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UNIVE RSIDAD DE Z ARA GOZA
DEPA RTAMENTO DE PSI COLOGÍA Y SOCI OLOGÍA
TES IS DOCTORAL
Evaluación d e la enseñanza de la Educa ción Física
en la E.S. O . en Aragón, e imp l ementación de un
programa de e n t renamien to en habilidades y
estrategias doce ntes implicadas en la pro m oción de
actitudes y con ductas saludables .
-VOLU MEN I-
Autor:
IGNAC I O POLO M A RTÍNEZ
Licenciado en Educación Física por el I nstituto Nacional de Educación Física de Lleida
Director: Prf . Dr. FER NANDO GIMENO M ARCO
Codirector: Prf. Dr . EDUARDO GENEREL O LANASPA
Huesca, 2008
.
“y a no es p os i ble segu ir diseñando pol í ticas educativas destinada s
a garantizar buena ca li d ad en forma universal s in conocer
las características espec íficas de los grupos
a quienes se dirigen las políticas”.
Tedesco, (2005)
.
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
I
RESUMEN
Toda i n vesti gación está necesariamente co ndicionada p o r l as cara cte rísticas y
circunstancias de los prop ios i nves t igadores. En el caso de esta tesis doctora l, el
doctorando es pr of esor d e Secundaria en la especialidad de Educación F ísica (E. F.),
aunque en l os tres úl timos año s esta labor docen t e ha sido s ustitu i da paulatinamente
por l a de gestión como Direc t or de u n Centro de En s eñanza S ecun daria y,
posteriormente, por l a de Director de un Centro de Profesores y Re cursos. A este hec ho
hay que añadir el q ue l os directores de es ta tesis tienen una estrecha vi nculación y
compromiso con la E.F. de bido a su condición d e docentes unive rsi tarios en la
Universidad de Zaragoz a .
Por e l lo, no es casual que esta investigación s e haya realizado en e l contexto de la
E.F. y en concreto pe rsiguiendo est os dos objetivos: (1) con oc er la influencia de la
Educación Física (E.F.) en Aragón en l a Enseñanza Secundaria O bligatoria (E.S. O.) a
través de la per ce pción de l os princ i pales agentes so ci ales; y (2) sobr e l a b ase de este
conocimi ento , diseñar e i mplementa r acc iones de carácter formativo y de
asesoramiento con prof esor es de E.F .
Para ello, el nec esari o p roces o de revi sión y f undamentación teórica que s e
presenta a continuación ha tenido como objeti vos los siguientes:
1. Cono c er la percepción del área de E.F. en el contexto social educativ o de Aragón.
2. Permitir una reflexión so bre la si tuación ac tual del área de E.F. y de la actuación
docente del pro f esorad o q ue imparte esta asignatura.
Partiendo de est os obj et i vos, el documento que s e presenta a continuación s e
estructura en tres partes:
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
VIII
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
IX
A GR A DECIMI ENTOS
A mis profesores de E.F. , en especia l a Javier Mendiar a , por su ded i cac ión incansable a la labor
docente de educa r a t ravés de la actividad físi c a y el depo rte. P o r que si hoy deseo enseñar a
través de la E. F. es, en gran medida, gracias a él.
A m i s a lumnos, que fue ron en su dí a mi meta y poster i orment e mi apasionante i lusión diar i a .
Porque nun ca l o s olvidaré, po rque por uno sólo d e ellos, m erece la pena una vi da dedicada a la
docencia.
A m i Director de T esis, el Dr. Fer nando Gimeno, por s u disposición a creer en u na ilusión a
largo p l az o, por su dedic ación, su rigurosidad, su capacidad de t rabajo, su visión p rofesional y
ante todo, su capacidad para se rena r m is m otiva ciones y m o t ivar mis d esá nim os. Por todo ello,
muchas gracias Fer nand o.
A m i C odi rector de Tesis, el D r. E dua rdo Generelo, po r acepta r l a responsabil idad de l a
codirección y su contribu ción en la fundame ntación teórica de esta Tesis. Quiero agrade cer muy
sinceramen t e su ta l an te concili ado r, su disposic i ó n permanente y su apoyo.
A Be atr iz, Pilar, C ecilia, S andra, Cillas y C arlos por su apoyo desinteresado en e l proceso de
realización de es ta tesis.
A to dos los docentes de E. F ., alum nos , padr es y m adres, y “ expertos” de la c omunidad
autónoma de Aragón q ue han colaborado c on sus ap ortaciones desinteresadas en el
conocimiento de la E.F.
Mi agradecimiento a Dª . Natividad Mend i ara que en su m andato c om o D irectora General d e
Centros y F ormación Profesional, f ac ilitó la posibilidad de r ecoger infor ma ción de los centros
educativos a r agoneses .
Al Departa m ento de E du cación C u ltura y De por te de Aragón, por el recono cimie n to institucional
dado a esta Te sis a tr avés de las tr es ay udas de inv estigación concedidas pa ra su desarrollo .
Porque gracias a és t as , pudo realizarse una g ran parte del traba jo empírico de esta Te sis.
A m is padres, Jesús y Amparo, y a mis h er manos Amparo, Javi y Mar ta, por pe rten e cer y
hacerme co mpr ender cu ál e s mi principal y m ás impor tante proye cto: el personal.
A Ain hoa, por su com p l icidad , su comprensión, su cariño y su apoyo . P o r que mi siguiente
proy ecto…eres tú.
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XI
ÍNDICE
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XIII
ÍNDICE
RESUMEN ..... ........ ........ ........ ........... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ....... ............ ........ .... I
AGRADECIMIENTOS ..... ....... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ....... ........ ........ ..... IX
ÍNDICE ........ ........ ........ ........... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ............ ....... ........ . XI
ÍNDICE DE TAB LAS .......... ........ ........ ........ ........ ........ ............ ........ ....... ........ ........ ....... XXI
VOLUMEN I
I. PL A NTE A MIENT O TEÓRICO
1. LA EDUCACIÓN FÍSI CA ESCOLAR ...... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ....... ........ .. 1
1.1. L AS
DEMANDAS
DE
LA
EDUCACIÓN
FÍSICA
EN
LA
SOCIEDAD
ESPA ÑOL A
ACTUAL ............ ........ ............ ........ ........ ........ ....... ......... ....... ........ .. 1
1.2. PARTICUL A RIDADES
DE
UNA
EDUCACIÓN
FÍSICA
PRODUCTO
DE
SU
HISTORIA .......... ........ ........ ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ....... ........ ...... 5
1.3. L A
EDUCACIÓN
FÍSICA
Y
EL
MARCO
NORM ATIVO
QUE
LA
RESPALDA .... 13
1.4. POSIBLES
INDICADORES
DE
LA
CRISIS
QUE
CARACTERIZA
A
LA
EDUCACIÓN
FÍSICA
ESCOLAR ....... ........ ........ ........ ........ ....... ........ ............ ...
31
1.4.1. La interpretación curric ular de las clases de E.F. .. ........ ....... ........ ....... 32
1.4.2. La percepción soci al de la asignatura de E.F. .......... ........ ........ ........ ... 36
1.4.3. La carga horaria dentro del currículo e scolar..... ............ ........ ....... ....... 40
1.4.4. La Formación del prof esorado . ...... ........ ........ ........ ........ ....... ............ ... 43
1.5. L A
EDUCACIÓN
FÍSICA
VISTA
A
TRAVÉS
DE
LO S
ALUMN O S .. ........ ....... ...
46
1.5.1. El estudio de la satisfacci ón hacia la E.F. ....... ........ ........ ....... ........ ....... 48
1.5.2. Fa ct ores im plica d os en el nivel de satisfacci ón d el al umna d o. ..... ....... 51
1.6. L A
EDUCACIÓN
FÍSICA :
PROPUESTAS
DE
FUTURO ........ ....... ............ .......
61
1.6.1. La adecuación a l a soci edad de l a inf o rmaci ón .. ........ ....... ........ ........ ... 62
1.6.2. Consciencia de las demandas sociales . ......... ........ ........ ....... ........ ....... 63
1.6.3. Educar en valores y en la diversidad social, c ultura l y de género. ..... ... 72
1.6.4. Compromiso con el entorno s ocial y c ultural. . ........ ........ ........ ....... ....... 73
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XIV
2. LA EDUCACIÓN FÍSI CA Y SU ORIENTA CIÓN HACIA LA SALUD .......... ........ ....... 77
2.1. L A
EVOLUCIÓN
DEL
INTE RÉS
POR
LA
EDU CACIÓN
PARA
LA
SALUD. .. ...
81
2.2. REL A CIÓN
ENT RE
ESTILO
DE
VIDA
ACTIVO
Y
LA
SALUD ... ........... ........ ...
94
2.3. L A
E.F.
Y
SU
RELACIÓN
C O N
LA
PROMOCIÓN
DE
LA
SALUD .. ........ ....... .
111
2.4. ASPECTOS
A
TENER
EN
CUENTA
EN
LA
EVALUACIÓN
DE
LA
EDUCACIÓN
PARA
LA
SALUD
EN
LA
ESCUELA. ... ........ ........ ........ ....... .....
121
2.4.1. El P ro grama de Educac i ón Física ....... ........ ........ ........ ........ ....... ........ . 122
2.4.2. Las condiciones d e apli cación del programa .......... ........ ........ ........... . 125
2.4.3. El profesor ...... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ . 125
2.4.4. El alum no ......... ....... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........... ........ ........ . 127
2.5. AGENT E S
SOCIALES
INFLUYENTES
EN
EL
ESTILO
DE
VID A
DEL
ADOL E SCENTE. ....... ........ ........ ........ ........ ........ ............ ........ ....... ........ ........ .
129
2.5.1. La famili a ......... ....... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ....... ........ ........ . 138
2.5.2. Los medios de comunicación ...... ............ ........ ........ ........ ....... ........ ..... 147
2.5.3. La escuela ...... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ . 150
2.5.4. El grupo de igu ales . ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ....... ........ . 153
2.5.5. El pr ofesorado de E.F . y s u inf luencia en l a c reación de estil os de
vida saludables ... ........ ........ ........ ........ ............ ........ ....... ......... ....... ..... 157
2.6. FACTORES
PSICOLÓGICOS
DEL
AD OL E SCENTE
IMPLICADOS
EN
LA
ADQUISICIÓN
Y
MANT ENIMIENTO
DE
UN
ESTILO
DE
VIDA
SALUDABLE
164
2.6.1. E l au toconcep to como f actor determ inante en l a adquisisicón de
hábitos . ........... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........... ........ ........ . 174
2.6.2. La atribución ... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ . 182
3. LA EVALUACIÓN DE LA EDUCACIÓN FÍSICA. ........ ........ ........ ....... ......... ....... ..... 189
3.1. L A
EVALUACIÓN
COMO
HERRAMIENTA
DE
DIAGNÓ S TICO ........ ....... .....
193
3.2. ANÁLISIS
BIBLIO MÉTRICO
DE
LOS
ESTUDIOS
SOBRE
LA
EVALUACIÓN
DE
LA
EDUCACIÓ N
FÍ SICA .. ........ ........ ........ ............ ........ ........ ....... ........ .....
203
3.3. ENFOQU E
PLURIP ARADIGMÁTICO
DE
LAS
INVEST IGACIO NES
CENTRADOS
EN
LA
E. F. ...... ........ ........ ............ ........ ........ ........ ....... ........ .....
238
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XV
4. PLANTEAMIENTO Y OBJETIVOS DE LA PR ESENTE INVESTIGACIÓN ........... . 245
4.1. PLANTEAMIENTO
DE
LA
INVEST IGACIÓ N . ........ ........ ........ ........ ........ ....... .
249
4.2. OBJ E TIVOS .......... ........ ............ ........ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ............ .
251
VOLUMEN II
II. PL A NTE A MI ENTO EMPÍR ICO
5. ELABORACIÓN DEL CUESTIONARIO DE EVALUACIÓN DE LA E DUCACIÓN
FÍSICA E N L A ENSEÑANZ A SECUNDARIA OBL I GATORIA ....... ....... ........ . 257
5.1. OBJ E TIVOS .......... ........ ............ ........ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ............ .
261
5.2. M É TODO ........ ....... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ........ ....... .....
264
5.2.1. Pro c eso Delphi para la elaboración del c ues ti onario .. ........ ....... ........ . 264
5.2.2. Par t icipantes ....... ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ..... 268
5.2.3. Pro c eso de recogida de datos. ....... ........ ........ ............ ....... ........ ........ . 275
5.2.3.1. Contacto previo con los partici pa ntes. ........ ........ ........ ....... ..... 275
5.2.3.2. Recog i da de inf ormación a tr avés del c ue sti on ari o 1 ............ . 283
5.2.3.3. Aná l isis de con tenido y ela bora ció n del cuestionario 2 ..... ..... 286
5.2.3.4. Envío del cuestionario 2 a los participantes ....... ....... ........ ..... 287
5.2.3.5. Recogida de información a través del cuestionario 2, y
construcción y enví o d el cuestionario 3 . ......... ....... ........ ......... 293
5.2.4. Análi s i s estad ís ti cos ... ........ ........ ............ ........ ........ ........ ....... ........ ..... 299
5.3. RESULTADO S ... ....... ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ........ .
301
5.3.1. Estructura de contenido del cuestiona rio .... ............ ........ ....... ........ ..... 301
5.3.2. Fiabili dad del c ues ti onario .. ........ ........ ............ ........ ....... ........ ........ ..... 306
5.3.3. Validez del cuesti ona rio .......... ........ ........ ........ ........ ........ ........... ........ . 324
5.3.4. Baremos del cuesti onar i o ....... ........ ........ ........ ........ ....... ........ ............ . 3 2 5
5.4. DISCUSIÓN ........ ....... ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ........ .........
329
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XVI
6. ESTUDIO D E L A INFLUENCIA DE LA EDUCACIÓN FÍSICA EN LA
ENSEÑANZA SECU NDARIA OB L IGAT ORIA EN ARAGÓN . ........ ....... ........ . 333
6.1. OBJ E TIVOS .......... ........ ............ ........ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ............ .
337
6.2. M É TODO ........ ....... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ........ ....... .....
339
6.2.1. Par t icipantes ....... ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ..... 339
6.2.2. Análi s i s estad ís ti cos ... ........ ........ ............ ........ ........ ........ ....... ........ ..... 340
6.3. RESULTADO S ... ....... ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ........ .
344
6.3.1. I nfluen cia d e l a Educación F ísica en las actit u des y las conductas de
los alumnos ......... ........ ........ ........ ........ ........ ............ ........ ....... ........ ..... 344
6.3.1.1. Infl uen cia de l a Educación Físi ca en l os c ompor tam ientos de
l o s alumnos. ....... ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ . 344
6.3.1.2. Inf luenc i a de l a Educación Físi ca en l as actitudes de l os
alumnos. . ............ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ............ ....... . 381
6.3.1.3. Inf l u encia de la Educa ció n Física e n las características
psicológicas de carácter estable de los a l umnos........ ....... ..... 423
6.3.2. Conductas característic as de l o s alumnos en la Educación Físic a. .... 438
6.3.3. C onductas y h abilidades caracte rísticas e n la Educación Físi ca de
los profesores. ......... ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ . 448
6.3.4. Problemas y dificultades en l a E.F. ..... ............ ........ ........ ........ ....... ..... 458
6.3.5. Conductas saludables de los al umno s. ...... ........ ........ ....... ........ ........ . 468
6.3.6. Conductas no saludables de los a l umnos. ......... ........ ........ ........... ..... 473
6.3.7. Propuestas y s ugerencias para la m ejora de l a Educac i ón Fís ica en
la E.S .O. en Aragón. ... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........... ........ ..... 480
6.3.8. E studio de la r elación entre l a p ercep ci ón de la i nfluencia de la E.F .
en la E.S.O. y otras vari ables del pro f esor y de l os alumnos . ........ ..... 491
6.3.8.1. Relaci ón entre la p ercepción de actitude s y conduct as
adquiridas en la E.F. e n la E.S.O. y la conducta del profesor. 491
6.3.8.2. Relación entr e l as conductas s aludables d e los alum nos y
l a s c lases d e E. F. ....... ........ ........ ........ ........ ........... ........ ........ . 495
6.3.8.3. Estilo de atribuci ón y con ductas no saludables. ......... ....... ..... 499
6.3.8.4. Relación entre l a in fl uen ci a de la E.F. y el aut o conc epto ....... 503
6.3.9. Estudio del efecto a medio plazo de la E.F . en la E.S.O. ... ........... ..... 511
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XVII
6.4. DISCUSIÓN ........ ....... ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ........ .........
526
6.4.1. I nfluencia de la E.F. en la E.S.O. en Aragón ...... ........ ........ ....... ........ . 526
6.4.2. C omportamiento de los alumnos en las c lases d e E. F. .. ........ ....... ..... 530
6.4.3. C onductas y habi lida des d el pro f esor de E.F. ........ ........ ........ ....... ..... 536
6.4.4. Pr oblemas y dificultades del profesor de E. F. ..... ............ ........ ....... ..... 541
6.4.5. Pr opuestas y sugerencias para l a mejora de la E.F. ... ....... ........ ........ . 547
6.4.6. C onductas saludables en los alum nos en su vida coti dian a ........... ..... 552
6.4.7. C onductas no sal u d ables en los alumnos en su vida c ot i diana .......... 555
7. DISE ÑO E IMPLEMENTACIÓN D E UN PROGRAMA DE HABILIDADES Y DE
ESTRATEGIAS DOCENT E S CON PROF ESORES DE EDUCACIÓN
FÍSICA DE ENSEÑANZA SECUNDARIA ...... ........ ........ ........ ............ ....... ..... 561
7.1. OBJ E TIVOS .......... ........ ............ ........ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ............ .
565
7.2. M É TODO ........ ....... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ........ ....... .....
566
7.2.1. Par t icipantes ....... ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ..... 566
7.2.2. Pro c edimi ento ..... ........ ........ ........ ........ ........ ............ ........ ........ ....... ..... 569
7.2.3. Desarrollo y resul tado s d e la aplicación del programa .......... ........ ..... 571
7.3. DISCUSIÓN ........ ....... ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ........ .........
592
8. EVALUACIÓN DE LA EDUCACIÓN FÍSICA E N EL PAÍS V ASCO Y
ASES O RAMIENTO EN UN CENTRO DE E NSEÑANZA SECUNDARIA
OBL I GATORIA ... ....... ........ ........ ........ ........ ............ ........ ........ ....... ........ ........ . 601
8.1.
OBJETIVO ........ ....... ............ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........... ........ .
605
8.2.
MÉTODO ...... ....... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ........ ....... .........
605
8.2.1. Pa rtici pan tes ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ..... 605
8.2.2. I nstrumento de evaluación ....... ........ ........ ........ ........ ....... ........ ........ ..... 607
8.2.3. Pr ocedimi ento .............. ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........... ..... 607
8.3.
RESULTADOS . ........ ....... ........ ........ ........ ........ ............ ........ ....... ........ ........ .....
608
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XXIV
Tab l a 6.2. Valoración del grado de acuerdo de los i tems d e l a preg unta 1 “¿Crees
que lo que has aprendido en l as c lases de Educación Físi ca h a infl u ido,
de al guna manera, en alguna de las cosas que hac es?” (r edacción de la
versión del cuestionario para alumnos) por e l co njunto de los sujetos
(alumnos, ex alumnos, p a dres, p r ofesores y ex p e rtos) ... ....... ........ ........ ...... 345
Tab l a 6.3. Valoración d el grado de ac uerdo d e las puntuaciones globales de l a
pregunta 1 “¿Cre es que lo que h as a prendido en las clases de Educación
Física ha i nflui do, de al guna manera, e n alg una de las cos as que h aces?”
(redacción de l a versi ón del c ue sti onario p ar a al umno s) por el conjunto de
los sujetos (alumnos, ex alumnos, padre s, prof e sores y expertos) .... ........ .. 347
Tab l a 6.4. Valor ación de la im portan ci a d e l o s i tems de l a pregunta 1 “¿Crees que lo
que ha s aprendi do en las c l ases d e E ducació n Física ha in f luido, d e
alguna m anera, en al guna de las cosas que haces ?” ( redacción d e la
versión del cuestionario para alumnos) por e l co njunto de los sujetos
(alumnos, ex alumnos, p a dres, p r ofesores y ex p e rtos) ... ....... ........ ........ ...... 349
Tab l a 6.5 . Va l oración d el grado de acuerdo de los í tems de la p re gunta 1 “¿Crees
que lo que has aprendido en l as c lases de Educación Físi ca h a infl u ido,
de al guna manera, en alguna de las cosas que hac es?” (r edacción de la
versión del c uestionario p ara alumnos) p or c ada un o d e los cuatro gr upo s
de participantes (alumnos y ex alumnos, pa dres, profesores y expertos) .... 350
Tab l a 6.6. Di f ere ncias en l a p ercepción del ef ecto de la E .F. e n los al umnos con
respecto a profesores, padres y e x pertos ....... ........ ........ ....... ............ ........ .. 371
Tab l a 6.7 . C oincidencias en l a percepción d el efecto de la E .F. en los al umno s c on
respecto a profesores, padres y e x pertos ....... ........ ........ ....... ............ ........ .. 372
Tab l a 6.8. Diferencias en la p ercepción de l ef ecto de l a E. F. e n l os profesores c on
respecto a alumnos, padres y expertos ........... ........ ........ ........ ........... ........ .. 374
Tab l a 6. 9. Coincidencias en la percepción del e f ecto de la E.F. en los profesores con
respecto a alumnos, padres y expertos ........... ........ ........ ........ ........... ........ .. 375
Tab l a 6.10. Valoración de la importan ci a d e los ítems de la pre gunta 1“¿Crees q ue lo
que ha s aprendi do en las c l ases d e E ducació n Física ha in f luido, d e
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XXV
alguna m anera, en al guna de las cosas que haces ?” ( redacción d e la
versión del cues t ionario para alumnos) por cada gr upo d e sujetos
(alumnos y ex-alumnos, pa d re s, profesores y expertos) . ........... ........ ........ .. 378
Tab l a 6. 1 1. Valoración del grado d e acuerdo de los i tems de l a pregunta 2 “¿Crees
que lo que has aprendido en l as c lases de Educación Físi ca h a infl u ido,
de alguna m anera, e n t u forma de p ensar y e n lo que sa be s” (redacción
de l a v ersión del cue st ionar i o para alumnos) por el conjunto de l os s ujetos
(alumnos, ex alumnos, p a dres, p r ofesores y ex p e rtos) ... ....... ........ ........ ...... 381
Tab l a 6.12. Valoraci ón del gra do de ac uerdo de l a s pu ntuaciones globales d e la
pregunta 2 “¿Cre es que lo que h as a prendido en las clases de Educación
Física h a i nfl uido, de a l gun a manera, en tu forma de p ens ar y en l o que
sabes” (redacción de l a v e rsió n del cuesti onario para al umnos) por e l
conjunto de los sujetos (al umn os, ex alum nos, p adre s, profesores y
expertos)... ........... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ............ ........ ....... ...... 383
Tab l a 6. 13. V aloración de la importancia d e los it ems de la pregunta 2 “¿Cr ees que
lo que h as aprendi d o en las clases de Ed ucac i ón Física ha i nflu i do, de
alguna m anera, en tu form a de pe nsar y en lo que sabes” (re dac ció n de l a
versión del cuestionario para alumnos) por e l co njunto de los sujetos
(alumnos, ex alumnos, p a dres, p r ofesores y ex p e rtos) ... ....... ........ ........ ...... 385
Tab l a 6.14. Í tems d e l a p reg unta nº 2 “Actualm en te, l as clases d e E ducación Física
en la E.S.O. en Aragón son ú t iles para desar rollar l as sigui en tes act itudes,
valores y c onocimi entos en l os al umnos “ en los que se ha l laron
diferencias si g nifi cativas en función del ti po de sujetos ....... ....... ........ ........ .. 388
Tab l a 6.15. Di f er encias en l a p er c epción del ef ecto de la E.F . en los al umnos con
respecto a profesores, padres y e x pertos ....... ........ ........ ....... ............ ........ .. 413
Tab l a 6.16. C oinciden cias en l a p ercepción del ef e cto de la E.F. en l os alumn os c on
respecto a profesores, padres y e x pertos. ...... ........ ........ ....... ............. ....... .. 414
Tab l a 6.17. Dif erenc i as en l a percepción del efecto de la E.F. en los profesores c on
respecto a alumnos, padres y expertos ........... ........ ........ ........ ........... ........ .. 416
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XXVI
Tab l a 6.18. Coinci dencias en la percepció n de l efecto de la E.F . en l os profesores
con respecto a alumnos, padres y ex pertos. ... ........ ........ ........ ....... ........ ...... 4 1 7
Tab l a 6.19. Valoraci ón de l a im portancia de l os ít ems de la pregunta 2 “¿Cr ees que
lo que h as aprendi d o en las clases de Ed ucac i ón Física ha i nflu i do, de
alguna m anera, en tu forma d e p ensar y e n l o que sabes”(redacción de la
versión del cues t ionario para alumnos) por cada gr upo d e sujetos
(alumnos y ex-alumnos , pa d re s, profesores y expertos) . ........... ........ ........ .. 420
Tab l a 6. 2 0. Valoración del grado d e acuerdo de los i tems de l a pregunta 3 “¿Crees
que las c lases de Edu cación F í sica ay u dan a que los al umn os co nsigan
...?” (redacción de la versión del cuestionario p ara alumnos) por el
conjunto de los sujetos (al umn os, ex alum nos, p adre s, profesores y
expertos)... ........... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ............ ........ ....... ...... 423
Tab l a 6.21. Valoraci ón del gra do de ac uerdo de l a s pu ntuaciones globales d e la
pregunta 3 “¿ Crees que las clases de Educación Física ayudan a que l os
alumnos c onsigan...?” (red a cci ón de la ve rsión del cuestionario para
alumnos) por el conjunto d e los sujetos (alumnos, ex al u m nos, padres,
profesores y expertos) ..... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... .. 424
Tab l a 6.22. Valoraci ón de l a im portancia de l os ít ems de la pregunta 3 “¿Cr ees que
las c l ase s de Educac i ón Física ayudan a que l os al umnos c onsigan ...?”
(redacción de l a versi ón del c ue sti onario p ar a al umno s) por el conjunto de
los sujetos (alumnos, ex alumnos, padre s, prof e sores y expertos) .... ........ .. 426
Tab l a 6.23. Ítems de la pregunta n º 3 “actua lm ente , las clases d e E ducación Físi ca
en l a E. S.O. en Aragón son útil es para que los alumnos consigan “en l o s
que se hallaron diferencias si gnificativas en función del ti p o de sujetos ...... 428
Tab l a 6.24. Di f er encias en l a p er c epción del ef ecto de la E.F . en los al umnos con
respecto a profesores, padres y e x pertos ....... ........ ........ ....... ............ ........ .. 432
Tab l a 6.25. C oinciden cias en l a p ercepción del ef e cto de la E.F. en l os alumn os c on
respecto a profesores, padres y e x pertos ....... ........ ........ ....... ............ ........ .. 432
Tab l a 6.26. Dif erenc i as en l a percepción del efecto de la E.F. en los profesores c on
respecto a alumnos, padres y expertos ... ........ ............ ........ ........ ....... ........ .. 433
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XXVII
Tab l a 6.27. Coinci dencias en la percepció n de l efecto de la E.F . en l os profesores
con respecto a alumnos, padres y ex pertos ............ ........ ........ ........... ........ .. 433
Tab l a 6.28. Valoraci ón de l a im portancia de l os ít ems de la pregunta 3 “¿Cr ees que
las clases de Educ ación F ísica ayuda n a q ue los alum nos consigan...?”
(redacción de la v ersión del cuestionario p ara al umnos) por cada grupo de
sujetos (alumnos y ex-alumnos, padres, profes o res y expertos) . ........ ....... .. 435
Tab l a 6.29. V aloración d el grado de acuer do de los i tems de la pregunta 4 “ ¿Qué
opinas d el comportamiento tu yo y de tus c ompañeros en l as clases de
Educación Física? ¿Hay algo que cons idere s que f ue negativ o?”
(redacción de l a versi ón del c ue sti onario p ar a al umno s) por el conjunto de
los sujetos (alumnos, ex alumnos, padre s, prof e sores y expertos) .... ........ .. 438
Tab l a 6.30. Valoraci ón del gra do de ac uerdo de l a s pu ntuaciones globales d e la
pregunta 4 “¿Qué opinas del comportamiento tuyo y d e tus compañeros
en l as clase s de Educación Física? ¿Hay al go qu e consi dere s que fue
negativo?” (r e d acción de la versi ón del cuestionario p a ra alumnos) por el
conjunto de los sujetos (al umn os, ex alum nos, p adre s, profesores y
expertos)... ........... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ............ ........ ....... ...... 440
Tab l a 6.3 1. V aloración de l a i m por t a nci a de los item s de la pregunt a 4 “¿Qué opinas
del comportamiento tuyo y de tus com pañeros en las clases de E ducac i ón
Física? ¿Hay algo qu e consideres que fue negativo?” (redacció n de la
versión del cuestionario para alumnos) por e l co njunto de los sujetos
(alumnos, ex alumnos, p a dres, p r ofesores y ex p e rtos) ... ....... ........ ........ ...... 442
Tab l a 6.32. Valoración de l a im portan ci a de los ítem s de la pregunta 4 “¿ Qué opinas
del comportamiento tuyo y de tus com pañeros en las clases de E ducac i ón
Física? ¿Hay algo qu e consideres que fue negativo?” (redacció n de la
versión del cues t ionario para alumnos) por cada gr upo d e sujetos
(alumnos y ex-alumnos, pa d re s, profesores y expertos) . ........... ........ ........ .. 445
Tab l a 6.3 3. Valoración d e l grado d e acuer d o de l os items de la pregunta 5
“¿Destacarías algún a spe ct o positi vo de l a forma de ser d e tu prof esor de
Educación Física o de su f orma de dar la clase?” (redacción d e l a versión
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XXVIII
del cue sti onario para a lumnos) por el conjunto de los sujetos (alum n os, ex
alumnos, padres, profesores y expert os) ............ ........ ........ ........ ....... ........ .. 448
Tab l a 6.34. Valoraci ón del gra do de ac uerdo de l a s pu ntuaciones globales d e la
pregunta 5 “¿ Destacarías algún asp ecto positi vo de l a form a de ser de tu
profesor de E du caci ón Física o de su f orma de dar la clase?” (r edacción
de l a v ersión del cue st ionar i o para alumnos) por el conjunto de l os s ujetos
(alumnos, ex alumnos, padres, profesores y e xpertos) ....... ....... ........ ........ .. 451
Tab l a 6. 35. Valoración de la im por ta n ci a de l os items de la pre g un t a 5 “¿Destacarías
algún as pec t o positi vo de l a form a de s er de t u profesor de E ducac i ón
Física o de s u f or ma de dar l a cl a se?” (reda cci ón de l a versión del
cues t ionario para alum nos) por el conjunto de l os s ujetos (alumnos, ex
alumnos, padres, profesores y expert os) ............ ........ ........ ........ ....... ........ .. 453
Tab l a 6.3 6. Valoraci ón de l a im portancia d e l os ítems de l a p regunta 5 “¿Destac ar í as
algún as pec t o positi vo de l a form a de s er de t u profesor de E ducac i ón
Física o de s u f or ma de dar l a cl a se?” (reda cci ón de l a versión del
cues t ionario para alumnos) por cad a grup o de s ujetos ( alumnos y ex-
alumnos, padres, profesores y expert os) ............ ........ ........ ........ ....... ........ .. 456
Tab l a 6.36b . Estadís ticos descriptivos de l a moti vación, satisfacción y c ompetencia
percibidas por el grupo de profesores de E.F. ..... ........ ........ ........... ........ ...... 458
Tab l a 6.37. V aloración del grado de acu erdo de l os it ems de la pregunta 6 “Tu
profesor de Educación Física, ¿cree s que tuvo algún problema o dif icultad
para dar sus c l ase s ?” (re dacción de la versión del cues t ionario para
alumnos) por el conjunto d e los sujetos (alumnos, ex al u m nos, padres,
profesores y expertos) ..... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... .. 459
Tab l a 6.38. Valoraci ón del gra do de ac uerdo de l a s pu ntuaciones globales d e la
pregunta 6 “T u profesor de E ducación Fí sica, ¿crees que tuv o algún
problema o di fic ultad para d ar s us clases?” (redacción de la v ersión del
cues t ionario para alum nos) por el conjunto de l os s ujetos (alumnos, ex
alumnos, padres, profesores y expert os) ............ ........ ........ ........ ....... ........ .. 461
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XXIX
Tab l a 6. 3 9. Valoración de la importan cia de los items de la pregunta 6 “Tu profesor
de Educaci ón Físic a , ¿crees que tuvo algú n problem a o difi cultad para dar
sus cl ases?” (redacción d e l a versió n de l cuestionario para a lum nos ) por
el conjunto de los s ujetos ( alumnos, ex alum nos, p adre s, profes ores y
expertos)... ........... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ............ ........ ....... ...... 463
Tab l a 6.40. Valor ación de la im portan ci a de l os ítem s de la pregun ta 6 “Tu profesor
de Educaci ón Física, ¿ crees que t uvo alg ún problem a o di ficult ad p a ra dar
sus cl ases?” (redacción d e l a versió n de l cuestionario para a lum nos ) por
cada gru po de sujetos (alumnos y ex-alu mnos, padres, prof esores y
expertos)... ........... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ............ ........ ....... ...... 465
Tab l a 6. 41 . Valor ación del grado de acuerdo de los ítems de la pregunta 8 “ ¿Qué
haces habitualmente en tu vida cotidiana, q ue en tu opini ón, t e ayuda a
estar bie n física y m entalmente?” ( redacción de l a versión d el c uestionario
para alum nos) por el conjunto de los sujetos (alumnos, ex alum nos y
padres) . ........... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ............ ........ ....... ........ .. 468
Tab l a 6.42. Valoraci ón del gra do de ac uerdo de l a s pu ntuaciones globales d e la
pregunta 8 “¿Qu é haces ha bitualmente e n t u vida cotidiana, que en tu
opinión, t e ayuda a es tar bie n f ísi ca y mentalm ente?” (re dacción d e la
versión del cuestionario para alumnos) por e l co njunto de los sujetos
(alumnos, ex alumnos y padres) .. ........ ........ ........ ........ ........ ........... ........ ...... 470
Tab l a 6.43. Valoración de la importancia de los i tems de l a pr egunta 8 “¿Qué haces
habitualmente en t u vi da cotidiana, que e n tu opinión, te ayuda a estar
bien f ísica y m en t almente?” (redacció n de la versión del cu estionario para
alumnos) por el conjunto de los sujet os (alumnos, ex alumnos y pad res) .. .. 471
Tab l a 6. 44. V aloración de la importancia de los í tems de l a pregunta 8 “¿ Qué h ace s
habitualmente en t u vi da cotidiana, que e n tu opinión, te ayuda a estar
bien f í sica y m entalmente?” (r eda cci ón d e l a versión d el cuestionari o p ar a
alumnos) por cada grupo de sujetos (alumnos y ex-alumnos, y pa d res) ...... 472
Tab l a 6.45. Valoración del grado d e ac uerdo de los ítems d e la pregunta 1 0 “¿Qué
haces h abitualmente en tu vida cot idi ana, q ue en tu opi nión N O t e a y u da
a estar bien f ísica y mentalmente?” (redacción d e l a versión del
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XXX
cues t ionario para alum nos) por el conjunto de l os s ujetos (alumnos, ex
alumnos y padres) ....... ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ....... ........ ...... 4 7 4
Tab l a 6.46. Valoraci ón del gra do de ac uerdo de l a s pu ntuaciones globales d e la
pregunta 10 “¿Q ué haces ha bitualmente en tu v ida cotidiana, que e n tu
opinión NO t e ayuda a estar bien fí sica y mentalm ente?” (redacción de l a
versión del cuestionario para alumnos) por e l co njunto de los sujetos
(alumnos, ex alumnos y padres) .. ........ ........ ........ ........ ........ ........... ........ ...... 475
Tab l a 6.47. Valoración de la importan ci a d e los ítems de la pre gunta 10 “¿ Qué haces
habitualmente en tu vi da c o ti diana, que e n t u opinión NO te a y u da a estar
bien f ísica y m en t almente?” (redacció n de la versión del cu estionario para
alumnos) por el conjunto de los sujet os (alumnos, ex alumnos y pad res) .. .. 477
Tab l a 6.48. Valoración de la importan ci a d e los ítems de la pre gunta 10 “¿ Qué haces
habitualmente en tu vi da c o ti diana, que e n t u opinión NO te a y u da a estar
bien f í sica y m entalmente?” (r eda cci ón d e l a versión d el cuestionari o p ar a
alumnos) por cada grupo de sujetos (alumnos y ex-alumnos, y pa d res) ...... 478
Tab l a 6. 49. V aloración del gra do d e acuerdo de l os í tems de la pregunta 7 “¿Qué le
aconsejarías al pr of esor de Educación Físic a o al di recto r de tu instituto
para que f u eran mej or las clases de E ducaci ón Física?” ( redacción de la
versión del cuestionario para alumnos) por e l co njunto de los sujetos
(alumnos, ex alumnos, p a dres, p r ofesores y ex p e rtos) ... ....... ........ ........ ...... 481
Tab l a 6.50. Valoraci ón del gra do de ac uerdo de l a s pu ntuaciones globales d e la
pregunta 7 “¿Qué le aconsejarías al profesor de Educ ación Física o al
director de tu instit uto para que fuer an m ejor l as clases de E ducación
Física?” (r edacción de l a v er si ón del cuesti ona ri o para alum nos) por el
conjunto de los sujetos (al umn os, ex alum nos, p adre s, profesores y
expertos)... ........... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ............ ........ ....... ...... 483
Tab l a 6.51. Valoració n de la i mportancia d e l os ítems de l a pr egunta 7 “¿Qué le
aconsejarías al pr of esor de Educación Físic a o al di recto r de tu instituto
para que f u eran mej or las clases de E ducaci ón Física?” ( redacción de la
versión del cuestionario para alumnos) por e l co njunto de los sujetos
(alumnos, ex alumnos, padres, profesores y e xpertos)) .. ........ ........... ........ .. 485
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XXXI
Tab l a 6.52. Valoració n de la i mportancia d e l os ítems de l a pr egunta 7 “¿Qué le
aconsejarías al pr of esor de Educación Físic a o al di recto r de tu instituto
para que f u eran mej or las clases de E ducaci ón Física?” ( redacción de la
versión del cues t ionario para alumnos) por cada gr upo d e sujetos
(alumnos y ex-alumnos, pa d re s, profesores y expertos) . ........... ........ ........ .. 488
Tab l a 6.53. V aloración de l a i mportancia de los ítems de l a pr egunta 1 (“¿Crees que
lo que h as aprendi d o en las clases de Ed ucac i ón Física ha i nflu i do, de
alguna manera, en alguna de las cosas qu e h ace s ?”), por el grupo de
todos los alumnos (4º de ESO y 2º de BACHI L LERATO) ....... ........... ........ .. 491
Tab l a 6.54. Valoraci ón de la importancia de los ítems de l a pregunta 5
(“¿Destacarías algún aspect o posit ivo de l a f or m a de ser de t u profes or de
Educación Físi ca o de su forma de dar l a c las e ? ”), por el grupo de todos
los alumnos ...... ....... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ............ ....... ........ ........ .. 492
Tab l a 6.55. Valoración de l as c o nductas n egativas que se obs er v an en l as c lases de
E.F. por parte de los a l umno s (t odos los gr upos en su conjunto y sólo el
grupo de alumnos-exalumnos) ........ ........ ........ ........ ........ ........ ............ ....... .. 493
Tab l a 6 .56. R elaci ón entre habili dad es del pro f esor de E.F. y conductas de l os
alumnos .... ....... ........ ........ ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ........ .. 494
Tab l a 6.5 7. P reguntas 8 y 9 (respuestas de l os alumn os) ¿Q ué haces ha bitualmente
en tu vi da cotidi ana , que en tu opinión , te ayuda a est ar bi en físic a y
mentalmente? + Rodea con un círc ulo qué c ondu ct as o act ividades de la
pregunta 9 haces grac ias a l o que aprendi ste con tu pr o f esor o en l as
clases de Educación Físi ca . ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ...... 4 9 6
Tab l a 6.58. Preguntas 8 y 9 (resp uestas d e l os padres) ¿ Qué hac e habitualmente su
hijo en s u vida coti diana , que en s u opinión, le ayuda a estar bien f ísica y
mentalmente? + Rodee con un círc ulo qué c ondu ct as o act ividades de la
pregunta 9 hace s u hij o gracias a l o que aprendió c on su pr ofesor o en l as
clases de Educación Físi ca . ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ....... ...... 4 9 7
Tab l a 6.59. D i ferencia de atribu ció n e ntre el gr up o d e al umnos y el de p adres a la
hora de val orar la pre gunta n úm ero 10 (¿ Por qué razone s haces alguna
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XXXII
de l as cosas que h as i ndicado en la pregunta anterior? ¿C ómo crees que
lo has aprendido?), r eferente a l as conductas n egativas ref lejadas en la
pregunta 9 (¿Qu é haces ha bitualmente e n t u vida cotidiana, que en tu
opinión NO te ayuda a estar bien f ísica y m entalm ente? ) ... ....... ............ ...... 499
Tab l a 6.60. Clasi ficación de las at ri buciones descritas en la pregunta 10 del
cues t ionario (¿ Por qu é razones haces alguna de las cos as que h as
indicado en la pregunta a nte ri or? ¿cómo cr ees que lo h as aprendido?),
atendiendo a la Teoría de la Atribución de W einer .. ........ ............ ....... ........ .. 502
Tab l a 6.6 1. R elación e ntre los í t e m s de l a primera pregun t a o esc a l a del cuesti onario
y el Autoconcepto ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ...... 5 04
Tab l a 6.62. Relaci ó n entre los ítems de l a segunda preg un t a o esc ala d el
cues t ionario y el Autoconcepto .... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........... ...... 506
Tab l a 6.6 3. R elación entre l os ítems de la te rcera preg u nt a o escal a del cues tionario
y el Autoconcepto ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ...... 5 09
Tab l a 6. 64. Relación entre l o s ítems de l as t res prim eras preg u nt as o escalas d el
cues t ionario y el Autoconcepto .... ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........... ...... 510
Tab l a 6.65. Relación entre los i tems de las tres primera s escalas del cuestionario y el
tipo de alumno (alumn o vs ex a lum no) .... ........ ........ ............ ........ ....... ........ .. 512
Tab l a 6.66. Ít ems de l as tres prim era s preg unta s o escalas del cuestionario en los
que e xi sten dif eren ci as si gn if icativas entre lo s a l umnos de 4º de la E.S.O.
(alumnos de E.F.) y lo s alumnos de 2º d e bachillerato (exalum nos del área
de E.F.) . ........ ....... ........ ........ ............ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ........... .. 5 25
Tab l a 7.1. Fases y contenidos d el programa de habili dad es y estrate gias do c entes .... 569
Tab l a 7.2. Descripción del proce s o de i mplementación del programa de habilidades y
estrateg i as docentes ....... ............ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ....... .......... 572
Tab l a 8.1. Distribuc i ón del gr upo de pr ofesor es de E.F . en la E.S.O . en f unción del
tipo de centro y área geográfi ca ...... ........ ........ ........ ............ ....... ........ ........ .. 606
Tab l a 8.2. Valoración de la im portancia de los item s de l as pregunta nº 1
“actualmente, las cl ases de E ducaci ó n Física en la E.S .O. e n el País
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S. O . e n Aragón, e implementación de un pr ogra ma de ent renamiento e n
habilida des y estr at egias docentes i m pli cadas en la pr omoción de actitudes y conductas salud ables.
XXXIII
Vasco (pv)/Aragón (a) son úti les p ara desarroll ar los siguien tes
comportamientos en los alumnos” ....... ........ ........ ........ ........ ....... ............ ...... 611
Tab l a 8.3. Valoración de la im portancia de los item s de l as pregunta nº 2
“actualmente, las cl ases de E ducaci ó n Física en la E .S.O. e n el País
Vasco/Aragón so n útiles para desarrollar las si guien tes actitudes, val ore s
y conocimientos en los alum nos” . ........ ........ ............ ........ ....... ........ ........ ...... 6 1 1
Tab l a 8.4. Valoración de la im portancia de los item s de l as pregunta nº 3
“actualmente, las cl ases de E ducaci ó n Física en la E.S .O. e n el País
Vasco/Aragón son útiles par a que los alumnos consigan” ...... ....... ........ ...... 6 1 2
Tab l a 8.5. V aloración de l a i mportancia de l os i tems de l as pregunt a nº 4 “c onductas
negativas que se observa n en los alumnos” (País Vasco/Aragón) . ........ ...... 6 1 2
Tab l a 8.6. V aloración de l a i mportancia de los i tems de las pregunta nº 5 “actitudes
negativas que se observa n en los/las alumnos/as” (País Vasco/Aragón) .... 6 13
Tab l a 8.7. Valoración de la im portancia de los item s de l as pregunta nº 6
“habili dad es y estrategi a s adecuadas del profesor en l a d ocencia d e la
Educación Física en l a E.S.O. en el País Vasco/Aragón” .......... ............ ...... 613
Tab l a 8.8. Valoración de l a importancia de los i te m s de l a s pregunta nº 7 “problem as
y difi cultades que h oy en dí a se encuentran en l a E ducación Físi ca en la
E.S.O. en el País Vasco/Aragón” ........ ........ ........ ........ ........ ....... ........ ........ .. 614
Tab l a 8.9. Valoración d e la i mpo rtanci a de lo s items d e las pr egunta nº 8 “propuest as
y su gerencias para la mej ora de l a Educación F ísica en l a E.S .O. en el
País Vasco/Aragón” ..... ........ ............ ........ ........ ........ ........ ........ ........ ....... ...... 6 14
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
1
1.1. LAS D EM A ND AS D E L A ED UC A CI ÓN FÍSI C A EN L A
SOCIED AD ES PA ÑO L A A CTU AL
El proc es o d e m odernización que s e h a d ado en l os países d e l a Uni ón Europea,
después de l a II Guerra Mu ndial, y el crecimi en to económi co con el desarrollo del
Estado de Bienestar, está conduciendo en las ú l timas dos dé c adas a la llam ada etapa
posmoderna, c u yo proyecto c entral c o nsi ste en l a inci den cia so b re el bienestar
indivi du al (García, 2003).
García Ferran do, (2001) ci tando autores c omo I nglehart, asegura que en esta
etapa posmoder na el c recimiento económi co no se detiene en l as sociedades
avanzadas p ero sí cam bia su p rioridad, q ue radica ya no tanto en p roduci r y d i stribuir
bienes tan g ibl es como más bien en hacerlo con bi ene s intangibles (ser vi cios públicos,
investigación, entretenimiento, t ur i smo, deporte, ...) cu yo valor tiene un f uer te
componente s ubjetivo. Y es que si e l logr o económi co f ue l a principal meta de la
modernización d e l as s ociedades industrial es av anzadas , en la e t apa posmodern a, es
decir act ualmente, l a prioridad y el énfasi s l o pone la población en l a div er sid ad de
estilos de vida y la aut o-expresión, en la auto nomía individual y la diversidad cult ural, en
el reconocimi e nto de la importan ci a de l o estéti co y en una n ueva mi rada hacia el
pasado que im plica una r evaloriz ación de la tradic ión.
Esto no quier e decir que l a población ya no valore l a s eguridad ec onómica.
Precisamente s e da ahora m ayor i mpor t ancia a los valores po sm aterialist as de calidad
de vi da y bienestar personal desp ués d e haber alcanza do u n a seguridad material y
precisamente porque se ha alcan z a d o ésta.
Igualmente, “el d eporte en las sociedades a vanzadas es posmodern o” ( Olivera, J.,
1995, p. 10). En estos m omento s a sis timos a un devenir soci al apa re ntemente
contradictorio ya que, preci samente c uando l a estructu ra deportiva adquiere más fuerza
y poder s ocial, co n la invasión en l os m edios de com unicación de masa s del
espectáculo dep or ti vo, con el desa r rollo económi co de las com pet ic iones deportivas de
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
2
máximo nivel o con l a instauración defini tiva de la cult ura deportiva entr e ampli as masas
de población, se c omienza a p rodu ci r un fenóm eno p aralelo de f ractura y diversi fic ac i ón
(García Ferrando, 2001). P ara Lagarder a (1993, p. 15), “se trata de l os comportamientos
que exhiben grandes grupos de person as, próximas al deporte e incluso que han sido
practicantes r egulares, y q ue h an modif icad o s us hábi tos escogi en d o ej er ci taciones
fí s i cas de otro orden; no tan sólo con otro env oltorio, s ino con otr a lógi ca, con otros
intereses y motivaciones, con otras expectati vas”.
En el campo del ocio y d el deporte el ava nce del proceso de posm ode rniz ación
signific a fractura y di ver sif ic a ci ón , declinar d e las organizaciones deportivas
jerarquizadas o bur ocratizadas o, l o que es l o mi smo, repliegue del deporte f ederado y
de los cl ubes deportivos tradi cionales, y ecl osión de f ormas di f eren t es, con un f uer te
componente indivi dua l iza d or (Fernández, 1993).
Junto a los subsistemas f ede rati vo y asociativo tradicionale s, se han ido
cons t ituyendo un sub s istem a grupal no a s ociati vo y un s u bsistema ind i vidual. En e ste
último s e incl uiría u n grupo c ada v ez más numeroso d e de portistas que re alizan
prácticas susceptibles de llevarse a cabo de m anera i ndividual.
Para García F errando (2001), p arece c laro que el gran deporte se viene
desarrollando cada v ez más a im pulsos d el c onocimiento científi co -tec nológico, de la
racionalidad eco nó mi ca y del beneficio comercial. En cambi o, el deporte popular o para
todos de la práctica cotidiana, realizado indivi du al o grupalmente por personas de
cualquier e dad y c ondici ón social , se desarrollaría a i mpulsos d e l a búsqueda de la
realización personal y l a salud. Con el panorama demográfi co que se ha consoli dad o a
finales del siglo XX, esto es, población estacionaria con mucha gente m ayor, un número
cada vez m enor de jó venes y niños, y buen a p arte d e t odos ell os viviendo e n n úcleos
urbanos o m etropolitan os y , por tanto, con una tendencia a l levar una vi da sed e ntar i a,
García F er rand o (2001), aseg ura que actualmente exis te una disminución d e l a
presencia d el deporte f ede rado de c o m petici ón (que es practicado princi palmente por
los jóvenes), un aumento d e l as ejercitaciones f ísic o -deportivas con u n f uert e
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
3
componente d e salu d y re cr eación, y un aum ento también d e l as a cti vidad es físic as y
deportivas en la naturaleza.
En co nsecuencia, po demos p ensar q ue la evolución actual de los conocimi ento s y
las técnicas vi ene d ejando obsol etos el contenido académ ico escolar. Esto exige que el
alumnado adquiera u nas c omp et encias b ásic as y un saber adaptarse al cambio y ,
sobre todo, se fomente la actitud y el gusto por aprender de m ane ra si gn i fi cativa
durante toda la vi da.
Este desv anecimiento m ode rni sta en pr o del auge posmodernist a ha originado
nuevos m odelos de i ntervención educati va. Así los docentes
1
debem os preocuparnos
no sólo por el cambi o de conte nidos que est o e xi ge, sino i mplicar a l os diversos agentes
sociales para que f avorezcan una mejor conexión entre la teoría y la prá cti ca.
Los pr ofesores d ebem os a nalizar n uestra p r áctica, revi sar s i actuamos
coheren t emente tanto en el ám bito genérico de l a educa ci ón, como en el específi co de
lo c orporal. Por tanto no podemos li mitarnos a enseñar c onocimi entos, si no educar para
la vi da. La educaci ón en val ores representa recuperar para la escuela su funci ón
educativa y no sól o reprodu ci r aquell os valores y acti tudes social men t e vi gen tes
(González, 1993; Garrote, 1993; Bolívar, 1995; Frail e e t al., 2004) .
Efectivamente, e n l a soc iedad e n que vi vimos hay u na crecie nte preocupación p or
el tema de los valores, de tal f orma que, valore s c omo el indi vidu alis mo, el poder, el
éxito, l a competitividad , el consu m ismo, la agresividad, ... j unto al si emp re s eñalado
poder de l os m edios d e comu nicación, el imp acto de las nuev as tecnologías y la cri sis
de las grandes c reenci as y ut opías, hac en que desde determinados sect ores d e la
sociedad, se reclame una educaci ón m ás huma nis ta, sensible y crític a ante estos
valores sociales existentes.
1
En el presente informe util izaremos el t ér mino mascul ino para ex pr esar los dos g éneros , de acuerdo a las normas gra m atical es de
la le ngua castellan a , s in que e sta decisión impli que discr i m in ación alguna haci a el género fe m enino
.
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
4
La ed uca ció n y más concret amente l a E. F. , debe d espertar l a curiosi dad en el
alumnado y t ransmitir unos c onoci mientos y unos valores a daptados a l as necesidades
de l a civili za ción del futur o. La sociedad se debería preparar para a ctu ar en un mundo
posindustrial caracteri zado p or la fl exibilidad, l a adaptabili dad , la creatividad, el
aprovechamiento de las op o rtunidade s, l a colaboración, el perf eccionamiento continuo y
la r esolución de problemas, e nt re o tros. Es d ecir, per s onas a u t ónomas c on capacid ad
de decisión y de crítica.
Den t ro del ámbito educativo y m ás es pecífi ca mente desde el área de E.F. (E.F.)
2
,
se ha detect ado la nec esidad de incidir en es os valores que anteriormente
señalábamos (ORDEN de 6 de mayo de 2005 , BOA de 5 de julio de 2005).
Sin embargo, autores como C omellas (1992, p.32) afi rman q ue “a pesar de l os
valores y l a opinión positiv a que ti ene nuestra j u ventu d respecto a la práctic a de
ejercicio f ísico y dep ortiva y los v alor es que de esta s e derivan, no hay c oherencia entre
sus ide as y s u actuac i ón, es pe ci almente si se trata del público femen i no”. A pesar de
los esfuerzos re alizados desde la escuela en la promoci ón de actitudes y
comportamientos q ue incidan en una m ejora de l a cali dad de v ida del alumnado, a
pesar de la explosión de i nformación en l os medios de comunicació n sobre los
benefici os que c omporta ll evar u na vi da s aludable y e n l a m ejora e n l a dotación de
recursos pa ra los ciudadanos (m ate ri ales y de infraestructuras), n o p arece que las
actitudes d e l os j ó ve nes se di rijan en favor de estil os de vi da activos. No s encontramos
ante u n a sociedad má s habituada a tener un a b uena opinión sobre l a i mportanc i a de l a
adquisici ón de u n os b u e nos hábit os, que a l a p uesta en prác t ica d e l os mi smos. S erá
pues el m omento de plantearnos si los es f uerzo s que hasta a hora se están rea li zando,
sobre todo en materia educativa, est án si endo dirigidos por el camino i dóneo.
2
A lo l argo del texto, para referirnos a l a Educac i ón Física escola r, se utiliz ará la abreviatura E. F .
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
5
1.2. PA R TICUL ARID A DE S D E UN A E DUC ACIÓN FÍSIC A
PRODUC TO DE SU HISTORI A
Partiendo de l a base que para valorar cohe rentemen t e l a si tuación a l a que ha
llegado la E.F. en esta etapa pos moder na, se ría necesaria una b ase de conocimi ento
histórico, no c o nsideramos que sea este el m omento de h acer una r evisión ex haustiva
ni pare c e i mpres cindi ble un enf oque compl eto de l os principales mom entos de est a
evolución. No obstante, es necesario destacar algunos elem entos que ayudarán a
comprender el proceso s egu i do hasta la situación actual del área.
Desde m ediados del s iglo XX y ante el co nglomerado de prácti cas c orporales
existentes, se plantea l a necesidad de inte ntar i nstitucion ali z a r y f undamentar el área de
E.F. y e l Deporte (Pedraz, 1988). El primer esfuerzo por intentar clarificar el objetivo y
las características de las disti ntas prácti cas corporales q ue copab an el pan orama soci al
de la ép oca s e ll eva a cabo en 1 958 , a ño en el que se f unda en Pa rís el Consej o
Internac i onal de Educación Fí sica y Cienci a del Deporte (ICSSP E). Actualmente son
miembros de esta organización 250 organi zaciones e instituci ones de to do el m undo.
Con l a aparición d e este organismo s e pretende crear un a organización inter n aci ona l
capaz de al bergar l as dif ere ntes dis cipli na s de la c iencia del deporte y el desarroll o en
el campo de l a E. F. y dep ortiva, t eniendo c o m o o bjetivo ll evar a cabo compr omisos
eficientes a ni vel internacional para el desarrollo del depor t e en t oda su ampli tud. Se
identificaron tr es pr inci pales campos de acc ión, los cuales repr esentaban el con t exto
para las actividades en l os pró xim os años (Martínez, 2003):
Éti ca y profesionalización.
E.F. de alta calidad.
Forma de vida sana a cualquier edad y rendim iento y de s arrollo hum ano .
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
6
Años más t arde, V ázquez (198 9) , en un nuevo i ntento por dif e renc i ar el ti po d e
prácticas físicas que e nvuelven a la sociedad a ct ual, nos h a blaba de tres im por ta n tes
corrientes dentro de la E.F . peda g ógica contem por á nea :
Depo rti vas: el d e porte s e i ntroduce en l a E .F. e scolar, el a tractivo p or l a
competición, el afán de superación, las reglas del juego li mpio, la depe nd encia de
la colectivi dad en la bú squed a d el triunf o, j unto a factor es e xt ernos (propaganda,
medios de c omunicaci ón, etc.) hacen que a l gunos momentos la edu c ación f ísico-
deportiva s e r eduzca a una práctica deportiva. Dos fi gu ras v an a s er responsables
de esta orientación de la E.F., el i nglés T homas A rnold al que se le considera
padre del deporte esc olar o educ ativo y el barón Pierre de Coubertain responsable
del rena c er de los juegos olím picos modernos.
Psicomotricistas: P ese a l as i mportan tes incorporaciones que l a E.F . depor tiv a
determina en el área que est amo s analizando, la E .F. si gue c entrada
fundamentalmente en los valores mecánicos, bi ologista s d el cuerpo humano .
Expresivas: Aunque l as técnicas exp resi vas no so n recientes en el panoram a de la
E.F., puede decirse que en los últi mos años se han c onformado adem á s de c omo
instrumentos como v erdadera f ilosofía e i nte rpr etación de l o que es el trabajo
corporal. La transform ación del concepto de cuerpo en nuestra sociedad, que pasa
de se r port ado r de todos los m ales a baluarte y se ña de i dentida d de toda
aspirac i ón de l a persona, nos transform a una concepción del cuerpo que tiene q ue
expresar y comu nicar c omo gar antía de un a interacción c on los d emás d e f or m a
libre y satisf actor ia.
Corrientes deporti vas, psicomotrici stas, y exp resivas co n f luyen en u n mom ent o en
el que, ante l a multiplicidad y diversidad de pr ácticas, muchos autores h ablan de una
etapa de confusión o cuando menos de dispersi ón de los objetivos del área de E.F.
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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Con el objetivo de si ntetizar el actual panorama que r odea a l a E.F. surge la obra
de Pi erre P arlebas (Parl eb as, 1 989 ). El auto r de la denominada “sociomotrici dad ” p a r te,
en l a elaboraci ón de s u t eor í a, de r econocer el desconcierto en el q ue se m ueve l a E.F.
en di ferentes p la nos: e n el de las téc nicas, en el de l os c ampos de interve n ci ón , en el
de la formaci ó n y en la i nve sti gación. Con esta m otivaci ón de referenci a, romper el
bloqueo que s e vive en l a E.F. contempor áne a, inic ia Parlebas su proyecto de la
sociomotrici dad , que aunque, en un principio, ate nderá más el tratami ento pedagógico
va a acabar siendo un tratami ent o f unda m entalm ente epistemológico.
Pierre Parlebas prof esor de E .F., matemátic o, y sociólogo acomete un i ntento de
sistemati zac i ón y ex plicación de la disciplina desde la prop i a E .F., huyendo de l o qu e
para él ha sid o un o de l os problem as que le ha c onferido, a l a E.F., una v erdadera f alta
de identidad, nos referim os a la necesida d de depender de expli caciones de otras
ciencias. El "reduccionis mo biológico" o el "reduccionismo psicológico", o l o qu e es lo
mism o l a dependencia d e la m e dic ina y de la psicología, tiene que superarse con una
explicación que proceda de la mi sma cienc i a. Parlebas r econoce el Método Natural, da
crédito igualmente de ntro del con t exto f rancés a l a gimnasia de mantenimiento y a l a
corriente dep ortiva y e ntiende en ellos no una ruptura sino una progre si ón . Se ha
comentado también el v alor que para Parle bas ti ene l a psi comotricidad. Desd e estas
referencias el autor d e l a sociomotrici dad busca el que va a ser el objeto c entral del
estudio y recha za ple namente el movimiento, pasa ndo a anali zar al ser que s e mueve y
locali za ndo l a atención en l a c onducta motriz . Parlebas e ncuentra insufi ciente el
universo psi comotor ente n die ndo que la co nducta de las p ersonas es p rioritariamente
social. D efine de esta mane ra el universo soci omotor e n el que adem ás d e la relaci ón
del sujeto con él mismo, co n el mundo de los objetos y c on las coordenadas de espaci o
y tiempo es determinante la i nte rac ción con los otros.
Parlebas defi nirá la E.F. como “pedagogía de las conductas m otrices en donde las
situaciones m otrices se d e ben a n alizar p ri ncipa l mente com o estructuras de
comunicación”.
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
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Aunque la teoría de Parlebas t iene también im por t antes críti cas podemos
cons i derar q ue ha sid o el último gran i ntento de expli cación y r eorganización de la
asignatura de importantísim o v alor para nuestra área. E n los últimos a ños autores c omo
Zagalaz (2001) u Ortiz Camac ho ( 2001) p erfil an otra seri e de tendencias d e quizás
menor c alado, m enos universales o me nos consol idadas, per o que re s ponden a los
nuevos aires d e l a E.F. Estas aportaci one s s on d e g ran util idad pues a yudan a clarific ar
el panorama actual; su p ropues t a presenta la ven t aja de s er muy actu alizada, si bi en
observamos que es una aportación que se produce en el mismo momento en que s e
están desarr ollando e incluso empezando a perfilar alg unas tend e ncias, l o cual pued e
presentar el inc onveniente derivado de la difi cultad de ela borar un a nál isis de algo q ue
está suc ediendo en e l mism o m omento d e su estudio (Chivi te, 2004). En c ualquier
caso , nos decantamos por el v alor de sí ntesis que consti tuye l a teoría de Parle bas,
aceptando, dentro de la E.F., la partici pac i ón de l as corri e nt es anteri ores, per o
acentuando la trascendencia de c onsiderar no al m ovimi en to e l objeto de nuestro
estudio si no el sujeto que se mueve. Y siem p re, den tro d e u n m arco social de
protagonismo i ndiscutib le en el desarrollo de la persona.
Las d i stintas c o ncepci one s de E. F., a partir de las diferentes dimension es
históricas por l as que ha atr ave s ado esta m ater i a, estarían en l a base de l o que hoy
entendemos como tendencias o corrientes de l a E. F. y que l ejos de desaparecer se han
configurado como bloques de contenidos de forma más o menos explícita.
La convivencia entre tendenc i as no d eja de ser curiosa c uan d o además esas
corrientes han derivado de f ormas de interpretar la motri cidad c ontrapuesta e, incl uso ,
algunas de el las han tomado su cuerpo pre cisamente basánd ose en la nec esidad de
superación de los presupuestos de l os que otras partía n . Veamos como ejemplo las
raíces id eológicas con la que se intr oduce la expresión c orporal en la E.F ., una s r aíces
que l e c onfieren personalidad precisamente a partir de l a c ontestación de l os
presupuestos deportivos i mperante al m eno s en las décad as pasadas (Chivi te, 20 04).
En e ste s entido se expresa Ortiz Ca m acho (2001) en relación a los co me ntarios
también de Hernández Álvarez ( 1998) que ref iriéndos e a est as corrientes c omentan
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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que, aunque hayan s urgido desde enfoque s diferentes, todas ellas se van i ncluyendo
en los currículos escolares en un contexto de l ucha c ontr ahege m ónica.
Todo el lo evidencia una p aradoja que parece se está resolviendo si n agresivi dad ,
pero no porque, como dec í amos al principio, exista un tratamiento equil ibrado de las
distintas orientaci one s , si no deb id o a otr a serie de f actores. Para expli car de que
factores estam os habl ando , Contreras (1998) propone un a comparación entr e l os
conceptos de E.F . que s ust en t an la te ndencia lúdico-deportiva y la expresión corporal
como blo ques de co ntenidos en l a s ref o rmas de las e nseñanzas no univer sit arias, y
encuentra q ue e n es ta reforma se ha o ptado por dar cabida a multi tud d e t endencias de
la E.F. evitando por tanto el posicionamiento por algunas d e ellas , evidenciando con
estos comentarios esa extraña c onv i vencia aludida.
En l a E .F. actual, apuntan dos nuevas corrientes que p odríamos decir aparec en
aceptando el planteami en to últi mo que hací amo s de sí ntesis de t odos l os movimi en tos
anteriores. Nos refe ri mos a la importancia q ue han cobrado e l enf oque recreativo-
deportivo y el de salud. De sde l a perspecti va de la E.F. es inne g able que la opción d e la
salud jun to con la r ecrea ci ón so n apuestas muy co n si stentes par a constituirse en una
de las “guías” de la discipli na en los próximos años (Lleixá, 1999).
Desde l os cen tr o s de enseñanza s e vienen pr o p oniendo dif erentes orienta cio nes
educativas encaminadas a f omentar l a educación del ocio y el ti empo li br e. Sin
embargo, tal y c omo veremos más ade l ante, si ef ectua m os un est udio d e l os currículos
oficiales de los úl timos años, podemos v er que es ta parcela está prácti camente
olvidada (Ureña, 1992a y 1 992b). Con el objetivo d e solucio nar es te probl ema ,
recientemente se e st án rea l izando intentos por crear asignat uras opta t ivas (que
complementarían al cu rrículo ordinario de la asignatura de E.F .), que pretenden dotar al
alumno/a de una serie d e instrumentos y conocimientos necesa rios para q ue s ean
capaces de ocupar su ti empo de ocio.
En l a m isma l ínea de Sánchez Bañuelos ( 1986), está l a vi sión de Gutiérrez (2003)
el cual af irma que la E.F . ha v iajado desde postur as centradas en aspect o s más
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
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“ Conso l idar el espíritu emp re ndedor, d esar rol lando acti tudes de confi a n z a e n uno
mismo, el sentido cr í tico, la ini ciativa pers onal y la capacidad de pl anificar, tomar
decisiones y asumir r esponsabilidades” , en el apartado “l” en donde dic e: “Conocer
el fun cionamiento del pr o pio cuerpo, p ara afi anz ar l os hábi tos de cuidado y salud
corporales en i nco rpor ar la práctica de deporte, p ara favorece r el desarrollo
persona l y en l o social” , y en el apartado “m”: “Conocer el entor n o social y cultural,
desde una perspecti va amplia; valorar y disfrutar del medio n atural, contr i buyendo
a su conservación y mejora ”.
Posteriormente, l a L.O .E. (Anteproyecto d e Ley Orgánica de E duca ción. Minis terio
de E ducación y Ci encia. 30 de ma rzo de 2005) en el capítulo II I, artículo 22-2
(Princi p ios g enerales) detalla:
“La fi nalidad de la E.S.O. es transmitir a l os alumno s l os elementos bás i cos
de la c ultur a, especialme nte en sus aspectos humanístico, artístico, ci entífico y
tecnológico; desarroll ar y consoli dar en ell os há bitos de est udio y de trabajo;
prepararlos p ara su i ncorporación a estudios posteriores y para su inserción
laboral y formarlos para el ejer ci cio de sus derechos y obligaciones en l a vida ” .
Además, en s u capítu lo III, artículo 23 plant ea como un o de los objetivos de la
E.S.O.:
“Conocer el funcionamiento del propio cuerpo, afian z ar los hábitos de
cuidado y s alud co rporal e incorporar l a educ ación física y l a práctica d e d e porte
para f avore c er el desarroll o personal y soc ial. Valorar crí ticamente l os hábitos
sociales relacionados con la s alud, el consumo y medio ambie nte , c on tri buyendo
a su conservación y mejora ” .
En general, entre todas estas l eyes (L.O.G.S.E , L.O.C.E. y L. O.E.) no existen
grandes dif erenc i as entre una ley y otra, al menos en lo referente al área de E.F .
Si pare c e de st acable, la introdu cc ión del tér m ino E.F. (junto al de l a prác ti ca de l
deporte, que ya apar ecía en l a Ley de Cali dad) como uno de los aspectos
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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fundamentales a tener en cuenta en la sociedad actu a l . Sería preciso, s in embargo,
matizar l a form a en que l a E.F . se incorpora p ara f avore cer el d esarro l lo p e rs onal y
social.
Como comentábamos en los i nicios de este a pa rta do, durante los últimos años
han ido apareciendo en el escenar i o educativ o sucesiv a s revisiones l egislativas cuyo
objetivo f u ndamental ha sido adaptar el sistema educativo a las nuevas demandas
sociales i ntentando, a su ve z , pal iar l as p osi b les carencias de los marcos normativos
anteriores. La últi ma aportación e n este sentido, s e produjo en jul io de 2005, con la
aparición del currículo d e la Educación S ecundaria Obl igator i a para la Com unidad
Autónoma de Aragón (BOA de 5 de juli o de 2005, O RDEN d e 6 d e m ayo de 2005, del
Departamento de Edu cación , Cu l tura y Deporte). En ell a, s e detallan aspectos si milares
a los nom brados por s us antecesoras , pero también i ntere s antes mati ces
diferenciadores:
“Artículo 4. Finalidades de l a E .S.O, en su s párrafos del uno al cinco” .
“Artículo 7: Ob j etivos genera l es, destacamos a quel con una mayor relación hac ia
el área d e E.F. : d) Conocer y co mprender lo s aspectos bási cos del func i onam i ento del
propio cuerp o y las c on secue ncias q ue para la calidad de v ida indivi d u al y colectiva
tienen los hábitos del ejercicio físico, de l a higiene, l a alimentación equil ibrad a y del
consumo inteligente ”.
En prim er lugar, dentro de este o bjetiv o se hace una refer encia directa al
aprendizaje signifi cativo al aña dir la palabra “comprender” a la reda cción del mismo.
En s egund o l u g ar , s e hace referencia a otra ser ie de aspectos, todo s ellos
relacionados con l a c ali dad de vi da, qu e d efinen c lara m ente el objetivo q ue de be de
primar en el área de E .F.: La creación de hábitos saludables que ay u den a consolidar
estilos de vida saludables .
La E.F ., si no ti ene com o fin últim o l a ed uca ción del i ndividuo, pie rde su s entido.
Nue st ro mayor t emor como profesionales d el área de E.F. es q u e n uestra áre a pierda
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
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su sentido edu c ativo y p or ta nto pueda e star amenazada c on la ex cl usión de l si stema
educativo como área curricular.
En l os últimos años, los alumnos, l os pro f esores, l as As ociacione s de Madres y
Padres de Alumnos (A MPA S) y l a propia a dmi nistrac i ón, han m ostrado s u preocupación
por las l eyes e ducativas. La falt a de recursos o de i nf ra estructuras adecuadas y los
deficientes r esult ado s acadé m icos o btenidos por l os alumnos, han hecho dudar a l a
comunidad educati va de la efi cacia de la ley en vigor.
Estas dudas se han trasladado al área de E .F. As í, deb ido a l as carencias
materiales y de inf raes t ru ct uras, el p rofes orado muestra su preoc upa ci ón ante la
imposibilidad de l levar a cabo los conte nidos y objetivos del c urrículo. A stráin (2 002) ,
fortalece esta teoría en s u Tesis Doctoral c uando af irma que “aunque c asi la to tal idad
del profesorado q ue partici pó en este estud i o está de acuerdo con l o s objetivos
pretendidos por la L OG S E, aproximadamente 2/3 del c olectivo do c ente encuestado
declara (en disti ntos grados ) que las i dea s mencionadas por di cha ley s on utópic a s y
difícil es de llevar a l a práctica.
Por su p ar te, el entorn o soci al demanda al á rea de E. F. u na m ayo r ca pa ci dad de
impacto sobre los com por t amientos, actitudes y conductas de los al umn os a ni vel
extraescolar (Astráin, 2002). En este sentido, Hernández y Velázquez (2007), i ndican, a
partir de los resultados obtenidos en su estud i o, que e s necesario buscar alternativas
didácticas que d en respuestas s atisfactorias al dilema sobre el qué y el cómo de l a
enseñanza y aprendizaj e de los contenidos teórico-conceptal e s en el área de E.F.
La ley de c ali dad (Ley Orgánica 1 0/20 0 2 de 23 de dici e m br e) te nía la pretensión
de d ar senti do a la E.F. como área de l curr í culo oficial i ntentando pali ar l as c ar e ncias
detectadas. Sin embargo , l as modifi cac i ones que pl an t eaba fueron motivo de duras
críticas (López Villar y Salgado Ló p e z, 2002).
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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Con el f in de aclarar l as diferenc i as y sim ilitudes entre ambas l eyes, Lejarreta
(2003) y González (2 003), realizan un a nálisis comparativo de l as enseñanzas mí nimas
entre la anterior c urrículo (RD 1 007 / 1991 de 14 de j unio) y el nuevo currícul o que
planteaba la administ r ación educativa (RD 3473/2000 de 29 de dici embre , m odificaci ó n
del RD 1007/1991 de 14 de junio). Con p osterioridad s e ha publi cado el RD 831/2003
de 27 de j unio, p or el que se establece la ordenación ge nera l y las e nseñanzas
comunes d e l a E.S.O (B OE del 3 de julio de 2003), qu e incl uye pequeñas
modifi cacione s tanto en el preám b ulo, criteri os de evaluación y c ontenidos a tr aba j ar en
el área. Además es interes ante tener c omo r eferencia el RD 8 32, de 27 de j unio de
2003, por el que s e establece la ord ena ci ón general y l as enseñanzas c omu nes del
bachillerato. Posterior mente, en la C omunidad A utóno m a d e A ragón, f ue publi cad o el
borrador d el cur rículo de Educación Secundaria Obligatoria ( ORDEN de 6 d e mayo de
2005, d el De p a rtamento de Ed uca ci ón C ultura y D epor t e, p or l a que s e aprueba el
currículo de l a Ed ucación Se cundaria O bligatoria para la Comuni dad Autónoma de
Aragón (BOA de 5 de j ulio de 2005)). La entrada en vi gor del currículo de E.S.O. para la
Comunidad A utónoma de Ar agón se real iza a trav és de l a Ord en d e 9 de m a y o de
2007, una vez aprobada l a L OE (Ley Orgáni ca 2/2 006, de 3 de mayo, de Ed uca ció n.
BOE 4 de m ayo d e 2006), y el R.D. 1631/2006, d e 29 de di ciembre, en el q ue s e
establecen las enseñanzas mínim as pa r a la E.S.O.
A pesar d e es te av alancha de curríc ulos e n los úl tim os año s, parece cl aro que
existen do s tendencias claras: p or u na parte las pl ant e adas e n el anterior c urrículo (R D
1007/1991 d e 14 de j unio) y por otr a l o s “nue v os plante amientos” de l as r ecientes
reformas ed ucativas (RD 3473/2000 de 29 de dic iembre, RD 831/2003 d e 27 de junio,
ORDEN de 6 d e m ayo de 200 5 publi cada en B OA de 5 de j ulio de 2005, RD
1631/2006, de 29 de dici embre y l a ORDEN de 9 de mayo de 2007).
A continuación pasa mos a a nalizar las dif eren ci as m ás s ignificativas entre los
distintos pl a nte amientos (ver tabla 1.1):
1. Obje t ivos:
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
20
El número de objetivos del áre a ha aume ntado respecto al anteri or documento (de
seis se ha pas ado a doc e) . Se observa una m ayor con c reción en la defini ción de l os
mism os (mucho más específ icos en el caso de l os nuevos planteamientos curriculares).
Además, el nuevo currículo aragonés de la materia de E.F. en la E.S.O. se articula a
través d e una serie de objetiv os directamen t e relacionados con l as competencias
básicas . A l a consec ución de dichas com peten ci as, c ontribuye de m an e ra clara y
directa la materia de E.F. (especialm ente aquell as que hacen referencia a la
competencia con el conoci miento y l a i n t er acci ón con e l mundo físic o , y l a competencia
social y ci u dad ana ).
Aparece una marcada orientaci ón hacia la cr eac i ón de hábi tos relacionados con l a
práctica habitual de ac tividad f ísica (en especi al en el currícu l o de la E.S. O en A ragón),
lo cua l p uede c onllevar l a n ec esidad de generar desd e e l área de E.F. acti tudes
positivas hacia ell a para posteriormente poder construir há bitos de prácti ca. “Se hace
hincapié en l a connotación de s alud c olectiva, introduciendo por tant o u n matiz s ocio-
crítico a la E. F.-salud ” (Gonzále z , 2003, p.8).
En determ inados momentos Lejarreta ( 2003) crit ica l a excesiva si mil i tud y/o
reiteración de al guno de s us objetivos. Si n embargo, en nin gún c aso s e pueden v er
como tal (González , 2003), pues que dan pe rfectamente def inidas las c ompetencias y
fines de c ada uno de los once objetivos planteados en l a r eforma del año 2 000 e
igualmente en los doce objeti vos planteados desde el currículo aragonés.
Mención esp ecial t i ene para nosotros el gran inter és que s e mu estra en el nuevo
currículo d e Ar agón por f omentar l a autonomí a del alumno c omo medio par a dotarle de
las herramientas adecuadas p ara construir esos hábitos de p rácti ca de ejercic io físico,
higiene, alimentación y descanso a los qu e ante ri ormente hacíamos al u si ón.
Igualmente se i ncide e n que los nuevo s o bjeti vos hac e n referencia a aspectos de
ejecución y rendimient o. S in em barg o, t al y como di ce H ernández ( 1998, p.149) “los
contenidos son n eutros por sí mismos. En todo caso s e rá la orientación del profesiona l
de la E. F. el que dirij a los mi smos en un se ntido u otr o. En n u estr a opinión, si por al g o
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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se h a c aracterizado el t ra tami ento real que se ha veni do haci endo de los objetivos del
área de E .F. ha sido el marcado carácte r elitista y di rigido cl ara m ente al rendimi ento . En
el a ctu al curr í culo está por ver , aunque la última pal ab ra la s e guirán t eniendo los
propios profesores”.
Se o rienta más ab i ertamente el s istem a educa ti vo h acia l os resul tado s (RD
3473/2000 de 2 9 de di ciembre), pues la consolidaci ón de l a cul tura del esf uerzo y la
mejora de l a cali dad están v inculadas a l a i nt ensifi cación de los procesos d e evaluaci ón
de los alumnos, de los pr of esore s, de los cent ro s y d el si stema en su conjunto, d e modo
que un os y otros pue dan orientar c on v enientemente los procesos de m ejora ( González,
2003).
Evidenciamos en el R D 3473/2000 de 29 de di ciembre l a necesidad de inclui r
algún obj etivo de car ácter acti tudina l referido al estud i o social y ético del f enó meno
deportivo en l a actualidad como m edio para c ons tr uir de manera c ríti ca el conocimi e nto
acerca d el deport e en los a l umnos. E sta carencia aparec e s ubsanada en el R D
831/2003 de 27 de j unio, en la ORDEN de 6 de m ayo de 2 005 publi cada en B OA de 5
de julio de 2005 y en la ORDEN de 9 de m ayo de 2007.
Den t ro del currículo aragonés aparecen matizaciones i nteresante s en los objetivos
que merece la pena reseñar:
• Se cambia el tér m ino “Diseñar y reali z ar actividades f ísico deporti vas en el medio
natural...” p or e l de “ Re ali z ar ac ti vidades físico- d e portivas en el medio natu ra l ...”
mucho más acorde con las capaci d a des reales del alumnado en E.S.O.
• Se i ncide en l a n ecesidad de com p rom eterse c on el cuidado d e su propio c uerpo y
en la adquisi c i ón de act itudes de autoexigencia y autosupera ció n. De esta man era
se busca fortalecer la autoresponsabilidad y la m adura ció n del alumno.
• Añade un nuevo objetivo, a nu estro parecer muy i nteresante, hasta el mom ento no
mencionado en ningún currículo anterior, r efere nte a l conocimiento de las
instalaciones y recursos disp onibles e n el entorno próxi mo para l a r ealización de
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
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diferente s activi dade s f ísicas y l as di stintas opciones posteriores de f ormación y
trabajo relacionadas con el área.
2. Con t enidos:
En el RD 1007/91 ha y establ ecidos cinco bl oques de c ontenidos (condic ión física,
habili dad es m otrices, activ idade s en el m edio natural, ex pr esión corpora l y juegos y
deportes), hasta l a ac tua l idad, s ólo exis tían dos blo ques (condici ón f ísica y sal ud, y
habili dad es específi cas: juegos y d e p or t es, en el medio nat ural y ri tmo y expresi ón). S in
embargo co n l a entrada del currículo aragonés apar ecen nuevamente cu atro bl oques
de c ontenidos: Condición física y sal ud , juegos y deportes, expresi ó n cor pora l y
activi da des en la nat uraleza. En l a t abla 1.1 . s e ofrec e l a co mpara ti va entr e l os
diferentes contenido s p ropuestos desde l as principales leye s de edu cac ión para la
secundaria.
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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Tabla 1.1. Comp arati va entre los difer entes conte nidos prop ue st os desde l as principales l ey es d e
educació n para la secunda ria (A da ptado de Chivite, 2004)
LGE LOGSE LOCE LOE
Orden de 22 de marzo
de 1975
Orden d e 18 d e
septiembre de 19 87.
RD 1 007 de 1991 y
1178 de 1992
RD 8 31 y 832 de
2003
RD 3 463 y 3474 de
2000
ORDEN de 9 de may o de
2007 (currículo aragonés)
Generali dades:
•
Ejercicios corre c ti vos
y de compens a ción...
•
Adquisició n de
destrez as.
•
Ejercitaci ón con
aparatos m anual es .
•
Prácticas de
socorri sm o d eportivo.
•
Prácticas al aire libre.
•
Prácticas y
perfeccion amiento e n
deportes básicos.
•
Prácticas de
competi c i ón en
juego.
BUP
Marco te ór i co.
Acondici onamiento
físico
Habilidad es m ot r i ces
Expresió n corpor al
(1º y 2º)
Ídem.
Acondici onamiento
físico.
Ídem. Hab ilidades
m ot rices.
Ídem. E xpresión
cor po ral.
ESO
Condi c i ón físi ca y
salud.
Cuali dades motrices
Juegos y deportes
Acti vidades en el
m edi o nat ur al
Expresió n corpor al
Bachil lerato:
Condi c i ón físi ca y
salud
Juegos y deportes
Expresió n y
comunicación.
ESO
Condi c i ón físi ca y salud
Habilidad es específicas:
Juegos y deportes. C ual i dades m otri ces
personales (1 º y 2º).
Habilidad es deportivas (3º y 4º).
En el medio natural.
Ri tmo y expresión .
Bachil lerato:
Condi c i ón físi ca y salud
Juegos y deportes
Expresió n y com unicaci ón.
ESO
Condi c i ón físi ca y salud
Juegos y deportes
Expresió n corpor al
Acti vidades en la
naturalez a
Bachil lerato:
Por det erm inar
Lo que parece claro es l a orientación que lo s nuevos c ontenidos reali zan hacia el
tema de l a salud, quizás, y e n nuestra o p i nión, debido a que este tema quedaba en un
segundo plano en la s programaciones “real es” d e los profesores d e E.F. A nivel
terminológico así se hace c o sta r relaciona ndo el tema de l a Condición físic a con la
salud . Así se refl eja en el RD 831/2 003 de 27 de junio (Intro ducción ), por el qu e se
establece la or denación gener al y las enseñan z as com unes de l a E .S.O (BOE del 3 de
julio de 2003) donde se especifica: (...) “En la E.S.O, l a asig natura de E.F. debe
contribuir al logr o de l os obj etivos g enerales de l a etapa. No basta con desarrollar las
capacidades i nstr um enta les y h abituarse a la práctica con t inuada de acti vidades físicas,
sino que a demás ha y que vincul a r esa práctic a a una escal a de val o r es, actitudes y
normas, y al conoci miento de l os efectos que ésta ti ene en el desarroll o p er s onal. El
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
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área debe contri buir también a l a consol idación de h ábitos, valor es y actitudes que
favorezcan la salud y un mejor niv e l de ca l idad de vida.”
Con l a Ley d e Cal idad desaparece la categori z ación d e l os c onten i dos en
procedimentales, conceptuales y actitudinales que estuvo presente durante los pasados
años ( González, 20 03). Además, ya no exi ste el c oncepto de co ntenidos en espi ral, es
decir, que s e tocan los contenidos del año an t erior pero amp li ados, c o n e l objetivo de
asegurar el a p rendi zaj e signif icativo. El curr ícul o a ragonés elimina igual men t e di cha
diferenciación d e l os contenidos en conceptuales, procediment ales y actitudinales,
acercándose al concepto de competencias bási cas .
Por una parte existen defensores de que con la e structuraci ón anterior
(conceptuales, procedim ent ales y actit udinales), se tenía una visi ón más rica, ri gur osa y
precisa de los contenidos. Se i ncidía más cl aramente en un tr atamiento div er sif icado de
los m i smos y p or lo tanto e n una f ormación i nteg r al del a l umno. En nuestra opini ón la
defini c i ón planteada de l os c ontenidos por l a Ley de C alidad, l a L.O.E. y el Currí culo
aragonés (ORDEN de 9 de ma yo d e 2007), pretende ac er c arse m ás a un a concepción
global e i ntegral de la E.F. donde cu alquier c ontenido pueda v erse desde u na
orientación procedimental, c on cept ual y actitudinal.
También s e aprecia que l os c ontenidos a nteriores er an m ucho m ás abiertos y
generales. Ah ora s on más espe cíf icos; aspectos concretos a a prender que s egún
Lejarreta (2003) bien p ueden consti tu i r un l ista d o de s abe res a ens e ñ ar por el profesor.
El alto grado de concreci ón, que apuntábamos en l os obj e ti vos, vuelve a d arse en l os
contenidos.
Si bi en anterio rmente, y debido al planteami ento más global que se realizaba,
también t enía cabida esta orientación, es con las n uevas visi ones del c urrículo (RD
831/2003 de 27 de j unio y ORDEN d e 6 de mayo d e 2 005 publicada en B OA de 5 d e
julio de 2005 y Cur rículo ar agoné s a travé s de la ORDEN de 9 de ma y o de 2 007)
cuando s e deja ref lejado de m anera c lara la necesidad de c ontemplar por p arte d e l
profesor es a orientación en l os contenidos. B ajo nuestr a interpretación, e s una form a de
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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alejar el c ontenido de Co n dic ión F ísica y el área en general de la o rientación eli tista
basada en la valoración d el rendimiento (evaluación del re sulta do).
Quedan estr ucturados y cerrados los contenidos por cursos y no est án
secuenciados por el prof esor restando auton omía y f l exib il idad a s u labor, l o que puede
verse como una v uelta al pasado en la forma de adminis tración d el cont e nid o p or parte
de los profesores (González, 2003).
Ciertamente el currícul o que pl a nt eaba la Le y de Cali dad y el actual C ur ríc ulo
aragonés (ORDEN d e 9 de mayo de 2007), e s mucho más concreto y específi co, lo cual
ha l levado a una dismi nuc i ón de la extensión del c urrículo actu al. Este re c o rte ha sido
motiv o de críti ca pues se consid era que se e stá coar tando la li bertad de l profesorado.
No m enos ciert o es t ambién que los propios p ro f esionales de la E.F. calif icaban de
exce si vamente amplio y difuso e l an t erior currículo, c o nsi derando n ecesario una
acotación y unifi cac i ón de l os con t enidos a tratar y l os criterios de evaluaci ón a seguir.
Una de los gra ndes problemas que se ha bían detectado co n el anterior currículo es que
el área de E.F. se podía i mpartir de manera tan di ferente, con con tenido s t an d i spares
y criterios d e evaluaci ón t an distintos que se podían a l legar a plantear como
asignaturas sin nada o poco que ver entre ell as.
Apoyando esta afir m ación está el t rabajo de Casi miro Andú j ar (1999), el cual
apuntaba que la m isma si gna t ura im par ti da a dos grupos del mismo curso, incluso en el
mism o c ent ro, por dos profesores dif ere nt es, podía tener poco pareci do e n t re el las.
Esta realidad puede c ausar un a pérdid a de s ignifi catividad del ár ea para el al umno
provocando la f alta de comprensión de los objetivos de l a as i gnatura, favoreciendo el
rechazo ha cia la materia y consecuentemente, fomentando la adopción de hábitos
sedentarios.
3. Criterios de evaluación:
Con la L.O.G.S.E l os crit er i os de evalu ación esta b l ecían el grado de a prendizaje al
finali z ar una eta pa educativa como er a la Secundaria. C on la Ley de Cali dad los
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
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los p aíses. A lgunas c onclusiones cl ave del estudio muestr an claram e nte cu áles son l os
retos a los que se enfr en t a la E.F.:
1.4.1. La i n terpre tación curricular de las clases de E.F.
Al m argen de cuestiones ta n d emandadas por el profesorado de E.F. como las
mejoras en las i nstalaciones deportivas de lo s Centros Educativos, autores como Ló pez
Pastor et al. (2005), Belt rá n (2003) , López P astor (2000), Parle bas (1989), e ntre otros,
realizan un análisi s de la actuación de l os propios docentes del área d e E.F . que,
amparados por el m arco l ega l d e l a propi a área, hacen, en ocasiones, una m ala
interpretación de la esencia de é sta y por l o tanto promu even c on este tipo d e
actuaciones docentes el estado de crisi s al que se hace r eferencia:
• Predominio de l a m otivación extrínseca en f orma d e refuerzos académic os,
sociales o económ icos, mi en t ra s escasean, o no exi sten, m otivaciones intrínsecas
centrada s e n el deseo de a prender, en el disf rute de las experiencias esco l ares
compartidas, o en e l im p uls o po r parte del pro fesorado de la auto-realizaci ón
persona l del alumnado.
La imprudencia de co nfun dir el área de E.F. con r ecreos vigil ados (o ni siquiera
eso): deporte-libre, parti dillos, soltar balones , “pachangui ta s”, etc.
• Los e xces ivos v aivenes del área del enfoque “ entrenami ent o físi co” (im plantación
de mo delos (S idedentop, 1994) de r end i miento en el área de E.F.), al
“recreacionismo” (donde lo úni co q ue parece i mportar es que el alu mno se lo p ase
bien), pasando al “ activi smo” (l as sesiones s on un si mple hac e r, u na s ucesión d e
activi d ades motrices, s in momentos ni o portunidades en qu e f avorecer y fomentar
el aprendizaje y la reflexión del alum nado s obre lo que se hace).
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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• La excesiva dependencia del juego com o símbolo de pr ogreso, avance,
innovación y profesionali dad en E.F .
• La separación p or sexos: de los prop i os alum nos/as , de l os contenidos a i mpartir,
del material a utilizar, etc.
• La f alta d e aprendizaj es si gnifi cat i vos para la vida extraes colar. Gran parte del
alumnado no es consci en t e de ha ber reali zado aprendi zaje s c oncretos y explíci tos
en nuestra asignatura.
• La reiterac i ón de contenidos en los cursos, cicl os y e t apas.
• El “todo vale” y la i nnovación a partir de l as m oda s como c ri terio de selecci ón de
contenidos.
• La reprod ucción de errores pedagógicos m ás graves del resto d e asi g n aturas,
especialmente l as consideradas de “mayor es tatu s ” (los exáme n es teóri cos, el
porcenta j e d e suspen sos, l a fuerte y clara separación entre ti pos de conte nidos,
etc.). La E. F. ha de co nseguir s u especifici dad dentro del currículo no por la mera
imit ac ión de las otr as disci plina s, s ino, como al ternativa dif erente que ha ga
cambiar la c oncepción tradici onal de nuestro m odelo de enseñanz a Pérez y
Delgado (2002) .
• A l o l arg o de la historia de l a E .F. si ésta se ha caracterizado p or alguna
circunstancia especial ha si do por la de d esarrollar un c urrículo emi nente m ente
práctico, dejando completamente de lado la dim ensión c onceptual y provocando
por tanto una g ran l aguna en la f ormación del alumnad o. P érez y Delgado (2002)
cons t atan el bajo nivel de conocimientos aplicados a l a prácti ca d e activi dad física
re l acionada con la salud q ue atesoran la gran ma yoría d el alumnado. E stos
mismos a utores defienden la idea de la necesidad de apostar p or una adecuada
formación en los alumnos que posteriorm ente les facilit e, en un futuro, la s uficiente
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
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autonomía p ara planificar su propia activi da d físi ca. Sin embargo , e sta mejora de
la dimensión c onceptual del área no d ebe l le va r a cometer errores pedagógicos
que des vi rtúen l a esen ci a de l a E.F., d ebiéndose, por tanto, apostar por el
desarrollo d e una conciencia c rítica en los alumnos que a ctú e en beneficio d e la
er r adicación de los peli gros que s u ausencia puede representar para s u salud.
• El pensar que l a c ulpa de t odos l os m ales del área es la f alt a de especiali stas
titul ado s (maestros y lic enciados).
• La p erpe t ua y mo nótona estructura de l as s esiones (calentamiento, parte c entral y
vuelta a la calma realizando ejercici os de esti ramiento).
• Sistem as de apre nd i zaje emi ne nt emente dir ectivos. Es el profesor e l que pla nifica,
organiza, y distribuye l as tareas escol a res , sin apenas parti cipación alguna p or
parte de los alumnos. De esta f orma es imposible c onseguir q ue el al umno
aprenda a ser autónomo, i nde p end i ente y auto-regulado.
• Evaluar atendiendo a lo que se es, y no por l o que se a prende ni de l o que se
enseña. Es tudios como el de Velázque z y Hernández (2 005), afirman que l os
profesores d eben to mar co ncienci a d e que las prácticas de evaluación y
calificaci ón de los a prendizajes propi o s del área, no sólo c umplen la f unción d e
informar y acred it ar l o que han aprendi do los e stu diantes, ta mbién de t erminan e l
contenido del cap i tal cultural (conjunto de c onten i dos que prom ueve un ár ea
curr i cular), que puede ser obtenido p or el alumnado a trav é s de l a asignatura
correspondiente y reconstruyen en l a práctica l o que realmente “es ” tal asignatura
y el papel que cumple en el currículo escolar. Se debe intentar educar m otivand o
a b uscar l a autonomí a p ersonal. Los objetivos, l os prog ram as, las sesi one s, las
activi d ades, los resultados y p or sup ues t o la evaluació n de la E .F. c a rec en de
sentido si no están encami na dos al desarroll o de la pers ona. Y ante todo, s iempre
se d ebe evaluar en c oherencia con el proceso d e enseñaza-aprendi za j e r ealizado
con el alumnado.
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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• En o c asiones, a l os profesores de E.F. se nos olvi da esta labor fundame n tal d e l
área y c aemos, u nas veces por nuestra p ropia pers o n alidad, por i mpe rati vo legal,
por influencias de otr os c ompañeros , p adres, o lo peo r p or l os propios alumnos
(contaminados d e un tipo de E.F. l e jana de l os objeti vos con l os que m uch os
soñamos y que pocas vece s ll evamos a la pr áctica), e n l a ruti na “fa cilona” de una
E.F. orientada y so st eni da p or un asfi xiante s i stema de evalua ció n.
Actualmente el área de E.F . puede est ar i ncurrie ndo e n una contradic ción. En la
Educación Sec undaria el objeto de la ev aluación d el aprendi z aje e n E.F. está
centrado e n l a determi nación del gr a do d e competencia motriz que p osee el
alumno en los dif er entes ti pos de conteni do s propios de est a asig natura. Podemos
decir q ue el ca pital cultural que s e r efleja en este ti po de prácticas ev aluadoras
carece de relevancia educativa, y a que no responde a la i nte nciona lidad plasma da
en el propio currículo form al y, en defi nitiva, no sup one el desar rol lo de los
conocimi ento s, actitudes y c a p acidades que p ueden contrib uir a q ue e l sujeto se
integre, con autonomía y resp on s abili d ad en s u vida cotidiana (Cagigal, 1996).
En la actuali dad, tal y como hemos visto en el apartado 1.3., l a E.F., desde el
ámbito de s u especificidad di scipli nar, intenta promover d entro d e s us obj etivos
específi cos, que los adoles c entes l leguen a s er capaces de conducir s u vi da con
autonomía y responsabili dad , de disf rutar y benef iciarse en l o personal y en lo
profesional de l o que su c ultura les of rece, y de p articipar de manera activa y
crítica en l a t rasformación y m e j ora d e l a soci edad en l a que vi ven. Ten er éxi to en
la E .F. del f uturo irá en l a l ínea de poder disp one r de m ayores posibili dad es futuras
de disf ruta r de la prácti ca fís co-depo rti va y de tener una ma yo r pred i sposici ón
hacia la adopción de hábit os de práctica re g ular de actividades f ísico-depor ti vas
dentro de un contexto relacionado con la cali dad de vida.
Si n em ba rgo, V e l ázq u ez y Hernán dez (2005, p.17) as eguran que “ en el mej or de
los caso s, del análi sis de las pr áctic as evaluadoras que vienen teni endo lugar en el
área de E.F., se desprende que, l a E.F . en g eneral, al término d e l a escolariz ación
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
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obligatoria y salvando las posibles exc ep ci ones, está ofreci endo a las j óvenes
generac i ones únic amente la posi bilidad de desarroll ar su c ompetencia motriz en
algunas modalidades f ísic o -deportivas, de a dqu i rir al g unos conocimientos
rudimentarios sobr e las respuestas d el or g anism o an t e el ejercic io, y poco m ás. Y
ese es un capi tal cultural extremadamente pobre para que los alum nos/a s puedan,
en el futuro, llegar a desevolverse como ciu dadanos autónomos y responsabl es”.
1. 4 .2. La percepc ión social de la asig natura de E.F.
Diversos autores evidencian q ue la E .F. arrastra hasta n uest ro s días u na
cons i deraci ón esp ecial que en muc h os casos s e ti ldaría si n más de discri minatoria
(Mariscotti , 200 1 y D almau, J., Gargallo, E . y del Villar, F ., 20 0 5). S e parte de l a idea de
que l a consid eración de compañeros, padres e i nstituciones con respecto a esta
asignatura es e n ciert a manera “dis tinta” a las o t ra s. Así, los propios aspirantes a
realizar estudios de E.F. en España perci b e n la carrera com o m al aceptada por l a
sociedad y consid eran l a activi dad docente d e l os prof e sor es de E .F. como p oco o nada
valorada (Márquez et al., 1990) .
Los resultados del estudio l levado a cabo por García Ferrando (200 1) p onen de
manifi esto la exi stencia de un profundo des a jus te entre la perce pción del l uga r q ue
ocupa la E.F. y el deporte en el conj un t o de la vida del país, y el lugar que deberían
ocupar en una s ituaci ón i dealm ente confi gu rada por l as opiniones de l a po blación.
Estos resultados s e repi ten en l a encuesta reali zada en 2 005 ( García Fe rrand o, 2 005) .
Así, en dicho estu dio, l a s uma de l os porcentajes de las escalas del c uestionario de
muy i mportante e importa nte of rec e un resultado ( 46%), pr ácticamente an álogo al
resultante de sumar los porcentajes de p oco y nada i mportante (45 %), lo que pone de
manifi esto una clara división de opinión e ntre las dos m itades de l a población. Si n
embargo, el acuerdo es casi unánime (90%) en que deberí an oc upa r un l ugar m uy o
bastante i mportante. Por tanto, el desajuste entre i magen r eal e i magen deseada e
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
37
idealizada es bastante elevado p or l o que se refiere a l a si tuación de la E .F. y el
deporte, en su sentido recreativo, en la sociedad esp añola.
Analizando en el “curríc ulo oculto” (es decir, valore s, actit udes y conductas que n o
son r econocidas o f icialmente por docentes, administrativos y estudiantes, pero que
tienen un im pacto signi ficativo e n el proceso d e enseñanza-aprendizaje), el si gnificado
que tiene el térmi no de E.F ., podemos obse rvar c omo ha sido aso ciado en ocasi ones a
otras d enominaciones (gimnasia, deporte, et cétera) (M anzano Mor eno, 20 03). Al gunos
profesionales del área intentan mejorar el estatus de la asignatura a través d e la
defensa “ numan t ina” de térm inos conceptuales. Si que rem os hacer crecer el área d e
E.F., no es s ufi cien t e con que los docentes i ntentemos mati zar, reducir y ais lar e l
signific ado d e n ue str o área.
Vaquero (2002), en su Tesis Doctor al, hac e re f erencia a l a opini ón de T inning
cuando di ce: “el término de E .F. parece estar algo ‘pasado de m oda’ y en m uchas
universidades de l mundo o cci dental, los depar t amentos o f acu l tades de E.F. es t án
cambiando de denominación para adoptar nombres como el de Kine si ología (Estados
Unidos), Ci encias del Movimi ento Huma no y el Deporte (Australi a), Ciencias del
Ej er cicio Físico y e l Depor t e (Rein o Unid o) y a quí en España, Ciencias de la A ctiv idad
Física y el Deporte ( Granada)”. Es s ignificativo, no o bstante c o m o esta m isma polémi ca
está r ecogida en l a obra de C agigal casi t re i nta años antes, e n concreto en s u c onocido
trabajo “La E.F. ¿Cien cia ?” dice: “ La denominación no es lo m ás importante. En
España, desde la f undac i ón de l a pri mera insti tución dedicada a esta materia, la
gloriosa escuela c entral militar d e T oledo (19 19), se eligi ó con buen criterio ‘E .F.’.
Persistimos en ell a, q u e al fin y al cabo es l a más extendida internacional mente , con la
concreta acogida del mundo de l os deportes , qu e s upone l a m ás volumi nos a extensión
cultural y organizati va del ho mb re contemporáneo e n movimiento.”
La E. F. deberí a c ontar c on sufi cientes arg umen tos como para j ustifi car su
presencia dentro del currícul o actual sin necesidad de venderse m ediante una i m agen
“atractiva” pero vacía, haciendo g ala de su condi ción de “maría”, l o que provoca q ue el
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
38
alumnado, en general, carez c a totalmente d e conocimi ento s básicos sobre l os aspe ctos
teóricos de la materia (Astrain, 2002).
La sociedad concede m ayo r estatus a l as acti vidades rea l izadas en gim nas i os y
clubes q u e aq uellas que se r ealizan e n l as institucione s esc olares (Mariscotti, 2001).
En este se ntido, trabajos como l os de Dalmau, J. , Gargallo, E., del Vill ar, F. (2005),
Pastor (1 995, 1997 y 2000), Ma riscotti (2001), Delaunay, 2 0 0 4 y Zagalaz et al., 2005 ,
afirman que exi ste una cl a ra evidencia en la sociedad a ctu al del de sconocim iento de la
función educadora y pedagógic a del ár ea de E .F. Se le otorga un escaso v alor desde el
punto de vista educativo, convirtiendo al área en una “suerte de tiem po de j ueg o robado
al estudio”. E n otros casos, t al y como no s i n dic a Az nar y W ebste r ( 2006), existe l a
percepción de qu e el ti empo dedicado a l as cl ases de E.F . en l os centros esc olares
puede resultar perjudici al para el rendimi ento acadé mi co o que se podría desti nar m ejor
a otras acti vidades a cadémicas. Si n embargo, n o existen resultados científ i cos que
respalden esta af irmac i ón. En reali dad, se puede co nside rar que l o cierto es lo
contrario. Ex isten p ruebas ci entíficas (Aznar y W ebster, 2006) q ue demuestran que un
incremento s ignif icativo del tiempo esc olar dedicado a la E.F. relacionada con la salud
no ti ene ef ectos p erjudicial es para el rendim iento académic o del al umnado s ino q ue
proporciona i mportantes benef icios de desarroll ar un mejor f uncionami e nto cogniti vo. Lo
irónico acerca de la E .F. en los centros e scolares es que l a mayoría d e l os adultos
(padres d e l actual alumnado de E.F.) probablemente esté de acuerdo en q ue la
activi da d física, la condici ó n físi ca y el aprendizaje d e nu eva s cap acidades m otoras son
importantes para la infancia y la adolescencia. Aun así, (Aznar y W ebster , 20 06),
muchas personas adultas parecen escépticas acerc a de si la E.F. escolar c ontribuye
realmente a alcanzar estos objetivos.
Otro ejempl o del desc onocimiento soci al reinan t e hoy en día, es la confusión d e l a
E.F. como titulación de formaci ón de m aestro s dentro del c ontex t o universitario. Así, la
comunidad universitaria no parece ser c onsciente d e l a existencia de un c uerpo de
conocimi ento s que dan coherencia a los c o ntenidos y pro gramas de f ormación de los
Maestros especial istas en E. F., teniendo una p er c epción de la E. F. como tiempo
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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destinado al acondicionamiento físi co o desca ns o d e las asignaturas académicas López
(1999).
El hecho de que la ti tulación de Maestr o se v ea reducida a un iti nerario de
aproximadamente treinta cré ditos dentro de la t itulación de grado (f ren te a l os 86
créditos de l a actual y todavía vigente ti tulación de Ma estro d e E.F.) y habiéndose
aprobado por d ecreto de ley, que el g rado de Magisterio sea de carácter generalis ta y
no es pecialist a (Serrano, 2004), consideramos que s olamente es justific able este ti po
de decisi ones l egislativ as, ante la f alta de apreciación d e la E.F. como área d e
conocimi ento f und amental para la educación y el desarrollo i nteg ral del ser humano .
La i magen que tradicionalmente se ha atrib uido al profesiona l de la E.F. ha si do
otro aspecto que ha marcado l a especi ficidad de nu estra ár ea y que no ha favorec i do
en absoluto el est atus de l a asignatura: “(. ..) l a im agen dada por los m edios de
comunicación y la evidencia acerca d e l as percepciones del prof esor de E.F ., presen t an
un indivi duo musculo so, sociable, domi n a nte, agresi vo, bastante i nmad u ro, que es
antiacadémi co y q u e no se expresa mu y b i en”. (Kirk, 1990).
Devís (1999) añade a este respecto que “… l a cultura pr ofesional d e la E .F.,
además del pro blema del estatus y la marginali dad, arrastra un problema de ai slamiento
debido a las c ondiciones y estructuras de trabajo del colecti vo p rofesi onal. El
aislamiento se producía dentro del propio centro escolar porque sus z o n as de tra bajo
estaban separa da s de las aulas y de los lugares de reu n ión con el resto de l profesora do
del centro”.
Autores como López P astor ( 2005), Del aunay (2004), D almau (2003), Blázque z
(2001), Arnold (199 1), Ki rk (199 0), entre otros, af i rman ser conscientes de que h ay una
fuerte t ra dici ón social y académica po r la q u e l a E.F. posee u n bajo esta t us ed u cati vo,
hasta el punto de que incl uso en algunos países l a E. F. ha sali do fuera de las horas
lectiv as, con vi rtiéndo se en u na actividad deportiva extraescolar.
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
40
1.4.3. La carga horaria dentro de l c urrículo es colar.
A pesar d e que existen pruebas concluyentes y basadas en la investigación
científica sobre l a importancia de las acti vida des fí s i cas y a p esa r de que l as clases de
E.F. están declaradas en l a Carta d e la UN E SCO d e 1 978 como un d erecho
fundamental de todas las personas, esta m ateria se encu entra act ualmente en una
posición de desventaj a en todas l as regi one s d el mund o (Be rlín, 1999: Consejo
Internac i onal para la Ci encia del Deporte y la Edu c ación Física “ICSSPE” ).
El cuestionamiento d e la E.F. en la escuela surge de una manera explíci ta o
implíci ta as o ci ada a l a i dea d e que l os ni ñ os y j óvenes s e benef ician , en la comunidad
extraescolar, en frecu enc i a e intensi dad , de oportuni dades a decuadas d e práctica de
activi da des físi cas y deportivas. Por lo tanto, s i a niv el extraes colar se pue den cu brir las
necesidades de actividad f ísica, la E.F. como área del c ur ríc ulo ofi cial podría s er
prescindible.
Algunos d efienden esta visi ón extraescolar de la E.F. (Hardma n & Marshall, 2000),
llegando a preconi zar l a eliminación de ést a del c u rrícul o escola r, presentad o como
argumentos la f alta de cal idad de la enseñanz a, así como su i nef icacia en promov er
niveles de prestación deportiva d eseab les. P ar a l os adeptos a esta postura, l a atención
y el esf ue r zo deberían centrarse sobre to do fuera d e l a E scu ela, es d eci r, en e l trabajo
que los clubes deportivos desa rrollan en la comunidad.
Muchos son l os c aso s que s e conoc e n en Eu rop a (C arreiro da Costa, 2003) que
nos i ndican que l a E. F. no s e ha conse guido im pone r socialmente como una disciplina
esco l ar realm ent e im po rtante. En Francia, por ejemplo, l a l egislación establece 5 horas
de E.F . por seman a, sin embargo, sea por f alta de f ormación d e l os prof esore s, sea
porque los recursos son i nsuficientes, la legi slación no se cumpl e en la m ayor parte de
las escuelas. En Ingla terra y en el País de Gales, tr as l a i mposición de un currícul o
nacional en 19 89 , l a E.F. está en descenso e n el 75% de l as escuelas, el tiem po
dedicado e s me nos d e 2 horas a la semana. E sta s ituación s e expli ca
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
41
fundamentalmente por un a política ed uc ativa de “regreso a la e ns eñanza d e las cosas
básicas” a trib uyendo p rioridad a l a en señanza a pren diza je d e l a l engua, las
matemáticas y l as ciencias.
Las esc ue l as ofr e cen en s us c urrículos u nas horas sem ana les par a activi dades
deportivas que, e n la ma yo ría d e los casos, no llegan a tra d uci rse en una moti vac i ón del
alumnado, ni en u n a pr áctica de deport e si no m ás bi en en u na ac tividad q ue, c omo l a
denominan l os mism os alumnos/as, e s complementaria, anecdó t ica y po co
trascendente, y n i tan si quiera l lega a i m planta r unos hábitos s aludables, y a que , sól o
un porcentaj e de la pobl ación masculina y un m ínimo por ce ntaje de la población
fem enina par ti cipan de este ti po de activi dad f uera del c o nt exto obligatorio esc olar.
(Comellas, 1992).
Siedentop (1 9 9 8) , ci ta un est udio reali zado p or Lock e en el que se pr egun t aba q ué
hacen los prof esores d e E.F. duran t e l as cla ses. Aunque l os resu lt ado s son de ámbito
americano y can adiense, creemos qu e son igualmente interesant es y pro bablemente
extrapolables a nuestro contexto geográf ico:
Del 15 al 35% de l a c lase se dedica a l a organi zación: pasar lista, recoger
exenciones, transiciones de una act ividad a otra, distribución y recogida de
material, comportamientos s ociales, establecer reglas de actuación, r eprimendas
leves o punitiv as,...
Pieron (1999) consider a que otro t ercio de la c lase s e util iza en dar inf ormación a
los alumnos (demostraciones, expli caciones, f eedback grupal, bala nce s al f inal de
la sesión,...).
La t er c era porción d e tiempo d e enseñan za está dedicada a l a observación y
supervisión d e los alum nos durante l os p eriodos d e práctica de las activi dad es.
Entre el 20 y e l 45% del ti empo de l a ses ión, l os pr ofesores l o dedican a dar feed-
back , n ormalmente más de car ácter general que e s pec íf ico, m ás c orrectivo que
positivo o negati vo, y el f eed -b ack so br e comport amiento social suelen ser en
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
48
1.5.1. El est ud io d e l a sat isfacción h acia la E.F.
El est u dio d e l a s atisfacción hacia l a E.F . es tá c onsiderado como una de las
temáticas más im por tantes e n el ent orno e du cati vo, debi do a l a importancia que esta
asignatura tiene en el desarrollo i nteg ral de la persona ( Gó mez, et al. 2005) . Este grado
de satisf acción se ve condicionado por f act ores como el contenido d el c u rrículo, las
vivencias personales, la práctica f ísico-deporti va tanto del al umna d o como de su fam ilia,
el género d el profesor y de l propio a lu mno, etc. (Ruiz J uan et al., 2001) . Las
experiencias del alumnado en situacio nes propias de l as clases de E.F. hacen q ue
éstas sean va l oradas de manera pos i tiva, y con si deradas como momentos de disfrute,
de diversión, etc (Gutiérrez, Pi lsa, Torres, 2007; y Hernández y Vel ázquez , 2007).
El nivel de s atisfacción gr upal por la E.F. existe tanto en Pri maria como en
Secundaria, apareciendo una dismi nuc i ón haci a el úl timo nivel do n de s e pri or i zan y
jerarquizan otras asignaturas (Hernández y V elázquez, 2007). Si n embargo, a juic io de
autores como Sánchez A costa y Dopico P ér e z (2006), l os alumnos de prim ar i a y
secundaria no re basan el nivel del i nterés denominado "A fán de Saber" , ya que en e l
alcance d e l os conocimi ento s se producen r egular m ente emoci ones posit ivas y ante l as
difi cul t ade s se esfuer zan por superarlas, pero no se aprecia sistemáti came nte la
búsqueda de informaci ón m ás allá d e lo aparente en muy p oca s ocasiones s e
encuentran ante situacio ne s y tareas no v edosas que lo hagan pensar con
independencia, ya que la enseñanz a p redomi nan te es la tr adicional, haciendo énfasis
en el resultado, sin tener e n cuenta n i e l proceso ni las características pe rso nales de l
sujeto de apr e ndiza j e. No obsta nt e, en el estudio que ana li zan Sánchez Acosta y
Dop i co P érez (2006) de N yirongo, Nas ón ( 1998), se a dvierte el v alor i ntrín s eco de la
E.F. para los esc olares pues sus c aracterísticas parti culares se dirigen a l a satis facci ón
de necesidades de movimi ento y de relaciones interpers ona les entre los mismos.
Efectivamente, si consideramos l a mat eria de E.F . de f orma ai slada , ésta conti ene
los e l ementos necesari o s par a qu e l o s alumnos y alumnas l o pasen bi en y dis fruten, es
más, la eviden ci a p arece demostrar que l a gran ma yoría disfruta, más del 80 % d el
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
49
alumnado, ya que e n diferen tes estudios (Ruiz P érez , 19 88 , 2000; López y González,
2001; R odríguez-Solano, 2004; y Hernández y Vel ázquez, 2007) l os escolares in dican
que les gusta la E.F. porque:
Rompe la rutina del col egio.
Es entreten i da y alegre.
Permite el c on tacto con otros compañeros/as.
Favorece la salud y la condici ón física.
En esta misma línea están los estudios d e Gómez et al. (2005) y Gu ti érrez et al.
(2007), l os cua les indic an que l a ma y or parte del al umnado r ea l iza valora cio nes
positivas con respecto al área d e E.F., s i endo el f acto r lúdico de las clase s, el
aprovechamiento t emporal de l as mi smas y l a u ti li dad de sus contenidos para una
aplicación f u t ur a, l as más importantes.
Sobre l a importancia que los al umno s a sig nan al área de E. F., Pérez Z orrill a
(1996), se ñalaba que en gen eral para los alumnos es m uy im por t ante i r bien en E.F.
Más d el 80% d e los al umno s c onsideran que esta clase resu lta bastante o mu y
divertida. Si n embargo, a pesar d e q ue l as c lases de E .F. resul ta n di vertidas para la
gran mayoría de los alumnos, sól o algunos, más de l a mitad, la consideran importante.
López y Gonzále z (2001) ci tan un estu d i o realizado por Scheiff, con 21. 000 alumnos/as
de sec undaria básica, e ntrevistados a c erca d e lo que esperaban del cu rso de E .F., el
32% di jo divertirse, el 13,6% moverse y e l 11,5% l a novedad (determ inada por factores
derivados de r ecompensas externas o moti v os extrí nse c os, tal e s c omo: el empleo d e la
música o de m ater iale s que esti mulan su atención, entre otros). E stos tres aspectos,
ocupaban los prim eros puestos en las val ora cio nes reali zadas por los alumnos y
representan más del 50% de l as r espuestas dadas. Sin que lo s alumnos dej en de
divertirse en l as cl ases, el profesorado tendría que hacer v er a los alumnos la
importancia q ue esta m ateria t iene e n el des arrollo no s ólo f ísico, sino integral de l a
persona (psíquico y soci al).
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
50
El profesor de E.F. tiene l a posibili dad de o rientar a s us alumnos h acia actividades
fí s i co-depor ti vas que l es resulten atr activas y excitant es, y q ue, de algún m odo, les
acerquen a experienci as posit ivas, ya que las m alas experiencias p ueden pr ovocar
frustraciones y desánimos, c ondicionando de tal forma al a l umno en s u determi nación
de involucrarse o no en actividades f ísico-depor ti vas e n su t iempo l ibre (Torre et al.,
2001). Los estudios d e Mendoza y col. (1994), Sánchez B añuelos (1996) , y Torre
(1998), muestran que l os a l umnos que más practican acti vidad f ís ico-deportiv a son los
que m uestran m ás apetencia p or las clas es de E .F. recibi da s. E ste dato su pon e un
punto a favor en la labor de l os profesi o n ales d ocentes de E.F . considerando q ue
parece f actible inculcar hábitos saludables a través de la e nseñanza de una E.F. para la
salud en el contexto e scolar (Chill ón , 2003). Además, e n el pr ólogo del monográfi co de
la revista Tándem, titulado “Qué educació n física? Reflexiones en tiempos de c ambio” el
Equipo directivo de e sta publi cación (2007, p.6 ), in dica que “entre l os factores que los
alumnos consideran m ás impor tantes que l es pue d e aportar la E.F. para l a formación
de hábitos d e pr áctica de portiva, se e ncu en tran los relacionad os con la s alud y el
conocimi ento de los efecto s de l a acti vidad física, con la hab i li dad y l a buena condici ón
fí s i ca y con el conocimiento nec esario para el aborar, l levar a cabo y evaluar d e manera
autónoma planes de mejora personal de la co nd ic ión física”.
Moreno et al. (20 0 2a y 2002 b) m anifiestan que esta generació n de ac ti tudes
positivas debe ser uno de l os principales objetivos d e es ta asig natura tanto en Prim aria
como en Secundari a, y a que estas actitudes pueden g enerar h ábitos de práctica físico-
deportivas que c on una f recuencia suficiente l legaran a contribui r al mantenimi ento y
mejora d e la s alud ju nto a la adquisi ción de un esti lo de vida activo y salud able. Se ría
interesante tener en cuenta que, pese a l a tendencia triunf alista que abu nda en la
literatura especializada s obre l a opini ón de l os alumn os con r especto al ár e a d e E. F., l o
cierto es q ue la real idad muestra ciertas di screpan cias entre esa opinión y el ef e cto que
el área tiene sobre l as actitudes y co nductas de los alumnos. Estas discrepancias a bren
la posibilidad de una perspectiva crític a q u e no se debe dejar de lado.
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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1.5.2. Factores im plicados en el ni v el d e sa tisfacc ión del al u mna do.
Efectivamente, a pesar de que existe un nivel de o pinión muy f avorable s obre e l
valor ed uca t ivo de la E.F ., estudios com o el de Dalmau ( 2003) matiz an que esta opinión
varía sustancialm en te cuando esta m ism a pre gunta s e p l an t ea en comparación con el
resto de asi g n aturas del cu rrículo. E n est a lí nea de o pinión, tr abajos c omo el de
Sánchez B añuelos (1986), afi rman que , com parando la conceptualiz ación que sobre e l
deporte y l a E.F . tiene n los estudiantes, con respe cto a l a salud, a precia en ambos un
carácter m uy posit ivo y f avorable, p ero es el dep or te el que d esarroll a acti tudes
emotivas más favorables hacia la práctic a en el tiempo libre, siend o considerado por los
esco l ares como más s aludable.
Estudios como el de Rodríguez-Solano ( 200 4 ) m ues t ran l a preocupación de l os
profesionales d el área de E.F. cu ando s eñalan que “aun c on el esf uerz o que pone mos
los profesores por mej orar la im age n de la E.F., l os alum nos / as continúa n promoci ón
tras prom o ci ón llevándose u na i mage n de l a E .F. como una m ater i a de entretenim iento,
en l a c ua l si no se div ie rten, s e deja en l os al umnos/as una huell a de d esagrado hacia
la asignatura que en ocasiones, s egún expresan alg unos alumnos/as: ha sid o c au s ante
de n o reali zar en l a act u ali dad u n estil o de vi da activo”. E n l a tabla 1.2, se m ues t ran las
conc l usiones más s i gnificativas de algunos estud i os que pueden servir de ejemplo
sobre la opinión que tienen los alumnos sobre el área de E.F.
Tabla 1.2. Opi nión de los al umnos sobr e el área de E. F .
Aut or / es Caracterísiti cas Conclusione s
Rodríguez-
Solano (2004)
Estud io en el que se analiz a
la huella que h a dejado la
E.F. al final de la et apa
escolar en los al umnos/ as de
2º de bachillerato,
conociendo su op i nió n sobre
dife rente s aspectos en su
primer año s in E.F.
El porce ntaj e d e alumnos que “si les gusta el deporte y
no les gus t a la E.F. ” se ría del 8,3% en alumnos frente al
43,8% en alumnas. Dentro de ese mismo estudio,
ref lejamos algunos de los result ad os más significativos :
Q ue ningún alumno afirma tener un recuerdo t an
nega tivo de la E.F. como para que le haya
con dicionado negativamente para no realiz ar
actividad f í sic a, hecho que sí ocurre con el 6,3%
de las alumnas.
La o pinión de los alumnos hacia l as clases de E.F.
se enfoca hacia el hech o de verla com o una clase
“para en t retenerles”, en la que se deben divertir.
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
52
Tabla 1.2. Opi nión de los al umnos sobr e el área de E. F .
Esta opini ón está más claramente por encima de la
visión de la utili dad de los contenidos, en las
chicas q ue en los chicos. Sólo el 17,2% de l as
alumnas v aloran la util idad de los contenidos frente
al 22,2% de l os alu mnos.
Las chicas afirman estar más descontentas que los
chico s en relaci ón a los contenidos cursados en las
clases de E.F.
Pierón y col.
(1999)
Estud i o r eal izado e n 9
países europeos: Bélgica,
República Checa, Eston ia,
Finlandia, Alemania,
Ing laterra, Hungría, Portugal
y Esp aña), a travé s de una
enc uesta en el año 1996, a
más de 8000 escolares de
12 y 15 años
Se destaca que las actitudes hacia la E.F. son más
favorables que hacia l a e sc uela (a un 60-70% les gusta
la E.F., espe cialm en te en los más jóvenes,
manifestá ndose una tendencia hacia el desinte rés
conforme avan zan los años (ex cepto en Po rt uga l y Gran
Bretaña ).
Casimiro
Andú jar,
(1999 ) cita un
estudio
rea li zado p or
Coll (1 993)
Objeto de estu dio:
Perce p ción de los alumnos
sob re las m et as que
persigu en l os propios
alumnos e n clase de E.F.
Las metas que persiguen los propios alu mnos en cla se
de E.F. serían:
El apren dizaje : d eseo de incrementar la pr opia
compet e nc ia motriz; por propio interés; o porque la
tarea es novedosa y gra tificante.
L a e j ec uci ón : ser mejor que otros o no ser p eo r
que los demás.
La val orac ión social: la aprobación de los demás.
Las recompensas externas: conseguir buenas
notas, p remios, etc.
Blández
(2002)
Estud io reali zado co n 148
alumnos d e 4º de la E.S.O y
1º de Bachillerato de cent ros
públicos y privados de la
Comunidad de M adrid y de
Castilla-La Ma ncha
La mayor parte d e las opiniones de los alumnos hacen
referencia a:
• La precariedad de las instalac i ones y recursos
material es de los que disponen en el aula.
• E l nivel d e exigencia: En e st e punto no e x iste
mucho a cu erdo, ya que mientras unos tachan al
doc ente de exi gente, otros solicitan al profeso r que
haga má s duras las clases.
• La s opiniones que muestran los alu mnos sobre los
criterios de evalu aci ón demue st ran, una vez más, la
gran disparidad de cr iterios que siguen los
profeso res de E.F. a la hora de evaluar.
• E n las op i nion e s relacionadas sobre el profesor,
des t ac an las referencias hacia el carácter del
profesor y a la participación de és te durante las
clases.
Gut i érr ez et
al. (2007)
Estud io reali zado co n 788
estudiantes de E.S. O . (337
alumnos y 451 alumnas ) de
la Comunidad Valenciana.
Todos e l los h an respondido
a un cuestiona rio de
pre guntas abiertas en el que
se les pr eguntaba qué es lo
que má s y lo qu e menos les
gus t a de la E.F., cómo
imaginan a s u pro f esor de
E.F. ideal, y las tres
car acterísticas más
imp or tantes q ue debería
tener su pr of e so r de E.F.
El estud i o concluye que las cosas que má s les gustan a
los alumnos de la E.F. son las prácticas de depo rtes de
equipo y los jue gos y actividades variadas; las cosas qu e
menos les gu stan son los ejercicios de calentamiento,
las clases teóricas y los exámene s. Según los alumnos,
las ca racterísticas principales de sus pro f esores
debe rían ser la simpatía, el atractivo, el carácter
agrad abl e, la competencia profesional y la capacidad de
compre nder y a y uda r a los a l umnos, una buena
con dición f í sica, la capacidad de hacer las c lases
interesa ntes y divertidas, la tolerancia y flexibili dad en la
progr amación y la crea tivi da d e innov ación, remarcando,
además , que lo s profesores deberían participar en las
demost raciones de las actividades y e jercicios que
propo nen a los alumnos.
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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Sobre este últim o as pecto, Pérez Z orrilla (1996), af irmaba que el 90% d e los
alumnos manif iesta que las relaciones que m antinen con el prof esor de E. F. son buenas
o muy buena s. T an s ólo el 3% d ice que sus relaciones son malas o muy m alas. A este
respecto, García M. (2003), af irma que uno de los elementos m ás valorados p or los
alumnos en sus p ro f esores es el compromis o c on su tr abajo. Di cho compr omiso s e
concreta en mejorar su práctica docente a través de l a f ormación permanente y en
ayudar a los alumnos a aprender y a ganar conf ianza en sí mi smos.
Sin embargo, tal y c omo se af irma en el trabajo ya ref erenciado del Eq uipo
directivo d e Tándem (2007, p.5), “la percepc ión positi va que t iene el alumnado s obre l a
clase y sobre su profesor no debe ocultar que existe un porce ntaje si gnificati vo de
alumnos q ue acuden c on i ntranquili d ad a l as clases o que s e si enten d esa ten didos”. Es
pues necesa rio que nos paremos a pensar en aquell os alumnos a los que l a E.F. aporta
un baj o grado d e s atisf acción, fr aca so, aburri miento, desagrado o el sentimiento de
sentirse excluido (Her nández y V elázquez, 2007). Llama la aten c ión que un 20% del
alumnado declare no sen ti rse feliz en la mate ria y , por l o tan t o, n o l a e ncuentr an
atractiva ni l es of rece nada vitalm ente vali oso. Es sobre esos alumnos s obre l os que el
profesor de E.F. debe centrar más su atenció n (Torre, 1998).
En un est ud i o ll evado a c abo por Hernández et al. (2 005), a ni vel nacional,
señalaba q ue la pobla ción esco l ar m ue str a un al to g rad o de satisf acción con las clases
de E .F. que han recibido en l os ú l timos años y s u profesorado. Es te grado de
satisfacción desciend e con el i ncr em ento del curso d el alumno y n o ofrece dif eren cias ni
por tipo de c entro ni po r razón de géne ro (Equip o directivo de T ándem, 2007).
Con f irm ando este a umento del des i nterés conforme aumenta la edad d el alum nad o
aparecen l os estudios de Lópe z y Gonzál ez (2 001) y Gómez et al., (2005) ,
conc l uyendo que el nivel de máxima s ati s fac ción por las cl ase s de E.F. que
encontramos e n los alumnos/as coincid e c on el inicio de l a etapa de secu ndar i a y
disminuye de m anera si gni fi cativa confor m e avanza l a edad del alumno/a. En la mi sma
línea, el estud i o de More n o y otros. ( 2005) so bre l o s ado l escentes españoles y su
salud, se encontró que ante la si guien te af irmación “mis profesores están interesados
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
54
en mí como pers o n a” , a me dida que aumentaba la eda d de l os encuest a d os di sminuía
el porcentaje de adolescentes que esta ban de a c uerdo con ella.
El elevado grado de satisf acción d e los alu mno s c on las clases de E.F. y con su
profesorado, constituy en u n exc e l ente punto de parti da no s ólo p a ra el logro d e
adecuados apre ndizajes, s ino también, par a una a dherencia a l a activi da d f ísica que
incida en el desarrollo de estil os de v ida saluda ble (H ernández et al., 2005) . S in
embargo, d ebemos de te ner en cuenta qu e existen estudios qu e constatan l a baja
valoración que el a lum nado realiza del profe so rado d e E .F. en lo re f erido al p apel qu e
éste desempe ña en l a promoci ón y pot enciación del interés del alumno hacia l as
prácticas físico-deportivas ( Gómez et a l ., 2005). Este hecho n os d ebe hacer pensar en
el ti po d e clase de E. F. que demandan nuestros alum nos o la imagen que ti ene n estos
del profesor de E.F. y d e l a asignatura.
Efectivamante, ac t ualmente, parece ser que el rol de l profesor de E.F. no queda
del todo claro dentro del currículo educativo. A sí l o demuestra l a investigación l levada a
cabo por Gó me z, M., Ruiz, J., García, E. (2005) en l a que concluyen que los exalumnos
de E.F. ( alumnado universitario) reali zan una valoración ba ja de la infl uencia del
profesor d e E.F. sobre el i ncremen t o por el interés por l a práctica de acti vidades f ísico-
deportivas extraescolar e s.
El pr of esora d o d e E .F. debería trata r de analizar l a si tuación de aq uellos alumnos
que, a unque r epre s entan u n porc enta j e pe queño, cali fican su contac to con la E.F . c o m o
de fracaso, aburri miento o desagradable. Posiblemente, entre l os moti vos de esa
percepción exista u na i dea preco ncebida de que no e stá n cap acitado s para la act ividad
fí s i ca y , p or ta n t o, no pueden ll eg ar a una percepción de éxi to ( W ang y Bi d dle, 2 001),
produciéndose una desm otivación que se rá necesario abordar a través de una mayor
atención a es e grupo de alumnos. Es co m ún que e n la mayoría de e st os a lum nos s e
den r asgos d e inc ompetencia m otriz r ea l o aprendida, l o que pone en si tuación de no
disf ruta r de la m ater i a l legando incluso, a odiarla y asociarse con otros compañeros que
se encuentran en la misma si tuación, pudiéndos e traducir e sta i nsatisfacción en
oposición directa a la materia y a qu i en la representa (Ruiz, 2000).
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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El pr ofesor de E.F. tiene la responsabilidad, n o sólo administrati va si no moral, de
aportar a to dos y c ada uno d e sus alumno s l as e xperiencias positi vas que le permit an
elegir e n i g u aldad de c o n diciones entre otras ex periencias no t an adec u a das p e ro sí
vividas como posi tivas por nuestro s alumn os (Pérez Pue yo, 2 004). En est e sentido P olo
(2002) o pina que, además de l o que m ar ca el c u rrícul o ofi cial, el profesor de E.F.
deberá pr estar atención y especial cui da d o con l o que i mplí c i ta e i nvoluntariamente está
transmiti en do (curríc u l o ocult o) , ce ntrando su atenci ón en los temas transversal es y no
descuidando la p osible pérdida de autoestima del alumno a c onsecuencia de l a
asistencia a l as clases de E.F. El análisis del discurso verbal que utiliza el educ ador es
necesario pero no es s uficiente si lo que q ueremos es llevar a cabo un est udio d e s u
tarea d ocente que s e pueda c onsiderar integradora, s i stemática y coherente co n to das
l a s posibilidades expr esivas y c omunicativas que poseemos lo s humanos. E xist e n
bastantes evid enc i as para pensar qu e l a e nseñanza de l a E.F. está asociada a esas
creencias, v alores y convicc iones perso nales d e los prof esore s (que co nfiguran el
currículo oculto) y no t an to a l os intereses del alumnado y / o los condicionantes d el
currículo (Stenhouse, 1984 y 19 88; Cl ark y P eter s on, 1989; Lowyck y Clark, 1 989;
Ennin y Zhu, 1991; C ar rei ro da Costa et al., 1992; Pl ana , 19 92; Ennis, Ross y Chen,
1992; Steinhardt, 199 2; Castañer, 1993; M arcelo, 1994a, 1994b; Carreiro da Costa et
al., 1995; Enn i s y Chen, 1 995; Januário, 19 96; Pére z Zorrill a et al. , 1996; B onaventure,
1997; Viciana, 1999; Pedraz, 1999; Pérez Sa maniego, 2000 ; De vís, 2000a; Cast ejón et
al., 2001; Prat i Grau, 2 001 ; Balaguer, 2002; Díaz Lucea , 2003; González, 2003;
Dalmau, 2003). Es te hecho c ontrastaría con la opinión mani festada por los docentes
que partici paron en l a i nve sti gación de Astrái n (2002) e n dond e s e a f irma que a la hora
de s eleccionar los contenidos a i ncluir en l a programaci ón, l a ma y or par t e del
profesorado se basa en los i ntere ses y necesidades del alum na do.
Otro de l os f actores más desfavorables con l os que se enfrenta l a E.F. en relaci ón
a otras áreas es el sistema de evaluación util izado por los pr of esores de E.F. P ersiste la
concepción de asi gna t ura f ácil de aprobar qu e r efleja una v ez m ás l a jerarquía existente
entre las asignaturas, en este c aso r elacionad a c on l a importancia académic a de las
asignaturas y su grado d e difi cultad, y con argumentos que sitúan a l a E. F. entre las
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
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materias instrumentales en las que pr edominan l as ac t ividades pr ocedim en tales,
susceptibles de u na cal ificación dif eren t e centrada en la evalu ación de d estrezas
motoras y no de capacidades de compre nsión o memoria, de mayor consideración entre
la c omun i dad e ducativa, si tuándose la E.F. e ntre las mat er i as que p resentan u n f ormato
de evaluación no convencional que l o aleja d e l a c onsideración de conoci miento
relevante (Pastor, 1997 y Fer nández, 1999).
En estudios como los de B lánd ez ( 2002) s e se ñala que l os alumnos est án en
desacuerdo en orien t ar el ár ea hacia aspectos m ás c onceptuales y m enos aún e n que
haya exámen es teóricos. El alumno tiene un concepto de l a asignatura emi n e ntemente
práctico. Sin embargo, autores como López, (1985), Pé rez & D elgado ( 2002) y Pinar
(2003) af irm an que es necesario a provechar que l os alumnos consideran i mportante la
existencia d e una m ínima ba se t eórica e n el ár ea de E.F., pa ra introdu ci r este tipo de
contenidos de la f orma m ás i ntegr ada pos i ble c o n l o s contenidos procedimentales y
actitudinales, consiguiendo de esta forma que el apre ndizaje sea más signific ativo.
Dalmau (2003) i ndica que el s istema de evaluación u ti li za do por l os pr ofesores de
E.F. ejerce una i nfluencia desfavo rable s obre el estatus de la asi gna tura (al umnos,
padres, pr of esore s del centro), m ot i vad a por la f alta de ri gor m etodológico en s u
proceso de aplicación y por l os f actores propi os de l a tradi ción e ducativa que provocan
una j erarqu í a ac adé m ic a de l as áre as d e c onocimi ento. Esta s ituación es debida al
lastre histórico de la E. F. proc e den t e de l a é poca f ranquista, en la que se d esvinculaba
esta asignatura de l a educ ación general (V ázquez , 1989), o a l a f alta de trabajo
interdiscipli nar, circu n stanc i a q u e provo c a el aislamiento curri cular y p rof esiona l d el
especiali sta en E.F . (Dalmau, 2003).
Estos aspectos, responsabil idad del profesor de E.F., pued en ll evar a plantear dos
importantes refl exion e s:
1. ¿Hasta q ué punto la manera de enseñar del profesor de E.F. co ntribuye a
esta situación?
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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Sería conv eniente qu e ref lexionásemos sobre ci e rtos hábitos tradici ona l es en la
enseñanza d e l a E .F. y que para algunos especiali stas son causa de la falta de disf rute
en E. F. (Ruiz, 200 0, Gómez, 2005 y López Pa stor, 2005). Alguno s de esto s
comportamientos han sido a nali za d os c on deteni miento e n el apartado 1.4.: considerar
las aptitudes c omo l o más importante e n la materia, enfatizar l a comparación s ocial
forzada, el empleo abusivo de los test y d e las pruebas, la publicidad de l os resultados
de l as tareas e n tabl ones de anuncios, el empleo de u n tono ex cesivamente
competitivo, l a realizaci ón del “dep orte-libre” (aquell as activ idade s q ue pr opone e l
profesor de E .F. a sus al umno s sin ningu na relación con e l cur rículo de la asign atur a) ,
el enf oque del área hacia el r ecreacionism o, el activi smo, l a separación de l os
contenidos a tratar según el sexo del al umno , la f alta de significatividad de los
contenidos t ratad os, la d i sparidad de f ormas de e v aluación y calificación, l a reiteraci ó n
de c ontenidos en los cursos, cic los y etapas , l os crit erios de s elec ción de contenidos
por “mo das”o i nterés p ersonal del profesorado, la r eproducc i ón de errores p e dagóg i cos
de otras asignaturas, especialmente las co nsideradas de “mayor estatus”, etc.
2. ¿Hasta q ué p unto la s exp ectativa s del p rofesor i nfl uy en e n el di sfrute o
infeli c i dad de l os esco l ares en E.F .?
Con t rariamente a lo que s ería d e esperar, l a evidencia nos m uestra que los
profesores ate ndemos menos a l os sujetos que consideramos m enos competentes, o
que e stá n m enos interesados por l a materia o que no son nuestro ideal del alumno. Es
imprescindibl e q u e el profesor cree un cl ima a f ectivo de tono positiv o, que promocione
el des e o de domini o, el es f uerzo personal , y en definit iva l a diversión. Esto supo ne
establecer cl aramente objetivos de dominio, veraces y posibles de al canzar, es d ecir,
proporcionar experie ncias que l es c onfirme q u e ellos s on la causa de sus p rogresos. Si
cons i deramos a nues t ro al umnado e n E.F . tal y como es , es m u y probable que a ctú en
tal y como s on; p ero si lo co nsideramos tal y como podr ían llegar a ser, es mu y
probable que pudieran llega r a serl o (Ruiz , 2000).
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
64
colectivamente una práctica qu e valore los aspectos éticos, morales y peda gógicos
inherentes al acto de educar y de ens eñar (Carreiro da Costa, 2003).
El plan teami ento básic o trad i cional de nuestra asignatur a que perseguía
fundamentalmente y prioritari amen te una me jora del r end i mi ento mo tor d el alumno de j a,
a partir de e st e momento, d e s er priori ta ri o. Adqui rir unos buenos hábitos saludables y
utilizarlos en función de las nec esidades e int erese s de cada un o cobra, por el cont ra ri o ,
gran im portancia, habida c uenta que s e pret ende una toma de responsabil idad efi caz
por parte del alumno (Serrano, 1989; Genere lo, 1996; Sán c hez Bañuelos, 1996).
Sin r enunciar a lo viv en ci al, recr eativo, c reativ o, complementario, e tc. que aporta
la E.F., su presencia en un s istema educ ativo obli ga t or i o pas a neces ar i amente por
determinar las competencias propias de l a m ateria, l a diferenciación entre la E.F.
esco l ar y las prácti cas deportivas elegidas en el t iempo libre, y fi na l mente, proponer
unas modalidades y contenidos que integren verdaderamente l a E.F. y la polivalencia
sin la y uxtaposici ón con otras di sciplinas (D elaunay, 2004). Des de hace años, au t ores
como Ch i vite (1988), y Pére z G oñi , (1989 ) indican que l a E.F. debería fomentar en e l
alumnado el gus t o y la necesidad de l a actividad f ísica realizada de forma racional a f in
de q ue el alumno/a sea c apaz de r ealizar ejerci cio físi co de f orma inte l igente al fi na l izar
las ens e ñanzas m edias. El objetivo qu e debe prevalec er en el áre a de E.F . es que el
alumno/a sea capa z de utili zar la acti vida d física de forma correcta, j unto c on otros
hábitos salu dables, p ara s u salud y bienestar. Además, esta práctica de activi da d físi co-
deportiva de l os j óvenes, se enma rc a dentro de los valor e s de la pos mo dernidad,
mostrando la tenden cia a las prácticas n o v inculadas a las i nstituciones (García
Ferrando, 2001 y Martínez, 2003).
El alumno/a d e b e ir c reciendo de f orma p aulatina en el proceso de autonomía.
Pero p ara alcanzar este grado de autonomía responsable debe ser guiado (Balaguer,
2002). Sin embargo, este proceso guiado no debe se r dirigido. E sta dif erencia
conceptual, d ebe ser t enida e n c uenta por los p rofesores de E .F. La exce siv a
dependencia d e las indicaciones, propuestas, correcciones, áni mos, etc. del profesor de
E.F. puede derivar en u na excesi va dependencia del pro f esor, creando c iudadanos
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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pasivos. E s nece s ario con vencer al alum no/a de que es nec esario que al tiempo que
va creci endo en s u capaci dad de tom a de decisiones debe ir par alelamente
progresando en la responsabil idad sobre su salud (Pérez Goñi, 1989).
Sin embargo, al observar y anali zar nue stras clases de E.F. y el tiem po
extraescolar, detectamos en el alumnado carencias d e una activ idad f ísica más
saludable, dond e s e recogen ob jeti vos y contenidos que no benefi c i an a l a s alud.
Todavía más preocupant e, es que en m uchos c aso s determi na d os pl an te amientos de la
E.F. llegan incluso a perjudica r.
A este respecto es interesante ana l izar el trabajo d e Comell as (1 992) , def ensora
de la práctica de deporte, y que defi ende la te oría de que l a actividad deportiva no
trataría únicamente de preparar al i nd ividuo para competi ciones , ni de pote nciar a los
más dotados en detrim ento de l os menos hábiles sino de ofr e cer para toda l a población,
tanto u na formación f ísi ca como unas t écnicas y estrategias d eportivas e n acti vidades
grupales e i nd i viduales con el f in de p o si bilitar la co operación, l a ac eptación de las
potencialidades de los demás y pr opias, y l a mejora de las habil ida d es pers onales c on
el fin de co nseguir, con t odo, un r endimi e nto en d e p orte s de gru pos , por parejas o
indivi du ales. Hay que insi stir en el hec h o de que m uchos de l os q ue dicen que pr actican
deporte, reali zan m ás bien al gu n a actividad lúdico-deportiva, por eso n o están
federados y puede que no recib an los ben efi cios que esta a cti vi d a d r ealizada
sistemáti camen te les of recería .
Esta vi sión que ofrec e C omel las (1992), puede s uponer una posici ón
exce si vamente reduc ida tanto en lo referente al ti po de prácti cas que pueden ocupar
nuestro ti empo libre, como a l os supuestos benefi cios que apor ta rí a dicha p rá cti ca para
nuestra salud. No sólo el depor te f ederado aporta ben eficios saludab l es, hoy en dí a
está demostra do que cualquier ti po de acti vidad fí sica reali z ada de forma regular, de
manera estructurada y adaptada a las c apa ci dade s y m otivaciones del individuo, puede
suponer un f actor m uy importante en la prev enc i ón de las enf ermed ades derivadas d e l
sedentarismo. A sí l o atestigu a la abundante literatura sobre l os b eneficios y (en menor
grado) s obre los riesgos d e l a activi da d f ísica, el ejerci cio y el deporte p ara la salud:
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
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Pl an sencia y B olivar (1989), Bouchard et al. (1990), Pate et el . (1991), Perea ( 1992),
Bl asco (1994), Sánchez Bañuelos ( 1996), Toro (1996), He y ward (1996), W einberg y
Cou l d (1996), C antera (1 997), Ri ba s y col. , (1997), Pér ez-Sama niego (2000), D evís
(2000b), Capdevil a (2002), M anidi & Daf fton ( 2002), B alaguer (2002), Garrido et al.,
2000; Garrido (2005) y Hoyos et al. (2 0 05), Aznar y W ebster (20 0 6) , entre otros.
En gener al, la relaci ón entre activi dad física y salud suele co nsiderarse clara y
directa: l a actividad f ísica es salud. S in emb argo, numerosos autores cue sti onan esta
idea co nsiderándola como una consec uencia exc esivamente simplista de un
pensamiento basado en u na co n c epción biologicis ta de la salud (Pérez Samaniego,
2000). E s necesario c ambiar la concepci ón prescripti va y c uantitati va de l a activi dad
fí s i ca, de l par a digma centrado e n la condici ón fí sica a o tra or i entativa y cualitativ a.
Pradas (2003) m atiza l a p o stur a apasionada de pensar que el deporte debe ser el
epicentro de los conteni do s trabaj ado s en E.F. y el complemento ideal para un esti lo de
vida s aludable asegurando que la inf luencia del modelo de p orti vo competitivo acecha
los centr os escol ares y nos e nf renta a fuertes dificultades para dem ostrar la p ertin en ci a
de l a e nseñanza del deporte en el patio e scolar. El deporte en l a E.F., no debería
motiv ar t an sólo l a promoción de aprendiz ajes instrumentales d e contenidos téc nicos,
tácticos y normativos de var ias disci plinas depor ti vas (tal y como i ndica b a Com ellas).
Hay que experi mentar inici a ti vas innovadoras para que los alumnos r eflexion e n sobre
los valores ocult os del f enó meno deporti vo, c ritiquen la reali dad cotidi ana y las normas
morales vigen t es en l a competic ión, propongan formas más ajustadas de convivencia y
diversión en torno al deporte y ad quieran hábitos coherentes con tales propuestas”.
La actual estr uctura de la E. F. tiende a f a vor ecer a cierto t ipo de p er s onas y
persona l idades (las f uertes, hábil es, re si stentes...) mi entras que va en detrimento de
otras personas (las d ébiles, descoo rdi nadas, con poco esp í ritu competitiv o . ..). S egún
esta l ín ea unos de los propósi tos fundamental es de la educación en general y de l a E .F.
en particular, es enseñar a las personas a desa rrollar su i nteligencia para que así
puedan no sólo disp oner de conocim ientos útil es para s u trab a jo, si no que además
puedan ejerc er s us deberes cívicos, éticos y políti cos. La E.F. ofrece grandes
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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posibili dade s en e ste sen ti do, pero será n ecesari o replantears e ra dicalmente tan to los
principios en los que ésta se b asa c omo sus métodos y contenidos. A este respecto
Marchesi (2005), indic a que, efectivam e nte, uno de los d ebates que es nec esario
acometer es qué q ueremos que aprendan nuestros alumnos y para q ué queremos q ue
aprendan. Es n ece s ario optar por l a pro f undidad y la int errelación de c onocimi entos , lo
cual exige l imitación d e contenidos, fr ente a s u extensión desm esurada, la separ ación y
la superficiali dad .
La E.F. se per ci be como u na mate ria políti ca mente n e utra y p uram ente centrad a
en aspectos f ís icos. Sin emb argo, en el a par ta d o 1.4 hemos p odido c omprobar c omo,
en o c asiones, la imag e n de l a E.F. ( gimnasia) se caracteriza por filas, p i tido s, las
órdenes , la rutina, el ab u rrimiento, las notas, l os espacios restringi dos, los castigos y los
juegos de c ompetición o elimi nac i ón ( Fernández-Balboa, J.M. 2000). Al gunos
argumentarán que l as c lases de E.F. han c ambiado (Manifiesto Mundial de l a
Educación Físic a FIEP, 2000). Si n duda, hay q ue reconocer que algunas c osas h an
cambiado. Pero t ambién es ci erto que e n ot ros muchos casos poco s e h a c a m biado, y
es precisamente a esos casos a l os que debemos prestar ma yor atención. Los
educadores que a su vez f uer on educados a travé s de ped agogías de shum a ni zadoras
suelen carec er de m eca nism os m ora les y éticos qu e l es permitan ref lexionar
críticam en te y darse cuenta de l as consecuencias nefastas d e s us lecci one s y
conductas en la cl a s e. Es por esta fal ta d e autorreflexión que la ped agogía venenosa no
se extin gue (Pateman, 1989; Delga do, 198 9; Mosston, 1991; Tinning, 1994; Rodríguez,
1995; Ordóñez, 19 96; Castejón, 1997; Fer nán d ez-Balboa, 2000; Fernández Balboa,
2001; Perona y Castej ón , 2 001 ; Balaguer, 2002).
Para que este pr o ceso de reconstrucción y aj uste discipl inar de la E.F. pueda d ar
respuesta a l as nuevas demandas y n ece si dades soc i ales y personales es preciso que
desde l os pr opios centros esc olares, y des de l os c entros de f ormación ini cial y
permanente d el profesorado se lleve a cabo, entre otras muchas cosas, u n
replanteamiento de l o que podría si gnifi car, o m ejor dicho, lo q ue d ebería signi fic a r
tener éxito académ ico en E. F. y obrar en c onsecuencia, tanto e n lo que se refi ere al
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
68
planteamiento y d esarrollo de l a asignatura como en lo r elati vo a l as prácticas
evaluadoras (Velázquez y He rnández, 2005).
Para autores c omo Olivera (2000) y Ve láz q uez (2007), l os objetivos, los
programas, l as s esiones, las actividades, l os resultados y l a evaluación d e la E.F.
humanista c arecen de sentido si no están en caminadas al desarr ollo de l a p ersona. Así,
los cur ríc ulos de E.F. d ebería n estar basado s en principios hu ma nizadores y
liberadores, centrándose en la condición h u m ana, no sólo en el a condicionami en to
fí s i co del ser humano . Además, pa r a Vel ázquez ( 2007), el con j unto d e con ocimientos y
de pr ácticas q u e c o nf iguran el campo que d enominamos E.F. debe o debería estar en
consonancia con e l con j unto de c ompetenci as qu e llam amos ed u cación. El trab ajo de
Pérez P ueyo (2 004) a porta un mayo r grado de c oncreción de los objetivos a los qu e ha
de di rigirse l a E .F., a segurando que el área d e E .F. puede y d ebe pr odu ci r m ejoras
tanto a niv e l de c apacidades c omo de cuali dades fís icas y motrices , pero sobre t odo, en
relación a los a specto s de relación, de ins erción social basad o e n un trab ajo centrado
en la disciplina, en el es f uerzo y en la constancia; aspectos que gen eralmente no
suelen caracterizar a los adolescentes h oy en dí a.
El tiempo l ibre ha sido d efendido p or much os autor e s c omo un t iempo abierto y
fecundo que d espierte a cada uno su fac et a más creativa, li bre y personal. “Dentro del
tiempo li br e aparece el tiempo de ocio co mo el tiempo dedicado verdaderam ente a
aquellas acti vidad es q ue el individuo prefi ere, que l e hacen ser él y reali z arse c omo
persona y que vienen caracterizadas por tres notas esenciales: aut onomía, aut otelismo
y v ivencia placentera”. (Ponce, 1998, p. 25). A medi da que la porci ó n de vi da d edicada
al trabajo se ha i do reduciendo de form a considerable, l a cr ecien t e disponibili da d de
tiempo li bre d e tr abajo propici a el realce de la i mportan cia del o cio y de su us o tanto
desde el punto d e vista de l a salud individual , como de la vida econó m ica en general y
de la cons truc ci ón de signi f icados en l os estilos de vi da e id entidades colecti vas de los
indivi du os (García Fer rando, 2 001 ). Ac tualmente se ha modific ad o el con ce pto de ocio,
que de se r el espacio d e recupera ció n t ra s la jorn ada l aboral h a p as ado a c on v ertirse
en un placer que aspir a a dispo ner de un signifi cado pro pio (Gar cí a Ferrando, 2001).
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
69
Si deb i do a las característi cas actuales en l a sociedad ha surgido un ti empo libre y
de oci o , parece sensat o pen s ar que la sociedad dema nde u na acertada educación “ en”,
“para” y “de l” tiempo l ibre como ay uda para ll enarlo. Es aqu í donde l a escuela, y más
específi camente, el áre a de E.F. ti ene m ucho que decir (Balaguer, 2002).
En el ám bito educa ti vo est amos c omp rob ando c omo esto se traduce en u n
florecimiento de tem as como la mejora de l a autoestima, l a salud, l a educación para el
ocio, l a educación para l a paz, la edu c ación m edioambiental, la educa ció n s exual, l a
educación por la co nvivencia, etc. Así, en todos los países de n uestro entorno
geográfico y cult ur al, ha id o emergi endo una tendenci a de búsq ueda d e u na mej or
calidad de vi da, cosa por l a que l as autoridades adminis trativas tratan de ejercer u na
presión en l a d efini c i ón de los contenidos escolares más p r opicios al tema (B lázquez,
1996). En el c aso de la E.F., es evidente, atend i endo al disc ur s o que venimos
desarrollando en este c ap ítulo que, en el marco de esta búsqueda hacia una m ejor
calidad de v ida, parece qu e toma f uerza u na do ble t endencia en l a concepci ón de l a
E.F. es colar: La educación p ara l a s alud y l a educación para el ocio (Olivera, 199 5). L a
utilización adecuada d el tiem po de ocio se m ues tra c omo u na nec e si dad social de l a
cual ha de tomar parte l a escu ela, por lo que ésta y , f undamenta l mente, el pr of esorado
de E.F. inf luyen de m anera directa e n l a utili zación dep o rti va de di cho tiem po (Terced o r,
1998; Arribas, 2002 y Bernabé, 2003).
Este tipo de pl an t eamientos de l a asignatura va a provocar que l os profesores de
E.F. deba n f ormarse para saber afro ntar los nuevos retos de l a E.F. f u t ur a. A rribas ,
(2002) hace r eferencia a dif eren tes estudi os (Pére z , 1 989 ; Fr aile, 1993; Día z , 1 995 ;
Galera, 19 96; Arri bas, 199 8; Torres, 1 999b; González de M esa y Fernández Rí o, 2000;
Castaño, 2005) para hacer hincapié en l a necesidad de que el pr ofesorado de E.F.
preste a t ención a las demandas socioeducati vas que surgen en rel ación a l a cultura de
la sa l ud y el ocio, (c om o ámbito de l a experiencia h umana qu e quiere at ención de los
diferentes age ntes educativos) y que cuenta c on l a actividad f ísica como un recurso
privil egiad o para la oc upa ci ón y viv encia del oci o de forma construc tiva y saluda ble. La
nueva sociedad de l oc io y la s ociedad te cnológica v an a d emandar nuev a s formas d e
intervención educati va, ante esta situació n, la e scue l a deb e responder para que el
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
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espacio, ti empo y experiencia d e ocio que nos toc a viv ir se pueda o rientar hacia un
desarrollo pleno de todas las personas.
Ante es ta r eali dad , y sin olv idar, como no s ind i ca As train (2002 ), las t a n
demandadas m ejoras de los recurs os materiales e instalaciones, la ampliaci ó n de l
horario lecti vo y u na m e nor r atio de alumnos p or a ula, parece clar a la nec e si dad de
orientar l a f ormación permanente de l os profesi ona les en E.F., hacia l a obtenci ón de
recursos que les permi tan respo nder a otras necesidades que desd e el campo del ocio,
la educac ión y l a activi dad f ísi ca se perf ilan c omo dema ndas s ociales. Para di señar un
programa adecuado de f ormación inici al y permanente en t orno al ocio y l a activ idad
fí s i ca es necesario q ue las personas dejemos de centrar n ues tr as vidas exclusivamente
en el trabajo p ara mi rar ca da v ez m ás hac i a el f en óme no de la civili za ción del ocio
(Arribas, H. 2002). L as F acultades de Ac tividad F ísica y D eportes , deberían de
coordinar s us esfuerzos y ac epta r l a responsabili dad d e des arrollar una formación para
los futuros docentes coherente con las demandas soc i ales actuales.
Según a u t ores como García d e l a T orre y Antó n (1990) y P once (1998), debemos
de plantear la educaci ón en el ti empo l ibre c omo u n d erecho contenido en el derecho a
la educación, más si entendemos que la sociedad act ual prim a cierto tipo de activi dades
sedentarias y que el tiempo de dedicación al oci o y a la actividad f ísica queda alejado a
un segu ndo y m uy l ejano plano. Se han de incl uir este t ipo d e aspect os en l a f ormación
y en el currículo de l os alumnos/as , dando como l ógico el supuesto d e que un a v ariada
oferta de ocios e ducativos f avore cería la liber tad de elección del individuo y f omentaría
su capacidad crítica para un consum o selectivo de la of e rta de la i ndustria del ocio.
En e sta mi sma línea, el manif iesto m und ial de E.F. (FIEP 200 0) , amplía
defini tivamen te el concepto de E.F ., indicando q ue “no s ólo es un derecho de t odas las
persona s, sino que además deberá ser una educación para l a s a l ud y para el ocio”. El
mundo del ocio est á ahí para ser co nsumido, una realidad ambival ente cada vez más
alejada d e l a libre el ección y, a m enudo, al servici o de intereses ajenos a n osotro s y
nosotras. A nte esta real idad autor es como Ar ribas ( 2002) nos hace l a si guiente
reflexi ón: “l a escue la como inst itución ed ucat iva por e xc elencia no debe de j a r pa sar la
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
71
oportunidad d e t rabajar este ámbito, t ra tando de que e st a reali dad muestre su cara más
amable y form ativa, o rientánd ola hac i a la autonomía de a cció n, el enriqueci miento
persona l y comunitario, o p osibilitando que al menos s epamos y podamos elegir
libremente l a dim ensión que deseamos vi vir. Un oci o que p ermita n o sólo estar, si no
también vivi r. De esta f orma es ne cesario una escuela en permanente contacto con el
medio social e n el q ue se ubica”.
La E.F. es una de l as m aterias que más debe incidir tanto sob re el biene star
persona l y social, como e n la cali da d de vi d a y de l a salud. A este r especto, ha y autores
que consid eran q ue l a sa l ud, y más concret a m ente la ocupación s aludable de l tiem po
libre, puede constituir un o de los punto s de encuentro entre l os profesiona l es de la
E.F., l os al umno s y la s ociedad en gener al. Las exigencias sociales h a ci a la E .F. s e
centran principalmente e n l a contri buc i ón que esta área puede presta r para la
adquisici ón de hábitos de práctica de activi dad f ísica que incidan en un e sti lo de vida
activo a l o l argo de l a vida y que, por tanto, s irva para comb atir las consecuencias
nocivas de los estil os d e vida sedentarios predominantes en l a soci edad desar ro l lada
(Hernández et al., 200 5) .
Capí tulo 1. La Edu cación Física escolar.
72
1.6.3. Educar en valores y en la diversidad social, cultura l y de
género .
La terc e ra tend enc i a, tal y como hemos vist o en el aparta do 1. 3., a l o largo de las
distintas reformas educativas se ha ido proponiendo de manera creciente una vuelta a
la enseñanza de los v a l ores c omo uno de l os más i n m ediatos y necesarios f i nes del
sistema educativo actual (Gutiérrez, 2 000; Frail e, 2001; C ech i ni et al., 200 3; Zagalaz,
2001; V elázquez y Her nández, 2005, Sánchez Bañuelos, 1996; Pérez Pueyo, 2 004 ).
Debemos intentar des arrollar una é t ica de sol idar i dad y responsabili dad mor al y cív ica
dentro d e nu estra esfera de i nfl uen ci a como es n uestra e sc uela y nuestra comu nidad.
La educación del futuro debería a yudar a fomenta r ese senti miento d e humanidad
basado en l a digni d ad d e las personas y el respeto mutu o posibili tand o que la
interdependencia pued a adquirir un sentido p ositivo.
En la sociedad futur a no se puede diseñar un único currículo d e E. F. y p re t ender
que ést e sea a propi ado p a ra todos. El futuro d emanda una s erie de c ambios que
difícilmente pueden l legar a j ustificar el limitado y l imi ta nte currícul o tradicional de las
clases de E .F. (basado en c iertos j uegos, ac tividades físi cas y de porte s m asculinos). La
E.F. del futuro deberá tener en cuenta la diversidad a n iv el social, cult ur al, de género ,
de los alumnos que llegan a nuestr a s a ulas (Martínez, Bores y García, 2007).
Los cambios suf ridos en nuestro país e n l os terrenos pol ítico, económico y
educativo han significado una renovación d e es quemas y conceptos. Los movimientos
ciudadanos reivi ndica ndo el de recho a hace r e j ercici o f ísico han sensibili zado y
reactivado el i nterés p or ana l izar y regenerar esta cul tura del cuerpo. Lógicamente, t oda
esta “evolució n” i mplica enf re ntami entos, l ucha s, posturas opu estas, en defi nitiva y tal y
como hemos v isto en el a partado 1.4., u na crisi s, entendiendo la crisi s como un
momento de ci sivo a partir del cual se prod u c e, o bi en un progreso o bien una r egresión.
Todas estas tra nsformaciones han i mpregnado l a E.F. esco l ar. P ara D e vís , (1997) , u na
E.F. dispersa e i nconexa debía, m ás tarde o más t emprano, dar paso a u na fase nueva
y de mayor consistencia; pro f esionales sensi bilizados y preocupados gestaban n uevas
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
73
y más perfecci onadas form as de pla ntear la ac ción d idáctica; la re f orma de la
enseñanza induce a nuev a s l íneas pedagógicas.
1.6.4. Comprom iso c on el entorn o socia l y cultural.
En el si glo XX I, se plantean nuevos retos en este senti do d ado el creciente
número de emigrantes a Euro pa procedentes de países más p obres de Á frica o de
Oriente Medi o. Los signos ya h an em pezado a aparecer. L as cr isis culturales entre
recién l legados y resi den t es autóct onos s on prueba de la f alta de preparación t anto por
parte de los gobiernos como a nivel indiv idual para afrontar p roblemas de este t ipo. U na
educación m ulti cul tural j unto con planes de a yuda para los más necesit ado s podrían, de
una m ane r a patente, al iviar l as tensio nes e i ncluso f avorecer la integración s ocial
basada en la convivenci a y l a atención a la diversidad.
Hace más de 2 0 años, autores com o López (1985), asegura ban que si
verdaderamente qu eríamos v er consolidada nue st ra áre a dentro del c urrícu lo oficial, si
teníamo s la pretensi ón de q ue la E. F. cubriera las necesidades que d emandaba l a
comunidad educativa para con los j óve nes, la E.F. no deb er í a consi der arse f uera de su
contexto social. Por consig uiente, al hab l ar de una E.F . para el futuro, deberíamos
necesariamente ten er en c uenta el tipo de s ociedad en la q ue se v ivirá y por tanto que
demanda ésta del área. La E.F. está íntimamente li gad a al contexto de l a educación en
general, de l a m isma f orma que ést a última depende d e la sociedad en l a que está
ubicada. P ara que el éxito acadé m ico en E .F. l leve implícito un signif icado de m ayo r
alcance y una ma yor trascendencia perso nal y s ocial, será p re cis o que los objetivos
disci p li nar es de e st a m ateria ( y conse cuentemen t e l as pr ácticas evalu adoras )
incorporen e n la prácti ca contenidos de m ayor alc ance y trascendencia per sonal y
social. Quince años m ás tarde, Olivera ( 2000) nos r ecordaba que l a E.F. del futuro debe
orientarse básicamente en tres gr andes direcci one s: l o individual, lo social y el entorno.
Ante est as tendencias p arece evidente que l a E.F. del f uturo no deberí a
cons i derarse fuera de su contexto social. Por cons i guiente, al hablar de una E .F. par a e l
2.1. LA EVOLUC IÓN D EL IN T ERÉS POR L A EDUC A CI ÓN
PAR A L A S A LU D
Tal y como se ha podido c omprobar e n el c apítulo 1, el interés que ha mostr ado el
área de E.F en l a última década p or exponer se a un proceso de reconstrucci ó n y ajuste
disci p li nar de su propi o currículo hacia pl ant e ami entos enfocados hacia la edu c ación
para la s alud, pretende, si n duda, dar respuesta a las nuevas d ema n das y necesidades
de la sociedad actual.
Cuando nos acercamos al estudio de la educación p ara la salud, nos encontramos
con una seri e de post ulado s y c riterios qu e en ocasiones dif ic u ltan su c omprensión.
Además, se hacen d if er ent es pla nte a m ientos que abarcan un ampli o aba nico de
exposiciones dependie ndo de autores y corrientes.
En el presente aparta do, s e pretende realizar una revi sión de la e volución que ha
seguido la Educación para l a S alud en s u incl usión dentro de l os Currículum Esc olares .
Se han d elimi tad o tre s ejes que ti en e n un origen relativamente corto y s u cronología
está marca da por una serie de fechas y aco ntecimientos a los q u e haremos una breve
referencia. Aten die ndo al trabajo desarrollado por Valdeón (1998), l os tres ejes que s e
tendrán en cuenta son: O.M.S., L.O.G.S.E y l a L.O.C.E
1948
Como es conocido, l a Carta f undacional de la Org anización M und i al de la S alud
(OMS) en 1948 admi tió com o concepto de S alud “u n estado com pleto de bienestar
fí s i co, m ental y s ocial” , y no la a usenc i a de enfermedades, a lo que l ueg o s e a ñadió en
1982 “la capaci dad de f uncionar en la Soci edad”, es d ecir, una espec i e de “ estado de
adaptación al medio”; estado est e por el cual debe luchar d e f orma permanente el ser
humano , pudi endo evaluarse sus resultados a través del proceso de satisf acción o
calidad de vi da existente en una persona, su f amilia y l a comunid ad, en un m omento
determinado.
Capí tulo 2: La Edu cación Física y su orienta ción hacia la sal ud.
82
1974.
El Ministro de Sanidad de Ca nadá, M. La l onde construye un modelo que ha
pasado a s er un clásico en l a salud pública. Segú n este m odelo el nivel de salud de una
comunidad viene determinado por cuatro variabl es: la biología huma na (ge nética y
envejecimiento), el medio ambiente (contam inación f ísica, q uím ica , biopsicosocial y
cultural), estilos de vida (conductas) y el sistema de asistencia sanitaria.
De l os cuatro det er m inantes, el qu e m á s di re ctam ente af ecta a l a s alud públ ica,
según el i nforme Lalonde, es el estilo de vida. La O MS (1998), d efi nió e l estilo de vi da
como “una f orma de v ida que se basa en patrones de c omportam iento identific ables ,
determinados por la i nteracción entre las c aracterísticas persona les indivi dua l es, l as
interacciones s ociales y las condici ones d e vi da (el entorno coti diano de las personas
donde viven, act úan y trabaj an) socioeconómic as y ambientales”. Estos datos nos
demuestran el servicio que un buen pr ogra ma de educaci ón para l a sal ud puede ofrecer
a la población, sobre todo a través del f omento d e la adquis ición de hábitos sanos.
Este m od elo v a sufriendo m ejoras y retoques a lo l argo de l os años pero
permanece como un ref erente cl ásico al abordar el tem a d e la salud.
1978.
Ya e n el contexto d e l Estado Españ ol, se dan tres aco n tecim ientos q ue van a
suponer un im pulso a l a educación s anitaria y se empie za apuntar l a importancia de l a
Acti v i dad Físi ca:
1. Se aprueba l a C onstitución Es pañola que en su ar tí culo 43 párraf o 3 dic e :
“Los poderes públi cos fom enta rán l a edu c ación sanitaria, la E.F. y el deporte.
Así mi s m o f acilitarán la adecuada util ización de l ti empo libre”.
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
83
2. En Alma Ata, se celebra l a c onfe renci a Int ernacional de Atenci ón Primaria
organizada por l a O.M .S. en do nde de forma clara s e i dentifi ca l a educación
como el primer componente de la Atención Prim aria de Salud.
3. La UNES CO desarrolla l a Carta I nternacional de E .F. Deportiva, en donde
partiendo de los valore s f unda me ntales del hombre se c onsidera a l a E.F. y al
deporte como elemento de sol idaridad, f raternidad y comp rensión que ayuda
a la integridad y dignidad de l s er humano.
1979.
Se desarrolla un do c umento (a v alado por la O.M.S.) que señala Los objetivos de
la Salud p ara t odos. Esta propues t a acep t ada por l a totalidad de naciones supone un
magno r eto en cuatro dim ens i ones que han de es tar presentes en l as disti ntas
actuaciones y que la form ula en sus cuatro primeros objetiv o s:
1. Asegurar la igualdad ante la salud.
2. Añadir vida a los años.
3. Añadir salud a la vida.
4. Añadir años a la vida
Los o bjetivos del 13 al 17 se a grupan b ajo el epígraf e de “ estilos d e vi da” que
llevan a la sal u d y los liga íntim amente a los valores y prioridades d e ciertas situaciones
socioculturales (Objetivo 13: Somos tod os los i mplicado s en l a promoción de estilos de
vida, ob jeti vo 14: Hay que implicar a l a familia y al entor no soci al, ob j etivo 15:
Programas e ducativos que proporcionen a l a p oblación conoci mientos necesarios p ar a
adquirir y mantener la salud, objetivo 16: Pr omover un c omportami en to saludabl e y
objetivo 17: Lograr un retroceso en l as ac titudes perjudici ales para l a salud) . Estos
objetivos son recogidos y asum idos por la Ley Ge neral de Sanidad (2 5 de abril de
1986).
Capí tulo 2: La Edu cación Física y su orienta ción hacia la sal ud.
84
1986
En e ste año se red acta la carta de Otta w a (Conferencia I nternacional de Ottawa )
para la prom o ci ón de la sa l ud (Carta de Ott awa para la promoció n d e la salud, 1 998).
Esta carta que d esarrolla un concep t o dinámic o de S a l ud, d i ce qu e ésta se crea y s e
vive en el m arco de l a vi da cotidiana: e n l os centros educ ativos en e l trabajo y en lo s
espacios de tiem po li bre. Además se def inió la promoci ón de la salud como el proceso
de capaci tar a l as personas para aumentar el control sobre su s alud y mejorarla (O.M.S,
1986).
1990.
La Conferencia Europea de Educació n para l a Sal ud en Dubl ín dice que hay que
inclui r l a Educa ció n para la Salud dentro de los Currículum Esc olares.
Ese m ismo año, en Es pañ a, se promulga la l ey 10/1990 de 15 de octubre, del
deporte en donde s e dest aca en s u preám bulo como la práctic a de esta acti vidad es
“importante en el mantenimiento de la Sal ud ”, al igu al que un “factor cor rector de
desequili brios sociales que c ontribuye al desarrol lo de l a i gu ald ad entr e los ciudadanos,
crea hábi tos favorecedores d e la inserción s ocial, y así mi smo, su prácti ca en equipo
fom enta la s olidaridad”.
Estos cambios legisl a tiv os han f avore ci do que en l a últi ma década la soci edad
española se haya ido a cerca ndo a los niveles de bie nestar social y material propios de
los países m ás avanzados de la Unión E uropea , lo que ha f acilitado que t ambién f ueran
convergiendo los estilos de vida de la población española co n los correspondientes a
las poblaciones de estos países. Unos estil os de vida en los q ue el disfrute d el tiem po
libre y del ocio desempeña un papel f uertemen t e det er m inante de las formas que tienen
los individuos de o rga nizar las actividades prioritarias en sus v i das cotidianas y , po r lo
que se refiere a nues tro tema de estudio, de ej ercitarse físi camente y d e practicar
deporte.
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
85
Como se ha señalado en el capítulo 1 de esta tesis, en el contexto social de la
etapa que se h a denomi na do por al guno s autores como posm oderna, l a pobl ación
española se va orientando c ada ve z más hacia metas posmateriales de vid a,
caracterizadas por l a div ersidad d e estilos de vi da, y la autoexpresión, por l a autonomía
indivi du al y la diversidad c ultural, por el r econo cim iento de la im portan ci a de l o estético,
por la radicalización de l a individualización y la i gualdad de g énero, por el declive de las
instit uc iones jer árquicas y el recha zo de la auto ri dad b urocrática ( Ga rcía Ferrando,
2001).
Con el panorama demográfic o que s e h a c onsolidado a finales d el s iglo XX , esto
es, población estaci onaria con m ucha ge nte m ayo r, un número c ada v ez m enor de
jóvenes y n iños, y una buena parte de to dos ellos vivi end o en núcleos urbanos y , por
tanto, con una te ndencia a l levar u na v i da sedentaria, se puede antici par una
disminución de la presencia del depor t e f e derado d e c ompetici ón (que es practicado
principalmente por los j óvenes), u n a umento de las acti vidades f ísi c o-deportivas con un
fuerte comp onen t e d e salud y recreació n, y en l a n aturaleza (García F errando,
2005).Este dia gnóstico e s apo y a do también por estudios como los de Bala guer (2002)
que i nciden en q ue la población actual nece sita de u n incremento de a cti vi d ad f ísi ca y
del reencuentro con la Naturaleza para r eeq uil ibrar formas de v ida urbana p oco
saludables físi ca, psíqu i ca y s ocialmente.
Aunque el interés por l o s esti los d e vida surg e e n l os años 50 desde el ámbi to de
la salud públi ca cua n do las enfermedades crónic as empi ezan a constituirse como el
problema central d el sistema sanitario, es a p artir de los años 8 0 c uando ha aumentado
vertiginosamente la preo c upación po r estudiar las posi bles relacio nes entr e estil os de
vida y salud, interés que viene acrecentado por el acelerado incremento de pa ci entes
con enferm edade s crónicas derivadas d e estil os de vida p oco saludables, en la s
sociedades actuales (Castill o, 19 9 5 ; Gutiérrez, 2000 y Bal aguer, 2002).
El estilo de vi da es u na conducta aprend i da, se f orma en las etapas tempranas de
la vida de un indivi duo y una ve z f ormado es mu y dif ícil de modificar. Ad emás, un gran
Capí tulo 2: La Edu cación Física y su orienta ción hacia la sal ud.
86
número de estudios han mostrado c ómo el esti lo de v ida a parece estrechamente
vinculado con las acti tu des, valores y n ormas sociales (e.j. Gutiérre z , 2000).
Desde una perspectiv a psicosocial el estilo de vi da d e una persona está
determinado por cuatr o grupos de f acto res, los cuales interaccionan entre s í. Estos
factores serí an las característi cas indi viduale s, l as característic as del entorno
mic rosoc i al (Vivienda, f amilia, amigos, veci nos , ambiente l aboral o estudiantil, e tc. ), las
características del entorno m acrosocial (Sis tema social, cultura imperante, medios de
comunicación, gr upo s económicos, etc
) y el m ed io físico geográfi co (Mendoza et al.
(1994). Estudios c omo los llevados a cabo por Balaguer (2002) co nfi r m a n lo apuntado
por Mendoza indicando q ue l os hábitos d eportivos d e la población s e encuentr an
fuertemente determinados por l a experiencia f amiliar t rans mi tida por l os padres, ya que
si estos s e han p reocupado de i nstalar e n sus hij os una cultura deportiva orientada a la
práctica de deporte, las probabili dad es de internali z ar y dar continuidad a estas
prácticas son mucho m ás elevadas que en el caso contrario, con ind ependencia de las
facili d ades m ater iales y de eq uipamiento disponibl e s p ara hacer deporte.
Estos f actores determ inan las pri ncipa l es v ariables que f orman p arte d e los estilos
de vida saludables: hábitos alimentici os, práctic a de activ idad f ísica, ausencia del
consumo de tabaco, alcohol y d rogas, la h i giene d ental, h ábito s de descanso, las
conductas de pr evención de accid entes, las activ idade s de t iempo li bre, los h ábitos
sexuales y sus c onsecuenci as, las enfermedades de transmi sión sexual y SI DA, los
chequeos médicos preventivos, la apariencia y l os h ábitos de a s eo personal (Balagu er ,
2002).
A s u vez, todas estas variables determ inan la c alidad de v ida del i ndividuo. E xisten
diversas opini one s ac erca de que es la c alidad de vida. Pérez Sama niego ( 2000) defi ne
Calidad de vid a com o “l a pe rcepción por parte de l os i ndividuo s o los gru pos de que s e
satisfacen sus necesi dades y no se les ni ega opo rt unidades para al canzar un estado de
feli c i dad y realización personal”. Algunas de sus interpretaciones incluyen el grado d e
satisfacción de las nec esidade s psicofi siológicas percibidas d e un individuo , y el grado
en q ue el ambiente es percibido c omo f acilita d or del funci ona mient o de l a p er so na. De
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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especial significado es el pa pel de la p ercepción, sugiriendo q u e un análi sis de la
calidad de v ida deb e i ncluir l a i nte rpretación del i nd iv iduo (Bain, 1995 ; Gutiérrez, 2000).
Otro as pe ct o clave s ería la moti vac i ón, la c ual infl uen cia el qu é h acer cuando u no
dispone de diversas opci o n es, así co m o la continuación de un determ inado es fuerzo.
La cali da d de v ida, l as experienci a s óptim a s y l a fel icidad , son metas mu y
signific ativa s y des eadas por todos nosotros. P or esto, las experienci as que
propongamos al alumnado s e basará n i nev i tablemente en l os valores y normas de la
cultura en l a q ue l a gente v i ve. Los v alores son l a p rincipal f uerza social q ue a yuda a
determinar l a dir ección que una cultura deb e tom ar en un momento determ inado. Tanto
los valores sociales, como l os v alore s educativos, v alore s científic os y valor es artísticos,
cons t ituyen e l nivel más ele va d o del sis tema social en una cu lt ura (Pérez Saman iego,
2000).
De este modo, los c onceptos estilo de vida y c alidad d e vida se e ncuentran
íntimam ente re l acionados, vi éndo s e d eterminada la calidad d e vi da p o r el es tilo de v ida
que cada persona o grupo decida experimentar.
Aceptando la exist en ci a de est os grupos de f actore s a los q ue aludía Mendoza et
al. (1994), para autores como Capdevila (2002) y A nia (2007), la promoción de estilos
de v ida saludabl e debería incluir dos tipos de estrategias complementarias de
intervención:
Estrategias a nivel comunitario : se tr ataría de p rogramas para educar a l a
población s obre el valor de los estilos de vi da salu dables (A nia, 2007 y H ernández y
Velázquez, 2007)). El aumento del i nterés por la adquisición de l os estilos de vida
saludable es tan im por ta nte que incluso se producen actuacion es de s de el m ar co
instit uc ional para inci dir sobre la prevención de enfermedades y l a m e j ora de la cali dad
de vida (D’Amours, 1988; citado en Santaella , L.F. y Delgado, M., 2003).
Capí tulo 2: La Edu cación Física y su orienta ción hacia la sal ud.
88
Así, en la Con f eren ci a de Ottawa (O.M.S., 1986, 1987) s e definieron ci nco líne a s
esenciales d e acción e n pro de la salud, qu e pueden a plicarse ta nto al c onj unto de la
sociedad como a cualqui e r ámbi to concreto de intervención entre ellos: l a escuel a:
• Con st ruir políti cas saludab l es.
• Crear en t ornos f avo ra bles a la salud.
• Fortalecer la acción com u nitari a.
• Desarrollar las habili dad es personales.
• Reorientar los servicios sanitarios.
Igualmente, l os ministerios de sanidad y bienestar de di ferentes países han
utilizado c ampañas q ue t ra t an d e f omentar nuevos e sti los de v ida. Com o un claro
ejemplo de est e ti po de est ra t egias d e i ntervención se enc u e ntra la iniciativ a de los
Estados miembros d e la Unión E uropea, l os c uales cre yeron o portuno cons iderar al a ño
2004 el A ño de l a Edu cac i ón a través del De porte. E l prim er objetivo de la campañ a era
la sens i bilización de la p oblación eur opea acerca de la im por ta ncia del deporte en la
educación e n general, como también el f omento de l as actividades f ísicas en el colegio,
particularmente por medio del ref uerzo del papel de las clases de E .F.
A nivel educativo, l a L.O.G.S.E, l a L.O.C .E (en ésta de f or m a todavía más
marcada), la a ctu al L.O.E., y el currículo aragonés, hablan d e la impo rtanci a de
promover el desarrollo de estil os de v ida sal udables, dándole al te ma de la Sal ud no
sólo u na gran i mportancia sino dotándolo de autonomía propia dentr o del currículo de
E.F. y por enc i ma de los con te nidos transv er s ales. Estos c ontenidos transver sales
tienen q ue ve r con v alores y ac titudes que respond en a u n pro yecto social y de
educación d entro de un m arco social, li bre, pacífico, respetuoso c on las personas y c on
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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el medio natural, en e l que se desarrollan y se rel acionan entr e s í, partiendo de una
dimensión é ti ca pro piciada por la a ut o nomía m oral del alumnado (González Lucini,
1993; citado por Narganes, 2000).
El objetivo de estas campañas no es o tro que intentar prev en ir conductas
perjudiciales para l a salud (consum o de drogas, tabaquis mo, alcohol, s eden ta rismo,...),
creando hábitos de práctica de a cti vidad fí sica sal u d able (Martín Pastor,1995; Marcos,
2000; Ba l aguer, 2002; Cuervo, 2005; Lorenzo et al., 2005) y alim en tación a decuada en
la población.
La OMS, j unto c on la comi sión de la Unión Europea y el Cons ejo de Eu ropa,
recoge l a pr opuesta d e expertos en l os ámbitos de salu d y la educac i ón, así como los
responsables p olíti cos e i nve sti gadores, y e ncarga al Secretario Técnico que desarroll e
la i de a de la Red Europea de Escuelas Promotoras de Sal ud ( REEPS) (Ania, 2007 ). La
REEPS se cons t ituye así en una f orma de dar a conocer la idea de la Escuela
promotora d e S alud y de fomentar las r elaciones horizontales entre l os centros
educativos vi nculados; l a posibil i dad e n de finitiva de sumar energías y c onectar l as
sinergias de m inisterios o departamentos educa ti vos y s anitarios de t odo el m undo
(Sierra & Zuriarrain, 1998).
Con l as REE PS, el concepto de salud s e am plia, así se estrechan l os vínculos c on
el entor no soci al y c ultural del centro, i ntegrando las p ropuestas d e las entidades en s u
propio pl an de acti vid ades y convi rtiéndose de esta m anera en un agen t e p romotor de
salud de las f amilias y de todos l os miembros de l a comu nidad educativa (Ania, 2007).
Este nue v o paradigma de educación para la salud, se concreta en 12 punto s básicos
que deben asumi r aq u ellas Escuelas Promotoras de Salud:
1. Promover la autoestima de cada alumno/a.
2. Favorecer las buenas relaciones en l a vida escolar cotidiana.
Capí tulo 2: La Edu cación Física y su orienta ción hacia la sal ud.
96
1990, 199 4; Sánchez Bañuelos, 1 996; W einb erg y Could, 1996; Evans, 19 99; Santaell a,
y Delgado, 2003).
A l a v ez existe una importante evidencia de q u e l a m ay oría de la población en los
países desarroll ados no r ealiza los niveles m ínimos de activi dad que serían nec esarios
para m an t ener un mej o r estado de s alud (Serrano, 1989; C aspersen, Merri tt, y
Sthephens, 1994; Veiga, 2001).
A causa de este crecimi ento exp o n encia l del coste de los servicios de salud, en
gran part e debido al envej ecimiento de la población, la Organización Mundial de la
Salud (OMS) ha reco mendado a l os gobiern os de los disti ntos países l a elabora ci ón y la
adopción de pl anes de salud para s us pobl aciones. Estados Unid os y C anadá fuer on
pioneros al respecto. Europa ha seguido el mi smo cami no , pese a voces crí ticas como
Vuor i , O ja, y Stahl, cuando e n 1996 ha blan de e sta pre ocupación (Vuori, Oja, y Stahl,
1996).
En la ma yo ría de países el p or c entaje más a m plio de recurs os económi cos en el
área de salud s e desti na al sistema asistenc ial, es de cir, a los servicios de medicina
curativa, sobre todo en el ámbito hospitalario. No obstante, serí a m ucho más ef icaz una
orientación prev entiva y, a m edio pl azo , reduciría co nsiderablement e los c ostes. Por
ejemplo, al efect ua r una c ampaña efectiv a de promoción de la sal ud a t ravés de la
práctica regu l ar d e ejercici o físi co, se puede disminui r la incidencia de enfermedades
cardiovasculares. Quizás el p roblema de q u e se invierta poco esfuerzo y presu p u esto
en l as c ampañas p rev entivas sea debido a que sus efec tos sól o se pueden c onstatar a
medio o l argo pl azo. Se suel e dar la circunstancia de que e stos ef ectos se c omprueban
a nivel estadístico, constatándose en un a dismi nu ci ón del porc entaje de población
enferma, y partiendo de la base de que lo “normal” es esta r sano. En reali dad e n los
países d esarro l lados esta “normali dad” es sólo aparente, ya que a menudo se
acompaña de trastornos derivados de u na alim entación i nadecuada, del sedentarismo y
del estrés crónico.
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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Pare c e claro q ue, l a mayor c o ntribu ci ón para l a reducción d e la mortalidad
corresponde a una act uación s obre l a m odificación de los h ábitos o es til os de vi da , es
decir, la adopción de estil os saludables, entre ell os un estilo de v ida a cti vo. Si n
embargo, en l a r ealidad, sólo se destina un 1’ 5% de l os recursos totales a la promoción
de estil os de vi da s aludables, destacando el 90% que se d estin a al si stema asi stenc i al
para el tratamiento de la enf ermedad c uando ha aparecido (Capdevil a, 2002) .
Estudios especi alizados h an indicado que la p ráctic a de activi dad físi ca en el
tiempo libre está positivamente re lacio nado c on otras c onductas que m ejoran la salud,
tales como l a vi da a ctiv a, l a alimentación saludable y una buena higiene dental, y
negativamente as ociada con conductas no saludables tales como el consumo de
tabaco, el consumo de al cohol y el consum o de ali mento s i nsanos ( Balaguer et al.,
1994; Past or, 1999; Nutbeam, Smi th, Moore, y Bauman, 1993; Bal ag u er y Casti ll o,
2001; Ba l aguer, 200 2 ).
A pesar del aumento de las evidencias a f avor de un estilo de vida ac tivo, la mayor
parte de la población permanece s edentaria. Las estadísti cas i n dic a n que (Capdevil a,
2002):
• Más del 50% de l os adultos no son suf icientemente activos com o p ara obtener
benefici os so bre su salud.
• Más del 30% no practican ningún tipo de activi dad f ísic a en el tiempo l ibre.
• La parti cipación en l a prácti ca de activi d ad fí sica en el tiempo l ibre di smi nuye a
medida que se incrementa la edad.
• Las mujeres p articipan meno s que l os hombres e n actividades f ísicas m ode radas
o vigorosas.
Capí tulo 2: La Edu cación Física y su orienta ción hacia la sal ud.
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Apoyando estos datos, i nves t igaciones esp añolas determinaban hace die z años
que un 40% de la población española es s edentaria (DECRE, 1994; Salgado-Araujo,
1998 y Casti llo y Balaguer , 1 998). Estos estudios indica n además que, a medida qu e
aumenta la e dad, desciende la proporció n de españoles que pra ctican algún ti po de
ejercicio físi co. Además , e n estos estudi os s e m ues t ra un claro pr edo m inio de la
activi da d f ísi ca en aquellas comunidades si tuadas en l a m itad norte, f rente a las
ubicadas en el levante o en el s ur. Es tos dat os s ubrayan l a i mporta ncia del cli ma como
agente m odificador de l as co n du ct as h umanas, en este caso de l ejercicio f ísico,
corroborando que l as altas tempe ratu ra s predisponen a una menor actividad física.
Según Garc í a Ferrando (2001), en los úl timos años ha descendido el por c entaje
de la población que practi ca depor t e (ac tualmente el 63% no practic a n ingú n deporte).
Con respecto a esta di smi nución, div ersos estudios s ugieren que l os adolescentes
prefi ere n pasar tiempo li br e con los amigos/as, o bi en reali zan d o actividades no
organizadas tales como hablar o escuchar m úsica antes que o cupar s u ti empo en
activi da des organizad as ( W old, 1989, Castillo y Balaguer, 1998). E stas f or m as de
ocupar el tiempo l ibre podrían explicar e n parte la tend e nci a a di sminuir l a activ idad
fí s i ca en l a adolescencia.
Estamos f ren te a un problema s obre el que se vi enen aporta ndo datos mu y
signific ativo s en las dos últimas década s. L a práctica de dep orte y/o eje rcicio físico de
los niños y adol escentes es menor de l o que sería co nveniente para obtener di chos
benefici os. Además, se evi dencia un probl ema d e sedentarism o o de inac t ividad en la
infancia y en l a adolesce n ci a (Mendoza, 2000; B alaguer y Castill o, 2001; Bal ague r,
2002).
Un campo d e aplicac ión relevante p ara p a l iar est a situación es l a dimensi ón
educativa, es d ecir, la p osibilidad de educar a los ci udadanos para s er f ísi camente
activos. En e ste sen t ido s e s uele a s umir que los háb itos de ejerc i cio f ísico y salud se
establecen a edades tempran as en el ámbito escolar (Dishman y Dunn, 1988).
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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Aunque a veces se d a por s upuesto que los niños y adolescentes ya reali zan
activi da d física en el colegio, durante sus clases de E.F. , pare ce que estos ni veles de
práctica no son s ufic ie ntes y por tanto, que el problema del s edentarismo inc luye
también al per io do esc olar (Parcel et al., 198 7). Diversos estudios han mostrado q ue la
activi da d f ísica re ali zada e n el colegio, por sí sola, no es sufi ci ente para promover
benefici os saludables óptim os (Simons-Morton et al., 1987; Castillo y Balaguer 1998).
Esto es debido a que l os niños no dedican el tiem p o sufici ente en l as c lases de E.F. a
practicar activi da d f ísica.
En l a t abla 2. 1. se m uestran l os estu dios españoles m ás destacados s obre
patrones de prác t ica en pobla ci ón i nf anti l y juvenil. Ambos ti pos de estudios
(sociológicos y epidem iológ i cos), se bas an en que la inf ormación es proporcionada p or
los p ropi os sujetos utilizando d i versos ti po s de cuestionarios. Son sencill os y
económicos, si n embargo, la validez de los datos es basta nte cuestionable. A
continuación, en la tabla 2.2., s e detallan las co nclusiones generales más destacadas
que se pu ede n extra er d el análi sis de l os estudi os españoles m ás i mporta ntes s obre
patrones de prácti ca en pob laci ón infantil y ju ven i l.
Capí tulo 2: La Edu cación Física y su orienta ción hacia la sal ud.
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Tabla 2.1. Estud i os espa ñoles más destaca dos so bre p atr ones de práctic a e n població n
infantil y j uvenil (adaptado de Veig a, 20 01).
Estudios sociológicos:
Destac a en este apart ado los Est udio s q ue r ealiza sobre “H ábitos Deport ivos de los
Españole s” y sobre “Tiempo Libre y Act ividades Dep ortivas de la j uvent ud en Es paña” G arcí a
Ferrando (1997, 20 01), el estudio realizado por V ázqu ez (1993) sobr e “A ct it udes y P r ácticas
Deportiv as de las Mu jeres E spañolas ”, el de Ruiz, F. (2001), Bal aguer (2002), Mendoza (19 94)
y el de Aznar y W ebster (2006).
Estudios epidemiológ icos:
Destac an en est e grupo “Las encues tas Nacionales de Salu d (ENS)” (l a rec ogida de los
datos es indirecta, ya que, s on los padres los que son pregunt ados r espect o a sus hijos), “Los
Estu dios Españoles so bre Conduct as de l os E scolares R elaciona dos c on la Salud” de
Mendoza et al. (1996), Mend oza (20 00) (t iene como objetiv o crear un sist ema est andarizado
de cont rol epidemi ológico que pueda aport ar in formación sobre c onduct as que tienen
repercusiones sobre la salud en la población en edad escolar, de modo que esta pueda ser
comparada ent re diferentes países) y el est udio de Moreno y ot ros (2005) sobre “Los
adolescent es es pañoles y s u salud” .
Tabla 2.2 . Conclusio ne s del análi s i s de los estudio s español es más importa ntes sobr e
patrones de prácti ca en poblaci ón infanti l y j uvenil (adaptad o de Vei ga , 2001 ).
► En gen eral, los estudios son dif ícilmente c ontrastables al ut iliza r medidas de la
actividad fís ica y deport iva diferent es, así c omo por la no c oincidencia de los t ramos de edad
que abarcan, exc epto en aquellos c asos, en los que ést os son serie s temporales del mismo
estu dio (por ejemplo los es tudios de G arcía Ferrando que se repiten c ada 5 años desde
1980).
► Lo s estudios soc iol óg icos (Garcí a Ferrando, 2 001, Mendoza, 2000, Moreno y otr os,
2005, y A zn ar y W ebster, 2006) nos alertan del bajo nivel de práct ica fí sica de l a po blación
infant il y adol escente. Además, traba j os como los de Castillo y Bala guer ( 1998) y Moreno y
otros (2005) no s indican que l a par ticipac ión en a ct ividades fís icas y e n dep ort es f uera del
colegio, dec rece a part ir de los 13 años. Estudios no nacionales c omo el de Sallis et al.
(2000), conf irman estos r e sult ados c uando nos indican que el nivel de práct ica de actividad
fís ica en la infancia y la adolescenci a es bajo.
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
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Tabla 2.2 . Conclusio ne s del análi s i s de los estudio s español es más importa ntes sobr e
patrones de prácti ca en poblaci ón infanti l y j uvenil (adaptad o de Vei ga , 2001 ).
► En el t ramo de edad de 15 a 19 años, s e pueden est able cer c om o dato des taca bl e
únicament e las i m port antísimas diferenc ias entr e chicos y c hicas (a fav or de los chicos) en
los niveles de práct ica deportiv a. Sin embargo, a pesar de que se observan import antes
diferencias entre c hicos y chicas, pare ce exist ir en l a sociedad espa ñola un a tende ncia al
increment o d e la prác t ica deportiv a en el c aso de las chic as, que est á hac iendo que la
diferencia entre c hicos y chicas en es a f ranj a de edad s e r eduzca .
► El porcenta je de chicos y chicas que di cen realizar a ctiv idad fí sica “no deportiva”
con regularidad es bas tante inf erior a los que dicen r ealizar práct ica d eportiva c on
regularidad. Es te dato parec e poner de manif iesto la import ancia d e la práct ica deportiva
dentro de lo s h ábit os de activ idad de los a dolescent es de est a eda d. También denota un a
excesiv a dependenc ia del deporte f ederado co mo há bit o de prác tica en los primeros años de
la adol escencia. Este as p ect o podrí a explicar el que en c uanto se dej a de p ract icar es e
deporte a nivel f ederado (con un grupo de amigos, una est ructura inst itucional, ... ), no se
tiene el hábito de r ealizar ejer cicio fí sico por uno mismo.
► La may orí a de las investigaciones r eali zad as so bre los motivos de prác tica de
deporte y/o e jercicio fís ico (Balagu er y Atienza, 199 4; Cast illo, 19 95; Garcí a Ferrando, 1997;
citados en Balaguer y C astillo, 2001) han rev elado qu e los jóvenes t ienen mot iv os similares
para prac tica r d iferent es deportes tanto a nivel recrea t ivo como a nivel de c ompetició n,
incluyendo entre los mot ivos más importantes la diversión y la mejora de la salud.
► En general, para los chicos son más importantes los motivos de res ultados ,
mient ras que para las c hicas parecen ser m ás importantes los a spectos soc iale s del deporte.
En gene ral las mu jeres mu estr an niveles de práct ica de a ctividad fí sico-deport iva infer iores a
los de los hombres (Lorenzo, 2005). Sobre est e as pecto es relevante remarcar las
conclusio nes de l est udio d e Garc ía Ferra ndo (2005) donde afirma que el nive l d e práct ica de
las m ujeres, aun s iend o inferior al de los hombres, ha aumentado en los últimos cinco años.
Los niveles de prác tica de los hombres se mant ienen esta bles.
► Se gún Cechini et al. (2003) las activ idad es no c ompetitivas parecen intere sar a una
inmensa mayoría, m ient ras que la compet ición p reocupa a u n reducido nú mero,
mayoritar iamente masc ulino. Las tareas sociomotric es conll eva n procesos d e comun icación
y de c ontrac omunica ci ón, por lo que s on consiste ntes con los motivos de div ersión, amistad y
competición, mientras que las psicomotric es o actividades motrices en solit ario, están más
relaciona das c on la mejora d e la f orma física, el bienestar y el gas to de energía .
Capí tulo 2: La Edu cación Física y su orienta ción hacia la sal ud.
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Tabla 2.2 . Conclusio ne s del análi s i s de los estudio s español es más importa ntes sobr e
patrones de prácti ca en poblaci ón infanti l y j uvenil (adaptad o de Vei ga , 2001 ).
► Lo s más jóvenes est án más motivados a la prác tica que los más mayores por
factores externos (por ej emplo, est ar con amigos, sat isfacer a los padres, las rec om pens as).
► La juventud con est udios universit arios presenta ma yores índices de int erés por la
práct ica de activ idades fís ico-deport ivas.
La c ues t ión d e l as rel a ci ones entre l a salud y l a p ráctica de ac ti vidad fís ica no se
centra tanto en encontrar vínculos e ntre ellas, dado que evid entemente aca b amos de
ver que l os hay, sino en defi nir cómo son y desde q ué punto d e vista deben estudiarse
(Pérez Samaniego, 2000).
Michaud et al. (2006), i ndica que l os j óvenes c ono cen l os comportam ientos que s e
deben adoptar para tener u na buena salud, sin embar go, estos c onocimientos no
parecen sufi cientes para que s e compr o metan personalmente en la adopción de
buenos hábit o s da v ida. Es neces ario incr ementar nuestros cono cimientos sobr e c ómo
podemo s f acilitar la partici pació n de l os j óvenes en programas de acti vidad f ísic a
(Zagalaz et al., 2005 y Michaud et al., 2006). Nec esitamos conocer cuál e s son los
factores de predisposición, f acilitación y refu erzos asociados con la práctica de actividad
fí s i ca con el objetivo de que l os j ó venes a dquier a n un estilo de vi da acti vo y lo
mantengan a l o largo d e s u ci clo vi tal y ya desde nuestro ám b it o prof esion al (e l área de
E.F.), conocer c uál es nuestro factor de in fluencia frente a otros agentes s ociales y
cómo podemos mejorarlo (Aznar y W eb ster, 2006).
Estando c laros l os benef icios que propor ciona l a actividad f ísica, el mundo
occidental se e nfrenta hoy en dí a al desaf ío de inic iar en la activi da d físi ca saludab le a
las per s onas inactivas e i ntentar, qui zás l o m ás compli cado, que la gente activa
mantenga su nivel de actividad (Lloret, 1990). E n este sen tido, los i nten t os repetidos y
concretos de promocionar l a actividad f ísica entre la po blación han t enido r esultados
dispares. Au nque algunos p rogramas han tenido éx i to inv olucrando a un gran n úmer o
de parti cipante s, conti núa existi endo el probl ema de la fidelidad a la prácti ca asidua de
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
103
activi da d f ísica en l a ma yor ía de la población (Blasco, 1994; Di shman, 1998; Sal gado-
Arau j o, 19 98; B alaguer y Castillo, 2001; Balaguer, 2 002; Santaella y D elgado, 2003 y
Hernández y Velázquez, 2004).
Además, debemos estar atentos a l as relaciones que, en ocasiones , s e establecen
entre l a activ idad f ísica y la salud y que no responden a l os pr opósitos de tr ansferencia
positiva que en principio debería haber entre ambos conceptos.
Pare c e cl aro, a te nor de lo visto hasta a hora , que l a salud es un h echo soci al. E sta
afirmaci ón , q ue parece dif ícil de refutar, resulta casi invisible para m uchas personas que
se plantean qu é es la práctica f ísica s aludable. Al hab l ar de l as relaci ones entr e
activi da d físi ca y s alud tam bién se debería tratar de las cuestiones históricas, sociales,
económicas, pol íticas y cultural e s q ue contri buy e n a constr uir l os si gni f ic ado s d e dichas
relaciones (Vi cens , 1995). Concepción, p e rspectiva o vi sión críti ca son denomi na ci ones
utilizadas en diferentes disci plina s cuando quiere plant earse una postura alt ernativa a
una determi nad a ideolog í a dominante. Pérez Samaniego (200 0), denomina conc iencia
crítica a una ser ie d e corrientes s ociales que basa n sus acciones en un cambio de
mentalidad y q ue m anifi e stan una v oluntad s aludable d e ex periencia social o rientada en
la dirección de l lucro, el egoísmo o e l dominio social. Devís y Pe i ró (1992) de nominan
modelo sociocríti co de E.F. a aquel que se preocupa f und a menta l mente por las
desigualdades y l a inj usticia s ocial exi stente en relaci ó n a l ejercici o f ísico y s alud, y que
inclu y e c uestiones r elacionadas con el sexismo, el c u l to a l cu erpo y l os e sti los de vida
dentro de la cultura co nsu mi sta.
La cultura (tal y c omo anteriorm ente señal aba Mendoza et al. 1994), es un
elemento de gran interés e n el tema q ue no s ocupa. Así, l os hábi tos culturales
arraigados en un determi n a do c on t exto social, (al im enta ció n, hábi tos higiénicos,
consumo de alcohol, tabaco, etc) i mpiden o di ficultan el afi anzamiento en hábitos de
vida saludables.
Autores como Casim iro A ndú j ar, (1999) nos com enta como a menudo, alentados
por médicos, psicólogos, entre nadores, profesore s y padr es, nos v emos envueltos en l a
Capí tulo 2: La Edu cación Física y su orienta ción hacia la sal ud.
104
tan sona da recom endación general d e “ hacer ejercici o”. Pero éste es un tem a delicado,
tratado en ocasiones c on fri vol i dad , sin l a atención n ecesaria y sin plantear dos puntos
de vista sumamente im por ta ntes:
• Por una parte ¿se reconoce re almente cuál e s el ejercicio adecuad o para la salud?
¿Es saludable cualqui er ej ercici o? ¿Ti ene n cl ar o este c oncepto l os m édico s de
atención primaria, los profesores de E.F., l os en tr enadores deportivos, ...).
• Por otra parte, está el hecho demostr ado en l os estudios que ha ido r enovando
García Ferrando sobre los hábitos deporti vos de l os españoles, donde se
manifi esta un gran interés por el deporte, pero resulta escasa la realidad de
partici pac i ón del m ismo.
Estas reflexi ones nos demuestran que el c ono ci miento popul ar de l os benefi cios
de la ac ti vidad f ísi ca y el incre ment o p or el interé s por el deporte, n o impl ican la
movili za ci ón ciudadana, ni g arantizan, en el cas o de los participantes, que la pr áctica
sea adecuada, pues, en m uchas oc asiones, mientras se cree estar trabajando para
mejorar la salud, la f orma de program ar o ejecutar los entrenami entos tiene más que ver
con el éxito y el rendi miento que con l a pr om oción d e una v ida sal uda ble (Águil a y
Casim iro, 19 9 7 ; Ca si mir o Andú jar, 1999).
Al ha cer hincapié en l a sal ud c omo proc eso vinculado a l a cal idad de vi da, Pérez
Samaniego ( 2000) af irma que no se pretende j ustific a r cualquier prácti ca que
proporcione un bienestar i nmediato, si no poner énfasi s en el hecho de que cada
persona puede al canzar un ci erto grado d e bienestar. La salud no sólo se consideraría
como un e sta do obj etibable de mayor o m enor enfermedad sin o como una percepción
subjetiva d e una m ejor o pe o r cali dad de vi da vincul ada en muchos casos a f actores
socioeconómicos o cu l tura l es. En e ste s entido es ne c esario a doptar un pun t o de v ista
cualitativ o que atienda, sobre todo al “cóm o” se produc e la i nteracción entre los
Evaluaci ón de la en s eñanza de la Educación Físi ca en la E.S.O. e n Aragón, e implementación de un pr ograma de ent r enamient o en
habilida des y es t r ateg ias docentes i m plicadas en l a promoción d e actitudes y conductas s al udables.
105
diferentes f actores que i nciden en l a sal u d (Zagalaz et al., 2005; Azn ar y W ebster,
2006).
Uno de los f actore s cl aves para lograr q ue se mantenga una r elación positiva entre
ejercicio y s alud es l a cal idad de la prácti ca, consi derando aspectos tales como la
intensidad, frecuencia y duración, siempre en relaci ón co n las c on dic iones y
características personales de cada cual.
Las r ecomendaciones en materia de ej ercicio han ev olucionado princ ipalmente en
lo que c o ncierne a l criter io de intensidad del e j ercici o (Aznar y W eb ster, 2006). Así lo
indica Pi er o n ( 2003) ci tando a Alm ond, (2000) cuando nos s eñala que “si bien no han
variado en na da las m odalidades de ejercic io que más beneficios aportan a la s alud y la
frecuencia semanal de práctica que s e nece sita para o btener esos benefi cios, si se ha
producido una m odificación en cuanto a l a intensidad de la p ráctica. Mientras que
antaño sólo c onsidera ban actividades saluda bles aquell as que logr aban alcanzar del 70
al 90 % de l a c apacidad f uncional del i n d ividuo, ho y en día e stá demostr ado que
activi da des de i nten si dades mod eradas tienen un efecto positi vo so b re l a salud de las
personas.
La acti vidad fí sica practicada r egularmente pare c e c orrelacionar c on otros
indicadores de est ilos de vida s aludable, s i bien esta activ idad debe manteners e
bastante tiempo para que los efectos sean vi sibles y de cierta duración (Cantó n, 2001).
Estudios como los d e Hoyos et a l . (20 05), añaden q ue a t enor de los res ultados
obtenidos en s u i nvestigación, ú nicamente el re alizar ej ercicio más d e dos veces por
semana puede conducir a ef ectos be n eficiosos en té rminos de VO2 máxim o, uno de los
principales indica dore s de l a c apacidad a eróbic a y u n c omponente im po rtante asocia do
a la disminución del riesgo de e nfermedades c orona rias. E sta vi si ón coinci de con la de
otros estudios como los de Sesso et al. ( 2000) donde se ha descrito como el ejercic io
leve no disminuye si gnifi cat i vamente el riesgo c oronario y s e vislumbra l a necesidad de
llevar a c abo m ás de dos s esiones semanales enf ocadas a la capacidad de r esistencia
para lograr los benef icios de la práctica de ejercici o físico.
Capí tulo 3: La Evaluación de la Educación Físi ca.
208
grado d e c ondición f ísica de los alumnos respecto a las medias
estandarizadas de otros centros, regiones, pa íses, etc.
• Valoración del área (status): I magen que s e ti ene d e l a E.F. por l os
diferentes a gen t es que l o ro dean (padre s y madres, otros prof esore s
diferentes a los de E.F. , la adminis tración, l os medios de c omunicación,
etc.).
• Conceptos sobre ev alu ación:Conceptos teóricos b ásicos sob re
evaluación (i nicial , f ormativa y sumati va, autoevaluació n, coeval ua ci ón ,
etc.).
• Herrami enta s de e v aluación:Propuestas de puesta en práctica de
herramientas n o v edosas p ara evaluar los diferente s co ntenidos propios
del área y/o el área en si.
• Motivación del al u m no/a:Motivación de los alum nos haci a los contenidos
del ár ea de E.F., el profesor del área, las a ctividades ex t raescolares, el
desarrollo y cl ima del aula, etc.
• Tipo de téc nica utilizada en el estudio que se detall a en l a ref eren ci a
bibli ográ fi ca (cuestionarios , encuesta, ob s ervación, test físicos, entrevistas,
diario, i nforme des cri ptivo).
• Tipo de documento encontrado ( artículo, libro, c apítulo d e un libro o actas
de congreso, monográ fico, página web, tesis doctoral).
Evaluació n de la enseñanza d e la Educació n Físi c a en la E.S .O. en Aragón, e implem ent ación de un p rograma de entrenamient o
en habili dades y est r ate gias doce nte s impl i cadas en la promoci ón de actitud es y conductas saludabl e s.
209
A ná lisis de los resultados obtenidos:
1. Según el país de procedencia de la investigaci ón:
Como p odemos observa r en la ta bla 3. 3
b
, el país d el que aparecen un
mayor número de trabajos relaciona dos con l a evaluación d e l a E.F. es EE UU (el
51,7%), seguid o de p aíses c omo Inglaterra (con un 1 1,6%), Chi na (co n un 10 ,4
% ) y Franc i a (con un 9,8 %). De p ro c edencia española se ha encontrado el 1,5
% .
Tabla 3.3
b
. País de procedenci a de l a i nvestigació n
País Número de do cumentos %
EEUU 343 51,7
I ngla t erra 77 11,6
China 69 10,4
Franc ia 65 9,8
Alemania 20 3,0
España 10 1,5
Austr alia 8 1,2
Canada 10 1,5
Grecia 8 1,2
Ot ros 54 8,1
2. Según el tipo de documento encontrado:
Tal y c omo s e puede observar e n l a tabla 3.4, l a mayo r part e de lo s documentos
encontrados eran art ículos. Así, el número d e document os catalogados como
“a rtíc ulos” fue de 5 4 8 (un 82,53%), f ren t e al 0,15% que hace referenci a a los “capítulos
de libros”.
Tabla 3.4 . Tipo de do cument o s enc ontrados
Docume ntos Número de
document os
%
Artículo 548 82,53
Libro 74 11,14
Monográ fico 23 3,46
Tesis 20 3,01
Página we b 11 1,66
Capí tulo 1 0,15
Capí tulo 3: La Evaluación de la Educación Físi ca.
210
El número de documentos suma m ás de 664 p orque en ocasione hubo algún
documento q u e ad e m ás de s er p u blicado co mo artículo, ap arecía en una págin a web,
de allí q ue se computara en dos ítems di ferentes.
3. Según los agentes implicados:
Según s e observa en l a tabla 3.5, l a mayor parte de l os documento s encontrados
implic an en el estud i o al grupo de alumnos e xclusivamente. Así, el número de estudios
que hace referencia a los “alumnos” es d e 2 94 (lo que supone un 44,28% d el total de
los estud i o s anali zados), frente al 2,71 % que centran s u atenci ón en la
“adminis trac i ón”.
Como s e pued e observar el número d e estudios totales no c orresponde co n el
número de est u dios a nalizados (ma yor el número de documentos totales). Esto es
debido a que en un m ismo estudio se podían ver i mplicados varios agentes (ta bla 3.6).
Por e sta razón, se tomó la decisión de concre tar e st e análisi s.
Tabla 3.5. Var iables so bre los que se centran los
estudios
Tipos de agentes Número de
document os
encont rados
%
Alumnos /as 294 44,28
Genérica mente el área
de EF 262 39,46
Profesor es 165 24,85
Padres-madr es 10 1, 51
Administ ración 18 2, 71
Tabla 3.6. Número de age ntes impl icados en l os diferentes
estudios
Agent es Número de
estu dios %
Un s olo agente implicado en el est udio
590 88,9
Varios agentes impl ica dos en el
estu dio 74 11,1
Evaluació n de la enseñanza d e la Educació n Físi c a en la E.S .O. en Aragón, e implem ent ación de un p rograma de entrenamient o
en habili dades y est r ate gias doce nte s impl i cadas en la promoci ón de actitud es y conductas saludabl e s.
211
Ta l y como i ndica la tabla 3.6, el número de est udios que analiza un solo a gente
es mu y s uperior al de varios agente s (8 8,9% f rente al 11% ). Si n embargo s e consid er ó
necesario pro f undizar en e l s ignifi cado de es e 1 1,1% c on el fi n de iden tif icar l a
composición d el tipo de agentes i mplicado s en a quellos estudios en los que s e t enía n
en cuenta do s o más de el los (tabla 3.7, g ráf ico 1).
Tabla 3.7. Ag ente s soci ales considerad os en l os estudi os s obre e va l u aci ón de la E.F. en la
E.S.O.
Número de
agentes
implicados
Porcenta j e r espect o al t otal
de est udios c on impl ic ación
de v arios agentes so ciales
Agentes Número de est udios
encontrados
4 - A l umno s, P rofesores, Padres-
madres y A dmi nistraci ón 0
3 10,8%
Alumnos, P rofesores y
Administ rac ión 3
Alumnos , P rofesores y P adres-
madres 2
Alumnos , P rofesores y Á rea de
E.F. 2
Alumnos, P adres-
madres y Área
de E. F 1
2 89,1%
Alumnos y Profesores 30
Alumnos y Padres-madre s 5
Alumnos y Administ ración 4
Alumnos y Área de E. F. 9
Profesores y Adminis tración 2
Profesores y Área de E.F. 11
Administ rac ión y Áre a de E.F 4
Padres y Área de E. F. 1
Ca p í t u l o 3 : L a E v a l u a c i ó n d e l a E d u c a c i ó n F í s i c a .
Como podemos com pr o b a r e n l a t a b l a
cuenta a Alumnos, Profeso r e s , P a d r e s
aspecto es considerado clav e e n l a p r e s e n t e i n v e s t i g a c i ó n , y a q u e u n o d e l o s c r i t e r i o s
de l a evaluación re alizada h a s i d o c o n s i d e r a r a t o d o
integran l a comunidad educa t i v a ( p r o f e s o r e s , a l u m n o s , p a d r e s
4.
Según el ti po de téc nica u t i l i z a d a e n e l e s t u d i o :
A conti nu ación mostra m o s l a s d i s t i n t a s t é c n i c a s d e r e c o g i d a d e i n f o r m a c i ó n
utilizadas y el
número de est u d i o s e n l a s q u e e s u t i l i z a d a c a d a u n a ( t a b l a
es cierto que l a m ayo r parte d e l o s e s t u d i o s u t i l i z a n s ó l o u n t i p o d e t é c n i c a p a r a l a
re c ogida de inf or maci ón, en v a r i o s c a s o s , s e d e c i d i ó c o m b i n a r v a r i a s t é c n i c a s ( t a b l a
3.9) .
El número de estudio s q u e h a n u t i l i z a d o l a e n c u e s t a c o m o h e r r a m i e n t a d e
análisis ha sido de 45 (un 6, 7 8 % ) , e l D i a r i o 5 ( 0 , 7 5 % ) , l a o b s e r v a c i ó n 8 5 ( 1 2 , 8 0 % ) , l o s
test físi cos 48 (7,23%) y e l I n f o r m e 4 9 9 ( 7 5 , 1 5 % ) .
G r á f i c o 1 . N ú m e r o d e a g e n t e s s o c i a l e s
con s i d e r a d o s e n l a s i n v e s t i g a c i o n e s s o b r e
4 agent es o m as
C apí tulo 3: La Evaluación de la Educación Fí sica.
C o m o p o d e m o s c o m p r obar en la ta bla
3.
7, el número de est ud i o s q u e t i e n e n e n
c u e n t a a A l u m n o s , P r o f e s ores, Padre s
-
madres y Admini stración e s d e c e r o . E s t e
a s p e c t o e s c o n s i d e r a d o c l a v e e n la presen t e i nvestigación , ya qu e u n o d e l o s c r i t e r i o s
d e l a e v a l u a c i ó n r e a l i z a d a ha sido considerar a todo
s l os agen t e s s o c i a l e s q u e
i n t e g r a n l a c o m u n i d a d e d u c ativa ( profesores, alumnos, padres
-
madr e s , e x a l u m n o s , . . . ) .
S e g ú n e l t i p o d e t é c n i c a utilizada en el estudi o:
A c o n t i n u a c i ó n m o s t r amos las distintas técnicas de reco gid a d e i n f o r m a c i ó n
n ú m e r o d e e s tudi os e n l a s que es utilizada cada una ( t a b l a
e s c i e r t o q u e l a m a y o r p a r t e de l o s estudios uti lizan s ólo un ti po d e t é c n i c a p a r a l a
r e c o g i d a d e i n f o r m a c i ó n , e n varios casos, se decidió combinar vari a s t é c n i c a s ( t a b l a
E l n ú m e r o d e e s t u d i os que han utili zado la encuesta como h e r r a m i e n t a d e
a n á l i s i s h a s i d o d e 4 5 ( u n 6 , 7 8%), el Di ar i o 5 (0,75%), l a observación 8 5 ( 1 2 , 8 0 % ) , l o s
t e s t f í s i c o s 4 8 ( 7 , 2 3 % ) y el Informe 499 (75, 15% ).
Com o i nfo rm e s e c o n s i d e r a n
0% 10%
89%
1%
G ráfico 1. N úmero de agentes soc i ales
c o n siderados en las investigaciones sobre
la evaluación d e la E.F.
4 agen tes o mas
3 a gentes 2 agentes 1 agente
212
7 , e l n ú m e r o d e e s t u dios que t ienen e n
m a d r e s y A d m i n i s t r a c i ó n e s de cero . Este
a s p e c t o e s c o n s i d e r a d o c l a v e e n l a p r e s e n t e i n v e s t i g a c i ó n , y a q u e uno de los criterios
s l o s a g e n tes s ociales que
m a d r e s, exalum nos,...).
A c o n t i n u a c i ó n m o s t r a m o s l a s d i s t i n t a s t é c n i c a s d e r e c o g i da de inform ación
n ú m e r o d e e s t u d i o s e n l a s q u e e s u t i l i z a d a c a d a u n a (t abla
3.8). Si bien
e s c i e r t o q u e l a m a y o r p a r t e d e l o s e s t u d i o s u t i l i z a n s ó l o u n t i p o de t écnica para l a
r e c o g i d a d e i n f o r m a c i ó n , e n v a r i o s c a s o s , s e d e c i d i ó c o m b i n a r v a r ias técnicas (tabla
E l n ú m e r o d e e s t u d i o s q u e h a n u t i l i z a d o l a e n c u e s t a c o m o h erramienta de
a n á l i s i s h a s i d o d e 4 5 ( u n 6 , 7 8 % ) , e l D i a r i o 5 ( 0 , 7 5 % ) , l a o b s e r v a c i ó n 85 (12,80%), los
C o m o i n f o r m e se co nsideran
Evaluació n de la enseñanza d e la Educació n Físi c a en la E.S .O. en Aragón, e implem ent ación de un p rograma de entrenamient o
en habili dades y est r ate gias doce nte s impl i cadas en la promoci ón de actitud es y conductas saludabl e s.
213
aquellos estudi o s donde no a pare c e clarament e la técnica uti lizada y en los q ue se
informa sobre la evaluación en E.F.
A diferen ci a d e las investigaciones d o n de c lara m ente c en tr an su objeto de
estudio en la utili zación y p osterior presentaci ó n de l os result ados q ue s e deri ven de l a
puesta en pr áctica de una téc nica determinada, el inform e trata la descri pción de los
re s ultados y las conclusiones más relev antes que se der i van d el estud i o, sin anali zar
la técnica util iza da para la recogida de i n f ormación. Abundan los inf o rmes donde se
re c ogen conclusiones de otro s estudios.
Tabla 3.8. Tipo de técnica utili zada en l o s estudios de
evaluació n de la E.F. en la E.S.O.
Técnica utilizada Número de
estu dios
encontrados
%
I nforme 499 75,15
Observ ación 85 12,80
Tes t físicos 48 7,23
Encuesta 45 6,78
Diario 5 0,75
Seguidamente m ostramos la r elación de estudios que e m plearo n v arios
instrumentos en su r ecogida de i n f ormación. En concreto aquell os estudios que
emplearon más d e un in strum ento, en todos los c asos f ueron u n máximo de dos. Así
el 95,5% de los e stu dios encontrados utilizaron un solo instrume nto, frente al 4,5% que
utilizó dos.
Capí tulo 3: La Evaluación de la Educación Físi ca.
214
Tabla 3.9. Rel ación de estudi o s q ue em p l ean u n o o
varios instrumentos para la evaluación de la E .F. en la
E.S.O.
Estudios Número de
estu dios %
Un solo ins trumento utilizado
634 95, 5
Dos inst rument os utilizados
30 4,5
Analizando los datos que a parecen en la t abla 3.10, podemos ver como la
combinación de inf orme/test físicos es la q ue predominó con ma y or f re c uencia (24,1%)
seguido de las c ombinacio nes informe/cuestionario (20,7%), informe/observación
(17,2%) y c uestionario entrevista (13,8%). En m enor númer o aparecen l as
combinaciones de di ario/o bserv ación, entrevi sta/observac i ón (ambas con un 6,9%) e
informe/entrevista, diario/test físicos y cuest ionario/observación (t odas ell as con un
3,4%).
Tabla 3. 10. Di stribución de estu dios que c ombinan varios
i n st rumentos
Combinac iones Número de
estu dios %
informe/ test fís icos 7 24,1
informe/ cuest ionario 6 20,7
I nforme/obs ervación 5 17,2
cues tionario/ent revista 4 13,8
diario/ob servación 2 6,9
entr evista/obs ervación 2 6,9
informe/ entrevist a 1 3 , 4
diario/t est físicos 1 3,4
cuestionario/o bservación 1 3,4
5. Según el contenido estudiado:
A conti nua ció n presentamos la tabl a de datos que reco ge la f recue nci a de
aparición de los diferentes tipos de conten idos que ha n aparecido en los est ud i os
analizados (ver tabla 3.11):
Evaluació n de la enseñanza d e la Educació n Físi c a en la E.S .O. en Aragón, e implem ent ación de un p rograma de entrenamient o
en habili dades y est r ate gias doce nte s impl i cadas en la promoci ón de actitud es y conductas saludabl e s.
215
Tabla 3.11. Con t enido s evaluad o s e n los estudios
sobre e valuación de l a E.F . en la E. S.O.
Cont enidos Número de
estu dios
%
Herramient as de ev aluación 217 30,4
Rendimient o deportiv o 161 22,5
Doc encia del pr ofesor/ a 125 17,5
Conceptos sobre evaluación 67 9,4
Hábitos saludabl es 50 7
Motivación de l alumno/ a 41 5, 7
Nuevas tec nologías/ev aluación
34 4, 8
Valoració n del ár ea (st atus) 17 2 ,4
Recurso s/inst alaciones 2 0,3
Ta l y como se refl eja en la t abla 3.11, l a m ay or parte de l os es tu dios cen tr an su
atención en ex pon e r novedos as herrami enta s para l a evalu ación (30,4%), le siguen
aquellos que se enfocan h acia el rendi miento deporti vo (22,5%) , la docencia del
profesor de E.F. (17,5% ), estudi os que aho n dan en los c o n c eptos básicos sobre
evaluación (9,4%), e valua ció n de l os há b itos sal uda bles (7%), la mot i vación del
alumno p or el deporte y/o l a E. F. (5,7%), a quellos orientado s hacia la im plantac i ón de
las nu ev as tec no l ogías y/o lo s medios audiovisuales p ara la e valuació n (4, 8%) y por
último aquellos estudios enfoc a d os a valor ar el status del ár ea de E.F. en nuestra
sociedad (2,4% ) y l os di rigidos a valorar los recursos materi ales e i nstalaciones
deportivas (0 ,3 %). C omo podemo s c omprobar, no se e vi dencia una g ran cantidad de
estudios que incidan en la infl uen cia de l a E.F. sobre l as variables del desarrollo
psicológico del adolescente (hábi to s s aludables y moti vación del alumnado).
De m anera más específ ica, se pretende revi sar l os principal es estudios
re l acionados directa o indirectamente con el área d e E.F. que tienen como
denominador común alguno de l os siguientes aspectos:
•
Pretender evaluar el área de E.F.
Capí tulo 3: La Evaluación de la Educación Físi ca.
216
•
Para la ob t ención de i nformación se ac ude a uno o v arios grupos de
población que co nforman la com un id ad educativa de un cen tr o de
enseñanza.
•
El tipo d e instrumento seleccionado para l a recogida de datos en el estudio:
el cuestionario.
En todas e stas i nvestigaciones, la inf or m ación es p r o p or ci onada por los propios
sujetos (alum nos, pr ofesores, expertos, etc.). Es te ti po de estudios ti enen la ve nta j a
de s er s encill os y eco nómicos, permi tien do obt ener informaci ón de ampli os gr u p os de
sujetos, y p or tanto p osibi li tan m uestras representati vas de l a pob l ación. Por el
contrario, la v ali dez de los d atos obtenidos e s, en ocasiones, c uesti on able (difi cultad
para con cr etar aquell o sobre lo que se quiere obtener información, etc .).
A continuación pas am os a d etallar las ca rac terísticas m etodo lógi cas básicas de
los estudios seleccionados (ver ta bla 3.12) :
Eval uación de la enseñanz a de l a Ed uc ació n Física en la E.S.O. en Aragó n, e i m plementaci ón de un p rograma d e entren am ie nto en ha bi lida des y estrategi as docentes i m plicadas en
la prom oción de actit udes y conductas sal udables.
217
Tabla 3.12. Estudios que han utili zado cuestionarios c omo h err ami en tas de ev al uación en l a E.F.
Autor/e s(año)
(País) Objeto de estudio C aract eríst icas de los
su j etos part icipantes Car acteríst icas del cuest ionari o
Belenguer et al.
(1984)
(España)
Evaluación de la E.F. y el deporte e n
B.U. P y C.O.U. Est udio realizado a
nivel Autonóm ico (Ar agón). Estu dio
realizado por el ICE ( Universidad de
Zaragoza).
Se part e de una pobl aci ón
de 60.82 0 alumnos del
distrit o universit ario de
Zaragoza (int egrado por
las t res provincias
aragonesas, más N avarra,
Soria y Rio ja ). La mues tra
fue una selección
proporcional de los s eis
conglomerados
provinci ales. La c antidad
tot al de encuestados fu e
de 4.859 alumnos.
La invest igación se inició con un estudio piloto q ue contenía
54 ít ems y se apli co a un colectiv o de 443 alumnos de dos
instit utos de Pam plona.
El estudio valora, a t ravés de una encuest a, la actitud
deportiva, la valoración de l a E. F. desde el punto de v i sta del
estat us respecto a otras áreas, aspectos m o t rices,
culturales, biológicos, psicológicos y sociológic os, aspectos
relacionados con la form a de evaluar en E. F. y un ap artado
de observac iones qu e el alumno puede real izar s obre
cualquiera de los temas preguntados anteriormente.
La encuest a consta de 10 preguntas desarr olla das en 44
preguntas , algunas de ellas múltiples que dier on lugar a 59
variables .
W ebster (1988)
(EEUU)
Valorar las percepciones de los padres
y las madres s obre los
comportamient os c onflictivos de los
niños.
Estudio realiz ado en la
Universidad de
W ashington. Partic ipan
120 familias (120 madres y
85 padres) , todos c on
niños c on problemas
conflict ivos de edades
entre los 3 y 8 años ( 82
niños y 38 c hicas). Los
niños eran de t odas las
clases sociales.
Además part icipan los 107
profeso res que im part en
clase a esos niños.
Aparecen varia s ve rsiones de la misma herram ient a:
Cuest iona r io para pad res:
Tres cuestionarios: El primero dest inado a conocer aspectos
relacionados con la depresión del niño, el segundo sobre la
relación entre los pa dres y el t ercero relacionado c on el nivel
de est rés de los pad r es.
Además s e realizaron obse rvaciones en el entorno familia r
(s esiones de 30 minut os) para comprobar la r elación entr e
los padres y los niños . Se utili zaron hojas de registr o para la
recogida de datos.
Cuando se pedía la opini ó n d e los padres por separado
(padre-madre) , estos debí an de e star aislados el uno del otro
para evitar la contaminación entr e ambos de la información
solicitada.
Cuestionar io para prof esores:
Cuestionario preescolar BE HAR. Est e era enviado por correo
a la Universida d en un plazo inferior a tres semanas.
En el est udio se comparan las opin iones ent re los padres,
las madres y los profesores.
Cap ítulo 3: La E valuación de l a Educac i ón Física.
224
Tabla 3.12. Estudios que han utili zado cuestionarios c omo h err ami en tas de ev al uación en l a E.F.
Autor/e s(año)
(País)
Objeto de est udio Caracterí sticas de los
su j etos part icipantes
Caract erístic as del cuestionario
Casimiro y
Pierón (2002)
(España)
Conocer si la práct ica de act ividad
física por parte de los padres favorec e
la adopc ión de dicho c omportamiento
por sus hijos durante la infancia y
adolesc encia.
775 escolares (370 de
primaria y 405 de
secundari a). Las edades
fueron: 11-12 años en
primaria y 15-1 6 en
secundaria.
Cuest iona r io previament e validado con dos estudios piloto
"dobles", por medi o de una t écnica de t est-retest". Las
preguntas formuladas al res pecto vers an sobre las
cuest ione s siguientes : realización de alguna ac tividad fís ica
o deport iva f uera del horario esco lar, práctic a física de los
padres e interés para que sus padres r ealic en dic ha
activ idad.
Balaguer (2002)
(España) Evaluar los est ilo s de vida en la
adolesc encia.
Adolescentes de la
Comunidad Val enciana de
11-13 y 15 años. Se parte
de un est udio piloto con
283 alumn os de entre 11 y
17 años . El est udio
definitivo estaba
compuesto por 1077
estudiantes de primaria y
secundaria de las tres
provinci as v alenc ianas .
Se trat a del Inv entario de Conductas de Salud en Esc olares
(The Health Be habior in Sc hoolchildren ( 1985/1986): A W HO
cr oss-national surv ey , W old, 1995) t raducido al cast ellano .
Consta de 74 pregunt as cerradas y abiertas . Los t emas que
toca son: Actividad fí sica, alimentación, alcohol, tabac o y
otras drogas ilegales, hábitos saludables, esc uela y t iempo
libre y p ercepción de la salud.
Fung, N g y Fu,
(2002)
(China)
Valorar el Programa Educa tivo
Obligatorio de E.F.
Se acude a una población
de 1400 alumnos .
Participan 748 alumnos.
Tras el anális is de los
cuestionarios s e deja la
muestra en 704 (478
mujeres, 226 hombres).
Contien e 24 preguntas sobre valores que aporta la E.F. que
está rec ibiendo en el c urso actual. El cuestionario, antes de
ser def initivo, paso por la valo r ación de 15 alumnos. Est a
valoraci ón previa, s irvió co mo estudio pilot o al estudio.
Eval uación de la enseñanz a de l a Ed uc ació n Física en la E.S.O. en Aragó n, e i m plementaci ón de un p rograma d e entren am ie nto en ha bi lida des y estrategi as docentes i m plicadas en
la prom oción de actit udes y conductas sal udables.
225
Tabla 3.12. Estudios que han utili zado cuestionarios c omo h err ami en tas de ev al uación en l a E.F.
Autor/e s(año)
(País)
Objeto de est udio Caracterí sticas de los
su j etos part icipantes
Caract erístic as del cuestionario
Delgado
Noguera,
Medina, y
Chillón (2002)
(España)
Construir un cuestionario no rmativo
para av eriguar la es tructura de
conocimient o de los escolares en el
dominio de EF escolar y comprobar si
las teorí as históricas t ienen entidad y
están represent adas entr e los alumnos
y a lumnas en la clase de EF.
Estudio realiz ado en
España con 112 alumnos
/as de l os cu rso s de la
Enseñan za Secundari a
Obligatoria (ESO), entr e 12
a 16 año s, elegidos al aza r
de un cent ro escolar. El
número de alumnos fue del
43 %, y el de alumnas
57%.
Se const ruy er on cinco modelos del cues tionario tantos c omo
teorías. Cada modelo de cue st ionario c omenzaba c on un
episodio crítico tí pico de una de las teorí as. Este episodio es
una sit uación novelad a, un relato descriptiv o de una
situación de la vida c otidiana, en el cual determ inados
personajes ex ponen s us puntos de vista que coinciden con
los de la teoría. El co nj unt o de enunciados de la fas e anterior
se s omete a la v aloración individual de cada enunciad o por
una muest ra amplia de sujetos según una escala de
puntuación: de 0 a 7, adoptando la form a de ver las cosas de
los personajes del episodio. 7 = corres ponde fielmente con
las ideas de los persona jes; 0 = no se corres ponde n. El
cuest ionario definit ivo t iene 40 preguntas, diez por cada una
de las c uatro teorías. Los enu nc iados de las diferent es
teorías están entr emezcla d os de for ma que el alumna do no
aprecie en la continuida d las diferentes teorí as, están
barajadas de forma aleatoria.
Santaella y
Delgado (200 3)
(España)
Modificar las actit udes hacia la
actividad fí sica en niños de Primaria.
55 alumnos de 4º de
primaria que estudian en el
Colegio Nª Sra. Del
Rosario (c entro pr ivado-
concer tado) en Granada.
Para la r ealización de este estudio se han basado en el
cuest ionario CAPTA (Children ' s Attit udes Towarsds Phy sic al
Activit y inventor y ). A part ir de aquí, s e sigue una adap tación
de Schutz y c ols (1985). Es una adaptación es pecíf ica para
su aplicac ión en niños. Este inst rumento mid e la salud y la
mejora de la condici ón física c omo núcleo act itudinal unido y
diferenciado del res t o.
Pinar (2003)
(España)
Averiguar que opinan y cómo valoran
los alumnos de 2º cic lo de E.S.O. Y 1º
de bach illerato el área de E.F.
324 alumn os de 3º y 4º de
ESO y 1º de bac hil lerato
de nueve I ES de Cast illa
La Mancha.
El cuest ionario se ha realizado en f unción de 4 v ariables,
cada una de las cuales t iene una serie de ít ems . En total
había 18 í tems. Las v ariables serían: Dat os particulares de
los alumnos , c ontenidos teóricos, apuntes y lib ros,
exámenes sobre hechos , conceptos y principios, pruebas
escritas, trabajos escrit os y cuadernos d e trabajo del á rea de
E.F.
Cap ítulo 3: La E valuación de l a Educac i ón Física.
226
Tabla 3.12. Estudios que han utili zado cuestionarios c omo h err ami en tas de ev al uación en l a E.F.
Autor/e s(año)
(País)
Objeto de est udio Caracterí sticas de los
su j etos part icipantes
Caract erístic as del cuestionario
Chillón (2003)
(España)
Analizar a qué dedican el tiempo de
ocio los escolares adolesce ntes de
Madrid y Granada.
206 adolescent es de entre
14 y 18 años de cent ros de
secundari a de las c iudades
de G ranada y Madrid. Se
realizó un muestreo
aleatorio representat ivo de
la població n adolescent e
de cada ciudad media nte
elección est rati f icada por
edad, s exo y áreas
urbanas.
Constit uido por 38 pr eguntas v alid ad as y contras tadas en la
población y elaborado a part ir de items obtenidos de
cuest ionario s/ encuest as de diferentes aut ores: García
Ferrando (1997), Pér ez Samanieg o (1999). Se utiliza un
Diseño Sec cional Des criptivo.
Rodrígez-Sola no
(2004)
(España)
Analizar la huel la que ha dejado la E.F.
al final de la etapa esc olar en los
alumnos de 2º de bachill erat o,
conociendo s u opinión sobr e dif erentes
aspectos en su primer año sin E.F.
66 alumnos de 2º de
Bachillerat o de un Ins tituto
Público de Ense ñanza
Secundaria de Madrid (40
chicos y 26 chicas).
Consta de 17 it ems, 15 de ellos pregunt as cerr adas y 2
abiert as. Los alumnos tenían que rememo rarse para
responder, en ocasiones al año ant erior por ser el más
cercano, y en otras l o más atrás que pudieran rec ordar sobre
aspect os relacionad os con el área de E.F.
Hernández y
Velázquez
(2004)
(España)
La evaluac ión de los es tilos de v ida de
la poblac ión escolar. No aparece aplicación
práctic a del inst rumento.
Se basa en la utilización del aut oinforme (inf ormación que
proporciona un s ujeto a través de u n cuestionario). Supone
una evaluación retr ospectiva sobre la última semana
“normal” dura nte el periodo de curso escolar y recogiendo
los dí as de la semana que lo realiza y el tiempo aproximado
que dedica a diferente s actividades (pautas de des canso,
actividades f ísicas en el horario esc olar, actividades e n el
horario escolar, ...). Los autores realizan una adaptaci ón de
algunos cuest ionari os recogidos en Blasco (1994) como el
Leisure Time Physical Act ivity Questionn aire o el 7-D ay
Recall c reado a part ir del Minnesota LTA Quest ionnaire de
Taylor, Jacobs, Schuck er, nudsen, Leon y Debacker.
Eval uación de la enseñanz a de l a Ed uc ació n Física en la E.S.O. en Aragó n, e i m plementaci ón de un p rograma d e entren am ie nto en ha bi lida des y estrategi as docentes i m plicadas en
la prom oción de actit udes y conductas sal udables.
227
Tabla 3.12. Estudios que han utili zado cuestionarios c omo h err ami en tas de ev al uación en l a E.F.
Autor/e s(año)
(País)
Objeto de est udio Caracterí sticas de los
su j etos part icipantes
Caract erístic as del cuestionario
James, Griffin-
Linda, y F r ance
(2005)
(EEUU)
Adaptar los estándar es nacionales de
evaluación a la programació n y
evaluación de la E.F. de un centro en
concre to.
46 est udiantes de 4º grado
y 4 6 prof esores de E.F.
Cuest iona r io desc riptivo de 10 preguntas donde se pre t ende
registrar la percepc ión de la evaluación y su ut ili zació n por el
profesor. El cuestionario s e pasa al final i zar los tres meses
de aplicación de l programa y t res semanas después de
t erminar el programa. Par a comprobar la validez del
cuest ionari o s e r ealizó una c onsulta a un grupo de exp ert os
en la mat eria. Además, se realizó un es tudio piloto prev io a
la invest igación principal. Otras herramientas utilizadas en
este estudio han sido la entrevista f ormal e informal, el diario
(a trav és de c orreo electrónico) y doc umentos de apo yo .
Gómez, Ruiz y
García, (2005)
(España)
Conocer las distinta s valoraciones
personales a cer ca de las cl ases de
E.F. r ecibidas, así como, mostr ar si se
han produc ido cambios en un periodo
de tres años y cinco c ursos
académicos.
Se part e de una pobl aci ón
universitaria de 9602
alumnos de primer ciclo
(4257 varones y 5345
mujeres ) y 3556 alumnos
de segu ndo cic lo (1411
varones y 2145 mujeres).
La muest ra definitiva será
de 996 y 847 sujetos, la
muestr a representa tiva
respec tivamente.
Instr umento estandari za d o denomin ado “ Hábi tos depor tivos
y es tilos de vida”. Este cu e st iona r io era autoadm inistrado
con aplicación mas iva por aulas y en presenc ia de apli cador.
Cada uno de los ítems presentados en el cuest ionario podía
ser v alorado de acuerdo a la siguient e escala: tot almente de
acuerdo, de acuerdo, en desacuerdo y totalmente en
desacuerdo.
Dalmau,
Gargal lo y del
Villar (2005)
(España)
Evaluar el conocimiento que tiene el
colectivo de profeso res universitarios
acerca de la E.F. en el sistema
educativo.
Muestra representa tiva de
profeso res de la
Universidad de la Rioja,
compuesta por 82
profesor es .
Se proc edió a pas ar un c ue st ionario modelo esca lonamiento
Likert, obteniendo así datos de cará cter cuant i t ativo. Para
diseñar el cuestionario def initivo, se partió del es quema
conductual de la medida qu e describen Padilla, G onz á lez y
Pérez (1998, p. 118) tanto como orie ntación inicia l con
relación a la estruct ura del instru men t o, como en relación a
las variables del est udio.
Cap ítulo 3: La E valuación de l a Educac i ón Física.
228
Tabla 3.12. Estudios que han utili zado cuestionarios c omo h err ami en tas de ev al uación en l a E.F.
Autor/e s(año)
(País)
Objeto de est udio Caracterí sticas de los
su j etos part icipantes
Caract erístic as del cuestionario
Hérnández,
Velázquez,
Alonso, Garz,
López, López,
A., Maldonado,
Martí nez, Moya
y Cas tejón
(2005)
(España)
Estudio de caráct er nacional que tr ata
de conocer el grado de s atisfacc ión
con las clases de E.F. y el profes orado
que muestr an los niños y
adolesc entes.
Población escolar (10-16
años) de seis prov incias
seleccionadas d e forma
aleatoria: Asturias,
Granada, La Rioja, Madrid,
Valencia y Valladolid. La
selección geográf ica s e
realizó defini e ndo tres
grandes grupos de
provinci as en at ención al
número de población
escolar: Grandes nú cleos,
núcleos medianos, núcleos
pequeños. Los
participantes fueron 2.834.
Se escogieron alumnos de
primaria y secundaria, de
centros públicos y
concer tados.
Se trat a de un cuest iona r io con pregunt as de opci ones
múltiples y con diferencial semánt ico estructur ado en tres
bloques: Pensamiento s obre las clases de E.F., sobre las
caract erísticas de s us profesores y l o que las a signa t ur as
desarrolladas en clas e le sugiere al alumna do.
Mendes y
Rosado (2005)
(Portugal)
Analizar y c omparar la v aloración que
los prof esores, alumnos y encargados
de la educac ión (admi nistración)
atribuyen a la E.F. c ompa r ativamente
con ot ras disciplinas c urriculares.
Estudio llevado a cabo en
Portugal con 71
profeso res, 181 alumnos y
161 enc argados de
educaci ón.
Se utilizó un c uestionari o con escala Liker t de 3 punt os:
Poco import ant e (0), Importante ( 1), y Muy I mpo r tante (2).
La t écnica est adística utilizada es Estadística de scriptiva e
inferencia l: M-W, t-test, t-pares, x2 y Anova. El margen de
error admitido y no máxim o de .05
AA.VV. (2006)
(España)
Estudio que pretende dar a conocer
cuáles s on las opin iones y
valoraciones que hacen los alumno s y
alumnas s obre las clase de E.F., sobre
su importancia curricular y valoración
social, sobre las act itudes del
prof esorado, así como sobre sus
expect ativas sobre el tipo de
activ idad es que deben d esar rollarse
en las c lases de E. F.
Muestr a de 3063 escolares
de 10 a 17 años que
residen en s eis provincias
españolas
(Astur ias,Granada, La
Rioja, Madrid, Valencia y
Valladolid). Los
participantes pertenecen a
4º y 6º de primaria y 2º y 4º
de sec undaria.
Cuestionario, validado por un comité de expert os y c on una
f iabi lida d test-r etest de 0,81. El cuestionario tení a preguntas
de opcion es múltiples de respuest a y de t ipo de esca la de
Líkert con c uatro opciones de respuesta. Consistenc ia
interna de alpha de Cr onbach de 0.83.
Eval uación de la enseñanz a de l a Ed uc ació n Física en la E.S.O. en Aragó n, e i m plementaci ón de un p rograma d e entren am ie nto en ha bi lida des y estrategi as docentes i m plicadas en
la prom oción de actit udes y conductas sal udables.
229
Tabla 3.12. Estudios que han utili zado cuestionarios c omo h err ami en tas de ev al uación en l a E.F.
Autor/e s(año)
(País)
Objeto de est udio Caracterí sticas de los
su j etos part icipantes
Caract erístic as del cuestionario
Alvariñas y
González
Valeiro (2007)
Trabajo que pretende es tudiar el estilo
de vida saludable del alumnado de
E.S.O. en relación c on la actividad
física y el deporte, anal izando las
diferencias existente s en función de l
sexo, d el tipo de centro y de la
calificació n obtenida en E.F.
553 sujetos: 229 alumno s y
284 alumn as. Si
distribuimos l a muest ra
bajo el crit erio tipo de
centro, hablamos de 388
jóvenes de 2 cent ros
públicos y 165 de 2 centros
privados-concert ados;
éstos c ursan sus est udios
en el segundo c iclo de
E.S.O. en A Coruña
(España).
Cuest iona r io de Es tilo de Vida en re lación con la Actividad
Física y el Deport e, valida d o y aplicado en ot ros país e s
europeos, participantes en un estud io internacional,
Comparat ive analysis of y o uth lifestyle in selected European
Countries. Es un inst rumento de f ácil comprensión par a los
jóvenes . Co ns t a de 24 preguntas (18 cat egorizadas, 4
abiertas y 2 cerradas), es anónimo y l os únicos dat os que se
solicitan son los relacionad os con la edad, el se xo al qu e se
pertenece y la fecha de nacimiento. El cuestionario se centra
en tr es aspectos: la participación, la autopercepción y la
actit ud/opinión sobre las c lases de E.F.
230
De l análisi s de los 3 5 estudios ante ri ores pr esentado s e n l a t abla 3.12 p uede
conc l uirse lo siguiente:
Sobre el contenido:
•
El 62,5 % de los t ra baj o s analiz a d os en f oca s u objeto d e estudio
espec íf icamente ha cia la valoración del área de E .F.
•
Un 25 % de l os estudios pret end en evaluar al área de E .F. a través d e
valorar su capacidad de i m p acto s obre un det er mi nado grupo d e p obl a ción.
Par a el lo, el 87,5 % de estos estudios acude a valor ar las acti tudes y los
compor t a m ientos extr aescolares tanto en el grupo de pob l ación de los
alumnos , como de los exalumnos ( jóvenes que cursan 2º de bachillerato o
que están en el ámbit o univ ersitario). El resto de t rabajos si n embargo (un
12,5% de l os estudi os seleccionados), analizan l os comportamientos y
actitude s de l os padres y/o profesores con el fi n de p ode r a n alizar las
pos i bles transferencias de las condu ct as que estos re alizan, hacia los
compor t a m ientos habituales de sus hijos (o alumnos ).
Sobre los g rup os de po blaci ón:
•
En el 96,9 % de l os trabajos, se pr etende f or mar una idea de l a realidad
estudiada valorando la opinión q ue de és ta tiene algún m iembro de la
comunidad e d u c ativa (normalmente se a cu de a u n s olo grupo de población).
•
La g ran parte de los e studios ( 81,25 %) se cen t ra en un solo g rupo de
pob laci ón a la h ora de sol icit ar la opinión s obre el ob jet o de estudio
ana li zado . La mayor par te d e las i nve sti gac i on es centra s u atenci ón en la
opinión dada por los a l umno s.
Evalua ción de la enseñanza de l a Educación Física en la E.S.O. e n Aragón, e implementa ción d e un programa de ent r enamient o en
habilid ades y estrateg ias docentes i m pli cadas en la prom o ción de acti tudes y condu ctas saludable s.
231
•
Ta n sólo el 18,75% de los trabajos tienen en cuenta a va rios g rupo de
pob laci ón .
•
No existen tr abajos q ue te ngan en c uenta la opinión de la totalidad de la
comunidad e ducativa (alumno s, padres, prof esor es y expertos) y que
ade m ás inter rel acionen dichas opiniones entre si.
•
En el 3,1% d e los estudios, l a información necesaria p ara r ealiza r es a
eva l uación no se obti ene de l os gr upo s de población de l a com unidad
edu cativ a .
Sobre la her ram ienta utilizada :
•
El 100% de los estudios han utili za do el método de encuestas (cuesti o nari o)
como forma de o b te n ci ón de la información solicitada.
•
Se han u tili z ado en un 6 8,75 % de los trabajos a nalizados cuestionarios de
prop i a cr eación ( surgidos de la pr opia investigación), m ientra s que en un
31,2 5 % s e han uti li zado c uestionarios estandarizados (o adaptaciones de
estos ).
•
En ocasiones, a lgu nos trabajos (el 12 , 5% de l os t raba j os s eleccionad os )
dec l aran uti lizar las es calas tipo Li ker t (de tres o c inco puntos) para ayudar
el encuestado a posic ionarse respecto a un determinado ít em. Nos parece
importan te m atizar, q ue algunos tra ba jos no ll egan a especifi c ar e n el
docume nt o consultado las caracte rísti cas m e t odo lógicas del proceso de
re c ogida de i nformació n, por tan t o es di fícil pr ecisar el por centaje exacto de
estudios que en este caso harían u s o de e sc alas tipo Likert.
232
•
La s preguntas de l o s cues ti onario s s olían ser cer r adas en un 90 , 4% de l os
cas os. Sólo e n ocasi one s, algunos estudios (el 9 ,6%) dejaban alguna
pregun ta a bier t a al final del cuestionario para r ealizar co menta rios.
•
En un 9,6% de los est u dios se c ombina la utilización del cu estion ari o con otro
tipo de h e rramientas (observación y/o entr evista).
•
En el 9 6,7% de l os trab ajos seleccion ados, el cu estionario ha si do
auto a d m inistrado, c on aplicación masiva p or aul a s (grupos) y en presencia
de a plicador (previamente educado e n el protocolo d e aplic ación de dicho
cue sti ona ri o).
•
En caso de aplicarse e l cue sti ona ri o a dif ere ntes grupos d e poblaci ón , e ste
sufre p e queña s adaptaciones con el fin de adecuarse a las característi cas de
cada g rupo. En c iertos casos (12,5 %), el cue sti onar i o utilizado con c ada
grupo es totalm ente diferentes (número de preguntas, t ipo de preguntas,
aspec tos s obre l os que se pregunta...).
•
En el 6,3 % de l as in vestigaciones sel e cci onadas , los ít ems q ue co nforman
los cuestionarios s e d ividen en bloqu es temátic os con el f in de facilitar su
pos teri or a nálisis.
•
Alguno s estudios (el 21,9 %), rec ogen infor mación en varios m omentos y en
un m ismo gru p o de población determinado. Así, con intervalos de semanas o
meses di cho grupo vuelv e a cumplimentar el mi s mo cue sti on ari o , bien con el
objetivo de depurar l a propia herramienta, o bien c o m o parte del proceso de
compr o bación de l a fiabilidad y la val idez de l a mi s m a. En ocasione s, durante
ese i ntérvalo d e tiempo, el grupo d e población suf re algún ti po de
inter ve nción educativa.
Evalua ción de la enseñanza de l a Educación Física en la E.S.O. e n Aragón, e implementa ción d e un programa de ent r enamient o en
habilid ades y estrateg ias docentes i m pli cadas en la prom o ción de acti tudes y condu ctas saludable s.
233
•
Poco s trabajos (9,4%) cuen t an con la colaborac i ón de un g rupo de exper t os,
bien como persona s encargadas d e dis eña r el cuestionario, o bien como un
grupo más de p ob laci ón que participa en la investigación .
Sobre el ámbito geog r áfi co de los estudios :
•
El 68,75% de los estudios anali zado s son españoles. El 31,25% han sido
tra baj os r e alizados en otros países fuera de España.
•
De l os estudi os re a l izado s en España, tan sólo un 31, 8 % s on de ámbito
nac i ona l . El 68 ,2 % de los estudios, centra s u ámbito de aplicación al e nt orno
en e l que se ha desarrollado la inve sti gac i ón (normalmente autonómi co) .
240
2. Sociocrítico: Los planteamientos m etodo l ógicos son simil a res a l a i nvestigac i ón
descriptiva, con técnicas cualit ativas de recogida de datos, al que añaden el
compon e nte id eológico. Sus o bjetivos son describi r y compre nder la realidad
edu cativ a para transformarla.
3. Inte r preta t ivo
3
: Los o bjetivos básicos s on an aliza r y comp render el problema par a
actuar sobre él. E ste ti po de i nvestigación reali z ada en el área de E.F. ha sido
fuente de i nnumerables c ríticas, debido al c ar áct er poco rig uroso d e algunos
estudios. La propia evolución d e las i nvestigaciones realizadas den t ro d e este
paradigma h a permitido d ar m ayor credibili d ad a los tr aba j os. Se gún Carreiro da
Co sta, (1 998) y Cu ellar, (2003) en la v i sión interp retativ a, podem os situar a todas
aqu ell as investiga ci ones que v aloran, fundamentalmente, l a “parte invisible” de l a
actividad f ísica, es decir, l as creencias, l os pensamientos y l as actitudes del
profesorado, del alumnado , de los pad res , etc.
Pero ya en esta ú lt ima dé cada la inve stigación en el ámbito de la E.F. e stá
comenzando a quitarse el c orsé que ha repre se ntado la cienci a positivista en el
conjunto de las ci e ncias so ciales ( Á lvarez del V i llar, 19 9 4). Par a Shu lm ann ( 1989), la
investigación en E.F. ha e ntrado en una fase pluriparadigmática, en la q ue ningún
paradigma domina el panorama investigador, co n lo que el p lurali smo teórico e st á
fom en tando una gran d i versidad d e estra t egias y me to dolog ías de acceso al
conocimi ento , que hace de l as ciencias de la educac i ón un ár ea de conocimiento vi va y
en cont i nuo desarrollo.
La existencia de múltiples paradigmas de i nvestigac i ón y l os debates en torno a
ellos par ecen te n e r repercusiones posi tivas para la E.F. No o bstante d ebemos resaltar
que las n uevas p e rs pectivas de investigación están comprometidas con planteam ientos
que van más a l lá de la enseña nza efi caz (positi v i sta) pa r a a dentrarse en l a enseñanza
de calidad.
3
Tambié n llamada n aturalista, cua lit at i v a, descriptiva, hum ani sta, et nogr áfi ca, etc.
Evalua ción de la enseñanza de l a Educación Física en la E.S.O. e n Aragón, e implementa ción d e un programa de ent r enamient o en
habilid ades y estrateg ias docentes i m pli cadas en la prom o ción de acti tudes y condu ctas saludable s.
241
Para autore s como Cuellar ( 2003), esa c ali da d del p ro c eso inves tigad o r de be
sustentar s e en los siguientes supues t os ontológ i cos y epistemológicos:
1. L a cl ase de E.F. es un ambiente comu n i cativo y dinámico en el que la s
intera cci one s entre los participantes poseen múltiples fines y sig nificados.
2. En el conte xt o de enseñanza-aprendizaje, aparecen m últi ples niveles de contexto
de intera cció n profesor/a-a l umno/a.
3. El significado es espec ífico de cada situació n .
4. Se requie r e de interpretación para su cor rec ta compren si ón .
5. L a re alidad de las clases e s h o l ística y no parcial .
6. L as investigaciones son ec ológica s, es decir, t iene n l ugar en l a mi s ma rea l idad de
las clases.
7. Se ha de tener en cuenta l as perspec ti vas de los parti cipante s y otras personas
externas (eje m: padres, madres, a m igos...).
8. El proce so de investiga ción es fl exible y adaptativo.
9. Se b usca comprender y/o mejorar la enseñanza.
Bajo estos supuestos, los docen t es de E .F. deben buscar el conocimiento de la
realidad de las cl ase s de E .F. a partir de l os caminos o alternativas de unión y r elación
entre investigadores y p rofesores, permi tiendo obtener un cono cimiento útil para la
práctica de l a en señ anza. Es decir, s e trata de que los investigadores t raba j en j un t o a
los profesores y no sobre ellos.
242
El signi f icado personal y social de l as activi da des f ísicas y deportivas, la
comprens i ón del al umnado, los valor es y actit ud es y el conoci miento p ráctic o pa s an a
un pri mer plano . La cali dad también exi ge pensar en las cond ici one s laborales d el
profesorado, la autonomía y par t icipación profesi o nal, l as relaci ones sociales y l as
estru ct uras que m odelan el trab ajo e du cati vo, así c omo la re l ación que poseen las
prácticas educativas c on l os valore s de v erdad, l ibertad y j u stic ia (Escudero , 1 9 8 8;
Law s on, 1988). P or tanto, u n a investigación de c a l idad debe ser aquella c e nt rada en
una d i versidad coherente de paradigmas que enriquezcan el método científico.
Los profesores d e E.F. deben p e rder el complejo po r no utilizar exclusiv amen te l os
diseños ex perimentales e n sus investiga ci ones. Por el c on tr ario, sí deben sen ti r la
segur i dad de l a vali dez de l os estudios pl uripara digmáti cos, ac tuando con rigor y
sistemati c i dad , para garantizar la credibil idad y re p li cabilidad de las investigaciones.
En esta l ínea plurip arad i gmá t ica, Munroe-Chandler (2 005 ) nos indica que en la
última dé cada ha hab ido un aumen to de los e studios que uti lizan m etodología
cualitativa en el ámbito de la actividad f ísica c on el ob j etivo de ob t ener un m ejor
conocimi ento de las experiencias s ubjetivas de los practic a nt e s. En este sentido, los
investigadores s e han esforzado en util iza r esta i nf o rmaci ón en la el abo raci ón de
esca l as para rea l izar los anális is psicométr i c os.
Un a de las razones d e es t e incremento de estud i os cuali tat i vos ha sido l a crítica
de los m étodo s cuantit ativos, argumentando sus limitaci one s en l a interp retaci ó n de
datos cuando se investiga el compor t amiento en situac i ones específicas.
A t ra vés de los métodos c ualitativ o s, los i nves ti gadores son c apaces de estudiar la
forma como los pra cti can t es perciben, cr ean, i nte rpret a n su propio “m undo d epor t ivo”.
Este ti po de métodos pe rmiten estudiar l a exper i encia indiv idual subje t iva of re ci endo
una descripci ón detallada de cómo un a persona percibe, crea e interpreta su p ropio
mundo.
Evalua ción de la enseñanza de l a Educación Física en la E.S.O. e n Aragón, e implementa ción d e un programa de ent r enamient o en
habilid ades y estrateg ias docentes i m pli cadas en la prom o ción de acti tudes y condu ctas saludable s.
243
La t riangulación e s uno de l os méto dos a tra vés de l cual las inv estigaciones
cualitativas se esf uerzan en gar an ti zar la validez. Un ti po espe cífico de análi sis de
triangulación hace referencia al proceso de búsqueda de c on s enso de v arios
investigadores en la codificaci ó n de dato s.
Por otra parte, los métodos cuantitativ os se plantean como objetiv o prede ci r,
comprobar hipótesis y controlar la influenc i a de variab l es en la investigación.
Así, aunque l os mét odo s c uali tativos y cua ntitativos ti ene n cl aras di ferencias y
limitaci o nes, ambos son e strategi as alt er n ativas, no mutua mente e xclusivas, en la
investigación. La utili zación de m etodo lo gías mi xtas (cualitativas-cuan ti tativas) en una
investigación confi ere un g ran v alor a la misma ya que le a p orta rigor, am plitud y
profundidad Munroe -C handler (2005).
En l a investigación qu e pretendemos desarrollar, el paso del paradi gma cualitativ o
a cuant i tativo nos va a permiti r:
•
Incr ementa r la precisión en la medida de las variable s que p re t endemos estud i ar.
•
Incr ementa r las posibili dade s de gen eralización de los re sultados ( principal
limitaci ó n de los métodos cualitativos).
Es i m po rtante s e ñ alar que esta inves t igación par t icipa de ambos en f oqu e s
metodológicos: e l método cu alit ativo p redomi na en la pr i mera fase del e studio (e n
donde podem o s encontra r un cuestionario de pregun t as abiertas q ue p retende r e cog er
la percepc i ón de l os dif erent es a gen t es social e s sobre la vari able s objeto de nu estro
trabajo) y en l a últi ma f ase (a través de grupos de disc usión , entrevista y est udio de
caso). El m étod o cuantitativo p redom ina la fase i ntermed ia de l a investigación a l
proceder a l a m edición de las variables ob j eto de es tudio media n te u n cuestionario de
preguntas cer rad as con pr o pie dades psi cométricas de vali dez y f iabilidad que
garantizan su utilización.
Evalua ción de la enseñanza de l a Educación Física en la E.S.O. e n Aragón, e implementa ción d e un programa de ent r enamient o en
habilid ades y estrateg ias docentes i m pli cadas en la prom o ción de acti tudes y condu ctas saludable s.
Capítulo 4.
PL A N TE A M IENTO Y OBJETI VOS DE L A PRESENTE
INVESTIG A C I ÓN
Eval uación de la enseñanza de l a Ed u c a c i ó n F í s i c a e n l a E . S . O . e n A r a g ó n , e i m p l e m e n t a c i ó n d e u n p r o g r a m a d e e n t r e n a m i e n t o e n
habilid ades y estrate g i a s d o c e n t e s i m p l i c a d a s e n l a p r o m o c i ó n d e a c t i t u d e s y c o n d u c t a s s a l u d a b l e s .
E v a l u a c i ó n d e l a e n s e ñ a n z a d e l a E ducaci ón Física en la E.S.O. e n Aragó n, e implementa ción d e u n p r o g r a m a d e e n t r e n a m i e n t o e n
h a b i l i d a d e s y e s t r a t eg ias docentes im pli cadas en la prom o ción d e actitudes y con d u c t a s s a l u d a b l e s .
E v a l u a c i ó n d e l a e n s e ñ a n z a d e l a E d u c a c i ó n F í s i c a e n l a E . S . O . e n A r a g ó n , e i m p l e m e n t a c i ó n d e un p rograma de entren amiento en
h a b i l i d a d e s y e s t r a t e g i a s d o c e n t e s i m p l i c a d a s e n l a p r o m o c i ó n d e a c t i t u d e s y c o ndu ctas saludabl es.
Evalua ción de la enseñanza de l a Educación Física en la E.S.O. e n Aragón, e implementa ción d e un programa de ent r enamient o en
habilid ades y estrateg ias docentes i m pli cadas en la prom o ción de acti tudes y condu ctas saludable s.
249
4.1. PL A NT E A MI ENTO DE L A I N VESTIG A C IÓN
A l o l argo d e la revisión teórica prec e d ente s e h a podido r ealizar un recorrido
global por l a E.F. escol a r ate ndiendo a: (1) l as características que la han i do d efi niendo
a lo larg o de las dos últim as décadas ; (2) los m arco s normativos que l a han regula do y
su i mplicación sobre el ejercicio profesiona l del docente de E.F.; (3) l as necesidades
detectada s a través de diversas in vesti ga cio nes b asadas en el reflej o de la opinión de
aque l los agentes soci ales que c onv i ven directa o indirectam ente c o n el área
(fundamen t almente l os alumno s); y (4) l os valores qu e l a sociedad p osmode r na
demanda de la E.F. esco l ar para e l futuro.
Ademá s, mediante el análisi s de l as diversas fuentes documen t ales co n sulta das ,
se ha podido comprobar el i nte rés que muestra el área de E. F., en consonancia con las
demandas s ociales actuales, por acercarse a p la nteamientos cu rric ulares que
favorezcan la adquisici ón de estil os de vida saludable en el alumnado. Igualm ente ,
hemo s podido evid en ci ar l os problemas y di ficultades que sin embargo presenta l a E.F.
en la actualidad y q ue difi cultan una docencia ef icaz p ara l a consecución de los
anteriores objetivos con los alumnos.
De la mi s m a manera , hemo s pod i do constatar como e n l a tarea d e l a pro m oción
de la s alud en l a poblaci ón inf antil y a dolescen t e, exi sten di ferente s ag entes sociales
(medios de comunicac ión, la escu ela, los pares, l os pad res, los profesores, ...) que en
mayor o menor m edida pu ede n ejercer su infl u encia s obre es tos, cond i cionando en
ocas i ones la adquisición d e conductas que favorezcan la adquisición de esti los de vi da
saludables .
Entre esos agentes con capacidad de im pacto sobre l as acti tudes y cond uct as d el
alumnado , no sólo en el ámbito esco l ar sino quizás, lo más impo rt ante, en el contexto
extraescolar de los jóvenes, se encuentra el área de E.F. y más concretamente el papel
relevante d e l p rofesor d e E.F . en la e ducaci ó n de sus alumno s y, por c onsiguiente, la
importanc i a qu e adquiere la competen cia p rofesional del m ismo. Sin embargo , com o se
ha refl ejado en el capítulo 2 l a educación es un proceso compl ejo que no s e debe
reduc i r a l a i nteracción p ro fes or-alumno, por im p ortante que ésta sea, sin o que debe
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habilid ades y estrateg ias docentes i m pli cadas en la prom o ción de acti tudes y condu ctas saludable s.
Capítulo 5.
EL A B OR A CI ÓN DE L CUE STION A R IO DE
EV A LU A CIÓN DE L A E DUCACIÓN FÍSIC A EN L A
ENSEÑ A NZ A SECUND A RI A OBLIG A TORIA
Eval uación de
la en s eñanz a de la Ed u c a c i ó n F í s i c a e n l a E . S . O . e n A r a g ó n , e i m p l e m e n t a c i ó n d e u n p r o g r a m a d e e n t r e n a m i e n t o e n
habilid ades y estrate g i a s d o c e n t e s i m p l i c a d a s e n l a p r o m o c i ó n d e a c t i t u d e s y c o n d u c t a s s a l u d a b l e s .
l a e n s e ñ a n z a d e l a E ducaci ón Físi ca en la E.S.O. e n Aragó n, e implementa ción d e u n p r o g r a m a d e e n t r e n a m i e n t o e n
h a b i l i d a d e s y e s t r a t eg ias docentes im pli cadas en la prom o ción d e actitudes y con d u c t a s s a l u d a b l e s .
l a e n s e ñ a n z a d e l a E d u c a c i ó n F í s i c a e n l a E . S . O . e n A r a g ó n , e i m p l e m e n t a c i ó n d e un programa de entrena miento e n
h a b i l i d a d e s y e s t r a t e g i a s d o c e n t e s i m p l i c a d a s e n l a p r o m o c i ó n d e a c t i t u d e s y c o ndu ctas saludabl es.
Evalua ción de la enseñanza de l a Educación Física en la E.S.O. e n Aragón, e implementa ción d e un programa de ent r enamient o en
habilid ades y estrateg ias docentes i m pli cadas en la prom o ción de acti tudes y condu ctas saludable s.
261
5.1. OBJETI VOS
Co m o s e ha destacado en el c ap ít u l o ante ri o r, el primer obj etivo del trabajo
empírico de est a tesis doctoral ha s ido: Estudiar la influe ncia de las clases de
Educación Físi ca (E.F.) impartidas en l a Enseñanza Secundari a Obli gato ri a (E.S.O.), en
Aragón.
Para alcanzar este objetivo se pl an te a ron co mo ob j etivos más espe cífi cos l os
siguiente s:
1. E labo rar un c uestionario que permit a evalua r el efecto percibido de l a E .F.
a tr avés de l os principales agen tes im plica dos (alumnos, profesores,
padres y expertos) en el conjunto d el terr it orio aragonés, en relación con
los siguientes aspectos:
1.1. Las actitudes y c onductas s usc e ptibles de una mayor infl ue ncia de
las clases de E.F.
1.2. Las conducta s caract erísticas de al u m no s y pr o f esores en las
clases de E. F. Más concretamente:
1.2.1 . Las difi cultades relacionadas con el comportamiento
de los alumnos q ue af ectan a l a labo r docente del profeso r
de EF.
1.2.2 . Las estrategias conductuales util iza das por el profesor
del EF en su l abor docente.
Capí tulo 5. El aboración del cuesti onario de eval uación de l a Educación Física en l a Enseñanza Se cundaria Obli gatoria.
262
1.3. Las co n d uctas sal u d ables y no salu dab l es de l os alumnso en s u
vida cotidiana y en partic ular :
1.3.1 . Las r azone s p or l as q ue los alumnos ad o pt an ese ti po
de conductas y acti tudes en su v i da cotidiana.
1.3.2 . La inf luencia d e l a E.F. e n el estilo de vi da sa l uda bl e
de los alumnos.
1.3.3 . La r e l ación de l a co nducta del pr ofesor de Educaci ón
Física en las actitude s y conduc t as de sus alumnos / as.
1.3.4 . Co n ocer la relac i ón de l as clases d e E.F. con:
1.3.4 . 1. El est i lo de vida de los alumnos.
1.3.4 . 2. Y c on el autoconcepto de los al u m nos.
1.3.5 . Co n ocer el ef ecto a med i o plazo de l a E.F. en la
E.S.O.
1.4. Las propues t as para l a m e j or a d e l a Educación Físi ca en l a
Enseñanza S ecundaria Obligatoria que los agentes s ociales
impli cad os sug i eren.
2. Con el apoyo de est e i nstr um e nt o, y e n e l con t exto específi co de grupos
reduc i dos de alumno s y profesores:
Evalua ción de la enseñanza de l a Educación Física en la E.S.O. e n Aragón, e implementa ción d e un programa de ent r enamient o en
habilid ades y estrateg ias docentes i m pli cadas en la prom o ción de acti tudes y condu ctas saludable s.
263
2.1. Evaluar la influenc i a de la E.F.
2.2. Asesorar a l os pr of esores i mplicados p ara la m e j ora de su labor
docente.
Capí tulo 5. El aboración del cuesti onario de eval uación de l a Educación Física en l a Enseñanza Se cundaria Obli gatoria.
264
5.2. MÉTODO
5.2.1. Proces o Delph i para la elaboración del cuestionario
De nt ro de la metodología no ex perimental se i ncluyen l os m ét odos cualitati vos de
pronósticos y c omprobaci ón, o Métodos de Consultas a E xpertos
(Navas , 2002). E stos
métodos, anali z an sistemáticamente las valoraciones i ntuitivas de un grupo de expertos
para ob t ener un c onsenso d e opini ones inf ormad as, y se uti lizan preferentemen t e
cuando no existe un c onjunto de d ato s históricos útil es en los cua les p ueda basarse un
análisis. Este es precisamente el caso l a presente i nvestiga ci ón. E n la Com u nidad
Autónoma Aragonesa, no existen i n vesti g aciones recientes que aborden el estudio del
efecto de la enseñan za de l a E. F. en variables de c arácter co nductual en l os alum nos .
Así ha quedado ref lejado en el capítulo III de “a nálisis bibliométrico”, en el qu e se pone
de manifi esto la carencia de i nvestigaciones con esta f i n alidad y de este alcance (la
última i nvestigac i ón ll e vada a cab o en Ar agón con un objeto de estudio sim ilar data de
1984).
Un método de pronóstico cualitativ o de ampli a utilización y a c eptación en el campo
de las ci encias sociales y d el comportamiento es
el m ét odo D elphi
(L a n d eta , 1999;
Linstone y Turoff , 19 75; y Rieger, 1986). Este método f ue desarrollado por Olaf Helm e r
y Norman Dalkey (1963). Por las c aracterísticas particu l ares de n uestro estudio, este ha
sido el método escogido para elaborar nues tr a inve sti gación.
La esencia de este procedimi ento es el estudio de un determi nad o f enó me no
social a tr avés de l a per c epción d e grupo s p er s ona s representativ as de los diferen t es
agen t es s ociales i mplicados en dicho f enómeno soci al. Este pr oc e dim iento heurístico,
particularmente reivi ndicado en l a i nvestiga ci ón como e nfati z a l a i mportan cia de
estudiar la experiencia su b jeti va de l os indivi duo s examinando cómo l as personas
perciben e interpre t an “su mundo”. Este método no requier e qu e s e llegue a un
consenso. El o bjetivo es obtener u n número d e opiniones que s e haya obtenido por l a
aplicación del m étod o, información que servir á después par a vali da r el pr o d ucto. En e l
caso de esta investig ación el fenómeno s ocial que s e ha estudiado es l a enseñanza de
Evalua ción de la enseñanza de l a Educación Física en la E.S.O. e n Aragón, e implementa ción d e un programa de ent r enamient o en
habilid ades y estrateg ias docentes i m pli cadas en la prom o ción de acti tudes y condu ctas saludable s.
265
la E.F. en al E.S.O., a través de la percepc i ón de alumnos, ex-alumnos, pa dres ,
profesores y un grupo de expertos en educación.
En la t erminología util iza d a en l os estudios Delphi l os anteriores grupos s e
definen c omo “grupos de expertos” al considerar que l os componentes de todos ell os
tienen un al to grado de conocimiento del f enómeno que se i nvestiga en f u nción del rol
específi co que desempeñ a n . Sin embargo, en el presente documento nos referiremos
con el término “experto” únicamente al “gru p o de expertos e n Educació n” f ormado por
los responsables políti cos en Educ ación, expertos en Educación Física y Deporte,
directores de t odo s los centros p úblicos, privados y concertados de Aragón y l os
directores de los centros de profesores y recur s os.
Durante el pr oce s o de l o s es t udios Delphi es un r equisito ese ncial que l os
diferentes grupos de partici pan tes se mant engan aisl ad os con objeto de mi nimizar el
efecto de pr esión s ocial y otros as pectos del c ompo rtamiento d e pequeños g rupos. En
la presente i nve sti gación, el “aislamiento” se propici ó a t ravés de l as siguientes
circunstancias y estrategias :
•
La eval ua ció n con los al umn os se reali zó sin la presencia d el profesor de E.F. en
el aula.
•
En el caso d e padres e hij os s e i ntentó controlar i nformando a los alumnos/a s q ue
no ayudaran a sus padres-ma d res a respon d e r el c uestionario q ue iba d estinado
específi came nte para ellos.
•
Y f i nal mente, los componentes d el grupo de ex pertos r ecibieron de f orma
persona l izada l os instru m en t os d e evaluación soli citándoles que su
cumplimentac i ón fuera una tarea a re aliza r de forma per s onal
Otra car a cterísti ca esencial de los estudios Delphi es la búsqueda del cons e nso
entre los parti cipan t e s. En este sentido, se pr opicia que las perso na s que tom an parte
en este ti po de estudios confirm en su opinión acerca d e las dif ere ntes var iables
Capí tulo 5. Ela bor aci ón de l cuestionario d e evaluación de l a Educación Física en la En señanza Secundaria Ob l igatoria.
272
tutores de l os al umnos integrantes de los dos grup os anteriores, por lo q ue el contacto
con ellos se hizo a tra v és de sus propios hijos (ve r ta bla 5.4.).
Tabla 5.4. Rel ación de participantes (fami lias: alumno s y padres) en
l as fases 1 y 2 d el proces o Delphi en función de l os centros de
enseña n za.
Curso: 4º ESO
Curso: 2º Bachillerat o
Total
participantes
Centro s educativ os de
Enseñanza Secun daria fr ecuencia
porcent aje f recuencia
% res pecto al
total de
cuestionarios
recibidos de 2º
de bachi llerato
Total de familias
(alumnos y
padres)
participantes
I.E. S. Matar raña 14 8,75 22 13,75
36
I.E. S. San Gabriel 24 15,00 14 8,75
38
I.E. S. Bajo Aragon 15 9,38 12 7,50
27
I.E.S. La I nmaculada 16 10,00 17 10, 63
33
I.E. S. Salesianos Laviaga-
Castillo 15 9,38 19 11,88 34
I.E.S. R amón y Cajal 27 16, 88 25 15,63
52
I.E.S. Cristo Rey / Esc uelas
Pias 26 16, 25 30 18,75 56
I.E. S San Viator / Altoaragón
23 14,38 21 13,13
44
160 100 160 100
320
Eval uación de la e nseñanza de la Ed u cació n Física en la E . S .O . en Aragón, e implementaci ón de un p rograma de entrenamient o en habilidad es y estrategi as d ocentes implicadas en
la prom oción de actitud es y conductas saludab les.
273
Tabla 5.5. Famili as (alumnos-padres) partici pan te s en la ter cera fase del proceso Delphi
4º ESO 2º Bc h Total (4º ESO y 2º Bch. )
n
1
participantes
fases 1 y 2
%
de n
1
y n
2
n
2
participantes
seleccionados
de fo rma
aleatoria
n
3
participantes
que
aceptaron
n
1
participantes
fases 1 y 2
%
de n
1
y n
2
n
2
participantes
seleccionados
de fo rma
aleatoria
n
3
participantes
que
aceptaron
n
1
par tici pa ntes
fases 1 y 2
n
2
par tici pa ntes
selec cionados
de forma
aleatoria
n
3
par tici pa ntes
que
aceptar on
I.E .S. M atarr aña
14 9
6
5
22 14
11
11
36
17
16
I.E.S. San
Gabriel 24 15
12 11
14 9
6 5
38
18 16
I.E.S. B ajo
Aragon 15 9
6 6
12 8
5 5
27
11 11
I.E .S. La
Inmaculada 16 1 0
7 6
17 11
8 8
33
15 14
I.E.S. Salesian os
Lavi aga-Castillo
15 9
6 6
19 12
9 7
34
15 13
I.E.S. Ram ón y
Cajal 27 17
14 12
25 16
12 12
52
26 24
I.E.S. Cristo Rey
/ Escuelas P ias
26 16
13 9
30 19
15 13
56
28 22
I.E .S San Viat or
/ Alto aragón 23 14
11 10
21 13
9 8
44
20 18
160 100 75 65 160 100 75 69 320 150 134
Capí tulo 5. Ela bor aci ón de l cuestionario d e evaluación de la educación físi ca en la enseñanz a secundaria obligatoria
274
En l a ta b l a 5. 5. se muestra el número de f amili as (alumno s-padr e s) que f ueron
seleccionadas d e forma aleatoria y proporcional para l a 3
ª
f ase del proceso Delphi. Es ta
selección f ue realizada a partir de l a s f amilias que participaron en l a 1ª y 2ª f ase del
estudio. Ademá s, s e i ncluye el número de famil ias qu e f inalmente aceptaron participar
en est a últim a fase. Finalmente , en la tabla 5.6, se m uestran l os datos p oblac i ona l es y
muestra l es de l os al umnos de E.S.O. y de Bac hil lerato e n l a C om u nidad Autón o m a de
Aragón en el curso académico 2004-2005.
Tabla 5.6. Datos poblacio nales y m uestrales de l os al umnos de E.S.O. y d e Bachi ller en l a
Comunidad Au t ónoma de A r ag ón
(curso lectivo 2004-200 5)
E.S.O
BACH.
Población de estudiante s en Aragón
47.112 16.466
4º E.S.O
2º BA C H.
Población de estudiante s en Aragón 10.018 7.581
Estudiantes de l os cent ros seleccionados 514 546
Estudiantes de l os grup os seleccionados
aleatoriamente en cada centro (fases 1 y 2)
160
160
Estudiantes seleccionad os aleatoria y
proporcionalmen te para la fase 3 del
proceso De l phi
75
75
Estudiantes par ti cipan tes en la fase 3 de l
proceso De l phi 65 69
Evaluaci ón de la e ns eñanz a de la Educación Física en la E . S. O . en Ar agón, e implementaci ón de un programa d e entrenamient o en
habilid ades y estrategias docentes i m plicadas en l a promoción de actitudes y conductas salud ables.
275
5.2.3. Proces o d e recogida de dato s.
Un a vez def inida la estrategia de muestreo y selección d e l os participantes , s e
llevó a cabo el siguiente proceso de recog i da de da t os.
5.2.3.1. Contacto previo con los participan tes
.
Previamen te a l a r ea l ización de la toma de contacto co n l os disti nto s grupos de
participante s, s e realizaron u na serie de e nt revistas instituc ionales con responsables
políticos en mater ia educativa con los siguientes pro pósit os:
•
In f ormar sobre l as características de la invest igación q ue s e pretendía ll evar
a cabo.
•
O btener los opo rt unos y necesarios permisos para el acc e s o tanto a lo s
cen tr os como a l os al umnos, profesores de E.F. y compone ntes del grupo de
exper t os.
•
Adiciona l mente , ref or zar l a im age n de ser iedad y rigurosidad de est e estudio
con l o s p articipantes al con tar con los mencionados permisos i nsti t ucion ales.
Este aval se con creto desde la Direcci ó n General de Centros . Desde esta
Dirección G ene r al, se redactó u n informe dond e se autori zaba esta inve sti gac i ón y s e
solicitaba la col ab oraci ón en ell a a todos l os centros p or el interés que ésta podía
supone r para la enseñanza de la Educación Física en Aragón (v er anexo 1).
A c on tinuación se expone el prot o colo s eguido con cada uno de los grupo s de
participante s e n esta i nves ti ga ci ón a l a hora de darles a conocer l os objetivos gene ral es
del estudio y l os par t iculares de su participación.
•
Grupo d e “ expertos” (n = 229) : Este grupo está i nte gra do por responsables
políticos en Educació n, exper t os en Ed uca ción Fís ica y D eporte, directore s de
Capí tulo 5. Ela bor aci ón de l cuestionario d e evaluación de la educación físi ca en la enseñanz a secundaria obligatoria
276
todos lo s centros p úbli cos, p rivados y concertados de A ragón y los directo res de
los cen tros d e prof e sores y recur s os. E l grupo de ex pertos en E duca ci ón Físi ca y
Deporte se obt u vo a part ir de una valoración en base al currículo y trayectoria
profesional de a quellas person as relacionadas con l a E. F. en Ara gón cuya
contr i bución al á rea en los últimos años había si do especialmente rel e va nte. El
proce s o seguido fue el siguiente:
Se realizó una ll amad a telefónic a a c ada uno de los 229 “exp er t os” (con una
durac i ón media de 12 mi nutos ) con el fi n de i nformales de los si guientes a s pectos:
1. Id entif icación de l a entidad q ue re aliza l a i nve sti ga ci ó n, l os r esponsables del
estudio y de la pers ona que re aliza la llamada telefónica.
2. D etallar el objeto de estudio de la investigación.
3. Exp l icar el por qué de su inclusión en esta investigación.
4. D etallar las características de las persona s que conforman este grupo.
5. Exp l icar de f o rma de t all ad a el protocolo q ue s e i ba a seguir en el proceso a
estudiar : forma de c ontacto m ediante corr eo pos t al; ti emp o que transcu rrirá hasta
que re cib a cada un o de los tres cuestionarios; confirmar que su part icipación en l a
investigación no supondr ía c oste económico alguno.
6. Solicitar una bue na predisposición a co l aborar con nosotros.
7. Aten d e r a quellas dudas que el “experto” p u eda f ormular s ob re c ualquier aspe ct o
del proc es o.
8. Co mpr oba r l os datos de i dentidad del c e ntro par a conf irmar, completar o en su
caso m odifi car los qu e el investigador ya poseía (di rec ción, tipos de enseñanza
que se impar t e, nombre del centro, nombre del di re ctor/a,... ).
Evaluaci ón de la e ns eñanz a de la Educación Física en la E . S. O . en Ar agón, e implementaci ón de un programa d e entrenamient o en
habilid ades y estrategias docentes i m plicadas en l a promoción de actitudes y conductas salud ables.
277
9. Agrade cer su at en ció n.
10. Tra s f inaliza r l a l lamad a el i nformado r anotaba en su base d e d atos la sensac i ón
de recep ti vidad del experto al es t udio propuesto.
Seguidamente, se d etallan las dificultades encon t radas a lo largo de este proceso
de to m a de contacto previo con el grupo de expertos:
•
El hecho d e comprobar que el número d e teléf ono q u e nos i ba a permitir
con tactar con el “experto” era er róneo, ralentizó enormemente el pr o ceso de
con tacto.
•
Dificultade s para c ontactar personal mente con alguna de las personas
pertenec i ente a este g rupo d e expert os. En ocasi ones f u eron n ecesarias
cinco ll amad as hasta po der reali zar el c on t acto pers ona l . En este sentido,
cabe desta c ar la i mpo rt anc i a y el valor q ue supone para un ce ntro el tener u n
con s e rj e efi caz. La dilige n cia y eficaci a de estas personas han s upuesto un
inestimable ah orro de ti empo y un aho rro eco nó m ico.
•
Alguna s personas mostraron desco n f ianza a l a ho ra de colaborar con l a
investigación por difer en t es m otivos. En ocasiones al in f ormar a lo s
re s ponsables de l os centros qu e la i nvestigación estaba av alada por l a D.G.A
(Direc ción General de Aragón), algu no s centros renunciaban a participar en
él como form a de pre sionar a la Administración ant e, lo que a s u ju i cio era,
una falt a de atención a sus problemas, confli ctos y necesidades e d ucativas.
Esta actitud era caract er ísti ca de l os centros privado s. En otro s casos el
des c o n ocimi en to sobr e el área del curr íc ulo objeto de est ud io ( el áre a de
Educación Física) hacia dudar de su capacidad para re spon der
corre ctamente al cuestionario (creyen d o que en el c uestionario se
pregun tab a s ob re aspectos teóricos del área) . En otros c asos la opinión
esc é p t ica ante este t ipo de estudios (que según palabras textuales: “te
Capí tulo 5. Ela bor aci ón de l cuestionario d e evaluación de la educación físi ca en la enseñanz a secundaria obligatoria
278
inundan de c uestionari o s y luego no sab e s nunca l o s resultados a los que
han l legado, ni para qué ha servid o tu opinión”) pr o vocaba que el i nformador
tuviera que esforzarse p ara s er lo m ás co nvincente pos i ble de la s eriedad y
riguros i dad de la investigación que s e pretendía llevar a cabo.
•
En ocasiones, l a pri mera i ntención de l os dir e ctor e s de los centr o s era
tra slad ar l a res ponsab ilidad de contestar el cue sti onar i o al pr of eso r de E.F.
del centro. El i nformador debía aclarar rápi damente que el cuestionario i ba
des ti n a do al director / a del centro y era su opinión l a que se deseaba recoger,
a l os pro fesores de E.F. se les p ediría su opinión a través de otr o
proc e dimiento.
•
Co n respecto a l a habil idad del informador a l a h o ra d e t ransmitir l a
información al experto, el hech o de ser conv incente, cl aro y c onci so en la
exp l icación de l os pun tos anteriormente s eñalados, provocaba en e l experto
una m ejor receptivi dad a colaborar con el tra b ajo propuesto. Es por el lo que
prev i amente a l a r ea lización de las l lamadas, l os informad o res reali za r on un
entrenamiento con el objetiv o de, en primer lugar, c oncretar los mensajes y el
estilo de comunicación t elefónica. Y , en segundo l ugar, se realizaron
“llamadas f i c ti cias” a d iferentes colaboradores para v alorar los posi b l es fallos
dete cta dos (hablar demasiado rápido, s er p oco cl aro en la información d ada,
olvidars e de al g u no de los apartados a describir, p roponer un ton o
exc esiv a m ente c o lo quial,...). Sin duda este e ntrenamiento p revi o f ue de gran
utilidad .
•
Y por último señalar el gran volumen del número d e l lamadas q ue debían
realizarse: 229 exp ertos a un a m e dia de 1’5 llamadas por exper to.
Evaluaci ón de la e ns eñanz a de la Educación Física en la E . S. O . en Ar agón, e implementaci ón de un programa d e entrenamient o en
habilid ades y estrategias docentes i m plicadas en l a promoción de actitudes y conductas salud ables.
279
•
Grupo de alumn o s/as de 4º de la E. S.O. (n = 160) y de 2º de bachil lera t o ( n = 160)
de c entros p úblicos, privado s y concertados de Aragón y l o s padr es y madres de
estos alu mn os/as.
El contacto con l os centro s se reali z ó a través del director/a del centro c o n el fi n de
obtener su aproba ci ón para la visita al centro del grupo de inves t igaci ón .
Al realizarse este c ontacto de f orma posterior al rea l izado co n l o s expertos (donde
estaban incl uidos todos los direc tores de c entros públi cos, privados y c oncertado s d e
Aragón) se encontr a ro n m ayore s f acili dad es tanto e n l a explicaci ó n del objeti vo de la
investigación, como en la predisposición de l os directores/a s a col abo rar en nu estro
proye ct o.
Se solicitó a cada cent ro l a participación de un grup o de alum n os de 4º de E.S.O.
y otro de 2º de Bachiller.
El ti e m po p revisto para recoger la i n f or maci ón en c ada grupo fue de
aprox i madamente 60 minutos. Esto c o nllev a b a l a utili zación de un periodo lecti vo d el
horario de l os alumnos/as.
El protoco lo que se siguió en las visitas a los centros fue el siguiente:
1. L l egada a l centro con una antelación de aproxi mad am e nte una hora.
2. Re uni ón con e l director del ce ntro para mostra rle y e x plicarle e l cuestionario que
se iba a pa sar a los alumno s/ as.
3. Encuen tro con el profesor del área correspondiente que en e s e momento se
encuen tra con l os alumnos.
4. Encuen tro con los a l umnos/as en su propio aula.
Capí tulo 5. Ela bor aci ón de l cuestionario d e evaluación de la educación físi ca en la enseñanz a secundaria obligatoria
280
5. Explicación prev i a don de se detall ab a el o bje tivo de la investigación y el papel tan
importan te que tenía s u colaboración .
6. Re soluci ón de las po si bles dudas que pudieran surgir.
7. Re partir l os respectivo s cuesti o narios y s o bres , sellados y c on la dirección a la
cual debían ser enviados, para los padres y madres de los alumno s/as. Al repar tir
los cue sti ona ri os y sobres s e i n t entaba apelar a l a responsabil idad de los
alumnos/as par a garantizar que los s obres l legaran a sus d estino s: en prim er lugar
a sus padres-ma d re s y en s egundo lugar, un a vez cumplim en t ado s, a la
Un i versidad.
Dificultade s e ncontradas en este proceso de inf or m ación p revia.
•
Re ti cenc i as de la dirección de los institutos a consen tir la e ntrada d e nuestro
grupo en sus c en tros.
•
Escas a disponibil idad de ti emp o dentro del h o rario l ectivo para d edicar unos
minutos a la participaci ón del alumnado en l a inves ti gación .
•
Nu l a dis pon i bilidad d e l centro y de l o s alumnos/as a participar en el p royecto
en h o rario extr a escolar.
•
Co ndi cione s la bora l e s del investigador prin cipal c omo pr ofesor de E .F. El
hora rio d e jorna da labora l coincidía con el momento en el que los
alumnos /as d e los c en tros s eleccionados estaban recibie ndo sus clases.
Actualmente la ad mi nistración e ducativa no concede “permisos por asuntos
prop i os” con esta fina l idad. En el caso de l os centros públic o s la solución a
este problema c on si stió en o rganizar las v isitas e n las fecha s de las fiestas
locales l a localidad en la que el i nvesti gador principal trab aj aba como
profesor de E .F., las cuales no coincidían con las de los centros
Evaluaci ón de la e ns eñanz a de la Educación Física en la E . S. O . en Ar agón, e implementaci ón de un programa d e entrenamient o en
habilid ades y estrategias docentes i m plicadas en l a promoción de actitudes y conductas salud ables.
281
seleccionados para la investi g ación. En l os cent ros privados y conc e rtados ,
al tener clase por las tardes, se escogi ó l a f ranja horaria de l a tarde para
realizar la visita
•
Grupo de profesores del área de Educaci ón Física de centros de secundaria
públicos, privados y concertados de Aragón .
A partir de la selecci ó n de los ocho centr os de enseñanza secundar ia participant e s
en esta i nve sti gación, se estableció que l os propios prof esore s de Educación Físic a de
esos mismos centr os fueran asimi smo l os participantes de este grupo en esta pr i mera
fase de l estudio. En total pa rti ciparon 24 profesores/as de Enseñanza Secundaria.
Co n este g rupo el contacto previo s e reali zó a tra v és de una ll amad a telef ónica al
jefe d el de partamento d e Educación Físi ca de cada ce ntro . En la l l amad a e l protocolo
inform a tivo que se siguió fue similar al realizado con el grupo de expertos:
1. Identi f ic ac ión de l a entidad que real iza l a i nve sti gac i ón , los responsables del
estudio y de la pers ona que re aliza la llamada telefónica.
2. De t a l lar el objeto de estudio de la investigación.
3. Explicar el porqué de su i nclusión e n e sta investi ga ci ón.
4. De t a l lar las características de las persona s q ue conforman este g r upo.
5. Explicar de forma detall ad a el proto colo que s e v a a seguir en e l proceso a
estudiar : forma de c ontacto m ediante corr eo pos t al; tiem p o que transcu rrirá hasta
que re cib a cada un o de los tres cuestionarios; confirmar que su part icipación en l a
investigación no supondr ía c oste económico alguno.
Capí tulo 5. Ela bor aci ón de l cuestionario d e evaluación de la educación físi ca en la enseñanz a secundaria obligatoria
288
2. Conductas y / o actitudes negativas que se p u eden o bservar en l os alumnos/as
que a si sten a las clases de E.F.
3. Hab i lidades y estrategias qu e se considera que debe de poseer e l pr ofesor de
E.F. para i mpartir su docencia.
4. Prob l emas y dificultades que s e encuentran hoy en día en la E.F.
5. Propues tas y sugerencias para la mejora de la E.F.
•
Grupo de Al umnos/a s de 4º de la E.S.O (n =160) y Alumnos/as de 2º d e
bachillerato de ce ntros públi cos, privado s y concertados d e Aragón ( n=160) y lo s
padres y madr es de l os 1 60 alumnos/a s de 4º de la E.S.O y lo s 160 d e 2º de
bachillerato de centros públicos, privado s y c on c er t ados de Aragón.
Se contactó con los jef es del departamento de orientación d e cada c entro
seleccionado p ara explic a rl es y s olicit arles que el los mi s mos (conjunta m ente co n los
tutores) fueran l os que ofrecier a n los cuestionarios a l os alumnos para s u
cumplimentación y los hicieran llegar a l os padres y las m adres de l os alumnos
participante s
El p rotocolo seguido fue e l siguiente :
•
Co ntacto telefónico con los departamentos de orientación de los centros
seleccionados, má s co ncretame nt e con los jefes de d e partamento .
•
Id e ntificación de l os respon s ables d e la investigación y exp l icación de l a
propue sta de inves t igación y el g ra do de colaboración q u e se so licitaba del
cen tr o (más concretamente del depar t amento de orientación).
Evaluaci ón de la e ns eñanz a de la Educación Física en la E . S. O . en Ar agón, e implementaci ón de un programa d e entrenamient o en
habilid ades y estrategias docentes i m plicadas en l a promoción de actitudes y conductas salud ables.
289
•
Esta propuesta de colaboración s e con c retaba e n lo s siguientes puntos (v er
ane xo 9) :
1. Seleccionar un grupo de 4º de E.S.O y otr o de 2º de bachillerato. Am bos
grupos deber í an contar con un número de 20 alumnos/as c omo mínim o.
2. Plantea r entre una y dos s esiones desti n a da s a t ra ta r el t ema de la
educación para la salud.
3. La s s esiones que se emplear ía n para t ratar este t ema serían l a s de
tutoría.
4. En una de l as d os s esiones se tr abajaría el cuestionar i o de n ue str a
investigación.
5. En la otra se p odría c omen t ar as pe ct os relacionado s con los hábitos
saludables o nocivos de l os alumnos y las c au sas que l es ll evan a
adqu i rirlos.
•
En el m ismo contacto telefónico, se soli c i taba el correo electrónico del jefe
del departamento para enviarle un extracto del objeto de nuestra
investigación . Sería el corr eo e lectrónico el med i o u tili za do pa ra que los
or i entado r es dieran su confi rmación para reci b i r el envío d e los c u e stionar ios,
aclarar cualquier duda d el proceso a seguir y reci b ir l os primeros r esultados
de la investigación. De los ocho centros seleccionado s, tan sólo uno renunció
a partic ipar en l a segunda f ase de esta i n vesti ga ción. En su lugar, se escogi ó
otr o centro de si mil ares caracte rísti cas (c e ntro concertado de entorno
urbano) .
Capí tulo 5. Ela bor aci ón de l cuestionario d e evaluación de la educación físi ca en la enseñanz a secundaria obligatoria
290
•
A su ve z , desde el grupo d e investigación, se aportaban los d atos pers ona le s
(te l éfono
6
y nombre y apellidos) de los investigadores .
•
Envío d e l os cu estio narios a los ce ntros (v er anexo 10 y 11):
1. Carta de pre s entación de la inves t igación.
2. Informe de tall ado p ara los tutores detallando el protocolo que d eberían
seguir en el t ranscurso de l a sesión destinada a cumplim enta r el
cues t ionario. Se solici t aba a los ce ntros qu e no f ueran l os pro fes ores de
E.F. l os enca r gados de estar presentes en las sesi ones. En caso de que
un prof eso r de E.F. f ue ra el tutor/a del grupo d eber í a de escogerse otro
grupo o bien que dur an t e l a sesión que s e tratara el cuestio n a rio el
profesor de E.F. no e st uviera presente.
3. 20 c uestionar i os para alumnos/as de 4º de E.S.O.
4. 20 c uestionar i os para alumnos/as de 1º de bachillerato.
5. 40 cuesti onarios p ar a l os padres y ma dres de l os alumnos/as que
contestan a los cuestionarios.
6. Listado enu mer ando los do c umentos que s e incluyen en la caja.
•
Do s d ías de spués de efectuar el envío se re ali zó una ll ama da telef ó nica de
verificación par a comprobar que había llegado c orre ct amente toda la
docume nt ación .
•
La recogida de t o d a l a i nformación enviada a los ce n tros se pudo recupe rar
un me s y medio despué s d e realizar el envío.
6
El t eléfono de cont acto serviría par a poder s olucionar cualquier duda q ue surgiera por parte d e los c en tros sob re el
proto colo a segui r para cumplimen tar los cuestion arios y /o sob re los ít ems que componen el propio cuestion ario.
Evaluaci ón de la e ns eñanz a de la Educación Física en la E . S. O . en Ar agón, e implementaci ón de un programa d e entrenamient o en
habilid ades y estrategias docentes i m plicadas en l a promoción de actitudes y conductas salud ables.
291
Los c entros realizaron el envío de to d a l a documentación a tra vés del c o rr eo
postal y a cobro r evertido a la di rección que se l es señalaba en las i nstr ucciones
recibidas en el centro.
Algunos de l os problem as que se han en contrado en este proceso de
recuperación de los cues t ionarios fueron:
•
Mientr as que en alg unos centros se re alizó rápidamente el paso de los
cue sti ona ri os, en otros casos y debid o a que en el momento de la recepción
de la docume ntación , los al u m no s/as estaban trat a n do otro tema en la
tuto ría, l a realización de l os cuestionarios hubo de esperar unas semanas. El
periodo de ti empo tr a n scu rrid o desde que se enviaron l o s cues ti ona ri os a los
cen tr os hasta su recepción nuevamente e n la Universidad osciló entre dos y
siete se m anas dependiendo de l centro.
•
En otros casos, l os alumnos/as cumplimentaron los cuesti ona ri o s l a mi s ma
semana d e l a rec epción pero la tardanza de l os p a d res y m adres en re l lenar
sus cue stionarios y ll eva rlos nuevamente a los centros, demo ró el reenvío de
todo s l os cue sti onarios a la Universidad.
•
Lo s alumnos/as de b ían colocar sus datos personales en el cuestionario.
Ademá s, deberían añadir el nombre y a pell idos de l os pa dres y m adres .
O tros d atos que s e soli c i taban eran: dirección del domicilio particular y
teléfono de c ontacto. El primero para poder reali z ar el envío del tercer
cue sti ona ri o a l os domi cilios par t iculares . Y el segu ndo, d ebido a q ue s ería a
tra vés del teléfono l a manera escogida para c ontactar c on l as f amilias
seleccionadas e inf ormarles del objetivo de esta terc era fase. Este hecho
pres e nto alguna s difi cu l ta des:
1. Argumenta ción y j ustificaci ón a l a d i re cci ón de l os centros de la
necesidad de solici tar estos datos a s us alum no s/as. En algunos casos,
fue ne c esario el envío a los cen tros de un documento e l aborado desde
Capí tulo 5. Ela bor aci ón de l cuestionario d e evaluación de la educación físi ca en la enseñanz a secundaria obligatoria
292
el Depar tamento de Educaci ón C u l tura y Deporte, donde se a utor iz aba
la solicitud de es os d atos a los alumnos/as p ara s u util iza ción en la
investigación.
2. El tutor/a que estuviera presente en la s esión, debería co mpro bar q ue
todos los alum nos /as habían puesto sus datos. El t ut or no podía ser d el
área de E.F. En el caso de 2 º de ba c hillerato no hu bo ningún p ro blema
ya que al no haber E.F. en ese nivel educativ o, el tutor siempre es de
otra área. En el c aso de 4º de la E. S.O. si el tutor era el profesor de E. F.,
se solicitaba que otro profesor atendiera la tutoría en e s a sesión.
A pe sar d e lo s condicionantes q ue s uponía la no presencia de los investigadores
en l os c entros y los problemas que de esta c ircunstancia se podían der i var, l a gran
impli cac ión p or parte de los departamento s d e orientación de los centro s sel e cci onados ,
hizo posible la realización de esta fase con normali dad .
•
Grupo de profesores del área de Educa ció n Física
Se contacto con el 100% d e los prof eso r es de E. F. de Ara gón. Para ello se r ealizó
el envío d e la d ocumentación a to dos los centr os de enseñanza s ecundar i a (p úblicos,
privados y co ncertados) de Ar agón. El envío i ba dirigido al jefe/a del departamento de
E.F. ( ver anexo 12 y 13). A él s e le sol icitab a la colaboración de su departamento con el
fin de que pudiera hacer ll ega r u na copia del cuestionario a to dos l os profesore s que
integraban el departamento d i dáctico de E.F.
Los documen t os enviados a cada jefe/a de departamen t o de E.F. fueron:
1. Carta i nformat i va sobre el objeto de l a investigación y más
concretamente de es ta segu n da fase.
2. “Cuestionar i o 2” de preguntas cerradas.
Evaluaci ón de la e ns eñanz a de la Educación Física en la E . S. O . en Ar agón, e implementaci ón de un programa d e entrenamient o en
habilid ades y estrategias docentes i m plicadas en l a promoción de actitudes y conductas salud ables.
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3. Sob re s ellado y c on l a dire cci ón d e la Facultad de Cienci as de l a S al u d y
del Dep orte de la Universi d a d de Zaragoza (el cual serviría para e l
reenv í o del cuestionario).
5.2.3.5. Recogida de información a través del cuestionario 2 , y construc ción y
env ío d el cuestionario 3.
En esta f ase se sol icitó a l os participantes que c umplim en taran de nuevo el
cues t ionario, pero en esta oc asión se ofrecía la i nformación de l a tendencia de
respuesta del grupo en cada uno de l os ítems.
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Grupo “expert o s” (n=2 29):
Los documen t os que se aportaban en este tercer en ví o fueron (ver anexo 14 y 15):
1. Carta inform ativa re cordando el objeto de l a investigació n y más
concretamente de es ta terce ra f ase.
2. “Cuestionar i o 3” de preguntas ce rradas m ostra ndo las tendencias centrales
en cada uno de los ítems.
3. Sob re s ellado y c on la dirección de l a F acultad e n el Campus de Huesca ya
detallada (el cual serviría para que nos reenviaran el cuestionar io).
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Grupo de Al umnos/a s de 4º de la E.S.O (n =160) y Alumnos/as de 2º d e
bachillerato de ce ntros públi cos, privado s y concertados d e Aragón ( n=160) y lo s
padres y madr es de l os 1 60 alumnos/a s de 4º de la E.S.O y lo s 160 d e 2º de
bachillerato de centros públicos, privado s y c on c er t ados de Aragón.
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