Le Moyen Âge vu d’ailleurs III. La Edad Media desde otros horizontes III.
Abstract
Producción Científica
Full text
Bulle in du cen e d’é udes médié ales
d’Auxe e | BUCEMA
10 | 2006
Va ia
Le Moyen Âge u d’ailleu s III. La Edad Media
desde o os ho izon es III.
An opología his ó ica y a queología : pe spec i as y es udios en cu so.
Mad id, Casa de Velázquez, 15-18 de junio de 2005
Pascual Ma ínez Sopena
Édi ion élec onique
URL : h p://jou nals.openedi ion.o g/cem/586
DOI : 10.4000/cem.586
ISSN : 1954-3093
Édi eu
Cen e d'é udes médié ales Sain -Ge main d'Auxe e
Édi ion imp imée
Da e de publica ion : 15 aoû 2006
ISSN : 1623-5770
Ré é ence élec onique
Pascual Ma ínez Sopena, « Le Moyen Âge u d’ailleu s III. La Edad Media desde o os ho izon es III. »,
Bulle in du cen e d’é udes médié ales d’Auxe e | BUCEMA [En ligne], 10 | 2006, mis en ligne le 13 oc ob e
2006, consul é le 21 a il 2019. URL : h p://jou nals.openedi ion.o g/cem/586 ; DOI : 10.4000/
cem.586
Ce documen a é é géné é au oma iquemen le 21 a il 2019.
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Le Moyen Âge u d’ailleu s III. La Edad
Media desde o os ho izon es III.
An opología his ó ica y a queología : pe spec i as y es udios en cu so.
Mad id, Casa de Velázquez, 15-18 de junio de 2005
Pascual Ma ínez Sopena
1 En el mes de junio, la ciudad de Mad id o ece buen iempo y calles animadas. La capi al
de España es un excelen e si io pa a es imula la discusión y, sin duda, es e hecho ha
g a i ado sob e el éxi o del coloquio, el e ce o de una se ie que iene ocación de
con inuidad.
2 Las obse aciones iniciales que deseo hace ienen mucho de no as de ambien e. La
p ime a, que quienes han in e enido en es os días han e ocado a a ios maes os
dis in os y p óximos: como Reyna Pas o –que inaugu ó i ualmen e el coloquio en la
oz de su discípula Ana Rod íguez-, Pie e Guicha d, José Ma oso o Pie e Bonnassie,
desapa ecido ecien emen e. Todos ellos han es ado p esen es en unas jo nadas que,
concebidas como una e lexión sob e las elaciones en e la his o ia medie al y la
an opología, e a azonable que esal asen la deuda de la his o iog a ía hispánica con
algunos de los au o es que han inco po ado las p eocupaciones de las ciencias sociales a
su o icio
3 En segundo luga , es isible que en el en amado del coloquio es aban p e is as a ias
sesiones con un pe il muy bien de inido. Me e ie o a aquéllas que se han dedicado a la
a queología, o a la música, las ies as y los juegos. Así se ha cumplido, como más adelan e
se p ocu a á des aca . Pe o es os cua o in ensos días han pe mi ido ap ecia en oda su
ampli ud o a ci cuns ancia: la a iedad de nexos en e las comunicaciones. Aho a,
cuando se cie a el coloquio, es e hecho pe mi e hace una lec u a di e en e del p og ama
desa ollado. A modo de sín esis, hab á que señala que su p incipal i ud ha sido
con ibui a la i eza de las discusiones.
4 Va ios ejemplos me ienen a la men e. A escala de sesiones dis in as, pienso en las
p esen aciones sob e “la Edad Media en Amé ica” y “la Reconquis a”, que ienen una
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peculia de i ación en las ies as que An onio RUBIAL y José Ri ai MACEDO nos han
desc i o, en e México y el su del B asil 1. Del mismo modo, el abajo de Alain RAUWEL y
los de Edua do AUBERT y É ienne ANHEIM o ecen un isible pa alelismo en lo ela i o a la
li u gia y la música 2. O las elaciones en e el a e y la Re o ma de la Iglesia según nos las
han p esen ado Daniel RUSSO y Es elle HUP-DAHAN, son un pe ec o p eludio de la
A chéologie du bâ i que p eocupa a Ch is ian SAPIN 3. Es e dad que la ausencia de
Dominique Iogna-P a aplaza una discusión sob e la Re o ma de la Iglesia y el “momen o
igu a i o”, an o en sus pe spec i as gene ales como en sus pa icula idades egionales;
de cualquie modo, dejo cons ancia de ello, en espe a de o o momen o pa a e-susci a la
cues ión.
5 Pe o ambién den o de una misma sección cabe es ablece nexos nue os o imp e is os.
Como indicó Pa ick HENRIET e lexionando sob e los es udios de Hec o FRANCISCO y A iel
GUIANCE, que hablaban de dos si ios an apa en emen e lejanos, Babilonia y España, donde
se e elan dos e ien es de un mismo p oblema, el de las elaciones de las comunidades
c is ianas con el pode 4.
6 En el es o de las obse aciones deseo des aca cie os emas que me pa ecen
pa icula men e suscep ibles de discusión.
7 Uno es la he encia medie al en Amé ica, que Hila io FRANCO JUNIOR ha comen ado con
pasión, en a izando su ca ác e a caizan e 5. Pe o ¿de qué Edad Media es amos hablando?
Como pa ece azonable, la cul u a –en su sen ido más amplio-, que emig a al o o lado del
A lán ico y lo coloniza ha aguado en la Baja Edad Media hispánica. És a época conoció
en la Península –pa icula men e en Cas illa y Po ugal-, dos enómenos de signo muy
dis in o que llega on a se compa ibles. Po una pa e, el c ecimien o de los pode es
seño iales (sob e odo, de los seño íos laicos a cos a del ealengo). Po o a, el
aggio namen o de un ac o de cohesión social: den o de una g an a iedad de si uaciones,
las comunidades locales poseían una capacidad ela i amen e g ande pa a o ganiza su
e i o io. Dicho de o a mane a, el con ol del espacio po los ecinos del luga (un hecho
que enía de an iguo), se adap ó a las nue as ci cuns ancias de ap opiación p i ada de las
ie as del ey e incluso se a ianzó median e acue dos pe pe uos. Además, las mona quías
man u ie on una supe io idad ju isdiccional poco discu ible. No es que odo es o ue a
asplan ado mecánicamen e, pe o es posible que ales ealidades –con su complejo
imagina io-, in luye an de modo decisi o en la sociedad del nue o mundo, y que lo
hicie an de o ma du ade a. En odo caso, las me ópolis y las colonias u ie on i mos
di e sos de e olución, así como una e olución in e na llena de ma ices. Tal ez el mundo
ul ama ino man u o un ca ác e más adicional, que puede se conside ado a caizan e
con el paso del iempo. La p egun a que dejo sob e la mesa se e ie e a si el iun o del
libe alismo –es o es, la emancipación-, desga ó a la sociedad de las jó enes epúblicas
an p o undamen e como ocu ió en la Península.
8 Aho a bien, la g an cues ión de la “Reconquis a” p opone un con apun o sob e es os
mismos p oblemas. Es e p oceso ep esen a una ealidad dis in a, menos amable y, desde
luego, un cúmulo de expe iencias ans e ibles. Pe o an es hay que de ene se en un
asun o semán ico, pues el uso del ci ado é mino ha p o agonizado momen os de in ensa
discusión en es os días; esumiéndola, puede deci se que el coloquio ha esceni icado los
pun os de is a di e gen es de la his o iog a ía española sob e el signi icado del p oceso y
el g ado de desacue do sob e su con encional denominación, como expusie on Ca los de
AYALA y Ma ín RÍOS 6. Lo que pa ece indudable es que “Reconquis a” o expansión de los
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einos c is ianos hacia el su han gene ado po lo común si uaciones de some imien o y
seg egación; además, un ambien e de echazo del “los o os” con ecuencia ha p o ocado
la uina cul u al o el éxodo de las poblaciones encidas o di e en es, así como b o es de
iolencia. Las e lexiones de Ch is ophe CAILLEAUX lo ponen cla amen e de elie e 7.
¿Acaso Amé ica no conoció nue as e siones de ales modos de ac ua , ín imamen e
a aigados po gene aciones en quienes ue on sus conquis ado es? ¿Has a que pun o
pudie on se con olados o ue on enidos como modelo, es imulados? Todas las
espues as posibles incluyen, sin ningún géne o de dudas, una e e encia a la Edad Media
peninsula ; con iene ad e i que la coexis encia de c is ianos con judíos y musulmanes
(en cie as egiones, sumaban és os úl imos o su p ogenie, o malmen e bau izada, la
mayo ía de la población), no u o el ono a monioso que se supone o se desea e .
9 La a queología medie al, según se adelan aba, ha enido un papel singula en la úl ima
jo nada de un coloquio que p e endía des aca su apo ación y compa a la a escala de
F ancia, España y Po ugal. Desde luego, ha esul ado pa en e la di icul ad pa a es ablece
un umb al común po que el desa ollo y los umbos de la disciplina son muy di e sos.
Hay que ene en cuen a que en F ancia, uno de los g andes p oblemas del momen o es
e isa los c i e ios de da ación, y o o la “a queología de lo cons uido” de que ya se ha
hablado. Mien as, en Po ugal des aca el in e és po la a queología islámica y po los
cas illos; es os úl imos ienen a su a o una co ien e de sensibilidad colec i a que los ha
con e ido en un obje o de cul o nacional. Po lo que hace a España, el pano ama esul a
más complicado po la di e sidad de adminis aciones y po el p edominio de una
a queología de ges ión; las comunidades au ónomas –que poseen las compe encias en es a
ma e ia-, no man ienen las mismas polí icas, y con ecuencia se ca ece de p og amas
es a égicos adecuados 8.
10 En an o en a queología es básico el plan eamien o e i o ial y, más aún, local, al analiza
los juegos y las ies as esa pe spec i a cuen a mucho menos. Lo ele an e es la ensión
en e lenguajes cul os y lenguajes popula es, como ha pues o de elie e Jean Claude
Schmi , sob e á eas dila adas, y, desa ollando esa p oblemá ica, la conexión, aslación
o in e pene ación de unos y o os. Po o o lado, el examen de las ies as p opone
espec áculos donde el i ual y el o den es esc upuloso, y donde la os enc ación se
con ie e en el modo de p egona el p es igio y la hegemonía social, odo ello sin ol ida
que se a a de “ i os de consenso”, como des acaba Juan Ca los Ma ín CEA. Todo es o se
plasmó en el análisi de la in luencia de cie os g upos solidamen e es uc u ados, en
pa icula los ailes mendican es, o del papel ambi alen e de o os animado es sociales,
como los jugla es, unos y o os es udiados y asociados po Ma ine CLOUZOT 9. También
condujo a eje cicios de e nog a ía his ó ica comple amen e necesa ios, que a aban de
los iempos, espacios y ambien es de las ac i idades lúdico- es i as, como pa a la ocasión
hicie on Fla io de CAMPOS y Juan Ca los Ma ín CEA, ya ci ado 10; si bien es conocida la
adición de las ies as de o os, que ambos comunican es des aca on en Cas illa y
Po ugal, la panoplia es mucho más amplia, y sin duda se ía ap a pa a lanza una encues a
a escala con inen al.
11 Como puede e se, el encuen o de Mad id ha pues o de elie e un ex enso abanico de
p oblemas. Queda po ag adece a la Casa de Velásquez, luga idóneo pa a es e ipo de
euniones, su hospi alidad: a su di ec o , el p o eso Gé a d CHASTAGNERET, y al
esponsable de p og amas, p o eso Pie e MORET. Uno y o o anima on las sesiones,
además de cumpli impecablemen e con su papel an i ión. Y, en úl imo luga pe o no en
el menos impo an e, c eo exp esa la opinión de odos si esal o que Eliana MAGNANI, la
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coo dinado a del encuen o, ha hecho una labo excelen e. Como nos iene
acos umb ados. Muchas g acias.
12 Rappel des communica ions
•“Au ou de Reyna Pas o ”, Ana Rod íguez (CSIC)
•“Imagenes y idas de san os de la Edad Media en Nue a España. La iolencia como mensaje”,
An onio Rubial Ga cia (Uni . Nac. Au ónoma de Mexico)
•“Raízes medie ais do B asil”, Hilá io F anco J . (Uni . de São Paulo)
•“Mou os e C is ãos: a i ualização da conquis a no Velho e no No o Mundo”, José Ri ai
Macedo (Uni . Fede al de Rio G ande do Sul)
•“La “ Reconquê e ”, une aspi a ion Péninsulai e ? É ude compa a i e en e deux adi ions
his o iog aphiques”, Ma ín Ríos Saloma (Uni . Complu ense de Mad id)
•“Reconquis a, c uzada y ó denes mili a es”, Ca los de Ayala (Uni . Au ónoma de Mad id)
•“C is ianización y adiciones cul uales en Vasconia”, Roldán Jimeno A angu en (Uni .
Pública de Na a a)
•“Les jui s e les musulmans dans les sou ces no ma i es du xi e siècle à Ba celone e à
To osa”, Ch is ophe Cailleaux (Uni . de Bou gogne)
•“Hagiog a ía, exégesis y la cons ucción de una iden idad eclesiás ica en el o ien e c is iano,
siglos VII al IX dC”, Héc o F ancisco (Uni . de Buenos Ai es, Uni . Nac. de Gene al
Sa mien o)
•“Milag os y p odigios en la hagiog a ía cas ellana al omedie al”, A iel Guiance (Conice -
A gen ine)
•“Espaces symboliques e espaces conc e s de l’ac ion li u gique au Moyen Âge la in”, Alain
Rauwel (Uni . de Bou gogne)
•“Uma li ania pa a o ei? Som e sen ido na sag ação eal a pa i do O do ad consec andum e
co onandum egem (c.1250)”, Edua do Aube (Uni . São Paulo)
•“Musique e cul u e dans la cou pon i icale d’A ignon”, É ienne Anheim (École F ançaise
de Rome)
•“La igu e du jongleu ”, Ma ine Clouzo (Uni . de Bou gogne)
•“Os jogos e a emá ica lúdica em Po ugal no inal da Idade Média”, Flá io de Campos (Uni .
de São Paulo)
•“Fies as y juegos en Cas illa a ines de la Edad Media”, Juan Ca los Ma ín Cea (Uni .
Valladolid)
•“La é o me de l’Église e le momen igu a i dans l’a eligieux - xie-xiie siècles”, Daniel
Russo (Uni . de Bou gogne)
•“Une a chi ec u e monas ique e la é o me de l’Église : l’exemple des é ablissemen s de
chanoines de Sain -Augus in dans le diocèse de Sens e d’Auxe e”, Es elle Hup-Dahan
(Uni . de Bou gogne)
•“De l’a chéologie à l’his oi e, nou elles app oches su le bâ i des monumen s eligieux en
F ance, 1985-2005”, Ch is ian Sapin (CNRS Auxe e/Dijon)
•“A queologia medie al em Po ugal : duas décadas de in es igação”, Isabel C is ina
Fe nandes Fe ei a (a chéologue municipale de Palmela, Po ugal)
•“Balance de la a queología medie al c is iana en España”, Julio Escalona (Ins i u o de
His o ia, CSIC)
•“L’a chéologie islamique en Espagne”, Pa ice C essie (CNRS - Lyon)
•On égalemen pa icipé : Pa ick Hen ie (Uni . Bo deaux 3), Ma a Made o (Uni . Nac. de
Gene al Sa mien o, A gen ine), Eliana Magnani (CNRS Dijon/Auxe e), Pascual Ma ínez
Sopena (Uni . de Valladolid, Espagne), Joseph Mo sel (Uni . Pa is I), Jean-Claude Schmi
(EHESS Pa is).
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NOTES
1. A. RUBIAL GARCÍA, “Imágenes y idas de san os de la Edad Media en Nue a España”. Así,
Nue a España –el ac ual México-, asumió la condición gue e a que la Reconquis a había
dado a San Isido o o a San iago ma amo os (en Amé ica, ma aindios como en San iago
Tla elolco), o la de oción a la Inmaculada concepción (bien a aigada en el siglo XV
español). En el coloquio que siguió a la con e encia, D. RUSSO sub ayó la es echa elación
de las imágenes ame icanas con la iconog a ía que alen a on los dominicos y anciscanos
desde la segunda mi ad del siglo XIV. J. RIVAIR MACEDO, “Mou os e C is ãos: a i ualização
da conquis a no Velho e no No o Mundo”, donde mos ó la impo ancia de emas p opios
de la Reconquis a, incluida la igu a de Roldán, en el olklo e del su del B asil, y su
signi icado en el o alecimien o de las iden idades locales colec i as; los p oblemas de la
u ilizació del ondo olkló ico ue on comen ados sagazmen e po Joseph Mo sel.
2. Los es comunican es se explaya on sob e el sen ido social de un a e li ú gico que
es á pene ado de he me ismo, obse ando que su examen desde pun os de is a
an opológicos y a queológicos es un ema en expansión. En é minos más especí icos, A.
RAUWEL, “Espaces symboliques e espaces conc e s de l’ac ion li u gique au Moyen Âge
la in”, examinó cie os p oblemas de lexicog a ía, del espacio li ú gico y de la
cons ucción de una “iden idad sace do al” que culmina e el siglo XV; E. AUBERT, “Uma
li ania pa a o ei? Som e sen ido na sag ação eal a pa i do o do ad consec andum e
co onandum egem (c. 1250), e lexionó sob e cómo lo sono o no sólo exp esa elaciones
en e Dios, el cle o y el ey, sino que ambién las c ea, y además p es ó su p opia oz pa a
ilus a su exposición; E. ANHEIM, “Musique e cul u e dans la cou pon i icale d’A ignon”,
alo ó la p o esionalización del músico y el acen o eli is a de la a s no a como pa ábola
del pode .
3. D. RUSSO, “La é o me de l’Église e le momen igu a i dans l’a eligieux (XIe-XIIe
siècles)”, de endió una cie a “ eno ación paleoc is iana” del a e del siglo XI, al mismo
iempo que pos ulaba la ausencia de con ol del a e igu a i o po los e o mado es; E.
HUP-DAHAN, “Une a chi ec u e monas ique e la é o me de l’Église: l’exemple ds
é ablissemne s de chanoines de Sain -Augus in dans les diocéses de Sens e d’Auxe e”,
en una línea pa alela al an e io , des acó la p imacía de peculia idades egionales; Ch.
SAPIN, “De l’a chéologie à l’his o ie, nou elles app oches su le bâ i des monumen s
eligieux en F ance, 1985-2005”, apo ó un ex enso análisis de casos que eco ían oda
F ancia, buena mues a de la ecundidad del abajo ecien e.
4. H. FRANCISCO, “Hagiog a ía, exégesis y la cos ucción de una iden idad eclesiás ica en el
o ien e c is iano, siglos VII a IX d. C.”, donde desg anó la expe iencia de los mono isi as,
he ede os de la adición igo is a de la Iglesia o ien al opues a al nes o ianismo, que
o ma on una iglesia clandes ina has a bien en ada la época musulmana y cons uye on
su iden idad con ayuda de la hagiog a ía de sus obispos; A. GUIANCE, “Milag os y p odigios
en la hagiog a ía cas ellana al omedie al”, as examina la g acia especial de los obispos
an iguos, signi icada en su báculo, des acó el mo imien o de los “má i es olun a ios”,
aquellos mozá abes que de endie on las esencias de la adición isigó ica inmolándose y
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esc ibiendo, así como su concepción de la san idad basada en la i ud indi idual y ajena
a los po en os.
5. H. FRANCO J ., “Raízes medie ais do B asil”. El au o hace un ensayo de psicología
colec i a y de c í ica his o iog á ica pa a un país donde se han negado adicionalmen e
las con inuidades a a o del mi o del nue o mundo; en su bene icio u iliza el concep o de
“la ga Edad Media” p opues o po Le Go , los a caísmos de la lengua po uguesa usada en
B asil (que ienen sus pa alelos en la Amé ica española y el Canadá ancó ono), pa a
conclui que la his o ia de B asil iene mucho de Moyen Âge écu ailleu s.
6. M. RÍOS SALOMA, “La ‘Reconquê e’, une aspi a ion péninsulai e? É ude compa a i e
en e deux adi ions his o iog aphiques”, puso en duda que la lucha con a el Islam
ue a un anhelo común, al señala que la Ca aluña del siglo X, in ensamen e isigó ica e
in eg ada den o de la mona quía anca, no enía las necesidades a que condujo en
As u ias la olun ad de legi imación y econs ucción in e esada del pasado; C. DE AYALA,
“Reconquis a, c uzada y ó denes mili a es”, que omó como e e encia los siglos
pos e io es, des acó la supe posición en e la idea adicional de “ econquis a” y la de
“c uzada”, que se impone a ines del siglo XI y e mina equipa ándose a las expediciones
a Tie a San a, que pe manece bajo con ol de los eyes, y que halla su p incipal
ins umen o en las nue as ó denes mili a es hispánicas.
7. Ch. CAILLEAUX, “Les jui s e les musulmans dans les sou ces no ma i es du XIVe siècle à
Ba celone e To osa”. En ambas ciudades había una amplia población judía, y en la
segunda ambién exis ió una considable comunidad musulmana; homb es p opios del ey
y bene iciados po leyes p o ec o as, las no mas de seg egación espec o a los c is ianos
apa ecen en el siglo XIII, pe o no a ec an po igual a las dos comunidades, pues en e los
judíos hay mino ías no ablemen e en iquecidas e in luyen es (algo pelig oso en los
momen os de iolencia), lo que no sucede con los mo os, mucho menos es uc u ados. P.
CRESSIER, “L’a chéologie islamique en Espagne”.
8. Como ya se ha indica a p opósi o del es udio de Ch. Sapin, los a queólogos o ecie on
sólidos balances de una a ea que, en conjun o, p esen a es imulan es esul ados. La
comunicación de I. C. FERNANDES FERREIRA, “A queología medie al en Po ugal: duas
décadas de in es igação”, compa ó la dispe sión de es ue zos que einó has a mediados
de los años 1970 con las inno aciones pos e io es; cie os deba es, como el del
moza abismo de la al a Edad Media, siguen abie os, pe o la a queología medie al se
enseña en la uni e sidad. Po su pa e, J. ESCALONA, “Balance de la a queología medie al
c is iana en España”, se de u o pa icula men e en algunas egiones; en el caso del País
Vasco, po ejemplo, el desa ollo a queológico se ha p oducido como eacción a las
ca encias de la documen ación esc i a, mien as en el e i o io de Mad id se saluda la
exis encia de ac i idades p og amadas. P. CRESSIER, “L’a chéologie islamique en Espagne”,
as aludi al dila ado con lic o de in e eses man enido po los his o iado es y los
ilólogos en o no a al-Andalus, señaló has a que pun o la ob a de P. Guicha d ha
inno ado las o ien aciones apoyándose en la an opología y la a queología. Después ha
enido una ealidad en iquecida y pa adójica: hay una jungla de publicaciones, no exis en
depa amen os especí icos de a queología medie al islámica y los a queólogos se en
o zados a una alsa au onomía.
9. M. CLOUZOT, “La igu e du jongleu ”, donde los jugla es son p esen ados a modo de
“in e media ios cul u ales del siglo XIII” y “se es ambi alen e”, en e lo demoníaco y lo
sag ado (en conco dancia es o úl imo con la pas o al de los mendican es); sus pe iles
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esul an oda ía más complejos si se piensa en la igu a del clé igo gi ó ago, ilus ado y
ajeno a disciplina.
10. F. DE CAMPOS, “Os jogos e a emá ica lúdica em Po ugal no inal da Idade Média” ha
des acado que las eglamen aciones sob e juegos se a iculan con los p ocesos polí icos y
undamen a la ipología lúdica sob e dos hechos: el pa ocinio de las au o idades sob e
ies as, ce emonias y celeb aciones de plazo ijo, y la escasa sumisión de los juegos (de
aza o de able o), a un con ol disciplina io; en elación con lo cual, I. C. FERREIRA apun ó
las apo aciones de la cul u a ma e ial pa a en iquece la p oblemá ica. J. C. MARTÍN CEA,
“Fies as y juegos en Cas illa a ines de la Edad Media”, p esen ó sus ensayos de ipología
basados en los i os de paso (incluidos los lances caballe escos), las mani es aciones
colec i as, y los juegos en el in e io y en el ex e io .
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