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Dinámica demográfica 2014

Delgado Urrecho, José María,Martínez Fernández, Luis Carlos

Abstract

Producción Científica

Full text

Situación económica y social de Castilla y León en 2014 Economía, mercado laboral, calidad de vida y protección social _______ Tomo I Capítulo III 4 3.1 Dinámica demográfica. Tanto en España como en Castilla y León la evolución de la población entre 2013 y 2014 ha mantenido la tónica decreciente de años anteriores, impulsada por unos saldos migratorios internacionales de signo negativo y, cada vez en mayor número de Comunidades Autónomas, por una dinámica natural recesiva. La conjunción de ambos elementos da lugar a un descenso creciente del número de habitantes, a mayor ritmo en la Región que en el conjunto nacional debido al balance migratorio interno adverso y a su conocido envejecimiento demográfico. Tras el periodo de recuperación vinculado a la llegada de población extranjera entre 2001 y 2009 y después de una breve fase de estancamiento, desde 2012 Castilla y León ha visto la rápida reducción de su población, con una tasa anual media para el último trienio del -0,84%, la mayor de toda España, cuyo promedio fue del -0,30%. En cinco años, desde el máximo poblacional logrado en 2009, se han perdido 68.731 habitantes, la segunda mayor cifra en términos absolutos tras la sufrida por la Comunidad Valenciana (89.831), si bien allí partían del doble de población inicial. El cambio de tendencia, iniciado en las comunidades del cuadrante noroccidental peninsular, se ha extendido a todas las demás y solamente las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla presentan balances positivos junto a otras cinco provincias. Estamos por tanto ante un proceso generalizado e intensificado por un balance exterior que contrarresta sobradamente el reducido aporte de la dinámica natural en el país, ya que en 2013 la diferencia entre nacimientos y defunciones se redujo a 35.296 personas, una cuarta parte del logrado en 2008. Diferencia territorialmente muy desigual dado que todas las Comunidades Autónomas de la costa cantábrica, junto a Aragón, Castilla y León y Extremadura también obtuvieron un saldo negativo en este aspecto y en las restantes los balances sufren una progresiva aminoración. La inversión de los flujos generados por las migraciones internacionales es sin embargo el factor más destacado del cambio, al igual que lo fue durante la etapa de expansión. Los datos varían según la fuente de información estadística utilizada pero todas ellas coinciden en que, tanto entre españoles como extranjeros, predominan, y de forma notable, las pérdidas frente a las incorporaciones. En España disponemos actualmente de dos fuentes internas que cuantifican estos desplazamientos, la Estadística de Variaciones Residenciales –EVRy la Estadística de Migraciones –EM-, de reciente aparición y adaptada a los requisitos de Eurostat sobre cuantificación de este fenómeno (Reglamento 862/2007 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre Estadísticas de Migraciones y Protección Internacional, aplicado al Plan Estadístico Nacional 2013-2016). Hasta su pasada edición se utilizó para la elaboración del presente informe la primera de ellas cuyo valor reside en parte en la escala temporal de la información, mucho más prolongada, pero sobre todo en posibilitar un análisis pormenorizado basado en el municipio como unidad territorial, mientras la segunda no desagrega sus datos más allá de la escala provincial. Pero, al ser ahora la fuente oficial, la EM ha de incluirse obligatoriamente en el epígrafe dedicado a este análisis. Con la finalidad de evitar una ruptura brusca de las series temporales creadas a partir de las publicaciones precedentes se ha decidido mantener las tablas de datos obtenidas de la EVR y adjuntar, cuando es posible, las mismas derivadas de la nueva fuente. Las Capítulo III 5 diferencias son relativamente importantes en la cuantía total de la emigración a escala nacional (453.543 personas según la EVR a lo largo de 2013 y 532.303 de acuerdo con la EM) pero no si se trata exclusivamente de españoles (72.447 y 73.329 respectivamente), centrándose los supuestos errores de la EVR en la población extranjera que, habiendo emigrado, no ha cursado la correspondiente baja padronal. Los saldos de la emigración exterior son por tanto mayores que los hasta ahora considerados y en lugar de perder 111.153 habitantes en 2013 el país habría visto mermada su población por esta causa en 251.531 personas. Para Castilla y León ello supone que el saldo migratorio exterior de -3.711 residentes señalado por la EVR ascendería en realidad a -5.185, aunque el de los de nacionalidad española sería muy similar (-1.521 de la EVR frente a -1.504 de la EM). Una tercera fuente de información, el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero –PEREindica que en el mismo año cambiaron su domicilio a otros países 2.857 españoles procedentes de Castilla y León –emigrantes, por tanto-, cantidad no muy alejada de los 2.645 contabilizados por la EVR o los 2.624 según la nueva EM. En cuanto a la migración interior, su saldo, también negativo para la Comunidad, sería de -7.974 (EVR) o -8.355 (EM), encontrándose nuevamente el mayor margen de error entre los extranjeros, pues ambos datos son parecidos para la población española (-6.169 y - 6.327). En resumen, la nueva fuente de información estadística señala unas pérdidas causadas por las migraciones superiores a las que se creían hasta el momento y cuyas diferencias se deben principalmente a la subestimación del número de salidas de residentes extranjeros. Aumento del déficit demográfico que afecta a toda España pero con mayor impacto en Castilla y León al ser una región también emigrante dentro de las fronteras nacionales (grafico 3.1.1). Grafico 3.1-1 Evolución de la población de Castilla y León, 2001-2014 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE). Capítulo III 6 La rápida caída del número de habitantes en Castilla y León entre 2013 y 2014 fue por tanto resultado de dos balances negativos, el natural, responsable del 42% de esas pérdidas y el migratorio, dentro del cual tuvo mayor incidencia la merma debida a los flujos interregionales, culpables del 62% del saldo migratorio adverso. La emigración hacia otros países aumenta no obstante en toda España y lo mismo sucede en la Comunidad. Desde 2010 las pérdidas absolutas se han sextuplicado a escala nacional mientras Castilla y León, que logró resultados positivos hasta 2011, desde 2012 los presenta negativos y en ascenso. Las cifras padronales decrecen tanto en el ámbito rural –incluidos los centros de servicioscomo urbano, ganando población solamente los entornos capitalinos –y cada vez menos-. Algo que no ha de extrañar en un territorio tan afectado por la emigración y el envejecimiento, sobre todo si se tiene en cuenta que en España tanto los núcleos urbanos como los centros de servicios con independencia de su entidad están sufriendo pérdidas en general. Solamente han incrementado sus efectivos unas pocas capitales (Almería, Ciudad Real, Huesca, Murcia, Palma de Mallorca, Pontevedra y Vitoria) y el conjunto de núcleos de entre 50.001 y 100.000 habitantes, localizados la mayoría en el entorno de Madrid (Alcorcón, Aranjuez, Getafe, Las Rozas, Rivas-Vaciamadrid, San Sebastián de los Reyes, Torrejón de Ardoz y Valdemoro) y Barcelona (Castelldefels, Granollers, Mataró, Sant Cugat del Vallès y Terrassa), junto a ciudades costeras y centros turísticos (Algeciras, Arrecife, El Ejido, Gijón, Roquetas de Mar, San Cristóbal de la Laguna y Vélez-Málaga, entre otros). El grupo de municipios de 1.001 a 2.000 habitantes ha ganado población pero se debe a la integración entre ellos de otros que, cumpliendo funciones de distribución de servicios en el medio rural del interior peninsular, la han perdido (en los de 2.001 a 3.000 habitantes el padrón se ha reducido en 13.674 personas durante el último año). Las tendencias más generalizadas son, por tanto, similares en Castilla y León a las de la mayor parte del territorio nacional y, aunque con diferente intensidad, el proceso de decrecimiento demográfico se extiende cada año a más municipios españoles: solamente el 26% de ellos ganaron residentes en 2013-14 (aumentaron su población apenas un 1,0%) frente al 24% en la Comunidad. (Mapa 3.1.1) Capítulo III 7 Mapa 3.1-1 Variación de población en los municipios españoles entre 2013 y 2014 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE). Capítulo III 8 3.1.1 Evolución reciente de la población y su distribución espacial. A lo largo del año 2013 España perdió un 0,8% de sus residentes debido sobre todo al saldo negativo de la población extranjera, reducida en 522.751 personas (en el año anterior fueron 190.020), mientras las de nacionalidad española aumentaban en 164.309, superando holgadamente el incremento de 2012-13 (54.482). Estos datos brutos deben matizarse no obstante dado que la variación del número de estas últimas registradas en el Padrón Municipal de Habitantes incluye también a los “nuevos españoles” surgidos gracias a las concesiones de nacionalidad, una cifra muy elevada en estos últimos años. Solo en 2013 fueron 261.295 y si bien, como es lógico, no todas ellas beneficiaron a residentes en el país o supusieron su permanencia en el mismo, sí lo hizo una gran parte, por lo que el aumento de la población nacional no deriva ni exclusiva ni preferentemente de su saldo natural, que en ese mismo año aportó apenas 35.296 personas. En realidad desde la crisis económica de 2008, durante el quinquenio transcurrido de 2009 a 2014, la diferencia entre nacimientos y defunciones sumó 385.674 habitantes al país mientras la cifra de concesiones de nacionalidad alcanzó las 694.769. En cualquier caso, el descenso de población restó 358.442 personas a España en 2013-14, marcando una tendencia ya iniciada el año precedente con un saldo de -135.538 (el -0,3%). Siguiendo una espiral creciente desde el inicio de la crisis económica el número de Comunidades Autónomas con balances demográficos negativos ha ido incrementándose rápidamente hasta afectar actualmente a la totalidad de ellas, con las excepciones de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Destaca en términos absolutos la Comunidad Valenciana con 108.971 habitantes menos (-2,1% de los empadronados en 2013), a gran distancia de los 41.111 perdidos por Madrid (-0,6%), 37.995 por Andalucía (-0,5%) o 34.747 por Cataluña (-0,5%), sumando entre las cuatro el 62% del déficit. Pero salvo en la primera de ellas la disminución ni siquiera alcanzó un punto porcentual y en términos relativos la incidencia de la caída resultó mucho más importante en algunas de las menos pobladas. Son los casos de Aragón (- 1,6%), Castilla-La Mancha (-1,1%) y Castilla y León (-1,0%), a las cuales se añaden otras que, aunque con cifras anuales no tan negativas, vienen sufriendo esta situación desde hace al menos un quinquenio, como sucede en Asturias, Extremadura y Galicia, además de en la propia Castilla y León. (Cuadro 3.1.1-1) Capítulo III 9 Cuadro 3.1.1-1 Evolución de la población en España y las Comunidades Autónomas, 2013-2014 España y Comunidades Autónomas Población total Población extranjera Residentes Var 13-14 Residentes Var 13-14 % del total 2013 2014 2013 2014 2013 2014 España 47.129.783 46.771.341 -0,76 5.546.238 5.023.487 -9,43 11,77 10,74 Andalucía 8.440.300 8.402.305 -0,45 729.725 661.520 -9,35 8,65 7,87 Aragón 1.347.150 1.325.385 -1,62 173.653 149.231 -14,06 12,89 11,26 Asturias 1.068.165 1.061.756 -0,60 48.394 45.124 -6,76 4,53 4,25 Baleares 1.111.674 1.103.442 -0,74 224.406 203.112 -9,49 20,19 18,41 Canarias 2.118.679 2.104.815 -0,65 301.234 267.138 -11,32 14,22 12,69 Cantabria 591.888 588.656 -0,55 38.530 34.762 -9,78 6,51 5,91 Castilla y León 2.519.875 2.494.790 -1,00 164.780 146.818 -10,90 6,54 5,88 Castilla-La Mancha 2.100.998 2.078.611 -1,07 220.919 196.033 -11,26 10,51 9,43 Cataluña 7.553.650 7.518.903 -0,46 1.158.472 1.089.214 -5,98 15,34 14,49 C. Valenciana 5.113.815 5.004.844 -2,13 863.891 739.630 -14,38 16,89 14,78 Extremadura 1.104.004 1.099.632 -0,40 41.677 37.716 -9,50 3,78 3,43 Galicia 2.765.940 2.748.695 -0,62 109.962 98.245 -10,66 3,98 3,57 Madrid 6.495.551 6.454.440 -0,63 960.121 879.953 -8,35 14,78 13,63 Murcia 1.472.049 1.466.818 -0,36 231.022 215.869 -6,56 15,69 14,72 Navarra 644.477 640.790 -0,57 67.892 59.550 -12,29 10,53 9,29 País Vasco 2.191.682 2.188.985 -0,12 148.877 141.316 -5,08 6,79 6,46 Rioja (La) 322.027 319.002 -0,94 44.404 40.018 -9,88 13,79 12,54 Ceuta 84.180 84.963 0,93 5.668 5.536 -2,33 6,73 6,52 Melilla 83.679 84.509 0,99 12.611 12.702 0,72 15,07 15,03 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE). El retorno de los inmigrantes extranjeros a su país de origen o su marcha a otros destinos con un mercado laboral más acogedor es el principal responsable no sólo a escala nacional sino también en las Comunidades Autónomas, pues las salidas superaron a las llegadas en todas ellas salvo la ciudad autónoma de Melilla. Por el contrario el número de españoles aumentó, si bien en menor medida, en la mayoría. Las excepciones fueron Castilla y León, Galicia, Asturias y Extremadura, confirmando una dinámica recesiva característica del cuadrante noroccidental peninsular. La población foránea residente en el país es ahora del 10,7% del total frente al máximo logrado en 2010 (12,2%) y su tasa de decrecimiento anual continúa al alza llegando al -9,4% este último año, oscilando entre el -14% de Aragón y la Comunidad Valenciana y el -5% del País Vasco o -6% de Cataluña. En Castilla y León la población extranjera residente ha pasado de representar el 6,54% del total en 2013 al 5,88% en 2014. Capítulo III 10 Gráfico 3.1.1-1 Evolución de la población de las provincias de Castilla y León, 2013-2014 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE). El comportamiento demográfico a escala provincial en Castilla y León no difiere en ningún caso de la dinámica general enunciada para la Comunidad. Nuevamente, pues lo mismo sucedió el año anterior, todas las provincias pierden residentes, coincidiendo las situaciones extremas con las de 2012-13 al mantenerse Zamora como la más perjudicada y Valladolid, la que menos. El orden en la importancia relativa de este descenso de población sí varía algo entre ellas pero así sucede todos los años y las diferencias de uno a otro apenas son de medio punto. En el último lustro el número de habitantes se ha visto reducido en 68.731 personas y más de la mitad de esta cantidad se concentra en tres provincias, León (-15.475), Salamanca (-12.149) y Zamora (-10.233). En las dos primeras ello supone una merma de entre el 3,0% y 3,4% con respecto a 2009, valores relativos que comparten con Palencia y Soria, mientras en Zamora asciende al -5,2%. En sentido opuesto Valladolid (-0,6%) es la única que se aleja del promedio regional (-2,7%). Estas diferencias responden a dos saldos igualmente negativos hoy día, el natural y el migratorio, siendo éste último el más determinante, ya que la tendencia recesiva de la dinámica natural no ha cambiado sensiblemente desde hace décadas. Tampoco lo ha hecho el peso relativo de cada provincia en el conjunto desde inicios del nuevo siglo y aunque con saldos absolutos anuales alejados, la reducción de sus residentes con respecto a los que tenían en 2013 ni siquiera varía un punto porcentual entre las situaciones extremas (Valladolid y Zamora). En consecuencia Valladolid y León mantienen su hegemonía demográfica con algo más de un millón de residentes entre ambas, el 41% del total regional, mientras la suma de Burgos y Salamanca supera los setecientos mil (28%) ocupando el segundo escalón de esta lista. De las restantes provincias destaca por su reducida entidad Soria, la provincia española Capítulo III 11 con menor densidad de población, como veremos más adelante, con poco más de noventa mil habitantes, siendo escasas las diferencias entre Ávila, Palencia, Segovia y Zamora si bien la tendencia más acentuada al decrecimiento de esta última podría variar la situación en los próximos años. En resumen, dentro de una evolución negativa generalizada, las diferencias siguen incrementándose sobre todo entre las dos provincias con comportamientos más alejados, Valladolid y Zamora. (Cuadro 3.1.1-2) Cuadro 3.1.1-2 Evolución de la población en las provincias de Castilla y León, 2001-2014 Año Ávila Burgos León Palencia Salamanca Segovia Soria Valladolid Zamora C y L 2001 163.885 349.810 499.517 177.345 350.209 147.028 91.314 497.961 202.356 2.479.425 2002 165.138 352.723 496.655 176.125 347.120 149.286 91.487 501.157 200.678 2.480.369 2003 165.480 355.205 495.998 175.047 348.271 150.701 90.954 506.302 199.688 2.487.646 2004 166.108 356.437 492.720 173.990 350.984 152.640 91.652 510.863 198.524 2.493.918 2005 167.032 361.021 495.902 173.471 352.414 155.517 92.773 514.674 198.045 2.510.849 2006 167.818 363.874 498.223 173.153 353.110 156.598 93.503 519.249 197.492 2.523.020 2007 168.638 365.972 497.387 173.281 351.326 159.322 93.593 521.661 197.237 2.528.417 2008 171.815 373.672 500.200 173.454 353.404 163.899 94.646 529.019 197.221 2.557.330 2009 171.680 375.563 500.169 173.306 354.608 164.854 95.101 532.575 195.665 2.563.521 2010 171.896 374.826 499.284 172.510 353.619 164.268 95.258 533.640 194.214 2.559.515 2011 172.704 375.657 497.799 171.668 352.986 164.169 95.223 534.874 193.383 2.558.463 2012 171.265 374.970 494.451 170.713 350.564 163.701 94.522 534.280 191.612 2.546.078 2013 168.825 371.248 489.752 168.955 345.548 161.702 93.291 532.284 188.270 2.519.875 2014 167.015 366.900 484.694 167.609 342.459 159.303 92.221 529.157 185.432 2.494.790 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE). El análisis provincial de la evolución de la población española manifiesta que la tendencia al descenso resulta asimismo generalizada a esta escala. Si en 2012-13 fueron nueve las que consiguieron incrementar sus efectivos, el siguiente año se redujeron a siete, de las cuales tres pertenecen a Andalucía (Almería, Cádiz y Granada), dos son vascas (Álava y Guipúzcoa) y las restantes las ciudades autónomas. Salvo en Ceuta y Melilla, donde rondó el 1%, los crecimientos resultaron insignificantes, el 0,3% en Almería y ni siquiera un 0,2% en las restantes. Y aún más si se consideran las aportaciones absolutas, 7.636 habitantes entre las siete provincias. En sentido opuesto las siete que más perdieron (Alicante, Madrid, Málaga, Zaragoza, Valencia, Barcelona y Castellón) arrojaron la cifra de 216.781 residentes menos, lo que explica con bastante claridad el balance final a escala nacional. Ninguna de las castellanas y leonesas se encuentran a la cabecera de dicho ranking pero ello se debe exclusivamente a su escaso peso demográfico ya que, si se cuantifican las pérdidas en cifras porcentuales, el resultado es muy diferente. Entre la diez donde este índice es más negativo se hallan Zamora (6ª), Segovia (7ª) y Burgos (10ª), seguida inmediatamente por Soria (11ª) y en los lugares 13º y 14º, Ávila y León. Palencia, ocupa este año el puesto 23º y Valladolid, en este caso manteniendo una posición ya conocida anteriormente, el 32º, siendo la única provincia por encima del promedio nacional. Pese a todo ello la posición de las provincias de Castilla y León ha mejorado con Capítulo III 18 El balance final, muestra algunas diferencias destacables con respecto al del periodo anual precedente. Frente a 491 municipios que pasaron a tener una evolución positiva desde saldos nulos o negativos fueron sólo 318 los que siguieron el camino inverso, aunque también es cierto que 1.247 mantuvieron el signo adverso que ya mostraban en 2012-13 y únicamente 192 el positivo. En resumen, el 30,4% de los municipios de Castilla y León lograron alcanzar o conservar la situación de crecimiento demográfico y el restante 69,6% emprendió o continuó por la senda del decrecimiento. (Mapa 3.1.1-2). Mapa 3.1.1-2 Variación del crecimiento entre 2012-13 y 2013-14 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE). Capítulo III 19 Cuadro 3.1.1-4 Residentes según tipo de municipio, 2013-2014 Ámbito Población % población Nº de municipios % de municipios 2013 2014 2013 2014 2013 2014 2013 2014 Capitales 1.067.895 1.058.509 42,36 42,41 9 9 0,40 0,40 Otras ciudades 239.906 226.697 9,52 9,08 10 9 0,44 0,40 Áreas periurbanas 185.389 187.029 7,35 7,49 24 24 1,07 1,07 Influencia urbana 148.517 149.590 5,89 5,99 133 133 5,91 5,91 Centros de 1er orden 159.384 162.071 6,32 6,49 23 23 1,02 1,02 Centros de 2º orden 153.603 147.943 6,09 5,93 52 49 2,31 2,18 Centros de 3er orden 44.088 50.711 1,75 2,03 28 32 1,24 1,42 Rural profundo (<2.000 hab,) 522.427 513.598 20,72 20,58 1.970 1.970 87,59 87,59 Castilla y León 2.521.209 2.496.148 100,00 100,00 2.249 2.249 100,00 100,00 Nota: Se incluye en las áreas de influencia urbana el municipio alavés de la Ribera Baja (área de influencia de Miranda de Ebro) por lo que el total de municipios suma 2.249 en lugar de los 2.248 con que cuenta la Comunidad. Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE). Tal como se ha indicado anteriormente el balance del mundo urbano no puede limitarse al mero registro de los municipios que superan los diez mil habitantes, un umbral utilizado frecuentemente en los informes estadísticos pero que, como todos, no deja de ser ambiguo. Por ello y junto al mismo se han de tener en cuenta los ubicados en las franjas periurbanas y también otros más alejados, no colindantes con las ciudades, pero que aun así se localizan en sus cercanías y cuya población, desde la óptica laboral, mantiene estrechos vínculos con ellas. Las estructuras demográficas y socio económicas de su población son semejantes en ambos conjuntos y en general, pertenecen al grupo de los caracterizados por poblaciones jóvenes y expansivas, receptores de las familias jóvenes procedentes de sus ciudades centrales. Mientras éstas últimas perdieron el 1,7% de sus habitantes, sus periferias ganaban un 0,8%, un balance general negativo por tanto para todo el ámbito urbano que comenzó a serlo en el año 2011 y que en 2013-14 supuso la resta del 1,2% de su población, pese a contar con un peso relativo con respecto al total regional ligeramente ascendente, el 65,0% del total (64,8% en 2011). La disminución de residentes en las ciudades en el último año se ha visto afectada, en términos estadísticos, por el hecho puntual de que una de ellas, la leonesa Villablino, perdió ese carácter al descender su población por debajo de los 10.000 habitantes. Pero, incluso sin esta modificación del número de núcleos considerados urbanos, los resultados habrían sido igualmente negativos. En mundo rural, exceptuados los municipios vinculados a las ciudades, la reducción fue del 0,6%, afectando incluso a los centros de servicios. Los de primer orden (más de 5.000 habitantes) ganaron población pero debido sólo a esa incorporación a su grupo de Villablino. La perdieron asimismo los de segundo orden (entre 2.001 y 5.000 habitantes), de los cuales además tres pasaron a formar parte del nivel inferior. En consecuencia los centros de tercer orden, núcleos que cumplen este papel pese a su escasa población, aparecen en tabla de datos correspondiente con ganancias que no responden tampoco a un crecimiento real, sino al mayor número de sus miembros debido a ese transvase desde el nivel inmediatamente superior. El conjunto de los centros de servicios rurales Capítulo III 20 muestra en definitiva un balance positivo del 1% anual que desaparece si se restan los 9.784 habitantes de Villablino, convirtiéndose en un -1,7%, exactamente el mismo del ámbito rural profundo. Capítulo III 21 Mapa 3.1.1-3 Tipología municipal, 2014 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE). El mapa de la tipología municipal (mapa 3.1.1-3) presenta, según lo enunciado, algunas variaciones en 2014. La más importante es el mencionado abandono por parte de Villablino (León) del grupo de ciudades e incorporarse a la categoría de centro de servicios de primer orden o nivel 1; pero dentro de este grupo también desaparece Fabero (León), cuya población ya no supera el umbral de los 5.000 y se desplaza por tanto al de centros de servicios de segundo orden o nivel 2. En consecuencia, el número final de centros de primer orden permanece invariable (24). Entre los de segundo orden la cifra pasa de 52 a 49 ya que pese a la incorporación de Fabero, los municipios de El Barraco (Ávila), Boñar (León), Paredes de Nava (Palencia) y Coca (Segovia) pierden el nivel de los 2.000 habitantes y se integran en el conjunto de centros de tercer orden o nivel 3, ascendiendo así de 28 a 32. Durante los últimos cinco años (2009-14) el número de los considerados urbanos, al margen de las capitales de provincia, ha pasado de 11 a 9, los centros de primer orden de 22 a 23, los de segundo orden de 57 a 49 y los más limitados, de tercer orden, de 23 a 32 (cuadro 3.1.1-4). Capítulo III 22 Cuadro 3.1.1-5 Densidad por tipo de municipio (hab./km2) Ámbito territorial Densidad (hab./km2) Superficie 2013 2014 km2 % Capitales 825,99 818,73 1.292,86 1,38 Otras ciudades 177,20 213,41 1.062,24 1,13 Áreas periurbanas 208,51 210,36 889,11 0,95 Influencia urbana 35,72 35,98 4.157,35 4,44 Centros de 1er orden 51,54 50,42 3.214,27 3,43 Centros de 2º orden 26,50 29,41 5.030,93 5,37 Centros de 3er orden 16,40 14,00 3.623,19 3,87 Rural profundo (<2.000 hab,) 7,02 6,90 74.455,99 79,44 Castilla y león 26,76 26,64 93.725,94 100,00 España 92,42 91,72 509.962,83 Nota: Las áreas de influencia urbana incluyen el municipio alavés de la Ribera Baja (área de influencia de Miranda de Ebro). Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE). El mapa de densidad de población (mapa 3.1.1-4), en consonancia con la pérdida de habitantes, muestra un territorio donde se mantiene el proceso de vaciamiento demográfico retomado tras la crisis y el cambio de sentido de los flujos migratorios internacionales. La densidad a escala regional es un 29% inferior a la media nacional y se acerca al límite superior que señala una situación de despoblación media, los 25 hab/km2. Solamente en el conjunto urbano más compacto, las capitales, ciudades y sus inmediatas franjas periurbanas, la densidad de población resulta elevada. En las áreas de influencia urbana es baja (36 hab/km2) debido a que en estos municipios algo más alejados de los núcleos urbanos los usos agrarios del suelo continúan siendo dominantes pese a los cambios demográficos experimentados por la población. Por el contrario, los centros de servicios de primer orden poseen una densidad superior (50 hab/km2) al concentrar en su territorio buena parte de la población del medio rural. A partir de este nivel la densidad se reduce con rapidez, con valores típicos de un territorio afectado por despoblación severa (menos de 15 hab/km2 en los centros de tercer orden) o muy severa (menos de 10 hab/km2 en el ámbito rural profundo). En 2014 la densidad de población era inferior a ese umbral en el 67% del territorio de Castilla y León, abarcando 63.282 Km2 y afectando a 1.519 municipios, el 68% de los existentes. En una situación de despoblación severa estaban otros 268 municipios (el 12%) cuyo territorio se extendía por 10.138 Km2, el 11% de la superficie regional. Y en otros 8.901 Km2 (el 9%) la densidad era de entre 15 y 25 hab/km2, valores indicativos de una despoblación media, en la que se encontraban 213 municipios (10%). En resumen, solamente un 12% del territorio y 11% de sus municipios superaban claramente el umbral de la despoblación. Junto al ámbito urbano y los principales centros de servicios, las áreas rurales con mayor densidad demográfica son cada año más reducidas y las principales se localizan en las vertientes septentrionales de las serranías abulenses y segovianas, El Bierzo y Tierra de Pinares. De las Merindades burgalesas sólo destacan ya dos municipios (Medina de Pomar y Villarcayo), mientras los ejes trazados por los Capítulo III 23 principales valles fluviales, donde tradicionalmente la densidad era mayor, en lugar de franjas continuas muestran en la actualidad municipios aislados con valores algo superiores a su entorno. (Mapa 3.1.1-4) Mapa 3.1.1-4 Densidad de población, 2014 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE). Capítulo III 24 Cuadro 3.1.1-6 Densidad de población en las Comunidades Autónomas y peso relativo de su superficie y población con respecto al total nacional Comunidades Autónomas Superficie (km2) Población Densidad % sobre España 2013 2014 2013 2014 Superficie Población Andalucía 87.596,97 8.440.300 8.402.305 96,35 95,92 17,31 17,96 Aragón 47.720,25 1.347.150 1.325.385 28,23 27,77 9,43 2,83 Asturias 10.602,44 1.068.165 1.061.756 100,75 100,14 2,10 2,27 Baleares 4.991,66 1.111.674 1.103.442 222,71 221,06 0,99 2,36 Canarias 7.446,95 2.118.679 2.104.815 284,50 282,64 1,47 4,50 Cantabria 5.321,34 591.888 588.656 111,23 110,62 1,05 1,26 Castilla y León 94.226,93 2.519.875 2.494.790 26,74 26,48 18,62 5,33 Castilla-La Mancha 79.461,97 2.100.998 2.078.611 26,44 26,16 15,71 4,44 Cataluña 32.090,54 7.553.650 7.518.903 235,39 234,30 6,34 16,08 C. Valenciana 23.254,47 5.113.815 5.004.844 219,91 215,22 4,60 10,70 Extremadura 41.634,50 1.104.004 1.099.632 26,52 26,41 8,23 2,35 Galicia 29.574,69 2.765.940 2.748.695 93,52 92,94 5,85 5,88 Madrid 8.027,69 6.495.551 6.454.440 809,14 804,02 1,59 13,80 Murcia 11.313,91 1.472.049 1.466.818 130,11 129,65 2,24 3,14 Navarra 10.390,36 644.477 640.790 62,03 61,67 2,05 1,37 País Vasco 7.230,03 2.191.682 2.188.985 303,14 302,76 1,43 4,68 Rioja (La) 5.045,25 322.027 319.002 63,83 63,23 1,00 0,68 Ceuta 19,48 84.180 84.963 4.321,36 4.361,55 0,00 0,18 Melilla 13,41 83.679 84.509 6.240,04 6.301,94 0,00 0,18 ESPAÑA 505.962,84 47.129.783 46.771.341 93,15 92,44 100,00 100,00 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE) e Instituto Geográfico Nacional. La desigual distribución de la población española se percibe claramente cada año a través del valor de su densidad demográfica en todas las escalas administrativas. Castilla y León, junto a Aragón, Castilla-La Mancha y Extremadura, conforman los territorios donde este índice presenta los valores más bajos de todas las Comunidades Autónomas, entre 26 y 28 hab/km2. Y aunque las cuatro suman más de la mitad del territorio español (263.044 Km2, el 52%) en ellas residen solamente 6.998.418 habitantes (el 15%). En el extremo contrario y exceptuando los archipiélagos y las Ciudades Autónomas, las cuatro Comunidades peninsulares con mayor densidad de población son Cataluña, Madrid, País Vasco y la Comunidad Valenciana, que agrupan al 45% de los habitantes (21.167.172) en un 14% de la superficie (70.603 km2). Los datos a escala provincial no muestran tampoco ninguna sorpresa frente a los de años precedentes. Soria es la provincia española de menor densidad, 8,95 hab/km2, poco menos que Teruel, con 9,48 hab/km2. Junto a Zamora, Ávila, Palencia y Segovia, citadas de menor a mayor densidad, forman parte del grupo de diez provincias que no sobrepasan el umbral de los 25 hab/km2 en cuyo límite se encuentra Burgos (25,67). Poco más tienen Salamanca y León mientras en Valladolid, la más poblada, sus 65,24 hab/km2 representan un 70% de la densidad media nacional. Tampoco entre las Capítulo III 25 más densamente pobladas hay variaciones, con Madrid y Barcelona a la cabeza, seguidos por las provincias vascas de Vizcaya y Guipúzcoa y las levantinas de Alicante y Valencia. Al igual que se indicaba en el caso de las Comunidades Autónomas, no se ha tenido en cuenta a los archipiélagos, cuyas elevadas densidades de población, derivadas del carácter isleño, al igual que sucede en las ciudades de Ceuta y Melilla. Cuadro 3.1.1-7 Evolución de la densidad de población en Castilla y León y España (2013-2014) Provincia Superficie (km2) Población Densidad 2013 2014 2013 2014 Ávila 8.049,92 168.825 167.015 20,97 20,75 Burgos 14.291,05 371.248 366.900 25,98 25,67 León 15.581,81 489.752 484.694 31,43 31,11 Palencia 8.052,51 168.955 167.609 20,98 20,81 Salamanca 12.349,95 345.548 342.459 27,98 27,73 Segovia 6.922,75 161.702 159.303 23,36 23,01 Soria 10.307,17 93.291 92.221 9,05 8,95 Valladolid 8.110,49 532.284 529.157 65,63 65,24 Zamora 10.561,26 188.270 185.432 17,83 17,56 Castilla y León 93.698,00 2.519.875 2.494.790 26,89 26,63 España 509.962,83 47.129.783 46.771.341 92,42 91,72 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE) e Instituto Geográfico Nacional. Capítulo III 26 3.1.2 Movilidad espacial de la población e inmigración extranjera. Por tercer año consecutivo la movilidad espacial se ha visto reducida en Castilla y León aunque, si exceptuamos el incremento experimentado en 2010, la tendencia se remonta seis años atrás. Desde 2007 el número de migrantes, cualquiera que sea su destino, ha descendido un 31%, pasando de 182.779 a 125.978. La caída más acentuada corresponde a las migraciones internacionales con un 57% menos de participantes y, si bien es cierto, que los flujos de salida han aumentado en términos relativos (el último año fueron un 138% más que en 2007), mayor ha sido la incidencia de la reducción de llegadas en cifras absolutas. La inmigración internacional es un 80% inferior a la de 2007 pero ese porcentaje supone 21.787 personas menos, cuando en el caso de la emigración la diferencia es de 7.666. La suma de emigrantes e inmigrantes que se desplazan entre la Comunidad y el extranjero es, por tanto, mucho más reducida en estos momentos que en años anteriores, cuando España era un foco de atracción para la mano de obra foránea. Las migraciones interiores, contabilizando tanto flujos de salida como de llegada, también han modificado su cuantía en el mismo sentido, cayendo entre un 21% y 27% según su tipología. En el caso de los cambios de flujos interregionales, y siempre tomando como base los datos de 2007 (76.229), la reducción fue del 22%, con 12.472 migrantes menos, aunque se mantiene el predominio de los emigrantes sobre los inmigrantes y en consecuencia, el tradicional saldo negativo. Gráfico 3.1.2-1 Evolución del número de desplazamientos migratorios con origen o destino en Castilla y León durante el último quinquenio Fuente Estadísticas de Variaciones Residenciales (INE). Capítulo III 27 Dentro de los límites de la Comunidad Autónoma se observa una tendencia similar, con un descenso del 27% de quienes cambian de provincia de residencia y de un 21% en el caso de que lo hagan entre municipios de la misma. A estos últimos corresponde la mayor pérdida de movilidad espacial en cuando a las cifras totales de migrantes (11.505 menos de los 48.624 registrados en 2007), algo lógico al tratarse de un tipo de desplazamientos más común que los realizados cruzando los límites provinciales pues a las migraciones entre el mundo rural y urbano se suman las dirigidas desde pequeños núcleos hacia centros de servicios, desde las ciudades hacia sus periferias y en los últimos años, las migraciones de retorno al medio rural. Los migrantes interprovinciales han pasado de 11.427 a 8.376 (-2.486) y continúan siendo los flujos de menor intensidad. Cuadro 3.1.2-1 Migraciones interiores por provincias, 2013-2014 Provincia Población media Inmigrantes Emigrantes Saldo migratorio Tasa migratoria (‰) Ávila 167.920 3.370 4.304 -934 -5,56 Burgos 369.074 4.913 6.184 -1.271 -3,44 León 487.223 6.123 7.618 -1.495 -3,07 Palencia 168.282 2.299 2.726 -427 -2,54 Salamanca 344.004 4.457 5.569 -1.112 -3,23 Segovia 160.503 2.720 3.626 -906 -5,64 Soria 92.756 1.468 1.857 -389 -4,19 Valladolid 530.721 6.050 7.085 -1.035 -1,95 Zamora 186.851 2.418 3.204 -786 -4,21 Castilla y León 2.507.333 33.818 42.173 -8.355 -3,33 Nota: No se han contabilizado los flujos migratorios dentro de la propia provincia. Su inclusión en el cómputo elevaría el total de inmigrantes a 66.952 y el de emigrantes a 75.307.La tasa migratoria se expresa en saldo por cada mil habitantes. Fuente: Estadística de variaciones residenciales y Padrón de Habitantes (INE). Las migraciones internas muestran, a escala regional, y pese al descenso del número total de migrantes, un incremento del saldo negativo y en consecuencia, de la tasa migratoria neta, aparente contradicción derivada de un decrecimiento más intenso de las entradas frente a las salidas. Se trata de un proceso ya detectado en años anteriores cuya evolución es pareja a la reducción general de la movilidad interior, ante la ausencia de expectativas laborales, frente a la mayor movilidad exterior. Los inmigrantes llegados a Castilla y León en 2013 procedentes de otras Comunidades Autónomas fueron un 4,3% menos que en 2012 mientras la emigración descendió sólo un 2,7%, por lo que las pérdidas aumentaron de 7.995 a 8.355 personas, un 4,5%. La Encuesta de Migraciones reduce esa cantidad a 7.623 pero con independencia de la fuente consultada, la tendencia del saldo es siempre la misma. La tasa migratoria neta de la Comunidad pasó del -3,2 al -3,3‰, un cambio mínimo que encierra no obstante importantes variaciones a escala provincial. Hablando siempre en términos de valores Capítulo III 34 Gráfico 3.1.2-4 Migraciones interiores desde y hacia Castilla y León, 2013-2014 (personas extranjeras) Fuente: Estadística de Variaciones Residenciales (INE). La distribución por nacionalidades muestra una estructura de las cohortes etarias muy similar en los grupos centrales, pero hay cambios significativos en las cifras. Entre los extranjeros el número de desplazamientos ha disminuido un 8,7% con respecto al año anterior y pese a ello, el saldo migratorio ascendió un 50,3%, triplicándose en el grupo más numeroso, entre los 25 y 34 años de edad. Por el contrario, son menos los jóvenes, lo que se traduce en una reducción de la emigración familiar dentro de este conjunto. Ello se debe a que, incluso dentro de un colectivo caracterizado por su elevada movilidad espacial, quienes llevan más años residiendo en España, además de lograr una situación laboral más estable, han procedido ya al reagrupamiento familiar. El mayor peso relativo de la emigración recae por tanto en individuos cuya llegada al país fue más tardía, que todavía no han logrado la estabilidad necesaria para decidirse a traer a su familia. Como es lógico, los migrantes con edades superiores a los 45 años son muy escasos pero quedan compensados por los activos jóvenes menores de 16-24 años y adultos de 35 a 44, cuya movilidad espacial supera a la de los españoles. La escasa cuantía de los saldos por edad a escala provincial impide hacer una valoración detallada pero, en cuanto a los totales, destaca el hecho de que en Valladolid el saldo negativo sea inferior al de provincias con una presencia extranjera más reducida, como Ávila, Burgos, León, Salamanca o Segovia. Los saldos netos solamente han bajado en Ávila y Palencia, mientras Salamanca ha pasado de ser la única provincia donde era positivo a tener el balance más negativo de todas. Capítulo III 35 Cuadro 3.1.2-4 Saldo migratorio interregional de españoles por edad en 2013-2014 y número total de migrantes Edad Total < 16 16 a 24 25 a 34 35 a 44 45 a 54 55 a 64 65 y más Provincia Saldo Migr. Saldo Migr. Saldo Migr. Saldo Migr. Saldo Migr. Saldo Migr. Saldo Migr. Saldo Migr. Ávila -633 8.409 -20 1.240 -77 877 -274 1.804 -75 1.599 -58 1.018 -17 623 -112 1.248 Burgos -930 15.056 -94 2.568 -166 1.386 -234 3.576 -181 2.979 -128 1.714 -38 1.120 -89 1.713 León -1.234 28.328 -56 4.556 -114 2.904 -656 7.424 -215 5.423 -44 3.194 61 1.873 -210 2.954 Palencia -394 8.066 12 1.224 -79 821 -249 1.985 -63 1.499 9 967 0 566 -24 1.004 Salamanca -759 20.121 -41 3.749 -45 2.243 -451 4.945 -111 3.791 -38 2.100 75 1.331 -148 1.962 Segovia -615 8.233 -28 1.388 -59 835 -248 2.062 -66 1.540 -117 981 -26 580 -71 847 Soria -283 4.373 -25 661 -33 399 -46 1.024 -58 842 -30 514 0 292 -91 641 Valladolid -830 25.718 -3 4.821 -70 2.446 -459 6.745 -143 5.425 -20 2.744 -128 1.478 -7 2.059 Zamora -649 8.585 -37 1.109 -104 776 -278 1.982 -90 1.598 3 963 33 709 -176 1.448 Total -6.327 126.889 -292 21.316 -747 12.687 -2.895 31.547 -1.002 24.696 -423 14.195 -40 8.572 -928 13.876 Fuente: Estadística de Variaciones Residenciales (INE). Gráfico 3.1.2-5 Migraciones interiores desde y hacia Castilla y León, 2013-2014 (personas españolas) Fuente: Estadística de Variaciones Residenciales (INE). El perfil etario de la migración interregional de los españoles difiere del anterior en una distribución más dispersa entre los distintos grupos de edad pese al predominio de los activos. La cuantía de jóvenes menores de 16 años es mayor en términos relativos, lo que se explica por la asimismo mayor importancia de la migración de carácter familiar en el conjunto de los desplazamientos. En el extremo opuesto, las cohortes de edad más elevadas muestran una presencia destacable no ya de activos Capítulo III 36 mayores de 45 o 55 años, aunque también, sino sobre todo de inactivos de 65 años y más, entre los cuales, además de la migración familiar, tiene una gran importancia el cambio de residencia posterior a la jubilación. Por grupos concretos se mantiene como más numeroso el de los 25 a 34 años, pero la importancia del de 35 a 44 es indicativa de una movilidad espacial de mayor amplitud que la de los extranjeros en la escala de edades. La potencia de ambos grupos explica a su vez la de menores de edad, desplazados junto a sus progenitores. Del total de desplazados, el 72% se encuentran en edad activa, cuando en el caso de los extranjeros son un 83%, otro dato que confirma la mayor incidencia de las migraciones familias en los primeros. Pero al igual que entre esos extranjeros, en todas las provincias los balances absolutos son negativos, destacando León, que supera el millar. También se han generalizado los saldos negativos si se analizan por cohortes de edad, siendo escasas las excepciones, concentradas en las de activos mayores de 55 años, como sucede en León, Salamanca y Zamora. Frente al total de migrantes, 126.889 sumando entradas y salidas, los saldos resultantes son empero bastante limitados, signo de una constante movilidad en ambos sentidos. Si de la población migrante autóctona solamente se pierde un residente por cada veinte desplazados, esa misma relación es de uno a trece para los foráneos. Mapa 3.1.2-2 Destino de los emigrantes procedentes de Castilla y León, 2013-2014 Fuente: Estadística de Variaciones Residenciales (INE). Capítulo III 37 Cuadro 3.1.2-5 Destino de los emigrantes de Castilla y León, 2013 Provincia Número Provincia Número Provincia Número Provincia Número Madrid 9.454 Cáceres 551 Orense 342 Lérida 116 Barcelona 1.506 Coruña, La 517 Almería 250 Huesca 115 Asturias 1.257 Málaga 494 Lugo 240 Córdoba 108 Alicante 1.016 Guipúzcoa 493 Tarragona 238 Ciudad Real 102 Vizcaya 1.010 Toledo 480 Cádiz 236 Jaén 82 Cantabria 807 Navarra 456 Granada 226 Melilla 80 Álava 737 Murcia 451 Badajoz 224 Albacete 76 Valencia 712 Sta. Cruz de Tenerife 424 Gerona 208 Ceuta 72 Zaragoza 695 Sevilla 416 Guadalajara 196 Teruel 51 Baleares 682 Pontevedra 410 Castellón 180 Cuenca 43 Las Palmas 605 Rioja, La 395 Huelva 153 Fuente: Estadística de Migraciones (INE). La distribución espacial de los destinos elegidos por los emigrantes de Castilla y León no se ha modificado en los últimos cinco años. Predominan los desplazamientos de corto radio, sobre todo por la cercanía de Madrid, el mayor atractor español, pero también por los dirigidos a otras Comunidades Autónomas vecinas que, si bien individualmente concentran cifras reducidas, en conjunto captan el 34% de los emigrantes, la misma proporción que la capital de España. Aunque en términos generales las pérdidas por estas migraciones han aumentado, los saldos con algunas provincias se han reducido. Sobresale en este sentido Madrid, que lo rebaja de 4.200 personas en 2012 a 3.646 durante el último año, debido exclusivamente a la reducción del flujo de españoles, pues el de extranjeros aumentó ligeramente. Y si bien en cifras muy inferiores, también disminuyeron los saldos negativos con Albacete, Castellón, Guadalajara, Granada, Guipúzcoa, La Rioja, Pontevedra y Santa Cruz de Tenerife, pero se trata de cambios mínimos que en poco afectan a la dirección de los principales flujos ni a su composición. Los emigrantes extranjeros tienden a incluir entre sus destinos provincias más alejadas que las castellanas y leonesas -salvo en la emigración a las islasy por ello, aun siendo minoría, su proporción es mayor en los contingentes llegados a las provincias levantinas y andaluzas, frente a los elevados porcentajes de autóctonos en las provincias aledañas a la Comunidad. Rompe con esta regla la de Álava pues frente al 21% que constituye la participación extranjera en los flujos, en ella llegan a representar el 29% gracias a los procedentes de la vecina ciudad de Miranda de Ebro, donde su número de residentes era elevado pero se está reduciendo con gran rapidez (pasó de 4.373 en 2013 a 3.660 en 2014). Capítulo III 38 Gráfico 3.1.2-6 Saldos migratorios interprovinciales, 2013-2014 Fuente: Fuente: Estadística de Variaciones Residenciales (INE). Los desplazamientos de población entre provincias de la Comunidad han disminuido un 21% en un año, pasando de afectar a 8.584 migrantes en 2012-13 a 6.774 durante 2013-14, por lo que su incidencia en la evolución demográfica diferencial, ya escasa anteriormente, se reduce todavía más. Las tasas migratorias netas son ínfimas si se comparan con el conjunto de las interiores a escala regional (-3,3‰), con cualquiera de las municipales según la tipología establecida a esa escala (superan todas el 3‰, ya sean positivas o negativas) o incluso con las internacionales (-1,5‰). Como puede apreciarse analizando las cifras absolutas los saldos resultantes de tales flujos apenas superan las trescientas personas (Valladolid) y dependen más de la movilidad de los residentes españoles que de los extranjeros, si bien las variaciones anuales entre ambos componentes son continuas precisamente por su poca entidad. Durante 2013-14 tanto en Ávila como Burgos y León los saldos, positivos o negativos, dependieron en mayor cuantía de los extranjeros, pero el año anterior sucedió lo mismo en León, Segovia y Soria, por lo que no suponen datos relevantes. Capítulo III 39 Cuadro 3.1.2-6 Saldo migratorio interprovincial, 2013-2014 Provincia Españoles Extranjeros Total Tasa migratoria neta (‰) Españoles Extranjeros Total Ávila 13 -32 -19 0,08 -2,37 -0,11 Burgos 15 53 68 0,04 1,63 0,18 León -27 57 30 -0,06 2,26 0,06 Palencia -125 4 -121 -0,78 0,55 -0,72 Salamanca 42 -3 39 0,13 -0,18 0,11 Segovia -141 -59 -200 -1,02 -2,84 -1,25 Soria 22 17 39 0,27 1,83 0,42 Valladolid 336 -18 318 0,68 -0,57 0,60 Zamora -135 -19 -154 -0,76 -2,34 -0,82 Fuente: Estadística de Variaciones Residenciales (INE). Sin embargo la poca repercusión de las migraciones interprovinciales dentro de Castilla y León en el devenir de la evolución de cada provincia no ha de esconder la intensidad e incidencia de otros flujos de corto radio, los intraprovinciales, que suelen permanecer ajenos al interés del análisis migratorio por su nula repercusión a escala provincial, pero suponen una redistribución de los habitantes en el marco intermunicipal cuyas consecuencias, sobre todo desde la perspectiva de la ordenación territorial, son destacables. De todos los movimientos de población ocurridos a lo largo de 2013 (46.726 sumando altas y bajas padronales) el 82% lo fueron con origen y destino en la misma provincia, cambiando solamente el municipio de residencia. Por regla general su entidad depende sobre todo del potencial demográfico de cada provincia, aunque también incide la existencia de periferias urbanas consolidadas, centros rurales de servicios con dinámicas económicas positivas y lógicamente, la capacidad del medio rural para fijar su población o, en casos más extremos, el agotamiento de los recursos humanos que constituyen la principal fuente de la migración, la población adulta joven. Palencia y Zamora muestran las menores proporciones de migraciones intermunicipales en relación al total de las interiores, menos del 70%, mientras en las provincias con áreas metropolitanas más desarrolladas (Burgos, León, Salamanca y Valladolid) asciende por encima del 80% y hasta el 90% en León. Un caso atípico ha sido el de Soria, donde el periurbano es reducido pero su población aumentó un 11% el último año a costa tanto de la capital como de las llegadas desde núcleos rurales, por lo que en esta provincia las migraciones intermunicipales llegaron a representar el 84% de las interiores protagonizadas por sorianos en Castilla y León. Las migraciones intermunicipales aumentaron a comienzos del siglo XXI como consecuencia de la emigración extranjera. Los inmigrantes recién llegados tenían más facilidades para conseguir trabajo en el medio rural, donde era más necesaria su mano de obra por la continua reducción y envejecimiento que venía padeciendo la autóctona. Y tampoco eras ajenas a esta inmigración las mayores facilidades para conseguir trabajo con independencia de que el inmigrante tuviera o no las correspondientes autorizaciones. En cualquier caso, se trataba de una primera residencia para el Capítulo III 40 inmigrante que, buscando siempre la mejora de su situación, no tardaba en cambiar de residencia a otro municipio y, cuando era posible, a una ciudad. Esta extrema movilidad espacial de los trabajadores extranjeros dio lugar a un incremento de los flujos de todo tipo, entre ellos y en gran medida, los intermunicipales. Si en el año 2005 el total de los mismos era de 44.505 en 2006 alcanzaron su máximo con 49.856, de los cuales el 13% correspondió a migrantes extranjeros, cuando en ese año su porcentaje sobre el total de la población regional era solamente del 4%. Las cifras se mantuvieron elevadas en 2007, pero disminuyeron a partir del siguiente año con algún incremento puntual (2010) que no alteró la tendencia general y en 2013 este tipo de desplazamientos se había reducido un 23% con respecto a 2006. Solamente en Ávila (6%) y en menor medida Soria (16%) y Segovia (18%) su perdida ha sido sensiblemente inferior al promedio citado debido, en las provincias vecinas a Madrid, a la mayor intensidad de los desplazamientos directos a esa capital y, en el caso de Soria, a ser la provincia con menor tasa de paro en 2013 y por tanto, con mayor capacidad para retener en sus residencias actuales a estos ocupados. Cuadro 3.1.2-7 Migraciones de carácter interprovincial en Castilla y León, 2013-2014 Provincia de procedencia Provincia de destino AV BU LE PA SA SE SO VA ZA Total Ávila 1.521 24 41 41 173 89 8121 18 2.036 Burgos 24 4.050 121 168 65 89 108 287 46 4.958 León 40 151 9.500 158 114 25 22 381 212 10.603 Palencia 55 176 191 2.196 41 27 21 469 46 3.222 Salamanca 143 69 116 30 6.517 37 25 289 192 7.418 Segovia 94 117 62 22 36 2.691 29 335 26 3.412 Soria 5 96 15 14 14 22 1.201 60 8 1.435 Valladolid 114 299 362 434 238 204 49 8.455 283 10.438 Zamora 21 44 225 38 259 28 11 359 2.219 3.204 Total 2.017 5.026 10.633 3.101 7.457 3.212 1.474 10.756 3.050 46.726 Interprovincial 515 908 1.103 1.026 901 721 234 1.983 985 8.376 Intraprovincial 1.521 4.050 9.500 2.196 6.517 2.691 1.201 8.455 2.219 38.350 % Intraprovincial 75,41 80,58 89,34 70,82 87,39 83,78 81,48 78,61 72,75 82,07 Nota: El Porcentaje Intraprovincial hace referencia a los cambios de residencia dentro de una misma provincia sobre el total de cambios de residencia dentro de la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Fuente: Estadística de Variaciones Residenciales (INE). Todos los cambios de residencia entre municipios de la misma provincia modifican el mapa regional y sin duda los saldos negativos detectados en 78 de los 104 centros rurales de servicios, que les ha supuesto la pérdida de 4.812 habitantes, implican un incremento de las dificultades en el actual proceso de ordenación territorial. Pero a esta escala, el fenómeno más destacado en las dos últimas décadas, reside en los desplazamientos centrífugos de población desde las capitales y otras ciudades hacia sus periferias, las cuales también han crecido gracias al aporte de familias procedentes Capítulo III 41 directamente del medio rural que, aunque encontrando trabajo en las ciudades, han preferido establecerse en núcleos de sus entornos. Como ya se ha indicado la población residente en municipios mayores de 10.000 habitantes (urbanos) supone solamente el 56% del total regional pero, sumando los periurbanos y áreas de influencia urbanas, llegaba en 2014 al 65%. Es en las capitales de provincia, donde el proceso ha alcanzado su mayor expansión, hasta el punto de que los residentes en sus periferias suman cerca de una cuarta parte de la población total de las áreas urbanas, incluyendo además municipios cuya entidad demográfica, alcanza por sí sola el carácter de lo urbano (San Andrés del Rabanedo y Villaquilambre en León, Santa Marta de Tormes en Salamanca y Arroyo de la Encomienda y Laguna de Duero en Valladolid) o ya se acerca a ella (La Cistérniga y Tudela de Duero en Valladolid, con más de ocho mil habitantes). Cuadro 3.1.2-8 Saldo migratorio de las capitales de provincia por grupos de edad, 2013-2014 Capital Total <16 16-24 25-34 35-44 45-54 55-64 65 y más Ávila -105 66 16 -110 -39 -55 -24 41 Burgos -1.043 -18 -55 -405 -349 -161 -95 40 León -44 141 76 -256 16 -2 -21 2 Palencia -278 -5 -28 -233 -34 3 -15 34 Salamanca -872 -135 -55 -365 -142 -69 -58 -48 Segovia -833 -39 -69 -376 -172 -121 -56 0 Soria -181 -2 -15 -69 -64 -36 -13 18 Valladolid -1.424 -70 -22 -850 -243 -26 -157 -56 Zamora -230 17 -13 -103 -17 -23 -36 -55 Total -5.010 -45 -165 -2.767 -1.044 -490 -475 -24 Fuente: Estadística de Variaciones Residenciales (INE). Como en otras migraciones y aún más en estos flujos, quienes abandonan la capital se caracterizan por su pertenencia al grupo de edades de los activos jóvenes, entre 25 y 44 años, por lo que es fácil deducir como principal motivación del cambio de residencia la búsqueda de una vivienda. El perfil incluye a parejas jóvenes, la mayoría de ellas sin hijos todavía, aunque hay excepciones como en el caso de Salamanca, donde los menores de dieciséis años suponen una proporción importante de los desplazados. Los saldos absolutos no son sin embargo elevados y están sometidos a constantes variaciones interanuales, sobre todo las referidas a los más jóvenes, al depender de factores múltiples (variación del número de miembros de las familias, inscripción en internados, reducción del tamaño de las generaciones). Pero como sucede con cualquier migración, esconden un número de desplazamientos en realidad mucho mayor. Así, en 2013 abandonaron las capitales de Castilla y León un total de 34.149 personas y se establecieron en ellas otras 29.139, una diferencia de -5.010 residentes que supera los recortes registrados los dos años precedentes (-3.001 en 2011 y -3.823 en 2012) pero es inferior a los sufridos anteriormente, cuando el crecimiento de las periferias atravesaba su etapa de mayor auge y los núcleos centrales perdían en conjunto seis mil o más habitantes al año. Capítulo III 42 Cuadro 3.1.2-9 Población en las capitales y sus franjas periurbanas, 2013-2014 Población de la provincia Población total del área urbana % del área urbana Capitales de provincia y su entorno Capital Entorno % Entorno % Variación 20132014 Capital Entorno Ávila 167.015 62.014 37,13 58.933 3.081 4,97 -0,13 -4,44 Burgos 366.900 199.112 54,27 177.776 21.336 10,72 -0,82 3,62 León 484.694 203.307 41,95 129.551 73.756 36,28 -2,41 1,80 Palencia 167.609 91.272 54,46 80.178 11.094 12,15 -1,68 5,12 Salamanca 342.459 211.274 61,69 148.042 63.232 29,93 -3,54 3,98 Segovia 159.303 77.824 48,85 53.260 24.564 31,56 -3,55 4,09 Soria 92.221 43.161 46,80 39.516 3.645 8,45 -1,18 11,20 Valladolid 529.157 418.032 79,00 306.830 111.202 26,60 -2,11 5,65 Zamora 185.432 72.005 38,83 64.423 7.582 10,53 -1,68 2,89 Total 2.494.790 1.378.001 55,24 1.058.509 319.492 23,19 -2,01 4,03 Nota: Se contabilizan en el entorno urbano los municipios periurbanos y del área de influencia urbana de cada capital provincial. No se contabilizan áreas de influencia de otras ciudades (Aranda de Duero, Miranda de Ebro y Ponferrada). Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2013 y 2014 (INE). El crecimiento demográfico en los entornos urbanos no justifica en estos momentos las pérdidas sufridas por sus capitales, ni siquiera limitando el análisis a estas migraciones intraprovinciales, lo que indica la presencia de otros tipos de flujos. Si de ellas salieron 5.010 personas para residir en otros municipios dentro de la misma provincia, los localizados en sus cercanías solamente aumentaron su población en 2.874 y de esa cifra, una parte se debió al crecimiento natural positivo y a los llegados de fuera del área metropolitana. Como en los últimos años, lo que se detecta son flujos de retorno hacia el medio rural; en lugar de un decrecimiento de la capital debido a la buena situación económica de las familias, que podían permitirse la adquisición de una nueva vivienda en la periferia, ahora se mantiene el decrecimiento pero por motivos contrarios: se marchan al pueblo porque no pueden seguir pagando los costes de su permanencia en la capital. Y precisamente por el mismo motivo el entorno urbano no sólo pierde impulso sino que, en casos extremos, como el de Ávila, y por segundo año consecutivo, ha llegado a perder también población. Los más desarrollados (León, Salamanca y Valladolid) ven reducidas sus tasas de crecimiento considerablemente y las tasas migratorias netas del conjunto, que entre 2004 y 2007 llegaron a superar el 50‰, en 2013 se habían reducido a un 3‰. Es cierto que en la última variación interanual las ganancias (+4%) duplicaron en términos relativos a los déficits de las capitales (-2%), pero si en 2008, cinco años atrás, ganaron 32.574 residentes, en 2013 la cuantía fue un 91% inferior. Las migraciones de carácter internacional tampoco presentan un panorama optimista a escala regional y sus crecientes saldos negativos se unen a los causados por las interiores. Si en 2012 la Capítulo III 43 merma derivada de estos flujos fue de 726 habitantes, en 2013 se quintuplicó. Entre los extranjeros todavía se mantiene un número de nuevas llegadas importante, pero es superado ampliamente por las salidas, cuando hace un año ambas se igualaban. Y en el caso de los españoles, si bien ya eran negativos, los saldos se han más que duplicado. Por tanto, parece que la tendencia a escala nacional hacia una nueva coyuntura en la que domina la emigración al exterior se está consolidando también en Castilla y León. De todas las provincias sólo en la leonesa el balance es aún positivo y por estrecho margen, gracias a los extranjeros, cuyas cifras aumentaron asimismo –aunque escasamenteen Soria y Valladolid, pero sin lograr contrarrestar la emigración de los autóctonos, superior a la inmigración en toda la Comunidad. Cuadro 3.1.2-10 Migraciones internacionales, 2013-2014 (según la Estadística de Variaciones Residenciales) Provincia Españoles Extranjeros Total Inmigrantes Emigrantes Saldo Inmigrantes Emigrantes Saldo Inmigrantes Emigrantes Saldo Ávila 67 147 -80 461 550 -89 528 697 -169 Burgos 144 460 -316 1.365 2.839 -1.474 1.509 3.299 -1.790 León 280 522 -242 1.091 812 279 1.371 1.334 37 Palencia 59 125 -66 342 390 -48 401 515 -114 Salamanca 189 393 -204 1.025 1.178 -153 1.214 1.571 -357 Segovia 77 165 -88 654 1.365 -711 731 1.530 -799 Soria 18 108 -90 321 293 28 339 401 -62 Valladolid 177 556 -379 1.445 1.381 64 1.622 1.937 -315 Zamora 92 148 -56 344 430 -86 436 578 -142 Castilla y León 1.103 2.624 -1.521 7.048 9.238 -2.190 8.151 11.862 -3.711 Nota: Ver Anexo de Población Fuente: Estadística de Variaciones Residenciales (INE). Capítulo III 50 africanos afincados en Ávila llegan a ser mayoritarios en algunas localidades del sureste, llegados desde Madrid para trabajar en la construcción y en el campo, mientras los búlgaros explican el elevado porcentaje de europeos en Tierra de Pinares, donde ya constituían el mayor grupo de población extranjera en los primeros años del presente siglo. Mapa 3.1.2-3 Población extranjera según áreas de procedencia, 2014 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes (INE). Capítulo III 51 3.1.3. Estructuras demográficas: las diferencias provinciales Las pautas estructurales continúan manteniendo las características definidas a lo largo del último tercio del siglo XX y de los primeros años dos mil, marcadas por la baja tasa de natalidad y los importantes flujos migratorios de salida, y por las que el envejecimiento sigue deviniendo en el rasgo demográfico esencial de Castilla y León. La base de la pirámide de población de Castilla y León en 2014 continúa mostrando la escasez de efectivos jóvenes. Frente a ellos, se revela la mayor importancia relativa de los escalones correspondientes a las personas mayores de 65 años, y cada vez más mayores, al tiempo que no se aprecia un ensanchamiento significativo (de mucha menor proporción que en el conjunto de España) de los correspondientes a las generaciones que ahora tienen a grosso modo entre 15 y 44 años. La salida de muchos de estos adultos-jóvenes hacia otras Comunidades Autónomas o al exterior, merma el efecto positivo motivado por la llegada del grueso de los inmigrantes extranjeros, cuya edad media, se sitúa en torno a la treintena. (Gráfico 3.1.3-1). Gráfico 3.1.3-1 Pirámide de población de Castilla y León, 2014. Población española, extranjera y perfil comparativo de la pirámide de población de España Fuente: Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, 2014 (INE) Traduciendo a cifras y, sobre todo, a tasas e índices la realidad demográfica que aparece reflejada en la pirámide poblacional de Castilla y León, se puede precisar que el envejecimiento detectado tanto en la cúspide como en la base responde cuantitativamente al hecho de que el 23,7% de la población Extranjeros España Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2014 (INE) Porcentaje sobre la población total 0123456 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 y + Hombres Mujeres Capítulo III 52 castellana y leonesa tiene más de 65 años (y de ellos, tasa de sobre envejecimiento, nada menos que el 37,4% son mayores de 80;) y que, en el extremo opuesto, únicamente el 12,9% tiene menos de 16 años. Unos datos que muestran que en relación (índice de envejecimiento) resultan demoledores, ya que hay 1,84 personas mayores por cada joven castellano y leonés (por 1,13 en el caso de España), evidenciando una relación de dependencia problemática, con un índice de reemplazo de la población en edad de trabajar sensiblemente por debajo de la unidad (es decir, hay 68 futuros trabajadores potenciales -población de 15 a 19 añospor cada 100 próximos jubilados -población de 60 a 64-) (cuadro 3.1.3-1) Cuadro 3.1.3-1 Principales indicadores de estructuras demográficas por edad y provincia, 2014 Provincia Índice de envejecimiento Tasa de sobre envejecimiento % de octogenarios Edad media Edad Media de las Personas Mayores Índice de reemplazo de activos Grandes grupos de edad < 16 16-64 65 y + Ávila 1,90 38,74 9,62 46,46 77,70 0,77 13,05 62,12 24,83 Burgos 1,57 37,41 8,22 45,16 77,35 0,68 13,96 64,07 21,97 León 2,21 38,86 9,89 47,48 77,70 0,63 11,53 63,02 25,45 Palencia 1,97 38,98 9,23 46,80 77,62 0,63 12,04 64,27 23,69 Salamanca 1,98 37,83 9,48 46,72 77,57 0,70 12,64 62,31 25,05 Segovia 1,52 39,48 8,59 44,65 77,81 0,90 14,31 63,94 21,76 Soria 1,91 42,08 10,57 46,66 78,31 0,77 13,16 61,73 25,11 Valladolid 1,44 31,46 6,47 44,35 76,27 0,66 14,25 65,17 20,58 Zamora 2,83 39,76 11,70 49,46 77,94 0,60 10,39 60,17 29,43 Castilla y León 1,84 37,40 8,88 46,19 77,42 0,68 12,91 63,36 23,74 España 1,13 31,40 5,67 42,16 76,04 0,86 15,98 65,97 18,05 Índice de envejecimiento: Cociente entre la población de 65 y más años y la población menor de 16; Tasa de envejecimiento: % de población de 65 y más años respecto a la población total; Tasa de sobre envejecimiento: % de población de 80 y más años respecto a la población de 65 años y más; % de octogenarios: porcentaje de población de 80 y más años respecto a la población total; Proporción de activos: % de población de 16 a 64 años respecto a la población total; Índice de reemplazo de activos: cociente entre la población de 15 a 19 años y la población de 60 a 64 años. Fuente: Padrón Municipal de Habitantes 2014 (INE). La población regional se caracteriza además por su grado de feminización pues hay 0,98 hombres por cada mujer, debido a su mayor longevidad, (en el caso de las personas mayores, el índice de masculinidad es de 0,77). Comparaciones que se tornan a la hora de reflejar las realidades de los grupos de edad más jóvenes (1,06 chicos por cada chica), como consecuencia del mayor número de niños que de niñas al nacer, y en los peldaños correspondientes a las edades adultas (1,05 varones por mujer), debido a la misma realidad natal y a la diferente incidencia de los movimientos migratorios, tanto de entrada como de salida, en función de sexos. Capítulo III 53 Haciendo un análisis provincializado podemos observar como la pirámide de población de Valladolid y a los principales indicadores constatan que, si bien la regresión de su base es, salvando alguna distancia, relativamente parecida a la registrada en el conjunto de Castilla y León (el 14,3% de sus habitantes tienen menos de 16 años), presenta un contingente de población anciana sensiblemente inferior (20,6%), al tiempo que la población adulta, y particularmente adulto-joven, tiene un peso relativo muy superior. En buena medida, por la menor emigración de estos grupos de población, e incluso por la inmigración interna desde las otras provincias, mayor en el pasado que en la actualidad, al ser la provincia (por su capital) más dinámica y con mayores posibilidades de empleo, a la vez que ha sido durante los últimos años a la que han llegado un mayor número de emigrantes extranjeros. Todo ello hace que los índices de envejecimiento sean los más bajos de la Región (1,44 personas mayores por cada joven), lo mismo que ocurre con las tasas de sobre envejecimiento (31,5%), si bien registra un aumento continuo en los últimos años, como también ocurre con la edad media (44,35 años). (Gráfico 3.1.3-2) Gráfico 3.1.3-2 Pirámide de población de Valladolid, 2014 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, 2014 (INE) Tras Valladolid, y a una cierta distancia, Segovia y Burgos (gráfico 3.1.3-3 y 3.1.3-4) son las segundas provincias menos envejecidas de la Comunidad. Una realidad que se explica, por la impronta que adquirieron en ellas los flujos de la inmigración extranjera hace unos años. El caso de Segovia el peso porcentual que supone la población foránea con respecto a la autóctona hace que el carácter mucho más juvenil de aquélla se refleje rápidamente, en mayor medida de lo que se ha apuntado como norma, en su pirámide demográfica Es evidente, de este modo, como posee la mayor proporción de Porcentaje sobre la población total 0123456 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres Capítulo III 54 jóvenes (14,3%) de toda la Región, además de contar con una menor proporción de adultos por encima de los 55 años que entre los 35-54. Con todo, el índice de reemplazo de la población activa es el más alto de Castilla y León (0,90). Gráfico 3.1.3-3 Pirámide de población de Segovia, 2014 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, 2014 (INE). Burgos, ofrece en su pirámide un perfil parecido al del conjunto regional, en particular en los escalones de base (14,0% de la población menor de 16 años), al igual que ocurría en el caso vallisoletano, difiriendo, en la cúspide (22,0% de sus habitantes son mayores de 65 años), y en la mayor presencia de los grupos de edad adultos, en particular adultos-mayores, en buena medida por haber sido en el pasado una provincia de relativa atracción para la inmigración interna que pudo frenar la salida masiva de sus efectivos (núcleos industriales de Burgos, Miranda de Ebro y Aranda de Duero). Situación que no es la actual, siendo mayoritarios ahora los movimientos emigratorios de carácter laboral, con lo que las cohortes etarias adultas-jóvenes ven mermados sus volúmenes, a pesar de la impronta que han venido adquiriendo los flujos de inmigración extranjera. En cualquier caso, los indicadores muestran la realidad de un carácter senil más matizado que el del conjunto regional, con un índice de envejecimiento del 1,57 y una edad media de 45,16 años (únicamente la tasa de sobre envejecimiento es más elevada que la media comunitaria, 37,41% de mayores de 80 años sobre mayores de 65). Porcentaje sobre la población total 01234560123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres Capítulo III 55 Gráfico 3.1.3-4 Pirámide de población de Burgos, 2014 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, 2014 (INE) Más envejecidas, en línea amplia con los valores y características medias apuntadas para el conjunto de la Comunidad Autónoma, Palencia, que registra, como se recordará, junto con Zamora el mayor descenso porcentual de población en los últimos diez años, presenta una pirámide algo más abultada en los escalones culminantes y más atenuada en los basales, con un índice de envejecimiento del 1,97 y una edad media de 46,80 años. Se caracteriza, también, por contener un índice de reemplazo de activos del 0,63, con lo que el envejecimiento de la población activa resulta más que patente. Salamanca, por su parte, la otra de las provincias “intermedias”, computa un índice de envejecimiento casi calcado (1,98), difiriendo en una menor proporción de activos (62,3%) y en un algo superior índice de reemplazo (0,70). Porcentaje sobre la población total 0123456 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres Capítulo III 56 Gráfico 3.1.3-5 Pirámide de población de Palencia, 2014 Fuente: Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, 2014 (INE) Gráfico 3.1.3-6 Pirámide de población de Salamanca, 2014 Fuente: Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, 2014 (INE) Lejos de estos términos medios, en una situación de involución demográfica bien patente, la mayor en términos absolutos desde hace casi cuatro lustros, la provincia de León se ve inmersa en un importante y paulatino proceso de envejecimiento de su población, muy superior al de la Comunidad. Porcentaje sobre la población total 0123456 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres Porcentaje sobre la población total 0123456 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres Capítulo III 57 Estructuras seniles que se manifiestan sobremanera en la base de la pirámide (Gráfico 3.1.3-7), siendo (junto a Zamora) la provincia de Castilla y León, que presenta los porcentajes más bajos de jóvenes (11,5%). A ello se une el importante significado que adquieren los grupos de edad mayores de 65 años (25,5%), con lo que no es de extrañar que haya más de dos personas ancianas (2,21) por cada menor de dieciséis años o que la edad media sea de 47,48 años (1,29 años superior a la regional). Por su parte, el escaso peso relativo de la población activa (63,0%) se ha visto agravado en los últimos años por el cambio de signo del saldo migratorio, perdiendo peso la provincia en el conjunto de la Comunidad y reforzándose el ya tradicional rol emigrante de los adultos-jóvenes leoneses. Con un índice de reemplazo (0,63) que se sitúa por debajo de los valores medios de Castilla y León. Gráfico 3.1.3-7 Pirámide de población de León, 2014 Fuente: Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, 2014 (INE) Zamora presenta como singularidad un escaso porcentaje de jóvenes, donde representan únicamente el 10,4% de la población provincial. A este hecho se une la evidencia de la amplitud de las barras piramidales correspondientes a las personas mayores (29,4%) y la reducida entidad de la población adulta potencialmente activa (60,2%), de lo que se desprenden un alarmante índice de envejecimiento (2,83 ancianos por cada joven menor de 16 años) y una alta edad media (49,46 años). En la que se registran una situación demográfica 0,60 personas entre 15 y 19 años por cada una de las que tienen entre 60 y 64 y están próximas a jubilarse. (Gráfico 3.1.3-8) Porcentaje sobre la población total 0123456 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres Capítulo III 58 Gráfico 3.1.3-8 Pirámide de población de Zamora, 2014 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, 2014 (INE) Una situación, sin duda, de difícil sostenibilidad a largo plazo, pero que al menos en Soria y parece ser que también aunque más matizadamente en Ávila se ve algo atenuada, a tenor de la tendencia detectada en los últimos años. Una vez más los flujos de población inmigrante de la última década pueden estar tras la explicación del tenue ensanchamiento de los escalones correspondientes a los adultos Y es que la provincia de Ávila y muy especialmente Soria, hasta el bajón que ha registrado estos últimos años, se venían identificando como “nuevos espacios de inmigración en Castilla y León”. A pesar de ello, las altas tasas de sobre envejecimiento de ambas provincias (42,1% en el caso de Soria, las más alta de toda la Comunidad), así como las elevadas edades medias de sus poblaciones (46,46 y 46,66 años, para Ávila y Soria, respectivamente), que superan casi medio año a la media de la Comunidad (46,19), reflejan hasta qué punto la tendencia apuntada tiene todavía más signos de coyuntura que de verdadera transformación estructural, máxime con la merma actual de las cuantías de población foránea. Porcentaje sobre la población total 0123456 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres Capítulo III 59 Gráfico 3.1.3-9 Pirámide de población de Ávila, 2014 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, 2014 (INE) Gráfico 3.1.3-10 Pirámide de población de Soria, 2014 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes, 2014 (INE) Diferencias entre las estructuras etarias de la población de las nueve provincias de Castilla y León, que con mayor o menor intensidad, desde Valladolid hasta Soria, reproducen el modelo demográfico Porcentaje sobre la población total 0123456 0123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres Porcentaje sobre la población total 01234560123456 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89 90-94 95-99 100 + Hombres Mujeres Capítulo III 66 supera con creces a la española mientras los cohortes etarias por debajo de los 45 años de edad poseen un menor peso relativo, por lo que la cifra de defunciones con respecto a la población total proporciona un cociente mucho más elevado a pesar de la excelente posición de Castilla y León en todas las variables relacionadas con la mortalidad relativa, cuyo máximo exponente es la prolongada esperanza de vida media de sus habitantes. Lo cual no impide que la diferencia entre nacimientos (17.827) y defunciones (27.507) haya aumentado un 59% en los cinco años transcurridos desde la crisis económica, acercándose así a la pérdida de diez mil habitantes por su dinámica natural adversa (-9.680) que se añade a las derivadas de los procesos migratorios. Cuadro 3.1.4-1 Evolución reciente de la dinámica natural en España y Castilla y León, 2001-2013 Año España Castilla y León Nupcialidad Natalidad Mortalidad Crecimiento Nupcialidad Natalidad Mortalidad Crecimiento Por 1.000 hab Por 100 hab Por 1.000 habitantes Por 100 hab. 2001 5,07 9,95 8,78 0,12 4,06 7,16 10,32 -0,32 2002 5,06 10,08 8,84 0,12 4,19 7,36 10,72 -0,34 2003 4,99 10,44 9,06 0,14 4,14 7,54 10,94 -0,34 2004 5,00 10,57 8,62 0,20 4,15 7,64 10,64 -0,30 2005 4,76 10,65 8,82 0,18 3,96 7,81 11,04 -0,32 2006 4,64 10,85 8,33 0,25 3,86 7,90 10,45 -0,26 2007 4,48 10,86 8,47 0,24 3,90 7,94 10,82 -0,29 2008 4,25 11,28 8,36 0,29 3,69 8,37 10,76 -0,24 2009 3,78 10,65 8,26 0,24 3,38 8,01 10,66 -0,27 2010 3,62 10,42 8,17 0,23 3,25 8,05 10,65 -0,26 2011 3,46 10,07 8,26 0,18 3,02 7,82 10,65 -0,28 2012 3,56 9,69 8,58 0,11 3,25 7,54 11,18 -0,36 2013 3,32 9,11 8,34 0,08 2,89 7,11 10,98 -0,39 Fuente: Movimiento Natural de la Población (INE). El decrecimiento vegetativo de Castilla y León es similar al de Galicia (-0,39%), no tan elevado como el de Asturias (-0,57%) pero superior a los de Extremadura (-0,20%), Cantabria (-0,13%), Aragón (-0,13%) o el País Vasco (-0,03%), las otras Comunidades Autónomas con dinámicas más recesivas y ubicadas la mayoría en el cuadrante noroccidental. En cifras absolutas se trata de la segunda región que, tras Galicia, mayor número de habitantes ha perdido por esta causa, un 31% del total nacional. De las restantes regiones, muy pocas han logrado mantener un crecimiento natural cuyos aportes resulten significativos. Madrid (+0,36%) logró por esta vía un saldo de 22.950 habitantes y Murcia (+0,41%) de 5.990. Las cifras absolutas son lógicamente mayores en comunidades más pobladas, como Andalucía (15.780) o Cataluña (10.784), pero no así sus tasas, inferiores en ambas al 0,2%. La tendencia hacia el predomino de las defunciones sobre los nacimientos está ya asentada en todas las Comunidades Autónomas y así queda patente en los cambios acontecidos durante los últimos años, con el cada vez mayor número de saldos negativos y la reducción de los positivos. Es lo que ha sucedido en 2013 con respecto a 2012, unas variaciones interanuales entre las cuales solamente aparecía Aragón con Capítulo III 67 menores pérdidas y Melilla con mayores ganancias, frente al aumento de los resultados negativos en todas las demás. A escala provincial las estadísticas no presentan un panorama muy diferente y se cumplen similares tendencias. En la mitad de ellas hay decrecimiento natural y el otra mitad las tasas son ya muy bajas, con dos máximos muy alejados de las restantes, correspondientes a Ceuta (0,66%) y Melilla (1,25%), los ya mencionados de Madrid y Murcia y los de Almería (0,44%) y Guadalajara (0,30%). Ninguna de las restantes alcanza el 0,3%, ocho están por debajo del 0,2% y otras nueve ni siquiera llegan al 0,1%. Las de Castilla y León se encuentran en su mayoría en el extremo más negativo de la lista, intercaladas con otros del cuadrante noroccidental a las que se unen Cuenca y Teruel. Zamora ocupa el primer lugar, León el cuarto, Ávila el sexto, seguida por Palencia, Salamanca y Soria, mientras Segovia está la decimocuarta y Valladolid, como en otros años, es la única en una posición intermedia en este listado, la vigesimocuarta. Entre las diez primeras, ninguna alcanza siquiera el umbral del 8‰ en sus tasas de natalidad, pero todas superan el 11‰ en la de mortalidad, con máximos superiores al 14‰ (Zamora). El proceso de envejecimiento demográfico, más acentuado que en otras comunidades, explica la mayor parte de las diferencias en materia de natalidad y mortalidad si atendemos a las tasas brutas. No obstante, las tasas específicas –por sexo y edady su principal indicador sintético –la esperanza de vida media al nacertambién difieren, en este caso a favor de Castilla y León, de los promedios nacionales. Las regiones del centro peninsular poseen las esperanzas de vida más altas y con 83,57 años, la Comunidad ocupa uno de los primeros lugares tras Madrid (84,26), La Rioja y Navarra (ambas con 83,63). Entre las mujeres era de 86,40 años en 2013 mientras los hombres lograban 80,78 ocupando en ambos casos la tercera posición a escala nacional (la distribución de tasas específicas de ambos sexos hace que en Castilla y León el índice para ambos sexos sea algo mayor, al no coincidir los tramos de edad de las menores tasas masculinas con las femeninas). A escala provincial Soria, Salamanca, Segovia, Ávila y Zamora se encuentran entre las diez primeras, con Valladolid, Burgos y León en los puestos 12, 13 y 14, superando todas ellos los 83 años, mientras Palencia, con 82,4, se localiza en el lugar intermedio de la tabla. Un segundo indicador importante, la esperanza de vida restante a los 65 años, apenas presenta variaciones en la distribución descrita, con ocho de las nueve provincias de la Comunidad en los primeros puestos. A escala regional es la segunda, con un valor de 21,79 años, solo superada por Madrid (22,12). En ese umbral de los 65 años de edad a los varones les resta un promedio de otros 19,60 por vivir y a las mujeres de 23,81. En el otro extremo de la pirámide de edad, la mortalidad infantil es asimismo una variable importante para reflejar el desarrollo sanitario y la calidad de vida. Sin embargo, el reducido número de nacimientos anuales en algunas comunidades como la nuestra desvirtúa los resultados, al variar notablemente de un año a otro. Como promedio de los últimos diez años Castilla y León ocupa el noveno lugar con 3,21 defunciones de menores de un año de edad por cada mil nacidos vivos frente a un mínimo del 2,42‰ (Navarra) y un máximo del 7,57‰ (Ceuta) o 4,06‰ (Asturias) si no considerados las ciudades autónomas. Capítulo III 68 Gráfico 3.1.4-2 Evolución comparada de la esperanza media de vida al nacer en España y Castilla y León, 1991-2013 Fuente: Movimiento Natural de la Población (INE). Aunque partiendo a finales del siglo pasado de valores ya muy elevados el incremento de la esperanza de vida se ha mantenido para ambos sexos hasta la actualidad, superando siempre el promedio nacional. Una evolución paralela en hombres y mujeres, pero no idéntica, disminuyendo la distancia entre ambos. A comienzos de los años noventa del pasado siglo ésta era de 6,68 años (75,18 y 81,86), llegando a un máximo de 7 en 1993, pero siempre con las oscilaciones interanuales normales. En 2008 la diferencia se había reducido a 6 años (79,28 y 85,32) y en 2013 a 5,6. Los valores de la esperanza de vida son ya muy altos entre las mujeres y su crecimiento se ha ralentizado en mayor medida que el de los varones por diversas causas, entre ellas la tendencia a formas de vida más semejantes, abandonando parte de los roles diferenciados que caracterizaban a cada género hace décadas. Finalmente, se aprecia que el aumento de la esperanza de vida para ambos sexos ve como se frena su ritmo de incremento. Durante la década de 1991 se sumaron 2,25 años a la inicial, mientras en la de 2001 fueron 1,60. Capítulo III 69 Cuadro 3.1.4-2 Dinámica natural de la población por provincias, 2013 Provincia Matrimonios Nacimientos Defunciones Crecimiento vegetativo Fecundidad Número ‰Número ‰Número ‰Número % ISF ‰ Ávila 433 2,58 1.157 6,89 2.064 12,29 -907 -0,54 1,16 33,02 Burgos 1.047 2,84 2.999 8,13 3.754 10,17 -755 -0,20 1,32 37,68 León 1.367 2,81 3.044 6,25 5.855 12,02 -2.811 -0,58 1,04 29,60 Palencia 440 2,61 1.148 6,82 2.025 12,03 -877 -0,52 1,14 32,62 Salamanca 1.069 3,11 2.263 6,58 3.792 11,02 -1.529 -0,44 1,08 30,83 Segovia 439 2,74 1.185 7,38 1.681 10,47 -496 -0,31 1,18 33,66 Soria 233 2,51 666 7,18 1.065 11,48 -399 -0,43 1,22 34,89 Valladolid 1.770 3,34 4.316 8,13 4.585 8,64 -269 -0,05 1,26 35,90 Zamora 386 2,07 1.049 5,61 2.686 14,38 -1.637 -0,88 1,01 28,82 Castilla y León 7.184 2,87 17.827 7,11 27.507 10,97 -9.680 -0,39 1,16 33,20 España 153.375 3,26 425.715 9,05 390.419 8,30 35.296 0,08 1,32 37,68 Nota: Tasas en acontecimientos por cada mil habitantes, crecimiento vegetativo por cien habitantes e ISF en hijos por mujer. Poblaciones medias de referencia tomadas del Padrón. Se indican sólo los matrimonios de diferente sexo. Fuente: Movimiento Natural de la Población y Padrón Municipal de Habitantes (INE). El buen comportamiento de la esperanza de vida no debe hacer olvidar sin embargo los datos de la dinámica natural ya expuestos. Las tasas brutas de nupcialidad, natalidad y mortalidad obtenidas a partir del Movimiento Natural de la Población y la población media que proporciona el Padrón Municipal de Habitantes coinciden salvo en décimas o centésimas con los que el INE elabora mediante otros métodos (utiliza una población media estimada) y confirman que la distancia entre las situaciones más extremas, las de Valladolid y Zamora, tiende a reducirse por la generalización del decrecimiento. Esa igualdad se traslada a la fecundidad, con diferencias mínimas, en especial si se expresa en forma de índice sintético o número medio de hijos por mujer en edad fértil, entre el 1,01 de Zamora y 1,32 en Burgos, la única provincia que alcanza el promedio nacional y donde la importancia relativa de los nacimientos de madre extranjera no se ha visto mermada en 2013. Los nacimientos se han reducido un 16% en la Comunidad desde 2008, cuando se alcanzó un nuevo máximo sobrepasando los 21.000 anuales, algo que no se lograba desde 1990. El descenso ha sido del 13% para los hijos de madre española pero asciende al 32% cuando ésta es extranjera, un hecho relevante si se considera que fue el principal componente de la pasada recuperación. Tal como cabía esperar, la inversión de los flujos migratorios está afectando también a la dinámica natural y además, lo hace de diversas formas. El número de madres potenciales se reduce más rápidamente entre las extranjeras, pues emigran más, si bien comienzan a hacerlo asimismo las autóctonas. Al ser menos, su incidencia en la natalidad se reduce y si en 2008 el 15,5% de los nacimientos se debía a ellas, en 2013 era un 12,6%. La fecundidad de las que se quedan es menor dado que se adaptan con relativa rapidez al modelo español y no son relevadas por nuevas incorporaciones, como sucedía hasta hace unos años. Y por último, el Capítulo III 70 vaciamiento de los grupos de edad de adultos jóvenes –los emigrantesprovoca un incremento relativo del de mayores, reduce la población media y en definitiva, da lugar a un mayor aumento de la tasa bruta de mortalidad. Cuadro 3.1.4-3 Nacimientos por nacionalidad de la madre, 2013 Provincia Española Extranjera % Extranjera Ávila 974 183 15,82 Burgos 2.491 508 16,94 León 2.722 322 10,58 Palencia 1.034 114 9,93 Salamanca 2.076 187 8,26 Segovia 924 261 22,03 Soria 529 137 20,57 Valladolid 3.887 429 9,94 Zamora 943 106 10,10 Castilla y León 15.580 2.247 12,60 España 346.599 79.116 18,58 Fuente: Movimiento Natural de la Población (INE). Gráfico 3.1.4-3 Evolución de la fecundidad por edad en Castilla y León y tamaño de las cohortes reproductoras Fuente: Movimiento Natural de la Población y Padrón Municipal de Habitantes (INE). Capítulo III 71 Las tasas de fecundidad por edad no han cambiado mucho durante el último quinquenio porque ya eran extremadamente bajas incluso en 2008, pero pese a ello se detecta su descenso en todos los grupos de edad menores de 35 años y un ligero ascenso en los mayores. La curva de la fecundidad se sigue desplazando hacia la derecha, indicando una mayor edad media de la maternidad. Lo más importante es, sin embargo, que esas tasas se aplican a unas cohortes fértiles en rápido retroceso, al entrar en la edad fértil generaciones cada vez de menor entidad y restar de ellas a las emigrantes. Si se compara la curva representativa del número de mujeres en 2008 y 2013 queda patente el vacío que afecta sobre todo a los grupos de entre 25 y 32 años de edad. Y este tenderá a ensancharse, como viene haciendo desde hace tiempo. En la década de los ochenta las cohortes femeninas de 15 a 49 años comenzaron a aumentar y de 579.452 integrantes en 1981 llegaron a contar con 592.425 en 2008, tras experimentar algunos descensos puntuales antes de la etapa inmigratoria. Pero en 2014 eran 530.105, un 10,5% menos, y la fuerte caída de la natalidad hará que su aminoración se acentúe a medio plazo. Gráfico 3.1.4-4 Evolución de la edad media de la maternidad y del índice sintético de fecundidad en España y en Castilla y León, 2001-2013 Fuente: Movimiento Natural de la Población (INE) Capítulo III 72 3.1.5 Avance de cifras de población 2015 El avance de los datos del Padrón Municipal de Habitantes a fecha 1 de enero de 2015 muestra cómo el decrecimiento es un hecho común a todas las Comunidades Autónomas, tal como sucedió el año precedente y además, se extiende a la ciudad autónoma de Ceuta, por lo que solamente Melilla presenta una evolución positiva. La tasa de variación anual en España (-0,36%) se reduce a la mitad, pues en 2013-14 fue del -0,76%, pero los datos están sujetos a la revisión y, de acuerdo a lo sucedido otros años, es de esperar que las cifras definitivas de población sean algo superiores a estas de carácter provisional. Las tendencias no difieren de las ya expuestas en este capítulo y señalan a Asturias y ambas Castillas como los territorios más afectados en términos relativos, mientras la Comunidad Valenciana lo es en cifras absolutas (-27.673) aunque a muy corta distancia de Castilla y León (-24.049). Si a lo largo de 2013 la nación perdió 358.442 habitantes, en 2014 el número se habría reducido a 170.392. El número de residentes extranjeros, cuya disminución es la principal causa de las pérdidas de los últimos años, se ha visto reducido en un 6% (-304.623) y su saldo es negativo en todas las comunidades, pero una parte de esa merma es más teórica que real debido a la elevada cuantía de las concesiones de nacionalidad española. Ello explica asimismo el incremento de la población autóctona, 134.231 residentes más. No obstante dicho aumento no es general y en Castilla y León los balances son adversos con independencia de la nacionalidad, habiéndose reducido su población en 11.929 españoles y 12.120 extranjeros. En similar situación se encuentran las Comunidades Autónomas de Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura y Galicia. Capítulo III 73 Cuadro 3.1.5-1 Evolución de la población en España y las Comunidades Autónomas, 2014-2015 España CC.AA. Población total Población extranjera Residentes Variación 2014-2015 Residentes Variación 2014-2015 % del total 2014 2015 (1) 2014 2015 (1) 2014 2015 (1) España 46.771.341 46.600.949 -0,36 5.023.487 4.718.864 -6,06 10,74 10,13 Andalucía 8.402.305 8.393.252 -0,11 661.520 633.957 -4,17 7,87 7,55 Aragón 1.325.385 1.317.504 -0,59 149.231 139.993 -6,19 11,26 10,63 Asturias 1.061.756 1.050.917 -1,02 45.124 41.264 -8,55 4,25 3,93 Baleares 1.103.442 1.103.959 0,05 203.112 192.265 -5,34 18,41 17,42 Canarias 2.104.815 2.098.649 -0,29 267.138 252.278 -5,56 12,69 12,02 Cantabria 588.656 584.940 -0,63 34.762 31.605 -9,08 5,91 5,40 Castilla y León 2.494.790 2.470.741 -0,96 146.818 134.698 -8,26 5,88 5,45 Castilla-La Mancha 2.078.611 2.058.518 -0,97 196.033 177.939 -9,23 9,43 8,64 Cataluña 7.518.903 7.504.008 -0,20 1.089.214 1.025.812 -5,82 14,49 13,67 C. Valenciana 5.004.844 4.977.171 -0,55 739.630 697.681 -5,67 14,78 14,02 Extremadura 1.099.632 1.092.056 -0,69 37.716 34.092 -9,61 3,43 3,12 Galicia 2.748.695 2.731.406 -0,63 98.245 90.354 -8,03 3,57 3,31 Madrid 6.454.440 6.435.152 -0,30 879.953 810.823 -7,86 13,63 12,60 Murcia 1.466.818 1.467.049 0,02 215.869 208.191 -3,56 14,72 14,19 Navarra 640.790 640.154 -0,10 59.550 55.777 -6,34 9,29 8,71 País Vasco 2.188.985 2.188.895 0,00 141.316 137.397 -2,77 6,46 6,28 Rioja (La) 319.002 316.818 -0,68 40.018 36.668 -8,37 12,54 11,57 Ceuta 84.963 84.263 -0,82 5.536 5.149 -6,99 6,52 6,11 Melilla 84.509 85.497 1,17 12.702 12.921 1,72 15,03 15,11 Nota: (1) Las cifras corresponden al Avance del Padrón a fecha 1 de enero de 2015 y no son definitivas. Fuente: Padrón Municipal de Habitantes de 2014 y Avance del Padrón Municipal de Habitantes de 2015 (INE). La plasmación cartográfica de estas variaciones de población a escala provincial muestra una imagen similar, con la mayor parte del territorio nacional en números rojos. El cuadrante noroccidental de la península continúa siendo el sector con mayores pérdidas relativas y en especial, las provincias gallegas de Lugo y Orense junto a las castellanas y leonesas de Ávila, León, Segovia, Soria y Zamora, todas ellas con una reducción de al menos el 1%, a las cuales se suman las castellano-manchegas de Ciudad Real y Cuenca y la aragonesa de Teruel. En sentido opuesto, Álava y Guipúzcoa mantienen el signo positivo al igual que en años anteriores y lo retoman, tras haberlo perdido, Baleares, Málaga y Murcia. El cambio de tendencia, en sentido inverso, de positivo en 2014 a negativo en 2015, en las andaluzas de Almería, Cádiz, Granada y Sevilla. En general, las diferencias anuales de población en todas estas provincias han sido escasas, entre el -0,5 y +0,5% al año, lo que explica las variaciones de sus balances demográficos. Capítulo III 74 Mapa 3.1.5-1 Variación de la población entre 2014 y 2015 Fuente: Padrón Municipal de Habitantes de 2014 y Avance del Padrón Municipal de Habitantes de 2015 (INE). En las provincias de Castilla y León la tendencia sigue siendo la misma y todas ellas presentan tasas de variación más negativas que el promedio nacional, destacando el rápido descenso del número de extranjeros (-12.120) frente al de españoles (-11.929). León acumula una cuarta parte de las pérdidas totales (24%) y junto a Palencia, Salamanca y Zamora sufren mermas más acusadas entre la población autóctona que entre la foránea, aunque en términos relativos los mayores descensos se producen en Ávila (-1,35%), Soria (-1,34%) y Segovia (-1,25%). Capítulo III 75 Cuadro 3.1.5-2 Evolución de la población en Castilla y León y sus provincias, 2014-2015  Población total Población extranjera Residentes Var. 14-15 Residentes Var.14-15 % del total 2014 2015 (1) 2014 2015 (1) 2014 2015 (1) Ávila 167.015 164.760 -1,35 12.601 11.474 -8,94 7,54 6,96 Burgos 366.900 363.885 -0,82 28.604 26.716 -6,60 7,80 7,34 León 484.694 478.974 -1,18 22.782 20.417 -10,38 4,70 4,26 Palencia 167.609 166.001 -0,96 6.586 6.286 -4,56 3,93 3,79 Salamanca 342.459 339.167 -0,96 13.937 12.755 -8,48 4,07 3,76 Segovia 159.303 157.312 -1,25 18.948 17.531 -7,48 11,89 11,14 Soria 92.221 90.985 -1,34 8.337 7.409 -11,13 9,04 8,14 Valladolid 529.157 526.223 -0,55 27.860 25.324 -9,10 5,26 4,81 Zamora 185.432 183.434 -1,08 7.163 6.786 -5,26 3,86 3,70 Castilla y León 2.494.790 2.470.741 -0,96 146.818 134.698 -9,50 5,97 5,45 Nota: (1) Las cifras corresponden al Avance del Padrón a fecha 1 de enero de 2015 y no son definitivas. Fuente: Padrón Municipal de Habitantes de 2014 y Avance del Padrón Municipal de Habitantes de 2015 (INE). Las diferencias según grupos de edad de la población española y extranjera entre 2014 y 2015 acentúan todavía más el proceso de envejecimiento en la Comunidad. En el caso de los residentes con nacionalidad española el balance ha sido positivo para todos los mayores de 45 años, que suman 5.489 personas a las cohortes de 45-64 y 3.870 a las de 65 y más, mientras se pierden 20.644 activos de entre 16 y 44 años y otros 644 menores de 16. La población extranjera se ve reducida en casi todos los peldaños de la pirámide, pero sobre todo en el del grupo de 16-44 años (-9.042 residentes), seguido del de menores de 16 (-2.119). Los activos mayores de 45 años son 1.053 menos, mientras los jubilados son el único grupo que experimenta un ligero aumento (94 personas más). Los principales factores responsables del envejecimiento de la población residente en Castilla y León son la tasa de natalidad, cada vez más baja, y la mayor incidencia de la emigración sobre la población menor de 45 años. En 2015 las cohortes dominantes tienen ya entre 45 y 54 años de edad y las nuevas generaciones de menores de cinco años se han igualado en cuantía a las que cuentan con 75-79. El índice de envejecimiento asciende a 1,87 mayores de 65 por cada menor de 16 y como se constata comparando su perfil con el correspondiente al total nacional, Castilla y León muestra un importante déficit en todas las cohortes etarias menores de 45 años, agravado por el superávit en las mayores de 50. La cúspide de la pirámide se caracteriza por una intensa feminización, fruto de la mayor esperanza de vida femenina, mientras en los grupos de activos jóvenes predominan los varones debido a que la emigración es algo mayor entre las mujeres.