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Los Iulii en Europa central: un grupo gentilicio romano a través de las fuentes epigráficas

Gallego Franco, María del Henar

Abstract

Producción Científica

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H/CEA/TV/WXVII-XVIII, 1998-1999 LOS IULII EN EUROPA CENTRAL: UN GRUPO GENTILICIO ROMANO A TRAVÉS DE LAS FUENTES EPIGRÁFICAS HENAR GALLEGO FRANCO Universidad de Valladolid En el conjunto de las fuentes epigráficas provinciales de Rhaetiay Noricum, los lulii resultan ser el grupo gentilicio de mayor presencia individual en estas provincias. Realizamos un análisis onomástico y social de esta familia en base a la documentación epigráfica, señalando las características de sus esquemas antroponímicos básicos, así como sus vías de contribución e integración en las estructuras socioeconómicas y religiosas provinciales, estableciendo, en última instancia, su papel en el mapa onomástico y de romanización de la zona. According to the epigraphical sources of Rhaetia and Noricum, the luliiappear as the main family group in these román provinces. We carry out an onomastic and social study of this family on the basis of the epigraphical information, looking for the features most important characteristics of their personal ñames and their way of contribution to the socioeconomlc and religious provincial structures. Finally, we establish the role of the lulii m the onomastic map and the romanization process of these provinces. Los Alpes centrales y el territorio que se extiende al norte, donde se asentarán luego las provincias romanas de Rhaetia y Noricum en Europa Central, atraen desde un momento temprano el interés romano. Su ámbito geográfico viene a coincidir, en líneas generales, con la zona sur de Alemania (la actual Baviera), Austria, y noroeste de la antigua Yugoslavia, alrededor de las ciudades eslovenas de Celje y Maribor. Este área controlaba los accesos y puntos de paso de numerosas rutas de comercio de dirección norte-sur desde Italia, las que iban hacia Germaniay Gallia (centro-oeste), y las que llegaban hasta las riberas del Danubio, donde se encontraban con las rutas que venían del mar Báltico, como la del ámbar. En este sentido, la presencia del limes y la existencia de un curso fluvial de primer orden como es el Danubio, tuvo el efecto altamente estimulador de las actividades de intercambio en las provincias del alto y medio curso del río, objeto de este estudio1. También tenía gran interés el comercio con los pueblos fronterizos, como Quados y Marcomanos, que era utilizado por Roma como un mecanismo de control sobre estas tribus (WHITTAKER, 1989, 59-73; DRUMMOND Y NELSON, 1994, 101-126). Así, el territorio de Retii y Vindelici, y el antiguo reino celta de Noricum, entraron en contacto de forma temprana y pacífica con Roma a través de los mercaderes itálicos y sus agentes, que penetraron en la región atraídos por sus posibilidades comerciales y su extraordinaria riqueza minera, especialmente por las minas de hierro noricanas (WACHER, 1987, 161-170; EGGER, 1961; DUSANIC, 1977, 52-94), siendo finalmente anexionado y convertido en provincias romanas a finales del s.l a.C.2. El estudio onomástico de los ciudadanos de Rhaetia y Noricum portadores de un nomen gentilicio, basado en las fuentes epigráficas pro1Cfr., entre otras, CHARLESWORTH, 1976 (Ed. 1926); SOHLIPPSCHUH.1974; D'ARMS, 1981; WALSER, 1983; QARNSEY, HOPKINS Y WHITTAKER, 1983; WHITTAKER, 1989; WHITTAKER, 1994; DRUMMOND Y NELSON, 1994. 2Dion Cassio, LIV, 20-22; Velleio Patérculo, Hist. Rom., 11, 95; Floro, Epitome, II, 22; Plinio el Viejo, Nat. Hist, III, 136; WACHER, 1987, 224-225; ULBERT, 1971, 101-123; MARTIN, 1990, 95-98; KELLNER, 1976, 690-717. 195 vinciales, revela que un grupo selecto de familias gentilicias se distingue por su destacada contribución cuantitativa, la cual se traduce, además, en una participación privilegiada de sus miembros en las estructuras sociales provinciales. Éstos manifiestan una actividad pública y social más rica y variada. En ellos las élites urbanas están mejor constatadas, acceden más frecuentemente al ejercicio de magistraturas y cargos religiosos, forman parte de las asociaciones y collegia, a menudo ejercen como patronos de libertos y dueños de esclavos, símbolo de la buena posición socioeconómica de parte de sus miembros, y participan más activamente en el fenómeno votivo-religioso (GALLEGO, 1997, 104-157). Este grupo de grandes familias supone aproximadamente un tercio del total de individuos de Noricum integrados en grupos gentilicios, mientras que en Rhaetia la proporción que aportan aumenta hasta casi el 50%. En este conjunto de grandes familias, monopolizado por los nomina imperiales, los protagonistas indudables son los lulii, seguidos de los Aurelii, Claudii, Flavii, Aeliiy Ulpii. En definitiva, la distinta incidencia cuantitativa de los grupos o familias gentilicias en el mapa onomástico provincial genera una secuencia romanizadora, poniendo de manifiesto las diferentes etapas del proceso de asimilación de las estructuras romanas, así como su desigual importancia y el distinto peso de la política de los emperadores en la difusión de los derechos de ciudadanía, uno de cuyos canales principales sigue siendo el servicio en el ejército. Las grandes familias traducen la huella de la política romanizadora de los diferentes emperadores y dinastías en el alto y medio Danubio, aunque tampoco podemos olvidar la aportación de los desplazamientos de población de otros puntos del Imperio hacia Rhaetia y Noricum, especialmente de Italia y las provincias occidentales (GALLEGO, 1997,132133, 154-157). En el presente trabajo abordamos un estudio del grupo gentilicio de los luliP a través de los testimonios recogidos en las fuentes epigráficas de Rhaetia y Noricum4. Nuestro análisis se centrará en primer lugar en las características onomásticas de la familia, desentrañando las claves básicas y peculiaridades de los esquemas antroponímicos de sus miembros, para realizar, en un segundo momento, un estudio las formas y mecanismos de participación del grupo gentilicio en las estructuras socioeconómicas, administrativas y religiosas de las provincias romanas de Rhaetia y Noricum. La presencia de testimonios masculinos en este grupo gentilicio es claramente mayoritaria, de manera que los hombres aportan las tres cuartas partes del total de lulii en Rhaetiay algo más de las dos cuartas partes en Noricum. El análisis onomástico de estos varones manifiesta una tendencia a la superioridad del dúo nomina, de proporciones desiguales en cada provincia. En Rhaetia el triunfo del dúo nomina es casi aplastante, extendiéndose a más de las tres cuartas partes de los varones. En cambio los esquemas de dúo y tria nomina aparecen casi igualados en Noricum. Incluso la onomástica masculina de Noricum muestra que la incidencia del praenomen es incluso ligeramente superior a la del tria nomina, lo que evidencia que este esquema antroponímico pudo alcanzar un portentaje más elevado del conservado. De hecho algunos individuos con praenomen y nomen no mencionan su cognomen, bien por omisión (filiaciones, patronos de libertos, marcas de cerámica) o simplemente porque éste no se ha conservado en el documento epigráfico. Esta omisión o pérdida del cognomen también existe en algunos individuos de los que conservamos sólo el gentilicio, y que debieron de portar, sin duda, su cognomen en un esquema de dúo nomina. El nombre único entre los lulii masculinos de Noricum aparece en un solo caso, y por influencia de una onomástica prerromana, cuyo sistema era el de un nombre seguido del patronímico: lulius 4 Secundi f(ilius) (CIL III 5196). En todo caso, la explicación de esta distribución del praenomen entre los varones parece ser cronológica, perteneciendo mayoritariamente los individuos que lo usan a los dos primeros siglos del Imperio. Sin embargo, si comparamos los lulii noricanos que portan dúo nomina con los que portan tria nomina en los dos primeros siglos del Imperio, encontramos que pese a ser mayoría los primeros, el mayor porcentaje de cargos militares y civiles se concentra en el segundo grupo. Por tanto el uso del 3SOLIN Y SALOMIES,1988,98; PIR21 192-710; GALLEGO, 1996,120-131, 264-284, los /u/Z/suponen en Rhaetia el 16% de los individuos portadores de nombre gentilicio, y en Noricum el 10%. 4 La bibliografía referente a fuentes epigráficas aparece en el presente trabajo atendiendo a las siguientes abreviaturas: AE (ANNEE EPIGRAPHIQUE, 1900-1992); AL (ALFOLDY, 1969, 1-34); CIL (CORPUS INSCRIPTIONUM LATINARUM, III y suppl.); EE (HENZEN, ROSSI, MOMMSEM Y WILMANNS, II, 1875, IV, 1881); IBR (VOLLMER, 1915); ILI (SASEL, 1963; SASEL, 1978; SASEL, 1986); IRS (WEBER, 1969); NIR (WAGNER, 1956-1957 [1958], 215-264). 196 tria nomina, y especialmente la mención del praenomen en Noricum, responde a cuestiones cronológicas, pero también sociales, teniendo más incidencia entre aquellos individuos que por su posición social pueden estar en disposición, de alguna manera, de representar lo que es el Estado romano y su forma de vida. En consecuencia, en Rhaetia el praenomen aparece minoritariamente, siendo muy frecuente el de C(aius). Precisamente la asociación C. lulius es la de César, será la de Augusto tras su adopción por éste, y la de otros miembros de la gens lulia imperial, como Calígula. También existe la asociación Ti(berius) lulius, que hace referencia al emperador Tiberio, o la de T(itus) lulius, que alude a los Antoninos, probablemente a Hadriano. El uso de la tribu, sin embargo, es muy escaso entre los varones de Rhaetia. Contamos con un solo caso, el de P lulius Pintamus (AE72, 359), un hispano de Bracara Augusta (Braga, Portugal), que pertenece a la tribu Quirina, y que así lo hace constar en su epígrafe funerario de Leutstteten, cerca de Augsburg (Bayern, Alemania). La práctica ausencia de la tribu y el uso reducido del praenomina se explican sin duda por la adscripción cronológica de la mayoría de los lulii rétlcos al período que abarca la segunda mitad del s.ll y el s.lll d.C. La mención de la tribu en la onomástica es rara a partir de Trajano y Hadriano, y la del praenomen escasea desde la segunda mitad del s.ll para caer en desuso en el s.lll. Sin embargo es significativo que el único caso en el que se cita la tribu es en la onomástica de un extranjero en la provincia. Evidentemente la tribu era más proclive a ser mencionada en relación con la origo, formando un bloque de rasgos distintivos del individuo. Entre los lulii réticos contamos con tres extranjeros que expresan su origo. Uno de ellos, como ya indicamos anteriormente, es P lulius Pintamus (AE72, 359), domo ex Hispania Citeriore, Augusta Bracara, veteranus ex decurione alae..., decurio municipii Aelii. Se trata, como vemos por su cognomen celta (HOLDER, II, 1962,1005), de un indígena romanizado que sirvió en el ejército en un cuerpo auxiliar, y conseguida la ciudadanía, llegó a ingresar en la aristocracia municipal de Augusta Vindelicorum (Augsburg, Alemania)5, la capital, de la que fue decurio. Los otros dos son también de procedencia occidental, lulius Dubitatus (CIL III 5936), cives rutenus (Gallia Narbonensis), y lulius Genialis (CIL III 5907), cives mediomatricus (Gallia Bélgica), veteranus alae, que sirvió en un cuerpo auxiliar militar. Su origo indica igualmente que se trata de indígenas romanizados. También lo era el liberto C. lulius Libertus (CIL III 5831), natione Biturix(Gallia Aquitania), antiguo esclavo celta. Sin embargo, extranjeros en Rhaetia eran igualmente el legatus Augusti lulius Avitus Alexianus (AE62, 229), y los hermanos lulius Leontius y lulia Leontia (AE78, 577), cuyos cognomina griegos (SOLIN, 1982, 196, 1356, 1052, 1056, 1347, 1364, 1054, 1337, 1364) responderían a un origen greco-oriental. Los extranjeros entre los lulii réticos presentan por tanto una doble procedencia: individuos naturales de otras zonas celtas de Occidente, cuyos canales de desplazamiento han sido la esclavitud o el ejército, e individuos que proceden de la zona greco-oriental del Imperio, cuya movilidad se adscribe al mundo profesional y a su propia carrera en la administración imperial. En otros casos el cognomen griego parece responder a la moda del momento, como el que ostenta el decurio de Augusta Vindelicorum C. lulius Achilleus (NIR 33; SOLIN, 1982, 464). Volviendo a la provincia romana de Noricum, el praenomen más frecuente es Ti(berius) o Tib(erius), seguido a corta distancia por C(aius), lo que evidencia que un grupo importante de los lulii de Noricum accedieron a la ciudadanía romana bajo los reinados de Augusto y Tiberio. Testimonio directo de ello lo tenemos en la persona de C. lulius Vepo (CIL III 5232; SASEL, 1954, 346-363), donatus civitate romana viritim et inmunitate ab divo Augusto en Celeia (Celje, Eslovenia)6. Los otros praenomina constatados son T(itus), L(ucius), M(arcus) y Sex(tus), todos ellos de forma minoritaria. Algunos pueden tener su origen en la onomástica imperial, como L(ucius), que era el praenomen de L. Caesar, el hijo de Agrippa y lulia, heredero de Augusto, que murió en el 4 d.C, o el de T(itus), que es característico de la dinastía Flavia, de manera que los individuos que lo usan pertenecen a familias que accedieron a la ciudadanía con los julio-claudios, pero que usan quizá el praenomen de moda, el de la dinastía reinante, lo que coincide además en un número significativo de casos con la cronología de los epígrafes en que son constatados. Ahora bien, la causa directa del uso de un determinado praenomen también puede estar en las relaciones de dependencia entre particulares y las re5 Ptolomeo, 2,12,4; 8,7,4; Itin. Antón., 232,1; 236,5; 241,4; 250,5; 258,2.11; 274,8; Not. Dign. Occ, 11,30. 6 Plinio, N.H., 3,146; Ptolomeo, 2,13,3; Itin. Ant, 129, 4. 197 des de influencia de las familias de notables o personajes influyentes, como por ejemplo, gobernadores provinciales. Al igual que ocurre en Rhaetia, la mención de la tribu es muy escasa en Norícum, y, en todo caso, se vincula a una datación temprana (primera mitad s.l d.C.) y a un origen itálico, como parece ser el de los speculatores Caesaris Augusti C. lulius Bassus 2 y L lulius Praesens, ambos de la tribu Velina (CIL III 4843), que servían en una unidad militar como exploradores o espías. En cambio, no se hace mención de la origo en el sistema onomástico. Ello no quiere decir que entre los luliióe Norícum no existieran extranjeros, pero son difíciles de identificar. Los cognomina griegos, asociados casi en su totalidad a antiguos esclavos, no implican necesariamente una procedencia oriental. El ejército sería también un canal de entrada de nuevos individuos en la provincia, pero hay que tener en cuenta que con el tiempo el reclutamiento tiende a hacerse local, proceso que se inicia con Vespasiano y acaba de configurarse con Hadriano7. Tanto en Rhaetia como en Norícum el sector femenino de los /u///ofrece mayoritariamente un sistema onomástico tradicional de nomen + cognomen, lo que indica un alto índice de romanización. La desaparición del cognomen en algunos casos suele responder a un deterioro en el documento epigráfico. En otros casos femeninos de Norícum observamos que se omite por razones de familiaridad. Así a lulia 7 Titi lib(erta) (CIL III 5644) se la consideraría perfectamente identificada con la mención de su patrono. En lulia 12 (AE77, 597) la omisión del cognomen parece responder aun contexto coloquial, ya que ella y sus hijos son nombrados por un solo nombre, probablemente el que les era familiar, frente al dúo nomina del cabeza de familia, Aelius Ingenus (AE77, 597). En otros casos la presencia del nombre único parece deberse a la influencia de antiguos hábitos onomásticos indígenas de Norícum, como en el caso de lulia 2, lulif(ilia) (CIL III 4907). Un miembro femenino de la gens lulia de Norícum usa un sistema onomástico de tres elementos, al incluir un praenomen, C. lulia luliana (CIL III 4721). El uso del praenomen por las mujeres (Liberde Praenominibus, 7; KAJANTO, 1977,147-158) se abandona a finales de la República, cuando se generaliza el del cognomen. Sin embargo la presencia del praenomen, además del cognomen, en la onomástica femenina, ha sido atestiguada en las provincias, por ejemplo en Hispania (PASTOR Y MENDOZA, 1987, n°79), a menudo en una fecha temprana (s.l d.C). Esta práctica puede tener la intención de reforzar o acentuar la romanidad de la mujer que lo porta, que habría accedido recientemente al sistema onomástico romano, bien porque era una indígena romanizada o bien por un anterior origen servil. La ausencia de la mención del parentesco entre C. lulia luliana y los individuos que la acompañan en el epígrafe votivo, C. lulius Mercator, C. lulius Verecundus y C. lulius Secundus, unida al hecho de que parece dedicar a una divinidad indígena (C/bus? Augustus), apoya cualquiera de estas dos hipótesis. Tanto los hombres como las mujeres de los luliióe Norícum usan en ocasiones un doble nomen, que en el caso de los varones puede ir precedido además por el praenomen. El doble nomen supone muy a menudo la pervivencia en el sistema onomástico del individuo de otro grupo familiar, además del paterno, que refleja el primer gentilicio. Entre los lulii noricanos este segundo grupo familiar puede ser, en primer lugar, el de la madre, y probablemente así ocurría con lulia Capitonia (AE88, 910) o lulia Cassia (AE73, 392), ambas pertenecientes a un grupo social privilegiado, ya que la primera es esposa de Q. Sabinius, un llviriure dicundo de VirunumB, la capital de Noricum, y la segunda era patrona de dos libertos, lulius Acceptus y lulia Quinta 2 y probablemente también de su hija Accepta. También podía ocurrir a la inversa, y que el segundo nomen reflejara la onomástica del padre, como lulius Apricius (CIL III 5671). Éste era probablemente hijo natural y lleva el gentilicio de su madre, lulia Severio, mientras que el segundo nomen conserva quizá la huella de la onomástica paterna, ya que no coincide con el actual esposo de la madre Seccius Secundinus. En cuanto a C. lulius Censonius (CIL III 4923), era probablemente un liberto, como su esposa lulia Prívata luliae Sabinae l(iberta), y quizá su segundo nomen reflejara la onomástica del esposo de su patrona, aunque no se han conservado los datos necesarios para corroborar esta hipótesis. En todos los casos el uso de un segundo nomen elimina la mención del cognomen, lo que evidencia que el segundo gentilicio se emplea no como un rasgo onomástico perpe7Suetonio, Vesp., VIII; GIARDINA, 1991, 130-135; FORNI, 1953; LUTTWAK, 1976, 124-125; CARRIE, 1986, 449-488, 760-79; CHRISTOL, 1988, 169-204. "Ptolomeo, 2, 11, 9; 2, 13, 3; Plinio, N.H.,3,146; Itin.Ant, 276, 5. 198 tuado a través de varias generaciones, típico más bien de familias de la aristocracia equestre y senatorial, sino como un elemento identificativo de la persona, como lo era el cognomen. Por otro lado, en Rhaetia la práctica común es que el nomen lulius/a se asocie a un cognomen, y los pocos casos de ausencia de éste responden a omisión o deterioro del documento. Los cognomina latinos son absolutamente predominantes entre los lulii réticos, frente al carácter muy minoritario de los indígenas celtas (8%) y de griegos (6%). La distribución por sexos de los individuos que usan un cognomen griego o indígena es muy equilibrada, casi al 50%. Todos estos datos evidencian que los lulii de Rhaetia son un grupo de población muy romanizado, plenamente integrado en los esquemas onomásticos oficiales que distinguían al ciudadano romano, en el que la pervivencia de la onomástica indígena es poco notoria, y en todo caso afecta por igual a hombres y mujeres. Los cognomina latinos que pertenecen a los lulii réticos ofrecen una gran variedad. Víctor (KAJANTO, 1965, 11,18, 30bis, 57, 72, 89, 96, 98, 278) y sus derivados Victorina y Victorianus (KAJANTO, 1965, 278) presentan una mayor frecuencia, pero en una proporción que sigue siendo minoritaria. No parece que podamos hablar de unos cognomina característicos de esta gens en Rhaetia. La aparición del doble cognomina va asociada a individuos de status social privilegiado. Ello se refleja perfectamente en el caso de G. lulius Avitus Alexianus, senatorial y legatus Augusti pro praetore provinciae Rhaetiae (AE62, 229; PIR2 I 192). Su primer cognomen es latino (KAJANTO, 1965, 18,79,80,134,304) y el segundo griego (SOLIN, 1982, 196, 1356). Su onomástica le emparenta además con la familia imperial de los Severos, en la que son frecuentes los cognomina Avitus y Alexianus9. Igualmente, casi la totalidad de los lulii del Noricum acompañan su gentilicio de un cognomen, salvo los pocos casos de nombre único, y las omisiones y pérdidas que ya hemos analizado. Al igual que en Rhaetia, predominan entre los lulii noricanos los cognomina latinos, mientras que la incidencia de los cognomina indígenas (15%) y griegos (10%) es muy minoritaria. Los cognomina latinos se caracterizan también por la variedad, de manera que no podemos hablar de cognomina característicos de esta familia gentilicia. En cuanto a los griegos e indígenas, recaen mayoritariamente en individuos varones. Los lulii presentan, por tanto, tanto en Rhaetia como en Noricum, una onomástica altamente romanizada, que sigue las tendencias generales del Imperio, con muy pocas excepciones. Los cognomina derivados del nomen lulius que se registran en Rhaetia son lulianus/a (KAJANTO, 1965, 35, 148), lullinus (KAJANTO, 1965, 162; SOLIN y SALOMIES, 1988, 346) y lulinus (KAJANTO, 1965, 162), y casi en la totalidad de los casos pertenecen a individuos masculinos. Es significativo el hecho de que cuando van acompañando a un nomen, éste es el de lulius. Este dato refleja la importancia del gentilicio lulius en determinadas familias, e implica una consolidación de la fortaleza de la gens. Cuando estos cognomina derivados no van acompañando a un nomen es porque éste se ha omitido (marcas de cerámica), o bien se ha perdido por deterioro del documento. En todo caso el fenómeno de los cognomina derivados evidencia que el número de lulii rea\ era superior al que las fuentes han conservado, y los cognomina lulianus/a, lullinus o lulinus son pruebas indirectas de este hecho en Rhaetia. También en Noricum la presencia de cognomina derivados del nomen lulius refuerza la posición de los lulii como el principal grupo gentilicio provincial. Estos cognomina son lulianus/ a o lulianna (KAJANTO, 1965, 35, 148). Cuando estos cognomina derivados van acompañados de un gentilicio, muestran la vinculación de los lulii a familias importantes, bien a nivel provincial o a nivel local. Entre los primeros destaca C. Antonius lulianus (CIL III 5120), individuo de rango equestre, procurator publici portorii (PIR2 A 845), hijo de T. lulius Saturninus™, caballero que fue conductor publici portorii lllyrici (DEVUVER, I, 1976/77, 120; PFLAUM, I, 19601961, 174), e hijo adoptivo de C. Antonius Rufus (CIL III 5122, 14354.29/30), de rango equestre y que también desempeñó el cargo de conductor publici portorii (PIR2 A 871). Por otro lado, las uniones de los lulii con familias notables a nivel local se reflejan en la onomástica de C. Atilius lulianus (CIL III 5115), Celerius lulianus (CIL III 5913), Q. Marius lulianus (CIL III 5254), Q. Pompeius lulianus (CIL III 5378) o L. Septimius lulianus (CIL III 5563). C. Atilius lulianus (CIL III 5115) evidencia la alianza de los lulii con los Atilii, una familia de 9 AE21, 64, señala que este individuo es natural de Dalmatia; Herodiano, V, 3,3; V, 7,9 sobre su relación con los Severos. 10CIL III 4720. 199 origen noritálico (CIL III 4869) que se extiende por Noricum en el s.ll, alcanzando cierta significación, y a cuyos miembros encontramos en varias magistraturas municipales (CIL III 5462, 5225). Celerius lulianus (CIL III 5319) era miembro de una embajada o un consejo de una civitas o comunidad autóctona adscrita a Solva (Plinio, N.H., 3,146), municipio en el que hace una dedicación a luppiter Optimus Maximus, protector del Estado romano. Q. Pompeius lulianus es el fruto de la unión de una mujer de la gens lulia con un individuo relacionado con los Pompeii de origen noritálico de Célela (HARDING y JACOBSEN, 1989, 227-232), siendo además la gens Pompeia una familia de significación en Noricum (GALLEGO, 1996, 365-558). L. Septimius lulianus (CIL III 5563) y Tib. Marius lulianus (CIL III 5254), además de pertenecer a dos familias significativas de Noricum, los Ulpii y los Septimii (GALLEGO, 1996, 357-558), muestran su categoría social a través de la propiedad de siervos y el patronazgo de libertos. En cuanto a Cupitia luliana (CIL III 5211), Speratia luliana (CIL III 5240) y Ulpia luliana (AE39, 270), se trata de tres mujeres claramente libres y ciudadanas, sin ninguna sospecha de origen inferior en su onomástica y su entorno familiar. Por otro lado, el uso de los cognomina derivados del nomen lulius entre indígenas romanizados es prueba de que el gentilicio era muy familiar en Noricum, portado por notables y ciudadanos, sinónimo del mundo romano. Los dos individuos de los lulii noricanos que portan cognomina derivados dé su nomen parecen indígenas romanizados, C. lulia luliana (CIL III 4721) y Tib. lulius lulianus (CIL III 4929), como puede evidenciar el praenomen femenino, y la ascendencia familiar del varón, que es hijo de Tib. lulius Senecio y Bellida Auteta (HOLDER, III, 1962, 764). También serían indígenas romanizados luliana (CIL III 5254), serva de Tib. Marius lulianus, cuya abuela materna lleva el nombre de Cureña (HOLDER, I, 1961, 1200), luliania Tertini f(ilia) (CIL III 5463), cuya abuela materna es Sucela Ucconis f(ilia) (HOLDER, II, 1962, 1654; HOLDER, III, 1962, 12), lulianna (CIL III 5637), esposa de Mascius lantumari f(ilius) (HOLDER, II, 1962, 9, 452), lulio lanuae f(ilius) (HOLDER, II, 1962, 9) y su hijo lulianus 3 (CIL III 5294), y finalmente lulianus 1 (CIL III 4999) y lulianus 2 (CIL III 5027), que son dos filiaciones, el primero la de Ursulus, esposo de Covinaerta Covinerti f(ilia) (HOLDER, I, 1961, 1152,1054) y el segundo la de Auno (HOLDER, 1,1961,294). Desde el punto de vista social, los lulii de Rhaetia y Noricum están integrados fundamentalmente por hombres libres, los cuales participan activamente en las estructuras oficiales a diferentes niveles. Los ordines sociales superiores no están bien representados entre ellos, pero en general los grupos sociales senatoriales y equestres presentan escasa entidad en nuestras provincias (GALLEGO, 1997, 88, 159160). Entre los lulii contamos con las figuras del senatorial lulius Avitus Alexianus (AE62, 229), legatus Augusti de Rhaetia, si bien es un extranjero en la provincia, y de los equestres T. lulius Saturninus(CIL III 4720), conductorpublici portorii HlyricP, y quizá el militar lulius Valentinus 1 (CIL III 11772), praefectus?, ambos en Noricum. La familia también contribuye a las aristocracias municipales a través del ejercicio de cargos públicos, y así encontramos a dos lulii como decuriones en el senado de la capital de Rhaetia, Augusta Vindelicorum, P. lulius Pintamus (AE72, 359) y C. lulius Achilleus (NIR 33), y un haruspex, lulius Salutaris (NIR 55). En Noricum constatamos un aedilis de Solva (Seggau, Leibnitz, Austria), lulius Sabinus 1 (CIL III 5345), y un decurio de Célela, T. lulius Bellicus (CIL III 15205.3). Pero los cargos más abundantes entre los varones son, sin duda, los militares, aunque en ningún caso suponen un servicio mayoritario de los lulii masculinos en el ejército. Encontramos a miembros de la familia tanto en cuerpos auxiliares12 como en legiones13. El status de las provincias de Rhaetia y Noricum no les permitió tener legiones hasta finales del s.ll, cuando pasan de la categoría de procuratorianas a la de pretorianas (WACHER, 1987, 76, 224; MARTIN, 1990, 104-106), coincidiendo con un aumento 11 PFLAUM,1,1960-1961,174, dominus de tres esclavos, Amandus, Maturus y Mercator. 12 En Rhaetia: IBR 208, lulius; CIL III 5907, lulius Genialis; CIL III 5918, lulius Maximus; CIL III 5819, lulius Octavus; AE72, 359, P. lulius Pintamus; NIR 125.1, lulius Rullus; En Noricum: CIL III 15205.3, T. lulius Bellicus; CIL III 4844, Ti. lulius Buccio; CIL III 4846, Ti. lulius Capatius; AE54, 100, T. lulius Fronto; CIL II111554, Ti. lulius Sextus; CIL III 4847, Ti. lulius Taulus. 13 En Rhaetia: CIL III 5953, lulius, T lulius Aelianus; CIL III 5814, lulius Amandus; EE-IV-630, lulius Cattanus; CIL III 5816, lulius Clemens; NIR 51, C. lulius Faventinus; CIL III 14370.2, lulius lulinus; CIL III 5815, lulius Macrianus; EE-IV630, lulius Saturninus; En Noricum: CIL III 5681A/5, lulius; CIL III 5655, C. lulius Agrícola; CIL III 4842, lulius Aprilis; CIL III 4843, C. lulius Bassus, L. lulius Praesens; CIL III 5631, lulius Exoratus; CIL III 5460, C. lulius Probus; CIL III 5671, lulius Apricius. 200 de los efectivos acantonados tras la crisis de las Guerras Marcomanas. En Rhaetia este grupo gentilicio ofrece una brillante participación en el ámbito profesional civil, la cual gira en torno a un sector dinámico como es el del comercio. Es un hecho altamente significativo el que sea precisamente la provincia de Rhaetia, la más modesta y con el menor volumen de testimonios epigráficos de las del Alto y Medio Danubio, la que nos brinde el mayor número de negotiatores, incluso sobrepasando a las dos Pannoniae (GALLEGO, 1997, 95, 341 -342). Las fuentes epigráficas confirman así el papel estratégico excepcional jugado por esta pequeña provincia en las rutas de comunicación del Imperio, siendo un nudo de enlace con Italia, Gallia y Germania, así como con las provincias del Danubio y con la Germania libre (WALSER, 1983). Entre los lulii encontramos a lullus Víctor 1 (CIL III 5816), un negotiator vestiañus, y lulius Verax (CIL III 5943), que actúa como curam agens de una dedicación monumental de un grupo de negotiatores en Regina Castra (Regensburg, Alemania) {Itin. Ant., 250), y por lo tanto es probable que él a su vez perteneciera a este grupo profesional. Además este encargo que desarrolla revela que lulius Verax gozaba sin duda de cierto prestigio y liderazgo entre sus compañeros de profesión. Finalmente, en el sector de las profesiones liberales los lulii participan con un medicus ocularius, C. lulius Stephanus (NIR 130), quizá un antiguo esclavo griego que ingresó en la familia caesarisu. Por el contrario, los /i///7noricanos no aparecen significativamente vinculados con el mundo del comercio o las profesiones liberales. La única profesión explicitada en nuestra documentación es la de seis centonara (bomberos), todos ellos pertenecientes al collegium centonariorum de Solva (IRS 149), lo que refleja una notable presencia del grupo gentilicio de los lulii en la ciudad en los inicios del s.lll d.C.. Es posible también que la dedicación votiva de C. lulius lustus (AE734, 71) a Savus y Adsalluta, es decir al río Sava y a otro curso fluvial próximo a Célela, sea reflejo de los intereses profesionales de este individuo en el mundo del transporte y los intercambios (HARDING y JACOBSEN, 1989, 227-232). Sin embargo, pese a esta escasa representación de los cargos municipales o profesionales, sí que se detecta entre los lulii de Noricum la presencia de un sector con poder económico, probablemente basado en la posesión de propiedades rurales, un grupo acomodado al que pertenecía, por ejemplo, lulia Ingenua 4 (ILI 375), esposa de un terrateniente de Sempeter (Yugoslavia), de la familia de los Vindonii (SOLIN y SALOMES, 1988, 209; HOLDER, III, 1962, 349), importantes propietarios de tierra del sur de Noricum a mediados del s.l d.C. Este grupo privilegiado manifestaría su influencia a través de la posesión de esclavos y el patronazgo de libertos. De hecho, entre los lulii que son domini y patroni predominan individuos libres, de buen nivel económico, pero a los que no se les conoce desempeño de cargos públicos. Merecen destacarse, por ejemplo, lulius Moderatus^, lulius Priscus™, G. lulius Vogitoutus^ o lulia Cassia™. Ya señalamos anteriormente que los individuos de origen servil son un grupo minoritario entre los lulii en estas provincias. En Rhaetia sólo en uno de los libertos menciona explícitamente su status, C.lulius Libertus, cuyo patrono era C. lulius Silanus (CIL III 5831). En los otros son los cognomina griegos o sus circunstancias familiares los que nos hacen sospechar que pertenezcan a este grupo. Es el caso de la homonimia del haruspex lulius Salutaris (NIR 55) y su esposa lulia lustina, o de lulia Threpte (AE05, 15; SOLIN, 1982, 986, 987), o bien de lulius Marinus (CIL III 5838), que en un epígrafe funerario aparece vinculado a otro individuo que expresa su status de liberto, y del ya citado medicus ocularius C.lulius Stephanus (NIR 130; SOLIN, 1982, 1182, 1368), quizá un liberto imperial. Entre los lulii con status de libertos (18,8 %) de Noricum, la élite la constituyen los libertos imperiales. A este grupo debía pertenecer C. lulius Hermes (CIL III 5036; SOLIN, 1982, 342, 1361), procurator ferrariarum, aunque no explícita su status. Precisamente uno de los principales sectores de la economía de Noricum eran la minería, y el hierro que se extraía allí tenía fama en todo el Imperio (ALFOLDY, 1970, 163177; DUSANIC, 1977, 52-94). También lulia Stratonice (CIL III 4712; SOLIN, 1982, 146) era liberta imperial, ya que su esposo Aquilinus es 14 WEAVER, 1972, 82, donde se señala cómo no es raro que médicos de origen liberto, o incluso libre, aprovechen la coincidencia de su nomen con el del emperador para hacer suponer un servicio a la casa imperial. 15CILII111767, dominusde Speratus, Peregrinay Peregrinus. 16CiL II111497, dominusde Antoniay Cloutius. 17 CIL III 4908, patronus de Daphinus, Secunda, Áster y Frohto; HOLDER, III, 1962, 435, Destaca el cognomen celta y su condición de indígena romanizado. 18AE73,392, patrona de luliusAcceptusy lulia Quinta 2. 201 un Caesaris servus, y en este grupo los matrimonios tienden a ser endogámicos (SERRANO, 1988,52-72). Los libertos privados de los /u//7 nortéanos no siempre manifiestan abiertamente que éste es su status. Al menos la mitad de ellos no lo hacen, y es su onomástica, especialmente los cognomina griegos (SOLIN, 1971, 159), o sus lazos familiares, los que evidencian su categoría de libertos. Algunos demuestran disfrutar de una posición económica privilegiada, e incluso son a su vez patronos de otros libertos, como lulius Dius (CIL III 5453), que es patrono de tres libertos, lulius Amianthus, lulia Amanda y lulia Quinta 1. Su cognomen griego (SOLIN, 1982, 651) nos hace suponer que el propio Dius era liberto. Es interesante la aparición de las figuras de dos alumni, lulius Auxanon y lulius Eutychianus (SOLIN, 1982, 1263, 807, 1362), dos libertos que quedaron desamparados por su patrono y se colocan bajo la protección de un dominus, Valerius Claudius Quintus(CIL III 4855; CRESPO, 1992, 225-239). Los que manifiestan directamente su categoría de libertos, emplean la fórmula tradicional del praenomen del patrono en genitivo, aunque en ocasiones se cita el cognomen del patrono en genitivo. Esta práctica no es mayoritaria, pero tampoco es extraña, habiéndose constatado ya en Italia19. Entre los lulii de Noricum en unos casos el patrono así citado es a su vez un liberto (CIL III 5453), pero tampoco podemos excluir que otros sean hombres libres (CIL III 4926, 5644, 4845). La mención del cognomen del patrono podría tener una finalidad identificativa entre varios miembros de una familia, todos patronos de libertos. Además, también existe la práctica de citar la filiación de un individuo mediante el cognomen del padre, en vez de mediante su praenomen, no sólo entre los lulii de Noricum (CIL III 4838, 15205.3, 11554), sino en la propia Italia (por ejemplo, CIL V 3957, 3958). Finalmente, nos quedaría por abordar el análisis del comportamiento religioso-votivo de la familia en ambas provincias que nos revela sus preferencias cultuales. Son los varones de la gens lulia, tanto en Rhaetia como en Noricum, los que toman la iniciativa en el campo votivo, y las dedicaciones femeninas son minoritarias. Pero tanto entre los hombres como entre las mujeres, la mayoría de los dedicantes son personas libres. Predominan las dedicaciones a divinidades romanas. En Rhaetia las dedicaciones más frecuentes son a Victoria y a luppiter Optimus Maximus, precisamente dos de las divinidades representantes del Estado romano y del culto oficial, lo que vincula a los lulii sin duda alguna con las estructuras oficiales del Imperio, lulius lulinus y lulius? Farianus? (CIL III 5944) pudieron ser los quaestores de una asociación de cultores que dedican a Victoria por la salud de Severo Alejandro en Regina Castra, aunque el cargo que desempeñan podría referirse también a la organización municipal de esta ciudad. En este contexto de oficialidad, aunque referida a una divinidad oriental, hay que situar también la dedicación del legatus Augusti G. lulius Avitus Alexianus (AE62, 229) a Deus Patrius Solielagabalus, con la que el gobernador de Rhaetia apoya el nuevo culto oficial e imperial instaurado por Heliogábalo. Los epítetos Deus Patrius colocan al dios en la categoría de señor supremo protector del Estado romano. Otras divinidades romanas honradas entre los lulii réticos son Mercurius y Vulcanus. Los dedicantes a Mercurius, el dios de los negocios, el comercio y los viajes, son los negotiatores de Regina Castra20, y lulius Gallicus (CIL III 5877), que pone un signum del dios. Finalmente, el único cargo religioso que conocemos entre los lulii réticos es desempeñado por un hombre, el haruspex lulius Salutaris (NIR 55), que dedica a luppiter Optimus Maximus, aunque su cargo parece vincularse más bien al cercano mithraeum de Faimingen (Alemania) (IBR 214). En las dedicaciones femeninas constatamos otras divinidades romanas, como la pareja DisProserpina (CIL III 11923), o las FontanaeNymphae (AE05, 15), más ligadas con el mundo ctónico y las fuerzas fecundas de la naturaleza, mientras que las prácticas votivo-religiosas de los varones les vinculan a divinidades asociadas con el ámbito socioeconómico y profesional, y con la vida pública y oficial. Los cultos romanos también están bien representados entre los lulii de Noricum especialmente al dios supremo, protector del Estado, luppiter Optimus Maximus, pero también a Fortuna Augusta y Mercurius Augustus. Estas dedicaciones a Júpiter Capitolino vinculan a los dedicantes con las estructuras ideológicas del Imperio, como el miles legionis X Gemina C. lulius Probus (CIL III 5460), o lulius Cogitatus y lulius Primillus, que pertenecen a una asociación de cultores de Solva, cuyos miembros of re19 por ejemplo, CIL V 436, 515, 804, 915,1101,1135, 2882, 3300, 3410, 3901; ZAJAC, 1990-1992, 350-359. 20CIL III 5943, restauran un aedes cum signum de Mercurius Censualis, en honor, además, de la Domus Divina, acto del que es curam agens lulius Verax. 202 cen una dedicación monumental. Este carácter oficial se refleja igualmente en las consagraciones a Fortuna y Mercuñus, contenidas en placas monumentales de mármol puestas por collegia de los que los lulii forman parte, concretamente el collegium Manliensium de Virunum (CIL III 4778, 4785, a Fortuna Augusta), o la asociación de cultores de Celeia (CIL III 5196, a Mercuñus Augustus). Otras divinidades romanas que reciben culto son Hercules (AE78, 605) y Dis o Plutón, divinidad ctónica honrada por una mujer, lulia Gemellina (AE50, 98). Un culto de características peculiares es el que reciben los cursos fluviales, cuyos dedicantes se vinculan probablemente a actividades de transporte, como C. lulius lustus, que consagra a Savus et Atsalluta (AE34, 71). Los cultos orientales son minoritarios entre los lulii, aunque se atestiguan algunos de los más exitosos del Imperio: Mithra e Isis. En Noricum, Mithra encuentra predicamento entre sujetos militares de la familia (CIL III 11548; AE56, 82); igualmente encontramos un número significativo de miembros de la gens en el álbum de los miembros del mitreo de Virunum, (AE94, 1334, 1335), entre los que destaca por su cargo el pater lulius Secundinus, y que testimonian los lazos estrechos entre el culto mitraico y la ideología oficial, ya que ambas dedicaciones se consagran por la salud de emperadores reinantes (Commodo, Septimio Severo y Caracalla). Isis Augusta (AE56, 44) en honrada en Noricum por C. lulius Onesimus, posiblemente liberto de procedencia oriental, y su hija lulia Ingenua 3. En Rhaetia ya nos hemos referido a la dedicación votiva al Deus Patrius Solielagabalus. Este predomonio de las divinidades romanas, a veces asociadas a fenómenos de asociacionismo religioso, refleja un significativo grado de romanización y asimilación de las estructuras ideológicas romanas entre los lulii de nuestras provincias. Sin embargo, también constatamos claramente en la familia la pervivencia de cultos y divinidades de raíz prerromana indígena, aunque sea de forma puntual. En Rhaetia estos cultos afloran en ocasiones en fenómenos de interpretatio (MARTIN, 1991, 228-230), como evidencia la dedicación de lulia Matrona a Apollo Grannus, Diana Saeta y Sirona (AE92, 1304; HOLDER, I, 1961, 1286, 2037). Otros conservan su nombre indígena: las diosas Suleviae2'1 son honradas por una mujer, lulia Paterna 2 (CIL III 5900) y Gontia por un varón, el centurio de la legio I Itálica C.lulius Faventinus (NIR 51). En Noricum la pervivencia de antiguos cultos indígenas se rastrea tanto en dedicaciones masculinas como femeninas. En ocasiones presentan una forma latina, como los luvantes (CIL III 5118), pero no siempre: Belestis Augusta (CIL III 4773; HOLDER, I, 1961, 374), C/bus? Augustus (CIL III 4721; HOLDER, I, 1961, 651) o Vocretanus Augustus (AE59,150A). En el ámbito funerario los lulii emplean la consagración a los Dii Manes o la Perpetua Securitas, a menudo asociadas en la epigrafía funeraria de Rhaetia. Su aparición sin embargo no es frecuentemente en la familia, especialmente en Noricum, lo que evidencia un retraso en la penetración de esta fórmula en esta provincia frente a otras del Imperio, a lo que hay que unir el hecho de que los lulii se extiendan fundamentalmente durante el s.l y II d.C, mientras que estas fórmulas funeraria proliferan en el s.lll d.C. Los lulii se concentran en Rhaetia en torno a dos de los principales núcleos provinciales, la capital, Augusta Vindelicorum, y Regina Castra, en el limes danubiano, siendo poco significativa la presencia de la familia en otras zonas, aunque cabe destacar que parte de ellos se encuentran de forma difusa a lo largo del limes. También en Noricum se aprecia la preferencia de la familia por los asentamientos urbanos, o su entorno más inmediato, entre los que cobra protagonismo la capital, Virunum, y en segundo lugar Solva y Celeia. Apenas una cuarta parte de los lulii noricanos se sitúan en áreas rurales, alejadas de los núcleos urbanos de primer orden, bien en la zona de Carintia (Kárnten) o Estiria (Steiermark). En definitiva, mientras en Rhaetia la gens lulia tiende a situarse en la franja del limes, en Noricum se centra en la zona sur provincial, donde se concentran los principales centros urbanos y administrativos y las zonas de explotación comercial y minera. Finalmente, la familia presenta variaciones significativas en su distribución cronológica en ambas provincias. Aproximadamente una cuarta parte de los lulii de Rhaetia se concentran en el s.l y primera mitad del s.ll d.C, frente a las casi tres cuartas partes que se extienden desde mediados del s.ll y durante el s.lll d.C, registrando una presencia meramente testimonial de la familia en el s. IV d.C. En Noricum la distribución de los lulii en el tiempo manifiesta que casi las tres cuartas partes de ellos se concentran en los dos primeros siglos del Imperio. Hay una sólida, aunque minoritaria, implantación de la familia ya en el s.l, la cual se extienHOLDER, III, 1962,1663, divinidades de tipo curativo. 203