expresarse pero pueden hacerlo mediante dibujos u otras técnicas. Este buzón se podrá utilizar para opinar, plasmar conocimientos, hacer regalos a los compañeros (dibujos u otros elementos), etc. También es necesario que si nos encontramos con niños muy tímidos vayamos de uno en uno, para que pierdan poco a poco el miedo a expresarse. Conforme vayamos realizando actividades los niños irán conociendo sus posibilidades y las de sus compañeros. Lo más importante es que aprendan a ayudarse los unos a los otros y a respetarse. Para ello, podemos elaborar junto con ellos unas normas de convivencia que todos deberemos respetar, como por ejemplo: 1. Pedimos las cosas por favor y damos las gracias. 2. Compartimos los materiales. 3. Recogemos y ordenamos los materiales de trabajo. 4. Nos repartimos las tareas. 5. Ayudamos y nos dejamos ayudar por nuestros compañeros a la hora de plantar, regar, limpiar, quitar malas hierbas, etc. 6. No gritamos ni peleamos aunque no estemos de acuerdo con las opiniones de los demás. 7. Tenemos el máximo cuidado para no pisar nuestros cultivos. 8. Mantenemos nuestro huerto limpio. 9. Escucharemos a los demás para captar mejor la información (Cuando queramos hacer hincapié en algunas actividades podemos utilizar la técnica de qué cada uno que hable tenga que repetir la frase que ha dicho su compañero anteriormente). 31 De igual modo que los niños aprenden cuales son las necesidades básicas para que una planta crezca correctamente, deben aprender a utilizar los recursos naturales de manera eficaz y a respetar el medio. Para ello, debemos enseñarles a aprovechar el agua de la lluvia recogiéndola en bidones (siendo del mismo modo más buena para nuestras plantas porque no lleva cloro); utilizar las latas grandes, botellas, botas, cajas, vasos, etc. como macetas; utilizar los viejos neumáticos (2 o 3 apilados) para plantar plantas que necesiten mucho sustrato, etc. Otro tipo de experimento que podremos plantear a nuestros alumnos será averiguar si nuestras plantas solo se pueden reproducir a partir de semillas. Para ello, les proporcionaremos diferentes frutos o partes de plantas. La forma de trabajar esta actividad será en grupos de cuatro o cinco personas, para que los alumnos desarrollen valores como el compañerismo y se obtengan resultados de mayor calidad. Asimismo, cuando se trabaja por equipos aumenta la utilización del lenguaje, que es esencial para que se produzca el aprendizaje. Objetivos específicos -Reconocer que hay plantas que no utilizan semillas para reproducirse. -Argumentar, descubrir y comparar los nuevos descubrimientos. -Mostrar interés por participar en la tarea que se propone. -Expresar experiencias personales y gustos propios sobre los diferentes recursos. -Aceptación y valoración ajustada y positiva de sí mismo, de las posibilidades y limitaciones propias. -Valoración positiva y respeto por las diferencias, aceptación de la identidad y características de los demás, evitando actitudes discriminatorias. En esta actividad podremos dejar tiempo para que nuestros alumnos aprendan a partir de la observación libre y posteriormente plantearles hipótesis. Tomando de referencia a Gorini (1989), intentaremos que los niños descubran que no todas las 32 plantas se reproducen a través de semillas si no que se reproducen a través de alguna de sus partes vegetales:  Reproducción mediante bulbos: Podemos tomar referencia de la cebolla y el ajo, que solo con enterrar uno de sus bulbos nace un nuevo ejemplar. Para ello, podemos darles un ajo entero para que lo observen y lo manipulen y después decirles que planten uno de sus bulbos. Podemos hacerles preguntas de tipo:  ¿Habéis encontrado semillas?  ¿Cómo creéis que nacen los ajos?  Utilizaremos los sentidos con preguntas como: ¿Qué textura tienen? ¿Huelen muy fuerte? ¿Os gusta su sabor? ¿De qué color son?, etc.  ¿Por cuántos gajos está compuesto un ajo entero?  ¿Los bulbos son todos del mismo tamaño?  Si el ajo tenía 8 bulbos y hemos plantado 3 ¿Cuántos nos quedan por plantar?  Reproducción mediante tubérculos: Podemos tomar de referencia la patata, que solo con enterrar un trozo de la parte comestible hace que nazca otra nueva. Como anteriormente, podemos darles una patata para que la observen y manipulen, y posteriormente decirles que corten un trozo y lo planten. Algunas de las preguntas que podemos realizarles son:  ¿Las patatas tienen semillas?  ¿Sabéis cómo plantan vuestros padres las patatas?  ¿Nacen encima o debajo de la tierra?  ¿Si cortamos un trozo de patata y la plantamos, creéis que nacerá?  ¿En cuántos trozos he cortado la patata?  Para utilizar los cinco sentidos: ¿De qué color son? ¿Se pueden comer crudas? ¿Huelen fuerte? ¿Tiene la piel lisa o rugosa?, etc.  Otro tipo de plantación sin utilizar semillas sería la plantación de esquejes. Para ello, podemos tomar de referencia el pepino dulce. En este tipo de plantación se corta una rama de la actual planta y se deja en agua 33 para que se originen nuevas raíces, que sí se plantan forman un nuevo vegetal. Posteriormente podremos hacer preguntas de tipo:  ¿Tienen semillas los pepinos?  ¿Creéis que se podrán reproducir de otra manera que no sea mediante semillas?  ¿Sabéis que son los chitos?  Si cortamos una parte de la planta y la volvemos a plantar sin meterla en agua, ¿creéis nacerá? El error en este tipo de actividades también se podrá poner en práctica ya que al ser una actividad en gran medida de experimentación libre, podrán producirse equivocaciones como por ejemplo: plantar la parte incorrecta de la planta, no dejar el suficiente tiempo los esquejes en el agua para que nazcan las raíces, etc. Mientras vayamos realizando estas tareas, si surge alguna duda podemos buscar en libros, en revistas, en el ordenador, etc. información y presentársela a los niños. Además, durante todo el proceso iremos pidiendo a los alumnos que plasmen todo lo que estén aprendiendo, mediante dibujos, gráficos (de las medidas de las plantas), etc. También, podemos utilizar una cámara digital para ir haciendo fotos a la evolución de nuestro huerto. Así una vez que estén imprimidas las fotografías podemos pedirles que hagan seriaciones de la evolución de los cultivos o clasificaciones según el color, el tamaño, etc. Otro tipo de actividad que podemos realizar en el huerto podría ser que los niños jugaran con arcilla libremente: Según Austin (2009), jugar con el barro les encanta a los niños y, es un buen recurso para que experimenten y aumenten su imaginación. El barro es un buen material para que los niños sientan la pegajosidad o lo puedan moldear. Así pues, si nuestro huerto tiene un suelo arcilloso podremos utilizarlo para que los niños hagan sus propias creaciones. Sin embargo antes y durante el proceso, realizaremos preguntas de tipo: ¿Qué ocurre si mezclamos agua y barro? ¿Es fácil moldear la arcilla? ¿Conocéis elementos que estén hechos con arcilla? ¿Cuáles? ¿Si se seca se rompe fácilmente? etc. 34 Segunda actividad: Protegemos nuestro huerto Las plantas del huerto pueden verse afectadas por el mal tiempo atmosférico o por la cantidad de animales que pueden introducirse en nuestro huerto. Para aprender sobre las técnicas que aplicar se puede invitar a un padre o familiar de los niños, buscar información en libros o en el ordenador. Aprenderán diferentes aspectos sobre los elementos del huerto y sus características, pero enseñando que no es lo mismo que estemos en clase, que en el huerto, que en una charla, de visita en una granja, etc. Esto se hará por medio de explicaciones, haciendo ver a los niños que mientras una persona está dando unas explicaciones sobre el huerto u otro tema, no deben hablar a no ser que quieran formular alguna pregunta. Algunas de las técnicas que se pueden llevar a cabo son: 1. Proteger nuestras plantas del frío 2 , ya que para el invierno pueden sufrir grandes heladas: Para ello, podemos hacerles las siguientes preguntas a nuestros alumnos: ¿Cómo podemos proteger a las plantas del frío? ¿Qué nos podemos nosotros para protegernos del frío? ¿Qué materiales habéis visto que se utiliza para proteger a las plantas? ¿Cómo podemos colocarlo? ¿Las plantas necesitarán más agua en invierno o en verano? Este tipo de actividad nos servirá para resolver posibles problemas que se nos pueden plantear en el invierno en nuestro huerto. VER ANEXO 2 (pág. 55) 2. Proteger nuestras plantas de la gran cantidad de insectos que pueden perjudicarles, ya que se suelen comer las plantas. Para ello, podemos hacer una mezcla con agua y jabón que hará que los insectos como los pulgones resbalen, colocando plantas que atraigan a los insectos en el margen de nuestro huerto o evitando el estancamiento de agua cerca de nuestro huerto. La mezcla de agua y jabón puede ser realizada por los niños y podemos plantearles preguntas de tipo: ¿Cómo podemos quitar los pulgones de nuestras plantas? ¿Cómo podemos hacer qué los pulgones se resbalen y no puedan estar en las hojas de nuestras hortalizas? ¿Si solo las rugíamos con agua se resbalarán?, etc. Sobre el 2 Por medio de paravientos, plásticos, cubriendo el suelo con paja, con botellas de plástico o no regándolas demasiado en invierno. 35 agua estancada podemos hacerles preguntas de tipo: ¿Hay muchos insectos o pocos al lado de los ríos o estanques? ¿Cómo podemos quitar el agua estancada de nuestro huerto? ¿Qué herramientas utilizaríamos?, etc. 3. También podemos preparar una mezcla de agua con ortigas, haciendo macerar las ortigas en el agua durante 48 horas. Esto según Aubert (1979) y Kreuter (1994), “estimula los mecanismos de defensa y de crecimiento de las plantas, al igual que frena la expansión de ciertos parásitos”. Con este tipo de tratamientos evitaremos que los productos que utilicemos sean nocivos para los seres vivos del huerto. Este tipo de técnica no será conveniente realizarla con nuestros alumnos, ya que al tocarla puede provocar una especie de sarpullido. Por ello, será realizado por la profesora delante de ellos o simplemente comentado. 4. Proteger nuestras plantas de los pájaros que suelen ir a los huertos a comerse los frutos. Para ello haremos preguntas de tipo: ¿Qué podemos hacer para que los pájaros no entren a nuestro huerto? ¿Cuándo nosotros estamos en el huerto se acercan? ¿Habéis visto alguna vez un muñeco en el huerto? ¿Qué os parece si creamos un espantapájaros?, etc. Construir un espantapájaros puede ser una tarea muy eficaz para desarrollar la creatividad de los niños y muy divertida. Podemos incentivarles incluso para que le pongan nombre y, sea la mascota de clase. Algunas de las preguntas que podemos proponer son: ¿Qué tenemos que hacer para qué los pájaros se piensen que son personas reales?, ¿Qué le podemos poner para sujetarlo?, ¿De qué podemos rellenarlo para que parezca que está fuerte?, ¿Cuántos palos necesitaremos para hacerle los dedos de las manos? etc. VER ANEXO 3 (pág. 56) Después de realizar el espantapájaros se puede crear un cuento, en el cuál los niños serán los propios autores, proporcionando ideas. La profesora tendrá la misión de escribir lo que dicen y ayudarles cuando se 36 bloqueen o las ideas aportadas no sean adecuadas. Una vez escrito se puede dividir en viñetas y por equipos plasmar lo que dice en cada una con un dibujo. Posteriormente, puede ser encuadernado y rotar por los hogares de los niños. En esta actividad vemos como se pone en práctica la globalidad, ya que juntamos conocimientos de diferentes áreas y se mezclan los conocimientos previos con los nuevos, formando nuevos esquemas mentales. También podemos proteger nuestras plantas con otro tipo de objetos como son los discos inutilizables, colgados de los árboles u otros objetos que al chocarse producen sonido: Con esta actividad trataremos que los niños vean que se les puede dar vida a muchos objetos que ya no utilizamos (reutilización). Para ello, se les pueden plantear preguntas como: ¿Qué se os ocurre que podemos colgar de los árboles para espantar a los pájaros? ¿Alguno de vuestros familiares cuelga objetos de los árboles? ¿Qué tipo de elementos creéis que les molestarán más, es decir, lo que llevan luz, ruido?, etc. Además, no solo debemos proteger nuestras hortalizas del mal tiempo y de los insectos, sino que debemos enseñarles técnicas a los niños para que nazcan más sanas y fuertes, esto se puede llevar a cabo de la siguiente manera: 1. Cubrir con paja, hojas o polietileno negro la superficie de tierra donde están nuestras plantas, para evitar que nazcan malas hierbas y el suelo se mantenga húmedo más tiempo. Para ello podemos hacer un debate con nuestros alumnos preguntándoles qué podemos hacer para proteger el suelo donde viven nuestras hortalizas, haciéndoles preguntas de tipo: ¿Con qué podemos cubrirlo? ¿Qué creéis que pasará si cubrimos el suelo de nuestro huerto? ¿Habéis visto alguna vez que el suelo de un parque o un huerto este cubrimiento? etc. 2. Eliminar las malas hierbas para evitar la competencia entre ellas y las plantas cultivadas, para que tengan espacio y no se quiten el alimento: ¿Creéis que las plantas que nacen en el huerto por sí solas quitan el 37 alimento y el agua a nuestras hortalizas? ¿Deberíamos quitarlas? ¿Qué utilizaríamos? ¿Cómo creéis que nacen en nuestro huerto si no las hemos plantado?, etc. Según Mainardi (1987), “no solo deben eliminarse las malas plantas del huerto sino también las de sus alrededores, porque en caso contrario dichos vegetales renacerían continuamente debido a los agentes transportadores de semillas: viento, insectos, pájaros, otros animales y también el hombre”. 3. Tomando de referencia a Gorini (1989) debemos ayudar a las plantas que nacen hacia arriba, con elementos como las cañas para facilitar la ejecución de los tratamientos parasitarios, obtener frutos más uniformes y facilitar la recolección, realizándolo con preguntas como: ¿Por qué creéis que tenemos que ayudar a alguna de nuestras hortalizas a crecer hacia arriba? ¿Qué elementos podemos utilizar para ello? ¿Con qué podemos atarlas? ¿Cuántas cañas utilizaremos si tenemos dos matas y por cada mata ponemos dos cañas?, etc. 4. Crear compost para posteriormente echárselo a nuestras plantas. En un primer momento podríamos enseñar a los niños que elementos se utilizan para hacer compost, siendo necesario saber cuáles son biodegradables 3 y cuáles no. Para ello, podríamos enterrar en nuestro huerto diferentes elementos (cascaras de fruta, papel, plástico, etc.) para que observaran cuales se descomponen con el paso de los días. Una vez que hayan aprendido cuáles son los elementos biodegradables se podrá realizar compost. VER ANEXO 4 (pág. 57) Tomando de referencia a Kreuter (1994), “el compost es el corazón de todo huerto biológico”. Asimismo Aubert (1979), argumenta que es substancial que los niños aprendan que es necesario utilizar compost en nuestro huerto, ya que sirve como fertilizante e impide que la tierra se caliente o se enfrié, frena la evaporación y el impacto de las fuertes lluvias. 3 Producto o sustancia que puede descomponerse por la acción de los agentes naturales, como el sol, el agua, las bacterias, las plantas o los animales: el plástico y sus derivados no son biodegradables. 38 Del mismo modo que aprendemos diferentes conocimientos, deben asimilar que tener recogido el huerto y todas las herramientas o materiales que utilizamos, es la clave del éxito para realizar las actividades de manera más eficaz. Para ello, según Escutia (2009), podemos diseñar un plano entre todos, situando donde van cada uno de los materiales que empleemos. Otra actividad sería escuchar en el ordenador u otro medio tecnológico música que tenga que ver con el tema del campo o del huerto, como por ejemplo:  La jota de “Los labradores” de Manuel Turrillas (1961)  “Don Tomate” de María Isabel Murrillo (1980)  “La canción del huerto Toribio” de Yasier Ruiz (2010). También podemos hacer en el huerto o cerca de este una actividad de relajación. Para ello, pediremos a los niños que se tumben (sobre unas moquetas o mantas que se colocarán) y cierren los ojos. Una vez que los niños estén bien colocados la profesora puede ir creando una historia con los sonidos que escuche procedentes del huerto. Tercera actividad: Animales Contamos con la ventaja de que en el huerto podemos realizar observaciones directas, para ello, solo tenemos que salir a él, realizar preguntas (¿Podéis ver algún animal en el huerto? ¿Cómo es? ¿Cuántos veis? ¿Si yo cojo uno, cuántos quedarían? ¿Qué podemos observar con la lupa?, etc.), y dar una pequeña introducción de nuestras actividades. El suelo del huerto es un mundo lleno de vida, por lo que podemos dejar a los niños un tiempo de observación libre (para que adquieran curiosidad y ganas de explorar por ellos mismos). Esto nos servirá para que vayan observando todo lo que ocurra a su alrededor y vayan surgiendo preguntas de manera espontánea, despertando posiblemente su interés. Pasado un cierto período de tiempo, podemos reunirnos en un gran grupo para que todos comenten lo que más les ha llamado la atención. También podemos colocarlos por equipos de unas cuatro o cinco personas para que aprendan a trabajar en grupos, mientras realizan la observación libre. De esta 39 manera aprenderán a cooperar y convivir de manera más rápida, ya que necesitarán ayudarse de unos a otros. Una vez que los niños hayan observado diferentes animales que se pueden encontrar en el huerto, elegiremos los que más les hayan llamado la atención. Alguno de estos ejemplos pueden ser: el caracol, la lombriz, las mariquitas, las hormigas o el escarabajo patatero (animales muy habituales en los huertos). A partir de la elección de estos animales intentaremos que los niños se planteen hipótesis y respondan a preguntas como: 1. Lombriz 4 : ¿Dónde viven? ¿Crees que son beneficiosas para el campo? ¿Cómo son? ¿Qué forma tiene su cuerpo? ¿De qué color son? ¿Tienen patas? ¿Su cuerpo es duro o blando? ¿Está húmeda o seca? ¿De cuántos anillos está formado más o menos su cuerpo? Para ver cómo se mueven podemos basarnos en González y Ausin (1986), los cuales afirman que podemos ponerlas sobre superficies planas para observarlas y hacer preguntas de tipo: ¿Cómo se mueven? ¿Encoge alguna parte de su cuerpo y alarga otra? ¿Cuándo avanzan lo hacen en línea recta o en forma de serpenteo? ¿Avanza igual en diferentes tipos de superficies? (Para ello, podemos ponerlas sobre tierra, papel, madera, plástico mojado, etc.). ¿Dónde avanza más rápido? ¿Cómo se mueven en el agua? ¿Son sensibles al tacto? (Podemos tocarlas con la mano, con un bastoncillo, con un trozo del papel, etc.) ¿Cómo son sus galerías rectas o serpenteadas? ¿Qué introducen en ellas? (Ponemos diferentes tipos de elementos como: Hojas, piedras, palos, paja, pan, trozos de vegetales, etc.). Según Aubert (1979) es importante que enseñemos a los niños que las lombrices son animales muy beneficios para el huerto, ya que facilitan la circulación del aire y del agua, así como la penetración de las raíces. 2. Caracoles: ¿Soléis ver caracoles en invierno? ¿Qué creéis que comen los caracoles? (Esto se puede observar en el huerto e incluso en un terrario 4 Las lombrices viven en los suelos húmedos y son muy beneficiosas para la agricultura ya que remueven la tierra y facilitan la formación de abono. Son animales formados por multitud de anillos y excavan grandes galerías. 40 colocando diferentes alimentos dentro de éste). ¿Cómo es la concha de los caracoles? ¿De qué color son? ¿Tienen patas? ¿Cómo se mueven? ¿Dejan rastro cuando se van moviendo? ¿Qué aspecto tiene? (podemos ponerlos sobre diferentes superficies como papel seco, cristal, harina, etc. y observar cuándo sueltan más mucus) ¿Dónde tiene sus ojos y cómo son? ¿Son sensibles al tacto? 3. Escarabajo de la patata 5 : ¿Son duros o blandos? ¿De qué color son? ¿Cuántas rayas tienen? ¿Su cabeza es grande o pequeña? ¿Cuántas patas tienen? ¿Tienen alas? ¿Qué forma tienen sus huevos? ¿Cuánto tiempo ha transcurrido desde que pusieron los huevos hasta su nacimiento? (Esto lo podremos observar si tenemos un terrario con escarabajos, además si nacen podremos hacer preguntas sobre las larvas). Estas preguntas pueden ser planteadas dependiendo del tiempo con el que contemos y dependiendo de los intereses de los niños. Si nuestros niños quieren aprender más sobre animales podemos basarnos en el libro de González y Ausin (1986). Para comprobar estas hipótesis podemos construir terrarios, hacer uso de nuestros sentidos (lo que hará que se produzca una mayor experimentación y aprendan de manera más eficaz.) y plasmar los resultados por medio de registros, para que estos sean recordados con mayor facilidad (dibujos de los animales y sus diferencias, tablas, manualidades, etc.). La anotación de estos registros puede realizarse por grupos (cada grupo puede anotar cómo es un animal, y después explicárselo a sus compañeros). VER ANEXO 5 (pág. 58). Además, podremos realizar comparaciones entre estos animales y otros más comunes, como por ejemplo: ¿Cuáles son las principales diferencias entre un pájaro y un caracol? ¿Y entre una mariquita y una lombriz? ¿Quién tiene más patas un perro o el escarabajo de la patata?, etc. Un tipo de actividad para registrar lo que hemos aprendido sobre los animales del huerto sería plantear una actividad plástica. En esta tendrán que decorar piedras (que hayan encontrado en el huerto) haciendo una reproducción de los animales (mariquitas, 5 Estos escarabajos son realmente peligrosos para la naturaleza, ya que se pueden comer nuestros cultivos especialmente las hojas de la patata. 47 También podremos enseñar a los niños obras artísticas echas con elementos del huerto, como por ejemplo: cantimploras (fabricadas con calabazas), instrumentos musicales (“pitos 6 ” hechos con trozos de cañas) e incluso cuadros realizados por famosos pintores como: Los Girasoles, La cosecha, El Huerto Blanco, etc. de Van Gogh. Además, podemos crear el rincón de la Biblioteca, donde todos podemos llevar nuestras revistas, cuentos y libros como: VV.AA (2014) Huerto fácil con niños, Durán, G (2011) Un huerto en casa, Harris, J. (1990) Los amantes de la naturaleza, VV.AA (2014) El girasol dormilón, etc. La iniciativa personal y la autonomía, son aspectos que se podrán ir desarrollando y evaluando a la largo del curso o de los meses en que trabajemos en el huerto. Igualmente, para que los niños aumenten más todavía sus conocimientos y vayan desarrollando cada una de las competencias se pueden realizar visitas a las tiendas o supermercados más cercanos al colegio. Esto les servirá para:  Aprender cómo se envasan los productos y como llegan a la tiendas.  Ver más variedad de productos.  Ver productos que están elaborados a partir de hortalizas y verduras.  Aprender vocabulario.  etc. Después de ello, podemos crear en clase una tienda donde los niños puedan representan el rol de clientes y vendedores, utilicen envoltorios reciclados para envolver los productos, ordenen los productos, etc. Esto puede ser beneficioso para trabajar todas las competencias como por ejemplo:  Matemática: Sumar, contar, etc.  Lingüística: Se utiliza el lenguaje a la hora de hacer los intercambios.  Conocimiento e interacción con el mundo físico: Está presente en todo momento, ya que interaccionan con el resto de sus compañeros. 6 Instrumento sonoro pequeño y hueco con una boquilla por la que se sopla y se produce un sonido agudo y penetrante. 48  Información y competencia digital: Pueden opinar llegando a tener una actitud crítica y se pueden utilizar medios tecnológicos como la pizarra digital o el ordenador.  Social y ciudadana: Se aumentaran las habilidades para comunicarse en diferentes contextos.  Cultural y artística: Se pueden realizar carteles para colocarlos por la “tienda” y conocer elementos comestibles típicos de Aragón, como por ejemplo la borraja, los cardos, la cebolla de Fuentes de Ebro, etc.  Aprender a aprender: Se trabajan capacidades como la atención, la concentración, la expresión artística, etc.  Autonomía e iniciativa personal: Se pueden practicar habilidades para el diálogo y la convivencia en la vida cotidiana. 49 CONCLUSIONES La misión primordial de este trabajo ha sido el cumplimiento de las ocho competencias básicas que se nombran en el currículo del segundo ciclo de Educación Infantil (BOA), mediante las actividades que se han planteado para realizar con nuestros alumnos en el huerto escolar. Desde mi punto de vista y autores como Jiménez (1987) el huerto puede ser una experiencia extraordinaria para que los niños vayan desenvolviéndose en su vida futura e ir integrándose en la sociedad. Para llevar a cabo las ocho competencias básicas definidas en el Boletín Oficial de Aragón, se ha intentado que los niños las trabajen entre otros aspectos a partir de:  Competencia lingüística: por medio de la interacción, el diálogo, la expresión de ideas, la argumentación, la comparación, etc.  Competencia matemática: por medio del conteo, las clasificaciones y la resolución de pequeños problemas.  Competencia del conocimiento y la interacción con el mundo físico: se han realizado actividades en el medio que les rodeaba, donde tienen que interactuar para tomar decisiones.  Competencia en el tratamiento de la información y competencia digital: por medio de la búsqueda, la obtención, el procesamiento y la comunicación de información. Además, se han plateado tareas para utilizar medios tecnológicos, como la cámara digital y el ordenador.  Competencia social y ciudadana: en casi todas las tareas que se han planteado se trabaja en equipo para realizar observaciones, hipótesis, debates, tomar decisiones, etc. También, se incluye a la familia y a profesionales para que los niños vayan interaccionando y aprendiendo a convivir con personas de su entorno.  Competencia cultural y artística: se crean registros por medio de dibujos y otras técnicas y, se plantean actividades para conocer su entorno y los productos típicos.  Competencia de aprender a aprender: conforme vayan realizando las actividades irán construyendo sus propios esquemas mentales, cada vez de manera más eficaz y autónoma. 50  Competencia de autonomía e iniciativa personal: poco a poco irán desarrollando confianza en sí mismos y el sentido crítico. Además, para que se cumplan las ocho competencias básicas se ha utilizado el modelo de aprendizaje por indagación, el cual ha cambiado mi manera de pensar. Viendo esencial para que los niños asimilen los conocimientos de manera eficaz, ya que deben:  Resolver problemas a partir de la experimentación, formulación y respuesta de hipótesis.  Trabajar en equipo, factor esencial para que los más capacitados ayuden al resto y estos se sientan partícipes. Además, este tipo de aprendizaje es fundamental para adquirir valores como el respeto a los demás, el valor del compromiso y la colaboración. Asimismo, cuando se trabaja en equipo se fomenta el diálogo, factor esencial para que los alumnos aprendan e interactúen.  Pedir ayuda a sus familias (que son las personas más importantes en las primeras edades), para resolver alguna de las actividades planteadas.  Aprender que equivocarse no es malo, ya que gracias al error son capaces de reformular sus conocimientos, eliminando las hipótesis incorrectas y organizando sus pensamientos.  Globalizar todos sus conocimientos, para que las tareas sean cada vez más fáciles de resolver y más adecuadas. También, podemos incluir temas transversales que muchas veces no son trabajados en las escuelas, como el reciclado y el respeto al medio ambiente, y son esenciales para vivir en sociedad. Basándome en autores como Coronas (1994), pienso que trabajar fuera del aula con métodos no tradicionales, tiene múltiples beneficios que juegan un papel imprescindible en el proceso de construcción personal, ya que pienso que si los niños trabajan fuera del aula mejoran su atención y concentración. Además, mejoran sus capacidades físicas ya que están en constante movimiento y pueden llegar a ser más creativos. Por ello, he intentado que el mayor número de actividades se realizaran en el exterior. Las actividades planteadas son variadas, para que no pierdan el interés por seguir aprendiendo y los conocimientos sean recordados con mayor facilidad. Bien es 51 cierto, que según argumenta Cañal (2008) después de realizar las actividades no deberemos olvidarnos de anotar los resultados tanto el tutor como los alumnos (mediante actividades plásticas, fotos, etc.), para que estos sean más objetivos. Esto no servirá únicamente para que los resultados sean más objetivos, sino que también sirve para repasar la tarea que hemos realizado. Sin embargo, no debemos olvidar que se deben tener presentes los sucesos que ocurren de manera espontánea, ya que en la mayoría de las ocasiones son con los que más aprenden porque son circunstancias que realmente llaman su atención. Como es un trabajo que no ha sido implantado no se puede decir cómo podemos mejorarlo ni mostrar resultados, pero debemos tener en cuenta que estas actividades deben ser modificadas según el interés o características de nuestros alumnos y, según el paso de los años, por las innovaciones que se van produciendo. Asimismo, aunque estas actividades están destinadas a niños de segundo ciclo de Educación Infantil, también pueden modificarse según la edad de nuestros alumnos añadiendo más o menos dificultad. Comentar que no solo en este tipo de trabajos sino durante toda la etapa escolar los docentes deben ayudar a los niños a que avancen en su aprendizaje, proporcionándoles un andamiaje, pero no secuenciando sus ideas. Es decir, deben ser facilitadores activos para promover el aprendizaje, ofreciendo a los niños oportunidades para experimentar por sí mismos y planificando las actividades, las cuales no se deben seguir siempre severamente. A menudo, las formas más fáciles de aprendizaje son las que ocurren de manera espontánea. 52 BIBLIOGRAFÍA Anguero, M. (2013) La importancia de los hábitos y las rutinas para los niños y los bebés. La repetición de los hábitos ofrece seguridad a los niños. (Fecha de consulta: 21/05/2014) Recuperado de http://www.guiainfantil.com/articulos/educacion/laimportancia-de-los-habitos-y-las-rutinas-para-los-ninos/ Arcá, M, Guidoni, P, Mazzoli, P. (1990). Enseñar ciencia. Cómo empezar: reflexiones para una educación científica de base. Barcelona, Paidós. 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Colección Ideas Claves. Barcelona. Graó. 55 MES DEL AÑO PODEMOS PLANTAR PODEMOS RECOLECTAR ENERO FEBRERO MARZO ABRIL MAYO JUNIO ANEXO 1: CALENDARIO DE PLANTACIÓN Y RECOLECCIÓN 56 Otros productos como el tomate y el pimiento, los tendremos que plantar en un invernadero si queremos que nazcan correctamente. Esto es debido a que son recolectados los meses de verano (cuando ya los alumnos no van al colegio). OCTUBRE NOVIEMBRE DICIEMBRE 63 ANEXO 7: ANIMALES DE HORTALIZAS Y FRUTAS  Para ello necesitamos: Naranjas, pepinos, rábanos, clavos (especias), zanahorias, tallos de cebollas, cuchillo (sino son muy pequeños) y platos. Es decir, verduras y hortalizas para que los niños puedan hacer sus propias producciones. Ejemplos: Ratones: -Lavamos y cortamos las hojas verdes de los rábanos. -Los secamos. -Clavamos el clavo, como si fueran los ojos. -Hacemos una hendidura en la parte superior del rábano. -Cortamos dos rodajas de otro rábano. -Introducimos las rodajas en la hendidura que anteriormente habíamos hecho Libélula: -Sacamos tres o cuatro guisantes y los ponemos de cuerpo. -Cogemos dos guisantes pequeños y los ponemos como ojos. -Ponemos cuatro bisaltos y los ponemos de forma de alas. -Colocamos un tallo de cebolla como cola. (Dejamos libertad a los niños para que creen sus propios animales). 64 ANEXO 8: EXPERIMENTACIÓN CON LOS OJOS TAPADOS  Para ello necesitamos que en el huerto haya diferentes tipos de suelo u objetos que los niños puedan tocar. PASOS 1-Para comenzar podemos plantear que los niños se descalcen. Esto será para que puedan experimentar con sus plantas de los pies diferentes terrenos como: -Césped (húmedo o seco). -Tierra. -Piedras. -Etc. Simultáneamente podemos hacerles preguntas como: ¿Está frio o caliente? ¿Es suave o áspero? ¿Te sitios bien o mal?, etc. 2-Al igual que con los pies también podemos hacerlo con otras partes del cuerpo como las manos por ejemplo y con otros objetos como: -Melocotón. -Sandía. -Limón. -Etc. Si son productos alimenticios que cultivemos en nuestro huerto, podemos utilizar también el sabor del gusto y hacerles preguntas como: ¿Es ácido o dulce? ¿Suave o áspero? ¿Qué es?, etc. 65 ANEXO 9: DIBUJOS CON SEMILLAS  Para ello necesitamos: Semillas de diferentes colores 7 , papel, pegamento, barniz y un pincel. PASOS 1Hablamos sobre las semillas (¿De qué plantan son?, ¿A qué se parecen?...). 2-Pensamos que dibujo vamos a hacer con nuestras semillas, una cara, una estrella, una flor, etc. 3-Esparcimos un poco de pegamento por el papel y vamos pegando las semillas. 4-Cuando este seco, echamos barniz por encima. 7 Blancas (alubias, arroz y cebada), amarillas (garbanzos y maíz), verdes (guisantes y lentejas verdes), marrones (granos de café y lentejas), rojas (alubias pintas).